CAPITULO II
CONCEPTOS DE PSICOLOGÍA
El dilema de la psicología estriba en tratar
como una ciencia natural un objeto que
crea la historia. Ernst Boest
Con la pregunta, aparentemente simple de contestar, ¿Qué es la psicología?, más de un
entendido en el tema se vería obligado a dar extensas y largas explicaciones sobre los métodos, las
escuelas, la historia y hasta el origen de la psicología, para lograr justificar la definición que, según
su opinión, enmarca adecuadamente el quehacer psicológico o, por el contrario, pudiera verter una
definición tan simple, que caería en el marco del reduccionismo (doctrina filosófica que reduce la
explicación de los hechos a criterios muy limitados y simples) propio de sus creencias e identificación
con una escuela psicológica particular.
De hecho, por las particularidades que posee la psicología en su desarrollo histórico, se hace
difícil dar una definición que no corra el riesgo de caer en el reduccionismo o que refleje en sí misma
contenidos particulares de alguna de las distintas escuelas que existen al interior de la misma psicolo-
gía general, tal vez sea más propio hablar de psicologías y no de psicología, pues, en el momento actual
existen, por un lado, un número significativo de escuelas psicológicas y, por otro, tantas definiciones
de psicología como autores que han pretendido definirla.
Sin embargo, aun con el riesgo de caer en el reduccionismo o en la identificación con alguna
escuela particular, proponemos a continuación, no una definición, sino, una aproximación conceptual
a lo que es la psicología y a los fenómenos que forman parte de su campo de estudio:
" Ciencia que tiene como objeto de estudio los procesos que intervienen y forman parte de la dinámica interna
(mental o cognoscitiva) del SER HUMANO, así, como el estudio de las variables biológicas, sociales, culturales
y ecológicas, que a lo largo de un proceso de desarrollo socio- histórico intervienen en la estructuración de las
formas de sentir, pensar, ser y actuar de las personas y, en determinados casos generan malestar traducido en
inestabilidad y desequilibrios afectivo-emocionales en las mismas que se denominan genéricamente como
Trastornos Emocionales” (Díez R., 1995/2014).
Esta aproximación, sin duda, genera de forma inmediata en el entendido en la materia, una
serie de comentarios, cuestionamientos, dudas, críticas y hasta oposiciones concretas a los
contenidos o implicaciones que plantea, por supuesto, la esencia de las mismas, estará en función de
su perspectiva teórica y sus creencias respecto a los hechos que debe estudiar la psicología como
ciencia.
Por el contrario, en la persona que no posee un conocimiento amplio sobre el tema, las
primeras reacciones, sin duda, serán el desconcierto, la no comprensión de lo planteado, incluso la
molestia por no lograr entender la información que se proporciona en el texto y, hasta consideramos
posible la expresión de frases como "qué quiere decir esto?, no entiendo ni J!!, por qué debo leer estas
cosas?..etc.". Al ser el objetivo del libro llegar a las personas que no poseen un conocimiento amplio
de la psicología, a continuación clarificaremos brevemente las ideas expuestas, con el fin de lograr su
comprensión, no entraremos, sin embargo, a una discusión de si la aproximación planteada responde
a alguna escuela psicológica en particular o, si ésta es se quiera o no una definición, licencia que nos
permitimos momentáneamente ante los lectores entendidos en el tema, pues, su análisis sólo
complicaría el adecuado entendimiento de los contenidos del texto.
Cuando planteamos la psicología como una ciencia, estamos guiados primero, por el concepto
de ciencia dado por Mario Bunge (1989) que refiere:
"...la ciencia es un conjunto convencional de conocimientos acumulados que reflejan el estado actual de avances
en un área determinada.."(las cursivas son mías) y, segundo, por lo mencionado por Kunh (1968), en relación a
que una ciencia es aquella que en sí misma puede diferenciar, durante un período determinado de tiempo, un
objeto de estudio claro, puede generar teorías en relación al mismo y puede crear métodos de abordaje que le
permitan sustentar un cuerpo de conocimientos sólido.
La psicología, como lo mencionamos en el capítulo anterior, surge por una necesidad, por un
vacío en el campo de conocimientos que hasta ese momento lo habían ocupado la Neurología y la
Filosofía, sin embargo, aún hoy no existe acuerdo total sobre aquello que la psicología estudia y las
formas en que debe estudiarlo, es decir, los estudiosos de la psicología todavía se encuentran divididos
en grupos que pugnan por imponer sus ideas sobre qué estudiar, cómo estudiarlo y para qué estudiarlo,
hecho, por el que consideramos que aún la psicología, como ciencia, se encuentra en proceso de
formación, por supuesto, como muchas otras ciencias, no pretendemos afirmar que la psicología sea el
"patito feo" en el campo científico.
Al referirnos a los procesos que intervienen y forman parte de la dinámica interna mental o
cognoscitiva del ser humano, estamos hablando de aquellos procesos que le permiten:
1) captar la información de su medio ambiente (procesos de percepción);
2) centrar su atención en objetos, situaciones o espacios de su interés (procesos de atención y
motivación);
3) retener y relacionar esa información con otras que ha adquirido antes y almacenarla (procesos
de memoria);
4) dar un significado y ubicación particular a la información en base a sus conocimientos y
experiencias anteriores (procesos de razonamiento y pensamiento) e,
5) integrar esta información procesada a sus formas particulares de sentir, pensar y actuar (procesos
de condicionamiento y aprendizaje); estos procesos relacionados e integrados dan paso a lo que
llamamos Personalidad).
