Instituto Universitario de Tecnología Alberto Adriani
Orientación Profesional y Ética
PATRIMONIOS CULTURALES DE
VENEZUELA DECLARADOS POR LA
UNESCO
Autora:
Orly Pérez
CI. 22.522.491
Profesor:
Marcial Martínez
Caracas, 27 de marzo de 2023
PATRIMONIOS CULTURALES EN VENEZUELA DECLARADOS POR LA
UNESCO
Coro y su Puerto de La Vela
El 9 de diciembre de 1993 La Vela fue declarada Patrimonio de la Humanidad por
la Unesco junto con Santa Ana de Coro en asamblea realizada en la ciudad
colombiana de Cartagena de Indias, por poseer un casco histórico muy bien
preservado que combina los estilos holandés y español utilizando técnicas
originarias de los indígenas americanos.
La Vela de Coro es una ciudad y puerto de Venezuela, capital del municipio
Colina del estado Falcón. En sus cercanías se ubica el Puerto de Muaco, puerto
de intercambio comercial con las vecinas islas de las Antillas Neerlandesas. Se
encuentra literalmente unida a la capital del estado Coro, ciudad con la cual forma
una conurbación. Su población es de 34.680 habitantes (2020).
Es poseedora de ricas manifestaciones culturales; es deslumbrante la belleza
arquitectónica de La Vela, se pueden admirar casas del siglo XVII cuya arquitectura
está influenciada por las islas de las Antillas Neerlandesas. Conocida también a
nivel internacional en materia cultural por la tradicional Fiesta de Los Locos o Los
Locos de La Vela, la cual se realiza todos los 28 de diciembre en el marco del día
de los Santos Inocentes. Este encuentro se ejecuta para recordar “la matanza
sagrada ordenada por Herodes con la finalidad de quitarle la vida al niño Dios”.
Los participantes de esta fiesta se agrupan en lo que llaman “Locaínas” y van
trajeados con ropa multicolor por las calles del pueblo, hasta llegar al monumento
a la bandera donde se escoge y se premia al mejor traje de la edición.
También se celebra la denominada "Marcha de la Fe" que celebra la Virgen de
Guadalupe, patrona del estado Falcón, y que reúne todos los 12 de diciembre a
unas 500.000 personas y la celebración de los carnavales "Arena, Sol y Mar",
realizados en la plaza la antillana que reúne una gran cantidad de personas, tanto
locales como regionales e internacionales, se realizan presentaciones de grupos
musicales, grupos de danza, cantantes nacionales e internacionales, y elección de
la reina de los carnavales siendo esto un atractivo turístico.
Ciudad Universitaria de Caracas
En el año 2000 fue nombrada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco,
convirtiéndose en el primer campus universitario en América Latina en recibir ese
honor.
La Ciudad Universitaria de Caracas es el campus principal de la Universidad
Central de Venezuela, posee un área construida de 164,22 hectáreas (1,64 km²) y
terrenos que alcanzan 202,53 hectáreas.
La Ciudad Universitaria es considerada una pieza maestra de la arquitectura
contemporánea y de la planificación urbana (ver Criterios de la Declaratoria de la
UNESCO).
Es un ejemplo excepcional del Movimiento Moderno de arquitectura inspirado en
la Bauhaus. Agrupa una gran cantidad de edificios y funciones organizados en un
conjunto limpiamente interrelacionado y enriquecido con piezas maestras de
arquitectura moderna y de otras artes plásticas, en lo que se ha dado en llamar la
"Síntesis de las Artes Mayores", que encuentra su máxima expresión en el Aula
Magna, con sus nubes acústicas de Alexander Calder, en el Estadio Olímpico con
sus enormes estatuas alegóricas al deporte y en la Plaza Cubierta con sus
murales y esculturas de artistas como Jean Arp, Fernand Léger, Victor
Vasarely y Mateo Manaure.
