CARACTERISTICAS DE LA AGRICULTURA INTENSIVA
1) Alto uso de recursos tecnológicos: En este tipo de agricultura se utilizan técnicas avanzadas,
como sistemas de riego automatizados, maquinaria especializada para labores agrícolas, control
ambiental y fertilización química.
2) Cultivo en pequeñas extensiones: Se enfoca en producir grandes cantidades en espacios
reducidos. Esto hace posible aprovechar mejor los recursos disponibles y aumentar el rendimiento
por unidad de tierra.
3) Alta productividad: Al realizar un mayor número de cosechas al año gracias a la protección
contra factores externos como el clima o los pestes, se obtiene un alto nivel de producción por
hectárea.
4) Elevado uso de pragmáticos químicos: Para poder generar una cantidad masiva de producción
es necesario utilizar pesticidas y fertilizantes químicos. Aún así, esto causa problemas ambientales
y puede afectar negativamente el suelo.
5) Mayor inversión económica: La agricultura intensiva requiere inversión significativa debido al
alto costo del equipo tecnológico utilizado.
EJEMPLOS DE AGRICULTURA PROTEGIDA
Invernaderos: Estas estructuras son altas y fijas con una cubierta traslúcida que pueden ser
construidas con diversos materiales, debido a su tamaño es factible realizar las labores y prácticas
que un cultivo requiere desde adentro de las instalaciones. Su función es modificar y controlar las
condiciones climáticas necesarias para una producción eficiente. Los invernaderos se encargan de
proteger el cultivo de los factores adversos al modificar y controlar la temperatura, las lluvias, la
energía según sea los requerimientos del cultivo y las condiciones de la entidad.
Malla sombra: Este sistema se basa en una tela de plástico con entramado de distintos tamaños
que sirve para regular la cantidad de energía que llega al cultivo.
Macro túnel: Son estructuras fáciles de construir con una forma semicircular cubierta por una
malla sombra; no cuentan con las características para considerarse un invernadero, pero existe la
posibilidad de que las labores se realicen en el interior. Este tipo es magnífico para semilleros y la
producción de hortalizas y plantas ornamentales.
Micro túnel: Es una estructura pequeña que es construida con arcos sobre los que se adhieren
cubiertas de plástico. En este sistema las labores tienen que desarrollarse desde afuera debido a
que su superficie es limitada. Su principal función es disminuir los problemas de las bajas
temperaturas sin necesidad de contar con estructuras muy costosas. Para que este tipo de
estructuras tengan un buen rendimiento y resultados económicos dependen de las dimensiones
de la misma, orientación, sombra, ventilación, entre otras.
Monocultivos masivos
Los monocultivos son plantaciones de una sola especie, pensadas para poder
optimizar y aprovechar de mejor manera los recursos de un espacio
dado. Su fin es llevar a un máximo el volumen de la cosecha.
De esta manera, los productores son capaces de masificar y estandarizar los
ciclos de cultivo, a partir de la aplicación de las mismas acciones, estrategias y
métodos en todo el terreno. Esto también ayuda a la disminución y prevención de
plagas, tanto como a la fertilización y demás procesos asociados al crecimiento
de cultivos.
Esta estandarización permite reducir los costos de producción, lo que termina
por dar un producto, no solo con mayor caudal, sino también con un mejor precio
para su comercialización.
Además, es una buena técnica para ser aplicada en áreas remotas, donde es más
difícil hacerse de gran mano de obra. Dado que esta técnica es más bien
estandarizada, con el entrenamiento de un equipo específico es posible de ser
llevada a cabo sin perder en el camino.
Agricultura hidropónica
Este tipo de agricultura es aquella que se destaca por no hacer uso del suelo,
es decir que las plantas son cultivadas a través del empleo de soluciones
minerales en lugar de suelo agrícola.
Así, el foco queda puesto en el riego, quien será el responsable de brindar a los
cultivos los nutrientes necesarios para que crezcan sanos y fuertes. Algunos
ejemplos de cultivos que comúnmente son gestados a partir de esta técnica son
las frutillas o la lechuga, lo mismo sucede con algunas especies de tomate.
Además, esta técnica presenta los beneficios de poder producir en el marco de
condiciones ambientales limitantes, ahorrar en abono y fertilizantes y cosechar
productos de alta calidad.
Agricultura de invernadero
Como lo indica su nombre, es la técnica de cultivar dentro de un
invernadero. Esto trae consigo el beneficio de poder producir sin importar las
condiciones climáticas y naturales del ambiente. Esto permite no sólo obtener
especies fuera de su ciclo natural de crecimiento, sino también poder adaptar los
espacios para especies con requerimientos muy específicos adaptándose a
situaciones adversas.
Además, los invernaderos también permiten una gestión y trabajo más intensivo
y controlado, lo cual termina por afectar de manera positiva el resultado y
producto final.
