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Despenalización del Aborto Ético en Perú

La despenalización del aborto ético y/o sentimental
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Despenalización del Aborto Ético en Perú

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Diciembre / 2014

Año 1 Volumen 6

DERECHO PENAL
PARTE ESPECIAL
Actualidad
Área
Penal Derecho
Derecho penalpenal
- Parte -especial
Parte especial
Contenido
ALONSO R. PEÑA CABRERA FREYRE: La despenalización del aborto ético y/o sentimental.
DOCTRINA PRÁCTICA 112
Una discusión que trasciende la esfera jurídico-penal
ALFREDO ALPACA PÉREZ: El medio ambiente como bien jurídico protegido por el derecho
DOCTRINA PRÁCTICA 122
penal y algunas ideas preliminares acerca de las formas de tipificación
análisis
JAVIER ARÉVALO VELA: La protección penal de la seguridad y salud en el trabajo 138
jurisprudencial
CONSULTA Nº 1: ¿Cuáles son los elementos configuradores del delito de peculado
148
NOS PREGUNTAN Y de uso?
CONTESTAMOS
CONSULTA Nº 2: Alcances sobre el delito de tráfico de influencias 150
RESEÑA DE
La aplicación actual del artículo 173 inc. 3 del CP (R. N. N.° 941.2014 Callao) 151
JURISPRUDENCIA
RESEÑA DE
Los elementos del delito de robo (R. N. N.° 2470-2013 La Libertad) 155
JURISPRUDENCIA
RESEÑA DE
El robo y sus agravantes (R. N. N° 2412-2013 Ica) 160
JURISPRUDENCIA

DOCTRINA PRÁCTICA
Doctrina práctica

La despenalización del aborto ético y/o


sentimental
Una discusión que trasciende la esfera jurídico-penal
Alonso R. Peña Cabrera Freyre*
Profesor de la Maestría en Ciencias Penales de la UNMSM y en la AMAG
Fiscal Adjunto Superior adscrito en la Primera Fiscalía Suprema Penal

1. Conceptos preliminares
SUMARIO

2. El conflicto entre la defensa del nasciturus y la dignidad de la mujer gestante-objeto de una


violación sexual
3. El embarazo producto de una violación sexual: Violatorio de los derechos más elementales
de la mujer-defensa de la dignidad humana
4. Postura a favor de la despenalización del aborto ético y/o sentimental
5. Ideas conclusivas

1. Conceptos preliminares listado de valores –consagrados constitucio-


La vida humana constituye el bien jurídico nalmente–, como pilar de todo el constructo
más importante de la persona, conforme el jurídico-legal de las naciones civilizadas; a
tal efecto, las codificaciones penales tutelan
este valor fundamental, en sus primeras
* Magíster en Ciencias Penales por la UNMSM, Título
en Postgrado en Derecho procesal penal por la articulaciones, penalizando los delitos de ho-
Universidad de Castilla-La Mancha (Toledo-España), micidio y sus derivados. Dicha nomenclatura,
Doctor Honoris Causa de las Universidades: Néstor adquiere otro matiz denominativo, cuando
Cáceres de Velásquez-Juliaca, de la Amazonía-Loreto,
y Hemilio Valdizán-Huánuco, exasesor del Despacho lo que se produce es la muerte del fruto de
de la Fiscalía de la Nación. la concepción, es decir, del nasciturus, quien

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Doctrina práctica
por cuestiones orgánicas y fisiológicas se
encuentra unido a su madre, es decir, este RESUMEN
nuevo ser, se encuentra ligado indisoluble-
mente al cuerpo de su progenitora; bajo tal Aquí, el autor analiza el delito de aborto
consideración, es que ante tales decesos, la sentimental de manera transversal, un tipo
penal muy discutido sobre su continuación
tipificación penal se reconduce a los delitos en el catálogo penal o su despenalización,
de aborto. pues es un problema que encierra, además
de lo jurídico, diversos factores como sociales,
El aborto importa la acción u omisión lesiva
políticos y religiosos. El autor nos presenta
(dolosa) que recae sobre la vida humana diversas debilidades de la norma, y de su
en formación, generando su eliminación, permanencia en nuestro Código Penal, así con
sea por vías físicas, psíquicas, mecánicas la permanencia de la norma están en juego
y artificiales, propiciando en todo caso la la vida y salud de la mujer gestante producto
de la violación, pues la norma arroja a que
interrupción de la gestación, la muerte del
los abortos se realicen de manera clandestina
feto (vida prenatal)1. Por su parte, la “inse- sin cuidados de salud; desconoce la inherente
minación artificial” es todo aquel método dignidad de la gestante que se manifiesta
de reproducción asistida, consistente en el como la autonomía de su libertad, pues el
depósito de espermatozoides de manera no Estado impone límites a la libre elección de
poder ser madre o no serlo; atenta contra el
natural en la mujer, mediante instrumental
principio de igualdad real de las personas,
especializado, empleando técnicas que re- porque las personas que tienen mayores
emplazan a la copulación, en el útero, en el facilidades económicas lo realizan en otros
cérvix o en las trompas de falopio, a fin de países. Entonces de donde se vea, el tipo
obtener un embarazo. penal trastoca los valores elementales del
Estado social de derecho, pues no sería justa
De acuerdo a una estimación principista –por ni razonable que se obligue a una mujer se-
tanto–, la vida humana, ha de ser protegida guir con un embarazo no deseado producto
jurídicamente, en ambas manifestaciones, de violación sexual, al hacerlo se atenta
claramente la dignidad humana, la libertad
esto es, como ente “independiente” o de decisión, porque además el Estado –una
“dependiente”; no cabe otra opción, en un vez obligado– no se preocupa por la salud
orden constitucional que tiene a la persona de la madre ni del nacido. Por todo ello el
y a su dignidad, como el valor supremo autor es partidario de la despenalización
que ha de defender el Estado y la sociedad, de este tipo penal, pero claro con algunas
limitaciones porque no se vaya extralimitar
ante toda circunstancia. Únicamente resulta haciendo pasar como violaciones los actos
jurídicamente justificada la muerte de un ser sexuales consensuados.
humano, cuando estamos ante un típico caso
de legítima defensa; ante otras situaciones, le
CONTEXTO NORMATIVO
resulta prohibido a todo individuo, dar muer-
te a su prójimo. El Tribunal Constitucional • Constitución Política: Artículos 2.1 y 6
ha señalado en relación al derecho a la vida • Código Penal: 120.1 y 178
que: “Nuestra Constitución Política de 1993
ha determinado que la defensa de la persona PALABRAS CLAVE
humana y el respeto a su dignidad son el fin
supremo de la sociedad y del Estado; la per- Aborto sentimental / Dignidad / Libertad /
sona está consagrada como un valor superior, Despenalización
y el Estado está obligado a protegerla. El

cumplimiento de este valor supremo supone


1 PEÑA CABRERA FREYRE, Alonso, Derecho penal. Parte
la vigencia irrestricta del derecho a la vida,
especial, T. I, Idemsa, Lima, cit., p. 186; así, CARBO-
NELL MATEU, J.C./ GONZÁLEZ CUSSAC, J.L., Aborto, pues este derecho constituye su proyección;
cit., p. 114. resulta el de mayor connotación y se erige

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 113


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial


en el presupuesto ontológico para el goce de la agresión sexual que sufre una dama, y
los demás derechos, ya que el ejercicio de que trae como consecuencia “no deseada”
cualquier derecho, prerrogativa, facultad o (obviamente), que es su embarazo, el fruto
poder no tiene sentido o deviene inútil ante de la concepción y, de otro, la interrupción
la inexistencia de vida física de un titular al voluntaria del embarazo, por parte de la
cual puedan serle reconocidos tales derechos” gestante. Esto da lugar, al llamado “aborto
[STC N.° 01535-2006-PA, fundamento 83)2. ético y/o sentimental”, que según nuestro
Código Penal, específicamente el artículo
120, que únicamente incide en una pena
¿SABÍA USTED QUE?
atenuada: pena privativa de libertad no mayor
de tres meses. Aspecto en discusión, que si
El aborto importa la acción u omi- bien ha de ser resuelto desde una contem-
sión lesiva (dolosa) que recae so- plación jurídica, no es menos cierto que su
bre la vida humana en formación,
problemática encierra factores sociales, que
generando su eliminación, sea por
no pueden ser dejados de lado, a fin de dar
vías físicas, psíquicas, mecánicas
y artificiales, propiciando en todo una resolución realista y humana del estado
caso la interrupción de la gestación, de la cuestión.
la muerte del feto (vida prenatal).
2. El conflicto entre la defensa del
Asimismo, el ordenamiento jurídico-penal, nasciturus y la dignidad de la
tutela también la libertad sexual, como aquel mujer gestante-objeto de una
interés jurídico más sensible e íntimo del violación sexual
ser humano, cuya afectación provoca una Según el contexto descrito, es que surge el
grave lesión, no solo a la integridad sexual debate, si es que dicha variante de aborto
del ofendido, sino también provoca graves debe ser o no despenalizado, lo cual debe ser
secuelas a la esfera psicológica de la víctima. resuelto desde el confín de valores previstos
No en vano, los delitos de violación sexual, en nuestro marco “ius-constitucional”, que
son duramente reprimidos por la ley penal, patentiza un Estado Constitucional de Dere-
adquiriendo contornos punitivos muy inten- cho, que así como protege la vida humana
sos, cuando el sujeto pasivo es un impúber, (también la del fruto de la concepción), tam-
un niño, que se ve altamente conmovido bién tutela la dignidad humana, como sillar
en su indemnidad sexual. Son muy altas las edificativo de todos los derechos humanos,
estadísticas de incidencia criminal de estos el cual se ve notoriamente avasallado, cuan-
delitos, donde el gran grueso de estos casos, do una mujer es violentada sexualmente.
advierten una relación de parentesco entre la Aspecto, que debe ser matizado, como una
víctima y el victimario, v. gr, padre biológico, cuestión de salud pública, pues una excesiva
padre adoptivo, hermano, cuñado, tío, abue- y ciega penalización de toda clase de aborto,
lo, etc. Lo más grave, que en algunos casos, pone en riesgo también, la vida y salud de la
la víctima resulta embarazada, es decir, una mujer gestante y, esto es algo, que se debe
gestación no deseada, como consecuencia considerar al momento de adoptar una pos-
del acto más vil y execrable, de que puede tura, sobre todo si es que en realidad somos
ser objeto una mujer, con resultados nefastos conscientes de que esta problemática incumbe
para la agraviada. a la mujer. No olvidemos que quienes han
Vemos así, que se vislumbran dos situacio- decidido siempre la suerte de la mujer y del
nes, por un lado, la violación de una mujer, fruto de la concepción, han sido los hombres,
y que recién en las últimas décadas las damas
2 STC 02205-2009-AA/TC. han logrado copar una posición expectante

114 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Doctrina práctica
en la políticas públicas34, por lo que son ellas Lo dicho debe ser también analizado a la luz
las que tienen mayor catadura moral para de un Estado laico, en tanto nuestra Consti-
fijar la más adecuada solución a este tema, tución Política, si bien reconoce a la religión
lógicamente sin que ello suponga una plena católica, como un credo importante dentro
libertad, para decidir sobre el futuro del hijo de la estructura social y cultural del Perú,
que lleva en su vientre. De ahí, que nuestra no es menos cierto que se reconocen otras
codificación penal haya seguido el sistema de religiones; afirmación de relevancia, sabedo-
indicaciones56 y no de los plazos, por lo que se res que es la Iglesia católica, la que más se
inclina al “pro life”, a diferencia de otros esta- opone a la despenalización del aborto ético
tutos penales comparados; (...) una postura y/o sentimental. Es así, entonces, que vamos
intermedia, que partiendo de la protección perfilando una posición, que debe despojarse
jurídico-penal que merece también la vida de contenidos metajurídicos, susceptibles
dependiente y, por tanto, de la punibilidad de contaminar la pureza de un debate, que
de toda destrucción voluntaria de la misma, debe ser estrictamente jurídico, sin dejar de
procura tener en cuenta los intereses de la lado, los conceptos que nos confiere la ciencia
embarazada afectados por el embarazo, ad- médica así como los datos sociológicos sobre
mitiendo, mediante la creación de oportunos la materia. En palabras de Muñoz Conde,
instrumentos legales, un número mayor o el problema social y político que representa
menor de excepciones a esta punibilidad ge- el aborto se está resolviendo al margen del
nérica del aborto que se acepta como punto derecho penal, sin que nadie piense a estas
de partida7. alturas que el derecho penal puede resolver
en esta materia ningún problema, ni proteger
eficazmente la vida del feto. Si el derecho
3 Fue así, que se gestó en el Perú una reforma política penal en este ámbito sirve para algo es para
criminal muy importante, mediando la sanción de la
Ley N.° 27115 en el marco de los delitos sexuales, castigar el aborto realizado sin consentimiento
promovido por sectores representativos del Femi- o con un consentimiento viciado de la mujer,
nismo; Vid., al respecto, PEÑA CABRERA FREYRE, la impericia médica, o el aborto realizado en
Alonso, Los delitos sexuales, Ideas soluciones, Lima,
2013.
malas condiciones higiénicas o por personas
4 Así, GARCÍA MEDRANO, al escribir, que quienes incompetentes o con cualquier finalidad lu-
sostienen que no les corresponde a las mujeres de- crativa, para asegurar, en definitiva, a la mujer
cidir sobre su vida y su reproducción, asumen que un trato digno y un respeto a su libertad en
ellas no tiene la capacidad de elegir lo mejor para una decisión que solo a ella le incumbe8; así
sí mismas. Quienes aún creen (basados en supuestos
doctrinarios y no reales) que con la despenalización se expresa también, que la posibilidad de
las mujeres correrán a embarazarse para luego interrumpir un embarazo es un problema de
abortar; participan de este diálogo sordos, sostie- justicia social, pues siempre las mujeres más
nen argumentos insostenibles y completamente
fundamentalistas; ¿Qué más se puede decir sobre el
pobres han sido quienes en condiciones de
aborto?, en: Foro sobre la despenalización del aborto, alta vulnerabilidad ponen en riesgo su vida
cit., p. 86. por someterse a abortos inseguros y las muje-
5 El sistema de las indicaciones, dice CALDERÓN CE- res con recursos económicos pueden acceder
REZO, se fundamenta en la existencia de un conflicto a un aborto en clínicas privadas (...)9. Es decir,
de intereses constatable entre la embarazada y el
nasciturus. Se parte de la protección preeminente acá se desnuda una situación que conmueve
pero relativa del fruto de la concepción, que puede las bases de un Estado social de derecho, –
ceder ante la concurrencia de hechos acreditados que donde ha de primar el principio de igualdad–,
autorizan a la mujer a interrumpir el proceso de ges-
tación, quedando justificado este hecho; Comentarios
al Código Penal, 2, cit., p. 1057. 8 MUÑOZ CONDE, Francisco, Derecho penal. Parte
6 Cfr, PEÑA CABRERA FREYRE, Alonso, Derecho penal. especial, cit., p. 88.
Parte especial, I, cit., pp. 181-183. 9 ROMERO CONTRERAS, M.E., Las mujeres deciden, la
7 MUÑOZ CONDE, Francisco, Derecho penal. Parte sociedad respeta y el Estado garantiza, en Foro sobre la
especial, cit., p. 85. despenalización del aborto, cit., p. 69.

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 115


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial


pues si algunas damas adineradas gestantes, aportar para que una madre no tenga que
toman un avión a un estado de USA, donde el tomar la decisión de abortar11. Y, de hecho,
aborto es abiertamente despenalizado, dicho cuando el Estado y la sociedad obliga a la
acto quedará impune, mientras aquella mujer mujer gestante a continuar con un embarazo
sumida en la pobreza, no tendrá más remedio no deseado, –como consecuencia de una
que acudir a estos galenos improvisados, cuya violación sexual–, lo que hace es desconocer
actuación puede producir su muerte10, a la su inherente dignidad como la autonomía de
par la activación de una persecución penal a su libertad; o como se expresa en la doctrina,
todas luces injusta, por lo que la penalización cuando un sistema jurídico regula e impone
de tal acto, puede importar el castigo a una límites a la libre elección de poder ser madre o
persona inocente. Sobre lo alegado, el TC, no serlo, está atentando contra el principio de
manifiesta que: “El derecho a la autodetermi- igualdad, de la igualdad real de las personas,
nación reproductiva es un derecho implícito contra la privacidad de los ciudadanos, está
contenido en el más genérico derecho al libre violando los mismos principios y valores que
desarrollo de la personalidad. Este derecho están sustentando ideológicamente todo el
consiste en la autonomía para decidir en los modelo social instaurado12.
asuntos que solo le atañen a la persona. Pero
En la Exposición de Motivos del CP de 1991,
también puede afirmarse que el derecho a
se declaró lo siguiente: “(…) el Código Penal
la autodeterminación reproductiva se des-
prevé como delitos el aborto sentimental (o
prende del reconocimiento de la dignidad
ético) y el eugenésico. De esta manera se pro-
de la persona humana y del derecho general
tege el derecho a la vida del ser en formación,
de libertad que le es inherente. Dignidad y
amparado constitucionalmente (artículo 2 inc.
libertad concretizadas a partir de la necesidad
1) pues al que está por nacer se le considera
de poder optar libremente y sin ninguna in-
nacido para todo cuando le favorece”.
terferencia en el acto de trascender a través
de las generaciones. Libertad para poder de- Por lo anotado, advertimos que, para el legis-
cidir cómo ser racional, con responsabilidad, lador las particularidades que se presentan en
sobre: 1) el momento adecuado u oportuno ambas modalidades, no fue suficiente para
de la reproducción; 2) la persona con quién eliminar el contenido material del injusto y, así
procrear y reproducirse; y, 3) la forma o llevar a una exoneración de pena; motivos por
método para lograrlo o para impedirlo [STC los cuales, amerita analizar si es que en realidad
7435-2006-PC/TC, ...]. En consecuencia, dichas circunstancias debieran o no justificar
toda mujer tiene derecho a elegir libremente su despenalización, habiéndose centrado el
el método anticonceptivo de su preferencia, desarrollo en el aborto ético y/o sentimental.
lo que está directamente relacionado con su
decisión acerca de cuántos hijos quiere tener, 3. El embarazo producto de una
con quién y cuándo”. violación sexual: Violatorio de
A decir de Feijóo Sánchez, el debate se ha los derechos más elementales de
centrado demasiado en la cuestión puni- la mujer-defensa de la dignidad
ción/no punición antes que discutir sobre humana
las ayudas que la sociedad está dispuesta a Cabe ahora diferenciar entre aquellos embara-
zos no deseados, aquellos donde la mujer no
10 Como pone de relieve MORFÍN OTERO, eso clausura
las opciones, pues dificulta el acceso a las mujeres a
redes de instituciones públicas y privadas, que ofrecen 11 FEIJÓO SÁNCHEZ, Bernardo, Compendio de derecho
una gama de apoyos a que podrían ayudar incluso penal, Bajo Fernández, M. (Dir.), Vol. I, cit., p. 288.
a evitar el aborto; Apuntes para el debate. Defender la 12 GARCÍA BURGUILLOS, M., Comunicación presentada en
vida es honrarla en todos los escenarios, en Foro sobre el VI Seminario de estudios jurídicos: perspectiva social y
la despenalización del aborto, cit., p. 135. jurídica de la salud reproductiva, Jerez, noviembre, 2000.

116 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Doctrina práctica
tomas las precauciones necesarias para no salir se introduce con ello un cambio tan radical
embarazada o no se asegura de lo que haya y permanente en las circunstancias sociales
tomado su pareja, que en todo caso tiene que y económicas de su vida que puede acabar,
ver con el uso de los métodos anticonceptivos irreversiblemente, con sus pocas o muchas
y, otra muy distinta, es aquel embarazo no posibilidades de felicidad”13.
deseado, fruto de una violación sexual, de un
vil y cruento acto, –sumamente reprobable–,
no solo desde un plano jurídico, sino también IMPORTANTE
social y ético, sabedores, por tanto, que dicho
embarazo significará para la mujer gestante, Pues una excesiva y ciega pena-
un recuerdo permanente e imborrable, de la lización de toda clase de aborto,
violación de que fue víctima. Situación que pone en riesgo también, la vida y
nos lleva a formular las siguientes preguntas: salud de la mujer gestante y, esto
¿Es en verdad razonable y justa, que se obli- es algo, que se debe considerar al
gue a una mujer, a seguir un embarazo, que momento de adoptar una postura.
es resultado de una violación sexual? Con
esta actitud social y normativa, ¿estamos res- Si el hecho (aborto) es objeto de denuncia,
petando la dignidad de la gestante así como se dará inicio a una persecución penal, que
su libertad, de decidir cuándo tener un hijo? importa la estigma y rotulación de la mujer,
¿En verdad el Estado y la sociedad se preo- propios de la publicidad de la prensa, gene-
cupan de aquellas niñas y adolescentes que rando más que consecuencias perjudiciales,
gestan un hijo fruto de una violación sexual todo lo contrario, el Estado debería de pro-
por parte de su padre biológico o pareja de curarse una asistencia médico-social, a fin de
su madre? ¿Qué es lo que pasa con el futuro obtener su rehabilitación social; persecución
de estas noveles madres y esos niños que en realidad absurda e innecesaria, no solo por
traen al mundo, sin tener las condiciones los efectos negativos para la imputada, sino
económicas mínimas para su manutención, de también para la administración de justicia
satisfacer sus necesidades más elementales? penal, que debe concentrar sus esfuerzos en
El artículo 178 del CP, si bien establece, –que los injustos de mayor gravedad.
en la sentencia de condena–, se condenará al
¿De qué ha servido, –por tanto–, una amena-
agente a prestar alimentos a la prole que resulte,
za punitiva de tan baja escala sancionadora,
esto en realidad es puro simbolismo, al estar
conforme el marco penal contenido en el
ante individuos que difícilmente estarán en
artículo 120.1 del CP14? Únicamente, para
posibilidad de cumplir con sus obligaciones
jurídico-alimenticias, más aún al estar priva-
dos de su libertad, por lo que no están en 13 GIMBERNAT ORDEIG, E., Por un aborto libre, cit., p. 39.
condiciones de laborar. 14 En palabras de REYNA ALFARO, la pena prevista en
el artículo 120 del Código Penal para estas clases de
En puridad, la mujer gestante, víctima de este aborto es de solamente tres meses de privación de
execrable delito, es abandonada a su suerte, libertad, lo que conduce a la imposibilidad material
de determinar e imponer una pena: Si tomamos en
por lo que el Estado y la sociedad, asumen consideración la duración promedio de una investiga-
con la penalización de esta conducta, una ción preliminar policial o fiscal o la duración promedio
posición que no condice con la solidaridad de un proceso penal podemos notar con claridad que
humana, que debe subyacer con una persona, no resultara posible, en ningún caso y pese a la celeri-
dad con que se actúe, determinar la responsabilidad
sumida ante tremenda desgracia; Gimbernat penal de una persona e imponerle una pena sin que
Ordeig, en la literatura española, enfatiza esta se hayan superado los plazos ordinarios y extraordi-
situación, del siguiente modo: “A la mujer que, narios de prescripción de la acción penal; “Reflexiones
sobre las propuestas de descriminalización del aborto
por la amenaza penal, desiste de practicar un
eugenésico y sentimental”, en Gaceta Penal & Procesal
aborto, se le impone un hijo que no desea y Penal, N.° 4, 2009, cit., p. 29.

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 117


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial


que no pocas gestantes, que fueron ultrajadas dos en el artículo 6º de la Constitución. Pero es
sexualmente acudan a centros médicos clan- también un auténtico principio constitucional que
destinos, a veces, a personas no profesionales, obliga al Estado a brindar la información nece-
que por su acusada impericia, colocan en un saria para que tanto la paternidad y maternidad
grave riesgo la vida y salud de la mujer em- se desarrollen en condiciones de responsabilidad,
barazada. Según tal realidad criminológica, se obligando a que las personas asuman a concien-
aprecia una cifra negra de la criminalidad15, cia las implicancias y la trascendencia de traer un
que puede observarse claramente, ante la hijo a la sociedad. En consecuencia, el derecho a
casi nula jurisprudencia que se observa en la información sobre los métodos anticonceptivos
los anales judiciales del delito de aborto y constituye una forma de concretizar el principio
sus derivados. de dignidad de la persona humana y forma parte
de los elementos esenciales de una sociedad
democrática, porque posibilita el ejercicio de los
ENRIQUE GIMBERNAT dice: derechos sexuales de modo libre, consciente y
responsable”16.

