Labio Leporino
Un labio leporino es una abertura o división en el labio superior que se produce
cuando las estructuras faciales de un bebé no nato se desarrollan de manera
incompleta. Es posible que el labio leporino sea unilateral o bilateral. Un bebé con
labio leporino también puede padecer una hendidura en el paladar (paladar hendido).
El labio leporino es uno de los defectos congénitos más frecuentes. Ocurre con mayor
frecuencia como defectos congénitos aislados, pero también se asocia con muchos
síndromes o trastornos genéticos hereditarios.
Causas.
El labio leporino y la hendidura del paladar suceden cuando los tejidos de la cara y de
la boca del bebé no se fusionan de manera adecuada. Normalmente, los tejidos que
conforman el labio y el paladar se fusionan entre sí durante el segundo y el tercer mes
del embarazo. Pero en los bebés con labio leporino y hendidura del paladar, la fusión
nunca ocurre, o bien es parcial, dejando una abertura (hendidura).
Los investigadores creen que la mayoría de los casos de labio leporino y de hendidura
del paladar se deben a una interacción de factores genéticos y ambientales. Los genes
que provocan la hendidura son heredados de la madre o del padre, ya sea solos o
como parte de un síndrome genético que comprende el labio leporino o la hendidura
del paladar como uno de los signos. En algunos casos, los bebés heredan un gen que
aumenta la probabilidad de desarrollar una hendidura, y un detonante ambiental hace
que la hendidura efectivamente se manifieste.
Síntomas, manifestaciones clínicas:
Por lo general, una separación (hendidura) en el labio o en el paladar se identifica de
inmediato al momento del nacimiento. El labio leporino puede manifestarse de la
siguiente manera:
Una separación en el labio y en la parte superior de la boca que afecta uno o
ambos lados del rostro.
Una separación en el labio que puede presentarse solo como una pequeña
hendidura o que puede extenderse desde el labio a través de la encía superior y
del paladar hasta la parte inferior de la nariz.
Una separación en la parte superior de la boca que no afecta la apariencia del
rostro.
Con menor frecuencia, una hendidura solo se produce en los músculos del paladar
blando (fisura submucosa de paladar), que se encuentran en la parte posterior de la
boca y que están revestidos por la membrana de esta. Este tipo de hendidura suele
pasar desapercibida en el nacimiento y es posible que no se diagnostique hasta más
adelante cuando los signos se manifiestan. Entre los signos y síntomas de una fisura
submucosa de paladar se pueden incluir los siguientes:
Dificultad con la alimentación
Dificultad para tragar, con la posibilidad de que los líquidos o los alimentos
salgan por la nariz
Voz nasal al hablar
Infecciones de oídos crónicas
Factores de riesgo:
Varios factores pueden aumentar la probabilidad de que un bebé tenga labio leporino
y paladar hendido, entre los que se incluyen los siguientes:
Antecedentes familiares.
La exposición a determinadas sustancias durante el embarazo.
Tener diabetes.
Tener obesidad durante el embarazo.
Diagnostico:
Una ecografía prenatal es una prueba que usa ondas sonoras para producir imágenes
del feto en desarrollo. Al analizar las imágenes, el médico puede detectar una
diferencia en las estructuras faciales.
El labio leporino puede detectarse por medio ecografía alrededor de la semana 13 de
embarazo. A medida que el feto continúa su desarrollo, puede resultar más fácil
diagnosticar de forma precisa el labio leporino. Cuando solo se produce hendidura del
paladar, es más difícil observarlo mediante una ecografía.
También puede detectarse al momento del nacimiento.
Complicaciones:
Los niños con labio leporino, con o sin hendidura del paladar, se enfrentan a diversas
dificultades según el tipo y la gravedad de la hendidura.
Problemas de alimentación (exceso del aire inhalado en las tomas,
regurgitación del alimento, fatiga, asfixia, entrada de la leche en la cavidad oral,
problemas en la ganancia de peso y un exceso de tiempo para realizar las
tomas correctamente.
