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Ética y Moral Profesional en España

Este documento introduce el tema de la moral profesional. Explica que la moral individual de los profesionales a menudo entra en conflicto con la moral de la sociedad. Luego define la profesión como un fenómeno que surge de la organización social y la división del trabajo, y que implica servicio a la sociedad a través de una especialización. Finalmente, identifica algunos cambios en la sociedad moderna que han afectado a las profesiones, como el predominio de las organizaciones sobre los individuos y la creciente burocracia.

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Ética y Moral Profesional en España

Este documento introduce el tema de la moral profesional. Explica que la moral individual de los profesionales a menudo entra en conflicto con la moral de la sociedad. Luego define la profesión como un fenómeno que surge de la organización social y la división del trabajo, y que implica servicio a la sociedad a través de una especialización. Finalmente, identifica algunos cambios en la sociedad moderna que han afectado a las profesiones, como el predominio de las organizaciones sobre los individuos y la creciente burocracia.

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INTRODUCCION

He tenido la tentación de cambiar el título


de este trabajo (Moral profesional) por el de
Inmoralidad profesional. Actitud hada origi-
nal. A todo ciudadano que reflexionase sobre
nuestro talante ético profesional le habría pa-
sado lo mismo, con independencia de sus ac-
titudes personales respecto a la moral. Lo
más inmediato que se detecta hoy es la exis-
tencia generalizada de la falta de ética profe-
sional.
La estructura psicosocial de la población
española (valores, actitudes, motivaciones , es-
quemas o modelos de comportamientos ... ) en
relación con la moral individual y familiar apa-
rece en abierta contradicción con lo que esa
misma población declara a niveles de impera-
tivos teóricos y despersonalizados: moral en
la que la conculcación de los deberes profe-
sionales se manifiesta plenamente justificada.
@ NARCEA, S. A. DE EDICIONES, 1981
Cuando hacemos un esfuerzo para racionali-
Dr. Federico Rubio y Galí, 89 . Madrid-20 zar esta situación real aparecen , por supues-
to, las autojustificaciones. En definitiva, la
Cubierta: Francisco Izquierdo conciencia profesional recta es una flor exóti-
ca, rara, entre las personas obligadas a s13guir
Depósito legal: M. 16.315.-1981
ISBN: 84-277-0468-2
sus dictámenes.
Sin embargo, el tema de la moral profesio-
Impreso e11 España. Printed in Spain nal es extraordinariamente difícil. Ante todo,
Artes Gráficas Benzal, S. A. - Virtudes, 7 · Madrld-3 porque la moral del individuo entra en coli- 3
moral profesional

sión con la moral de la sociedad que suele


conllevar situaciones de injusticia.
PROFESION Y MORAL
Nuestro trabajo pretende establecer algu- I
nos criterios éticos respecto a la moralidad
profesional, campo en e! que se. debate _el
comportamiento del individuo , el bien comun
y, sobre todo, la justicia.
La ética o moral profesional, como parte de
la · moral aplicada a las profesiones y a los
problemas éticos que éstas plantea_n , es decir,
como ciencia normativa, que estudia los dere-
chos y deberes de los profesionales y los va-
lores de ias profesiones , es un campo que
merece inaplazamente de puntualizaciones
esclarecedoras, máxime cuando "nuestra so-
ciedad , en su afán por criticarlo todo, y, a ve-
ces, por demolerlo todo , ha ido demasiado lf:-
jos al negar o devaluar esos primeros _princi- Concepto de profesión
pios , no sólo en el orden social, s1~0 1nclu_so La profesión es un fenómeno exclusivo de
en orden a la paz y estabilizac1on del 1n- los medios sociales organizados. Surge la
rl ivi d u o" . profesión cuando .aparece la organización y la
1 o•; ci0bo res profes io nales son una de las división del trabajo . La profesión tiene el sen-
11111 111, 111 ,, 111 f1h 11 npor tnnt , y t rasce nde ntales
tido· de servicio a la sociedad, sin soslayar en
11 11 d I rnot 11 y, p() r I t1 c1nn pa 1ncloj 1, 1rn a modb alguno el significado utilita,rio de la re-
j 1 1111d II t 11< 1 y pr \c. ti ca muneración por el trabajo realizado.
ni I nu I d rn ,, 11 q111, 1,, El tema de la profesión no es nuevo . Ya Ci-
1 I u h m I ro cerón, en De officiis, y Santo Tomás, en el
t vi fl 1 1 11
Tratado de los Estados, hablan extensamente
ur lltlftlllll t ,t 1 1
sobre el trabajo y la división del mismo en
'"'"'
~0 111 0 e )11 ,t 1P 1it 1 • 1111 Ir h jl m n
función del bien común .
La cuestión profesional adquiere máximo
g ráf ico sobre mow l pwf11~111111 / 1 11 1 11f1 1 n interés a partir de la sociedad industrial. Durk-
te para el con ocimien to i11tuui;II cJp l tt~ 111 11 q111•
heim describe la profesión c omo activid ad de
se aborda . Aquí nos con fo rma mos co n some- "función social de la qu e emanan unas nor-
ras acotaciones , dada la índ o le de est a publi-
mas sin las cuales no sería pos ib le ni su ori -
cación. gen ni su permanen cia", y p ro po n e las condi -
El contenido del trabajo, a efectos expositi - ciones morales necesa ri as para el estableci-
vos y metodológicos , está constituido po r miento y funcionami en t o n or ma l de toda
cuatro apartad os: Profesión y moral; p re para moral profesional. Por su parte, Max Weber
ción pro fesion al; el ejercicio profesional ; y lci · define la profesión como " la peculiar especifi-
de beres profesionales , bajo el títu lo des 1dnt;i cación y coordinación que muestran los servi-
tivo, Hacia un profesionalismo de rostro mo,11/ cios prestados por una persona, fundamento
para la misma de una posibilidad duradera de
4 subsistencia o de ganancia" . 5
moral profesional

