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Tirso Canales

El poema explora la memoria, la identidad y la lucha social a través de imágenes vívidas y referencias culturales. A lo largo del texto, se entrelazan recuerdos personales con críticas a la injusticia y reflexiones sobre la vida y la muerte. La voz poética se enfrenta a un tiempo difícil, buscando significado y belleza en medio del sufrimiento y la opresión.
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Tirso Canales

El poema explora la memoria, la identidad y la lucha social a través de imágenes vívidas y referencias culturales. A lo largo del texto, se entrelazan recuerdos personales con críticas a la injusticia y reflexiones sobre la vida y la muerte. La voz poética se enfrenta a un tiempo difícil, buscando significado y belleza en medio del sufrimiento y la opresión.
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Tirso Canales Color con sensación

(antimemoria)
Anatoli con paisaje

¿Se recuerda de mí, compañero Hoy se crispa la tierra


Anatoli?
Ahora monto a caballo sobre un El huevo tropical echa a rodar el
cerro de piedra día
En mi país sombrío
Aún le encanta el almíbar de los El espacio babea la orilla de las
higos de Sochi? formas
Pienso en su loable sencillez de
hombre bueno La llanura ensordece los rebaños
Se acuerda que hubo un día que De cal
fumamos
En Jalóvnaia Riechka, tres cajillas Y el sol hace vibrar su cuerda en
de Kázbek?
la pupila
Esto me ha caído a la memoria
ciando viendo un paisaje amarillo La mañana se aleja
Hondo,
(es muy posible)
Muy parecido al agua de sus
ojos: Con sus plumas doradas metidas
Densa como el ámbar de los
en el lomo
Montes Urales
Canto con importancia Cultura

Al fin y al cabo Filosofan pío XII y la edad media


Cantar a toda hora es de buen en la universidad
juicio Los muchachos preparan su
Aunque siga en un hilo nuestra corazón de cuero y su cartera
vida A buenos pescozones se
Cuando la luz hace parir las convierten
flores de la tierra En licenciados en algún volado
Cuando la lluvia desangra en los Cultos señores
tejados su caballería Universitarios la geología estudia
Cuando el hincha comprime con El sumun de esta época La nueva
sus manos al ídolo que aplaude cultura
Cuando vamos en bus nalga con Del país
nalga y lomo a lomo Será de piedra
Cuando vemos que aumenta la
injusticia... En el Vietnam los finos
vietnamitas con su Tiíto Ho
Hacen mundo Ahoga una criatura
Derriban los fhantóms crían sus Pero es que al fin y al cabo, ¿qué
hijos cultivan buen arroz es la sombra
Ahuyentan la plaga arrean Sino luz enlodada?
gringos Sé de mis cuatro días
Crean las apoteosis como la vida Sobre el buen corazón (de esta
manda En la universidad pelota)
De mi país perrado Que desangra el espacio
Los bitonguitos-bien mastican Donde vibra Entiendo:
libros… Bien puede en el futuro haber
De la misma manera que chicles tiempos felices
adams Calentados con polvo de mis
huesos
Ronroneaban la ciencia en cuatro
Elegía violenta a un hombre
rezos y se academian
agrario (3)
En algún volado En los valles de
hierro de Bolivia Francamente,
Como la vida manda el Che Cualquiera afirmaría
dispara Que tú viviste de hombre.
Hunde sus grandes pasos de La vorágine herida de mi grito
diluvio en historia Aún lo está preguntando:
Como la vida manda… el Che ¿Fuiste invierno,
dispara que retornó a su origen?
Danza con agradecimiento ¿O fuiste lana,
que volvió a su oveja?
Avientan las piernas las parejas. ¿O a la grave nostalgia,
En un círculo agudo de algún minero antiguo?
El pie se vuelve punta que pica el ¿O la mueca del hacha,
corazón de este planeta reventada de un golpe?
La hierba crece, una flor se Francamente, penetra la
aproxima a la mano tristeza...!
Mi niño tiene en cruz
Furia con reiteración
Los bracerillos como
espantapájaros No sé si a ustedes
El espíritu azul de la mañana Se les cae el rostro o les pica el
Escapa de sus ojos cabello como alergia
Un fantasma lo mira desde el Si es que entienden que habitan
baile! Baila Con tanto deprabado. Si aún
Hombre con tu traje negro! tienen el cerebro bajo la voluntad
Mi máscara se agrieta De tres candados yale golpéense
la cabeza
La sombra sigue abierta Y ustedes
Chuchos politiqueros limosnas en la Ermita En las
Lameculos desde el siglo pasado noches
No jodan la paciencia Heladas
Sean breves! Cuando lanzan graznidos
violentos las lechuzas
Hambre en la cárcel
Y los lobos aullan casi
desesperados él camina despacio
En este mundo que promete más
Cogido de los muros El Padre sin
trigo
Cabeza va rezando sus cantos
Que estrellas tengo hambre
Y alabanzas de sombra Los
Nazim Hokmet
cipotes no duermen Apretados
de miedo
Hacían vigilia con ganas de
orinar y no salían...
Tía soledad, ahora recuerdo sus
panecillos de oro, Representative democracy
Acontece que vivo de recuerdos,
mi tía Soledad! Vive a gusto perrado ciudadano
No hubo en la comarca quien (pues tú perras)
pudiera imitarle su receta La libertad la miden tus verdugos
Usted era una sabia, técnica del Te esqueletas
sabor, sueño del paladar La forma tú la eliges No es
Señora de la mesa mendiga tu lengua
Mi tía Soledad, enciclopedia Santísima miseria
antigua, fama de nuestra casa A diario nos metemos en las
Señora de la alquimia, usted piernas
hacía milagros de canela! La democracia como cazoncillos!
Adúltera ojerosa democracy kra-
El padre sin cabeza kra
En los tiempos aquellos se creía Mueca rufiana de los
lo que contaban del Padre sin parlamentos
cabeza Estrella nuevecita de hace siglos
Personaje que andaba entre En cuáles saliveros diputas
misterios de callejas oscuras eunuco?
O en caserones de ciudades
viejas de planta colonial Un día te escucharon delirante
Cuyos aleros poblados de Era un huevo histérico
murciélagos y polvo Denudo
Contribuían a hacerle la leyenda Oficiando de dios como una
El Padre sin Cabeza rondaba droga
Por las casas de aquellos niños Utopía puercosa copulada ¿por
“malos” que a escondidas qué ya no sabemos nada de eso?
Urgaran la despensa o no dieran Dimos gritos de loco adolescente
tomamos la bandera cantábamos soledad de las paredes
Llorábamos
Nos olía el sudor a buen tabaco Mientras los ciudadanos de las
Juramos por tu madre casas duermen, yo escribo
Cuánta cosa! Mi palabra libertad
ellos la borrarán después de
Teníamos el rostro enmarañado haber soñado
Nos creció la nariz aregamos ¡Yo busco ansiosamente mi
(en serio) tesoro!
Pulimos nuestros gestos a qué ¿AY, este tiempo es cruel! Deja
punto huellas metidas
Que recordaron y desgasta con su esmeril de
La belleza clásica Armonizamos sangre Tengo ya el corazón
brazo voz y todo… como una piedra Tanto pétreo
Y éramos el marido de la idea dolor que se acumula
Ahora te dejo: me perdí de Tanto dolor dolor pueblo precioso
cuarto ¡Ah, carrera de llamas soy en
Estrella de la tarde esta oscurana!
Vieja loca...
Tiempo con oficio
Testimonio con tiempo difícil
Al apagar el foco
Vuelo como gorrión de un lado a Algo de luz se queda en los
otro objetos
Formo nido en mi fuego Sólo así puede el tiempo
Llevo loco mi nombre a todas desgastarse las uñas
partes La cobertura de las formas
Explico la razón en cada sitio Se hace
Sin oir ni mi voz, empujo a un Con la huellas de sol envejecido
lugar este país Y bajo las sombras
Nunca sabré hacia dónde lo (mientras ennegrece)
llevarán mis manos Mete sus alfileres de saliva
Vibro como la sangre que hace
mover las alas La luz que de la fuente se
Envuelvo con el alma cuanto desprende
hago Es (más o menos)
Lanzo mi corazón a la fatiga, La carcoma fluida,
Por el jardín de todos Que al tocar el soporte de las
Camino calle a calle cosas
No dejo casa o muro sin tocar Pone su baba
con mis dedos en la ciudad Y otra forma brilla
helada
Tiempo difícil con
En medio de la noche palpo la
repugnancia
bueno sois, vida mía,
Difícil es el tiempo que vivimos para labrador.
se propone quitarnos la cadena
Que el clavel y la rosa
(no podemos vivir sin las
cadenas)
Que el clavel y la rosa,
El señor ciudadano se preocupa,
¿cuál era más hermosa?
la señora padece escalofríos
¿viviremos el sismo que hará
El clavel, lindo en color,
temblar el valle de las hamacas?
y la rosa todo amor;
¡Quién sabe!
el jazmín de honesto olor,
A ese paso con que va la cosa
la azucena religiosa,
todos morirán serios en su cama
¿Cuál es la más hermosa?
Nadie sentirá gusto tan profundo
La violeta enamorada,
de encontrarse la muerte a
la retama encaramada,
carcajada
la madreselva mezclada,
En sus habitaciones tapizadas de
la flor de lino celosa.
borrosas imágenes beberán su
¿Cuál es la más hermosa?
postrero
Chocolit
Que el clavel y la rosa,
Con las sienes untadas de mentol
¿cuál era más hermosa?
y algo de dolor en la cabeza
Recibirán al cura teólogo Segadores, afuera, afuera
teologariums
A ese paso con que fue tu cosa Segadores, afuera, afuera,
dejen llegar a la espigaderuela.
Tirso de Molina
Quién espiga se tornara
Pastorcico nuevo
y costara lo que costara
Pastorcico nuevo porque en sus manos gozara
de color de azor, los rosas que hacen su cara
bueno sois, vida mía, por agosto primavera.
para labrador.
Segadores, afuera, afuera,
Pastor de la oveja, dejen llegar a la espigaderuela.
que buscáis perdida,
y ya reducida Si en las manos que bendigo
viles pastos deja; fuera yo espiga de trigo,
aunque vuelta abeja, que me hiciera harina digo
pace vuestras flores. y luego torta o bodigo
Si sembráis amores porque después me comiera.
y cogéis sudor;
Segadores, afuera, afuera,
dejen llegar a la espigaderuela. EL GALÁN Y LA DAMA

