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Filosofía de la Medialidad Contemporánea

Este documento presenta el plan de tesis doctoral de Nicolás Leandro Fagioli sobre la filosofía de la medialidad. La tesis explorará este concepto a través del trabajo de Merleau-Ponty y Tim Ingold, con foco en cómo entienden la sensibilidad y la naturaleza. La tesis contendrá dos partes, la primera examinará los fundamentos de una filosofía de la medialidad en Merleau-Ponty, y la segunda analizará la relación entre la medialidad y el neo-materialismo a través de Ingold. El plan incl

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Filosofía de la Medialidad Contemporánea

Este documento presenta el plan de tesis doctoral de Nicolás Leandro Fagioli sobre la filosofía de la medialidad. La tesis explorará este concepto a través del trabajo de Merleau-Ponty y Tim Ingold, con foco en cómo entienden la sensibilidad y la naturaleza. La tesis contendrá dos partes, la primera examinará los fundamentos de una filosofía de la medialidad en Merleau-Ponty, y la segunda analizará la relación entre la medialidad y el neo-materialismo a través de Ingold. El plan incl

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TESIS DOCTORAL

PLAN DE TESIS

FILOSOFÍA DE LA MEDIALIDAD.
SOBRE LA SENSIBILIDAD Y LA NATURALEZA EN EL
PENSAMIENTO CONTEMPORÁNEO

Doctorando: Lic. Nicolás Leandro Fagioli


Directora: Dra. Paula Fleisner
CONTENIDOS DEL PRESENTE PLAN:

Estado de la cuestión . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .3

Tesis a sostener . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .16

Justificación de la organización de la tesis . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19

Esbozo de contenidos - Índice comentado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21


Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .21
Parte 1 – Fundamentos para una filosofía de la medialidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .23
Capítulo 1 – Ontología de la carne . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 24
1.1 Merleau-Ponty como filósofo de lo medial . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25
1.2 La carne como quiasmo o la diferencia sin contradicción. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25
1.3 La carne como elemento o la unidad en la diferencia. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26
Capítulo 2: El ojo y la mano. Una filosofía de lo táctil . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26
2.1 Tacto y pasividad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 27
2.2 La lógica de la sensación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 27
2.3 Un Egipto del accidente . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28
Capítulo 3 – Naturaleza medial . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .28
3.1 - Olvidar la naturaleza . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .29
3.2 - Naturaleza y acontecimiento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 29
3.3 – Recordar la naturaleza . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30
Conclusiones parciales Parte 1 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .30
Parte 2 – Medialidad y neo-materialismo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .31
Capítulo 4 – Líneas y materiales. El medio como ambiente .. . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . .31
4.1 – Linealogía. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .32
4.2 – Ecología de los materiales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32
Capítulo 5 – Filosofías elementales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 33
5.1 – Filosofía del suelo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 33
5.2 – Filosofía del aire. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34
Conclusiones parciales Parte 2 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34
Consideraciones Finales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 34

Bibliografía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35

2
ESTADO DE LA CUESTIÓN

En esta tesis se estudian las problemáticas filosóficas de la sensibilidad y la naturaleza


a través del prisma de la medialidad. Si bien esta categoría posee una tradición filosófica
específica, en el marco de esta investigación la remitimos a un tipo de pensamiento cuyo
origen se remonta a la producción tardía de Maurice Merleau-Ponty y que puede
rastrearse en una serie de autores y autoras hasta nuestros días. Todo pensamiento que
pueda ser considerado parte integrante de una filosofía de la medialidad deposita su foco
de atención no en los entes, ni en el Ser, ni en la Conciencia, ni en ninguno de los objetos
tradicionales de la filosofía, sino que apunta a una dimensión conformada por aquello que
Peter Sloterdijk (2018) caracterizó como objetos delicados.1 Un objeto tal es un ser de
negatividad, difícil de identificar, pero que a su vez se reconoce con el ser concreto y
sensible, es decir, con lo que “hay”. Un pensamiento de la medialidad apunta, entonces,
a todo aquello que se encuentra en el entre-medio de los entes, aquello que los rodea y en
lo que están inmersos. Filosofía de la medialidad es, entonces, sinónimo de filosofía de
las relaciones, del encuentro o, introduciéndonos en el marco conceptual merleau-
pontiano, del entrelazo o del quiasmo.2
La elección de Merleau-Ponty como uno de los autores principales a desarrollar
responde a dos razones, en primer lugar consideramos que en el último período de su
producción se encuentra el germen de nuestra noción de medialidad o, al menos, su
formulación más sólida. En segundo término, dicha formulación se establece como un
punto de apoyo firme para la configuración contemporánea de la medialidad. Para el
análisis de esta última nos enfocaremos en el pensamiento del antropólogo inglés Tim
Ingold, el segundo de los autores alrededor de los cuales orbitarán las problemáticas de
la tesis.
El trabajo de investigación se concentra, entonces, en dos autores: Maurice Merleau-
Ponty, como fuente de esta filosofía de la medialidad, y Tim Ingold, como representante
contemporáneo de este pensamiento ya en diálogo con el materialismo estético. Sin
embargo, no pretendemos elaborar una tesis de autor sino que la propuesta está construida

1
Sloterdijk asegura que toda filosofía que se enfrente al pensamiento substancialista estaba condenada a
abandonar sus objetos de estudio tradicionales y a comenzar a tratar con “cosas delicadas” (2018: 203),
aludiendo al carácter difuso y ambiguo, y a veces marginal, de sus nuevos objetos.
2
Profundizaremos en la explicitación de esta filosofía y sus notas distintivas en la sección “Tesis a sostener”

3
en base a problemáticas, por lo tanto, estos autores funcionan como puntos de apoyo para
abordar las diferentes discusiones que van dando forma a esta filosofía. La cantidad de
pensadores y pensadoras que entran en diálogo con los dos principales es numerosa, pero
nos detendremos especialmente en algunos diálogos específicos que resultan esenciales
para nuestra elaboración. En el caso de Merleau-Ponty el diálogo se establece con Gilles
Deleuze y Alfred North Whitehead. En el caso de Tim Ingold, si bien dialoga con muchos
de sus contemporáneos, dedicaremos especialmente un capítulo a construir un cruce con
Peter Sloterdijk. La intención es la elaboración de una tesis que se afirma en algunos
postulados de dos autores y los analiza en profundidad, pero no pretende ser un análisis
especializado en ninguno de ellos en particular.
El hilo conductor que permite hablar de una legítima filosofía de la medialidad
sostenida en el tiempo y con una herencia clara es un tratamiento particular de las
nociones de sensibilidad y naturaleza. La medialidad acerca a estos dos conceptos y
evidencia una suerte de continuidad entre ellos. A su vez, sensibilidad y naturaleza son
una puerta de entrada a la medialidad, un modo de entenderla a partir de dos objetos de
estudio tradicionales de la filosofía. Esta afectación recíproca de los conceptos resulta un
cuestionamiento al propio método filosófico, dado que es a la vez una filosofía de la
percepción, una estética, pero también una ontología de la naturaleza. Asimismo, este
enfoque ambiguo que se ubica en el espesor que diferencia las disciplinas posee una
potencia política insoslayable al cuestionar internamente al método filosófico.
La medialidad intenta entrelazar lo que parece más cercano, nuestra percepción
cotidiana, con problemáticas aparentemente ajenas a ella, como la cuestión
medioambiental. Este entrelazamiento entre sensibilidad y naturaleza evidencia, en
términos metodológicos, un cruce a la vez entre estética y ontología, posicionamiento
filosófico que, como veremos, encuentra numerosos adeptos en el materialismo estético
contemporáneo. Cabe aclarar, sin embargo, que ya en la Crítica del Juicio de Immanuel
Kant encontramos a la sensibilidad y a la naturaleza como legítimos objetos de estudio
de la disciplina estética, por lo que esta superposición de enfoques no es nueva. 3

3
Tanto en su primera parte “Crítica del juicio estético” como en la conformación total de su tratado, Kant
reúne dos problemáticas: la cuestión de la sensibilidad y la de la naturaleza. El primero de ellos es
tematizado en la primera parte ya no en relación con la facultad de conocer, como en la Crítica de la razón
pura, sino en relación con el sentimiento de placer y dolor, el segundo, resulta central tanto en su analítica
de lo sublime como en la segunda parte del tratado, “Crítica del juicio teleológico”. Las temáticas
fundamentales del presente trabajo serán los mismos tópicos a partir de los cuales el filósofo alemán

4
Resignificando ese enlace, el materialismo estético contemporáneo exacerba esta
intersección haciendo de la medialidad una filosofía a medio camino entre estas
disciplinas filosóficas. Nuestro concepto de medialidad se origina, en alguna medida, en
esta reflexión estética que se excede de sus límites tradicionales.
Estas características de la tesis convierten a la elaboración del estado de la cuestión en
una tarea compleja dado que debe reunir trabajos de diferentes ámbitos. En principio
resulta adecuado enmarcar la investigación en la esfera de discusiones académicas en la
que toma forma la idea que origina la tesis y el medio intelectual con el que dialoga: el
así denominado “materialismo posthumano”, declinación local del meterialismo
filosófico contemporáneo. Debemos explicitar ciertas coordenadas intelectuales de estas
nuevas corrientes dado que la idea que se elabora en la investigación surge en este ámbito
de discusiones filosóficas. Comenzaremos este estado de la cuestión dando un panorama
del marco de trabajo en el cual se desarrollan estas discusiones en torno a la ampliación
de los límites de la estética dado que es también el ámbito en el que la presente
investigación se origina. Posteriormente detallaremos el estado de las discusiones
referentes a los autores estudiados.

