Guion clase
Corazón
El corazón es un órgano hueco, de forma cónica que mide aproximadamente lo mismo que un
puño y pesa menos de 500 gramos. Se encuentra localizado en el mediastino de la cavidad
torácica, entre la columna vertebral y el esternón y está flanqueado a los lados por los
pulmones
El corazón está constituido por tres capas de tejido: el epicardio, el miocardio y el endocardio
VALORACIÓN DE LA FUNCIÓN CARDÍACA
La función cardíaca se valora con los hallazgos de las pruebas diagnósticas, con una entrevista
para valoración de la salud que recoge datos subjetivos y con una exploración física que recoge
datos objetivos. En el siguiente recuadro, más abajo, se recoge un ejemplo de la
documentación para valorar la función cardíaca.
PARA QUE SE TOMAN LAS PRUEBAS CARDIACAS
las pruebas diagnósticas sobre la función cardíaca se utilizan para confirmar el diagnóstico de
una enfermedad específica, para aportar información que permita identificar o modificar los
fármacos o tratamientos adecuados para una enfermedad y para ayudar al personal de
enfermería a monitorizar las respuestas de los pacientes al tratamiento y las intervenciones
enfermeras.
Cateterismo cardiaco
La prueba se realiza insertando un catéter largo en una vena o arteria (según se esté
explorando el lado derecho o izquierdo del corazón) por el brazo o la pierna. Mediante
radioscopia, se avanza el catéter hasta las cámaras cardíacas, las arterias coronarias o ambos.
Se inyecta contraste y se visualizan las estructuras cardíacas y se filma la actividad del corazón.
La prueba se utiliza para el diagnóstico y antes de la cirugía cardíaca.
Cateterismo cardíaco derecho: se introduce el catéter en la vena femoral o la vena antecubital
y después se hace avanzar por la vena cava inferior hacia la aurícula derecha y la arteria
pulmonar. Se miden las presiones en cada zona y se pueden obtener muestras de sangre del
lado derecho del corazón. Se puede observar la función de las válvulas tricúspide y pulmonar.
Cateterismo cardíaco izquierdo: se introduce el catéter en las arterias braquial o femoral y se
avanza de forma retrógrada por la aorta hacia las arterias coronarias, el ventrículo izquierdo o
ambos. Permite observar la permeabilidad de las arterias coronarias y valorar la función de las
válvulas aórtica y mitral y el ventrículo izquierdo.
Explicar la intervención al paciente.
■ No se deben consumir alimentos ni líquidos durante las 6-8 horas previas a la prueba.
■ Valorar alergias al yodo, a los mariscos o a los contrastes yodados (si se ha hecho pruebas
previas). Si se sospecha una posible reacción alérgica al contraste, se podrían administrar
antihistamínicos la noche anterior y la propia mañana de la prueba.
■ Valorar la administración de ácido acetilsalicílico u otros AINE (riesgo de hemorragia),
sildenafilo (riesgo de problemas cardíacos) o los antecedentes de enfermedad renal (el
contraste que se usa puede ser tóxico para los riñones).
■ Interrumpir los anticoagulantes orales. Se puede indicar heparina para prevenir los trombos.
■ Se inicia la administración de una solución IV de glucosado al 5% a una velocidad orientada a
mantener la vía permeable (para disponer de ella si se tienen que administrar fármacos de
urgencia).
■ Establecer los datos basales de los pulsos periféricos.
■ Registrar y anotar las constantes vitales basales
Procedimiento
■ Colocar al paciente sobre una mesa almohadillada que se incline. Se utiliza un anestésico
local en el lugar de introducción del catéter. Se aplican las derivaciones del ECG y se registran
las constantes vitales durante la intervención. El enfermo está tumbado en decúbito supino y
se le pide que tosa y respire profundamente con frecuencia. La intervención tarda entre media
hora y 3 horas.
■ Decir al paciente que notará una sensación de calor y enrojecimiento durante 1-2 minutos
mientras se inyecta el contraste.
Después del procedimiento
■ Monitorizar las constantes vitales cada 15 minutos durante la primera hora y después cada
30 minutos hasta que se estabilicen. Valorar el rit mo y la frecuencia cardíaca para detectar
alteraciones. Medir los pulsos periféricos distales a los lugares de inserción.
■ Valorar si el paciente refiere pesadez torácica, disnea o dolor abdominal o inguinal.
■ Vigilar si aparece una hemorragia o hematoma en el lugar de introducción del catéter.
■ Administrar analgésicos según prescripción.
■ Pedir al paciente que se quede en reposo en cama durante 6-12 horas (o según se le
indique). Si se introdujo un tapón de tipo colágeno tras retirar el catéter, sólo es preciso estar
en reposo 2-3 horas.
■ Recomendar la ingesta oral de líquidos, salvo contraindicación (p. ej., pacientes en
insuficiencia cardíaca congestiva).