Unidad 2 Mci
Unidad 2 Mci
Contenido
Introducción.........................................................................................................................................................3
1. Motores de combustión interna..................................................................................................................4
1.1 Motor otto..........................................................................................................................................6
1.2 Motor Diesel.....................................................................................................................................10
1.3 Rendimiento térmico de los motores alternativos...........................................................................13
1.4 Comparación de los motores otto y Diesel teóricos.........................................................................16
1.5 Motor a propulsión a chorro............................................................................................................19
1.5.1 La propulsión a chorro hidráulica................................................................................................20
1.5.2 Principios de la propulsión a chorro.............................................................................................21
1.6 Turbina de gas...................................................................................................................................23
1.6.1 Principio de funcionamiento........................................................................................................25
1.6.2 Historia y evolución de la turbina de gas.....................................................................................25
1.6.3 Partes principales de la turbina de gas........................................................................................29
Conclusión..........................................................................................................................................................32
Bibliografía..........................................................................................................................................................33
Introducción.
Este trabajo se elaboró en base a la recopilación de información de los libros y paginas
web de referencia, donde se indaga de manera detallada para la obtención de información
del tema el cual es motores de combustión interna, los cuales hoy en día la base del
transporte y de muchas actividades mecánicas esenciales. Con descubrimientos como los de
Sadi Carnot quien en 1824 demostró que el rendimiento de un motor depende críticamente
de la diferencia de temperatura entre una fuente de energía , o foco caliente y un sumidero
o foco frio , aprovechados por Nkolaus Otto para patentar su motor de combustión interna,
base de los que mueven cualquier auto de esta época, y de los cuales es uno de los que se
analizara, ente ellos los motores a Diesel, propulsión a chorro y la turbina de gas que
compiten en directamente entre ellos en busca de un mayor aprovechamiento de la energía
con el mínimo de consumo lo que viene a ser la eficiencia. En busca de ello se plantea
todas sus características, funcionamientos, evolución, principios, etc., volviéndose así
pertinente la investigación para el final plantear conclusiones y lo que se extrae de todo lo
hecho.
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1. Motores de combustión interna.
Los motores térmicos son máquinas que transforman la energía calorífica en energía
mecánica directamente utilizable.
La energía calorífica normalmente es obtenida de la combustión de combustibles líquidos y
gaseosos y el trabajo útil es conseguido por órganos unas veces con movimiento
alternativo, otras con movimiento rotativo y otras por el empuje realizado por un chorro de
gas.
Según su principio de funcionamiento los motores térmicos se clasifican en alternativos,
rotativos y de chorro, y según el sitio donde se produzca la combustión se clasifican en de
combustión externa, cuando ésta se verifica fuera de los mismos y de combustión interna,
cuando el combustible es quemado en su interior.
La combustión se realiza en el denominado fluido operante, el cual está constituido por una
mezcla de combustible y comburente. El combustible normalmente utilizado es gasolina y
gasoil y el comburente que suministra el oxígeno necesario para la combustión es aire
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El cilindro, dentro del cual se mueve el pistón con movimiento rectilíneo
alternativo, forma parte, en los motores pluricilíndricos, del bloque de cilindros.
Este, que normalmente se fabrica unido a la bancada, se puede considerar como la
estructura soporte del motor. En algunos modelos de motores el bloque de cilindros
se fabrica separado de la bancada, a la cual se une mediante espárragos.
La culata constituye la parte superior del cilindro, al cual cierra dejando un volumen
comprendido entre ella y el pistón que se denomina cámara de combustión o de
compresión en la cual se quema el fluido activo.
Antes, en el motor de encendido por bujía, esta mezcla se formaba en el carburador y
entraba en el cilindro a través del conducto de admisión y de la válvula de aspiración. La
válvula de mariposa del carburador servía para regular la cantidad de mezcla entrante. Hoy
el combustible es inyectado a baja presión en el conducto de admisión, y recientemente,
algunas marcas inyectan a baja presión en el interior del cilindro.
En los motores de encendido por chispa se inicia la combustión al saltar la chispa entre los
electrodos de la bujía, mientras que en los motores de encendido por compresión el
encendido es espontáneo al entrar combustible finamente pulverizado por el inyector en el
interior del cilindro cuando su presión es elevada.
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su correspondiente muelle, abren y cierran el cilindro permitiendo que los gases
frescos y quemados entren y salgan de él en los momentos oportunos.
V2
P.M.
S.
V
V1-V2
carrer 1
a
P.M.
I.
Este motor, también conocido como motor Otto, es el más empleado en la actualidad, y
realiza la transformación de energía calorífica en mecánica fácilmente utilizable en cuatro
fases, durante las cuales un pistón que se desplaza en el interior de un cilindro efectúa
cuatro desplazamientos o carreras alternativas y, gracias a un sistema biela-manivela,
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transforma el movimiento lineal del pistón en movimiento de rotación del árbol cigüeñal,
realizando este dos vueltas completas en cada ciclo de funcionamiento.