La definición weberiana de profesión hace las profesiones. Everett C. Hughes ha estudia-


alusión a la casi totalidad del ethos profesio- . do con profundidad las profesiones, C. Wright
nal: Mills ha denunciado acertadamente la pérdida
• Tipo de trabajo (especificación profe- de independencia del profesional de la socie-
¡
sional). dad moderna. Con este material el profesor
• Formación específica (especialización). J . González Anleo realiza una excelente sínte-
• Rol que desempeña en el conjunto so- sis de los cambios acaecidos en nuestra so-
cial (coordinación). ciedad y que considera como de mayor inci-
• Permanencia profesional (estatus). dencia en el mundo de las profesiones :
• Medio de vida (retribución).
Otras definiciones de profesión. Peinador, • El predominio de las organizaciones so-
en su obra Moral profesional, la define como bre los individuos. La independencia
"la aplicación ordenada y racional de parte de profesional, a punto de convertirse en
la humana actividad al conseguimiento de nostálgicas reliquias (médicos, ingenie-
cualquiera de los fines inmediatos y funda- rc;:is, abogados, arquitectos ... ). El trabajo
mentales de la vida humana". Por su parte, 1
para las grandes empresas y organiza-
E. Gros propone, desde el ángulo sociológico, cíones.
esta breve definición: " Los profesionales son 1

personas que poseen un amplio conocimiento • La creciente bucocratización de la ma-


teórico, aplicable a la solución de problemas l yor parte de las profesiones. La iniciati-
vitales recurrentes , pero no estandarizables , y va [Link], recortada y controlada por
que se sienten en la obligación de realizar su la proliferación de reglamentos y órde-
trabajo al máximo de los conocimientos, al nes de todo tipo .
mismo tiempo que se sienten identificados
con los demás profesional s" • Profesionalización paulatina de muchas
El profesor Todo lí , tratando el co njug ar la ¡ ocupaciones y aparición de nuevas pro-
variedad de ele rn onto quo implica l!I proff 1
fesiones.
sión , ofrece una definición descriptiva suma-
mente funcional y operativa para el objetivo • El deterioro de algunas profesiones, ma-
de nuestro trabajo: La profesión es una activi- nifestado en el descenso de prestigio de
dad humana habitualmente dirigida a un que- profesiones antes de gran categoría; en
hacer concreto, útil y exigido, por Jo que el las dificultades de encontrar empl eo al
individuo, debidamente preparado, colabora acabar los estudios de algunas buenas
al bien común de la sociedad en que vive, al carreras, así como el c lima de in seg uri- 1

propio tiempo que encuentra en ella los me - dad política que afectan c iertas profe-
dios de subsistencia adecuados, siempre bajo
1 siones.
el control de la ley o los controles propios de
su trabajo específico. · l • El carácter de grupo cerrado (de pre-
sión) y afán de lucro de algunos cole-
gios y asociaciones profesionales.
Cambio social y profesión
• El particularismo como pauta predomi-
El cambio social, económico y tecnológ1c. nante en la expectativa de los candida-
6 ha influido _a,.par-atosamente en el mund o ch tos a muchas profesiones . 7

'
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _j,_ ..Jl~ ' - - - )
moral profesional

¿Etica o moral profesional?


Se entiende por moral profesional aquella
. Los términos moral profesional, ética prote- parte de la moral que se ocupa de determina-
S!Onal y deontología profesional, aunque util i- das obligaciones éticas que surgen en rela-
zados indistintamente, admiten, especialmen- ción con el ejercicio de la profesión, en el
te a partir de Hegel, una matización. El tér- desarrollo del trabajo y, sobre todo, -en rela-
mino moral se utiliza más para designar los ción con los aspectos externos que tienen re~
problemas de la conciencia moral individual percusión en la sociedad, común a los demás
mientras que el término ética se centra má~ hombres . El hombre es, a la vez, persona pri-
en los problemas de la moral social. Por su vada y miembro de la sociedad en la cual des-
parte , el término deontología -por su misma empeña una actividad, un trabajo. Por tanto,
fuerza etimológica- se centra sólo o, al me- surgirán deberes y obligaciones, derivados no
nos de modo muy acentuado, en el estudio sólo de su condición de persona, sino tam -
del deber, o de los deberes del hombre . bién como miembro de una sociedad en la
Teniendo en cuenta estas distinciones -no que realiza una actividad específica y en rela-
del todo inútiles-, parece más apropiado uti- ción con su función particular, así como tam-
lizar o hablar, siguiendo al profesor Todolí de bién por el peculiar estilo de vida que posee.
ética µ_rofesional que de moral o deontol;gía •Él simple análi_sis de los elementos integra-
protes,onal, ya que el término ética es más les que constituyen la profesión, muestra
amplio, y no sólo se polariza en el estudio de abiertamente su íntima relación con la moral ,
los deberes profesionales, sino también en las hasta el punto de ser inseparables . La morali-
ideas y valores que la profesión encierra en sí dad profesioAal no es sino un aspecto de la
misma. Mas aquí, en esta exposición, opta- moralidad de la persona.---No se puede pres._
mos, _r;ior razones meramente extrínsecas y de cindir en absoluto de la norma moral en el
d1fus1on , emplear el término de moral profe- ejercicio de las actividades profesionales. Los
sional. daños graves e injusticias a las personas y a
los pueblos que hoy atormentan a la sociedad
moderna , se deben, en parte, a la falta de
Problemática moral de . las profesiones ética profesional en la mayoría de los hom-
bres.
Es revelador que la mayor parte de la vida
del hombre se dedica al ejercicio profesional. El nexo entre profesión y moral se explica.
Conlleva inescapablemente a graves proble- La ciencia moral cuenta con las múltiples .
mas de conciencia en el sistema de referencia contingencias de la vida práctica; la moral no
personal . Las normas morales que regulan la rige los actos humanos en abstracto porque
actividad profesional no son normas [Link] - los juicios éticos son siempre prácticos. Todo
tes de las que disciplinan la actividad d 1 acto moral se orienta a la prácti c a, pero como
hombre en cualquier otro secto r de la vida hu no todos los actos morales son prac ticas aquí
mana. y ahora ("hic et nunc") se hace necesaria la
Cada profesión plantea cuestiones mor intervención de la prudencia mediante juicios
específicas, porque implica peculiar · moralmente definitivos . Eticam ente no es váli-
chos y obligaciones. Cada profesión e do emitir en absoluto principios que no sean
mete la vida del hombre en una activl aplicables a la vida práctica. Así, la profesión
ha de estar de acuerdo con las xi como actividad práctica está regulada por una
8 su conciencia, de su ser person norma ética.
El profesional debe obrar según las exigen- 9
moral profesional

cias_de_su conciencia, teniendo en cuenta que pedido el servrcI0 profesional o cuando


