_ __ _ _ _ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ _ _ Juan Carlos Mantero: Turismo Cultural. .
Turismo cultural
Apreciaciones respecto de la actividad
comentarios a propósito de Argentina.
Juan Carlos Mantero
cultural que nos ha inducido no pocas reflexio-
El estudio se realizó primordialmente en nes y la secuencia en la consideración del tema,
consideración del turista potencial que habita el sin perjuicio de las contribuciones que en cada
área metropolitana de Buenos Aires en el propó- instancia se reconocen a los diferentes espe-
sito de dar a conocer un singular paisaje natural cialistas y de las aportaciones que resultan del
y cultural del país , paradójicamente no bien co- estudio del territorio interior bonaerense.
nocido ni valorado por los argentinos.
1. Introducción
Sin perjuicio de aquella finalidad especí-
fica , la apertura a la problemática del turismo cul- El turismo cultural se define como un
tural impuso introducirse en el tema, suscitando desplazamiento (de al menos una pernoctación)
una serie de definiciones y reflexiones que tras- cuya motivación principal es ampliar sus hori-
cienden el propósito indicado y pueden contribuir zontes, buscar conocimientos y emociones a
a la construcción de un pensar el turismo cultural, partir del descubrimiento de un patrimonio y de
desde nuestras singulares y diferenciales realida- su territorio (Origet du Cluzeau, 1998), aunque
des. En tal sentido, se incluyen comentarios y por extensión incluye otras formas de turismo
proposiciones respecto del estado de la actividad que comprenden instancias culturales sin ser la
del turismo cultural en Argentina y en el interior motivación principal , es decir donde supone
bonaerense objeto de recientes estudios. practicas ocasionales.
Inspira la difusión de las presentes En tal sentido, cabe definirle como una
consideraciones. sustentadas en la bibliogra- práctica cultural que requiere de un desplaza-
fía consultada y en la reflexión inducida , el miento, desplazarse para conocer.
propósito de realizar una apertura a la proble-
mática del turismo cultural cuyo desarrollo, to- Al definir al patrimonio como objeto
davía incipiente en Argentina, digno de reco- de turismo cu ltural cabe considerarle como
nocimiento en otros pa íses latinoamericanos, los componentes materiales e inmateriales de
puede contribuir a una aproximación diferente la identidad de toda sociedad humana, elabo-
a través de opciones inéd itas. rados, transmitidos y reactualizados sobre un
territorio , bienes y saberes organizados cons-
Cabe reconocer el aporte del texto de titutivos de la identidad y las diferencias entre
Claude Origet du Cluzeau respecto del turismo los grupos humanos.
El patrimonio, objeto de práctica cultu- sajes , hasta ahora entendida como una opera-
ral , comprende: ción con objetivos sociales y económicos princi-
palmente, debe tener en cuenta valores simbóli-
El patrimonio tangible, que remite a los si- cos del paisaje que cada cultura local le ha ido
atribuyendo (Pablo Palenzuela 2001 ).
tios consagrados a la cultura, obra y pro-
ducto del hombre, tales como museos, mo- El turismo cultural, ese desplazarse en
numentos, lugares y localidades de arte o el espacio para conocer, es además metáfora
de carácter, sitios arqueológicos, etc. del necesario desplazarse en el tiempo para co-
nocer y para prospectar a partir de testimonios
El patrimonio intangible, que remite a ex- que provocan y suscitan en cada persona sabe-
presiones y fiestas tradicionales y de sabe- res y sentires nuevos.
res-hacer del pasado y del presente
La noción de patrimonio, a nuestro cri-
2. Los usuarios del turismo cultural
terio. no solo remite a objetos y sucesos sino a
contextos y procesos, no refiere a aquello que Al analizar las motivaciones turísticas ti-
se ha consumado sino que comprende necesa- pológicas, considerando la motivación como el
riamente aquello que se genera , aquello que de- agregado de necesidad y motivo, luego de pon-
viene por acción espontánea o deliberada, indi- derar diversos antecedentes a propósito de es-
vidual y colectiva , de los seres humanos. tudios de motivaciones turísticas, de Borja Sole,
Casanovas Pla y Bosch Camprubi reconocen
Por tanto, definirle de tal modo, no ex- las motivaciones: clima - paisaje - cultura - cam-
cluye otros recursos con significación cultural , bio, exotismo - descanso, relax - contacto huma-
producto de la interpretación, acción y obra del
no - diversión - varios que describen el tipo de
ser humano, cuya presencia esta implícita en
turismo que se desea hacer, sin perjuicio de
los diversos turismos, donde no puede obviarse
el atributo cultural aunque pudiere tener un al- identificar factores de decisión: precio - accesi-
cance complementario. bilidad - equipo receptivo - publicidad - otros que
indican el modo de realizar el tipo de turismo de-
El enfoque cultural en contexto turístico seado (Borja Solé, 2002).
se presenta sobre un territorio, aquel que resul-
ta de desplazarse para conocer, de un turismo La incidencia del estilo de vida, pensa-
de descubrimiento, cuya presencia no es sufi- do para el producto turístico, plantea un análisis
ciente para discriminar un espacio turístico, en interesante. Así sustentado, invocando aportes
tanto es la disposición y la actitud que inspira la de diferentes autores (J. Mazanek y A. Yianan-
práctica turística aquella que le confiere el atri- kis - H. Gibson), se agrupan categorías cuya
buto cultural, sea en el litoral o el interior, en el mención se sustenta en motivaciones singulares
medio natural, rural o urbano. y remiten a quince mercados diferentes:
En rigor, el atributo es propio de las di-
sol y playa organizado
mensiones psico - sociales de la cultura, en tan-
sol y playa individual
to desarrollo y resultado de la actividad de la
persona, en expresión social, equivalente de la congresos y reuniones
noción de civilización, que hace a la diversidad viajes de incentivo
actual del turismo cultural, al contemplar el es- turismo social
pacio y el tiempo, el aquí y el allá, el ayer y el vacacional tradicional
presente, el arte y la técnica. turismo de salud
viajes de estudio
El turismo cultural se sustenta en la turismo cultural tradicional
apreciación antropológica del paisaje - escena- turismo cultural vivencia!
rio , en tanto patrimonio apropiable ... solo se deporte y aventura
conserva aquello que es percibido como factor turismo rural y agroturismo
de utilidad social, aunque a veces esa utilidad
turismo de negocios
conlleve el no uso rentabilista para reforzar su
ecoturismo y de naturaleza
función como referente de identificación colecti-
va. en consecuencia , la ordenación de los pai- turismo de elite
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Tipología de mercados que suponen mo- Así diferenciamos:
tivaciones básicas diferentes y permiten inferir di-
similes parámetros de comportamiento turístico. - Recurrentes (persistentes):
- Especialistas: motivados por un tema: el
En tanto que el fenómeno del turismo monotemático
es reconocible por sus prácticas y consumos, - Generalistas: motivados por varios temas:
remite a la consideración de los usuarios y mer- el omnitemático,
cados del turismo cultural. - Ocasionales (incidentales):
- Motivados por la alternativa o por la oca-
A fin de considerar la diversidad del tu- sión: el oportunista
rismo cultural cabria remitirse a los diferentes
temas objeto de consideración: A propósito de las diferencias, es perti-
nente señalar que en el especialista su tema, la
- religión - historia especificidad de su interés, define el destino tu-
- ciudad - testimonio rístico (por ejemplo: la ciudad por la arquitectu-
- vestigio - arquitectura ra), en tanto en el generalista la amplitud y diver-
- arte - artesania sidad de su interés, producto de su capital cultu-
- etnia - técnica ral (nivel de educación y herencia cultural fami-
- indu stria - paisaje liar), define la mirada y la actividad en cualquier
- fiesta - gastronomía destino turístico.
