MITOLOGÍA
SER SUPREMO
Del libro “Miskitos y Sumus” (Eduard Conzemius)
Los Miskitos y los Mayangnas creen en la existencia de una Deidad
Suprema, que los Miskitos llaman “Wan Aisa” (Nuestro Padre) y los
Mayangnas lo nombran como “Ma-papak” o “Ma-papaki” (Nuestro Padre o
Padre Sol). Estos conceptos probablemente han sido prestados del
Cristianismo…
Dioses Menores
Los indígenas creen en la existencia de cierto número de seres
sobrenaturales que vivieron antes en la Tierra como hombres. Ellos son:
1 El Sol (Yu Lapta).
2 El Trueno (Alwani).
3 La Luna (Kati).
4 El Arco Iris (Kumadura).
5 Las Estrellas y los Planetas (Slilma).
6 Las Pléyades o Siete Cabritas (Pupu Wihta).
Algunos de estos seres sobrenaturales están a cargo de los elementos y son
los responsables de las grandes calamidades que tienen lugar ocasionalmente.
El “Dios del Viento y del Aire”, llamado Prahaku o Aubia, envía los
huracanes y las grandes inundaciones que destruyen las plantaciones y matan
el ganado. Su representante es el Arco Iris, que los Mayangnas Panamaka
algunas veces llaman Walasa Aniwe (El Diablo está enojado). Cuando
aparece, los indígenas esconden a sus niños en las chozas, de modo que no lo
puedan ni ver ni señalar, pues al hacer esto con el brazo o la mano apuntando,
ésta quedará paralítica y afectada por terribles dolores.
El trueno, según algunos, creó al mundo y lo gobierna a través de las
estaciones; otros dicen que vivía anteriormente en la Tierra y fue el primer
hombre. Cuando retumba, avisa que viene la inundación.
WAN AISA: WAN BAIKAN UPLIKA
Por: Prof. Avelino Cox (La Voz de los Hijos de Wangki)
Nuestro Padre o el que nos engendró: Dios sin culto, ni lugar de adoración,
tampoco tuvo presencia en el tiempo, porque siempre estuvo y estará
respetando sus manifestaciones entre las observaciones. Todos los días
aparece, siempre exigiendo esas tradiciones para que los pueblos sigan
evolucionando a través del tiempo, para que los pueblos sigan preservando
esos conocimientos de generación en generación. De esa religión de
tradiciones y Dios sin culto, los “Sukias” son los sobrevivientes de la
persecución de las religiones foráneas y que los gobiernos oficializan,
dándonos como resultado que los nuestros son prácticas demoníacas, que por
lo tanto hay que destruirlas.
Aún persisten las hermosas alabanzas en el canto de los “Sukias” cuando
claman a Wan Aisa su presencia para que ayude a curar una enfermedad. Esta
religión, dadas sus propias características autóctonas, no ha perdido su esencia
ni su sincretismo, porque es original; porque hay mensajes a través de hacer y
morir del Sol, a través de los truenos, de la descarga eléctrica, el silbido de los
vientos, las lluvias, las inundaciones.
De esta manera, los iniciados de esta religión, que son los “Sukias”, tienen
un cambio total, un cambio donde muere su antigua vida y como sacerdote del
Dios sin culto, tiene una transformación, llega la metamorfosis y
prácticamente se hace otro, es una transformación total, adquiriendo de esta
forma una autoridad única dentro de las comunidades.
Espíritus
Más poderosos que Dios se consideran a los numerosos espíritus malignos
(Ulasa=Lasa) que habitan en los cerros, cuevas, pozas profundas, etc. Son
extremadamente malévolos y siempre están listos a causar daño a la gente,
provocando enfermedad o muerte.
Son especialmente peligrosos después que se pone el Sol, cuando por miedo
a ellos se vuelve cobarde hasta el más intrépido y valiente de los indígenas.
El indígena muestra una renuncia para revelar sus ideas religiosas,
especialmente aquellas que pudieran parecer ridículas al extraño. Es por tanto
difícil obtener información confiable sobre el tema. A la muerte de una
persona, el cuerpo material se disuelve y uno o más espíritus quedan en
libertad para vagar y hacer travesuras, hasta que son enviados por el “Sukia”
al más allá. Los animales, igualmente, tienen espíritu o pueden ser poseídos
por los malignos.
