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El Monstruo y La Princes1

practicas del lenguaje 3°

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El monstruo y la princesa.

- Yo no soy tan papa frita, como fue Caperucita que


el lobo uso de alimento por sus falsos argumentos.
Un monstruo todo peludo con una boca de
Le retruco la princesa, mirándolo con firmeza.
embudo y unos dientes afilados (y bastante mal
lavados) Tengo personalidad y fui a la universidad.
Salió a buscar su comida, un jueves al mediodía. Y por eso sé un montón, incluso computación.
Pero no le era sencillo, conseguir un bocadillo Me defiendo bien solita, sin hechizos ni varitas
pues, como buen monstruo hambriento, (tal como como las que usan las hadas, pues yo no soy una
dicen los cuentos) para saciar su apetito, no quedada.
bastaba un huevo frito.
Prestadme mucha atención: es de mala educación
(Menos un huevo poché) ni salchichas con puré, andar comiéndose gente que uno encuentra de
tampoco una milanesa, sino una hermosa princesa, repente.
Algo que, como sabrán, no hay en ningún Merecéis una sanción: ¡Idos ya para el rincón!
restaurant ni en ningún supermercado (ni siquiera
Es que no tengo comida y me duele la barriga, no
en el del al lado).
he probado bocado, desde el sábado pasado.
De bastante mal humor, busco y busco alrededor
Nunca me alcanza el dinero para comprarme lo
algo al menos parecido, a su plato preferido (ya les
que quiero ni un helado, un salamín o al menos un
dije, una princesa, no va a ser una hamburguesa).
chupetín.
E iba a darse por vencido pues la panza le hacía
Dijo el monstruo arrepentido, llorando a moco
ruido
tendido.
Cuando diviso a lo lejos, un castillo medio viejo y
La princesa, conmovida, decidió hacerse su amiga:
fue corre que te corre, ya que en lo alto de la torre
se asomaba una princesa, con un poco de tristeza. Voy a brindaros consuelo y a prestaros un pañuelo,
- Yo me la como enseguida aunque no esté bien Si juráis solemnemente comer de un modo
cocida pues si no, al verme, sin duda, gritara decente con una dieta variada y mejor equilibrada,
pidiendo ayuda que no lleve a vuestra mesa ni grasas trans ni
princesas.
- pensó el monstruo desalmado que de un salto
estuvo al lado de la indefensa princesa causándole Desde entonces son amigos y se los ve bastante
gran sorpresa. unidos.
Pero no pudo asustarla (mucho menos masticarla). El monstruo está muy cambiado. Porque incluso ha
adelgazado.
Pues cuando el monstruo angurriento hizo el
primer movimiento de engullir a la princesa (sin Y no come más humanos, pues se ha hecho
ponerle mayonesa) ella le grito enseguida, enojada vegetariano.
y ofendida:
Los dos se hacen compañía comparten cada día,
- Pero ¿Qué hacéis, atrevido? ¡Qué vergüenza! algún yogurt descremado y galletas de salvado.
Haber venido a comerme a mi castillo sin tenedor
Dan paseos por el campo y, la verdad, cada tanto si
ni cuchillo.
la princesa lo mira, el…¿Qué quieren que les diga?
- Os juro que no es así. Yo pasaba por aquí
Para mí que esto termina como nadie lo imagina:
-disimulo el desgraciado, señalando hacia un
Se transforma a lo mejor en una historia de amor.
costado.
Liliana Cinetto.

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