Infecciones del oído y pérdida de la audición.
Problemas odontológicos.
Dificultades con el habla, o retraso del lenguaje.
Desafíos de enfrentar una enfermedad.
Tratamiento:
El tratamiento consiste en cirugía para corregir el defecto y terapias para mejorar
cualquier trastorno relacionado.
La cirugía para corregir el labio leporino y el paladar hendido se basa en la situación
particular de cada niño. Después de la reparación inicial del labio leporino o del
paladar hendido, el médico puede recomendar cirugías de seguimiento para mejorar el
habla o mejorar el aspecto del labio y la nariz.
Generalmente, las cirugías se realizan en el siguiente orden:
Reparación de labio leporino dentro de los primeros 3 y 6 meses de edad.
Cirugías de seguimiento entre los 2 años de edad y los últimos años de la
adolescencia.
Los objetivos del tratamiento para el labio leporino y el paladar hendido son mejorar la
capacidad del niño para comer, hablar y escuchar normalmente, y lograr un aspecto
facial normal.
Prevención:
Después del nacimiento de un bebé con una hendidura, los padres se encuentran
preocupados, lo cual es comprensible, por la posibilidad de tener otro hijo con la
misma afección. Mientras que muchos casos de labio leporino y hendidura del paladar
no pueden prevenirse, ten en cuenta estas medidas para aumentar tu conocimiento o
disminuir los riesgos:
Considera buscar asesoramiento en genética. Si tienes antecedentes familiares de
hendidura del paladar o labio leporino, infórmale a tu médico antes de quedar
embarazada. Es posible que tu médico te derive a un asesor en genética que pueda
ayudarte a determinar los riesgos de tener un hijo con hendidura del paladar o labio
leporino. Toma vitaminas prenatales. Si planeas quedar embarazada pronto, consulta
con tu médico si debes tomar vitaminas prenatales.
No consumas tabaco o alcohol. El consumo de alcohol o tabaco durante el embarazo
aumenta el riesgo de tener un bebé con un defecto congénito.
Cuidados de enfermería:
OMS, UNICEF y AEP recomiendan como mejor fuente de alimentación para el recién
nacido con labio leporino la lactancia materna. La enfermera juega un papel
fundamental en los cuidados y la alimentación de este tipo de pacientes. Asesora,
aconseja, guía, enseña, apoya y acompaña durante todo el proceso. Además de ser el
personal de referencia para sus familiares.
Una de las tareas más importantes de la enfermería es ofrecer instrucciones
detalladas acerca de cómo alimentar al niño y apoyar a los padres de niños con
fisuras
Es necesario enseñar y dar pautas a los padres sobre cómo alimentar a los
lactantes con esta patología.
Los bebés suelen necesitar más tiempo para alimentarse, por tanto, se
recomiendan tomas más frecuentes y de menos cantidad para evitar el
agotamiento. Es común que salga leche por la nariz, tengan náuseas o se
atraganten.
Para que el lactante sea capaz de alimentarse desde el pecho materno es
preciso que éste esté turgente y lleno.
La lactancia materna se asocia a una mayor ganancia de peso en recién nacidos
con fisura labial.
Los recién nacidos con fisura de labio palatina unilateral, se benefician al
alimentarlos con la mama dirigida hacia el lado no fisurado. Los recién nacidos
con fisura labio palatina bilateral requieren mayor apoyo para lograr la
lactancia. Si ésta no ocurre dentro de las primeras 24 horas, se sugiere extraer
la leche y ofrecerla después al recién nacido.
La postura recomendada será la más cómoda para el binomio madre-hijo. Pero
en estos bebés especialmente se recomienda colocar al niño en posición
semiincorporado o semi fowler con la lengua colocada sobre la hendidura para
evitar la salida de leche por la nariz. Las mejores posturas serían: posición
sentada o a caballito y postura en balón de rugby, postura cara a cara o
straddle en bebés con labio leporino unilateral y posición de la mano que baila
o dancer hand en bebés con labio leporino bilateral.