Si yo me viera en sus manos Cierto galán a quien París


perlas volviera los granos, aclama,
porque en anillos galanos petimetre del gusto más extraño,
en sus dedos soberanos que cuarenta vestidos muda al
eternamente anduviera. año
y el oro y plata sin temor
Segadores, afuera, afuera, derrama,
dejen llegar a la espigaderuela.
celebrando los días de su dama,
Tomás de Iriarte unas hebillas estrenó de estaño,
EL BURRO FLAUTISTA sólo para probar con este engaño
lo seguro que estaba de su fama.
Esta fabulilla,
salga bien o mal, «¡Bella plata! ¡Qué brillo tan
me ha ocurrido ahora hermoso!»,
por casualidad. dijo la dama, «¡viva el gusto y
Cerca de unos prados numen
que hay en mi lugar, del petimetre en todo
pasaba un borrico primoroso!»
por casualidad.
Una flauta en ellos Y ahora digo yo: «Llene un
halló, que un zagal volumen
se dejó olvidada de disparates un autor famoso,
por casualidad. y si no le alabaren, que me
Acercóse a olerla emplumen».
el dicho animal, EL GATO, EL LAGARTO Y EL
y dio un resoplido GRILLO
por casualidad.
En la flauta el aire Ello es que hay animales muy
se hubo de colar, científicos
y sonó la flauta en curarse con varios específicos
por casualidad. y en conservar su construcción
«¡Oh!», dijo el borrico, orgánica,
«¡qué bien sé tocar! como hábiles que son en la
¡y dirán que es mala botánica,
la música asnal!». pues conocen las hierbas
Sin reglas del arte, diuréticas,
borriquitos hay catárticas, narcóticas, eméticas,
que una vez aciertan febrífugas, estípticas, prolíficas,
por casualidad. cefálicas también y sudoríficas.
demérito.
En esto era gran práctico y
teórico Mas ya que esos amantes de
un gato, pedantísimo retórico, hiperbólicas
que hablaba en un estilo tan cláusulas y metáforas diabólicas,
enfático de retumbantes voces el
como el más estirado depósito
catedrático. apuran, aunque salga un
Yendo a caza de plantas despropósito,
salutíferas, caiga sobre su estilo
dijo a un lagarto: «¡Qué ansias problemático
tan mortíferas! este apólogo esdrújulo-
Quiero por mis turgencias semi- enigmático.
hidrópicas,
EL OSO, LA MONA Y EL
chupar el zumo de hojas
CERDO
heliotrópicas».
Un oso, con que la vida
Atónito el lagarto con lo exótico se ganaba un piamontés,
de todo aquel preámbulo la no muy bien aprendida
estrambótico, danza ensayaba en dos pies.
no entendió más la frase
macarrónica Queriendo hacer de persona,
que si le hablasen lengua dijo a una mona: «¿Qué tal?»
babilónica; Era perita la mona,
pero notó que el charlatán y respondióle: «Muy mal».
ridículo
de hojas de girasol llenó el «Yo creo», replicó el oso,
ventrículo, «que me haces poco favor.
y le dijo: «Ya, en fin, señor Pues ¿qué?, ¿mi aire no es
hidrópico, garboso?
he entendido lo que es zumo ¿no hago el paso con primor?».
heliotrópico».
Estaba el cerdo presente,
¡Y no es bueno que un grillo, y dijo: «¡Bravo! ¡Bien va!
oyendo el diálogo, Bailarín más excelente
aunque se fue en ayunas del no se ha visto, ni verá!».
catálogo
de términos tan raros y Echó el oso, al oír esto,
magníficos, sus cuentas allá entre sí,
hizo del gato elogios honoríficos! y con ademán modesto
Sí; que hay quien tiene la hubo de exclamar así:
hinchazón por mérito,
y el hablar liso y llano por
«Cuando me desaprobaba tomos!
la mona, llegué a dudar; ¡No es mal ejercicio!
mas ya que el cerdo me alaba,
muy mal debo de bailar». »Perderé la chaveta, saldrán
caros,
Guarde para su regalo y es obra de un siglo...
esta sentencia el autor: Pero ¿no era mejor ponerlos
si el sabio no aprueba, ¡malo! todos
si el necio aplaude, ¡peor! de cartón fingidos?
EL RICOTE ERUDITO
»Ya se ve: ¿por qué no? Para
estos casos
LXVI
tengo yo un pintorcillo
que escriba buenos rótulos e
Hubo un rico en Madrid (y aun
imite
dicen que era
pasta y pergamino.
más necio que rico),
cuya casa magnífica adornaban
»¡Manos a la labor!» Libros
muebles exquisitos.
curiosos
modernos y antiguos
«¡Lástima que en vivienda tan
mandó pintar, y a más de los
preciosa»
impresos,
le dijo un amigo,
varios manuscritos.
«falte una librería!, bello adorno,
útil y preciso.»
El bendito señor repasó tanto
sus tomos postizos,
«Cierto», responde el otro. «¡Que
que aprendiendo los rótulos de
esa idea
muchos,
no me haya ocurrido!...
se creyó erudito.
A tiempo estamos. El salón del
Norte
Pues ¿qué más quieren los que
a este fin destino.
sólo estudian
títulos de libros,
»Que venga el ebanista, y haga
si con fingirlos de cartón pintado
estantes
les sirven lo mismo?
capaces, pulidos,
a toda costa. Luego trataremos EL TÉ Y LA SALVIA
de comprar los libros.
El té, viniendo del imperio chino,
»Ya tenemos estantes. Pues, se encontró con la salvia en el
ahora», camino.
el buen hombre dijo, Ella le dijo: «Adónde vas,
«¡echarme yo a buscar doce mil compadre?»
«A Europa voy, comadre, Este es el tiempo, Silvio,
donde sé que me compran a el tiempo del amor.
buen precio.»
«Yo», respondió la salvia, «voy a Escucha cual susurra
China, el arroyuelo manso;
que allá con sumo aprecio al sueño y al descanso
me reciben por gusto y medicina. convida su rumor.
En Europa me tratan de salvaje, ¡Qué amena está la orilla!
y jamás he podido hacer fortuna. ¡Qué clara la corriente!
Anda con Dios. No perderás el ¿Cuándo exhaló el ambiente
viaje, más delicioso olor?
pues no hay nación alguna Este es el tiempo, Silvio,
que a todo lo extranjero el tiempo del amor.
no dé con gusto aplausos y
dinero». Más bulla y más temprana
La salvia me perdone, alumbra ya la aurora;
que al comercio su máxima se el sol los campos dora
opone. con otro resplandor.
Si hablase del comercio literario, Desnúdanse los montes
yo no defendería lo contrario, del duro y triste hielo,
porque en él para algunos es un y vístese ya el cielo
vicio de más vario color.
lo que es en general un Este es el tiempo, Silvio,
beneficio; el tiempo del amor.
y español que tal vez recitaría
quinientos versos de Boileau y el Las aves se enamoran,
Tasso, los peces, los ganados,
puede ser que no sepa todavía y aun se aman enlazados
en qué lenguas los hizo el árbol y la flor.
Garcilaso. Naturaleza toda,
cobrando nueva vida,
LA PRIMAVERA
aplaude la venida
de mayo bienhechor.
(Tonadilla pastoril)
Este es el tiempo, Silvio,
el tiempo del amor.
Ya alegra la campiña
la fresca primavera; LOS DOS CONEJOS
el bosque y la pradera
renuevan su verdor. Por entre unas matas,
Con silbo de las ramas seguido de perros,
los árboles vecinos no diré corría,
acompañan los trinos volaba un conejo.
del dulce ruiseñor.
De su madriguera Tu inquieta grupa zalamera
salió un compañero Entrevero de fiebres y de fríos
y le dijo: «Tente
amigo, ¿qué es esto?». Tu grupa de molicie inaplacada
Nudo vivaz y obtuso de tu cuerpo
«¿Qué ha de ser?», responde;
«sin aliento llego...; En el coloquio a oscuras de las
dos pícaros galgos pieles
me vienen siguiendo». Le prestamos al mundo nuestra
carne
«Sí», replica el otro, Para que inscriba en ella sus
«por allí los veo, musitaciones
pero no son galgos».
«¿Pues qué son?» «Podencos». Tu grupa sensitiva gesticula
Bucea perseguida y habitada
«¿Qué? ¿podencos dices? De una mudez que se debate en
Sí, como mi abuelo. muecas
Galgos y muy galgos;
bien vistos los tengo». En su estertor no logra articular
La voz con que decirnos
«Son podencos, vaya, Que es con nuestra mudez con la
que no entiendes de eso». que calla
«Son galgos, te digo».
«Digo que podencos». Tu tierna grupa inerme
desfallece
En esta disputa Y una inaudible oscuridad del
llegando los perros, mundo
pillan descuidados Viene a explayarse en su masa
a mis dos conejos. sin nombre