el termino de sus acciones se refiere a perso- se exigen unos honorarios excesivos
nas con derechos y deberes inalienables. El que no están legitimados por especiales
aspecto moral de la profesión nace, pues, de circunstancias . Se va. contra la justicia
la misma naturaleza de ésta. No es posible la distributiva cuando, tratándose de car-
compatibilidad entre moral y profesiones ilíci- gos públicos, se ejercen estos en prove-
tas. cho propio, o de terceros , o se confieren
. ~I principio de la subordinación de la profe- a personas ineptas . Se lesiona la justicia
s,on a la moral es fundamental . La jerarquía legal si se defrauda a la comunidad po r
de los valores humanos exige que, en caso de el trabajo realizado, o realizado no en
conflicto entre actividad profesional y la mo- aquello a lo que está obligado, o tam -
ral, que ésta debe prevalecer sobre aquélla; lo bién si no se ejecuta de la manera que
contrario equivald ría a una subversión de va- debería hacerse.
lores humanos , absolutamente inaceptables.
La falta de subordinación de la profesión a En definitiva, cuando el acto profesional no
I~ mqral aparece por doquie r. Es falsa , por se efectúa según las leyes de la moral , es evi-
e¡emplo , la gratuita afirmación del pragmáti- dente que el individuo tiene la responsabili-
co adagio anglosajón en boca de tantos co- dad de ello y no tiende al cumplimiento del fin
merciantes y modernos managers: "El nego- transcendental de sus actos. La valoración
cio es el negocio". No existe negocio, comer- ética tiene que precede r a toda actividad pro-
cio, arte, ni actividad profesional alguna que fesional , justifiqmdo el fin propuesto. Sólo el
pueda prevalecer sobre las exigencias inexo- primado de lo ético sobre las actividades pro-
rabl es de la moral. .fesionales limitará las verdaderas dimensio-
nes de tales actividades. La formación de la
conciencia moral de los profesionales para
La moral p r o fes ional os pmc ticab le que puedan cumplir sus obligaciones de ma-
nera debida, es tarea urgente e inexcusable .
Para p li c·ir los pr in .Ip1os 11101é1l os a los ac- La moral profesional no se reduce a la ca-
tos prof lo nal · tmy q u t n . t on u nta suística. Todas las profesiones tienen una
que la mora l t iende a lo práctica y q ue los ac- moral genérica, que se reduce a trabajar bien,
tos de las ac tivi dades de la p rofesión ti enen es decir, asumir todas las responsabilidades
un a dob le co nsiderac ió n: que se relac ionan con el trabajo o profesión .
Cualquier tipo de tra[?ajo tiene una moral co-
• En el aspecto individual: el acto profe- mún o general. Mas no es fácil que un solo
sional debe poseer todas las cualidades moralista pueda adentrarse en todos los terre-
que hacen moralmente buena una ac- nos del ejercicio profesional y poder así indi-
ción humana. car los morales o principios concretos de ac-
tuación . La mejü'r forma de resolverlos sería la
• En el aspecto social: ·e1 acto profesional del conocimiento a fondo de c ada una de las
profesiones; o la de la colaboración entre el
implica alteridad, relación a otros; rela-
ciones personales que ya er.1tran en el profesional y el moralista, auspiciable pero
campo de la justicia . Así , se puede faltar con el peligro de confeccionar una moral de
a la justicia conmutativa si no se cumple laboratorio. Dadas estas dificultades , nos in-
10 lo [Link] respecto a aquel que ha clinamos como lo más adecuado: la formación 11
moral profesional

moral a las personas que ejercitan su trabajo


con los principios de moral fundamental y es- PREPARACION
pecífica que les permitan resolver la mayoría
de los casos que se plantean en su trabajo.
PROFESIONAL
Sin embargo, es también cierto que deter-
minadas profesiones tienen problemas con-
cretos, a veces complejos. Quienes se dedi-
quen a ellos tienen el deber de formarse espe-
cíficamente para desempeñar moralmente
bien su trabajo. Tales cuestiones son objeto
de lo que suele denominarse moral profesio-
nal particular.

La profesió_n, como se desprende de la defi-


nición ya hecha, !_iene un a dimensión o fun -
ción eminentemente ~acial, de la que se deri -
van ineluéHBlemente una serie de aspectos o
exigencias. Algunas de éstas se impo nen al
profesional aun antes del ejercicio de la pro
fesión; <;>tras, en el ejercicio de la m 1 mu .
Aunque sin pretensiones de hacer un n 11 1
detallado de todas y cada una d t ,<I
gencias profesionales, vam os a nurn r r 1
de mayor importancia para I lo ro 1 1 ti
común de la soci edad .
La ética del aprend iza¡
, va exig enc ias in lud lbl
mental ex ig d I pr f
ejercicio de la mi rn ,
des fund amont 1 · v
El profesor Todo ll r
ir a la profesión In
riesgo de los val or p r
ni aptitud para ejor rl ''

La vocación pro fo Ion /


Los cambios socl I d la soc iedad mo-
derna y los adelan tos t écnicos han alterado el
mundo de las profes iones y aparecen cada 13
moral profesional

