INTRODUCCION
Antes de la llegada de los conquistadores incas, existía ya en la región de
Cajamarca un estado importante. La arqueología tanto la cerámica como los
sitios de antiguas poblaciones evidencia una época de gran posteridad en el
valle. Al cesar casi violentamente la influencia wari, alrededor del siglo XII de
nuestra era, sobre la base de las antiguas tradiciones locales, aparece una
nueva tradición alfarera que se extiende rápidamente y que Reichlen ha
denominado Cajamarca. dicha cultura se desarrolló en la sierra norte del Perú,
desde el Periodo Formativo y continuó hasta la llegada de los españoles, se
realizaron varias excavaciones en este sitio así teniendo cinco fases para esta
cultura, sin embargo el tema que se desarrolla es el periodo intermedio tardío
que tiene una cronología de 800-1476d.c. hacemos mención de antecedentes
etnohistóricos, arqueológicos y los aportes que se tiene así como como
arquitectura, cerámica, agricultura, metalurgia, idioma y religión finalmente se
darán las conclusiones respectivas.
REINO CAJAMARCA
UBICACIÓN GEOGRÁFICA
La cultura Cajamarca se asentó en el norte
del Perú, en el actual departamento de
CAJAMARCA
Cajamarca. Comprendió tres grandes
áreas: la cuenca alta de los valles de
Chancay, Lambayeque, Chayama, y
Chotano; las cuencas alta y media de los
valles de Jequetepeque y Chicama; y las
cuencas de los valles de Cajamarca y
Crisnejas. Se extendió desde el
departamento de Amazonas, hasta las
serranías de la Libertad y el norte de
Ancash; su centro de mayor influencia y
desarrollo fue el valle interandino de MAPA POLITICO DE
PERU
Cajamarca.
El centro pre-inca de Cajamarca se dio en
el área ocupada hoy en día por las provincias de Cutervo, Chota, Santa Cruz,
Hualgayoc, San Miguel, Celendían, Contumazá, San Pablo, San Marcos,
Cajabamba y Cajamarca, en el departamento de Cajamarca; y en Huamachuco
y Otuzco en el departamento de La Libertad. Durante este período, se
construyeron sitios sobre cerros y fortalezas, lo que sugiere fue una época de
grandes conflictos, probablemente como consecuencia del aumento
demográfico.
REGION DE CAJAMARCA (Shinya Watanabe)
SITIOS ARQUEOLOGICOS
Figura 2 – Mapa de la ubicación de los sitios arqueológicos en el valle de Cajamarca 1: El Consejo, 2: Layzón, 3: El Palacio; Kolguitín, 4: Chondorco, 5: Complejo
Turístico Baños del Inca, 6:
Wairapongo, 7: Huacaloma, 8: Huacariz, 9: Amoshulca, 10: Coyor (Shinya Watanab
ANTECEDENTES ETNOHISTÓRICOS
Pedro Sarmiento Gamboa refiere en un pasaje de su crónica que cuando
Huayna Capac se hallaba en Quito con la necesidad de armar un ejército
contra los chiriguanaes, envió al Cusco a uno de sus capitanes llamado Yasca,
“el cual capitán partió para el Cuzco trayendo (sic) condigo las guacas
Catiquilla de Caxamarca y Guamachuco y Curichaculla de los Chachapoyas…
con muchas gentes suyas de las guacas.
La información de Sarmiento que, en primer lugar, relaciona las provincias de
Cajamarca y Huamachuco y que, además, trae noticias de una divinidad
común, es corroborada totalmente por la Institución para descubrir todas las
guacas del Piru con sus camayos y haciendas.
Cristóbal de Albornoz en la que considera a Cajamarca y a Huamachuco como
una sola provincia y se refiere a Apocatequillay (Apu Catequil) como a una de
las huacas más importantes del reino.
La Relación de los primeros Agustinos sobre las idolatrías de los indios de
Huamachuco nos informa: “Y así se sabe que en este Porcón, en lo alto de un
cerro están tres peñas muy grandes y a la primera llaman Apocatequil, a la
segunda Mama Catequil y a la tercera Piquerao, que es Catequil y su madre
Cataguan,
Arriaga cuenta que Catequil era un oráculo muy consultado. Se trata, pues, de
la misma divinidad probablemente el rayo que adoraban los caxamarca y los
guamachucos.
Cieza dice que en tiempos antiguos la provincia de Huamachuco tenía su
propia religión consistente en adorar “algunas piedras tan grandes como
huevos y otras mayores de diversos colores, las cuales tenían puestas en sus
templos o guacas que tenían por las altas sierras de nieve. Usaban de
sacrificios de llamas que desarrollaban sin degollarlas y luego con prontitud les
extraían las entrañas para leer en ellas sus agüeros. Tenían sus oráculos y
supieron interpretar el movimiento de las estrellas.
Nos dice Sarmiento de Gamboa:
“…aquella provincia de Cajamarca que muy poblada de gente y oro y plata era,
a causa de un gran cinche que en ella había, llamado Guzmango Capac, gran
tirano y que había robado muchas provincias comarcanas.