Como se ha dicho la entrada y salida de gases en el cilindro es controlada por dos válvulas
situadas en la cámara de combustión, las cuales su apertura y cierre la realizan por el
denominado sistema de distribución, sincronizado con el movimiento de giro del árbol.
El funcionamiento teórico de este tipo de motor, durante sus cuatro fases o tiempos de
trabajo, es el siguiente:
Primer tiempo: Admisión
Figura 5. Admisión
Durante este tiempo el pistón se desplaza desde el punto muerto superior (PMS) al punto
muerto inferior (PMI) y efectúa su primera carrera o desplazamiento lineal. Durante este
desplazamiento el cigüeñal realiza un giro de 180º.
Cuando comienza esta fase se supone que instantáneamente se abre la válvula de admisión
y mientras se realiza este recorrido, la válvula de admisión permanece abierta y, debido a la
depresión o vacío interno que crea el pistón en su desplazamiento, se aspira una mezcla de
aire y combustible, que pasa a través del espacio libre que deja la válvula de aspiración para
llenar, en teoría, la totalidad del cilindro.
El recorrido C que efectúa el pistón entre el PMS y el PMI definido como carrera,
multiplicada por la superficie S del pistón determina el volumen o cilindrada unitaria del
motor V1 - V2 y corresponde al volumen de mezcla teórica aspirada durante la admisión.
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Durante esta fase las válvulas permanecen cerradas. El
pistón comprime la mezcla, la cual queda alojada en el
volumen de la cámara de combustión, también llamada Figura 6. Compresión. de
compresión, situada por encima del PMS, ocupando un
volumen V2.
Figura 7. Trabajo
En este tiempo el pistón realiza su cuarta carrera o desplazamiento desde el PMI al PMS, y
el cigüeñal gira otros 180.
P
P3 3
4
P4
Q2
P00
1
P.M.I. P.M.I. V
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1.2 Motor Diesel.
El motor Diesel de cuatro tiempos tiene una estructura semejante a los motores de
explosión, salvo ciertas características particulares. El pistón desarrolla cuatro carreras
alternativas mientras el cigüeñal gira 720º. Como el motor de ciclo Otto realiza el llenado y
evacuación de gases a través de dos válvulas situadas en la culata, cuyo movimiento de
apertura y cierre está sincronizado con el cigüeñal a través del sistema de distribución por
el árbol de levas.
Durante este cuarto tiempo se supone que la válvula de escape se abre instantáneamente
permanece abierta. El pistón, durante su recorrido ascendente, expulsa a la atmósfera los
gases remanentes que no han salido, efectuando el barrido de gases
quemados lanzándolos al exterior.
La muñequilla del cigüeñal efectúa otro giro de 180º, completando las dos
vueltas del árbol motor que corresponde al ciclo completo de trabajo. El
diagrama de distribución correspondiente a esta carrera se presenta en la
siguiente figura:
Figura 15. Escape
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1-2.- Compresión (Adiabática): Durante esta carrera el aire es comprimido hasta
ocupar el volumen correspondiente a la cámara de combustión y alcanza en el punto
(2) presiones del orden de 50 kp/cm2. Se supone que por hacerse muy rápidamente
no hay que considerar pérdidas de calor, por lo que esta transformación puede
considerarse adiabática. La temperatura alcanzada al finalizar la compresión supera
los 600 ºC, que es la temperatura necesaria para producir la autoinflamación del
combustible sin necesidad de chispa eléctrica
2-3.- Inyección y combustión (Isóbara): Durante el tiempo que dura la inyección, el
pistón inicia su descenso, pero la presión del interior del cilindro se supone que se
mantiene constante, transformación isóbara, debido a que el combustible que entra
se quema progresivamente a medida que entra en el cilindro, compensando el
aumento de volumen que genera el desplazamiento del pistón. Esto se conoce como
retraso de combustión
3-4.- Terminada la inyección se produce una expansión (3-4), la cual como la
compresión se supone que se realiza sin intercambio de calor con el medio exterior,
por lo que se considera una transformación adiabática. La presión interna desciende
a medida que el cilindro aumenta de volumen.
4-1.- Primera fase del escape (Isócora): En el punto (4) se supone que se abre
instantáneamente la válvula de escape y se supone que los gases quemados salen tan
rápidamente al exterior, que el pistón no se mueve, por lo que se puede considerar
que la transformación que experimentan es una isócora. La presión en el cilindro
baja hasta la presión atmosférica y una cantidad de calor Q2 no transformado en
trabajo es cedido a la atmósfera.
