TRANSLOCACIÓN BACTERIANA
CONCEPTO
La traslocación bacteriana se define como el paso de bacterias intestinales de la luz
intestinal a los ganglios linfáticos mesentéricos y otros órganos extraintestinales. Se
produce cuando quedan interrumpidos los mecanismos fisiológicos de protección contra
la translocación por disminución del flujo sanguíneo del mesenterio o por alteración de
la estructura y funcionamiento del intestino por diversas causas, asociado con una
alteración en la respuesta inmune del paciente. La traslocación bacteriana representa una
ruptura del normal equilibrio huésped/flora intestinal, dando lugar a una respuesta
inflamatoria autoperpetuada y finalmente a la infección (Casado & González, 2017).
AGENTE ETIOLÓGICO
Las bacterias que más se aíslan en casos donde ocurre translocación bacteriana son los
bacilos gramnegativos aerobios entéricos de la familia de las enterobacterias, entre los
que se destacan: Escherichia coli y Klebsiella pneumoniae, así como otras bacterias
intestinales grampositivas como Enterococcus faecalis; hay que tener también en cuenta
la posibilidad de aislamiento de bacterias anaerobias (García & Acosta, 2015).
PATOGENIA
La translocación bacteriana implicaría el concurso del macrófago, cuya actuación más
sobresaliente sería el transporte de la bacteria u otro microorganismo desde el territorio
digestivo hasta regiones extraintestinales. Adicionalmente, la modificación experimental
de la permeabilidad de la membrana mucosa digestiva mediante lipopolisacáridos ha
permitido el incremento de los fenómenos de translocación bacteriana.
La IgA parece afectar a los procesos de adherencia bacteriana, mientras que la IgM y la
IgG podrían promover la translocación bacteriana facilitando los mecanismos de
endocitosis y fagocitosis celular. Por otra parte, los mecanismos de inmunidad celular
cuentan como factores influenciadores de los mecanismos de translocación bacteriana por
el fallo en los procesos de muerte intracelular (Nodarse, 2015).
FACTORES PREDISPONENTES
Los factores que pueden promover la traslocación bacteriana son fundamentalmente el
sobrecrecimiento bacteriano intestinal, sobre todo, en relación con la alteración de la
motilidad intestinal, así como los cambios estructurales de la mucosa intestinal y el
incremento de la permeabilidad intestinal (Casado & González, 2017).
MÉTODOS DIAGNÓSTICOS
La identificación bacteriológica de gérmenes entéricos translocados a los ganglios
linfáticos mesentéricos, bazo, hígado y sangre, se realiza mediante el cultivo de éstos y
se utilizan medios adecuados para el crecimiento de bacterias aerobias y anaerobias.
Las muestras se tomarán en el curso de la laparotomía y siempre que sea posible se
obtendrán fragmentos de dichos órganos, los que serán macerados antes de ser cultivados
para asegurar una buena recuperación de bacterias.
La sangre para cultivo se obtendrá de la vena porta, así como de venas periféricas, antes
y después de esta. Es también posible tomar muestra de la secreción peritoneal con un
hisopo, inmediatamente después de abrir la piel. De todas esas muestras la que mejores
resultados brinda es el cultivo de tejidos, fundamentalmente a partir del ganglio linfático
mesentérico (Nodarse, 2015).
TRATAMIENTO
Lo más efectivo es el controlar la enfermedad de base, la dieta es una de las medidas más
probadas para controlar tanto una barrera intestinal alterada como la translocación
bacteriana. Los probióticos (diferentes especies de Lactobacillus) pueden proteger al
intestino de la TB inhibiendo el crecimiento de Gram negativos y de bacterias patógenas,
atenuando la adherencia y la invasión de bacterias enterovirulentas en las líneas celulares
intestinales humanas, mejorando la secreción de IgA y estabilizando la barrera epitelial
intestinal (García & Acosta, 2015).
El uso de antibióticos sigue siendo una estrategia eficaz para la gestión de estas
complicaciones. Sin embargo, están surgiendo otras alternativas en el intento de evitar el
impacto adverso de la terapia antibiótica sobre la composición y la función de la
microbiota, dada su importancia en mantener la homeostasis intestinal. Estas estrategias
incluyen el uso de formulaciones previas, probióticos o simbióticos, y el trasplante fecal
experimental destinado a restablecer dicha homeostasis en pacientes con cirrosis
descompensada (Gómez & Such, 2016).
PREVENCIÓN
Se han sugerido diversos métodos para evitar la translocación bacteriana: tratar los
factores desencadenantes o favorecedores, evitar siempre que sea posible la nutrición
parenteral en beneficio de la vía enteral y la administración de antibióticos. La
administración de antibióticos ha demostrado su utilidad en diferentes situaciones. En el
campo de la gastroenterología destacan la prevención de la infección del tejido
pancreático necrótico en las pancreatitis graves y la profilaxis de infecciones bacterianas
en las enfermedades hepáticas, principalmente insuficiencia hepática fulminante y
cirrosis. Uso de probióticos y prebióticos. (Soriano & Guarner, 2013)
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Casado, M., & González, J. (2017). ecured. Obtenido de
https://www.ecured.cu/Translocaci%C3%B3n_bacteriana
García, A., & Acosta, J. (2015). scielo. Obtenido de
https://scielo.isciii.es/pdf/nh/v22s2/funcion2.pdf
Gómez, I., & Such, J. (12 de 2016). elsevier. Obtenido de https://www.elsevier.es/es-
revista-gastroenterologia-hepatologia-14-articulo-microbioma-traslocacion-
bacteriana-cirrosis-S0210570515002903
Nodarse, R. (08 de 2015). scielo. Obtenido de
http://scielo.sld.cu/pdf/mil/v29n3/mil08300.pdf
Soriano, G., & Guarner, C. (2013). elsevier. Obtenido de https://www.elsevier.es/es-
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