A la mujer que, Como dice Baratta, el déficit de tutela real
por la amenaza de bienes jurídicos es compensado por la
penal, desiste de creación, en el público, de una ilusión de
practicar un abor- seguridad y de un sentimiento de confianza
to, se le impone un en el ordenamiento y en las instituciones, que
hijo que no desea tienen una base real cada vez más escasa: en
y se introduce con efecto, las normas continúan siendo violadas
ello un cambio tan y la cifra oscura de las infracciones permanece
radical y permanente en las circuns-
altísima mientras las agencias de control penal
tancias sociales y económicas de su
siguen midiéndose con tareas instrumentales
vida que puede acabar, irreversible-
de imposible realización por ese hecho (…)17.
mente, con sus pocas o muchas posi-
bilidades de felicidad . ” 4. Postura a favor de la despenali-
zación del aborto ético y/o senti-
Por tanto, estamos ante una variante más
del llamado “Derecho penal simbólico”, que
mental
hace del aparato punitivo estatal, un acicate Conforme el sistema anotado, se parte de
cargado de una fuerte dosis de ideologización la punición del aborto, cuando ha de verse
etizante; donde muchos embarazos no desea- ya una vida humana viable, desde la etapa
dos –fuera de una violación sexual– podrían de la anidación, concediendo una amplia
evitarse, si es que se brinda la información protección al fruto de la concepción, desde
adecuada a la población, en el marco de una denominada postura “pro-life”, pero
políticas de salud pública, diseñadas desde la matizado con ciertas condiciones, o mejor
realidad social, para así poder cambiarla de dicho excepciones18, que hace que el derecho
forma positiva. Así, el TC peruano, al señalar, penal deba prescindir de una pena, cuando
que: “(...) el derecho a la información sobre los aparezcan otros intereses jurídicos, en este
distintos métodos anticonceptivos que se consti- caso de la madre gestante, distinto al sistema
tuye en el presupuesto básico para el ejercicio de
los derechos reproductivos de la mujer, consagra-
16 02205-2009-AA/TC.
17 BARATTA, A., Criminología y sistema penal. Compilación
15 Según la demógrafa Delicia FERRANDO, en el Perú in memoriam, cit., pp. 85-86.
ocurren cada año 352,000 abortos inducidos; para 18 Así, PEÑA CABRERA, Raúl, Estudios de derecho penal.
1994, la cifra era de 271,000. Delitos contra la vida, cit., p. 255.

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Doctrina práctica
de los plazos19, adoptado mayormente en de “protocolo”, al cual puede añadirse la
ordenamientos jurídicos extremadamente posibilidad de una adopción, conocedores
liberales, como algunos estados de USA. de una gran cantidad de parejas (de estatus
socio-económico apreciable), que por una
Adviértase de las ideas propuestas, nuestra
serie de motivos, no están en condiciones
postura favorable a la despenalización del
de procrear.
aborto ético y/o sentimental, comprensible
en el marco del sistema de las indicaciones, Su fundamentación no es propiamente ética,
tal como se ha regulado en el Código Penal sino que está basada en la dignidad de la
español de 1995, el cual ha de proceder, mujer, en el libre desarrollo de su persona-
considerando ciertos presupuestos a ser valo- lidad y la imposibilidad de imponer a esta
rados de forma muy rigurosa, para así evitar una maternidad no deseada y producida en
abortos que no se correspondan con la ratio circunstancias de grave antijurídico atentado
de la propuesta despenalizadora, es decir, contra la libertad sexual, aunque el autor no
que no se quieran pasar como violaciones, fuera penalmente responsable21 del mismo o
verdaderos actos sexuales consensuados, resultara desconocido22; así el Tribunal Cons-
donde la mujer gestante, pretenda ampa- titucional español, en el Sentencia 53/1985,
rarse en esta cláusula eximente de respon- dejó entrever que: “(...) En el caso de la
sabilidad penal, ante circunstancias que no indicación ética, por entender que no es
lo ameritan. Es a tal efecto, que rechazamos exigible, dado el origen de la gestación, el
una postura abiertamente pro choice, donde sacrificio que para la salud, dignidad, libre
la mujer bajo el pretexto de hacer con su desarrollo de la personalidad, honor e inti-
cuerpo lo que quiera20, haya de dar término a midad supone mantener un embarazo fruto
la vida humana independiente bajo motivos de una violación”23.
fútiles, eso resulta inadmisible e intolerable,
El derecho está al servicio del hombre, no
desde las premisa de un orden jurídico lle-
contra el hombre; solo es una técnica al ser-
vado a una sobre-protección (jurídica) de la
vicio de una “Justicia concreta”; puede haber
vida humana en todas sus expresiones. No
un desajuste entre ley positiva y la realidad
en vano, la articulación correspondiente,
social24. Esto es algo que advertimos siempre
hace alusión a una serie de requisitos, para
en las permanentes reformas legislativas –en
que pueda ampararse este aborto atenuado,
materia penal– que se dan en el país, una
el cual debe ir aparejado con una especie
divorcio entre la realidad social y la realidad
normativa, es empresa fácil exigir a las per-
sonas una serie de sacrificios, –en este caso–,
19 Este sistema supone la impunidad de todo aborto
consentido cuando es practicado por un médico y causantes de una alta cuota de desprendi-
dentro de un plazo establecido legalmente, por lo miento moral e íntimo de la mujer gestante,
general dentro del primer periodo de gestación, esto difícil es emprender una reforma legal que
es, durante los tres primeros meses del embarazo,
acota BUOMPADRE, Tratado de derecho penal. Parte
especial, I, cit., p. 200.
21 Entiendo desde un plano penal-sustantivo, que tra-
20 Así, BUOMPADRE, al sostener que esta teoría no es
tándose de un agente inimputable, donde no cabe
más que la aplicación del antiguo criterio romano
la imposición de una pena, sino de una medida de
que consideraba al feto pars viscerum matris (parte
seguridad, que igualmente para su dictado jurisdiccio-
de las vísceras de la madre); Tratado de derecho Penal.
nal, requiere de la acreditación de su responsabilidad
Parte especial, I, cit, p. 198; Así, CALDERÓN CEREZO,
penal en términos “procesales”.
A., Comentarios al Código Penal, 2, cit., p. 1056; así,
ROMERO CONTRERAS, al señalar que el cuerpo 22 CEREZO CALDERÓN, A., Comentarios al Código Penal,
de las mujeres son propiedad de ellas mismas. Es 2, cit., p. 1060.
inmoral obligar a una mujer a tener un hijo que no 23 Citada por SILVA SÁNCHEZ, J.M. y otros, Lecciones de
quiere, además, no es deseable y ahora es algo que derecho penal. Parte especial, cit., p. 49.
obstaculiza un derecho estipulado en las leyes; Las 24 GARCÍA MURGUILLO, M., La interrupción voluntaria
mujeres deciden, cit., p. 71. del embarazo, cit.

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 119


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial


pueda cristalizar las demandas más vitales 5. Ideas conclusivas
de la sociedad. De acuerdo a nuestra postura, el Perú se
sumará a otras legislaciones de la región
CONCLUSIÓN MÁS IMPORTANTE latinoamericana, como Argentina, que en su
artículo 86.2, señala que: “El aborto practica-
do por un médico diplomado con el consen-
En esta propuesta despenalizado-
timiento de la mujer encinta, no es punible:
ra del aborto ético y/o sentimen-
Si el embarazo proviene de una violación
tal, debe suprimirse la desafortu-
nada e injustificada excepción, de o de un atentado al pudor cometido sobre
que este no procede ante violacio- una mujer idiota o demente. En este caso,
nes dentro del matrimonio, en la el consentimiento de su representante legal
medida que dicho acto criminal, deberá ser requerido para el aborto”, por su
merece igual reprobación, sea co- parte, el artículo 417.1 del CP español, indica
metido por un tercero o por el ma- que: “No será punible el aborto practicado
rido de la víctima, de igual forma, por un médico, o bajo su dirección, en centro
se habrá vulnerado el bien jurídico o establecimiento sanitario, público o priva-
protegido. do, acreditado y con consentimiento expreso
de la mujer embarazada, cuando concurra
la siguiente circunstancia: Que el embarazo
En todo caso, se deberá respetar la decisión
sea consecuencia de un hecho constitutivo
de la mujer gestante, pues puede que en cier-
de delito de violación del art. 429, siempre
tas circunstancias, ese ligamen con el nascitu-
que el aborto se practique dentro de las doce
rus, haga nacer en ella, un sentimiento noble
primeras semanas de gestación y que el men-
y puro, por lo que continuar con el mismo,
cionado hecho hubiese sido denunciado”. Si
no puede descartarse a rajatabla; mientras,
el ordenamiento (español) hubiera optado
que en los otros, esa propia autonomía de la
por obligar a la mujer a continuar con su
voluntad, la llevará a decidir por interrumpir
embarazo –pese a que tal continuidad sea
el embarazo, consciente de ella, de lo que
valorada positivamente–, habría ignorado el
esto significa, sin defecto que pueda optar
valor superior que tiene el libre desarrollo de
por el camino de la adopción25. Así, cuando
la personalidad y la dignidad de la persona
se dice que si una mujer elige no continuar
humana, así como que el hombre –en este
con un embarazo, tienen el mismo derecho
caso y de momento, específicamente, la
que la sociedad respete su decisión y que el
mujer– es un fin en sí mismo, y de ninguna
Estado le provea de la atención necesaria
manera puede ser considerada, como ya di-
para salvaguardar su salud y su vida. La
jera Kant, un simple medio o instrumento27.
decisión, en última instancia, le pertenece
a cada mujer imponer la maternidad es un En esta propuesta despenalizadora del abor-
acto cruel26. to ético y/o sentimental, debe suprimirse la
desafortunada e injustificada excepción, de
que este no procede ante violaciones dentro
25 En palabras de ORTIZ MILLÁN, la adopción supone del matrimonio, en la medida que dicho
que una mujer que no ha deseado su embarazo
acto criminal, merece igual reprobación, sea
efectivamente está dispuesta a llevarlo a término para
luego dar en adopción a la criatura. Es decir, supone cometido por un tercero o por el marido de
que la mujer que lleva a término su embarazo ha la víctima, de igual forma, se habrá vulnerado
sobrellevado nueve meses de embarazo para, que al el bien jurídico protegido; por el contrario, un
momento de tener al hijo, se deshaga de él dándolo
en adopción; “Dos reflexiones en torno al aborto”, en
acto así concebido merece una mayor repro-
Foro sobre la despenalización del aborto, cit., p. 124.
26 GARCÍA MEDRANO, S., ¿Qué más se puede decir sobre 27 CARBONELL MATEU, J.C./ GONZÁLEZ CUSSAC, J.L.,
el aborto?, cit., p. 87. Aborto, cit., p. 127.

120 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Doctrina práctica
bación social y jurídica, por tales motivos, es donde las concepciones ideológicas, religiosas
tiempo de abrogarse esta trasnochada visión y moralistas, se superponen a los criterios
del estado de las cosas, pues la mujer no es limitadores del ius puniendi estatal, colocando
ningún objeto del marido, la reivindicación en grave riesgo la vigencia del principio de
de la primera, supone dejar de lado es faz ofensividad; regulación positiva que ha de
oscura de una sociedad machista e injusta servir de decoración en el texto punitivo,
con las mujeres. pues como todos sabemos, esta clase de
delitos muy difícilmente son perseguidos,
A su vez, refrendamos nuestra postura, en el menos sancionados, es decir, el rendimiento
caso de que el embarazo sea consecuencia de normativo es nulo.
una “inseminación artificial” no consentida,
pues de igual forma se está quebrantando la Una verdadera discusión debe primero es-
cuchar a las partes involucradas, en primera
voluntariedad y libertad de la mujer gestante.
líneas las mujeres peruanas y, luego propo-
La pervivencia de la penalización del aborto ner una reforma que sin disentir el sistema
ético y/o sentimental, por ende, supone democrático, pueda proponer una fórmula
rebajar al precepto penal a un instrumento legislativa –racional y coherente–, con arreglo
puramente receptor de intereses sectoriales, a los intereses en juego.

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 121


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial

DOCTRINA PRÁCTICA
Doctrina práctica

El medio ambiente como bien jurídico protegido


por el derecho penal y algunas ideas preliminares
acerca de las formas de tipificación
Alfredo Alpaca Pérez*
Abogado por la Pontificia Universidad Católica del Perú
Doctorando en derecho penal por la Universidad de León (España)

1. Los delitos contra el medio ambiente y la sociedad del riesgo


SUMARIO

2. Razones que justifican la protección jurídico-penal del medio ambiente


3. El medio ambiente como bien jurídico protegido por el derecho penal
4. Algunas apreciaciones dogmáticas sobre los bienes jurídicos colectivos
5. Algunas ideas preliminares sobre la técnica de tipificación en materia medioambiental
6. Bibliografía

1. Los delitos contra el medio am- progresivamente una serie de figuras delictivas
biente y la sociedad del riesgo que se incardinan en programas político-
Desde hace algunos años, en el ámbito inter- criminales orientados a la represión penal
nacional se sostiene la necesidad de que los de conductas tendentes a la afección de los
Estados planteen y desarrollen mecanismos, recursos naturales y al consiguiente desequi-
en sus respectivos ordenamientos jurídicos, librio del ecosistema que resulta perjudicado.
que revelen un compromiso institucional con Ahora bien, aunque este escenario pueda
la protección del medio ambiente1. Como es permitir pensar en la existencia de unanimi-
evidente, la legislación penal ha adquirido un dad en las opiniones referidas a la necesidad
papel destacado de cara al cumplimiento de de la intervención jurídico-penal en la pro-
aquel referido compromiso: En muchos orde- tección del medio ambiente, en la doctrina
namientos de países jurídico-culturalmente aún se debate con respecto a la viabilidad o
afines a los nuestros se han implementado no de la utilización de la forma de reacción
estatal más severa como mecanismo para la
resolución de escenarios problemáticos en
* La presente contribución se enmarca en el Proyecto el que se aprecien considerables afecciones
de Investigación DER2013-47511-R (Ministerio de
Economía y Competitividad de España), del que
de los diversos subsistemas que configuran
es Investigador Principal el Prof. Dr. Miguel Díaz y el medio ambiente2. Con todo, debe tenerse
García Conlledo (Catedrático de Derecho penal de la
Universidad de León, España).
1 Así, se puede señalar que es a partir de la Confe- 2 Por todos, PAREDES CASTAÑÓN, José Manuel, “El
rencia de Estocolmo de 1972 cuando la comunidad derecho penal español del medio ambiente: una
internacional estima al medio ambiente como objeto evaluación crítica”, en Álvarez García, Francisco Javier,
especial de protección. Esto se ha mantenido en la Miguel Ángel Cobos Gómez de Linares, Pilar Gómez
Declaración de Rio de Janeiro de 1992 así como en Pavón, Araceli Manjón-Cabeza Olmeda y Amparo
el Protocolo de Kioto de 1997. Martínez Guerra (Coord.), Libro Homenaje al Profesor

122 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Doctrina práctica
especialmente en cuenta que el hecho de que
se haya destinado al Derecho penal la tarea RESUMEN
de proteger –de manera subsidiaria y frag-
mentaria– al medio ambiente podría significar Las preocupaciones constantes sobre las
que cualquier posterior intento de revertir tal graves afectaciones a los recursos natu-
situación sea entendido como un retroceso rales y al consiguiente desequilibrio del
ecosistema, han llevado a que la sociedad
inadmisible en la política ambiental de los se comprometa con la protección del
Estados. En ese sentido, habiendo ingresado medioambiente. Si bien en partida se está
el medio ambiente dentro de los contornos de acuerdo, hay posturas que reprochan
de la tutela del Derecho penal, los esfuerzos la intervención del derecho penal para
de quienes se encargan de interpretarlo, proteger el medioambiente. Frente a ello,
nuestro autor nos presenta diferentes
conforme a principios, deberán concentrarse razones que justificarían la protección del
en el establecimiento de criterios que permi- medioambiente en el seno del Derecho
tan garantizar una protección jurídico-penal penal, pues nos encontramos en una so-
razonable y proporcionada, de tal manera ciedad donde se realizan graves sucesos
que la aplicación de esta concreta parcela de deterioro ambiental, y que, además, se
le da más importancia a las rentabilidades
del ordenamiento jurídico se entienda como del negocio que a los efectos nocivos en
legítima y acorde con los parámetros desea- el medioambiente. Lo dicho hace que el
bles impuestos por un Derecho penal propio autor se pregunte por la naturaleza del bien
de un Estado de derecho. jurídico, el cual nos presenta concepciones
ecocentristas y antropocentristas, ubicando
Siendo esto así, debe decirse ahora que de su postura, en principio, próxima a esta
una revisión de la doctrina penal, se des- última, aunque moderada, pero con fuertes
prende que una de las ideas generalmente críticas pues a su decir dicha teoría no per-
mencionadas al analizar los alcances de la mitiría conceptualizar el bien jurídico como
autónoma, cuestión que para nuestro autor
protección jurídico-penal del medio ambiente sí la tendría el bien jurídico. El medioam-
consiste en la interpretación de la trascenden- biente vendría a ser un bien jurídico de na-
cia de aquello que se ha definido como “so- turaleza colectiva y autónoma de los bienes
ciedad del riesgo”3. Este modelo sociológico, jurídicos individuales; en consecuencia, su
impulsado por el desarrollo tecnológico y de fundamento material permite que puedan
ser lesionados, puestos en peligro concreto
los sistemas de producción y de consumo, ad- y puestos en peligro abstracto.
quiere relevancia jurídico-penal pues implica
la verificación y análisis de realidades que
CONTEXTO NORMATIVO
pueden repercutir en una nueva comprensión
de las características que tradicionalmente se • Código Penal: Artículo 304, 106
reconocen al Derecho penal: En la sociedad
de riesgo se produce una ampliación de las
fronteras de lo punible (generándose un PALABRAS CLAVE
acentuado adelantamiento de la protección
Medio ambiente / Delito de lesión / Delito
penal, esto es, se criminaliza el estadío pre- de peligro (concreto-abstracto)
vio a la lesión del bien jurídico), se agudizan
las necesidades de prevención (creándose
delitos de peligro y nuevos bienes jurídicos
colectivos) y se produce un cambio en el papel
que se atribuye al control penal de conflictos
Luis Rodríguez Ramos, Tirant lo blanch, Valencia, 2013, (reinterpretándose los principios garantistas
p. 752.
del Derecho penal y la flexibilización de los
3 Por todos, MENDOZA BUERGO, Blanca, El derecho
penal en la sociedad del riesgo, Civitas, Madrid, 2001, presupuestos –objetivos y subjetivos– de la
p. 23 y ss. imputación jurídico-penal). En definitiva, al

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 123


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial


tratarse de un escenario en el que existe una 2. Razones que justifican la pro-
constante tensión entre seguridad y riesgo4, tección jurídico-penal del medio
se busca el establecimiento de vías que ha- ambiente
gan posible una anticipación de las formas
Desde mi punto de vista, delegar al Derecho
de intervención penal. Como antes se dijo,
penal la función de protección del medio am-
el tratamiento jurídico –y, específicamente,
biente resulta una decisión justificada. Las ra-
jurídico-penal– del medio ambiente no ha
zones para realizar esta afirmación son varias.
sido ajeno a este fenómeno, y por ello en
En primer lugar, es posible sostener que en la
la doctrina se reconoce frecuentemente que
actualidad son cada vez mayores y más preo-
la protección de aquel interés por parte del
cupantes los casos en los que se producen gra-
derecho penal supone una expansión del
ves sucesos de deterioro del medio ambiente
mismo5. Al respecto, considero que si bien la
(contaminación, deforestación, explotación
intervención jurídico-penal en la protección
abusiva de recursos naturales, etc.). En nuestra
del medio ambiente supone, indudablemen-
región, aquellos hechos no solamente pueden
te, una expansión del derecho penal, aquella
verificarse como resultado de las actividades
protección significa que esta concreta parcela
productivas de las empresas, sino que también
del ordenamiento jurídico no puede permane-
se suscitan como consecuencia de actividades
cer estática e inconmovible ante los profundos
extractivas manifiestamente ilegales de per-
cambios que experimenta la sociedad. Las
sonas naturales (por ejemplo, la denominada
categóricas particularidades de la sociedad del
“minería ilegal”). En segundo lugar, dadas
riesgo, en la medida que permiten identificar
las amplias actividades económicas propias
una progresiva tensión entre los modernos
de las actuales sociedades industrializadas y
desarrollos científico-técnico-industriales que
consumistas, en muchas oportunidades parece
responden a las necesidades de las genera-
pasarse por alto la no imposibilidad de afec-
ciones actuales y las condiciones mínimas
ción irreversible de los recursos naturales. Así,
indispensables para el aseguramiento de la
al no reconocerse en estos casos la presencia
satisfacción de las necesidades de las genera-
de una víctima identificable al momento de
ciones futuras –o, en buena cuenta y dicho de
realizar la conducta específica, no se conside-
manera sucinta, una tensión entre el presente
ra a esta lo suficientemente lesiva, y, en ese
y el futuro6–, debe servir de punto de partida
contexto, sin el más mínimo resquemor, se
para la formulación de argumentos orientados
otorga una mayor importancia a las ganancias
a legitimar la intervención jurídico-penal en
o a la rentabilidad de las actividades más que
este escenario concreto7.
a los efectos nocivos que solo pueden ser
visibles si es que se decide valorarlos desde
4 HERZOG, Felix, “Límites al control de los riesgos so- una perspectiva global. Estos escenarios, que
ciales (una perspectiva crítica ante el derecho penal generan una razonable preocupación, han
en peligro)”, en Anuario de derecho penal y ciencias
penales, Tomo XLVI, 1993, p. 318.
5 Por todos, ALONSO ÁLAMO, Mercedes, “Trama de pueda legitimar la intervención jurídico-penal en la
la vida y protección penal del medio ambiente”, en protección del medio ambiente. Desde mi punto de
Muñoz Conde, Francisco, José Manuel Lorenzo Salga- vista, aquella posición excede considerablemente las
do, Juan Carlos Ferré Olivé, Emilio Cortés Bechiarelli funciones –en realidad, más modestas– del derecho
y Miguel Ángel Núñez Paz (Dirs.), Un derecho penal penal, ya que la protección de intereses futuros es
comprometido. Libro Homenaje al Prof. Dr. Gerardo algo que corresponde principalmente, a decisiones
Landrove Díaz, Valencia, Tirant lo blanch, 2011, p. 49. sociales y políticas (nacionales e internacionales).
6 SCHÜNEMANN, Bernd, Temas actuales y permanentes En concreto, la prognosis de la peligrosidad de la
del derecho penal después del milenio, Madrid, Tecnos, conducta desplegada en el momento actual (de cara
2002, p. 26. a su lesividad para los intereses de las generaciones
7 Con ello no quiero decir necesariamente que el futuras), no es más que una presunción, y sobre la
derecho penal tenga la función de proteger genera- base de esta única circunstancia, a mi modo de ver,
ciones futuras, por lo tanto, no creo que tal “función” no se puede legitimar una intervención jurídico-penal.

