das UNIVERSIDAD NACIONAL DE FRONTERA - SULLANA
FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS Y
AMBIENTALES
ESCUELA PROFESIONAL DE INGENIERÍA ECONÓMICA
“Impacto de la SARS-CoV 2 en la cadena de suministro ”
AUTORES
Burgos Leon Abdul Yazzid
Nizama Merino Jesus Ruperto
ASESOR
Mg. Siancas Alejandro Darwin
Sullana - Perú
2022
INTRODUCCIÓN
La impredecible llegada de la COVID-19 y las medidas sanitarias tomadas por los
gobiernos para tratar de frenar su propagación han tenido un fuerte impacto económico y social
en todo el mundo. Las cadenas mundiales de suministro (CMS) fueron el principal canal de
transmisión de los efectos de la pandemia en el comercio mundial.
Las cadenas de suministros son el conjunto de actividades involucradas de manera directa
o indirecta en la elaboración y posterior distribución de bienes y servicios. En otras palabras, son
las etapas desde que inicia la idea de producir un bien hasta que este llega a las manos del cliente
final. En tal sentido una cadena de suministros está compuesta por el fabricante, proveedores,
transportistas, vendedores, entre otros actores. Su uso se debe a los beneficios en términos de
eficiencia, competitividad y rentabilidad que se genera para una empresa.
DESARROLLO TEÓRICO (ANÁLISIS)
El COVID-19 está teniendo un impacto devastador en el sistema de salud de las persona y
familias , especialmente en las mujeres y niñas cuya salud se está deteriorando en absolutamente
todas las regiones. Las mayores preocupaciones en este sentido son las consecuencias directas del
impacto del virus en poblaciones definidas (enfermedad y muerte), las consecuencias de las
medidas destinadas a minimizar la propagación del virus y el impacto en aquellas
condiciones socioeconómicas, se trata de esos efectos indirectos.
En este contexto complejo, un enfoque de género con consecuencias en el contexto actual no ha
recibido la atención que merece durante la pandemia.
Como se ha mencionado, la pandemia del COVID-19 es la principal causa de la actual
crisis global en la cadena de suministros. Las diversas medidas para frenar el avance del virus
(confinamientos, distanciamiento social, disminución del aforo, entre otros) implican una
reducción de la producción y, en algunos casos, su total paralización, así como recomposiciones
de gasto desde servicios hacia bienes. En ese entonces, las perspectivas de recuperación eran
bajas, por lo que las empresas a su vez optaron por disminuir la intensidad de sus procesos
productivos, lo que conlleva a la menor compra de insumos e inversión.
¿Cómo tanto llegó a afectar la pandemia del COVID-19 en la cadena de suministro? ¿Por
qué? La pandemia ha provocado que muchas empresas se hagan serias preguntas sobre cómo
gestionan sus operaciones en todos los niveles. El equipo de gestión de la cadena de suministro
sabe y tiene la tarea de responder preguntas clave durante esta crisis: ¿Estás tomando las acciones
necesarias para responder a la crisis y facilitar la reanudación de la actividad?, ¿cómo puedes
asegurar y fortalecer cómo haces las cosas a largo plazo para prepararte para la próxima
eventualidad?. Se estima que el 94% de las empresas se ven afectadas, pero el grado de impacto
varía según el sector.
Ante estadísticas como estas, uno se pregunta por qué una empresa de este tamaño no
cuenta con los recursos necesarios para prepararse para un evento como este. Es importante
tener en cuenta que muchas empresas están implementando.
Planes agresivos teniendo en cuenta el costo, la rentabilidad. Por ejemplo:
consolidar proveedores para lograr mejores precios y reducir costos administrativos; optimizar
los niveles de inventario con un modelo justo a tiempo; desarrollar, etc. Ninguna de estas acciones
es negativa. Por el contrario, está perfectamente justificado que todas las
empresas intenten imitar estas buenas prácticas para crecer y mejorar sus resultados.
Los problemas surgen cuando estas medidas se centran únicamente en la eficiencia y
pasan por alto otros aspectos importantes, como la planificación de la continuidad del negocio. Se
Deben realizar cadenas de suministro flexibles y eficientes.
La estrategia de administración de costos implementada es parte de los procesos que sustentan la
operación general y debe equilibrarse con estrategias para poder minimizar el riesgo de
inactividad frente a desafíos operativos, amenazas.
Para muchas empresas, esto significa comenzar desde cero, primero los problemas del día
a día que tienen el mayor impacto en la resiliencia de la cadena (falta de inversión en tecnología,
discrepancia entre disciplinas, información de mala calidad. intervalos que se pretende abordar.
un amplio ciclo de planificación).Unavez quesecierren estas brechas, se puede implementar un
plan de continuidad sólido.