Los cerros más altos sirven por lo general de mansiones a los espíritus
malévolos, a los cuales se atribuyen los petroglifos que se encuentran labrados
entre las cascadas de ciertos ríos. Rocas de formas peculiares fueron
anteriormente, según se supone, seres humanos, quienes quedaron petrificados
en castigo. Los seres sensibles no solamente pueden trocarse en rocas, sino
también originarse en ellas…
Árboles y plantas parecen estar animados por espíritus (lilka), quienes
dirigen su crecimiento y la madurez de los frutos. Para incrementar la
producción de un árbol frutal, o para volver estériles a los que son
productivos, se colocan varios objetos colgando de sus ramas, los cuales han
sido previamente soplados (yabakan) por el “Sukia”. Amuletos de atracción
vegetal, que se usan para la buena suerte en todos los hechos de la vida,
parecen indicar la creencia original que las plantas están también poseídas por
los espíritus.
Los indígenas se mantienen alejados de los espíritus sin mirarlos ni
señalarlos, menos hablar con ellos, pues podrían materializarse, ya que
“platicar con el diablo es seguro que aparece”. Incluso, rehúsan mirar por
ciertos lugares donde moran espíritus malévolos y si tienen que pasar cerca de
éstos, caminarán viendo en dirección opuesta.
Los espíritus pueden llegar a las cercanías de las habitaciones humanas en
figura antropomórfica e intentarán seducir a los indígenas, resultando niños
anormales de tal intimidad. Monstruosidades en el mundo animal y vegetal
son también atribuidas a estos espíritus. Al igual que las culebras, se dice que
tales espíritus sienten gran pasión por las mujeres en período de menstruación.
Relación entre los Espíritus y el Árbol de Ceiba
La ceiba (sisin) es considerada como la morada de los espíritus de aquellos
que fenecieron y nadie se atreve a pasar debajo del árbol por la noche. No
debe ser cortada, ya que por tal acto les será robado a los espíritus el lugar
favorito de descanso y no tardarán en vengarse. Pero si fuera absolutamente
necesario derribar el árbol, la ira de los espíritus podría ser aplacada
enterrando alguna cosa al pie, a manera de ofrenda, tal como alimentos, chile,
dinero, etc. Cuando la ceiba ha sido tumbada, se pueden recobrar dichos
objetos.
Los indígenas también dicen que una canoa hecha del tronco de ceiba gime
continuamente en la noche y que al mismo tiempo se deslizará a tremenda
velocidad. Un sonido lastimero similar es emitido en la oscuridad, según
dicen, por los colchones o almohadas henchidas con las pelusas que envuelven
las semillas de caoba. Por todas las razones señaladas, los indígenas crédulos
no utilizan para nada el árbol encantado.
Cristianización
Muchas mujeres y niños, que no habían (son) bautizados, llevaban y llevan
todavía pequeñas cruces, medallas y escapularios alrededor del cuello,
artículos que obtuvieron (obtienen) de los sacerdotes visitantes, o comprado a
los comerciantes ladinos. Consideraban (consideran) estos artículos como
amuletos para librarlos del peligro, la enfermedad, el veneno y la muerte. Para
muchos indígenas que no han recibido ninguna doctrina de los misioneros, el
bautismo era considerado como una clase de ceremonia mágica, donde les
daban (dan) un nuevo nombre, se liberan del diablo y quedan inmunes al
peligro, a la malevolencia y a cosas parecidas. Aún en el interior, donde
muchos indígenas en el pasado pretendían ser católicos, el culto a los santos
era considerado no menos que una adoración fetichista. Estampas e imágenes
de los santos suplantaban a los ídolos hogareños. Cuando los indígenas
llegaban al extremo de cometer un acto reñido con las enseñanzas de la
iglesia, cubrían las imágenes con una tela de modo que los santos no pudieran
observarlos. Si pedían un favor especial a un santo, le hacían un voto o
promesa solemne y le rezaban durante nueve días consecutivos. En caso que el
santo no les cumplía, algunas veces lo castigaban golpeándolo, decapitándolo
o mutilándolo.
En la época colonial, misioneros españoles hicieron varios intentos de
penetración entre los aborígenes de la Costa Mosquitia, pero sus esfuerzos
fueron inútiles…En varios de los grandes asentamientos de la región, como
los misioneros españoles desconocían la lengua indígena, su actividad se
limitaba principalmente a ladinos.
Por otra parte, los Moravos (Unitas Fratrum), que arribaron a la costa en
1849, tuvieron éxito en la evangelización de la mayoría de los Miskitos.
Enseñaban tanto en inglés como en Miskito, en la iglesia y en la escuela.
El primer esfuerzo de los Protestantes para introducir el cristianismo entre
los Miskitos fue realizado por los ingleses puritanos quienes, en 1630, bajo el
Conde de Warwick, tomaron posesión de la Isla de Providencia, situada frente
a la Costa Atlántica de Nicaragua. Establecieron relaciones comerciales con
los Miskitos de Cabo Gracias a Dios y se quedaron en la isla hasta 1641,
cuando fueron expulsados por una flota española. En esa época cierto número
de indígenas viajaba a Providencia donde llegó a familiarizarse con el “Padre
Nuestro”, el “Credo” y los “Diez Mandamientos”.