Construida según el proyecto del arquitecto venezolano Carlos Raúl Villanueva,
entre 1940 y 1960 en los terrenos de la Hacienda Ibarra, propiedad donada por el
Libertador Simón Bolívar a la antigua Real y Pontificia Universidad de
Caracas luego de su reorganización bajo los estatutos republicanos que la
convirtieron en la moderna Universidad Central de Venezuela.
La Ciudad Universitaria fue creada como una casa de estudios que tuviese la
capacidad de albergar una mayor población estudiantil, que la capaz de recibir
el Palacio de las Academias sede de la Universidad Central de Venezuela en ese
momento, siguiendo la línea de un moderno y único recinto que pudiese
concentrar todas las dependencias universitarias en un mismo campus, vale a
decir, una universidad que concentrase en una sola sede todas sus funciones.
Este gran complejo urbano de unos 2 km incluyó un total de cuarenta edificios,
que se convirtió en una de las más exitosas aplicaciones de la arquitectura
moderna en América Latina. Villanueva trabajó en estrecha colaboración con
todos los artistas que contribuyeron al desarrollo de su obra y personalmente
supervisó el proyecto durante más de 25 años hasta fines de los 60s, cuando el
deterioro de su salud lo obligó a salir de algunos edificios en período de diseño.
Parque Nacional Canaima
En 1994 el parque nacional Canaima fue nombrado Patrimonio de la Humanidad
por la UNESCO, por ser una reserva natural que cuenta con relieves abruptos
especiales y únicos en todo el mundo, los tepuyes, que son especies de mesetas
de millones de años de antigüedad, con paredes verticales y cimas casi planas.
Los tepuyes más conocidos son el Monte Roraima, el más alto y fácil de escalar
de todo el parque, y el Auyan-tepui, el más visitado, pues en este se encuentra la
catarata o caída de agua más alta del mundo, el Salto Ángel.
Los tepuys son rocas areniscas y datan del período en que América y África
formaban un supercontinente. A este tipo de relieve se le conoce comúnmente
como Macizo Guayanés.
El parque es hogar del pueblo pemón. Estos tienen una relación con los tepuyes y
creen en que son el hogar de los espíritus «Mawari». El parque está en un sitio
lejano a la civilización. Cuenta con pocas carreteras que conectan con otras
ciudades cercanas, como Ciudad Guayana. El medio de transporte más común
para recorrerlo es a través de canoas.
El Parque Nacional Canaima es un parque nacional ubicado en el estado
Bolívar, Venezuela.
Se extiende sobre 30 000 km hasta la frontera con Guyana y Brasil, por su tamaño
es considerado el decimoquinto parque nacional más grande del mundo. Cerca de
65% del parque está ocupado por mesetas rocosas, llamadas tepuyes. Estos
constituyen un medio biológico único, presentando también un gran interés
geológico. Sus acantilados escarpados y sus caídas de agua (incluyendo el Salto
Ángel, que es la caída de agua más elevada del mundo, a 1283 m). En 1972 fue el
escenario principal de la primera expedición venezolana documentada en llegar al
Saltó Ángel: Churún Merú de Renny Ottolina; Es el tercer parque nacional más
grande de Venezuela, después del parque nacional El Caura, creado en 2017 y
el parque nacional Parima-Tapirapeco.
Diablos Danzantes de Yare
Los Diablos danzantes de Corpus Christi ingresaron, junto con otras 11 cofradías
del país, a la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la
Humanidad que aprueba la Organización de la Naciones Unidas para la
Educación, Ciencia y la Cultura (Unesco), en París, el 6 de diciembre del
año 2012. Once cofradías, enraizadas en igual número de comunidades de
Venezuela desde hace cerca de cuatrocientos años, se rinden ante el Santísimo
Sacramento, el noveno jueves después del Jueves Santo, integrados a la
celebración católica del Corpus Christi. En cada una de estas comunidades, las
vestimentas, los bailes e instrumentos utilizados son diferentes, pero tienen en
común una ceremonia plena de religiosidad popular, devoción y fe desprendida,
en la que concurren los elementos de las culturas africanas y originarias, en una
tradición transmitida de padres a hijos, asignada por la participación popular, la
resistencia cultural, el desarrollo de vínculos solidarios y la celebración de la
espiritualidad.