Agricultura de regadío
Este tipo de agricultura es aplicada en especies que suelen presentar mayor
riesgo de supervivencia por tener, por ejemplo, niveles de hidratación o
humedad permanentes y específicos.
Algunos ejemplos de cultivos de este tipo son la remolacha, el arroz, el algodón y
diversos árboles frutales. Especies como estas necesitan de un riego constante
que, en el contexto de la agricultura intensiva, se les es brindado a partir
de acequias, aspersores y canales.
Los métodos de riego más comunes, utilizados en esta forma de producción, son:
Por aspersión;
Por goteo o localizado;
Por drenaje;
Por arroyamiento o surcos;
Por inundación y sumersión;
Por canales o infiltración.
En la actualidad, existen herramientas de automatización que sistematizan el
desarrollo de los diferentes métodos de riego y, además, ajustan las aplicaciones
a las necesidades concretas de los cultivos.
Tecnologías de punta de la agricultura
intensiva
Como veníamos diciendo, este tipo de técnica está asociada a la globalización, la
masificación de los mercados y la producción de alta generación, por lo tanto, no
es de extrañar que trabaje mano a mano con las últimas tecnologías.
La capacidad de poder cultivar de manera intensiva es, de hecho, gracias a las
máquinas y nuevas técnicas. Aquí te presentamos una lista de las tecnologías más
usadas en este proceso productivo:
Máquinas con grados de automatización
Si bien los pulverizadores, abonadoras y demás máquinas populares en el mundo
de la agricultura existen desde hace mucho tiempo, la agricultura intensiva ha
comenzado a incorporarlas de manera automatizada, así es que se aumenta su
rendimiento y sus alcances.
Un ejemplo de esto son los nuevos pulverizadores que circulan en el mercado.
Estos vienen con soluciones de agricultura de precisión incluidas, lo cual
permite programar rutas o incorporar controles automáticos. ¡Hasta tienen piloto
automático! También, esta integración les permite a los productores obtener
datos sobre el rendimiento de estas máquinas, como franjas y volúmenes de
aplicación, velocidades promedio e, incluso, consumo de combustible.
Sistemas de posicionamiento global (GPS)
Estos sistemas permiten la digitalización del trabajo, la planificación, el
monitoreo remoto, permanente e intensivo.
Además, es posible saber dónde están exactamente las máquinas, qué están
haciendo y, sobre todo, trazar las rutas de trabajo con eficacia y certeza. Sin
contar que también sirven para definir franjas de aplicación de defensivos
agrícolas ¡Todo en tiempo real!
Sensores
Los sensores, que pueden ser de suelo, plantas o aire, permiten recolectar datos
de interés de las superficies y los distintos espacios de cultivo.
A través de, por ejemplo, los sensores de suelo es posible conocer los niveles de
acidez del mismo o su hidratación. Los sensores de plantas o aire, por su parte,
suelen venir incluidos en drones y también aportan a la gestión inteligente.
Soluciones de recolección y centralización de datos
La telemetría, es decir, la medición remota de distintos factores de interés,
permite recaudar y recolectar datos centralizados incrementando el control y el
seguimiento.
Esto puede ser aplicado a, por ejemplo, la dinámica de las máquinas, las franjas
de aplicación o los turnos de trabajo de los operadores. Así, la gestión no solo se
vuelve más coherente sino que, de hecho, está basada en el conocimiento y
comprensión basado en las necesidades en tiempo real.
Invernaderos automatizados
Actualmente existen invernaderos automatizados que son capaces de regar y
calefaccionar el espacio de forma personalizada, automática y específica. Estos
se adaptan a las necesidades de cada cultivo en cuestión.
En resumen, son capaces de generar un microclima adecuado para las distintas
frutas y plantas de manera inteligente e intuitiva.
Y, ¿qué hay de las desventajas de la
agricultura intensiva?
La agricultura intensiva conlleva riesgos asociados a una mala gestión de los
recursos, el uso excesivo de químicos y diferentes prácticas deficientes. Estos
pueden valorarse como sus desventajas.
Alguno de esos factores negativos asociados a un desarrollo deficiente o poco
racional de la agricultura intensiva son los siguientes:
Contaminación derivada de productos químicos
La fertilización por medio de productos químicos es parte elemental de la
agricultura intensiva. Estos, al ser ricos en macronutrientes, favorecen la
productividad y el máximo aprovechamiento de los suelos.
Sin embargo, al aplicarse de forma excesiva y sin compuestos orgánicos como
complemento, las consecuencias pueden ser negativas para los ciclos de
producción y para los ambientes en general.
Al saturar los suelos y no absorberse todos los elementos químicos, esto deriva
en contaminación de aguas subterráneas y otros recursos naturales fundamentales
para la sostenibilidad de la actividad agrícola.
Posibilidad de productos alimenticios de mala
calidad
Así como promueve la calidad de los alimentos, si se desarrolla de forma
deficiente, la agricultura intensiva puede derivar en resultados negativos en las
cosechas.
