1.
Samuel
Desde el capítulo 1 al 7 la historia de Samuel. (juez y profeta)
Reinado de Saúl (primer rey de Israel) 8 al 12
Saúl era de la tribu de Benjamín y era hijo de Quis.
Decadencia de Saúl empieza en el cap 15
Historia de David comienza en el cap 16
Hijo de Isaí/ Jesé, tenía 8 hermanos.
Desde el momento en que David fue ungido el espíritu de Dios lo lleno de poder (1 Samuel 16:13)
y en ese mismo momento el Espíritu de Dios abandonó a Saúl.
David fue enviado a casa de Saúl para que tocara el arpa y así el espíritu maligno dejara en paz a
Saúl.
Apartir del Capítulo 19 Saúl empieza a intentar matar a David, pues los continuos actos heroicos
de David habían despertado mucha envidia en el corazón de Saúl.
Ya al final del cap 20 Jonatan se da cuenta de que Saúl quería matar a David y, enseguida se lo
notifica a David para que pueda huir de Saúl.
David se esconde en adulam y forma su pequeño ejército con unos 400 hombres.
David vuelve a tomar la espada que le había quitado a Goliat en el Cap 21:6
David empezó a esconderse en las cuevas del desierto de Zif, luego en el desierto de Maón, luego
en las cuevas de En-gadi.
David perdona la vida de Saúl en el capítulo 24
Samuel muere en el capítulo 25
Acontece también en este capítulo lo de Nabal
David vuelve a perdonar la Vida de Saúl en el Cap 26
CONFORME AL CORAZÓN DE DIOS
1 Samuel 13:13-14
13 Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová
tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel
para siempre.
14 Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón,
al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has
guardado lo que Jehová te mandó.
Hechos 13: 21-22
21 Luego pidieron rey, y Dios les dio a Saúl hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamín, por
cuarenta años.
22 Quitado éste, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He
hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero.
INTRODUCCIÓN
Saúl había reinado ya 2 años sobre Israel y había obtenido su primera victoria en la batalla contra
los Amonitas (cap. 11).
Samuel seguía ejerciendo sus labores como sacerdote y profeta del Señor, pues era el que le
indicaba a Saúl que hacer y qué No hacer conforme a lo que Dios establecía.
En el capítulo 13 encontramos que Saúl se preparó para atacar una guarnición de los filisteos y
había reunido principalmente un ejército de tres mil hombres, dos mil que acompañaban a Saúl y
mil que iban con Jonatán su hijo.
Saúl estaba en Gilgal y los filisteos ya tenían treinta mil carros, seis mil de a caballo y mucha más
infantería.
Por esta desventaja tan grande en el campo de la batalla, los israelitas se empezaron a esconder
en las cuevas cercanas y en otros lugares cercanos, pero Saúl se quedó en Gilgal pues debía
esperar siete días para que llegara el profeta Samuel para ofrecer el sacrificio a Dios antes de la
batalla; Pues la costumbre era esa, antes de salir a enfrentarse con el enemigo primero se tenía
que ofrecer un sacrificio a Dios para pedir la dirección y victoria en la batalla.
Saúl tuvo mucha impaciencia pues su ejército empezó a desertar y desobedeció la orden de
esperar al profeta Samuel y ofreció el sacrificio por su cuenta, justo después de haberlo ofrecido,
el profeta llegó y le reprochó su desobediencia diciéndole que por haber desobedecido su reino
ya no sería duradero, sino que se lo entregaría a un varón conforme al corazón de Dios.
CUERPO DEL MENSAJE
David fue el segundo Rey de Israel, y fue uno de los reyes más prominentes que haya tenido el
pueblo hebreo a lo largo de toda su historia, el respaldo de Dios con David y la cantidad de
victorias que tuvo en su reinado fue algo espectacular que al día de hoy nos sigue asombrando.
Sin embargo, la Vida de David estuvo llena de muchos altibajos, aciertos y desaciertos, pues en
medio de todo, él era un hombre común y corriente, con debilidades, errores, algunos muy
grandes que le costaría su reino y una serie de sufrimientos inconcebibles.
Pero, ¿Cómo es que un hombre con tantos errores cometidos a lo largo de su vida pudo ser un
hombre conforme al corazón de Dios? Y ¿Cómo es que aún después de haber pecado tanto el
Señor siempre estuvo con él?
Las respuestas no están simples como pareciera, él tuvo un corazón conforme al de Dios.
Veremos en la historia de David 4 características que hicieron lo que llegó a ser delante de los
ojos de Dios.
1. David era un hombre que confiaba que sus batallas las peleaba Dios.
(1 Samuel 17:45-47)
45 Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a
ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has
provocado.
46 Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los
cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que
hay Dios en Israel.