1. El estado de la cuestión refleja, en principio, el conjunto de lecturas que nos permite


hablar de la posibilidad de una filosofía de la medialidad en el pensamiento
contemporáneo. En el marco de mi participación, en estos últimos años, en espacios de
investigación dedicados al materialismo estético, más específicamente en el proyecto
Ubacyt “Materialismo estético y terror” (Mod II - 20020190200202BA) dirigido por Silvia
Schwarzbock, y en los diferentes grupos de lectura de la Colectiva Materia, integrada por
Noelia Billi, Paula Fleisner (directora de esta tesis) y Guadalupe Lucero, me he
familiarizado con el materialismo posthumano, término acuñado por la colectiva, el cual
tiene su origen en una derivación materialista de la estética.
Este estilo de filosofar apuesta por un enfoque estético alternativo y ampliado, como
explica Fleisner: […] se piensa aquí la estética como una filosofía general que asume la
existencia de un pensamiento sensible y de un espacio medial en el que este acaece: ese

estructuró su crítica pero observados desde un marco teórico muy posterior. Ya el filósofo italiano Giorgio
Agamben en su obra Medios sin fin (2001), había relacionado la medialidad con la estética kantiana
afirmando que a lo que en realidad refiere Kant con su idea de finalidad sin fin es a una medialidad sin fin
(Cfr. 2001: 99). La medialidad es “el hacer visible un medio como tal” (2001: 99).

5
espacio chorásico en el que suceden lo imaginal y lo mezclado sin jerarquías. (Fleisner,
2017: 294). Esta propuesta de la colectiva está en sintonía con la concepción de la estética
de Silvia Schwarzböck, quien postula como objetivo del materialismo un giro en la
dirección de esta disciplina, esta vez, haciendo foco en el problema del lugar de la estética
dentro de la institución académica:

La ampliación de los límites de la estética, en tanto parte, para nosotros, del problema de
la profesionalización y academización de las prácticas, tanto en las humanidades como
en las artes, requiere ser abordada, consecuentemente, desde un punto de vista
materialista […] Este materialismo, en lo que tiene de crítica institucional, no busca
confundirse (ni ser confundido) con la sociología de la cultura. El materialismo, para
nosotrxs, no es un punto de vista que esté dado de antemano, sino un ismo que debemos
elaborar en el curso de la investigación. A aquello que amplía los límites de la estética (y
le permite liberarse de la tarea de proveedora de conceptos para el sistema institucional
del arte contemporáneo) es a lo que llamamos materialismo (Schwarzböck, 2020, 5).4

La tesis pretende entonces sumarse al variado conjunto de investigaciones que


comienza a crecer en torno este nuevo enfoque filosófico y adoptará esta concepción de
la disciplina estética. Sensibilidad y naturaleza son también dos ámbitos de pesquisa
fundamentales para este nuevo materialismo distorsionador de la estética. Apoyándonos
en lo propuesto por otra de las integrantes de la Colectiva, Noelia Billi, nos orientamos
hacia el primero de los problemas que este enfoque estético nos provee:

[...] la estética como disciplina filosófica es arrancada del reducto de la “crítica de arte”
para mostrar su efectividad y rigurosidad en una “realidad” que, siendo apariencial, se
inclina ante la materialidad de las imágenes: éstas ya no pertenecen al ámbito de lo
representacional del sujeto, sino que se producen en el roce de lo que existe, son entidades
superficiales (2018, 104).

La estética, gracias a esta declinación materialista, apunta ahora a una realidad medial,
en términos de Fleisner o superficial, en los de Billi, una realidad que debemos considerar

4
La presente cita pertenece al plan de investigación del proyecto “Materialismo estético y terror” (Mod II
- 20020190200202BA).

6
como ontológicamente ambigua. La estética materialista apunta a una Sensibilidad que
habita las superficies pero que no puede ser reclamada ni por el polo subjetivo ni por el
objetivo, más bien difumina y degrada el sentido de este binomio. Esta sensibilidad acaece
en el espesor que se abre en el entre medio de las cosas, hábitat de la imagen liberada de
la apropiación humana.
La disciplina estética, entonces, amplía sus límites, se enfoca ahora en una malla
sensible que obliga a pensar los vínculos, las dinámicas y los movimientos: la estética se
convierte en una filosofía general de la percepción. Siguiendo a Jussi Parikka, estamos en
el ámbito de una "ecología de las relaciones" (2021: 128) que intenta reconocer un objeto
ambiguo para la filosofía, un pseudo-objeto medial que obliga al propio método filosófico
a operar en la forma de un tanteo, alejándolo de los objetos elevados del pensamiento.
Esto implica alejarse decididamente de una filosofía sustancialista.
El segundo de los problemas heredados de la estética kantiana y propuestos por el
materialismo posthumano del cual nos apropiaremos para darle un tratamiento desde el
espacio cercano es la interrogación acerca de la naturaleza, continuando con Billi:

[…] el carácter posthumano de la estética implica una necesaria revisión del estatuto de
la “naturaleza”, concepto fundamental para la clásica atribución de excepcionalidad a la
figura humana concebida hegelianamente, por así decir: en tanto la antropogénesis
consistiría en una potencia que se extrae del trabajo de negación de dicha naturaleza que
aparece como “externa” pero que sólo es superada en cuanto se la asume como “interna”
en el proceso reflexivo de auto(trans)formación (2018: 100).

Nos encontramos ante una naturaleza tal que se haga cargo de la inestabilidad del
binomio humano/no humano y pueda desembarazarse de su función de operar como
aquello que se enfrenta a una supuesta y oportuna naturaleza humana. Se advierte,
entonces, la posibilidad de pensar una naturaleza liberada de definirse como lo otro del
ser humano.

2. Dentro de este marco de discusiones académicas, la presente tesis pretende también


llegar a ser un aporte a la problemática materialista de la sensibilidad y la naturaleza, esta
vez atravesada por la cuestión de la medialidad. Del gran número de comentadores que
se dedican a la filosofía de Merleau-Ponty destacaremos aquellos trabajos dedicados a su

7
producción tardía, específicamente a las reflexiones en torno a su oscura noción de carne.
Esta categoría es la que nos habilita a pensar la posibilidad de una noción de medialidad
inaugurada por la obra merleau-pontiana.
La consideración de Merleau-Ponty como filósofo de la medialidad que sustenta
nuestra investigación no es una propuesta enteramente nueva sino que se basa en lo ya
intuido por una serie de comentadores del fenomenólogo francés. En La Résistance du
Sensible: Merleau-Ponty Critique de la Transparenc (2008), Emanuel Alloa sostiene que
la filosofía merleau-pontiana del cuerpo es, desde los inicios de su pensamiento, una
filosofía del medio. Medio es, en este sentido “menos un continente que la distancia que
sostiene los elementos del interior” (2009: 44). La filosofía de la medialidad es una
filosofía del entre en donde “entre [parmi] significa no sólo ‘en un medio’ sino por y a
través de éste” (2009: 36). El cuerpo, la experiencia sensorial del cuerpo, es un modelo,
un objeto privilegiado para estudiar ese entre: “En tanto potencialidad en un medio, el
cuerpo maduro no se deja reducir ni a una autonomía total de un sujeto puro ni a la
heteronomía de un entorno” (2009: 39), es el vínculo el que define tanto las
potencialidades como las condiciones.
La medialidad apunta, entonces, a la construcción de una filosofía de la experiencia
que intenta dilucidar al cuerpo como entidad medial privilegiada pero que, a su vez, se
propone derribar los estereotipos filosóficos dualistas. La gran mayoría de autores que
pusieron atención a este aspecto de la obra merleau-pontiana concluyen en que toda
elaboración de una filosofía de la percepción es, en sí misma, una propuesta filosófica.
Mario Teodoro Ramírez dedica su Filosofía del quiasmo a explicitar, a través de la
ontología merleau-pontiana de la carne, un tipo de filosofía “de la relación, del entrelazo,
de la Carnalidad, del ser sensible y concreto, del encuentro y el movimiento” (2013: 21).
Toda filosofía de la relación necesita de un pensamiento dinámico, se contrapone a la
inmovilidad de las sustancias. Ramírez propone al quiasmo 5 a la vez como un objeto

5
En términos generales, podemos caracterizar el quiasmo como un cruce, un encuentro o un
entrecruzamiento. En el uso común existen dos fuentes principales del término: una perteneciente a la óptica
(chiasma) y la otra a la retórica (chiasmus).En el caso de quiasmo óptico, refiere al solapamiento de las
imágenes brindadas por ambos ojos, que se encuentran en una sola imagen dando lugar a la visión en tres
dimensiones. En el caso del quiasmo retórico, es una figura del discurso cuyos elementos se disponen en
un orden AB-BA repitiendo la estructura sintáctica. Dicho de otra manera, intercambia sus elementos
volviendo reversible el sentido, dando lugar a una significación cruzada.

