0% encontró este documento útil (0 votos)
67 vistas40 páginas

Tecno Totalitarismo Chino y Libertad

Este ensayo analiza la creciente confrontación geopolítica entre China y Occidente. China está emergiendo como una superpotencia tecno-totalitaria que usa la globalización para expandir su influencia económica, cultural y política, formando un nuevo eje antioccidental. Aunque Estados Unidos sigue siendo la principal potencia democrática, está debilitado internamente por el neomarxismo. El autor argumenta que el totalitarismo chino es inviable a largo plazo e impedirá la libertad en el mundo si no es detenido.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
67 vistas40 páginas

Tecno Totalitarismo Chino y Libertad

Este ensayo analiza la creciente confrontación geopolítica entre China y Occidente. China está emergiendo como una superpotencia tecno-totalitaria que usa la globalización para expandir su influencia económica, cultural y política, formando un nuevo eje antioccidental. Aunque Estados Unidos sigue siendo la principal potencia democrática, está debilitado internamente por el neomarxismo. El autor argumenta que el totalitarismo chino es inviable a largo plazo e impedirá la libertad en el mundo si no es detenido.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Ensayo que se presenta al 17 concurso Caminos de la Libertad convocando por el Grupo Salinas

(13.150 palabras, 87.292 caracteres con espacios en 40 páginas. Fuente Arial N 12)

El enemigo silencioso:

La hegemonía global del tecno totalitarismo chino como tumba del hombre libre

Sūnzǐ

Lo que sostendré en este ensayo es que la geopolítica de la era post-soviética evoluciona hacia una

nueva confrontación entre potencias1 en la que emergen dos superpotencias luchando por la

hegemonía global para sostener o rehacer el orden internacional. De un lado está la superpotencia

tecno totalitaria ascendente China, con una economía muy superior a la que jamás llegó a tener la

colapsada Unión Soviética, China usa la globalización capitalista del comercio internacional como

campo de batalla contra occidente mediante su influencia en la economía, cultura y política de las

naciones occidentales desarrolladas y el tercer mundo, integrando un nuevo eje antioccidental con

Rusia e Irán mediante un bloque táctico de sus tres esferas de influencia sobre terceras naciones en

Europa Oriental, Asia Central, el Sudeste de Asía, Indo pacífico, Oriente Medio, África e

Hispanoamérica. Del otro están los Estados Unidos que, aunque internamente debilitados por la

disruptiva influencia del neomarxismo de la teoría crítica sobe su cultura y política, siguen siendo una

República democrática y una economía de libre mercado, con poderosas fuerzas internas

defensoras de la libertad, la propiedad y el Estado de Derecho, junto sus aliados —con similares

conflictos internos de mayor o menor importancia— de los 5 ojos, la OTAN, el QUAD y otras alianzas

militares y comerciales en todo el globo.

Es un escenario que no habríamos deseado porque es más complejo y peligroso que la Guerra Fría,

ya que esta confrontación entre potencias tiene dimensiones comerciales, financieras y tecnológicas

hasta hace poco inimaginables, que colocan a los defensores de la libertad ante problemas de

realismo político difíciles, como el del libre comercio cuando el comercio internacional es un arma de
influencia corrosiva de un enemigo totalitario genocida y esclavista como la República Popular

China. Pero son nuestros tiempos y si no han de ser los del triunfo global del totalitarismo y la tumba

del hombre libre debemos comprender su complejidad, porque sobran razones para “ver a otro lado”

ante la desagradable realidad de las fuerzas internas y externas que amenazan a lo que

nuevamente nos veremos obligados a denominar “el mundo libre” retomando un término de la guerra

fría que tiene un significado tan lleno de terribles matices como indispensable para la supervivencia

de cualquier esperanza de libertad en el mundo.

Probablemente la más conocida afirmación de Sun Tzu en El arte de la guerra sea:

“…si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro; si no

conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, perderás una batalla y ganarás otra; si no

conoces a los demás ni te conoces a ti mismo, correrás peligro en cada batalla”.2

Y es claro que hoy muy pocos entre los líderes políticos e intelectuales de occidente conocen a su

mayor enemigo totalitario —el socialismo revolucionario— ni al orden espontáneo del que emerge la

civilización, y mucho menos la estrecha relación entre libertad y prosperidad en las economías de

libre mercado. Por eso debemos afirmar que ni se conocen a sí mismos, al menos no en cuanto al

tipo de sociedad que hasta cierto punto encabezan, ni a los demás, empezando por sus peores

enemigos. Y es algo que hoy tienden a compartir en el “mundo libre” la mayor parte de políticos,

intelectuales, líderes de la industria y las finanzas y ciudadanos comunes. Y no es falta de

información. Nunca tanta información estuvo a disposición, no solo de las élites, sino del común de

las personas.

El placer de “ver a otro lado”

Hay un ingenuo placer en “ver a otro lado” ante lo que ponga en duda desde falsas certezas

ideológicas y fuertes preferencias emocionales hasta cualquier tipo de realidad desagradable. Y

quizás por eso con el totalitarismo chino nos ocurrió —y nos sigue ocurriendo— más o menos lo que

2
antes nos ocurrió con el autoritarismo postsoviético y con el más poderoso totalitarismo del siglo

pasado. Tendimos en un momento u otro a la ingenuidad optimista.

Es un error en el que también incurrí hace años por la ingenua esperanza sobre un inexistente

potencial de cambio de la nueva China de Deng. Pero nuca tuvo sentido analizar un totalitarismo

mediante categorías y conceptos sobre potenciales desarrollos exclusivamente aplicables a los

autoritarismos competitivos. Como a otros, la masacre de Tiananmen empezó a despertarme del

sueño de una evolución pacífica hacia la democracia en el gigante Chino. Que la nueva China de

Deng fue una respuesta pragmática para fortalecer el poder totalitario y no para debilitarlo lo empecé

a comprender con el revelador libro Elementos perniciosos de Ian Buruma3

Casi todos queríamos creer con ingenuo optimismo que los totalitarismos podrían devenir en

autoritarismos primero y finalmente en democracias, si adoptaban restringidas prácticas de mercado

razonablemente efectivas. Deseábamos creer que por el impulso de su propio éxito económico y

para superar el techo con que chocarían por sus restricciones y controles al mercado, se deslizarán

imperceptiblemente hacia el mercado plenamente libre y al Estado de Derecho, lo que es

materialmente imposible en la realidad totalitaria sin su previo colapso.

El totalitarismo

El totalitarismo es una idea absurda, internamente contradictoria e inseparable del socialismo porque

de una parte, aunque son posibles totalitarismos cuyo fin último no sea el socialismo, es

inconcebible en un socialismo cuyo fin último no pase por el establecimiento del totalitarismo; y de la

otra, porque cuando un totalitarismo no se plantease al socialismo como modelo económico, no

tendría otra salida que implementarlo en su economía —de una u otra forma— para alcanzar el

control social total bajo un mando central único. También porque la extinción de la individualidad que

es una condición sine qua non del totalitarismo, no es otra cosa que un anhelo atávico4 de regresión

a formas primitivas de orden social del remoto pasado de nuestra especie rigiendo sobre el complejo

3
orden espontaneo de la civilización. Una imposibilidad que es la raíz común de todas las variantes

del socialismo como fatal arrogancia y error de hecho5 sobre el orden social.

Totalitarismo y Estado moderno

La idea totalitaria no es reciente y en el sentido antes citado, es una de las ideas políticas más

antiguas posibles, porque tras identificar en la aspiración totalitaria al anhelo atávico de retorno al

colectivismo más primitivo, lo vemos como una idea política que dataría de los inicios de la

civilización, como rechazo ancestral a la misma. Y trazas de totalitarismo identificamos en

sociedades antiguas de todo el orbe. Esparta, fue en muchos sentidos el primer intento —o al menos

el primero que conocemos— de orden social que se aproximó en Occidente a lo que hoy

denominaríamos totalitarismo. Y algunos egiptólogos han especulado que la revolución religiosa y

política del faraón Akenatón probablemente fue un proyecto totalitario, lo que explicaría su veloz

caída. Hoy denominaríamos totalitario al imperio de Qin Shi Huang —el primer emperador chino—

pero, además del anacronismo que implica usar el término en esos contextos, lo cierto es que hasta

la modernidad la idea totalitaria careció de la única herramienta política capaz de materializarla en

una sociedad a gran escala: el Estado moderno.

El Estado moderno hizo conceptualmente deseable —para el poder gobernante y sus

propagandistas— al totalitarismo y aparentó hacerlo materialmente posible. Apariencia insostenible a

largo plazo porque el totalitarismo en la Gran Sociedad, como explicó Hayek6, es inviable a largo

plazo al impedir el surgimiento de la información de la que a su vez dependería para gobernarla.

Pero por un tiempo largo en años y sufrimiento humano, parece funcionar.

El gato del camarada Deng

La optimista ingenuidad occidental ante el totalitarismo chino empieza tras la muerte de Mao Zedong

y el ascenso de Deng Xiaoping. Deng adoptó limitados mecanismos de mercado, propiedad

“privada”, empresas “privadas”, formación de precios de mercado y afirmó sagazmente que “no

4
importa el color del gato sino que cace ratones” y “enriquecerse es glorioso”. Y fue glorioso que un

limitado “capitalismo” de privilegios mercantilistas restringidos y controlados por un poder totalitario,

donde los grandes empresarios serían única y exclusivamente leales miembros del partido, resultase

suficiente para sacar de una pobreza secular, empeorada por los experimentos alucinantes de las

criminales hambrunas de Mao7, a cientos de millones de chinos. Fue algo nuevo acompañar ese

“capitalismo” restringido de una inserción limitada, planificada y astuta, pero aún así enorme, de

China en los mercados internacionales mediante la que china impactaría cada vez más al resto del

mundo, haciéndose cada vez más importante para el crecimiento económico global. Si se veía a otro

lado ante los aspectos más obscuros del totalitarismo chino, los que curiosamente estaban más a la

vista que nunca antes, se podía ver la evolución de China con optimismo en lugar de verla con una

aprehensión razonable y realista. Pero el optimismo con que aplaudimos esa deseable reducción de

la pobreza nos hizo olvidar la sutileza y crueldad del totalitarismo ante el que estábamos.

Lo que no veíamos, porque no queríamos verlo es que bajo Deng Xiaoping, la cúpula del

totalitarismo comunista chino tenía claro que no permitiría apertura alguna a la democracia política y

al Estado de Derecho. Entendían su objetivo de largo plazo y los peligros —para su poder

totalitario— del complejo camino que recorrían para crear un poderoso “capitalismo” chino bajo

control del poder totalitario del Partico Comunista.