Los que por cuestiones Pero también allí reconocemos


de poco momento La inalcanzable voz que nos
dejan lo que importa, habita
llévense este ejemplo. La eternamente a punto de
irrumpir en palabras
Tomás Segovia Que va dormida entre los brazos
Algunas piedras de un collar De un despertar
del dios (3)
Palpita entre los dos lo que nos
Tu grupa blanca y ciega se funda
remueve Entre las sombras somos una
Bajo la seriedad de las caricias mirada en blanco
Para ver la ceguera que nos
borra Ya sin deseos llama fielmente
Pues también son nuestras las intemporal
caricias Se consume el Deseo en un frágil
Que no saben qué dicen fanal.
Bandera
También nosotros el espasmo
ignaro
Mi tienda siempre fuera de los
Que no aprendió a reconocer su
muros. Mi lengua aprendida
rostro
siempre en otro sitio. Mi bandera
Somos también nosotros
perpetuamente blanca. Mi
impensables
nostalgia vasta y caprichosa. Mi
Los que allí estamos mudos de la
amor ingenuo y mi fidelidad
voz de un dios
irónica. Mis manos graves y en
ellas un incesante rumor de pen-
samientos. Mi porvenir sin
La voz huracanada que nos calla
nombre. Mi memoria
En las palabras que nos dan la
deslumbrada
espalda
en el amor incurable del olvido.
Vueltas a su sustancia
Lastrada en el desierto mi pala-
intraspasable
bra. Y siempre desnudo el rostro
donde sopla el viento.
Y en el beso que olvida nuestros
ojos Besos
Para mirarse en la piel de los
labios. Mis besos lloverán sobre tu boca
oceánica
Antigua cortesana primero uno a uno como una
hilera de gruesas gotas
(Cuadro de Ramón Gaya)
anchas gotas dulces cuando
empieza la lluvia
que revientan como claveles de
Es el sitio intocado de una lujuria
sombra
antigua
luego de pronto todos juntos
Que tanto olvido ha vuelto
hundiéndose en tu gruta marina
finalmente sagrado
chorro de besos sordos entrando
La mirada entra en puntas de
hasta tu fondo
pies y se santigua
perdiéndose como un chorro en
Nada queda del viejo fragor
el mar
decolorado
en tu boca oceánica de oleaje
Por el santo silencio sino la
caliente
mancha ambigua
besos chafados blandos anchos
Del tenue resplandor con que
como el peso de la plastilina
aún anaranjado
besos oscuros como túneles de
donde no se sale vivo historia de la especie
deslumbrantes como el estallido tus ojos de esfinge virginal
de la fe de silencio que resplandece
sentidos como algo que te como el hielo
arrancan tus ojos de caída durante mil
comunicantes como los vasos años en el pozo del olvido
comunicantes besaré también tu cuello liso y
besos penetrantes como la noche vertiginoso como un tobogán
glacial en que todos nos inmóvil
abandonaron tu garganta donde la vida se
besaré tus mejillas anuda como un fruto que se
tus pómulos de estatua de arcilla puede morder
adánica tu garganta donde puede
tu piel que cede bajo mis dedos morderse la amargura
para que yo modele un rostro de y donde el sol en estado líquido
carne compacta idéntico al tuyo circula por tu voz y tus venas
y besaré tus ojos más grandes como un coñac ingrávido y
que tú toda cargado de electricidad
y que tú y yo juntos y la vida y la besaré tus hombros construídos
muerte y frágiles como la ciudad de
del color de la tersura Florencia
de mirada asombrosa como y tus brazos firmes como un río
encontrarse en la calle con uno caudal
mismo frescos como la maternidad
como encontrarse delante de un rotundos como el momento de la
abismo inspiración
que nos obliga a decir quién tus brazos redondos como la
somos palabra Roma
tus ojos en cuyo fondo vives tú amorosos a veces como el amor
como en el fondo del bosque más de las vacas por los terneros
claro del mundo y tus manos lisas y buenas como
tus ojos llenos del aire de las cucharas de palo
montañas tus manos incitadoras como la
y que despiden un resplandor al fiebre
mismo tiempo áspero y dulce o blandas como el regazo de la
tus ojos que tú no conoces madre del asesino
que miran con un gran golpe tus manos que apaciguan como
aturdidor saber que la bondad existe
y me inmutan y me obligan a besaré tus pechos globos de
callar y a ponerme serio ternura
como si viera de pronto en una besaré sobre todo tus pechos
sola imagen más tibios que la convalecencia
toda la trágica indescifrable más verdaderos que el rayo y
que la soledad de almohada para la cabeza del
y que pesan en el hueco de mi rey después de entrar a saco
mano como la evidencia en la tu vientre misterioso cuna de la
mente del sabio noche desesperada
tus pechos pesados fluidos tus remolino de la rendición y del
pechos de mercurio solar deslumbrante suicidio
tus pechos anchos como un donde la frente se rinde como
paisaje escogido definitivamente una espada fulminada
inolvidables como el pedazo de tu vientre montón de arena de
tierra donde habrán de oro palpitante
enterrarnos montón de trigo negro
calientes como las ganas de vivir cosechado en la luna
con pezones de milagro y dulces montón de tenebroso humus
alfileres incitante
que son la punta donde de tu vientre regado por los ríos
pronto acaba chatamente subterráneos
la fuerza de la vida y sus donde aún palpitan las
renovaciones convulsiones del parto de la
tus pezones de botón para tierra
abrochar el paraíso tu vientre contráctil que se
de retoño del mundo que echa endurece como un brusco
flores de puro júbilo recuerdo que se coagula
tus pezones submarinos de sabor y ondula como las colinas
a frescura y palpita como las capas más
besaré mil veces tus pechos que profundas del mar océano
pesan como imanes tu vientre lleno de entrañas de
y cuando los aprieto se temperatura insoportable
desparraman como el sol en los tu vientre que ruge como un
trigales horno
tus pechos de luz materializada y o que está tranquilo y pacificado
de sangre dulcificada como el pan
generosos como la alegría de tu vientre como la superficie de
aceptar la tristeza las olas
tus pechos donde todo se lleno hasta los bordes de mar de
resuelve fondo y de resacas
donde acaba la guerra la duda la lleno de irresistible vértigo
tortura delicioso
y las ganas de morirse como una caída en un ascensor
besaré tu vientre firme como el desbocado
planeta Tierra interminable como el vicio y
tu vientre de llanura emergida como él insensible
del caos tu vientre incalculablemente
de playa rumorosa hermoso
valle en medio de ti en medio del sentido
universo abierto como la semilla del
en medio de mi pensamiento mundo
en medio de mi beso auroral tu sexo de perdón para el
tu vientre de plaza de toros culpable sollozante
partido de luz y sombra y donde de disolución de la amargura y
la muerte trepida de mar hospitalario
suave al tacto como la espalda y de luz enterrada y de
del toro negro de la muerte conocimiento
tu vientre de muerte hecha de amor de lucha a muerte de
fuente para beber la vida fuerte girar de los astros
y clara de sobrecogimiento de hondura
besaré tus muslos de catedral de viaje entre sueños
de pinos paternales de magia negra de
practicables como los postigos anonadamiento de miel
que se abren sobre lo embrujada
desconocido de pendiente suave como el
tus muslos para ser acariciados encadenamiento de las ideas
como un recuerdo pensativo de crisol para fundir la vida y la
tensos como un arco que nunca muerte
se disparará de galaxia en expansión
tus muslos cuya línea representa tu sexo triángulo sagrado besaré
la curva del curso de los tiempos besaré besaré
besaré tus ingles donde anida la hasta hacer que toda tú te
fragilidad de la existencia enciendas
tus ingles regadas como los como un farol de papel que flota
huertos mozárabes locamente en la noche.
traslucidas y blancas como la vía
Canción del destino
láctea
besaré tu sexo terrible
Frío y beato el crepúsculo
oscuro como un signo cuyo
Calla visiblemente
nombre no puede decirse sin
tartamudear
Habría que aprender de los
como una cruz que marca el
encinos
centro de los centros
Ese modo sencillo y
tu sexo de sal negra
concentrado
de flor nacida antes que el
De estar magistralmente
tiempo
En la mitad del aire pálido
delicado y perverso como el
interior de las caracolas
Y atender con entera
más profundo que el color rojo
reverencia
tu sexo de dulce infierno vegetal
A esta mudez e intensidad
emocionante como perder el
el tiempo torpeza
Que se hace ver solemne Para soltar los bultos
Detenido en lo alto antes Que la avidez abraza
del salto Empujando al deseo
entristecido
Todo el conmovedor Un día oscuro y frío
egoísmo del mundo De tenue conmoción
Indiferente a su belleza interminable
E incapaz de pactar Bajo un cielo borroso de
Que sólo fatalmente llama igualadas horas
Volveremos a casa
Que sólo atándonos con el
Cantata a solas (38-Recitado)
destino
Se deja amar.
Sal a la liza envidiosa
Cantata a solas (37-Cantado) condena
Canción de otoño Me arrojo de cabeza sobre
tus pretiles
Desperdigados pájaros Me precipito al fondo
ociosos Dejo caer todo mi peso
A pie por la lodosa hierba inerme
En la que día gris En el desprestigiado pozo
Deposita en silencio en ruinas
Un leve sedimiento de luz De la nostalgia de
turbia imposibles ojos
Tan tenue dicha No renuncio ya a nada
interminablemente Todo lo que ha sido mío es
Ahora que no nos mira el mío
mudo cielo Todas mis agobiantes
Y sólo ahora lo sabemos trashumancias
Por un rato apeados del Perdido de avidez y de no
estruendo pertenencia
A estirar nuestros Todo el metódico
miembros a aclarar los descorazonamiento
pulmones Mi sorda espera mi hosca
delicadeza
En el ligero frío liso Y este amor asfixiante de
Sin cenit y sin hora la vida
En el lago de tiempo Que me impide vivir
redimidos Nada de eso está muerto
Por un rato seguros de que La prohibición no mata
un día desfigura
Ya curados por fin de esta Con todo ello hablo
Todo vuelve a ser mío si Sólo una frágil lámina de
me atrevo hielo amenazado
a no tomar en serio sus Me separa del viento de
disfraces sus alas
A mencionar su amor Confesaré a qué sabe su
contradiciendo al miedo ausencia
Lo proclamo en voz alta Más que a la amarga
La vida siempre ha estado náusea de su olvido
ahí Sabe el asombro de que
Festejando a ojos vista fuese mía
Entregada a sus dramas Cuesta creer que fuese yo
sin ningún disimulo aquel mismo
Impúdica impecablemente Que medía la anchura del
No menos bella e presente
imborrable Con las claras zancadas
Cuando no me hace caso animosas
Siempre he seguido siendo De los descubridores de
su mirón islas vírgenes
Espiando su belleza mal Yo aquel que tuvo siempre
tapada Todas sus barcas sin
Sus abrazos con otros sus amarras
dones prodigados El que lo esperó todo del
Su emocionante deseo
tenebrosidad El que jamás regateó una
Su risa inapropiable sus hora
sofocos A las ensoñaciones
Su gracias de inspirada manirrotas
ineducable El soñador incorruptible
Fascinadora apasionada e El santo niño iluminado
inconstante
Cantata a solas (42-Recitado)
Puta adorada
Indomable hechicera
Ocioso entumecido
La incorruptible que jamás
Jornalero de amor
se deja
desempleado
imponer juramentos
Sólo despiertas ya
Siempre fui su voyeur
brumosamente
cuando no fui su amante
Cuando te atreves a mirar
No es verdad que jamás la
con vértigo
perdiese de vista
El boquete abismal de lo
Nunca estuve de veras del
perdido
lado de sus jueces
Qué hiciste pues de tu
Sé que está aquí muy
fortuna
cerca ahora mismo
En qué usaste tus títulos irreprochable
de amor y de milagro En que viví contigo
Dónde has puesto las Tu tribunal helado no me
llaves de las arcas rehabilita
Qué no habrás traicionado Resistí hasta el final y otra
Qué don no habrás vez se derrite
malbaratado Tu afilada sentencia sin
Qué radiante cometa no cesar aplazada
habrás desatendido No fui bastante fuerte para
Ves ahora aflojándote ser tu discípulo
Cómo el invierno baja su Desfallecí y no te has
alta espada vengado
Pero no sube en ti la savia Adónde iré sin tu castigo
Poco a poco el deshielo Si a tu vez desfalleces
Va dejando de nuevo a Esta pueril flaqueza para
descubierto todo entrar en tus filas
Tú sigues ocultando las Para volver mis armas
manos en tus ropas contra mi estirpe apartida
Te has vuelto adicto del No habrá de devolverme la
exilio hermandad denunciada
Te has hecho dependiente Enmudezco en tu casa y no
de la turbia añoranza vuelvo a la mía
Drogas tu sangre para que Toda la rebeldía
nadie entre desemboca en errancia
Prefieres por tu mano Todo el deshielo escurre un
dosificar la muerte charco de aguachirle
Darte tú el método y la Después del grito
garantía sollozante
Antes que hacer la corte a Viene un casero sonar de
la temible vida narices
Pero sigue rodando el año Había que salvarse
tiempo abajo No salir sano salir salvo
Invierno distraído Haber sobrevivido no me
Decepcionante déspota salva
La tolerancia deja La salvación de nuevo se
desplanchado queda en salvamento
Te terso manto ¿O es que no hay salvación
inexpugnable Es que no saldré nunca
Presiento ya que un día De esta torpe estructura de
venidero sofoco y alivio
Añoraré también esta De berrinche sanguíneo y
añoranza enjugación de lágrimas
Añoraré el rigor Con que pendularmente
Me echo a perder la vida y
la escritura? Hábil como una boca era tu
coño.
Ciclo
Siempre había, después de
tus felinas
Para qué
agonías de gozo, en las
A quién le va importar
divinas
Ni siquiera a uno mismo
frondas de tu deseo, otro
Y la espera de quién se
retoño.
colmaría
O contra quién alzarse
Te aflojabas de pronto,
Para imponerse contra qué
exagüe y yerta,
amenaza
suicidada del éxtasis,
Y la altivez de no cejar
baldía,
A quien enorgullece
y casta y virginal como una
A quién sino al
muerta.
orgullomismo
Que vive de engañarnos
Y poco a poco, dulcemente,
Y para qué el orgullo
luego,
O la humildad
absuelto por la muerte
O para qué la lucidez
renacía
Para qué saber esto
tu amor salvaje y puro
Y para qué el orgullo de
como el fuego.
callarlo
O para qué haber escrito Como el primer día
estas líneas
Pero cómo podrías Como el primer día
Ahora ya de mi llegada aquí,
Desleerlas. a veces la memoria se me
pierde
y me encuentro yacente
(31.5.69) por el suelo
sin hueso ni contorno
Colección reservada de
ignorando qué vida de qué
sonetos votivos (X)
mundo
Tu carne olía ricamente a de qué recuerdo es ésta.
otoño,
a húmedas hojas muertas, -Pero tú no me olvides,
a resinas, dulce tierra sin rostro
a cítricos aceites y a cuyo recuerdo pierdo a
glisinas cada instante,
y a la etérea fragancia del cuyo sabor me escapa,
madroño. cuyos ojos de amor no
reconozco. cálmame cúrame tiéndeme
sobre la fresca tierra
Oh, no me olvides, me quítame este ropaje de
memoria es viento; fiebre que me asfixia
me disuelvo en la noche húndeme debilítame
día a día envenena mi perezosa
si tú no guardas algo sangre
de este turbio latido mujer roca de la tribu
que derramado apenas desbandada
humedece descíñeme estas mallas y
tu vasta frente donde la cinturones de rigidez y
memoria miedo
es oscura y sin fin como un con que me aterro y te
olvido. aterro y nos separa
mujer oscura y húmeda
Dime mujer
pantano edénico
quiero tu ancha olorosa
Dime mujer dónde
robusta sabiduría
escondes tu misterio
quiero volver a la tierra y
mujer agua pesada
sus zumos nutricios
volumen transparente
que corren por tu vientre y
más secreta cuando más te
tus pechos y que riegan tu
desnudas
carne
cuál es la fuerza de tu
quiero recuperar el peso y
esplendor inerme
la rotundidad
tu deslumbrante armadura
quiero que me humedezcas
de belleza
me ablandes me afemines
dime no puedo ya con
para entender la feminidad
tantas armas
la blandura húmeda del
mujer sentada acostada
mundo
abandonada
quiero apoyada la cabeza
enséñame el reposo el
en tu regazo materno
sueño y el olvido
traicionar al acerado
enséñame la lentitud del
ejército de los hombres
tiempo
mujer cómplice única
mujer tú que convives con
terrible hermana
tu ominosa carne
dame la mano volvamos a
como junto a un animal
inventar el mundo los dos
bueno y tranquilo
solos
mujer desnuda frente al
quiero no apartar nunca de
hombre armado
ti los ojos
quita de mi cabeza este
mujer estatua hecha de
casco de ira
frutas paloma crecida
déjame siempre ver tu vagabundo
misteriosa presencia dame a morder la fruta de
tu mirada de ala y de seda la vida
y de lago negro la firme fruta de luz de tu
tu cuerpo tenebroso y cuerpo habitado
radiante plasmado de una déjame recostar mi frente
vez sin titubeos aciaga
tu cuerpo infinitamente en tu grave regazo de
más tuyo que para mí el paraíso boscoso
mío desnúdame apacíguame
y que entregas de una vez cúrame de esta culpa ácida
sin titubeos sin guardar de no ser siempre armado
nada sino sólo yo mismo.
tu cuerpo pleno y uno todo
Dos de mayo
iluminado de generosidad
mujer mendiga pródiga
2 de mayo
puerto del loco Ulises
no me dejes olvidar nunca
tu voz de ave memoriosa
tu palabra imantada que
No pierdo nunca mi noción
en tu interior pronuncias
de amor
siempre desnuda
Sé todo el tiempo de qué
tu palabra certera de
lado queda
fulgurante ignorancia
Del lado que mi rostro
la salvaje pureza de tu
Lleva la piel más
amor insensato
encendida
desvariado sin freno
El alma va segura con los
brutalizado enviciado
ojos cerrados
el gemido limpísimo de la
A su manera ve
ternura
Como la piel del ciego
la pensativa mirada de la
Informada
prostitución
besada.
y la clara verdad cruda
del amor que sorbe y El extranjero
devora y se alimenta
el invisible zarpazo de la No le toques los pechos
adivinación Extranjero
la aceptación la A esta sombra con fiebre
comprensión la sabiduría que esta noche
sin caminos Anocheció tan hembra
la esponjosa maternidad Por los linderos de los
terreno de raíces residentes
mujer casa del doloroso Todo el verano es de ellos
Escúchalos dichosamente telares
extraviados Este despótico trabajo
Sin saber cómo hacer Eternamente abandonando
Para entender bajo sus el fleco que se aleja
propias voces A la disipación y su bostezo
Este lamento de la plenitud idiota
Que tan claro se oye en tu Y sólo escapo de su horror
silencio Recogiéndome todo sin
Y tienes que vagar a solas recelo
Por las quietas afueras de En el lugar donde nace la
su fiesta trama.
Y poner sólo ecos distantes
Enigma en el camino
En tu ramo nocturno en la
sombra cortado
No puedo piensa el
Y bañarte tan solo en
Nómada
murmullos de espumas
Parar aquí llegado de tan
No saben que su amo
lejos
Tiene en ti un siervo más
Sabiendo que ni huella
Que también el verano te
Ni semilla
devuelve un rato
Ni herida mía alguna he de
Tu corazón con llaga
dejar
Nadie sabe aquí el nombre
Sin buscarle los ojos a esta
De tu amor extranjero
tierra
Y tienes que alejarte al
De mirada huidiza
borde de la noche
Sin obligarla al menos
A decirlo a sus muertos
A que mueva los labios
Que duermen allá afuera y
que piensan en ti
Y así no cesa cada día
Tras sus pesados párpados
De escrutar sus guijarros
cerrados.
Su polvo su hosco viento
En las fuentes su gran cielo
Hasta haberle arrancado
Quién desteje el amor unas palabras
Ése es quien me desteje Que ni comprende
No es nadie Ni le exaltan
El amor se deshace solo Pero que harán su carga
Como la trenza del río más pesada
destrenzada en el mar Y más grave su pie cuando
No estoy de amor tejido se aleje
Estoy tejido de tejerlo
Espesura
De sacar de mis íngrimos
Me fui yendo
Adelantando un poco Sólo en el aire glacial de
Y otro poco las cimas
Pensando cada vez que era Despliega del todo el
el último trecho pulmón sus ardorosas
Que ahora ya volvería velas
Me fui alejando sin sentir Se han corrido los velos se
De donde estaban todos han disuelto los muros
No sé por qué ni adónde No hay fuerza que vencer
Ni menos todavía para qué ni con la cual vencer
Me fui yendo sin saber sin Estoy en el espacio sin
ganas rasgarlo
Lento inconstante bobo Soy sin abrir las alas todo
Nada tenía que buscar allá vuelo
ni allá ni en sitio alguno (tal En las estrellas miro las
vez por eso) puntas de mis dedos
Me fui viendo perdido El silencio se escucha con
Incongruente en medio de mi oído
lo extraño Estoy en lo alto de la torre
Ya no se oía o se veía a más alta
nadie Lo tengo todo a mis pies
Comprendí de repente que esta noche
era ya inencontrable Estoy listo
Sollocé que el camino Esta noche podría
regresara suicidarme.
Pero el camino por el que
Fin de jornada
he venido
No era como un camino
Cae la tarde flotando en la
Era como una historia
tibieza
No hay regreso
Como un gran trapo en
El rumbo que he perdido
unas aguas quietas
No era el rumbo del mundo
Era el mundo
El mundo desvaría de
Esta noche fatiga
Hasta los niños saben que
La escala de este día me a esta hora
ha traído Nada ya que se haga o se
A esta altura nocturna diga o se piense
Me ha exaltado a este Dejará algún vestigio en
trono emocionante ninguna memoria
Sólo la sombra es diáfana Ni rastros en ninguna
Sólo la noche se compara arena
en altura a la noche
La gente vuelve a sus Y tomó de la mano a su
rediles mirada
Con ecos en sus voces de Para llevarla allá
esquilas melancólicas A que beba de nuevo
y tribales balidos Lo que ella y no ve que
bebió un día
Hay que juntarse y
recogerse También ése retorna
Hay que soltarlo todo de Y si volver tiene aún la
las manos fuerza
Y dejar allá lejos y a De callar largamente
oscuras las tareas Ante la noche tácita y
Para que duerman solas traslúcida
Con la vaga certeza Y enseñarse con ella
conformista y leal A pensar en su propio
De que todo regresa con corazón
cada nuevo día Como en un horizonte
Sin ánimo bastante para remoto y taciturno
que no nos baste Que rumores distantes y
Siempre saber que hálitos invaden
volveremos
Aunque nunca por qué Entonces verá acaso
En una prodigiosa ligereza
Pero es que la fatiga del tiempo
misma La doble suspensión
Que apaga las preguntas De su doble antiquísimo
es también extravío
Un modo que tenemos de
saber en silencio Y limpiamente ahondarse
Que sólo quien no hubiera Como noche traslúcida
de regresar ya nunca La pertinaz bizqera de su
Preguntaría de verdad memoria turbia
perdido
En la noche sin fuego ni Y cesar la agonía de
esperanza. aleteos
Que agitó desde siempre
Leyes de la perspectiva
su mirada
(Canciones fugitivas, 5)
En su estupor de ser la
También el hombre que presa de una urdimbre
partió a un retorno Y no el lúcido vuelo que la
Que hizo con pulso firme el abarca
equipaje
Nada habrá de curarlo
De haber caído en un confuso
doblez del mundo Tan ardorosamente
Que lo sostuvo envuelto y extraviado
sin alzarlo Tan lejos ella y yo de todos
Que sin darle la llave del y de todo
centro lo acogía Naufragados de un mundo
irrecordable
Y si ninguna muerte cura Espiando mutuamente
de haber nacido nuestros cursos
Ni ninguna pisada repetida No pensamos en eso.
igualará un retorno a otro
Manos
retorno
Lo que le enseña el
Las manos, mientras habla
intocable tiempo
el hombre, no se duermen
Es a rendir por fin sus ojos
no se
Como a un destino que
mueren, no se rinden.
hurta siempre su mirada
Melodiosas, al margen, sin
Al puro abismo de la
dejar de
transparencia
echar una mano cada
En cuyo seno la visión se
mano a lo que habla, roban
trama.
también lo
Luna de verano que se dice, lo usan de otro
modo, manos desasidas
En esta calle a oscuras que que saben
boquea amordazada desdecirse y corrompen la
Bajo el negro sofoco igualdad letal de las
Sólo la luna y yo palabras. A
ellas se acoge la reserva
Marcho hacia ella y insobornable del humano
retrocede que no cesa
Me quedo quieto y se nunca del todo de estar
detiene callado un poco en su
Atónita y curiosa elocuencia
misma, en ellas sigue
Tan blanca tan redonda tan entonces el hilo
grande tan de hielo ininterrumpido del silen-
En la espesa engrura cio que no sabe disentir
amroatada porque palpita, y si
No sería creíble fuera de pesáramos con
este momento ellas sobre el suelo cuando
hablamos, se nos saldría el
Pero en este rincón alma
por la boca en las palabras, memoria
ladridos de unas fauces de La hora desasida que te
odio guardo
alucinado, Pero , hermanas Es tuya cuando quieras
del mundo, las manos
siguen al Con mi ser gris te envuelvo
orgullo en marcha de la toda
lengua sin querer saber del Borro el tajo brillante
todo, sin donde de un lado y otro
salir enteramente de la Te opones a ti misma
sombra con las señas que Impregno el lado de tu
empujan. Por noche
ellas no nos confundimos De la luz que nos ciega en
con aquello que sale de tu otro polo.
nosotros, y
Nostalgia de un lenguaje
por sus manos libres y
pesadas puede el hombre
En toda área de paz
pensar sin que
danzaban las palabras
se anule el mundo.
No había una figura viva
Masculino femenino En las confusas zonas de
mi historia
Mi ser gris te redime Que una vez no se hubiera
De tu bella cadena de revolcado
contrastes Con mi lenguaje de
Mi lenta fuerza gris insaciable ardor.
Mi fluido peso extenso
Así iba yo poblado
Tu vida que se atrasa Abrazado lamido
Cosechando tus huellas mordisqueado untado
Belleza cuesta arriba Por mil viejos amores
Y teje para luego indistanciablemente
Tu vida y yo cuchicheamos Todos fieles y todos
Un escalón abajo de tus cálidamente vivos
ritos Palpados bajo aquel manto
sonoro
Soy la alegría de una luz de Tan sutilmente enumerado
un gris Tan sutilmente enamorado
Mira de cuánto ocio te Que hacía mío todo lo de la
descargo vida mía
Yo digo aquí lo que te Que yo para vivir
sobra necesitaba.
Para hacer más lugar en tu
Onírico
nada.
Despierto:
con su anzuelo imantado (Ay, ¿cómo podré conocer
me pesca el día a la noche
desde el fondo de las yo que no la comprendo?
corrientes ¿Cómo podrá conocerse a
perdidas sí mismo
donde estaba viviendo aquel que ni el mundo
(había un bosque conoce?
submarino ¿Y en qué podrá
mecido por oscuras reconocerme el mundo,
marejadas en qué podrá reconocer lo
en su rincón más sombrío que es suyo?)
había una gruta
en la gruta En los caminos inciertos de
había una mujer la noche
en la mujer ha habido momentos
había una gruta...) fugitivos y delicados
en los que he visto las
Oscuro designio
cosas como ya vistas
antes;
He visto los caminos sutiles
he visto en las noches
de la noche
apasionadas
conducir las ciudades
momentos que nacían
hacia una forma
como ya antes nacidos,
apasionada,
como antes aprendidos en
fantástica, lejos de toda
otro lugar.
imparcialidad.
He visto a la noche
Y el ansia nos ha puesto
tendenciosa
arenas en los ojos
detenerse con secretas
y hemos dicho 'hay un
brisas
sentido, hay un sentido'.
a pesar de las preguntas
Pero acaso no buscábamos
que mueren como un eco,
sino ser engañados,
y en su designio oscuro,
porque el mundo no se
cada cosa el comienzo de
conoce a sí mismo
un ignorado curso.
y sutilmente la noche
'Hay un sentido, hay un
nos conduce a su designio.
sentido', pero
He visto a la noche
acaso no buscábamos sino
sutilmente esmerar una
ser engañados,
sombra,
porque el mundo no se
un gesto, un pensamiento,
conoce a sí mismo
y a la mañana no eran
y sutilmente escapa su Atracando en el tiempo en
designio. movimiento
En una hora de escala
Pechos
Hecha suelo de lentos
desmbarcos
A veces, solo en la calma
Y fondeadero azul de la
de la alcoba, me estremece
memoria
la evocación. En la palma,
Entre los pocos hace
como entonces, me parece
mucho acostumbrados
sentir el trémulo peso
A conocer de lejos nuestras
de tus pechos, que en el
velas
beso
Y a ver mecerse nuestro
me ofrecen, para que
casco ocioso
muerda,
En la pereza de esos
todo el bulto de la vida.
muelles
¿Ves tú? La memoria
Y sino el de volver a veces
olvida,
A ese revuelco límpido de
pero la carne se acuerda.
afanosa camada
Ruego del navegante Trayendo de muy lejos
v hasta su centro mismo
Qué otro ruego ferviente Alguna pura lumbre en la
Sino el de contar siempre mirada
con la espera segura Que allá en su soledad
De un lugar animoso de Ha sotendio a solas la de
descarga y de tregua las sirenas.
No un bastión no un
refugio Salida a tiempo
No otro domicilio
Fluye también pero a su
Que el designado en pleno
modo
aire mudable
Por un lecho obstinado
Por el amor de la mirada
Como un tirar de cabra a
Tibio lugar de espera no
un monte otro
porque nadie llame
Ese tiempo frenético en el
No porque clame la
que sostienes
impaciencia
Cuando algo en ti
Lugar de espera porque en
que nunca habló tu lengua
él entramos
Como en una caricia del
Con el rostro de paz del
dolor
esperado
se encoge
Como el barco acogido
Al escuchar mi nombre
Sin proclama en el puerto
Que me dieron aquí para
atareado
otra cosa.
y contra un firme espacio
Ser de intemperie De donde todo parte
siempre
¿Qué podrá evocar el para siempre
Nómada que no sea Roca sin desembarco
desnudez y no esté a Durable roca ciega a los
la intemperie? La fuerza destinos
que ha abrazado es tener Roca tibia del no
siempre sus casas pertenecer
recorridas por el viento, su A la distancia
lecho siempre en alta mar, horriblemente vigilada
su corazón dis- Por la sola mirada de la
tante siempre entre lluvias ausencia.
y neblinas. Y sin partidas,
Sótano
en una sucesión
interminable de llegadas,
A esta inmovilidad de ojos
pues ha visto en el río de
atónitos
los días que ningu-
Y postrado lenguaje
na jornada pudo ser la
Que me encadena a estar
primera, y sabe que no
presente
existe para él reposo,
En la ausencia de mí
que todo descanso apoya
A esta sombría suspensión
sobre alguna raíz su peso.
De mi latir difunto
Nacido en los ca-
le pregunto
minos, su destello es saber
Si he morir sin haberme
que todos han venido sin
lavado
saberlo de otro
De tanta sucia soledad
sitio, que donde ponen su
errática
origen es allá donde
Y qué sol me podrá secar
empieza su ignorancia,
un día
que se hermanan de otro
De aquellas cavernosas
modo que el que creen. Su
aguas pútridas
tiniebla, el terror
Donde he chapoteado
que no sembrar por fin en
tanto
la tierra sus huesos.
Mirando tiritar la vida
Sólida roca Desfigurada por la llaga
obscena
Ahora sí que estoy solo al Del amor omitido.
fin contigo
Vientre
Y sin ningún amor por ti
Vieja memoria jubilada
La pobre carne inocente,
Solos en esta roca pacífica
dulce montón de tibieza
y difunta
y ciega orfandad, se siente,
tras la elástica corteza compartas la impureza, y
de la piel, cómo responde que manchada,
al llamado. Porque esconde pero conmovedora, al fin
en su entraña agradecida me entiendas.
de construida blandura
Visita a un oratorio arcaico
toda la rica hermosura
(II)
de un destino de vencida.
Visita a un oratorio arcaico (I) Colección reservada de
sonetos votivos
Colección reservada de II
sonetos votivos
¿Qué sabes tú, qué sabes
tú apartada
I injustamente en tu cruel
pureza;
Si te busco y te sueño y te tú sin vicio, sin culpa, sin
persigo, bajeza,
y deseo tu cuerpo de tal y sólo yo lascivo y sin
suerte coartada?
que tan sólo aborrezco ya
la muerte Rompe ya esa inocencia
porque no me podré enmascarada,
acostar contigo; no dejes que en mí solo el
mal escueza;
si tantos sueños lúbricos que responda a la vez de
abrigo; mi flaqueza
si ardiente, y sin pudor, sy y de que tú seas hembra y
en celo, fuerte encarnada;
te quiero ver, dejándome
morderte que tengas tetas para ser
el pecho, el muslo, el mordidas,
sensitivo ombligo; lengua que dar y nalgas
para asidas
si quiero que conmigo, y un sexo que violar entre
enloquecida, las piernas.
goces tanto que estés
avergonzada, No hay más minas del Bien
no es sólo por codicia de que las cavernas
tus prendas: del Mal profundas; y
comprende, amada,
es para que conmigo, en que o te acuestas conmigo
esta vida, o no eres nada.
Visita a un oratorio arcaico
(III) Colección reservada de
sonetos votivos
Colección reservada de
sonetos votivos
IV

