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Formación del Estado Egipcio Antiguo

El documento discute varias teorías sobre los orígenes y formación del Estado en el antiguo Egipto. Se describe que alrededor del 3000 a.C., los primeros estados surgen en Egipto y Mesopotamia. Existen varias teorías sobre cómo se formó el temprano Estado egipcio, incluyendo invasiones de pueblos extranjeros, conquistas militares entre regiones del Alto y Bajo Egipto, y crecimiento demográfico que llevó a una necesidad de mayor gobernanza centralizada. No hay consenso sobre cuál te

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Formación del Estado Egipcio Antiguo

El documento discute varias teorías sobre los orígenes y formación del Estado en el antiguo Egipto. Se describe que alrededor del 3000 a.C., los primeros estados surgen en Egipto y Mesopotamia. Existen varias teorías sobre cómo se formó el temprano Estado egipcio, incluyendo invasiones de pueblos extranjeros, conquistas militares entre regiones del Alto y Bajo Egipto, y crecimiento demográfico que llevó a una necesidad de mayor gobernanza centralizada. No hay consenso sobre cuál te

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Orígenes de la Civilización Egipcia y formación del Estado en Egipto

(K. Bard 1994)1

Los humanos sobrevivieron antes del Holoceno como cazadores y recolectores en


pequeñas unidades sociales convencionalmente denominadas bandas. Con el desarrollo
de comunidades agrícolas sedentarias, la organización social se volvió más compleja y,
alrededor del 3000 a.C., los Estados más tempranos conocidos habían evolucionado en
el Cercano Oriente antiguo en Egipto y sur de Mesopotamia.
Mientras que la evolución social en el sur de Mesopotamia parece estar
funcionalmente vinculada con el proceso de urbanización, en Egipto no hay información
que sugiera correspondencia con la evolución de las ciudades. Los cementerios
predinásticos han sido excavados, especialmente en el Alto Egipto, pero no ha sido
descubierto ningún asentamiento prehistórico bien preservado. La unilateral visión del
período Predinástico no se limita a la prehistoria en Egipto: la evidencia arqueológica en
el período Dinástico Temprano y en los Reinos Antiguo y Medio también proviene
principalmente de fuentes funerarias. Aunque la evidencia es escasa, en los 1000 años
de desarrollo Predinástico (Needler 1984: 42-43) la sociedad se volvió más compleja,
desarrollo que culminó en la unificación de Egipto y en el comienzo del gobierno
centralizado bajo la 1era Dinastía. Esto sugiere la rápida evolución política, de pequeña
aldeas agrícolas con arquitectura no permanente, c. 4000 a.C., a un gran Estado
territorial en el 3000 a.C.
Cómo el temprano Estado egipcio fue formado es problemático, y es así que
varias teorías han sido presentadas. Una casta dinástica de invasores desde el este ha
sido propuesta por Petrie (1920: 49; 1939: 77) y después por Emery (1967: 38). Murray
(1956: 94) manifiesta que las armas superiores de la población del Gerzeense sugieren
la conquista de los tempranos amratienses. Recientemente, Needler (1984: 30- 31) ha
argumentado que la conquista del norte por el sur, de la cual resultó la unificación de
Egipto bajo un gobierno centralizado, fue causada por políticas de fuerza, conflictos
comerciales y/o presión poblacional.
De acuerdo a Baumgartel (1947: 50), la población de Nagada II (Gerzeense) eran
asiáticos que invadieron el valle del Nilo a través de Wadi Hammamat, después de lo
cual ellos proveyeron el ímpetu para la civilización emergente. Kantor (1965: 7-10)
menciona evidencia arqueológica para el incremento de relaciones extranjeras en el
período Gerzeense, particularmente con Mesopotamia, pero no menciona ninguna
migración masiva de extranjeros a Egipto. Mientras Kantor (1965: 11-14) prefiere una
conexión por una ruta marítima directa entre Mesopotamia y el Alto Egipto por Wadi
Hammamat, Helk (1962: 5-6) sugiere una ruta más indirecta: a través del norte de
Mesopotamia y Siria-Palestina al Delta del Nilo, y luego río arriba hacia el sur de
Egipto. La evidencia de excavaciones recientes en el norte del Delta en Tell el-Fara’in
(Buto) (von der Way 1987: 256-57; 1988: 248-49) parecería favorecer la conexión por
tierra, a través de Siria-Palestina (?), y se ha sugerido que fue establecido un enclave
comercial de Uruk en el Delta en el cuarto milenio a.C. (Steinkeller 1992: 724).

1
Traducido por Celeste Cienfuegos de Bard, K. 1994. “From Farmers to Pharaohs. Mortuary Evidence
For the Rise of Complex Society in Egypt”. Sheffield Academic Press, Oxford.

1
Fig. 1 El valle del Nilo del Mediterráneo a la Primera Catarata

La investigación de Kaiser postula que los orígenes del Estado Dinástico


Temprano son indígenas de la cultura Nagada del Predinástico del Alto Egipto.
Interpretando la distribución de los sitios de la cultura Nagada, Kaiser observa una
expansión de esta cultura hacia el norte en la región del Fayum y algo más tarde hacia el
Delta, y una expansión “colonial” hacia el sur en Baja Nubia, eventualmente al sur de la
Segunda Catarata (Kaiser 1957: 69, 74; 1964: 105-13). Kaiser (1964: 117.18) también
sugiere que la unificación de Egipto ocurrió mucho más temprano que al inicio del
período Predinástico. Williams (1986: 177), sin embargo, interpreta el material de
Nubia como evidencia para una dinastía Nubia que eventualmente extendió su poder al
norte y unificó Egipto.
Ha sido sugerida una interpretación mitológica de la emergencia de un Estado
Dinástico Temprano. Del mito de Horus y Seth, Sethe (1930: 70-78) postula dos reinos
(prehistóricos) en el Alto y Bajo Egipto, como símbolo de la contienda mitológica entre
Horus, el dios halcón del reino del Delta occidental en Behdet (Bajo Egipto), y Seth, el
dios de Ombos (Nagada, Alto Egipto). La unificación de Egipto es simbolizada por el
subsecuente dominio de Osiris (Sethe 1930: 78-82), el dios en quien cada faraón
fallecido se convertía y cuyo centro de culto estaba originalmente en Busiris, en el Delta
oriental. Breasted (1931: 724) también argumenta la existencia de dos reinos
Predinásticos, los del Alto y Bajo Egipto, y la unificación del reino de Egipto antes de la

2
1era Dinastía. Su argumento se basa en la lista de reyes en el registro superior de la
Piedra de Palermo y en un fragmento relacionado en el Museo del Cairo. Aunque la
explicación de Sethe es atractiva, dada la asociación de los nombres de los reyes del
Dinástico Temprano con Horus, y la existencia del cementerio real en Abydos de la 1era
Dinastía, el centro de culto de Osiris en épocas dinásticas, la realidad de los reinos
Predinásticos del Alto y Bajo Egipto no ha sido demostrada.
El modelo de Childe para el nacimiento de la civilización faraónica está basado en
el excedente agrícola producido por agricultores gerzeenses, con un incremento
concomitante de la riqueza y una desigual distribución del excedente. Este no fue un
proceso de expansión pacífica, sino que estuvo envuelto en una guerra por la
adquisición de ganado, botín o tierra. De acuerdo a Childe, un grupo de nomos del Alto
Egipto conquistaron clanes del Bajo Egipto, como la descripción de la cabeza de maza
del Rey Escorpión (Childe 1969: 81). Usando la información egipcia para demostrar su
teoría de evolución multilineal, Steward propone la emergencia de diferentes culturas en
el período predinástico, seguido por “conquistas cíclicas” en el período Dinástico
Temprano (Steward 1955: 193-98).
Recientemente, Kemp (1989: 34. 45) ha propuesto un modelo de formación del
Estado en Egipto que comenzó con tres proto-estados en el Alto Egipto ( en Abydos,
Nagada y Hieracómpolis), con un reino unificado logrado por una militarización
expansiva hacia el norte del Estado del Alto Egipto centrado en Hieracómpolis. El
simbolismo geográfico de los cultos, el cual representa la dualidad de la monarquía
(Horus y Seth, y las deidades Wadjet y Nekhbet) Kemp lo piensa como significante para
la interpretación del proceso de unificación egipcia (Kemp 1989: 41-43).
Otra teoría en la cual el conflicto interno juega un rol importante en la formación
del Estado es la teoría regional de Carneiro (1979). Carneiro (1981: 50) sostiene que la
estructura de nomos de época dinástica tiene sus raíces en cacicazgos predinásticos.
Como la presión poblacional se sintió dentro de una región de tierra agrícola
circunscripta en tiempos del predinástico tardío, los conflictos se desarrollaron entre
cacicazgos donde los recursos estaban especialmente concentrados, y esos conflictos
eventualmente llevaron a la formación del Estado egipcio (Bard y Carneiro 1989: 22).
De acuerdo a Service, el crecimiento de la población en el Valle del Nilo fue el
principal factor de transición a la civilización. Como la población crecía, los controles
autoritarios de tipo más impersonal eran requeridos (Service 1975: 236). Hoffman
(1979: 310) sostiene que la evidencia arqueológica Predinástica sugiere un crecimiento
estable de la población, con una “repentina concentración” de población en centros del
Alto Egipto precediendo la fundación de la 1era Dinastía. Utilizando el concepto de
Renfrew (1972: 37) de “efecto multiplicador”, Hoffman (1979: 305) propone que el
cambio ocurrió en distintos subsistemas culturales (población, medio ambiente,
tecnología, base de subsistencia, intercambio, estratificación social, mortalidad, religión
y conflicto), dando como resultado una mayor transformación del sistema social y el
nacimiento de un Estado Dinástico Temprano.
El modelo de Wittfogel (1957) de un “despotismo oriental” atribuye una
incipiente organización política del Estado en Egipto a líderes que proporcionaron una
administración a gran escala de agricultura de riego. Butzer (196: 43) sostiene, sin
embargo, que la tecnología de irrigación permanente a gran escala no fue desarrollada
en Egipto hasta el siglo XIX d.C., y la irrigación en épocas dinásticas era regulada
localmente. Butzer (1976: 111) observa organizaciones políticas regionales (“nomos
primitivos”) arraigadas en el entramado ecológico de oasis ribereños, como las
instituciones que proporcionaron la organización política para conflictos militares dando
lugar a una eventual unificación de Egipto.

3
Endesfelder (1984: 96) también sugiere que las condiciones ambientales únicas en
Alto Egipto influyeron en la formación de una clase gobernante y el Estado. La ecología
del Nilo permitía una agricultura con menos mano de obra intensiva que en la mayoría
de otras sociedades, dejando tiempo para el desarrollo de la especialización artesanal
(Endesfelder 1984: 97). Las condiciones del medio ambiente del Alto Egipto que
naturalmente preservaron restos humanos en enterramientos subterráneos también
pueden haber llevado a la creencia de la provisión de requerimientos materiales de los
dioses para el más allá. La explicación de Endesfelder, sin embargo, no deja claro cómo
esos distintos factores del medio ambiente se combinaron para dar nacimiento a una
sociedad compleja en el Alto Egipto.
Trigger (1983: 68-69) menciona dos factores como importantes en el desarrollo de
una sociedad compleja en Egipto. Primero, el valle de inundación del Nilo en Egipto
proveyó el potencial para una mayor productividad agrícola, la cual sostenía un
dramático incremento de la población. En segundo lugar, la explotación de recursos
minerales en el Desierto Oriental del Alto Egipto sostuvo la base de poder de elites
políticas emergentes, y una eventual competencia sobre el comercio pudo haber llevado
a luchas de poder en el Alto Egipto y a la conquista del norte por el Alto Egipto.
El modelo de formación del Estado de Hassan (1988: 165) propone que la socio-
ecología de la producción agrícola fue un factor significante. Los cacicazgos surgidos
como recursos de la aldea se combinaron para disminuir el riesgo de las fluctuaciones
de los rendimientos de los cultivos. Las ofrendas funerarias y el estatus de los dioses se
volvieron importantes para las elites políticas, circunstancia que disimulaba el comercio.
Como el flujo del Nilo se redujo dramáticamente después del 3300 a.C., Hieracómpolis
y Nagada se fusionaron, y esta política más tarde se expandió hacia el norte para
controlar los graneros del Bajo Egipto (Hassan 1988: 165).

