Instituto de Estudios Superiores
“Federico Rangel Fuentes”
Maestría en educación
Curso: Filosofía educativa
“LA FILOSOFÍA COMO MEDIO EN LA EDUCACIÓN PARA EL DESARROLLO
DE INDIVIDUOS CRÍTICOS”.
Maestro: David Osorio Radillo
Lic. Itza Daniela Rosales Linares
Colima, Col.,
Fecha de entrega: 26/06/2024.
En el presente texto argumentativo vamos a explorar diversas posturas y contenidos
abordados en el curso “Filosofía educativa”, poniendo en práctica las habilidades de
argumentación para cada uno de mis puntos de vista, en aspectos cómo: de dónde viene
la filosofía y qué significa en el contexto educativo. También nos sumergiremos en qué es
la educación, y el papel que juegan tanto los estudiantes como los maestros según la
filosofía. Hablaremos de "Los dos sabios" y por qué ciertas frases nos resonaron. Además,
discutiremos cómo las personas pueden mejorar y qué reflexiones nos deja Fernando
Savater sobre la ética hoy en día. Veremos qué significa la vocación para estudiantes y
docentes, y por qué la filosofía educativa sigue siendo crucial hoy. Finalmente,
exploraremos qué tipo de escuela necesitamos en el siglo XXI y cómo podríamos aplicar la
filosofía en el aula.
Me gustaría comenzar reflexionando a partir de la siguiente frase de Tales de Mileto: “La
cosa más difícil es conocernos a nosotros mismos; la más fácil es hablar mal de los demás”;
sabemos que la filosofía nos permite desarrollar nuestro criterio y tomar decisiones en base
a argumentos propios, para lograrlo, debemos conocernos a nosotros mismos, nuestros
principios e intereses, pues es sencillo opinar e identificar áreas de oportunidad en los
demás, sin embargo, la introspección suele ser una tarea complicada, que implica reflexión
y cuestionamientos constantes, así que, como docente, para desarrollar el sentido filosófico
en las niñas y niños, es necesario desarrollarlo como primera instancia en uno mismo, ya
se mencionaba en la primera sesión “El hombre es libre cuando filosofa, porque se eleva a
la universalidad, es en sí mismo y no en otra cosa." (Aspectos básicos para el estudio de la
filosofía, Osorio, 2024).
Para comenzar esta búsqueda de la filosofía es imprescindible comprender su origen, de
dónde proviene y por qué llegó a la mente de la humanidad, se dice que, la filosofía “nace
cuando están cubiertas las necesidades más perentorias del hombre, es decir, cuando un
pueblo ha llegado a tal grado de desarrollo que le permite elevarse sobre la inmediatez y
concreción de las necesidades materiales para pensar en problemas generales” (Aspectos
básicos para el estudio de la filosofía, Osorio, 2024), sin embargo existe un pensamiento
pre-filosófico, como raíces que hicieron evolucionar a lo que comprendemos como
pensamiento filosófico, el cual se dio en el siglo VI a.C. en la Grecia antigua: un
pensamiento mítico y uno religioso, que no contaba con algo fundamentado o de mayor
grado de racionalidad, simplemente eran creencias y análisis profundos sobre nuestra
existencia.
La filosofía es como una necesidad de conocer, comprender y explicar el mundo; mientras
que la educación ayuda a las personas a crecer en diversos ámbitos, permitiéndoles
desarrollarse y ser actores de transformación en la sociedad, a través de un proceso de
aprendizaje, que nos permita adquirir competencias, es decir, conocimientos, habilidades,
actitudes y valores.
La conexión entre Filosofía y Educación existe porque el pensar y buscar la verdad son lo
que nos ayuda a desarrollarnos en todos los aspectos de nuestra vida. Ya analizábamos
en clase que, la filosofía en la educación nos permite responder el ¿Qué?, ¿Por qué? y
¿Para qué?, es decir la finalidad, que nos permitirá dirigir cualquier proceso de aprendizaje.
Asimismo, al analizar las distintas posturas que tienen algunos autores respecto al concepto
de educación a lo largo de la historia, puedo mencionar que me siento más identificada con
Jean Jacques Rousseau, ya que su principal postulado es que la educación debe centrarse
en el niño, visto como el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje, asimismo, este debe
generarse a partir del deseo de aprender del educando.
