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BMW i Vision Circular representa el proyecto de BMW Group para convertirse en el fabricante más

sostenible de la movilidad premium individual. El vehículo Vision está pensado siguiendo los
principios de la economía circular a lo largo de todo el proceso de diseño, desarrollo y fabricación.
La visión del diseño ofrece la perspectiva de un vehículo compacto y totalmente eléctrico centrado
en la sostenibilidad y la exclusividad para 2040.

El BMW i Vision Circular está optimizado para ciclos cerrados de materiales y tiene como objetivo
alcanzar una cuota del 100% de materiales reciclados o del 100% de capacidad de reciclado. La
base para implementar esta fascinante visión es la aplicación de nuestros principios de diseño
circular: Re:think, Re:duce, Re:use y Re:cycle.
Un eléctrico olímpico con hasta 60 km de autonomía

El primer coche eléctrico de BMW fue el 1602 Elektro de 1972 y le siguieron otros cinco hasta
llegar al BMW i3

A día de hoy, BMW ya tiene cinco coches 100 % eléctricos a la venta.

este 2022 cumple 50 años el que fuera el primer coche eléctrico de BMW. Un embrionario modelo
que bien puede ser considerado el abuelo del BMW i3.

Corría 1972 cuando el primer BMW eléctrico fue mostrado al mundo: el BMW 1602 Elektro.
Concretamente el 10 de septiembre y en una cita muy especial: en los Juegos Olímpicos, que aquel
año se celebraron en Munich.

Este embrionario cero emisiones se asentó sobre el BMW 1602, antecesor del hoy Serie 3, pero
con la mecánica de gasolina siendo sustituida por una eléctrica. Es decir que era idéntico al 1602,
pero con un corazón diferente.

Así, el bloque M10 de BMW fue sustituido por un motor eléctrico de 32 kW (43 CV), que también
transmitía la fuerza a las ruedas traseras, tomando su energía de doce baterías de plomo-ácido
estándar desarrolladas por Varta, las cuales iban instaladas bajo el capó

El peso de estos dispositivos era de 350 kg y su capacidad total se fijaba en 12,6 kWh. Con estas
baterías, el primitivo eléctrico de BMW prometía una autonomía de entre 30 y 60 km. Y necesitaba
ocho segundos para firmar el 0-100.
Dos unidades del BMW 1602 Elektro vieron la luz, lucían en un llamativo color naranja y fueron
utilizadas como vehículo de apoyo a la carrera de maratón, cerca de la clausura de esta cita
olímpica.

Los otros eléctricos de BMW antes del i3: del LS Electric al ActiveE

Si bien el BMW 1602 Elektro fue el primer eléctrico propiamente de la marca alemana, otras
propuestas cero emisiones llegaron en las tres décadas siguientes.

Eso sí, ninguno de estos coches salió a la venta: para ver a un BMW eléctrico en el mercado habría
que esperar a 2013, que fue cuando se lanzó el BMW i3.

BMW LS Electric (1975)

Solo tres años después, BMW hizo el mismo experimento, pero asentado sobre un BMW LS (BMW
700), otro modelo pequeño de la marca y que estuvo en producción hasta 1965.

En su caso iba dotado de un propulsor eléctrico de 17 kW (23 CV), acompañado por diez baterías
Varta que en conjunto sumaban 10,8 kWh. Su punta era de 65 km/h y tardaba en llegar a los 50
km/h desde parado 11,4 segundos.

Su autonomía también era más comedida: 30 km. Aunque respecto al 1602 Elektro venía con una
innovación: un enchufe de recarga. Pese a que las baterías no eran de gran capacidad tardaba
nada menos que 14 horas en cargarse.
BMW 325iX (1987)

Pasaron más de 10 años hasta que BMW volvió a la carga con otro modelo eléctrico. Se trató del
BMW 325iX Electric, que sirvió de laboratorio de pruebas para un nuevo sistema de baterías sin
mantenimiento de sodio y azufre, con una capacidad energética tres veces mayor a las de plomo-
ácido. También eran menos pesadas.

