INVOCACIÓN
Un árbol me mira triste, entre una quebrada y una lágrima, entre todos los comensales
desilusionados, un cúmulo de tierra entre los asfaltos, entre los autos frenéticos, todos
resignados cargando cual Sísifo, mochilas llenas de dictámenes, sólo por ser hombres.
Añoranza de adolescente, fue adquiriendo un espectro Sonoro la destreza de bailarina
pornotopica
Ciudad avitrinada.
, una botella se rompe, el niño ya no existe.
¿será que volverse adulto es hacerse implacable, cual acero que aguante los vaivenes de los
dolores que no se pueden decir en la mesa? ¿Será que la tinta es mi sangre seca?
Y la tele nos hace participes de las tragedias, y nos dicen los cómo, los cuando, los dónde y
somos todo la misma capital simultanea que entre tanta bruma no ve las cordilleras, con ríos
de seres atropellándose en la carrera diaria del pan.
Y yo poeta, o escribidor, o vomito logó, me pongo en dirección contraria y como pájaro-velero
voy y no me miran, todos extraviados; no me notan. Nadie te mira tampoco poesía, mejor
recitarle a otro amigo de esta ruta que va en dirección contraria a las agujas de los relojes
polvosos (de un polvo del cuál venimos) poesía pública, para enamorar a las muchachas, que
ama y disfruta de los finales inconclusos o para amenizar las colas del supermercado (no sólo
hay colas en Venezuela)
Y los sigo mirando, me piensan , me vuelvo recuerdo , se tuercen los momentos detenidos, se
me cargan las conciencias, tengo una red social enfrente y me vuelvo a justificar y me
pongo un pijama que mi madre me seleccionó, miro a mis antiguos compañeros
extraviados en sus exilios mentales, porque acá no tienen butacas, me acuerdo de ti y
tus lágrimas de quince. Quizá el lápiz no es de mina y solo es de seres que germinan,
mientras que un coro de payasos pulula verdades por todo su cuerpo, la micro se
detiene, me bajo y no tengo peso para darles.
Un perro se pone a mirar otra cordillera, distinta a la que apreciamos desde acá
El tipo de todos los tiempos, el errabundo, sin mochila se ríe de mi traje.
Mapocho, sonriendo con todos los atletas.
Río de desmemoria
Eres la herida gris, que bifurca el paso
En formas que intentan ser oceánicas.
Río coartado
Quien va deshecho se funde contigo.
Frente a todos, todas
Compartiendo sus salidas para engalanar
Para el que le gusta acumular todo el desecho
Para los caminantes que no creen ni en lo que dicen
Para quienes cierran los ojos y encienden
EL gimoteo cansado
Incendio que termina
Transmutado en
CHUBASCO QUE SE MARGINA
Los que le hablan a las piedras
Que se lanzan porque ya no soportan tener
Que volverse materiales, y prostituirse como artículos
De consumo, consumo masivo, maquinaria en base a puras piedras
Que no soportan como las explotan
Las piedras enmierdadas siguen su paso solemne
Que con tanto esfuerzo deben acarrear
Antes de subir por la cascada humeante
Que se encuentra al final del rio
creer que ahogamos las cosas cuando las sumergimos
Pero la mierda se ve a la distancia
Botar todo en el río, botar todo en el río
En cada arcada un sueño que le decidieron quitar.
El mar se queja solo, olvidado
Le exige al tiempo prorroga cuando se derrite el reloj
-En la periferia acuática
Diógenes se asentó en la bahía oscura
Aunó la miseria de los que se aplacan a la esquina
Que a veces al igual que los despojados,
Saludan como si fuese el último día
son la vegetación seca que
Corona las orillas
De a poco se va soltando la nota que se estremece
Como mi canto que se lo lleva el espíritu del viento
Un dia dijeron que sus abúlicas aguas llegaron
Al que está calmo, inerte con su gris semblante
En las carpas de los que sonríen ante el flujo fervoroso
Los perdedores que siguen aunque todos les hayan cerrado las puertas
Los fantasmas no dejan de reírse
Y que en el mismo espacio se vuelve a bifurcar
Con nuestra realidad anticipada; prematura,
inerte.
PURO ARTE DESPUÉS DE BAILAR RESIGNADO EN BELLA
BUFONES SOCARRONES QUE UN DÍA FUERON MÉDICOS
QUE UN DÍA QUISIERON
PERO NO PUDIERON
LA HISTORIA NACIONAL DE LOS PERDEDORES
LA HISTORIA UNIVERSAL DE LOS MALNACIDOS
PERROS DE LA MISMA CALLE
NOS SIGUEN PORQUE DE ALGÚN MODO SABEN
QUE NOSOTROS Y ELLOS SOMOS EL MISMO SER.
LA CORDILLERA SE ABRE DE PIERNAS
GERMINA DELLA UN MILLÓN DE ESPECTROS SONOROS
LA SONORIDAD DE LA MONTAÑA
ME DEJA PERPLEJO
DESESPERADO ANTE ELLA
LA MONTAÑA QUE VUELVE LLORIQUEANDO A LOS
BRAZOS DE SU MADRE COMO UN BEBÉ DE PECHO
FANTASMA DE MIERDA
DEJASTE TU SOMBRA PARA VOLVERTE
SUICIDIO, SILENCIO
no soportó más el país hecho miseria
Y la disipación se la llevo en el sueño.