Además, menciona que la educación del ser humano comienza desde su nacimiento,
enunciado que me remite al debate que realizamos en clases, donde reflexionamos qué
papel juega la escuela en la construcción de la sociedad, donde se mencionó que la
educación no sólo se desarrolla en un plantel educativo, el individuo se encuentra en
constante aprendizaje desde su llegada al mundo, al interactuar con su entorno y los que
lo rodean. De allí que existen ciertos personajes que no concluyeron estudios profesionales
y han sido sumamente exitosos, tales como Bill Gates, Mark Zuckerberg o Steve Jobs.
Los argumentos que se presentaron en clase, de los distintos autores, me permitieron
retroalimentar y ajustar algunos esquemas que tenía sobre la conceptualización de la
educación, pues es interesante cómo fue evolucionando históricamente con las distintas
aportaciones de cada uno de ellos, con los más longevos se observaba un pensamiento
rígido, que se enfocaba principalmente en estatus sociales, capitalismo y estudio de la
moral. Sin embargo, autores como Freire, Ivan Lich, Giroux y Peter McLaren, amplían la
perspectiva de lo que significa educar, visto como un acto de amor, coraje y libertad de
pensar, a través de un proceso de empoderamiento y transformación para una sociedad
más justa.
La implementación de un sentido filosófico en la educación, también implica el reconocer el
papel del educando y el educador en el proceso de enseñanza aprendizaje, en filosofía, el
estudiante es alguien que participa activamente en su aprendizaje, siempre cuestionando,
explorando y pensando sobre lo que aprende. Busca entender el mundo y su lugar en él,
desarrollando un pensamiento crítico y volviéndose más independiente.
El maestro, por otro lado, es como un guía. Su trabajo es despertar curiosidad, ofrecer
herramientas para pensar y crear un ambiente donde se valoren las preguntas y el diálogo.
Acompaña al estudiante en su camino de descubrimiento, ayudándole a conectar ideas de
manera significativa. Juntos, el estudiante y el maestro trabajan en un proceso de
aprendizaje compartido, donde el conocimiento no solo se transmite, sino que se construye
activamente.
Al interactuar con la lectura “Los dos sabios”, me permití rescatar un fragmento que me dejó
reflexionando sobre el papel de la escuela para el desarrollo del sentido crítico y el
razonamiento en los niños y niñas: “La sencilla casa del sabio del sur, se convirtió en una
escuela. Sus libros, escritos y pertenencias fueron utilizados para continuar con el espíritu
de búsqueda”, pues este sabio no le temía a las dudas, muchas veces se sumaba a ellas,
respondía a una pregunta con otra o a una respuesta con varias conjeturas que invalidaban
o relativizaban, recibía a sus visitantes con entusiasmo y gozaba de escucharlos, además,
sus interlocutores siempre decían lo que pensaban, había horas de diálogos, era un juego
interminable de preguntas y respuestas y en muchas ocasiones, la conclusión emergía de
ellos mismos; acciones que en la actualidad considero que deberían existir en cualquier
aula, pues los educandos tendrían la gran oportunidad de desarrollar aprendizaje a través
del razonamiento y uso de mi propio criterio, generando mayores habilidades de
argumentación y seguridad en sus hipótesis; aspecto que pretendemos desarrollar en el
nuevo modelo educativo, que aprendan a pensar, sin miedo a formular preguntas.
Abordando el tema de la introspección para el perfeccionamiento de uno mismo, puedo
mencionar que, los seres humanos no podemos ser perfectos, si no, perfectibles, la
reflexión que realicé en el texto leído en clase, me hizo caer en cuenta, que conectar con
esta parte de la humanidad, también nos hace sentirnos plenos, pues en ocasiones
relacionamos la perfección con éxito, inteligencia, materialismo y bienes, pensando sólo en
aquellas aspiraciones. El hombre es perfectible ante oportunidad de observar la verdadera
naturaleza humana, El hacer una introspección, mirar a nuestro interior respecto a aquellas
actitudes, conductas, formas de actuar y perspectivas de la situación, rompiendo con el
pensamiento limitado de velar sólo por nuestros intereses, de allí radica el intento de
perfección humana, llamada perfectibilidad.
