Los costos de producción es el conjunto de inversiones o erogaciones
por los bienes y recursos en que la empresa incurre para obtener el
producto final en condiciones para ser comercializado el cliente final.
Producir un bien o mercancía requiere de materias primas, mano de
obra, gastos de energía y una serie de erogaciones que en su conjunto
constituyen los costos de producción.
Para la empresa es esencial llevar un control de los costos de
producción a fin de determinar con exactitud lo que cuesta fabricar
cada producto, para así poder establecer una política de precios
adecuada.
Clasificación de los costos de producción.
Los costos se clasifican de diferentes formas a fin de tener un mejor
entendimiento de ellos y poder fijar políticas más precisas.
Costos fijos.
Los costos fijos son aquellos pagos o erogaciones que se deben hacer
siempre independientemente del nivel de producción.
Los costos fijos deben ser pagados así la empresa produzco poco,
mucho o nada, como el caso de los arrendamientos.
Costos variables.
Los costos variables son aquellos que varían según el nivel de
producción, de manera que entre más se produzca más costos se
deben asumir.
Un ejemplo de costos variables es la materia prima, cuya cantidad
depende del nivel de producción.
Costo total.
El costo total es la suma de los costos fijos más los costos variables.
Costo marginal.
El costo marginal es el costo total en que se debe incurrir si se quiere
producir una unidad adicional.
Para producir determinada cantidad de unidades se debe incurrir en
ciertos costos, pero en algunos casos producir una unidad adicional
tiene un costo diferente, a veces inferior.
Por ejemplo, producir 10 unidades cuesta $50 por cada unidad, pero si
producimos 11 unidades, el costo por unidad puede ser de $45,
generalmente en razón a que el costo fijo es el mismo que se distribuye
entre más unidades producidas.
El costo marginal permite determinar el nivel óptimo de producción
para aprovechar al máximo la infraestructura e inversión de la
empresa.
Costos directos.
Los costos directos son aquellos que se incorporan directamente al
producto final, que están presentes en él.
Tal es el caso de la materia prima, como en el caso del pan, donde la
harina de trigo, que es su materia prima, hace parte del pan.
Costos indirectos.
Los costos de producción indirectos son aquellos que son necesarios
para producir el bien, pero que no necesariamente están presentes en
el producto final.
Un ejemplo de los costos indirectos es el arrendamiento, la energía, la
mano de obra de los empleados encargados del diseño, control de
calidad, etc.
Sistemas de costo o costeo.
Sabemos qué es un costo, ahora resta determinar ese costo, para lo
cual existen diferentes sistemas o métodos para su determinación.
¿Qué es un sistema de costos?
El sistema de costos es un conjunto de elementos y procedimientos
que permiten gestionar los costos de producción de una empresa.
Tal es el caso por ejemplo del sistema de costos estimados, estándar,
etc.
Se trata de utilizar el sistema que permita determinar de la forma más
relista el costo de producción a fin de conocer cuánto es lo que cuesta
producir cada unidad de producto.
Diferencia entre el costo de venta y costo de producción
Los costos de venta y producción son diferentes, siendo el primero
propio de las empresas comercializadoras y el segundo de las
empresas manufactureras.
Los costos para producir y vender son diferentes.
El costo de venta hace referencia al costo de vender un producto, en
tanto el costo de producción hace referencia al costo en que se incurre
para producir un bien.
Hay empresas que venden productos fabricados por terceros, y otras
que producen los bienes, y cada una incurre en un costo.
Por ejemplo, la empresa que fabrica zapatos incurre en una serie de
costos para producir esos zapatos, entre los que se pueden enumerar
materia prima, mano de obra, costos indirectos de fabricación, etc., y
esos costos son los que conforman los llamados costos de producción.
La empresa que comercializa los zapatos al público, no los produce por
tanto no incurre en costos de producción, sino que incurre en el costo
de venta, pues se limita a comprarlos para luego comercializarlos
Para comercializar un producto hay que comprarlo, lo que por
supuesto tiene un costo, ya que se compra a un precio para vender a
otro, de manera que la venta que se hace tiene un costo para el
comerciante, que es el que pagó por adquirir el bien vendido.
