FORMACIÓN PARA LA
EMPLEABILIDAD:
“ADAPTACIÒN AL CAMBIO”
INTRODUCCIÓN
La ADAPTACIÓN AL CAMBIO es la capacidad y apertura del individuo para adaptarse,
consciente o inconscientemente, de manera impuesta o aceptada, total o parcialmente, a
una o más transformaciones, que se traduce en un nuevo estado o comportamiento.
¿Qué es la Adaptación al cambio?
La Adaptación al cambio es la capacidad y apertura del individuo para adaptarse, consciente o
inconscientemente, de manera impuesta o aceptada, total o parcialmente, a una o más
transformaciones, que se traduce en un nuevo estado o comportamiento.
Cambio, como vemos, es reemplazar una cosa por otra. Pasamos de un primer estado inicial o
de “confort”, a un segundo estado “desconocido”. Para llegar a ese segundo estado, entre el
primer punto y el último, existieron transformaciones en nosotros que permitieron ese
cambio. Adaptación al cambio es, por lo tanto, estar siempre listos y preparados para un
eventual y seguro cambio.
¿Cómo es la Adaptación al cambio?
La adaptación al cambio es constante, y también es personal. La adaptación es constante
porque el mundo cambia día a día: nada permanece estático por mucho tiempo. Y también es
personal, porque la adaptación y el eventual cambio no responden más que a la persona:
nosotros decidimos si permanecemos inmutables o nos adaptamos al cambio.
Frente al cambio, nosotros podemos tomar diferentes posturas:
a) Una postura negativa: aparece el desánimo (“una vez que me acomodo, todo vuelve a
cambiar”; “los cambios nunca paran”, etc.).
b) Una postura positiva: el cambio es deseado (“apareció una nueva manera de mejorar”, etc.).
Estas posturas dependen de lo que deseamos:
a) permanecer inmutables o
b) cambiar.
Y depende asimismo de hacia dónde enfocamos nuestro cambio:
- Al pasado (volver a un estado inicial: “Antes estaba mejor”).
- Al presente (permanecer en el estado actual: “¿Para qué cambiar si estoy conforme con mi
situación?”).
- Al futuro (buscar un cambio: “Adaptarme al nuevo cambio será condición indispensable
para mi formación y desarrollo. Perderé mi estado actual, que es aceptable, pero ganaré uno
mucho mejor”).
¿Pero cómo percibimos que hay un cambio?
El cambio lo notamos cuando advertimos que en la manera de desenvolvernos en
determinado ámbito de nuestras vidas, hay una variante que ya no se ajusta con nuestro
proceder normal.
Percibir el cambio es estar abiertos a nuevos estilos de vida, a nuevas formas de actuar, etc.
Una mente abierta es importantísima para reconocer esos cambios. Sin ella, no sabríamos
cuándo aparece un cambio o cuándo no.
El autoconocimiento, por otro lado, permitirá que esta percepción sea más rápida y eficiente
(descubrir el cambio ni bien aparece), para que los procedimientos de adaptación y cambio se
pongan en funcionamiento lo más rápido posible.
La velocidad de reacción es determinante para que el cambio no nos pase por encima: si no
actuamos de manera rápida, los cambios pasarán uno tras otro sin detenerse, y no podremos
ponernos al día y apenas advertiremos dónde estamos parados.
¿Por qué Adaptarnos al cambio?
La necesidad de adaptarnos al cambio está dada por las transformaciones que sufre el
mundo día a día. Frente a esas transformaciones, no podemos permanecer estáticos:
debemos adaptarnos.
Las distintas teorías de la evolución son muy claras: las especies se adaptan a los cambios. Si
no lo hacen, desaparecen. Imaginemos ahora que vivimos en un lugar de clima templado, y
que, por lo tanto, el agua es un elemento abundante: nos podemos bañar todas las veces que
queramos, podemos llenar nuestra pileta, podemos baldear el patio, etc. Pero, con el paso del
tiempo, los cambios climáticos hicieron que nuestro clima sea seco. Las lluvias disminuyen; de
hecho, si llueve más de una vez al mes, tendremos suerte.
El agua se transforma en un recurso del que disponemos, pero no en cantidades gigantescas.
En otras palabras, el agua escasea. Ese cambio nos llevaría al instante a no derrochar el
recurso, y a utilizarlo a consciencia. En el caso de los humanos, el resultado no es tan drástico:
si falta agua en nuestra zona, no vamos a desaparecer: tenemos los medios para traerla de
otras zonas mejor abastecidas (pero incluso traer el agua de otra zona, es un cambio, y con las
estrategias utilizadas, nos estamos adaptando a él para la supervivencia) .
Como vemos, la adaptación al cambio es útil porque nos permite desenvolvernos con
versatilidad en el mundo. Da oportunidades que debemos aprovechar constantemente para
vivir al día y sin problemas.