Para analizar el papel de la ética en la actual sociedad, es indispensable esclarecer a qué
nos referimos con este término y cómo se desarrolla en los seres humanos. En la
conferencia: “Ética en el mundo de hoy", Fernando Savater menciona que la ética es la
reflexión que uno hace sobre sí mismo, en cuestión de la libertad, pues implica entrar en la
búsqueda de una forma de vida que corresponda con nosotros como actores de la sociedad,
siendo adecuada a los valores intrínsecos y no al momento que lo requiera, pues en
ocasiones realizamos lo correcto sólo con algunas personas, que usualmente son los que
pertenecen a nuestro núcleo o círculo social más cercano.
Podemos analizar también el papel de la ética en la familia, sabemos que, en diversas
ocasiones se responsabiliza a los docentes y la educación que se desarrolla en las escuelas
de los problemas que enfrenta la sociedad, sin embargo, no podemos cambiar una
sociedad, si no cambiamos el núcleo familiar; las relaciones entre los miembros determinan
valores, afectos, actitudes y modos de ser que se van asimilando desde el nacimiento.
¿Quién puede decidir qué está bien o mal?, si analizamos una situación en la que
se pone en juego la moral, pueden existir diversos puntos de vista y argumentos que, en
todos los casos sean válidos; por ello se mencionaba en clase que, mientras se respete la
dignidad de cada individuo, tomaremos las decisiones adecuadas.
La ética no sólo son decisiones en circunstancias de hechos buenos y malos, es el cómo
vivir mejor, ser uno mismo en plenitud, a partir de reflexionar sobre nuestra forma de existir,
pues sólo el débil, miente, cae en avaricia y más aspectos negativos que acogen al ser
humano, aquel que no está preparado para enfrentar la verdad tendrá que enfrentar las
carencias de las malas decisiones.
Otro aspecto imprescindible en la educación, vista desde un enfoque filosófico es la
vocación, que es una voz que empuja tanto al estudiante como al maestro a crecer y
realizarse en su entorno educativo. La vocación del maestro es el amor y el compromiso
por enseñar. La podemos ver en su deseo de inspirar a los alumnos, guiarlos en su
aprendizaje y ayudarles a crecer tanto personal como académicamente. Un maestro con
vocación siempre busca nuevas formas de motivarlos y apoyarlos. Mientras que, para el
estudiante, la vocación es el interés real y las ganas de aprender. Es lo que lo impulsa a
explorar cosas nuevas, esforzarse y encontrar su propio camino, a partir de la curiosidad.
En conclusión, el implementar la filosofía en el desarrollo de enseñanza-aprendizaje,
impulsa a lograr los objetivos que perseguimos con la educación, que es el desarrollo y
plenitud de los seres humanos. pues el aprendizaje nos permite ampliar nuestras
posibilidades en distintos ámbitos. Por ello, la escuela es una representación de la
sociedad, pues las competencias que se desarrollan en ella, se ponen en práctica fuera, de
tal manera que, lo desarrollado en casa y su comunidad, también se pone en juego dentro
de la escuela, permitiendo un enriquecimiento entre educandos que se encuentran en la
misma etapa de desarrollo.
Los fines que perseguimos al educar a los individuos es que sean capaces de tomar
decisiones razonadas en bien de ellos mismos y la comunidad, resolver problemas, cuidar
de nuestro entorno y trabajar en conjunto por el desarrollo de su entorno, aspectos que
podemos desarrollar de la mano de la filosofía, pues nos permite desarrollar el pensamiento
crítico, la toma de decisiones reflexionadas y argumentadas en los individuos, habilidades
que como docentes podemos desarrollar en el aula, a partir de acciones y estrategias que
existan de forma permanente, tales como: cuestionar, permitirles dar su opinión y visualizar
el error como una oportunidad de aprendizaje y no como un aspecto negativo que hay que
cambiar, generar un ambiente de aprendizaje basado en la confianza y el respeto, para que
os niños y niñas tengan esa libertad de expresarse, darles la oportunidad de que generen
sus propias conclusiones y las compartan, a partir de círculos de diálogo, debates, sin miedo
a tratar temas complicados y creyendo en sus capacidades.
La educación que necesitamos actualmente es a partir del desarrollo de competencias
desde una perspectiva humanista, donde los alumnos puedan usar su criterio, trabajar en
beneficio de la comunidad, tomar en cuenta la diversidad de las personas que integran
nuestra sociedad y actuar en base a valores, formar integralmente a las personas como
tales, convertir a los educandos en miembros útiles para sí mismos y para los demás
miembros de la sociedad.