GARANTÍAS DE LA REMUNERACIÓN
En el presente trabajo se establecerá aquellas garantías que tiene la remuneración, pero
antes es importante mencionar un acercamiento a la definición de garantía. Según, Cesar
Romero, garantía es un medio jurídico – institucional que la propia ley señala para hacer
posible la vigencia de los derechos y libertades reconocidos y otorgados 1. Además, al
referirse a este tema, se debe partir manifestando, lo que estipula la Constitución
respecto a la remuneración y que también lo garantiza el Código del Trabajo; dando a
conocer que todo trabajo tiene una remuneración, sin discriminación en razón de
nacimiento, edad, sexo, etnia, color, origen social, idioma, religión, filiación política,
posición económica, orientación sexual, estado de salud, discapacidad, o diferencia de
cualquier otra índole; más, la especialización y práctica en la ejecución del trabajo, se
tendrán en cuenta para los efectos de la remuneración2.
Por lo tanto, se puede precisar a la remuneración como un salario digno que cubra las
necesidades básicas de la persona trabajadora, así como la de su familia. Asimismo, se
considerará como retribución de sus servicios, todo lo que el trabajador reciba en
dinero, en servicios o especies inclusive lo que perciba por trabajos extraordinarios y
suplementarios, a destajo, comisiones, participación en beneficios, el aporte individual
al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), cuando lo asume el empleador, o
cualquier otra retribución que tenga carácter normal en la industria o servicio tal como
está estipulado en el Código de Trabajo en su artículo 953.
Por otro lado, la Constitución presenta una disciplina jurídica que se encarga de regular
el privilegio, garantías y derecho fundamental del trabajador, por lo cual se establecen
principios que lo conservan reconociendo su retribución por su tiempo empleado y la de
sus servicios. Partiendo de las garantías se puede mencionar:
En primer lugar, se considera a la Irrenunciabilidad la cual está instaurada en el artículo
4 del Código de Trabajo, donde menciona que todos los derechos del trabajador, tienen
el carácter de irrenunciables, es decir, al estar establecidos por la ley no se puede
renunciar a ellos. Será nula toda estipulación en contrario. No obstante, un trabajador no
puede decidir de manera voluntaria que se vulneren sus derechos; por lo tanto, la
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Art. 79 ct
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Art. 95 ct
remuneración deberá ser pagada respetando los parámetros legales. Sin embargo, se
podrá llegar a acuerdos transaccionales siempre que no haya una renuncia de derechos.
En segundo lugar, se menciona a la Igualdad, la cual establece que a trabajo le
corresponderá igual remuneración. Por ejemplo: El Estado garantizará a las mujeres
igualdad en el acceso al empleo, a la formación y promoción laboral y profesional, a la
remuneración equitativa, y a la iniciativa de trabajo autónomo. Se adoptarán todas las
medidas necesarias para eliminar las desigualdades. Se prohíbe toda forma de
discriminación, acoso o acto de violencia de cualquier índole, sea directa o indirecta,
que afecte a las mujeres en el trabajo.4
En tercer lugar, se encuentra a la Integridad, la misma que indica que el trabajador tiene
derecho a percibir su remuneración íntegra, es decir, ninguna persona podrá ser obligada
a realizar trabajos gratuitos, ni remunerados que no sean impuestos por la ley, salvo los
casos de urgencia extraordinaria o de necesidad de inmediato auxilio. De la misma
manera, conforme se establece en la ley respecto a los días de descanso obligatorio, el
trabajador recibirá su completa compensación, al igual no podrá ser disminuida o
descontado salvo los casos en que la ley lo determine. En consecuencia, nadie estará
obligado a trabajar sino mediante un contrato y la remuneración correspondiente. En
general, todo trabajo debe ser remunerado5.
Del mismo modo, el principio de la Oportunidad en la remuneración establece la
conveniencia del trabajador en relación a las comisiones, utilidades, recargo de hora
diurna y nocturna, horas extraordinarias, las mismas que están reguladas dentro del
Código de Trabajo y disponen un aumento en la remuneración. Además, se debe tomar
en cuenta que aquella remuneración deberá ser pagada en el tiempo que se ha
establecido en la ley. En el caso de haber recurrido a una acción judicial, por la falta de
pago de remuneraciones, ésta deberá ser cancelada con el triple de recargo sobre el
último trimestre, conforme lo indica el Código del Trabajo, respecto al empleador
moroso, concretamente en su artículo 946.
Posteriormente, se ubicó al Privilegio como el crédito privilegiado de primera clase, la
cual está tipificado en el artículo 88 del Código de Trabajo 7. Esta garantía alude de
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Art. 331 cre
5
Art. 3 ct
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7
forma referencial a la relación de créditos hipotecarios respecto del empleador en los
cuales se priorizará el pago de las remuneraciones de los trabajadores en caso de que el
empleador haya contraído obligaciones credenciales.
En cuanto a la Inembargabilidad8, es otra de las garantías que aseguran la remuneración
del trabajador en los casos en que este haya contraído obligaciones con los acreedores
de su empleador. Por esta situación, no podrá hacer pago de su crédito mediante la
remuneración que recibe el trabajador, pero habrá excepciones establecidas por la ley
respecto al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), relacionadas a créditos
contraídos con la institución, siempre que prime la autorización voluntaria del
trabajador. Al igual, se operará con el cobro de pensiones alimenticias que se
encuentren adeudadas, previa autorización de un Juez competente.
En la ley internacional dentro de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se
puede constatar normas que garantizan y protegen el derecho de los trabajadores, así
como abordan el diálogo social cuando se trata de las remuneraciones y por lo tanto,
prestan una atención particular al papel de los interlocutores sociales a la hora de fijar el
salario mínimo. Entre ellos se puede reconocer convenios sobre fijación de salarios
mínimos, 1970 (núm. 131) y la Recomendación correspondiente (núm. 135) las mismas
que contemplan como objetivo fundamental la participación de empleadores y
trabajadores en la determinación de las categorías de trabajadores que recibirán el
salario mínimo, así como el establecimiento, operación y cambio del método conforme
al cual se determina tal salario.
También existen otros instrumentos internacionales que resguardan el salario del
trabajador como el convenio sobre la protección de salario, 1949 (núm. 95) y la
Recomendación (núm. 85), la misma que indica que deben ser pagados de forma
efectiva y que se aplicará a todas las personas a quien se page o deba pagar un salario y
deberá ser entregado a trabajador interesado o menos que la legislación establezca otra
forma. Por último, se encuentra la protección de las reivindicaciones de los trabajadores
en caso de quiebra o cesación de actividad del empresario como el Convenio sobre la
protección de los créditos laborales en caso de insolvencia del empleador, 1992 (núm.
173) y la Recomendación correspondiente (núm. 180).
CONCLUSIÓN
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Art. 91 ct
El derecho del trabajo es fundamental para toda persona, así como su remuneración
debido a que es el sustento para él y toda su familia, por lo tanto, el Estado tiene la
obligación y el deber de aplicar los principios ya mencionados con anterioridad para que
garanticen y protejan el trabajo. De la misma manera, la remuneración debe ser
entregada de forma equitativa al trabajador por la prestación de sus servicios,
procurando que se cumpla todo lo establecido en la ley, es decir, sea entregada de
manera justa, integra sin que se vulnere los derechos del trabajador, asegurando una
vida digna para el mismo y todas aquellas personas a su alrededor.