De la lectura del trabajo de Waldemar Espinoza 1540 sobre el informe de
Barrientos se desprende que este investigador cajamarquino entiende que
Cuismanco era el nombre del reino no del monarca. La verdad es que no se
sabe el nombre original, autóctono y parece que Cuismanco es el nombre de
su último rey. Concacax fue el sucesor, no necesariamente hijo o nieto de
Cuisamanco. En tiempos de los incas cuando moría un cacique se reunían las
principales cabezas de familia de un “pueblo” para acordar quien debería ser
propuesto al inca para que éste lo nombre como cacique. Era el inca quien
designaba a los caciques que habían sido elegidos por, el miembro de su par -
cialidad, podía darse el caso, desde luego, que el nuevo cacique fuera hijo,
hermano o pariente del anterior.
Sobre la campaña de Cajamarca escribe Rowe:
“El Rey Cusmanco, de Cajamarca, hizo un vigorozo esfuerzo para organizar
a los vecinos y enfrentarse a su aliado Minchancaman; es muy probable
que la expansión inca al norte fue la razón de esta alianza; de todos modos,
Minchancaman envió una división al mando de un principe de su propia
casa para ayudar a Cuismanco. La expedición irresponsable de Capac
Yupanqui había puesto frente a frente a los 2 más grandes estados de los
andes en una guerra abierta (se refiere a los estados Inca y Chimú). La
lucha de Cajamarca, fue muy recia y los hombres de Chimor se
distinguieron, pero al final los invasores incas triunfaron, Cusmanco fue
muerto y Cajamarca tomada; Capac Yupanqui dejó una fuerte guarnición en
Cajamarca y volteó triunfalmente hacia el sur, enviando una información
adelante”
ANTECEDENTES ARQUEOLÓGICOS
Fue Rafael Larco Hoyle quien identificó y definió la cultura Cajamarca en base
al estilo de su cerámica, en un informe publicado en 1948.
Los pioneros en realizar investigaciones arqueológicas en forma
sistemática en el valle de Cajamarca fueron los franceses Henry & Paule
Reichlen (Reichlen & Reichlen, 1949): Ellos registraron 93 sitios y excavaron
5 de ellos, proponiendo la primera cronología para el valle de Cajamarca que
se compone de 6 periodos: el periodo Torrecitas-Chavín, Cajamarca I, II, III, IV
y V.
Luego, desde el año 1979 la Expedición Científica Japonesa a la cuna de
América dirigida por Kazuo Terada ha realizado excavaciones arqueológicas en
el valle de Cajamarca, siendo su objetivo principal esclarecer el proceso de
desarrollo de las sociedades del periodo Formativo. Se realizaron excavaciones
en Huacaloma, Layzón, Kolguitín, Huacariz, Wairapongo y Amoshulca , y se
presentó una nueva cronología de la cultura Cajamarca, hecha de 5 fases: la
fase Cajamarca Inicial (50 a.C.3-200 d.C.; se divide en 2 subfases A y B), la
fase Cajamarca Temprana (200-450 d.C.; se divide en 3 subfases A, B y C), la
fase Cajamarca Media (450-900 d.C.; se divide en 2 subfases A y B), la fase
Cajamarca Tardía (900-1200 d.C.) y la fase Cajamarca Final (1200-1532 d.C.)
(Matsumoto, 1993; Terada & Matsumoto, 1985; Terada & Onuki, 1982; 1985).
Ambas cronologías se basan en el análisis de la cerámica caolín, pero la
cerámica de otro tipo no ha sido clasificada sistemáticamente y no se sabe
mucho sobre la arquitectura y el patrón funerario de esta cultura.
Tenemos al respecto la información proveniente de las investigaciones
arqueológicas realizadas por el Instituto Nacional de Cultura Cajamarca bajo la
conducción de Rogger Ravines quien, en el año 1979, escribió lo siguiente:
«Trabajos de delimitación arqueológica realizados por el Instituto Nacional de
Cultura, en septiembre de 1979, pusieron al descubierto numerosos restos
arquitectónicos de diversa índole, inclusive canales y estanques que
concuerdan con los datos y descripciones de los primeros conquistadores
españoles» (Ravines, 1985: 110).
Para definir a qué fase pertenece este sitio, realizamos excavaciones
durante 4 semanas en el año 2001 y 8 semanas en el 2002; (Watanabe &
Ugaz, 2002; Watanabe et al., 2003): Según los resultados ha quedado
aclarado que el sitio no corresponde al periodo incaico, sino que se construyó y
utilizó desde fines de la fase Cajamarca Temprana hasta la primera mitad de la
fase Cajamarca Media. La arquitectura se asocia a la cerámica caolín que
corresponde al tipo Cajamarca Precursivo de la fase Cajamarca Temprana C
(fig. 5) y al Cajamarca Cursivo
Clásico de la fase Cajamarca Media A (figs. 6-7). Se recuperaron fragmentos
de cucharas (figs. 3-4), platos redondos de base plana y fragmentos de antara
hecha en arcilla.
