CHARLA No.
TEXTO BASE: RUT 1:19-20
INTRODUCCIÓN
Pocas historias en la Biblia entrelazan una relación filial con tantos sucesos en
contra. La vida de Noemí y de Rut se ve truncada por circunstancias que van más
allá del entendimiento humano, y que no son producto de sus decisiones. Es como
si todo se pusiera en contra de repente.
Esta historia se desarrolla en el tiempo de los jueces; las personas, según el texto
bíblico, “hacían lo que mejor les parecía”, y esto traía el juicio de Dios sobre su
pueblo. En medio de la anarquía que se vivía en Israel, y las costumbres idolátricas
que poco a poco fueron adoptando, la Biblia nos cuenta acerca de una familia que
tras la crisis que se vivía en Israel, a causa del hambre deciden viajar a los campos
de Moab. Ellos eran: Elimelec, varón de Belén de Judá; su esposa Noemí, y sus dos
hijos Malhón y Quelión.
En la tierra de Moab se establece esta familia, y allí Elimelec muere (Rut 1:3). Sus
hijos se casan con mujeres moabitas, y pronto ellos también murieron. Noemí les
da su bendición a sus nueras, y les dice que regresen a su casa. En Israel, según
la ley, aquel varón que muriera sin hijos, tendría descendencia si su hermano
tomaba a la viuda por mujer. Pero este no era el caso, pues Noemí se había
quedado sola.
Tras la insistencia de Rut que quedarse junto a ella, Noemí decide regresar a Belén
junto a su nuera. Al llegar allí, toda la ciudad se conmueve al ver a aquellas dos
mujeres afligidas. La gente se preguntaba “¿no es ésta Noemí?” (vv.1:19).
“y así las dos juntas siguieron su camino hasta llegar a Belén.
Cuando entraron en Belén, hubo un gran revuelo en todo el pueblo. Las mujeres
decían:
-¿No es ésta Noemí?
Pero ella les respondía:
–Ya no me llaméis Noemí; llamadme Mará, porque el Dios todopoderoso me ha
llenado de amargura. 21 Salí de aquí con las manos llenas, y ahora las traigo vacías
porque así lo ha querido el Señor. ¿Por qué me llamáis Noemí, si el Señor
Todopoderoso me ha condenado y afligido?”
(Rut 1: 19-20)
1. El nombre de Noemí significa: “placentera”, “mi dulzura”, “mi alegría”. Ese
era el estado de aquella mujer al salir de Belén (casa de pan).
Estaba tranquila a pesar de las crisis sociales que se estuvieran viviendo.
Estaban unidos como familia, y esto ponía en Noemí la confianza suficiente
para poder obedecer con diligencia a su esposo en el momento en que
decide partir.
Su vida tenía la seguridad como hija del pueblo de Dios, y esposa de un
varón judío.
No tenía temor porque sabía que su esposo y sus hijos estaban con ella, y
aún si su esposo faltara, ella tenía la seguridad en que tenía dos hijos
varones, lo cual representa una gran bendición para el pueblo hebreo.
Tenía dignidad, pues era reconocida en su pueblo y en medio del tiempo
de los jueces podía decirse que ellos eran fieles al señor (las mujeres
moabitas conocieron a Jehová).
Tenía identidad, pues sabía quién era Dios, y qué lugar ocupaban ellos
dentro del plan del Señor. Crecieron como familia, y podemos ver
posteriormente a Rut usando frases típicas de los judíos (así haga Jehová y
aún me añada…) (vv.1:17).
Pero en poco tiempo todo lo que tuvo por certeza se le esfumó.
Para las mujeres judías quedar viuda significaba una terrible tragedia. Quedaban
bajo el cuidado de los hijos, quienes debían seguir honrándolas y proveyéndoles lo
necesario. Que sus dos hijos hubieran muerto, era un motivo para quedar sin
futuro, estaban prácticamente condenadas a la mendicidad.
Noemí cambia su nombre por “Mara”.
Este nombre significa “amargura”.
La amargura se produce tras el profundo dolor que siente una persona
que ha sido herida continuamente, y que no ha podido procesar el enojo
de una manera adecuada. Esto trae una profunda tristeza al corazón,
convirtiéndose luego en resentimiento.
Noemí le atribuye su situación a un castigo divino, no por lo que ella
haya hechos, sino como una retaliación por parte de Dios. (vv.21).
Noemí recuerda su situación pasada (me fui llena), y hace un paralelo
con lo que ahora está viviendo. Ante sus ojos no tiene nada. Su nuera es
lo único que tiene, y para el pueblo de Israel los moabitas a menudo
eran despreciados.
Así regresó Noemí, y con ella su nuera, Rut, la moabita. Salieron de los campos de
Moab y llegaron a Belén al comienzo de la cosecha de la cebada. (vv.1:22)
2. En la cultura del Medio Oriente los ricos tienen el deber de ayudar a los
pobres proveyéndoles los medios para subsistir. Estos a cambio les deben
mostrar fidelidad y lealtad.