124 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Doctrina práctica
sido considerados como susceptibles de ser medioambiental) e intrínsecos (deficiencias de
analizados desde la óptica del derecho penal la legislación penal ambiental no solo desde
y, especialmente, desde su función preventiva, un punto de vista político-criminal, sino tam-
a través de la cual se buscará, precisamente, bién técnico-jurídico) que han sido fundamen-
generalizar en la consciencia de los ciudada- tales para argumentar a favor de la inacción e
nos la reprobabilidad de las conductas decre- inutilidad de la protección jurídico-penal del
tadas legalmente como socialmente lesivas y, ambiente9. Sin embargo, aquello, desde mi
a partir de ello, disuadirlos de la comisión de punto de vista, no puede conducir a negar
las mismas, al haber sido estas identificadas la importancia de otorgarle al derecho penal
como las modalidades más graves de pertur- la posibilidad de intervención ante los casos
bación al medio ambiente. más graves de afección de los subsistemas que
configuran el medio ambiente. En definitiva,
la eficacia del Derecho penal en el ámbito
¿SABÍA USTED QUE? medioambiental se determina no de manera
exclusiva por la cantidad de sentencias que
La postura ecocéntrica propone sobre la materia se puedan expedir por los
que el medio ambiente, como en- tribunales de justicia, sino que debe tomar en
tidad autónoma, debe ser objeto cuenta que las concretas disposiciones que se
de protección directa en la medida formulen sean parte de un programa integral
en que se trata de un interés va- de protección del medio ambiente (en el que
lioso en sí mismo, sin necesidad de juegue un papel previo y aún más importante
deducir su importancia a partir de el derecho administrativo sancionador10),
intereses de carácter individual teniendo presente de manera permanente al
principio de intervención mínima del derecho
Con todo, algún sector doctrinal reconoce que penal. En ese sentido, la supuesta ineficacia
la tutela jurídico-penal del medio ambiente del Derecho penal en la protección del medio
resulta ilegítima a partir de la corroboración ambiente no puede solucionarse, a mi modo
de su presunta ineficacia e innecesariedad, lo de ver, con decisiones orientadas a la reduc-
cual se manifestaría en su considerablemente ción de garantías penales y a la flexibilización
reducido ámbito de aplicación8. Ahora bien, de los criterios de imputación (lo cual muchas
la verificación de aquella mínima aplicación veces responde a la idea incorrecta de que con
práctica en términos cuantitativos no resulta ese modo de actuar se fortalece la función
ser el único argumento sobre el cual edificar
una postura opositora a la existencia del 9 Al respecto, ampliamente, PAREDES CASTAÑÓN,
Derecho penal ambiental: Se han podido José Manuel, “El derecho penal español del medio
identificar en los hechos una importante ambiente: una evaluación crítica”, cit., p. 754 y ss.
cantidad de factores extrínsecos (firme creencia 10 Esto es así pues en el ámbito administrativo se pueden
verificar diversos instrumentos que, de ser aplicados
social de que las conductas que afectan al correctamente, pueden resultar de gran utilidad
medio ambiente carecen de una nocividad para la tutela del medio ambiente: instrumentos de
relevante, falta de recursos para una adecuada carácter preventivo (autorizaciones, exigencia de pre-
persecución penal, influencia de los poderosos sentación de proyectos de impacto ambiental, etc.),
instrumentos represivos (multas, suspensión de activi-
sobre las políticas del Estado sobre materia dades, retirada de permisos, clausura de actividades,
etc.) o medidas económicas (auditorías, exigencia de
transparencia en la información, etc.). Al respecto,
8 Por todos, MÜLLER-TUCKFELD, Jens Christian, “En- véase JORGE BARREIRO, Agustín, “El bien jurídico
sayo para la abolición del derecho penal del medio protegido en los delitos contra el medio ambiente
ambiente”, en Instituto de Ciencias Criminales de en el CP de 1995”, en Jorge Barreiro, Agustín (Dir.),
Frankfurt (ed.) y área de derecho penal de la Univer- Estudios sobre la protección penal del medio ambiente
sidad Pompeu Fabra (ed.), La insostenible situación del en el ordenamiento jurídico español, Comares, Granada,
derecho penal, Comares, Granada, 2000, p. 516 y ss. 2005, p. 9.

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 125


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial


preventiva del derecho penal), sino con el es- ger bienes jurídicos de manera subsidiaria
tablecimiento de las medidas adecuadas para y fragmentaria. De esta manera, teniendo
poder perseguir los hechos estimados como como punto de partida no solo que el poder
lesivos y tipificar correctamente los delitos punitivo del Estado se legitima únicamente
medioambientales11, tanto en lo referente al cuando se protegen intereses valorados
supuesto de hecho –conducta típica– como positivamente, sino que también cuando se
en lo relativo a las consecuencias jurídicas – determina que aquella protección es viable
penas, medidas de seguridad y consecuencias e indispensable, resulta necesario establecer
accesorias12–. No puede perderse de vista que, algunos lineamientos esenciales que permitan
habiendo aceptado la necesidad de la protec- determinar con claridad los contornos y el
ción jurídico-penal del medio ambiente, su contenido de los bienes jurídicos protegidos
eficacia debe estar íntimamente vinculada con a través de los correspondientes preceptos
el mantenimiento de una intervención penal penales. Esto es así pues el bien jurídico debe
en casos en los que resulte absolutamente reconocerse como la base de la estructura y
indispensable, esto es, de un derecho penal de la interpretación de los tipos penales, cuyo
subsidiario, fragmentario y garantista, que no análisis resulta imperioso en aras de la deter-
suponga un innecesario, desproporcionado o minación del contenido, significado y límites
excesivo recorte de la libertad de los ciuda- de la disposición penal14. Consecuentemente,
danos. Debe quedar claro, entonces, que el decir que un delito supone la existencia de
Derecho penal del medio ambiente no es la un bien jurídico que a través de aquel debe
solución al problema ambiental, sino que su protegerse, significa no solamente la admisión
misión es, en realidad, más modesta: proteger de un criterio racional para determinar qué
al medio ambiente frente a los ataques más es aquello socialmente valioso que merece
intolerables13. una forma especial de defensa por parte del
ordenamiento jurídico –específicamente, por
3. El medio ambiente como bien parte del Derecho penal, que es la más agre-
jurídico protegido por el derecho siva de sus manifestaciones–; sino también el
penal reconocimiento de un determinado baremo
orientado a delinear razonablemente los con-
La intervención del Derecho penal solo será
tornos típicos de la figura penal con la que se
legítima cuando tenga la finalidad de prote-
pretende recortar legítimamente la libertad
de las personas. Pues bien, en el debate doc-
11 Cabe mencionar que la terminología “delito ambien-
trinal sobre la intervención jurídico-penal en
tal” o “delito contra del medio ambiente” resultan la protección del medio ambiente surgen una
más adecuados que la calificación de “delito ecoló- serie de inquietudes en torno al contenido y
gico”, ya que por “ecología” se debe entender un alcances del bien jurídico que debe ser prote-
término menos determinado y que abarca supuestos
distintos al concepto de “medio ambiente”, CORCOY gido; inquietudes que aquí pueden expresarse
BIDASOLO, Mirentxu, “Protección penal del medio a manera de preguntas: ¿debe entenderse
ambiente: Legitimidad y alcance. Competencia penal jurídico-penalmente valioso al medio ambiente
y administrativa en materia de medio ambiente”, en per se? O ¿el medio ambiente se protege por
CORCOY BIDASOLO, Mirentxu (Directora) y Rafael
LARA GONZÁLEZ (Coord.), Derecho penal de la em- el derecho penal únicamente a partir de su re-
presa, Pamplona, Universidad Pública de Navarra, ferencia a otros intereses más específicos, como
2002, p. 624, n. 30. la vida y la salud de las personas? Las posibles
12 CORCOY BIDASOLO, Mirentxu, “Protección penal del respuestas a estas interrogantes, a mi modo
medio ambiente: Legitimidad y alcance. Competencia
penal y administrativa en materia de medio ambien- de ver, tienen como necesaria referencia
te”, cit., p. 631.
13 JORGE BARREIRO, Agustín, “El bien jurídico protegido 14 JESCHECK, Hans-Heinrich y Thomas WEIGEND, Tratado
en los delitos contra el medio ambiente en el CP de de derecho penal. Parte general, 5.ª ed., trad. de Miguel
1995”, cit., p. 22. Olmedo Cardenete, Comares, Granada, 2002, p. 275.

126 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Doctrina práctica
a las conocidas concepciones ecocéntrica y antropocéntrica que, además, es la dominante
antropocéntrica del bien jurídico, que aunque en la doctrina) que sostiene que el medio
admiten la protección jurídico-penal del me- ambiente es un bien jurídico de carácter colec-
dio ambiente, fundamentan su legitimación, tivo, pero que carece de autonomía respecto
cada una, en extremos distintos: en sí al De- de los bienes jurídicos individuales17.
recho penal le corresponde la tutela directa
de bienes jurídicos colectivos o solamente de
bienes jurídicos individuales15. ¿SABÍA USTED QUE?
La postura ecocéntrica propone que el medio
La postura antropocéntrica postula
ambiente, como entidad autónoma, debe ser que la protección del medio am-
objeto de protección directa en la medida en biente se legitima en la idea de que
que se trata de un interés valioso en sí mismo, a través de aquella se tutelan de
sin necesidad de deducir su importancia a manera anticipada bienes jurídicos
partir de intereses de carácter individual. Den- individuales (fundamentalmente, la
tro de esta perspectiva, se pueden reconocer vida, la integridad física y la salud).
algunas variantes: 1) La postura ecocéntrica
radical que defiende la idea de que el medio
ambiente debe protegerse por sí mismo; y 2) A partir de todo ello, si bien, desde nuestro
La postura ecocéntrica moderada que estima punto de vista, el medio ambiente debe
que el medio ambiente debe protegerse en concebirse como un objeto susceptible de
la medida que su defensa resulta importante protección jurídico-penal, esto no supone
para la vida de las generaciones presentes y adoptar de manera automática una con-
futuras16. Por su parte, la postura antropo- cepción ecocéntrica ni tampoco supone el
céntrica postula que la protección del medio desconocimiento de la importancia que me-
ambiente se legitima en la idea de que a través rece la protección de intereses individuales.
de aquella se tutelan de manera anticipada A nuestro juicio, si se tiene como punto de
bienes jurídicos individuales (fundamental- partida que el individuo constituye la base
mente, la vida, la integridad física y la salud). del sistema y que, consecuentemente, es el
La postura antropocéntrica puede dividirse en destinatario último de la protección jurídico-
dos vertientes: 1) La posición antropocéntrica penal, queda claro que la referencia central a
pura (también llamada monista-personal o aquel debe ser un inamovible e irrenunciable
radicalmente antropocéntrica), que sostiene criterio legitimador, también en los bienes
que el medio ambiente cumple una función jurídicos colectivos18. Siendo esto así, si se
estrictamente instrumental de cara a la pro- entiende que el medio ambiente es un bien
tección de bienes individuales clásicos, sin que jurídico colectivo, la coherencia debe condu-
pueda ser elevado por sí mismo al rango de cirme a admitir su protección jurídico-penal
bien jurídico; y, 2) La posición antropocéntrica autónoma, con independencia de qué bienes
moderada (denominada también ecocéntrico- jurídicos individuales puedan ser simultá-
neamente protegidos, ya que los intereses
individuales, en la medida que son inherentes
15 Se pueden encontrar completas exposiciones sobre
estas dos concepciones básicas del medio ambiente 17 Así, ALASTUEY DOBÓN, “La criminalización de las
en, entre otros: MÜLLER-TUCKFELD, Jens Christian, conductas de riesgo en el derecho penal del medio
“Ensayo para la abolición del derecho penal del ambiente. El ejemplo del artículo 325 del Código penal
medio ambiente”, cit., p. 508 y ss.; ALCÁCER GUI- español”, en Collantes Gonzáles (Coord.), Tratado de
RAO, Rafael, “La protección del futuro y los daños derecho penal. Desafíos del derecho penal contemporáneo,
cumulativos”, en Revista electrónica de ciencia penal y Trujillo, Normas Legales, 2004, p. 466.
criminología, 04-08, 2002, p. 3 y ss. 18 RUIZ LÓPEZ, Carmen Eloísa, “Protección penal del
16 Así, SCHÜNEMANN, Bernd, Temas actuales y permanen- medio ambiente”, en: Derecho penal y criminología,
tes del derecho penal después del milenio. cit., p. 220. 27 (81), 2006, p. 181, n. 32.

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 127


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial


a la esencia y al contenido del medio am- tutela del medio ambiente no protegerían
biente, estarán siempre presentes, siquiera ningún bien jurídico22.
de manera remota, en la protección jurídico
penal de aquel bien jurídico colectivo19. La
valoración del medio ambiente como bien IMPORTANTE
jurídico colectivo contiene intrínsecamente
la protección de valores individuales, pero (...) derecho penal del medio am-
–y esto debe quedar claro–, esta protección biente no es la solución al proble-
mediata de tales valores no fundamenta la ma ambiental, sino que su misión
legitimidad de la intervención penal sino es, en realidad, más modesta: pro-
que únicamente la apoya20. En atención a lo teger al medio ambiente frente a
expuesto, puede afirmarse que si bien nuestra los ataques más intolerables
posición, en principio, se acerca a la postura
antropocéntrica moderada, consideramos que Por otro lado, entender al medio ambiente
el error de esta concepción consiste en desco- como bien jurídico colectivo supone encarar
nocer que el medio ambiente es susceptible las críticas (provenientes principalmente de las
de una protección jurídico-penal autónoma: concepciones personalistas23) que, en general,
la perspectiva antropocéntrica, al acentuar se hacen sobre este tipo de intereses supraindi-
de manera exclusiva el peligro para la vida viduales, las cuales, a mi modo de ver, se en-
o la salud de las personas, suprime cualquier cuentran en cierta manera justificadas ya que,
autonomía del delito medioambiental y lo muchas veces, en la doctrina parece no deter-
deslegitima21. De esta manera, no asumimos minarse con exactitud lo que debe entenderse
una postura ecocéntrica (en ninguna de sus por bien jurídico colectivo, generándose más
variantes) ni tampoco una de carácter antro- dudas que certezas al designarse como bien
pocéntrico, pues esta no permite afirmar con jurídico colectivo a algo que en realidad no lo
el convencimiento suficiente una idea que me es. Al respecto, pensamos que la tutela penal
parece esencial: El medio ambiente es un bien de bienes jurídicos colectivos resulta necesaria,
jurídico colectivo cuya protección jurídico- y que el hecho de que en ocasiones aquellos
penal es autónoma e independiente de la de no sean bien definidos no quiere decir que no
los bienes jurídicos individuales. Por otro lado, se pueda argumentar a favor de su existencia.
negar la concepción antropocéntrica supone Así las cosas, resulta ineludible determinar
asumir, consecuentemente, una posición ad- el contenido material de los bienes jurídicos
versa a la concepción personalista del bien colectivos, para que no sean entendidos como
jurídico, que, en la medida que postula que una mera “metáfora conceptual” con la cual
solo los bienes jurídicos de corte individual justificar una anticipación en la aplicación del
deben ser susceptibles de protección jurídico- poder punitivo del Estado o como una mera
penal, defiende, a grandes rasgos, la idea de criminalización de deberes, que habiliten el
que las figuras delictivas que se incardinan
dentro del programa político-criminal de
22 Sobre el concepto personal del bien jurídico, véase,
por todos, HASSEMER, Winfried, “Lineamientos de
19 ALONSO ÁLAMO, Mercedes, “Trama de la vida y una teoría personal del bien jurídico”, en Doctrina
protección penal del medio ambiente”, cit., p. 54. Penal, N.º 46/47, 1989, p. 282 y ss.
20 CORCOY BIDASOLO, Mirentxu, “Protección penal del 23 Al respecto, MÉNDEZ RODRÍGUEZ, Cristina, Los
medio ambiente: Legitimidad y alcance. Competencia delitos de peligro y sus técnicas de tipificación, Madrid,
penal y administrativa en materia de medio ambien- Servicio de publicaciones de la Facultad de Derecho
te”. cit., p. 626. de la Universidad Complutense de Madrid-Centro de
21 CORCOY BIDASOLO, Mirentxu, “Protección penal del Estudios Judiciales del Ministerio de Justicia, 1993,
medio ambiente: Legitimidad y alcance. Competencia p. 32 y ss. Por ejemplo, desde mi punto de vista, no
penal y administrativa en materia de medio ambien- son bienes jurídicos colectivos “el orden económico”,
te”, cit., p. 627. la “economía nacional”, etc.

128 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Doctrina práctica
castigo penal por la infracción de supuestos elementos del mundo empírico sobre los
bienes jurídicos que son en realidad puramente que recae la acción27. Si es que se considera
formales e incapaces de contribuir a la interpre- admisible la formulación expuesta, el suelo, el
tación de los correspondientes tipos penales24. agua o la atmósfera serán objetos de la acción
(pues sobre estos recursos naturales se pro-
Entendido entonces el medio ambiente como
yecta directamente la conducta desvalorada),
bien jurídico colectivo susceptible de protec-
pero el efecto en el mundo exterior (con el
ción jurídico-penal, resulta ahora necesario
que se identifica la lesión o puesta en peligro
determinar los grados en los que es posible su
del bien jurídico colectivo) debe vincularse
afección. Al respecto, debemos fijar una idea
con el deterioro del equilibrio de los sistemas
preliminar que, hasta ahora, parece correcta:
naturales. En otras palabras, el menoscabo del
Si el bien jurídico colectivo se entiende como
equilibrio de los sistemas naturales permitirá
autónomo e independiente de los bienes ju-
identificar, consecuentemente, la afección del
rídicos individuales, entonces aquel (el bien
bien jurídico colectivo (dado que la afección
jurídico colectivo) podrá ser lesionado, puesto
del equilibrio de los sistemas naturales es
en peligro concreto o en peligro abstracto.
graduable –esto es, se pueden verificar grados
En ese sentido, para hacer visibles los dife-
o niveles de afección– será posible decir que
rentes grados de afección de un bien jurídico
su lesión o puesta en peligro permite, a su
colectivo, consideramos que resulta útil, en
vez, identificar la lesión o puesta en peligro
términos dogmáticos, la distinción entre bien
del bien jurídico colectivo). En ese sentido, si
jurídico, objeto del bien jurídico y objeto de
el hecho resulta ser lo suficientemente grave
la acción25. Pues bien, en lo que respecta al
como para menoscabar el equilibrio de los
medio ambiente, consideramos que mientras
sistemas naturales (esto es, “menoscabo” no
este sería el bien jurídico, el “equilibrio de los
como completa “destrucción” –como se verá
sistemas naturales” sería el objeto del bien
luego–, sino como importante alteración que
jurídico26 y el objeto de la acción serían el
supone la imposibilidad de regeneración o de
suelo, el subsuelo, las aguas terrestres, marinas
sostenibilidad del concreto recurso natural y,
o subterráneas y la atmósfera como concretos
por ende del mantenimiento del equilibrio
de los sistemas naturales), podrá decirse,
24 MAYO CALDERÓN, Belén, “Derecho penal y tutela a nuestro modo de ver, que concurre una
de bienes jurídicos colectivos”, en Revista peruana de lesión al bien jurídico medio ambiente. Por
ciencias penales, N.º 17, 2005, p. 355. el contrario, si el hecho refleja solo un grave
25 Al respecto, véase MAYO CALDERÓN, Belén, Ob. cit., riesgo para el mantenimiento de tal equilibrio,
p. 361.
corresponderá decir que se ha puesto en pe-
26 Algunos autores, sin embargo, consideran que el
equilibrio de los sistemas naturales es ya el bien ligro (concreto o abstracto, según sea el caso)
jurídico colectivo protegido. Así, CORCOY BIDASOLO, al bien jurídico medio ambiente28.
Mirentxu, “Protección penal del medio ambiente:
Legitimidad y alcance. Competencia penal y admi- Ahora bien, consideramos que reconocer
nistrativa en materia de medio ambiente”, cit., p. al equilibrio de los sistemas naturales, cuya
628; ALASTUEY DOBÓN, “La criminalización de las lesión o puesta en peligro permite identificar
conductas de riesgo en el derecho penal del medio
ambiente. El ejemplo del artículo 325 del Código la lesión o puesta en peligro del bien jurídico
penal español”, cit., p. 470. Debe señalarse, ade- colectivo medio ambiente es acorde con la
más, que el “equilibrio de los sistemas naturales” necesidad político-criminal de distinguir entre
debe ser entendido desde una perspectiva restrictiva
del medio ambiente, esto es, circunscrita al “medio
ambiente natural”, con lo que se limita su contenido 27 MAYO CALDERÓN, Belén, “Derecho penal y tutela
a determinados medios (suelo, agua, aire, etc.) y al de bienes jurídicos colectivos”, en Revista peruana de
ecosistema en su conjunto. Al respecto, JORGE BA- ciencias penales, cit., p. 361.
RREIRO, Agustín, “El bien jurídico protegido en los 28 MAYO CALDERÓN, Belén, “Derecho penal y tutela
delitos contra el medio ambiente en el CP de 1995”, de bienes jurídicos colectivos”, en Revista peruana de
cit., p. 60. ciencias penales,cit., p. 365.

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 129


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial


protección penal y administrativa. Así, en la mantenimiento de la seguridad jurídica y fun-
medida que se considere necesario limitar la cional al aseguramiento de amplios espacios
intervención jurídico-penal a aquellos casos para el progreso técnico, sino que también
en los que la conducta típica se expresa sobre es conforme con la necesaria limitación de la
los respectivos objetos de la acción, se habrá intervención jurídico-penal a los casos más
entendido que solo será abarcado por el De- graves: aquellos en los que, por ejemplo, se
recho penal el menoscabo a un recurso natural constaten contaminaciones o destrucciones
lo suficientemente relevante como para im- de recursos naturales con entidad suficiente
pedir su sostenibilidad y desencadene la real para menoscabar seriamente el equilibrio de
posibilidad de alteración de los sistemas natu- los sistemas naturales. La determinación de
rales. De esta manera –y de conformidad con aquella entidad suficiente supone tomar en
el principio de intervención mínima–, aquí se cuenta los baremos administrativos, pero no
defiende la idea de que en los supuestos en los de manera automática o acrítica, sino como
que la afección del recurso natural no incida un factor más dentro del juicio global de valor
negativamente en el equilibrio del ecosistema que implica la determinación de la concurren-
(supuesto de riesgo permitido, y por ende, cia o no de un riesgo permitido.
jurídico-penalmente irrelevante), será sufi-
ciente la intervención del Derecho adminis-
trativo29. En ese sentido, dada la complejidad IMPORTANTE
que supone que el legislador penal determine
de modo abstracto el momento específico en Los bienes jurídicos individuales no
que una determinada conducta contaminante forman parte del concepto ni de la
deja de ser socialmente admisible, parece ser estructura de los bienes jurídicos
razonable que se delegue a la Administración colectivos, así como estos tampoco
el establecimiento de valores-límite firmes que forman parte del concepto ni de
puedan servir de frontera entre lo impune la estructura de aquellos, sino que
y lo punible30. Esta concepción, a nuestro quedan relegados al ámbito de la
modo de ver, no solo puede ser útil de cara al ratio legis de la protección penal
de los bienes jurídicos colectivos

29 Estas apreciaciones no están exentas de consideracio-


nes problemáticas, sobre las que lamentablemente
aquí no puedo extenderme. Por ejemplo, se señala 4. Algunas apreciaciones dogmá-
que dada la recurrente aplicación de la técnica de la ticas sobre los bienes jurídicos
ley penal en blanco en los delitos contra el medio
ambiente, la concreción del supuesto de hecho
colectivos
precisará de legislación extrapenal configurada por El medio ambiente es, como se señaló antes,
la Administración. Esto evidenciaría que la Adminis- un bien jurídico colectivo. Esta aseveración
tración alcanza la capacidad de establecer espacios
de riesgo permitido en materia de derecho penal del resulta problemática con la idea –esbozada
medio ambiente: parece configurar determinados por un sector doctrinal– consistente no so-
peligros como “no jurídico-penalmente relevantes” lamente en negar la posibilidad de que los
indiscutibles para el Juez o Tribunal. Al respecto, bienes jurídicos colectivos puedan ponerse
SILVA SÁNCHEZ, Jesús María, “Consideraciones teó-
ricas generales sobre la reforma de los delitos contra en peligro abstracto31, sino también en sos-
el medio ambiente”, en: Gómez Colomer, Juan Luis tener que si un tipo penal afirma proteger
y José Luis González Cussac (Coord.), La reforma de un bien jurídico colectivo, y tal tipo penal es
la justicia penal. Estudios en homenaje al Prof. Klaus un delito de peligro abstracto, se trataría en
Tiedemann, Castelló de la Plana: Publicacions de la
Universitat Jaume I–Servei de Publicacions, Diputació realidad de una anticipación de la defensa de
de Castelló, 1997, p. 171 y ss.
30 SILVA SÁNCHEZ, Jesús María, “Consideraciones teó-
ricas generales sobre la reforma de los delitos contra 31 Así, MÉNDEZ RODRÍGUEZ, Cristina, Los delitos de
el medio ambiente”, cit., p. 175. peligro y sus técnicas de tipificación, cit. p. 162.