Este reconocimiento de la UNESCO a los Diablos Danzantes de Corpus Christi
de Venezuela proyecta con intensidad al pueblo venezolano en el resto del
mundo, desde una de sus prácticas culturales de mayor arraigo y trascendencia, y
lleva un mensaje de solidaridad para todos los pueblos.
Son una festividad religiosa que se celebra en San Francisco de Yare, Estado
Miranda (Venezuela), el día de Corpus Christi, llevada a cabo por las "Sociedades
del Santísimo Sacramento". La fiesta es una versión local de los diablos danzantes
de Corpus Christi.
Su origen se remonta al siglo XVIII, siendo esta la hermandad más antigua del
continente americano y la más grande del mundo. La fraternidad de diablos está
dividida en un orden jerárquico, representado en sus máscaras. Cada jueves
de Corpus Christi se hace una danza ritual de los llamados diablos danzantes,
donde se rinde culto al Santísimo Sacramento del Altar y se celebra el triunfo del
bien sobre el mal. Se visten con trajes completamente de color rojo y máscaras de
apariencia grotesca, además del uso de cruces, escapularios, rosarios y otros
amuletos como protección contra los malos espíritus.
Los Diablos danzan al son del repique de la caja, un tambor típico y bailan por las
calles del pueblo, en diferentes altares y frente a la iglesia representando el
desafío del mal ante el bien, pero cuando se está frente a la presencia de Jesús
en la Eucaristía la máscara guinda hacia el piso como señal de rendición y no
poderle vencer. El cajero toca el reposo, todos los que estén danzando se
arrodillan en señal de adoración, para orar o conexión espiritual donde el
promesero pide al Santísimo resolver algún problema de salud o agradecer un
favor concedido.
Esta es una manifestación netamente religiosa donde el promesero tiene una
conexión mágica, espiritual con el momento en que se está ante la presencia del
Santísimo Sacramento del Altar. Cabe destacar que la celebración del Cuerpo de
Cristo comienza el día anterior (miércoles) en donde la diablada se concentra en la
Casa de los Diablos para luego dirigirse hacia las puertas de la iglesia a las doce
en punto del mediodía, danzando con las máscaras en la cara hasta que estas se
abren y caen las caretas en señal de rendición. Una vez rendidos y el tambor con
el repique de reposo el presbítero procede a dar la bendición y permiso para
danzar en todo el pueblo ante los más de 90 altares distribuidos entre los días que
se celebre esta manifestación (miércoles, jueves y domingo, este llamándolo como
la octavita). Cayendo la tarde parte la procesión desde la Cruz Verde del
Empedrado hasta la iglesia donde se guarda el Santísimo hasta el siguiente día,
pero los diablos continúan su recorrido hasta la Cruz del Calvario y al lugar donde
fue fundada la primera Sociedad de los Diablos Danzantes de Yare, conocida
como la casa de Cayetana Valdez en el sector El Calvario, finalizando el ritual por
ese día en La Casa de los Diablos.
Existen anécdotas sobre el Velorio de Cruz y los Diablos Danzantes, ya que la
primera capataz Cayetana Valdez y su comadre tomaron la iniciativa para que al
terminar la danza del día miércoles (víspera de Corpus Christi) los promeseros
que vivían lejos y al otro lado del río Tuy se quedaran sin peligro alguno
ocurriendo así una mezcla de manifestaciones culturales como lo son el velorio de
la cruz de mayo (donde se rezan décimas, rosarios y cantan fulías) y Los Diablos
danzantes de Yare.
La Parranda de San Pedro
El 5 de diciembre del año 2013 fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la
Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura (Unesco), debido a su trascendencia histórica y arraigo
popular.
