Principios del modelo de intervención (Ver que onda estas bases)
Enfoque de derechos – (psicosocial ¿?)
Perspectiva comunitaria
Modelo estratégico: Investigación acción participativa
Modelo metodológico: clínica de la vulnerabilidad psicosocial
Emergencia: Es una situación que se presenta cuando ocurre un suceso que es imprevisible en
el tiempo, con causas conocidas que puede originar, daños a bienes y personas. Supone una
ruptura de la normalidad de un entorno, pero no excede la capacidad de respuesta de la
comunidad. Desencadena mecanismos de prevención, protección y control. Su característica
distintiva es que irrumpe por sorpresa y resulta disruptivo para quienes son damnificados.
(esto está tomado de Yago Dinela)
Emergencia en Salud mental: Hugo Cohen la define como una perturbación individual y social
que excede de manera significativa la capacidad de dar respuesta. Es una crisis en la que se
ven afectos un numero elevado de personas y la organización de la comunidad se ve
interrumpida para dedicarse a la gestión de dicha emergencia.
Estos dos conceptos parecen contradictorios porque el primero habla de que en la emergencia
no se pierde la capacidad del estado de dar respuesta y en el segundo Cohen plantea que hay
una perdida de la capacidad de dar respuesta. El punto de que yo localizo acá es que yago
Dinela plantea que cuando se pierde la capacidad del Estado de contener la situación, se estría
ante una Catástrofe (no obstante el termino catástrofe no es muy usado en la actualidad)
Pongo ambos conceptos a consideración del equipo
Evento Disruptivo: Un evento se consolida como disruptivo cuando desorganiza, desestructura
o provoca discontinuidad. La desorganización y lo que ocurra con ella no le pertenecen al
evento sino que dependen del sujeto que lo vive. No obstante, existe una clase de eventos, por
ejemplo, un cataclismo, accidentes o enfermedades graves, la muerte de un ser querido, la
guerra, un atentado terrorista, que son disruptivos per se. Este hecho, sin embargo, no nos
autoriza a evaluar los acontecimientos a priori y mucho menos a generalizar tal evaluación.
Las siguientes cualidades potencian la capacidad disruptiva de un evento:
ser inesperado, por ejemplo, desde la explosión de una bomba hasta un encuentro con alguien
significativo que creíamos que nunca más íbamos a ver;
- interrumpir un proceso normal y habitual indispensable para nuestra existencia o para
mantener el equilibrio, desde ser secuestrado hasta perder el empleo;
- minar el sentimiento de confianza en los otros, como sucede tras sufrir una violación sexual o
la traición de un viejo amigo;
- contener rasgos novedosos no codificables ni interpretables según los parámetros que ofrece
la cultura, como cuando visitamos un país con costumbres y creencias radicalmente diferentes
de las nuestras y que contrarían nuestros valores;
- amenazar la integridad física propia o de otros significativos, y - distorsionar o destruir el
hábitat cotidiano.
(lo disruptivo y lo traumático, vicisitudes de un abordaje clínico Dr. Morty Benyakar)
Trauma: El trauma es producido por un efecto devastador específico sobre el psiquismo
humano. Se requiere distinguir el hecho fáctico externo del hecho psíquico interno. Conocer la
singularidad y especificidad de los diferentes hechos fácticos, no dejar de lado la singularidad
del sujeto que vive la situación y no ignorar la relación entre un evento específico y un sujeto
particular. No todos los acontecimientos tildados de traumáticos provocarán la consecuencia
psíquica llamada trauma El trauma es discontinuidad, agujero, vacío. La vivencia traumática es
fruto de la irrupción del mundo exterior al interior. Freud lo plantea como un exceso de
cantidades de energía que irrumpen el aparato psíquico. La inundación del yo lo vuelve ineficaz
para enfrentar la situación, produciendo una alteración en su economía psíquica. Esto produce
un arrasamiento del aparato psíquico (Mas allá del principio de placer).
Damnificados: El colectivo destinatario del abordaje en situación de crisis; en una situación de
desastre toda población se encuentra afectada de modo directo o indirecto. En este punto las
intervenciones se orientan a potenciar los aspectos positivos y las mismas no se constituyen a
modo de tratamientos psicológicos – psiquiátricos; por tanto no se piensa a los damificados
como pacientes.
Desastre: Situación de emergencia en cual toda la población se encuentra afectada, como
también la vida cotidiana; tal es el caso de inundaciones, terremotos, etc. No obstante, los
mecanismos de respuesta están operativos. En esta instancia, el Estado no ha colapsado e
interviene y no pierde su función está operativa. En los casos en que el Estado se sostiene
como ordenador, protector y continente se habla de incidente crítico.
Urgencia en salud mental: es toda situación transitoria que irrumpe y altera las funciones
psíquicas, el desempeño habitual y que supone un alto nivel de padecimiento, de tal manera
que la persona, el entorno y/o el personal sanitario, consideran que requiere atención
inmediata. Implica una crisis que puede tener causas orgánicas, psíquicas y/o sociales y
constituye una ruptura del equilibrio vital.
La urgencia es un emergente del estado de malestar. No es un acontecimiento aislado sino
parte del proceso de salud-enfermedad, en el que la persona debe ser asistida de manera
integral (bio-psico-social) en el ámbito socio-sanitario y requiere de un seguimiento para evitar
la recurrencia (Lineamientos para la Atención de la Urgencia en Salud Mental 2013- ministerio
de Salud presidencia de la nación)
Vulnerabilidad universal: concepto desarrollado por Jeffrey Mitchell, sostiene que no existe
ningún tipo de entrenamiento o preparación previa que pueda eliminar completamente la
posibilidad de que una persona que trabaja con víctimas primarias, sea afectada por el
trastorno por estrés post-traumático. Las personas que realizan este tipo de trabajo (ya sea por
largo tiempo o por una sola experiencia) son vulnerables por las situaciones vividas.
Salud mental en contextos críticos: Salud mental es el término amplio que utilizamos y que
implica las diferentes facetas del proceso salud-enfermedad con sus aspectos sociales que
tanto influyen en el bienestar de la población. Es decir la enfermedad, las manifestaciones
emocionales como la aflicción, que pueden considerarse normales, las conductas
problemáticas o desadaptadas (como la violencia y el consumo de sustancias) y el conjunto de
la dinámica psicosocial individual y colectiva que se desarrolla en situaciones de emergencias.
Así mismo nos referimos, también, en el orden de la prestación de servicios a las acciones que
se ejecutan en lo preventivo, promoción, atención, tratamiento y rehabilitación. El término
psicosocial se ha usado más para significar la dinámica y la gama de problemas y
manifestaciones psicológicas y sociales que aparecen en situaciones de desastres y algunos
autores e instituciones lo refieren básicamente a lo no patológico, desde una visión
humanística, más que sanitarista.
En un contexto crítico, la atención de salud mental no debe estar centrada sólo en el impacto
traumático, debe ser amplia y dimensionarse más allá del evento originador en cuestión. El
proceso busca la participación de los diversos actores implicados en los conflictos para
restablecer la integridad psicológica de las personas, así como el equilibrio de las redes
sociales. En el plano operativo se prioriza el ámbito comunitario, sin que esto implique el no
abordar el nivel individual y familiar. Las metodologías de trabajo deben ser ágiles, sencillas,
concretas y adaptables a las características étnicas y culturales.