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UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA VERACRUZANA

MAESTRÍA EN EDUCACIÓN BÁSICA

CURRÍCULUM DE LA EDUCACIÓN BÁSICA

ANÁLISIS CRITICO DEL CURRÍCULUM DE


LA EDUCACIÓN BÁSICA

CLAUDIA IVETTE ARROYO PATIÑO

19 DE ENERO DE 2018
Introducción

El presente ensayo pretende realizar un análisis crítico del currículum de la


educación básica actual desde su diseño hasta su implementación y evaluación,
tomando en cuenta el trabajo del docente como un profesional transformador de la
educación.

Planteo como primer punto una descripción del currículum como regulador del
sistema educativo y de la propia práctica de los docentes, mencionando que al ser
un dispositivo de control es influenciado por distintos sectores sociales, recalcando
la importancia de que su finalidad es responder a las necesidades de la población
actual.

Ante dichas necesidades hago mención de los fines que persigue la educación del
siglo XXI indicando las habilidades que se busca desarrollar en los estudiantes de
hoy en día para la participación en experiencias positivas de la vida social diaria.
Ante eso recalco la necesidad de un diagnóstico de las condiciones del sistema
educativo para la adecuación de un currículum que responda a sus demandas,
haciendo énfasis en la implementación de un currículum de tipo abierto.

Menciono también los retos que debe asumir el profesor ante la adaptación del
currículum al contexto de sus estudiantes y concluyo el análisis reiterando la
importancia del papel del profesor en el planteamiento curricular y la importancia de
renovar e innovar en la práctica docente para responder a las demandas de la
sociedad actual cumpliendo con los fines educativos propuestos.

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Desarrollo

El trabajo educativo se encuentra modelado por un currículum que establece el


modo de organización del sistema educativo, este elemento se ha convertido en
regulador y unificador del esquema escolar y de la propia intervención docente.
Como docente novel puedo decir que definitivamente el inicio de la práctica está
fuertemente marcado por el seguimiento al pie de la letra de lo que indica el
currículum; es hasta los años posteriores que la experiencia da la pauta para
adecuarse a la realidad en la que se trabaja.

Al organizar de tal manera toda la estructura del sistema, el currículum representa


un dispositivo de control que refleja la lucha de intereses entre distintos sectores
(político, cultural, religioso y económico) que buscan integrar sus visiones de la
sociedad. Pero ¿a qué debe responder el planteamiento curricular de la educación
actual? Tal como lo menciona Gimeno Sacristán (2010) este proyecto ideado no
suele coincidir con la realidad que nos viene dada, es decir, el currículum no debe
de ir en función de intereses específicos de ciertos sectores, sino del propio
desarrollo social y las necesidades de crecimiento humano. Esta premisa demanda
que, desde su planteamiento, el currículum se base en el desarrollo de actitudes,
habilidades y valores de pertinencia social que aseguren experiencias positivas en
la vida diaria y no sólo para el desempeño y éxito dentro de la escuela. De esta
manera, y dados los cambios acelerados de la sociedad del conocimiento, se hace
aún más pertinente y necesaria una reformulación curricular adecuada a la
población de hoy y con miras al futuro.

Por ello las recientes modificaciones curriculares establecen los fines de la


educación del siglo XXI, que entre otros aspectos plantean la formación de
individuos capaces de aprender de manera continua y autónoma ante los dinámicos
cambios del mundo actual, busca desarrollar habilidades de análisis para que sean
críticos con la cantidad de información que reciben de diferentes medios, curiosos
y reflexivos, hábiles y responsables en el uso de la tecnología; a su vez pretende
fomentar el autoconocimiento y el manejo de emociones de manera positiva para

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fortalecer sus relaciones sociales con base en una comunicación eficaz que les
permita solucionar conflictos mediante el diálogo y la negociación, practicando
sobre todo valores éticos afines al bienestar social y el aprecio de su país y la
diversidad de personas con las que se relaciona. (Secretaría de Educación Pública,
2017)

Si bien la lista de los fines de la educación es extensa, resulta interesante reflexionar


el grado en que el currículo, a través de su propuesta actual, logra tales cometidos;
aunque al poco tiempo de implementado resulta difícil medir sus alcances. No
obstante, sin pretender hacer una modificación que altere completamente el
sistema, desde otras perspectivas del diseño curricular valdría la pena apostar por
una nueva estructura que considere enfocarse más que a los contenidos, al fomento
de los cometidos expresados en los fines de la educación.

Para lograrlo, en un primer momento, aunque represente una tarea extenuante,


sería preciso revalorar el diagnóstico realizado al sistema educativo sobre los
resultados de enseñanza, aprendizaje y capacidad de gestión que muestre
detallada y certeramente las condiciones en las que se encuentran los centros
escolares, para que, a partir de dichos resultados, se rediseñe un esquema de
acuerdo sus necesidades y alcances.

