Informe de grupo
El grupo de 6°A está integrado por alumnos que presentan comportamientos disruptivos
que irrumpen con los valores, motivaciones y objetivos de la educación, afectando
directamente la dinámica de la clase, alteran la armonía del grupo, distorsionan la atención
y dificulta el proceso de enseñanza-aprendizaje debido a la indisciplina, la falta de
motivación y apatía.
La conducta de los alumnos durante la clase no debe considerarse un fenómeno
aislado, puesto que confluyen diversos factores a raíz del contexto familiar y sociocultural,
los elementos culturales y personales en el que están inmersos los alumnos, lo cual
condiciona el comportamiento y asegura la inevitable reproducción de lo aprendido en su
contexto próximo. Ante esto, algunos niños tienden a reproducir los patrones de violencia
vivenciados en su contexto familiar, siendo frecuente los encuentros violentos entre algunos
integrantes del grupo y en ciertos casos fungen como agresores o bullys. Los alumnos con
tendencia recurrente a presentar estas conductas son: Juan Alex, Mario, Sofía, Tifany y
Handy, mismos que suelen irrumpir el clima en el aula presentando una actitud negativa y
desfavorable ante gran parte de las actividades realizadas en la jornada escolar, incluyendo
las clases de inglés y educación física donde se muestran irrespetuosos con las profesoras.
Durante el desarrollo de las clases, se detectaron comportamientos recurrentes, tales
como: mostrarse desafiante ante las autoridades de la escuela, iniciaciones de conflictos y
peleas entre alumnos, molestar deliberadamente a compañeros, dificultad para respetar y
seguir indicaciones o recomendaciones, levantarse frecuentemente del asiento para entablar
una conversación con sus pares en momentos poco oportunos e interrumpir
innecesariamente intervenciones por parte del maestro y la participación de sus
compañeros. Otro punto a destacar es la muestra evidente de la poca tolerancia y práctica
de valores, así como aceptación a la diversidad y las diferentes formas de vida y normas
básica de convivencia sana; además de una evidente carencia en educación socioemocional,
ya que desconocen las emociones, no distinguían cuáles con, cómo y porqué se manifiestan.
Mediante la observación directa se detectaron alumnos con problemas emocionales y sin la
habilidad de manejar sus emociones o resilencia desarrollada, presentan de manera
constante sentimientos de ansiedad, irritación, tristeza, desmotivación, frustración, rabia o
enojo, y en alumnos casos un cansancio frecuente. Ante la evidente carencia de
conocimiento sobre las emociones, se abordaron a través del trabajo colaborativo,
Profra. Fátima S. López Arce.
realizando algunas actividades de análisis y reflexión relacionadas al tema, abonando a la
plática acerca de las emociones recibida por parte de la Secretaría de Seguridad Pública de
B.C.S., mostró dispuesto e interesados hacia el contenido presentado.
Gran parte de los integrantes del grupo son enérgicos e impulsivos, y son
dominados por los evidentes cambios físicos, psicológicos y emocionales que vivencian
debido al proceso psicológico que surge con el inicio de la pubertad. Tomando esto en
consideración, se pusieron en práctica ejercicios de relajación y yoga, en su mayoría no
resultaron fructíferos, puesto que de la totalidad del grupo solo unos cuántos se mostraba
dispuestos a realizarlos. Por otro lado, tomando en consideración los efectos positivos
dentro del aula y en el desarrollo cognitivo, creativo, intelectual y psicológico de los niños,
se realizó una ligera aproximación hacia la música durante el transcurso de algunas
actividades escolares, permitiendo la apertura sentimientos de bienestar y tranquilidad
dentro del salón de clases.
Finalmente, para propiciar ambientes de aprendizaje amenos dentro del aula es
necesario considerar, además de los espacios físicos, los intereses y características de los
niños, las relaciones interpersonales establecidas entre alumno-maestro y alumno-alumno,
así como las condiciones emocionales de los niños y su participación en el aula. Por tanto,
se recomienda abrir un clima de confianza, apertura al diálogo y escucha activa, pero
siempre considerando el papel fundamental que tiene reglamento dentro del salón y la
aplicación de consecuencias obtenidas debido a sus actos; esto mejora las condiciones
ambientales del aula y potencia en gran medida la atención del alumnado. De la misma
manera, recomiendo la variación en las modalidades de trabajo (en grupo, grupos pequeños
con monitores, parejas o individual), pues es importante el enriquecimiento de los bagajes y
la socialización entre los alumnos; y la diversificación de actividades realizadas en el aula,
el empleo de las tecnologías mediante videos, actividades interactivas para incentivar el
interés hacia ciertos contenidos curriculares y para la proyección de videos de diversos
temas relacionados a la identificación de emociones, el bullying, valores como la tolerancia
y el respeto.