130 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Doctrina práctica
bienes jurídicos individuales32, lo que desde que este bien jurídico colectivo puede verse
mi punto de vista y de conformidad con lo lesionado o puesto en peligro (concreto o
aquí expuesto, revelaría que aquel interés abstracto). Así pues, si la protección penal
no se trata en realidad de un bien jurídico del medio ambiente debe recurrir a una
colectivo, pues carece de un contenido ma- estructura propia de los delitos de peligro
terial propio y autónomo. Pues bien, dado abstracto, este deberá verificarse en el propio
que el mencionado asunto es especialmente bien jurídico colectivo, sin hacer referencia
complejo y tomando en cuenta lo limitado a bienes jurídicos individuales, pues de no
del espacio que poseo, aquí me limitaré a ser así, la tipificación como delito de peligro
esbozar algunos lineamientos fundamentales abstracto resultaría un mero recurso formal
de mi posición al respecto. Desde nuestro y el bien jurídico colectivo desconocería las
punto de vista, los bienes jurídicos colecti- funciones que debe tener, especialmente, la
vos son autónomos e independientes de los función interpretativa34. Ahora bien, ¿cómo
bienes jurídicos individuales. Esto supone se determina el contenido material de un bien
que los bienes jurídicos colectivos deban jurídico colectivo? Desde mi punto de vista,
ser dotados de un contenido material, de tal muy someramente se puede decir que aque-
manera que se evite el tan común –y aquí llo logra establecerse a partir de la concreción
criticado– recurso formal a bienes jurídicos de dos funciones esenciales que debe cumplir
colectivos que en realidad para definirse el bien jurídico colectivo: (i) La de protección
requieren de la verificación de la afección de otros bienes jurídicos que forman parte de
a bienes jurídicos individuales. En este sen- la ratio legis de la protección del bien jurídico
tido, si los bienes jurídicos colectivos son colectivo; y (ii) La de favorecimiento a la
independientes, su fundamento material participación de los individuos en el sistema,
debe permitir forzosamente que aquellos elemento que finalmente dota al bien jurídi-
–tal y como sucede con los bienes jurídicos co de sustantividad propia35. Con respecto a
individuales– puedan ser lesionados, puestos la primera función, es determinante enten-
en peligro concreto y puestos en peligro abs- der que el hecho de aceptar que los bienes
tracto. En nuestra opinión, de nada serviría jurídicos colectivos desempeñan una función
buscar el fundamento material de los bienes de protección de otros bienes jurídicos (que
jurídicos colectivos cuando únicamente se pueden ser bienes jurídicos individuales)
permite, por ejemplo, aceptar su lesión y su no significa que no sean autónomos con
puesta en peligro concreto, dejando de lado respecto a ellos, es decir, no implica que
su puesta en peligro abstracta33. Siendo este carezcan de sustantividad propia. Los bienes
el punto de partida, si se afirma que el delito jurídicos individuales no forman parte del
contra el medio ambiente protege un bien concepto ni de la estructura de los bienes
jurídico colectivo, es porque se considera jurídicos colectivos, así como estos tampoco
forman parte del concepto ni de la estructura
32 En ese sentido, RODRÍGUEZ MONTAÑÉS, Teresa, de aquellos, sino que quedan relegados al
Delitos de peligro, dolo e imprudencia, Madrid, Ser- ámbito de la ratio legis de la protección penal
vicio de publicaciones de la Facultad de Derecho de de los bienes jurídicos colectivos36. Por otro
la Universidad Complutense de Madrid–Centro de
Estudios Judiciales del Ministerio de Justicia, 1994,
p. 299 y ss. 34 MAYO CALDERÓN, Belén, “Derecho penal y tutela
33 Entre otros, MAYO CALDERÓN, Belén, “Dere- de bienes jurídicos colectivos”, en Revista peruana de
cho penal y tutela de bienes jurídicos colecti- ciencias penales, cit., p. 358.
vos”, en Revista peruana de ciencias penales, cit., 35 Ampliamente sobre ello, MAYO CALDERÓN, Belén,
p. 354; CORCOY BIDASOLO, Mirentxu, Delitos de “Derecho penal y tutela de bienes jurídicos colecti-
peligro y protección de bienes jurídico-penales supra- vos”, en Revista peruana de ciencias penales, cit., p. 342.
individuales. Nuevas formas de delincuencia y reinter- 36 Por ello es que los delitos que protegen bienes jurídi-
pretación de tipos penales clásicos, Valencia, Tirant lo cos colectivos no pueden ser considerados formas de
blanch, 1999, p. 225. peligro abstracto para los bienes jurídicos individuales

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 131


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial


lado, con respecto a la segunda función, es por el derecho penal conduce necesariamente
preciso admitir que los individuos no solo se a otra interrogante: ¿cómo debe proteger el
obligan a respetar los intereses de los otros derecho penal a tal bien jurídico? La respuesta
individuos (bienes jurídicos individuales) a esta inquietud precisa tomar en cuenta lo
para que ellos respeten los suyos propios, relacionado a la estructura del delito, que
sino que se ven obligados a participar en representa la frontera entre lo impune y lo
el sistema social que han creado, para que punible, entre el ámbito de libertad cuya
este funcione y se desarrolle. Así, el derecho disposición queda a discreción del ciudadano
no solo debe garantizar a los individuos la y el ámbito de lo que socialmente se estima
indemnidad de los bienes que constituyen el como lesivo38. Pues bien, en lo que respecta
sustrato del valor común que es protegido por a los bienes jurídicos colectivos, la doctrina
el derecho (función negativa de contención de señala generalmente que la vía idónea para
riesgos), convirtiéndose así ese valor común su protección por el Derecho penal no es otra
en un bien jurídico (individual), sino que tales más que la técnica de los delitos de peligro
bienes sean utilizados de modo pleno, lo que abstracto39. En ese sentido, llama la atención
implica poder participar en el sistema social la cercana y compleja relación entre la natura-
sin ponerlos en peligro y sin tener que tomar leza del bien jurídico que aquí se comenta (el
medidas de autoprotección (función positiva medio ambiente como bien jurídico colectivo)
de creación y configuración de espacios para y la técnica de tipificación frecuentemente
los ciudadanos)37. utilizada: Aunque el bien jurídico muestra
un considerable carácter difuso, esta alegada
situación de indeterminación no parece ser
CARLOS MARTÍNEZ-BUJÁN dice: ningún obstáculo para recurrir a la técnica
de los delitos de peligro abstracto. Evidente-
“colectivo
[El bien jurídico mente, aquella situación de indeterminación
será innegable si es que el supuesto bien
inmate-
rial], no es suscep- jurídico colectivo se trata en realidad de una
tible de lesión ni entelequia vacía de contenido, con contornos
siquiera de puesta poco precisos e imposible determinabilidad.
en concreto peli- En este caso, la protección jurídico-penal de
gro por cada con-
ducta individual . ” 38 En lo que sigue no se analizará de manera específica
los tipos básicos de contaminación ambiental en el
Código penal del Perú (artículo 304º). En ese sentido,
5. Algunas ideas preliminares sobre los argumentos que serán planteados a continua-
ción buscan establecer, en abstracto, algunas ideas
la técnica de tipificación en ma- esenciales relativas a los mecanismos (las técnicas
teria medioambiental de tipificación, que se vinculan necesariamente a los
La respuesta afirmativa a la pregunta de si un grados de ofensividad del bien jurídico colectivo, en
este caso, el medio ambiente) que posee el legislador
determinado bien jurídico debe ser protegido para la protección jurídico-penal del medio ambiente.
39 Esta idea es ampliamente conocida en la doctrina
penal. Al respecto, por todos, ALASTUEY DOBÓN,
(a cuya protección serviría el bien jurídico colectivo). “La criminalización de las conductas de riesgo en el
En definitiva, en estas líneas se propone una funda- derecho penal del medio ambiente. El ejemplo del
mentación autónoma del bien jurídico colectivo, artículo 325 del Código penal español”, cit., p. 456;
desvinculada de los efectos sobre los bienes jurídicos SILVA SÁNCHEZ, Jesús María, Ob. cit., p. 162; JORGE
individuales, los que deben formar parte de la ratio BARREIRO, Agustín, “El bien jurídico protegido en los
legis de la protección del bien jurídico colectivo. delitos contra el medio ambiente en el CP de 1995”,
37 Al respecto, ampliamente, MAYO CALDERÓN, Belén, cit., p. 28; MARTÍNEZ-BUJÁN PÉREZ, Carlos, Derecho
“Derecho penal y tutela de bienes jurídicos colecti- penal económico y de la empresa, 2.ª ed., Valencia,
vos”, en Revista peruana de ciencias penales, cit., p. 328. Tirant lo blanch, 2007, p. 200.

132 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Doctrina práctica
un (supuesto) interés colectivo carente de sea susceptible de ser lesionado41), solamente
fundamento material a través de un precepto podría ser puesto en peligro abstracto por
que exprese la necesidad de constatar el grado una conducta individual42, lo cual responde
más bajo de ofensividad (peligro abstracto) al hecho de que el menoscabo de tales bienes
producido sobre aquel interés, resultará de carácter inmaterial se produciría, más que
completamente inútil y no hará más que for- por cada acto individual, por la reiteración
talecer las posiciones orientadas a criticar la generalizada de conductas que infringen las
falta de legitimidad de los verdaderos bienes reglas básicas que aseguran el sistema y su
jurídicos colectivos40. Resultará fundamental, funcionamiento. Rodríguez Montañés, que
entonces, establecer el fundamento material comparte la postura de Martínez-Buján Pérez,
del bien jurídico colectivo (lo cual es posible afirma sobre esta clase de delitos que en estos
hacer, a través del análisis de las dos funciones casos no se trata de anticipar la tutela de bie-
esenciales del bien jurídico colectivo antes ex- nes esenciales, sino de proteger otros bienes
puestas) para así coadyuvar a la legitimación cuya peculiar naturaleza exige el empleo de
de la tutela jurídico-penal de tales intereses esta técnica (la del peligro abstracto), que
colectivos y, al mismo tiempo, descartar bie- se justificaría en la medida en que el bien
nes jurídicos colectivos solamente aparentes. jurídico protegido tenga la suficiente entidad
En esa línea, y refiriéndonos ahora a la técnica como para ser merecedor de la tutela penal;
de tipificación en materia medioambiental, por ello –desde la perspectiva de la referida
es importante formular algunas breves ideas
preliminares.
41 Proponemos recordar aquí, para aclarar el panorama,
Martínez-Buján Pérez –que reconoce la po- la postura de Martínez-Buján Pérez. Este autor señala
sibilidad de recurrir a la técnica del peligro que, en los delitos económicos en sentido amplio y
en sentido estricto, se debe reconocer la existencia de
abstracto a efectos de tutelar bienes jurídicos un bien jurídico mediato que, a diferencia del bien
colectivos– señala que existen dos grupos de jurídico inmediato, no se incorpora al tipo de injusto
bienes jurídicos colectivos: Los bienes jurídicos de la infracción delictiva que se trate, de manera que
colectivos divisibles en intereses individuales (en no se tendrá que acreditar que en el caso concreto se
ha vulnerado una lesión o puesta en peligro de dicho
los que el bien jurídico colectivo es solamente bien. Martínez-Buján Pérez afirma que el “bien jurídi-
una “abstracción conceptual” pues es una for- co mediato” se vincula a la ratio legis o a la “finalidad
ma anticipada de defensa de bienes jurídicos objetiva de la norma” (motivos que llevan al legisla-
individuales) y los bienes jurídicos colectivos dor a criminalizar un determinado comportamiento),
que no aparece incorporada al tipo de injusto de la
inmateriales, institucionalizados o espiritualiza- infracción correspondiente y no sirve como criterio
dos, no divisibles en intereses individuales (en los básico para llevar a cabo la función interpretativa del
que, según el aludido autor, “el referido bien bien jurídico (al respecto, MARTÍNEZ-BUJÁN PÉREZ,
jurídico colectivo general no es susceptible Carlos, Derecho penal económico y de la empresa, 2.ª
ed., Valencia, Tirant lo blanch, 2007, p. 158 y ss.). En
de lesión ni siquiera de puesta en concreto esta investigación se sostiene que las construcciones
peligro por cada conducta individual”). Así dogmáticas que hacen referencia a “bienes jurídicos
las cosas, Martínez-Buján Pérez considera que mediatos” utilizan el concepto de “bien jurídico
colectivo” de manera formal, sin otorgarle ningún
el medio ambiente se ubica en este último contenido material. Dado que en esta investigación
grupo, pues este bien jurídico, al carecer de se parte de la necesidad de contar con un concepto
un carácter “lesionable” (ya que no es posible material de bien jurídico, rechazamos todo tipo de
verificar un “bien jurídico representante” que concepto de “bien jurídico” en sentido estrictamente
formal.
42 MARTÍNEZ-BUJÁN PÉREZ, Carlos, “Los delitos de pe-
ligro en el derecho penal económico y empresarial”,
en SERRANO-PIEDECASAS, José Ramón y Eduardo
40 CORCOY BIDASOLO, Mirentxu, Delitos de peligro y DEMETRIO CRESPO (Directores), El derecho penal
protección de bienes jurídico-penales supraindividuales. económico y empresarial ante los desafíos de la socie-
Nuevas formas de delincuencia y reinterpretación de tipos dad mundial del riesgo, Constitución y Leyes, Colex,
penales clásicos, cit., p. 183. Madrid, 2010, p. 95.

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 133


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial


autora–, sería legítima la punición de toda referida aseveración (que los bienes jurídicos
realización típica sin necesidad de constatar colectivos institucionalizados solo pueden
la peligrosidad en relación con el bien inma- ponerse en peligro abstracto) –defendida por
terial que mediatamente se protege, pues Martínez-Buján Pérez y Rodríguez Montañés,
formalmente se trata de un delito de lesión43. a la que aquí me opongo–, se deba a una
confusión (proveniente de una concepción
A partir de lo expuesto creo que resulta evi-
causal-naturalista) no solo entre el bien ju-
dente que tanto en el primer grupo como en
rídico y su sustrato material, sino también
el segundo –que es el que interesa abordar–
entre la lesión del bien jurídico y la producción
no se confiere al concepto de bien jurídico
de un daño. En efecto, si el daño es entendido
colectivo de un carácter material y autónomo;
como “la destrucción de un objeto cuantifica-
por ello, en lo que se refiere a los bienes jurí-
ble”, y el principio de lesividad –para no ser
dicos colectivos “inmateriales o no divisibles
infringido– requiere –como máximo– de la
en intereses individuales” (segundo grupo),
“lesión” del bien jurídico, resulta frecuente la
si es que, desde la perspectiva de los autores
equilibración conceptual entre “destrucción” y
antes citados, el “bien jurídico” no puede ser
“lesión”. Esto, evidentemente, es inadecuado,
directamente lesionado o puesto en peligro, es
pues la “lesión” del bien jurídico –en el sen-
porque, en realidad, no se trata de un verdadero
tido de la “destrucción” del mismo– se da en
bien jurídico. Si la lesión se determina a partir
muy pocos delitos: en la mayoría de casos se
de la de un “bien jurídico representante”, el
produce una “afección” o un “menoscabo” del
concepto de bien jurídico carece de contenido
bien jurídico, pero no una “lesión” entendida
material y por lo tanto es dogmáticamente
como una completa “destrucción”.
inútil44. Por otro lado, no estoy de acuerdo con
la idea de que para aquellos bienes jurídicos Regresando a la antes mencionada diferen-
colectivos “institucionalizados o espiritualiza- ciación entre objeto de la acción, objeto
dos, no divisibles en intereses individuales” se del bien jurídico y bien jurídico –conside-
deba aceptar en todos los casos, como única rada dogmáticamente útil para interpretar
forma de lesividad, al peligro abstracto. Así, la protección jurídico-penal de los bienes
considero que un bien jurídico (individual o jurídicos colectivos–, debo mencionar que
colectivo) solo puede ser puesto en peligro en los delitos en los que se protegen bienes
(concreto o abstracto) cuando, a su vez, jurídicos individuales, el objeto de la acción
puede ser lesionado, ya que el peligro es un y el objeto del bien jurídico prácticamente
concepto de referencia con relación al bien se identifican46. Sin embargo, en los delitos
jurídico e inherente a la posibilidad de un que protegen bienes jurídicos colectivos sí
mayor grado de ofensividad: existen estados resulta conveniente hacer la antes mencio-
peligrosos porque estos pueden desembocar nada diferenciación (sobre todo entre objeto
en lesión (si esta no puede ser efectiva, mucho de la acción y objeto del bien jurídico), pues
menos lo sería el peligro). En ese sentido, en ocasiones la acción recae sobre un objeto
resulta erróneo estimar que lo más eficaz es del mundo estructural o empírico que no se
la creación de delitos de peligro abstracto identifica necesariamente con el objeto del
porque la lesión no resulta determinable45. bien jurídico47. Esto es precisamente lo que
Siendo esto así, puede ser que el origen de la
46 Así, por ejemplo, en el delito de homicidio (artículo
43 RODRÍGUEZ MONTAÑÉS, Teresa, Delitos de peligro, 106º del Código penal peruano), el objeto del bien
dolo e imprudencia, cit., p. 302. jurídico es «la vida de una persona determinada» y el
44 En ese sentido MAYO CALDERÓN, Belén, “Derecho objeto de la acción es «el cuerpo de la persona», por
penal y tutela de bienes jurídicos colectivos”, en ello, se afirma que, en estos casos, ambos conceptos
Revista peruana de ciencias penales, cit., p. 302. se aluden bajo la noción única de objeto material.
45 MÉNDEZ RODRÍGUEZ, Cristina, Los delitos de peligro 47 MAYO CALDERÓN, Belén, “Derecho penal y tutela
y sus técnicas de tipificación, cit. p. 160. de bienes jurídicos colectivos”, cit., p. 361.

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Doctrina práctica
sucede con los tipos penales incardinados ser valoradas suficientemente por el derecho
dentro del programa penal orientado a la administrativo sancionador o el derecho de
defensa del medio ambiente. Como antes se daños–, en la medida que implica que las
dijo, si se entiende que el equilibrio de los posibilidades de regeneración del recurso
sistemas naturales es el objeto del bien jurídi- natural son menores y, por ende, ofrece cer-
co –cuya lesión o puesta en peligro representa tidumbre para afirmar que en el caso concreto
lo mismo del jurídico, en este caso, el medio el desequilibrio de los sistemas naturales es
ambiente– y el objeto de la acción es, por definitivamente rayano con la irreversibilidad
ejemplo, el suelo o la atmósfera, se tendrá (lo cual, lógicamente, supone la admisión de
que verificar la incidencia de la conducta en una reducción considerable de las posibili-
alguno de los recursos naturales específicos, dades de garantizar la sostenibilidad de los
esto es, en los determinados elementos con- recursos naturales). A partir de esto, como se
cretos del mundo empírico, cuyo efecto en el dijo antes, la gravedad del menoscabo deter-
mundo exterior debe ser lo suficientemente minará si corresponde calificar al hecho como
relevante como para expresar seriamente una una lesión o una puesta en peligro (concreta o
alteración irreversible del equilibrio de los abstracta) del bien jurídico colectivo.
sistemas naturales. Con todo, el problema que aquí puede
verificarse radica en el establecimiento de
los criterios materiales (que incluyen a la
CONCLUSIÓN MÁS IMPORTANTE
valoración de la superación de los baremos
administrativos establecidos, pero que supo-
Si se afirma que el delito contra el nen más que eso) que permitan establecer
medio ambiente protege un bien con exactitud el mínimo de la magnitud de
jurídico colectivo, es porque consi- la afección al medio ambiente que habrá
dera que este bien jurídico colecti- que determinar para calificar al hecho como
vo puede verse lesionado o puesto
típico. Desde nuestro punto de vista –y esto
en peligro (concreto o abstracto).
es algo que necesita aún de mucho debate
doctrinal–, de manera preliminar puedo decir
Así, una conducta contaminante (un vertido que aquellos criterios materiales no deberían
de sustancias prohibidas, por ejemplo) sobre traducirse en la necesidad de verificar que la
un recurso natural (el agua de un río), precisa, conducta peligrosa (además de superar los
primero, de haber superado las disposiciones límites administrativos) ostente un potencial
generales –de carácter administrativo– sobre perjuicio para la vida humana, ya que, como
la materia. Una vez que esto se verifique, se desprende de lo antes expuesto, el peligro
para decir con seguridad que la conducta para la vida o la salud de las personas no
supuso la superación de un riesgo prohibido constituye una exigencia necesaria para la
–típicamente relevante–, habrá que establecer configuración del injusto específico del tipo
que la contaminación del rio es consecuencia que protege el medio ambiente48 (asumir
directa de los vertidos, esto es, que la conta- una idea como esta supondría desconocer la
minación es objetivamente imputable a los autonomía e independencia del bien jurídico
vertidos contaminantes. La superación del
aludido riesgo –primero, bajo la forma de la
48 Esto, por lo menos, en el delito de contaminación del
superación de los límites permitidos; luego, ambiente, tipificado en el artículo 304º del Código
y más importante aún, a partir de criterios penal peruano, que reconoce la posibilidad de lesión
axiológicos–, permitirá entender que se trata (al incluir el término “que cause perjuicio, alteración
de una conducta que ostenta indudablemente o daño grave al medio ambiente o a sus componen-
tes, la calidad ambiental o la salud ambiental”) y de
una mayor gravedad –un plus de lesividad, puesta en peligro concreto (al incluir el término “que
en comparación a las conductas que pueden pueda causar…”) al bien jurídico medio ambiente.