- idioma - educación.
La diferencia entre recurrentes y oca-
La disposición de los diversos recursos sionales es operativa para los profesionales de
temáticos en el territorio, su relación temática y la cultura y del turismo, sin perjuicio de recono-
su integración territorial , hace pertinente consi- cer personas de atributos mixtos, cambiantes y
dera r moda lidades turísticas que impliquen tu- alternantes entre las actitudes indicadas.
rismo locali zado (alojamiento estable sin despla-
zamiento) o turismo itinerante, en tal caso lineal Así, el polo selecto, noble en expresión
(cambio sucesivo de alojamiento) o radial (aloja- del autor indicado, conformado por el usuario re-
miento estable y excursiones). currente, el asiduo, constituye clientela exclusi-
vamente cultural, cuyo viaje no es otra cosa que
En los diferentes territorios es factible una extensión (proyección) en otro lugar de
identi ficar los más diversos recursos relaciona- prácticas culturales permanentes y pluridiscipli-
dos a cada uno de los temas objeto de turismo narias que, en consecuencia, adopta una estra-
cultura l. Así se aprecia a diferentes escalas te- tegia de viaje que le permite satisfacer sus inte-
rritoriales recursos que confieren entidad al terri- reses, en tanto su viaje se semeja a un culto y
torio y recursos que le atribuyen diversidad. su disposición es semejante a la disposición del
peregrino.
Al referirse al tema objeto de
turismo cultural cabe señalar que comprende la De acuerdo a Origet du Cluzeau, en
obra y el obrar, el producto y la producción , el nuestro recurrente se reconoce una ética del es-
instante y la secuencia, el suceso y el proceso, fuerzo, en tanto turista que suele adoptar una
sin perjuicio de las singularidades que propone actitud de respeto buscando penetrar en los lu-
el interactuar con el bien apreciado, el contem- gares antes que apropiarse, tornándose usuario
plar y el participar, que nos proponen las dife- y cliente insaciable dispuesto a descifrar nue-
rentes modalidades del conocer. vos sitios.
La demanda de turismo cultural , en El polo distractivo, el ocasional, consti-
consideración de Origet du Cluzeau, reconoce tuye clientela curiosa , exclusivamente inciden-
dos tipos de clientela : asiduos y ocasionales, tal, en cuyo viaje la cultura es eventualmente un
cuya diferencia radica en la persistencia o en la bien de excepción, un elemento de distinción
incidencia de su interés por la cultura . consumido con moderación . En tanto turista en
(150lNotas de ln\'estigación - - - - - - - - - - -- - - - - - - - - - - - - - - - - - -- -
vacacion es (de playa , de montaña, descanso, Aún cuando la gente no suele conside-
etc) realiza una secuencia de prácticas diversas rar antinómica la relación entre vacación y cul-
en función de su disposición, de su entorno, de tura, la actividad cultural se difiere en el orden de
su instancia, incluso de la casualidad . prelación, con ciertas diferencias según nivel so-
cioeconómico y estrato etáreo, prevaleciendo en
Aquel identificado como el ocasional es lapso vacacional descansar, divertirse, reunirse
el turista abierto. desprejuiciado, autónomo, cu- con amigos, ver televisión y practicar deportes.
ya práctica supone un eventual acceso a la cul-
tura. no priori tario ni primordial, en tanto su tiem- Sin perjuicio de lo expresado, es apre-
po libre es una oportunidad a ser canalizada a ciable la expectativa que se advierte en ciertos
opciones de diferente tipo. con frecuencia defini- niveles y estratos de disponer de opciones cul-
da por las posibilidades y los estimulas. tura les en período vacacional, obviamente
condicionadas por las ofertas existentes en el
La tipología del usuario y/o cliente no destino o entornos próximos, pese a que los
excluye el enfoque tradicional de aquellos que destinos vacacionales de turismo masivo, sus-
se interesan por lo artístico. lo histórico, lo con- tentados en recursos naturales de litoral , de
memorativo . ni el enfoque nuevo de quiénes se serranías y de lagos y bosq ues del sur, no
interesan por lo sensible, lo identitario , lo tecno- suelen presentar opciones culturales relevan-
lógico . de apropiación de un pasado que no so- tes, a excepción de ciertos acontecimientos
lía interesa rle ni adquiría relevancia en sus ex- programados.
pectativas y/o de inmersión en un futuro que la
tecnología le propone. Respecto de los intereses culturales,
expresados allí donde las opciones son rele-
En tal condición es dable ubicar vantes, diversas y accesibles, tal el caso de paí-
a aquellos turistas que. en disposición ocasional, ses europeos occidentales, el orden de frecuen-
elige un destino cultural reconocido e institucio- cia en relación a la actividad cultural se susten-
nalizado, donde confluyen múltiples expectativas ta en la secuencia:
y significaciones. tal el caso de Machu Pichu pa-
ra la mayoría de los turistas argentinos. - ciudad - monumento - fiesta
- museo - exposición - espectáculo
En la actualidad el turi smo cultural ate- - sitio histórico - luz y sonido - peregrinaje
núa o pierde su vocación de distinción, de signo - sitio industrial - sitio científico - stage de artesano
socia l, en tanto la cultu ra hoy se instala entre lo
intelectual y lo sensible y la consulta del turista Aunque en Argentina no hay estudios
implica ¿qué es lo que se puede ver... qué es lo específicos y en las encuestas consultadas el
que se puede hacer.... en qué se puede ocupar turista extranjero expresa estar en vacaciones
el tiempo? aunque las vacaciones carezcan de sin mediar otras precisiones, de acuerdo a ob-
un objetivo cultura l particular, el turista se torna servaciones realizadas en el área metropolitana,
ecléctico y actúa en función de la atractividad de puede advertirse una secuencia similar en lo
las ofertas o en función de los estímulos.. . y en cultural al conferir prelación a ciudad - monu-
atención a otros catalizadores, el consumo cul- mento - espectáculo - exposición, sin perjuicio
tural se integra a una práctica vacacional (tras- del reconocimiento explícito en encuestas de la
lado, excursión, paseo, descubrimiento). atracción que ejerce la gente
La condición de turista suele reivindicar La condición recurrente u ocasional del
una instancia mixta, ca mbiante o alternante, en turista en relación a lo cultural no es objeto de en-
la actitud polarizada selecta - distractiva en di- cuesta. Sin embargo, excepto en los turistas autó-
ferente gradación, en tanto una misma persona nomos procedentes de países limítrofes, en el
puede pasar de un polo a otro si el viaje es leja- resto de los turistas donde opera la mediación de
no y costoso y suscita una visita atenta y curio- agencia y la consulta a una guía del destino, per-
sa donde se incluyen las expresiones, lugares y mite apreciar el interés respecto de las expresio-
manifestaciones más notables. nes culturales, tradicionales y contemporáneas.