LOS SUKIAS Y LOS RITUALES
Del libro “Tininiska” (dos tomos)
Según los “sukias”, las enfermedades son provocadas por los Lasas cuando
la persona no cumple con las leyes naturales de salud: “Wan Kaina
Kulkaia”, o abusan de la naturaleza matando demasiados animales. Por
ejemplo, al que caza demasiados venados, el “dueño” de éstos, llamado
Swinta, le roba su “lilka” (retrato o figura), y se enferma.
El que comió una comida sobrada del día anterior, y estaba destapada,
también se enferma porque este alimento fue jugado por los Lasas y no se
debía haber comido.
También el que fue visto por el Aubia, el “Dueño de la Montaña”, se
enferma. Es de notar que en Miskito no existe la palabra “enfermedad”, ya que
antes se creía que todos los males eran provocados por los Lasas. El
tratamiento de las enfermedades se orienta de acuerdo a la noción que tenga el
Sukia acerca de los orígenes del desequilibrio físico o mental.
Los “Sukias” son personajes que forman parte de la cosmovisión miskita y,
como médicos tradicionales, ocupaban el lugar más importante en la escala
social de la comunidad; además, representaban a la religión.
Si el paciente fue al río y allí cogió el mal, se reúnen pequeñas piedrecitas de
colores, las cuales se ponen al rojo vivo en el fuego. Las piedras se echan en
un recipiente con agua, para que el paciente inhale el vapor que se forma. Las
piedrecitas provienen de los ríos o lagunas, considerados como las moradas
del Liwa o “Dueño del Agua”, a quien se atribuye haber provocado la
enfermedad.
Cada “Sukia” tiene su propio estilo de practicar el ritual. Por ejemplo, el que
bailaba sobre el fuego, se trepaba a veces sobre una especie de “subibaja” que
giraba, llamado “Umas”.
Todavía se recuerda al Sukia Amans, de Carrizal, trepado sobre un “Umas”
y girando sobre el fuego. En la mayoría de los casos, durante la ceremonia, el
Sukia clavaba en la tierra tres bastones negros que representaban a los tres
Lasas principales; Liwa, Dueño del Agua; Aubia, Dueño de las Montañas, y
Prahaku, Dueño del Viento.
Los bastones se colocaban orientados hacia el Este, porque es de donde se
levanta el Sol, viene la ayuda. Durante el ritual y el tiempo que dura el
tratamiento, hay que cumplir con ciertas normas de comportamiento llamadas
Wan Kaina Kulkaia. Por ejemplo, a la hora de bañarse y consumir la dieta, el
paciente no debe ser visitado por personas que asistieron a los muertos.
En su cántico ritual, los Sukias tocaban a veces una flauta de carrizo de
bambú, la que soplaban dentro de una jícara con agua. Este ritual se llamaba
Yabakaia. En algunas comunidades aún se conservan estas costumbres. El
Sukia es el encargado de levantar el alma de la cama (Isingni Sakaia), e ir a
dejarla al cementerio. Durante el ritual, los familiares del difunto le envían
mensajes a través del Sukia.
El ritual Atura, Sihkru o Pura Yapti, también era dirigido o ejecutado por
el Sukia después de la muerte de alguien y pasado un tiempo, consistía en la
celebración, encuentro y despedida del Isingni, después de un conversatorio
entre los familiares y él.
Recopiladores:
Ana Rosa Fagoth, Avelino Cox Molina
Mitos y Creencias respecto a las Enfermedades
Según los “Sukias” y yerberos indígenas de nuestra región, las enfermedades
son provocadas por los Lasas cuando la persona no cumple con las leyes
naturales de salud de la naturaleza, ya sea matando demasiados animales o
pasando por donde no debía pasar. Por ejemplo, al que caza demasiados
venados, el “dueño” de éstos llamados “Swinta” le roba su “lilka” (retrato o
figura) y se enferma.
El que comió una comida del día anterior y estaba destapada, también se
enferma porque fue comida por el “Lasa” y no se debía comer. También el
que fue visto por “Aubia”, el “Dueño de la Montaña”, se enferma. “Aubia”
sale de la espesura de los bosques en horas de la tarde. Por eso hay que
regresar temprano. Los que participan en los preparativos y entierro de un
cadáver, también pueden contraer enfermedad provocada por el “Isingni” o el
alma del muerto. La mujer durante su período menstrual fue a bañarse al río,
igualmente sufre un desequilibrio o mal provocado por “Liwa Mairin” (la
diosa del agua o la sirena).
La persona que estaba fuera de la casa cuando pasó “Prahaku”, el “Dueño
del Viento arremolinado”, padece malestares o desequilibrio mental.