Dos Chinas

Tras la derrota militar del Japón imperial por los Estados Unidos en la II Guerra Mundial, Mao ganó

la guerra civil china e impuso un totalitarismo comunista que mantuvo a la china continental como

una economía subdesarrollada abrumadoramente pobre. Pero concentrando en fines estratégicos

del poder totalitario el producto de la brutal explotación de su propia población y los recursos

naturales del país llego a tener armas nucleares propias. Chiang retrocedió al archipiélago de

5
Taiwán y atrincherado ahí, estableció una dictadura autoritaria nacionalista. El continente fue del

gran salto adelante a la revolución cultural, mientras Taiwán pasaba del mercantilismo

intervencionista a la economía de libre mercado, de la corrupción al Estado de Derecho y de la

dictadura autoritaria a la democracia republicana. Mientras la Republica Popular China sufría las

hambrunas de Mao, Taiwán se transformaba en uno de los países más ricos de Asia

Por ahora Taiwán sigue siendo independiente y próspero, pero está bajo el acoso diplomático y la

amenaza creíble de invasión militar de un Beijing cada vez más poderoso. Taiwán enfrentó la

pandemia del COVID 19, antes y mejor que la China totalitaria en que se originó, porque buena parte

de los políticos e intelectuales taiwaneses sí conocen a su enemigo y se conocen a sí mismos. La

mayor parte del mundo, no obstante, empezando por la ONU ayer y la OMS hoy, les dio la espalda

ante las presiones de Beijing1 por “una sola China” cuando el amor del socialismo en sentido amplio

por leyenda Mao en la izquierda occidental confluyeron con grandes oportunidades de negocios en

la nueva china de Deng. La amenaza a Taiwán quedo clara en un Hong Kong al que se le garantizó

en los acuerdos entre Beijing y Londres su economía de mercado y Estado de Derecho. Beijing

incumplió en cuanto pudo los acuerdos con el Reino Unido para imponer violentamente su

totalitarismo sobre Hong Kong.

1 Contra la recomendación de la Real Academia de la Lengua Española de preferir las transcripciones


tradicionales Pekín o Pequín en lugar de la transcripción Beijing mediante el pinyin, prefiero usar la
ampliamente generalizada transcripción pinyin del chino a los idiomas de alfabeto latino para los toponímicos,
nombres de personas y otras referencias en todos los casos en que su uso ya se ha generalizado en varios
idiomas, p.e. Mao Zedong en lugar de Mao Tse Tung y Beijing en lugar de Pekín, aunque usaré normalmente
la transcripción hànyǔ pīnyīn para términos de Republica Popular China y el tōngyòng pīnyīn para términos de
Taiwán. Exceptuando únicamente casos de palabras para las que una transcripción previa al pinyin todavía
sea de uso más amplio que la variante pinyin en los principales idiomas de alfabeto latino, p.e. Sun Tzu en
lugar del pinyin Sūnzǐ.

6
Los ratones del camarada Deng

El totalitarismo del partido de Mao, después de él, no podía evolucionar como el autoritarismo del

partido de Chiang después tras su muerte, por mucho que aplicaran soluciones capitalistas limitadas

a sus problemas de mediano y largo plazo, los comunistas chinos lo hacían únicamente como un

medio para fortalecer, no para debilitar, el poder totalitario del partido en china y extender su

influencia económica e ideológica al resto del mundo. Los ratones que debía cazar el gato, sin

importar su color, no era la prosperidad del pueblo en lugar de su brutal explotación —sacar a

cientos de miles de chinos de la pobreza para elevar el consumo y el ahorro interno era únicamente

un nuevo medio pragmático para viejos fines totalitarios expansivos— sino el poder del Partido y el

Estado. Se trataba de eludir un colapso como el soviético y alcanzar el sueño de elevarse como una

superpotencia de proyección global. Un sueño imposible con la insignificante economía China y los

delirios genocidas de Mao. Fue el delirio maoísta y lo que ya había fracasado incluso en la Unión

soviética lo que Deng descartó para adoptar un conjunto pragmático de soluciones capitalistas

restringidas paradójicamente más cercanas al tipo de economía del nacional socialismo alemán que

a la del socialismo soviético.

Paradójico porque Deng no se inspiró ideológicamente en el nacionalsocialismo alemán. El

nacionalismo chino es abiertamente y escandalosamente racista ante las minorías étnicas en China,

pero no hay una teoría racial formalizada en el totalitarismo chino y no incumben a la represión y el

control social chinos categorías raciales diferentes a las implícitas en la persecución genocida contra

tibetanos8 y uigures9. Muestra de ello son los 20 años de persecución10 de 100 millones de

practicantes de la disciplina espiritual Falun Gong, la abrumadora mayoría de ellos étnica y

culturalmente Chinos Han, que ha sido el mayor esfuerzo represivo del Partido Comunista Chino,

tras la muerte de Mao, para exterminar a toda una categoría de población de su etnia mayoritaria.

7
De Deng en adelante el maoísmo ha sido formalmente reverenciado y materialmente reemplazado

por una nueva ideología oficial, síntesis de confucianismo iliberal con marxismo maoísta

reinterpretado en clave de “armonía social” mediante la obediencia activa forzada por el

omnipresente sistema de premios y castigos de un efectivo modelo tecno totalitario, que en última

instancia todavía puede apelar a la “reeducación” en un Lao Gai tan amplio y brutal como el Gulag

soviético. Pero con el tecno totalitarismo la obediencia activa suma a la represión, el terror y la

propaganda, nuevas prácticas en que la propiedad privada, empresas, inversión y desarrollo

profesional —o tener un pasaporte y viajar al extranjero— son privilegios que se otorgan por la

“patriótica” lealtad activa al partido y su ideología, medidas día a día por sofisticadas herramientas

digitales masivas de control social11.

Entre el gran hermano y un mundo feliz

Una amalgama entre las distopías de Orwell y Huxley —1984 y Un mundo Feliz— se aproximaría a

la realidad técnica e ideológica del control social tecno totalitario de Beijing. Es el control social más

sutil y eficiente que el mundo ha conocido. El tecno totalitarismo se puede permitir una apertura

económica que ningún totalitarismo pasado habría podido mantener bajo control. Tienen empresas

“privadas” al servicio del plan estatal, los grandes empresarios son miembros del partido y las

actividades empresariales y profesionales son limitadas a los leales “patriotas”. Tienen manipulación

monetaria para favorecer exportaciones con banca pública y una economía bajo el férreo control del

Estado. Y esquivaron el fatal de tipo de control de precios al que recurrieron los nacionalsocialistas

alemanes.

Es la quimera de una economía más o menos capitalista como base material de un feroz

totalitarismo socialista que no ha renunciado al completo control social. Una quimera que a largo

plazo también resultará insostenible, pero aparentará no serlo por mucho tiempo. Su delicado

equilibrio interno —y sus reflejos totalitarios— nos ponen ante una superpotencia totalitaria

8
soportada en una economía mucho mayor —y menos ineficiente— que la soviética. Y esta nueva

superpotencia totalitaria está ampliamente integrada en la dinámica comercial y financiera del

capitalismo globalizado, aprovechando las ventajas de su clasificación como país subdesarrollado

para manipular las reglas del comercio internacional12 con un grado de intervencionismo y

manipulación de su divisa que a ninguna otra economía de esa escala se le permitiría en el frágil

sistema monetario internacional actual.

El ascenso a superpotencia de China es una amenaza poderosa y sutil que fue ignorada demasiado

tiempo, excepto por los pocos que en estrechos círculos de expertos en geopolítica e inteligencia

venían observando la preocupante evolución de China como un poder capaz de amenazar la libertad

en todo el mundo. Eso comenzó a cambiar poco antes que el COVID 19 llegase como pandemia al

mundo producto de los vicios políticos inseparables del totalitarismo socialista, desinformación,

censura y difusión de información falsa para ocultar errores y debilidades2. También aplicaron un

control de daños mediante tontos útiles y agentes ideológicos afines en todo el mundo. Era la

realidad, nos gustase o no, del totalitarismo chino con el que tanto comerciamos.

2 Los hechos son que el virus del COVID-19 surgió en Wuhan y fue rápidamente detectado por médicos entre
noviembre y diciembre del 2019. El más notable de ellos fue Li Wenliang, un médico que en las muy
censuradas redes cerradas de la Internet china informó públicamente lo que estaba ocurriendo. La respuesta
del Partido y el Estado fue la censura y la represión. No contuvieron el virus porque estaban ocupados
conteniendo la información —tal y como los soviéticos en Chernóbil— aunque con las peculiaridades del
caso, se persiguió a los médicos que difundían información por “atentar contra la armonía social”
encarcelándolos incluso por la supuesta “difusión de información falsa”. Beijing inicialmente declaro “verdad
científica del partido” que la única forma de contagio era el contacto directo con animales portadores. A los
médicos se les obligó a tratar pacientes potencialmente infectados, sin las precauciones más elementales. El
virus muy probablemente se habría podido contener en donde surgió. Pero durante meses, en lugar de
contener la epidemia se contuvo la verdad. La censura y desinformación del totalitarismo chino causaron la
expansión global de una epidemia, con lo que debería quedarnos claro que la libertad de prensa en todo el
mundo es un asunto de vida o muerte para todos.

9
El Gran Hermano en Beijing

Friedrich y Brzezinski13 definieron en 1965 al totalitarismo por 5 características:

1. Una ideología totalitaria dominante;

2. Un partido de monopolio;

3. Una policía secreta aplicando terror;

4. Un monopolio de información y

5. Una economía planificada.

El tecno-totalitarismo chino nos haría poner en duda dos de esas características, la policía secreta

no solo no es ya el único, sino que ha dejado de ser el principal mecanismo del terror y el terror en sí

mismo es una más entre varias palancas de control en un sistema de controles sociales sutiles,

sofisticados, efectivos y omnipresentes en los que la policía política y el terror brutal se limitan a la

disidencia recalcitrante y minorías étnicas, religiosas y culturales señaladas para la esclavitud y el

exterminio. Y aunque la economía planificada en el modelo de Beijing mantiene planes quinquenales

y planificación central a mediano y largo plazo de grandes objetivos nacionales y globales del Estado

y El Partido, al incorporar un mercado intervenido con nuevas empresas privadas, pequeñas,

medianas y grandes, alcanzó una posición dentro del comercio y las finanzas internacionales

inimaginable para el poder soviético. Pero las empresas “privadas” chinas, y especialmente las

grandes corporaciones “privadas” chinas, no lo son sino a los limitados efectos que la legislación

totalitaria china lo permite. Las empresas privadas chinas están subordinadas al Estado y el Partido

por leyes que, entre otras cosas, las obligan a operar como agentes del aparato interno y externo

de inteligencia14 de Beijing.

La novelista y analista geopolítica chilena Sasha Hanning, quien residió varios años en la

Republica Popular China y tiene actualmente prohibido el ingreso a la misma, explica que entre

las herramientas del tecno-totalitarismo15 de Beijing destacan:

10
• La gran muralla digital. Un sistema de censura inteligente para internet que bloquea el

acceso de los chinos a todo lo que el poder totalitario no desea que conozcan y les

direcciona hacia la propaganda del partido y el Estado.

• Sistema de crédito social digital. Un sistema de seguimiento inteligente que rastrea

permanentemente a los chinos en internet, y en el mundo real, asignando puntos por

obediencia a la doctrina del régimen y restando puntos por toda opinión y acción contraria

o dudosa. A los de bajo puntaje les niegan desde empleos y pasaportes hasta la compra

de pasajes y el contacto con personas de bajo puntaje resta puntos personales,

empujando a la población a aislar al disidente.