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El habitante de Buenos Aires realiza tu- Realizar turismo cultural itinerante es
rismo en Argentina privilegiando opciones sus- inherente a una actitud de programación delibe-
tentadas en motivaciones básicas, identificables rada, por tanto propicia a asumir itinerarios ins-
con mercados de descanso y relax, de sol y pla- titucionalizados o concebir itinerarios apropia-
yas , de vacación tradicional, relegando opcio- dos, cuya realización en circuito constituye una
nes de turismo cultural tradicional y de turismo alternativa pertinente, en tanto permite definir
cultural moderno, tampoco prioriza opciones de cómo, cuándo y con quién, permitiendo secuen-
turismo rural y agro turismo, ni de ecoturismo y ciar deliberadamente las ocasiones de visitar lu-
naturaleza. Sin embargo, las opciones relega- gares y de participar en aconteceres de signifi-
das están presentes y cobran entidad en usua- cación cultural.
rios recurrentes y en usuarios ocasionales de
aquellas modalidades básicas prevalentes. El circuito radial con centro en el lugar de
alojamiento o el circuito lineal con sucesión de lu-
En unos y otros, recurrentes y ocasiona- gares de alojamiento, proponen experiencias
les , las opciones de turismo cultural tradicional y compartidas entre personas de afinidades relati-
moderno, atento la disposición en el territorio de vas , sin perjuicio de la modalidad, individual/gru-
los recursos y los productos culturales se inscri- pal/colectiva, o medio de traslado adoptado.
ben en la opción más incluyente del turismo ur-
bano que en su condición de producto global De la apreciación de los temas objeto
comprende alternativas diversas que, en no po- de interés cultural (en su diferencia, su afini-
cos casos, se expresan ofertas diferenciadas y dad o su complementariedad) resultan innu-
consultan intereses y expectativas singulares. merables nichos en relación a las opciones
tangibles e intangibles de que dan cuenta las
actividades factibles de realizar (contemplar,
La noción de turismo urbano se participar, actuar, etc.) y significados suscepti-
constituiría así en expresión de un tipo de prác- bles de apreciar (culturales, técnicos, artísti-
tica emergente de un usuario singular que plan- cos, etc.), opciones de tiempos diferentes (el
tea la entidad de un polo vivencia! , incluyente e instante, el recreo, la escala, la estadía) y en
inclusivo, de inmersión en la compleja y diversa espacios diferentes (privados o públicos , den-
rea lidad contemporánea , donde confluyen gen- sos o fluidos).
tes diversas , que permiten vivenciar espacios y
tiempos diferentes, a través de lugares, obras y Sin perjuicio del interés específico o ge-
aconteceres del ayer y del presente , que se sus- nérico por lo cultural, cabe reconocer instancias
culturales en la vacación, el reencuentro familiar
tenta en el desplazarse para conocer las expre-
o la reunión de negocios, no prioritaria sino oca-
siones de la pluri-culturalidad que en nuestro
sionalmente culturales, originadas en el tiempo
tiempo se presentan en los diferentes territorios. ocioso disponible, cuando se hace el tour de la
ciudad o se visita el lugar emblemático.
Las alternativas prácticas del turis-
mo cultural El sentido complementario de lo cultu-
ral en la originaria motivación del traslado, inte-
Al momento de realizar turismo cultural grador de intereses familiares o grupales diver-
surgen diferentes alternativas de realización: en sos, supone acceder al plus de valor que la
ciudad, en circuito , en ocasión, en estadía. apreciación cultural agrega al destino.
La condición cultural que supone el
Realizar turismo cultural localizado es in-
herente a la densidad cultural de lo urbano, que traslado de adolescentes, jóvenes y adultos, no
al proponer diversidad de opciones permite conti- obstante la singularidad y diversidad que le con-
nuidad de la experiencia, la secuencialidad de las fiere el estrato etáreo y el nivel socio cultural, en
instancias culturales, eslabonando opciones en viajes socioeducativos (de estudio y/o de com-
lapsos reducidos y estadías accesibles. En la di- prensión o de distensión y/o de convivencia), se
versidad y la sucesión de su realización en ciu- advierte en prácticas de estudiantes y enseñan-
dad radica la posibilidad de acceder a un apropia- tes (turismo educativo), en obreros y empleados
do nivel de satisfacción, en tanto compensación (turismo social), constituyen oportunidades no
de dispares expectativas y disímiles realidades. subestimables de turismo cultural.
152 Notas de Investigación _ _ _ _ _ _ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ __ _ _ _ __ _ __ _
Si alguna de las modalidades turísticas nios y de un turismo que le ubica el país receptor
es abierta a la innovación y a la creatividad es de mayor afluencia, la proporcionalidad de las ci-
aquella que reivindica la cultura como sustento, fras pueden sugerir metas deseables para los paí-
ya que dispone de la apertura a un universo de ses que aspiran al desarrollo del turismo cultural.
opciones que se nutre de una creativa aprecia-
ción de las aspiraciones y las expectativas de las La ausencia de datos apropiados al de-
gentes y de la pluralidad de opciones polisémi- sarrollo del tema en Argentina no inhibe de seña-
cas inherentes a los diversos recursos y servicios lar que la significativa incidencia de turistas pro-
puestos en escena y en valor por la apreciación cedentes de países limítrofes, partícipes de cultu-
cultural. De tal modo, un testimonio o un aconte- ras relativamente afines y de naturalezas sensi-
cer adquieren el sentido que su proyección inspi- blemente diferentes, acota la relevancia de la cul-
ra o su interpretación propone a partir de conci- tura en la convocatoria y la afluencia, sin perjuicio
liar miradas probables y lecturas posibles. del usufructo ocasional de las oportunidades.
