SÍNDROME GERIÁTRICO: SIGNOS Y SÍNTOMAS A TENER
EN CUENTA
ALUMNO: CHINEN TAMASHIRO PATRICIA JESSICA
DOCENTES: LIC. CARLA DARLENY HUAMAN HUAMAN (PRÁCTICA)
LIC. ROSA VICENTA RODRIGUEZ GARCIA (TEORÍA)
2022
SÍNDROME GERIÁTRICO: SIGNOS Y SÍNTOMAS A TENER EN CUENTA
El aumento de las expectativas de vida ha ocasionado que se descubran
enfermedades a largo plazo, en el caso de las enfermedades crónicas que requieren
tratamientos pueden generar perjuicios en la salud. El proceso de envejecimiento
compromete que surjan modificaciones en la persona a lo largo del tiempo y que
pueden ser a nivel orgánico, psicológico y social, en el adulto mayor aparecen una
serie de síndromes geriátricos que generan dependencia tanto funcional como
social.
El identificar los síndromes geriátricos nos permite conocer su frecuencia y priorizar
actividades en la calidad de vida del adulto mayor, cambiando o reformando
programas que ayuden a prevenir estos síndromes y poder aminorar la morbilidad
originada por el síndrome, definido como un grupo de signos y síntomas provocados
por una enfermedad o anomalía. Estos pueden ser: incontinencia urinaria, que es la
pérdida involuntaria de orina; depresión, emoción o sentimiento psicopatológico de
tristeza; trastornos de sueño, dificultad para conciliar el sueño, despertar temprano;
trastornos de marcha, pueden originar caídas; desnutrición, relacionado con el
propio proceso de envejecimiento produciendo cambios corporales; polifarmacia,
que es la ingesta de más de 5 medicamentos al día (1).
Según Romero 2010, los síndromes geriátricos son condiciones de salud
multifactoriales que ocurren por la acumulación de los efectos de daños en varios
sistemas; sin embargo, no se les considera en distintos niveles de atención a pesar
de ser identificados. En tanto, la fragilidad según Abizanda 2015, del adulto mayor
se define como un síndrome de carencia de la reserva fisiológica y la resistencia de
ciertos factores estresantes que van a originar pérdidas en la capacidad
homeostática y a la vulnerabilidad a ciertos eventos negativos que pudiera
enfrentarse el adulto mayor (2).
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el 2050 España será el tercer
país más viejo del mundo, con un 34,1% de población mayor de 56 años por detrás
de Japón e Italia. En los Estados Unidos las mujeres constituyen el 56% de adultos
mayores de 65 años y el 67% lo representa personas mayores de 85 años. Los
síndromes geriátricos de fragilidad, sarcopenia, pérdida de peso y demencia son los
que predominan en los adultos mayores, pero a pesar de su impacto en la calidad
de vida, discapacidad y mortalidad frecuentemente no se les reconoce (3).
Concluyendo, los síndromes geriátricos son padecimientos a los que todo adulto
mayor está propenso a padecer, ya sea por la misma edad o presencia de alguna
patología. Estos síndromes, representan un medio para saber sobre la morbilidad y
el pronóstico de la persona en cuanto a la calidad de vida. A pesar de esto, no son
muy utilizados en el resto de la literatura no geriátrica por lo que comúnmente no
suelen diagnosticarse y mucho menos tratarse, esto se debe tener en cuenta ya que
esquematizan el estado del adulto mayor y su pronóstico.
REFERENCIAS
1. Romero J. et al. Síndromes Geriátricos en pacientes de primer nivel de atención
médica. (2019). Disponible en:
[Link]
2. Guarniz J., Guarniz R. Prevalencia de Síndromes geriátricos y Fragilidad en los
adultos mayo-res atendidos en el Centro de Especialidades Médicas de Florencia de
Mora, Trujillo–Perú. Revista Ciencia y Tecnología. 2021. Disponible en:
[Link]
3. Parada K. et al. Síndromes geriátricos: caídas, incontinencia y deterioro cognitivo.
Rev Hisp Cienc Salud. 2021. [internet]. Disponible en:
[Link]