TENDENCIAS CURRICULARES PARA LA EDUCACIÓN DEL SIGLO
XXI
Celeste Berrocal Ospino
Universidad de Panamá
celeberrocal@[Link] [Link]
Edgar Chevel Herrera
Universidad de Panamá
edgarachh@[Link] [Link]
Resumen
Se aborda la necesidad urgente de adaptar los procesos educativos a las exigencias del siglo
XXI, destacando la importancia de ir más allá del aprendizaje de conocimientos técnicos para
fomentar habilidades de pensamiento crítico, como el análisis, la interpretación y la síntesis.
La educación debe propender por la asimilación de conocimientos y adquisición de
aprendizajes significativos más que solo memorización, promoviendo un aprendizaje
personalizado que se ajuste a las diferencias individuales y propicie un enfoque más justo y
equitativo. Además, la interdisciplinariedad es esencial para integrar distintas disciplinas,
estimular la creatividad y desarrollar soluciones innovadoras, lo cual es fundamental para
cultivar habilidades colaborativas y críticas en los estudiantes. Estas transformaciones
curriculares no solo responden a necesidades académicas, sino que también preparan a los
estudiantes para los desafíos prácticos y colaborativos del mundo contemporáneo,
equipándolos para aplicar sus aprendizajes en situaciones variadas y complejas.
Palabras Claves: Currículo, Educación, Contemporánea, Transformación, Adaptación.
Abstract
The urgent need to adapt educational processes to the demands of the 21st century is addressed,
highlighting the importance of going beyond the learning of technical knowledge to foster
critical thinking skills, such as analysis, interpretation and synthesis. Education should promote
the assimilation of knowledge and the acquisition of meaningful learning rather than just
memorization, promoting personalized learning that adjusts to individual differences and
fosters a fairer and more equitable approach. Furthermore, interdisciplinarity is essential to
integrate different disciplines, stimulate creativity and develop innovative solutions, which is
essential to cultivate collaborative and critical skills in students. These curricular
transformations not only respond to academic needs, but also prepare students for the practical
and collaborative challenges of the contemporary world, equipping them to apply their learning
in varied and complex situations.
Keywords: Curriculum, Education, Contemporary, Transformation, Adaptation
Introducción
En el contexto de la educación del siglo XXI, las tendencias curriculares
contemporáneas están experimentando un cambio sustancial, que busca no solo transmitir
conocimientos técnicos, sino también desarrollar habilidades y destrezas críticas que son
esenciales para los estudiantes en un mundo interconectado y tecnológicamente avanzado.
Autores como De Zubiría (s.f.) destacan la necesidad de fomentar habilidades de pensamiento
como el análisis, la interpretación y la síntesis, reconociendo que el enfoque tradicional
centrado principalmente en la adquisición de conocimientos específicos es insuficiente para las
demandas actuales. Este enfoque moderno apunta a transformar las prácticas educativas que
todavía privilegian la memorización, reemplazándolas por experiencias de aprendizaje más
significativas que estén alineadas con las necesidades del mundo contemporáneo.
De igual manera, Coll (2013) sostiene que los currículos deben ser flexibles y capaces
de adaptarse a las diversas necesidades educativas y contextos sociales de hoy. Esto implica
una personalización del aprendizaje que considere las diferencias individuales en estilos y
ritmos de aprendizaje, promoviendo habilidades que atiendan a la diversidad del aula y que
fomenten una educación más equitativa. Por otro lado, la interdisciplinariedad se posiciona
como un elemento crucial en las nuevas propuestas curriculares, con el objetivo de integrar
diversas disciplinas académicas y abordar problemas educativos desde una perspectiva
holística. Según Marcone & García (2023), esta integración fomenta la creatividad y la
generación de soluciones innovadoras, no solo enriqueciendo el proceso educativo, sino
también desarrollando competencias esenciales como el trabajo cooperativo y el pensamiento
crítico, indispensables en la era actual.