• Sistema de vigilancia universal apoyado en la corresponsabilidad público

“privada”. China tiene el sistema de vigilancia interconectado con mayor número de

cámaras por persona del mundo y avanzadas tecnologías de reconocimiento facial. Para

vigilar cada aspecto del pensamiento y la acción de cada chino se estableció la obligación

legal de las empresas tecnológicas chinas de entregar los datos de navegación de sus

usuarios al Estado y cooperar con la inteligencia en el espionaje interno y externo.

El sueño Chino

El “Sueño Chino” es el término que Xi Jinping usa para hablar de robustecer y expandir el poderío

de China apelando al nacionalismo en clave de revanchismo imperial con ambiciones de

hegemonía global. Para asegurar ese “Sueño Chino” el Partido Comunista Chino apuesta por la

desestabilización y dominación sincronizada. Y el informe del Departamento de Defensa de

Estados Unidos, Annual Report to Congress: Military and Security Developments Involving the

People’s Republic of China 202016 explica que el Sueño Chino se basa en la manipulación

propagandística nacionalista de una aspiración de larga data por “restaurar” China como fuerza

dominante en un orden global de características parcialmente históricas y fundamentalmente


11
legendarias. Que el “renovado” “Sueño Chino” insista en la “modernización” y el “rejuvenecimiento”

tiene ominosas implicaciones en la historia reciente de China. En su Revolución Cultural Mao

Zedong17 identificó al pensamiento, cultura, costumbres y tradiciones como “Cuatro Viejos” a los

que esa revolución cultural apuntó a destruir para lograr la “modernización” mediante el

“rejuvenecimiento”. Por segunda vez en la larga historia china la cabeza del poder central se

empeñaba en borrar toda la cultura China previa a él mismo.

Henry Kissinger en su libro On China18 explica que Mao en un poema defiende al emperador Qin

Shi Huang por quemar el acervo cultural e intelectual de China, afirmando “Tened la bondad de no

difamar al emperador Qin Shi Huang, pues hay que considerar de nuevo con detenimiento la

quema de libros” y aclara que ese se debía a que:

“Mao fue el primer dirigente desde la unificación de China que impulsó la destrucción

de las tradiciones chinas en una acción deliberada de la política estatal.

Consideraba que rejuvenecía a China al deshacerse, en ocasiones de forma

violenta, de su antiguo patrimonio”.19

Mao incluso habló de “desintegrar China como un átomo” liberando “una terrible potencia” y con

los mismos términos que Mao uso como consignas para lanzar la Revolución Cultural, ahora que

Xi Jinping plantea otro rejuvenecimiento20 queda por ver que quiere cambiar Xi del pragmatismo

económico que ideó Deng como nueva base material del totalitarismo.

La ideología del “sueño chino”

La ideología de la nueva China tiene tres pilares, el primero es el confucianismo iliberal 21 como

moral política oficial, el segundo el maoísmo como doctrina de defensa y soberanía y el tercero “el

pensamiento de Xi Jinping” como intérprete oficial de la combinación de confusionismo

reinterpretado con maoísmo reinterpretado en el no mencionado marco del pragmatismo

económico que impuso “el pensamiento de Deng Xiaoping” en la doctrina oficial del Partido.

12
Pragmatismo que estaría entrando en conflicto con el dogmatismo por el que se inclina Xi creando

nuevas tensiones ideológicas en la cúpula china3.

Kissinger aseguraba que China no se interesaba por la validez universal de sus instituciones para

otros sistemas políticos porque creía en su excepcionalidad cultural, lo que sería cierto para la

visión tradicional que el imperio chino tuvo de sí mismo hasta finales del siglo XIX, pero no fue

cierto durante el maoísmo, una ideología que se exportó agresivamente a todo el mundo pese a

que China era una potencia socialista de segundo orden ante la superpotencia socialista que —

3 El 28 de junio de 2022 el Departamento de Propaganda del Partido Comunista Chino declaró en su


conferencia de prensa sobre la “Década de China” que desde 2012 el partido había concretado “logros
históricos” sacando de la pobreza a 100 millones de personas de las zonas rurales. Inmediatamente primer
ministro chino, Li Keqiang declaraba que el número de chinos que sufren graves problemas económicos se ha
incrementado y la economía de China “se ha descarrilado” por las políticas de control de la pandemia.
Blomberg reportó que en mayo de 2020, en teleconferencia con cientos de funcionarios de todo el país, Li ya
había advertido que China estaba ante una gran crisis económica, señalando la fragilidad de la economía
China y que los ingresos presupuestarios nacionales se redujeron en abril en un 5.9 % y los locales hasta un
6.6 %. Li solicitó a los funcionarios equilibrar los controles contra la pandemia con la necesidad de retomar el
crecimiento económico. Xi Jinping respondió indirectamente exigiendo a los funcionarios locales “presionar
para que no aparezca ningún caso de COVID” en sus regiones. En marzo de 2022, Lingling Wei, corresponsal
en jefe del Wall Street Journal en China había revelado que según funcionarios gubernamentales el primer
ministro habría estado presionando a Xi para abandonar las medidas que alejaron a China del capitalismo al
estilo occidental, por ocasionar una desaceleración económica peligrosa. En septiembre de 2021, la misma
periodista había señalado que Xi apunta a retomar parte de la visión socialista de Mao, e irá más allá de
frenar a los gigantes tecnológicos y apuntará al que el Partido Comunista dirija los flujos de dinero y
establezca límites estrictos para la obtención de ganancias de las empresas privadas. Las diferencias entre Li
Keqiang y Xi Jinping son sobre medios, no sobre fines. Li defiende el pragmatismo de Deng (porque fortaleció
a China como potencia en el mundo) señalando indirecta y sutilmente que Xi arriesga todo por motivos
ideológicos poco claros y nada prácticos. La batalla ideológica en la cúpula de Beijing es entre el pragmatismo
y el dogmatismo dentro del totalitarismo. Y se espera que Li renuncie en menos de un año intentando dejar
un sucesor que sostenga su línea pragmática, mientras Xi aspirará a que en noviembre a que los delegados
del Congreso del Partido Comunista le confirmen un tercer mandato.

13
pese a las deficiencias inherentes a su economía socialista que finalmente colapsó— llegó a ser la

URSS. Ya en Yan’an Mao se había propuesto crear e imponer una nueva “cultura de masas” con

el tipo de objetivos que persiguió en la Revolución Cultural, pero al tomar el poder el comunismo

chino hizo en China lo mismo que los bolcheviques en Rusia: tomó las viejas estructuras

imperiales, “deslastradas” de aspectos “burgueses” y las usó para gobernar.

La Realpolitik de Deng

El dogma que debía conducir al ascenso global del poder totalitario chino ya se había expresado

claramente en los Cuatro Principios Cardinales22 de Den Xiaoping:

• El principio de defender el camino socialista

• El principio de defender la dictadura democrática popular

• El principio de defender el liderazgo del Partido Comunista Chino

• El principio de defender el pensamiento de Mao Zedong y el marxismo-leninismo.

Las reformas de Deng no pretendieron otra cosa que superar una pobreza de la que la revolución

no había sacado a China, ni mediante la adopción del modelo económico soviético, ni mediante

los radicales experimentos colectivistas de Mao. El pragmatismo económico del capitalismo

restringido como motor económico del totalitarismo socialista permitió a Beijing hacer de la

globalización capitalista la clave de un crecimiento económico al servicio de un poder totalitario

que al alcanzar un peso determinante en la economía global podría usar el comercio y las finanzas

internacionales como armas de política exterior.

Matt Schrader en Foreign Policy23 explica que la estrategia económica de Beijing es amigable con

aliados a los que premia con lucro o puestos de mando y disruptiva con enemigos internos o

externos, a quienes busca exterminar dentro de china y fuera de china infiltrar y debilitar mediante

corrupción y subversión ideológica, para finalmente someterlos o destruirlos. Esa estrategia

combina la subversión ideológica y la guerra comercial en la compra de élites24 para:

14
• El control indirecto de empresas extranjeras con lazos privilegiados con China,

• La influencia, directa e indirecta, sobre medios de comunicación25 y universidades extranjeras

importantes.

• El establecimiento de movimientos políticos filo-chinos y la compra de políticos de diversos

partidos

Buscando la dominación sincronizada de líderes foráneos leales o simplemente dependientes del

Partido Comunista Chino y funcionales a los intereses de Beijing.

En la “Nueva Era” de Xi ya no se privilegiaría “acelerar el crecimiento” sino “acabar con las

desigualdades en el desarrollo económico” lo que en la terminología comunista china significa,

recrudecer el control del partido sobre el sector “privado” chino. Pero también se proponen adquirir

la fuerza suficiente para convertirse en un “líder global en innovación” lo que en la práctica

significaría recrudecer el robo de propiedad intelectual mediante el espionaje, pero también

concentrar más recursos en completar la modernización militar. Que ese giró hacia un mayor

control del partido sobre el sector “privado” ponga en riesgo los logros del pragmatismo de la era

de Deng explica las, atrás descritas, tensiones ideológicas entre Xi y Li.

El Águila y el Dragón

Washington, contra lo que habría deseado la administración Biden-Harris, se vio obligado por la

presión de sus aliados en Asia-Pacífico a contener la amenaza de la ascendente nueva

superpotencia totalitaria de China en un arco que al llegar Biden a la Casa Blanca iba de

Afganistán y Corea del Sur, pasando por India, Tailandia, Filipinas y Taiwán, apoyado en Diego

García, Guam, Australia y Japón.

China presionaba para romper esa cada vez menos firme contención proyectándose en satélites o

aliados como Pakistán, Sri Lanka, Malasia y en menor grado Myanmar y Laos, creando islas

artificiales con bases militares y con el crecimiento de su poder naval. Con la caída de Kabul y el
15
establecimiento del gobierno Talibán, al que Beijing se apresuró a reconocer al tiempo que

profundizaba su alianza con la Rusia de Putin que controla el resto de Asia Central4, un extremo

del arco de contención dejó de existir y Asia Central quedó bajo control directo e indirecto de

Beijing, lo que incrementó la presión sobre India. En el Indo-pacifico, principal línea de frente en

una “guerra fría” entre Washington y Beijing, China empezó a sobrepasar el arco de contención

mediante acuerdos comerciales y de seguridad con algunas de las naciones isleñas más pobres

del pacífico, para la instalación futura de bases navales chinas a corta distancia de Australia,

Nueva Zelanda y Guam.