día nuevas ocupaciones derivadas de crecien- les pueden impedir (o contribuir) a que la
tes necesidades societarias. vida se realice a sí misma; es decir, ser fiel al
Los continuos cambios de la sociedad mo- yo insobornable. Este yo es la vocación, que
derna con sus adelantos técnicos y las nue- es estrictamente individual e intransferible . La
vas o~upac iones cada vez más heterogénea_s vocación es el fondo de la vida humana y pue-
y especializadas, generan una en_orí!1e plur~l~- de ser identificada con el quehacer. Cuando
dad de profesiones con la cons1gu1ente d1v1- somos fieles a la vocación -dice Ortega-
sión del trabajo. Hecho sociológico que _ha somos fieles a nuestra propia vida; la voca-
/ ab ierto el cauce a la especialización . Esta im- ción designa la mismidad y autenticidad de
plica la necesidad de una preparac_ión profe- cada ser humano.
sional más específica. Mas la experiencia nos Según Marañón, todo el significado de la
enseña que también existen distintas capaci- moral profesional de riva de la vocación . Etica
dades y aptitudes personales. Aunque a veces profesional y vocación realizada se confun -
no se descubren y, por tanto, no puedan 11~- den dentro de la conducta personal. La obra
varse a cabo, cada persona tiene su propia Vocación y ética de Marañón es posiblemente
vocación pa ra la que está innatamente lla- uno -de los análisis m ás bellos y profundos en
mado. torno a la moral profesional , especialmente
La vocación no es exclusivista. Por el con- ap l icado al campo de la med icina. A nivel de
trario, la mayoría de las personas puede~ des- actualización del pensamiento de Marañón
empeñar indistintamente ~_iversosyaba¡o_s. A sobre el tema conv iene acla rar que la simbio-
esta cu alidad llama Zaragueta la plast1c1dad sis v ocación- profesión, en todas las ocupa-
o adapta bilidad humana" . Mas en senti~o es- ciones, tiene el peligro de dejar sin sen t ido las
trict o la vocación profesional es "la aptitud o normas de conduct a y los principios regula-
inclin aci ó n q ue Dios da a cada uno para el fin dores del comportamiento personal profesio-
que ha d e dese mpeñ ar en el mundo" (A. Man- nal.
jón) . Sintét icamente, esta vocación puede ex- Ferrater Mora concibe la vocación desde el
presarse co mo una " inc linac ión hacia deter- ángulo del existencialismo de Heidegg er:
mi nado estado o p rofes ió n" (V . García Hoz) . existe relación esencial entre vocación y pro-
La esenc ia de la vocación profesional es yecto existencial del hombre . La exi st enc ia es
precisamente el co njunto de aptit ud e~ , cuali- vocaéión o un ponerse el hom bre como f in de
dades o disposicion es par a dese mpenar ade- sí mismo en su realización . El pro fesor A ra n-
cuadamente un cometido; además se acom- guren, anali za la vocaci ó n dentro de su co nte-
paña de inclinaciones o atractivos de cada nido histó ric o. El ámbito su bjet ivo- o bj etivo
persona. que integra nu estra prop ia vocació n debe ser
Es de suma importancia conocer y seguir la visto a trav és de la ide ntidad tal como lo estu-
vocación profesional. Para comprender!? bas- dia la psicol og ía. El quehace r éti co no se per-
ta considerar el condicionamiento reciproc o fecciona en el hacer mi smo , s ino en el ser.
entre la ocupación profesional y los valores e Sólo es posibl e hacerse a sí mismo a través
ideales de cada persona , así corno el estilo de del hacer cosas. Las profesiones tienen o
vida y el estatus social impresos con el tipo de pueden tener sentid o ético - según Arangu-
profesión que se ejerce. ren- cumpliéndolas a la perfección y es así
El tema de la vocación ocupacional ha sido como nos perfecc ion amos. La vocación inter-
estudiado ampliamente. Ortega presenta la na o personal pasa necesariamente por la vo-
14 vida humana con sus circunstancias, las cua- cación externa o social. 15
moral profesional

Preparación profesional en multitud de casos, la obligación de restituir


al prójimo los daños y perjuicios que se le
La preparación técnica, o sea, el conoci- ocasionen ". A este propósito nace a flor de
miento a fondo de la propia profesión en labios el. sincero interrogante en torno a la
cuanto tal, es absolutamente indisp'ensable abundancia existencial, en el capítulo de las
para su recto desempeño. Es cierto que no to- omision~s. de la restitución en el mundo pro-
das las profesiones reclaman o. exigen el mis- fesional de tanta obra mal hecha y de las cha-
mo índice de conocimientos técnicos para puzas, como oficios nacionales de lamentable
que quede a salvo la moral profesional. Hay actualidad.
algunas profesiones cuyo éxito o fracaso, a Estas exigencias previas al ejercicio profe-
consecuencia de la preparación técnica o de sional son presupuestos de trascendencia en
la falta de ella, recae casi exclus ivamente so- la moral. Ahora es el momento de acercarnos
bre el que la ejerce, sin que tenga apenas re- al análisis deontológico del profesional en el
percusión social en perjuicio de los demás ejercicio de su ocupación.
(por ejemplo, la profesión de actor, titiritero,
etcétera). Pero otras profesiones, en cambio,
llevan la proyección social en su misma entra-
ña, y su recto o equivocado desempeño re-
percute directa y enormemente sobre los de-
más: médicos, abogados, jueces, docentes ,
etcétera. En este tipo de profesiones, la_res-
ponsabilidad dél que la ejerce es muy grande
si se atreve a hacerlo sin la debida competen-
cia y preparación científica y técnica. Cual-
quier profesión mal desempeñada, por falta
de la debida preparación, puede perjudicar
gravemente al prójimo en el orden material y
espiritual.
Royo Marín, a quien seguimos muy de cer-
ca en esta cuestión, plantea el ángulo de res-
ponsabilidad moral de los impreparados pro-
fesionalmente: ¿ Qué deberá hacer la persona
que tenga certeza moral de no poseer la sufi-
ciente preparación técnica para el recto des-
empeño de su profesión? "Una de dos -dice
Royo Marín-: o adquirirla cuanto antes
-procediendo, mientras tanto, con gran cir-
cunspección y cautela, ya sea consultando a
los verdaderos técnicos o suspendiendo tem-
poralmente el ejercicio mismo de la profe-
sión- o abandonarla definitivamente para de-
dicarse a otras actividades menos perjudicia-
les para el prójimo. Es un deber de estricta
20 justicia, cuyo incumplimiento llevaría consigo, 21
t

EL EJERCICIO bre de la calle encierra no una virtud , sino la


suma y el fruto de todas ellas. Honradez es
PROFESIONAL sinceridad. Honradez es justicia. Honradez es
la integridad en nuestras acciones. Honradez
es rechazar sistemáticamente la mentira , el
soborno . Honradez es seguir siempre el dicta-
do de la conciencia moral.
A. Luna, eminente jurista , decía con expresi-
va crudeza: "Todos los códigos de moral pro-
fesional podían resumirse en un solo artículo:
todo ciudadano está obligado a tener ver-
güenza". Es decir, que en la profesión (como
en las demás esferas de la vida) debemos
obrar con rectitud. Porque la profesión es una
contribución al bien común . No es otra cosa
que la expansión o distensión de la propia
personalidad en favor del bien común . Nada
No son ahora las exigencias previas al ejer- malo puede contribuir ni al bien propio ni al
cicio profesional las que nos ocupan, sino bien común. La convivencia humana no es
otras que afectan directamente al mismo ejer- posible sin un mínimo de honradez y de bue-
cicio profesional. Ya no se trata de catalogar na voluntad.
las cualidades que deben poseer los profesio- La profesión exige que se ejerza con con-
nales para el desempeño de sus tareas, ni ciencia recta. No se puede ser esclavo del in-
describir casuística mente el ethos de las innu- terés, del dinero y de las ambiciones cuando
merables profesiones, sino analizar escueta- se trabaja. No es honrado considerar única-
mente, desde el ángulo de la moral, las tres mente el aspecto económico del trabajo . Ello
exigencias fundamentales que deben presidir no elude la justa remuneración que se debe al
el ejercicio profesional: honradez, diligenda , profesional. Ya decía Cervantes con gracejo
espíritu de servicio. de resonancia justiciera: "E l trabajo y el peso
de las armas no se pueden llevar sin el gobier-
La honradez no de las tripas" (Don Quijote). El trabajo se
hace acreedor de una retribución que supere
holgadamente el subvenir a necesidades per-
La dimensión moral de la profesión implica sonales, familiares y, sociales.
la honradez en la persona que la desempeña.
El Diccionario de la Real Academia define la Mas lo que aquí apuntamos, es resaltar lo
honradez como: "cual idad de probo; proceder ilícito de una visión exclusivamente económi-
propio del hombre recto". Definición que lleva ca del ejercicio profesional al margen de con-
consigo la probidad humana. El sentido de sideraciones éticas: tener en cuenta sólo el di-
este término encierra, pues, una actitud per- nero (beneficio versus oficio) en e l mundo
manente de bondad, rectitud de ánimo e inte- profesional es cortar en flor valores mucho
gridad en el obrar. No es baladí que el ejerci- más altos. No es permitido ganar más a costa
cio profesional deba estar presidido por la de entrar en negocios más o menos viscosos.
22 honradez. Palabra que en lenguaje del hom- El léxico al uso es bastante sintomático de la
situación aludida (falta de honradez) profesio- 23
morar profesional