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 135


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial


colectivo, que es la noción que he venido imposición de una pena generalmente bas-
defendido a lo largo de la exposición). Los tante severa). La idea de que aquella con-
mencionados criterios materiales, en realidad, ducta mínimamente lesiva (que ni presenta
deben apuntar a una aplicación cumulativa de un mínimo grado de peligro para el medio
los criterios del incremento del riesgo y de la ambiente) pueda ser jurídico-penalmente
realización del riesgo en el resultado (aunque relevante es contraria a la necesidad, ex-
esto depende, como puede preverse, de si la puesta en líneas anteriores, de establecer con
técnica de tipificación recurrida responde a la claridad la peligrosidad de la conducta (su
del delito de peligro abstracto “puro” –donde potencialidad lesiva para el equilibrio de los
la interpretación del tipo es más formal y es sistemas naturales) susceptible de represión
posible prescindir de la causalidad–, o a la penal más allá de la mera superación de la
del delito de aptitud –que exige un mayor regulación administrativa.
contenido de lesividad en la conducta típica–,
por ejemplo). 6. Bibliografía
Por otro lado, considero que la necesidad ALASTUEY DOBÓN, “La criminalización de
de determinar las conductas riesgosas con las conductas de riesgo en el derecho
entidad suficiente para desencadenar una penal del medio ambiente. El ejemplo
situación contaminante conduce necesaria- del artículo 325 del Código penal es-
mente a un alejamiento de la interpretación pañol”, en Collantes Gonzáles (Coord.),
de los delitos contra el medio ambiente como Tratado de derecho penal. Desafíos del
delitos de acumulación (cuya proliferación derecho penal contemporáneo, Normas
es, precisamente, consecuencia de la falta de Legales, Trujillo, 2004, pp. 455-485.
establecimiento de criterios materiales para ALCÁCER GUIRAO, Rafael, “La protección
establecer los riesgos típicamente relevantes del futuro y los daños cumulativos”,
en materia de medio ambiente), esto es, en Revista electrónica de ciencia penal y
como delitos que suponen que es la mera criminología, 04-08, 2002, pp. 1-30.
acumulación de riesgos lo que permite cali- ALONSO ÁLAMO, Mercedes, “Trama de
ficar como (potencialmente) peligrosa a una la vida y protección penal del medio
conducta49. En este momento pienso que el ambiente”, en Muñoz Conde, Francis-
efecto cumulativo (por el que no solamente co, José Manuel Lorenzo Salgado, Juan
se entiende que para afectar un bien jurídico Carlos Ferré Olivé, Emilio Cortés Bechia-
colectivo como el medio ambiente resulta relli y Miguel Ángel Núñez Paz (Dirs.),
insuficiente una sola conducta –y en esa Un Derecho penal comprometido. Libro
medida aquella afección solo podrá reali- Homenaje al Prof. Dr. Gerardo Landrove
zarse mediante la reiteración generalizada Díaz, Tirant lo blanch, Valencia, 2011,
de comportamientos–, sino también que la pp. 47-92.
única forma de protección de estos bienes CORCOY BIDASOLO, Mirentxu, Delitos de
jurídicos colectivos constituye la técnica del peligro y protección de bienes jurídico-
peligro abstracto) vulnera el principio de pro- penales supraindividuales. Nuevas formas
porcionalidad: no considero posible que la de delincuencia y reinterpretación de
verificación de una conducta mínimamente tipos penales clásicos, Tirant lo blanch,
lesiva (difícilmente diferenciable, inclusive, Valencia, 1999.
de las conductas de bagatela) pueda ser ob-
CORCOY BIDASOLO, Mirentxu, “Protección
jeto de reproche penal (con la consecuente
penal del medio ambiente: Legitimi-
dad y alcance. Competencia penal y
49 Al respecto, ampliamente, ALCÁCER GUIRAO, Rafael,
“La protección del futuro y los daños cumulativos”, administrativa en materia de medio am-
cit., p. 9. biente”, en Corcoy Bidasolo, Mirentxu

136 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Doctrina práctica
(Dir.) y Rafael Lara González (Coord.), MENDOZA BUERGO, Blanca, El derecho penal en
Derecho penal de la empresa, Univer- la sociedad del riesgo, Civitas, Madrid, 2001.
sidad Pública de Navarra, Pamplona, MÜLLER-TUCKFELD, Jens Christian, “Ensayo
2002, pp. 614-649. para la abolición del Derecho penal
HASSEMER, Winfried, “Lineamientos de una del medio ambiente”, en Instituto de
teoría personal del bien jurídico”, en Ciencias Criminales de Frankfurt (ed.)
Doctrina Penal, N.º 46/47, 1989. y área de derecho penal de la Universi-
HERZOG, Felix, “Límites al control de los ries- dad Pompeu Fabra (ed.), La insostenible
gos sociales (una perspectiva crítica ante situación del derecho penal, Comares,
el Derecho penal en peligro)”, en Anuario Granada, 2000, pp. 507-530.
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GEND, Tratado de derecho penal. Parte García, Francisco Javier, Miguel Ángel
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en Revista peruana de ciencias penales, N.º Ministerio de Justicia, Madrid, 1994.
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económico y empresarial”, en Serrano- SILVA SÁNCHEZ, Jesús María, “Consideracio-
Piedecasas, José Ramón y Eduardo nes teóricas generales sobre la reforma
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económico y empresarial ante los desafíos te”, en: Gómez Colomer, Juan Luis y José
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titución y Leyes, Colex, Madrid, 2010, de la justicia penal. Estudios en homenaje
pp. 87-111. al Prof. Klaus Tiedemann, Castelló de la
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de Madrid-Centro de Estudios Judiciales permanentes del derecho penal después
del Ministerio de Justicia, Madrid, 1993. del milenio, Tecnos, Madrid, 2002.

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 137


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial

ANÁLISIS LEGAL
Análisis legal

La protección penal de la seguridad y


salud en el trabajo
Javier Arévalo Vela*
Juez Supremo Titular de la Sala de Derecho Constitucional y
Social Transitoria de la Corte Suprema de la República

1. Introducción
2. El derecho penal del trabajo y el control social
3. Fracaso de los medios de control social no penales
4. Papel del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo e intervención del Ministerio Público
5. Protección de la Seguridad y Salud en el Trabajo. Análisis del tipo penal
SUMARIO

5.1. Descripción típica


5.2. Bien jurídico
5.3. Tipicidad objetiva
a. El sujeto activo
b. El sujeto pasivo
c. El comportamiento
5.4. Tipicidad subjetiva
5.5. Grados de desarrollo del delito
5.6. La penalidad
6. Conclusiones
7. Bibliografía

1. Introducción criminal a la que se debe recurrir solo cuando


Los numerosos accidentes de trabajo –mu- los medios de control social estatales de ca-
chos de ellos de consecuencias fatales– que rácter no penal hayan resultado insuficientes
últimamente se han incrementado en nuestro para proteger dichos bienes jurídicos, pues,
país, han llevado a que el Estado promulgue tal como lo sostienen Baylos y Terradillos
normas de control social formal que protejan “el fundamento de esta protección penal se
de una manera más severa, tanto a nivel encuentra en el propio carácter de las normas
administrativo como penal, la seguridad y laborales como normas que (…) requieren
salud en el trabajo. de un sistema reforzado de sanciones para
prevenir su ineficacia”1.
Creemos que el recurrir al Derecho penal
para sancionar conductas que lesionan bienes En materia de seguridad y salud en el trabajo,
jurídicos laborales es una decisión de política el empleador tiene una obligación de garante

* Magíster en Derecho y profesor de la Maestría en Dere- 1 BAYLOS GRAU, Antonio y TERRADILLOS, Juan, Dere-
cho del Trabajo en la Universidad San Martín de Porres cho penal del trabajo, 2.ª ed., Trotta, 1977, p. 10.

138 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Análisis legal
de la vida, integridad física y salud del tra-
bajador que le presta servicios, Deveali nos RESUMEN
dice que una de las obligaciones que tiene la
empresa es la que llama “garantía de seguri- En este artículo, el autor realiza un análisis
dad” entendiéndose por esta “… a la serie de crítico de las normas penales, actualmente
obligaciones que tiene la empresa durante la vigentes, destinadas a la protección del bien
jurídico seguridad y salud en el trabajo, y
vigencia de la relación laboral para proteger más ampliamente, la vida, y la integridad de
la salud y la vida del trabajador”2. los trabajadores. Entiende que ha tenido que
protegerse penalmente dichos bienes, pues
La Ley N.° 29783, Ley de Seguridad y Salud
los otros medios de control han fracasado;
en el Trabajo, publicada en el diario oficial en buena cuenta la responsabilidad en la
El Peruano (el 20 de agosto de 2011), tiene que incurren los empleadores al momento
como objetivo de promover una cultura de de omitir proporcionar los mecanismos ne-
prevención de riesgos laborales en el país, cesarios que garanticen la seguridad y salud
del trabajador en su ámbito laboral, final-
para lo cual, regula el deber del empleador
mente ha llevado al Estado a implementar
de garantizar los medios y condiciones que una política nacional de seguridad y salud
protejan la vida, la salud y el bienestar de en el trabajo, a fin de reducir los accidentes
los trabajadores, incluso de terceros que se laborales, así como los daños a la salud de
encuentran dentro del centro de trabajo, los trabajadores que se dan como resultado
de su actividad laboral o sobrevengan de
aún cuando no tengan vínculo laboral con el
esta con el transcurrir del tiempo, pues en
empleador. (T. P. art. I). Además, legisla sobre todo ello han resultado insuficientes los
el control y fiscalización por parte del Estado medios extrapenales para lograr proteger el
y la participación activa de los trabajadores y bien jurídico seguridad y salud en el trabajo,
sus organizaciones sindicales en la seguridad por lo que es necesario la intervención del
Derecho penal, mediante el cual que el autor
y salud ocupacional (art.1).
analiza en este artículo
Respecto a la prevención de los riesgos ocu-
pacionales, Huancahuari nos dice lo siguiente: CONTEXTO NORMATIVO
“(…) no solo requiere de la expedición de
normas jurídicas de prevención de enfermeda- • Código Penal: Artículos IV, 168-A
des profesionales o de accidentes de trabajo, • Ley N.° 29783: Ley de Seguridad y Salud
sino también de los siniestros que puedan ser en el Trabajo
víctimas los trabajadores. La prevención de
tales infortunios obliga a tomar las medidas de PALABRAS CLAVE
seguridad e higiene que puede atenuar dichos
riesgos que son irreparables para el trabajador Derecho penal del trabajo / Control social /
y para su entorno familiar, ya que las enferme- Seguridad y salud en el trabajo
dades ocupacionales y accidentes de trabajo
inevitablemente derivan de la actividad laboral
que realizan los obreros o empleados en cada Según el artículo 54 de la Ley de Seguridad y
unidad de producción originando no solo un Salud en el Trabajo, el deber de prevención
mal físico, sino también una pérdida mediata abarca también toda la actividad que se
o súbita de la vida del obrero”3. desarrolle durante la ejecución de órdenes
del empleador, o durante la ejecución de
una labor bajo su autoridad, o en el despla-
2 DEVEALI, Mario, Tratado de derecho del trabajo, T. I, zamiento a la misma, aun fuera del lugar y
Editora La ley, 1961, p. 494. horas de trabajo.
3 HUANCAHUARI FLORES, Simeón, Prevención e in-
demnización por accidentes de trabajo y enfermedades La negligencia inexcusable en la que incu-
ocupacionales, Grijley, Lima, 2011, pp. 25-26. rren los empleadores al momento de omitir

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 139


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial


proporcionar los mecanismos necesarios que las capacidades físicas y mentales de los
garanticen la seguridad y salud del trabajador trabajadores.
en su ámbito laboral, ha llevado al Estado en c) Medidas para la formación, incluida la
consulta con las agrupaciones de trabajadores formación complementaria necesaria,
y empleadores, a implementar una política calificaciones y motivación de las perso-
nacional de seguridad y salud en el trabajo, nas que intervienen para que se alcancen
a fin de reducir los accidentes laborales, así niveles adecuados de seguridad e higiene.
como los daños a la salud de los trabajadores d) Medidas de comunicación y cooperación
que se den como resultado de su actividad a niveles de grupo de trabajo y de em-
laboral o sobrevengan de esta con el trans- presa y en todos los niveles apropiados,
currir del tiempo. hasta el nivel nacional inclusive.
e) Medidas para garantizar la compensación
¿SABÍA USTED QUE? o reparación de los daños sufridos por
el trabajador en casos de accidentes de
La experiencia nos demuestra que trabajo o enfermedades ocupacionales,
los controles y sanciones adminis- y establecer procedimientos para la
trativas por sí solos no han sido su- rehabilitación integral, readaptación,
ficientes, sino para eliminar al me- reinserción y reubicación laboral por
nos para reducir, la siniestralidad discapacidad temporal o permanente.
laboral en el Perú, ello nos lleva a En cuanto al ámbito de la protección penal
la necesidad de recurrir a la san- de la seguridad y salud en el trabajo, la Ley
ción penal N.° 29783, conforme a su Cuarta Disposición
Complementaria y Modificatoria, incorpora
El artículo 5 de la Ley N.° 29783, señala las al Código Penal el art. 168–A, el cual será
esferas de acción que deberá tener en cuenta materia de comentario en las líneas siguientes.
la Política Nacional de Seguridad y Salud en
el Trabajo en la medida que estas afecten la 2. El Derecho penal del trabajo y el
seguridad y salud de los trabajadores: control social
a) Medidas para combatir los riesgos pro- Toda sociedad moderna, basada en un orde-
fesionales en el origen, diseño, ensayo, namiento democrático, tiene por finalidad
elección, reemplazo, instalación, dispo- garantizar el bienestar común de sus integran-
sición, utilización y mantenimiento de tes, a efectos que libremente dentro de ella se
los componentes materiales de trabajo puedan realizar como personas humanas; es
(como los lugares de trabajo, medio en la búsqueda de esa finalidad trascendente
ambiente de trabajo, herramientas, ma- que la propia sociedad se ve obligada a im-
quinaria y equipo, sustancias y agentes poner diversas regulaciones a la conducta de
químicos, biológicos y físicos, operacio- los individuos que la integran con el objeto
nes y procesos). de evitar que incurran en comportamientos
b) Medidas para controlar y evaluar los que afecten el logro del desarrollo colectivo,
riesgos y peligros de trabajo en las rela- poniendo incluso en peligro la subsistencia
ciones existentes entre los componentes de la sociedad como tal. Estas limitaciones al
materiales del trabajo y las personas que comportamiento de los individuos constituyen
lo ejecutan o supervisan, y en la adap- el control social.
tación de la maquinaria, del equipo, del En opinión de Villavicencio, “… el control
tiempo de trabajo, de la organización del social busca garantizar que las personas se
trabajo y de las operaciones y procesos a sometan a las normas de convivencia, diri-

140 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Análisis legal
giendo satisfactoriamente los procesos de penal, las cuales aplican las disposiciones del
socialización”4. Código Penal y leyes especiales que sancionan
los actos que lesionen el derecho a la seguri-
El control social puede adoptar dos modali-
dad y salud en el trabajo.
dades: los controles informales y los controles
formales.
3. Fracaso de los medios de control
Para Bramont Arias, los controles informales social no penales
“son aquellos en los que el Estado no manifies-
ta de manera directa su carácter represivo sobre Tal como se desprende de lo indicado en el
las personas sino que, la presión es ejecutada numeral anterior, antes de recurrir a la tutela
por otros individuos o grupos de ellos”5. penal de bienes jurídicos para proteger el
bien jurídico seguridad y salud en el trabajo,
En esta forma de control social influye la es- debemos buscar la protección en mecanismos
cuela, la familia, el medio social y profesional, extrapenales relativos a la prevención de
etc. que rechazan a la persona que incurre en riesgos laborales, tales como son: la reso-
un comportamiento disfuncional. lución contractual, la responsabilidad civil,
En cuanto a los controles formales, mismo la paralización de actividades, las multas
Bramont los define como “… aquellos en administrativas, entre otras; sin embargo,
los que el Estado manifiesta su poder para en nuestro país se advierte que estos medios
reprimir y controlar a las personas”6. de control social no penal que, son ejercidos
sobre todo por la inspección del trabajo, han
El control social formal contempla como resultado insuficientes para lograr proteger el
elemento principal la intervención del Esta- bien jurídico seguridad y salud en el trabajo.
do haciendo uso de sus agencias de control
social como son los ministerios, policía, Mi- El Perú es un país que, a nivel de instrumentos
nisterio Público, Poder Judicial, organismos internacionales, ha asumido el compromiso de
penitenciarios, etc., para imponer sanciones proteger la seguridad ocupacional, tal es así
administrativas o de carácter penal, en este que ha ratificado los convenios internacionales
último caso, el Derecho penal se convierte en siguientes:
un medio de control social. • Pacto Internacional de Derechos Eco-
En el ámbito de las relaciones laborales encon- nómicos, Sociales y Culturales; artículo
tramos que el control social informal lo ejercen 7° inciso b) aprobado mediante Decreto
las coaliciones de trabajadores, los sindicatos, Ley N.° 22129 de 28 de marzo de 1978;
las empresas, las organizaciones gremiales y • Convenio N.º 62 de la OIT sobre las
patronales, etc.; mientras que el control social prescripciones de seguridad –edifica-
formal lo ejerce –en el ámbito no penal– la ción– (1937), aprobado por Resolución
Autoridad Administrativa de Trabajo, a través Legislativa N.° 14033 de 4 de abril de
del Servicio de Inspección del Trabajo, el cual 1962;
tiene amplia facultad para sancionar pecunia- • Convenio N.º 81 de la OIT sobre la
riamente la infracción de las normas laborales. inspección del trabajo (1947), aprobado
En el ámbito penal, el control social formal por Resolución Legislativa N.° 13284 de
lo ejercen las agencias ordinarias de control 1 de febrero de 1960;
• Convenio N.º 139 de la OIT sobre el
4 VILLAVICENCIO TERREROS, Felipe, Derecho penal– cáncer Profesional (1974), aprobado por
Parte general, Grijley, Lima, 2000, p. 7. Resolución Legislativa N.° 21601 de 16
5 BRAMONT ARIAS TORRES, Luis Alberto, Manual de de noviembre de 1976;
derecho penal-Parte general, EDDILI, Lima, 2005, p. 43.
6 BRAMONT ARIAS TORRES, Luis Alberto, Manual de • Convenio N.º 152 de la OIT sobre
derecho penal-Parte general, cit., p. 43. Seguridad e Higiene –trabajos portua-

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 141


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial


rios– (1979), aprobado por Resolución • Decreto Supremo N.° 055-2010-EM,
Legislativa N.° 24668 de 19 de abril de Reglamento de Seguridad y Salud Ocu-
1988. pacional en minería de 21 de agosto de
• Convenio N.º 176 de la OIT sobre Se- 2010.
guridad y Salud en las Minas aprobado • Ley N.° 29783, Ley de Seguridad y Salud
por la Resolución Legislativa N.° 29012, en el Trabajo, publicada el 20 de agosto
y publicado el 1 de mayo de 2007 en el de 2011.
diario oficial El Peruano.
También a nivel de legislación interna ha IMPORTANTE
promulgado numerosas normas legales entre
las que destacan las siguientes: De acuerdo al artículo 168–A incor-
• Decreto Supremo N.° 042-F, Reglamento porado al Código Penal (…), el bien
de Seguridad Industrial, del 22 de mayo jurídico protegido es la seguridad y
de 1964; salud en el trabajo, y más amplia-
mente la vida y la integridad de los
• Resolución Suprema N.° 021-83-TR, trabajadores
Normas Básicas de Seguridad e Higiene
en Obras de Edificación, del 23 de marzo
de 1983; La Ley General de Inspección, Ley N.° 28806
publicada el 22 de julio de 2006, su regla-
• Decreto Supremo N.° 009-2005-TR, mento el Decreto Supremo N.° 019-2006-TR
Reglamento de Seguridad y Salud en el publicado el 29 de octubre de 2006 y la Ley
Trabajo del 28 de setiembre de 2005 N.° 29783, Ley de Seguridad y Salud en el Tra-
modificado por el Decreto Supremo bajo, constituyen los principales instrumentos de
N.° 007-2007-TR de 6 de abril de 2007 control social administrativo con que cuenta el
y por el Decreto Supremo N.° 008-2010- Estado para prevenir y sancionar las infracciones
TR de 01 de setiembre de 2010. en materia de seguridad y salud ocupacional.
• Resolución Ministerial N.° 161-2007-
No obstante, el amplio espectro normativo
MEM/DM, que aprueba el Reglamento
antes mencionado, la experiencia nos de-
de Seguridad y Salud en el Trabajo de las
muestra que los controles y sanciones admi-
Actividades eléctricas publicado el 18 de nistrativas por sí solos no han sido suficientes,
abril de 2007. sino para eliminar al menos para reducir, la
• Resolución Ministerial N.° 348-2007-TR siniestralidad laboral en el Perú, ello nos lleva
del 28 de diciembre de 2007, aprueba a la necesidad de recurrir a la sanción penal,
Directiva “Lineamientos de Inspección del como un medio para reforzar la protección del
Trabajo en Materia de Seguridad y Salud bien jurídico seguridad y salud en el trabajo,
Ocupacional en el Sector de Construcción esperando que el fin de prevención general
Civil”. que persigue la pena contribuya a desalentar
• Decreto Supremo N.° 010-2009-VIVIEN- las conductas patronales que pongan en cons-
DA de 8 de mayo de 2009, modifican tante peligro la vida, la salud y la integridad
Normas Técnicas del Reglamento Nacio- física o psíquica de los trabajadores.
nal de Edificaciones: G. 050 Seguridad
durante la construcción 4. Papel del Ministerio de Trabajo
• Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo de y Promoción del Empleo e inter-
los estibadores terrestres y transportistas vención del Ministerio Público
manuales N.° 28908 publicada el 19 de El Ministerio de Trabajo y Promoción de Em-
setiembre de 2007. pleo tiene a su cargo el Sistema de Inspección

142 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Análisis legal
del Trabajo, por medio del cual se encarga del la presunta comisión de delito vinculado a la
adecuado cumplimiento de las leyes y regla- inobservancia de las normas de seguridad y
mentos sobre seguridad y salud en el trabajo salud en el trabajo, la inspección del trabajo
y de la prevención de los riesgos laborales. remite al Ministerio Público los hechos que
haya conocido y los sujetos que pudieran
La formulación y aprobación de la Política Na-
resultar afectados.
cional de Seguridad y Salud en el trabajo está
a cargo del Consejo Nacional de Seguridad y
Salud en el Trabajo. 5. Protección de la Seguridad y Sa-
lud en el Trabajo. Análisis del tipo
El Consejo Nacional de Seguridad y Salud en
penal
el Trabajo tiene dentro de sus funciones la de
velar por el cumplimiento de la normativa La Ley N.° 29783, Ley de Seguridad y Sa-
sobre prevención de riesgos laborales; a su lud en el Trabajo en su Cuarta Disposición
vez, planteará propuestas o modificaciones a Complementaria Modificatoria incorpora el
la normativa existente en seguridad y salud artículo 168–A al Código Penal, el cual con-
en el trabajo. En el ámbito de los servicios sidera como delito contra las condiciones de
de salud, el Consejo Nacional de Seguridad seguridad e higiene industriales la “infracción
y Salud en el Trabajo, debe garantizar el de- de normas de seguridad en el trabajo que
sarrollo de los mismos, así como fomentar la pongan en riesgo la vida, salud o integridad
ampliación del seguro de trabajo de riesgos física del trabajador”.
para todos los trabajadores. A efectos del análisis de la figura delictiva
El Ministerio de Trabajo y Promoción del Em- antes mencionada seguiremos el método
pleo, tiene a su cargo la aplicación, examen y de análisis que nos enseñan acertadamente
evaluación periódica de la política nacional en Bramont y García, el mismo que comprende
seguridad y salud en el trabajo sobre la base los pasos siguientes: 1) La descripción típica,
de la información en materia de: 2) El bien jurídico protegido, 3) La tipicidad
objetiva, 4) La tipicidad subjetiva, 5) Grados
a) Registro, notificación e investigación de de desarrollo y finalmente 6) La pena7.
los accidentes e incidentes de trabajo y
enfermedades ocupacionales en coordi- 5.1. Descripción típica
nación con el Ministerio de Salud.
En este caso lo constituye el texto del artículo
b) Registro, notificación e investigación de 168–A del Código Penal, el cual define en su
los incidentes peligrosos. texto un tipo básico y un tipo calificado.
c) Recopilación, análisis y publicación de
El tipo básico está definido en el primer
estadísticas sobre accidentes de trabajo,
párrafo del artículo 168–A, en los términos
enfermedades ocupacionales e incidentes
peligrosos. siguientes:
“El que, infringiendo las normas de seguridad y
La inspección de trabajo está encargada de salud en el trabajo y estando legalmente obligado,
vigilar el cumplimiento de las normas de no adopte las medidas preventivas necesarias para
seguridad y salud en el trabajo, de observar que los trabajadores desempeñen su actividad, po-
el incumplimiento de estas, exigirá las respon- niendo en riesgo su vida, salud o integridad física.”
sabilidades administrativas que procedan, así Por su parte el segundo párrafo del artículo
como, aplicará las sanciones establecidas en 168–A define el tipo cualificado en los térmi-
la Ley N.° 28806 Ley General de Inspección nos siguientes:
del Trabajo.
7 BRAMONT ARIAS TORRES, Luis Alberto y GARCÍA
De acuerdo a lo establecido en el artículo 99
CONTIZANO, María del Carmen, Manual de derecho
de la Ley N.° 29783, si fruto de la inspección penal-Parte especial, 4.ª ed., San Marcos, Lima, 1998,
en el centro de labores, se aprecian indicios de pp. 29-33.