47 Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová
es la batalla, y él os entregará en nuestras manos
Para los ojos de la gente común como nosotros David era el enano, y Goliat era el gigante, pero
si viéramos con los ojos de Cristo entenderíamos que el gigante era David y Goliat el enano.
Goliat en hebreo significa: “es que despoja”
Desde que David era muy pequeño aprendió a confiar en Dios, en el Dios de sus padres y de su
pueblo.
Se estima que David tendría más o menos unos 20 años cuando esto sucedió, por eso a Goliat le
pareció que le habían enviado un niño y se disgustó en gran manera.
El valle de Elah se encuentra a unos 22 km al oeste de Belén
Más o menos Goliat medía unos 2,85 metros.
La armadura de Goliat era espeluznante, la sola cota de malla pesaba unos 55kg y la punta de su
lanza se dice que pesaba más o menos unos 7 kg.
Tenía, además una lanza (jabalina) de unos tres metros de largo y unas grebas de bronce que le
cubrían las piernas, prácticamente estaba totalmente armado, era casi que impenetrable.
Pero en medio de todo este enfrentamiento David tuvo muy claro que El Señor estaba con él y
que sin importar lo que pasara Dios le daría la victoria; Mientras que el arma de Goliat era el
Temor, la de David era La confianza (fe) en Dios.
-Jehová pelea por nosotros “En el lugar donde oyereis el sonido de la trompeta, reuníos allí
con nosotros; nuestro Dios peleará por nosotros.” (Nehemías 4:20)
Dentro de todas las cualidades de Dios está la soberanía y esto significa que no hay ninguna
batalla que El Señor no pueda ganar, sino que de la mano de Él obtendremos la victoria siempre
y cuando dejemos que Él sea el que pelee por nosotros.
- Estaremos tranquilos “Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación
que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para
siempre los veréis. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.” (Éxodo 14:13-
14)
Cuando Dios pelea con nosotros, no importa el tamaño de tu enemigo, ni de tu reto, ni de tu
problema.
2. David respetaba a los ungidos del Señor.
(1 Samuel 24:3-7)
3 Y cuando llegó a un redil de ovejas en el camino, donde había una cueva, entró Saúl en ella
para cubrir sus pies; y David y sus hombres estaban sentados en los rincones de la cueva.
4 Entonces los hombres de David le dijeron: He aquí el día de que te dijo Jehová: He aquí que
entrego a tu enemigo en tu mano, y harás con él como te pareciere. Y se levantó David, y
calladamente cortó la orilla del manto de Saúl.
5 Después de esto se turbó el corazón de David, porque había cortado la orilla del manto de
Saúl.
6 Y dijo a sus hombres: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová,
que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová.
7 Así reprimió David a sus hombres con palabras, y no les permitió que se levantasen contra
Saúl. Y Saúl, saliendo de la cueva, siguió su camino.
En el texto anterior vemos que David tuvo la primera de dos oportunidades para matar a Saúl y
que, tuvo temor a Dios primeramente, pues Él Señor mismo había puesto a Saúl a reinar y aun
cuando Saúl sería desechado y abandonado totalmente por Dios.
Encontramos que dentro de las palabras que David le dijo a Saúl mencionó dos veces que
solamente El Señor fuera el juez de sus acciones “Juzgue Jehová entre tú y yo, y véngueme de
ti Jehová; pero mi mano no será contra ti.” (ver. 12) y “Jehová, pues, será juez, y él juzgará
entre tú y yo. El vea y sustente mi causa, y me defienda de tu mano.” (ver. 15)
Muchas veces hoy en día es muy fácil sentir rencor por otra persona, o pensar en que tenemos
que pagar mal por mal, nos llenamos de deseos de venganza, pero precisamente esto fue lo que
David nunca permitió que pasara en su corazón y por eso llegó a agradar tanto a Dios.
Muchos de los creyentes de las congregaciones suelen tener cierta rivalidad con el siervo que El
Señor ha puesto sobre ese lugar, muchas veces se le irrespeta públicamente, se difama a espaldas
de él y de su familia.
Toda la familia del pastor merece respeto y obediencia por parte de todos los creyentes.
(Proverbios 9:7-9)
“7 El que corrige al escarnecedor, se acarrea afrenta; El que reprende al impío, se atrae
mancha.
8 No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca; Corrige al sabio, y te amará.
9 Da al sabio, y será más sabio; Enseña al justo, y aumentará su saber.” (Rva-1960)
(Proverbios 9:7-9)
“7 Si corriges a los burlones, sólo ganarás que te insulten; si reprendes a los malvados, sólo te
ganarás su desprecio.
8 No reprendas a los burlones, o acabarán por odiarte; mejor reprende a los sabios, y acabarán
por amarte.