8
filosófico y como un método, y a Merleau-Ponty como el filósofo que ha puesto en
práctica este pensamiento.
Cómo permanecer en ese entre es el gran desafío de este tipo de filosofía. La
percepción es el objeto de estudio por excelencia para una filosofía de lo medial, es ella
la que nos enfrenta a lo que hay, al ser concreto. Pero este ser concreto puede ser, también
el más esquivo o el más difícil de ver. Tomar a la percepción como objeto de estudio no
implica considerarla de un modo ingenuo, no nos centramos en aquello que detiene
nuestra atención, los objetos, tampoco en las múltiples construcciones que podamos
ejercer sobre el dato bruto de la sensación. ¿Qué es, entonces, aquello que se nos presenta
de inmediato en la experiencia sensorial? Podríamos arriesgar que aquello que resulta
inevitable a la percepción, aquello indudable es la dualidad entre lo visible y lo invisible.
A lo mencionado en Alloa y Ramírez se suma lo que Esteban García sostiene en sus
escritos Maurice Merleau-Ponty. Filosofía, corporalidad y percepción (2012) y “¿Qué
es un hábito? Acerca de la posibilidad de una desambiguación de la noción merleau-
pontiana” (2017). García destaca el interés de Merleau-Ponty por lo indeterminado, lo
ambivalente, lo ambiguo, propone que debemos concebir la ambigüedad como “la
ambivalencia a la cual se atreve uno a mirar de frente, y consiste en admitir que un mismo
ser puede ser a la vez una cosa y su contraria, o incluso ninguna de las dos exactamente
sino algo más ‘entre’ ellas”. Más adelante, García se pregunta: “¿Acaso no consiste la
entera filosofía de Merleau-Ponty en este mismo intento de fijar la mirada en fenómenos
de transición, y de forjar nuevos conceptos para pensar en lo que no es “ni... ni...”,
otorgando a la ambigüedad del “entre” un estatuto positivo?” (2017: 67). Si lo que
pretende pensarse es lo que no es ni una cosa, ni la otra, será necesario considerar a ese
entre, como un objeto de análisis específico. Si bien este interés por dilucidar lo medial
se explicita de un modo innegable en Lo visible y lo invisible, García sostiene que desde
la Fenomenología el interés de Merleau-Ponty está en este lugar intermedio, en definir
ese “tercer tipo de ser” que no se identifica con ninguno de los elementos del binomio.
Esto implica una toma de posición determinante con respecto a una discusión entre los
investigadores especializados en la filosofía merleau-pontiana, la existencia o no de un
pretendido “giro ontológico” de su filosofía tardía. Algunos comentadores, García entre
ellos, sostienen que el denominado ‘giro ontológico’ de la filosofía de Merleau-Ponty,
atribuido a su etapa tardía, es una mala interpretación de sus etapas anteriores. Como

9
explican Hamrick y Van der Veken en Nature and Logos. A Whiteheadian Key to
Merleau-Ponty’s Fundamental Thought (2011), los planteos tardíos merleau-pontianos
introducen una ontología no dualista sino “dual” o “doble” (twofold) para la cual “mentes
y cuerpos, espíritu y naturaleza, vida y materia, deben ser concebidos como reintegrados
a una unidad, más fundamental en orden a entender (pensar) sus relaciones
adecuadamente” (2011: 56). Adhiriendo a esta tesis que propone la convivencia de
ontología y fenomenología en la totalidad de la obra merleau-pontiana, creemos que este
cambio de carácter en su obra no implica un ‘giro’ ontológico sino una exacerbación de
inclinaciones ya presentes en su producción temprana.
Sobre esta etapa tardía en general y sobre el concepto de carne en particular hay
también acercamientos variados. Tomamos como fuentes de la discusión los trabajos de
Mauro Carbone quien establece las bases para abordarla desde un enfoque estético en The
Flesh of Images. Merleau-Ponty between Painting and Cinema (2015) o en The Thinking
of the Sensible_ Merleau-Ponty's A-Philosophy (2004). En segundo lugar, ya por fuera
del enfoque exclusivamente estético, la antología editada por Fred Evans y Leonard
Lawlor, Chiasms_ Merleau-Ponty's Notion of Flesh (2000), reúne a destacados
comentadores que abordan la problemática a través de la ya mencionada noción de
quiasmo, parte componente fundamental del concepto de carne. Entre ellos se destacan
los trabajos de la filósofa Francoise Dastur “World, Flesh, Vision” y “Flesh and Verb in
the Philosophy of Merleau-Ponty” de Henri Maldiney. En esta tónica también se inscribe
el artículo The Chiasm (2011) de Ted Toadvine y otro de los trabajos de Emanuel Alloa,
The DiacriticalnNature of Meaning (2013).
Además de los trabajos referidos a la cuestión de la relación entre medialidad y
percepción, también existe una vasta cantidad de obras dedicada a la segunda temática
que abordaremos, la concepción merleau-pontiana de la naturaleza. En esta línea se
destaca y funciona como una guía imprescindible el escrito Merleau-Ponty's Philosophy
of Nature de Ted Toadvine (2009). Allí se sostiene que la pregunta filosófica acerca de si
la discusión filosófica sobre la naturaleza se encuentra, en la actualidad, prácticamente
olvidada. La sentencia, aunque con excesiva radicalidad, denota un problema real. Según
el autor, en el transcurso del Siglo XX, especialmente en sus décadas finales, la cuestión
de la naturaleza se ha inclinado paulatinamente hacia una ética ambiental, concentrada en
los comportamientos y olvidando los profundos interrogantes filosóficos que subyacen a

10
sus problemas. Resulta necesario, según Toadvine, recuperar la esencia filosófica de la
pregunta por la naturaleza y propone la filosofía tardía de Merleau-Ponty, especialmente
las conferencias recolectadas en La Nature, un camino para ello. En esta línea Merleau-
Ponty and Environmental Philosophy. Dwelling on the Landscapes of Thought (2007) de
Suzanne Cataldi y William Hamrick reúne varios artículos que relacionan la cuestión de
la naturaleza con la problemática medioambiental.
Además de este conjunto de autores dedicados específicamente a esta última etapa,
resultan imprescindibles trabajos clásicos sobre el aspecto ontológico de la filosofía de
Merleau-Ponty como The Being of the Phenomenon_ Merleau-Ponty's Ontology (2004)
de Renaud Barbaras, The spell of the Sensous (1996) de David Abram o Merleau-Ponty's
Philosophy (2008) de Lauren Hass que si bien abarca toda su obra desarrolla
especialmente el aspecto ontológico.
Para finalizar, debemos mencionar aquellos aspectos de la obra de Whitehead y
Deleuze que pondremos en diálogo con nuestro autor, dado que dedicaremos una porción
del análisis a establecer estos cruces. En primer lugar, tomaremos aquellos textos del
filósofo inglés en los que se desarrolla la relación entre naturaleza y percepción.
Principalmente The concepto of nature [1920] (2007) y Science and the modern world
[1925] (1997). La bibliografía especializada en Whitehead también forma parte del estado
del tema tendremos en cuenta principalmente los desarrollos de Isabella Stengers en su
libro Pensar con Whitehead: Una creación de conceptos libre y salvaje (2020). En sus
primeros tres capítulos la autora lleva adelante un minucioso análisis del vínculo que el
filósofo inglés establece entre percepción y naturaleza. Consideramos a Whitehead como
pionero en la concepción contemporánea de la naturaleza y, de modos más o menos
explícitos, la gran mayoría de los filósofos materialistas de la actualidad abrevan en su
pensamiento.
Con respecto a Deleuze, profundizaremos en sus investigaciones estéticas acerca de la
pintura, especialmente en Francis Bacon : logique de la sensation (1981) y sus clases
reunidas en Pintura. El concepto de diagrama (2007). Dado que el punto que conecta a
ambos autores es la problemática de lo táctil, también incluiremos algunos pasajes de
Mille Plateaux (1980). Destacamos también un trabajo esencial para nuestro tema Sin
criterios: Kant, Whitehead, Deleuze y la estética (2020) de Steven Shaviro, el cual
entrecruza a estos dos autores que entran en diálogo con Merleau-Ponty. Nos concierne

11
especialmente el vínculo que Shaviro desarrolla entre Whitehead y Deleuze. El enfoque
es enteramente estético y se desarrolla el concepto de “vida intersticial”, noción que
armoniza con nuestra concepción de lo medial.

3. La elaboración de la maquinaria conceptual surgida en la filosofía tardía de Merleau-


Ponty nos permite hablar de una legítima Filosofía de la medialidad que reconfigura la
problemática de la sensibilidad y la naturaleza. En la segunda parte de la tesis se analiza
la herencia de esa filosofía en la filosofía del siglo XXI, especialmente en autores
pertenecientes a los nuevos materialismos. Esta parte de la investigación también se apoya
en un autor-fuente, Tim Ingold, pero la variedad de autores que dialogan con él es mucho
más amplia que en la primera. Al igual que ocurría con el fenomenólogo francés, los
tratamientos ingoldianos nos servirán de punto de apoyo para llevar adelante el análisis.
La elección de Ingold como fuente de esta segunda parte responde, en primer lugar, al
arraigo merleau-pontiano de su pensamiento. Si bien no puede considerase un especialista
ni alguien que haya dedicado su obra al estudio de la filosofía de Merleau-Ponty, el
antropólogo inglés aborda muchas reflexiones dialogando con este último y muchos de
sus conceptos, especialmente el de carne, resulta central en sus propuestas. En segundo
lugar, consideramos que en los postulados ingoldianos se encuentra también el entrelazo
profundo entre la sensibilidad y la naturaleza, esta vez atravesadas por una noción de
medialidad imbuida en el pensamiento neo-materialista del autor.
De algún modo, toda la segunda parte de la tesis está comprendida como el estado de
la cuestión del problema de la medialidad cuyas bases teóricas establecimos en la primera
parte. Es por esto que, a diferencia de lo que llevamos adelante en aquella, no nos
centraremos en discutir con comentaristas del autor-fuente sino que lo esencial serán las
discusiones que el mismo Ingold entable con sus contemporáneos. El estado actual de la
problemática filosófica de la medialidad se encuentra repartido en las diferentes
discusiones que pueden generalizarse en los nuevos materialismos pero que se diseminan
por distintas corrientes, incluyendo a autores que no se identifican con aquellos.
En lo que respecta a Ingold, nos limitamos a estudiar su producción a partir de 2007.
Es en ese año en donde comienzan a tomar forma las dos teorías a partir de las cuales
puede construirse un concepto contemporáneo de medialidad. La primera de ellas es su
linealogía cuya primera configuración la encontramos en Lines. A brief History (2007) y

