Escuela Normal Superior de Guanajuato
Subsede San José Iturbide
Ensayo crítico
Ana Karen Montes Ibarra
No es que el genio se adelante un siglo a su tiempo, es la humanidad la que se encuentra cien años por
detrás de él (Robert Musil)
INTRODUCCIÓN
La inteligencia, al igual que múltiples cosas, ha sido investigada a lo largo de la humanidad
atribuyéndosele a la misma cientos de conceptos que con el paso del tiempo algunos parecen ser
erróneos o correctos sin embargo ninguno definitivo. En este ensayo hablaremos de dos inteligencias en
particular la inteligencia interpersonal y la intrapersonal, propuestas por el psicólogo e investigador
Howard Gardner (1994) en su teoría de las inteligencias múltiples, además se abordarán las definiciones,
opiniones y criterios de otros autores dentro del mismo marco, principalmente de Goleman; todo esto
con la finalidad de analizar su importancia y el papel que juegan al momento de relacionarnos con los
demás y hasta con nosotros mismos.
DESARROLLO
¿Cómo se relaciona la salud emocional con las inteligencias interpersonal e intrapersonal?
Gardner (1994) definió la inteligencia interpersonal como:
Construcción a partir de una capacidad nuclear para sentir distinciones entre los demás: en
particular, contrastes en sus estados de ánimo, temperamentos, motivaciones e intenciones. En
formas más avanzadas, esta inteligencia permite a un adulto hábil leer las intenciones y deseos de
los demás, aunque se hayan ocultado...
Y a la Inteligencia Intrapersonal como:
El conocimiento de los aspectos internos de una persona: el acceso a la propia vida emocional, a
la propia gama de sentimientos, la capacidad de efectuar discriminaciones entre las emociones y
finalmente ponerles un nombre y recurrir a ellas como un medio de interpretar y orientar la
propia conducta ...
El Dr. Peter Salovey y el Dr. John Mayer (1990), acuñaron el termino inteligencia emocional. A el día de
hoy pocas personas ignoran el término o su significado, esto se debe a que Daniel Goleman le dio voz en
su obra ‘La Inteligencia Emocional' (1995), Goleman por su parte afirma que la inteligencia emocional
se expresa en el autocontrol, el entusiasmo, perseverancia y automotivación.
Otros autores defienden que las emociones no están hechas para reprimirse o para que se les clasifique
como positivas o negativas, sino que, para sentirse, ser funcionales y que aporten sensaciones agradables
o desagradables, por ello se debe hacer un uso racional de las mismas.
Sin importar las diversas definiciones que se les atribuyan a estos conceptos es innegable que son
fundamentales para una buena salud emocional, ya que no es posible controlar emociones que no puedes
identificar, la inteligencia intrapersonal facilita el autoconocimiento y por ende un conocimiento
profundo de los demás, está bien dicho que no se puede juzgar algo que no se comprende, en
consecuencia, identificar las emociones propias facilita el conocimiento de las de alguien más;
comprender como te sientes y manejar estos sentimientos es de suma importancia al momento de
relacionarnos y fortalecer nuestro autoconcepto, confianza y autoestima, aporta la sensación de control
sino del entorno si de como reaccionas a él.
La inteligencia Interpersonal no es menos importante, es bien sabido que los seres humanos somos de
naturaleza sociable y esta es una capacidad que no solo se requiere con amigos, es de importancia
fundamental en el mundo laboral, nos permite una comunicación efectiva, trabajar en equipo, empatizar
con los demás, ser sensibles con las emociones de otros, resolver conflictos, persuadir, liderar y
desarrollar vínculos emocionales y sociales sólidos. Desarrollar esta habilidad implica leer el lenguaje
corporal, escuchar activamente, desarrollar habilidades de negociación y manejar las emociones propias
y de ajenas de la manera adecuada.
Antes de relacionarnos con otros es importante que tengamos bien estructurados los términos de:
El autoconcepto, la autoestima y el autoconocimiento; el primero refiere a cómo la persona se
concibe a sí misma, la segunda hace alusión al amor propio y el tercero representa cuanto la
persona se conoce a sí misma, en cuanto a fortalezas, debilidades, autoconsciencia y regulación
de sus emociones (Trujillo, 2018, p.18).
Los conceptos anteriores, tendrían que ser trabajados y considerados por todos en especial en la etapa de
búsqueda de identidad, donde todo lo anterior se moldea y deforma para encajar de la forma más
adecuada de acuerdo con cómo nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás
CONCLUSIÓN
La salud emocional, es tan importante como la salud física, no se esta completo sin las dos; para un
correcto desarrollo de las dos es importante que se desarrolle un conocimiento propio profundo, es decir
autoconocimiento, un autoconcepto firme y una autoestima positiva y sólida y para llegar a este nivel es
importante trabajar en con la inteligencia interpersonal, con bases firmes en este campo es posible que
desarrollemos una comprensión profunda de nosotros y nuestros límites, así como la capacidad de tomar
decisiones informadas acerca de nuestras vidas. La inteligencia intrapersonal nos permite establecer
relaciones positivas y satisfactorias con los demás. Ambas inteligencias se potencian mutuamente y se
complementan; para ambas es importante escuchar ya sea al locutor y lo que su cuerpo no puede callar,
como lo es con nosotros escucharnos, reconocer y reflexionar.