DESARROLLO TEÓRICO(EXPLICACIÓN)
Los impactos económicos de la pandemia y los nuevos riesgos para la recuperación la
pandemia de COVID19 generó una onda expansiva que afectó a toda la economía mundial y
desencadenó la mayor crisis en más de un siglo. Esto condujo a un aumento drástico de la
desigualdad interna y entre los países . Las observaciones preliminares sugieren que la
recuperación tras la crisis será tan desigual como sus impactos económicos iniciales: las
economías emergentes y los grupos desfavorecidos necesitarán mucho más tiempo para
sobreponerse a las pérdidas de ingresos y medios de vida causadas por la pandemia.
A diferencia de lo que sucedió en muchas crisis anteriores, en el inicio de la pandemia se
puso en marcha una respuesta decidida y de gran magnitud a través de políticas económicas que,
en términos generales, lograron mitigar los costos humanos más graves a corto plazo. Sin
embargo, la respuesta a la emergencia también dio lugar a nuevos riesgos como el fuerte aumento
de los niveles de deuda privada y pública en la economía mundial que, si no se abordan con
determinación, pueden poner en peligro la recuperación equitativa. Intensificación de las
desigualdades internas y entre países.
Los impactos económicos de la pandemia fueron especialmente graves en las economías
emergentes, donde las pérdidas de ingresos pusieron de manifiesto y exacerbaron ciertos factores
de fragilidad económica preexistentes. A medida que avanzaba la pandemia en 2020, se vio con
claridad que muchos hogares y empresas no estaban preparados para soportar una alteración de
semejante duración y escala en sus ingresos.
Diversos estudios basados en datos anteriores a la crisis indican, por ejemplo, que más
del 50 % de los hogares de las economías emergentes y avanzadas no podrían sostener el
consumo básico durante más de tres meses en caso de perder sus ingresos.
Del mismo modo, las reservas de efectivo de una empresa promedio alcanzan para cubrir
los gastos correspondientes a menos de 55 días. Muchos hogares y empresas de economías
emergentes ya cargaban con niveles de deuda insostenibles antes de la crisis y tuvieron
dificultades para hacer frente a los pagos cuando la pandemia y las medidas de salud pública
conexas provocaron una disminución abrupta en sus ingresos.
La crisis tuvo un impacto drástico en la pobreza y la desigualdad en todo el mundo. La
pobreza mundial se incrementó por primera vez en el curso de una generación, y las
desproporcionadas pérdidas de ingresos sufridas por las poblaciones desfavorecidas condujeron a
un enorme aumento de las desigualdades internas y entre los países.
Según los datos de diversas encuestas, en 2020 el desempleo temporal entre los
trabajadores que solo tienen educación primaria completa se elevó en el 70 % de los países. La
pérdida de ingresos también fue mayor entre los jóvenes, las mujeres, los autónomos y los
trabajadores ocasionales con niveles más bajos de educación formal. Las mujeres se vieron
particularmente afectadas por la pérdida de ingresos y de puestos de trabajo, dado que era más
probable que estuvieran empleadas en los sectores más afectados por los confinamientos y por las
medidas de distanciamiento social. Entre las empresas se observan patrones similares.
Pequeñas, las informales y las que tenían acceso limitado al crédito formal se vieron más
afectadas por las pérdidas de ingresos que generó la pandemia. Cuando se inició la crisis, las
compañías más grandes tenían capacidad para cubrir los gastos de hasta 65 días, mientras que las
medianas podían hacer frente a 59 días y las pequeñas empresas y las microempresas, a 53 y
50 días, respectivamente. Por otro lado, las microempresas y las pymes están sobrerrepresentadas
dentro de los sectores más afectados por la crisis, como los servicios de alojamiento y
alimentación, el comercio minorista y los servicios personales.
Las respuestas a corto plazo de los Gobiernos frente a la crisis y las respuestas
gubernamentales a corto plazo ante la pandemia fueron extraordinariamente rápidas y
abarcadoras. Los Gobiernos aplicaron numerosos instrumentos de política que no tenían
precedentes o que nunca se habían utilizado a esa escala en las economías emergentes.
Como ejemplos cabe citar las cuantiosas medidas de apoyo directo a los ingresos, las
moratorias de las deudas y los programas de adquisición de activos implementados por los
bancos centrales. Estos programas variaron considerablemente en tamaño y alcance en parte
debido a que muchos países de ingreso bajo tuvieron dificultades para movilizar recursos dado su
acceso limitado a los mercados de crédito y los elevados niveles de deuda pública que se
registraban ya antes de la crisis. Como consecuencia, la magnitud de la respuesta fiscal en
relación con el PIB fue uniformemente grande en casi todos los países de ingreso alto y
uniformemente pequeña o inexistente en los de ingreso bajo.