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la segunda su ecología de los materiales cuyos fundamentos se explicitan en su artículo
“Materials against materiality” (2007). Ambas teorías poseen numerosos puntos en
común y sus temas se entrecruzan constantemente, sin embargo, es posible, tras el paso
de los años, reconocer sendas independientes en su desarrollo. La linealogía termina de
tomar forma en The life of lines (2015) y la ecología en “Toward an ecologý of materials”
(2012) y en Correspondances (2020). Algunos textos como Making: Anthropology,
Archaeology, Art and Architecture (2013) o Being Alive (2015) resultan un
entrecruzamiento de ambas y evidencian el modo en que el autor mantiene estas dos líneas
de pensamiento en estrecha relación.
Con respecto a los interlocutores filosóficos de Ingold, aquellos pertenecientes a la
constelación contemporánea de la medialidad, los dividiremos en dos grupos. Del primero
forman parte aquellos que cumplen la función de Deleuze y Whitehead en la primera
parte, es decir los que dialogan directamente con el autor y aportan conceptos
fundamentales a la cuestión de la medialidad. En el segundo incluiremos algunos autores
con los que Ingold discute pero cuya función es más bien servir de foco de crítica para
construir o reafirmar algún concepto.
De la primera serie de autores, sin dudas, el principal es Bruno Latour. Ingold apunta
a discutir su teoría de las redes desarrollada primordialmente en Reassembling the Social
– An Introduction to Actor-Network-Theory (2005) y adelantada en “On technical
mediation. Philosophy, sociology, genealogy” (1994). Ante el binomio red-actante
Ingold contrapone el concepto de malla. La malla funciona no en base a nodos que se
conectan sino a nudos que se entrelazan. A partir de estas figuras se desprenden dos
concepciones del mundo contrastantes tanto en términos estéticos como ontológicos.
Asimismo, en Facing Gaia. Eight Lectures on the New Climatic Regime (2017), Latour
aborda el problema de la naturaleza de un modo que involucra al problema de la
medialidad en tanto alinea la naturaleza con una ontología de las relaciones
contraponiéndolo a la idea de Globo criticada por Peter Sloterdijk. Este cruce entre los
tres autores es el tema del último capítulo de la tesis, por lo que la figura de Latour se
mantiene en un contrapunto constante con el desarrollo de los postulados ingoldianos.
Los trabajos de Donna Haraway Staying with the Trouble (2016) y When Species meet
(2008) serán determinantes en la discusión acerca de la noción de ambiente. Este concepto
es el que, en el pensamiento ingoldiano, representa su noción de medio tanto en la

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linealogía como en la cuestión de los materiales. Haraway e Ingold se complementan en
lo que podemos denominar una filosofía de la tierra o del suelo. En ella se mezclan la
cuestión de lo táctil, del enlace sensorial con la tierra y la de un nuevo concepto de
naturaleza que, al igual que sucedía con Latour, se construye desde lo cercano, desde el
contacto próximo. El problema central que atraviesa todo el pensamiento ingoldiano es,
entonces, la dilucidación del ambiente, un ambiente cercano con el que mantenemos una
relación práctica y directa. Este es el medio a partir del cual se explicita filosóficamente
la cuestión de la percepción y desde el que se intenta construir un concepto de naturaleza
que pueda originarse en lo cercano.
Desde este posicionamiento se abre otro foco de discusión que contrapone el
pensamiento ingoldiano con las nuevas discusiones ontológicas de gran auge en la
primera década del presente siglo llevadas adelante por el así denominado Realismo
especulativo. La crítica más extendida desarrollada por Ingold apunta a la Ontología
Orientada a los Objetos (OOO) fundada por Graham Harman y explicitada en Tool-Being:
Heidegger and the Metaphysics of Objects (2002), Towards Speculative Realism: Essays
and Lectures (2010) y Object-Oriented Ontology: A New Theory of Everything (2017).
Si la teoría fundamental de Ingold discutía ya con la teoría del actor-red latouriana, la
crítica continuaría por este tipo de ontología que se desprende del pensamiento del francés
con un fuerte ascendente en la ontología de Martín Heidegger. Asimismo otros autores
cercanos al realismo especulativo como Ian Bogost en Alien Phenomenology, or What
It’s Like to Be a Thing (2012) o Manuel de Landa en Assemblage Theory (2016) postulan
teorías cercanas a la OOO. El pensamiento de Bogost, discípulo de Harman, se deriva
directamente de la propuesta de este. Manuel de Landa en cambio propone una nueva
teoría fundada en la categoría de ensamblaje, concepto que nuevamente contrasta con la
propuesta ingoldiana como todos aquellos conceptos que aludan a la conexión, a la
articulación de objetos, más que al anudamiento de líneas de movimiento. Esta visión es
tomada por Ingold como contraria a su teoría de las líneas y lo será también para nuestro
concepto de medialidad.
Ingold también se involucra en tópicos clásicos de los nuevos materialismos, tópicos
que dentro del marco de la medialidad resultan fundamentales para pensar la naturaleza
y la percepción. Uno de ellos, de los más frecuentados es el problema de la agencia o en
términos de las nuevas discusiones materialistas, la agencia material. Deben mencionarse

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aquí los escritos, ya clásicos, de Jane Bennett, Vibrant Matter: A Political Ecology of
Things (2009) y Art and Agency: An Anthropological Theory (1998) de Alfred Gell,
autores inevitables para el abordaje material de la agencia. Sin embargo, a pesar del peso
de estos autores en este tema, para la discusión con Ingold y como aporte al problema de
la medialidad nos detenemos particularmente en dos trabajos del arqueólogo greco-
británico Lambros Malafouris. En “At the Potter’s Wheel: An Argument for Material
Agency” (2008) y “How things shape the mind. A theory of material engagement” (2013)
puede encontrarse una síntesis de lo que el materialismo contemporáneo entiende por
agencia.
Con respecto a la cuestión de la naturaleza específicamente, más allá de los postulados
de Latour, deben tomarse en cuenta los tratamientos de Timothy Morton (2013), donde
sensibilidad y naturaleza son analizados a partir de su teoría de los hiperobjetos, así como
Isabella Stengers (1997) y Jussi Parikka (2015) con quienes se discuten las implicancias
políticas de una nueva concepción de la naturaleza.
El último apartado de la tesis está dedicado al diálogo entre la linealogía ingoldiana y
la esferología de Peter Sloterdijk, ambos desarrollos se aúnan en lo que denominamos
una “filosofía del aire” y terminan de dar forma al concepto contemporáneo de medialidad,
o a su última configuración. Introducir al elemento aire en la discusión es un modo de
posicionamiento con respecto al tono materialista que se pretende darle a la investigación.
Toda atmósfera, si bien involucra elementos sociales, culturales, lingüísticos, es
primordialmente una esfera material, que se llena con el elemento aire, el cual permite la
percepción y el movimiento. Nos centraremos en lo desarrollado en su trilogía Sphären
(1998, 1999 y 2001) y Die Sonne und der Tod, Dialogische Untersuchungen (2001).
Numerosos trabajos de especialistas en el filósofo alemán resultan fundamentales. El libro
In Medias Res. Peter Sloterdijk’s Spherological Poetics of Being, un compendio de
artículos editado por Willem Schinkel & Liesbeth Noordegraaf-Eelens en 2011, trata una
serie de cuestiones sobre el autor ordenadas de manera conceptual o temática. La
introducción a esta antología, a cargo de los editores, invita a pensar a la esferología de
Sloterdijk como una “acrobacia existencial”, aludiendo a la multiplicidad de proyecciones
de su pensamiento y a las distintas apropiaciones que de él se hace tanto dentro del mundo
académico como del de la divulgación filosófica y en el debate público.

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En este último diálogo entre Ingold y Sloterdijk aparece una vez más Latour. Esta vez
con un pequeño escrito titulado “Air condition”, incluido en la antología Sensorium,
embodied experience, technology, and contemporary art, editada por Caroline Jones
(2006). En él se relaciona directamente a la filosofía de Sloterdijk con una interrogación
acerca del sensorium, intuyendo de entrada un tipo de sensibilidad material que excede la
investigación centrada en las facultades del sujeto. Una suerte de Sensibilidad
ontológicamente anterior que se fundamenta en el reconocimiento del elemento aire.