Beijing busca su propio arco de proyección económica y militar entre las fronteras marinas de

Australia, el territorio francés de Nueva Caledonia y Hawái, por lo que el tratado de cooperación

económica y seguridad entre las Islas Salomón y China se negoció y firmó con secretismo

extremo y hostigamiento a la prensa.26 El tratado fue precedido por acuerdos

4 Asia Central está conformada por Afganistán, Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Uzbekistán y Turkmenistán.
Exceptuando Afganistán todas fueron repúblicas soviéticas. Kazajstán, Kirguistán y Tayikistán son miembros
de la Asociación del Tratado de Seguridad Colectiva CSTO, un pacto militar entre ex repúblicas soviéticas y la
Federación Rusa. Kazajstán es miembro de la Unión Económica Euroasiática liderada por Moscú y la
Organización de Cooperación de Shanghái liderada por Beijing. Como la fragilidad de la Nueva Ruta Marítima
de la Seda en un potencial enfrentamiento entre Beijing y Washington impulsó a China a redirigir inversiones
al ramal centro-asiático de la Nueva Ruta Terrestre de la Seda, sin dejar de lado la ruta marítima y la ruta
transiberiana, Beijing apostó más por el ramal que va de Xinjiang a Irán a través de Asía Central, por
Kazajstán, Tayikistán, Uzbekistán y por Irán y Turquía al sureste de Europa. China construye velozmente
carreteras, líneas ferroviarias, oleoductos, tendidos eléctricos y de comunicaciones, por lo que Kazajstán es
estratégico para Beijing. Y en Kazajstán la inflación producto de la mala política monetaria impulsó disturbios
rurales por el aumento del precio del gas, que se extendieron violentamente a la mayor ciudad, Almaty y la
capital Astana, ante lo que Tokayev destituyó al gobierno, introdujo controles de precios, cortó relaciones con
el previo líder Nazarbayev. Y pidió apoyo militar a la CSTO. Moscú respondió y el ejército ruso reprimió
militarmente las protestas restableciendo un tenso orden, así el Kremlin demostró a Beijing —justo antes de
lanzar su invasión de Ucrania— que China dependía de Rusia para controlar Asía Central.

16
con Vanuatu27, Tulagi28 y Kiribati29. Y Beijing ya había logrado acuerdos30 de cooperación militar

con Papúa Nueva Guinea, Fiyi y Tonga, pero desplegarse ante Australia, Nueva Zelanda y la

Nueva Caledonia francesa, requería de Vanuatu y las Islas Salomón, y extenderse frente a Samoa

y hacia Hawái, requería de las Islas Salomón, Tuvalu y Kiribati.

Ofreciendo financiamiento e inversiones en infraestructura31 como carnada de los acuerdos de

seguridad que apuntan hacia futuras bases militares chinas, Beijing logra posicionarse en los

puntos claves del dispositivo. Todavía no se trata del despliegue de bases chinas entre Australia y

Hawái, pero el nuevo acuerdo con las Islas Salomón comprende ya el despliegue de policías y

militares armados chinos para hacer frente a los disturbios internos y unifica el apoyo policial chino

a Vanuatu y las Salomón.

Todos los esfuerzos de Beijing apuntan hacia una creciente influencia comercial y política global,

por lo que la clave de una II guerra fría está tanto en la primera línea de frente como en la

iniciativa de la ruta de la seda32 a la que desde 2013 apuesta Beijing para lograr una creciente

influencia económica, financiera, comercial —y política— desde Eurasia a África e incluso

Sudamérica. Por eso Beijing apuesta a una alianza táctica antioccidental con Moscú e Teherán.

Lo que Beijing intenta en el pacífico, desde el punto de vista militar apunta a terminar de romper el

arco de contención a su proyección sobre el Indo pacífico, pero en un sentido económico y

geoestratégico más amplio es parte de su estrategia para garantizarse acceso sin restricciones —

o con desiguales restricciones mientras cierra su propio mercado interno— a mercados

desarrollados para vender productos y robar tecnología —el espionaje es más barato que la

investigación y desarrollo y lo que se ahorra sirve para sobornar políticos en Occidente y el tercer

mundo, haciéndolos funcionales a Beijing— apoyándose en inversiones en rutas comerciales a

través del tercer mundo y potencias de segundo orden, que busca hacer satélites de su órbita.

17
La estrategia imperial

La Iniciativa de la Franja y Ruta de China BRI33, generalmente denominada “Nueva Ruta de la

Seda” es un proyecto de infraestructura multimillonario en cerca de 100 países para garantizar a

Beijing acceso a mercados y recursos en todo el mundo, garantizando su influencia geopolítica a

partir de la comercial en Eurasia, África, el Pacífico y Sudamérica.

Beijing adelanta un neo-imperialismo pragmático complaciente con cualquier régimen autoritario y

emplea la corrupción para comprar políticos y empresarios del tercer mundo y del occidente

desarrollado —incluyendo a los Estados Unidos34— porque aunque ha desarrollado su propio

modelo económico nacional-socialista, se abstiene inicialmente de imponer una chocante agenda

ideológica, limitándose a ser un aliado complaciente de elites corruptas y poderes autoritarios.

Algo a lo que Washington pretende responder con promesas financieras vagas condicionadas al

neo-imperialismo ideológico woke. E impulsando un cártel fiscal anticompetitivo.

El Partido Comunista chino logró pasar del más primitivo e irracional socialismo marxista a un

nuevo nacional-socialismo con el que su aparato totalitario gobierna una potencia económica

ascendente, capaz de proyectar poder global sobre una base económica a la que jamás se

aproximaron los soviéticos.

Como su reinterpretación totalitaria del mercantilismo, el nacional-socialismo le dio a Beijing la

fórmula para mantener la gestión semiindependiente de empresas “privadas” privilegiadas que

crearon una economía mucho más productiva que la soviética, mientras un moderado crecimiento

económico para sus bases poblacionales empobrecidas legitimaba al Partido Comunista Chino y

su feroz discurso patriótico de reescritura revanchista de la historia China —con mitificaciones tan

absurdas como negar la realidad histórica del imperio mongol— justificó la persecución genocida

de minorías.

18
Esa sangrienta fórmula creo una nueva superpotencia totalitaria que emergió calladamente ante

un displicente y confiando Occidente que la miraba con desprecio, como eterna fuente de mano de

obra barata incapaz de replicar y superar la tecnología que le robaba ávidamente. Mientras

políticos, intelectuales y empresarios corruptos de Occidente y el tercer mundo llenaban sus

bolsillos con los sobornos manchados de sangre que tan generosamente entregaba, y sigue

entregando, Beijing para garantizar su influencia política en todo el mundo.

El mito chino

En la versión de José Padilha en 2014 de la icónica película de la década de 1980 Robocop se

dibuja el mito chino del estadounidense woke como telón de fondo “evidente” del imaginario futuro

cercano pensado hace menos de una década. Es el mito chino del capitalismo woke y sus

políticos oportunistas. El de una china que “era” y “sería siempre” la fábrica para subcontratar

explotando mano de obra barata, sojuzgada —e incluso esclava— sin regulaciones ambientales.

Una china donde “hacer negocios” sucios y obtener generosos sobornos para políticos

occidentales con subcontratación barata para presumir hipócritamente en los Estados Unidos lo

contrario de lo que hacían al amparo del Partido Comunista chino. Una China

geoestratégicamente inofensiva, donde imaginaban los guionistas que se subcontrataría, sin

peligro ni consecuencia alguna, nada menos que la tecnología estratégica de seguridad y defensa

de unos imaginarios Estados Unidos futuros.

Fue la política hacia Beijing de la administración Obama, la de los “buenos negocios” de sus

“empresarios” aliados y financistas. La de la presunta corrupción —presuntamente a costa de la

seguridad de los Estados Unidos— del hijo de su vice-presidente (hoy presidente). Un mito con

que se negaron a ver la realidad de una superpotencia totalitaria ascendente radicalmente

enemiga de los Estados Unidos que se fortaleció mediante algo de limitado mercado “libre” y un

poco de controlado capitalismo. Con feroz proteccionismo y robando tecnología occidental. Con su

19
propio imperialismo totalitario, más cínicamente práctico que el neo-imperialismo ideológico woke.

Todo financiado por “solo negocios” y complacencia “ciega” ante la realidad totalitaria y genocida

del Partido Comunista Chino en la propia China.

El enemigo silencioso

El orden internacional depende del que grandes potencias garanticen la provisión de bienes

públicos a escala global. Y nos guste o no, los Estados Unidos son la superpotencia hegemónica

que provee los bienes públicos del actual orden internacional. Los Estados Unidos ya habían visto

desafiadas su hegemonía económica y tecnológica por un ascendente Japón, mientras se

recrudecía la primera Guerra Fría contra el poder soviético. Ese doble desafío signó las décadas

de los años 70 y 80 del siglo pasado. Pero el poder soviético colapsó bajo el peso del socialismo,

un sistema económico inviable35 a largo plazo. Y Japón vio su propia posición desafiada por

competidores económicos y tecnológicos ascendentes como Corea del Sur y la propia China,

mientras su veloz crecimiento chocó con una profunda depresión tras la que se reanudó el

crecimiento a un ritmo notablemente más lento. Desde la última década del siglo XX los Estados

Unidos recuperaron el liderazgo tecnológico con la economía digital que surgió de Internet.

La hegemonía estadounidense provee bienes públicos internacionales a todo el mundo, pagados

únicamente por los contribuyentes estadounidenses. Entre ellos destacan:

• Las flotas de portaaviones y submarinos nucleares americanos garantizando la libertad de

los mares y el suministro mundial de petróleo.

• El paraguas nuclear americano protegiendo a estados miembros y no miembros de la

OTAN.

• El sistema de satélites de posicionamiento global beneficiando al mundo entero, pero

pagado por los contribuyentes estadounidenses.

20
• Un refugio seguro para el capital y un prestamista de última instancia mientras el dólar sea

la divisa dominante del comercio internacional.

• E Internet, que se creó en los Estados Unidos y cuyo sistema de direcciones IP sigue

dependiendo de Washington.

El ascenso de China como superpotencia es el mayor desafío que los Estados Unidos han

enfrentado como poder hegemónico. Tras el colapso del poder soviético, el Partido Comunista

chino aceleró su apuesta por una economía más eficiente que la soviética sin comprometer su

control totalitario. Con Deng Xiaoping, China adoptó una limitada y controlada reforma económica

y como esperaba Deng la economía China se hizo más robusta que la de la Unión Soviética. Todo

ello financiado por un creciente comercio internacional chino, acompañado del robo de propiedad

intelectual y mecanismos de compra de elites, adelantados silenciosamente hasta acumular el

capital y el poder necesarios para desafiar abiertamente la hegemonía de Washington apuntando

a rehacer el actual orden internacional.

Con Xi Jinping, Beijing adoptó finalmente un imperialismo agresivo que ideológicamente asocia el

poder totalitario del Partido Comunista con el nuevo éxito económico, pero también asocia al

modelo y a la persona de XI con la historia y leyenda de una China imperial que se veía a sí

misma como el centro del mundo. China empieza a proponer un Consenso de Beijing que atribuye

al autoritarismo estabilidad política y social con veloz crecimiento económico, grandes

corporaciones privadas estrechamente asociadas al partido único, una creciente clase media con

poder adquisitivo y una excelencia tecnológica autoritaria copiada de los

viejos tecnócratas36 estadounidenses.