Tendencias Curriculares de la Educación del Siglo XXI
En la actualidad, la educación debe tener la finalidad de responder a los desafíos y retos
del siglo XXI, por medio de procesos de enseñanza-aprendizaje que susciten no sólo el
aprendizaje de conocimientos técnicos, sino también el desarrollo de destrezas y habilidades
que exija la sociedad y con ello la industria. De Zubiría (s.f.) afirma que, en el contexto actual,
donde la educación tradicionalmente se ha centrado en la adquisición de conocimientos
específicos, se hace necesario incitar el desarrolloo de habilidades de pensamiento tales como
el análisis, la interpretación y la capacidad de síntesis. Esta perspectiva se alinea con la
concepción de transformar las prácticas educativas tradicionales que aún tienen lugar en los
espacios de formación y donde la memorización aún no ha pasado de moda, por experiencias
educativas significativas para los educados, empleando procesos didácticos y pedagógicos que
vayan de la mano a las exigencias del mundo contemporáneo.
Siguiendo la línea argumentativa, Coll (2013) plantea que, los currículos deben ser
capaces de adaptarse a las necesidades educativas y contextos sociales del momento,
promoviendo un aprendizaje personalizado que tenga en cuenta las diferencias individuales en
estilos y ritmos de aprendizaje. Esto implica transformar el proceso educativo a las necesidades
y ritmos de aprendizaje de los estudiantes, promoviendo destrezas que respondan a la
diversidad en el aula y que fomente una educación más justa y equitativa.
Adicionalmente, el componente de interdisciplinaridad entra a jugar un papel
importante y relevante en las propuestas curriculares de la contemporaneidad, con el objetivo
de integrar las distintas disciplinas del saber buscando con ello abordar los problemas
educativos desde un enfoque holístico. Marcone & García (2023) argumenta que, al integrar
diversas disciplinas, se fomenta la creatividad y la generación de soluciones innovadoras a
problemas actuales. En consecuencia, la interdisciplinariedad no solo propende por el
enriquecimiento del proceso de enseñanza-aprendizaje, sino que aporta en el desarrollo de
competencias como el trabajo cooperativo entre los docentes, pero a su vez en los discentes, de
igual manera desarrolla el pensamiento crítico lo cual es indispensable en la era actual.
Las tendencias curriculares de hoy están tomando un rumbo exigente, al incentivar a la
integración de habilidades y competencias cruciales que respondan a las exigencias del siglo
XXI. En la actualidad, se logra divisar un movimiento hacia una educación que abarca mucho
más que el simple aprendizaje académico; busca desarrollar a la persona completa. Desde esta
perspectiva, las corrientes educativas modernas están impulsando cambios en los currículos
para que superen la mera memorización. Lo que se busca ahora es un aprendizaje que realmente
resuene con los estudiantes, equipándolos para que utilicen lo que aprenden en una variedad de
situaciones y para que enfrenten desafíos complejos con confianza y creatividad.
Ahora bien, teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto se abarcarán las tendencias
curriculares contemporáneas que han de tenerse en cuenta en la estructuración de los procesos
educativos en la actualidad, buscando que la educación y las exigencias de la sociedad vayan
en un mismo sentido y el producto que emerja de la educación se encuentre en la capacidad de
asumir los retos y desafíos que la sociedad le presente en los distintos ámbitos de la vida
humana.
Enfoque en Habilidades del Siglo XXI
En cuanto a los enfoques y habilidades del siglo XXI, se puede mencionar que la
evolución tecnológica y los cambios socioeconómicos han modificado abismalmente las
formas de vida, de trabajo y relaciones personales. En este entorno de cambio inmutable, se
convierte imprescindible la adaptación y adquisición de nuevas habilidades para de esa forma
salir a flote en un mundo complejo y competitivo, así las cosas, las habilidades y enfoques del
siglo XXI son fundamentales para la educación y el crecimiento de personas que sean capaces
de enfrentarse a los desafíos de esta época.