Tesis a sostener

Tema de investigación
Al presentar el estado de la cuestión mencionamos que la presente tesis es una lejana
heredera, en alguna medida, de la filosofía de Emmanuel Kant. Si bien no está dedicada
a este autor, ni a ningún rasgo de su pensamiento, sus campos de reflexión principales se
ajustan a aquellos desarrollados en la Crítica del juicio, tratado fundamental del
pensamiento estético moderno: la sensibilidad y la naturaleza. Rehuyendo, en este caso,
de la lejanía de la contemplación kantiana, sensibilidad y naturaleza son comprendidas
desde la intimidad y cercanía de lo que entendemos como medialidad.
A pesar de este giro, esta última noción tampoco está totalmente alejada del
pensamiento del filósofo alemán. En Medios sin fin (2001), Giorgio Agamben relaciona
este concepto con el pensamiento estético kantiano. El filósofo italiano afirma allí que la
idea kantiana de finalidad sin fin, que caracteriza al juicio estético acerca de lo bello es,
en el fondo, una medialidad sin fin (Cfr. 2001: 99). La medialidad es, en este marco, “el
hacer visible un medio como tal” (2001: 99). Algo de este concepto de medialidad se
transparenta en el que da lugar a esta tesis, en efecto es el filósofo italiano quien inspiró,
en primer lugar la dirección que tomaría la investigación, sin embargo, no es enteramente
el mismo concepto ni responde a la misma tradición.
La medialidad en la que trabajamos toma forma a partir de la tradición merleau-
pontiana. También refiere a la visibilidad de un medio, pero esta visibilidad se hace
evidente de un modo negativo, al mostrarse el entrelazo entre lo visible y lo invisible que
subyace a toda la experiencia sensorial. Por esta razón es el capítulo “L’entrelacs – le

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chiasme”, último capítulo de la obra póstuma merleau-pontiana Le visible et l’invisible,
el texto fundamental a partir del cual se construye toda la argumentación. De esta obra
surge la noción de medio que sustenta lo que denominamos una Filosofía de la medialidad
que puede rastrearse hasta nuestros días.
Ahora bien, ¿cómo entender este medio nacido de una negatividad? En La resistencia
de lo sensible, Emanuel Alloa explora los antecedentes de la concepción del medio en la
filosofía de Merleau-Ponty. Al analizar su crítica al determinismo mecanicista, Alloa
afirma que medio, en el marco del pensamiento merleau-pontiano, abreva en una
definición explicitada en la Encyclopédie, ou Dictionnaire raisonné des sciences, des arts
et des métiers de d’Alambert y Diderot quienes definen a un medio como “un espacio
material a través del cual pasa un cuerpo en su movimiento, o en general, un espacio
material en el cual está ubicado un cuerpo, se mueva o no”6 (2009: 34). Esta definición
que sirvió de base a la crítica del fenomenólogo francés será el punto de partida de nuestra
investigación. Consideraremos medio a aquello que rodea a un cuerpo y aquello que está
entre los cuerpos.
Sin embargo, al igual que lo hizo Merleau-Ponty, tomaremos esta definición
simplemente como un primer paso. El hecho de diferenciar, en principio, cuerpos y
medios es, por decirlo así, un modo de ordenar los elementos. Un cuerpo no es nunca del
todo ajeno a un medio y, en efecto, la originalidad de la propuesta merleau-pontiana es el
hecho de que no se puede establecer un límite preciso entre cuerpos y medios dado que
ambos forman parte de una misma dinámica. Un cuerpo posee siempre la potencia de
convertirse en un medio. Para explicitar este complejo inciso Merleau-Ponty toma como
punto de partida el cuerpo de la percepción o, en términos fenomenológicos, el cuerpo
vivido. Este cuerpo de la experiencia es parte de esa negatividad que atribuimos al medio.
Esta afirmación es la que da origen a nuestra filosofía de la medialidad, que es, como
vemos, un tipo de enfoque filosófico que apunta a dilucidar un aspecto complejo de la
experiencia, poco evidente y difícil de definir de un modo simple. Hacer visible un medio
como tal es, en el marco de nuestro planteo, atender, de algún modo, a lo invisible, a un
no-objeto persistente y condicionante de nuestra experiencia pero que nunca está en el
lugar a donde la visibilidad se dirige, no es accesible a ella.

6
Buscar esta referencia

17
Objeto de estudio y pregunta de la investigación
Tomamos a Merleau-Ponty como el germen de toda una concepción de la medialidad,
desde su pensamiento tardío puede construirse todo un enfoque filosófico que posee una
herencia activa. Sin embargo, esta no pretende ser una tesis de autor, Merleau-Ponty es
un autor-fuente cuyos postulados dan sustento a un trabajo basado principalmente en
problemáticas. Estas problemáticas refieren siempre a la cuestión de la sensibilidad y la
percepción abordada desde un enfoque medial. Este es el agente demarcador de una trama
que comienza en la filosofía del fenomenólogo francés pero que no se limita a ella.
Para construir una filosofía tal, el objeto de estudio, se delimita en torno a una serie de
teorías de filósofos y filósofas contemporáneos en los que podemos encontrar un
tratamiento específico de la problemática de lo medial, en algunos casos con una explícita
caracterización de la noción de medio y en otras gravitando en su constelación de
conceptos.
Nos enfrentamos a un objeto ambiguo para la filosofía o como lo definimos con
Sloterdijk anteriormente: un objeto delicado. Un espesor medial que hace de la filosofía
una práctica profundamente anti-sustancialista en la que la propia dilucidación del objeto
es también una construcción del mismo. Esto hace que esta filosofía de la medialidad sea
también, como dijimos, una filosofía de la negatividad. Apunta a algo que se nos presenta
de inmediato a la percepción pero que no es decodificado como un ente, sino que es más
bien aquello que permite que percibamos a los objetos como tales.
Sin embargo, a pesar de lo compleja que resulta la caracterización del objeto de estudio
y dado el carácter problemático de la tesis, es posible sintetizar el problema de la
investigación en un solo interrogante: ¿Cuáles son las características, alcances y
potencialidades de las nociones de sensibilidad y naturaleza cuando son examinadas
desde una filosofía de la medialidad?

Hipótesis
Para comenzar a responder a este interrogante arriesgamos, como hipótesis, que desde
los planteos tardíos de Merleau-Ponty hasta el materialismo estético contemporáneo es
posible trazar una trama conceptual en el tratamiento de la sensibilidad y la naturaleza,
trama que se anuda en torno a esta cuestión que denominamos medialidad. Al ser
analizadas desde este marco, se evidencia un entrelazamiento entre ambas nociones, una

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suerte de implicación entre ellas. Este enlace, en términos filosóficos, se traduce como un
encadenamiento entre lo estético y lo ontológico o entre una filosofía de la percepción y
una de la naturaleza.
Esto conlleva insoslayables consecuencias filosóficas y políticas. Con respecto a las
primeras, la sensibilidad y la naturaleza al ser observada bajo el prisma de la medialidad
se constituyen como conceptos que contrastan con los mismos heredados de la tradición
estética kantiana. Si bajo el marco conceptual de la filosofía moderna sensibilidad y
naturaleza se fundamenta en la lejanía y el distanciamiento de la contemplación, ahora
harán lo propio desde la cercanía de la medialidad. En cuanto a las consecuencias ético-
políticas, este inversión de los fundamentos reposiciona al viviente frente a las
problemáticas medioambientales y problematiza el concepto de naturaleza mismo al
enlazar un análisis de este a una concepción específica de la sensibilidad.

Justificación de la organización de la tesis


La tesis estará dividida en dos grandes partes de acuerdo a un criterio temporal, por
un lado, y temático por el otro. En la primera parte la argumentación orbita en torno al
pensamiento de Merleau-Ponty y en la segunda al de Tim Ingold. A pesar de la herencia
merleau-pontiana en este último, la finalidad de la tesis no es poner en diálogo a estos dos
autores sino posicionarlos dentro de una misma trama filosófica. Ambos son
representantes de un mismo estilo de pensamiento y forman parte de una constelación de
autores e ideas que representan dos momentos de una misma reflexión. Es por esto que
los tomamos como grandes ejes ordenadores de la investigación. Cada uno de ellos
dialoga con otros autores, siendo el centro gravitacional de una constelación de ideas.
Las dos partes que ordenan la argumentación dan cuenta respectivamente de los
fundamentos de la filosofía de la medialidad y de la actualidad de la misma. Es por esto
que, de algún modo, consideramos a la primera parte como un marco teórico ampliado y
a la segunda como el estado de la cuestión del problema, este sería el criterio general en
base al cual organizamos la tesis.
En la primera parte se especifican las notas distintivas del concepto de medialidad tal
como lo comprendemos. A la vez sostenemos que a dicho concepto se llega a partir de un
entendimiento específico de la sensibilidad y la naturaleza. Creemos que esta concepción

19
de la medialidad se encuentra explicitada en la filosofía tardía de Merleau-Ponty pero
también armoniza con la estética deleuziana y en el concepto de naturaleza de Whitehead.
El nudo argumentativo de esta primera parte es la ontología merleau-pontiana de la carne,
teoría a partir de la cual se desprende nuestro concepto de medialidad. A esta ontología
dedicaremos el primer capítulo de esta parte. Los dos capítulos siguientes estarán
dedicados al diálogo entre el fenomenólogo con el pensamiento de Deleuze y Whitehead
respectivamente. Del cruce con el primero se extrae un concepto medial de sensibilidad
y del cruce con el segundo uno de naturaleza.
En la segunda parte la cantidad de autores aumenta. Habiendo establecido los
fundamentos de nuestra concepción de la medialidad notamos que en el siglo XXI se
expanden sus alcances y ramificaciones. Sin embargo adoptamos el mismo criterio: un
autor central, Tim Ingold, y ya no dos sino una serie de autores contemporáneos a él con
los cuáles discute, esta vez de manera mucho más explícita. Aquí los capítulos se ordenan
por diferentes temáticas del pensamiento ingoldiano, y las discusiones van entrelazándose
de un modo menos estructurado que en el caso de Merleau-Ponty. De todos modos
tomamos también una teoría fundamental del autor como punto de partida, del mismo
modo que lo fue la ontología de la carne, su linealogía. Expondremos esta teoría en el
cuarto capítulo de la tesis y primero de esta segunda parte, junto con la exposición de su
teoría de los materiales. En el siguiente capítulo, el quinto, desarrollaremos lo que
podríamos denominar como una filosofía de la medialidad neo-materialista, que integra
a una filosofía de la percepción y de la naturaleza, o al menos propone una no
diferenciación tajante entre ellas.