El padre que vive con otra mujer que no es la madre de su hijo, contagia a
éste con “damni”. Por tanto, hay que cumplir con las reglas de salud corporal
y espiritual expresada en la frase “wan kaina kulkaia”, que significa estar en
armonía con nuestro cuerpo.
LASAS, RELATOS DE SERES Y DEIDADES
DENTRO DE LA COSMOVISIÓN AUTÓCTONA
Variados y ricos son los relatos autóctonos. Veamos algunos de estos
personajes o seres espirituales (“Lasas”) dentro de la cosmovisión miskita.
Ulak (Sisimique)
Este ser es parecido al humano, pero es peludo, de brazos muy largos. Tiene
los pies volteados para atrás. Si uno va a la montaña y ve las pisadas del
“Ulak”, hay que fijarse en la dirección de los pies para ir al lado contrario; hay
que seguir las pisadas en dirección del talón. Cuando un Ulak macho se
encuentra con un hombre, lo mata. Pero si es mujer, no la mata; se la lleva a la
montaña para vivir con ella. Igual sucede cuando una Ulak se encuentra con
una mujer, la mata. En cambio, si el afectado es un hombre, se lo lleva a la
montaña para vivir con él.
Creen que el Ulak verdaderamente existe en las grandes montañas. La gente
de Bihmuna cree que en un lugar llamado “Tala” (Sangre), existen los Ulak,
pero no han podido matarlos.
Es un grandísimo, los “Ulak” siempre se enamoran de los humanos; los
machos secuestran a las mujeres, las meten en una cueva donde mora y
convive con ellas o viceversa.
El “Ulak” es un ser muy grande, peludo, alto, muy humanoide. Sus talones
los tiene de frente, los dedos de los pies hacia atrás, sus manos son
larguísimas, muy fuerte y sólo vive en montañas altas; les gusta mucho vivir
cerca de los ríos como Balaha, Awas Bîla, Kalila Kangban, donde se
encuentran sus alimentos preferidos que son los cangrejos, tortugas de agua
dulce, chacalines o camarones de agua dulce.
De esta manera. Si una “Ulak” se encuentra con un hombre, lo secuestra y
convive con él y lo que ellos comen el secuestrado tiene que comer y
lógicamente que todo crudo, con excepción de algunas frutas que también
usan como los humanos, tales como zapote, o en verano algunas frutas como
la granadilla, etc. Cuando secuestran a una persona, la celan tanto que las
grandes cuevas las cierran con varias rocas; así nadie intenta escapar. El
“Ulak” es de esta región, conocido en muchas montañas de la Costa Caribe.
Por: Prof. Avelino Cox (La Voz de los Hijos de Wangki)
Swinta-Duhindu.
De baja estatura, sus manos y los pies sólo tienen cuatro dedos. Usa unos
sombreros anchos y un mecate en la mano para andar arreando los venados. Si
le aparece el Swinta haciendo reclamos, la persona se vuelve como loca y sale
corriendo, a veces pierde el conocimiento y convulsiona.
Sólo los “Sukias” y curanderos le ayudan a volver en sí. Pero si por segunda
vez se encuentra con el Swinta, la persona desaparece para siempre, es decir,
que el dueño de los venados se la lleva y la convierte en esclava. Es el caso de
algunas personas que han desaparecido en las comunidades y nunca las
encontraron por más que se les ha buscado.
Es un hombre con figura normal, anda puesto un gran sombrero de paja, una
gran pipa, en el cuello lleva un pañuelo amarrado de color rojo. Su época
principal es el Verano; se les aparece a los cazadores, a los niños, mujeres
solas o casadas a las cuales enamora; siempre anda una gran guitarra y les
proporciona linda música, es un trovador incansable, con sus bellas músicas
hace dormir a la gente que le escucha.
“Swinta” es el dueño de todos los cuadrúpedos de los animales del campo; si
son heridos por los hombres los cura de todo, los cuida. También es dueño de
los bosques y llanos, se adueña físicamente de las gentes, para castigarlas y
usarlas a su servicio.
Se adueña de la voluntad de los cazadores que matan o hieren a los
animales. Cuando secuestra a las personas, se las lleva a su casa, que bien
puede estar en las cuevas subterráneas y⁄o rocas con entrada. Por esta misma
razón, cuando una persona es llevada por el “Swinta”, a la vista de todos
desaparece, porque se interna a las profundidades de la tierra. Cuando quiere
alguien, a la vista se materializa, mientras que los que están cerca no lo
pueden ver. Si uno lo encuentra en el llano, también se lo lleva a su casa, tanto
a niños como adultos, pero si los niños se portan bien, son devueltos a sus
familiares después de tres o cuatro días; en cambio, si se portan mal, nunca los
devuelve y los esclaviza.