El usuario vivencia! no responde necesa- Tal usufructo, se acentúa en relación a
riamente a pautas definidas en tanto su práctica la metrópoli de Buenos Aires, atento su singula-
responde en primacía a inquietudes personales, ridad en el contexto nacional y latinoamericano
difícilmente adscriptibles a un segmento tipificado que concita el interés del turista argentino del in-
del mercado. Su entidad, a nuestro criterio, es terior del país y del turista extranjero, sin perjui-
producto de su disposición de inmersión y su pro- cio de observarse que la propensión a consumir
pósito de descubrir la realidad más allá de este- secuencias culturales es mayor en turistas ex-
reotipos prescriptos , le confiere a su itinerario el tranjeros que en turistas nacionales: la curiosi-
sentido de aventura en el universo de la cultura dad por lo ajeno no suele tener correlato en el
que otros, en prácticas más difundidas, reivindi- interés por lo propio.
can y realizan en el universo de la naturaleza.
Atribuible más a la actividad cultural
Las magnitudes del turismo cultural contemporánea que al escenario cultural de
otros tiempos, su condición de puerto y puerta
En ausencia de estadísticas y encuestas de entrada al país de los argentinos, hace que la
consistentes y congruentes respecto del turismo presencia del turista se sustente primordialmen-
en nuestros países, resulta difícil asignar magni- te en su condición de instancia y escala necesa-
tudes al turismo que se genera en la inquietud y ria y oportuna de acceso y subsidiariamente en
disposición cultural del turista y/o se canaliza en el intercambio, la cultura y los negocios.
los espacios y las actividades de la cultura.
De las alternativas de turismo cultural
A titulo indicativo, es oportuno consig- en Argentina, cuya afluencia podría alcanzar ni-
nar que en Francia, país líder en afluencia turís- veles apreciables de afluencia, sin excluir la
tica y sede de un notable despliegue del turismo apreciable y creciente convocatoria metropolita-
cultural, los turistas nacionales asiduos alcan- na, dan cuenta algunas iniciativas: los caminos
zan al 5 % y los ocasionales al 10/15 %, en tan- jesuíticos, itinerario de los jesuitas durante los
to los turistas extranjeros asiduos alcanzan al 20 siglos XVII y XVIII en territorio del centro y del
% del total, de acuerdo a información de su Plan nordeste; el camino imperial inca, el lnkañan ca-
Marketing en France, cuya actividad se sostiene pacñan que se extiende en territorio del noroes-
y crece mediante fórmulas que se diversifican y te; los caminos de la inmigración del siglo X IX,
una multiplicación de centros de interés, procu- obra y presencia de los europeos en el país, sin
rando fidelizar a los turistas actuales y conquis- excluir aquellas apreciadas opciones que, a
tar los restantes, partícipes de un uso menos es- nuestro criterio, proponen la entidad cultural de
tructurado de su tiempo libre y más abiertos a los territorios mendocino, cordobés y bonaeren-
las ofertas culturales. se, objeto de nuestros estudios y proposiciones.
En tal sentido, sin obviar las diferencias Sin perjuicio del discernimiento de tipo-
significativas de una cultura que reivindica mile- logías que permiten adscribir al turista, los turis-
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tas a través de su práctic'a . más allá de sus dife- - ciudades de patrimonio urbano, arqui-
rencias , tienen un interés común : descubrir la tectónico y artístico.
identidad del territorio, esa singular conjunción - ciudades de recursos / servicios sin-
de naturaleza y cultura , de paisaje y escena, de gulares y ciudades recicladas.
gentes y entornos , de actividades e imágenes, - asentamientos de la campaña, de la
obras y productos, desarrolladas en el lugar y montaña y del litoral.
desplegadas en el territorio, que comporta una - rutas temáticas (la ruta de algo o de al-
doble dimensión: identidad del otro e identidad guien).
de sí mismo.
b) Patrimonios inmateriales
Así, en apropiada expresión de Origet
du Cluzeau, el sentimiento de identidad de un - aconteceres cotidianos singulares
lugar es común a todos los públicos en situación - conmemoración de sucesos significa-
de turistas. producto de la experiencia espacial tivos.
y temporal del visitante . del diálogo entre su - festivales y espectáculos regulares.
imagin ación y el territorio ... que en algún caso - fiestas locales y regionales.
resume el genio del lugar del que surgen los - ferias y mercados.
atributos singulares propios del destino. - acontecimientos puntuales.
3. La oferta del turismo cultural La mayor parte de las manifestaciones
de dimensión turística se centran en torno de un
La cultura en la práctica del turista se lugar y/o de un acontecer de expresión local y
articula alrededor de patrimonios materiales e se desenvuelven en lugares cuyos espacios re-
inmateriales (aquellos del lugar y/o del evento sulten apropiados en sus condiciones de atrac-
involucrado), patrimonios que acreditan y refie- tividad recreativa, accesibilidad vial y aptitud
ren la identidad y la especificidad de un lugar: funcional.
la ciudad como lugar (en la escala o en la esta-
día), el "país" (el pago) como entidad micro-re- Allí donde la oferta de turismo cultural
gional o el país como entidad macro regional. es densa y cambiante, es aplicable la valoración
que, a propósito de Francia, se adopta en las
Aunque la identifi cación y tipificación Guía Verde Michelín, que contempla y pondera
de los lugares y aconteceres que pueden im- las siguientes opciones:
plicar reconocimiento patrimonial admiten una
diversidad de tipos tangibles e intangibles, 1. vale el viaje genera un destino
sea en función de la creatividad de la puesta 2. vale detenerse propicia una escala
en valor de obras y acciones, sea en función 3. interesante impulsa una excursión
del atributo percibido por el usuario, su enu-
meración más difundida, sin perjuicio de En países donde el turismo cultural
otras, tiende a incluir: generalista adquiere relevancia, la concep-
ción y multiplicación de centros de interés en
a) Patrimonio material: áreas de predilección están en el origen de
la valorización y mismo de la creación de una
- lugares reconocidos y sitios nuevos oferta cultural.
museos acreditados y lugares conme-
Aquellas pautas que diferencian y per-
mora- tivos .
miten la apreciación resultan pertinentes aún
- sitios arqueológicos y prehistóricos
en el caso de un país que carece de recursos
(museos de sitio).
culturales de la relevancia de los países que
- sitios de patrimonio industrial y artesa-
Darcy Ribeiro identificara corno pueblos testi-
nal y del saber hacer (artes y oficios)
monio tales como México ·y Perú, por referen-
- parques y jardines (eco-museos al ai-
cia a la persistencia de las culturas originales.
re libre).