Ahora bien, el pensamiento crítico, pasa a ser primordial en la preparación de los
individuos que se enfrentan a desafíos y retos eminentes en un mundo que se encuentra en un
inquebrantable cambio. Por consiguiente, autores como Albarracín (2023) han resaltado la
relevancia de estas habilidades en la educación contemporánea. Es fundamental incentivar el
pensamiento crítico para provocar en los seres humanos capacidades o habilidades de analizar,
valorar y solucionar problemas de forma eficaz y eficiente en cualquier variedad de situaciones.
Por otra parte, la creatividad está en el podio de las habilidades del siglo XXI en los
grandes avances que se han dado a lo largo de la vida. La creatividad se ha transformado en un
elemento concluyente para resolver dificultades o problemas, puesto que, genera nuevas ideas
y crea soluciones de forma innovadora. En este siglo donde el cambio es tan eminente, pensar
y desarrollar las cosas de forma original es la base de la ética y valores que cada ser debe tener
en este mundo lleno de inteligencia artificial, a su vez, Summo et al. (2016) mencionan que, la
creatividad se reconoce como un componente esencial dentro de un proceso innovador, el cual
busca mejorar lo establecido. Por ende, en el ámbito educativo, donde se persigue la
transformación integral del ser humano, se pude decir que es imperativo promover acciones
que faciliten la integración de una dimensión creadora.
Se debe agregar también, que la colaboración como habilidad del siglo XXI, se destaca
como un mecanismo clave en diferentes contextos, así las cosas, se convierte en parte esencial
para la resolución de problemas; adicional a ello, lograr metas compartidas teniendo en cuenta
la globalización y el progreso sostenible que se da en cualquier contexto, teniendo como base
el crecimiento personal y social de cada ser. Domingo (2018) afirma que el aprendizaje
colaborativo es beneficioso para el ser humano, ya que, permite interactuar y trabajar juntos
para alcanzar objetivos que serían difíciles de lograr de manera individual; a su vez, Velázquez
(2013) sostiene que la colaboración es una habilidad donde la persona a través de las tareas
aprende a realizar reflexiones que hacen sobre ellas, en lugar de depender exclusivamente de
la investigación proporcionada. En conclusión, se considera como una técnica educativa que
implica trabajar en grupos para intercambiar información, datos y recursos con el fin de mejorar
el aprendizaje tanto individual como colectivo.
En resumen, el enfoque y las habilidades del siglo XXI tales como el pensamiento
crítico, la cual es una forma de analizar y evaluar la información de manera reflexiva, la
creatividad la cual estimula la generación de nuevas ideas y soluciones innovadoras, la
colaboración que promueve el trabajo en equipo y la cooperación para alcanzar objetivos
comunes, y finalmente, la resolución de problemas que implica la habilidad para manejar
diferencias y llegar a acuerdos constructivos. Conviene entonces subrayar que estas habilidades
están interconectadas y son esenciales para el éxito en este siglo.
Ahora bien, las habilidades del Siglo XXI son un conjunto de aprendizajes,
competencias y actitudes que educadores, líderes empresariales e investigadores que trabajan
en este campo al igual que gobiernos, consideran necesarias para tener éxito en el mundo actual
(Martínez y Sádaba, 2021, como se citó en Mena et al., 2023).
Aprendizaje Personalizado
El aprendizaje personalizado brota como una réplica innovadora y efectiva para
satisfacer las necesidades individuales de los estudiantes en el siglo XXI. Contemplando la
adaptación de contenidos, metodologías y recursos según los estilos y ritmos de aprendizaje de
cada ser humano, considerando que, el aprendizaje personalizado promete propagar el
potencial de cada estudiante.
Por otra parte, las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) han
fomentado el aprendizaje online, garantizando una educación fuera de lo tradicional donde no
se encuentran limites como por ejemplo el espacio, tiempo, cantidad y cobertura, no obstante,
estos sucesos afectan la calidad de los servicios formativos, como el acceso recto de los
contenidos y métodos no flexibles que emergen la educación tradicional en el estilo de
aprendizaje de los estudiantes (Vicari, Ovalle 2005 como se citó en Maraza 2016). En ese
sentido, Rivera (2021) menciona que, el aprendizaje personalizado, el cual busca un ajuste más
granular de los cursos hacia necesidades individuales de los estudiantes. Todavía cabe señal,
que se denomina como una práctica general de enseñanza y aprendizaje que ajusta más
delicadamente la práctica del curso a las penurias propios de cada estudiante (Brown et al.,
2020, como se citó en Rivera, 2021).