¿Qué características tiene la Adaptación al cambio?
Desglosemos ahora la definición de “adaptación al cambio”.
Dijimos que significaba: la capacidad y apertura del individuo para adaptarse, consciente o
inconscientemente, de manera impuesta o aceptada, total o parcialmente, a una o más
transformaciones, que pueden ser internas o externas, y que se traduce en un nuevo estado o
comportamiento.
1. Antes de un cambio, existe un estado inicial de las cosas. Con el cambio, aparece un nuevo
estado que reemplazará al anterior.
2. Capacidad y apertura del individuo para adaptarse. Este punto es el más importante: sin
una mente abierta que esté preparada y dispuesta al cambio, éste nunca se dará. Tenemos
que estar dispuestos a ganar y perder, pues en todo cambio dejamos atrás algo y obtenemos
otra cosa nueva y mejor.
3. Consciente o inconscientemente. La adaptación no siempre responde a un plan
consciente, si no que a veces él se da por algún influjo inadvertido.
4. De manera impuesta o aceptada. Los cambios no siempre responden a nuestra voluntad;
de hecho, muchas veces la adaptación nos será impuesta.
a) Si los cambios fueron aceptados, es porque nos pidieron que nos adaptemos o
nuestro ánimo aceptó los cambios.
b) Al ser impuestos, nuestras reacciones pueden ser varias. Primeramente, tendremos
la sensación de estar siendo controlados, porque algo o alguien deciden por nosotros. Incluso,
genera en nosotros una suerte de enojo, porque no decidimos nosotros el cambio.
5. Total o parcialmente. La adaptación puede ser total o parcial. Si el cambio es asimilado
por completo, es total; si por el contrario no lo es, el cambio será parcial. Una última
variante es cuando la adaptación no se da, y el cambio es rechazado por completo.
6. Una o más transformaciones. Las transformaciones pueden ser una sola, varias separadas
o encadenadas.
7. Internas o externas. Los cambios pueden ser:
a. Internos: la transformación corresponde a uno mismo: valores, creencias,
costumbres, etc.
b. Externos: Sociedad, cultura, tecnología, etc.
8. Nuevo estado o comportamiento. Tras la adaptación y aceptación del cambio, un nuevo
estado de la realidad se sucede y permanece hasta que otro cambio exige una nueva
adaptación.
Las variables que entran en juego en los cambios son, ciertamente, muchas y muy variadas.
La manera en que nos adaptamos y el resultado final, dependen, a fin de cuentas, no de la
naturaleza del cambio, si no de nosotros mismos y de nuestras respuestas, que pueden ser
tanto positivas como negativas.
Los cambios son tan variados que requieren flexibilidad de nuestra parte.
¿Qué importancia tiene la Adaptación al cambio para el trabajo?
Como ya vimos anteriormente, la adaptación al cambio tiene variantes muy distintas:
a) puede darse de manera consciente o inconsciente;
b) de manera impuesta o aceptada;
c) total o parcialmente. Y la adaptación a este cambio depende enteramente de nosotros.
Ahora bien,
¿De qué manera afecta la adaptación al cambio en la adquisición de un trabajo o en el
trabajo que ya tenemos?
Veamos entre todos la respuesta. El mundo, como sabemos, es un lugar que cambia
constantemente. Cambian las personas, cambian las sociedades, cambian las tecnologías,
absolutamente todo, con el paso del tiempo, cambia.
Nosotros, en efecto, tenemos como tarea (nos guste o no) adaptarnos e interiorizar esos
cambios; nuestra vida, nuestro éxito, y hasta nuestra supervivencia, dependen de nuestra
versatilidad para adaptarnos a los cambios.
Una empresa también es un mundo, y además funciona dentro del mundo. En una empresa,
por lo tanto, encontraremos personas que cambian, una sociedad que interactúa, tecnología
que se renueva constantemente. En un panorama así, nuestra adaptación debe ser total.
Además, las empresas cambian con respecto al mundo, así que el cambio es doble: interno y
externo.
A la hora de conseguir un trabajo, una de las primeras cosas que estudian en nosotros los
entrevistadores es nuestra capacidad para la adaptación. Ellos están al tanto de las variantes
constantes en la vida empresarial, y desean que nosotros sepamos cómo manejarnos en ese
mundo tan fluctuante. Si al tener que tomar la decisión de elegir entre dos personas con la
misma formación y el mismo conocimiento, elegirán aquella que mejor sabe adaptarse a los
cambios.
Para mantener nuestro trabajo, la adaptación al cambio es esencial. Cambio significa
progreso. Sin adaptación, la rutina lo controlará todo. Y la rutina es enemiga del progreso.
Nuestra tarea es desenvolvernos de manera variable frente a los cambios, y conseguir de ellos
un progreso tan completo como sea posible.