La historia de vida de los seres humanos, posee en sí misma tantos parecidos como diferencias,
en su desarrollo la gran mayoría de los seres humanos han pertenecido a un núcleo familiar, han
asistido a la escuela, han sido vacunados contra algún tipo de enfermedad, han soportado el calor o el
frío propio del lugar donde viven, han vivido momentos de alegría o de tristeza, han sentido la
necesidad de beber agua o comer algo, han admirado los cerros, lagos, planicies, árboles, animales,
playas, casas o edificios que le rodeaban, es decir, han estado expuestos al contacto con objetos,
espacios, situaciones y personas que de una u otra manera han influido en sus formas de sentir, pensar
y actuar; es precisamente esta influencia la que denominamos variable..."una variable es una condición
(objeto, situación, espacio y/o persona) que ha adquirido, en la historia de vida de una persona, la
capacidad de influir en su comportamiento".
El estudio de las variables biológicas, desde la psicología, tiene que ver tanto con las
necesidades propias del funcionamiento orgánico del hombre (alimentación, sueño y sed, entre otras)
que influirán en su desarrollo físico, como con aquellos procesos a nivel cerebral que puedan explicar
el por qué las personas alteran el funcionamiento cotidiano del sistema nervioso cuando se encuentran
muy tristes (deprimidas) o cuando se encuentran extremadamente felices (eufóricas.
Las variables sociales, como ser: haber tenido una familia, haber asistido a la escuela, haber
crecido en un hogar de niños abandonados, el tener una posición económica estable; determinan en
gran medida la capacidad y forma de relacionamiento social que tendrá una persona, por ende, poseen
una influencia significativa en la constitución de la personalidad.
Así mismo, las variables culturales, referidas básicamente a las tradiciones y costumbres que
rodearon a la persona en su desarrollo, determinan también la constitución de la persona en sus formas
de pensamiento e interacción con el mundo.
Las variables ecológicas, que tienen que ver con el ambiente natural que rodeó a la persona
en su desarrollo (ríos, cerros, edificios, árboles, etc.), que influye tanto en la cualidad del desarrollo
físico de la persona como en el desarrollo de sus capacidades de aprendizaje.
"...Las funciones psicológicas humanas difieren de las de los procesos psicológicos de otros animales
porque están culturalmente mediadas, se desarrollan históricamente y surgen de la actividad
práctica..." (Leontiev, 1930; Luria, 1928; Vygotsky, 1929).
Los seres humanos producen historia, lo cual hace que los procesos psicológicos sean procesos
históricamente contingentes, es decir, el proceso de desarrollo evolutivo de la persona (de niño a
hombre) en un marco social particular produce en ella la interiorización de los contenidos culturales
y sociales que se integran en lo que llamamos formas de pensamiento y, por otro lado, las variables
biológicas y ecológicas tienen influencia en la cualidad de su desarrollo general, es a estos procesos a
los que nos referimos en la aproximación conceptual cuando hablamos de un proceso de desarrollo
sociohistórico.
Por último, al hablar de desequilibrio y/o inestabilidad afectivo-emocional, hacemos
referencia a lo que desde la psicología clínica se ha denominado "Trastornos emocionales", es decir,
aquellos estados en que las personas muestran, por ejemplo: tendencia a estar la mayor parte del
tiempo extremadamente tristes (Depresión); tendencia a estar la mayor parte del tiempo
extremadamente alegres, inventando cosas, creyendo ser personas que no son y hablando
constantemente de cosas que sólo ellos las conciben como reales (Estados maníacos); tendencia a estar
constantemente preocupados y ansiosos por la posibilidad de que ocurran cosas improbables, como
temer la muerte de algún pariente, cuando los exámenes médicos refieren que su estado de salud es
adecuado (Estados de ansiedad generalizada) etc.
De hecho, los estados emocionales mencionados reflejan formas inadecuadas de percibir,
relacionar e integrar la información del medio ambiente, es decir, están sujetos a los procesos que
intervienen y forman parte de la dinámica mental o cognoscitiva del hombre, por ende, son formas de
sentir, pensar y actuar condicionadas y aprendidas en la historia de vida de cada persona. Más
adelante, en el capítulo referido a "Personalidad", profundizaremos la explicación de estos conceptos.
No podríamos dar por concluido el capítulo sin mencionar brevemente algunas definiciones
anteriores que se han dado a la psicología, pues, de otra forma la perspectiva del lector estaría limitada
sólo a nuestra aproximación.
Etimológicamente la psicología se deriva de las raíces: psiche y lógia. La primera es en griego
equivalente a los conceptos de mente y alma y, lógia refiere a logos, que significa estudio o tratado,
entonces, literalmente psicología significa "Estudio o tratado de la mente".
Por otro lado, autores como Leibniz y Wolf conciben la psicología como una expresión
equivalente a "estudio del hombre".
W. James la definió como "la ciencia de la vida mental, de sus fenómenos y de sus condiciones.
J.B. Watson la define como "la ciencia de la conducta".
Roracher la define como "ciencia que estudia los procesos y estados conscientes, sus causas y
sus efectos.
Pauli la define como "ciencia de los procesos vitales subjetivos, que se asocian siguiendo leyes
firmes.
J.L. Pinillos la define como "ciencia que tiene por objeto la actividad mediante la cual los
organismos existen en sus propios medios y responde a las estimulaciones obrando sobre ellos de un
modo propositivo en parte consciente.
W. Wundt la define como "el análisis sistemático y objetivo de la conciencia y de sus
manifestaciones.....Es la ciencia de la experiencia"
Consideramos que las conceptualizaciones planteadas representan en forma global la
tendencia generalizada que caracteriza a los intentos por definir a la psicología, así mismo, son reflejo
de distintos momentos históricos.