na/ : hablar de hacer buen n<egocio cuando es La diligencia


~n !~aude descarado; connotar d~ recomen-
ac,on o e:7chute, cuando se priva de an a Es una condición indispensable del profe-
otro pr?~~s,onal más apto; constatar la r/:ejora sional. La diligencia, tomada como entrega,
de pos,c,on, cuando ha sido a costa de a ara- solicitud y amor al trabajo, es una condición
tosos sobornos y chantajes, etc. La hon fadez indispensable del profesional. Intentar ejercer
debe c~lt,varse siempre en el búcaro de la ' un trabajo sin la previa diligencia es atentar a
profes,on. La c_onciencia recta es el matafue- la justicia conmutativa. Porque todo ejercicio
6~~a~e las acciones torcidas del ejercicio la- profesional lleva implícito un contrato entre el
profesional y el cliente (en sentido amplio).
Las reglas morales encerradas en el exten- Presupone obligaciones y derechos por am-
sot _sent,do de la p alabra honradez pueden sin- bas partes . Pero al profesional le compete
t e izarse en estas líneas .
además de la competencia y honradez , la dili-
gencia.
• la honrad ez n~ce _de la ad ec uación de la con-
d_ucta a los pnnc1p1os que rigen la concien- A la virtud de la diligencia se opone la indo-
cia personal del profesional . lencia, la pereza, el descuido, la obra mal he-
cha o sin rematar y la chapuza. Todos estos
• la rectitud proc ede de la adecuación dé la descuidos se agrupan en el pecado nacional
cbol nducta a las normas legítimamente esta- de la negligencia. No será posible el cumpli-
ec,das .
miento del deber de cada miembro a contri-
• :a probidad puede venir del ord en de las re~ buir al bien común sin solicitud , prontitud y
ac:ones de_l profesional con los otros: com- cuidado en el servicio que presta el profesio-
~;~eros, clientes, conciudadanos, la sacie- nal en el ejercicio de su trabajo. Porque in-
cumbe a todo hombre la obligación de traba-
• el cumplimi_ento de los deberes de justicia jar en su propia profesión . El trabajo, en
en las relacion es con los otros no es preci - cualquiera de sus formas -manual o intelec-
samente: el desenfrenado afán de !~ero la tual-, es ley inexorable impuesta por Dios al
~ompetencia ~es/ ea/ , la propaganda enga- hombre. Aun el que no necesita trabajar para
nosa, el des_cred,to al otr o o la envidia e in- comer, está obligado a hacerlo -en una for-
triga profesionales. ma o en otra- para contribuir al bien común
• la responsabilidad d~ los profesionales ante de la sociedad . Santo Tomás de Aquino , ex -
los otros miembros de la propia profesión plicando las finalidades del trabaj o, adu ce
postula velar por el honor y la honradez de que son: proporcionar los medios de subs is-
la misma. tencia , suprimir la ociosidad , m o rt ifi ca r el
cuerpo y poseer medios para hacer el bien a
En definitiva_, la honradez. profesional es un otros (11-11, 187 ,3). A de más, el trabajo acerc a a
proble_ma de_¡usticia conmutativa· es decir Dios . Es un instrum ento de la r ea lizac i ó n de la
del mas estricto sentido entre el individ , persona humana. Es lo mi smo que qui so deci r
los otros · y la sociedad "Ya h. U<? Y Santa T eres a cuando c on tanta galanura y do-
T d 1· . .· es ora -dice
o o ,_ que los ~r,tenos sociales prevalez- nai re le dijo a la m o njit a coc in er a que " tam-
~a~ sobre e~~ sent!do individualista, egoístico bién entre pu c heros an da Di os" .
_e a protes,_on y, s,n que se excluya el benefi- El incum p limie nto d el ho ra rio laboral , los
24 c,o ,, predom,n_e el sentido social Y el servicio frecuentes descuid os profesionales , la deli-
d e a profes,on .
berada pérdid a de tiempo en el trabajo y las 25