Cada costo se determina de una forma diferente pues corresponde a
conceptos diferentes, y tienen objetivos diferentes.
Cómo determinar el costo de producción y venta
Los costos de producción y venta son necesarios pues sin ellos no se
puede producir ni vender nada, y la empresa debe determinarlos
correctamente, a fin de poder fijar un precio de venta adecuado.
Aspectos generales.
Para que una empresa se mantenga a lo largo del tiempo, debe ser
rentable. Existen dos factores fundamentales que determinan la
rentabilidad de una empresa: los ingresos y los costos. En la medida
que una empresa pueda maximizar sus ingresos (aumentar sus
ventas), estará también incrementando la posibilidad de ser rentable.
En la medida que una empresa pueda reducir sus costos de
producción, incrementa la posibilidad de obtener mayores ganancias.
De la capacidad para interrelacionar adecuadamente estos dos
factores, se determina si una persona tiene o no habilidades
gerenciales.
Determinar el costo de producción.
Para ilustrar la determinación de costo de protección, lo explicaremos
mejor con un ejemplo.
Benjamín ha decidido poner su empresa de mermeladas. Para esto ha
contratado a tres personas que le ayudarán a preparar las
mermeladas. Le ha puesto un sueldo fijo a cada uno de $90.
Venderá sus mermeladas en un pequeño local que encontró para
alquilar. Benjamín, según sus estudios en Costos, de la carrera de
Agroindustrias sabe que es importante determinar los costos de
producción para saber a qué precio deberá vender sus mermeladas.
Benjamín ha decidido calcular sus costos fijos, sus costos variables, el
costo total, y el costo variable.
Para ello, el primer paso que realizó, fue dividir sus costos, en fijos y
variables. Dentro de los costos fijos enumeró a los sueldos de los
empleados ($270 en total), sueldo de Benjamín ($130 en total), alquiler
del local ($350), servicios básicos ($200) y mobiliario ($95). En sus
costos variables, contempló: frutillas ($250), piña ($200), naranjas
($220), azúcar ($100), envases ($90), gas ($36).
Sumando todos los costos, tenemos que el costo total de Benjamín
asciende a los $2.121.
Para determinar el costo unitario, Benjamín ha proyectado que
venderá 450 mermeladas. Dividimos entonces $2.121 entre $ 450, y
nos resulta como costo de producción de un solo frasco de mermelada
$ 4,71.
Con este ejemplo práctico y sencillo queremos dar a entender los
elementos más importantes que se toman en cuenta para determinar
el costo de producción. Éstos son: los materiales utilizados, la mano de
obra directa, y los gastos indirectos de producción.
Cómo determinar el costo de ventas
Una vez sabemos cómo calcular el costo de producción, el siguiente
paso es determinar el costo de ventas. Es decir, a qué precio voy a
vender mi producto.
Haciendo caso a lo primero que encontramos en internet o atendiendo
a una simple lógica podemos deducir que, para calcular el costo de
ventas, simplemente tendríamos que agregar el margen de utilidad
que queremos obtener al costo de producción.
Tomando el ejemplo de Benjamín. Si el costo unitario de producción es
$4,71 y queremos obtener un 20% de ganancia, tenemos que Benjamín
debería vender sus mermeladas a $5,65.
Sin embargo, la forma correcta de calcular el costo de ventas no es
aplicar la fórmula:
(Error) Costo de ventas: Precio = costo de producción + (costo de
producción x margen de utilidad)
Sino más bien, la fórmula correcta sería:
(Forma correcta) Costo de ventas: Precio=Costo de producción / (1-
margen de utilidad-en porcentaje). Con lo cual, nuestro costo adecuado
de ventas sería: 5,8875.
De esta manera, nos deja un margen de espacio para utilizarlos en
promociones y ofertas especiales, donde se suelen aplicar descuentos
en los precios de los productos.
Un pequeño detalle que, si no lo tomamos en cuenta, puede ocasionar
miles de dólares en pérdidas para la empresa.
Qué es un costo fijo.