En los países de ingreso mediano, la respuesta fiscal mostró variaciones significativas, lo
que refleja marcadas diferencias en la capacidad y la voluntad de los Gobiernos para destinar
recursos a los programas de apoyo.
DESARROLLO EMPÍRICO
Actualmente, el mundo de los negocios está enfocado en entregar valor al cliente. Así, la
mayoría de las empresas se están centrando en proporcionar productos y servicios de mayor valor
en comparación con sus competidores.
A su vez, el mercado en el que operan muchas empresas es ampliamente reconocido como
complejo y turbulento (Chistopher & Peck, 2004; Goldman, Nagel & Preiss, 1995).
En ese sentido, las cadenas de suministro son susceptibles a verse afectadas por una
amplia variedad de riesgos, los cuales repercuten de manera negativa en el desempeño de las
empresas (McGillivray, 2000). Al reconocer su importancia, Christopher & Lee (2004) indican
que es más fácil mitigar los riesgos cuando existe mayor información sobre el desempeño de las
operaciones. Por lo anterior, la contabilidad se convierte en un factor de competitividad
importante (James-More & Gibbons, 1997; Smith & Tranel D, 2005), y dentro de las cadenas de
suministro se revela como un área en estudios de gran impacto para la industria.
El riesgo en la cadena de suministro implica la probabilidad de que un incidente ocurra
durante el proceso de suministro de materiales, ocasionando efectos económicos negativos para la
empresa (Zaidín & Ritchie, 2009). Por tanto, la contabilidad de una cadena de suministro es una
característica compleja que incluye una operación correcta, consistente, capacidad de reaccionar
y mantener los parámetros de desempeño de una cadena de suministro, previniendo sus posibles
fallas.
Una cadena de suministros consiste en todas las partes involucradas, directa o
indirectamente, para cumplir los requerimientos del cliente (Chopra & Sodhi, 2004). Su gestión
está sujeta a una constante evolución, toda vez que juega un rol crítico en la rentabilidad de los
productos dentro de una compañía.
“Un modelo conceptual debe contener las siguientes características según” (Overbeck, 2010.):
• Contener un adecuado grado de abstracción. Significa que no deben ser muy específicos, es
decir, ser aplicables a diferentes problemas.
• Deben ser robustos, tomando en cuenta los cambios de las condiciones reales para poder ser
adaptables.
• Deben ser adaptables a requerimientos específicos. Esto incluye la posibilidad de agregar
más
factores al modelo.
• Deben de ser consistentes.
DISCUSIÓN
Actualmente, los países enfrentan uno de los problemas urbanos más delicados en
relación con el manejo y tratamiento de residuos sólidos, por la gran cantidad que generan, sin
ningún control, sin una manipulación adecuada que mejore las condiciones de higiene y
salubridad; esto causa ambientes no tolerables para la salud humana, desorden, entre otros
inconvenientes acorde con la población y el lugar en donde se depositan de manera masiva y
contaminante (Cabrejo Amortegui, 2018).
A este problema, se le suma la pandemia global por COVID-19, que ha generado cambios
en los hábitos de consumo de las personas y, con eso, un cambio en la cantidad y características
de los residuos sólidos domiciliarios generados. El objetivo de este trabajo es evaluar el impacto
que tiene la pandemia por COVID-19 para la ciudad de Bogotá y (Jaimes Martínez, 2020) el
Relleno Sanitario Doña Juana (RSDJ), ubicado al sur de ésta, en cuanto a cantidad y
características de los residuos domiciliarios se refiere; así mismo, formular medidas de gestión
con el fin de fortalecer una adecuada recolección, transporte y disposición final de estos.
Se pudo demostrar que, debido a la pandemia por COVID -19, se aumentó la generación
de residuos sólidos domiciliarios en la ciudad de Bogotá, afectando la vida útil del RSDJ y la
gestión integral de los residuos sólidos en la ciudad. (Jaimes Martínez, 2020)
La pandemia originada en China, considerada actualmente como "la fábrica del mundo",
ha provocado que todas las cadenas de suministro a nivel mundial se hayan visto afectadas, bien
por falta de suministro de materias o bien por un retraso importante en las entregas de estas,
especialmente en fabricantes y minoristas.
Todo ello ha puesto a prueba la resistencia y adaptabilidad de las cadenas de suministro de
miles de empresas, tal y como las entendemos hoy en día.(Francisco, 2020).
Referencias