Generalmente, para cuidar a los animales, de estos hay muchos
desaparecidos, totalmente encontrados a través de los “Sukias”, quienes tienen
potestad sobre el “Swinta”; muchos que regresaron, perdieron la razón y
ningún “Sukia” les pudo devolver la razón, y estos casos son atribuidos a los
que han cazado muchos venados o herido, y son castigados de esa forma. Las
personas, hombres o mujeres, que conviven con el “Swinta”, se vuelven
ganaderos y con mucha fortuna, negocios por todos lados. A los jóvenes les
enseña tocar guitarra y usar toda clase de instrumentos. Hay muchas personas
que han convivido y escapado, sin uso de razón y desaparecido para siempre.
Por: Prof. Avelino Cox (La Voz de los Hijos de Wangki)
Waihwan
En la leyenda miskita, “Waihwan” es el “lasa” que se transforma en
diferentes figuras. Cuando va a comer se traga entera a la persona. También
puede hablar y convertirse en figura humana para engañar.
Entre los cuentos y leyendas que se cuentan entre Cabo Gracias a Dios,
Bihmuna, Krukira hasta llegar a Awaltara (Río Grande) se dice que un
“Waihwan” iba siguiendo a las gentes para comérselas hasta acercarse a una
de las islas en el mar frente a este río y “Misri Yapti” mandó a fulminarlo con
un rayo hasta que se convirtió en una isla. Hoy se conoce con el nombre de
“Waihwan Kîka” o “Isla de Waihwan”.
Patas
Es parecido al perro, tira luces fosforescentes, ojos brillantes, tanto que su
figura total parece aumentar de tamaño. Cuando se encuentra con el hombre,
corre alrededor de éste para pasar por debajo y robar el “lilka” de la persona.
Si sucede esto, la persona se enferma. Tienen que intervenir los “sukias” o
curanderos para que el enfermo no se muera. Por esa razón, si una persona se
encuentra con un “patas”, debe cerrar las piernas para que éste no pase por
debajo de ellas.
Wakambai
Es un “lasa” con un pie en la panza cerca del corazón. Tiene alas y trompa
como el oso hormiguero. Tiene un solo ojo en posición vertical. Wakambai
puede robar el “lilka” (figura o retrato) de la gente, si ésta le da la cara.
Entonces, si una persona se encuentra con Wakambai y éste viene de frente,
hay que voltearse rápidamente, viendo a otra dirección. De lo contrario, si
Wakambai logra colocarse en frente de la persona, se lleva el “lilka” o retrato
y ésta se enferma. Si pasa volando encima, pero si no viene en dirección de la
cara de la persona, no sucede nada. El Wakambai intenta ponerse de frente,
pero hay que estar volteando la cara hacia otro lado.
Es un espíritu poderoso, errante de las montañas de Kalila Kangban,
Kiahras, Apalka, Kru Warban, Saslai, etc. Cuando quiere, se manifiesta de
muchas formas, hasta en apariencias humanas; pero su forma original es el de
caballo, color negro, posee una sola pata en el centro del corazón. Cuando se
mueve, retrocede hacia atrás y da saltos hacia delante, en su única forma de
locomoción por esas montañas que he mencionado.
“Wakambai” es dueño de una mirada cruel y penetrante, además es
escalofriante, no ataca físicamente, basta con ver su forma o pasar por donde
él pasó o simplemente sentir su olor. Cuando se hacen visibles, entonces
atacan a las personas con enfermedades como la epilepsia, acompañado de
calenturas, vómitos y convulsiones. Entonces prácticamente la persona
atacada deja de hablar totalmente, se queda muda; entonces el “Sukia” tiene
que intervenir para curar al afectado, porque si no interviene, la persona puede
morir rápidamente.
Se han visto mucho en las inmediaciones del curso arriba del Río Wawa,
cerca de Bilwi, especialmente por “Kahmi Tingni”. También se han visto
mucho por las montañas de “Kalila Kangban”; huellas petrificadas de
“Wakambai” es más palpable sobre el río del mismo nombre en el triángulo
minero, sobre las rocas del río “Wakambai”.
Por: Prof. Avelino Cox (La Voz de los Hijos de Wangki)
Aubia
Es dueño de la montaña. También conocido como “Unta Dukia”, el nombre
Aubia se debe a que él mismo grita ¡Auuuu! y por eso la gente le llama
Aubia. Es de gran estatura, toca tambor en las gambas de los grandes árboles.
Esto lo hace con los codos. Por lo general, su vivienda son los huecos de las
gambas de los grandes árboles.