Estaríamos apostando entonces por un currículum de tipo abierto que establezca


de manera más general capacidades y competencias a adquirir en los diferentes
niveles, aprendizajes a lo largo de la vida y criterios de evaluación, pero dejando al
docente la autonomía para tomar decisiones pertinentes en cuanto a selección de
objetivos, contenidos y materiales didácticos en función de las características del
contexto del alumnado que atiende. (Casanova, 2009)

De acuerdo con este planteamiento, se puede decir que algunas características del
currículum abierto se encuentran plasmadas en nuestro currículum actual, que es
un poco más flexible, al integrar competencias genéricas, ámbitos de autonomía
curricular y por supuesto en la libertad docente para la implementación de
metodologías específicas en su grupo de trabajo, aunque sigue estableciendo
contenidos básicos extensos de manera general a todas las escuelas del sistema,
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además de una marcada regulación del tiempo lectivo para las materias, eso sin
mencionar el control que se ejerce mediante el uso de los libros de texto.

Si retomamos esta idea debemos ser conscientes del trecho que existe entre lo
establecido y lo implementado en las aulas, en este sentido la puesta en marcha de
las propuestas curriculares diferirá en gran medida por aspectos como el contexto
de la escuela, los estudiantes y la interpretación que el docente haga de los
planteamientos, fines y contenidos establecidos en los planes y programas. Ese es
el motivo por el que no se puede pretender del todo que los objetivos y fines de la
educación y enseñanza correspondan con los resultados de aprendizaje como un
eje simétrico (Gimeno Sacristán, 2010). Aquí hablamos de una transformación del
currículum desde su planteamiento pasando por su interpretación, implementación
y resultados evaluables.

Al observar la correspondencia entre el currículum y sus resultados reales, resulta


interesante analizar el papel del profesor como profesional encargado del diseño
curricular para la selección y adecuación de estrategias y contenidos, así como la
asunción de procesos de evaluación formativa que realmente se adapten al
planteamiento curricular del nuevo modelo educativo. Este aspecto significa un
enorme reto de revaloración de la práctica docente, tema por demás complejo
debido a la resistencia natural al cambio y a la exposición que resulta poner en tela
de juicio nuestro desempeño en el aula. Sin embargo, aunque sea complicado,
debemos reconocer que la educación y la escuela debe movilizarse a la par de la
sociedad, no adaptarse a nuestros estilos de enseñanza.

No hacen falta cambios gigantescos ni reformas educativas que movilicen la


actualización de la práctica docente, como lo menciona Casanova (2009), hay
innovaciones pequeñas que suponen cambios y mejoras. Y para aplicar mejoras es
preciso valerse de mecanismos de evaluación certeros y continuos que valoren los
resultados, midan avances y permitan adecuar la práctica para ofrecer un
aprendizaje situado, para introducir nuevos cambios sean grandes o pequeños pero
significativos en el aprendizaje de los estudiantes.

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Conclusión

Hablar sobre el currículo que rige nuestro sistema es abordar múltiples contenidos
pues influye y es influenciado por otros tantos elementos. Podríamos realizar un
análisis crítico de los aciertos y desperfectos de las propuestas del Nuevo Modelo
Educativo y pensar en todas los ideas y características que un currículum abierto
puede ofrecer a nuestra educación. Podríamos también esperar a que los altos
mandos y expertos en materia reformulen los planteamientos curriculares y como
docentes tal vez podríamos dar infinitas excusas y mencionar que es más de lo
mismo. Pero esto de nada serviría, si más de lo mismo, sigue sucediendo en
nuestros salones.

Es real que existe un largo camino que recorrer sobre el tema curricular en nuestro
país, es posible también que los docentes, sobre todo los más experimentados,
observen que muchas de las propuestas del modelo educativo actual mantienen
algunos planteamientos poco novedosos a lo ya conocido. Sin embargo, sería más
relevante reflexionar y analizar lo que sucede en las aulas para encontrar el por qué
no se están alcanzando los fines educativos.

Más allá de los cambios que pueda traer una reforma educativa, es importante que
como docentes asumamos el rol de profesionales de la educación para analizar lo
pertinente del currículum y adecuarlo a la realidad. Dejar de ser implementadores
para ser transformadores de la propia práctica y de la educación misma.

De nada serviría presenciar modificaciones al currículum si no hay reflexión,


renovación e innovación de y en la práctica del maestro para alejarse de viejas
costumbres y adoptar nuevos estilos de enseñanza; conocemos los fines y
reconocemos que las nuevas generaciones tienen necesidades distintas, sólo falta
la determinación, el compromiso y la responsabilidad de cambio para la mejora de
nuestra práctica y de la educación que ofrecemos a nuestros estudiantes.

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Bibliografía

Casanova, M. A. (2009). El currículum en la sociedad actual: características. En C. O. Maya Alfaro,


(E.d) Antología Currículo de la Educación Básica (págs. 44-78). Xalapa, Veracruz: SEV.

Casanova, M. A. (2009). La innovación del diseño curricular, base para la innovación educativa. En
C. O. Maya Alfaro, (E.d) Antología Currículum de la Educación Básica (págs. 203-213).
Xalapa, Veracruz: SEV.

Gimeno Sacristán, J. (2010). ¿Qué significa el currículum? En C. O. Maya Alfaro, (E.d) Antología
Currículum de la Educación Básica (págs. 21-43). Xalapa, Veracruz: SEV.

Secretaría de Educación Pública. (2017). Los fines de la educación en el siglo XXI.