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 143


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial


“Si, como consecuencia de una inobservancia de Las condiciones en que se trabaje deben ser
las normas de seguridad y salud en el trabajo, tales, que procuren evitar la presencia de
ocurre un accidente de trabajo con consecuencias
de muerte o lesiones graves, para los trabajadores accidentes de trabajo o enfermedades profe-
o terceros.” sionales, esto puede lograrse en la medida que
los empleadores cumplan la normatividad que
5.2. Bien jurídico existe sobre seguridad y salud en el trabajo.
Según Bramont, “El bien jurídico es el interés
jurídicamente protegido, es aquello que la
sociedad establece como su fundamento IMPORTANTE
básico para lograr un desarrollo armónico
y pacífico (es un valor ideal de carácter Pueden ser sujetos pasivos de este
inmaterial)”8. delito en su modalidad básica, tan-
to los trabajadores del régimen la-
A decir de Hurtado citando a Binding define boral de la actividad privada, tra-
el bien jurídico como: “(…) todo lo que, aun bajadores y funcionarios del sector
no constituyendo derecho, es valorado por el público, como los sujetos a regíme-
legislador como condición para que la vida nes especiales y trabajadores por
comunitaria se desarrolle normalmente”9. cuenta propia.
Sobre este concepto podemos decir que para
ciertos sectores de la doctrina la protección de
5.3. Tipicidad objetiva
bienes jurídicos no sería el principal objeto del
Derecho penal; nosotros nos adherimos a la Está constituida por los sujetos (activo y pasi-
tesis contraria, pues, el artículo IV del Título vo) y la conducta descrita en la norma penal.
Preliminar de nuestro Código Penal, considera a. El sujeto activo
que solo son objeto de penalización aquellas El sujeto activo es la persona que ejecuta
conductas que impliquen “… la lesión o la conducta delictuosa. Al respecto Mu-
puesta en peligro de bienes jurídicos tutelados ñoz nos dice lo siguiente: “el delito como
por la ley”. Es decir que el concepto de bien obra humana siempre tiene un autor,
jurídico es determinante para establecer si una aquel que precisamente realiza la acción
conducta debe ser o no considerada como prohibida. Normalmente, en el tipo se
infracción penal. alude a dicho sujeto con expresiones
De acuerdo al artículo 168–A incorporado al impersonales como “el que” o “quien”.
Código Penal por la Ley N.° 29783, el bien En estos casos, el sujeto activo puede ser
jurídico protegido es la seguridad y salud en cualquiera (delitos comunes), al margen
el trabajo, y más ampliamente la vida y la de que después pueda o no ser respon-
integridad de los trabajadores. sable del delito en cuestión, si tiene las
facultades psíquicas mínimas necesarias
A efectos de aplicar la norma en comentario
debe entenderse por seguridad y salud en el para la culpabilidad”10.
trabajo, el derecho que tiene toda persona Tratándose del delito materia de comen-
de laborar en condiciones que garanticen su tario, el sujeto activo puede ser:
vida, salud e integridad física. i. El empleador, si es persona natural
o su representante legal, si es perso-
na jurídica; pues, de acuerdo con el
artículo 39 inc. a) del Decreto Supre-
8 BRAMONT ARIAS TORRES, Luis Alberto y GARCÍA
CONTIZANO, María del Carmen, Manual de derecho
penal-Parte especial, cit., p. 173.
9 HURTADO POZO, José, Manual de derecho penal. Parte 10 MUÑOZ CONDE, Francisco, Teoría general del delito,
general I. 3.ª, Grijley, Lima, 2005, pp.15-16. 2.ª, Valencia, 1999, p.37

144 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Análisis legal
mo N.° 009-2005-TR concordante Ley de Productividad y Competitividad
con el inc. a) del artículo 49 de la Laboral aprobado por Decreto Supremo
Ley N.° 29783, tiene la obligación N.° 003-97-TR, en toda prestación
de “garantizar la seguridad y la salud personal de servicios remunerados y
de los trabajadores en el desempeño subordinados, se presume la existencia
de todos los aspectos relacionados de un contrato de trabajo a plazo inde-
con su labor, en el centro de trabajo terminado.
o con ocasión del mismo”. En consecuencia de acuerdo al artículo 2
El empleador está obligado a ejercer de la Ley N.° 29783, pueden ser sujetos
un firme liderazgo y notorio respaldo pasivos de este delito en su modalidad
a las actividades de su empresa en básica, tanto los trabajadores del régimen
materia de seguridad y salud en el laboral de la actividad privada, trabaja-
trabajo, además, por tener la obli- dores y funcionarios del sector público,
gación de garantizar la seguridad como los sujetos a regímenes especiales
y la salud de todos los que laboran y trabajadores por cuenta propia.
bajo su mando, debe suministrar y En el caso del tipo calificado el sujeto
mantener un ambiente de trabajo pasivo no solo puede ser un trabajador,
seguro y saludable en cumplimiento sino también un tercero, es decir, una
de las normas de seguridad y salud persona sin relación laboral con el sujeto
en el trabajo, a su vez, de acuerdo al activo, por así preverlo el segundo párrafo
art. II del T.P. de la Ley N.° 29783, del artículo 168–A del Código Penal.
asume las implicancias económicas
c. El comportamiento
legales y de cualquier otra índole
a consecuencia de un accidente o Respecto del comportamiento Bramont y
enfermedad que sufra el trabajador Garcia nos dicen que: “es la conducta des-
en el desempeño de sus funciones o crita en el tipo penal. Se tendrá en cuenta
como su consecuencia. que esta puede ser realizada mediante
una acción o mediante una omisión”11.
ii. Cualquier persona; que estando
En el delito de atentado contra las condiciones
legalmente obligado, infrinja las
de seguridad y salud en el trabajo, su tipo bá-
normas de seguridad y salud en sico consiste en un comportamiento que pone
el trabajo, así como no adopte las en riesgo la vida, salud o integridad física del
medidas preventivas necesarias para trabajador por la inobservancia de las normas
que los trabajadores desarrollen su de prevención de riesgos laborales.
actividad. Esta figura es un delito de peligro abs-
b. El sujeto pasivo tracto, por lo que no es necesario que el
Es la persona titular del bien jurídico trabajador sea víctima de algún accidente
lesionado o puesto en peligro. de trabajo o enfermedad profesional, solo
basta que exista el riesgo de sufrirlos,
El sujeto pasivo del tipo básico solo como consecuencia de la conducta del
puede ser, según el texto de la norma, sujeto activo de infringir las normas de se-
un trabajador, entendiéndose como tal, guridad y salud en el trabajo y no adoptar
toda persona que empieza a prestar las medidas preventivas necesarias para
servicios personales y subordinados para evitar el riesgo en la salud o integridad
otro, cualquiera que fuere la naturaleza física del trabajador.
de los mismos o las condiciones en que
los desarrolla, ya que de conformidad
con el artículo 4° del Texto Único Orde- 11 BRAMONT ARIAS TORRES, Luis Alberto y GARCÍA
CONTIZANO, María del Carmen, Manual de derecho
nado del Decreto Legislativo N.° 728, penal-Parte especial, cit., p. 30.

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 145


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial


El delito de atentado contra las condicio- La consumación del tipo calificado se produ-
nes de seguridad e higiene industriales cirá como consecuencia de la conducta del
en su tipo calificado es un delito de sujeto activo en la medida que se produzca
resultado, pues, para su consumación el resultado de lesiones graves o muerte de
se requiere como consecuencia de la un trabajador o de un tercero.
inobservancia de las normas de seguri-
dad y salud en el trabajo se produzca el
resultado de lesiones graves o muerte del CONCLUSIÓN MÁS IMPORTANTE
trabajador o terceros a consecuencia de
un accidente de trabajo. El artículo 168–A, constituye un
avance respecto de la anterior re-
5.4. Tipicidad subjetiva dacción del artículo 168 del Código
Según Hurtado, “el aspecto subjetivo del Penal, pues, tipifica con claridad el
tipo legal está constituido por las referencias delito de atentado contra las con-
al mundo interno del autor utilizadas para diciones de seguridad e higiene
describir el acto incriminado”12. industriales, sin embargo, creemos
que también debió tipificar como
De acuerdo a la definición antes dada po- delito los casos en que por culpa
demos decir que el tipo subjetivo es doloso, se lesione los bienes jurídicos a los
ya que resulta necesario que el sujeto activo que hace referencia la conclusión
tenga conciencia que con la infracción de las anterior.
normas de seguridad y salud en el trabajo
pone en riesgo la vida, salud e integridad física
del trabajador, o que puede causar lesiones 5.6. La penalidad
graves o muerte, y a pesar de ello continúe La pena es una privación o restricción de de-
con su conducta. rechos impuesta mediante una sentencia por
5.5. Grados de desarrollo del delito la autoridad judicial competente.
El estudio de los grados de desarrollo del En el caso del delito previsto en el artículo
delito implica analizar la tentativa del delito 168-A del Código Penal, incorporado por la
y la consumación del mismo. Ley N.° 29783, la pena para el delito en su
forma básica señala que el sujeto activo del
Según Villavicencio, “los actos que se extien-
delito será reprimido con una pena privativa
den desde el momento en que comienza la
de libertad no menor de dos años ni mayor
ejecución hasta antes de la consumación son
de cinco, a su vez, en el caso de la forma
actos de tentativa”13.
calificada, la pena privativa de libertad será
En el caso del delito materia de estudio por no menor de cinco ni mayor de diez años.
tratarse de un delito doloso, es admisible la
tentativa. No podemos dejar de destacar que confor-
me al artículo 53 de la Ley N.° 29783, el
En cuanto a la consumación del tipo básico, incumplimiento del empleador del deber
esta se presentará cuando el sujeto activo de prevención de riesgos laborales genera la
realice todos los elementos del tipo penal obligación de pagar las indemnizaciones a
sin necesidad de causar lesión alguna al bien las víctimas, o a sus derechohabientes, de los
jurídico protegido por tratarse de un delito accidentes de trabajo y de las enfermedades
de peligro. profesionales.
Si el daño al trabajador se ha comprobado
12 HURTADO POZO, José, Ob. cit., p. 447. producto de la vía inspectiva, el Ministerio
13 VILLAVICENCIO TERREROS, Ob. cit., p. 420. de Trabajo y Promoción de Empleo será el

146 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Análisis legal
que determine el pago de la indemnización culo 168 del Código Penal, pues, tipifica
respectiva. con claridad el delito de atentado contra
las condiciones de seguridad e higiene
6. Conclusiones industriales, sin embargo, creemos que
también debió tipificar como delito los
Luego del análisis realizado a la manera como
casos en que por culpa se lesione los
nuestra legislación protege penalmente la se-
bienes jurídicos a los que hace referencia
guridad y salud en el trabajo, podemos llegar
la conclusión anterior.
a las conclusiones siguientes:
1. La siniestralidad laboral constituye un 7. Bibliografía
grave problema laboral que afecta al BAYLOS GRAU, Antonio y TERRADILLOS,
Perú, frente al cual el Estado peruano Juan, Derecho penal del trabajo, 2.ª, Trotta,
recién ha tomado una decisión de política 1977.
criminal estableciendo la criminalización
BRAMONT ARIAS TORRES, Luis Alberto y
primaria de las conductas que ponen en
GARCÍA CONTIZANO, María del Carmen,
peligro o lesionan la seguridad y salud en Manual de derecho penal-Parte especial,
el trabajo con la incorporación al Código 4.ª, San Marcos, Lima, 1998.
Penal del artículo 168–A.
BRAMONT ARIAS TORRES, Luis Alberto,
2. Las medidas de control social administra- Manual de derecho penal-Parte general,
tivas, tales como son las inspecciones y EDDILI, Lima, 2005.
las multas a cargo del servicio inspectivo
DEVEALI, Mario, Tratado de derecho del trabajo,
del Ministerio de Trabajo y Promoción,
T. I, Editora La ley, 1961.
no han resultado ser hasta el momento
un elemento disuasivo de la violación de HUANCAHUARI FLORES, Simeón, Prevención
los reglamentos de seguridad y salud ocu- e indemnización por accidentes de trabajo
pacionales, lo que favorece el incremento y enfermedades ocupacionales, Grijley,
de los accidentes de trabajo muchos de Lima, 2011.
ellos con resultado de muerte. HURTADO POZO, José, Manual de derecho
3. El delito contra la seguridad y salud penal. Parte general I. 3.ª, Grijley, Lima,
en el trabajo, tiene como bien jurídico 2005.
penalmente protegido la seguridad MUÑOZ CONDE, Francisco, Teoría general del
ocupacional, pero no entendido como delito, 2.ª, Valencia, 1999.
un bien jurídico autónomo sino ligado VILLAVICENCIO TERREROS, Felipe, Derecho
a la vida, la salud y la integridad física penal–Parte general, Grijley, Lima, 2000.
del trabajador. VILLAVICENCIO TERREROS, Felipe, Dere-
4. El artículo 168–A, constituye un avance cho penal–Parte general, Grijley, Lima,
respecto de la anterior redacción del artí- 2006.

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 147


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial

NOS PREGUNTAN Y CONTESTAMOS


Nos preguntan y contestamos

Contenido
CONSULTA n° 1 ¿Cuáles son los elementos configuradores del delito de peculado de uso?

CONSULTA n° 2 Alcances sobre el delito de tráfico de influencias

CONSULTA N° 1
Durante el despliegue del operativo denominado “Control ciudadano en
Semana Santa” se detectó que el vehículo de Placa de Rodaje Nº AJQ
370 de marca Toyota (Modelo Struck, color negro y año de fabricación
2014) de propiedad de la Municipalidad Provincial de La Suerte, estaba
ocupada en el asiento posterior por dos féminas con evidentes signos
de haber ingerido bebidas alcohólicas; y, el conductor manifestó que su
Jefe, el señor alcalde provincial, le había ordenado que vaya a dejar a
cada una de estas dos personas en sus respectivos domicilios; y, luego de
ello, vuelva al centro nocturno donde lo recogería para posteriormente
dejarlo en su domicilio. El Conductor señaló que el vehículo estaba asig-
nado al servicio personal del alcalde por razón del cargo. ¿Qué delito se
configuraría?*

El artículo 388 de nuestro Código Penal regu- pertenecer a la Administración pública o que
la el tipo penal que subsume el caso descrito, se hallen bajo la guarda del funcionario.
y conforme a la última modificación dicho
Respecto del primer elemento (i) podemos
tipo penal establece básicamente, en su pri-
decir, que los bienes del Estado tiene una
mer párrafo, que “El funcionario o servidor
utilidad estrictamente pública, es decir se
público que, para fines ajenos al servicio, usa
usan para servicios públicos, y nunca pri-
o permite que otro use vehículos, máquinas o
vados, por lo que cuando el funcionario
cualquier otro instrumento de trabajo perte-
infringe el deber de usar solo en cuando
necientes a la Administración pública o que
sea de naturaleza pública habrá cumplido
se hallan bajo su guarda, será reprimido”, es
con la exigencia del tipo penal. En general,
lo que se denomina como peculado de uso.
el servicio privado que se le puede dar, se
En este delito podemos encontrar básica-
presentaría cuando se usan para fines fami-
mente tres elementos constitutivos del tipo
liares, amicales, etc. Por tanto, “dicho uso
penal: (i) fines ajenos al servicio Público, (ii)
en fines ajenos al servicio presupone ya la
usar o permitir el uso, y (iii) los bienes deben
presencia de beneficio para el sujeto activo o
para los terceros que resultan favorecidos”1;
en nuestro caso, la conducta del alcalde se
* Corresponde a la pregunta N.º 211 del balotario for-
mulada por el CNM, por motivo de las convocatorias
001, 002 y 003-2014-SN/CNM, cuya evaluación se 1 ROJAS VARGAS, Fidel, Delitos contra la Administración
realizó el 25 de abril de 2014. pública, 4.ª ed., Grijley, Lima, 2007, p. 540.

148 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Nos preguntan y contestamos
subsume perfectamente en este elemento. un contratista que haya suscrito un contrato
(ii) El segundo elemento, contiene conductas con el Estado. (iii) El tercer elemento indis-
de acción y de omisión, el usar es servirse pensable es que los vehículos, máquinas o
de la utilidad del bien para fines privadas, cualquier otro instrumento deben pertenecer
mientras que permitir el uso, es una conducta a la Administración Pública o en todo caso se
omisiva, como se trata de un garante, el tipo hallan bajo la custodia de la Administración
penal se configura con el solo permitir que Pública; en el caso en análisis el vehículo es
otro use para fines privados, este otro natu- propiedad de la municipalidad.
ralmente puede ser cualquier persona natural
o jurídica; incluso el tipo penal reprocha la Fundamento legal:
conducta de un particular cuando se trate de Código Penal: Artículo 388.

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 149


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial

CONSULTA N° 2
Óscar López es una persona muy relacionada en diversos ámbitos; y, entre
sus conocidos se encuentra el magistrado Maison que está conociendo
un caso civil donde una de las partes es un gran amigo de Óscar llamado
David. Óscar tiene conocimiento del tema y, en una reunión social, le
dice a David que Maison es muy amigo de él; y, que a cambio de unos
$20,000.00 podría interceder ante su amigo para que el pronunciamiento
salga a su favor. ¿Qué delito estaría cometiendo Óscar?*

Nos encontramos en una situación en que comprobarse que verdaderamente es amigo


Óscar invoca que tiene influencias ante un de Óscar el magistrado que conoce el caso,
magistrado, pues es su amigo conocido, pues de no ser verdaderamente su amigo nos
quien precisamente tiene en su despacho un encontraríamos en la modalidad simulada.
expediente en el cual se encuentra implicado Ahora bien, la doctrina es partidaria de la
a su vez otro amigo suyo (David), a quien le influencia real, pero en la influencia simulada
ofrece interceder en su caso a cambio de un o irreal no se encuentran muy satisfechos,
pago. El caso se subsume dentro del delito pues no habría lesividad alguna a la institución
de Tráfico de influencias, en la modalidad de que se pretende proteger como bien jurídico;
Tráfico de influencias reales. no obstante a ello algunos pretenden man-
tener por cuestiones de prevención general,
El delito mencionado puede ser consumado
mientras que para otros se podría configurar
bajo dos modalidades de influencia. Esta pue-
mejor el delito de estafa. Pero por principio
de ser real o simulada, así prescribe nuestro
de legalidad, debemos manifestar que Óscar
Código Penal (art. 400): “El que, invocando
sería responsable del delito de tráfico de in-
o teniendo influencias reales o simuladas,
fluencias en la modalidad real, de ser cierta su
recibe, hace dar o prometer para sí o para
amistad, sino será en la modalidad simulada.
un tercero, donativo o promesa o cualquier
otra ventaja o beneficio con el ofrecimiento Por otro lado de aceptar la propuesta de
de interceder ante un funcionario o servidor Óscar, también David respondería jurídico-
público que ha de conocer, esté conociendo o penalmente como cómplice primario. Es ne-
haya conocido un caso judicial o administra- cesario señalar que en este punto la doctrina
tivo, será reprimido…”, y también el agente se encuentra separada, pues para algunos
puede ser un funcionario o servidor públi- responde, mientras que para otro sector no
co. En nuestro caso hay influencia real, de deben responder, pues el tipo penal no san-
ciona dicha conducta, pero a nuestro entender
también deben responder penalmente.
* Corresponde a la pregunta N.º 220 del balotario for-
mulada por el CNM, por motivo de las convocatorias Fundamento legal:
001, 002 y 003-2014-SN/CNM, cuya evaluación se
realizó el 25 de abril de 2014. Código Penal: Artículo 400

150 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Reseña de jurisprudencia

RESEÑA DE JURISPRUDENCIA

Reseña de jurisprudencia
R. N. N.° 941.2014
Callao
La aplicación actual del artículo 173
inc. 3 del CP
RN. N.° 941.2014 CALLAO
TEMA La aplicación actual del artículo 173 inc. 3 del CP
FECHA DE EMISIÓN / 14-11-2014 / 19-11-2014
PUBLICACIÓN
NORMAS APLICADAS Código Penal (D. Leg. N.° 635): Art. 173 inc. 3.
CONTEXTO FÁCTICO Mario Alberto Cancino Cruz es condenado el 31-01-14 en calidad de autor como
autor del delito contra la libertad sexual-violación de menor de edad (en agravio de
R.D.S.A., imponiéndole doce años de pena privativa de libertad efectiva.
EXTREMOS DE LA PRE- El sentenciado fundamentó su recurso de nulidad, señalando que: a) el colegiado no
TENSIÓN ha considerado la declaración uniforme y coherente de su patrocinado quien refiere
que mantuvo una relación extramatrimonial con la supuesta agraviada con quien
mantuvo relaciones sexuales con su consentimiento, y que la sindicación inicial en su
contra se dio por despecho, ya que él decidió no continuar con la relación; b) habría
actuado en error de tipo en la creencia que la agraviada tenía 18 años de edad.
CRITERIOS DEL ÓRGA- Este tipo penal previsto en el artículo 173, inciso 3, del Código Penal, prevé como
NO JURISDICCIONAL conducta reprochada el tener acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal o realiza
otros actos análogos introduciendo objetos o partes del cuerpo por alguna de las dos
primeras vías, con una menor de edad, que tiene más de diez y menos de catorce
años, disponiendo una sanción punitiva no menor de veinticinco ni mayor de treinta
años, norma que estaba vigente al momento de los hechos; no obstante, el tipo
penal previsto por el inciso 3) del artículo 173 del Código Penal a la fecha mediante
sentencia del Tribunal Constitucional en el expediente N.° 00008-2012- PI-TC que
fue declarado inconstitucional y ha sido derogado mediante Ley N.° 30076 de fecha
19 de agosto de 2013 lo cual importa, que la conducta imputada en abstracto sería el
tipo base del delito de violación sexual previsto en el artículo 170° del Código Penal.

texto del recurso de nulidad

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA


SALA PENAL PERMANENTE
R. N. N.° 941.2014
CALLAO

Lima, catorce de noviembre de dos mil catorce

VISTO: el recurso de nulidad interpuesto por el sentenciado Mario Alberto Cancino Cruz,
contra la sentencia de fecha treinta y uno de enero de dos mil catorce, mediante la cual fue
condenado como autor del delito contra la libertad sexual-violación de menor de edad, en
agravio de R.D.S.A., imponiéndole doce años de pena privativa de libertad efectiva. Con lo
expuesto por el señor Fiscal Supremo en lo Penal. Interviniendo como ponente el Señor Juez
Supremo Luis Alberto Cevallos Vegas.

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 151


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial

CONSIDERANDO
PRIMERO: FUNDAMENTOS DE LOS RECURSOS
1.1. El sentenciado fundamentó su recurso de nulidad a fojas un mil treinta y uno, señalando
que: a) el colegiado no ha considerado la declaración uniforme y coherente de su patrocinado
quien refiere que mantuvo una relación extramatrimonial con la supuesta agraviada con quien
mantuvo relaciones sexuales con su consentimiento, y que la sindicación inicial en su contra
se dio por despecho, ya que él decidió no continuar con la relación; b) habría actuado en
error de tipo en la creencia que la agraviada tenía 18 años de edad; c) el certificado médico
no arroja la presencia de lesiones o signos de violencia, lo cual acredita que las relaciones
sexuales fueron consentidas; y d) por último, considera que la imputación de la agraviada
no posee los requisitos esenciales para determinar una situación suficiente, debido a que su
versión no ha sido uniforme.
SEGUNDO: HECHOS IMPUTADOS
2.1. Según la acusación fiscal de fojas cuatrocientos sesenta y nueve, se le atribuye al imputado
Mario Alberto Cancino Cruz, haber abusado sexualmente de la menor agraviada, quien se
desempeñaba como niñera en el hogar del imputado, siendo que el 24 de junio de 2009,
en horas de la mañana, aprovechando que ambos se encontraban solos en el inmueble me-
diando la fuerza logró violentarla sexualmente; actos lascivos que pretendió reiterar el día
03 de julio del mismo año, cuando la víctima se encontraba realizando labores de limpieza,
pero que no se consumó debido a la resistencia de la víctima y a la interrupción del hijo del
procesado de cuatro años, siendo la agraviada amenazada y acosada constantemente por el
procesado hasta el día 13 de julio de 2009, que decidió retirarse del inmueble, interponiendo
la denuncia el día 24 de julio del mismo año.
TERCERO: FUNDAMENTOS DE LA DECISIÓN
3.1. El artículo ciento treinta y nueve, inciso diez, de la Constitución Política del Perú, dispone
que: “Son principios y derechos de la función jurisdiccional: [...] 10. El principio de no ser
penado sin proceso judicial”. Esta exigencia constitucional importa que para la imputación
de responsabilidad penal, debe anteceder a la condena un proceso, en el cual se investiguen
los hechos imputados; se acopie material probatorio útil, idóneo y pertinente; se efectúe una
acusación; se realice un juicio donde se actúen los medios de prueba admitidos y se logre el
convencimiento del juez, en grado de certeza, respecto de la ocurrencia de los hechos y la
vinculación de estos con el procesado. Al respecto, LUIGI FERRAJOLI señala que: “[...] si la
jurisdicción es la actividad necesaria para obtener la prueba de que un sujeto ha cometido un
delito, hasta que esa prueba no se produzca mediante un juicio regular, ningún delito puede
considerarse cometido y ningún sujeto puede ser considerado culpable ni sometido a pena.
En este sentido, el principio de jurisdiccionalidad al exigir, en sentido lato, que no exista culpa
sin juicio, y en sentido estricto que no haya juicio sin que la acusación sea sometida a prueba
y a refutación, postula la presunción de inocencia del imputado hasta prueba en contrario
sancionada por la sentencia definitiva de condena”1.
3.2. La garantía antes descrita está vinculada directamente con la de presunción de inocencia,
prescrita en el artículo 2, inciso 24), parágrafo “e”, de la Constitución. Según la cual, todo
ciudadano que es imputado de la comisión de un delito, debe ser considerado inocente hasta
que no se declare su responsabilidad penal a través de una sentencia definitiva. Respecto de
esta garantía señala B. J. MAIER, que: “[...] su contenido, al menos para el Derecho Procesal
Penal, es claro: la exigencia de que la sentencia de condena y, por ende, la aplicación de una
pena solo puede estar fundada en la certeza del tribunal que falla acerca de la existencia de
un hecho punible atribuible al acusado. Precisamente, la falta de certeza representa la impo-
sibilidad del Estado de destruir la situación de inocencia, construida por la ley (presunción),
que ampara al imputado, razón por la cual ella conduce a la absolución”2.