\.
mora, profesional

chapuzas o la obra inacabada, son expo-


nentes manifiestos de negligencia profesio- . , "Formamos parte de un
nal. No es moralmente lícito trastocar los fi- ción del bien comun. h or para nosotros ; lo
nes esenciales del trabajo, que tiene como todo, siendo ello un ~is lo hacen otros y lo
supuesto básico el cuidadoso -diligenté- que nosotros no hace l~s cuales nos une la
hacemos con ellos, ,?ºn
ejercicio
mún. profesional en función del bien co-
huma(1idad f~ater~a · ión de las profesiones
La instituc1on~l1za~s fuerza a través de las
adquiere cada d1a m_a nales y las agrupac10-
Espíritu de servicio orientaci_ones profes10 f siones ya consol1da-
nes sindicales. Las ~r~i~nes específicas, y las
La profesión implica espíritu de servicio. El das tienen reg_lamen ª1 s que se renuevan por
aspecto social de la profesión es algo esencial nuevas profe~1ones o ~I de la evolución tec-
a la misma . El profesional en el seno de la so- el
fenómeno inescapa e t , paulatinamente
ciedad se aprovecha del fruto de otros profe- 1 b al se es an .
nológica y a or , rofesión tiene su ethos.
sionales, que en la trama compleja de la vida reglamentando. Cada_p cicio el arquetipo del
social le proporcionan los frutos de las mis- e l ideal ético de su e¡er y '1a sociedad. Ello
mas . La profesión no tiene sentido individual. 1 te los otros ··
profesiona an . cial de toda profes1on.
Lo social es condición inherente al ejercicio trasluce el sentid~ sol se encarna en los lla-
de toda profesión. Difícilmente se concibe el Este ethos prof~siona e como meta, guía Y
[Link] sin referencia de obligada
trabajo mados códigos ~t,cos qu , de la vida social,
tutela de_ los ~1emJ~º;o~trol , estímulo Y co-
El profesional (abogado, médico, profesor, desempenan la or . , n forma un entramado
químico, comerciante , obrero, etc.) que en el 10
ordinación . La profef . nes El Estado esta-
desarrollo de su función atiende exclusiva- social con otras pro es1~es que al margen de
mente al aspecto económico o remunerativo blece las normas 9en_era han de respetar los
de su trabajo será siempre un mediocre profe- lo estrictamente tecn ico,
sional. Existen otros aspectos extraeconómi- grupos profesionales.
cos que justifican y ennoblecen el ejercicio
profesional: la función social. Es necesario
romper el binomio profesión-beneficio, cuan-
do el beneficio desvirtúa a la profesión, debi-
do a la falta de solidaridad interprofesional.
El profesional ejerce
1
una función social.
Debe en justicia coop erar con la máxima dili-
gencia e interés al bien común, de la misma
manera que él dese-a que todas las otras pro-
fesiones ajenas a la suya ejerzan sus cometi-
dos con garantía y diligencia . El prejuicio de
que una clase de trabajo sea más honrosa que
otra debe combatirse. Honroso para la socie-
dad es todo trabajo bien hecho. La dignidad
de la profesión se modula por el servicio so-
26 cietario prestado y el mantenimiento íntegro
de las normas morales inexcusables en fun-
27
La sociedad se ha materializado. El trabajo
HACIA UtN está perdiendo su sent_ido voc9-ci?nal en to-
PROFESIONALISMO dos los niveles y profesiones; el afan de ga~ar
lo más posible , con el menor esfuerzo, ~mp,e-
DE ROSTRO MORAL za a ser un criterio de conducta colectiva. ~I
trabajo no es, ante todo, una fuent_e _de en:1-
quecimiento personal , sino un ser~1c10 social
que constituye ciertamente u~. titulo jUSto
para exigir la debida remunerac,'?n: pero cuya
finalidad no es, ni debe ser, la max,ma ganan-
cia con el mínimo esfuerzo. . ..
Este rápido apunte sobre el dE:tenoro et1co
del sentido vocacional del trabaJo es acicate
para explicitar el desfigurado rostro moral
que presenta la p~ofesionalidad en sectores
amdlios de la sociedad actual.

No se pretende eri este capítulo ofrecer la Deberes profesionales ineludibles


descripción completa y categórica sobre la
moral profesional particular de todas las pro- Entre los deberes generales que afectan . a
fesiones. Eso sería pretencioso y arriesgado todas las profesiones espigamos como mas
dada la índole divulgativa de este trabajo. Uni~ inexcusables los siguientes:
camente se esbozan algunas consideraciones
morales de car~cter general que afectan por - El secreto profesional: Nace de un _con-
igual a la mayoria de las profesiones. Aun res- trato tácito o expreso entre aquel que ejerce
tringie_
n do el campo tipológico profesional , · una profesión y aquel que acude e_n busca de
posteriormente expondremos un elenco de su consejo o de su remedio en virtud de su
paradigmas de conductas morales profesio- profesión. La materia del secreto profesional
nales conculcadas frecuentemente. se extiende a todo aquello que ~o puede, por
Una prir~1era consideración es la siguiente su naturaleza, ser manifestado sin ca_usar per-
constatac1on: no está demasiada extendida juicio o disgusto justificado y, _ademas, a todo
una étic'.3 labora_!_ y profesional depurada. cuanto ha · sido confiado bajo prom esa de
Ex_1ste mas sens1b1i1dad en los profesionales a guardar silencio; obligación , la que m1:a ª. l~s
ex1g1r _Y _reclamar derechos que a exigirse el derechos de la persona, términ ~ del e¡c rc 1c 10
cumpl1m1ento de_ obligaciones laborales per- de la profesión, y aquella que mira al a~p cto
sona_les . Es realidad sociológica afirmar sin social , que so n la fu ente del val or 1ntnnseco
tapu¡os: el mundo de la profesionalidad " al- del sec reto profesional. . .
berga con demasii3da frecuencia a agentes in- · - La fidelidad: La pa l brn f1d l1 dad a !ª
competentes e_ineficaces, movidos más por el institución o a la empr sa en le qu_c s trab a¡a
benef1c10 y atan de lucro que por el oficio 0 es un deber morol . mpi 7a a ~ciar de t~ner · ··
serv1c10 a la_sociedad de la que viven ; que to- sentido la fid elid ad como aut nt1co va lor et1co
lera el favoritismo y la complicidad o encubri- del profesional. . . .
miento de irregularidades , el chantaje y el so- Una motivac ión muy dec1s1va, a todos l~s
28 borno en la misma profesión". niveles, para abandonar un puesto de trabajo 29
'