Los éxitos de Beijing lo han hecho un modelo atractivo para autoritarismos de todo el mundo,

desde Asia y África hasta Europa del Este o Hispanoamérica la influencia china sobre diversos

autoritarismos, la izquierda occidental en países democráticos desarrollados y sobre grandes

21
empresas privadas y grandes medios de comunicación, son un creciente poder blando apoyado en

una economía cuyo peso en el comercio internacional es muchísimo mayor del que tuvo la Unión

Soviética. Pero China todavía depende de los bienes públicos internacionales que provee la

hegemonía estadounidense y Beijing se aferra a las ventajas de las naciones subdesarrolladas en

las reglas del comercio internacional, pese a ser ya la segunda economía del planeta y proyectar

su poder globalmente como superpotencia enfrentada a los Estados Unidos. La aspiración de

hegemonía global de Beijing es, usando los términos con precisión, imperial en lugar de

hegemónica porque Beijing no quiere ni puede asumir los costos del papel al que aspira, a menos

que rehaga a su propia imagen el orden global, así que decir “hegemonía” de Beijing es hablar de

una aspiración imperial en lugar de hegemónica. Un imperialismo como el que bajo la cobertura de

las tesis “antiimperialistas” de la Tercera Internacional adoptó el poder soviético. Tesis que todavía

manipula la agitación y propaganda China en el tercer mundo con más recursos que el poder

soviético.

La envenenada herencia de Obama

En la reunión del grupo del Grupo de los 7 en mayo del 2021 en Londres se empezó a admitir que

estábamos nuevamente ante dos bloques hostiles liderados por dos superpotencias, los Estados

Unidos y una nueva China que no ha dejado de ser un totalitarismo feroz. Pero la complacencia

comercial, financiera y política de Washington con las manipulaciones chinas durante toda la

administración Obama fueron claves del ascenso chino. Con la administración Trump llegó el

tardío reconocimiento de de China como potencia hostil, con estrategias expansivas en todos los

campos, que los Estados Unidos —y sus aliados— tendrían que enfrentar. Era un nuevo tipo

de Guerra Fría radicalmente diferente de la anterior. Y la amenaza china en el Indo-pacífico era ya

tan agresiva que el “tras bambalinas” del G7 en 2021 fue el desagradable despertar del

Washington de Biden ante sus impostergables responsabilidades geoestratégicas.

22
La Franja y la Ruta de la seda

Aunque el proyecto de la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China37 —BRI— se lanzaron como un

masivo proyecto de inversiones y comercio chino en Eurasia, la iniciativa de la Ruta Marítima de la

Seda le dio alcance global. Los ramales terrestres y marítimos expanden la escala geográfica de la

Franja y Ruta de la Seda a más de 140 países en Eurasia, Oriente Medio, el Sudeste de Asia, África

y América Latina. Y Beijing amplió sus ambiciones Geopolíticas y Económicas con la Ruta de la

Seda Digital y la Ruta de la Seda Polar. La Ruta Polar38 busca combinar las rutas de navegación

con la explotación de combustibles fósiles y minería en alta mar en el Ártico. La Ruta de la Seda

Digital39 es un esfuerzo de Beijing para hegemonizar la tecnología 5G y La Internet de las Cosas

IoT40 desplazando a las empresas estadounidenses de su posición dominante en la economía

digital. Estos proyectos buscan redefinir las reglas de la economía global estableciendo una nueva

hegemonía económica y geopolítica para las próximas décadas.

Económicamente el BRI también respondió al que la producción de las empresas “privadas”

orientadas por la planificación central del Estado superaba la demanda interna al tiempo que las

exportaciones chinas hacia mercados extremos desarrollados tocaba techos competitivos, a lo que

los planificadores responderían aumentando las inversiones y el comercio con economías en

desarrollo para garantizarse acceso a recursos naturales estratégicos y nuevos mercados, en los

que apoyar competitivamente la conquista de mayores participaciones en mercados desarrollados

de alto consumo como Europa y los Estados Unidos. Para 2027, la inversión directa en el BRI

sumaría 1 billón 300 mil millones de dólares y los poco más de 2 mil 600 proyectos de inversión

externa chinos asociados al BRI sumarian inversiones de al menos 3 billones 700 mil millones de

dólares más, en Oriente Medio, el Golfo Pérsico y África.

23
El experimento imperial africano de Beijing

África tiene algunas de las economías de más rápido crecimiento del mundo41 y para África Beijing

es su mayor prestamista, su mayor inversionista externo y su mayor socio comercial.

F. Umbach en el Geoestrategical Inteligence Service42 señala como en:

“…2016, China era el mayor exportador a África proveyendo el 17,5 % de las importaciones

africanas. A mediados de 2017, más de 10 mil empresas chinas ya operaban en África. Los

préstamos de China a los países africanos ($126 mil millones) superaron sus inversiones

extranjeras directas ($41 mil millones) entre 2001 y 2018. El resultado fue una alineación

política más estrecha entre China y los países africanos. Los dos principales bancos de

desarrollo de China en el extranjero invirtieron $ 23 mil millones en proyectos de

infraestructura en África entre 2007 y 2020, $ 8 mil millones más que los otros ocho

principales prestamistas combinados (incluido el Banco Mundial, el Banco Africano de

Desarrollo y la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de los Estados Unidos y

los bancos de desarrollo de la Unión Europea).”

Los desafíos, oportunidades e intereses de seguridad de África son inseparables de los nuestros

declaró el 15 de marzo de 2022 el general Stephen Townsend, comandante del Comando

Americano en África, en una audiencia del Senado de los Estados Unidos. En África, explicó

Townseld, Beijing en alianza con Moscú gana poder blando y duro mediante inversiones que le

garantizan “influencia política, acceso estratégico y ventaja militar”43.

En mayo de 2021 ya advertía el General Townsend en declaraciones a Asociated Press44 que:

“Los chinos están superando a los Estados Unidos porque Beijing ha seleccionado países

clave de África para desarrollar proyectos portuarios, infraestructura y acuerdos que le

garanticen un mayor acceso a los recursos de África en el futuro.”

24
Y en 2020 la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad de Estados Unidos y China reportaba

en su informe al Congreso45 que:

"China depende de África en importaciones de combustibles fósiles e insumos críticos para

productos tecnológicos emergentes. Beijing ha aumentado su control de productos básicos

africanos a través de inversiones estratégicas directas en campos petroleros, minas e

instalaciones de producción y préstamos con pagos en productos. Ese control amenaza la

capacidad de las empresas estadounidenses para acceder a suministros clave”

A lo que la Comisión agregaba que África era para Beijing:

“…un campo prueba para exportar su modelo de crecimiento económico dirigido por el

Estado bajo un gobierno autoritario de partido único.”

A principios de 2022 el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi visitó Eritrea, Kenia y las

Comoras y en marzo mantuvo conversaciones bilaterales46 con los gobiernos de Argelia, Egipto,

Somalia, Gambia, Níger, Tanzania y Zambia. Y Xi Jinping sostuvo una conversación telefónica con

el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa tras la que Ramaphosa confirmó su apoyo a Beijing

sobre Taiwán, el Tíbet y otros "asuntos importantes"47

El comercio entre China y África aumentó a 187 mil millones de dólares en 2020 y a 254 mil millones

de dólares en 202148. Y la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad Johns

Hopkins reporta que Beijing incrementó sus Inversiones Extranjeras Directas —IED— anuales en

África de 75 millones de dólares en 2003 a 4 mil 200 millones en 2020; y que las IED de China en

África superan las de los Estados Unidos desde 2013.49, entre otras cosas porque 40 de los 54

países de África participan en la Iniciativa de la Nueva Franja y Ruta de la Seda —BRI—50 con la

que Beijing está asumiendo créditos e inversiones a economías de alto riesgo.

25
Trampa de deuda

Entre 2013 y 2020, las instituciones estatales chinas firmaron memorandos de entendimiento para

otorgar decenas de miles de millones de dólares en préstamos a muchos países considerados de

alto riesgo por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Beijing emplea la

deuda de alto riesgo como “trampa de endeudamiento” para garantizar su acceso a recursos

energéticos y minerales satelizando ideológica, económica y militar a regímenes autoritarios y élites

económicas corruptas, según Green 51 y Brautigam52 y53.

La apuesta china en créditos e inversiones en economías de alto riesgo se explica porque en la

estrategia china el capital corrosivo5 y54 es un arma política e ideológica que responde a las órdenes

del Estado y el Partido Comunista Chino, ya que Beijing obliga por ley a las corporaciones “privadas”

chinas a operar como agentes de su aparato interno y externo de inteligencia, como explicaba en

2020 Murray S. Tanner:55

“De especial preocupación son las señales de que los redactores de la Ley de Inteligencia

están tratando de cambiar el equilibrio de estas obligaciones legales de "defensa" de

inteligencia a "ofensiva", es decir, creando responsabilidades legales afirmativas para los

ciudadanos chinos y, en algunos casos, extranjeros, empresas u organizaciones que operan

5 El concepto de capital corrosivo introducido en la literatura académica por los estudios del Center for
International Private Enterprise CIPE queda bien resumido en (Claro, Hannig, Lagos y Paniagua (2021)
cuando explican que :
“El CIPE definió el concepto de Capital Corrosivo como un capital que fluye desde países autoritarios a
democracias nuevas o en vías de transición y que, particularmente, carece de transparencia, rendición de
cuentas y orientación al mercado” y agregan que principales componentes del capital corrosivo serían:
1- Capital que fluye desde regímenes autoritarios a democracias nuevas en vías de transición.
2- Capital que entra a un país de manera no transparente.
3- Está afecto a poca fiscalización (rendición de cuentas)
4- No están orientados al mercado.

26
en China para brindar acceso, cooperación o apoyo a las actividades de recopilación de

inteligencia de Beijing. La nueva ley es la última de un paquete interrelacionado de

legislación sobre seguridad nacional, ciberespacio y aplicación de la ley redactado bajo Xi

Jinping. Estas leyes y reglamentos tienen como objetivo fortalecer la base legal para las

actividades de seguridad de China y exigir a los ciudadanos, empresas y organizaciones

chinos y extranjeros que cooperen con ellos. Incluyen las leyes sobre Contraespionaje

(2014), Seguridad Nacional (2015), Contraterrorismo (2015), Ciberseguridad (2016) y

Gestión de ONG Extranjeras (2016), así como la Novena Enmienda a la Ley Penal de la

República Popular China (2015), la Métodos de Gestión para Abogados y Bufetes de

Abogados (ambos de 2016), y el proyecto de Ley de Cifrado y el proyecto de Ley de

Normalización pendientes (…) la versión final de la Ley Inteligencia Nacional (…) aún

impone serias nuevas obligaciones de seguridad (…) que otorgaría a los funcionarios de

inteligencia el derecho de ingresar a instalaciones de otra manera restringidas, examinar

registros privados, investigar e interrogar al personal, y acceder o incluso requisar equipos

de comunicaciones o transporte propiedad de empresas o personas (…) autorizaciones

similares ya han sido otorgadas en (…) Ley de Contraespionaje (Artículos 9- 16) y la Ley de

Ciberseguridad. (…) la Ley de Contraespionaje tiene una orientación mucho más defensiva

que la Ley de Inteligencia. El Artículo Cuatro (…) obliga a todos los grupos públicos,

empresas, organizaciones y otras instituciones a “prevenir y detener las actividades de

espionaje y mantener la seguridad nacional”. La Ley de Inteligencia, por el contrario, obliga

reiteradamente a personas, organizaciones e instituciones a asistir a los funcionarios de

Seguridad Pública y Seguridad del Estado en la realización de una amplia gama de “trabajos

de inteligencia” (Traducción propia)

27
La Iniciativa de la Franja y la Ruta es la mayor apuesta geopolítica, económica e ideológica de

Beijing. Y África está sirviendo de laboratorio de la capacidad de Beijing para sus estrategias de

coordinación del comercio, crédito e inversión estatal y “privada” chinas, con tácticas de capital

corrosivo, para exportar a los autoritarismos africanos el modelo económico y político de Beijing,

capitalizando créditos e inversiones de alto riesgo en “trampas de deuda” para expandir y reforzar un

autoritarismo filo-chino y crear nuevos satélites africanos de Beijing.