III ¿Pero cómo decirte el más


sagrado
Tus ojos que no vi nunca de mis deseos, del que
en la vida menos dudo;
turbarse de deseo, ni cómo, si nunca nombre
saciados alguno pudo
dormirse tras la entrega, ni decirlo sin mentira o sin
extraviados pecado?
mientras tú gimes loca y
sacudida; Este anhelo de ti feroz y
honrado,
tu oreja, dulce concha puro y fanático, amoroso y
adormecida rudo,
que no alojó a mi lengua ¿cómo decírtelo sino
de obstinados desnudo,
embates de molusco; tus y tú desnuda, y sobre ti
negados, tumbado,
cerrados labios de piedad
prohibida y haciéndote gemir con
quejas tiernas
que hurtan tu lengua, rica hasta que el celo en ti
pesca extrema, también se yerga,
ni fueron nunca abiertos la único idioma que jamás
diadema engaña;
de coral húmeda y
abrasadora y suavemente abriéndote
las piernas
que por tu rey mi miembro con la lengua de fuego de
coronase: la verga
yo mismo en todo esto, profundamente hablándote
hora tras hora, en la entraña?
mi muerte fundo y a mi
mal doy base. Visita a un oratorio arcaico
(V) y (V )(bis)
Visita a un oratorio arcaico
(IV) Colección reservada de
sonetos votivos sumisa a mi violencia y mi
ternura,
V toda una larga noche sin
premura,
sin nada que nos turbe o
Toda una noche para mí nos alerte.
tenerte
sumisa a mi violencia y mi Para vencerte, y vencerte,
ternura; y vencerte,
toda una larga noche sin y para entrar a saco sin
premura, mesura
sin nada que nos turbe o en los tesoros de tu carne
nos alerte. pura,
hasta que en un rendido
Para vencerte y vencerte y hartazgo inerte
vencerte,
y para entrar a saco sin te me duermas feliz y
mesura devastada;
en los tesoros de tu carne y entonces, yo tranquilo y
pura, tú sin nada
hasta dejártela feliz e por fin que defender, por
inerte. vez primera
mirarte dulce, amiga y
Y al fin mirar con límpida verdadera,
mirada
tu cuerpo altivo junto a mí cuando ya mis caricias no
dormido te quemen,
de grandes rosas malvas mujer ahíta de placer y
florecido, semen.
y tu sonrisa dulce y
fatigada,
Toni García Arias
cuando ya mis caricias no
te quemen, Ausencia
mujer ahíta de placer y
semen. Qué poco dura
la huella de una página
o el sabor de un verso,
o el saber de tan débil
V (bis) arquitectura;
poesía;
Toda una noche para mí mezcla de tejidos y piel y
tenerte memoria,
alquimia de fluidos y En mi interior de redes
sangre y fotos y nada guardo restos
sobre la palma inerte de de esas pequeñas cosas.
esta hoja A veces, al contacto con el
que mide su tiempo viento
en ausencias al cuadrado. la memoria azul
se eriza en espuma y
Barcos
acuden a la isla que soy
viejas heridas que el mar
Barcos como olas, como
no supo ahogar en la
alas.
marea.
Barcos que buscan barcos
Travesaños de agua: el
como labios, como besos.
mar. Siempre distancia.
Barcos que regresan
Zarpan los días como
como infancias, como
barcos de tiempo,
ayeres
llevan en su bodega – mira
como pinceles de nuevo
su tránsito lento y lejano-
color
nuestros cuerpos.
sobre el pasado.
Barcos que zarpan y que se Besos
alejan,
que derriten en los ojos Te pierdo.
su distancia. A cada segundo
Barcos que naufragan y se el olvido me borra un poco
hunden, más de ti,
que doblan sus huesos como un ejército de
sobre una roca. cenizas que invadiese
Barcos, siempre barcos el mapa de tu rostro,
que zarpan, que atracan, nublándome con su estéril
que se van y que regresan. manto
Como olas, como alas. cada una de las palabras
que un día me dijiste,
Barcos de tiempo
hasta que, al fin,
no queda más que un frágil
Pasan los días como barcos
susurro
de tiempo. Dejan en su
de lo que fue tu voz
tránsito lento
en mi memoria.
la estela mortal de horas
que se alejan.
Te pierdo,
Lo que habita bajo la piel
y cada segundo sin ti
del mar
me duele una hora,
cabe en un hombre:
y cada hora,
tesoros,
la vida entera.
naufragios.
Tu rostro se desvanece, llenar mis pulmones
y ya no queda ni un trozo y cobrar vida,
de piel en realidad, vida,
sobre el que aferrarme en no soy más que un paisaje
sueños, de ropas
y al irte así, al que le falta tu cuerpo.
tan lentamente,
De regreso
tan gota a gota,
me dejas, al fin,
Como barcos anclados en
unos besos sin boca,
un mar cerezo
un cielo sin alas.
duermen sobre mi mesilla
Ciegos versos de Cavafis, Borges,
Pavese.
Nos volvemos ciegos
el día que no nace para En las costas de Fisterra, al
nosotros anochecer,
y en la oscuridad de ese las madres de los
incierto amanecer marineros encienden
la sed y el agua serán infinitas velas
la misma cosa. para que iluminen con su
luz
Habrán de saberse por un la travesía de los barcos
igual que se desvanecen sin
la pasión y la agonía, memoria
la huella y el pie que traza en el horizonte.
rutas en cada paso, El tiempo palidece
se perderán también tembloroso
tu blusa y mis manos, mi enjaulado en quinqués
boca y tu risa. cubiertos de herrumbre.