1-0.- Segunda fase del escape (Isóbara): Los gases residuales que quedan en el
interior del cilindro son expulsados al exterior por el pistón durante su recorrido (1-
0) hasta el PMS. Al llegar a él se supone que de forma instantánea se cierra la
válvula de escape y se abre la de admisión para iniciar un nuevo ciclo. Como se
supone que no hay pérdida de carga debida al rozamiento de los gases quemados al
circular por los conductos de escape, la transformación (1-0) puede ser considerada
como isóbara.
Como se puede observar, este ciclo difiere del ciclo Otto en que la aportación de calor se
realiza a presión constante, con una carrera de trabajo menos efectiva debido al retraso de la
combustión.
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1.3 Rendimiento térmico de los motores alternativos.
El rendimiento térmico representa el mayor o menor grado de aprovechamiento de la
energía del combustible que hace un motor.
Por consiguiente, el rendimiento térmico ideal para el ciclo Otto teórico resulta:
Introduciendo esta relación en la expresión del rendimiento t (así como la que existe entre
las temperaturas T1 y T2 de la fase 1-2 de compresión adiabática), resulta:
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Como se vio, la relación entre los volúmenes V 1 y V2 del principio y final de la carrera de
compresión es , y se le llamó relación de compresión, por lo que se obtiene como
expresión final del rendimiento térmico del ciclo Otto:
En los motores de ciclo Diesel el calor introducido, por ser una transformación a
presión constante, se puede calcular mediante la variación de entalpía del fluido operante
considerado como gas perfecto, por lo que:
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Expresión análoga a la encontrada para el rendimiento térmico ideal del ciclo teórico Otto.
Para la transformación 2-3 de combustión a presión constante se tiene:
De donde:
Se obtiene finalmente la expresión del rendimiento térmico ideal del ciclo teórico Diesel:
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En esta expresión se observa que t es, para el ciclo Diesel, función de la relación de
compresión, de la relación de combustión a presión constante y de la relación entre los
calores específicos.
Las expresiones de los rendimientos térmicos de los ciclos Otto y Diesel difieren solamente
en un término que en todos los casos es mayor que 1, y, por ello, es claro que a igualdad
de relación de compresión el t es mayor para el ciclo Otto que para el ciclo Diesel.
Reduciendo , el rendimiento térmico del ciclo Diesel se incrementa con lo que supera aún
más al del ciclo Otto.
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En los motores Diesel, como la mezcla aire - combustible se realiza al pulverizar este a alta
presión en el interior de los cilindros, la volatilidad del combustible no tiene gran
importancia y se pueden utilizar, en consecuencia, combustibles más pesados y de menor
calidad. El más utilizado es el gasoil.
Una ventaja no desdeñable es que al no usar combustibles vaporizables no existe peligro de
incendio, cualidad que se aprovecha sobre todo en motores para usos agrícolas.
Hasta la aparición de los motores Otto de inyección, el sistema de alimentación Diesel tenía
la ventaja de que al suministrar en cada momento la cantidad justa de combustibles según
las necesidades de marcha, no se producía derroche en los mismos por mezclas
excesivamente ricas ni pobres.
Además, como en los Diesel en el interior del cilindro se quema todo el combustible, no
hay producción de gases tóxicos y, como consecuencia, la contaminación atmosférica es
menor. Sin embargo, necesitan una gran precisión en la construcción de la bomba de
inyección y un filtrado muy riguroso del combustible para que no se obstruyan los
inyectores.
Un inconveniente del motor Diesel es el arranque en frío. En invierno cuando el aire y las
paredes del cilindro están a temperaturas muy bajas, la temperatura alcanzada en la
compresión puede no ser suficiente para inflamar el combustible. Por esto necesitan usar
calentadores que se colocan en las cámaras de combustión, lo que hace más lenta su puesta
en marcha.
Estos calentadores son puestos en funcionamiento bien por el conductor, bien de forma
automática durante unos instantes antes de arrancar el motor. Así se calienta el aire y las
paredes de la cámara. El calor generado se transmite al pistón y al cilindro, lo que favorece
el calentamiento del aire que penetra en su interior. Con ello se consigue una mayor
temperatura del aire al finalizar la compresión. Estos calentadores se desconectan
automáticamente al accionar el arranque.
El consumo de combustible en los motores depende esencialmente de la relación de
compresión, de la forma de realizar la carburación y del llenado de los cilindros. Estos
factores varían notablemente en ambos tipos de motores y determinan la diferencia de
consumo existente entre ellos.
Cuanto más elevada sea la relación de compresión, mayor es el rendimiento térmico y, por
tanto, también lo es el aprovechamiento de la energía calorífica del combustible. Esto
significa que, a igualdad de potencia, el consumo de combustible es menor cuanto mayor
sea la relación de compresión.
En los motores Diesel el bajo consumo de combustible se debe, fundamentalmente, al alto
grado de compresión con que trabajan.