(Ribeiro 1969)
Í1~ \ h1tas dt· lnvest igación - - - -- - - - - - - - - - - - - - -- - - - - - - - - - - - - -
Así en los países del cono sur, aquellos ser suficiente para inducir y promover el trasla-
que el antropólogo mencionado identificara co- do y, sin embargo, es proba ble que una apro-
mo pueblos trasplantados por el origen de su piada conjunción de productos pueda generar
respectiva cultura y la ausencia de testimonios tal disposición.
relevantes de otros tiempos, donde a escala de
sus recursos culturales permite ponderar si jus- En tal sentido, es útil definir el pro-
tifica un viaje, una escala o una excursión. ducto global, conjunción de diferentes pro-
ductos, conformado en torno a un producto
En Argentina hay destinos que pue- nuclear al que concurre n productos comple-
den sustentarse en lo cultural, tal el caso de mentarios y productos periféricos , supera ndo
los relacionados a los caminos de la historia la debilidad relativa de cada uno por la forta-
ya consignados. Sin embargo, en ciertas re- leza de la conjunción concebida en sustento
giones es improba ble que una apreciación de del producto nuclear. Tal concepción perm ite
los recursos culturales permita atribuir al re- identificar diferentes alternativas de conjun-
cu rso cultural condición sufi ciente para pro- ción, dirigidas a disímiles segmentos del mer-
mover un viaje. No obsta nte , es apreciable y cado, nucleados en torno al prod ucto, primor-
verificable que la integración e interacción de dial o prioritario , más apropiado a tal fin .
recursos naturales y culturales pueden con-
form ar un atractor suficiente para promover el Del recurso cultural a la oferta de tu-
viaje, sin perjuicio de aq uellos que justifican rismo cultural
una esca la y una excursión .
Disponer del recurso de interés con-
En rigor, a nuestro criterio, el desarrollo vocante o de la conj unción de recursos atra-
del turismo cultural no es producto de constatar yentes es necesario aunque no es suficiente.
atributos ni resultado de un proceso espontáneo El producto turístico se encuentra ligado a un
sino consecuencia de un acción deliberada des- desplazamiento y ello implica por consecuen-
tinada a: cia sumar accesibi lidad y funci onalidad a la
atractividad, es decir disponer de opciones
1. Crea r o reforzar oferta cultural sobre terri de alojamiento, formas de restauración, alter-
torios fuertemente turísticos nativas de recreación, transportes de trasla-
2. Crea r o poner en valor una oferta cultural do al destino y en el destino.
para conformar el producto
3. Concebir conjunción integral de oferta na- Alojamiento, restauración y transpor-
tural - cultural - urbana te no constituyen la motivación aunque inci-
den en el gasto del turista y en las cifras del
Si en Argentina , en función del turista negocio, pueden prestar serv icios standards
nacional , la opción inmediata es alternativa o aportar su contri bución a la experiencia
de ce ntros turísticos metropolitanos o centros cultural y constitu irse en com pleme ntos valo-
turísticos del litoral atlántico, de las serranías rizantes de dicha experiencia. La experiencia
cordobesas o de los lagos del sur, la opción no agota su satisfacción en la utilidad funcio-
de puesta en valor es posibilidad de territo- nal sino que además requiere satisfacción en
rios donde median recursos y singularida- utilidades simbólicas y vivenciales aprecia-
des culturales propicias, en función de alter- bles , no necesariamente sofisticadas.
nativas mini turísticas o recreacionales, des-
tinada s al mercado potencial conformado por En tal sentido , se conside ra que en
los habitantes de áreas metropolitanas. ciertos territorios extensos de recursos dis-
persos, el centro urbano de cierta magnitud y
Sin perjuicio de lo expresado, es con- complejidad debiera constituirse en centro
signable la estrategia de puesta en valor de no- de servicios para la actividad tu rística, mini
dos de interacción asentamiento urbano - entor- turística o recreacional, sea en función del
no accesible, en contexto de recursos naturales atractor cultural o del atractor natural de su
y culturales, donde cada recurso en sí puede no entorno , atento su diversifi cación y su mejor
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - -- - - - - Juan Carlos Mantero: Turismo Cultural . . . . - - -
disposición en beneficio del turista y del de- La prescripción en el turismo cultural
seable efecto de redistribución de beneficios
en la población residente. La oferta en turismo cultural no es con-
secuencia espontánea de la presencia de recur-
Las opciones de alojamiento pueden sos que satisfacen temas de interés y de servi-
ser varias y diferenciadas, concurriendo a con- cios que cubren las necesidades de traslado,
ferir atributos al desplazamiento turístico: motel, alojamiento y restauración de oferta cultural en
hotel . hostal, albergue, residencia, habitación el lugar o su entorno accesible. La oferta es re-
en vivienda. espacio en camping, etc. sultado de la disposición de tales requisitos (re-
cursos y servicios) y de su puesta en conoci-
Asi, en el territorio interior de Argenti- miento de los interesados y de los interesables,
na. en la situación actual y en lapsos de fin de a través de diferentes mediadores que prescri-
sema na, cabe apela r a la capacidad ociosa ben el interés y difunden la opción de la expe-
disponib le de alojam iento en hotel localizado riencia cultural planteada o proyectada.
en los centros urbanos y de motel localizado en
las rutas. acondicionados a un usuario diferen- De la prescripción, la mediación indica-
te al habitual. y a la capacidad de alojamiento tiva y persuasiva, participan los operadores tu-
en áreas o unidades de camping , apropiado a rísticos, los transportistas y los agentes recepti-
un usuario turístico. vos a propósito del turista, cultural recurrente y
cultural ocasional, en tanto que respecto del re-
Las opciones de restauración en mo- currente juegan un rol relevante y específico in
dalidades y co ndiciones aceptables a una ac- situ el informante y/o el guía.
tivi dad turística incipiente pueden darse en
los establecimientos disponibles a diferente Los operadores turísticos (los agentes
nivel y precio , sin perjuicio de aquellos sus- de viajes), fabricantes de viajes y de destinos,
ceptibles de generarse en función de la gas- en su rol mayorista o minorista, inciden en la
tronom ía reg ional y/o de lugares atrayentes, conformación de los flujos turísticos.
sin perjuicio de la posibilidad de alternativas
complementarias accesibles. producto de em- En Argentina inciden en el turismo emi-
prendimientos a escala familiar, destinados a sivo al extranjero y en el turismo receptivo en
un usuario con interés en conocer opciones Buenos Aires y además en ciertos destinos ya
diferentes. institucionalizados por su difusión en los merca-
dos emisores, no así en el turismo doméstico y
El transporte de traslado al destino di- menos aún en destinos ya reconocidos e insta-
fiere de aquel del lugar que puede ser compa- lados.
tible con la travesía cultural (bus turístico, tren
tu rístico , etc), sin perjuicio de otras formas de Aunque en otros países de reconocida
traslado al lugar: a pié. en bicicleta, a caballo, primacía en la actividad turística, por emisión o
etc que pe rmiten acceder a vistas privilegiadas recepción, hay operadores que reivindican es-
o a sitios relativamente inaccesibles. pecialidades (arte, artesanía, arqueología, músi-
ca, festival, peregrinación, estadía de inmer-
Con frecuencia el traslado colectivo a sión, estadía en castillo, gastronomía, etc.), en
los destinos tiene las restricciones propias Argentina es excepcional la presencia de espe-
atribu ibles al transporte de media y larga dis- cialistas, sin perjuicio de aquellos que se ocu-
tancia y su inadaptación a cambios en la mag- pan del turismo en estancias o que asisten a in-
nitud y la frecuencia de los flujos. En la teresados en ciertas actividades culturales es-
afluencia individual y familiar que recurre al pecializadas. Tampoco se advierte la presencia
automóvil las restricciones, atento incidencia del transportista que en otros países asume el
del combustible y peaje, resultan diferenciales rol de conducir y de guiar simultáneamente, en
y relevantes en relación a la capacidad de función de itinerarios culturales, a partir de la
gasto de los niveles socioeconómicos. disponibilidad de una clientela probable que ad-
hiere a los trayectos propuestos.