Amaneceremos en a Recuerdo unos versos;


memoria de un nombre También la noche se te
sin nosotros. asemeja.
Añadiremos nuestros
cuerpos Sobre mi mesilla surgen
a lo ya perdido. barcos en forma de
palabras
Cuerpo
que navegan de regreso
y desbaratan la noche.
Y aunque parezco un
hombre como tantos otros Distancia
y el aire que respiro
parece ser suficiente para Podría ser esta ciudad,
todos los edificios para despedir a los
muestran marineros
el mismo rostro de con un poco de luz que
abandono llevarse a los ojos.
bajo la lluvia. Partículas de ceniza se
elevaban como gaviotas
Podría ser Buenos Aires o y luego se dejaban caer
París o Roma. sobre nuestras ropas
Podría ser Madrid humedecidas.
o Valencia bajo un Memoria del fuego para un
aguacero. regreso.
Zarparon un día hacia el
O podrían ser tus ojos gran sol
mientras me observas, y no volvieron.
la luz de la mañana Un golpe de mar quebró su
al reírte, barco.
el contacto casual de tus Un golpe de mar: el agua.
manos Cómo detener desde
bajo las sábanas. entonces
esta lluvia de cenizas que
Pero también podría ser cae
esta ciudad, eternamente.
esta lluvia indecisa que
El mar menor
quisiera ser río
y arrastrarme como una
El ferry zarpó rumbo a la
hoja sin voluntad
Perdiguera.
al mar de tu presencia,
Un grupo de niños jugaba
o esta absurda calle
en cubierta
que se abre ante mí
a lanzarse un flotador sin
vacía de memoria.
mucho acierto.
Terminaba el verano.
Podría ser
Éramos, sin saberlo,
el peso de la distancia
el último grupo de turistas.
cuando lleva tu nombre.
El mar menor brillaba como
El gran sol un desierto de plata
frente a las terrazas vacías,
Zarparon un día hacia el desencajadas
gran sol. En el muelle como trajes que visten
las mujeres encendieron esqueletos.
una enorme luminaria Cubierto de soledad
con cajas de pescado y me fumé el último pitillo.
cartones No te esperé, como dijiste.
Juro que jamás quise tocar Se alejan cuando cae la
la costa. tarde. En ocasiones,
parece que retroceden,
El sudor de otro
pero se alejan.
Se llevan nuestros ojos en
Con la incertidumbre
sus alas
contenida
y nos dejan los labios
en las manos
llenos de palabras
guardo en mi maleta
que intentamos pronunciar
camisas de invierno, un par
y no sabemos.
de vaqueros desgastados,
ropa interior, un cepillo, Espejo
algo de mi miedo
a las distancias. Frágil como un pequeño
Una ciudad sin memoria espejo,
se dilatará ante mí, el tiempo resbala por
desconocida, nuestras manos
como un paisaje que nos con la inocencia de lo que
abre caminos no perdura
que no evocan ni el beso ni y estalla contra el suelo
el mar ni la caricia. y se hace memoria.
Tras el viaje, cansado,
una cama de hotel acoge Una pareja sale del hospital
mi cuerpo. y se abraza. No hay amor
Al abrir mi maleta en sus rostros.
observo en su interior Lloran.
objetos que la distancia
parece haber impregnado Lloran a pesar de la gente
con el sudor de otro. que pasa,
a pesar de este sol de
En sus alas
agosto
que abrasa
Dibujan en el aire un
y que en sus ojos
lenguaje que desconozco.
se congela.
Gaviotas de plumaje gris y
blanco Fantasmas
sobrevuelan nuestros
cuerpos sin sabernos.
Invaden el cielo de Hoy he dejado abierta la
palabras nacidas en una
latitud lejana, nostalgia
como memoria azul que a los fantasmas,
recorre la marea
en busca de una playa. mis seres más queridos,
por si en mitad de la noche esparciéndola aquí o allá,
deciden regresar haciéndola, de nuevo, sensible.
a enturbiar mis recuerdos, Agradezco que durante tanta
o a desvelarme el sueño eternidad
con preguntas que ya no sé hayan convertido en novedad
responder, lo resignado.
que ya no importan.
Ferrol
Han entrado con sigilo
Palpita el astillero frente al
y han desempolvado
puente de las Pías.
el rostro de mi infancia, Llueve.
Ferrol bosteza su última
el camino aquel
tormenta
que nunca recorrimos juntos, y pone al aire húmedo de
la ría
una noche de agosto
su vestimenta gris, su
en que no te besé negra sombra.
Cuando era joven, mi
y agosto se perdió por siempre.
padre trabajaba en el
Mis fantasmas ,en fin, astillero.
Recorría veinte kilómetros
han ordenado mis errores con los pies descalzos.
según las fechas, Por entonces, no presentía
el futuro y sus declives,
porque a ellos les gusta el caminar y sus llagas;
remover los recuerdos, el mundo se abría como un
vientre azul
hurgar en las derrotas, frente a las vías de
agitar mi mundo. ASTANO.
Cuando el Entreprise
A mí, de algún modo, rompió en dos el puente de
también me tranquiliza su las Pías,
Ferrol lamió su piel de
presencia, huérfana,
observar como recogen mi su ciega distancia.
Bajo esta triste luz de
ceniza Otoño
con fervor de centinela, que oscurece de lluvia los
pasos el aire ahogado en
Ferrol parece un barco de humedad,
hambre el salitre,
que aguarda, infinito, su los días de lluvia en que
botadura. nunca amanece,
el óxido del astillero,
Fotografías
la morriña anclada en los
puertos
Nos reunimos para ver
como olas esperando
fotografías de ayer,
mareas
instantes que la ciencia
y esa voz huérfana y lejana
perdonó el olvido o el
que recuerda que el mar
destierro.
siempre es distancia.
Nos reímos del peinado
Anhelo ese paisaje
que lucíamos entonces, de
como un barco anhela
la excesiva
travesías,
formalidad de nuestros
como se anhelan los besos
gestos.
que nos aguardan
El tiempo se ha posado con
en el umbral de esos
rigidez
cuerpos
sobre nosotros.
que jamás nos pertenecen.
Desde la otra orilla,
rostros acartonados nos Geografía
observan
detenidos en la distancia No necesito bellas sirenas
de un espejo de alquimia. deslumbrantes y desnudas
Conmovidos por la que conduzcan con sus
nostalgia, cantos de espuma
les damos derecho a que mi débil embarcación
jueguen con nuestras hacia las rocas:
entrañas yo solo me basto
y alboroten, como niños, para fracasar en el intento.
nuestro sosiego.
Al pasarte una a una las Navego con un trozo de
fotografías mar
observo cómo voy dejando bajo los brazos, con una
sobre el papel llave de salitre
las huellas imborrables que abre mi infancia
de un asesino. y me roba el sueño,
recojo con celo los pedazos
Galicia
de geografía muda
que a modo de piel
Anhelo el paisaje de mi
he ido perdiendo con los
infancia,
años, y es imborrable.
y giro hasta esa Un día se marchó
coordenada como un definitivamente. Nadie
remolino enrabietado, supo jamás
como un niño atolondrado de sus miserias.
que no sabe de derrotas, Al preparar este viaje que
o como un globo terráqueo ahora comienzo,
en una clase de ciencias recuerdo su figura escueta,
que rueda sin control mesa casi invisible.
abajo Temo que también a mí
y llena el suelo de países y me trague tanto verbo y
de espuma, tanta distancia.
de espanto y carcajadas.
Historia
Habanera
Él le cuenta falsas
Vestía traje de lino pajizo, historias,
panamá ladeado. viajes que nunca
Recuerdo que en su mano sucedieron,
derecha y le susurra al oído
lucía un bastón con cuánto la quiere,
empuñadura de plata. mientras ella juega con sus
Cada verano, los vecinos anillos
aguardábamos su llegada tímida y nerviosa.
como aguardan las velas
el viento que inventa Ella mira apasionadamente
latitudes. su boca carnosa,
Paco el cubano, le y se deja seducir
llamaban. por el cálido movimiento
Una sonrisa torcida que producen sus labios al
atravesaba su rostro de moverse.
punta a punta, Le confiesa
como un puerto carmesí que al llegar la noche
que muestra a los le mostrará su secreto.
navegantes
una ciudad con la que Y él le susurra al oído
todos sueñan. que nunca dejará de
Hablaba de Cuba, del color amarla,
dorado de la Habana vieja. que siempre la llevará
Sus palabras se quedaban entre sus venas;
grabadas en los oídos y se estrechan las manos
como humo que se queda con más fuerza,
impreso en las paredes y bajan las miradas con
vergüenza,
A veces me levanto
y se besan, y sonríen,
y de eso hace ya con las manos salpicadas de
miles de años.
años
Infancia
y de ausencias y de derrotas,
agarro entonces mi muñeco
De mi infancia, sin embargo,
infantil
no albergo memoria alguna,
como si fuera un madero en
de tal modo que jamás
mitad del abismo.
fui niño.
Intento sobrevivir,
La vida tiene, al fin,
nadar con rencor hacia una playa
este modo perverso
y, al llegar,
de vengarse de nosotros.
dibujo sobre mi rostro una
Para reponer el hueco
sonrisa resignada,
de ese órgano sin vida
una larga y oscura cicatriz
construí un niño semejante a mí,
que viene a salvarme de lejos,
con mis ojos y mis miedos,
una larga y oscura cicatriz del
un niño de papel
tiempo
teñido de recuerdos
que el tiempo no borra.
que otros me han contado.
Tuvo una infancia feliz – Juventud

aseguran-, Esta blanca noche de


así que le dibujé una cicatriz verano
se desvanece lentamente
a modo de sonrisa, hacia la nada;
se desvanece y ya
lo invadí de amigos que no
no volverá a ser nunca.
perduraron,
Apenas el recuerdo podrá
lo rellené de sentimientos que no
derribar una puerta,
recuerda. esculpir un espejo de
sombras
sobre el que dibujar
-equivocadamente- quejido
tu rostro y tus manos, la cálida luz de los veranos.
el acantilado aquel El abandono ha invadido
donde nos hicimos mar, las paredes
el preciso instante en que, con alma de asesino y
jóvenes y nerviosos, dibuja sobre las
nos supimos, habitaciones
pero no retornará con él una cartografía gris,
el aroma cálido de tu piel, húmeda
la quietud de tus huellas que oscurece los recuerdos
sobre mis huellas, que apenas permanecen.
el vértigo húmedo de tus Por algún vidrio roto
labios sobre mi boca. se cuela furtivo el viento y
revuelve la memoria
Ya no quedará nada; con voz desconocida.
el día de mañana Duele mirar esta casa,
se alimentará de las su imagen aturdida,
cenizas de hoy. desangrada,
Mudos quedarán los como nos duelen los años
veranos venideros, en los cuerpos de aquellos
como un soplo de frío que nos son queridos.
estancado en mitad de mis
La casa vacía
sábanas.
Intentaré esculpir tus ojos
Uno habita una casa y está
a golpe de recuerdos y
solo. Se han ido
fotografías,
lentamente los sonidos
intentaré recuperarte
como aves de otras
desde esta lejana derrota
latitudes que alzan el vuelo
de labios muertos,
y sin previo aviso
de versos muertos,
se llevan el sabor a verano,
de palabras y besos
el desorden
sin retorno.
de la risa, los verbos que
La casa de mi infancia otros ofrecen a nuestros
labios.
Los recuerdos de mi Han vuelto las hojas a
infancia enredarse en el viento,
caminan sobre las baldosas a arrastrase con pereza
frías de esta casa sobre Septiembre
que parece enferma, y llenan de nombres la
arrugada como un anciano distancia.
invadido de invierno Uno habita una casa y está
que aguarda con último solo. En una habitación
vacía
ordena el aire A la orilla de la carretera
y pierde la precisión del hay amapolas
lenguaje y campesinos recogiendo
desangrándose, como el fresas
mar, en una huerta cercana.
en olas para nadie.
Hay gravilla y margaritas,
Libros
cristales rotos.