El Estado Temprano en Egipto

Sea cual sea la mejor teoría que explique el nacimiento de una sociedad compleja en
Egipto, lo cierto es que un gran Estado había emergido al comienzo de la 1era dinastía.
La evidencia arqueológica para un Estado Dinástico Temprano en su mayoría es
funeraria y es, por lo tanto, unilateral. El gobierno centralizado en centros urbanos y tres
o más jerarquías de niveles de asentamientos pueden ser extrapolados por el tamaño y
los tipos de cementerios (ver más abajo), pero se sabe poco sobre los patrones de
asentamiento en el período Dinástico Temprano. Para este tema, los patrones de
asentamiento en época Dinástica tardía no son mejor definidos: “el centro de control se
desplazó de una capital religiosa a otra…a pesar de que había una pequeña necesidad
aparente de relacionar entre sí jerárquicamente centros urbanos para diferenciar una
población rural de una urbana” (Crumley 1976: 67).
Los centros urbanos probablemente existían cerca de los cementerios de Saqqara y
Abydos de la 1era Dinastía, donde la arquitectura monumental es presentada en la forma
de tumbas privadas de la elite y tumbas reales. Aunque Emery (1954: 1-4) pensó que las
grandes tumbas de ladrillos de adobe que el excavó al norte de Saqqara eran tumbas
reales de la 1era Dinastía, investigaciones recientes en Umm el-Qa’ab en Abydos
muestran una secuencia de tumbas reales de la 1era Dinastía y del período
inmediatamente precedente (Kaiser y Dreyer 1982: 245-51). Las estructuras rodeadas
por inmensos recintos con paredes de ladrillos de adobe, también han sido excavadas en
Abydos (O’Connor 1989: 81) y han sido interpretadas como “palacios funerarios” reales
(Kemp 1966: 21). Sin embargo la arquitectura monumental en la forma de centros
ceremoniales mayores en comunidades urbanas no existió en el Egipto Dinástico

4
Temprano, y hay una evidencia de pequeños cultos locales en Medamud (Robichon y
Varille 1940: 1-2), Elefantina (Dreyer 1986: 18), Hieracómpolis (Quibell y Green 1902,
13-14), Abydos (Petrie 1903: 7-8; Kemp 1989: 77-79) y Coptos (Petrie 1896: 5-9).
La especialización artesanal de tiempo completo, sostenida por formas complejas
de organización social, es vista también en los ajuares funerarios del Dinástico
Temprano, incluso cuando no hay evidencia arqueológica de talleres reales o del
templo. Las grandes cantidades de recipientes de piedra tallada en las grandes tumbas de
ladrillos de adobe de la 1era Dinastía probablemente representen talleres mantenidos por
una elite, posiblemente por la corona y sus altos oficiales. Los bienes artesanales
elaborados con una iconografía y simbolismo complejos, como la paleta de Narmer
(Din. 0) fueron creados para transmitir el mensaje de un reciente Estado unificado: la
supremacía de la monarquía legitimada sobre todos los contendientes. Trigger (1974:
101) señala que los estilos sofisticados y coherentes de arte, como aquellos vistos en la
temprana 1era Dinastía, son característicos de un Estado, como las diversas y específicas
características de su arte: el tamaño relativo y el posicionamiento de las figuras,
elaboraciones de vestimentas y descripción de enemigos vencidos.
El comercio a gran escala, probablemente representativo de una organización
estatal, es también demostrado en los restos funerarios de la 1era Dinastía. Discutiendo la
evolución de los cacicazgos a Estados, Flannery (1972: 134) sostiene que “el comercio
extranjero, anteriormente ad hoc y errático, se convirtió en un masivo flujo de bienes,
tan continuo que ciertos nodos en la red pudieron mantener burocracias simplemente en
“el nivel más alto a partir de los flujos”. La presencia de cerámica extranjera (las
“mercancías de Abydos” decoradas de Palestina) en tumbas egipcias de la 1era Dinastía
y las inmensas maderas de cedro importadas (en una escala de uso no vista más
temprano) en tumbas en Abydos y Saqqara, dan testimonio del aumento de los niveles
de comercio extranjero.
Una sociedad estratificada en clases se indica en los enterramientos y títulos de
oficiales del período Dinástico Temprano. Los reyes de la 1era Dinastía eran enterrados
en Abydos (Kemp 1966: 21), mientras los altos oficiales construían grandes tumbas con
fachadas de palacio en cementerios del Dinástico Temprano al norte de Saqqara. En
Helwan hay tumbas de oficiales menores del período (Saad 1947), y pequeñas tumbas
del Dinástico Temprano también se encuentran en el Alto Egipto, como las de el-Amra
(Randall-Maclver y Mace 1902: 3) y Ballas (Reisner 1936: 55-56). Los cementerios de
enterramientos de la clase baja, consistían en simples pozos y un pequeño ajuar
funerario, y se encuentran a lo largo de todo Egipto: sitios específicos incluyen Abu
Roash (Montet 1938), Gurob (Brunton y Engelbach 1927: 6), Kafr Ghattati (Engles
1990), el cementerio Naga ed-Der 1500 (Reisner 1908: 18-22) y Saqqara (Macramallah
1940). Los accesos diferenciales a recursos están demostrados por la distribución
desigual de ajuares funerarios.
Un tipo de sucesión monárquica fue institucionalizada en la 1era Dinastía, y puede
ser vista en la secuencia de tumbas reales en Abydos y en las listas de reyes más tardías.
Aunque la consolidación política del recientemente Estado centralizado debe haber
ocurrido durante el período Dinástico Temprano, el control real de alguna forma se
extendió desde el Delta hasta Asuán, probablemente con esferas de influencias
extendidas a Nubia y sur de Palestina. Las impresiones egipcias de sellos de la 1era
Dinastía son encontrados en numerosos sitios del sur de Palestina y los excavadores de
`En Basor en Israel creen que el asentamiento representa un emplazamiento egipcio
permanente (Gophna 1976: 9).
Alguna forma de sistema de redistribución real, quizás impuestos, también era
operativo en la 1era Dinastía. La gran cantidad de serekhs (nombres reales) en sellos y

5
jarras del cementerio más importante de este período, e inscriptos en las cámaras
funerarias reales en Abydos, son indicativos de un poder centralizado con autoridad. Un
sistema fonético de escritura había sido desarrollado en la 1era Dinastía (Baines 1988:
194-97), en parte debido a la necesidad económica de identificar bienes pertenecientes
al Estado.
Que un Estado con una sociedad estratificada centralmente gobernada por una
autoridad política había emergido en Egipto al inicio de la 1era Dinastía es inequívoco.
Sin embargo el proceso de formación del Estado en Predinástico tardío es menos claro,
como la multitud de teorías sugiere, y no hay evidencia arqueológica en Egipto para
determinar puntos donde Estados simples pueden haber surgido. Desafortunadamente,
la evidencia arqueológica que podría indicar la organización del Estado, como la
arquitectura monumental y ciudades nucleadas con una jerarquía de asentamientos, es
hoy en día inexistente para el Predinástico.

Formación del Estado en Egipto: Evidencia Arqueológica Predinástica

Al comienzo de la 1era Dinastía los jeroglíficos de nombres reales aparecen en varios


artefactos. Cuando se correlaciona con la cronología de inscripciones de listas de reyes,
estos serekhs han sido extremadamente útiles para datar artefactos y conjuntos de
tumbas de reinados específicos. Con la excepción de pocos signos conocidos del
Predinástico tardío (fase Nagada IIIa2) (Kaiser 1990: 288), el Predinástico –el último
período prehistórico en Egipto– carece de escritura; como consecuencia, la datación de
sitios Predinásticos no es tan precisa como lo es para aquellas de períodos
subsiguientes. Los ajuares funerarios de sitios Predinásticos excavados a principios de
siglo usualmente han sido datados usando un sistema de serie ideado por Petrie (1901a),
el cual él llama datación por secuencia (SD). El sistema de series de Petrie está dividido
en tres períodos sucesivos del Predinástico: Amratiense, Gerzeense y Semaniense; estos
fueron seguidos por la 1era Dinastía (Petrie 1939: 9). Recientemente, los ajuares
funcionarios como así también la cerámica de los asentamientos han sido datados en
tres períodos relativos, Nagada I, II y III, utilizando una modificación del sistema de
Petrie ideada por Kaiser (1956; 1957). Los diferentes sistemas usados para una datación
relativa de artefactos Predinásticos serán discutidos con más detalle en el capítulo 3.
Aunque los sitios Predinásticos se encuentran en la mayor parte del área del Valle
del Nilo, la mayor parte de los sitios predinásticos conocidos está en el Alto Egipto en
las tres principales áreas en la orilla occidental: Hieracómpolis, Nagada y Ballas, y
Abydos. En Egipto Medio, los sitios Predinásticos están localizados en la orilla oriental
en el distrito de El-Badari y en el Fayum. En el Bajo Egipto los sitios se encuentran en
el área de El Cairo. En la última década se han incrementado las investigaciones
arqueológicas de sitios tempranos en el Delta y asentamientos Predinásticos tardíos se
están descubriendo allí. En Baja Nubia, numerosos sitios de Grupos-A han sido
excavados y contienen muchos productos artesanales probablemente obtenidos a partir
del comercio, pero la naturaleza de las relaciones de los Grupos-A Predinásticos
egipcios está fuera del alcance de su estudio.

Alto Egipto

Uno de los estudios arqueológicos más temprano en el sur de Egipto fue llevado a cabo
por Henri de Morgan para el Museo de Brooklyn en 1906-07 y 1907-08. Mientras
estudiaba entre Gebel es-Silsila (65 Km al norte de Asuán) y Esna, de Morgan excavó
siete sitios con restos del Predinástico y Dinástico Temprano. Tanto los asentamientos

6
como los cementerios fueron excavados y 14 sitios adicionales de la cultura de Nagada
en esta región fueron reportados por de Morgan (Needler 1984: 49).
Ningún reporte detallado de las excavaciones fue publicado alguna vez por de
Morgan y aunque sus notas de las excavaciones existen, se presentan importantes
deficiencias: en las secuencias de los cementerios, “insignificantes” tumbas no se
registraron, objetos funerarios no fueron enumerados y no se hicieron mapas de los
cementerios.
Los hallazgos de los principales sitios de de Morgan en el Museo de Brooklyn han
sido publicados recientemente por Needler (1984). Mientras los registros existentes de
las excavaciones de de Morgan son inadecuados para análisis detallados, el estudio de
Needler es útil para comprender la distribución de sitios Predinásticos:

El cementerio temprano de el Ma’mariya, que se remonta a tiempos de


Nagada I, como también probablemente el cementerio y asentamiento en
el’Adaima, apoyan la teoría de que la región nuclear de la cultura de
Nagada se extendió más allá del sur de lo que antes se suponía, a la
región de Hieracómpolis; al menos, los resultados de la actividad de de
Morgan en la región pueden ayudar a disipar la creencia de que
Hieracómpolis fue un “asentamiento marginal” en tiempos de Nagada,
muy al sur para haber tenido importancia religiosa o fronteriza (Needler
1984: 68).