Siguiendo con este razonamiento, el aprendizaje personalizado tiene en cuenta cada
tipo de características y necesidades del estudiante, puesto que, se apoya en la tecnología para
proporcionar los recursos educativos y pedagógicos requeridos para su aprendizaje, ya que, en
su experiencia el estudiante visualiza y selecciona los temas según sus preferencias y estilos de
aprendizaje (Henao y Herrera, 2023).
Como resultado, el aprendizaje personalizado, además, de que implica un cambio en la
manera de enseñar y aprender, mantiene ciertos compromisos y un progreso completo de los
estudiantes; teniendo en cuenta la adaptación de cada necesidad individual. Este método busca
no solo mejorar los resultados académicos, sino fomentar la autonomía, la confianza y el amor
por el aprendizaje, en un mundo que a medida que evoluciona se va colocando cada vez más
diverso y complicado, esto quiere decir, que el aprendizaje personalizado es una luz de
innovación educativa que proyecta un futuro a cada estudiante de poder alcanzar su máximo
potencial.
Integración de la Tecnología
La integración de la tecnología en el contexto educativo es un aspecto de suma
importancia, en la era digital en la que nos encontramos actualmente y adicional a ello la alta
familiaridad de los niños, adolescentes y jóvenes desde temprana edad con el mundo digital.
Gracias a la tecnología la forma de aprender y enseñar va dando un giro exponencialmente,
pongamos por caso, el uso de los dispositivos móviles con fines educativos en la escuela, el
desarrollo de plataformas de aprendizaje en línea incluyendo las herramientas o aplicaciones
de inteligencia artificial (AI).
Al abordar el tema de la tecnología, especialmente la influencia de su aplicación en la
educación, una de las imágenes más recurrentes es la de un laboratorio de informática educativa
o la de dispositivos multimedias conectados a una computadora como recursos audiovisuales
(Infante et al., 2010).
Por su parte, Arteaga et al. (2022) argumentan que, el progreso tecnológico ha puesto
a la disposición una gran cantidad de recursos considerables que se convierten en herramientas
vitales, utilizadas en casi todos los campos profesionales, especialmente en el área educativa,
brindando a los orientadores un fragmento apreciable para apuntalar a la enseñanza y el
aprendizaje. Consideremos ahora, que la integración de las tecnologías de la información y la
comunicación (TICs) requiere que el docente orientador sea competente, en dos ámbitos; en la
parte tecnológica y en la pedagógica (Almerich et al., 2010).
En relación con, la tecnología educativa se hace mención como una elección codiciada,
como una necesidad, ahora bien, en este paraje decisivo, podemos mencionar la tecnología
como un transformador en el aprendizaje y que cada vez coge más auge, además que, se
potencializa de una manera abismal sin perder de vista los principios fundamentales de la
pedagogía, la normativa y la equidad educativa, encontrando un equilibrio entre la innovación
tecnológica y las practicas pedagógicas.
Área (como se citó en Vallejo y Montes, 2010) expresa una definición muy acertada y
clara de lo que son las TIC, como recursos y sistemas para la elaboración, almacenamiento y
difusión digitalizada de información basados en la utilización de tecnología informática. En
síntesis, la tecnología en la educación debe ser equitativa, ajustada a la pedagogía y encaminada
en el futuro digital de los estudiantes.
Educación Interdisciplinaria
Por lo que se refiere, a la educación interdisciplinaria en estos momentos tal cual como
se encuentra el mundo que a medida que pasa el tiempo se vez más complejo e interconectado,
la educación interdisciplinaria amarrados a los proyectos interdisciplinarios, al aprendizaje
basado en problemas, a la educación transversal y enfoques de educación STEAM se presenta
como una solución vital; fomentando una comprensión más profunda y completa de los
problemas que afectan a la sociedad para afrontar los retos actuales.