Un costo fijo es una erogación en que la empresa debe incurrir
obligatoriamente, aun cuando la empresa opere a media marcha, o no
lo haga, razón por la que son tan importantes en la estructura
financiera de cualquier empresa.
Un costo fijo se deber pagar independientemente de los ingresos que
tenga la empresa, de manera que son costos que no dependen de los
ingresos que genere la empresa y por eso son tan importantes.
Un costo fijo, que ni sube ni baja, puede ser positivo o negativo
dependiendo de las circunstancias de cada empresa.
Ejemplo de costos fijos.
Un costo fijo es por ejemplo de arrendamiento, puesto que este, así no
se venda nada, hay que pagarlo.
Por ejemplo, si un comerciante paga $2.000 de arrendamiento por el
local comercial, pagará lo mismo todos los meses así venda mucho o
venda poco.
Si vende 10.000 unidades, por ejemplo, pagará igual que si vende
50.000 unidades al mes, de manera que entre más vende menor será
el costo fijo por unidad, y caso contrario, entre menos venda, mayor
será el costo fijo por unidad.
Otros costos fijos que tenemos son casi todos los pagos laborales,
servicios públicos, seguros, etc.
Quizás el principal componente de los costos fijos es la mano de obra,
por tanto, no es de extrañarnos que cada día las empresas luchen por
una mayor flexibilidad laboral que les permite ir convirtiendo esos
costos fijos en variables.
Gestión de los costos fijos.
Los costos fijos representan un verdadero problema para las
empresas, principalmente cuando por alguna razón sus ingresos o
productividad disminuyen, ya que en cualquier caso tendrán que
seguir asumiendo los costos fijos, y a nadie le hace gracia que mientras
los ingresos bajen los costos no.
Es por ello que las empresas hacen todo lo posible por disminuir la
proporción de costos fijos, puesto que ello le permite adaptarse mejor
a los altibajos operativos.
Cuando los costos fijos son elevados, en un periodo poco productivo la
empresa puede presentar pérdidas, algo que se puede evitar si los
costos fijos se pudieran disminuir en la medida en que la producción
disminuye, propiedad que tienen los costos variables.
Lo ideal para una empresa sería que sus costos estuvieran en función
de los ingresos producidos, es decir que sólo tuvieran costos variables,
algo que es imposible, aunque sí es posible trabajar con un mínimo de
costos fijos, y ese debe ser el objetivo de una buena gestión de costos.
Nivel ideal de costos fijos.
Como ya señalamos, los costos fijos no son buenos ni malos por
definición, pues depende de muchas circunstancias, y de hecho, el
apalancamiento operativo se basa precisamente en transferir costos
variables a fijos.
El costo fijo se considera positivo cuando la empresa puede
incrementar producción sin incrementar los costos fijos, y es negativo
cuando se disminuye producción sin disminuir los costos fijos.
Por supuesto que entre menor sea el costo fijo es más fácil alcanzar el
punto de equilibrio, pues se requieren menos ingresos para cubrir esos
costos fijos.
Qué es un costo variable.
Un costo variable es aquel que cambia según la empresa incremente o
disminuya la producción o comercialización de productos.
Todo aquel costo que aumenta o disminuye según aumente o
disminuya la producción, se conoce como costo variable.
Los costos variables se incrementan cuando se incrementan las ventas,
pues están directamente relacionados con ellas.
Ejemplo de costos variables.
Un ejemplo claro de costo variable es la materia prima, puesto que
entre más unidades se produzcan de un bien determinado, más
materia prima se requiere, o caso contrario, entre menos unidades se
produzcan, menos materia prima se requiere.
Igual sucede con los envases y empaques, puesto que su cantidad
depende directamente de las cantidades de bienes producidos.
Si para hacer una camisa se requiere un metro de tela, si hacemos 10
camisas requeriremos de 10 metros de tela, así que la cantidad de tela
a comprar dependerá de la cantidad de camisas a fabricar.
Importancia del costo variable.
El costo variable es importante, puesto que este permite maximizar los
recursos de la empresa, en razón a que sólo requerirá de los costos
que estrictamente se requieran para la producción, según su nivel.
