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Búsqueda laboral

Las 7 cosas que deberías borrar de


tu currículum si querés encontrar
trabajo ya
El armado y la presentación del CV fue cambiando con el tiempo. Qué
detalles hay que eliminar para resaltar tu perfil profesional.

El currículum vitae es la carta de presentación de una persona que busca trabajo. Foto: Archivo.

Durante años, la premisa del currículum vitae era "cuanto más, mejor". Había que
incluir todos los datos posibles -hasta inventados, a veces- las experiencias
laborales, los cursos realizados, inclusive carreras inconclusas, y una gran
cantidad de datos personales. Esto ya no es así.
El currículum vitae -o CV- es la carta de presentación de una persona que busca
trabajo. Es la llave que abre la puerta al segundo paso que es la entrevista. Por lo
tanto, es importante que muestre la mejor versión de uno mismo. Entonces, se
vuelve imprescindible revisar, completar y hasta incluso personalizar
un currículum para cada búsqueda y así mantenerlo actualizado.
La realidad es que en esta época de crisis y pospandemia hay más gente buscando
trabajo que nunca, y los reclutadores tienen que leer docenas de CV al día. Así
que hay que tratar de ser lo más concreto posible para que el currículum no
termine en la papelera antes de que el reclutador llegue a los puntos
verdaderamente importantes.

Es imprescindible revisar, completar y hasta incluso personalizar un CV para cada búsqueda y mantenerlo
actualizado. Foto: Archivo.

Por lo tanto hoy la premisa es reducir el currículum pero... ¿qué es lo que


debemos quitar? A continuación, 7 cosas que conviene eliminar del CV si
querés conseguir trabajo:
1. Dirección completa

Ya no tiene relevancia para un puesto de trabajo escribir tu dirección exacta con


número piso y letra de departamento. Al menos en un primer contacto. Y mucho
menos si se trata de un trabajo a distancia. Poner el barrio es suficiente para ver
de qué zona/provincia es la persona.
Y cuidado también con las direcciones de mails antiguas como Hotmail o
Yahoo. Siguen funcionando, pero generan la sensación de anticuado y pasado de
moda. Para cuestiones laborales usá Gmail o, mejor aún, Outlook.
2. Premios, pasatiempos e intereses no relacionados

Hasta hace unos años se pensaba que era una buena idea incluir
cualquier premio que hayamos recibido o hablar sobre nuestros pasatiempos e
intereses en el currículum. Sin embargo, mencionar tu amor por la pintura o que
hacés jardinería puede ser interesante, pero ¿qué le aporta a un trabajo como
programador, por ejemplo?
Por lo tanto, habrá que mencionar sólo intereses personales
que estén relacionados con el puesto de trabajo.
3. La palabra “Currículum Vitae”

Y todas aquellas que indiquen los datos que son rápidamente comprensibles. Por
ejemplo, palabras como "Nombre, apellido, dirección", etc. La economía de
palabras en algunas partes del CV es fundamental. Por ese motivo, la extensión
también es importante: más de dos páginas hacen que tu currículum no sea
práctico ni rápidamente legible por un selector.

Poner la dirección exacta de tu casa en el CV ya no es relevante. Foto: Archivo.

4. Demasiado diseño, logos, tipografía e imágenes excesivas

Distraen la atención del lector. Lo mismo sucede con las fotos de mala calidad o
recortadas de otro contexto informal. El currículum es, por regla general, un poco
aburrido de ver. Se puede usar negrita, cursiva o subrayado, pero
demasiados "adornos" podrían distraer.

Hay que tener en cuenta que la mayoría de las empresas utilizan sistemas de
seguimiento de candidatos (ATS) que están programados para leer currículums
con formato tradicional. Y es difícil para un ATS leer columnas, fuentes poco
usadas y gráficos.

Además, en cuanto a los reclutadores humanos es posible que lean un currículum


en su teléfono, lo que dificulta ver las columnas o gráficos completos. Lo mejor
es recurrir a lo simple, siempre. Usar una fuente que sea fácil de leer para
humanos y máquinas, y usar el formato con moderación.
5. Listas de tareas

Enumerar o realizar descripciones de la experiencia laboral en párrafos largos,


estilo relato, con detalle de tareas operativas no sólo se vuelve tedioso de leer
sino que además no aporta demasiado.

Lo mejor sería, por un lado, puntear de manera sintética las responsabilidades


globales que tuviste o tenés en este momento. Será más acertado y hablará de tu
poder de síntesis. Pero por otro lado, en lugar de decirle a los reclutadores lo que
estás haciendo, hablá de lo que lograste.
¿Cuáles fueron los resultados generales de tus tareas diarias? Se puede utilizar el
método STAR (Situación, Tareas, Acciones, Resultados) pensado para demostrar
tus principales habilidades, competencias y conocimientos contando una historia
esquematizada.
Por ejemplo, en lugar de decir “Conseguí muchos clientes”, podés describir con
mayor precisión cuáles fueron las estrategias de ventas que elegiste poner en
marcha para despertar la atención del público, cómo se alinea dicha estrategia
con otros departamentos de la empresa, en qué se diferenció de la competencia,
etc…
Resume Maker es una web gratuita para armar el CV. Imagen: Captura.

6. Experiencias laborales de hace 10 o 15 años

Salvo que en la profesión se valore mucho la experiencia, no conviene incluir en


el CV los lugares en los que trabajaste hace décadas. En muchos casos es
irrelevante porque se usaban tecnologías o métodos de trabajo que hoy han
cambiado, así que ya no sirven para aportar valor a tu trabajo actual.

Sólo hay que agregarlo si es algo muy relevante e importante, o si no tenés otras
experiencias laborales más cercanas.

7. Las habilidades básicas

Decir que una persona sabe usar Windows, Microsoft Office y el correo
electrónico no es de mucha utilidad. Actualmente, los empleadores esperan que
un candidato tenga estas habilidades básicas y, como tal, no hay razón para
mencionarlas.
En cambio, resaltar aquellas habilidades que te harán sobresalir podría ayudar.
“Por ejemplo, saber cómo usar una hoja de cálculo es una cosa. Pero, ¿puede
configurar macros? ¿Ejecutar tablas dinámicas? Esos son los tipos de habilidades
que vale la pena destacar.

Para recordar: El CV es un documento vivo que ayuda a realizar un


seguimiento del historial profesional, una carta de presentación. Es
importante actualizarlo regularmente y mantenerse al día con las tendencias
para demostrar que estamos informados.

Fuente Clarín 4/7 Sección Servicios

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