~ Notas de Investigación - - - - - - - - - - - -- - - - - - - - - - - - - - - - -- -- -
Aunque presente, todavía resulta limita- Los itinerarios programados por profesio-
da la actividad de agentes receptivos privados, nales en realidad constituyen una prefiguración de
pese a la necesidad pendiente de cubrir omisio- los itinerarios publicitados por los operadores y de
nes de las agencias públicas, ofreciendo pro- los itinerarios asumidos por los individuos y confor-
ductos cu lturales integrales o integrables a esta- man una referencia necesaria de los trayectos
días o circu itos. asistidos por técnicos durante su transcurso.
Ta l actividad en Argentina se advierte El turista recurrente a lo cultural en Ar-
en los destinos turísticos reconocidos e instala- gentina no tiene frecuente oportunidad de dispo-
dos. creciente en el área metropolitana e inci- ner de técnicos idóneos en la asistencia a sus
piente en los centros turísticos de sol y playas, travesías, a excepción de aquellas programa-
de serranías y arroyos, de bosques y lagos, de das por instituciones y de aquellas que, en des-
montaña y sky. donde su presencia contribuiría tinos como Buenos Aires u otras metrópolis con
a encauza r ciertos intereses culturales. sedes universitarias, permiten apelar a especia-
listas en las temáticas consideradas.
La presencia y la incidencia de prescrip-
tores a propósito de los argentinos en actividad La limitada disponibilidad de tales servi-
turística está acotada a los usuarios recurren- cios es probable resultado del limitado número
tes. por tanto es ínfima en relación a los turistas de turistas recurrentes a lo cultural y de la pres-
potenciales. consecuencia del limitado desarro- cindencia de tales servicios por parte de los tu-
llo del turismo cultural como producto primordial ristas ocasionales, en tanto sus expectativas e
y de una significativa tendencia a la autoorgani- inquietudes suelen ser cubiertas a través de la
zación por parte de los usuarios. sumaria información disponible.
Sin emba rgo, a propósito de ciertos te- La puesta en valor turístico del patri-
rritorios no es menos cierto que su carácter de monio cultural
espacio de traslado a destinos de turismo masi-
vo y de espacio en apertura a una valorización Aunque resultan visualizables opciones
de opciones de turismo interior, el número de de puesta en valor del patrimonio, a través de su
turistas ocasionales susceptible de interesar en apertura a los residentes y de su apertura a los
la esca la y en la excursión es creciente en mag- turistas, la alternativa se transforma en sucesión
nitud y significativo en la génesis de futuros tu- necesaria, en la medida que la apertura al resi-
ristas recu rrentes. dente se torna condición propicia para la convo-
catoria al turista en un contexto persuasivo y de
Itinerario, agenda y asistencia apropiada disposición.
El itinerario, en expresión de los espe- La apertura al turista exige considerar la
cialistas, es la clave del turismo cultural, revela afluencia expectada (de índole regional, nacio-
y acred ita su concepción y su organización. En nal o extranjera), por tanto contemplar su mag-
tal sentido, se constituye en la expectativa cuan- nitud, diversidad, frecuencia y exigencia.
do lo formu la el usuario y en la promesa cuan- Aunque pudiere resultar obvio, no es
do lo postula una entidad, una publicación , un menos oportuno consignar la necesidad de dis-
agente o un operador. poner de espacios de acogida, acondicionados
y equipados al efecto, de presentación e infor-
En la actividad programada del turismo mación y de señalización y comunicación con-
cultural de países que hacen de la cultura activi- gruentes, apropiados a lecturas diferentes, con-
dad turística primordial , la asistencia al usuario cebidos y planteados a través de la cooperación
juega un rol crucial y supone diferencias de de gestores de la cultura y del turismo.
acuerdo a niveles de exigencia y expectativa de
la clientela que puede requerir de un informante Con diferentes calidades, equipamien-
especializado, de un guía acreditado o de un tos, condiciones y servicios, en las áreas de
asistente informado. más trayectoria en gestión cultural y de más am-
- -- - - - - - - - - - - - -- -- -- - - - - - Juan Carlos Mantero: Turismo Cultural ~
plia convocatoria en afluencia especializada, se En tal sentido, en Argentina, excluyen-
advierte un creciente proceso de identificación y do las instituciones más caracterizadas, locali-
puesta en valor de los recursos culturales sus- zadas en metrópolis y centros urbanos de cier-
cepti bles de interés turístico, sea en fragmentos ta magnitud , se advierten carencias, prod ucto
urbanos y/o en establecimientos específicos. de la presencia de museos generados en el
propósito de reunir y preservar testimonios, con
Más allá de la aceptable cobertura en prescindencia de su puesta en acceso, en no
las metrópolis. tal disposición y presentación no pocos casos diferida indefinidamente.
se advierte en el territorio interior de Argentina ,
donde se cubre la información vial y urbana ne- La articulación de nodos culturales
cesaria al tránsito. en tanto la presentación de
objetos cu lturales suele quedar a arbitrio y vo- En la concepción de una articulación
luntad del responsable institucional local. deseable de recursos culturales es menester
identificar el sitio faro, aquel que tiene la aptitud
De la pu esta en valor y en acceso de atraer e irradiar por sus atributos, diferen-
ciándose respecto del resto de los recursos
En la inmediatez y espontaneidad del puestos en valor cuyo carácter es análogo al del
transitar en la ciudad el usuario. el flaneur, arti- producto atrayente y convocante.
cula la escena y el pai saje del espacio urbano,
en función de la incidencia perceptual y expe- Sin perjuicio de la identificación y dispo-
riencia!, del estí mulo de la vivencia urbana, sin sición territorial de los sitios faro, una estrategia
perjuicio de la puesta en turismo que suele rea- apropiada implica concebir circuitos culturales
lizarse en destinos y lugares así reivindicados. de entidad territorial y redes culturales de enti-
dad asociativa de recursos afines o diversos,
Sin emba rgo . en espacios de exposi- coincidente o diferente del itinerario programado
ción y exhibición culturales, tal el caso del mu- constituido por el circuito.