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ESBOZO DE CONTENIDOS – ÍNDICE COMENTADO

Título:
Filosofía de la medialidad. Sobre la sensibilidad y la
naturaleza en el pensamiento contemporáneo

Resumen
Agradecimientos
Lista de siglas y abreviaturas
Índice

Introducción
Dado que la tesis pretende cruzar la producción de una serie de autores y da cuenta de
la evolución de un tipo de pensamiento a través del tiempo, en la introducción se explicita
el criterio para la elección de estos autores y la relación, conexión y coherencia de los
diferentes planteos. Por lo tanto serán parte de la misma las secciones hasta aquí
explicitadas sumadas a un marco teórico detallado. Se describen brevemente a
continuación las secciones de la introducción.

Presentación
Se da cuenta del problema de la investigación, el recorte del objeto de estudio, la
pregunta de la investigación, la hipótesis y los objetivos. Esta sección se corresponde con
lo que en el presente plan desarrollamos en la sección “Tesis a sostener” sumándole la
descripción de los objetivos generales y específicos.

Estado de la cuestión y marco teórico


En este apartado, se explicita en primer lugar el estado de la cuestión (ya detallado en
este plan) y el marco teórico. La tesis se ordena, a grandes rasgos, en base a estas dos
secciones: la primera parte es un desarrollo del marco teórico y la segunda es un análisis
del estado de la cuestión del problema.

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Organización de la tesis
Esta sección es una versión ampliada y más detallada de lo que presentamos en la
sección “Justificación de la organización de la tesis”. Las dos partes mencionadas allí se
dividen, la primera en tres capítulos y la segunda en dos. A pesar de esta diferencia ambas
resultan equilibradas en contenido, dado que el desarrollo del pensamiento ingoldiano
requiere de secciones más amplias. Exponemos a continuación de un modo sintético y
más esquemático los contenidos de cada capítulo.
En el primero se delimita una noción de medio en Maurice Merleau-Ponty a partir de
su ontología de la carne. Se establece también en base a esta última los fundamentos de
una filosofía de la medialidad. En el segundo se postula la cuestión de lo táctil como el
centro del problema de la sensibilidad. Dicha cuestión se dirime en el diálogo entre las
posturas de Merleau-Ponty y Gilles Deleuze. En el tercero, enfrentamos lo analizado en
el primer capítulo con la concepción whiteheadiana de la naturaleza. De este modo,
habiendo expuesto en esta primera parte de tres capítulos los fundamentos de nuestra
filosofía de la medialidad, cerramos esta sección con un breve párrafo que extraiga una
conclusión parcial de todo lo desarrollado. En el cuarto capítulo, ya en la segunda parte,
se exponen las dos teorías fundamentales de la obra de Tim Ingold, su linealogía y su
ecología de los materiales. Estas teorías son la base de todos sus desarrollos y discusiones
y establecen nuevos fundamentos para una filosofía neo-materialista de la medialidad. De
ellas extraemos una noción ingoldiana de ambiente. En el quinto y último capítulo se
exponen, en base a esta noción de ambiente, una filosofía del suelo y una del aire. Con
ellas se completan las notas distintivas de la sensibilidad y la naturaleza en la
contemporaneidad observadas desde una concepción medial. Al igual que lo hicimos con
la parte 1, se agrega un párrafo a modo de conclusión parcial. Tras haber desarrollado
todos los aspectos principales de lo que denominamos filosofía de la medialidad
expondremos las conclusiones finales de toda la investigación.

Al final de la introducción se incluye un breve apartado metodológico.

22
PARTE 1 – FUNDAMENTOS PARA UNA FILOSOFÍA DE LA
MEDIALIDAD7

En la primera de las dos partes que conforman la investigación se establecen los


fundamentos conceptuales de aquello que denominamos filosofía de la medialidad. El
autor-fuente que guiará la reflexión es Maurice Merleau-Ponty, más específicamente su
producción tardía. A pesar de que, como sostienen algunos comentadores, la totalidad de
su obra puede considerarse una búsqueda/indagación filosófica orientada hacia lo medial,
es en sus últimos años de reflexión donde se evidencia claramente este aspecto. Es en este
período en donde el autor potencia la dimensión ontológica de su pensamiento,
inclinación que nos permite, por un lado, analizar a la sensibilidad por fuera de un enfoque
meramente fenomenológico y, por el otro, enlazar la interrogación por la percepción con
la cuestión de la naturaleza. De algún modo esta primera parte es un desarrollo del marco
teórico de la tesis, y expone la maquinaria conceptual a partir de la cual podemos hablar
de una legítima Filosofía de la medialidad.
Estas nociones de sensibilidad y naturaleza organizarán, a lo largo de esta primera
parte, la construcción del concepto merleau-pontiano de medialidad. Cada una de estas
categorías son, respectivamente, los centros orbitales de los tres capítulos que conforman
la sección. Los mismos estarán estructurados en base al siguiente criterio: por un lado, se
desarrollará la ontología merleau-pontiana de la carne, tomando como texto central su
obra póstuma Lo visible y lo invisible. Por el otro, se pondrá en diálogo al autor con otros
dos filósofos, Deleuze, para el segundo capítulo y Whitehead, en el caso del tercero. Estos
últimos, al enlazarlos con los planteos del fenomenólogo matizan diferentes aspectos de
su obra. La relación de ambos con la filosofía de Merleau-Ponty es diferente. Este último
leyó y comentó a Whitehead pero no a Deleuze, a su vez este último sí comentó a Merleau
Ponty. De este modo, los fundamentos de esta filosofía de la medialidad, si bien se
inspiran y se sustentan en un filósofo en particular, terminan de conformarse con esta
trama que une a Merleau-Ponty con Whitehead y Deleuze.

7
La descripción de cada parte incluye los capítulos y los apartados, los sub-apartados no se detallarán por
razones de extensión y porque no están aún completamente definidos, pero todos los apartados cuentan con
sub-apartados, especialmente la segunda parte que consta de sólo dos capítulos con dos apartados cada una.

23
Capítulo 1 – Ontología de la carne
En este primer capítulo se identifica al concepto de carne merleau-pontiano como el
núcleo de la problemática de lo medial y el fundamento de una filosofía de la medialidad.
Esta noción es el punto cúlmine de toda una obra dedicada a la construcción de un
pensamiento orientado hacia la percepción, a la relación entre el cuerpo y el mundo, como
el problema filosófico fundamental. La ontología merleau-pontiana de la carne es una
propuesta no dualista para esa relación, una filosofía de la percepción concebida no como
el estudio de las facultades de un sujeto sino como una elucidación de lo sensible en sí o
de una sensibilidad general que integra al binomio cuerpo-mundo.
La reconstrucción de esta ontología en la cual se centra el capítulo toma como texto
fundamental el escrito “L’entrelacs – L’quiasme”, último apartado de su obra póstuma Le
visible et l’invisible. No obstante, la problemática merleau-pontiana de lo medial excede
a esta obra por lo que dedicaremos un primer apartado a la caracterización de Merleau-
Ponty como filósofo de lo medial basándonos en un recorrido por obras anteriores y
explicitando ciertas problemáticas generales de su obra que sirven de preparación al
problema principal.
Los siguientes apartados estarán dedicados íntegramente a la ontología de la carne.
Dada la complejidad y oscuridad que rodea a los planteos en torno al este concepto, la
reconstrucción está organizada en base a dos modos de abordar el problema, que son en
sí mismos estrategias que el propio Merleau-Ponty utiliza en su texto. En primer lugar
nos aproximaremos a la problemática de la carne a partir de la categoría de quiasmo. Esta
forma de acercamiento pretende, según nuestro criterio, mostrar un matiz de la carne que
alude a una diferencia sin contradicción o a una divergencia esencial en la experiencia
sensorial que, sin embargo, no rompe con una unidad de fondo. En segundo término
concebiremos a la carne como elemento. En este caso la fórmula es invertida, la noción
de elemento alude a una unidad fundamental, una unidad en la diferencia que, no obstante,
se conforma de una separación o écart imposible de anular. Esta estrategia de abordaje,
que concibe a la carne primero como quiasmo y luego como elemento evidencia el pasaje
en el pensamiento merleau-pontiano desde una filosofía del cuerpo, o de la experiencia
sensorial centrada en el cuerpo a una filosofía de lo sensible-en-si o de una Sensibilidad
general que integra al cuerpo pero que no lo tiene como fundamento principal.

24
Apartados:
1.1 Merleau-Ponty como filósofo de lo medial
En esta sección se analizarán algunos antecedentes de la obra merleau-pontiana
que empiezan a conformar su noción de medio, así como algunos aspectos
epistemológicos que lo convierten en un filósofo de lo medial, de lo relación o, en
palabras de Mario Teodoro Ramírez, del quiasmo. Desde momentos muy
tempranos de su pensamiento puede relacionarse a Merleau-Ponty, en mayor o
menor medida, al problema medialidad. A pesar de que este aspecto se exacerba
especialmente en su ontología de la carne, este recorrido por sus etapas anteriores
brinda el contexto necesario para entender por qué, al contrario de lo que sostienen
algunos intérpretes, no hay una ruptura entre una etapa fenomenológica y una
ontológica sino que ambos aspectos estuvieron siempre entrelazados en una
filosofía del cuerpo con un enfoque dinámico.