1 FERRAJOLI, Luis. Título original Diritto e ragione. Teoria del garantismo penale. Traducción Derecho y razón-Teoría
del Garantismo Penal. Primera edición española. Madrid: Editora Trotta. 1995, pág. 549.
2 MAIER, JULIO B. J. Derecho Procesal Penal. Tomo I. Fundamentos. Segunda edición. Buenos Aires: Editores del
Puerto. 1995, pág. 495.

152 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Reseña de jurisprudencia

3.3. Se le atribuye al imputado la comisión del delito de violación sexual de menor de edad en
agravio del menor de iniciales G.C.F. este tipo penal previsto en el artículo 173, inciso 3, del
Código Penal, prevé como conducta reprochada el tener acceso carnal por vía vaginal, anal
o bucal o realiza otros actos análogos introduciendo objetos o partes del cuerpo por alguna
de las dos primeras vías, con una menor de edad, que tiene más de diez y menos de catorce
años, disponiendo una sanción punitiva no menor de veinticinco ni mayor de treinta años,
norma que estaba vigente al momento de los hechos, no obstante, el tipo penal previsto
por el inciso 3) del artículo 173 del código penal a la fecha mediante sentencia del Tribunal
Constitucional en el expediente N.° 00008-2012- PI-TC fue declarado inconstitucional y ha
sido derogado mediante ley N° 30076 de fecha 19 de agosto del 2013, lo cual importa, que
la conducta imputada en abstracto sería el tipo base del delito de violación sexual previsto
en el artículo 170° del código penal.
Este tipo penal tiene como bien jurídico protegido la libertad sexual, que imponía la posibi-
lidad de cualquier persona de poder decidir válidamente sobre la esfera de su sexualidad,
resultando relevante el consentimiento que pueda prestar.
3.4. Para poder imputar el delito de violación sexual, debe acreditarse cada uno de los elementos
constitutivos del tipo penal. En ese sentido, debe probarse que el sujeto activo haya ejercido
contra la víctima violencia o grave amenaza dirigida a quebrar su resistencia y con ello tener
acceso carnal por vía bucal, vaginal o anal, o realiza otros actos análogos introduciendo objetos
o partes del cuerpo por alguna de las dos primeras vías.
El tipo penal requiere que los medios comisivos –violencia o amenaza– se dirijan a trasgredir
la voluntad del sujeto pasivo.
En ese sentido, el principal punto que plantea el recurso del sentenciado es determinar si la
agraviada prestó su consentimiento para mantener relaciones sexuales y la no concurrencia
de medios comisivos; comprobar ello implica que de haber concurrido el consentimiento
la conducta resultaría atípica, de existir duda respecto del consentimiento devendría en la
absolución del imputado en aplicación de indubio pro reo y, en caso, se arribe a la certeza
respecto a la inconcurrencia del consentimiento, por ende, la presencia de un medio comisivo
y la afectación a la libertad sexual, debe declararse la culpabilidad del imputado.
3.5. De la revisión de autos se verifica del Certificado Médico Legal N.° 010661- H, de fecha
veinticuatro de julio de dos mil nueve, que se concluyó que la agraviada presentaba himen
con desfloración antigua, ano con signos de acto contranatura antiguo, no obstante, no se
advirtió la presencia de lesiones en la integridad de la menor. Con la evaluación de esta
prueba actuada en juicio, se acredita que la agraviada habría mantenido relaciones sexuales
tanto por vía vaginal como por vía anal.
3.6. Según lo dispuesto en el acuerdo plenario de las Salas Penales Permanente y Transitoria de la
Corte Suprema de la República número 2-2005/CJ-116, en los delitos contra la libertad sexual
para que la declaración del agraviado tenga suficiencia probatoria que permita imputar el
evento delictivo y la vinculación a una persona, debe reunir las siguientes garantías de certeza:
a) persistencia en la incriminación, b) verosimilitud y c) ausencia de incredibilidad subjetiva.
3.7. En el caso de autos, se verifica que la imputación se ha basado en la declaración de la
agraviada, quien a nivel policial durante la entrevista única –de fojas tres–, habría señalado
que se desempeñó como niñera de los hijos del imputado y que en ese contexto, este habría
abusado sexualmente de ella el 24 de junio de 2009 y en otra oportunidad, por vía anal y
vaginal, siendo que en su momento no comunicó nada a la esposa del imputado ni denunció
el hecho porque la habría amenazado de que no le iban a creer, denunciándolo el día 26 de
julio de 2009 por insistencia de su hermana. Asimismo, al ser preguntada de si había tenido
relaciones sexuales con alguno de sus enamorados respondió que a los quince años había
tenido con Raúl. No obstante ello, la agraviada en juicio ha señalado que efectivamente tuvo
relaciones con el imputado, pero que estas habían sido consentidas al tener una relación
sentimental con este. Por tanto, individualmente la declaración de la menor no produce cer-
teza ni convicción respecto de los hechos imputados, no solo por la variación de su versión
en juicio sino también, por cuanto, no se ha podido corroborar que hayan concurrido los
medios comisivos violencia o grave amenaza, ya que el certificado médico presentado no
arriba a estas conclusiones.

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 153


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial

3.8. Siendo ello así, al no haberse actuado prueba suficiente que acredite fehacientemente la
existencia del delito y la responsabilidad penal del imputado, subsiste duda razonable res-
pecto de los puntos antes indicados; en cuanto a la materialización del delito, por no haberse
determinado que la agraviada sufrió afectación sexual mediando violencia o grave amenaza, y
también respecto la responsabilidad penal del sentenciado ya que la agraviada ha declarado
que ha sido con su consentimiento.
Es por ello que debe precederse a declarar la nulidad de la sentencia recurrida y disponer la
absolución del recurrente, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 284 del Código de
Procedimientos Penales.
Por estos fundamentos;
I.- Declararon HABER NULIDAD en la sentencia de fecha treinta y uno de enero de dos mil
catorce, mediante la cual se condena a Mario Alberto Cancino Cruz como autor del delito
contra la libertad sexual-violación de menor de edad, en agravio de R.D.S.A., imponiéndole
doce años de pena privativa de libertad efectiva, reformándola se le ABSUELVE de la acusación
fiscal, por el referido delito y agraviado; SE ORDENA el archivo definitivo de lo actuado, la
anulación de sus antecedentes penales y judiciales generados como consecuencia del presente
proceso.
II.- SE ORDENA la inmediata libertad del absuelto, siempre y cuando no exista en su contra,
alguna orden o mandato de detención emanado por autoridad competente; OFICIÁNDOSE vía
fax con tal fin a la Sala Superior correspondiente; interviniendo los señores jueces supremos
Príncipe Trujillo y Vinatea Medina por licencia de los señores jueces supremos Villa Stein y
Neyra Flores respectivamente, y los devolvieron.
S.S.
PARIONA PASTRANA / BARRIOS ALVARADO / PRINCIPE TRUJILLO / VINATEA MEDINA / CE-
VALLOS VEGAS / CV/paar

154 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Reseña de jurisprudencia

RESEÑA DE JURISPRUDENCIA

Reseña de jurisprudencia
R. N. N.° 2470-2013
La Libertad
Los elementos del delito de robo

R. N. N.° 2470-2013 LA LIBERTAD


TEMA Los elementos del delito de robo
FECHA DE EMISIÓN / 17-07-2014 / 04-11-2014
PUBLICACIÓN
NORMAS APLICADAS Código Penal (D. Leg. N.° 635): Art. 188.

CONTEXTO FÁCTICO Armando Ricardo Huamán Rojas habría participado en diversos asaltos cometidos,
conjuntamente con sus cosentenciados Marilú Natividad Sandoval Salas –condenada a
veinte años de pena privativa de libertad, y Ricardo Robert Reyes Espejo –condenado
a trece años de pena privativa de libertad.
EXTREMOS DE LA PRE- El sentenciado Huamán Rojas al fundamentar su recurso de nulidad precisa que el
TENSIÓN delito de asociación ilícita para delinquir supone la existencia de una organización
de personas con reparto de roles; sin embargo, en el presente caso, ninguno de los
procesados ya sentenciados lo conocen, tampoco saben su nombre ni su domicilio
CRITERIOS DEL ÓRGA- El delito de robo sanciona a quien se apodera ilegítimamente de un bien mueble,
NO JURISDICCIONAL total o parcialmente ajeno, para aprovecharse de él, sustrayéndolo del lugar en el
que se encuentra, mediante el empleo de violencia contra la persona o bajo amenaza
de un peligro inminente para su vida o su integridad física.

texto del recurso de nulidad

SALA PENAL PERMANENTE


R. N. N.° 2470-2013
LA LIBERTAD

Lima, diecisiete de julio de dos mil catorce.

VISTOS: El recurso de nulidad interpuesto por el sentenciado Armando Ricardo Huamán


Rojas, contra la sentencia condenatoria, de fojas mil doscientos noventa y seis, del tres de
abril de dos mil trece.
Interviene como ponente el señor Juez Supremo Neyra Flores.

CONSIDERANDO
PRIMERO. El sentenciado Huamán Rojas al fundamentar su recurso de nulidad mediante
escrito de fojas mil trescientos veinticuatro, precisa que el delito de asociación ilícita para
delinquir supone la existencia de una organización de personas con reparto de roles; sin em-
bargo, en el presente caso, ninguno de los procesados ya sentenciados lo conocen, tampoco
saben su nombre ni su domicilio; que, se advierte que uno de ellos manifiesta que lo conoce
como “Chino Huamán”, mientras que la otra integrante de la banda, refiere que de repente el
“Chino Huamán” podría ser su persona, lo que demuestra que no integra, ni es miembro de

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 155


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial

la organización, por lo que resulta ser injusto que se le condene por dicho ilícito penal; que,
en cuanto al delito de robo agravado, indica que los intervenidos Marco Antonio Gutiérrez
Sánchez, Ricardo Robert Reyes Espejo y Marilú Natividad Sandoval Salas, no mencionaron
su nombre ni lo involucran en los hechos; que, el acusado Gutiérrez Sánchez acepta haber
participado en cuatro robos con la participación del conocido como “Sobado” y el “Chino
Huamán”; sin embargo, al primero de ellos que responde al nombre de Víctor Mendoza
Gutiérrez se le absolvió, en cambio a su persona se le condena; que, los agraviados no han
mencionado su nombre, no lo sindican, ni lo reconocen como partícipe de los hechos; que
su persona ha negado en forma coherente haber participado en el delito de robo agravado;
además, ha demostrado que en la fecha en que se cometieron los eventos delictivos, se
encontraba trabajando fuera de la ciudad de Trujillo; que la sola sindicación realizada por
Gutiérrez Sánchez en su contra, teniéndolo como “Chino Huamán”, sin estar corroborada con
otro medio probatorio, es insuficiente para que se le condene; además, los antecedentes que
presenta son de cuando era joven; por tanto, se debe declarar haber nulidad en la sentencia
impugnada y se le absuelva de la acusación fiscal formulada en su contra.
SEGUNDO. De acuerdo con el dictamen acusatorio de fojas quinientos sesenta y ocho, se
atribuyó al encausado Armando Ricardo Huamán Rojas haber participado en diversos asaltos
cometidos, conjuntamente con sus cosentenciados Marilú Natividad Sandoval Salas –conde-
nada a veinte años de pena privativa de libertad, de acuerdo con la Ejecutoria Suprema de
fojas setecientos setenta y dos– y Ricardo Robert Reyes Espejo –condenado a trece años de
pena privativa de libertad, según sentencia conformada de fojas mil ciento cuarenta y cinco–,
bajo el mismo modus operandi, en su condición de miembro de una organización destinada
a cometer ilícitos penales denominada “Los Atorrantes de Río Seco”, vinculándosele en los
siguientes hechos: a) El robo sufrido por el agraviado Walter Idelso Muñoz Fernández; así,
se tiene que el día once de diciembre de dos mil cuatro, a las seis horas con quince minutos,
aproximadamente, en circunstancias que el precitado conducía su vehículo de placa de rodaje
SD-cuatro mil ochocientos cuarenta y uno, por inmediaciones del terminal de salida de Lima,
fue abordado por un sujeto quien le solicitó sus servicios para que lo traslade hasta el centro
recreacional en Rinconada, lugar en donde aparecieron dos sujetos más, los mismos que por-
tando armas de fuego, lo amenazaron y despojaron de su vehículo, b) El robo sufrido por el
agraviado Dany Daniel Fernández Ruiz, el día siete de diciembre de dos mil cuatro, a las seis
horas, aproximadamente; así, en momentos que el precitado realizaba servicio de taxi en el
vehículo de placa de rodaje número SD-ocho mil doscientos cincuenta y ocho, por inmedia-
ciones de la Comisaría de Alto Trujillo, varios sujetos le solicitaron sus servicios y le amenaza-
ron inmediatamente con arma de fuego, luego lo arrojaron fuera del vehículo y se llevaron
dicha unidad vehicular, c) El robo sufrido por el agraviado Ramiro Agustín Saldaña Alva, el
día siete de noviembre de dos mil cuatro, a las dieciséis horas; así, en circunstancias que el
precitado se encontraba prestando servicio de taxi en el vehículo de placa de rodaje SD-cuatro
mil novecientos cuarenta y siete, cerca del terminal de Santa Cruz, un sujeto le solicitó sus
servicios con destino a la urbanización Las Casuarinas; luego, al llegar al lugar, dicho sujeto
le amenazó con arma de fuego, inmediatamente después, apareció otra persona, y cuando
intentaba defenderse forcejeando con el sujeto que le tomó el servicio, recibió un disparo
realizado por el citado sujeto, impactándole el proyectil en el muslo de la pierna derecha; en
tal circunstancia el agraviado optó por escapar del lugar, dejando el vehículo a disposición de
los asaltantes, d) El robo efectuado contra Julio Virgilio Aredo Luján, el día ocho de diciembre
de dos mil cuatro, a las veintitrés horas con quince minutos, aproximadamente; así, en cir-
cunstancias que el precitado realizaba servicio de taxi en el vehículo de pea de rodaje AL-dos
mil novecientos noventa y tres, encontrándose a altura de la División de Seguridad Vial-La
Esperanza, una mujer le solicitó sus servicios con dirección a la parte alta de La Esperanza,
en cuyo lugar esta persona sorpresivamente le quitó las llaves del vehículo, apareciendo en
esos instantes tres sujetos provistos con arma de fuego, quienes lo redujeron y lo llevaron en
el mismo vehículo hasta el cementerio, donde lo dejaron abandonado y se llevaron la citada
unidad vehicular, e) Finalmente, el robo acaecido el día veintiocho de septiembre de dos mil
cuatro, a las seis horas con veinte minutos, aproximadamente, por las inmediaciones del Hotel
Pucará, donde el chofer Roger García Mendoza y el cobrador Jaime Ricardo Araujo Ramos,
se estacionaron con la camioneta rural de placa de rodaje RD-dos mil quinientos tres, para
dirigirse a la localidad de El Platanal, circunstancia en que apareció una mujer y tres sujetos,
quienes les amenazaron con armas de fuego y los redujeron, para luego arrojarlos del vehículo
y llevarse la camioneta con dirección al lugar denominado Río Seco.

156 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Reseña de jurisprudencia

TERCERO. Toda sentencia condenatoria debe dictarse como consecuencia de la adquisición


por parte del Juzgador de un grado de certeza absoluto, respecto a la responsabilidad penal
del encausado o encausados, decisión que debe estar sustentada en suficiente material proba-
torio de cargo que sea idóneo a efectos de desvirtuar el principio de presunción de inocencia
que le asiste a todo ciudadano, en virtud del parágrafo “e”, inciso veinticuatro, del artículo
dos de la Constitución Política del Estado.
CUARTO. El delito de robo se encuentra previsto en el artículo ciento ochenta y ocho del
Código Penal, el cual sanciona a quien se apodera ilegítimamente de un bien mueble, total o
parcialmente ajeno, para aprovecharse de él, sustrayéndolo del lugar en el que se encuentra,
mediante el empleo de violencia contra la persona o bajo amenaza de peligro inminente para
su vida o su integridad física; que, asimismo, el primer párrafo del artículo ciento ochenta y
nueve del citado Cuerpo legal establece las agravantes para el indicado ilícito, las mismas que
de acuerdo con el dictamen acusatorio, en el presente caso, se encuentran referidos a que el
delito se habría cometido: a) Durante la noche o en lugar desolado, b) A mano armada, c)
Con el concurso de dos o más personas. d) En cualquier medio de locomoción de transporte
público o privado de pasajeros o de carga; asimismo, el último párrafo del precitado disposi-
tivo legal sanciona al agente que actúa en calidad de integrante de una organización delictiva
o banda, o si como consecuencia del hecho se produce la muerte de la víctima o se le causa
lesiones graves a su integridad física o mental.
QUINTO. En virtud a lo preceptuado en el artículo trescientos del Código de Procedimientos
Penales, modificado por el Decreto Legislativo número novecientos cincuenta y nueve, esta
Suprema Sala debe emitir pronunciamiento, única y estrictamente respecto a los términos de
la impugnación planteada, siendo que en el presente caso, el recurrente Armando Ricardo
Huamán Rojas ha recurrido vía recurso de nulidad la sentencia condenatoria obrante a fojas
mil doscientos noventa y seis, del tres de abril de dos mil trece, puesto que, se considera
inocente de los cargos que se le imputan.
SEXTO. En autos ha quedado acreditada la materialidad del delito imputado, en efecto, a
fojas setecientos setenta y dos y mil ciento cuarenta y cinco, obran la Ejecutoria Suprema
y sentencia conformada respectivamente, que condena a los encausados Marilú Natividad
Sandoval Salas y Ricardo Robert Reyes Espejo por los cargos planteados en la acusación fiscal,
es más el último de los mencionados se acogió a la conclusión anticipada del juicio oral, lo
que relevaba al órgano judicial de efectuar mayor análisis probatorio al respecto; asimismo,
se tienen las declaraciones prestadas por los agraviados, quienes en forma pormenorizada han
narrado la forma y circunstancias en que fueron despojados de sus automóviles (así, el agra-
viado Dany Daniel Fernández Ruiz declaró a fojas cuarenta y cuatro; Ramiro Agustín Saldaña
Alva a fojas cuarenta y ocho y trescientos sesenta y cuatro; Walter Idelso Muñoz Fernández
a fojas cincuenta y doscientos ochenta y ocho; Roger García Mendoza a fojas doscientos no-
venta; Virgilio Aredo Luján a fojas trescientos sesenta y siete; y Jaime Ricardo Araujo Ramos a
fojas trescientos sesenta y nueve); en consecuencia, estando a lo precedentemente expuesto
debe verificarse si existe material probatorio que vincule o no al recurrente Huamán Rojas con
los hechos denunciados.
SÉPTIMO. En dicho orden de ideas, se tiene que el procesado, ahora ausente, Marco Antonio
Gutiérrez Sánchez al declarar en la entrevista personal de fojas ochenta y cuatro, en presencia
del Fiscal, señaló que había participado en seis oportunidades en robo de vehículos y que en
algunos de ellos actuó en complicidad con el conocido como “Chino Huamán”; asimismo,
en su manifestación policial de fojas sesenta y siete, también en presencia del representante
del Ministerio Público, corroboró dicha vinculación con el delito de robo agravado, aunque
aclaró que no había participado en seis ocasiones, sino solo en cuatro robos, pero en todos
ellos precisó que había intervenido con el conocido como “Chino Huamán”; en dicho senti-
do Gutiérrez Sánchez dijo: “...Que no participó en seis asaltos como le dijo al representante del
Ministerio Público, sino solamente cuatro veces; la primera de ellas fue en la segunda semana del
mes de octubre de dos mil cuatro, en dicha ocasión tomó una carrera a un taxi Tico a la altura del
grifo Calín con dirección al grifo REPSOL, donde le esperaba el ‘Chino Huamán’, al llegar a dicho
lugar apagó el motor del carro, en dicho momento apareció el ‘Chino Huamán’ y apuntándole con
arma de fuego al chofer lo hicieron bajar de la unidad móvil, para luego tomar el volante y darse a
la fuga con dirección a la calle veinticinco de diciembre donde está la señora Imelda quien le pro-
porciona una cochera que había sido contratada por Marilú Natividad Sandoval Salas. El segundo
asalto fue la primera semana del mes de noviembre de dos mil cuatro, así tomó una carrera por la