La cerámica de los enterramientos de de Morgan también exhiben contacto de Nubia


(grupo-A clásico) con el sur de Egipto, datada para el período de Nagada III (Needler
1984: 224).
Del catálogo de Needler de los hallazgos de de Morgan, aparece una imagen de
una ocupación extensiva predinástica en el sur de Egipto. Las excavaciones de de
Morgan incluyen dos grandes asentamientos en el-‘Adaima, 6 Km al sur de Esna, y
opuesto al Fuerte de Wadi en Hieracómpolis (Needler 1984: 74, 110). Lansing (1935:
44) también registra un vasto sitio urbano Predinástico en Hieracómpolis al sur del
Fuerte. Aunque en el trabajo de campo de Morgan descubrió pueblos, él estaba más
preocupado por excavaciones de tumbas del Predinástico y Dinástico Temprano.
Los cementerios Predinásticos excavados por de Morgan incluyen 232
enterramientos en el-Ma’mariya de la datación Nagada I u II, 102 enterramientos en
Abu Zaidan de Nagada III, 91 enterramientos en el-Masa’id de Nagada III y un extenso
cementerio Dinástico Temprano en es-Siba’iya con algún enterramiento posiblemente
más temprano (Nagada III) (Needler 1984: 90-91, 124, 138, 146). De Morgan también
investigó un cementerio saqueado cerca del asentamiento de el-‘Adaima, con artefactos
que datan principalmente de Nagada II (Needler 1984: 74-75). El cementerio con
alrededor de 100 enterramientos en el-Qara data del Dinástico Temprano, y el sudoeste
de este cementerio de Morgan también tiene rastros de un asentamiento (Needler 1984:
122). Pocas tumbas de Nagada III y más tarde Nagada II fueron excavadas al noreste del
Fuerte de Hieracómpolis (Needler 1984: 110). Los otros 13 sitios Predinásticos
localizados por de Morgan en su concesión no fueron extensamente excavados.
De los siete sitios excavados por de Morgan en el sur de Egipto, Hieracómpolis es
el más grande. Antes de de Morgan excavaron Quibell y Green en 1897-98 y 1898-99, y
Garstang en 1905-06. Las excavaciones de Quibell y Green se concentraron en la ciudad
amurallada de Kom el-Ahmar, con su recinto amurallado del templo en el rincón sur de
la ciudad (Quibell y Green 1902: pl. 73). Dentro del área del templo Quibell encontró lo
que el denominó el “Depósito Principal”, el cual incluye las cabezas de maza del (rey)

7
Escorpión y Narmer (Quibell y Green 1902: 40-41). La paleta de Narmer fue hallada en
el sur del depósito, cerca de un bloque de piedra caliza.
Una extensa y elaborada estructura de nichos de adobe al sur de Kom el-Ahmar,
posiblemente construida en la 2da Dinastía durante el reinado de Khasekhemuy, fue
también estudiada por Somers Clarke. Dentro y debajo de las paredes del Fuerte,
Garstang excavó numerosas tumbas Predinásticas (Garstang 1907: 136-37), que Kemp
fecha principalmente en Nagada III, aunque había también algunos enterramientos de
Nagada II (Kemp 1963: 28; ver también Adams y Hoffman 1987: 180-86).
Trabajando con los cuadernos de Garstang, Adams publicó un registro detallado
de 166 tumbas de los 188 enterramientos Predinásticos excavados por Garstang (Adams
1987: 1). Un mapa localizando la mayoría de esas tumbas ha sido publicado por Kemp
(1963: pl. 4). De Morgan también excavó más tumbas predinásticas en el cementerio del
noreste del Fuerte. De acuerdo a Needler (1984: 110), esas tumbas estaban en el
extremo sureste del cementerio que se extiende desde el Fuerte Wadi hacia el noroeste a
lo largo de unos 450 metros y tiempo atrás, probablemente desde Nagada III a Nagada
II.
Los otros cementerios importantes de Hieracómpolis están en el área de las
Tumbas Decoradas, excavadas por Green (Quibell y Green 1902: 20-21). Consistiendo
en una fosa revestida con ladrillos de adobe con paredes con yeso pintado, las Tumbas
Decoradas de Hieracómpolis datan del período Nagada II (Case and Payne 1962: 10;
Payne 1973: 31). La datación por secuencia de la cerámica de este cementerio está
distribuida a lo largo del período Nagada II, y Kaiser ha sugerido que las tumbas que se
encuentran alrededor de las Tumbas Decoradas forman un cementerio real (Kaiser
1958: 189-91).
Recientemente, Hieracómpolis ha sido un sitio de extensivas investigaciones
arqueológicas por Fairservis y Hoffman. Con más de 59 sitios de ocupación y
enterramientos Predinásticos (Hoffman 1982: 123.27), Hieracómpolis y sus alrededores
abarcaron un importante centro Predinástico. Nueve áreas más de cementerios que datan
de Nagada I hasta Nagada III han sido localizadas en la región de Hieracómpolis, y
Hoffman estima que hubo cientos de tumbas en la región (Adam y Hoffman 1987: 196,
198). Un área del cementerio localizada a 2,5 Km al norte del Gran Wadi (Localidad 6)
contenía más de 200 enterramientos de Nagada I y extensas tumbas “Protodinásticas”,
en un área de 22,75 Km2 (Adam y Hoffman 1987: 196 , 202). Una de esas tumbas, la
Tumba 11, a pesar de haber sido saqueada, contiene fragmentos de cuentas de cornalina,
granate, turquesa, fayenza, oro y plata; marfil y lapislázuli tallados; cuchillas de cristal y
obsidiana; cerámica “Protodinástica”; y una cama de madera con patas talladas en forma
de toro (Adams y Hoffman 1987: 178). Los cortes en las maderas evidencian que las
estructuras de madera cubrían algunas de las grandes tumbas en la Localidad 6 y esas
tumbas estaban rodeadas por cercas (Hoffman 1983: 49). Enterramientos de elefantes,
hipopótamos, cocodrilos, babuinos, vacas, ovejas, cabras y perros han sido excavados
alrededor de una tumba tallada en piedra en la parte occidental del cementerio (Hoffman
1983: 50). La evidencia de grandes tumbas en la Localidad 6 sugiere que había una
nueva localidad para enterramientos de estatus más alto en Hieracómpolis en el período
de Nagada III (Protodinástico = Nagada III; Adams y Hoffman 1987: 197),
reemplazando a los cementerios de elite más tempranos donde se localizaban las
Tumbas Decoradas (Nagada II). Hoffman (1983: 49) manifiesta que las tumbas de la
Localidad 6 pertenecieron a gobernantes del “Protodinástico” de Hieracómpolis y
posiblemente la tumba más grande no era otra que la del rey conocido como Escorpión.
De acuerdo al modelo de Hoffman (Hoffman et al. 1986: 178-85) la ocupación
Predinástica en Hieracómpolis fue temprana - al comienzo de del período Badariense y

8
Nagada Ia, c. 4000-3800/3700 a.C., con pequeñas aldeas agrícolas dispersas. Nagada Ic
y II(a), c 3800/3700-3500/3400 a.C., fue un período de expansión regional. Se
encontraron casas rectangulares en asentamientos aglomerados y Hieracómpolis se
convirtió en un centro de producción de cerámica. Tardíamente en Nagada II (b-d), c.
3500/3400-3200 a.C, había un desplazamiento de asentamientos desde el desierto a
orillas de zonas de cultivo. Cuencas de riego pueden haber comenzado a utilizarse en
esta época, y un gran patio puede ser la evidencia más temprana de un complejo del
templo. El período de Nagada III, c. 3200-3100 a.C., fue una época de unificación
política, cuando las inundaciones eran escasas y muchos sitios del desierto fueron
abandonados. La ciudad de Nekhen continuó creciendo, con un “gran palacio y
complejos de templos” (Hoffman et al. 1986: 184).
La evidencia bien preservada de Hieracómpolis es notable para el Alto Egipto.
Tanto las casas circulares como rectangulares han sido excavadas, algunas con cercas y
dependencias (Hoffman 1980: 130). Por otra parte, bajo los niveles del Dinástico
Temprano en Nekhen, alrededor de 4 metros de depósitos de asentamientos
estratificados del Predinástico fueron hallados mediante la excavación y extracción
(Hoffman 1989: 320). Depósitos culturales estratificados también han sido hallados a
través de la extracción debajo de la planicie de inundación moderna.
Evidencia de una producción especializada, incluyendo la producción de vasos de
basalto y partes de perforaciones microlíticas para la realización de cuentas, también se
encuentran en Hieracómpolis (Hoffman 1982: 130). Los hornos de cerámica fueron
excavados en el bajo desierto donde cerámica (de paja templada) y “Cerámica roja y
barata” (clase Roja con Borde Superior Negro y Clase Roja Pulida) fueron cocidas
(Hoffman et al. 1986: 183). Cubas2 de dos sitios de Hieracómpolis sugieren la
elaboración de cerveza basada en trigo (Geller 1989: 52).
Al otro lado del río de Hieracómpolis, en la orilla oriental, se encuentra el sitio de
el-Kab, donde un cementerio con tumbas de una “Nueva Casta” (Predinástica) fueron
excavadas en 1897 por Quibell, al lado de cementerios del período faraónico. Quibell
(1898: 12, pl. 27) da una lista de 25 tumbas “Libias”, las cuales él cita como anteriores
al Reino Antiguo. En las tumbas también se encontraron cerámica, paletas y líticos que
son “distintivamente del tipo tardío de Ballas” (Quibell 1898: 13). Las escasas tumbas
pre-faraónicas excavadas en el-Kab por Quibell son pobremente descriptas y los
elementos encontrados en las tumbas están muy generalmente registrados. Quibell
parece haber estado interesado en los cementerios más tardíos en la región de el-Kab y
su información de tumbas Predinásticas es mínima.
Recientemente unas 100 tumbas han sido excavadas por Hendrickx en el Gran
Recinto en el-Kab. Sólo 25 de esos enterramientos no fueron perturbados y los
elementos encontrados en esas tumbas pueden ser datados del período Nagada III
(Hendrickx 1984: 225). Dos tipos de tumbas se encuentran en este cementerio: la
mayoría son simples fosas, pero algunas estaban compuestas por bloques de piedra
arenisca en bruto, y nichos para el ajuar funerario, que estaban separados de los restos
humanos por un bloque de arenisca (Hendrickx 1984: 226). Las tumbas con bloques de
arenisca eran aquellas de hombres adultos mayores, con la excepción del entierro más
suntuoso del cementerio de un joven adulto masculino (Hendrickx 1984: 228).
Río abajo desde el-Kab y Hieracómpolis, en la orilla occidental, 9 Km al sur de
Luxor, se encuentra el sitio predinástico de Armant, descripto más completo en el
capítulo 4. Myers excavó una aldea Predinástica en el área 1000 (Mond y Myers 1937:
163), a dos Km del cementerio 1400-1500. Un asentamiento predinástico cercano a este
2
Recipiente de madera, para contener líquidos, compuesto de duelas unidas y aseguradas con aros de
hierro o madera, y cerrado en sus extremos con tablas.

9
cementerio fue excavado recientemente por Ginter, Kozlowski y Pawlikowski (1987:
52-66). Los cementerios Predinásticos en Armant consisten en el cementerio 1400-
1500, y pocas tumbas Predinásticas dispersas en áreas 1200 y 1300 (Mond y Myers
1937: 6). Los enterramientos Predinásticos en Armant son el grupo mejor documentado
en el Alto Egipto.
Un estudio arqueológico dirigido por el equipo Polaco entre Tebas occidental y
Armant reveló una densa ocupación en esta región: se localizan 11 sitios
“Nagadienses”. Estos sitios fueron relevados y estaban compuestos principalmente por
líticos y cerámicas y ocasionalmente hornos. Los líticos mostraron paralelos con
aquellos de Armant publicados por Mon y Myers (1937: 201-32), y con aquellos sitios
de el-Khattara en la región de Nagada. Las cerámicas son de tipo Predinástico
(excluyendo las de clase decorada), pero muestran una escasez de formas en
comparación con aquellas encontradas en tumbas Predinásticas (Ginter et al. 1985: 30-
40).
Mientras que Tebas y Karnak fueron los centros más importantes en tiempos
Dinásticos, los sitios prehistóricos no son tan bien conocidos. El sitio de el-Tarif,
localizado en depósitos de grava3 en la base de la cantera en Tebas, ha revelado
herramientas de piedra Epi-paleolíticas asociadas a las cerámicas: los excavadores
describen el sito como similar a los campos Paleolíticos (Ginter y Kozlowski 1984:
257). También en el-Tarif hay niveles “nagadienses” más tardíos, con cerámicas
Predinásticas, líticos (particularmente cuchillas en forma de hoz) y rastros de estructuras
de piedra (Ginter y Kozlowski 1984: 257). La datación con radiocarbono (3105±60
A.C. [Gd-689]) es conocida del nivel Nagadiense, y encima de este nivel había un nivel
“Arcaico” (Temprano Dinástico?) datado hacia el 2665±55 a.C. (Gd-1127; Ginter y
Kozlowski 1984: 255).
Localizados 28 Km al norte de Luxor, en la orilla occidental, los tres cementerios
de Nagada (“Gran Cementerio de la Nueva Aldea” y Cementerios B y T) fueron
excavados por Petrie en 1894-95 (Petrie y Quibell 1896: 18, pl. 86). Dos asentamientos
predinásticos, “Pueblo del Norte” y “Pueblo del Sur”, fueron también investigados en
esta región (los asentamientos y cementerios son descriptos más completos en el
capítulo 5). Con más de 2200 tumbas, estos tres cementerios, junto con los 1000
enterramientos estimados excavados por Quibell en Ballas, justo al norte de Nagada,
forman el inmenso sitio mortuorio en el Egipto Predinástico. Aunque un mapa detallado
de los cementerios de Nagada fue publicado, la publicación de Petrie de la información
de Nagada estaba incompleta. Recientemente, Baumgartel (1970) ha publicado un
registro de las tumbas de Nagada tomado de las notas de campo de Petrie y las
revisiones de esta lista han sido publicadas por Payne (1987).
Mientras las investigaciones de Petrie en Nagada eran extensas, Hassan ha
localizado y excavado numerosos sitios Predinásticos pequeños en la región de Nagada
cerca de el-Khattara. Los reportes completos de la excavación están en preparación,
pero la evidencia de los sitios con diferentes depósitos con montículos de basura ha sido
publicada Hays 1976: 552). La evidencia de fauna de cabras, ovejas, vacas y cerdos
domesticados esta presente, y fueron cultivados farro4 y cebada (Hassan et al. 1980). En
la base de líticos y conjuntos de cerámicas, Hays atribuye los sitios de el-Khattara al
período Badariense (Hays 1984: 72). La ampliación multidimensional de cerámicas de
asentamientos Predinásticos de la región de Nagada según Hassan y Matson (1989:

3
Conjunto de materiales, de tamaño mayor que la arena, procedentes de minerales y rocas fragmentados
por los agentes atmosféricos.
4
Originalmente, Triticum dicoccum, es un cereal, un género de gramínea estrechamente relacionado con
la espelta y la escanda -con las cuales suele ser confundido- y con el trigo.