Ahora veamos, los proyectos interdisciplinarios lo vemos como un recurso
contextualizado a las necesidades y requerimientos de aprendizaje de los estudiantes, por lo
que los docentes de un grado deben reunirse para realizar una construcción interdisciplinar,
y plantear diferentes estrategias tomando en cuenta los ritmos y estilos de aprendizaje
de sus estudiantes, las posibilidades de aprender en el hogar y actividades de contención
emocional (Posso et al., 2021b, como se citó en Chicaiza et al., 2021), además, Grau (2022)
menciona que la reciprocidad entre el docente y el alumno es un punto crucial en la articulación
de un proyecto interdisciplinario.
Consideremos ahora, el aprendizaje basado en problemas (ABP) conlleva a los
estudiantes a enfrentarse a situaciones complejas y auténticas. Él se caracteriza por promover
la colaboración, la investigación activa y el pensamiento crítico, así mismo, prepara a los
estudiantes para que se desenvuelvan en este mundo lleno de complicaciones a través de la
reflexión guiada y el descubrimiento. Por ello, Morales y Landa (2004) menciona que el (ABP),
se determina por un aprendizaje centrado en el estudiante, además de desarrollar una serie de
habilidades y competencias indispensables en un contexto profesional. En esa misma línea
tenemos a Poot (2013) donde afirma que el ABP tiene como eje el planteamiento de problemas.
Por lo tanto, los alumnos se sentirán involucrados y con un mayor compromiso en la medida
en que identifican en el problema un reto y una posibilidad de aprendizaje significativo.
Cerramos con el enfoque de educación STEAM, donde el aprendizaje va más allá de
las disciplinas tradicionales. De manera puntual me refiero, a la integración de la Ciencia, la
Tecnología, la Ingeniería, el Arte y las Matemáticas, donde se aviva la interconexión entre
diferentes áreas del conocimiento. En este enfoque todo ser humano tienen la oportunidad de
rastrear y comprender mejor el mundo, así las cosas, lo mencionado en renglones anteriores da
cabida para comprender de forma más profunda los fenómenos naturales, los avances
tecnológicos, los procesos creativos y los fundamentos matemáticos. Ahora bien, el STEAM
nace con la idea de convertir el proceso de enseñanza y aprendizaje en un proceso integrado y
creativo (Yakman, 2008ª, como se citó en García et al., 2023).
Además, Marín et al. (2023) alude que la educación STEAM es un enfoque que busca
responder a las demandas de una sociedad altamente digitalizada y con problemas emergentes
que no se resuelven desde un solo campo disciplinar. En síntesis, este método de enseñanza
prepara a los estudiantes para que sean creativos y capaces de resolver problemas, dándoles las
herramientas necesarias para enfrentar los retos del futuro con seguridad y adaptabilidad.
Enfoque en la Educación Inclusiva
En Colombia, la normativa sobre educación inclusiva se compone de varias leyes y
decretos que se han creado para asegurar que todas las personas, especialmente aquellas con
discapacidades o necesidades especiales de aprendizaje, puedan acceder y permanecer en el
sistema educativo. Esta legislación busca fomentar un entorno educativo que sea
verdaderamente para todos, cimentado en valores de equidad y libre de discriminación.
Por consiguiente, se enuncia, primeramente, a la Constitución Política de Colombia de
1991, la cual reconoce la educación como un derecho fundamental y declara inaceptable
cualquier forma de discriminación, ya sea por origen étnico, género, edad, o condición social.
Ésta no solo establece un compromiso firme con la inclusión, sino que también sirve de
cimiento para el desarrollo de políticas y leyes futuras que promuevan una educación accesible
y justa para todos. De su mano, la Ley 115 de 1994, Ley General de Educación, establece los
principios de la educación en Colombia, reconociendo la diversidad cultural, étnica, social y
de género como aspectos importantes en el sistema educativo. Y no menos importante, se hace
mención del Decreto 1421 de 2017, por el cual se reglamenta en el marco de la educación
inclusiva la atención educativa a la población con discapacidad. Este decreto declara la
obligatoriedad de las Instituciones Educativas de ofrecer apoyo y ajustes razonables para
atender a la población perteneciente a educación inclusiva.