La Parranda de San Pedro es una festividad popular y religiosa que se celebra
cada 29 de junio en las ciudades de Guatire y Guarenas del Estado
Miranda, Venezuela. Tiene su origen en la Época Colonial. Consiste en unos
parranderos, vestidos con levita y pumpá (uno de ellos lleva la imagen del santo,
otro lleva una bandera amarilla y roja) y acompañados por Cuatro y Maracas. La
percusión se logra con unos pedazos de cuero de animal amarrados a los pies a
manera de sandalias (llamadas cotizas). También van acompañados por dos niños
impúberes, vestidos con un traje rojo y amarillo (parecido a los arlequines), que se
conocen como "tucusitos". El personaje más llamativo es un hombre vestido de
mujer que carga una muñeca de trapo. Este personaje se llama "María Ignacia" y
la muñeca "Rosa Ignacia". Los dos tucusitos hacen las veces de sus otros dos
hijos. Todos llevan la cara pintada de negro con betún o lo que ellos llaman "negro
humo".
Conocimientos y técnicas tradicionales vinculadas al cultivo y procesamiento de la
Curagua
Los conocimientos y técnicas tradicionales vinculados al cultivo y procesamiento
de la curagua abarcan un conjunto complejo de prácticas relacionadas con las
maneras de cultivar esta planta y extraer de ella sus fibras blancas, caracterizadas
por su solidez, resistencia y suavidad. Esas fibras se hilan para confeccionar toda
una serie de objetos artesanales, entre los que destacan las hamacas, que se han
convertido en el emblema característico de la región de Aguasay.
Tradicionalmente son los hombres los que se dedican a la extracción y
procesamiento de las fibras de la curagua, debido a la fuerza física que exigen
esas tareas. Las mujeres, por su parte, se encargan del tejido y la fabricación de
productos artesanales. Las prácticas de cultivo, procesamiento y confección de
artesanías tienen un papel importante en la configuración de la identidad de las
comunidades del municipio de Aguasay. Actúan como mecanismo de cohesión
social que transciende las barreras étnicas, socioculturales y de género. También
fomentan diversas formas de cooperación dentro de las diferentes comunidades y
familias, así como entre ellas. Las mujeres asumen un importante protagonismo
en las estructuras comunitarias y familiares, tanto en lo que respecta al trabajo
creativo como en lo referente a la generación de ingresos. Los conocimientos y
técnicas se transmiten de generación en generación en el seno de las familias,
principalmente por medio de la tradición oral, la observación y la imitación.
Carnavales de el Callao
El 1 de diciembre de 2017, fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad, el
Carnaval de El Callao, por el jurado del comité intergubernamental para la
Salvaguarda del Patrimonio Cultural Intangible de la Unesco (Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura).
El carnaval de El Callao es una práctica cultural de las comunidades de esta
ciudad de la República Bolivariana de Venezuela, que guarda relación con los
festejos de emancipación llamados “Cannes Brulées” que tienen lugar en las
Antillas de habla francesa. Desde enero a marzo, esta festividad tradicional agrupa
hasta unos 3.000 participantes que desfilan por las calles de la localidad
disfrazados de personajes históricos o imaginarios al ritmo del calipso y otras
músicas y danzas. Los desfiles son conducidos por mujeres que danzan
engalanadas con vestidos variopintos. Son las llamadas “madamas”, matronas
antillanas que se consideran auténticos pilares de la identidad callaoense por ser
consideradas portadoras y comunicadoras de los valores culturales de la
comunidad. Otros personajes del carnaval son: los “mediopintos”, jóvenes que
divierten al público embadurnando con hollín a los que se niegan a contribuir con
un óbolo; los “mineros”; y los “diablos”, personajes enmascarados que bailan
blandiendo un látigo para mantener el orden. También participan en la festividad
niños y adultos con otros disfraces. Este carnaval pone de relieve la historia de los
habitantes de la ciudad y su diversidad al exaltar el legado cultural afroantillano y
las influencias de otras comunidades, fortalece la identidad de los callaoenses,
propicia la unidad entre ellos e incita a las generaciones más jóvenes a descubrir
su patrimonio cultural. La transmisión de esta práctica cultural entre las
generaciones se efectúa esencialmente en el seno de las familias y en escuelas
dirigidas por depositarios de las tradiciones, en las que los niños adquieren las
competencias necesarias para participar en el carnaval, componiendo melodías,
tocando instrumentos musicales, cantando, bailando y fabricando máscaras.