10
314), sin embargo, indica un grupo temprano de Nagada en sitios de el-Khattara, y un
grupo más tardío de Nagada II al Pueblo del Sur y Pueblo del Norte.
Los análisis de las excavaciones llevadas a cabo en el Pueblo del Sur por el
Instituto Oriental de Nápoles, 1979-1983, revelaron ocupación Predinástica, Dinástico
Temprana y Dinástica, basada en la cronología de la cerámica. Están caracterizadas por
agujeros, muescas y surcos sobre el sedimento, acumulaciones de ladrillos de barro de
paredes que habían colapsado y fosos redondeados al norte del sitio que han sido
descubiertos (Barocas et al. 1989: 300-301).
Unos 10 Km al sur de Qena en la orilla occidental, un asentamiento Predinástico
llamado Maghara 2 ha sido recientemente excavado por la Universidad de Leuven. El
sitio se encuentra en el bajo desierto, a unas 500 m del río. Las características consistían
en agujeros (que no han podido ser reconstruidos en los arreglos como casas), pozos de
almacenamientos y más de 100 hornos. No hay restos de granos en los pozos de
almacenamiento, sino que sólo se ha encontrado una piedra de moler. Como la planicie
de inundación es muy angosta aquí, “la agricultura debe ser excluida” (Hendrickx 1988:
10). La fauna consistió principalmente en restos de pescados, en su mayoría perca del
Nilo y bagre (Hendrickx 1988: 9), lo que sugiere que el sitio era un campo de pesca. La
cerámica consistió principalmente en la clase de Paja Templada, aunque también fueron
encontradas cerámicas de clase Roja con Borde Superior Negro y de clase con ondas,
asociadas con los sitios Predinásticos más tempranamente conocidos en Egipto Medio
(Badariense). Un aro de cerámica excavado en Maghara 2 también corresponde al estilo
Badariense, y la fecha de datación del 4130-3665 a.C (Lv-1312) sugiere una ocupación
temprana en este lugar alrededor del 4000 a.C. (Hendrickx 1988: 9).
El centro más importante en época Predinástica fue Hu, conocido como Diospolis
Parva en tiempos Greco-romanos, localizado a unos 45 Km al noroeste de Nagada,
debajo de Qena en dirección al Nilo. En 1898-99 Petrie excavó seis cementerios
“prehistóricos” (U, R, B, C, A, H) en la región de Hu, y notó los restos de aldeas
prehistóricas al este del cementerio Dinástico N y en el área que el llamó F (Petrie
1901a: 31-32). Algunos de los cementerios han sido destruidos por vendedores de
antigüedades y sólo están registradas en la publicación de Petrie las tumbas inusuales o
importantes. Todavía, al menos 1167 enterramientos Predinásticos pueden ser contados
de sus descripciones de los cementerios y probablemente hay más. Con respecto al
cementerio B, por ejemplo, Petrie (1901a: 34) anota más de 570 enterramientos.
Desafortunadamente, no hay planos de cementerios Predinásticos.
La contribución más importante de la publicación de Petrie de los cementerios de
Hu es el sistema de series que él desarrolló para los ajuares funerarios de acuerdo con lo
que él encontró en otros cementerios Predinásticos (Para una descripción detallada de la
datación por secuencia de Petrie, ver capítulo 3). Se prestó poca atención a los
asentamientos predinásticos de la región de Hu. Durante un reconocimiento en 1989
Bard (1989b: 476) redescubrió un asentamiento Predinástico (HG) cerca de la actual
ciudad de Abadiyeh sin arquitectura visible, con fragmentos de cerámicas predinásticas
diseminadas sobre un área de c. 3 ha., Petrie (1901a: 32) ha registrado este sitio como
“enteramente saqueado”.
Otro asentamiento pequeño (SH) fue localizado por Bard al lado del cementerio
del Predinástico Tardío en Semaineh. SH tenía escasos depósitos culturales y no hay
arquitectura visible excepto unos ladrillos de adobe, que probablemente datan del Reino
Antiguo. Las excavaciones en SH en 1991 revelaron un sitio con una gran mezcla de
cerámicas, predominantemente del Reino Antiguo, pero combinadas con unos pocos
fragmentos de cerámicas del Predinástico y del Reino Nuevo. Se obtuvo una datación
por radiocarbono de carbón vegetal en un pozo de prueba, con un fecha calibrada del

11
3780-3530 a.C. (OxA-2184) (Bard 1991: 130). Este pozo de prueba estaba cerca del
área de un cementerio temprano (Nagada I-IIa?) excavado por Petrie en el sudoeste del
sitio. Indicativo de época del Predinástico temprano, un fragmento de cerámica
decorada con líneas blancas cruzadas fue extraído de un pozo de prueba en este
cementerio en 1989 y un fragmento de una figurilla antropomorfa de cerámica se halló
en una tumba en 1991. Otra área del cementerio (H) también fue excavada por Petrie en
un pequeño espolón del este de la aldea y esta área es probablemente en la que se
hallaron la mayor cantidad de ajuares funerarios de Nagada III.
El sitio HG también fue excavado en 1991. Muchos de estos asentamientos has
sido perturbados por los cultivos en las décadas de 1950 y 1960 y no hay evidencia de
arquitectura o incluso pozos o surcos de arquitectura efímera. Las cerámicas consisten
en aquellas de clase de paja templada, entremezcladas con pequeñas cantidades de las
de clase Roja Pulida y las de clase Roja con borde superior Negro. La clase de paja
templada representa recipientes de almacenamiento pequeños y grandes, recipientes
para cocinar y tazas, mientras que las clases pulidas representan una mejor calidad
material. También se identificaron restos de cerámica Predinástica de moldes de pan. La
cerámica data predominantemente de Nagada II, pero unos pocos fragmentos, como
aquellos de la clase con líneas blancas cruzadas, pueden ser datados de Nagada Ic.
Herramientas líticas, incluyendo cuchillas en forma de hoz, algunas con esmalte, y
numerosos fragmentos de piedras de moler de granitos rojos y grises de Asuán, e
ingeniosas y metamórficas rocas de Wadi Hammamat. Un taller de herramientas de
piedra fue excavado en un pequeño espolón del este de la aldea principal. Entre los
artefactos del taller se incluyen escombros de todos los estadíos de manufactura y una
pequeña paleta hecha de pizarra5. El trigo duro (triticum durum) fue recuperado en HG
por flotación, junto con restos de farro y cebada (Bard 1992a: 13). Fechas calibradas
obtenidas sobre carbón vegetal de pozos de prueba excavados en HG en 1989 sugieren
ocupación durante Nagada I y II: 3500-3100 a.C (OxA-2182) y 3700-3370 a.C. (oxA-
2183) (Bard 1991: 130).
También en la región de Hu, unos 5 Km al sudoeste de Nag Hammadi, se
encuentra un cementerio Predinástico de tamaño desconocido en Abu ‘Umuri, excavado
en 1936 por M. Hamza. Los ajuares funerarios de este cementerio se encuentran ahora
en el Salón 53 del Museo Egipcio, en El Cairo, sin embargo la Organización Egipcia de
Antigüedades no ha registrado estas excavaciones.
El cementerio Predinástico en Naga ed-Der, en la orilla oriental opuesto a Girga,
fue excavado por Lythgoe en 1903-04, cuando Reisner tuvo la concesión para trabajar
en esta Región. En 1910, las excavaciones se reanudaron en la región por la Expedición
de Boston-Harvard. Hay investigaciones que no han sido publicadas de este trabajo de
campo que incluyen un cementerio en Mesaeed (al sur del Naga ed-Der) excavado por
Reisner y Fisher, y más tarde por L.C. West, con aproximadamente 700 tumbas que
están fechadas desde Nagada I hasta la 1era Dinastía, pero principalmente fechadas en
Nagada II (Ehrlich s.f.: 1-2; Friedman 1981). En Naga el-Hai, al sur de Qena, otro
cementerio Predinástico, con alrededor de 1450 tumbas, fue excavado en 1913 por
West; Freed (s.f.: 41) postula que solamente 172 de estas tumbas se pueden fechar
(principalmente Nagada III y Nagada IIc-d) porque el cementerio ha sido
profundamente saqueado.
El cementerio predinástico en Naga ed-Der fue publicado por Dunham usando las
notas de campo de Lythgoe (Lythgoe y Dunham 1965: ix), pero no hay ninguna
referencia a un asentamiento cercano a él. Las tumbas en el cementerio Predinástico

5
Es una roca metamórfica homogénea formada por la compactación de arcillas.

12
fueron enumeradas de la 7001 a la 7635, por lo que se presume que Lythgoe excavó
más de 600 enterramientos. Mientras Lythgoe registró descripciones detalladas de la
posición de los cuerpos, su orientación y condición, los ajuares funerarios están
registrados sólo en términos generales, como los “platos RW” (cerámica en bruto) y no
por el corpus de números de Petrie, que ayudarían a datar el cementerio.
Afortunadamente, hay un mapa localizando el número de tumbas en el cementerio, las
cuales miden aproximadamente 90 x 80 m (Lythgoe y Dunham 1965). El análisis de
Castillo de este cementerio sugiere que tuvo “menos prosperidad” que otros cementerios
predinásticos en su estudio (Castillos 1979: 36). Sin embargo, al menos un entierro de
alto estatus – tumba 7304– se encuentra en este cementerio. Esta gran tumba
originalmente fue cubierta y, aunque alterada, contenía 42 objetos, incluyendo cinco
vasos de piedra, ocho ollas, cuentas de turquesa y lapislázuli, y un sello con un diseño
de estilo Jemdet Nasr (Kantor 1952: 240, 246).
Abydos, el principal centro de cultura Predinástica en el Alto Egipto, es mejor
conocido por su evidencia del Dinástico Temprano, excavado por Petrie a comienzo de
este siglo, y más recientemente investigado por Kaiser y Dreyer, y O’Connor. Un
estudio de los asentamientos de la región de Abydos desde el Predinástico hasta el
Reino Antiguo fue dirigido por Patch (1984: 17), quien localizó sietes sitios
Predinásticos nuevos en su inspección arqueológica en 1983.
Los cementerios Predinásticos registrados en la región de Abydos se encuentran
en tres áreas: cerca del templo de Osiris y en los pueblos de el-Amra y el-Mahasna. El
cementerio E, 300 m al norte del templo de Osiris, contenía tumbas Predinásticas junto
con pozos de tumbas Dinásticas (Naville 1914: 1). Excavadas en 1909-10 por Naville y
Peet, el cementerio E no estaba bien publicado. Sólo 39 enterramientos con ajuares
funerarios están enumerados en el texto (Naville 1914: 1) y se añadió posteriormente un
registro de unas tumbas Predinásticas numeradas. No se muestras ningún mapa de este
cementerio en la Parte I de Naville, pero está registrada una pequeña área del
cementerio E en la Parte II, junto con una lista de 17 tumbas Predinásticas (no
registradas en la Parte I) con ajuares funerarios (Peet 1914: 17-19). La cantidad de
tumbas en el cementerio E asciende a 4580, pero no se sabe cuántas de estas tumbas
eran Predinásticas.
Unos 8,9 Km al sudeste del cementerio real de Abydos de la 1era Dinastía se
encuentran otros cementerios Predinásticos que fueron registrados por excavadores:
Cementerio O con 85 tumbas, datado SD 30-50 (Predinástico temprano y medio) y
cementerio X con 88 tumbas, datado SD 60-80 (Predinástico tardío; Randall-Maclver y
Mace 1902: 53-55). De los 1000 enterramientos del Predinástico y Dinástico Temprano
de la región de Abydos que Randall-Maclver y Mace también excavaron, ninguno fue
representado en un mapa publicado. Sólo 108 tumbas están registradas con ajuares
funerarios, las cuales están numeradas de acuerdo a la tipología de Petrie. Las
excavaciones en el-Amra dieron un único modelo de arcilla de casa Predinástica
rectangular (Randall-Maclver y Mace 1902: 42).
También en la región de Abydos se encuentra un cementerio Predinástico en el-
Mahasna, 1,3 Km al norte de Abydos, con una estimación de 600 tumbas, muchas de las
cuales han sido alteradas. El cementerio data del Predinástico Temprano y hay algunas
tumbas revestidas con ladrillo de la temprana de la 1era Dinastía (Ayrton y Loat 1911:
8). Ayrton y Loat hicieron una lista con 106 tumbas por la datación por secuencias, con
descripciones detalladas de los ajuares funerarios, el tipo de tumba y la posición de los
cuerpos. Otras veintisiete tumbas fueron listadas, pero no se ha podido dar la datación
por secuencia porque estaban saqueadas. No se ha hecho un mapa del cementerio, pero
el reporte de la excavación describe en detalle los tipos de tumbas, que van desde