Los costos de producción de una empresa serán más eficientes entre
mayor sea el porcentaje de costos variables.
Una empresa que hipotéticamente tuviera un 100% de costo variable,
quiere decir que si en un mes no produce nada, tendrá cero costo, pero
si sus costos variables fueran de un 50%, en un mes que no se produzca
nada, en el que no se obtenga ningún ingreso, aun así tendrá que
correr con un alto costo fijo.
Optimización del costo variable.
Los costos variables como la mano de obra o incluso materia prima,
pueden ser optimizados a fin de lograr una mayor productividad a
partir de los mismos recursos.
La empresa puede optimizar recursos para que el rendimiento de la
materia prima se incremente, de manera que se produzcan más
unidades a partir de la misma cantidad de materia prima.
O puede conseguir que una máquina o un empleado produzca más
unidades en un mismo periodo de tiempo.
La optimización del costo variable debe ser un trabajo constante a fin
de mejorar la productividad de la empresa y de paso su rentabilidad.
https://www.youtube.com/watch?v=yyQ4WhXpO8k
https://www.youtube.com/watch?v=emOm-CVGnjg
EL KÁRDEX COMO HERRAMIENTA CONTABLE
La información, la valorización y el control de un gran número de existencias
han constituido siempre un problema para las empresas. Para dar solución
a este problema y conseguir una eficaz gestión del almacén es que se ha
creado el kárdex (en el sector público del Ecuador se conoce como
Existencias Valoradas de Almacén), que es una tarjeta donde se registra, en
base a la documentación correspondiente, el movimiento de las entradas y
salidas de las mercaderías que nos ayudará a obtener en forma inmediata
su saldo físico, así como también su valor respectivo.
Es recomendable que se lleve en un área distinta a la del almacén, que
podría ser Contabilidad. En estos tiempos tecnológicos el kárdex se ha
computarizado dejando de lado el aspecto manual y la tarjeta física, se ha
creado ahora software especializado o se puede crear uno con el Excel, pero
no por eso se debe dejar de conocer sus fundamentos.
En realidad es sencillo, pero su utilidad es enorme, informa con exactitud,
en cualquier fecha, la cantidad y el valor de las existencias, siempre y
cuando sean correctos los ingresos dados.
Las matemáticas usadas son aritméticas, el único problema que puede
presentarse es cuando llega un nuevo lote de mercaderías a un precio de
costo diferente al que se tenía.
Ejemplo: el saldo de un bien X al 20 de noviembre es de 4.000 kilogramos
(kg) a $ 11 cada kilo, lo que da un total de $ 44.000. El 20 de julio ingresa un
nuevo pedido de 6,000 kg pero a un nuevo precio de $ 12 el kilo.
Existen diversos métodos para su valuación, los más usados son:
a) Método PEPS o FIFO, primeras entradas, primeras salidas.
b) Método UEPS o LIFO, últimas entradas, primeras salidas.
c) Precio Promedio o Promedio Ponderado.
Los métodos a) y c) son aceptados por la autoridad tributaria, el método b)
ha sido derogado.
Método PEPS (primero en entrar, primero en salir) o FIFO (First In, First
Out), es un método que se basa en el criterio lógico que indica que debe
salir lo que ha entrado en primer lugar para evitar la obsolescencia o el
deterioro del producto.
Método UEPS (último en entrar, primero en salir) o LIFO (Last In, First Out),
el último en llegar será el primero en salir, es decir, una entrega de
mercadería contraria al método anterior. Este método es considerado
demasiado conservador porque mantiene los activos bajos, determinando
consecuentemente menores utilidades y menores impuestos.
Método del Precio Promedio (Promedio Ponderado), hay una actualización
constante de los precios después de cada adquisición. Su fórmula es igual
a:
MODELOS ECONÓMICOS
Los modelos económicos son herramientas que permiten
simplificar la relación entre variables que explican el
funcionamiento de la economía, o bien de una parte de ella.
Son indispensables para estudiar fenómenos que de por sí
son muy complejos, enfocándose exclusivamente en las
variables de mayor relevancia y simplificando de forma
considerable el análisis.