lltl moral profesional


~-¡- - - - - - -- -- - - -- -- - - - - - - - - -

o cambiar de profesión es la del aumento de veles en los que el pluriempleo se halla de-
ingresos. Aun siendo lícita esta alternativa, el terminado o por el afán de una carrera ac~lera-
trabajador debe ser fiel y leal a lo conocido en da de aumento de ingresos o por el atan de
el ejercicio profesional de su anterior empre- prepotencia o prestigio social. .. , ti_ene m~nos
sa . Existen matices difíciles de ponderar aquí justificación y peores consecuencias so_c_iales
sobre el deber moral de la fidelidad, como en determinados puestos de responsa~1l1d~_d,
[ grave obligación . . que exigen vocacionalmente una ded1cac1on
ll - Salvar el bien común: Cuanto mayores completa, o, por emplear l_ a conoc1~a ~~pre-
sean las responsabilidades , y cuanto más de- sión anglosajona, un traba¡o a ful/ t1n:e -
penda del trabajo de una persona el rendi- En la mayoría de los niv~les, _~I plune~pleo
miento de los demás, tanto más grave es la degrada el senti_do ?e ~ed1cac1on profe~1onal
falta o incumplimiento de las propias obliga- al propio trabajo, 1mp1de la gen~rac1on de
ciones, por razón del bien común . Llamamos nuevos puestos laborales con el _increm~nto
la atención sobre el hecho de que existen del paro , acorta las horas nece_san':1:> de tiem-
ciertas actividades que por su vinculación in- po libre para el reposo, la _ded1cac10~ a la fa-
mediata al bien común no pueden utilizar milia y la utilización debida d~I ocio ..
como recurso legítimo las huelgas para exigir - La dicotomía : Por dicotomia se entiende
justas reivindicaciones . en general [Link]~ión ~n relaci?': ~'?n
Las huelgas de médicos o personal sanita- la práctica profesional qu~ 1mpl1que la d1v1s1on
rio , de docentes, de servicios públicos bási- de honorarios entre las diversas personas q_ue
cos (transportes, combustibles, basuras, etc.) , hayan intervenido en una prestación pro~es10-
no sólo constituyen un perjuicio gravísimo al nal concreta . Una definición de este est1IC? es
bien común y a personas inocentes, sino que , necesariamente poco precisa porque la dico-
además , pasan a ser un antitestimonio ante la tomía puede a veces ser obligad~ y lícita, Y
sociedad o producen un grave daño a la pro- otras veces puede oponerse a la et1ca profe-
fesión, por el desprestigio que el recurso a sional. En este último sentido es como se en-
ese procedimiento lleva consigo. Ello i mplica tiende ordinariamente una repartición indebi-
que las personas o entidades responsables de da o fraudulenta de los honorarios.
atender esas reivind icaciones deben prestar Aunque en cualquier profesión cabr!a ha-
atención, voluntad y esfuerzo para que no lle- blar de la dicotomía suele aplicarse mas fre-
guen a producirse esas situaciones, ya que cuentemente este concepto a propósito de la
recae sobre ellas la mayor parte de la respon- moral médica, en cuyo ámbito ha s_ido con_s1-
sabilidad. derada generalmente como contraria a la et1 -
- El pluriempleo: No es moral el ejercicio ca profesional. ,
de varios cargos y trabajos sin poderlos des- - El soborno: Las comisiones , los re~alos
empeñar adecuadamente. A veces, el intenso 0
las ventajas de otro tipo , para conseguir de-
trabajo de una persona que abarca lo que no termin adas conc esi ones o co nt ratos e~ ta_vor
puede cumplir ocasiona un mal manifiesto de tercera s pe r son as o entidades , son 111 c it as
para la sociedad . moralm ente. Es tas bonificac iones . harto fre-
"El pluriempleo y las horas extraordinarias cuentes en nuest ro mundo profes 1o n~I- son
-dice F. Guerrero- se están convirtiendo en los abu sos y las corruptel s que se incluyen
un vicio nacional. Con esto no queremos de- en el viscoso capítul o de los sobornos.
cir que en determinados niveles el pluriem- No pod em os entrar de lleno en la casuístic~
30 pleo no sea justificado; pero existen otros ni- de la probl emáti c a de los sobornos , pero s1 31
'r'

/
moral profesional

bien común. A conseguirlo , se ordenan como


dejar sentado en princ1p10 que " no pueden
aceptarse ni ofrecerse por el ejercicio o el deberes específicos:
cumplimiento de una obligación profesional , la prudencia, con sus_ ~irtudes subsidiarias,
dádivas o ventajas que, por su importancia o el buen juicio, la doc1l1dad , la sagacidad , la
cuantía, pueden fácilmente inclinar la volun - circunspección y la cautela;
tad de la persona o personas que tienen que la justicia legal, que se concreta en la pro-
tomar una decisión en sentido de parcialidad mulgación de leyes justas y en ~I esfuerzo
que pueda ser injusta hacia los donantes , sin necesario para hacerlas cumplir llegando
perjuicio del incumplimiento de las normas hasta el uso de la fuerza , s1 hay que res~a-
profesionales , laborales o penales que esa blecer el respeto a la ley , cua_ndo_se hub~e-
conducta de soborno puede suponer". ran agotado los medios ordinarios pac1f1-
cos; . · ·· d
la justicia distributiva , en la 1mpos1c1on e
cargas, en la concesión de honores Y. en el
Moral profesional particular reparto de los puestos de responsab1lid:3~
o en la i ndependencia entre el poder pol1t1-
La deonto logía profesional es una parte de co y la función judicial.
la moral aplicada a las profesiones y a los
problemas éticos que en éstas se plantean; es
una cierta no rmativa que estudia los derechos • Profesiones jurídicas :
y los deberes de los profesionales. De ahí , por Son aquellas que tienen por misión , ~n una
tanto , la necesidad de clasificar las profesio- o en otra forma , la tutela del orden 1uri~1co o
nes. Aquí tomamos la serie de grupos-tipos su sostenimiento, dentro de lo que exige el
profesionales que establece A . Peinador en la bien común temporal y espiritual. Un_as son
Gran Enciclopedia Rialp, a quien seguimos de tipo judicial: jueces , ª?ogado~ , f1sc<:1l~s,
muy de cerca en este apartado: profesiones rocuradores; otras, de caracter ma~ admin1s-
de régimen, profesiones jurídicas , profesiones frativo que judicial : notarios , registradores ,
sanitarias , prof esiones docentes , profesiones secretarios . . f
de producción , profesiones de los negocios , y ,, Las profesiones jurídicas tienen como in
profesiones de la construcc ión . rioritario la defensa de los derech?s del
Un escueto análisis de la moral profesional hombre y la restitución del orden les io n ad~
de la prec edente tipología ocupacional , obvia- por la infracción culposa. Los deb er es espec 1
mente parece suficiente para abordar los fines ficos de estos profesionales giran alrededor
y los deberes espec íficos de cada grupo pro- de· la justicia la epiqueya , la eqwdad, la ve-
fesional. ra~idad, la fidelidad, 1a lealtad, la .honradez
y la diligencia en el estudio y soluc ió n d los
• Profesiones de régim en: c asos.

Se incluyen e n ellas a los gobernantes , a los • Profes io n es san itar ias :


cuerpos legislativos , a los administradores de
la cosa pública , funcionarios , representantes In c luy e médicos farmac uticos , enferm er as,
del poder ejecutivo , militares, policías , etc. comadro n as Y si mil ares. Estos p rofesionales
buscan el b ien de la comu nidad humana , pro-
El f in primario de todas estas profesiones es
curando el bienestar part icular en un grado
33
32 el de promocionar, defender y restaurar el
mora, profesion,al