13
tumbas ovaladas y circulares en la datación por secuencia temprana, a tumbas tardías
rectangulares, algunas de las cuales fueron techadas o recubiertas con madera o ladrillos
de adobe. (Ayrton y Loat 1911: 10-25).
Además de la información del cementerio, ocho hornos Predinásticos, que los
excavadores pensaron que eran para tostar grano, fueron excavados en el área del
cementerio D del templo de Osiris (Peet y Loat 1913: 1-7). Los hornos consistían en dos
filas paralelas de recipientes de cerámica de paja templada hundidas en la tierra que
contenían materia orgánica carbonizada; Geller (1989: 47) ha evidenciado en
Hieracómpolis que esas instalaciones eran para fabricar cerveza. El reporte no menciona
un asentamiento en la zona de los hornos. Vasijas Predinásticas también fueron
encontradas en la zona del templo de Osiris por Petrie (1902: pl. 50).
En Umm el-Qa’ab en Abydos es donde los reyes de la 1era Dinastía construían sus
tumbas y “palacios funerarios”, las construcciones de paredes se localizan a lo largo de
los bordes de los cultivos. La tumbas reales identificadas en el este pertenecientes a la
1era Dinastía son más pequeñas y menos elaboradas (grupo B), fueron excavadas por
Petrie (Petrie 1901b: 3-5) y han sido recientemente investigadas por Kaiser y Dreyer.
Varias de estas tumbas han sido vinculadas con reyes precedentes y de comienzos de la
1era Dinastía (Iri-Hor, Ka, Narmer, Aha; Kaiser y Dreyer 1982: 241-42). Una tumba (U-
j) fechada en Nagada IIIa2 también se ha excavado en Umm el-Qa’ab y reveló más de
200 ollas que no eran del Alto Egipto (posiblemente de origen “oriental”; Kaiser 1990:
288). Muchas etiquetas de hueso con los jeroglíficos más tempranos conocidos,
probablemente vinculados con la entrega de bienes también se encontraron 3n la tumba
U-j (Kaiser 1990: 298-99). En Abydos, entonces, hay evidencia de un cementerio real
de fines del Predinástico (Nagada IIIb) posiblemente de reyes cuyos descendientes
gobernaron en la 1era Dinastía.
Por último en Alto Egipto, se debe mencionar evidencia Predinástica en la región
de Qift (Coptos), al otro lado de Nagada cruzando el río. Una aldea predinástica y
tumbas fueron localizadas por Debono cerca de Lakeita, 33 Km al sudeste de Qift, en
una inspección realizada en Wadi Hammamat (Debono 1951: 88). Debono también
encontró algunas aldeas del Dinástico Temprano en esta región, pero su reporte no es
detallado.
La evidencia Predinástica también se conoce por las excavaciones de Petrie del
templo de Isis y Min en Qift. Fragmentos de figurillas de humanos y animales de
cerámica gruesa se encontraron en un depósito a 1,2 m de profundidad debajo de la
calzada del templo, pero probablemente son del Reino Antiguo (Adams 1986: 9).
También en este depósito había vasijas Predinásticas: “roja pulida con bordes
superiores negros y roja pulida con líneas blancas” (Petrie 1896: 5). Las tres figuras
grandes de piedra del dios Min, que Petrie excavó allí, no son posteriores a la Temprana
1era Dinastía (Kemp 1989: 79-82) o el reinado de Narmer (fines de la Dinastía 0,
inmediatamente precediendo el inicio de la 1era Dinastía; Williams 1988: 36-37), pero
claramente era un rasgo de época más temprana (Nagada I tardío-Nagada II temprano)
en Qitf.

Egipto Medio

En Egipto Medio, los sitios Predinásticos se encuentran en el distrito El-Badari, en la


orilla oriental del Nilo opuesto y al sur de Assiut. La clase más temprana de cerámica
(“Badariense”, clase marrón con borde superior negro con una superficie ondulada de

14
canto rodado bruñido6) de asentamientos prehistóricos y cementerios en esta región se
piensa que es más temprana que las clases Predinásticas de Petrie del Alto Egipto, una
cronología demostrada por excavaciones de Caton Thompson de un depósito de basura
en Hemamieh (Brunton y Caton Thompson 1928: 73-75). Brunton también pensó que
las tumbas que excavó en Deir Tasa, donde había cuchillos de piedra y cerámica negra
tallada, representan una fase temprana del Badariense (Brunton 1937: 32).
En El-Badari, los restos de asentamientos Predinásticos se localizan en las zonas
2-12, con cementerios en las zonas 14-19. El pequeño asentamiento en la zona norte de
Hemamieh mide solamente 37 x 46 m, con chozas (y/o almacenes) circulares y
depósitos de basura de 2 m de profundidad. Los mapas están compuestos por diferentes
cementerios pequeños Predinásticos (Qau 100; El-Badari 3700, 3800, 5100, 5300-5400,
5700, 5800), y ajuares funerarios están listados en un registro de 306 tumbas
Predinásticas asignadas en un mapa, como así también de otros sitios (Brunton y Canton
Thompson 1928: pl. 5-8).
Varias tumbas rectangulares de ladrillo y tumbas del Temprano Dinástico con
escalera también fueron excavadas en el distrito de El-Badari. Brunton (1927: 10)
denominó a esas tumbas como “protodinásticas”, un período que el dató de la 1era a la
2da Dinastías, basadas en tipos de cerámica de corpus Tarkhan de Petrie de cerámica
Protodinástica. El cementerio 1500-1800 en Hemamieh está registrado en un registro de
61 tumbas Protodinásticas con ajuares funerarios detallados, y se confeccionó un mapa
de este cementerio (Brunton 1927: pl. 6, 10). Otras 96 tumbas registradas como SD 77-
82, incluyendo un cementerio pequeño al lado del pueblo de Ezbet Ulad el-Hagg
Ahmed, también están en este registro (Brunton 1927: pl. 11, 5). El cementerio 6000,
datado de 1era Dinastía, fue fuertemente saqueado (Brunton 1927: 10).
En Mostagedda, Brunton excavó varias aldeas pequeñas Predinásticas que
consistían en chozas circulares y depósitos de basura. Los cementerios en Mostagedda
están fechados desde el Badariense y Predinástico al Dinástico y Pan Grave (Segundo
Período Intermedio, luego del Reino Medio). Se encuentra un registro de 204 tumbas
Predinásticas y 13 Protodinásticas con ajuares funerarios, pero no hay un mapa
publicado con esos enterramientos (Brunton 1937: pl. 29-31). Al norte de Mostagedda
en Matmar, Brunton enumera más de 200 tumbas Predinásticas, pero solamente
presenta un mapa, de cementerio 2600-2700, que muestra 123 tumbas Predinásticas
(Brunton 1948: pl. 8-10, 19). Otras 74 tumbas están registradas para Matmar con
datación por secuencias de 74-81, pero están dispersas en diferentes áreas (Brunton
1948: pl. 20).
Una inspección arqueológica reciente en el distrito de El-Badari de Holmes y
Friedman ha revelado la existencia de los sitios Predinásticos (BD-1 y BD-2) y dieron
cuenta de otro en Minshat el-Kom el-Ahmar; el último cementerio fue excavado pero no
publicado por la Organización Egipcia de Antigüedades. El reporte de investigadores,
que muy pocos estudiaron localidades Predinásticas, no dio cuenta de ningún hallazgo
que date exclusivamente del período Amratiense (Nagada I), y la cerámica de los
asentamientos del Predinástico Tardío es Gerzeense (Nagada II; Holmes y Friedman
1989: 17). Esto sugiere que en el distrito de El-Badari, lo “Badariense” no es un período
cultural que precede al Amratiense pero quizás uno que se superpone cronológicamente
con el Amratiense conocido más al sur (Holmes y Friedman 1989: 18).
La evidencia arqueológica del distrito de El-Badari esta formada principalmente
de asentamientos dispersos al lado del espolón de Matmar en el norte de Qau el-Kebir

6
Dar lustre a un metal, piedra o cerámica.

15
en el sur. Ninguno de estos sitios representa cultura Predinástica de la misma escala que
la encontrada en los principales sitios del Alto Egipto.

El Fayum

Al norte del distrito El-Badari no se conocen sitios Predinásticos hasta la región de


Fayum, más de 300 kilómetros río abajo. Egipto Medio, es la zona arqueológica menos
estudiada en el Valle del Nilo egipcio, lo que puede explicarse en parte por la falta de
evidencia. Los primeros sitios no están tan bien conservados allí. Aunque los sitios
Predinásticos principales se encuentran en el alto Egipto, sería sorprendente si el
asentamiento Predinástico terminaba de repente en El-Badari. Mientras que el Fayum es
más conocido por los sitios Neolíticos en las orillas de los niveles tempranos de los
lagos, Caton Thompson y Gardner (1934: 69-71) excavaron un sitio Predinástico cerca
de Qasr Qarun en suroeste de El Fayum. Recientemente, este sitio fue investigado por
Wenke, quien encuentra otros dos sitios Predinásticos al este. Los tres sitios parecen ser
"sólo temporales, campamentos estacionales ocupados" (Wenke et al, 1983:
39). Aunque la cerámica fue muy erosionada, fragmentos de uno de estos sitios (FS-3)
"son similares a las cerámicas rojas no pulidas encontradas en Maadi y lugares
cercanos" (Robert Wenke y Douglas Brewer 1992: 175).
El sitio Predinástico mejor conocido en la región de Fayum es el cementerio en
Gerza, del cual deriva el término Gerzeense (Nagada II). El sitio está ubicado en la
orilla occidental, a unos 7 km al noroeste de Meidum. Petrie excavó 288 enterramientos
Predinásticos en Gerza de los cuales se encontraban intactos un alto porcentaje (Petrie et
al. 1912: 5). De los enterramientos intactos, 198 de ellos eran de adultos y 51 eran de
los bebés o niños (Petrie et al. 1912: 5). No se hace mención por Petrie de un
asentamiento Predinástico en Gerza. Como era la costumbre de la época, sólo una
selección de tumbas con ajuares funerarios fue publicada, pero hay un mapa del
cementerio que da los números de las tumbas. Los tipos de cerámica registradas para
estos enterramientos son típicos del período de Nagada II y se incluyen las clases
Ondulada, y Decorada. Perlas, jarrones de piedra, paletas de pizarra zoomorfas,
cuchillos de sílex y otros artefactos de Nagada II, también fueron hallados en estas
tumbas. Aunque los dibujos de dos tumbas sugieren una orientación con la cabeza
hacia el sur y la cara hacia el oeste (la orientación más frecuente de las tumbas
Predinásticas en el Alto Egipto), el mapa del cementerio sugiere una variación
considerable en la orientación (Petrie et al. 1912: pl. 13). Comparado con el principal
cementerio del Alto Egipto, sin embargo, Gerza es de menor tamaño.
En Abusir El-Meleq, a unos 10 km al oeste del actual Nilo, varios cientos de
enterramientos Predinásticos fueron excavados por Moller (Scharff 1926). No se ha
publicado ningún mapa del cementerio y los ajuares funerarios están listados sólo
generalmente por material y clase de cerámica, no por el corpus de números de Petrie.
Los tipos de artefactos publicados en láminas sugieren un rango que abarca de Nagada
II a III, y la 1era Dinastía temprana. Abusir El-Meleq parece haber sido uno de los
cementerios más grandes del Predinástico en el norte y desafortunadamente no está bien
documentado.
Harageh, al sureste de la localidad de Lahun, fue excavado en 1913-1914 por
Reginald Engelbach, y consta de dos cementerios predinásticos, G y H. con pocos
enterramientos. Harageh fue probablemente una comunidad Predinástica pequeña.
Engelbach data los dos cementerios entre SD 50-60, sobre la base de la cerámica y
herramientas de piedra de los enterramientos (Engelbach 1923:7). Hay un plano del
cementerio G, con 20 tumbas, pero no hay ninguno para el cementerio H, del cual una