Usos que tienen los modelos económicos
Como bien dice su definición, su principal función es reducir
las variables que afectan a un proceso económico a las más
relevantes, facilitando el estudio y permitiendo su aplicación
a casos potencialmente reales. Si a la hora de estudiar
cualquier fenómeno económico se incluyen todas las
variables que afectan o pueden llegar a afectar a su
integridad, es prácticamente imposible realizar el análisis, ya
que la complejidad y el volumen de información serían
inviables.
Precisamente para evitar estos inconvenientes se utilizan los
modelos económicos, a los cuales podemos atribuir los
siguientes usos:
Diseñar las políticas económicas de un país. Permiten a los
Estados elaborar sus políticas económicas a través de
modelos que se basan en variables como inflación, tipos de
cambio, etc.
Predecir los posibles futuros cambios de comportamiento en
las variables. Gracias a análisis continuados sobre ciertos
fenómenos económicos, se puede estimar cómo van a
cambiar las variables económicas y en qué condiciones lo
harán.
Identificar posibles fenómenos o situaciones particulares.
Los modelos económicos permiten a los economistas
estudiar la situación económica de cada país, por lo que
podrán analizar su desarrollo para diagnosticar cualquier
posible fenómeno de gran impacto (por ejemplo, recesiones
económicas).
Entender cómo y por qué se relacionan las variables
económicas. Gracias a los distintos modelos y sus diversas
aplicaciones en cada campo de la economía, se puede
estudiar cómo se relacionan las variables entre ellas y qué
resultados tendrá hacerlo entre unas y otras.
Clases de modelos económicos
A la hora de clasificar los modelos económicos, podemos
distinguir entre dos tipos: macroeconómicos y
microeconómicos.
Modelos macroeconómicos
Se centran en estudiar variables o fenómenos que afectan
conjuntamente a la situación económica y financiera de un
país, como la balanza de pagos, el nivel de inflación, las
exportaciones e importaciones, etc. Son utilizados para
diagnosticar la economía de la nación en conjunto, y pueden
ser determinantes a la hora de fijar políticas monetarias y
fiscales, o en la toma de importantes decisiones para el
desarrollo del propio país.
Modelos microeconómicos
Su estudio se centra en casos mucho más específicos que
los macro, enfocando su estudio en los agentes individuales
de la economía (empresas, inversores, clientes, entre otros).
A través de modelos como el de oferta y demanda, tiene en
cuenta elementos básicos como los precios, la demanda y
oferta de bienes y los mercados.
Ventajas e inconvenientes del uso de modelos
económicos
Dentro de la parte positiva, podemos destacar que los
modelos permiten facilitar la comprensión de fenómenos o
procesos económicos extremadamente complejos. Hay
muchos factores cuyas relaciones pueden suponer estas
complicaciones, como pueden ser la escasez de recursos,
las barreras y normativas legales o las restricciones
medioambientales.
Todos estos aspectos pueden hacer que los fenómenos
económicos se conviertan en imposibles de estudiar en su
totalidad, ya que implicaría tomar en cuenta demasiadas
variables a la vez.
Tenemos que recordar que estamos frente a modelos que
simplifican la realidad, por lo que hay que hacer una
selección precisa de los factores y aspectos que se van a
tener en cuenta. Cada modelo estudia uno o varios
conceptos económicos y, dependiendo de la naturaleza de
esos conceptos, necesitarán ser analizados con unas u otras
variables.
En este apartado entra la parte negativa de los modelos
económicos, ya que no siempre se consigue seleccionar la
información precisa que garantice un estudio completo de la
situación.
Al simplificar la realidad se están obviando o reduciendo la
importancia de muchas variables, y puede que esos
aspectos que se hayan simplificado sean relevantes para
nuestro estudio, por lo que se pueden llegar a producir
conclusiones erróneas o incompletas.
Modelos económicos actuales
El paso del tiempo ha hecho que surjan diferentes modelos
económicos, pero es cierto que no todos siguen utilizándose
tan a menudo. En la actualidad, los modelos más utilizados
son los siguientes:
Modelo capitalista. Se fundamenta en la propiedad privada
y no pública, donde el mercado asigna los recursos y el
capital se encarga de generar riqueza. Promueve la
búsqueda del beneficio y la competencia en los mercados.