Jorge montenegro y izumi shimada mencionan : La fase cajamarca tardia
(900 – 1200 d.c) presencio el abandono total de la mayoria de los
aasentamientos principales en la cuenca de cajamarca. Entonces, la
distribucion de la ceramica se limito solamente a la cuenca de cajamarca y a
las vertientes occidentales hacia abajo,hacia las yungas una reduccion notable
de su extension con respecto a la fase anterior. De los 48 sitios reconocidos en
la cuenca de cajamarca y sus alrededores por parte del equipojapones,27 de
ellos tenian ocupaciones de cajamarca intermedio pero 12 tenian cajamarca
tardio y 15 cajamarca final, respectivamente. Igualmente,vemos una notable
reduccion en la calidad y distribucion de su ceramica. Por ejemplo, la pasta
consiste de una mescla entre caolin con proporciones mayores de arcilla burda
y con desgrasante de arena con incluiones mas grandes. En general, la pasta
es menos compacta que aquella de la fase anterior.
Asi mismo mencionan: que la fase cajamarca tardia coincide e el tiempo con
el florecimiento del estado sican intermedio de la costa norte. En constraste con
la increible continuidad estilistica y de autonomia,como tambien de su
distribucion y su asociacion con los patrones de asentamiento, de la ceramica
cajamarca muestra una significativa variacion en tiempo y
espacio.basicamente,el flujo y reflujo de la cultura cajamarca parece
relacionarce inversamente con la fortuna politica de las culturas mochica y
sican en la costa norte adyacente.
Cronología histórica de la cultura Cajamarca
METALURGIA
Los Cajamarca fueron
grandes orfebres, ya que no
solo contaron con metales
como el oro sino también
con otros, confeccionaron
hermosas joyas y utensilios.
En las ruinas del cerro pila
del inca, se han encontrado
tupos de cobre dorado,
ornamentos con felinos y
pájaros, obras maestras de
la orfebrería antigua.
IDIOMA
Antes de la expansión del quechua y su implantación como lengua general, fue
el culle, la lengua que hablaban los pueblos de Cajamarca y Huamachuco. Ya
lo advirtió Cieza de león y el padre blas Valera, dice que terminando el
gobierno de los incas los pueblos de Cajamarca y Huamachuco volvieron a su
antigua lengua, pero la más concreta y la mayor información sobre el culle, la
ofrece Martínez de compañón, quien confecciono un cuadro que contenía 43
voces castellanas traducidas a ocho lenguas. De estas voces hay cuatro que
no tienen su correspondencia en culle tres que pertenecen al quechua, se ha
elaborado una lista de 55 palabras entre las cuales tenemos:
Sol ……………………………..Su
Árbol …………………………..Bru
Corazon ……………………… Chucuall
Hermana ……………………... Cañi
Padre …………………………..Quinu
RELIGION
Tuvieron un famoso dios llamado CATEQUIL, dios del rayo y del trueno, quien
tenía un gran templo y oráculo en Huamachuco. El culto a este dios viene
desde épocas remotas SY era representado como un personaje que lleva una
honda en cada mano con las que producía rayos truenos.
En los ritos que se hacía en su honor se le ofrecía sacrificios de llamas.
También se rendía culto al sol (SU), luna (MUÑ), estrellas (CHUIP).
Rendían culto a las estrellas que llamaban chuip, en especial al planeta venus,
al que consideraban como dos hermanos, uno que salía al amanecer, las
pléyades, chuchucos eran como la luna, protectoras de la alimentación y en
particular del ají, la muerte como en todos los pueblos andinos, tuvo un enorme
significado para ellos los muertos seguían acompañándolos desde una
situación distinta pero inmediatamente en Cajamarca algunos ritos de
transición y purificación mortuorios, como es por ejemplo, “el cinco” ola lava
que deriva de la creencia que los muertos regresaban al quinto día de
fallecidos para arreglar, si las había, algunas cuestiones pendiente entre
deudos.
Conclusión
Dentro de nuestras conclusiones tenemos aspectos que resaltamos que esta
cultura según las bibliografías revisadas se tiene que mantuvo a lo largo de su
desarrollo y hasta su decaimiento la cerámica que fue hecha de caolín, del
periodo del intermedio tardío los datos que nos proporciona la arqueología
son escasos, puesto que la mayoría de estos yacimientos no han sido
estudiados, con las exiguas noticias de los cronistas y, principalmente, sobre la
base de algunas referencias documentales, nos inclinamos a pensar que la
“nación” a la que se refieren algunos cronistas o “el reino de las Cajamarca” es
así que debemos dejar abierto a seguir haciendo trabajos arqueológicos, para
de esta manera tener mayor información de la arqueología de Cajamarca, que
esto también facilitara los trabajos posteriores en cuanto a las futuras
generaciones.