La apuesta de Beijing en África incluye desde infraestructuras de transporte, energía y

telecomunicaciones hasta el establecimiento de una red de puertos, controlados por empresas

estatales chinas, sin olvidar la venta de armamento y asistencia militar. A lo anterior se suman luego

tecnologías de información y comunicación (va del esfuerzo chino por dominar la red 5G a través del

BRI a que la iniciativa Made in China 2025 que planteara el estratégico objetivo de controlar el 60%

del mercado global de cables de fibra óptica6.) y el comercio electrónico, para extender su influencia

a las finanzas, turismo, aduanas, policía, educación, cultura y otros. Así que mientras Beijing sateliza

a gobiernos autoritarios africanos garantizándoles un modelo autoritario afín, acceso al creciente

mercado chino e inversiones masivas en la infraestructura que África necesita. Washington intenta

imponer su agenda woke ecologista y de género sin ofrecer siquiera inversiones tangibles. ¿Qué

podría salir mal?

6 Como hacer funcionar la Internet mediante cables de fibra óptica será una clave de las comunicaciones
globales, Beijing lo incorpora al BRI con iniciativas como el proyecto Pakistán and East África Connecting
Europe, que utiliza cables submarinos de fibra óptica. La aspiración China de hegemonizar los mercados de la
Red 5G y la fibra óptica globalmente, representan riesgos de seguridad similares a los asociados a las
tecnologías de Huawei en infraestructuras críticas occidentales. La fibra óptica requiere gestión de software
de red para monitorear toda la información y las leyes de seguridad e inteligencia chinas obligan a sus
empresas privadas a cooperar activamente con el aparato de inteligencia de Beijing al mismo tiempo que las
regulaciones de datos de China establecen que toda la data en redes es del Estado.

28
Revisando la iniciativa de la Franja y la Ruta de la Seda

Beijing desarrolla el BRI mediante cinco pilares:

1. Coordinación en la formulación de políticas.

2. Infraestructura de interconexión.

3. Facilitación del comercio.

4. Integración financiera.

5. Conexiones humanas.

Su objetivo final es la internacionalización de las prioridades chinas mediante la progresiva

alineación de gran parte del mundo con sus intereses estratégicos de largo plazo. Beijing emplea al

BRI como plataforma de cooperación multilateral junto a la Organización de Cooperación de

Shanghái, el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura y otros. Y Beijing busca redefinir los

estándares internacionales en las Naciones Unidas (especialmente en los sectores digital y de

telecomunicaciones) para empezar a rehacer a su imagen las reglas del comercio, la economía y la

política internacional. En 2035 Beijing planea ser la potencia de establecimiento de estándares más

importante del mundo con su estrategia: Estándares de China 2035. Y al igual que en los Estados

foráneos, Beijing tolera y manipula la corrupción como herramienta de influencia en las

organizaciones multilaterales.

El peligro de la influencia China no se limita a la influencia disruptiva de los capitales corrosivos

chinos sobre la institucionalidad, sistema derecho y libertad de expresión en los países en que

ingresan, sino que se extiende a condiciones, expresas y tácitas, a empresas extranjeras para

permitirles des-localizar su fabricación hacia China aprovechando sus laxas regulaciones

ambientales y mano de obra relativamente barata, para importar recursos o productos chinos,

exportar al protegido mercado chino o producir y vender en china.

29
No es solo que el capital corrosivo chino sea un factor disruptivo sobre la institucionalidad del mundo

desarrollado y el tercer mundo, sino que toda relación económica con China será manipulada por

Beijing mediante un corrupto mecanismo de premios y castigos para comprar élites empresariales y

políticas foráneas. De sistema de “premios y castigos” de Beijing para los negocios de los Estados

Unidos trató en el podcast7 de Megyn Kelly el multimillonario inversionista tecnológico David Sacks

afirmando:

“…el Partico Comunista Chino está privando a los americanos del derecho a la libertad de

expresión, no en China, sino en suelo americano, como condición para hacer negocios en

China (…) No tengo negocios con China, y por eso que me siento libre para decir todo lo que

acabo de decir. Pero muchas personas que sí tienen negocios con China simplemente no

quieren hablar. Todo el mundo entiende que el quid pro quo de aceptar dinero chino es que

nunca los criticas".

La compra china de élites políticas y empresariales de los Estados Unidos fue expuesta por Peter

Schweizer en Red-Handed: How American Elites Get Rich Helping China 56 y en su podcast The Drill

Down8, el mismo Schweizer entrevistó a Alex Marlow, editor en jefe de Breitbart News, quien sobre

la influencia china en grandes medios de comunicación de los Estados Unidos explicó que NBC, que

tiene la exclusiva de los juegos olímpicos de Beijing y es parte de NBCUniversal, a su vez parte de

Comcast que tiene importantes negocios en China con Universal Studios y su parque temático chino.

ABC News, agregó Marlow, es de Disney, que tiene en China parques temáticos y otros negocios.

The Atlantic Monthly y Axios, señaló Marlow, son de Laurene Powell Jobs, viuda de Steve Jobs cuya

fortuna está en Apple y Disney, cuyas ganancias dependen de sus negocios en China. El magnate

7 Disponible en línea en: https://www.youtube.com/watch?v=RqZOKMgSF3I


8 Disponible en línea en: https://podcasts.apple.com/us/podcast/the-media-blackout-of-the-1-book-
in/id1567204040?i=1000550831915

30
mediático Michael Bloomberg, dijo Marlow, tiene en China “mayor acceso que cualquier otro

conglomerado de medios importante” pero “Bloomberg News tiene que extender su contrato cada

dos años yendo allá a besar el anillo".

¿Qué tan agresiva puede ser China al usar el comercio como arma política para presionar a otras

naciones a alinearse con su bloqueo diplomático contra Taiwán y que tan lejos llegaría “el largo

brazo” de Beijing? Pues el 9 de diciembre de 2021 Mantas Adomėnas, viceministro de Relaciones

Exteriores lituano, reveló que China, tras sancionar a Lituania con un cierre total de importaciones

por la apertura de una oficina de intereses de Taiwán en Vilnius, presionó a empresas

multinacionales alemanas a cesar negocios con proveedores lituanos “enviado mensajes a las

multinacionales advirtiéndoles que si usan repuestos y suministros de Lituania no se les permitirá

vender sus productos u obtener suministros en el mercado chino” forzando a “algunas empresas a

cancelar contratos con proveedores lituanos”.57

El eje oriental

La estrategia de Beijing combina manipulaciones comerciales con subversión ideológica para

incrementar su influencia global a fin de debilitar a las potencias occidentales y desplazar la actual

hegemonía de los Estados Unidos en el Orden Internacional, para crear un nuevo Orden

Internacional a imagen y semejanza del totalitarismo chino. Las alianzas de Beijing con las

principales potencias regionales ideológicamente anti occidentales, Rusia9 e Irán10, son estrechas

9 En el caso de Rusia a clave de la filosofía y cosmovisión que han adoptado, desde las bases y el aparato del
partido de Putin hasta la élite de oligarcas corruptos asociados al Kremlin, es un reclamo emocional anclado
en mitos nacionales que el filósofo heideggeriano Aleksandr Dugin articuló en una filosofía seudo-
tradicionalista autoritaria que pasa por “conservadora” defendiendo una cosmovisión político-cultural
autoritaria y trascendente opuesta a occidente y sus valores liberales, Dugin partió de una versión
profundamente manipulada del mito histórico de la Santa Madre Rusia que él rehízo apoyándose en una
peculiar escatología profético-herética impresionante para muchos cristianos ortodoxos rusos, mediante la

31
que rechaza desde la democracia política, la división de poderes republicana y el parlamentarismo hasta la
igualdad ante la ley y la libertad de expresión y religión, también se opone a la ideología de género
posmoderna pero no porque viola la igualdad ante la ley, sino porque lo hace al revés de lo que él propugna
en su propia y falaz teoría de la “correcta” desigualdad ante la ley. Dugin defiende una alianza autoritaria de
sociedades tradicionalistas y jerarquizadas contra la hegemonía de los valores occidentales y en su libro
Fundamentos de Geopolítica sueña a Rusia como fuerza hegemónica en una antioccidental civilización euro-
asiática con su centro en una Nación-continente que abarque toda la antigua Unión de Repúblicas Socialistas
Soviéticas, como nación-continente capaz de separarse cultural y comercialmente del mundo occidental para
combatirlo, por lo que reclama un “derecho histórico” al control político de Moscú sobre el caído imperio
soviético y la imposición de esa hegemonía política y cultural autoritaria rusa en la mayor parte de Eurasia.
10 Desde 1979 Teherán sostiene objetivos revolucionarios que justifican la represión totalitaria en casa para
exportar su revolución a sus vecinos y al mundo entero. El fundador del totalitarismo iraní, el ayatolá
Khomeini, introdujo una idea nueva y revolucionaria en la teología islámica chiíta, rehaciendo al tradicional
tutelaje clerical chiíta de los necesitados Velayat-e Faqih en un nuevo totalitarismo político que se resume en
que un ayatolá, a través del clero chiita, deberá tutelar totalmente al Estado islámico y toda su población,
como un poder destinado a gobernar el mundo entero. La Jihad, o guerra santa, de Khomeini está atada a
esa teología revolucionaria que podría considerarse una herejía en tradición musulmana, por lo que luchar
contra “malos musulmanes” ha sido tan importante para Teherán como luchar contra infieles. El objetivo
totalitario, violento y expansivo de Khomeini en su moderna interpretación revolucionaria del Corán [8:60]
quedó incorporado a la constitución Iraní:
“El Ejército de la República Islámica de Irán y el Cuerpo de Guardias Revolucionarios Islámicos (…)
serán responsables no solo de proteger y preservar las fronteras del país, sino también de cumplir la
misión ideológica de la yihad a la manera de Dios, es decir, extendiendo la soberanía de la ley de
Dios por todo el mundo”.
Khomeini, afirmaba:
“Exportaremos nuestra revolución a todo el mundo y hasta que el grito ‘No hay más dios que Alá’
resuene en todo el mundo, habrá lucha” para lo que insistió en que “todos los que están en contra de
la revolución deben desaparecer y ser ejecutados rápidamente”
Y su sucesor, el ayatolá Khamenei resumió la teología revolucionaria de Teherán en la frase: “El Islam es
política o no es nada” y el alcance de la “yihad a la manera de Dios” afirmando :
“No adoramos a Irán, adoramos a Alá. Porque el patriotismo es otro nombre para el paganismo. Yo
digo que esta tierra arda. Yo digo que esta tierra se convierta en humo, siempre que el Islam emerja
triunfante en el resto del mundo.”

