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DAVID EL PASTORCITO

Lectura bíblica: 1 S. 15:26-28; 16:1-13

Bosquejo
A.    Samuel ungió al rey Saúl ─1 S. 8─10 
B.    Samuel ungió a David ─1 S. 15:28; 16:7
C.    David amaba al Señor y ante todo, deseaba hacer la voluntad de
Dios

Carga  a impartir
 

Dios llamó a David, un joven pastor de ovejas,  a fin de que sea rey
sobre Israel. Dios había rechazado a Saúl, hombre de guerra y
poderoso, pero fue desobediente a la palabra del Señor, no podía ser
rey de Israel. Dios había buscado por toda la tierra y encontró a uno
cuyo corazón era perfecto para con El: David temía a Dios, le amaba, le
era fiel y le obedecía. Llegó a ser el más grande rey que jamás haya
reinado sobre Israel, destruyendo a todos sus enemigos, estableciendo
el reino de Dios y preparando los materiales para la edificación del
templo de Dios.
 

Versículo a memorizar
“...He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón,
quien hará todo lo que yo quiero” Hechos 13:22
 

Detalles a enseñar
 

A.    Samuel ungió al rey Saúl (1 Samuel capítulos 8-10)


1.  Cuando Samuel el profeta ya era viejo, el pueblo de Israel
demandó que escogiera un rey, para poder ser como las demás
naciones de su alrededor. Aunque al Señor no le agradó tal
petición, porque en realidad estaban rechazando a El mismo, su
único rey, les dio a Saúl, el hombre que ellos mismos habían
escogido para que fuese su rey (1 S. cap. 8-10)
2.   Sin embargo el rey Saúl no obedeció el mandato del Señor, sino
que hizo lo que quería. Por lo tanto el Señor rechazó a Saúl (1 S.
15:26). Aunque el rey Saúl era hombre de guerra, fue
desobediente a la palabra del Señor, por lo que fue  rechazado
por el Señor para ocupar el trono  de Israel.  
 

B.    Samuel ungió a David (1 S. 15:28; 16:7)


1.El Señor sabía que había una persona cerca, un vecino que era
pastor, de nombre David. (1 S. 15:28).
2.  Los ojos del Señor buscaron por toda la tierra para encontrar
aquel cuyo corazón era perfecto para con El, y entonces que
pudo levantar a tal persona para su propia gloria (2 Cr. 16:9).
Dios halló tal persona, con tal corazón: David. 
 

C.    David amaba al Señor y ante todo deseaba hacer la voluntad de


Dios
1.   El Señor envió a Samuel a la casa de Isaí, el padre de David,
para ungirlo. 
2.  Cuando Samuel vio al hijo mayor pensó que éste era el escogido
para ser ungido como el rey de Israel. El Señor detuvo a Samuel
y le dijo: “No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura,
porque yo le desecho; porque Jehová no mira lo que mira el
hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos,
pero Jehová mira el corazón” (1 S. 16:7).
3.   Siete de los hijos de Isaí desfilaron delante de Samuel, pero el
Señor quedó en silencio y no dejó que Samuel ungiera a ninguno
de ellos. Samuel averiguó que faltaba un hijo, el más pequeño y
el más joven. Aparentemente era muy insignificante para Isaí
porque ni se molestó en traerlo delante del profeta. Este
muchacho andaba afuera en el campo cuidando ovejas. Samuel
dijo a Isaí que hiciera venir a este más joven, David.
4.  Cuando el pastor vino delante de Samuel, el Señor
repentinamente habló a Samuel: “Levántate y úngelo, porque
éste es” (1 S. 16:2b).
5.  Repentinamente, delante de Isaí y sus siete hijos, Samuel, el
gran profeta anciano, ungió al pastor joven, David, para que
fuese rey de Israel. 
6.  David no llegó a ser rey inmediatamente. El tuvo que esperar
muchos años más, hasta que el rey Saúl muriera en batalla. Tuvo
que crecer y aprender muchas lecciones difíciles. A través de
muchos sufrimientos, David llegó a ser el rey mas grandioso que
jamás reinara en Israel (a excepción del Señor Jesús) Algunas de
las grandes cosas de él son: 
                
                   a.   Amaba al Señor y deseaba hacer la voluntad de Dios
                   b.   Escribió muchos salmos al Señor que llegaron a ser los
himnos del pueblo de Dios (como el salmo 23)
                   c.   Peleó contra Goliat y lo mató
                  d.   Derrotó a todos los enemigos de Israel
                  e.   Estableció el reino de Dios sobre esta tierra en Israel. 
                  f.   Preparó todos los materiales que fueron usados por su
hijo, Salomón, para la construcción del gran templo del
Señor.
                 g.   Recibió los planes para la construcción del templo del
Señor y los pasó a su hijo Salomón. 