1.2 La carne como quiasmo o la diferencia sin contradicción


El primero de los conceptos a través del que abordaremos el problema de la carne
es el de quiasmo. Quiasmo denota un aspecto de la carne que refiere, en un primer
momento, al carácter paradójico de la relación entre cuerpo y mundo, retomando y,
de algún modo, reformulando la problemática vista en la Fenomenología. El cuerpo,
en tanto modelo de pensamiento, es siempre el origen de cualquier argumentación
merleau-pontiana. El espesor inter-medial al que nos referimos cuando aludíamos
al contacto del cuerpo de la experiencia con su afuera es ahora un espesor
quiasmático. Quiasmo alude a una unidad dual en cuyas partes componentes
conviven mismidad y diferencia.
Definimos al quiasmo como una figura estructural de la carne. La carne es
entrelazamiento esencial, un doble apresamiento, un ser no-cristalino que se
presenta en forma de interrogación. Esta interrogación responde a una ambigüedad
última de su organización, la cual comenzamos a comprender a través de la relación
que mantenemos con nuestro propio cuerpo. Por más cercanía que experimentemos
con él y con lo que nos rodea, la separación es esencial. Hay un espacio que se
recorre, un lugar propio de la sensibilidad. Esto hace de la carne una ontología móvil,
que nunca relaja su tensión en un fondo que funciona como lugar seguro o condición

25
de posibilidad. No hay un noúmeno ni una verdad primera, hay negación e
imposibilidad de consumación o cierre.

1.3 La carne como elemento o la unidad en la diferencia


Entender la carne como quiasmo es un modo de adentrarse al entendimiento de
esta noción. Pero en “L’entrelacs – Le chiasme” Merleau-Ponty encuentra
diferentes modos de encarar un asunto que, de entrada, hasta a él mismo le resulta
una tarea sumamente ardua. La estructura extendida del quiasmo culminó en que la
carne puede entenderse como un tejido. El quiasmo, gracias a su dinámica entre
écart y reversibilidad, genera entrelazos y solapamientos, múltiples apresamientos
que conforman una textura sensible. No debe pensarse como una malla prolija o
una trama conformada por líneas simétricas sino más bien como un enredo de
múltiples capas, profundo y con cierto grosor.8 Más cercano a un ovillo de lana que
a un trozo de tela.9
Sin embargo debemos seguir indagando a qué referimos exactamente con la
noción de textura. A Merleau-Ponty parece no alcanzarle la relación entre el cuerpo
y el mundo para explicar en toda su extensión los alcances del concepto de carne.
Para ello necesita encontrar alguna categoría que se aleje del cuerpo como modelo,
que apunte con mayor profundidad a una visión más abarcativa y general de la
sensibilidad. La imagen que elige para presentar este modo de comprender la carne
es la de elemento.

Capítulo 2 – El ojo y la mano. Una filosofía de lo táctil


En el segundo capítulo se completa la caracterización del concepto de sensibilidad
cuya exploración comenzó en el primero. En este último queda pendiente la
profundización sobre un aspecto que consideramos central para una concepción medial
de la experiencia sensorial: la problemática del vínculo entre la vista y el tacto y su
relación con la dualidad cuerpo-mundo. Para ello consideramos adecuado sumar al marco

8
Si lo analizamos, la sensación de cortar carne con un instrumento afilado no resulta ser muy distinta que
la de cortar un ovillo de lana por la mitad con una tijera.
9
Cuando nos adentremos, en la segunda parte del presente trabajo, en el pensamiento de Tim Ingold,
veremos algunas otras imágenes que aluden a esta misma conformación. Ingold dirá que la carne se asimila
a una tela de araña de estructura particular o a una maraña de hilos de diferentes procedencias.

26
teórico merleau-pontiano a Gilles Deleuze, quien desarrolla en algunas de sus obras la
cuestión de lo táctil y acuña asimismo un concepto propio de carne. Dado que esto se da
principalmente en el marco de la estética de la pintura deleuziana nos concentraremos en
los escritos Francis Bacon. Lógica de la sensación y en las clases editadas como Pintura.
El concepto de diagrama.
El problema de lo táctil es tratado por ambos autores desde enfoques diferentes, pero
sus pensamientos se cruzan en torno a la noción de sensación relacionada a la pintura
moderna. Comenzaremos, en el primer apartado, por la caracterización merleau-pontiana
de lo táctil a modo de cierre de su ontología de la carne. En el segundo estableceremos el
diálogo en ambos autores en torno al problema de la sensación en pintura. El tercer y
último apartado está dedicado exclusivamente a Deleuze para terminar de caracterizar sus
planteos en torno a lo táctil/háptico.

Apartados:
2.1 Tacto y pasividad
En “L’entrelacs – le chiasme” encontramos que en el corazón de la explicitación
del concepto de carne Merleau-Ponty se inclina hacia una dilucidación del problema
del tacto. El problema de lo táctil se posiciona como el paradigma de lo quiasmático,
y el tacto como el sentido privilegiado para una filosofía de la percepción
fundamentada en el concepto de carne. Si bien esta relación entre tacto y carne se
encuentra desarrollada en profundidad en el escrito en el que nos concentramos,
resulta fundamental rastrear este problema nuevamente en la Fenomenología,
donde el autor destaca la importancia de toda una dimensión pasiva de la
sensibilidad habilitada por el sentido del tacto. El apartado toma como punto de
partida esta dimensión para postular al quiasmo entre el tacto y la vista como el
cierre del lugar del cuerpo dentro de la ontología de la carne, por un lado y, por el
otro, como un antecedente fundamental para ciertas consideraciones
contemporáneas acerca de lo háptico.

2.2 La lógica de la sensación


En este apartado se postula el concepto de sensación como puente para conectar
los pensamientos del fenomenólogo francés con la estética de lo táctil de Gilles

27
Deleuze. Las reflexiones sobre la pintura de Merleau-Ponty, sumado a lo ya
analizado sobre la noción de carne preparan el escenario para desarrollar este
diálogo conformado por muchos puntos de tensión entre los filósofos.
Expondremos las nociones de sensación de ambos, relacionadas en cada caso con
un pintor particular: Cézanne en el caso de Merleau-Ponty y Bacon en el de Deleuze.
En este punto de la investigación se destaca el cruce entre las dimensiones estética
y ontológica, cuestión central en la filosofía de la medialidad. La pintura es para
ambos una suerte de punto de encuentro de aquellas.

2.3 Un Egipto del accidente


Luego de establecer las relaciones entre las nociones de sensación de los dos
autores, la filosofía de lo táctil termina de conformarse a partir de los lineamientos
en torno a los conceptos de diagrama y color de Deleuze. El apartado desarrolla
estos conceptos esta vez de lleno en la pintura de Francis Bacon. Habiendo
desarrollado la noción de sensación, ahora desarrollamos algunos conceptos
conformantes de lo que el autor denomina una lógica referente a la sensación, de
los cuales los dos mencionados son los principales.

Capítulo 3: Naturaleza medial


Este capítulo desarrolla la problemática de la naturaleza desde el enfoque filosófico de
la medialidad. El primer capítulo habilitó dos caminos a desarrollar en base a la ontología
merleau-pontiana de la carne: en primer lugar, la problemática del quiasmo perceptual
entre la vista y el tacto o el problema de lo tangible y lo visible, cuestión que daba forma
y cierre a una noción medial de sensibilidad gracias al cruce entre Merleau-Ponty y
Deleuze en el segundo capítulo. Pero quedó pendiente un segundo punto a desarrollar, la
caracterización de la carne como elemento. Merleau-Ponty no dedica un análisis especial
a este modo de concebir la carne, lo utiliza más bien como una suerte de metáfora para
trasmitir un concepto complejo de graficar.
Sostenemos en este capítulo que considerar a la carne como elemento, en el sentido
presocrático del término, es el punto de partida hacia una concepción medial de la
naturaleza. Teniendo en cuenta sus últimas obras, que son en su mayoría clases y

28
conferencias, especialmente en La Nature, consideramos que el objetivo que Merleau-
Ponty proyectaba en sus últimos años de vida, o al menos uno de ellos, era que su
ontología de la carne decantara en una nueva filosofía de la naturaleza, evidenciándose
así una continuidad entre esta y la sensibilidad.
La organización de este capítulo es similar a la del anterior. El primero de los apartados
expone este problema filosófico de la naturaleza del que la filosofía de la medialidad debe
hacerse cargo. En segundo lugar, se entabla un diálogo entre Merleau-Ponty y un autor
que también indaga la relación entre percepción y naturaleza: Alfred North Whitehead.
El diálogo entre ellos tiene características bien distintas al de Deleuze dado que Merleau-
Ponty leyó y analizó los postulados del filósofo inglés, por lo que su concepto de
naturaleza está de entrada condicionado por este. En último lugar, se explicita el aporte
de Merleau-Ponty a este problema y el modo en que se integra en su ontología de la carne.

Apartados
3.1 Olvidar la naturaleza
Merleau-Ponty puede ser considerado parte de un proceso de reconstrucción,
lenta y discontinuada, de una legítima filosofía de la naturaleza o al menos un autor
que contribuyó a que en la actualidad la naturaleza vuelva a formar parte de los
problemas fundamentales de la filosofía. Se explicita en este apartado una suerte de
marginación que esta problemática sufre por parte de la filosofía del siglo XX. Esta
última cedió, de algún modo, el problema de la naturaleza al positivismo científico
y a la ética ambiental, disciplinas ambas que depreciaron la indagación filosófica
del concepto. Tanto el pensamiento de Whitehead como el de Merleau-Ponty
resultaron decisivos para la reanimación de este problema. Pero este retorno no se
efectúa de cualquier manera sino que se hace en términos mediales al intentar en
ambos casos de pensar a la naturaleza en correspondencia con el problema de la
percepción.

3.2 Naturaleza y acontecimiento


Merleau-Ponty no es el primer autor que pone atención a un problema que, en el
contexto de la primera mitad del siglo XX, resultaba marginal. Alfred North
Whitehead ya había intentado construir una teoría de la naturaleza puramente

29
filosófica que surgiera del entrelazamiento entre la naturaleza y la percepción. En
este caso, a diferencia de lo que sucedía con Deleuze, nos encontramos con un autor
muy anterior a las preocupaciones merleau-pontianas pero leído y criticado por el
fenomenólogo francés, por esta razón a diferencia de lo que sucedió con Deleuze
analizaremos primero los postulados whiteheadianos. La teoría de la naturaleza de
este autor será analizada teniendo en cuenta lo desarrollado por una de sus
comentadoras más influyentes de la contemporaneidad, Isabelle Stengers, de este
modo, se expondrán también las implicancias políticas de su propuesta.