Hay líneas continuas y


Nada merece tanto un poema
discontinuas
como todo lo que desprendes a -a la orilla de la carretera-,
hay amigos por llegar, días
mi lado futuros,
y aunque –posiblemente- hay distancia y vacaciones
en el mar y regresos con
necesites algo más sólido regalos.
que las palabras
Hay un ramo de flores, hay
en esta cuenta atrás de nuestra amapolas.
piel compartida,
Hay líneas continuas y
quiero que sepas discontinuas,
que dejaré que me abras el días futuros.

corazón en páginas, Hay amigos que nunca


que escupas sobre mi papel tus llegan.

miserias, Lluvia

tu negra sombra.
que dejaré que me leas por Ha comenzado a llover,

dentro y me imagines calladamente,

y te escribas como si diciembre amenazase

y me inventes. con perdurar por siempre

que hagas de mí, sin urgencias, entre nosotros.

tu libro de cabecera. Las calles se han salpicado de


nombres propios,
Líneas
adivina la ceniza.
de recuerdos que discurren,
Todo lo nacido surge de
como el agua, una matriz de polvo.
También mi cuerpo, joven,
recuerdo abajo. erguido,
Tal vez por eso, como un árbol recio que se
viste de palabras.
hoy he rememorado mi infancia, He aquí el espejo.
las páginas repetidas del pasado, He aquí el cadáver.

una noche frente al fogón, Manos

calado de ingenuidad hasta los Tomaste mi mano entre la


huesos, tuya
de un modo casual
escuchando sobre el tejado de e inocente,
pizarra y, lentamente,
nos fuimos alejando del
este mismo sonido monótono de grupo,
la lluvia unidos de ese modo
invisible
golpeándolo todo, en que dos
son uno.
regresándolo todo,
reprochándolo todo. Ocultos entre los
almendros
Los espejos buscamos la complicidad
de las miradas.
Los ojos, almacén de Yo, por un instante,
imágenes, creí en la vida,
van perdiendo lentamente en el amor a pesar de los
la nítida luz de los años.
instantes. Tú sonreías.
También la piel recuerda,
como una hoja en blanco Alguien, tras varias horas,
que se llena de voces, de vino a buscarnos,
roces, y separamos las manos
de cálidas figuras. con el vértigo doloroso
También a esa hoja habrá con que se separa
de llegar la sentencia. el sueño de la vida.
Lo que ayer fue un árbol es Volvimos a vernos en días
hoy sucesivos,
un pedazo de papel que pero ya el aire
era distinto. abrazos ni manos para
otros.
Fue hermoso. Aún lo
Mar
recuerdo;
apenas unas horas para el
Porque el mar,
mundo.
con su constante precisión
Tus manos, sin embargo,
de olas imparables,
aún acarician las mías en
viene y va,
recuerdos,
se aleja o regresa,
como si tus huellas
resuelve su singular lejanía
quedaran ancladas a mis
con unas palabras de
huellas,
espuma
como si no se hubiesen
que bajo el sol
sucedido, al fin,
se desvanecen.
los instantes, las olas y los
Ese mar que alimenta
siglos.
fantasmas y retornos,
Mañana ese mar que alimenta
buques con pesadas cargas
Vendrán una mañana los y caracolas en las manos
abrazos que amagué, de un niño,
los labios, ese mar que desencadena
las manos que entre mis tu rostro y mis labios,
manos tu noche y mis miedos.
fueron espuma, Yo, inútil marinero
las palabras de vino de rocas en la orilla,
matriz del polvo. siempre quise comprender
Vendrán una mañana con el mar,
su vacío, su memoria azul,
dejarán sobre mis sábanas su mirada de vigía, la
el hueco inútil, latitud
la muda caligrafía de todo de esos puertos donde
lo incompleto. descansar
Se quebrarán con la la atormentada vida,
fragilidad de mi voz fatigada por salvar
todos mis miedos. unos pocos restos del
Mudo quedaré, inerte. naufragio.
En vano intentaré Porque el mar, el siempre
decir una palabra que mar,
desbarate vuestra es el lugar de todos los
ausencia, puertos
pero será en vano, y solo uno,
ya no seré yo tampoco es el oculto oleaje
donde a un hombre le es yo aún permanezco allí,
devuelta, al fin, en mitad de la plazuela,
la voz de ese niño mirándote a escondidas
sumergido mientras me observas,
en lo más profundo de la perdido ya por siempre
memoria. en lo más profundo y
lejano
Matriz de las olas
de tus ojos.
Esas marcas de salitre que Nombre
dejan las olas
sobre la arena Yo aquí, tan lejos,
son como nosotros; ocupado en llenar de piel
restos de espuma que el esta cama sin calor
mar, desde hace días,
impreciso, odiando sin cesar a esta
no supo pronunciar en bombilla
futuro. Y el sol las que, a veces,
desvanece. amenaza con privarme de
luz,
Mirada
como si pudiese con ello
cegarme tu recuerdo.
Te miré a los ojos
y tú
Yo aquí, tan solo,
respondiste a mi mirada
deseando –como el sol-
como si ya me supieses
amanecer
de otro tiempo.
para que la noche pase
Durante aquel instante
pronto,
nos amamos,
y ahogarme en el bullicio
nos cubrimos el uno al otro
de las calles,
de besos,
de los cafés, de las aceras,
escribimos nuestros
para ver si de ese modo
nombres
el orden de la rutina
sobre la arena de la playa,
me arranca, al fin,
tuvimos miedo a perdernos
tu nombre
y nos abrazamos,
de mis labios.
y nos hicimos promesas
que perdurarían Oscuridad
eternamente,
y como el tiempo A veces la gripe o la
-a pesar de su ceniza- garganta venían a
no puede borrar salvarme de un día de
aquello que se ama escuela y de un maestro
tan apasionadamente con joroba que tuve. Mi
madre me preparaba disculpen las molestias- las
entonces una taza de leche persianas.
caliente con miel y unas
Palabras I
gotitas, bajaba las
persianas de mi habitación
Estoy solo. Palabras,
con sigilo, como cuando
apenas, me acompañan,
moría alguien, y colocaba
Su sonido crepita en mi
en mi mesilla un viejo
interior
transistor a pilas de color
como ascuas de memoria
anaranjado.
que cuentan la falsedad
de los verbos que alguien
Una de aquellas mañanas
grabó sobre mi frente.
dieron por la radio la
Han ido muriendo los
muerte de Jonh Lennon. Yo
instantes
escuché por vez primera
como una inútil sucesión
una canción de Los
de olas
Beattles, mientras la fiebre
que alcanzan sin porqué la
luchaba por borrarme el
orilla.
mundo de los ojos.
Y se desvanecen.
Arena, polvo.
Mi madre murió una
Voz, viento.
mañana de Agosto. El sol
Hay días que se pierden en
entraba con violencia a
alta mar
través de las ventanas. Mi
y no regresan,
padre bajó las persianas, y
noches que caminan sobre
el silencio, la oscuridad,
cristales con los pies
iluminaron de pronto
descalzos
objetos que antes parecían
y dejan huellas de sangre
no existir y que, aún hoy,
sobre los nombres.
siguen en esta casa
Las palabras, al fin, de
conservando sus huellas.
nada me protegen.
Estoy solo.
Desde entonces, siempre
Mudos han quedado los
que alguien me la nombra
rostros,
o que Agosto se enturbia
como muñecos de trapo
en fecha señalada
que fingen sonrisas.
recuerdo aquellos días de
fiebre de mi infancia, Palabras II
recuerdo a mi maestro con
joroba, a Los Beattles, a Hay palabras que ya no
Jonh Lennon, y abro con decimos,
premeditación y alevosía – que se quedan varadas
entre el deseo
y los labios, sentimos un rumor de
que se arrastran por caracolas
nuestro cansancio y el espumoso cosquilleo
y son espuma. de sabernos agua.
Van cayendo los días sobre
Pasado
nosotros
como una tormenta de
Si Dios me diese la
costumbres
oportunidad
que ha empapado de
de regresar a mi pasado,
inviernos
no guardaría tantas
el libro que guarda
lágrimas
nuestra ruta de regreso.
ni tantos besos.
Pantín Salpicaría todas las
mañanas con un verso
Te gustaba sentarte sobre nuevo
una roca. Apoyabas el que llevarme a los labios,
pecho me dejaría navegar salvaje
sobre las rodillas y te donde antes me atenazaba
cubrías el miedo,
del azul ilimitado del no amagaría aquel abrazo
océano. Luego, que se perdió por siempre
te dejabas navegar como en lo más profundo del
bote a la deriva. reproche.
En silencio observábamos Invadiría más a menudo
el tránsito inseguro de los tus noches
barcos de pesca y tus sábanas,
que se alejaban con asaltaría tu sonrisa
lentitud para instalar mi bandera.
de la costa de Cedeira. No te dejaría marchar
Tardábamos horas en jamás
regresar a nosotros. de mis sueños, de mis
Bandadas de gaviotas miedos, de mis derrotas.
surcaban nuestras cabezas
y en el vuelo de sus alas Si Dios me diese la
nos dejábamos soñar por oportunidad
su lenguaje. de regresar a mi pasado,
Han pasado los años y la correría hacia él con más
espuma de nuestros mares fuerza
ya duerme en la latitud de para que el tiempo,
lo perdido, el siempre tiempo,
pero a veces sucede que al no pudiese reconocerme,
mirarnos
para que yo, al fin, oscuridad,
no pudiese recordarme. adentrarse furtivo en el
pretérito
Poesía
y asesinar con rencor
la voz de lo perdido.
Después de varias copas,
No te inquietes, no soy yo.
de humo de cigarrillos,
Un niño llora por mis ojos.
risas,
alguien me preguntó Promesas
inesperadamente
¿qué es para ti la poesía? Pienso que, al fin,
Contesté que, si bien, no sería tan difícil
no creía en definiciones, despojarme de tu voz,
la poesía se semejaba más de tus manos entrelazadas
a una enfermedad en las mías
que a una ciencia. como buscando entre mis
Hablé de rimas, de locuras dedos
y de autores. una promesa que nunca te
Mentí. hice.
Mentí, dolorosamente. No resultaría tan difícil
La poesía no es más olvidar
que esta lucha desigual la urgencia nocturna de las
contra lo que nos hace el sábanas,
tiempo, tu cuerpo y el mío como
esta manera de recordarte frases agitadas
a todas horas, aguardando unos labios
el único modo de retenerte que las nombren,
en el instante preciso, buscándonos entre sujeto y
sin futuro ni pasado, predicado
junto a mi, eternamente. un verbo que nos hiciera
Es este modo de perderlo imprescindibles.
todo Pienso que, al fin,
a manos llenas. no sería tan difícil dejar las
cosas
Por mis ojos
tal como fueron;
tú y yo,
A veces me invade el
en una habitación sin
pasado
muebles ni pasado,
como una enredadera que
aguardando el alba,
oxida mis paredes
desnudos,
y sangra lágrimas ocultas
sin hacernos daño.
que no puedes ver ni
comprender ni apaciguar. Puertas
No es fácil navegar en la
yo te imaginaba;
Esa ceniza gris imaginaba tu habitación
que invade los objetos, llena de peluches,
esta mano varada en mitad tus juegos de cartas con
de la mesa olores,
aguardando tu mano, te imaginaba tendida sobre
esa latitud sin voz tu cama
que son las fotos, escribiéndome cartas de
esos espejos que ignoran amor,
lo que fuimos, dibujando corazones
esta pluma sin sangre rosados
en las venas, que contenían mi nombre,
este folio blanco y como la imaginación es
como el mar de los perversa
muertos, y no sabe de derrotas,
esta risa sin ti, te imaginaba a ti
este día de luna llena. imaginándome a mí
Todo esto y otras cosas; del mismo modo.
los años imparables contra
las rocas, A veces era domingo
el sabor de las puertas y llovía.
al cerrarse. Por las noches emitían
un programa de radio
Quiebra
de canciones dedicadas;
“Música y Estrellas”.
Tu recuerdo es
Al principio de cada
un hilo del que cuelga mi
canción,
vida.
la locutora leía
Sólo cinco dedos me
las dedicatorias.
sujetan.
Nunca escuché mi nombre.
Qué dulce y dolorosa es,
Y aún así, programa tras
amor,
programa,
la caída.
derrota tras derrota,
Recuerdo yo te imaginaba
escribiendo apasionadas
A veces era domingo cartas de amor
y llovía. que contenían mi nombre,
A veces oscurecía de y albergaba la esperanza
repente de que algún día
y las casas encendían sus la locutora
luces las leyera.
al fondo de la noche.
En una de aquellas luces A veces era domingo
y llovía. con bocas de futuro.
A veces el desánimo me La madrugada nos
hundía alcanzaba en el café
en la más oscura certeza. Rivera,
Entonces, mientras revolvíamos
miraba desde mi ventana películas a sorbos de café
las luces encendidas que o imitábamos con torpeza
brillaban alguna escena.
al fondo de la noche, Luego yo te acompañaba a
y te imaginaba en tu tu pensión
habitación y regresaba a la mía
llena de peluches, con aire de galán de los 50.
escribiendo apasionadas Al llegar las primeras
cartas de amor lluvias
que contenían mi nombre, no quiso el cine, una
y como la imaginación es noche, tenernos en cuenta.
perversa En la soledad de noches
y no sabe de años y de sucesivas
derrotas fuimos día del espectador
aún me imagino a mí para otros.
imaginándote a ti
Silencio
del mismo modo.
Secundarios Callabas.
Bajo la blanca noche de
Aquel año visitamos todos agosto
los cines de la ciudad. temblaban estériles y
Fue una locura. ausentes
Los miércoles hacíamos las sombras de nuestras
cola para ver los estrenos. figuras,
Los viernes como el rumor del viento
ocupábamos vacío en las que nacía de los árboles
duras butacas del y moría en nuestros labios
Internacional; películas en sin decir nada.
blanco y negro, actores Una bandada de pájaros
que lapidaban su amor negros
en Cinemascope. Recuerdo cruzó por nuestros ojos,
el olor a cartón que sin saber a dónde ir,
desprendía dónde esconderse.
el suelo, la lluvia de luz que Me invadió un aire frío,
inventaba tu rostro. un llanto de cenizas.
En la oscuridad, tú y yo nos No supe que decirte.
reíamos del mundo Tú te alejabas.
Ladraban unos perros espejo –ciudad cansada-
al fondo de la noche. y caen como polvo
las prendas que te visten y
Sobre la cubierta
aquellas, invisibles,
que te protegen.
Decías unas cosas que me
Te invade de repente el
asustaban.
olor a callejón de
En cubierta –el pelo
medianoche,
ondeando al viento como
a vidrios rotos, a borrachos
una bandera-
de aliento impertinente
camino de Turquía.
que cantan la falsedad de
Hablabas distante de lo
los años.
hermoso de lanzarse al
Gritas tu cansancio bajo la
mar,
ducha y van
sentir en la piel el contacto
desvaneciéndose como
permanente, ser distancia
nubes
sin frontera.
la sangre podrida, la fe de
Esas cosas decías.
erratas que ensucia tus
Quise abrazarte, asustado,
páginas.
y tu cuerpo resbaló por la
Te sientes nacida
tarde
y al secar la piel de tanto
como un pedazo de mar
asesinato
entre mis brazos.
deseas cometer de nuevo
Sueño la juventud
y sus pecados.
En esta alargada sombra
en que deriva la vida Tiempo
aún queda un trozo de mar
Insisto en perdurar,
azul e inmenso
como la huella de un pie
en el que podemos soñar
que graba su tiempo sobre
que donde se extinguió el
la arena,
amor
pero el futuro,
aún quedan frescos los
vengativo y minucioso,
labios,
no cesa de borrarme una y
que donde secaron los
mil veces
labios
con su cruel sucesión de
aún permanece,
minutos
húmedo, fresco y rosado,
y de olas.
el roce de su poesía.
Todos los puertos I
Te desnudas
Cada uno de nosotros
Te desnudas frente al
encierra un barco
que sueña travesías y día.
playas y un puerto cercano Son ojos,
donde pasar la noche. piel,
Hay latitudes que recogen puerto,
nuestra infancia travesía,
y curan nuestra piel de de los pequeños dioses
salitre indígenas,
con devoción de madre, blancos y negros,
hay otras latitudes que que habitan la isla que soy
aguardan nuestra visita ayer,
con piel desconocida. hoy,
Hay travesías que nos mañana.
conducen al horizonte Lógica insensata que
que se extiende infinito encierra el universo mar;
ante nuestros ojos zarpa un barco
y hay otras que, sin su futuro es regreso.
solicitar permiso, nos
Travesía
regresan.
Hay puertos que nos
Hablamos y reímos.
muestran la ciudad que
Por dentro de la piel
fuimos
también lloramos.
y nos reciben con verbos
que dimos por perdidos
El mar quedó
y una sonrisa,
salpicado de palabras.
y hay puertos que nos
Era inútil ahogar tanto
aguardan llenos de futuro,
pasado
con calles viejas y ruido de
en la brevedad tan frágil
burdeles
de aquel instante.
y una habitación fría y
oscura
Pasaron las horas,
que acogerá sin preguntas
y, al fin, no fue el tiempo
nuestro cansancio.
quién venció
Todos los puertos II sino el alma.
Era hermosa la tarde,
En todos los puertos habita era hermosa la travesía y
una prolongación de mí – el mar,
ojos, y era hermoso navegar
piel, con tu sangre a mi sangre
sístole, tan cercana.
diástole,
Una cinta de video
labios para un beso-
que nace o muere cada
Como una cinta de vídeo
desgastada por el uso
el recuerdo que tengo de ti Un perro camina hacia mí,
ha perdido el sonido lento y hambriento.
y algunas líneas. Camina receloso y
París te cubrió de tiempo, cabizbajo,
como una nevada de años clava sus ojos sobre mi
que borra tus facciones miedo
y al pensar en Rue Cambon y comienza a olerme de
mis manos se llenan de norte a sur,
cenizas de mi infancia
que no logro componer a mi presente.
y que ya no queman. Mueve su hocico
Seguramente te amé. frenéticamente
Mi naturaleza es débil como si pretendiese
como el verso extraerme el aroma
y, a veces, -perdona-, o arrancarme el alma.
confundo pasión con fuego, Me muestra sus dientes,
amor con Pablo Neruda. su rabia,
Es mejor olvidar el regreso, su violencia.
dejar que la memoria se Me deja temblando y se va.
pose rígida sobre nosotros. Como la vida.
Nuestros labios aún se
Voz
besan, sin sabernos,
sobre un puente al que
Siempre he sido débil,
jamás
inútil para descifrar el
supimos dar nombre.
mundo,
Unión para mantener creencias
que me tuviesen en pie,
Lo peor de estar sin ti firme frente al viento.
no es que tú no estés aquí, A veces dudo,
a mi lado, y suelo cometer la locura
llenando mi espacio de creerme
con tus huellas; sólo si tú me nombras,
lo peor de estar sin ti como si tu voz
es no saber fuese el sol
si en este preciso instante, y yo la niebla.
estás pensando en mí Tan solo eso me bastaría
como yo pienso, para creerme;
te está doliendo este dolor introducirme en tus
como a mí me duele. noches,
observarte mientras te
Vida
pones el pijama
o recoges tu ropa, Tiene un viento de ayer
mientras apagas la luz entre los dedos,
adormilada, y en el rostro...
y saber tu firma escrita
si alguna vez, con otra sangre
aunque sea sin querer, que no conozco.
aunque sea
equivocadamente,
si alguna vez
Trinidad Mercader
me nombras.
Cercenadme esta voz donde
Torcuato Luca de Tena anida la estrella.
Viento de ayer