Es de anotar, que las normativas incluyendo leyes, decretos, políticas educativas tienen
como finalidad disminuir la brecha existente entre la teoría y la práctica en este tema de la
educación inclusiva, desafiando los retos tales como la falta de infraestructura escolar para
atender a poblaciones con dificultades físico motoras, situación que se agrava aún más en áreas
rurales o de bajos recursos, donde la infraestructura educativa es aún más precaria y las
oportunidades de acceso a una educación inclusiva son aún más limitadas. Por otro lado, los
pocos recursos pertinentes para apoyar la educación y enriquecer los procesos de enseñanza y
aprendizaje y, por último, uno de los aspectos más importantes es la capacitación al personal
docente y directivo docente para contar con las competencias profesionales que requiere el
trabajo con población perteneciente a educación inclusiva, con el fin de garantizar una
verdadera inclusión educativa.
De mano a lo anteriormente expuesto, Luque (2016) menciona que el profesor juega un
papel fundamental en el manejo de la diversidad en el aula, que es el lugar principal donde los
estudiantes reciben una educación adaptada a sus estilos y necesidades de aprendizaje. El
planteamiento deja ver la importancia de la cualificación docente en el tema de educación
inclusiva, al ser éste un actor primordial en la estructuración del aprendizaje; por lo cual, se
puede afirmar que es uno de los principales retos que debe enfrentar la educación en la
actualidad.
En el ámbito educativo actual, una de las propuestas innovadoras para dar respuesta a
la diversidad educativa es el Diseño Universal del Aprendizaje (DUA) es una metodología
educativa que busca proporcionar a todos los estudiantes, independientemente de sus
habilidades, estilos de aprendizaje o necesidades, igualdad de oportunidades para acceder al
currículo, participar en él y demostrar lo que han aprendido (Heredia et al., 2023). Se puede
afirmar que éste es un ejemplo de cómo se puede dar respuesta a los desafíos que trae consigo
la educación inclusiva, creando ambientes de aprendizaje accesibles y efectivos para todos los
discentes. Por mencionar un ejemplo de la aplicabilidad del DUA en el ambiente escolar, se
puede mencionar la integración de múltiples medios y recursos didácticos en una clase de
ciencias; buscando dar respuesta a los distintos estilos de aprendizaje y necesidades educativas,
sin embargo, es de anotar que este enfoque no solo beneficia a la población perteneciente a
educación inclusiva sino también aporta grandes beneficios para toda la población estudiantil,
al transformar las prácticas educativas y fomentar un ambiente interactivo y colaborativo.
En conclusión, la educación inclusiva es el espejo de una sociedad que celebra la
diversidad y se dedica a garantizar igualdad de oportunidades para cada uno de sus
integrantes. Este enfoque reconoce y valora las diferencias como fuentes de enriquecimiento,
y no como barreras, reflejando un compromiso con la creación de una comunidad más
equitativa y justa para todos.
Descolonización Educativa
La transformación de los currículos contemporáneos, requiere de manera crucial validar
e incluir el tema de la descolonización educativa, puesto que deja en entrevisto la forma en
cómo se han transmitido los conocimientos dentro de los sistemas educativos desde la
antigüedad. Lo anterior, implica no sólo el análisis del cómo sino el cuáles han sido los
conocimientos prevalecientes en los pensum académicos priorizando las perspectivas
occidentales, haciendo a un lado las riquezas de otras culturas, entre ellas las comunidades
afrodescendientes e indígenas. Fraga (2014), plantea que la descolonización del saber y del ser
es crucial para liberar el pensamiento y las prácticas educativas de las ataduras del
colonialismo, permitiendo el florecimiento de un pluralismo epistémico que valida múltiples
formas de conocer y ser. Es de resaltar que el anterior planteamiento surge a partir de la obra
de Walter Mignolo quién plantean propuestas para la descolonización del ser, saber y poder a
través de la noción de comunidad.