Asentado sobre la segunda generación del Serie 3 (el E30), BMW fabricó un total de ocho unidades
con un propulsor eléctrico de 22 CV (30 CV) y fueron utilizados como vehículos de reparto del
servicio postal de Alemania.

Un estupendo campo de pruebas para testar esta nueva batería que prometía hasta 150 km de
autonomía.

En septiembre de 1991, BMW presentó en el Salón del Automóvil de Frankfurt al BMW E1, que fue
el primer coche eléctrico de BMW desarrollado desde cero y que no tomó como base ningún
modelo de la marca.
Se trataba de un urbano de 3,4 m de largo, 1,6 m de ancho y 1,50 m de alto, que daba cabida a
cuatro ocupantes. Nació como proyecto Z11 y BMW tardó 10 meses en desarrollarlo.

El BMW E1 montaba el mismo propulsor que el 1602 Elektro, de 32 kW (43 CV), pero alimentado
por las nuevas baterías Zebra desarrolladas por la marca y que eran de una combinación de sodio,
níquel y cloro.

Pesaban 200 kg y la automomía del E1 se estiraba hasta los 160 km. Además, incluía un nuevo
sistema de frenada regenerativa, que aprovechaba tanto las deceleraciones como las frenadas
para devolver energía a las baterías.

El BMW E1 era todo un peso pluma, pues paraba la báscula en los 907 kg gracias a un chasis de
aluminio y una carrocería a base de polímeros reciclables.

Su sistema de carga era bastante avanzado, pues en un enchufe convencional tardaba entre seis y
ocho horas en cargarse (no estando muy alejado de los actuales). Y en un cargador de alta
potencia hacia lo propio en una hora (hasta el 80 %).
BMW fabricó cinco prototipos del E1, e incluso tuvo versión actualizada, el BMW E2 que se
presentó en el Salón de Los Ángeles de 1992. Esta variante era algo más larga (+3,6 cm) y la
intención de la marca era venderlo en el mercado estadounidense.

Sin embargo, ni el E1 y ni el E2 llegaron a producirse en serie, pues era demasiado pronto para un
coche eléctrico, ya que no existía una infraestructura que lo amparase.

BMW 325i Electric (1991 - 1997)

Tras las pruebas con el 325iX Electric, el fabricante germano volvió a tomar como base el Serie 3,
pero de la generación E36, para seguir probando en esto de los coches eléctricos.

Así, entre 1991 y 1997 desarrolló hasta 25 prototipos de este BMW 325i Electric, sobre el primer
modelo, con apellido E-mobil, y sobre el restyling. Los ocho primeros fueron utilizados en pruebas
piloto, en la isla de Rügen (situada en el mar Báltico) que buscaban comprobar la viabilidad de un
coche eléctrico.

Los siguientes concebidos dejaron de lado de la carretera y fueron testados internamente por la
marca en sus instalaciones.

El más potente de estos BMW 325i Electric montaba un motor de 45 kW (61 CV) y su velocidad
máxima era de 135 km/h. Sus baterías eran de sodio y níquel, como las del E1, y su rango entre
cargas se fijaba en unos 150 km.
Como el resto de los cero emisiones embrionarios de BMW nunca llegó a producirse en serie. Y fue
el antecesor del BMW i4, así como de la recién llegada variante eléctrica del Serie 3, que de
momento solo se comercializa en China.

BMW ActiveE (2011)

Terminamos nuestro repaso de los embrionarios BMW eléctricos ya en el siglo XXI con el BMW
ActiveE. Fue concebido sobre el BMW Serie 1 Coupé, pero sustituyendo la mecánica térmica por
una cero emisiones.

El BMW ActiveE disponía de un bloque eléctrico alojado sobre el eje trasero de 126 kW (170 CV) y
250 Nm de par máximo. Estaba pues mucho más cerca de los modelos actuales. Su punta era de
145 km/h y hacía el 0-100 en 9,0 segundos.

También su batería era más moderna, pues ya pasó a ser de iones litio, y tardaba en cargarse entre
cuatro y cinco horas en un wallbox. BMW prometía 160 km entre cargas en condiciones normales:
es decir, sin cortarse a la hora de utilizar la climatización o incluso la calefacción de los asientos.

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