16
parte se extiende bajo una aldea de la Dinastía XVIII (Engelbach 1923:2). Muchas de
las tumbas fueron saqueadas, y sólo las más inusuales se encuentran registradas con
ajuares funerarios. Mientras que la clase de cerámica Decorada se encontró en ambos
cementerios, no hubo paletas de pizarra y cuentas de muy pocas cuentas, a diferencia
del cementerio de Gerza en el norte. Una cerámica de clase ondulada se encontró
únicamente en el cementerio G, y una clase “acanalada negra pulida” se encuentra en el
cementerio H (Engelbach 1923: 7).
Al suroeste de Harageh se encuentra el sitio de Sedment. En dos áreas
(Cementerio J, K y entre el cementerio y la planicie de inundación), pozos circulares
excavados, en raras ocasiones contenían cerámica, pero no hay enterramientos (Petrie y
Brunton 1924: 9). Aunque diferentes en la forma de la cerámica del cementerio y
posiblemente similar a la cerámica de los asentamientos de los sitios KH de Hassan,
fueron encontradas pequeñas vasijas de clase Roja con bordes superiores negros en el
cementerio J. La mayoría de la cerámica encontrada en los pozos circulares, sin
embargo, eran utensilios típicos de los sitios de Egipto Bajo Predinástico (el-Omari,
Maadi; Williams, 1982: 219). Williams (1982: 221) interpreta estos pozos y sus
contenidos como depósitos de almacenamiento para un asentamiento cercano (reducido)
de la cultura del Bajo Egipto antes de la expansión al norte de la cultura del Alto Egipto
(Nagada) en la región de Fayum en el período de Nagada II.
Algunas cerámicas del Cementerio H de Harageh, que Engelbach pensaba que
eran mucho más tardías (? Pan Grave), se asemejan a las cerámicas Predinásticas del
Bajo Egipto encontradas en Sedment (Kaiser, 1987: 121-122; Williams, 1982: 220). La
presencia de cerámica originaria del Bajo Egipto en un sitio en esta región también está
demostrada en el cementerio de es-Saff, en la orilla oriental opuesta a Gerza (Habachi y
Kaiser, 1985: 46). A partir de esta evidencia, parece probable que la región de El Fayum
era el lugar donde las dos culturas Predinásticas del Alto y Bajo Egipto por primera vez
tuvieron contacto.

La región de El Cairo

Al sur de El Cairo sobre la orilla oriental, la evidencia Predinástica de una cultura


material diferente a la del Alto Egipto se ha encontrado en los dos sitios más
importantes de El-Omari y Maadi. Por otra parte, en el Tarkhan, al sur de Helwan,
Nagada III / la Primera Dinastía de tumbas (SD 77-82) fueron excavadas, incluyendo
una tumba muy grande con fachada de palacio, pero no se encontraron entierros más
tempranos (Petrie et al. 1913: 1-31).
En Heliópolis, un pequeño cementerio Predinástico excavado a principios de este
siglo ha sido recientemente publicado (Debono y Mortensen, 1988). Había 73
enterramientos, que datan de Nagada I y temprano Nagada II, que consistían en pozos
ovalados orientados con las cabezas hacia el sur y la cara hacia el este (Debono y
Mortensen, 1988: 10-22) a diferencia de la orientación de los enterramientos en el Alto
Egipto, donde las cabezas por lo general se encuentran hacia el oeste. Las ollas fueron
los ajuares más comunes, y la cerámica "es típica del norte en el período Maadian", pero
también muestran "los rasgos de la tradición palestina" (Debono y Mortensen, 1988:
33). Pocos ajuares como vasos de piedra talladas en basalto y piedra caliza, son de los
tipos encontrados en entierros del Alto Egipto, pero las paletas de piedra planas son
diferentes de las del Alto Egipto (Debono y Mortensen, 1988: 34-35). También
inusualmente en Heliópolis había enterramientos de perros y cabras con muchas ollas
(Debono y Mortensen, 1988: 39-40).

17
Debono también excavó asentamientos de El-Omari (3 km al noreste de Helwan),
que él data de principios de Nagada I hasta principios de Nagada II. Un fechado por
radiocarbono del sitio más antiguo en el-Omari ha sido corregido 4110±260 a.C.
(Hassan 1985b: 98). En el oeste había un pueblo donde los difuntos fueron enterrados
en las casas, y hubo un segundo pueblo con un cementerio separado, en el que cada
tumba fue cubierta con un montón de piedras (Debono 1956: 330-331). El pueblo del
oeste ("Omari A") se extendía sobre un área grande e incluyó estructuras ovales de
hoyos redondos, y estructuras semi-subterráneas alrededor (Debono 1948: 562-563). La
cerámica de El-Omari es diferente a la de la cultura Predinástica Nagada, pero se
relaciona con la de Maadi. Casi la totalidad de la cerámica (99%) se hizo con arcilla
local, que no era una arcilla del Nilo, y la tecnología de la cerámica "podría haber sido
traída de Palestina" (Debono y Mortensen, 1990: 36, 40).
Maadi, el otro sitio prehistórico importante en la región de El Cairo, está
localizado en una terraza del Pleistoceno entre la desembocadura de dos cauces al sur
del actual Cairo. De 1930 a 1953, arqueólogos de la Universidad de El Cairo excavaron
cuatro sitios: un asentamiento de gran tamaño (más de 40.000 m2) en la terraza, un
cementerio y un asentamiento al pie de la terraza, y otro cementerio Predinástico 1 km
al sur en el Digla Wadi (Rizkana y Seeher 1984: 237). Los informes iniciales son muy
someros, pero una interpretación más amplia del trabajo de campo en Maadi se
encuentra en Hayes (1965: 122-133). Los informes finales de las excavaciones de la
Universidad de El Cairo en Maadi se han publicado en cuatro volúmenes por el Instituto
Alemán de Arqueología en El Cairo (Rizkana y Seeher 1987, 1988, 1989, 1990).
Recientemente, las excavaciones de Maadi también se han llevado a cabo en la parte
oriental del asentamiento, que no fue excavado anteriormente (Caneva et al. 1989:
287).
La economía de Maadi se basaba en la agricultura (farro y cebada) y ganadería
(ganado vacuno, ovejas, cabras, cerdos) con menos evidencia para la caza y la
pesca. Perros domésticos y los asnos también se criaban. La presencia de muchas
grandes piedras de molienda, de un poco más de 50 kg, y cientos de pozos de
almacenamiento y recipientes de almacenamiento sugieren un asentamiento permanente
que subsistía principalmente por la agricultura (Rizkana y Seeher 1989: 75).
Los restos del asentamiento de Maadi fueron encontrados en un área de 1.300
metros de longitud por 100-130 de ancho, pero no se conoce cuanto de este sitio fue
ocupado en diferentes períodos. La evidencia de las excavaciones recientes en Maadi
sugiere el cambio de ocupación dentro del asentamiento (Caneva et al, 1989: 287), con
una ocupación al principio en la parte oriental y una ocupación posterior en el oeste
(Caneva et al. 1987: 113). No hay evidencia de un asentamiento planificado, ni hay
zonas conocidas la actividad especializada. Las casas consistieron principalmente en
cañas y esteras, a veces cubiertas de lodo. Se observaron algunos edificios
rectangulares, y se encontraron cuatro estructuras subterráneas en la parte noroeste del
sitio (Rizkana y Seeher 1989: 75). Las interpretaciones de la información de los
asentamientos excavados se ve obstaculizada por la excavación anterior para sebakh
(material orgánico usado como fertilizante) y por problemas con la comprensión de las
excavaciones anteriores (Rizkana y Seeher 1989: 74).
La cerámica de Maadi tiene paralelos fechables en el Alto Egipto de los períodos
Nagada I y Nagada II, y Rizkana y Seeher (1987: 78) proponen un fin a la ocupación de
Maadi a finales del período Nagada II tardío (finales de Nagada IIc). Cuatro fechas de
radiocarbono de las recientes excavaciones de Maadi "se agrupan en torno a 3650 a.C.
(MASCA calibrada)" (Caneva et al. 1987: 106).

18
Más del 80% de la cerámica excavada en Maadi es cerámica local que no se
encuentra en el Alto Egipto, lo que "pone claramente de relieve la diferencia entre el
Bajo y el Alto Egipto en época predinástica" (Rizkana y Seeher 1987: 78). Esta
cerámica es templada con arena (arena y a veces piedra aplastada) y materia orgánica, y
es principalmente de color negro o marrón rojizo (este último es ligeramente pulido)
(Rizkana y Seeher 1987: 23-26). Mucho menos frecuentes son los diseños pintados en
este tipo de cerámica, o imitaciones de la clase Roja con borde superior Negro del Alto
Egipto (Rizkana y Seeher 1987: 26-28). Según Caneva, Frangipane y Palmieri (1987:
107), los recipientes rojos "muestran tal uniformidad de forma, tamaño y color que
parecen documentar la primera producción estandarizada no doméstica".
Otras dos cerámicas de fabricación local también se encontraron en Maadi: una
cerámica roja bruñida con carácter menos orgánico, y una cerámica lavada color
amarillento, sin carácter orgánico. Doce fragmentos de los productos importados del
Alto Egipto de clase Roja con borde superior Negro también se excavaron. Importada
de Palestina, una cerámica templada gruesa con asas o manijas representó menos del 3%
de la cerámica del asentamiento (Rizkana y Seeher 1987: 31-32).
Junto con los artefactos de Maadi se encuentran unos pocos productos que muy
probablemente eran importados del Alto Egipto, donde son mucho más numerosos:
paletas romboidales de pizarra, seis cabezas de maza en forma de disco, y recipientes
de ala ancha de diorita (Rizkana y Seeher 1989: 77). Mucho más frecuentes, sin
embargo, son las paletas de piedra caliza en diferentes tamaños y formas,
probablemente de fabricación local (Rizkana y Seeher 1984: 244). Los numerosos
jarrones de basalto negro en Maadi en formas similares a la cerámica de producción
local sugieren una procedencia del Bajo Egipto (Rizkana y Seeher 1989: 77). Algunos
artefactos típicos de Nagada II, tales como paletas zoomorfas, cabezas de maza en
forma de pera, y la cerámica de clase Decorada, no se encuentran en Maadi, y la cultura
material muestra "una fuerte tradición local y auto-subsistente" (Rizkana y Seeher 1984:
251).
Maadi ha sido considerada como un centro de producción de cobre, como Hayes
(9165: 128) sugiere:

El sitio ha dado abundante evidencia de que el cobre fue


importado y trabajado en grandes cantidades y que localmente
había un conocimiento de la fundición y otros procesos
metalúrgicos que había avanzado suficientemente para la
producción de una variedad de instrumentos de metal.