En los motores Otto la relación de compresión está muy por debajo del límite crítico, porque está limitado
por la temperatura de la cámara de combustión al término de la compresión, que no debe superar el valor
de autoinflamación de la mezcla. Para incrementar el grado de compresión, los constructores trabajan en la
aplicación de nuevas tecnologías que permitan elevarlo y reducir, por tanto, el consumo del motor. Los
estudios en cuestión se encaminan a conseguir culatas de material de mayor conductividad térmica,
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para facilitar la evacuación del calor, a la mejora del diseño de las cámaras de combustión y
al empleo de combustibles capaces de soportar mayores temperaturas sin auto encenderse.
Por otra parte, se tiende a la fabricación de motores Diesel de nueva tecnología, cuya
velocidad de régimen sea superior y a reducir el coste de fabricación para aprovechar las
ventajas que proporciona el menor consumo y el menor precio del combustible empleado.
Como en los motores de gasolina, la preparación de la mezcla se efectúa de forma que la
riqueza obtenida está muy próxima a la teórica, lo que no ocurre en los motores Diesel que,
por su particular forma de alimentación, necesitan una sobre aportación de aire para obtener
una buena combustión, es por lo que la riqueza en combustible de la mezcla es mayor en
los motores de gasolina.
Otro de los factores que inciden sobre el consumo de combustible es la forma de
funcionamiento de ambos motores.
En los motores Otto la regulación de la potencia se realiza admitiendo mayor o menor
cantidad de mezcla en el cilindro según las necesidades de potencia solicitada. Esta
disposición presenta el inconveniente de que, a menor carga, el grado de compresión es mas
bajo, lo que hace que el rendimiento térmico sea menor, y es por lo que el menor consumo
corresponde a las zonas de trabajo próximas a la plena carga.
En los motores Diesel la regulación de potencia se realiza variando la cantidad de
combustible inyectado en función de la potencia solicitada. Como la mayor o menor
cantidad de combustible inyectado no influye en el llenado del cilindro con el aire, la
relación de compresión no disminuye, es por lo que el rendimiento térmico se mantiene
constante a cualquier régimen de carga.
Debido al tiempo disponible para realizar la mezcla, unos 360º de giro del cigüeñal, y al
poco peso de sus elementos móviles, los motores de tipo Otto no tienen grandes
limitaciones para alcanzar un elevado número de revoluciones. En la práctica están
limitados por las fuerzas de inercia y por los rozamientos, que crecen con el cuadrado de la
velocidad.
La velocidad de régimen alcanzada por los motores de encendido por chispa, puede llegar a
alcanzar incluso 17000 r.p.m.
En los motores Diesel, sin embargo, la velocidad de régimen está limitada por el corto
tiempo de que disponen para la formación de la mezcla en el interior de sus cilindros, unos
30º máximo, lo cual limita la velocidad de los mismos, llegándose en los motores más
rápidos a un régimen que aún hoy no supera las 6000 r.p.m.
Esta característica representa una gran ventaja de los motores Otto sobre los Diesel pues,
debido a su alto régimen de funcionamiento, se pueden obtener grandes potencias aun con
pequeñas cilindradas por ser la potencia función de estas dos variables.
Además, como los motores Otto tienen un menor peso muerto, son más ligeros y más
económicos.
Haciendo un resumen de todo lo expuesto en este apartado, se pueden considerar las
siguientes ventajas e inconvenientes de los motores Diesel con respecto a los de ciclo Otto:
Ventajas:
Mayor rendimiento térmico con mayor potencia útil.
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Menor consumo de combustible aproximadamente el 30% menos.
Empleo de combustible más económico.
Menor contaminación atmosférica.
No existe peligro de incendio.
Motor más robusto y apto para trabajos duros, con una mayor duración de uso.
Menor costo de entretenimiento.
Mayor rentabilidad.
Inconvenientes:
Mayor peso del motor.
Necesitan soportes más fuertes.
Elementos de suspensión de mayor capacidad.
Costo más elevado del motor.
Menor régimen de revoluciones.
Motor más ruidoso y con mayores vibraciones.
Reparaciones más costosas.
Arranque más difícil.
Requieren mayor calidad en los aceites de engrase.
Debido a las ventajas de los motores Diesel con respecto a los de explosión, sobre todo en
el empleo de combustibles más económicos y al mejor aprovechamiento de la energía, el
campo de aplicación de estos motores crece constantemente, incluso para vehículos de
turismo.
19
Para conseguir motores de gran empuje se necesita un elevado flujo de masa y altas
velocidades de salida del chorro, lo cual sólo puede obtenerse con el aumento de las
presiones internas del motor y el incremento de volumen del gas producto de la
combustión. La propulsión a chorro es empleada, preferentemente, en aviones supersónicos
y que vuelan a gran altitud, y también en misiles, cohetes y naves espaciales.
