DE MI COLECCIÓN MITOS Y LEYENDAS: LOS
DIOSES GEMELOS DE LOS MAYAS
PAGINA 1
Hace más de mil años, sucedió la leyenda que a continuación
te contaré. La leí en el Popol Vuh, un libro que recoge la
sabiduría y muchas de las tradiciones de la cultura maya, que
habitaban principalmente en lo que hoy conocemos como
Guatemala; dijo la cuentera, sonriéndole a quienes la
rodeaban en la plaza.
PAGINA 2
Aunque en este libro encontré muchas historias, te contaré una
de las tantas aventuras que vivieron Ixbalanqué y Hunapú.
Informó la cuentera.
Ixbalanqué y Hunapú eran gemelos, aunque no eran idénticos,
pues Ixbalanqué era una niña y Hunapú un chico; pero eran
inseparables.
PAGINA 3
Ixbalanqué y Hunapú vivían con su madre y sus dos hermanos
mayores en la casa de su abuela. Pero eran ruidosos y traviesos
tanto que como la anciana no pudo dominarlos los echó, a
pesar de los ruegos de la mamá de los gemelos. Pero ellos se
adaptaron con facilidad a la vida al aire libre y se volvieron
expertos usando la cerbatana, que era un arma como un tubo
donde soplando con fuerza las pequeñas flechas les permitían
cazar para alimentarse; comentó la cuentera.
PAGINA 4
Como Ixbalanqué y Hunapú eran además generosos; cuando
visitaban a su abuela le llevaban pájaros y otros animales, los
cuales su ella cocinaba y con eso alimentaba a los hermanos
mayores que se dedicaban solo a tocar la flauta y cantar. Ellos
estaban envidiosos por la fama de expertos cazadores de los
gemelos, a los cuales les hacían la vida imposible siempre que
podían; aseguró la cuentera.
PAGINA 5
El hecho es que un día, llegaron con las manos vacías y la
abuela los regañó, entonces Ixbalanqué y Hunapú le dijeron
que las aves que habían cazado se habían atorado en las ramas
y no pudieron bajarlas ya que estaban en un árbol muy alto.
Entonces pidieron a sus hermanos mayores ayuda. Explicó la
cuentera.
PAGINA 6
Cuando los cuatro llegaron al sitio indicado, los hermanos
mayores treparon por el tronco hacia las ramas donde estaban
los pájaros. El árbol mágicamente comenzó a crecer y no
pudieron bajar. Al pedir ayuda, los gemelos les dijeron que
para que fuera más fácil se ataran los calzones a la cintura
dejando unas largas puntas. Y cuando los hermanos mayores
lo hicieron se transformaron en monos y se alejaron saltando
de rama en rama. ¿Lo puedes creer? Preguntó la cuentera.
PAGINA 7
Al regresar Ixbalanqué y Hunapú, le contaron a su abuela lo
sucedido. La anciana lloró, pues temía por sus nietos
mayores.
Los gemelos, para consolarla, le prometieron que los
volvería a ver y comenzaron a tocar la flauta y el tambor.
PAGINA 8
Y claro… la música atrajo a los hermanos mayores al patio de
la casa donde comenzaron a danzar, a hacer travesuras y
muecas, tanto que la abuela en tres ocasiones distintas fue
incapaz de controlar sus carcajadas.
Y los hermanos mayores, avergonzados y convertidos en
monos se fueron al bosque y no regresaron.
PAGINA 9
Definitivamente un duro castigo por haber maltratado a los
gemelos, los cuales siempre quisieron a sus hermanos
mayores a pesar de todo. De los gemelos te cuento que al final
de sus vidas fueron transformados en la Luna y el Sol según
los mayas. Comentó la cuentera, mientras agradecía los
aplausos del público y les informaba que pronto comenzaría
otra historia.