Un ejemplo es el desarrollo de frutos y vegetales con alto contenido químico y
elementos sintéticos, que pueden resultar perjudiciales para la salud humana.
Cuando esto sucede, los frutos no superan los procesos de conformidad y
verificación de calidad, lo cual deriva en grandes pérdidas para los productores.
Alteración medioambiental
Acidez elevada de los suelos, plantas secas y con alto contenido de sal y otras
alternaciones del medio ambiente y los recursos naturales pueden ser
consecuencia de la agricultura intensiva.
Esta no solo afecta a los propios productores, sino que también puede perjudicar
a las comunidades cercanas a los terrenos de producción.
Buenas prácticas asociadas al uso de
agricultura intensiva
Aunque este tipo de agricultura presenta muchos beneficios, también es cierto
que debe ser desarrollada de manera responsable, consciente y
precisa, generando un equilibrio propicio en su desarrollo para impactar lo
menos posible el medio ambiente.
Esta es una lista con algunos consejos que te ayudarán a aplicar esta moderna
técnica de la manera más amigable posible ¡Vamos!
Utilizar los suelos según la vocación de uso
Esto se refiere a conocer la composición biofísica de tu suelo. Es decir, que debes
determinar sus antecedentes, sus características y componentes y diversos
factores clave para saber qué especies son más propicias para plantar allí.
Esto disminuirá el impacto de productos agregados e impedirá a largo plazo la
erosión de los suelos debido a su explotación extrema.
Abrir espacio a compuestos y productos orgánicos
Si bien es una práctica común la de incentivar los cultivos a partir del uso de
productos químicos, una situación ideal debería ser equilibrada y para eso es
elemental que también tengas en cuenta la fertilización natural.
Los productos orgánicos también aportan nutrientes de gran alcance, no es
necesario dejarlos completamente de lado para obtener una buena producción.
Utilizar productos certificados
A la hora de utilizar productos industriales, siempre es necesario hacerse de
aquellos que cuentan con certificados estatales y de organizaciones específicas
del sector.
Todo fertilizante o insumo debe ser de calidad para evitar desastres ecológicos.
Desarrollar barreras vivas y cercas
Es recomendable que los cultivos estén siempre ubicados en laderas, ya que esto
ayuda a evitar y disminuir la erosión del suelo y, además, mejora la resistencia de
la superficie de explotación ante algún evento natural riesgoso.
Por otro lado, esto también evita la propagación de plagas y otras amenazas
asociadas al cultivo y desarrollo agrícola.
Moderar y optimizar la labranza
Para proteger la estructura del suelo y estimular su actividad biológica natural, no
hay que abusar de la actividad de labranza. Esta debe ser moderada y adaptada a
las necesidades y requerimientos específicos del momento y, por supuesto, del
cultivo y la tierra.
Por otro lado, una labranza consciente y responsable termina por optimizar la
mano de obra, lo cual se traduce en un ahorro de costos o en combustible
utilizado en las máquinas como los tractores.
Observar cualitativamente y estudiar las reacciones
La idea de utilizar nueva tecnología está asociada también a la observación,
evolución y desarrollo del ciclo productivo.
Esta es, de hecho, la única forma de detectar a tiempo patrones negativos y
posibles amenazas, no solo para cuidar la producción sino también el medio
ambiente.
En resumen, la agricultura intensiva puede ser una gran respuesta para producir
provechosamente, aumentando la capacidad de cultivo, abaratando los costos y
presentando un precio asequible para los consumidores finales.
Sin embargo, es una práctica que debe ser llevada adelante con responsabilidad,
coherencia y precisión, encontrando un equilibrio entre la explotación de la tierra
y el medio ambiente. Esto debe hacerse llevando un control eficaz del ciclo
productivo y aprovechando también las características naturales del ambiente en
sí mismo, sin forzarlo indebidamente.
Ventajas:
La posibilidad de cultivar durante todo el año, teniendo buena producción constante.
La capacidad de cultivar productos que no estén en su temporada óptima.
Obtener productos de calidad al utilizar la técnica de agricultura protegida.
La producción corre menos riesgos (granizo, heladas, plagas y enfermedades) debido a la
protección que le dan los diversos tipos de estructuras de esta tecnología, lo que permite
un mejor desarrollo.
Con la implementación de esta innovación, se le da un mejor uso al líquido vital por su
sistema de riego eficiente.
Desventajas:
Para incursión en la agricultura protegida es necesaria una fuerte inversión de parte del
productor.
Los gastos de operación incrementan, pero da la posibilidad de cultivar más.
Para que su desempeño sea el adecuado, es necesario la capacitación del personal
operativo, además de requerir personal especializado, con experiencia práctica y
conocimientos teóricas.
puede provocar efectos sobre las personas por los residuos que generan los sistemas de
producción con invernaderos como plásticos (PVC, PVDC), agroquímicos, disolventes y
refrigerantes.
La contaminación que causa a la atmósfera, los acuíferos, riesgo de incendios, olores y
descomposición orgánica.