Figura 17 La propulsión a chorro se emplea preferentemente en aeronaves que precisan alcanzar grandes velocidades o
altitud, como son los cohetes y naves espaciales
Para conseguir una alta velocidad de chorro se precisa quemar un combustible de alta
energía a grandes presiones, que produzca el volumen de gas necesario. Como oxidante
puede utilizarse el oxígeno del aire, haciéndolo entrar en el reactor y comprimiéndolo
posteriormente, o también suministrándolo al motor mediante depósitos habilitados junto al
propio motor en el caso de que la atmósfera no disponga de oxígeno.
Entre los motores atmosféricos, es decir, los que dependen de la atmósfera para obtener el
oxígeno, se encuentran los turborreactores (los reactores convencionales), los turbohélice,
los turbofan o turboventiladores, los estatorreactores y los pulsorreactores. Por su parte, los
motores no atmosféricos son los conocidos como motores cohete. (Véase el artículo El
motor de reacción para más información sobre este tipo de motores).
20
fluidos líquidos, como el agua. Un ejemplo muy simple de esta aplicación la podemos
observar en un aspersor de césped giratorio; en este dispositivo la fuerza de chorro del agua
reacciona haciendo girar los bocas aspersores.
Ya en la década de 1920 se intentó llevar la propulsión a chorro hidráulica a la navegación
marítima a cargo de ingenieros británicos y suecos, aunque con menos éxito que en la
aeronáutica cuando se ha tratado de buques de gran tonelaje. La propulsión a chorro
hidráulica ha quedado reservada, fundamentalmente, a barcos de menor porte, lanchas
rápidas y embarcaciones de recreo. En estos sistemas el agua se absorbe por la proa
mediante bombas de alta presión y se expulsa por la popa a través de toberas que producen
chorros de agua a alta velocidad. Para que estos reactores hidráulicos puedan competir con
las formas clásicas de propulsión marítima por hélice, necesitan bombas muy eficientes y
de alta velocidad.
1.5.2 Principios de la propulsión a chorro.
En el motor de reacción, aunque también es importante la diferencia de presiones, lo es más
conseguir una gran velocidad de aceleración del chorro. Para ello, se utilizan fuerzas que
permiten fluir el gas hacia atrás formando un chorro, lo que se traduce en empuje hacia
delante. Ello es conforme con la tercera ley de Newton, la cual expresa que toda fuerza
genera una reacción igual y opuesta; por tanto, una fuerza de chorro hacia atrás exige ser
compensada por una reacción hacia delante, que es la que conocemos como "empuje". Un
ejemplo de empuje lo podemos observar cuando se dispara un arma de fuego,
produciéndose un retroceso por efecto del incremento de la masa del proyectil o de su
velocidad.
Los motores de turbinas de gas son muy usados para impulsar aeronaves porque son
ligeros, compactos y tienen una elevada relación entre potencia y peso.
Las turbinas de gas para aviones operan en un ciclo abierto llamado ciclo de propulsión por
reacción.
El ciclo de propulsión por reacción ideal difiere del ciclo Brayton ideal en que los gases no
se expanden hasta la presión ambiente en la turbina. En cambio, se expande hasta una
presión tal que la potencia producida por la turbina es suficiente para accionar tanto el
compresor como el equipo auxiliar, por ejemplo, un generador pequeño y bombas
hidráulicas.
Es decir, la salida de trabajo neto de un ciclo de propulsión por reacción es cero.
Los gases que salen de la turbina a una presión relativamente alta se aceleran en una tobera
para proporcionar el empuje que impulsa al avión.
Figura 19. En un motor de reacción, los gases de altas temperaturas y presión que salen de la turbina se aceleran en una
tobera para proporcionar el empuje.
21
También las turbinas de gas para aviones operan a mayores relaciones de presión y el
fluido pasa primero a través de un difusor, donde se desacelera y su presión se
incrementa antes de que entre al compresor.
El esquema de un turborreactor y el diagrama T-s del ciclo de turborreactor ideal
Figura 20. Componentes básicos de un motor de propulsión a reacción y el diagrama T-s del ciclo de propulsor a reacción
ideal
La presión del aire se eleva ligeramente cuando éste se desacelera en el difusor. Después el
aire se comprime en el compresor y se combina con combustible en la cámara de
combustión, donde esta mezcla se quema a presión constante. Los gases de combustión a
alta presión y alta temperatura se expanden parcialmente en la turbina, entonces producen
la suficiente potencia para accionar el compresor y otros equipos.
Finalmente, los gases se expanden en una tobera hasta la presión ambiente y salen de la
máquina a alta velocidad.
En el caso ideal, el trabajo de la turbina se supone igual al trabajo del compresor.