32
e importantes, pero tienen un carácter táctico porque los objetivos que sus propias ideologías,

autoritaria y totalitaria, distintas al marxismo (en el caso chino pragmáticamente “capitalista”)

marcan a esas potencias regionales son finalmente irreconciliables con el sueño imperial chino a

largo plazo. Entre tanto, Beijing apuesta sobre Rusia e Irán al que el aislamiento al que sanciones

occidentales ocasionan para sus economías las haga cada vez más dependientes

económicamente de China. Pero Beijing apoyará, hasta donde le convenga, cualquier fuerza

contraria a occidente en tanto tenga alguna capacidad de debilitar a una alianza occidental

internamente corroída por la herencia de la subversión ideológica de la desaparecida URSS.

Estamos ante un nuevo escenario internacional de confrontación entre potencias por el control del

orden internacional y la hegemonía global que bien podemos considerar una II Guerra Fría, pero

esta nueva confortación entre bloques es tan distinta y distante de la Guerra Fría, especialmente

por sus aspectos comerciales y financieros inimaginables durante la Guerra Fría, como para que

hablemos de un escenario completamente nuevo.

Beijing en Hispanoamérica

El discurso antiimperialista de Beijing ha sido muy efectivo en África, especialmente combinado

con complacencias con la corrupción y el autoritarismo de elites políticas y empresariales locales.

Y como nos advertía Carlos Rangel en Del buen salvaje al buen revolucionario en 1973,

Hispanoamérica es un campo cultural e ideológicamente fértil para ese nuevo tipo de influencia

totalitaria antioccidental, más incluso de lo que lo fue en la Guerra Fría para la agitación y

propaganda soviética, porque:

“…los latinoamericanos nos sentimos frustrados, insatisfechos; y en cada caso tenemos

una inclinación irresistible a culpar a los Estados Unidos por nuestros fracasos (…) nadie

se arriesga a ser contradicho sí afirma que es el imperialismo norteamericano quien ha

obstaculizado (…) en los otros países del hemisferio (…) para empobrecerlos,

33
succionándoles la riqueza que ha servido al auge de los Estados Unidos (…) Ellos son

ricos porque nosotros somos pobres y viceversa (…) Pero la misma unanimidad en el

planteamiento “antiimperialista” lo hace sospechoso (…) ya no se encuentra sólo en (…)

los guerrilleros, en hojas clandestinas (…) sino además en boca de los militares que

gobiernan (…) del Presidente autocrático (…) del Presidente oligárquico (…) del

Presidente socialdemócrata (…) del dictador de Cuba (…) del caudillaje (…) Han devenido

—sus palabras— en “la verdad oficial” (…) tiene su raíz profunda en la imposibilidad en

que nos encontramos de admitir como justificada por las virtudes de ellos y por nuestros

defectos, la diferencia entre el éxito de los norteamericanos y nuestros fracaso (…) Si

procediéramos con método científico cabría preguntarnos (…) si más bien los efectos

benéficos de la influencia norteamericana, que son muy grandes, no los hemos podido y

sabido aprovechar y sacarles todo el partido posible por fallas inherentes a la sociedad

latinoamericana, y que preceden por mucho toda relación entre nosotros y los Estados

Unidos.”58

Y un punto a no olvidar es que la mayor debilidad de occidente ante Beijing y sus aliados es que

hoy en día muchas de las políticas domesticas y buena parte de la política internacional de

occidente están signadas por el neomarxismo de la teoría crítica, que es poco más que la

aplicación de las tesis de la tercera internacional leninista, sobre una dialéctica de naciones

burguesas contra naciones proletarias, a cualquier tipo de conflicto interno entre grupos que se

auto perciban distintos y puedan ser identificados y manipulados como víctimas o señalados como

victimarios de cualesquiera otros grupos para un enfrentamiento dialectico permanente de “todos

contra todos” por diferencias raciales “de género” étnicas, culturales o de cualquier otro tipo.

Beijing no comparte ideológicamente el marxismo de la teoría crítica que corroe cultural y

políticamente al occidente desarrollado debilitándolo política e ideológicamente para enfrentar a

34
una fuerza totalitaria expansiva con las capacidades del eje entre Beijing, Moscú y Teherán. Pero

el Partido Comunista Chino entiende que la subversión ideológica sigue siendo un arma

fundamental y que el peculiar marxismo de la escuela de Frankfurt, que sería perseguido en China

por sus tesis contrarias a la “armonía social”, puede y debe ser apoyado por ellos en occidente

como un efectivo medio de subversión ideológica doblemente útil, de una parte porque crea

profundas divisiones y enfrentamientos potencialmente violentos y claramente disruptivos dentro

de la cultura y la política de occidente, en tanto que su adopción por buena parte del liderazgo

político occidental lo empuja a tratar de imponer esa ideología en un tercer mundo en que Beijing

puede, o bien aprovechar para sus propios fines los efectos disruptivos del neomarxismo

impulsado por su enemigo insensatamente, o bien rechazar la imposición ideológica occidental de

una variante del marxismo que no comparte e incluso rechaza para China, como parte de su

discurso antiimperialista en aquellos países del tercer mundo que rechazan culturalmente al

marxismo de la teoría crítica y cuyos marxistas locales se aferran al de la Tercera Internacional,

que Beijing sigue agitando como bandera para cubrir sus propias y crudas practicas imperialistas

en un tercer mundo al que comienza a presentar su propio modelo como vía autoritaria, o

totalitaria, al desarrollo en el marco de un enfrentamiento con occidente en todos los campos. Hoy

lo que advertía Rangel en 1973 suena más ominoso pues todavía:

“…no sólo van los aspirantes tercermundistas al liderazgo político a encontrar

compensación, desagravio y satisfacción personales en la teoría leninista del imperialismo

y la dependencia, sino que además van a descubrir en ella, con tal de adoptarla, la vía

apropiada para convertirse en dirigentes (…) en su país de origen, y aun en escala

mundial (…) Por lo mismo todos van a hacerse propagandistas más o menos

demagógicos (…) abanderados de una explicación por fin satisfactoria de la de otro modo

insufrible diferencia entre su pueblos y Occidente (…) las Estados Unidos ya no pueden

35
contar con (...) América Latina (…) ¿Llegará el día en que la URSS o China (…) puedan,

en cambio, contar en Latinoamérica con otros puntos de apoyo sólidos además de Cuba?

(…) dentro de las previsiones y las metas formuladas para el mundo afroasiático por la

tercera internacional en 1920 (…) rebasándolas, por no haber podido prever (…) la terrible

fuerza subterránea del antinorteamericanismo latinoamericano.”59

El Portal de noticias BLesMundo60 reporta que según datos oficiales de Beijing en 2021 el

comercio entre China y Latinoamérica aumentó un 41,1% respecto a 2020, alcanzando más de

400 mil millones de dólares. En 2021, las exportaciones de América Latina hacia China se

incrementaron 31,4% respecto a 2020 llegando a más de 200 mil millones de dólares mientras las

exportaciones chinas a América Latina crecieron 52% respecto a 2020 alcanzando más de 200 mil

millones de dólares. La estrategia de comercio, inversiones e influencia cultural y política de

Beijing hacia Hispanoamérica serán las ya probadas en África, porque Beijing ha comprendido que

el “antiyanquismo” y la corrupción prevalecientes en Hispanoamérica nos hacen un territorio

económica, cultural y políticamente fértil para su influencia totalitaria disruptiva al tiempo que la

geografía nos hace una zona geopolíticamente estratégica en sus esfuerzos para derrotar la

hegemonía estadounidense en el Orden Internacional sustituyéndola por una hegemonía imperial

totalitaria global. Es el mayor desafío geopolítico a la libertad en Hispanoamérica y es un desafío

para el que la región no está preparada.

Conclusiones

Lo que tiene en común la actual confrontación entre potencias con la Guerra Fría es que a la

cabeza de los bloques en pugna están: la nación que, por encima de sus propias contradicciones

(que hoy incluyen algunas que como el creciente neomarxismo woke son un caballo de Troya de

un potencial destructivo realmente preocupante) sigue siendo la mayor republica democrática y la

mayor economía de libre mercado del mundo; y un tecno totalitarismo ascendente cuya lucha por

36
su nueva hegemonía global –sobre un nuevo orden internacional más imperial que hegemónico–

se fundamenta en la compra de élites en todo el mundo mediante estrategias de capital corrosivo,

agitación y propaganda, compra de élites y empieza a incorporar la defensa del notable

crecimiento económico junto a la estabilidad política y social alcanzada por su totalitarismo

mediante el pragmatismo de la “era de Deng” como un modelo de desarrollo “antiimperialista” en

una nueva versión de la teoría del imperialismo leninista de Tercera Internacional, cada vez más

atractiva, para intelectuales, hombres de negocios y políticos del tercer mundo, e incluso para sus

equivalentes de mundo desarrollado cuando han adoptado con suicida oportunismo o torpe

convicción el peculiar marxismo de la teoría crítica de la escuela de Frankfurt, que sirve a un

Beijing que no lo comparte como arma de subversión ideológica para la disrupción política y

cultural de un occidente en crisis.

REFERENCIAS

1 Blank, Stephen (2020) Guide to Nuclear Deterrence in the Age of Great-Power Competition, Louisiana TEch
Research Institute, Septiembre.
2 Cleary, Thomas [Sun Tzu] (1988 [1993]) El arte de la guerra, Editorial Edaf, p. 39

3 Burama, Ian (2007) Elementos perniciosos.: Una historia de rebeldes chinos, desde Pekín hasta los

Ángeles, Ediciones Península.


4 Rodríguez, Guillermo (2015) Libres de envidia; La legitimación de la envidia como axioma moral del

socialismo, pp.136-145
5 Hayek, Friedrich ( ) La fatal arrogancia

6 Hayek, Friedrich (1997) La fatal arrogancia. Los errores del socialismo, en Obras Completas Vol I, Unión

Editorial, pp171-397
7 Chang, Yung y Halliday, Jon (2006) Mao: La historia desconocida, Santillana Ediciones Generales, pp.483-

496 y 523-556
8 Ver; Gilbert, Rodney (1959) Genocide in Tibet: A Study in Communist Aggression, American-Asian

Educational Exchange y Craig, Mary (2000) Tears of Blood: A Cry For Tibet, Counterpoint
9 Haitiwaji, Gulbahar y Morgat, Rozenn (2022) How I Survived a Chinese 'Re-education' Camp: A Uyghur

Woman's Story, Simon & Schuster.