Ahora bien, pensar en la implementación efectiva de la descolonización educativa en
los currículos contemporáneos implica transformaciones significativas en los procesos
pedagógicos que tienen lugar en los centros de formación. Por lo tanto, es indispensable formar
a los educadores no solo en el contenido de diferentes culturas, sino también en metodologías
que promuevan el diálogo y la colaboración entre los diferentes sistemas de conocimiento.
Moreno (2022) argumenta que los docentes deben diseñar y aplicar estrategias pedagógicas
que promuevan la participación y el aprendizaje de todos los estudiantes, teniendo en cuenta
sus particularidades culturales.
Ante el presente debate se hace relevante abordar el contenido del Plan Decenal de
Educación 2016-2026 que tiene vigencia en Colombia, debido a que éste destaca la importancia
de la interculturalidad en la educación y propone diversas medidas para promoverla, como por
ejemplo, la formulación, diseño e implementación de modelos educativos para comunidades
étnicas, la elaboración de proyectos y modelos etnoeducativos propios e interculturales para la
población palenquera, negra, afrocolombiana y raizal. Y finalmente, el plan propone dentro de
sus apartados el fortalecimiento de la política pública que garantiza la inclusión de personas
con discapacidad; buscando velar por los derechos del respeto, igualdad y no discriminación
para grupos étnicos. En este sentido, el Plan Decenal propende por una educación intercultural
que reconozca y valore la diversidad cultural y lingüística presente en Colombia, promoviendo
así una mayor cohesión social y un sentido de pertenencia en la población (MEN, 2016).
Colombia es un país que se caracteriza por su riqueza cultural y lingüística, y ser
conscientes y conocedores de esta realidad e ignorarla, es perder la oportunidad de enriquecer
los procesos de enseñanza – aprendizaje y limitar el conocimiento de la amplia diversidad
étnica y cultural buscando siempre fomentar el respeto por las diferencias. En consecuencia, el
enfoque de la descolonización educativa invita a la revisión y reflexión de los currículos de tal
manera que estos se adapten a la realidad cultural y social del país; dando la oportunidad a las
distintas comunidades al reconocimiento de sus tradiciones culturales y puedan ser plasmadas
en el sistema educativo de Colombia.
Conforme a ello, el currículo debe reflejar la diversidad cultural y lingüística
característica de Colombia, de tal manera que cada individuo perteneciente al sistema educativo
se sienta valorado y representado en la puesta en marcha de las prácticas educativas, ampliando
la estructuración de los contenidos que tradicionalmente se han impartido en la escuela. Lo
anterior significa, una educación que celebre y emplee conocimientos y perspectivas de todas
las comunidades, su lengua, dialecto y demás elementos culturales como parte integral del
proceso de enseñanza-aprendizaje. Ejemplificando la importancia de lo expuesto, me atrevo a
mencionar la experiencia docente en una Institución Educativa en el municipio de Tierralta-
Córdoba, donde un gran porcentaje de la matricula oficial era perteneciente a la comunidad
indígena Emberá Katio; ellos en la escuela no tienen un espacio para el fortalecimiento y
enriquecimiento de su lengua materna así como de sus prácticas culturales por lo cual ellos
debían adaptarse al sistema educativo, dejando a un lado sus raíces ancestrales.
Lo anterior, refleja la exclusión del sistema educativo colombiano y a su vez la no
adaptabilidad del currículo institucional a las necesidades y realidad del contexto donde se
encuentra ubicada, situación que trae consecuencias no sólo culturales sino también
académicas para los discentes. Y he aquí los desafíos que enfrenta una verdadera educación
intercultural de calidad en Colombia, que celebre y propenda por el enriquecimiento de la
diversidad cultural y lingüística.