9 Educa al sabio, y aumentará su sabiduría; enséñale algo al justo, y aumentará su saber.” (TLA)
Según la actitud con que la persona reaccione ante estas circunstancias, puede categorizarse
dentro de 2 tipos de persona: El sabio y el necio.
Aun cuando el siervo de Dios se equivoque o cometa errores en contra de nosotros, debemos
respetar que Dios fue el que lo puso en el lugar en donde está, sin embargo, esto no significa que
debamos quedarnos callados ante un posible abuso de autoridad por pate del pastor, o que
acolitemos el pecado dentro de la familia pastoral, en caso de que se esté presentando.
3. David era un hombre que dependía totalmente de Dios.
4. Persecución de Saúl a David
5. 1. David huye de Gabaa a Samuel en Ramá (1 S. 19:18)
6. 2. David viaja a Nob (1 S. 21:1–9)
7. 3. David va a Gat (1 S. 21:10)
8. 4. David huye de los filisteos, a Adulam (1 S. 22:1)
9. 5. David lleva a su familia a Moab (1 S. 22:3)
10. 6. David va a Moab (1 S. 22:4)
11. 7. David se traslada al bosque de Heret (1 S. 22:5)
12. 8. David y sus hombres atacan a los filisteos que saqueaban a Keila (1 S. 23:5)
13. 9. David se retira al desierto de Zif (1 S. 23:14)
14. 10. David se retir al desierto de Maón (1 S. 23:24)
15. 11. Saúl persigue a David hasta En-gadi (1 S. 23:29)
16. 12. David le perdona la vida a Saúl y vuelve a Moab (1 S. 24:22)
17. 13. David vuelve a Carmel de Maón; se casa con Abigail (1 S. 25)
18. 14. David perdona de nuevo la vida de Saúl, y vuelve a Gat (1 S. 26:1–27:2)
19. 15. Aquis rey de Gat cede a David la ciudad de Siclag (1 S. 27)
20. 16. David y sus hombres van a Afec, juntándose con las fuerzas filisteas (1 S.
21. 29:1–3)
22. 17. La oposición de los príncipes de los filisteos obliga a David a volver a Siclag
23. (1 S. 30)
24. 18. Después de la muerte de Saúl, David vuelve a Hebrón, donde le coronan rey (2
25.S. 1–2)
Después de que el Rey David fue coronado Rey, sucedió lo siguiente.
(1 crónicas 14:8-16) Rva 1960
“8 Oyendo los filisteos que David había sido ungido rey sobre todo Israel, subieron todos los
filisteos en busca de David. Y cuando David lo oyó, salió contra ellos.
9 Y vinieron los filisteos, y se extendieron por el valle de Refaim.
10 Entonces David consultó a Dios, diciendo: ¿Subiré contra los filisteos? ¿Los entregarás en
mi mano? Y Jehová le dijo: Sube, porque yo los entregaré en tus manos.
11 Subieron, pues, a Baal-perazim, y allí los derrotó David. Dijo luego David: Dios rompió mis
enemigos por mi mano, como se rompen las aguas. Por esto llamaron el nombre de aquel lugar
Baal-perazim.
12 Y dejaron allí sus dioses, y David dijo que los quemasen.
13 Y volviendo los filisteos a extenderse por el valle,
14 David volvió a consultar a Dios, y Dios le dijo: No subas tras ellos, sino rodéalos, para venir
a ellos por delante de las balsameras.
15 Y así que oigas venir un estruendo por las copas de las balsameras, sal luego a la batalla,
porque Dios saldrá delante de ti y herirá el ejército de los filisteos.
x
Consultar a Dios para tomar cualquier decisión es de mucha importancia para los creyentes, pues
consultar a Dios es pedir total dirección para que guíe todos nuestros pasos.
Pero es aun de mayor importancia tener la paciencia suficiente cuando Dios no nos responde
inmediatamente, pues haciendo esto demostramos que dependemos totalmente de Dios.
Así que sin importar el momento por el que estemos pasando, hay que dejarnos caer totalmente
en la voluntad de Dios, porque su voluntad es PERFECTA.
Vamos a contrastar con una de las peores decisiones que pudo tomar Saúl que fue consultar a una
adivina en vez de esperar la respuesta de Dios.
Nótese que lo que se verá adelante es el resultado de la decadencia espiritual que había atravesado
Saúl, pues él dejó que todos esos malos sentimientos contaminaran su corazón y como resultado
de esto fue desechado y Dios lo abandonó.
Nota: Samuel ya había muerto, por eso Saúl se desesperó.
(1 Samuel 28:8-20)
“3 Ya Samuel había muerto, y todo Israel lo había lamentado, y le habían sepultado en Ramá,
su ciudad. Y Saúl había arrojado de la tierra a los encantadores y adivinos.