Es el ser de las montañas y los cerros, en ocasiones visible y cuando se
materializa, aparece con un sombrero de paja grande. Su lugar preferido es
entre palmeras, muchas veces hasta se alimenta de los cogollos de las
palmeras, algunas veces hasta se le puede confundir con un ser humano.
Dentro de esa confusión, si uno le da la mano, puede enfermarse
gravemente. Sólo el “Sukia” o “Pura Yapti” tienen potestad de saber
exactamente dónde está el “Aubia” y para librarse de la influencia se tiene que
conseguir una “liana” (enredadera o bejuco), dar tres vueltas y pasarlas sobre
el cuerpo y pasar delante de él, y uno se libra rápidamente.
El “Aubia”, como ser superior, no sale a toda hora. Sus horas preferidas son
por la tarde, hasta la media noche. Por ese motivo, las personas que trabajan
en el campo, los cerros o montañas, así como los cazadores, se deben cuidar
mucho, respetar los lugares de montañas con muchas palmeras; los “Ukuli”
dicen la hora que uno debe cuidarse.
Uno de los mayores peligros es que también el “Aubia” roba las huellas de
las personas, luego no dejan de caminar. También sus efectos son rápidos y
terribles; el afectado es acompañado de fuerte calentura y convulsiones. Al
“Aubia” muchas veces lo han visto trabajar en el campo como un hombre
común; esto lo hace continuamente con el fin de confundir a las personas.
Por: Prof. Avelino Cox (La Voz de los Hijos de Wangki)
Liwa
Es la “dueña del agua”, pero también se dice que existe el “liwa” hombre.
Puede ser blanco o negro. Comúnmente es la “liwa mairin” a quien se le
describe como una mujer bellísima con cola de pescado. Se dice que la “liwa”
o el “liwa” son los causantes de las enfermedades del vientre (matriz y vías
urinarias). También se dice que los “liwas” son los causantes del ahogamiento
de las personas en los ríos, porque se llevan el “lilka” de la persona.
Es el espíritu que mora en el agua, es la Dueña Suprema de los ríos, lagunas
y mares. Si alguien se ahoga, es la “Liwa” que se lo lleva. Tiene lugares
estratégicos, especialmente la gran laguna de Apalka, que es la capital de
todos los seres de las profundidades, donde todo lo que es tragado por las
aguas, secuestradas o desaparecidas por la ley natural de los espíritus
poderosos, tiene que llegar a parar en “Apalka”. “Liwa” mora también en
“Namahka Almuk”, “Waspuk Tâ”, “Waspam”, “Tilba”, Laguna de “Karatá”,
Barra de Prinzapolka, Laguna de “Pahra”, etc.
En la época o mes de Diciembre, “Liwa” está en todas las aguas, aparecen
sus barcos, surgen de la nada en cualquier lugar. Por lo tanto, los “Sukias”
orientan que en cualquier momento que vea aparecer el Arco Iris, es necesario
buscar tierra firme, porque esa es la bandera de “Liwa” y es seguro que su
barco pasará secuestrando almas con rumbo a Apalka.
El “Liwa” macho se enamora y hace suya a las mujeres, convive con ellas y
es terriblemente celoso; si es “Liwa” hembra, se enamora y convive con el
hombre. Por lo general “Liwa” es de una faz bellísima, hay blancas y morenas,
son dueñas de una cabellera larguísima y muchas personas que conviven con
“Liwa” se han enriquecido.
Estos espíritus muchas veces preparan grandes fiestas sobre las vegas o
rocas salientes sobre el Río Coco, como es el caso de “Lal Pau” (Cabeza
Roja), Río Coco arriba (un poco arriba de Santa Fe. Estas fiestas son para
atraer a las personas y confundirlas y luego llevarlas hacia las profundidades
de las aguas. Por ejemplo, sus lugares preferidos en el mar son las cavernas.
Los “Liwa” son tan bellos que nadie resiste sus encantos, bellos sus pechos,
posee una cola de pescado, usa un peine de oro, se esmera mucho atendiendo
su hermoso cabello; muchas veces se les ha visto sobre las rocas peinándose
por horas, especialmente en las noches de Luna. Tiene cantos sonoros,
músicas muy bellas, de instrumentos desconocidos. En muchos lugares,
hombres y mujeres se han casado con “Liwa”.
Por: Prof. Avelino Cox (La Voz de los Hijos de Wangki)
Nikiniki
Es dios o dueño del terremoto. Según la leyenda, tenía voz de trueno y al
andar hacía temblar la tierra, el sembrador de los pinos del Wangki. Un día, al
perder su hijo, lloró y con sus lágrimas llenó un camino que se convirtió en
río. Es el río Wangki.