¿Es tu hija, verdad? la he Cercenadme esta voz donde


conocido anida la estrella.
por la estrellas fugaz que
hay en sus ojos, Cercenadme esta luz, esta
la cabeza inclinada y la naciente albura.
madera,
tan tuya, de mirar lleno de
asombro. No dejéis que mi aliento

¿Es tu hija, verdad? lo han surja de su maraña más límpido


presentido que nunca.
-¡desde tan hondo-
unos vientos callados que
dormían Ni el gesto de muchacha que se
bajo las aguas quietas, en
el pozo sorprende libre,
de los tiempos perdidos, ni este duro clamor, esta palabra
donde guardo
las hojas que cayeron impura.
de los sauces remotos.

Tiene luz en la frente Apiadaos. Derribadme


-tu misma luz-. Y el gesto
sobre esta fe creciente que mis
melancólico.
Tiene el cuello tan frágil ojos declaran
como tú lo tenías
ahora que aún resbala por mi
y en el pelo los mismos
pájaros locos. mundo la duda.
(Los músculos se apresten
a salvar los obstáculos.)
Devolvedme aquel aire de niñez
Oh, senos fugitivos,
oprimida detenidos en vuelo
temerosa del viento, del trueno, por el ineludible tallo de la
cintura.
de la lluvia. Oh, cóncavas caderas,
verticales al suelo.

Devolvedme a las manos que Las piernas, incendiadas,


velaron el sueño giren sobre los pasos
iniciados apenas.
de una niña encendida de El ritmo irá enervando la
rubores y frutas. amplitud de la falda.

Volvedme a mi silencio, por Combos los finos brazos,


donde transitaba enmarcando la audacia de
la cabeza.
sumisamente dulce, de mí misma
confusa. Combos, en el espacio,
cuando el impulso asalte la
perfección del cuello
Aún soy esa muchacha que y en torno a todo gire
la llamarada suelta del
buscáis en la niebla, cabello.
que habita entre vosotros y, sin Yo soy esa muchacha
querer, se oculta.
Yo soy esa muchacha que
ha besado la tierra
No pesantez de carne que se para posar los besos que le
estanca
sobran.
No pesantez de carne que
Yo soy esa muchacha que
se estanca,
desea callando
sino ligero gesto en el
lo que se aleja siempre de
espacio.
su mano vacía.
Curva que, prisionera,
Blanda pulpa jugosa para
hienda el aire en el salto.
mecer el aire;
blando temblor intacto que
Ritmo donde las alas
una caricia anega.
recuperen su brío.
con tu medio melón en la
Sedienta y absoluta, cabeza
muchacha que se besa la a beber de la ubre de mi
curva de sus hombros, alma
que se acaricia lenta, con ¡vení! ¡volá!
dolida ternura. yo era treinta y dos árboles
subiéndose a los hombres
Garganta donde canta la para atisbarse
sagrada alegría, mequieres-nomequieres
donde los gritos crecen de tú no me quieres, flaco
plenitud ahogados. me lo dijo la flor casi
jugando
Muchacha sola y firme que ¿cuándo te marcharás
arrebatadamente con mis pedazos?
crece para sí misma su te calzas mi corazón
vegetal milagro, te queda grande
somos dos muescas
cuando la tierra vuelca su en el timón de la locura
prometida entrega yo sí que estoy zafada
y una dulzura virgen va por quererte
invadiendo los ramos. tú sí que estás piantao
por quedarte
Cápsulas de amor mientras
Sabeli Ceballos Franco se viaja
Balada para dos locos
'sí lo volvería a hacer'
pienso
mi corazón
y te acaricio la ausente
para que en él escarbes
patagonia
busques tesoros
que llevas en la frente
entierres muertos
sé que no querías hacer el
no estaba muerta
viaje
pero me vi nacer
sonríes al parabrisas
en la primera cita
(no es bueno distraerse
con tu cuerpo
mientras se maneja)
tengo muy poco
pero tu pupila derecha me
pero te entrego todo
arrincona
la margarita anciana
suficiente para sentirme
el pavimento
más importante que el
las cuerdas que me rodean
volante
el cuello
el reporte meteorológico
no te pedí que aparecieras
decía ayer
mas llegaste
que hoy estaría nuboso y
soleado
está ambos III
nosotros también
voy a besarte de nuevo
lo haría en el dedo gordo
II de tu pie
pero mi orgullo es
'ponéte los anteojos que no orgulloso
ves bien' y mi sentido práctico lo
dices bromeando encuentra incómodo
no sé por qué te hago caso además
a veces es más fácil tirarte
como si fueras mi padre petardos de ignorancia
a quien sólo por amor o de reproche
alguna vez hice caso y consolarte después
'en definitiva me quedo no hard feelings
contigo (tú también lo haces)
de nuevo' insisto
mientras una lágrima
nacida en la guerrilla IV
de mi garganta
se lanza por la ventana del Llevamos más de mil días
carro probando suerte
vamos a ciento veinte tú renunciaste al tarot
kilómetros por hora yo a mi cordón umbilical
mérida cincuenta y uno los augurios
dice una señal cruz cruz
aminoras hay que acallarlos a
un trailer se volcó en la bofetadas
carretera cerremos los ojos y
cero heridos gritemos Su nombre
sólo un susto te rebasó por que el circo romano aún no
la izquierda acaba
porque en otras palabras te tú y yo
repito podríamos ser nuestros
que para mí no hay leones
sufragio efectivo
te re elijo
aceleras V

'centro histórico'
cómo te lo digo ahora
con cuarenta grados felices'
centígrados porque éso sería una
si empiezas a agonizar hijueputada
después de los veinticinco con tanto calor
en el medio de la ciudad las manos negras de aceite
este pucho tráfico y el carro desmayado
y el motor recalentado
dices 'parar, hay que parar'
olvidé mi alerta escribiendo VII
poemas
no te pasé a tiempo la llegamos al capítulo siete
herramienta de esta pequeña historia
ahora me tocan los de nuevo tu pupila derecha
petardos esta vez mirando
grito en silencio 'xo!' inquisitiva a mi libreta
alegrándome de saber algo '¿qué tanto escribe?'
de maya pensarás
mientras se te salen los mas ya lo sabes
'boludo!' entre boca y pero quieres que te lo diga
lengua o que lo siga escribiendo
'mamita querida”
(pienso)
amo tu idiosincracia hasta VIII
que la detesto
y viceversa no me fui a porto fino
ni a grecia
ando a tres patadas de ah
VI kin pech
donde la diversión está en
deberías estar enfurecido la hamaca
yo escribiendo poemitas me paseo oronda en un
mientras tú hurgas en el shopping mall
cofre con los cabellos erizados
jalas pinchas conectas y polvorientos y calva de
vociferas peine
pobre motor qué fastidio me miras como si nada
arrancó de nuevo y logré el 'a ver si se atreve a
indulto besarme' reto
no todo está tan mal y me besas
después de todo es hora de tomar tu mano
pero que no se me ocurra para subir las escaleras
decirte eléctricas
'estamos juntos seamos (me hace sentir como el
primer día de escuela) ellas decían 'mi casa soy
el paraíso existe yo y yo soy mía'
y no es como dicen en los 'qué mujerones' dijimos
cuentos pero yo no soy mi casa
ni en las telenovelas mi casa eres tú daniel
donde estás tú
está mi casa
IX XI

el hambre aprieta y carece ya te estás sacudiendo de


de fantasía impaciencia
decidimos comer pero estoy ocupada
dos hamburguesas redactando
dos sobrecitos de mostaza mi testamento de amor
dos de catsup para tí
somos dos no molestes
yo quería más catsup te amo
'tomá el mío' dices es todo lo que he querido
(primera señal de buena decirte
voluntad) y es todo lo que te dejo
mas yo me niego si me dejas terminarlo
'andá' insistes
(sé que no tomarás tu
catsup para que lo tome XII
yo)
no te lego en vida mi único
si tú no lo comes bien
yo tampoco que es el amor
al final sobraron dos sobres si te lo llevas a la tumba
de catsup antes que yo
voy a llevármelos a ambos viviré agonizando
como muestras de amor lentamente
(si caben por favor
tengo el bolso repleto de cuídame de la muerte
ellas)

XIII
X
es hora de dormir
ayer hablábamos de casas y de oración
euzkera y yo gracias señor
por las voces de rosario de por habernos (re)unido
pita y de cecilia ahora somos un
rompecabezas
verte.
bien parido
ayúdanos a conservar
intactas nuestras piezas
amén Porque es como si un ángel
dormitara en tus pestañas.

XIV Y es difícil discernir


quién está velando a quién.
si no te gustó este poema
cómetelo
tengo suficientes sobres de Es como si el mar que hay en tu
aderezo
en la maleta frente
(tendré que aprender fuera playa
varios idiomas
nunca sé cómo decirte que y tu boca una lanchita
te quiero) atascada entre un coral.

XV
Y tus manos
quizá si te beso
intermitentemente y tus pies
en una vida tuvieran tres años de edad.
pueda convencerte
o vencerte con mi amor
a la mexicana
Es como si nunca
(como la chinaca a
pantaleón) hubieras ido a un shopping mall.
soy tan leal y revoltosa
que hubiera enamorado
al che Guevara Eres simple
Cuando duermes cuando duermes.