Rizkana y Seeher (1984: 239), sin embargo, creen que esta es una visión exagerada,
teniendo en cuenta los hallazgos actuales: dos hachas de cobre, unos pocos objetos
pequeños (alfileres, cinceles, alambres y anzuelos). Tres grandes piezas de cobre, que
pueden haber sido lingotes, también fueron encontradas en Maadi, pero un sitio de
fundición de cobre sólo ha sido identificado tentativamente (Rizkana y Seeher 1984:
239).
Sólo una de las 76 tumbas en el cementerio al lado del asentamiento de Maadi
produjo un artefacto, un pedernal7 (Rizkana y Seeher 1985: 249). En el cementerio en la
desembocadura del Wadi Digla ("Maadi del Sur"), 468 enterramientos humanos y 14
enterramientos de animales fueron excavados (Rizkana y Seeher 1987: 19). Estas
tumbas fueron simples fosas ovales, ya sea con unas pocas ollas o sin ajuar funerario

7
Sílex, una variedad de cuarzo.

19
(Rizkana y Seeher 1989: 74). Los niños eran enterrados en el asentamiento y otros
chicos eran enterrados en grupos en los dos cementerios de Maadi, pero el número de
enterramientos de infantes y chicos es pequeño comparado al resto de los
enterramientos de la población (Rizkana y Seeher 1990: 99).
En Tura, a 2 km al sur de Maadi, 12 ollas que se piensa que provienen de tumbas
Predinásticas, fueron encontradas durante la construcción de una ruta (Junker 1912: Fig.
1). Estos son de los tipos conocidos de Maadi (Rizkana y Seeher 1987: 60). Un gran
cementerio de Nagada III / Dinástico Temprano fue excavado por Junker en Tura, y
Kaiser (1964: 117) sugiere que la sección sur y más temprana del cementerio se remonta
a un período de 100-150 años antes del reinado de Ka (Dinastía 0) justo antes de
comienzo de la 1era Dinastía.
Por último, en Giza en la orilla oeste de la región de El Cairo, cuatro recipientes
de tipos Predinásticos conocidos de Heliópolis y de Maadi se encontraron al pie de la
Gran Pirámide. Mortensen interpreta estos y otros hallazgos aislados del Predinástico en
Giza como evidencia de un asentamiento del período Maadi, que fue destruido cuando
las pirámides de la IV dinastía se construyeron (Mortensen, 1985: 147).
A pesar de que la evidencia arqueológica de Maadi y sitios relacionados con
Maadi, proviene principalmente de los asentamientos, a diferencia de la mayoría de la
evidencia sobreviviente de la cultura Nagada en el Alto Egipto, lo que se sabe acerca de
Maadi sugiere una cultura material muy diferente de la del sur. El cementerio de Maadi,
con sus entierros humanos muy simples, es también muy diferente de los cementerios
Predinásticos en el Alto Egipto. Algunos contactos con el suroeste de Asia se
demuestran por la importación de cerámica templada gruesa de Maadi (3 % de la
colección), que pudo haber sido un centro del Bajo Egipto para el comercio con
Palestina.

El Delta

En la franja occidental del Delta, unos 60 kilómetros al noroeste de El Cairo, se


encuentra el sitio prehistórico de gran Merimda. Junker excavó aquí desde 1928 hasta
1939, pero la mayoría de las notas de excavación y el material excavado se perdieron
durante la Segunda Guerra Mundial (Baumgartel 1965: 503). Junker pensaba que
los 160.000 metros cuadrados de la superficie donde se encuentran los escombros
estuvo ocupada de forma ininterrumpida, pero Kemp (1968: 27) afirma que, dada la casi
total ausencia de elementos que hagan suponer la organización comunal,
probablemente fue un desplazamiento horizontal del asentamiento a través del
tiempo. Las estimaciones promedio de fechas de radiocarbono para Merimda son
aprox. 4800 a.C. (Neolítico temprano), y 4400 a.C. (Neolítico tardío) (Hassan 1985b:
95), que son considerablemente más tempranas que las fechas de radiocarbono los
últimos reportados para Maadi.
Junker identificó tres fases de ocupación en Merimda. Las excavaciones más
recientes llevadas a cabo por Eiwanger en Merimda, sin embargo, ha identificado cinco
fases de ocupación, con un cambio perceptible en las herramientas líticas y cerámicas
entre la primera y subsiguientes fases (Eiwanger 1988: 51-54). Hoyos de pequeñas
casas ovaladas fueron encontrados en las cinco fases (Eiwanger 1982: 67-68). Las
espinas de pescado, junto con numerosos objetos utilizados en la pesca, tales como el
peso neto, arpones y anzuelos, sugieren una importante actividad de subsistencia
(Eiwanger 1982: 80). Pozos de almacenamiento se conocen de las Fases II-V, y el farro
y la cebada eran los restos de las plantas más abundantes (Wetterstrom 1993: 212-213).

20
Teniendo en cuenta el desplazamiento horizontal del asentamiento de Merimda a
través del tiempo, Kemp (1968: 26) piensa que es cuestionable hasta qué punto los
enterramientos dentro del asentamiento y las casas fueron contemporáneos. A diferencia
de los enterramientos Predinásticos, los de Merimda no tenían ajuares, y muchos eran
de niños (Kemp, 1968: 23, 26). Un cementerio que data de la Fase I consiste en
enterramientos contractados sin ajuares funerarios. Los esqueletos están orientados con
la cabeza hacia el este o sureste, mirando al norte o noreste (Eiwanger 1982: 69).
El Delta del Nilo oriental también ha sido foco de investigación arqueológica. Las
investigaciones llevadas a cabo por van den Brink en la provincia de Sharqiya del
noreste del Delta ha producido evidencia de sitios que datan del Reino Antiguo (van den
Brink 1987: 17). Arqueólogos italianos que llevaron a cabo una expedición en esta
región en 1987 registraron más de 30 sitios, que datan entre el 4to y 3er milenio a.C.
(Chlodnicki et al. 1991: 6). Las excavaciones de los italianos en Tell el-Farkha han
demostrado un claro quiebre entre el Predinástico y el Protodinástico (Nagada
III/Dinastía 0-1), con un cambio en la fabricación de cerámica, y en lechos eólicos
representando abandono de asentamientos entre las ocupaciones Predinástica y
Dinástica (Chlodnicki et al. 1991: 23).
En Tell Ibrahim Awad la estratigrafía muestra una secuencia ininterrumpida desde
el Predinástico tardío, con arquitectura sin ladrillos de adobe, hasta el Dinástico
temprano, con una arquitectura substancial de ladrillos de adobe (van den Brink 1988:
76-77; 1989: 57). Las excavaciones iniciales revelan la “aparición de ciertas cerámicas
claramente diferentes de sitios contemporáneos en el valle del Nilo y por lo tanto
posiblemente reflejando una cultura original del Delta” (van den Brink 1988: 77). La
Fase-A de la cerámica en Tell Ibrahim Awad es comparable con la cerámica de paja
templada de Tell el-Fara’in (Buto), más allá del oeste en el Delta, pero esta Fase-A de la
cerámica desaparece y es remplazada por “diferentes grupos de cerámica” conocidos de
los sitios de Nagada III y el Dinástico Temprano en el Delta y en el Valle del Nilo (van
den Brink 1989: 70-71). Ajuares funerarios en diferentes enterramientos pueden ser
datados de la temprana 1era Dinastía, y una cantidad de artefactos de cobre en un
enterramiento sugiere un contacto intensivo con los asentamientos de extracción de
cobre de la Edad de Bronce Temprana II en el Sinaí (van den Brink 1988: 78).
En Tell el-Rub’a (Mendes), en el Delta del norte, un trabajo de campo reciente
hecho por Brewer y Wenke ha revelado una ocupación temprana del Predinástico tardío
y 1era Dinastía. En un área (B) las excavaciones revelaron niveles con cerámicas de
Nagada III y cerámicas locales del Bajo Egipto, como las analizadas por Friedman.
También en el Área B había una estructura de ladrillos de adobe con tres hornos
superpuestos (Brewer y Wenke 1992: 195-96).
Unos 150 Km al noreste de El Cairo, en Minshat Abu Omar, un cementerio con
tumbas Predinásticas y Temprano Dinásticas ha sido excavado por Kroeper y Wildung,
y evidencia arqueológica para estos períodos puede ser encontrada en otros sitios en el
noreste del Delta: Tell el-Ginn, el-Beidha y Bubastis (Kroeper y Wildung 1985: 97;
Krzyzaniak 1989). Más allá de los 370 enterramientos tempranos en Minshat Abu
Omar, no hay otras tumbas encontradas en este cementerio hasta el período Greco-
Romano (Kroeper 1988: 11). Con la excepción de las clases Roja con bordes superiores
Negros y con líneas blancas cruzadas que datan del Predinástico temprano (Nagada I)
del Alto Egipto, todas las otras clases de cerámica del sur del Predinástico están
presentes, particularmente las clases Roja pulida y áspera, pero también las clases
Decorada y Ondulada. Estas clases de cerámica abarca los períodos de Nagada II y
Nagada III hasta la 1era Dinastía (Wildung 1984: 267).

21
Tres grupos de tumbas han sido distinguidos en el cementerio temprano en
Minshat Abu Omar. El grupo más temprano está en el sur, con enterramientos en pozos
poco profundos conteniendo pocas ollas de las clases de Nagada II. El siguiente grupo
está localizado al norte de las tumbas tempranas, donde se encuentran las tumbas más
profundas con muchos más ajuares funerarios comprendiendo cerámica de Nagada III y
objetos de cobre. El tercer grupo de tumbas está en el sector norte del cementerio e
“incluye tumbas del período Protodinástico” (Wildung 1984: 268-69). Las últimas
tumbas estaban techadas y construidas con ladrillos de adobe los cuales dividían la
tumba en dos o tres espacios (Kroeper 1988: 16-17). Hay un plan para excavaciones
futuras para el asentamiento en Minshat Abu Omar y deberían ayudar a explicar la
presencia de tumbas y ajuares funerarios, en el noreste del Delta, típicos del
Predinástico del Alto Egipto (Nagada II-III).
Finalmente en Norte del Delta, evidencia arqueológica notable se ha excavado
debajo del nivel del agua en Tell el-Fara’in (Buto) por von der Way. Debajo de los
niveles datados del 3er milenio a.C. se encontraba un asentamiento de una “cultura del
Bajo Egipto” de la segunda mitad del 4to milenio a.C. (von der Way 1988: 247). La
mayoría de las cerámicas de Tell el-Fara’in también se encontraron en Maadi, y
recipientes negros de basalto del mismo tipo se hallaron en ambos sitios. La clase de
cerámica del Alto Egipto sólo se encontró “en un sólo lugar” en Tell e-Fara’in, la cual
von der Way (1988: 248) piensa que puede ser un tipo de almacén comercial. Cerámica
del período Amuq F del norte de Siria también fue importada al sitio. Dos tipos de
mosaicos de conos de arcilla o clavos, usados para la decoración del templo, y un
cilindro de barro para la fortalecer las escaleras del templo, un objeto conocido de sitios
de las culturas de Uruk, también se ha excavado en los niveles más tempranos en Tell
el-Fara’in (von der Way 1988: 248-99). Esta evidencia arquitectónica, que solamente es
conocida en Egipto en Tell el-Fara’in, apunta a una conexión comercial marítima con
Palestina y Uruk, sitios relacionados con el norte Siria (vos der Way 1987: 257).

Desarrollo Cultural Predinástico: una visión general

A pesar de las dificultades por la poca preservación de los asentamientos en el Alto


Egipto, la imagen que surge de Egipto en el 4to milenio a. C. proviene de dos culturas
materiales diferentes con dos sistemas de creencias distintos: la cultura Predinástica de
Nagada del Alto Egipto y la cultura Maadi del Bajo Egipto. La evidencia arqueológica
en el Bajo Egipto consiste principalmente en asentamientos, con cementerios con
enterramientos simples, y sugiere una cultura muy diferente de la del Alto Egipto,
donde se encontraron cementerios con tumbas elaboradas. Mientras los ricos ajuares
funerarios en diferentes cementerios del Alto Egipto representan estratos sociales más
altos y adquisición de riqueza, las fuentes económicas de esta riqueza no pueden ser
satisfactoriamente determinadas porque se ha perdido mucha evidencia de los
asentamientos. Este no es el caso del Bajo Egipto, donde la evidencia de los
cementerios permite una reconstrucción más amplia de la economía prehistórica. Pero
las fuerzas para una diferenciación económica y social más grande, como lo simbolizan
los cementerios, no parecen existir en el Bajo Egipto.
La evidencia de los cementerios más tempranos en Egipto donde se practicaba la
agricultura se encuentra en el norte (Fayum A y Merimda). La domesticación se piensa
que ha sido introducida desde el suroeste de Asia (Trigger 1983: 17) y el Fayum A
puede representar una de las economías más antiguas del Neolítico en Egipto,
parcialmente basa en el cultivo de cereales (Wenke et al. 1988: 48).