Modelo socialista. Se considera contrario al capitalismo,
basándose en la defensa de la propiedad pública frente a la
privada. Defiende el reparto igualitario de la riqueza, la
planificación de las economías y la búsqueda de la justicia
social.
Economías mixtas. Es el sistema más utilizado, en el que
se combinan los dos anteriores: sector privado y sector
público. La oferta y la demanda definen el mercado, mientras
el Estado tiene un carácter corrector a la hora de cubrir fallas
en el mercado y aplicar impuestos y subvenciones.
Los modelos económicos son una gran herramienta para
comprender, de manera sencilla, el funcionamiento de una
economía o un mercado, ya que permiten, en muchos casos,
simplificar con precisión las variables más importantes que
determinan los procesos y fenómenos que pueden ocurrir en
el desarrollo de las economías.
OFERTA Y DEMANDA
Oferta: se define como todos los bienes y servicios
disponibles en el mercado que los socios comerciales
pueden adquirir a cambio de dinero, bienes materiales u
otros servicios.
Demanda: es el término complementario de la oferta.
Designa la necesidad real de determinados bienes o
servicios que tienen potenciales socios comerciales como
empresas u hogares particulares.
A menudo, lo primero que se nos viene a la cabeza son los
bienes de consumo (como los que nos solemos encontrar en
los comercios), pero el término se usa en un sentido mucho
más amplio y también se aplica a la mano de obra, el tráfico
de bienes, divisas, materias primas, etc.
La ley de la oferta y la demanda es el principio básico sobre
el que se basa una economía de mercado. Este principio
refleja la relación que existe entre la demanda de un
producto y la cantidad ofrecida de ese producto teniendo en
cuenta el precio al que se vende el producto.
Así, según el precio que haya en el mercado de un bien, los
oferentes (los que venden) están dispuestos a fabricar un
número determinado de ese bien. Al igual que los
demandantes (los que compran) están dispuestos a comprar
un número determinado de ese bien, dependiendo del
precio.
El punto donde existe un equilibrio porque los demandantes
están dispuestos a comprar las mismas unidades que los
oferentes quieren fabricar, por el mismo precio, se llama
equilibrio de mercado o punto de equilibrio.
Según esta teoría, la ley de la demanda establece que,
manteniéndose todo lo demás constante (ceteris paribus), la
cantidad demandada de un bien disminuye cuando el precio
de ese bien aumenta. Por el otro lado, la ley de la oferta
indica que, manteniéndose todo lo demás constante (ceteris
paribus), la cantidad ofrecida de un bien aumenta cuando lo
hace su precio.
Así, la curva de la oferta y la curva de la demanda muestran
como varía la cantidad ofrecida o demandada,
respectivamente, según varía el precio de ese bien.
¿Cómo se alcanza el punto de equilibrio?
Para entender cómo se puede llegar al punto de equilibrio
hay que hablar de dos situaciones de exceso:
Exceso de oferta: Cuando existe exceso de oferta, el precio
al que se están ofreciendo los productos es mayor que el
precio de equilibrio. Por tanto, la cantidad ofrecida es mayor
que la cantidad demandada. Con lo consiguiente, los
oferentes bajarán los precios para aumentar las ventas.
Exceso de demanda: Por el lado contrario, cuando existe
escasez de productos, significa que el precio del bien
ofrecido es menor que el precio de equilibrio. La cantidad
demandada es mayor que la cantidad ofrecida. De modo que
los oferentes aumentarán el precio, dado que hay muchos
compradores para pocas unidades del bien para que el
número de demandantes disminuya, y se establezca el
punto de equilibrio.
Representación gráfica de la ley de oferta y demanda
Trasladando a un gráfico los comportamientos de la oferta y
demanda que acabamos de explicar, se comprende que la
curva de oferta (O, línea azul) sea creciente y la curva de
demanda (D, línea roja) sea decreciente. El punto donde se
cruzan se conoce como equilibrio de mercado.