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 157


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial

salida a Lima, a las veinte horas aproximadamente, solicitándole al chofer que lo llevara a la espalda
del grifo REPSOL, en dicha oportunidad abordó un vehículo station wagon; que al llegar al lugar lo
estaba esperando el ‘Chino Huamán’ y ‘Vico’, una vez allí logró apagar el motor del carro y el hiño
Huamán’ sacó a relucir un arma de fuego y bajaron al chofer, luego subieron y se llevaron el carro a
la misma cochera. El tercer vehículo fue robado en la segunda semana del mes de noviembre, tomó
la carrera en el mismo lugar que el caso anterior, fue un vehículo station wagon, con dirección al
centro Huamachuquino donde lo estaban esperando el ‘Chino Huamán’ y ‘Vico’, procediendo bajo
la misma modalidad, llevando el carro a la cochera contratada por Mary. Con relación al cuarto
vehículo, este es tomado por el ‘Chino Huamán’ y su persona, aquel estaba con mandil blanco en
el frontis del hospital Regional, tomaron un station wagon y se dirigieron por Prolongación Santa
donde el ‘Chino Huamán’ encañonó al chofer y apagó el motor del carro, bajaron al taxista y cogie-
ron el volante para irse con dirección al sector denominado Gran Chimú...”; asimismo, el citado
Gutiérrez Sánchez durante la diligencia de reconocimiento vía ficha RENIEC, de fojas ciento
cuatro, en presencia del Fiscal, al mostrársele la ficha correspondiente a nombre de Armando
Antonio Huamán Rojas, lo reconoció como la persona a quien conocía como “Chino Hua-
mán” indicando que es el mismo con el que participó en los hechos delictivos que narró en
su manifestación policial. Que, aun cuando Gutiérrez Sánchez al declarar en su instructiva de
fojas doscientos dieciséis, negó los cargos en su contra, indicando que lo declarado con ante-
lación lo hizo por miedo a la policía y al Fiscal, sin embargo, dicho cambio de versión, debe
tomarse con las reservas del caso, pues sus dos primeras declaraciones se realizaron bajo las
garantías legales pertinentes.
OCTAVO. Otro dato que acredita la responsabilidad penal del citado Huamán Rojas y que
crea certeza en el juzgador, en el sentido que es la misma persona a la que se hace referencia
como “Chino Huamán”, es que Gutiérrez Sánchez en su manifestación policial de fojas sesenta
y siete, al describirlo físicamente indicó que: “...el ‘Chino Huamán’ es de unos treinta y ocho
años, contextura regular, de tez trigueña, de un metro con setenta y cinco centímetros de
altura, cabello lacio, asimismo, tiene el ojo izquierdo desviado y vive en la calle Astopilco en
el sector Río Seco...”: en el mismo sentido, la sentenciada Marilú Natividad Sandoval Salas
en su manifestación policial de fojas setenta y dos, señaló que: “...a Armando Ricardo Huamán
Rojas (a) ‘Chino Huamán’ lo conoce porque es su amigo y sabe que vive en la calle Astopilco en el
de Río Seco...”; así también, en su instructiva de fojas doscientos tres, dijo: “...que Armando Ricardo
Huamán Rojas de repente es el ‘Chino Huamán’ y que vive por su casa...”; que todo ello se corro-
bora con los siguientes elementos: i) Durante el juicio oral, como se aprecia del acta de fojas
mil doscientos cincuenta y seis, se corroboró que el procesado Armando Ricardo Huamán
Rojas, tiene ligeramente desviada la vista (como así lo adujo el procesado Gutiérrez Sánchez),
sosteniendo este que cuando estuvo recluido en un centro penitenciario le fue causado por un
interno con una chaveta. ii) Asimismo, Huamán Rojas declaró que vive en Astopilco número
quinientos veinticinco, en el sector de Río Seco, dato que concuerda con la descripción dada
por los citados coprocesados; en consecuencia, existen suficientes evidencias objetivas que
vinculan inequívocamente a Huamán Rojas con la materialidad de los robos de los vehículos
referidos en el dictamen acusatorio; por tanto, lo resuelto por el Colegiado Superior se en-
cuentra arreglado a derecho.
NOVENO. Ahora, el procesado Huamán Rojas ha sostenido como argumento de defensa
que ninguno de los procesados sentenciados lo han reconocido; sin embargo, de lo expuesto
precedentemente se advierte que dos de sus coprocesados, incluso uno de ellos condenados
(Marilú Natividad Sandoval Salas), lo han sindicado como interviniente activo de los robos
perpetrados (tal como lo señaló Gutiérrez Sánchez) y que incluso lo han reconocido como el
“Chino Huamán”. Así también, el recurrente aduce que durante el proceso demostró que en
la fecha en se cometieron los eventos delictivos, se encontraba trabajando fuera de la ciudad
de Trujillo; dicho que no resulta ser cierto, pues no existe documento objetivo alguno que
acredite su versión, no coincidiendo, en todo caso, las fechas en que este dice haber estado
trabajando fuera de la ciudad de Trujillo, con aquellas en que se perpetraron los robos. En
consecuencia, los agravios expuestos por el recurrente en su recurso de nulidad deben ser
desestimados.
DÉCIMO. En cuanto a la pena impuesta, debe señalarse que para la dosificación punitiva
o para los efectos de imponer una sanción penal debe tenerse presente que el legislador
ha establecido las clases de pena y el quantum de estas, por consiguiente, se han fijado los
criterios necesarios para que se pueda individualizar judicialmente la pena y concretarla, que
dentro de este contexto debe observarse el principio de proporcionalidad que nos conduce a

158 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Reseña de jurisprudencia

valorar el perjuicio y la trascendencia de la acción desarrollada por el agente culpable bajo el


criterio de la individualización, cuantificando la gravedad del delito y su modo de ejecución,
el peligro ocasionado y la personalidad o capacidad del presunto delincuente -conforme con
el artículo cuarenta y seis del Código Penal-; en tal sentido, se advierte que las circunstancias
que acompañaron al evento delictivo materia de proceso fueron debidamente analizadas
por el Tribunal Superior, imponiéndole al acusado Huamán Rojas veinte años de privación
de la libertad, en virtud a la gravedad de los hechos denunciados y que a la fecha en que
sucedieron los eventos delictivos (diciembre de dos mil cuatro), aún se encontraba vigente el
sistema de absorción de la pena, y aunque también se calificó la conducta incriminada en el
supuesto del último párrafo del artículo ciento ochenta y nueve del Código Penal, la sanción
resulta ser proporcional con el daño causado y no podría realizarse un análisis sobre su even-
tual incremento, en razón a que el sentenciado Huamán Rojas es el único impugnante.
DÉCIMO PRIMERO. En cuanto a la reparación civil, debe referirse que el monto que se
consigne en la sentencia debe encontrarse en función a la magnitud de los daños y perjuicios
ocasionados, por lo que debe existir proporcionalidad entre estos y el monto que por dicho
concepto se establezca. La indemnización cumple una función reparadora y resarcitoria de
acuerdo a lo establecido en el artículo noventa y tres del Código Penal, que en dichas consi-
deraciones se advierte que el monto fijado en la sentencia materia de grado por concepto de
reparación civil se encuentra arreglado a derecho, más aún, si la parte civil no ha cumplido
con plantear su pretensión impugnatoria de acuerdo a Ley.

DECISIÓN
De conformidad con el señor Fiscal Supremo en lo Penal, declararon: NO HABER NULIDAD
en la sentencia de fojas mil doscientos noventa y seis, del tres de abril de dos mil trece, que
condenó a Armando Ricardo Huamán Rojas por delito contra el Patrimonio-robo agravado,
en perjuicio de Walter Idelso Muñoz Fernández, Dany Daniel Fernández Ruiz, Ramiro Agustín
Saldaña Alva, Virgilio Aredo Luján, Roger García Mendoza y Jaime Ricardo Araujo Ramos; y
contra la Tranquilidad Pública-asociación ilícita para delinquir, en agravio del Estado, a vein-
te años de pena privativa de libertad; fijaron en quinientos nuevos soles el monto que por
concepto de reparación civil deberá pagar el citado sentenciado en forma solidaria con sus
cosentenciados a favor de cada uno de los agraviados; con lo demás que al respecto contiene;
y los devolvieron.
S.S.
VILLA STEIN / PARIONA PASTRANA / BARRIOS ALVARADO / NEYRA FLORES / CEVALLOS
VEGAS / NF/eamp

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 159


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial

RESEÑA DE JURISPRUDENCIA
Reseña de jurisprudencia

R. N. N.° 2412-2013
Ica
El robo y sus agravantes

R. N. N.° 2412-2013 ICA


TEMA El robo y sus agravantes
FECHA DE EMISIÓN / 10-07-2014 / 05-11-2014
PUBLICACIÓN
NORMAS APLICADAS Código Penal (D. Leg. N.° 635): Art. 188 y 189.
CONTEXTO FÁCTICO El 21-01-2006, a las 20:30 horas aproximadamente, el agraviado Alfio Araníbar
Rodríguez Guillén se encontraba realizando servicio de taxi a bordo de la motokar
Bajaj, y en circunstancias que se desplazaba por inmediaciones de la avenida Unión del
distrito de Pueblo Nuevo, a la altura del Instituto Tecnológico. El procesado Roberto
Carlos Díaz Uceda en compañía de la menor Erika Sujey Lévano Huayte solicitaron
sus servicios, es así, que una vez que abordaron la motokar, cuando se desplazaron
unos metros, el procesado le indicó que se detenga, en esos instantes el agraviado es
interceptado por el procesado César Ysidoro Quiroz Sánchez conjuntamente con una
persona de sexo femenino, y apuntándolo con un arma de fuego, lo obligó a bajar
de la unidad vehicular y a subir a la parte posterior de la misma, siendo atado de
manos y tirado en el suelo, para después ser conducido al barrio “El Tigre”, donde
finalmente los procesados lo dejaron y procedieron a darse a la fuga con la moto.
EXTREMOS DE LA PRE- La defensa técnica del sentenciado fundamenta su R. N., precisando que no existen
TENSIÓN pruebas suficientes que acrediten la participación de su patrocinado en el hecho
delictivo, debido a que este último no fue reconocido ni por el agraviado, ni por su
coprocesado Roberto Carlos Díaz Uceda.
CRITERIOS DEL ÓRGA- El primer párrafo del artículo 189 del citado Cuerpo legal establece las agravantes
NO JURISDICCIONAL para el indicado ilícito, las mismas que de acuerdo con el dictamen acusatorio, en el
presente caso, se encuentran referidas a que el delito se habría cometido: a) Durante
la noche o en desolado, b) a mano armada, c) con el concurso de dos o más personas.

texto del recurso de nulidad

SALA PENAL PERMANENTE


R. N. N.° 2412-2013
ICA

Lima, diez de julio de dos mil catorce.

VISTOS: El recurso de nulidad interpuesto por la defensa técnica del sentenciado César Ysido-
ro Quiroz Sánchez, contra la sentencia condenatoria de fojas cuatrocientos treinta, del dieci-
siete de junio de dos mil trece. Interviene como ponente el señor Juez Supremo Neyra Flores.

160 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Reseña de jurisprudencia

CONSIDERANDO
PRIMERO. La defensa técnica del sentenciado Quiroz Sánchez al fundamentar su recurso de
nulidad mediante escrito de fojas cuatrocientos setenta y cinco, precisa que no existen prue-
bas suficientes que acrediten la participación de su patrocinado en el hecho delictivo, en efec-
to, Quiroz Sánchez no fue reconocido ni por el agraviado Alfio Araníbar Rodríguez Guillén,
ni por su coprocesado Roberto Carlos Díaz Uceda; que, otro aspecto que se debe considerar
es que en la fecha en que ocurrieron los hechos denunciados, Quiroz Sánchez se encontraba
laborando en una embarcación pesquera en la ciudad de Ilo; finalmente, respecto a la validez
que le dio el Colegiado Superior a la sindicación realizada por la menor Erika Sujey Lévano
Huayte en contra de su patrocinado, tal dicho debe ser tomado con las reservas del caso, toda
vez que la aludida fue amenazada para que declare incriminándolo.
SEGUNDO. De acuerdo con el dictamen acusatorio de fojas ciento sesenta y cuatro, se atri-
buyó al encausado César Ysidoro Quiroz Sánchez, haber cometido el delito de robo agravado
conjuntamente con otros sujetos. Así se tiene que, el día veintiuno de enero de dos mil seis,
a las veinte horas con treinta minutos, aproximadamente, el agraviado Alfio Araníbar Rodrí-
guez Guillén se encontraba realizando servicio de taxi a bordo de la motokar Bajaj de placa
de rodaje número MG-ocho mil cuatrocientos sesenta y uno, color amarillo, de propiedad de
Alicia Nélidad De La Cruz Paucar, y en circunstancias que se desplazaba por inmediaciones
de la avenida Unión del distrito de Pueblo Nuevo, a la altura del Instituto Tecnológico, el
procesado Roberto Carlos Díaz Uceda en compañía de la menor Erika Sujey Lévano Huayte
solicitaron sus servicios, es así, que una vez que abordaron la motokar, cuando se desplazaron
unos metros, el procesado le indicó que se detenga, en esos instantes el agraviado es inter-
ceptado por el procesado César Ysidoro Quiroz Sánchez conjuntamente con una persona de
sexo femenino, y apuntándolo con un arma de fuego, lo obligó a bajar de la unidad vehicular
y a subir a la parte posterior de la misma, siendo atado de manos y tirado en el suelo, para
después ser conducido por el barrio “El Tigre”, donde finalmente los procesados lo dejaron
y procedieron a darse a la fuga con la moto. Posteriormente, los delincuentes continuaron su
recorrido hasta el distrito de Pueblo Nuevo, donde se quedó el procesado Quiroz Sánchez
con la mujer que lo acompañaba, mientras que Roberto Carlos Díaz Uceda y la menor Erika
Sujey Lévano Huayte, se dirigieron a casa de los procesados Miguel Ángel Enriquez Palacios,
Juan Carlos Enriquez Palacios y Víctor Rubén Enriquez Palacios, ubicada en el asentamiento
humano “Los Ficus” del mismo distrito, donde procedieron a guardar la mototaxi. Al día si-
guiente, a las veintiún horas, aproximadamente, personal policial allanó el citado domicilio,
encontrando la moto cubierta con pedazos de cartón y frazada, así como en los ambientes
(dormitorios) del inmueble, diferentes partes de la moto siniestrada, conforme se advierte del
acta de registro domiciliario e incautación.
TERCERO. Toda sentencia condenatoria debe dictarse como consecuencia de la adquisición
por parte del Juzgador de un grado de certeza absoluto, respecto a la responsabilidad penal
del encausado o encausados, decisión que debe estar sustentada en suficiente material proba-
torio de cargo que sea idóneo a efectos de desvirtuar el principio de presunción de inocencia
que le asiste a todo ciudadano, en virtud del parágrafo “e”, inciso veinticuatro, del artículo
dos de la Constitución Política del Estado.
CUARTO. El delito de robo se encuentra previsto en el artículo ciento ochenta y ocho del
Código Penal, el cual sanciona a quien se apodera ilegítimamente de un bien mueble, total o
parcialmente ajeno, para aprovecharse de él, sustrayéndolo del lugar en el que se encuentra,
mediante el empleo de violencia contra la persona o bajo amenaza de un peligro inminente
para su vida o su integridad física; que, asimismo, el primer párrafo del artículo ciento ochen-
ta y nueve del citado Cuerpo legal establece las agravantes para el indicado ilícito, las mismas
que de acuerdo con el dictamen acusatorio, en el presente caso, se encuentran referidas a que
el delito se habría cometido: a) Durante la noche o en desolado, b) A mano armada, c) Con
el concurso de dos o más personas.
QUINTO. En virtud a lo preceptuado en el artículo trescientos del Código de Procedimientos
Penales, modificado por el Decreto Legislativo número novecientos cincuenta y nueve, esta
Suprema Sala debe emitir pronunciamiento, única y estrictamente respecto a los términos de
la impugnación planteada, siendo que en el presente caso, el recurrente César Ysidoro Quiroz
Sánchez ha recurrido vía recurso de nulidad la sentencia condenatoria obrante a fojas cuatro-
cientos treinta, del diecisiete de junio de dos mil trece, puesto que se considera inocente de
los cargos que se le imputan.

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 161


Actualidad

Penal Derecho penal - Parte especial

SEXTO. En cuanto a la efectiva materialidad del delito, no existe mayor cuestionamiento,


toda vez que, además, de verificarse en autos el acta de registro domiciliario e incautación
de fojas veintiocho, en el que se da cuenta del hallazgo de la mototaxi siniestrada, se tiene el
hecho incontrovertible que el encausado Roberto Carlos Díaz Uceda, durante el contradicto-
rio, como se advierte del acta de sesión de audiencia de fojas doscientos cinco, se acogió a la
conclusión anticipada del juicio oral, aceptando en toda su extensión el marco de imputación
planteado por el representante del Ministerio Público, lo que fue corroborado por su aboga-
do defensor, siendo ello relevante, pues Díaz Uceda, fue la persona que tomó el servicio de
mototaxi al agraviado y lo condujo hasta el lugar, donde el recurrente, César Ysidoro Quiroz
Sánchez, premunido de un arma de fuego lo redujo y despojaron de dicha unidad vehicular;
así también, obra en autos la declaración prestada por la menor Erika Sujey Lévano Hayte,
quien a nivel policial a fojas veinte, refirió que el día de los hechos estuvo acompañando al
sentenciado Díaz Uceda y que pudo observar la forma en que despojaron al agraviado de su
mototaxi; por ende, tales instrumentales acreditan en forma fehaciente la efectiva realización
del acto delictivo. Así también, se tiene que los procesados Miguel Ángel Enriquez Palacios,
Víctor Rubén Enriquez Palacios y Juan Carlos Enriquez Palacios, a quienes se les atribuyó
ser las personas que recibieron en su domicilio la mototaxi siniestrada (de parte de Díaz
Uceda) para desmantelarla, durante el juicio oral, a fojas doscientos setenta y siete, también
reconocieron la responsabilidad penal que les asistía, lo que corrobora la materialidad del
hecho denunciado.
SÉPTIMO. Ahora en cuanto a la responsabilidad penal y vinculación del procesado César Ysi-
doro Quiroz Sánchez con el delito materia de proceso, esta se acredita, pues el agraviado Alfio
Araníbar Rodríguez Guillén, en su manifestación policial de fojas once, narró en forma porme-
norizada las circunstancias en que se produjo el latrocinio del vehículo menor que conducía;
así, mencionó que un sujeto lo atacó con un arma de fuego y conjuntamente con el pasajero
que trasladaba (Díaz Uceda), lo llevaron a la parte posterior de la mototaxi, lo amarraron de
manos y lo trasladaron hasta un lugar donde lo abandonaron llevándose la mototaxi; dicho
agraviado dio las características físicas del facineroso que lo atacó con un arma, como una
persona de contextura gruesa, cachetón de un metro setenta centímetros, aproximadamente,
de estatura y de unos veintiocho años, datos que en esencia coinciden con las características
físicas de Quiroz Sánchez, tal como se puede advertir de la ficha del Registro Nacional de Iden-
tidad y Estado Civil -RENIEC- de fojas ciento ocho; así también, obra en autos la declaración
prestada por la menor Erika Sujey Lévano Huayte, quien a nivel policial a fojas veinte, narró la
forma en que sucedió el evento delictivo, diciendo que cuando se encontró con el sentenciado
Díaz Uceda, este se encontraba en un vehículo Tico, conjuntamente con la persona conocida
como “Lolo”, y que este último, fue quien interceptó al chofer de la mototaxi y con un arma
de fuego lo bajó del vehículo, para luego conducirlo a la parte posterior de la misma, siendo
que Díaz Uceda tomó el volante del vehículo menor y se llevaron la moto, abandonando
posteriormente al agraviado. Al respecto resulta relevante indicar que la citada menor, du-
rante la diligencia de reconocimiento realizada en presencia del representante del Ministerio
Público, cuya acta obra a fojas treinta y cuatro, reconoció vía ficha RENIEC a la persona de
César Ysidoro Quiroz Sánchez como el sujeto conocido como “Lolo”, siendo este el que tuvo
participación en el robo de la mototaxi, premunido de un arma de fuego, material probatorio
que evaluado en forma conjunta e integral resulta idóneo para desvirtuar el principio de pre-
sunción de inocencia y fija la carga probatoria que sustenta en forma suficiente la declaración
de v condena dictada por el Colegiado Superior.
OCTAVO. Ahora, el encausado Quiroz Sánchez cuestiona la sentencia recurrida, indicando que
no fue reconocido por el agraviado, ni por su coprocesado Díaz Uceda, sin embargo, se tiene
que el agraviado brindó durante el proceso sus características físicas y aunque es de recono-
cer que existe una variación en su estatura (el citado, dijo que medía un metro con setenta
centímetros cuando medía un metro con ochenta centímetros), ello no tiene implicancia en la
declaración de condena, puesto que por la forma en que sucedieron los hechos, resulta lógico
que el agraviado no haya podido determinar con exactitud su talla, en todo caso, lo dicho por
este dejaba entrever que el autor del delito era de estatura alta, lo que sí se ha acreditado.
Asimismo, el sentenciado aduce que a la fecha de los hechos se encontraba en la ciudad de
lio trabajando en una embarcación pesquera; al respecto, se debe indicar que tal dicho debe
considerarse como un mero argumento de defensa, ya que el recurrente no ha probado en
forma objetiva que su versión sea cierta, en efecto, no ha presentado ningún documento, fo-
tografía, constancia, recibo (entre otros), que pudiera corroborar su dicho; por lo que estando

162 Instituto Pacífico Volumen 6 | Diciembre 2014


Reseña de jurisprudencia

a que las máximas de la experiencia nos dicta que una persona cuando viaja a un lugar obtie-
ne documentación que demuestra la efectividad del viaje, no presentándose ello en este caso.
En consecuencia, el citado agravio debe ser desestimado, tanto más, si el Colegiado Superior
en su resolución ya había dado respuesta jurídica a tal cuestionamiento. Finalmente, en cuan-
to al agravio referido a que la versión incriminatoria prestada por la menor, se debió a que
esta fue amenazada para ello, también carece de fundamento, por cuanto no existe en autos
ningún elemento de prueba directo o indirecto que demuestre que ello fuera así; por tanto,
aunque la carga de la prueba le otorga la obligación de acreditar la acusación al representante
del Ministerio Público con material probatorio de cargo, ello no excluye la posibilidad que
la tesis de la defensa tenga que ser acompañada de la prueba pertinente a efectos de darle
la consistencia debida a la versión exculpatoria, lo que no se advierte que haya sucedido en
este caso. En consecuencia, la condena decretada por el Colegiado Superior debe mantenerse.
NOVENO. En cuanto a la pena impuesta, debe señalarse que para la dosificación punitiva o
para los efectos de imponer una sanción penal debe tenerse presente que el legislador ha es-
tablecido las clases de pena y el quantum de estas, por consiguiente, se han fijado los criterios
necesarios para que se pueda individualizar judicialmente la pena y concretarla, que dentro
de este contexto debe observarse el principio de proporcionalidad que nos conduce a valorar
el perjuicio y la trascendencia de la acción desarrollada por el agente culpable bajo el crite-
rio de la individualización, cuantificando la gravedad del delito y su modo de ejecución, el
peligro ocasionado y la personalidad o capacidad del presunto delincuente -conforme con el
artículo cuarenta y seis del Código Penal-; en tal sentido, se advierte que las circunstancias que
acompañaron al evento delictivo materia de proceso han sido analizadas correctamente por el
Tribunal Superior, pues por la forma y circunstancia en que sucedieron, y tomando en cuenta
que Quiroz Sánchez no registra antecedentes penales de acuerdo con el certificado de fojas
doscientos diez, la pena impuesta se ajusta a derecho, tanto más, si se encuentra dentro del
marco punitivo vigente que regulaba el tipo penal de robo agravado a la fecha de los hechos.
DÉCIMO. En cuanto a la reparación civil debe referirse que el monto que se consigne en la
sentencia debe encontrarse en función a la magnitud de los daños y perjuicios ocasionados,
por lo que debe existir proporcionalidad entre estos y el monto que por dicho concepto se
establezca. La indemnización cumple una función reparadora y resarcitoria de acuerdo con
lo establecido en el artículo noventa y tres del Código Penal, que en dichas consideraciones
se advierte que el monto fijado en la sentencia materia de grado por concepto de reparación
civil se encuentra arreglado a derecho, más aún, si la parte civil no ha cumplido con plantear
su pretensión impugnatoria de acuerdo a Ley.

DECISIÓN
De conformidad con la señora Fiscal Suprema en lo Penal, declararon: NO HABER NULIDAD
en la sentencia de fojas cuatrocientos treinta, del diecisiete de junio de dos mil trece, que
condenó a César Ysidoro Quiroz Sánchez por delito contra el Patrimonio-robo agravado, en
perjuicio de Alicia Nélidad De La Cruz Paucar y Alfio Araníbar Rodríguez Guillén, a once años
de pena privativa de libertad; fijó en ochocientos nuevos soles el monto que por concepto
de reparación civil deberá pagar el citado sentenciado solidariamente con sus demás cosen-
tenciados, en forma proporcional a favor de los agraviados; con lo demás que al respecto
contiene; y los devolvieron. Interviene el señor Juez Supremo Morales Parraguez por licencia
del señor juez supremo Cevallos Vegas.
S.S.
VILLA STEIN / PARIONA PASTRANA / BARRIOS ALVARADO / NEYRA FLORES / MORALES
PARRAGUEZ / NF/eamp

Volumen 6 | Diciembre 2014 Actualidad Penal 163


NUEVA PUBLICACIÓN

Raúl Pariona Arana

Derecho
Penal
Consideraciones dogmáticas y
político-criminales

FICHA TÉCNICA
Año de edición: 2014
Formato: 24 x 17 cm
288 páginas
Cosido y encolado Hot Melt
Tapa rústica

INSTITUTO
P ACÍFICO

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