10 Minghui Report (2019) The 20-Year Persecution of Falun Gong in China, Minghui Group

11 Ver: Hanning, S. (2021) El modelo tecno-totalitario de Beijing. Conferencia dictada el 29 de enero de 2021

en el marco del Gran Ciclo de Conferencias de la Doble Diplomatura en Economía de la Escuela Austríaca
2019-2020, Centro Juan de Mariana de Venezuela, Universidad Monteávila, CEDICE Libertad, el 28, 29 y 30
de enero de 2021 (disponible en línea en: https://youtu.be/qCIOMasilkQ)

37
12 Rodríguez G. (2019) El águila y el dragón II: Huawei y la batalla por el mercado 5G, Panampost, Junio 22.
(https://es.panampost.com/guillermo-rodriguez/2019/06/22/el-aguila-y-el-dragon-ii-huawei-y-la-batalla-por-el-
mercado-5g/ [Consultado el 12-06-2022])
13 Friedrich, C. and Brzezinski, Z. (1965). Totalitarian Dictatorship and Autocracy. Cambridge: Harvard

University Press.
14 Tanner, Murray S. (2017) Beijing’s New National Intelligence Law: From Defense to Offense, LAWFARE,

Julio 20, (https://www.lawfareblog.com/beijings-new-national-intelligence-law-defense-offense [Consultado el


12-06-2022])
15 Hanning, S. (2021) El modelo tecno-totalitario de Beijing. Conferencia dictada el 29 de enero de 2021 en el

marco del Gran Ciclo de Conferencias de la Doble Diplomatura en Economía de la Escuela Austríaca 2019-
2020, Centro Juan de Mariana de Venezuela, Universidad Monteávila, CEDICE Libertad, el 28, 29 y 30 de
enero de 2021 (disponible en línea en: https://youtu.be/qCIOMasilkQ)
16 OFFICE OF THE SECRETARY OF DEFENSE (2020) Annual Report to Congress: Military and Security

Developments Involving the People’s Republic of China


(https://media.defense.gov/2020/Sep/01/2002488689/-1/-1/1/2020-DOD-CHINA-MILITARY-POWER-
REPORT-FINAL.PDF [Consultado el 12-06-2022])
17 Ibíd, Chang y Halliday, pp.615-760.

18 Kissinger, Henry (2011) On China, Penguin Books (Edición digital)

19 Kisinger, Ibidem.

20 CGTN Staff, (2020) Xi Jinping vows 'strong determination, solid national strength' to overcome challenges

amid COVID-19, CGTNews Julio 30, (https://news.cgtn.com/news/2020-07-30/Xi-urges-thorough-reforms-


when-meeting-non-Communist-party-personages-SyaqEAfKOA/index.html [Consultado en 12-06-2022])
21 Jiang, T. H. y O’Dwyer, Shaun, (2019) The Universal Ambitions of China’s Illiberal Confucian Scholars,

PALLADIUM, Septiembre 26, (https://palladiummag.com/2019/09/26/the-universal-ambitions-of-chinas-


illiberal-confucian-scholars/ [Consultado en 12-06-2022])
22 Deng Xiaoping, (1979) UPHOLD THE FOUR CARDINAL PRINCIPLES Speech at a forum on the principles

for the Party's theoretical work, Marzo 30, (http://en.people.cn/dengxp/vol2/text/b1290.html [Consultado en 12-
06-2022])
23 Schrader, Matt, (2020) China Is Weaponizing Globalization, Junio 5,

(https://foreignpolicy.com/2020/06/05/china-globalization-weaponizing-trade-communist-party/ [Consultado en
12-06-2022])
24 Schweizer, Peter. (2022) Red-Handed: How American Elites Get Rich Helping China, HarperCollins

Publishers.
25 Rodríguez, Guillermo (2022) Are Americans Being Censored from Beijing?, EL AMERICAN, Marzo 8,

(https://elamerican.com/afganistan-golpe-geopolitica-nueva-guerra/?lang=es [Consultado el 12-06-2022])


26 Wickham, Dorothy (2022) In 35 years of reporting from Solomon Islands, I’ve never seen the secrecy of the

last few months, The Guardian, Mayo 2 (https://www.theguardian.com/world/2022/may/03/in-35-years-


reporting-from-solomon-islands-i-have-never-seen-such-secrecy-as-the-last-few-months [Consultado el 12-06-
2022])
27 McGarry, Dan (2018) Baseless rumours: why talk of a Chinese military installation in Vanuatu misses the

point, The Guardian, Abril 11 (https://www.theguardian.com/world/2018/apr/11/baseless-rumours-why-talk-of-


a-chinese-military-installation-in-vanuatu-misses-the-point, [Consultado el 12-06-2022])
28 Tidwell, Alan (2019) The Tulagi turning point, Australian Strategic Public Institud, The Strategis, Abril 11

(https://www.aspistrategist.org.au/the-tulagi-turning-point/ [Consultado el 12-06-2022])


38
29 Barrett, Jonathan (2021) China plans to revive strategic Kiribati airstrip: MP, The Sidney Morning Herald,
Mayo 5 (https://www.smh.com.au/world/oceania/china-plans-to-revive-strategic-kiribati-airstrip-mp-20210505-
p57p8o.html [Consultado el 12-06-2022])
30 Brady, Anne-Marie (2022) The Tulagi turning point, Australian Strategic Public Institud, The Strategis, Abril

20 (https://www.aspistrategist.org.au/china-in-the-pacific-from-friendship-to-strategically-placed-ports-and-
airfields/ [Consultado el 12-06-2022])
31 Dangwal, Ashish (2022) Beijing’s ‘Blue Print’ Exposed — China Plans To Turn Solomon Island Into An

‘Aeronautical Hub’ The EurAsian Times, Abril 30 (https://eurasiantimes.com/vhina-plans-to-turn-solomon-


island-into-an-aeronautical/ [Consultado el 12-06-2022])
32 BELT AND ROAD PORTAL, (s.f.)

(https://eng.yidaiyilu.gov.cn/info/iList.jsp?site_id=CMSydylyw&cat_id=10076&cur_page=1
33 Ibídem.

34 Schweizer (2022) Ibíd.

35 Von Mises, Ludwig, (2003 [1932]) El Socialismo. Análisis económico y sociológico, Unión Editorial.

36 Ivie, Wilton (1937) What Is Technocracy?, The Technocrat - Vol. 3 - No. 4 — September.

37 Belt and Road Initiative. (s.f.) (https://www.beltroad-initiative.com/belt-and-road/ [Consultado en 12-07-

2022])
38 REUTERS Staff, (2018)China unveils vision for 'Polar Silk Road' across Arctic, REUTERS January 26, 2018

(https://www.reuters.com/article/us-china-arctic-idUSKBN1FF0J8 [Consultado en 14-04-2022])


39 Ghiasy, R. y Krishnamurthy, R. (2021) China’s Digital Silk Road and the Global Digital Order, THE

DIPLOMAT, April 15. (https://thediplomat.com/2021/04/chinas-digital-silk-road-and-the-global-digital-order/


[Consultado en 14-04-2022])
40 Lee J. (2021) The Connection of Everything: China and the Internet of Things, MERICS, June 24.

(https://merics.org/en/report/connection-everything-china-and-internet-things [Consultado el 14-04-2022])


41 Mitchell, J. (2019). IMF: African economies are the world's fastest growing. FDI Intelligence, October 17.

42 Umbach, F. (2022) How China’s Belt and Road Initiative is faring, Geoestrategical Inteligence Service, April

8.
43 US Central Comand, DoD Transcripts (2022) Senate Armed Services Committee Hearing on the Posture of

United States Central Command and United States Africa Command, March 15, 2022.
(https://www.centcom.mil/MEDIA/Transcripts/Article/2968166/senate-armed-services-committee-hearing-on-
the-posture-of-united-states-central/ [Consultado el 14-04-2022])
44 Asociated Press AP (2021) China's Africa Outreach Poses Growing Threat, US General Warns, VOANews,

May 06 (https://www.voanews.com/a/east-asia-pacific_chinas-africa-outreach-poses-growing-threat-us-
general-warns/6205496.html [Consultado el 14-04-2022])
45 U.S.-CHINA ECONOMIC AND SECURITY REVIEW COMMISSION (2020) REPORT TO CONGRESS,

December. (Available online at: https://www.uscc.gov)


46 Ashmore, L. (2022) What Did China’s Flurry of African Engagements Have to Do With Ukraine? THE

DIPLOMAT, March 28. (https://thediplomat.com/2022/03/what-did-chinas-flurry-of-african-engagements-have-


to-do-with-ukraine/ [Consultado el 14-04-2022])
47 Xinhua (2022) China ready to move ties with South Africa to deeper level: Xi, March 18.

(https://english.news.cn/20220318/c4527c6fa7d04ca0936d8c951e68b0a1/c.html [Consultado el 14-04-2022])


48 Olander, E. (2022) China-Africa Trade in 2021 Amounted to $254 Billion, Breaking an All-Time Record, THE

CHINAFRICA PROJECT, January 19. (https://chinaafricaproject.com/2022/01/19/china-africa-trade-in-2021-


amounted-to-254-billion-breaking-an-all-time-record/ [Consultado el 14-04-2022])
39
49 THE CHINA ÁFRICA RESEARCH INICIATIVE (2022) at Johns Hopkins University’s School of Advanced
International Studies (http://www.sais-cari.org/chinese-investment-in-africa [Consultado el 14-04-2022])
50 BELT AND ROAD PORTAL, (s.f.) Ibíd.

51 Green, M. (2019). China’s debt diplomacy. Foreign Policy. 25 April.

52 Brautigam, D. (2019). A critical look at Chinese ‘debt-trap diplomacy’: The rise of a meme. Area

Development and Policy, 5(1), 1-1430 October.


53 Brautigam, D., & Kidane, W. (2020). China, Africa, and debt distress: Fact and fiction about asset seizures.

China Africa Research Initiative. Johns Hopkins School of Advanced International Studies.
54 Claro, F. Hannig, S. Lagos, J. Paniagua, P. (2021) Capitales Corrosivos: El caso chileno, DT. 6 FPP, Junio.

55 Tanner, Murray S. (2017) Ibídem.

56 Schweizer, P. (2022) Red-Handed: How American Elites Get Rich Helping China, HarperCollins Publishers.

57 O'Donnel, J. and Sytas. A (2021) REUTERS, December 9. (https://www.reuters.com/world/china/exclusive-

lithuania-braces-china-led-corporate-boycott-2021-12-09/ [Consultado el 14-04-2022])


58 Rangel, Carlos (2015 [1976]) Del buen salvaje al buen revolucionario, Editorial CEC, pp77-78

59 Ibíd. pp161-163

60 Redacción BLes (2022) ¿Latinoamérica en peligro? Los amenazantes tentáculos del régimen chino en la

región, BLes MUNDO, Febrero 28 (https://bles.com/china/latinoamerica-en-peligro-los-amenazantes-


tentaculos-del-regimen-chino-en-la-region.html [Consultado el 12-07-2022])

40

También podría gustarte