22
La propagación de la tecnología de la agricultura del norte al sur del Valle del
Nilo puede explicar posiblemente los sitios tempranos del Neolítico en el norte, y
Hassan (1986b: 134) sostiene que c. 6500-6000 A.P8 hubo transmisiones primero hacia
el oeste del Sinaí y luego hacia el sur. La propagación de la agricultura del norte al sur
podría ser demostrada por los asentamientos Badarienses en el Egipto Medio,
comunidades agrícolas que datan de antes de aquellas de la cultura Nagada en el Alto
Egipto (Holmes 1989: 15). La evidencia de comunidades agrícolas en el Alto y Medio
Egipto, sin embargo, puede estar sesgada por aquella que está preservada y visible en la
orilla de la planicie de inundación, mientras una ocupación más densa en la orilla del río
está cubierta por aluviones profundos o pueblos modernos, y por consiguiente no puede
ser excavada.
Sin embargo también hay evidencia en el sur de Egipto, en el Valle del Nilo y en
el Desierto Occidental, que sugiere intentos tempranos de domesticación y agricultura
(Wendorf y Schild 1980: 273-80). Hassan (1984b: 222; 1986a: 498-99) propone que la
agricultura fue introducida en el Valle del Nilo desde regiones vecinas desiertas, y
alguna evidencia cuestionable de cebada y trigo en Wadi Kubbaniya (Stempler y Falk
1980: 397-398; Wendorf y Schild 1984) avala esta visión. Un estudio reciente de restos
de plantas de Wadi Kubbaniya, sin embargo, ha desestimado la afirmación de que la
domesticación de cultivos en esta zona ya existía en el Paleolítico tardío (Hillman et al.
1989: 162-63). Sin embargo, los mecanismos de cómo la agricultura se propagó y la
población del Valle del Nilo se adaptó a ella, no pueden ser especificados por la
evidencia actual, y la difusión de la agricultura no es una explicación muy satisfactoria.
Pero a finales del 5to milenio a.C. debió haber existido la necesidad en Egipto de adoptar
la agricultura como parte de la base de subsistencia, quizás debido al incremento de
poblaciones de cazadores y recolectores del Valle del Nilo y una competencia más
grande por los recursos en un medio ambiente que se estaba volviendo más árido.
En el norte de Egipto la cultura Predinástica de Maadi parece haber evolucionado
de culturas Neolíticas indígenas. De acuerdo a Rizkana y Seeher (1987:78) la cultura
Maadi

Representa una continuación de la tradición cultural del Bajo Egipto, que


desde tiempos neolíticos a más tardar generó un fuerte carácter propio,
sólo lejanamente relacionado con las culturas del Alto Egipto.

“Ciertos rasgos” parecen ser comunes entre Maadi y los tempranos Fayum A y
Merimda, donde el-Omari es un “predecesor directo” de Maadi (Rizkana y Seeher 1987:
63-64). Pequeños hallazgos de cerámica y estructuras de asentamientos excavadas en
Tell el-Fara’in (Buto) en el norte del Delta en 1985 muestran “claras afinidades” con
sitios de Maadi, sugiriendo una distribución de la cultura de los sitios de Maadi del
Mediterráneo al sur de El Cairo, y hacia el sur de Sedment en la región de El Fayum
(Rizkana y Seeher 1987: 63). La distribución de los sitios de la cultura de Maadi y el
marco temporal de este fenómeno, sin embargo, deben ser establecidos.
Los sitios de la cultura de Maadi eran probablemente aldeas agrícolas sedentarias,
aunque la evidencia de la arquitectura doméstica es más liviana, estructuras más
perecederas que los ladrillos de adobe. La economía de subsistencia se basaba el cultivo
y domesticación de trigo y cebada, y el pastoreo. Se ha demostrado un contacto
continuo con el suroeste de Asia por una cerámica importada gruesa-templada hallada
en Maadi, lo que parece haber sido un centro de comercio del Bajo Egipto con

8
En el original BP “before present”.

23
Palestina. Cómo el sitio de Tell el-Fara’in en el norte del Delta se relaciona con la
cultura Uruk del suroeste de Asia no ha sido demostrado todavía por la información
proveniente de excavaciones actuales.
Es probable encontrar, en el Alto Egipto, los orígenes de la cultura Predinástica de
Nagada en poblaciones indígenas que vivían a orillas del Nilo, quienes se dedicaban a la
recolección, la caza y la pesca. Como las condiciones áridas prevalecían en los
Desiertos Occidental y Oriental c. 6000-5000 a.C., los pastores de ganado (o cazadores-
recolectores) se vieron forzados a desplazarse al valle del Nilo, donde eventualmente se
“fusionaron” con grupos indígenas (Hassan 1985a: 327). En el sitio de El-Tarif en
Tebas occidental, en un estrato más temprano que la cultura de Nagada, se hallaron
artefactos que se han identificados como pertenecientes a el Tarifian (Ginter y
Kozlowski 1984: 257, 259), una cultura muy diferente, con cerámicas distintivas. Según
los excavadores, en nivel Tarifian en el-Tarif sugiere un asentamiento parecido a los
campos Paleolíticos (Ginter y Kozlowski 1984: 257) que aquellos de los incipientes
agricultores. Quizás el-Tarif es evidencia de una cultura transicional Epi-
paleolítica/Neolítica en Alto Egipto, que evoluciona a una cultura más Nagada más
compleja como así también la economía se vuelve cada vez más dependiente de la
agricultura.
Con el surgimiento de la cultura Nagada del Alto Egipto a comienzos del 4to
milenio a.C. comunidades agrícolas simples rápidamente evolucionaron en sociedades
más complejas. La evidencia arqueológica, principalmente de los cementerios, sugiere
un área central de la cultura Nagada des Abydos en el norte hasta Hieracómpolis en el
sur. La evidencia del cementerio sugiere que los principales centros se desarrollaron en
Abydos, Nagada y Hieracómpolis y posiblemente en Hu. Aunque falta mucha evidencia
de los asentamientos, estos lugares probablemente fueron centros de producción
artesanal, y centros para el comercio e intercambio de productos terminados y
materiales de lujo de los Desiertos Oriental y Occidental y de Nubia.
También hay evidencia de un contacto intensivo entre el Alto Egipto y Baja Nubia
en época Predinástica tardía. Numerosos bienes comerciales de la cultura Nagada se han
hallado en la mayoría de los sitios del Grupo-A en Nubia entre Kubbaniya en el norte y
Saras en el sur. Esos bienes incluyen jarras que pueden haber contenido cerveza o vino
y jarra de clase ondulada. Otras clases de cerámica de Nagada encontradas en estos
sitios son como los productos artesanales de Nagada: herramientas de cobre, vasijas de
piedra, paletas, lienzos, y cuchillos de piedra y fayenza (Nordströn 1972: 24).
Enterramientos del Grupo-A son similares a las tumbas de la cultura Nagada, pero
a pesar de los ajuares funerarios y las tumbas similares Trigger (1976: 33) piensa el
desarrollo del Grupo-A de una población indígena que estuvo en contacto con el Alto
Egipto y fue influenciada por la cultura Nagada. Las cerámicas del Grupo-A son
distintivas, y un pequeño grupo de artefactos del Grupo-A fue encontrado en tumbas del
Alto Egipto, lo que sugiere que el Grupo-A actuó como intermediario de una red
comercial con el Alto Egipto (Trigger 1976: 39). Materiales de lujo, como marfil,
ébano, incienso y pieles de animales exóticos, todos muy codiciados en época Dinástica
también, venían del sur y pasaban por Nubia. Kaiser (1957: fig. 26), sin embargo,
interpreta la evidencia del Grupo-A como una penetración “colonial” de la cultura
Nagada en Baja Nubia para aprovechar el comercio y materiales en bruto (Needler
1984: 29).
En su análisis del cementerio “real” L del Grupo-A Clásico (Nagada III) en
Qustal, Williams (1986: 177) propone otra teoría: que este cementerio representa
gobernantes Nubios que fueron responsables de unificar Egipto y fundar el Estado
Egipcio temprano. Sin embargo, el Grupo-A en Nubia parece haber sido una cultura

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separada de la del Alto Egipto Predinástico, y el modelo que puede explicar mejor la
evidencia arqueológica es el de un contacto acelerado entre las dos regiones en épocas
del Predinástico tardío. Que el material cultural de la cultura de Nagada fue tardíamente
encontrado en el norte de Egipto (sin elementos Nubios) parece argumentar contra la
teoría de Williams de un origen Nubio del Estado Dinástico Temprano en Egipto.
La unificación de Egipto tuvo lugar en época Predinástica, pero los procesos
involucrado en esta transición al Estado Dinástico se entienden muy poco. La evidencia
hallada sugiere que el Estado que emergió de la 1era Dinastía tuvo sus raíces en la
cultura Nagada del Alto Egipto, donde los tipos de tumbas, cerámicas y artefactos
demuestran la evolución de formas del Predinástico a la 1era Dinastía. Esto no puede ser
demostrado por la cultura material del Bajo Egipto, que fue eventualmente desplazada
por aquella originada en el Alto Egipto. Cómo esta transformación fue llevada a cabo y
la cantidad de tiempo involucrado son puntos de desacuerdo, aunque muchos
investigadores sospechan que la guerra jugó un rol en este proceso (Wenke 1991: 301).
Basado en el análisis de la evidencia arqueológica, la temprana escritura en
Egipto, y las listas de reyes posteriores, Kaiser (1964: 105-114, 118) propone que la
cultura Nagada se expandió del norte en época de Nagada IIc-d a la región de el Fayum
(como las del cementerio de Gerza) y luego más tarde a El Cairo y el área del Delta. La
unificación, por lo tanto, fue mucho más temprana que el período inmediatamente
precedente al comienzo de la 1era Dinastía (Kaiser 1964: 114; 1985: 61-62; 1990; 288-
89). Trigger (1987: 61), sin embargo, sostiene que si la unificación ocurrió en fecha
temprana, debería haber evidencia arqueológica de enterramientos de Nagada III de una
alta cultura con una corte central. En su lugar el propone que la expansión al norte de la
cultura de Nagada durante Nagada II-III fue el resultado de refugiados del desarrollo de
los Estados del sur, o comerciantes de Nagada involucrados en el comercio con el
suroeste de Asia. Mientras la unificación puede haber sido lograda por la conquista en el
norte, una unificación temprana de organizaciones políticas (Nagada, Hieracómpolis y
Abydos) puede haber sido lograda por una serie de alianzas (Trigger 1987: 61).
Basado en evidencia de sus excavaciones en Minshat Abu Omar, Wildung (1984:
269) sostiene que no hay indicios de conflictos en esta región del Delta. El sitio fue
ocupado c. 3300-2900 a.C., lo que Wildung interpreta como una continua evolución
cultural en Egipto del sur al norte. El sugiere que nunca hubo una conquista militar del
Delta por reyes del Alto Egipto, como lo que se representa en la Paleta de Narmer
(Wildung 1984: 269). Igualmente en otros sitios investigados recientemente en el Delta
(Tell Ibrahim Awad, Tell el-Fara’in y Tell el-‘Iswid), no hay evidencia de capas
destruidas (van den Brink 1989: 80).
La explicación de Wildung, sin embargo, falla en explicar el abandono de los
sitios de la cultura de Maadi aproximadamente al mismo tiempo, durante Nagada IIc
(Rizkana y Seeher 1987: 78). Un factor motivante de la expansión de la cultura de
Nagada al norte de Egipto habría sido el deseo de controlar directamente el comercio
lucrativo con otras regiones en el este del Mediterráneo. El eventual reemplazo de los
materiales de Maadi en el norte por una cultura material originaria del sur puede
representar explotaciones militares, mientras la colonización por los habitantes de sur
pudo haber ocurrido en regiones del norte donde había menos organizaciones locales
poco desarrolladas, como las de Gerza o Minshat Abu Omar. Posiblemente primero
hubo un movimiento más o menos pacífico de la cultura Nagada del sur al norte que
puede haber sido formalizado más tarde, o simultáneo a la presencia militar. La
evidencia arqueológica sugiere procesos demasiado complejos para esta expansión por
una conquista militar solamente.

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Dada la calidad de las excavaciones y publicaciones tempranas, y la pobre
conservación de la evidencia de los asentamientos, no podemos especificar cómo
emergió un Estado centralizado en Egipto en el 3000 a.C., y las explicaciones el origen
del Estado en Egipto son hipotéticas. Sin embargo, las raíces de una transición mayor de
aldeas autónomas a un Estado temprano en Egipto en el 4to milenio a.C., de una
sociedad simple a compleja, se encuentran en el Alto Egipto en grandes centros como
Nagada, donde los cementerios Predinásticos forman la principal evidencia de esta
cultura.

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