Prahaku
Es el dueño de los vientos arremolinados. Cuando pasa un viento con
torbellino, es porque va pasando él y hay que esconderse. Espíritu poderoso,
vive en el espacio, donde pasan las nubes. Este espíritu es el dueño del espacio
y viaja constantemente en una canoa, de sur a norte, y esta dirección es
contraria a las leyes naturales y es negativa; además forma parte de las
provocaciones en el tiempo. En sus momentos de cólera y cuando quiere
castigar y hacer daño, pega a la tierra con su terrible rayo fulminante y se lleva
la sombra de las personas; puede matar en pocos minutos a la persona
afectada. Contra el “Prahaku” sólo el “Pâsa Yapti” y el “Ukuli” (profeta)
pueden dar protección, porque son superiores y porque tienen la facultad de
comunicarse con espíritus benignos que le dicen a los “Ukuli” qué hierbas son
apropiadas para que una persona afectada o cuando su sombra se halla robada,
porque “Prahaku”, en muchas ocasiones viene en forma de “Usi Wihta”
(Araña), para capturar la sombra de las personas.
Los “Ukuli” dicen que “Prahaku” es grande y poderoso; hay blancos y
negros, y su recorrido original es de norte a sur, cuando pasa a esta dirección
positiva, sus efectos son leves y fáciles de curar. Los “Ukuli” o “Pâsa Yapti”
saben cuándo es “Prahaku” negro o blanco, a través de las convulsiones que
sufren, a través de su manifestación; pero por lo general los dos provocan
desórdenes mentales, con frecuencia vómitos, fiebre alta, y hasta puede matar
a los afectados.
Misri Yapti
Es la dueña o destino final del lugar hacia donde viaja el “isingni” o alma de
un muerto.
Pâsa Yapti
Es la dueña de los huracanes. Es una mujer con un cabello largísimo que le
cubre todo el cuerpo. Vive en una gran casa cubierta con hoja, toda
agujereada. Cuando “Pâsa Yapti” levanta su gran cabellera y abre la boca y
sopla, se forman los grandes vientos y huracanes.
Pauta Yapti
Vive dentro de algunos cerros. Cuando sale de paseo, se enoja y de su boca
salen bolas de fuego.
Relatores:
Ancianos de las comunidades miskitas
Los Elementos de la Naturaleza en la Cosmovisión Miskita
En la mitología miskita, los elementos de la naturaleza se personifican,
considerándose algunos como masculinos y otros, como femeninos. El trueno
y el relámpago son hombres gigantes y fuertes. El viento huracanado y el
fuego se consideran como femeninos. Así, en este cuento-fábula, el viento de
llama Pâsa Yapti (Madre Viento) y el fuego se llama Pauta Yapti (Madre
Fuego). La “Pâsa Yapti” vive en la profundidad del mar y la “Pauta Yapti”
vive en el corazón de algunos cerros. Tanto “Pâsa Yapti” como “Pauta Yapti”,
de vez en cuando salen a dar un paseo. Cuando el cerro retumba y echa fuego
por la boca, es porque “Pauta Yapti” sale a pasear. En cambio, cuando “Pâsa
Yapti” sale a pasear, levanta su larga cabellera, y si abre la boca, se convierte
en huracán.
CARACTERIZACIÓN DEL MUNICIPIO DE WASPAM
Se ubica geográficamente en el extremo noreste de Nicaragua, a 600
kilómetros de la capital (Managua.
La extensión territorial es de 9,314.7 kilómetros cuadrados (el más grande
de Nicaragua). INETER, 2000.
Es el municipio más grande del país, sin embargo, a pesar de su riqueza en
flora, fauna y metales preciosos, está como el segundo en extrema pobreza,
debido a problemas atravesados en los últimos 25 años: guerras,
desplazamiento en masas, huracanes, inundaciones, el cólera que afectó al
50% de la población de 1996 a 1999, difícil acceso a las zonas como el Sector
de los Raudales, hace pocos años azotado por una plaga de roedores. Entre los
huracanes hay que mencionar dos: el MITCH (1988) y recientemente el
FÉLIX (4 de Septiembre de 2007).
6 Nombre del Municipio: Waspam, RAAN.
7 Cabecera Municipal: Waspam.
8 Límites:
a) Norte: República de Honduras.
b) Sur: Municipio de Bilwi y Rosita.
c) Este: Municipio de Bilwi y Mar Caribe.
d) Oeste: Municipio de Cúa, Bocay.
9 Población Total: 53,138 habitantes (Proyección INEC para el año
2007).
10 Población Urbana: 16.5%.
11 Población Rural: 83.5%.
12 Brecha de Pobreza:
a) Pobreza: 83%.
b) Pobreza Extrema: 64.1%.