seo. se req uiere emplear técnicas de comunica-
ción e interpretación para mejor acceder a la Tanto el circuito de diversidad cultural y/o
identidad y a la fu nción de las actividades y de de integración de lo natural y lo cultural , la con-
los objetos presentados, atento las probables cepción y el desarrollo de redes culturales consti-
expectativas cu ltu rales y distractivas del poten- tuyen estrategias apropiadas para generar una
ci al usuario. conjunción de recursos que supla la ausencia del
recurso relevante y suficiente y para promover
La interpretación implica . .. actividad una ca-operación de los agentes responsables
educativa definida, que procura develar la signifi- que capitalice la disposición del usuario asiduo y
cación de las cosas y de sus relaciones, por la estimule la presencia del usuario ocasional.
utilización de los objetos de origen , la experiencia
personal y los ejemplos, mas que por la sola co- La frustración de no disponer de tiempo
municación de informaciones concretas (Dupont, en la actividad turística para contemplar lo de-
1997), se trata de convocar, evocar y provocar, seado es la condición para retornar, el estímulo
es decir de proveer la información suficiente y para la recurrencia al lugar y a la región que im-
apropiada generando un aprehensión integral de pone la ce-operación y la remisión recíproca de
la realidad presentada, apelando a la diversa sig- un sitio de interés cultural a otro. Tal disposición
nificación adquirida a través de los tiempos. puede traducirse en la economía de afrontar ac-
ciones cooperativas y asociativas de programa-
La puesta en turismo ha de realizarse ción, de puesta en escena, de promoción, de di-
en función de las especificidades intrínsecas fusión , de adquisición, de exhibición.
del patrimonio, su comunicación y promoción
en función de las particularidades de los públi- Cabría por otra parte integrar explícita-
cos , sin obviar la necesaria consideración del mente a la consideración del turismo cultural no
usuario residente. atendiendo a la premisa de solo los lugares que dan o presentan testimo-
que un museo sin público pierde sentido. nios, sino los aconteceres que reivindican ex-
presiones culturales artísticas, escénicas y festi- La opción turística, mini turística o re-
vas y los saber-hacer que acreditan obras y pro- creativa producto de la puesta en valor de recur-
du ctos singulares de cada comunidad en res- sos naturales y culturales, en centros de cierta
puesta a su cotidianeidad. magnitud, no habrá de generar efectos inmedia-
tos considerando el tiempo que insume instalar
En tal sentido, la conformación del no- la opción en el imaginario de expectativas de los
do cultural no es producto de la delimitación de usuarios potenciales, sin perjuicío de la estim u-
un espacio sino la generación de un ámbito de lante incidencia de prescriptores, promotores y
confluencia que no se agota en la gestión del difusores. Sin embargo, aún en contexto de cri-
Estado o en la actitud del mercado sino que re- sis, la posibilidad de afectar la capacidad ociosa
quiere de la disposición de la sociedad a través de los servicios de alojamiento y de restauración
de sus integrantes, personas y entidades, invo- disponibles a precios accesibles y de encauzar
lucradas e interesadas en la cultura. la atenuada capacidad de consumo de sectores
en aptitud de desplazarse, en finalidad de des-
canso y recreación, podría conferir sentido a
Turismo cultural y desarrollo local acciones a propósito de los recursos culturales.
El incipiente desarrollo del turismo cul- El visitante o el turista probable , usuario
tura l en Argentina no permite disponer de eva- ocasional de opciones culturales, puede consti-
luaciones respecto de su significación social y tuir el umbral inicial apetecible de apertura a la
económica. Aún en la improbabilidad de alcan- actividad y la difusión de alternativas inéditas.
za r el desarrollo que adquiere dicha opción en
paí ses que acreditan una gestión amplia, conti- Conferir valor apropiado a lo existente, a
nua e intensa, tal alternativa no deja de ser recursos y a servicios, aún en condiciones restric-
destacable en Buenos Aires, notable en Córdo- tivas, permite preservar empleos y acotar la nece-
ba y apreciable en la región del Noroeste, sin sidad de asignaciones y/o subsidios, aún en míni-
perjuicio de adquirir cierta entidad relativa en ma asistencia, destinados al sostén de los bienes
ciudades medianas y pequeñas, accesibles y servicios culturales por parte del municipio y/o la
desde los centros emisores o distribuidores de comunidad. Sin pe~uicio de lo expresado, en con-
nuestro país. diciones futuras probablemente más apropiadas,
la tarea realizada en concepción, programación,
Tanto en territorios incluidos cuanto re- asociación y difusión en tiempos de crisis puede
lativamente excluidos de la agenda turística, resultar fructífera, requisito del oportuno despegue
atento el estado actual de la actividad turística y de la actividad.
la au sencia de ponderación y difusión de los
recursos culturales, en un contexto de inciertas En el caso del territorio interior diferido en su
expectativas, cabe reivindicar la interacción na- puesta en valor, atento los niveles expectables res-
turaleza - cultura y la conjunción de recursos y pecto del futuro de la actividad y de la afluencia pre-
servicios apropiados, integrados en productos visible en lo inmediato, resulta improbable la produc-
accesibles y promovibles. ción de impactos no deseados, en tanto la promoción
y la difusión posibles se sustentan en un umbral re-
En tren de ponderar la significación ceptivo mínimo y suficiente en capacidad y calidad.
del tu rismo cu ltural, en la perspectiva de su in-
teracción con el turismo sustentado en lo natu- No obstante, de reverse efectos no de-
ral , cabria señalar su incidencia en el devenir seables, cabe actuar en consecuencia estimulan-
de ciertos centros urbanos en declive al indu- do los efectos benéficos y disuadiendo los efectos
cir una alternativa de innovación que, reivindi- maléficos, a partir de contemplar una cierta capa-
cando lo propio, movilice e integre actores so- cidad de carga definida por el número de visitante
ciales en su puesta en valor y en difusión, in- simultáneos que puede recibir el centro urbano, el
cluso en ciertas áreas rurales donde el sitio sitio cultural, el paisaje natural, sin que disminuya
cultural suele dar testimonio de la historia y de la calidad del sitio, sin que afecte la integridad del
la cultura local. turista y la calidad de vida del residente.
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ _ _ _ Juan Carlos Mantero: Turismo Cultural . . - - - -
En tanto resulta previsible que la pues- fraudar al visitante asiduo,
ta en valor y acceso de los recursos en el inte- - innovar sin perder continuidad para
rior bonaerense, o en territorios en similar situa- sostener la recurrencia,
ción, ha de convocar visitantes turísticos o re- - evitar la museificación (cultural) y la
creativos en flujos limitados de procedencia na- masificación (turística),
cional y mínimos de procedencia extranjera, es - garantizar la fidelidad a una demanda
improbable que la actividad pueda suscitar im- minoritaria (el fondo de clientela),
pactos culturales conflictivos ... es más probable - seducir una demanda potencial a mo-
que constituya una buena oportunidad de poner vilizar, atento el eclecticismo de los
en escena y en ejercicio las especificidades de ocios
la cultura local y los habitantes sean inducidos a - en el uso y goce del tiempo libre y la
valorar lo propio a partir del reconocimiento de relación acceso - precio/ calidad.
los visitantes.