Estrategias y Medios de enseñanza:


   
Preguntas:
  

Nota: Los bosquejos propuestos son estrictamente para la preparación


de la clase, para los maestros. En ningún caso deben ser dados a los
niños. Lo único que se da para trabajar a los niños en la lección, es el
versículo a memorizar: luego, se les proporciona el material preparado
de antemano para los trabajos manuales. Por supuesto, jugarán un
papel muy importante los medios apropiados.

 
DAVID Y GOLIAT
Tema:
Superando los "gigantes" en nuestra vida diaria

Objetos:
Una bolsita con cinco piedras lisas.

Escritura:
"Tomó su bastón, fue al río a escoger cinco piedras lisas, y las metió en su bolsa de
pastor. Luego, honda en mano, se acercó al filisteo" (1 Samuel 17:40 - NVI).

¿Qué crees que tengo en esta bolsita? Bueno, veamos. Hmm...¿qué les parece? Son
algunas rocas. Cinco rocas lisas. ¿Les recuerda alguna historia bíblica estas piedras?
Bueno, cuando pienso en estas cinco piedras lisas, pienso en la historia de David y
Goliat.

Probablemente sepas la historia bíblica de como un niño llamado David peleó y


mató a un gigante llamado Goliat. ¡Goliat era un guerrero poderoso que medía
más de nueve pies! Estaba protegido, de cabeza a pies, por una armadura de
bronce. Su armadura pesaba más de cien libras y estaba armado con espada y
lanza.

De otra parte, David era un joven pastor. No tenía armadura para protegerse. La
misma hubiese sido muy pesada para cargarla. ¿Y qué de la espada y la lanza? No,
el arma que David tenía era una honda y sus municiones eran cinco piedras lisas
que había recogido de un riachuelo cercano. Aún así, David pudo derrotar el
gigante al que temían enfrentarse todos los soldados del ejército israelita.

Tú y yo puede que nunca nos enfrentemos a un gigante como Goliat, pero nos
enfrentamos a gigantes de otra cosa en nuestra vida diaria. Nos enfrentemas a los
gigantes llamados temor, inseguridad, soledad y fracaso. ¿Cómo podemos
enfrentarnos a esos gigantes que desean derrotarnos? Estas cinco piedras pueden
ayudarnos a recordar la historia de cómo David se enfrentó al gigante y lo derrotó.
Nos pueden ayudar a ver como podemos vencer a los gigantes a los cuales nos
enfrentamos.

 La primera piedra representa VALOR. David no tenía miedo de enfrentarse al


enemigo. "Entonces David le dijo a Saúl: ¡Nadie tiene por qué desanimarse a causa
de este filisteo! Yo mismo iré a pelear contra él" (1 Samuel 17:32). Necesitas tener
valor para enfrentarte a los gigantes en tu vida.
 La segunda piedra representa la SEGURIDAD. Como pastor, David tenía que
proteger a las ovejas de los animales salvajes con frecuencia. Esto le dio la
seguridad que necesitaba al enfentarse al gigante. "El Señor, que me libró de las
garras del león y del oso, también me librará del poder de ese filisteo" (1 Samuel
17:37). Como David, tú necesitas tener la seguridad de que Dios te ayudará a
sobreponerte a los problemas que enfrentas a diario.
 La tercera piedra representa PREPARACIÓN. David no fue a enfrentarse al gigante
sin prepararse. Él fue al riachuelo y escogió cinco piedras lisas y las puso en su
bolsa de pastor. Entonces, armado con su bastón y su honda, comenzó a pelear
contra Goliat. "Tomó su bastón, fue al río a escoger cinco piedras lisas, y las metió
en su bolsa de pastor. Luego, honda en mano, se acercó al filisteo" (1 Samuel
17:40). Es muy importante que hagas todo lo posible para estar preparado al
enfrentarte a los retos que encontrarás en tu vida diaria.
 La cuarta piedra representa CONFIANZA. David no confió en su propia habilidad
para matar al gigante. Cuando Goliat, gritándo y maldiciendo a David, se preparaba
para matar a Davíd, éste dijo: "Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina,
pero yo vengo a ti en el nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos
de Israel, a los que has desafiado" (1 Samuel 17:45).
 La quinta piedra representa la VICTORIA. "Esta es la batalla de Dios, no nuestra",
dijo David. Por eso es que David lograr la victoria sobre el gigante con sólo una
piedra y honda. "Así fue como David triunfó sobre el filisteo: lo hirió de muerte con
una honda y una piedra, y sin empuñar la espada" (1 Samuel 17:50). Cuando le
entregas tus batallas a Dios, obtendrás la victoria sobre los gigantes de tu vida.

Así que, la próxima vez que estés enfrentando a los gigantes de tu vida, recuerda la
historia de David y Goliat… y las cinco piedras lisas.

Querido Padre, tal como le diste la victoria a David contra Goliat, sabemos que
cuando ponemos nuesra confianza en ti, tú nos darás la victoria sobre los gigantes
que enfrentamos diariamente. En el nombre de Jesús oramos. Amén.