No me atrevo a mirarte sin Como si te hubieras desprendido


motivo. suavemente
de un suspiro de la luna.
Y si duermes,
necesito una razón para no Y tu cuerpo de apóstol vulnerado,
sutilmente inalcanzable, pasionario y humillado.
embelleciera de dolor.
Y siento dolor de parto.
Como si te hubiera herido la
mañana, Siento piedad de ambos
la metrópoli por amarnos.
y yo.
esta es la guerra

esta es la guerra
Eres puro
amor
cuando duermes. esta es la guerra
dijiste en ese entonces
Como un trozo recién hecho de
cuando el amor
carbón. te dio el par de botas
con que llegaste a mí
pateando fronteras
Y desvelas a mi alma por aeropuertos
'aquí vengo
a darle el pecho a tu sueño
aquí vengo'
recién nacido de amor. decías
con las suelas
adoloridas
No lo sabes. de profecías fermentadas
no se me ocurrió
pensar entonces
Que me llora una quietud vasta que eras tan solo
un hombre
de estrellas necesitado
si te miro sonreír, crucificado, de sí mismo
hambriento de probarse
levemente quejumbroso que todo valió
entre el espíritu y la piel. la pena
-hasta la miseria
del autoengaño
Sé que duermes siempre asido para alcanzar tan sólo
éso
de mi mano. éso tan solo
Falsamente redimido, que llaman eco
de amor cuán difícil
eco eco se te hará andar
que responde en la arena
a la lágrima como podré
semilla del silencio un día asirme de mi vida
al sollozo encallecido con una mano
constipación del alma colgando del destino
eco
eco
cuatro pies sobre la arena
caminando
a un mismo ritmo
eco
la mano extendida II
para atrapar cometas
eco esta es la guerra
tantas voces crepitando la revolución
tanto tanto viva la revolución
de los tantos vengo corriendo
rostros que paren estoy armada
morfina a los momentos con mi cuerpo
entre el cristal líquido nadie va a matarme si no
y el miedo quiero
'esta es la guerra' nadie va a tirarme
dije en una fosa
torpedos de desconsuelo porque estoy
carne viva festejando en las
cauterizándose haciendas
en poemas mi triunfo
esta es la guerra que no el de ustedes
declaramos hombres
y morimos mi revolución no tiene fin
lentamente ni madre
en este instante ni nombre
no lo sabíamos mi revolución soy yo
ni lo sabremos voy a morir
si existe paz por dejarme dar un beso
en el olvido por dejar
tú con una pierna menos que me acaricie
yo con el brazo el enemigo
mutilado de incógnito
me pregunto comandante de guerrilla
en medio de las ruinas monarca en tierra de indios
(nadie lo sabe) las puertas
voy a dejarme disparar para mirarnos
lengua con lengua para entonar a coro
voy a morir country roads
condecorada y bailar con las canciones
en otro cuerpo de branduardi
bombardeada
humeando fuego la vida buena
sucia de besos es como la semilla de
abandonada henequén
sobre su sexo que crece aún entre las
atravesada piedras
y con la vida es ensayar el verbo
pujando por de la intimidad
la entrepierna inflar globos
esta es mi guerra de colores en la sala
vengo corriendo
desarmada de mis hoy comeremos pasta
miedos con fondo musical de
voy a morir calamaro
de revolución el espíritu de amar
de piel está en la mesa
de ganas
voy al paraíso y eso es todo
al matadero lo que al final
necesitamos
La vida es buena
es suficiente
la vida es buena
para que valga la pena
andando descalzos
y en calzones Llorarle era bueno
en nuestra casa
de tres piezas no pude llorar ayer
porque era anti práctico
el sol desafinando además
en nuestro patio me la he pasado
tres cuerpos mojados llorando por dentro
una manguera vieja ¿qué más da hacerlo por
y un patito de hule fuera?
en la bañera -pensé
antes llorarle era bueno
la vida es buena 'como un cuervo
cuando dejamos abiertas viudo
disecado...' grite y llore'
ser el cuervo yo entré al correo
es otra cosa electrónico
me despertó una pesadilla alguien
ojalá fuera igual me escribió:
con las pesadillas en vivo 'me duele demasiado que
aquí una no despierta te vayas
hasta que llega del reino'
al final del túnel de la me hizo llorar
angustia me escribió también
me levanté madriz einsamkeit
porque estaban para aclararme
por vomitar qué significaba su nick
mis ojos 'EINSAMKEIT es soledad en
entonces pensé alemán'
que era el momento me dijo
de salir al patio he estado pensando
lloré un cigarro en los últimos minutos
regresé si él tendría inconveniente
para encender esta en compartir conmigo
pantalla el sobrenombre
que me ha consolado le escribí esto
en situaciones semejantes 'me despertó una pesadilla
(es patético y tengo miedo
pero debería de dormir de nuevo
promocionarse así) y soñar la segunda parte'
leí a bea 'es sólo un sueño'
dice que la hice llorar pensaba
(bueno y luego me retracté
una bola de incertidumbre es el sueño de mis miedos
y yo entre ellas) y mis angustias
leerla y es malo
me hizo llorar muy malo
¿haremos una cadena que me agarre dormida
de supermercados
del llanto? así no puedo defenderme
con anuncios como de mí misma
'vea los precios y llore'
'mire de nuevo su cartera, II
no le da tristeza?'
'¿está usted sola?' llore Finalmente salí ayer al
'¿está usted acompañada patio
y se siente sola? después de la cena
a intentar el llanto está llena de palabras
es como estar constipada de confesiones negras
y es peligroso y se desnuda
no sacar los desechos vomitando todos los
a tiempo secretos
me llevé una libretita menguando en silencio
por si acaso
podía canjear lágrimas el sol nunca aparece de
por versos repente
nada lo hace suavemente
no había nada que porque cuando una quiere
me hiciera llorar estar
ni la llanta vieja a solas con la luna
ni la premonición dan ganas de sacarlo al sol
de que estaba cerca con una patada en el
el día trasero
de tener el patio
para mí sola yo rumiaba
solo la luna
refulgente la luna sonríe
redonda levemente
como si me mirara muestra sus manchas
como una reina
compadecida vuelve a su mudez
de la plebe como una viuda camuflada'
le escribí esto:
luego entré
'la luna me dormí
no dice nada tuve la pesadilla
-siempre tan discreta y lloré

yo rumiaba III

la luna quieta él duerme


y callada me asomé
por la ventana del cuarto
le decía cómo duele eché un vistazo
cómo llueve en mi alma y parece que duerme
más o menos bien
la luna está muda no puedo mirarlo
y plateada a los ojos
desde la tarde
yo entiendo cuando y ya son las 5.56
de la mañana
del día siguiente V
creo que
esta vez me chingué yo analizaba...
sola si la pesadilla me despertó
repartí mal el sufrimiento para hacerme salir
cuando estuvimos a la de mi hamaca
mesa después al patio
me quedé con la mayor para llorar
parte entonces
por eso él puede dormir voy a
y yo salir ahora al patio
me revuelco y lloraré
de dolor hasta
sobre un teclado que me devuelvan
a mi hamaca
pensé el cansancio
que estaba cansada y el sueño
de teclear
mi verano malogrado (abstract reasoning es mi
pensé: segundo talento
'quizá el cansancio según emode.com)
quizá ya tengo sueño
ahora podré dormir VI
sin que me importe nada'
me dije que fumaría llorarle era bueno
un cigarro más porque lo hacíamos
y luego me acostaría en relevos
pero me punzó el miedo
¿y si sueño con lo mismo VII
de nuevo?'
entonces ¿dónde?
escribí esto ¿dónde está el amor,
seguiré escribiendo carajo?!!
hasta que se duerma cerré los ojos
el miedo llamé un taxi
y lo esperé llorando
IV
(qué coincidencia
estoy cansada este poema lo he escrito
de escribir varias veces)
como si hacerlo
fuera un amuleto VIII
y me sobra
Luis (madriz eisenkaimt)
quiere compartir Lloro sin querer,
conmigo,
eso me hace feliz como si hubiesen motivos
(me siento menos sola)...
él escribió esto junto De cabeza,
a su pintura en un muro
de madrid tengo perlas en la frente

“para ti Llorarte entre la gente,


mi compañera
de senda” hacerlo a solas

ya puedo irme a dormi como un cuervo viudo


Llorarte es bueno
disecado
Ya he llorado
Hacer el Kamasutra
hasta sentirme viva
de los llantos
Me he comido de dolor
sobre una balsa de sollozos
hasta los dientes
encallados
Llorarte, sí
Llorarte en rebelión,
pero lamiendo el mundo
en sumisión,
Amarte, sí
en bolas,
y llorar de amor por eso
como en la maratón
Llorar sin religión
del desamparo
sobre una biblia de
Me río
lágrimas
y llueven recuerdos
He pensado demasiado
de mis ojos
en lo que te falta
Tú lloras
[el trabajo
como un porrito
abandonado con la sonrisa terca

Me hace llorar el humo como una etiqueta que se


asoma por
pero prefiero fumarte
[el vestido
Fumarte

mientras lloro un cigarrillo


'¡qué buen porte!' dirán los
Reír es mejor que me

reír contigo [vean

pero si no hay remedio '¿a qué se debe?' inquirirán


muertos
lloremos juntos
[de envidia
en relevos

Yo sé que vivir
lo digo-no lo digo
sé que llorarte es bueno
entienden-no lo
Y dejar que también entienden...

lo hagas conmigo
No lo puedo evitar
deshojo opciones
no te imagimas qué bien
mientras busco
me veo hoy
campanarios
con el orgullo abanderando
arrullando palomas pintas
la cabeza
espíritus de flores en la
acera
con qué garbo me iré
andando hacia
decido que no me importa
tampoco dejaré de ser por
pueden verme todos eso
pterodáctilo maternal
véanme enmarcada de sobreviviendo los milenios
dorado
ciberferomona de pantalla
con una cereza en el con regulador de llanto en
orgullo el cabello

ni lavándome la cara me
quitaría
doy un latigazo de alegría el maquillaje de alma
con el pelo puesto
en la tristeza
dejo que me canten los
grillos porque es lanza dudosa y
garra amaestrada
desde adentro contra la burla del sexo
cavernario

no me quejo
sé que dije que no volvería
a caer sé que mis venas
contribuyeron
pero no tengo remedio al calvario

II
amo la magia que me diste
me tocó recoger varas para
con un poema el fuego
dormir rinocerontes sobre
No me quejo
el pecho
llorar dentro del útero
no me quejo de la
fuera del útero y a causa
minusvalía
con que tasaron a mi
y grito
género
¡hijos de puta!
los vecinos del débil sexo
con ansias fugitivas de mi
fuerte
suerte
ni remedio
casi casi me tocaba ser
nada
para pasar toda la vida
hoyo pequeño en el centro o unas noches
de mi cuerpo
ultrajado muchas veces no ha cambiado mucho en
por el engaño la comarca
excepto lo que tenía que
a falta de puños elocuentes ser cambiado
me hice con piedras de para la supervivencia de la
estoicismo raza
murallas de rango
dinosaurio ayarayarai
sigo siendo mujer
convoqué a las hembras la esclava multicolor del
malheridas mundo
aún a las caníbales
aún a las vendidas la rajá de lo que queda de
sí misma.
y todas llegan siempre
Nosotros
a una hora u otra,
cargando los desechos de
Llegaron otra vez
sus mentes
el día que muere y el que
nace
no me quejo
la hora de vencernos en
hemos creado un frente
silencio
embravecido
con las pieles infinitamente
azuzado por la infamia que
incrédulas
se escribió
en nuestras historias
No nos agendamos los
momentos
y ahora podemos dormir en
y sin embargo
nuestras cuevas
somos puntuales uno al
y mansiones
otro para amarnos
a pierna suelta
de pierna suelta
sin mostrar las carnes
ni pensar con gula en
a amantar a nuestros críos
canjear labios o manos
en la oficina
la alcoba
por eso escribo
el taxi
que amarte se engendró
en lo extraordinario
a escoger limpio
entre hombre y macho
digamos, por ejemplo, o en el aura que te dejo en
que me haces llamarada nuestro espacio
hecha de agua
Yo necesito tu consuelo
Porque, querido,
casi te anhelo como si porque deseo consolarme y
habitara en hombre consolarte
de este mi amor que es
como si pudiera hacerte un inaudito para ambos
hijo
sin tocarte hombre y mujer
hombre-mujer a cada
que por ti conozco el instante
clímax de mi alma
Rebeca e Isaac
Casi concluyo que perdí encadenados por La
la más natural de las Diestra
lógicas en este refugio místico de
porque, amor, qué tierra
intolerable me resulta
y qué molesto Shhh
Nadie entre.
que tengas que irte Ni siquiera tú, papel,
cuando estoy acariciándote tú, pluma,
por dentro tú, palabra
-que lo han hecho con un
Alguien sentenció en mi verso
oído
que me muevo a las Nadie ose entrar a los
pasiones descarnadas aposentos
donde dos almas
Mas no es verdad esto se aman con los cuerpos
Ultimadamente
Los devasta a frustración
su propia envidia
ultimadamente
porque nunca los besaron
con el roce de los labios me vale madre lo que piensen
sólo un pliegue a la vez en
la rodilla los que me leen
y los que se espantan de
.. y ahora te digo
que me beses en las cejas mirarme
con estos ojos, si es que saben descomplicarse
sendos ojos de perro atropellado no lo supe yo
digo yo nadie me descifró el código
¿qué tienen para mí? y yo perdí la clave
dénmelo ahora no quiero sexo
tengo el morral lleno de no quiero ilusiones cabalgantes
compasiones falsas vergüenzas
rumores yo quiero amor
bla bla bla yo quiero amor
dénmelo ahora me quiero ir a otro planeta
ultimadamente y si no lo encuentro nunca
no me interesa si tardan mucho y si no me encuentra nunca
o diez minutos cuando cogen que se haga piedra la esperanza
si tengo que escucharlos me gusta el jade
desde el patio porque
si les compraron un rolex de ultimadamente
aniversario quiero amor
si no les llevan flores y eso tan sólo
yo soy esta mujer y todo lo demás
aunque parezca una colilla de me vale madre
cigarro
soy esta mujer que no ha sabido
si supo amar
o si la amaron
¿tienen pena para mí?
dénmela
denme también
su empatía simplificada

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