Además, los procesos en el difusor, el compresor, la turbina y la tobera se asumirán como
isentrópicos.
El empuje desarrollado en un turborreactor es la fuerza desbalanceada que causa la
diferencia en la cantidad de movimiento en que el aire a baja velocidad entra al motor y los
gases de escape de alta velocidad salen de él; esto se determina de la segunda ley de
Newton. Las presiones en la entrada y la salida del turborreactor son idénticas (la presión
ambiente), por lo tanto, el empuje neto desarrollado por el motor es:
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La potencia desarrollada a partir del empuje de una máquina recibe el nombre de potencia
de propulsión Wp, que es la fuerza de propulsión (empuje) por la distancia en que esta
fuerza actúa sobre el avión por unidad de tiempo; es decir, el empuje multiplicado por la
velocidad del avión:
La relación de estas dos cantidades se llama eficiencia de propulsión y está dada por:
23
Sus principales ventajas son su pequeño peso y volumen en relación a su potencia y la
flexibilidad de su operación. Esto hace que sean máquinas cuyo uso para determinadas
aplicaciones, especialmente las referidas a la generación de electricidad y a la propulsión de
buques y aviones, esté en claro aumento. Al ser máquinas rotativas presentan una clara
ventaja frente a los motores alternativos, por la ausencia de movimientos alternativos y de
rozamientos entre superficies sólidas (como las que se dan entre pistón y camisa), lo que se
traduce en menores problemas de equilibrado y menores consumos de aceite lubricante, que
además no están en contacto con superficies calientes ni con productos de combustión.
Comparadas con las turbinas de vapor, las turbinas de gas apenas tienen necesidades de
refrigeración, lo que facilita enormemente su instalación. Además, su baja inercia térmica
les permite alcanzar su plena carga en tiempos muy bajos, lo que las hace ideales para
determinadas aplicaciones en las que se requiere variaciones de carga rápidas (regulación
de red o abastecimiento de picos de demanda).
Esta simplicidad comparada con turbinas de vapor y con motores alternativos otorga a las
turbinas de gas dos ventajas adicionales: un mantenimiento sencillo comparado con otras
máquinas térmicas y una elevada fiabilidad. En efecto, la reducción de las necesidades de
lubricación y refrigeración, la continuidad del proceso de combustión y la ausencia de
movimientos alternativos hace que la probabilidad de fallo disminuya. Una instalación de
generación eléctrica basada en una turbina de gas puede alcanzar con facilidad valores de
disponibilidad superiores al 95% y valores de fiabilidad cercanos al 99% si la instalación
está bien diseñada, bien construida, bien operada y con un adecuado nivel de
mantenimiento.
No obstante, también tienen algunos inconvenientes importantes, entre los que hay que
destacar dos: la alta velocidad de rotación y su bajo rendimiento (30-35%) comparado con
los motores alternativos diesel (algunos desarrollos ya alcanzan el 50% de rendimiento) o
con las turbinas de vapor (valores del 40% son muy normales).
Normalmente se entiende por turbina de gas el conjunto formado por los siguientes
elementos:
Compresor, responsable de la elevación de presión del fluido de trabajo.
Sistema de aporte de calor al fluido.
Elemento expansor, o turbina propiamente dicha.
Sus aplicaciones son muy variadas, siendo su campo de aplicación el más amplio entre los
motores térmicos. Inicialmente se utilizaron para la realización de trabajo mecánico.
Posteriormente se trasladaron al campo de la aeronáutica como elemento propulsor, sobre
todo a partir de la segunda guerra mundial. Más tarde se utilizaron como elemento motor
para la generación de energía eléctrica, aplicación para la que se han desarrollado modelos
específicos que han tratado de adaptarse a las exigencias de ese mercado. La posibilidad de
aprovechar el calor de los gases de escape para producir vapor aprovechable en la industria
como energía térmica o para producir más energía eléctrica (en los denominados ciclos
combinados gas-vapor) han provocado una auténtica revolución en el mercado de la
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generación eléctrica, donde la turbina de vapor ha sido la reina indiscutible durante muchos
años.
1.6.1 Principio de funcionamiento.
Una turbina de gas es un motor térmico rotativo de combustión interna, donde a partir de la
energía aportada por un combustible se produce energía mecánica y se genera una
importante cantidad de calor en forma de gases calientes y con un alto porcentaje de
oxígeno.
El ciclo térmico que representa esta máquina es el ciclo Brayton. La máquina sigue un ciclo
abierto, puesto que se renueva continuamente el fluido que pasa a través de ella. El aire es
aspirado de la atmósfera y comprimido para después pasar a la cámara de combustión,
donde se mezcla con el combustible y se produce la ignición. Los gases calientes, producto
de la combustión, fluyen a través de la turbina. Allí se expansionan y mueven el eje, que
acciona el compresor de la turbina y el alternador.
