DERECHO ADMINISTRATIVO
(del latín ad "junto a", y ministrare, "manejar las cosas comunes") es la rama del derecho
público que regula la organización, funcionamiento, poderes y deberes de la
Administración pública y las consiguientes relaciones jurídicas entre la Administración y
otros sujetos. A Quel que comprende la organización y el funcionamiento de toda forma
de administración pública. Por extensión, suele ser también aplicable a la actuación
materialmente administrativa de los demás poderes del Estado y de todos esos entes del
sector público. Y todo ello, desde la doble perspectiva de procurar la eficacia de las
Administraciones, pero también garantizar los derechos de los particulares en sus
relaciones con ellas.
UBICACION DEL DERECHO ADMINISTRATIVO EN LA SISTEMATIZACION JURIDICA
Impacto de las nuevas tecnologías
En los últimos años el derecho administrativo ha tenido que asumir la incorporación de las
nuevas tecnologías en la Administración pública o lo que es lo mismo: la aparición de la
Administración pública electrónica.
El principal desafío para el derecho administrativo ante estos cambios ha sido adaptar y
ampliar el marco legal existente para mantener las mismas garantías jurídicas que existen
en el papel también en la vía electrónica.
En algunos casos, como España, se ha ido más allá elevando la relación por medios
electrónicos a un derecho para el ciudadano y obligación para la Administración. Este
ejemplo se concretó con la entrada en vigor de la Ley de Acceso Electrónico de los
Ciudadanos a los Servicios Públicos que reconoce este derecho desde el 31 de diciembre
de 2009. A partir del 2 de octubre de 2016, dicha norma es derogada por la nueva Ley del
Procedimiento Administrativo Común, que da un paso más y establece la tramitación
electrónica como la actuación habitual de las Administraciones.
RELACION DEL DERECHO ADMINISTRATIVO CON OTRAS RAMAS DEL DERECHO PUBLICO
INTERNO Y EXTERNO
RELACIONES CON EL DERECHO PENAL
Las decisiones de los agentes de seguridad son actos administrativos cuya presunción de
legitimidad, ejecutoriedad, etc., son objeto de estudio por el derecho penal y el derecho
administrativo; lo mismo ocurre con el derecho penitenciario, la situación material de las
cárceles, etc. Así lo analizamos en su lugar. La actuación de los organismos de seguridad,
tanto policiales como penitenciarios, es también una de las causas más frecuentes de
responsabilidad del Estado, tanto interna como internacional. Nuestras fuerzas de
seguridad, sobre todo las provinciales, no son instruidas ni equipadas suficientemente
para el uso no letal de la fuerza, con las consiguientes pérdidas en vidas personales que
cabe esperar de su accionar. La responsabilidad es de las autoridades políticas que no
realizan esa instrucción y equipamiento adecuados, ni generan sistemas efectivos de
Asuntos Internos que se ocupen del monitoreo directo del accionar policial. El derecho
penal sufre, al igual que el administrativo, un crecimiento normativo acelerado61 y “una
confusión de planos —nada inofensiva—” entre el deber ser y el ser de la ley como fuente
normal. El delito cometido por el funcionario es tratado más levemente que el delito de
un particular, a pesar de que formalmente las normas sean más severas con el primero. Es
el fenómeno que con justeza ha sido denominado “administrativización del derecho
penal.” La respuesta a los abusos toma ribetes criticables, en que la única respuesta que
imagina el poder político es el pase a retiro, o incluso rotación, de la máxima autoridad de
la fuerza y nada más.
Derecho Constitucional.
La Constitución es el aspecto estático de la vida del Estado, y el Derecho Administrativo la
fase activa del Estado; el Derecho Administrativo vendría a ser como una especie de
Derecho Procesal de la Constitución, porque al Derecho Administrativo le corresponde la
ejecución de la Constitución en la materia objeto de su regulación. Corresponde al
Derecho Administrativo el estudio de los principios y leyes concernientes al
funcionamiento de los despachos del Ejecutivo Judicial y a la creación, organización y
funcionamiento de los Institutos oficiales autónomos, así como todos los preceptos que se
engloban al ejercicio y a las limitaciones de las garantías que nombra la Constitución.
- Con el Derecho Penal.
Al igual que el Derecho Penal contiene hechos punibles, penas y sanciones, así. La
aplicación de las penas es función del Derecho Administrativo como las establecidas en la
antigua Ley de Salvaguarda del Patrimonio Público.
- Con el Derecho Procesal:
El Derecho Procesal comprende el conjunto de normas que regulan la actividad
jurisdiccional del Estado. Ahora bien, además de los litigios de carácter civil y penal,
existen las controversias administrativas esto es, los litigios que tienen su origen en los
actos de la administración, entendiéndose por materia contencioso administrativo el
conjunto de preceptos jurídicos que rigen la solución por la vía jurisdiccional, de los litigios
administrativos.
Con el Derecho Financiero:
Los órganos y las formas de aplicación de las leyes financieras son de carácter
administrativo. Todos los principios sobre el Estado de un país, centralización,
responsabilidad, función pública, referente a la organización y actividad financiera, son del
dominio del Derecho Administrativo.
CON EL DERECHO MINERO:
Su relación es que en vista de que el régimen legal de las minas es un órgano autónomo y
con naturaleza de público su estructura está conformada por el Derecho administrativo.
CON EL DERECHO FISCAL:
En principio, la materia fiscal estaba incorporada a las regulaciones del Derecho
Administrativo, pero luego se consideró una disciplina jurídica autónoma. Sin embargo, los
preceptos legales de naturaleza fiscal son cumplidos por autoridades administrativas.
RELACIONES CON EL DERECHO INTERNACIONAL:
Explicamos antes que el derecho administrativo no es solamente derecho interno, sino
también derecho administrativo internacional, o alguna de las otras denominaciones que
se van poniendo sucesivamente en boga, como mundial o global. Ya hemos visto que
existe un creciente régimen jurídico internacional, no solamente en materia de derechos
humanos, ambiental, comunitario sino también penal. No importa demasiado dónde
ubiquemos temáticamente su estudio, pero sí importa que no desconozcamos el hecho
evidente que es cada vez más creciente la cantidad de normas internacionales a las que
nos sometemos y que desde luego nos resultan operativamente obligatorias. A veces
intentamos incumplirlas, directa o indirectamente, pero las sanciones del derecho y la
comunidad internacionales existen y operan. Es creciente también, en efecto, la
importancia del derecho penal internacional y la jurisdicción universal en materia de
crímenes de lesa humanidad en general, o narcotráfico, lavado de dinero y corrupción en
particular, etc
ANEXOS