EPICA DEL SIGLO DE LA PARANOIA
La quijotesca percepción de estas calles
Calles, líquida con luces estrambóticas,
Voladores de luces, andar con la pupila en lugares opuestos
A nuestras narices, perdidos en el medio,
Alguien nos mira, parece que empezó la obra
Ahí somos los faroles ajenos de estas plazas
Somos los que se ríen hasta volverse ruido
Y en esa risa se esconde un llanto porque nunca te sentiste tan viva
La carretera llena de árboles
Cabeza gacha,
-nadie los mira
El sonido que ensordece no le permite a los árboles
Su posibilidad de ser
Tienen miedo a esa posibilidad y nada florece al lado de ellos.
Ningún auto les permitió crecer
Al árbol cabizbajo del final de la avenida
Ya va a llegar el día
Que los jardines botánicos se volverán zoológicos
Y a todos mis arboles se los llevaran presos
¿DÓNDE ESTÁ DIOS?
SE MARCHÓ DE ESTAS TE-
RRAS HACE RATO
UN ANGEL TRISTE Y DESHILACHADO
DIOS ESTA ALCOHOLIZADO MIRANDONOS A TODOS
SO-
Cómo será florecer en un cielo y tierra imaginario?
La verdadera vida germinará en las tierras sin nombre
Y poblaremos con el corazón caliente
Y volveremos a nombrar
Y en el cielo estrellado nos veremos a nosotros,
Solo si antes decidimos disipar la bruma.
MURALLA
LA TOBALABA SE PONE SUS ROPAS DE NOCHE
LA PROSTITUTA EXTRANJERA QUE LLEVA EN SU ESPALDA
EL PESO DEL TIEMPO
LOS QUE DICEN QUE ALGUNA VEZ FUERON DIOSES
HOY SON LOS DUEÑOS DE SU CALLE
El ruido del boliche no nos deja seguir nuestra conversación
Mira cómo vamos armando los nuevos mitos de este siglo
No es menor, de aquí a mil años quizás nos volvamos
Artículos prehistóricos y quizás algún compañero venda
Su pellejo a la ciencia.
Es parte de una historia previa a nosotros, como
Los griegos, Los miristas, Los comunistas y Los Facistas
Querían nombrar al nuevo hombre, del nuevo mundo
“Donde todos hablen el mismo idioma
Donde homogenicen
Nadie puede remar a un lado distinto
Homogenizados todos por el siglo de la pulcritud”
Y todos se saludan sonrientes en sus gradas
Esperando ver a quién es necesario colgar
Para subir escaños de popularidad
Miren como sonríen
Miren como nos llenan de juguetitos
La luz de las ampolletas no me deja ver a los muertos
Que tienen el vómito por un lado
Que ocuparon una pila de condones inseminados
Almohada del forajido, héroe por seguir en pie
Miren a la chiquilla sin calzones pidiendo monedas
Miren el festival de los pellejos llenos de pretensiones
Qué, Dónde, Hacia?
Hacia dónde?
Quizás somos los tontos útiles de esta historia
De la eterna lucha imposible, los soldados siempre vencidos.
Si alguna vez hubiésemos ganado
Si existiese el paraíso en la tierra
No escribiríamos.
Nada.
“Para eso se le dio al hombre la palabra
Para que de testimonio de lo que es”
Holderlin
Sanfuentes, Puntilla
El ciclo de arena, con los motores rugiendo
Se ven minimizados ante ti
Majestuosa concavidad de aguas malsanas
Los soberbios intentarán
Robarte en una foto
Los humildes solo
Se mantendrán en silencio
Frente a frente con el final de la anchura de este sitio.
Para volver como niños
A la misma casa que desde el erial
En el origen previo al tiempo
El el origen previo al cemento
Un caballero habría puesto unas carpas
Hoy seguimos honrando a nuestros ancestros
En cada conversación de sobremesa.
El vino en caja de la madre de mi padre
La foto en el desván del padre de mi padre
La solemne medialuna que se produce cuando un
Sismo nos pilla por sorpresa
El mar entrando a paso frenético por estos sitios
La playa donde se gestó otra historia, sin piedras
Hoy maquillan la basura que producimos sin notarlo.
A Quintero le entra el agua por todos lados.
Codelco con un bisturí le raja la espalda a nuestro puerto
El petróleo
Cambia la densidad de los mares
Los peces no hacen más que implorar a los cielos
Que alguien los salve en una pecera
Todos intentan alcanzar con palabras
El encarnar ese momento
Por mientras seguiremos
Eclécticos, naturales, desnudos
buscando respuestas en los cielos reflejados
y en todas las estrellas que todavía podemos mirar
solo si apuntamos a la propia con el dedo como flecha.
Quizás alguna vez fuimos zurdos y nos obligaron a vivir como
Diestros en un mundo de miradas desconfiadas
Les prestó el espejo de esta casa sin tiempo
O con todos los tiempos en todas las tablas
Con la tristeza de ellos por no ser lo que esperaban.