Aprendizaje Basado en Proyectos y Experiencial
El aprendizaje basado en proyectos (ABP) y el aprendizaje experiencial son
metodologías que están ganando terreno en la educación básica debido a su capacidad para
centrar el proceso educativo en el estudiante y fomentar habilidades prácticas que son cruciales
en el siglo XXI. El aprendizaje basado en proyectos consiste en una metodología que permite
a los alumnos adquirir conocimientos y competencias clave mediante la elaboración de
proyectos que abordan problemas de la vida real (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte
del Gobierno de España, 2015).
El aprendizaje basado en proyectos y el aprendizaje experiencial, pueden ser
considerados enfoques que requieren el papel activo del estudiante en el proceso de
aprendizaje, permitiendo no sólo la adquisición del conocimiento, sino también la puesta en
práctica de éstos en la resolución de problemas del contexto donde se encuentran inmersos. Por
lo tanto, estos métodos no solo se enfocan en el "qué" del aprendizaje, sino también en el
"cómo", integrando actividades que requieren que los estudiantes investiguen, colaboren, y
creen conocimientos aplicables a situaciones fuera del aula, de tal manera que los estudiantes
tengan una comprensión más profunda y duradera del conocimiento.
En consecuencia, se puede afirmar que estas metodologías incentivan la inclusión y
equidad en el aula, al permitir que los estudiantes trabajen en proyectos que reflejen sus
intereses propios y a su vez desarrollen la capacidad del trabajo cooperativo, el respeto por las
diferencias, la toma de decisiones y el pensamiento crítico e investigativo.
Ahora bien, una vez más el papel del docente es crucial en la eficacia de las
metodologías en análisis; Arias (2017) afirma que uno de los elementos definitorios del ABP
es el permanente acompañamiento docente en el aula para la organización del trabajo. Debido
a esto, el papel del docente es ser facilitador del aprendizaje más que transmisor de
conocimientos. En síntesis, la formación docente debe ir de la mano a la implementación de
este tipo de metodologías de aprendizaje en la educación actual, de tal manera que los
estudiantes sean seres autónomos y colaborativos.
En conclusión, el aprendizaje basado en proyectos y el aprendizaje experiencial son
enfoques innovadores que propenden por un cambio paradigmático en la educación
otorgándole al aprendizaje significativo y relevante un papel crucial y protagonista en el
currículo escolar, pero esto implica un compromiso en la actualización de los recursos
didácticos, la reestructuración de las estrategias de evaluación del aprendizaje, la formación
continua de los docentes, entre otros aspectos de suma importancia en la implementación de
las metodologías en cuestión.
Conclusión
En el contexto educativo colombiano, donde los desafíos del siglo XXI demandan una
transformación de los enfoques pedagógicos y curriculares, se hace imprescindible adoptar
estrategias que vayan más allá de la sola transmisión de conocimientos. Por lo cual, los
planteamientos de De Zubiría y Coll, subrayan la necesidad de fomentar habilidades de
pensamiento crítico, como análisis, interpretación y síntesis, y adaptar los currículos a las
necesidades y ritmos de aprendizaje individuales. Esta adaptación no solo atiende a la
diversificación de las capacidades de los estudiantes, sino que también prepara a los educandos
para enfrentar desafíos complejos y cambiantes, fomentando un aprendizaje personalizado y
equitativo.
Por otro lado, la interdisciplinariedad propuesta por Marcone y García enriquece este
enfoque al integrar diversas áreas del conocimiento, lo cual no solo mejora la creatividad y la
solución de problemas, sino que también cultiva competencias colaborativas esenciales tanto
para docentes como para estudiantes. En el ámbito específico de Colombia, estos enfoques
innovadores son cruciales para superar los retos inherentes a un país de gran diversidad cultural
y geográfica. La implementación de tales estrategias curriculares contemporáneas, que
enfatizan la integración de habilidades del siglo XXI y un aprendizaje significativo y aplicado,
es vital para garantizar que la educación colombiana esté alineada con las exigencias globales
y locales, preparando a los estudiantes no solo para el mercado laboral, sino también para ser
ciudadanos activos y conscientes en una sociedad cada vez más interconectada y compleja.
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