La seducción y persuasión de los desti-
La vigencia de los productos cul- nos culturales tiene en la informática el modo ac-
turales cesible de estar presente en la consideración del
usuario asiduo, en la exclusividad del modo de
Tal como se advierte en los destinos y reportarse como producto cultural singular y dife-
productos turísticos, el transcurso del tiempo re- rente, y en la apreciación del usuario ocasional,
mite a considera r el ciclo de vida del destino y en la inclusividad del modo de presentarse inte-
del producto cultural , donde despegue, creci- grando un producto global diverso y complejo.
miento, maduración y declive suelen signar los
tiem pos del proceso requiriendo advertencia La integración natura - cultura motiva-
oportuna y la acción pertinente. do por una nueva y diferente aprehensión de los
espacios naturales y de las actividades cultura-
La gestión de turismo cultural en el área les en su recíproca y singular interacción a tra-
competente a nivel nacional en Argentina no ha vés del tiempo, se expresa en una cultura de la
trascendido la invocación de objetivos plausi- naturaleza que en cada circunstancia se susten-
bles en tanto los programas planteados se limi- ta en rescatar el espíritu del lugar y poner en evi-
tan a la difusión genérica de los recursos y atri- dencia su singular significación, sean del orden
butos culturales, sin alcanzar una presencia de la natura o de la cultura, de la geografía o de
significativa en el territorio donde productos y la historia.
destinos resu ltan de las acciones generadas en
la disposición y capacidad de los municipios. En el contexto de Argentina la reivindi-
cación y puesta en valor de lo bonaerense, pai-
En el territorio interior bonaerense es saje producto de una singular interacción natura
tiempo de despegue del turismo cultural aunque - cultura, subestimada por propios y extraños,
las instancias de dicha fase difieren en los diver- ha de contribuir a una mejor apreciación de la
sos centros y/o municipios en relación al esta- diversidad de patrimonios y la fuerza de las
do de la actividad, la sensibilidad cultural de la identidades que conforman el territorio nacional.
comunidad y la fuerza motriz de las instituciones
sociales, culturales y afines. Las claves de la generación de la de-
manda está en manos de los actores de la so-
El bien cultural, recurso integrado en ciedad en la reivindicación de su cultura, pero
producto turístico , presenta fortalezas y debili- primordialmente de los agentes ambientales, los
dades, potencialidades y posibilidades. Implica gestores culturales y de los operadores turísti-
un necesario proceso, prudente y complejo, cos en su puesta en acceso y en escena.
destinado a
El turismo es una servucción, presta-
- conferir atractividad turística sin distor- ción de servicios donde la calidad de la presta-
sionar entidad cultural, ción depende de la oferta y de la demanda,
- convocar al visitante ocasional sin de- donde el turismo cultural presenta una caracte-
Notas de Investigación _ _ _ _ _ _ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
rístíca específica interesante en la aptitud cierta genencos, necesarios y opcionales,
de crear su propia demanda, así la comunica- - suscitar el aporte comunitario y reque-
ción de una oferta nueva puede servir para reve- rir el aporte estatal, en función de los
lar una demanda latente (Eiglier - Langeard , beneficios sociales de operar la cultu-
1989), por tanto son los responsables del sec- ra y convocar a las personas.
tor de la cultura aquellos que poseen las claves
en la ge neración de los satisfactores más apro- La interacción imagen - producto / pro-
piados ... de su compromiso creativo resultará ducto - imagen en el turismo cultural no es diso-
un despliegue mayor del turismo cultural. ciable, atento que en el turismo cultural la satis-
facción de las utilidades funcionales, simbólicas
El desafío de la puesta en v alor del y vivenciales se expectan, perciben y gozan si-
turismo cultural multáneamente. Tanto en el turismo cultural asi-
duo y reflexivo como en el turismo cultural oca-
El producto cultural tiene la fortaleza de sional y espontáneo, los turistas captan las rea-
su perdurabilidad y su estabilidad en relación a lidades a través de imágenes y se las apropian
los tiempos y a las intemperies, en tanto produc- para transformarlas en experiencia de vida.
to convocante de un usuario asiduo que no par-
ticipa de las estacionalidades de los flujos y de El turismo cultural tiene la facultad de
las desafecciones sorpresivas y en tanto pro- revelar la identidad del territorio y las cualida-
ducto opcional de un usuario ocasional que es- des de una cultura local, fijando imágenes y
tá presente y a disposición de su uso eventual. mensajes en experiencias, a través de sujetos,
objetos y sentidos que testimonian el vivir y el
Consecuencia de una errónea aprecia- obrar de una comunidad. Los objetos y los suje-
ción de la actividad, en la intención de dar a co- tos son múltiples y se multiplican en las diferen-
nocer el producto cultural y suscitar reconoci- tes miradas que suscitan y confieren sentidos
miento, es proba ble la tentación de subestimar diversos a la realidad en experiencias que cons-
los requisitos necesarios para conformar una tituyen la fuerza motriz del turismo cultural y el
ofe rta perdura ble y sustentable. Tales requisitos agente de cambio y calificación del turismo stan-
imponen la búsqueda de diversificación produc- dardizado.
tiva y de valorización de recursos alternativos,
sin perju icio de la expectativa inducida a través Si la cultura se constituye en la singula-
de la opción turística cultural adoptada. ridad convocante del flujo turístico en los países
testimonio y la naturaleza lo es en los países
Al ma rgen de las condiciones específi- trasplantados, no es menos cierto que la dife-
cas que pueden presentarse en cada territorio, rente interacción naturaleza - cultura es la que
median ciertas exigencias que no es prudente genera la identidad del paisaje antropológico
obviar, ta les como que provoca la apreciación y la gratificación del
turista.
- identificar los lugares y los acontece-
res, recursos culturales susceptibles La cultura subyace y se expresa en la
de integrarse en productos de interés diversidad de las prácticas turísticas, asumir el
- procurar fidelidad al mensaje de los lu- desarrollo de opciones de turismo cultural supo-
gares y de los saberes en el acceso, ne contribuir a una calificación de las diferentes
la puesta y la operación, modalidades e inducir en el residente y en el tu-
- garantizar mínimas, suficientes y apro- rista una apreciación diferente de la actividad
piadas condiciones de accesibilidad, que les convoca y de la fructífera interacción
interpretación y promoción, que genera. Además implica para los agentes y
- contemplar la agenda de actividades operadores una advertencia respecto del senti-
más adecuada a los usuarios recu- do social de la actividad que trasciende al esta-
rrentes y ocasionales, do y al mercado, trascendencia que garantiza la
- ponderar el equilibrio calidad - precio sustentabilidad de la actividad y su contribución
de accesos y servicios, específicos y al desarrollo de la comunidad.
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _ _ Juan Carlos Mantero: Turismo Cultural
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