13 Densidad de Población: 5.7 habitantes x km2.
14 Actividades Económicas:
a) Agricultura de Autoconsumo.
b) Explotación Forestal.
c) Minería.
d) Pesca.
e) Actividad Pecuaria.
f) Comercio.
Datos de Población, según la Alcaldía Municipal
15 Etnia Mayangna: 16,262 (26%).
16 Etnia Miskita: 37,248 (59.3%).
17 Mestizos: 9,040 (14.3%).
18 Criollos: 269 (0.4%).
Total: 62,819 habitantes.
Organización Territorial
19 Casco Urbano: 13 barrios.
20 Zona Rural: 113 comunidades (110 comunidades indígenas).
21 Sector Llano: 33 comunidades.
22 Sector Río Abajo: 15 comunidades.
23 Sector Río Arriba: 63 comunidades, incluyendo sub-sector denominado
Sector Raudales con 13 comunidades.
24 Sector Litoral: 2 comunidades.
25 Fiesta Patronal: San Rafael Arcángel, 24 de Octubre.
26 Día de la Autonomía: 30 de Octubre.
Origen Histórico
El primer contacto de Europa (España) con la Costa Atlántica y territorio
nicaragüense (Mosquitia) fue el 12 de Septiembre de 1,502, durante el Cuarto
Viaje de Cristóbal Colón, quien nombró Cabo Gracias a Dios al entrar al mar
territorial (cabo del Mar Caribe) de Nicaragua, que más tarde se convertiría en
la Comarca de Cabo Gracias a Dios y en la actualidad parte del Municipio
de Waspam.
Para los pobladores del Wangki, la historia comienza desde el momento en
que fueron creados por los Dioses Miskitos y fueron establecidos en el Río
Coco por todos los seres sobrenaturales en distintos momentos de la historia.
La historia de los Miskitos inicia con el surgimiento del Cacique Miskut y el
resto de los comunitarios y familiares que lo acompañaban y que luego
siguiera por los caminos hasta establecerse en toda la Costa Caribe. Las
guerras, las divisiones y los caminos separados que siguieron a lo largo de la
historia de los Miskitos definió cada pueblo de la Costa Caribe a través del
tiempo, culturas, tradiciones y cosmovisión de la vida. Tuvieron sus variantes,
pero siempre recordaron que eran descendientes de Miskut y pobladores de
“Yapti Tasba”.
Inicio del Reinado Miskito
27 Según Hooker:
a) Old Man I = 1640-1677.
b) Old Man II = 1677-1686.
c) Jeremy I = 1686-1718.
28 Según Hornsby y Brautigam Beer:
a) Old Man I = c 1663-?
b) Old Man II = ?-1687.
c) Jeremy = c 1687-1719.
29 Total de Años de Reinado:
a) De 1640 a 12 de Febrero de 1894: 254 años.
Creación del Municipio de Waspam
30 Decreto de Aprobación: 9 de Agosto de 1956.
31 Instalación Oficial de Primeras Autoridades: 24 de Octubre de 1957
Primera Alcaldesa y Autoridades Municipales
32 Alcaldesa: Alba Rivera Obregón.
33 Tesorero: Sr. Alfredo Webb.
34 Síndico: Sr. Humberto López.
35 Regidor Fiscal: Sr. Joaquín Páiz.
36 Total de Agentes de Policía: 30 autoridades.
Nombres de Alcaldes del Municipio de Waspam
37 Alba Rivera Obregón.
38 Fred Brautigham.
39 Bill Cunningham Davis.
40 Enrique Marley Cunningham.
41 Pablo Zapata Baltodano.
42 Amalia Dixon Cunningham.
43 Roy Dixon Cunningham.
44 Margarita Curbelo y Jorge Lowery (1979).
45 William Watler Fagoth.
46 Máximo Panting.
47 Arquilio Benjamín.
48 Gerardo Thomas Presby.
49 José Osorno López.
50 Cornelio Tebas Raimundo.
NOTA:
1) Oficialmente el primer Alcalde, nombrado por Anastasio Somoza
García, fue el Sr. Porce Klarans (q.e.p.d.).
2) En los Municipios se nombran Vice-Alcaldes y Concejales Municipales
a partir del período del Sr. Gerardo Thomas.
OTROS DATOS DEL MUNICIPIO
El Río Coco o Wangki es el más largo de Nicaragua y el más caudaloso de
Centro América. A la Región Autónoma Atlántico Norte pertenecen 470
kilómetros de longitud de un total de 749 de recorrido.
Todo el municipio abarcaba desde Raiti a Cabo Gracias a Dios, a lo largo de
toda la ribera del Río Coco.
Debido a la falta de recursos financieros y el bajo índice de financiamiento y
recaudación de parte de la Alcaldía Municipal, no es posible atender ni
siquiera la mitad de las comunidades del Municipio.