Tradición Oral Mapoyo y sus Referentes Simbólicos
El 25 de noviembre de 2014 fue incluido en la lista de Patrimonio Cultural
Inmaterial de la Humanidad, en la lista de salvaguardia urgente y es la primera
lengua indígena venezolana declarada por la UNESCO.
La tradición oral de los mapoyos engloba el corpus de relatos que constituyen la
memoria colectiva de este pueblo. Esta tradición está indisolublemente vinculada a
un determinado número de sitios emplazados en la Guayana venezolana, a lo
largo del río Orinoco, que constituyen los puntos de referencia simbólicos del
territorio ancestral de este pueblo. Los depositarios de esta tradición oral narran
los relatos en el transcurso de sus actividades cotidianas. El espacio simbólico
resultante de esta interacción se ha convertido en el elemento de referencia de
una historia viva que vincula a los mapoyos con su pasado y su territorio. La
tradición oral se refiere a la estructura social, los conocimientos, la cosmogonía y
los episodios que han hecho de los mapoyos participantes legítimos en el
nacimiento de la República de Venezuela. Actualmente, los principales
depositarios de las tradiciones orales y de su simbolismo son los miembros más
ancianos de la comunidad. Sin embargo, hay varios factores que ponen en peligro
la transmisión a las nuevas generaciones: la emigración de los jóvenes mapoyos
que esperan conseguir mejores oportunidades en el plano educativo y económico;
la expansión de las industrias mineras; y la influencia del sistema público de
educación formal en los jóvenes mapoyos escolarizados que no fomenta el uso de
su lengua materna.
Los Cantos del Llano
Los cantos de trabajo de Los Llanos de Venezuela y Colombia fueron reconocidos
como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad el 06 de diciembre de 2017,
declaratoria que tuvo lugar durante la duodécima reunión del Comité
Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial.
Los cantos de trabajo de Los Llanos de Colombia y Venezuela son una práctica
cultural de comunicación vocal consistente en cantar individualmente melodías a
capela sobre temas relacionados con el arreo y ordeño del ganado. Fruto de la
estrecha relación existente entre las poblaciones llaneras con el pastoreo de
bovinos y los caballos, esta práctica forma parte del sistema tradicional de crianza
de ganado de Los Llanos, que sintoniza perfectamente con la dinámica de la
naturaleza y el medio ambiente de esta región. Los cantos narran vicisitudes de la
vida individual y colectiva de los llaneros y se transmiten oralmente a los niños
desde su infancia. La vitalidad de la práctica de este elemento del patrimonio
cultural se ha visto mermada paulatinamente por toda una serie de cambios
socioeconómicos y políticos que han modificado considerablemente el universo
cultural de las comunidades de Los Llanos. Toda una serie de ambiciosos planes
de ordenación territorial concebidos con una perspectiva desarrollista han
conducido a hondas transformaciones no sólo de los sistemas de propiedad y uso
de la tierra, sino también de los espacios naturales, sociales y culturales donde se
interpretan los cantos. Esto ha traído consigo una pérdida de interés por las
técnicas y los valores característicos de las faenas llaneras, que se traduce en una
serie de amenazas para la viabilidad de este elemento del patrimonio cultural. No
obstante, se están realizando numerosos esfuerzos para salvaguardarlo, a saber:
aplicación de una estrategia pedagógica basada en la celebración de más de 20
encuentros entre depositarios de este patrimonio cultural y jóvenes de la región;
elaboración de proyectos de formación para maestros de escuela; y organización
de numerosos festivales de canto.