(Deut. 24:19) ““Si al recoger la cosecha de vuestro campo os dejáis
olvidado en él un manojo de trigo, no regreséis a buscarlo; dejadlo
para que lo recoja algún extranjero de los que viven entre
vosotros, o algún huérfano o alguna viuda, a fin de que el Señor
vuestro Dios os bendiga en todo lo que hagáis”.
El recoger espigas era una costumbre permitida por los judíos, pues Dios
mismo, lo había establecido como un medio para bendecir a los pobres, y
de igual manera bendecir a los dueños de los campos.
3. Rut conoce a Booz y al enterarse Noemí ve una esperanza para ellas (cap.2)
Booz no solo permite que ella recoja espigas; la orden que les da a sus
jornaleros es que le dejen mayor cantidad.
Reconoce la bondad y la fidelidad del corazón de Rut y el bien que le ha
hecho a su suegra. (cap.2:11).
Le pide que no vaya a otro campo, y le permite que beba del agua de sus
empleados (vv.9).
La invitó a comer a su mesa, y ella comió hasta saciarse y aún sobró., y
pudo llevarle a Noemí.
Siempre Dios está en medio de todos los asuntos de nuestra vida. Booz representa
a Cristo en esta historia, es quien restituye la dignidad de estas dos viudas; la
invita a comer con él:
Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y
cenaré con él y él conmigo” (ap. 3:20)
Le da pan abundantemente:
Jesús les respondió:
“-Yo soy el pan de vida. El que a mí viene nunca tendrá hambre, y el que en mí cree
no tendrá sed jamás”. (Juan 6:35)
Booz no sabe del parentesco que tiene con aquellas mujeres; sin embargo se
solidariza con ellas. Le da su bendición a Rut, y ella se postra a sus pies
reconociéndose como sierva. Él la trata con mucho respeto, y le restituye su
dignidad al reconocer la grandeza de Rut en el acto de no abandonar a Noemí.
Para el pueblo hebreo participar de la comida con alguien, es ponerlo a la misma
altura que su familia. Al Booz dar la orden de no molestar a Rut mientras recoge
espigas, ella vuelve a tener la seguridad de sentirse amparada por una persona
que la trata con honor y respeto.
Es así como Noemí en medio de su tristeza vuelve a tener esperanza y en medio
de todos estos hechos, le muestra a Rut la manera como debe actuar, ya que le
cuenta el derecho que tiene Booz como pariente lejano a redimirlas.
4. (vv.3:11) tras seguir los consejos de su suegra, Rut va una noche y se
acuesta a los pies de Booz. Este la recibe con respeto, y le promete que
aunque existe otro familiar más cercano, él solucionará esa situación a la
mañana siguiente. La promesa que Booz le hace a Rut marca la pauta para
entender que ella era muy valiosa ante sus ojos, y se alegra de que ella lo
escogiera aunque él se sintiera viejo.
no solo la envió con la promesa, sino que además le dio 6 medidas de cebada,
queriendo no solamente solucionar el destino de las mujeres, sino además
suplir sus necesidades inmediatas de modo generoso. Es así como Booz se
convierte en Redentor y Salvador.
Al llegar la mañana Rut le cuenta a Noemí lo sucedido, y ella muy alegre
reconoce que él no descansará hasta que ese asunto se solucione.
¡Dios no descansará hasta que ese asunto se solucione!
El Señor espera a que nosotras tomemos nuestro lugar. Rut le dice a Booz que
debe redimirlas según la Ley judía, y él se alegra por lo que ella dice. El hace lo
posible por quedarse con ella, y por esto arregla pronto la situación.
Dios siempre está de nuestro lado. Debemos confiar en Él. Siempre está.
Siempre. No nos abandona, y aunque a veces esté en silencio, no por ello
quiere decir que estamos solas.
Cuando Dios espera a que tomemos decisiones, es porque Él ya ha arreglado
todas las circunstancias para nuestro bien.
La bondad de Rut se vio recompensada (4:11-12)
Tuvo un esposo bueno, reconocido y rico
Tuvo una nueva posición (de sierva a esposa)
Booz se vio recompensado:
Tuvo una familia
Tuvo el reconocimiento del pueblo
Tuvo un hijo con Rut
Noemí se vio retituída en todas las áreas:
Tuvo una nueva familia
Tuvo el reconocimiento de la gente
Tuvo una nueva posición
Tuvo un nieto al que ella misma crió.
Toda esta familia pasó a ser la familia de la que descendió el rey David,
y luego del linaje del Señor Jesucristo.
Noemí reconoció la Grandeza de Dios y su final fue más feliz y abundante de lo
que se imaginó.
Cuando esperamos en Dios y confiamos en lo que hará por nosotras, hace que
nuestra vida adquiera una gran valor.
En Cristo somos amadas, perdonadas, transformadas, útiles y valiosas.