4 Se juntaron, pues, los filisteos, y vinieron y acamparon en Sunem; y Saúl juntó a todo Israel, y
acamparon en Gilboa.
5 Y cuando vio Saúl el campamento de los filisteos, tuvo miedo, y se turbó su corazón en gran
manera.
6 Y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por
profetas.
7 Entonces Saúl dijo a sus criados: Buscadme una mujer que tenga espíritu de adivinación, para
que yo vaya a ella y por medio de ella pregunte. Y sus criados le respondieron: He aquí hay una
mujer en Endor que tiene espíritu de adivinación.
8 Y se disfrazó Saúl, y se puso otros vestidos, y se fue con dos hombres, y vinieron a aquella
mujer de noche; y él dijo: Yo te ruego que me adivines por el espíritu de adivinación, y me hagas
subir a quien yo te dijere.
9 Y la mujer le dijo: He aquí tú sabes lo que Saúl ha hecho, cómo ha cortado de la tierra a los
evocadores y a los adivinos. ¿Por qué, pues, pones tropiezo a mi vida, para hacerme morir?
10 Entonces Saúl le juró por Jehová, diciendo: Vive Jehová, que ningún mal te vendrá por esto.
11 La mujer entonces dijo: ¿A quién te haré venir? Y él respondió: Hazme venir a Samuel.
12 Y viendo la mujer a Samuel, clamó en alta voz, y habló aquella mujer a Saúl, diciendo:
13 ¿Por qué me has engañado? pues tú eres Saúl. Y el rey le dijo: No temas. ¿Qué has visto? Y
la mujer respondió a Saúl: He visto dioses que suben de la tierra.
14 El le dijo: ¿Cuál es su forma? Y ella respondió: Un hombre anciano viene, cubierto de un
manto. Saúl entonces entendió que era Samuel, y humillando el rostro a tierra, hizo gran
reverencia.
15 Y Samuel dijo a Saúl: ¿Por qué me has inquietado haciéndome venir? Y Saúl respondió: Estoy
muy angustiado, pues los filisteos pelean contra mí, y Dios se ha apartado de mí, y no me
responde más, ni por medio de profetas ni por sueños; por esto te he llamado, para que me
declares lo que tengo que hacer.
16 Entonces Samuel dijo: ¿Y para qué me preguntas a mí, si Jehová se ha apartado de ti y es tu
enemigo?
17 Jehová te ha hecho como dijo por medio de mí; pues Jehová ha quitado el reino de tu mano,
y lo ha dado a tu compañero, David.
18 Como tú no obedeciste a la voz de Jehová, ni cumpliste el ardor de su ira contra Amalec, por
eso Jehová te ha hecho esto hoy.
19 Y Jehová entregará a Israel también contigo en manos de los filisteos; y mañana estaréis
conmigo, tú y tus hijos; y Jehová entregará también al ejército de Israel en mano de los filisteos.
20 Entonces Saúl cayó en tierra cuán grande era, y tuvo gran temor por las palabras de Samuel;
y estaba sin fuerzas, porque en todo aquel día y aquella noche no había comido pan.”
Finalmente vemos un claro ejemplo de David en el cual se demuestra la dependencia total de
David hacia Dios.
(2 Samuel 15:25) Rva 1960
“25 Pero dijo el rey a Sadoc: Vuelve el arca de Dios a la ciudad. Si yo hallare gracia ante los
ojos de Jehová, él hará que vuelva, y me dejará verla y a su tabernáculo.”
(2 Samuel 15:25) Tla
“«Lleva el cofre de vuelta a la ciudad. Si Dios me tiene compasión, volveré a ver su cofre. Eso
tú debes saberlo, pues eres profeta. Pero si no es así, que sea lo que Dios quiera. Tú y tu hijo
Ahimaas pueden regresar a Jerusalén en paz, junto con Abiatar y su hijo Jonatán. En cuanto a
mí, andaré por los caminos del desierto. Allí podrás hacerme llegar cualquier mensaje».”
4. David era un hombre que reconocía sus errores y se arrepentía de corazón.
(2 Samuel 24:10) Rvr 1960
“10 Después que David hubo censado al pueblo, le pesó en su corazón; y dijo David a
Jehová: Yo he pecado gravemente por haber hecho esto; mas ahora, oh Jehová, te ruego que
quites el pecado de tu siervo, porque yo he hecho muy neciamente.”
Vemos reflejado el arrepentimiento de David en muchos de sus salmos, por ejemplo, en el
(Salmo 51:1-4)
“Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades
borra mis rebeliones.
2 Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado.
3 Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí.
4 Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos;
Para que seas reconocido justo en tu palabra, Y tenido por puro en tu juicio.”