Otra alternativa para alimentar al bebé sería el Supplementary Nursing System.
Es ideal para la alimentación suplementaria a largo plazo y permite mantener el
contacto con el pecho. Tiene diferentes sistemas de flujos asociados a distintos
colores e incluye un accesorio para colgarlo en el cuello de la madre.
Cuando la succión directa del pecho no es posible, se recomienda extraer la
leche materna y administrarla posteriormente al niño mediante biberón con
tetinas especialmente diseñadas para estos pacientes. El sacaleches requiere
tiempo y esfuerzo para mantener un adecuado suministro de leche, por lo que
se recomiendan sacaleches dobles y eléctricos para acortar este tiempo.
Ofrecer la succión no nutritiva del pecho (no hay succión de leche) de manera
que, aunque no succione correctamente ambos puedan disfrutar de la
experiencia. Ayudará a crear un buen vínculo y los ejercicios de la succión no
nutritiva estimularán importantes músculos de la boca del bebé y la lengua.
Después de la alimentación es necesaria una higiene estricta para evitar
infecciones y que se queden acumulados restos de comida.
Si el niño no puede succionar (y la ganancia de ponderal no es adecuada) se
podrá recurrir al uso de sonda nasogástrica.
Después de las cirugías para reparar la fisura palatina, el bebé necesita estar
totalmente alejado de los biberones ya que pueden rozar los puntos de sutura
y romperlos. Los autores Trettene A. Et al. y Goyal A. Et al. recomiendan el uso
de cucharillas durante el proceso postoperatorio como la mejor opción para
evitar rupturas de suturas, entre otras ventajas.
Animar a los padres a que verbalicen sus miedos, ansiedades y preocupaciones
ante la evolución y el pronóstico del niño.
Pasos para la alimentación del niño en el hogar:
Si alimenta el bebé con leche materna, extráigase la leche y désela con tetero,
jeringa o cuchara.
El tetero debe ser de chupo largo.
Si lo va a alimentar con leche de formula (de tarro) prepare el tetero como está
indicado
en la etiqueta.
Siéntese en posición cómoda.
Verifique que la nariz y la boca de su bebé estén limpias (que no tenga mocos o
secreciones), si las tiene realice lavado nasal instilando gotas de solución salina
o agua por cada fosa nasal y con gasa o un trapo limpio, límpiele la nariz y la
boca.
Coloque al niño en posición sentada.
Proceda a dar el tetero lentamente, introduciendo bien el chupo, jeringa o
cuchara.
Observe mientras le da el tetero que el bebé trague el alimento, que no
presente dificultad para respirar, que no se ponga morado.
Sacar gases en la mitad y al final del tetero (para sacar gases acueste al bebé
boca abajo sobre sus rodillas y frótelo o dele pequeños golpes suaves en la
espalda; otra forma es cargar al bebé en el hombro e igual frótelo o dele
pequeños golpes suaves en la espalda.
Una vez termine de alimentarlo, acuéstelo de lado, colocándole una toalla
enrollada, que le sirva de apoyo para la espalda.
Siga observando que no presente vómito y que respire sin dificultad.
Realice los trámites necesarios con su pediatra o entidad aseguradora para
iniciar el tratamiento correctivo del labio y paladar hendido.
En caso de alguna duda puede consultar al pediatra que trata su niño.
Fuentes bibliográficas:
https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/cleft-palate/symptoms-
causes/syc-20370985
https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/cleft-palate/diagnosis-
treatment/drc-20370990
https://revistamedica.com/cuidados-de-enfermeria-fisura-labio-palatina/
https://www.healthychildren.org/Spanish/health-issues/conditions/Cleft-
Craniofacial/Paginas/cleft-lip-and-palate-parent-faqs.aspx