3.3 Recordar la naturaleza


Se analiza la incompleta y truncada teoría merleau-pontiana de la naturaleza
teniendo en cuenta, por un lado, lo ya expuesto con respecto a la noción de carne y
su concepción como elemento y, por el otro, la lectura que Merleau-Ponty realiza
de las consideraciones de Whitehead en Le Nature. A pesar de que el fenomenólogo
francés dialoga con una serie de filósofos y analiza numerosos conceptos de
naturaleza, el apartado se enfoca en este diálogo en particular dado que
reconocemos allí una concentración de elementos mediales que aportan a nuestra
tesis.

Conclusiones parciales - Parte 1


En esta sección se exponen las conclusiones parciales correspondientes a esta parte
principalmente para detallar aquellos elementos que serán retomados en la segunda parte.
Consideramos adecuado este cierre parcial dado que en esta primera parte se entrelazan
una serie de teoría y autores cuya relación, en la mayoría de los casos, no está dada de
antemano. Ante esto es necesario resumir el modo en que sensibilidad y naturaleza
conforman esta noción de medialidad, o el modo en que a través del prisma de la
medialidad puede concebirse ambas nociones de un modo nuevo.

30
Parte 2 – Medialidad y neo-materialismo
Del mismo modo que sucedió con Merleau-Ponty en la primera parte, la segunda
tendrá al antropólogo inglés Tim Ingold como autor-fuente y guía de la argumentación.
El objetivo de esta segunda sección es examinar la forma y las notas distintivas de una
filosofía de la medialidad enmarcada en el pensamiento actual y el modo en que las
concepciones de la percepción y la naturaleza son entendidas dentro del materialismo
contemporáneo. La elección de Tim Ingold como centro del análisis responde a que es un
autor que, sin enlistarse entre los comentadores de Merleau-Ponty, posee un fuerte arraigo
a este, ejerciendo una suerte de renovación de su pensamiento. Teniendo en cuenta esto,
consideramos que a partir de sus postulados y sus numerosas discusiones con autores
pertenecientes o cercanos a los nuevos materialismos, puede dilucidarse la forma
contemporánea de una filosofía de la medialidad que actualiza los problemas estudiados
en la primera parte.
Por la naturaleza del pensamiento ingoldiano, el abordaje de esta parte resulta diferente
al de la anterior. La misma contiene dos capítulos y estos no se dividen en base a nuestros
dos conceptos estructurales, sensibilidad y naturaleza, sino que se encontrarán
entreverados en el desarrollo de estas teorías manifestándose así la continuidad entre las
dos nociones en el pensamiento actual. Continuidad todavía naciente en Merleau-Ponty,
pero cabalmente consumada en Ingold.
En cuanto al diálogo con otros autores, se multiplica en gran número dado que ambas
teorías del antropólogo se construyen en base a la crítica y análisis de sus contemporáneos.
Por lo tanto, la gran mayoría de los autores que acompañen a Ingold en el desarrollo
sostienen discusiones académicas con él.

Capítulo 4 – Líneas y materiales. El ambiente como medio


En el año 2007 Ingold publica dos textos fundamentales, Lines A breif history, un
estudio sobre la línea, la escritura y la notación y “Materials against materiality”, artículo
en el que confronta con una gran parte de los estudios de cultura material contemporáneos.
Aunque en escritos anteriores encontremos tratamientos sobre materiales y líneas es a
partir de estos textos que comienzan a demarcarse con más intensidad estas dos sendas
filosóficas independientes aunque hermanadas: su linealogía y su Ecología de los

31
materiales. El resultado es una noción específica de ambiente que, en el marco de nuestra
investigación, leeremos en términos de medialidad.10
Dividimos este capítulo en dos grandes apartados cada uno de ellos dedicado a exponer
estas dos teorías y su rol en el debate contemporáneo. El objetivo es extraer, a partir del
enlace entre líneas y materiales, una concepción específica del ambiente que abra la
investigación hacia un concepto materialista de naturaleza que será desarrollado en el
capítulo siguiente.

Apartados:
4.1Línealogía
La Linealogía o Teoría de las líneas funciona, en esta segunda parte, del mismo
modo que la Ontología de la carne funcionaba en la primera: proporciona una teoría
que fundamenta nuestra concepción de la medialidad y de las nociones de
sensibilidad y naturaleza que de ella se deriven. Si la teoría merleau-pontiana es el
principal fundamento para nuestro concepto de medialidad, los postulados
ingoldianos representan una especie de síntesis y entrecruzamiento en tensión del
pensamiento medial con los nuevos materialismos y las corrientes filosóficas
actuales.
Algunos años después de Líneas, Ingold publica La vida de las líneas (2015),
texto en el que el problema de la línea se amplía y se inserta de manera definitiva
en el ámbito de las discusiones académicas del materialismo estético
contemporáneo. Consideramos que lo que era una teoría de la línea, ligada a la
escritura y a la notación, se convierte en una ontología concreta y acabada.

4.2 Ecología de los materiales


Junto con el concepto de línea, el de materiales, es la herramienta por medio de
la cual el autor discute con varios de sus contemporáneos académicos. Entre las

10
Su noción de medio y consecuente concepción de la sensibilidad y la naturaleza se construyen a partir
de estas dos teorías hermanas que nacen y se desarrollan en paralelo. La afirmación de que estamos ante
dos teorías debe tomarse con sumo cuidado y es tan sólo una separación solidaria con el análisis. Tanto su
noción de materiales como de línea forman parte de una sola concepción del ambiente, entre ambas existen
múltiples enlaces y entrecruzamientos, pero consideramos que mantienen una independencia conceptual y
matices propios lo que permite que sean analizadas por separado.

32
líneas y los materiales Ingold conforma su propia noción de ambiente, concepto que
entenderemos en términos de medio.
Con su ecología de los materiales Ingold interpela a una serie de autores
pertenecientes a los así denominados estudios de cultura material. Según Ingold, la
cultura material no toma como punto de partida a la materia ni aporta realmente a
un pensamiento no-antropocéntrico. Su propuesta es encarar la cuestión no desde
la materialidad de los objetos sino desde la composición material del mundo, es
decir, atender a aquellos elementos con que las cosas están hechas. Este cambio de
enfoque, en apariencia inofensivo, implica, al profundizar en sus consecuencias,
posicionamientos novedosos respecto de tópicos claves en el debate materialista
contemporáneo como la problemática posthumanista, la cuestión de la agencia
material, o el propio problema de la naturaleza.

Capítulo 5 –Filosofías elementales


Al igual que sucedía con Merleau-Ponty, en el que emparentamos su filosofía de la
naturaleza con la concepción de la carne como elemento, en Ingold también aparece una
inclinación hacia los elementos, esta vez exacerbada por el carácter material de su
pensamiento. De algún modo, podríamos considerar su filosofía como una
reinterpretación materialista de la concepción merleau-pontiana de la carne en tanto
elemento. Los dos apartados conformantes del capítulo refieren a las dos orientaciones en
las que se divide esta filosofía elemental de Ingold: una filosofía del suelo, o de la tierra
y una del aire. Ambas se extraen del cruce de las dos teorías expuestas en el capítulo
anterior. En la segunda de ellas desarrollaremos de un modo un poco más extenso las
tensiones entre su filosofía y la de Peter Sloterdijk.

Apartados
5.1 Filosofía del suelo
Una noción de naturaleza extraída de la linealogía y de la ecología ingoldiana de
los materiales comienza por una consideración del elemento tierra o del suelo, que
es el modo en que el autor denomina a esta derivación de su concepción del
ambiente. El suelo es una de las figuras que aúna sus dos teorías a la vez que,

33
dentro de nuestra filosofía de la medialidad pone en contacto nuevamente a la
sensibilidad, ya atravesada por el neo-materialismo ingoldiano, con la naturaleza.
Esta conexión se da justamente a partir de la consideración de un problema
fundamental en la primera mitad de la presente investigación: la cuestión de lo
táctil.

5.2 Filosofía del aire


En este último apartado se pone en diálogo a Ingold con Peter Sloterdijk. A
diferencia de lo que sucede con la gran mayoría de autores contemporáneos
notamos que sus postulados se complementan. Si bien no han establecido entre
ellos una discusión directa, consideramos que sus filosofías se encuentran en torno
al elemento aire. En el pensamiento de Sloterdijk el aire es la figura principal de
su esferología y en Ingold, la reflexión en torno al aire culmina en su concepto de
atmósfera, el cual da cierre a la configuración actual de su linealogía.

Conclusiones parciales - Parte 2


Al igual que se hizo con la primera parte, se analiza la conexión entre todos los autores
de la segunda parte. Si bien en este caso la conexión es más explícita el cierre pretende
sintetizar los conceptos de sensibilidad y naturaleza en la contemporaneidad y marcar las
diferencias que adquiere la medialidad en este período con respecto a la primera parte. La
medialidad atravesada por el neo-materialismo ingoldiano

Consideraciones finales
El cierre del trabajo refleja la unidad entre las dos partes y la consistencia de una Filosofía
de la medialidad a lo largo de las etapas que el análisis recorre. Se evalúa cuáles son las
nuevas potencias filosóficas, políticas y estéticas que poseen los conceptos de sensibilidad
y naturaleza que de ella se derivan.

34
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