1.6.2 Historia y evolución de la turbina de gas.
Hoy en día, el diseño de turbina de gas que se ha impuesto está basado en un compresor
axial multietapa, una cámara de combustión interna y una turbina de expansión, todo ello
construido de una forma bastante compacta que da idea de un equipo unitario. Pero al
diseño de turbina predominante hoy en día se ha llegado después de una larga evolución
desarrollada a lo largo del siglo XX, principalmente.
La primera referencia al fenómeno en que se basa la turbina hay que buscarla en el año 150
A.C de manos del filósofo egipcio Hero, que ideó un pequeño juguete llamado Aeolípilo,
que giraba a partir del vapor generado en una pequeña caldera (figura 23). El juguete era
una pura elucubración mental, pues no se tiene constancia de que jamás fuera construido.
25
Figura 23. Aeolipilo de Hero.
En 1687 Isaac Newton anuncia sus leyes del movimiento. Entre ellas, la tercera ley
anunciaba que existe un equilibrio entre acción y reacción: “para cada acción habrá una
reacción de la misma fuerza e intensidad, pero de sentido opuesto”. Un ejemplo puede
verse en la figura 4 Cuando las fuerzas se equilibran, son iguales en todas las direcciones.
Pero al pinchar el globo o soltar la boquilla ocurre una acción que desequilibra el sistema.
La primera turbina de gas realmente construida fue concebida por J.F. Stolze en 1872 a
partir de una patente de Fernlhougs, y construida realmente entre 1900 y 1904. Constaba de
un compresor axial multietapa, un intercambiador de calor que precalentaba el aire antes de
entrar en la cámara de combustión, utilizando los gases de escape de la turbina para este fin,
y una turbina de expansión multietapa. A pesar de lo genial del diseño, el poco éxito fue
debido al bajo rendimiento tanto del compresor como de la turbina, por las bajas relaciones
de compresión y la baja temperatura máxima alcanzada en función de los materiales
disponibles en la época.
26
Figura 25 Turbina diseñada por Stolz en 1872. (A) Compresor axial multietapa; (B) Turbina de reacción multietapa; (C)
Precalentador de aire de admisión con los gases de escape.
La relación de compresión era sin duda uno de los retos a superar para el desarrollo de las
turbinas, pues mientras no se consiguieran compresores eficaces era imposible desarrollar
turbinas con rendimientos que permitieran su desarrollo. Los primeros turbocompresores
axiales de rendimiento aceptable aparecen en 1926, A. A. Griffith establece los principios
básicos de su teoría del perfil aerodinámico para el diseño de compresores y turbinas, y es a
partir de aquí cuando se emprende el desarrollo de los compresores axiales. La teoría del
perfil aerodinámico expuesta por Griffith es sin duda un importante hito en el desarrollo de
las turbinas de gas tal y como las conocemos hoy en día, y gracias a los conocimientos
desarrollados por Griffith se consiguió desarrollar compresores y turbinas de alto
rendimiento.
Figura 26 Cortesía de ASEA Brown Boveri AG. La primera turbina de gas industrial para generación eléctrica, presentada
en 1939 en la Swiss National Exhibition en 1939. Su potencia era de 4000 KW.
27
Hasta 1937 todos los desarrollos de turbinas de gas tenían una finalidad industrial, y no
conseguían competir con los motores alternativos a pistón, debido siempre a su bajo
rendimiento máximo (20%). Pero sus características de bajo peso y pequeño volumen
hicieron que un poco antes del inicio de la segunda guerra mundial comenzara el desarrollo
de turbinas para uso aeronáutico. Así, Whittle en Gran Bretaña en 1930 concibió y patentó
el uso de un reactor como medio de propulsión. Alemania, por su parte, también desarrolló
en paralelo su primer motor a reacción para aviación. En 1939 Heinkel hizo volar el primer
avión utilizando un motor a reacción de gas. No obstante, con las mayores velocidades
alcanzables aparecieron nuevos problemas aerodinámicos que tuvieron que ir
solucionándose. Hasta el final de la guerra (1944-1945) no se consiguió que un avión
propulsado consiguiera volar de forma eficiente.
Este uso masivo del motor de reacción unido a los nuevos conocimientos de aerodinámica
permitió el desarrollo de turbomáquinas con alto rendimiento. De esta forma, a partir de
los años 60 el uso del reactor se generalizó y en la década de los 70 prácticamente toda la
aviación de gran potencia era impulsada por turbinas.
El desarrollo de la turbina de gas ha tenido históricamente, pues, tres obstáculos que han
dificultado y ralentizado su desarrollo:
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permitido alcanzar temperaturas muy altas tanto en cámara de combustión como en las
primeras ruedas de álabes.
