ORIGEN DEL HOMBRE
es uno de los temas científicos con mayor incidencia
en el interés público. Desde que Darwin y Wallace
publicaran sus trabajos sobre la evolución hacia
mediados del siglo XIX, se han ido sucediendo
hallazgos fósiles de gran trascendencia en distintas
regiones de África que van actualizando poco a poco
nuestro conocimiento sobre el surgimiento del género
humano y sobre las especies de primates
emparentados con su génesis. Hoy en día, sabemos
que muchas especies de homínidos convivieron en
África al mismo tiempo, y se sospecha que las
primeras herramientas quizá no fueran obra de los
primeros humanos, sino de los ancestros de estos. La
hipótesis científica actualmente más aceptada sobre
el origen de la humanidad es que la especie humana
moderna (llamada Homo sapiens) surgió en África,
hace unos 200 000 años, tras un proceso evolutivo de
millones de años. Según información del Programa
Orígenes Humanos del Museo Nacional de Historia
Natural del Smithsonian (Estados Unidos), antes del
hombre moderno, otros homínidos ya ocupaban el
planeta.
El programa afirma que la mayoría de los científicos
reconocen entre 15 y 20 especies diferentes de
humanos primitivos.
La evolución del hombre, o hominización, es el
proceso de cambio biológico gradual de los ancestros
más primitivos hasta la especie actual, Homo sapiens.
Este proceso involucra la transformación de primates
a homínidos y luego al desarrollo de las características
humanas modernas, incluyendo la bipedestación, el
aumento de la capacidad cerebral y la capacidad de
crear herramientas.
Etapas clave de la evolución humana:
Antepasados primates:
Los primates, como los hominoideos, evolucionaron
en África hace millones de años, dando origen a la
rama que condujo a los homínidos.
Australopithecus:
Los australopitecos, como Australopithecus afarensis
(Lucy), fueron los primeros homínidos conocidos que
caminaban erguidos.
Homo habilis:
Esta especie, con mayor capacidad cerebral y
habilidades para fabricar herramientas, fue un paso
crucial en la evolución.
Homo erectus:
Con mayor talla y capacidad para caminar grandes
distancias, Homo erectus se extendió por Asia y
Europa.
Homo neanderthalensis:
Este homínido, adaptado a climas fríos, convivió con
Homo sapiens en Europa y Asia Occidental.
Homo sapiens:
La especie actual, con mayor capacidad cognitiva y
cultural, evolucionó en África y se expandió por todo
el mundo.
Los humanos migraron de África al mundo
Hasta entonces, la evolución humana se desarrolla
íntegramente en el continente africano. Tal como
informa el programa del Smithsonian, todos los fósiles
de los primeros humanos, que vivieron hace entre
seis y dos millones de años, proceden de África.
La migración de homínidos por todo el planeta
probablemente comenzó hace entre dos y 1.8
millones de años. Los primeros humanos partieron
primero de África hacia Asia y, un poco más tarde
(hace entre 1.5 y 1 millón de años), llegaron a Europa.
Gracias a las diferencias climáticas enfrentadas en los
nuevos hábitats, el género Homo continuó su
evolución. Hace unos 500 000 años, en Eurasia,
apareció el Homo neanderthalensis (nombre que
significa persona del valle de Neander), también
conocido como neandertal.
Eran más fuertes, más bajos y más robustos que los
humanos modernos, una adaptación a la vida en
ambientes fríos. Pero sus cerebros eran tan grandes
como los nuestros, y a menudo incluso más grandes,
en proporción a sus cuerpos más musculosos.
Siguiendo con la explicación del programa del
Smithsonian, los neandertales controlaban el fuego,
vivían en refugios y ocasionalmente hacían arte y
objetos simbólicos u ornamentales. Hay, por ejemplo,
evidencia de que enterraban deliberadamente a sus
muertos y ocasionalmente incluso marcaban sus
tumbas con ofrendas como flores. Ninguna especie
humana anterior había practicado este
comportamiento sofisticado y simbólico.