La palabra Metafísica fue empleada por primera vez por el lósofo latino Boecio que vivió en los
siglos V y VI y divulgada por el lósofo árabe Averroes (Siglo XII) muy importante por la
in uencia que tuvo en los cristianos medievales. Pero la palabra metafísica es una contracción de
una frase griega. Sin embargo, en ningún lósofo griego se encuentra la palabra, sino que lo que se
encuentra es la frase: Tá metá tá Fysiká que quiere decir "lo que está más allá de la física”. Este
título fue puesto a un grupo de escritos de Aristóteles. Cuando Aristóteles murió, el sobrino de este
colocó los manuscritos en un sótano y recién se volvieron a descubrir unos 200 años después.
Entonces, un escolarca del Liceo, Andrónico de Rodas, ordenó todos los escritos de Aristóteles y les
puso nombre a todos, y luego de haber ordenado los escritos de la Física se encontró con una serie
de escritos de temas más generales y no sabiendo que nombres ponerles les puso Tá metá tá Fysiká.
Este nombre obedece, según la opinión corriente, a una razón de ordenamiento bibliotecario: se
llama “lo que está después de la física”, porque en el mazo de escrito, esos estaban colocados
después de los escritos físicos, coincidiendo así con el signi cado objetivo de “metafísico” que es
precisamente lo que está más allá de lo físico. Parece una enorme casualidad que un nombre de
origen tan accidental coincidiera tan bien con su objetivo. Pero en los últimos años, se ha mostrado
que esta interpretación es falsa. (…) Tá metá tá Fysiká no obedece pues a un simple orden
bibliotecario sino a una razón didáctica y a una razón de orden de conocimiento.
Según el propio Aristóteles, "hay una ciencia que estudia el ser en tanto que ser, y lo que le
pertenece en propio. Esta ciencia no se confunde con ninguna de las llamadas ciencias particulares,
pues ninguna de ellas considera en general el ser en tanto que ser, sino únicamente una parte del
mismo" (Met., Γ, Ι, 1003 a 20). En cambio, esta ciencia investiga "los primeros principios y las
causas más elevadas" (op. cit., 1003 a 25). Merece por ello ser llamada " losofía primera", πρώτη
φιλοσοφία, a diferencia de toda " losofía segunda", δευτέρα φιλοσοφία (op. cit., 2, 1004 a 1). La
losofía, dice Aristóteles, tiene tantas partes como substancias hay: así, la parte que trata de la
substancia natural es la "física"— una " losofía segunda". Por encima de estas partes hay una
ciencia en la cual se estudia lo que es en cuanto es y no ninguna especie o forma particular de este
ser.
Aristóteles entendía como losofía prima la ciencia teórica de los primeros principios y de las
primeras causas, y entendía por principios y causas, sobre todo la causa nal, el n y el bien en
general, o el bien de una causa. Este modo de considerar el objeto es demasiado general porque es
el objeto de toda losofía, porque toda losofía tiene por objeto los primeros principios sea lo que
sea. Pero se puede precisar más incluso en el sentido aristotélico. Aristóteles entendía que su objeto
era “el ente en cuanto ente y sus atributos esenciales”, es decir el estudio de las cosas no en cuanto
son minerales, vegetales u hombres sino el estudio de las cosas, aquellas determinaciones más
generales que la constituyen como un ente, como algo que es con independencia que sea mineral, o
animal, etc…
Las cosas, más allá de las determinaciones que tienen como minerales: peso, brillo, tienen también
otras determinaciones más generales, por ej: tener existencia, esencia, o de tener una sustancia y
unos accidentes (…) Por consiguiente, aquí Metafísica quiere decir lo mismo que ontología y su
objeto, el ente en cuanto ente, es el resultado de aquella doble abstracción que no se limita a las
ciencias naturales, sino que todavía abstrae más de ellas hasta llegar a esas propiedades, a esas
determinaciones tan generales: esencias, ser, causas, sustancias, etc. No se trata de un objeto que
está más allá de la Física sino de algo que está en lo físico. Este es el primer sentido en que se
entiende el objeto de la metafísica.
En un segundo sentido, se entiende por Metafísica el conocimiento de los entes que son
inmateriales, que no se dan a los sentidos, pero que se pueden conocer por la razón natural; con esto
se determina una diferencia con la elevación, para separar a la Metafísica de la Religión. Estos entes
inmateriales que no se dan ni pueden darse a los sentidos son sobre todo el alma y Dios.
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En tercer lugar, otros lósofos entienden como metafísica el conocimiento de lo que son las cosas
en sí mismas por oposición al conocimiento del modo como se presenta a nosotros, es decir, por
oposición a las apariencias o a los fenómenos. Lo metafísico sería lo que se esconde detrás de esos
fenómenos o apariencias. Supone entonces que en el mundo hay que distinguir dos planos
separados verticalmente: un plano del ser para nosotros, de lo que percibimos, de los fenómenos, de
las apariencias; otro plano que está detrás de eso, que es el de las cosas tales como son en sí
mismas. (…) De manera que en este sentido la metafísica vendría a ser el nombre de una ciencia
que tienen un objeto al cual el hombre puede aspirar, pero al cual no puede llegar, o sea de un objeto
que es imposible conocer.
En resumen, tenemos tres signi cados de Metafísica:
• metafísica como estudio del ente en cuanto ente,
• metafísica como estudio de los objetos inmateriales,
• metafísicia como región de las cosas en sí por oposición del conocimiento de lo relativo.
(realidad y apariencia)
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