La tercera de las claves ha sido el desarrollo de la informática. El empleo de ordenadores
ha permitido por un lado poder simular determinadas condiciones y comportamientos,
para así mejorar los diseños. Por otro, ha permitido desarrollar sistemas de control que
permiten de forma muy sencilla para el operador arrancar, parar y vigilar los principales
parámetros de operación de la máquina minuto a minuto, y además pueden diagnosticar
el estado técnico del equipo y predecir futuros fallos.
Figura 28 Interior del compresor de alta presión de una turbina industrial. El diseño aerodinámico de los álabes
es una de las claves de su excelente rendimiento
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Figura 29 Turbina de gas. Partes principales.
Admisión de aire
El sistema de admisión de aire consta de todos los elementos necesarios para que el aire
entre en la turbina en las condiciones más adecuadas de presión, temperatura y limpieza.
Para ello cuenta con filtros de varios tipos, que se encargarán de eliminar la suciedad que
pueda arrastrar el aire; y de una serie de sistemas que acondicionarán la temperatura para
facilitar que entre a la turbina la mayor cantidad posible de masa de aire.
Compresor de aire
La función del compresor es elevar la presión del aire de combustión (una vez filtrado)
antes que entre en la cámara de combustión, en una relación que varía según la turbina pero
que normalmente está comprendida entre 10:1 y 40:1. Esta compresión se realiza en varias
etapas y consume aproximadamente las 2/3 partes del trabajo producido por la turbina.
El control de la entrada de aire para la combustión se realiza variando el ángulo de
inclinación de las ruedas iniciales de álabes del compresor. A mayor ángulo, mayor
cantidad de aire de entrada al compresor, y por tanto, a la turbina. Este método se usa para
mejorar el comportamiento a carga parcial de la turbina de gas, como se verá más adelante.
Una parte del aire del compresor se utiliza para refrigeración de álabes y de la cámara de
combustión, de forma que aproximadamente un 50% de la masa de aire es usado para este
fin.
Cámara de combustión
En ella tiene lugar la combustión a presión constante del gas combustible junto con el aire.
Esta combustión a presión obliga a que el combustible sea introducido a un nivel de presión
adecuado, que oscila entre 16 y 50 bar.
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Debido a las altas temperaturas que pueden alcanzarse en la combustión y para no reducir
demasiado la vida útil de los elementos componentes de la cámara, se trabaja con un exceso
de aire alto, utilizando del 300 al 400% del aire teórico necesario, con lo que se consigue
por un lado reducir la temperatura de llama y por otro refrigerar las partes más calientes de
la cámara. Parte del aire que procede del compresor, se dirige directamente hacia las
paredes de la cámara de combustión para mantener su temperatura en valores
convenientemente bajos. Otra parte se hace circular por el interior de los álabes de la
turbina, saliendo por orificios en los bordes que crean una película sobre la superficie de los
álabes
Turbina de expansión
En la turbina es donde tiene lugar la conversión de la energía contenida en los gases de
combustión, en forma de presión y temperatura elevada (entalpía), a potencia mecánica (en
forma de rotación de un eje). Como se ha indicado antes, una parte importante de esta
potencia es absorbida directamente por el compresor.
Los gases, que entran a la turbina a una temperatura de 1200-1400ºC y una presión de 10 a
30 bar., salen a unos 450-600ºC. Esa alta temperatura hace que la energía que contienen
pueda ser aprovechada bien para mejorar el rendimiento de la turbina (con un sistema
conocido como REGENERACIÓN, que consiste en utilizar estos gases para calentar
adicionalmente la mezcla en la cámara de combustión) o bien, como es más habitual, para
generar vapor en una caldera de recuperación. Ese vapor posteriormente se introduce en
una turbina de vapor consiguiéndose un aumento del rendimiento global igual o incluso
superior al 55% (el rendimiento de la turbina de gas.
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Conclusión.
Se pudo observar que es una realidad que los motores de combustión internas son maquinas
antiguas que fueron evolucionando con nuevas mejoras que dieron paso a motores
modernos con un mejor funcionamiento y rendimiento dentro del campo.
Esta evolución ayuda a generar nuevas tecnologías en el campo para producir energía
mediante recursos renovables y no contaminantes, ya que los motores mas usados carecen
en su totalidad de eso.
La competencia directa entre todos los motores se da, pero dependiendo de que tarea van a
efectuar es mejor su selección, pero en relación a mejores características por lo que se
investigó, la turbina de gas gana debido a su flexibilidad y la gran cantidad de energía que
pueden generar, por eso están destinadas a la generación de electricidad.
Los procesos de combustión liberan energía de muchas formas la más común en forma de
calor.
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Bibliografía.
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gas/las-turbinas-de-gas, Copyright © 2014 Renove Tecnología S.L. Todos los derechos
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Julio 2012, [Link]
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