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Del diseño a la contratación de hipótesis

El planteamiento de las hipótesis iniciales supone avanzar en la concreción del problema de


investigación. De hecho, es a través de estas suposiciones como se determina el objeto propio de
investigación, se establece qué tipo de información se busca e incluso la forma más adecuada de
localizar dicha información. En función del planteamiento de las hipótesis iniciales es posible
determinar el tipo de investigación, dependiendo del tipo de información y las técnicas que se
necesitan para su contrastación y verificación. Si el tipo de información que se necesita es de
carácter numérico, es fundamental aplicar una aproximación cuantitativa caracterizada por el
método deductivo y el análisis por procedimiento estadístico. En cambio, si el tipo de información
que se necesita para verificar el contenido de la hipótesis es de carácter fenomenológico o
intersubjetivo, resultará más apropiado una investigación cualitativa y sus correspondientes
métodos de análisis como el trabajo de campo o la entrevista.

El proceso de investigación se basa en la aplicación de métodos científicos para la contrastación


empírica de las hipótesis iniciales. Por ello, el éxito de una investigación depende, principalmente,
del adecuado planteamiento de las hipótesis de investigación, pues a ellas corresponde
determinar el tipo de información de interés y la metodología más adecuada para localizar y
analizar dicha información. Este procedimiento de contrastación de hipótesis debe cumplir los
requisitos epistemológicos de racionalidad, sistemacidad, objetividad, universalidad, y cientificidad
a partir de los cuales evoluciona la investigación científica.

Resumen

Las operaciones de apertura son la clave para enfocar adecuadamente todo el proceso de
investigación. Es necesaria una primera revisión de bibliografía para localizar información de
carácter general sobre la disciplina de estudios y, concretamente, el posible tema de la
investigación. Para determinar el tema a estudiar es fundamental realizar las preguntas
adecuadas, que permitirán identificar un problema o necesidad que deberá caracterizarse por la
concreción, representatividad, actualidad, originalidad, y viabilidad en la investigación. A
continuación, una búsqueda de información más selectiva y concreta permite al investigador
plantear las hipótesis iniciales que servirán de fundamento de todo el proceso de investigación,
consistente en la aplicación de la metodología científica para localizar y analizar los resultados,
tanto de orden cuantitativo como cualitativo, que servirán de argumento para la contrastación de
las hipótesis. Así, el comienzo de toda investigación, como si de una partida de ajedrez se tratase,
es crucial para el futuro de la investigación y alcanzar con éxito los resultados que permitan
corroborar la información supuesta en la forma de hipótesis o enunciados científicos. Y es que,
cabe recordar, que cuanto más concreto sea el problema a investigar, más fácil será determinar la
metodología apropiada de investigación y más concisos serán los resultados, facilitando la
actividad del investigador.