1/
-·-----
1

superior al que puede resultar de la posesioo Los fines de la producción -industria, co-
de la adquisición de cualquier otro bien mera-
' mente material. mercio- son explotar, transformar y aprove-
char los bienes materiales; crear otros nuevos
f?esde un pu~to de .vista general , estas pro- bienes y facilitar su empleo por los usuarios.
fesiones sanitarias exigen una particular com-
1: Entre los deberes específicos de algunas de
1. , petencia _profesional, dado su fin específico.
1 estas profesiones, destacamos los siguientes:
En relac1on con el paciente o cliente estos
profesion~les tienen como deberes e~pecífi- el empresario ha de cumplir las leyes so-
cos: la asistencia asidua al enfermo la aten- ciales y atender al hombre , antes que el ,.
ción diligente al cliente, recetar en 'concien- beneficio económico , retribuyendo con
cia, consultar_ o remitir a los especialistas, justicia y con libert~d; .. . ·'.
velar por los intereses morales y espirituales el técnico ha de servir con d1l1genc1a y sin
del paciente e mformar en conciencia a la fa- egoísmo los intereses de la empresa, del
milia y sobre el matrimonio. productor y del cliente o del usuario;
el comerciante ha de atenerse a las normas
• Profesiones docentes : que regulan la compra-venta; .
- el obrero ha de rendir conforme a las exi-
Todas ellas se ordenan a investigar o des- ' gencias de la relación laboral , esmerándo-
cubrir la verdad, a reconocerla y enseñarla . dose en su preparación profesional y en su
Pertenecen a ella : el profesor, el escritor, los eficiencia .
expertos en medios de comunicación social
(periodista_s, programadores de televisión y de
?tras _medios informativos) , el historiador, el
1nvest1gador, etc. Un primer principio general Problemas importantes de moral profesional
es el de rechazar el error, respetando a fa per-
sona que yerra de buena o de mala fe. Siguiendo la tipología profesional prece-
dente se enumeran una serie de problemas
- el investigador ha de proceder por puro morales de particular importancia y que aflo-
amor a la verdad, respetando los datos ran en el desempeño de las actividad es profe-
ciertos de otras fuentes ajenas a las suyas sionales establecidas. Comprend emos la pa r-
y aportando con sinceridad los resultados quedad de la simple relación de l~s p rob le-
obtenidos;
mas étic os qu e prese ntamos , de bi do a las
el proff!SO_r debe poseer una adecuada pre- limitac io nes de nuestro sint ét ico t rabajo :
parac1on intelectual y moral; se ha de en-
t~~gar totalmente, por vocación o por elec- 1 • Profesio nes de róg im on: la to lera ncia, la
c1on , a su trabajo; ha de respetar los dere- 1 gu erra, In tort um, apli cnc ió n de la teo rí a de l
chos de los alumnos y de sus padres la mal men or, obj e ió n d co nciencia, liber-
conciencia de éstos y el interés de fa ~o- tad reli g i o a, r laci on s n tr la lg l s ia y el
ciedad; Estado, ac pc i ón d perso nas, reco me nda-
el artista ha de someterse a las normas su- cion es, etc .
periores de la moral, no ofreciendo como • Profesiones ju r fd lcns: postu ra ante leyes in-
bueno o aprobando el mal moral.
justas , postu ra ant la certeza p ersonal que
no result a de l o ac t uado y de mostrado , so-
• P_rofesiones de fa producción, de los nego-
34 cios y de la construcción: borno y corrup c ió n, p ropaganda desleal,
testamentos jurídicamente inválidos, etc. 35

\
moral profesional
11

• Profesiones sanitarias: dicotomía, aborto, Aquí, a título de ejemplo, no sin cierto énfa-
secreto, trasplantes, mutilación , eutanasia, sis aleccionador, exponemos concisamente
eugenesia, inseminación artificial, experi- algunas conductas inmorales profesionales
mentación humana, drogas, anovulatorios, (todas sería tarea imposible e inoportuna),
etcétera. que, paradógicamente proclaman exigencias
ineludibles y llamadas acusadoras a la con-
• Profesiones docentes: verdad histórica, di- ciencia profesional de todos.
famación, libertad de enseñanza, manipu-
lación de las conciencias, etc.
• En las relaciones laborales es inmoral :
• Profesiones de la producción, de los nego-
cios, de la construcción: salario, cogestión - el incumplimiento del contrato laboral que
obrera, huelga, usura, precio justo, mono- implica dos obligaciones fundamentales:
polios, impuestos , fraude, especulación, et- por parte del trabajador, ejecutar la obra o
cétera. prestar el servicio pactado. Por parte del
empresario, abonar puntualmente al traba-
Evidentemente, esta rápida enumeración de jador la remuneración pactada por la pres-
los problemas éticos más importantes que se tación de su servicio, siempre sobre la
presentan a los profesionales no es excluyen- base de respetar las exigencias estableci-
te ni definitiva. La actividad laboral y econó- das por las leyes, reglamentaciones y con-
mica es venero inagotable de nuevas situacio- venios co lectivos;
nes morales. Casi es imposible encerrar la salarios de las escalas más modestas que
problemática moral de una profesión ante no alcancen los mínimos vitales que ase-
perspectivas siempre nuevas o renovadas. Por guren una razonable y en constante mejo-
ello, en un afán de concreción y con carácter ra de la calidad de la vida, tal como se en-
paradigmático, recogemos en el apartado que tiende hoy, no sólo cuantitativamente, sino
subsigue situaciones esclarecedoras de cier- cualitativamente en la sociedad occidental;
tos comportamientos que significan atentados sueldos excesivamente elevados y despro-
a la moral profesional particular. porcionados de altos directivos de la em-
,'
presa y las remuneraciones de los miem-
bros del Consejo de Administración , aun-
i' que se trate de una empresa propia ,'ya que
Conductas profesionales inmorales.
A título de ejemplo una cosa son los beneficios percibidos en
función del capital invertido, y otra las per-
La clasificación y la casuística de inmorali- cepciones recib id as por activ idades de
dades profesionales son de virtualidad insos- gestión o admin istración;
pechada para contemplar en el espejo ético el abusos en los casos de trabajadores even-
11
rostro de nuestro talante profesional. No es iuales o de temporada, cuyas condiciones
ocioso el espacio que aquí dedicamos a resal- laborales no resp tan las ex igencias míni-
tar, aunque sea en pocas líneas, el incumpli- mas legal es o reglamentarias, aprovechan-
miento de las normas morales profesionales; do los empres rios la situación de necesi-
nos orienta a la comprobación penosa de dad en que so encuentran dichas perso-
.
cómo el camino de la inmoralidad profesional nas:
conduce a gravísimos males individuales y so- aumentar bene ficios de la empresa utili-
36 ciales . zando procedimientos condenables, que 37
1

\
moral profesional

van desde el espionaje industrial o comer- • En las relaciones con la Seguridad Social:
cial hasta las dádivas o promesas;
La estipulación de un contrato de trabajo,
el bajo rendimiento de técnicos y trabaja-
en régimen de salario, suele llevar inherente
dores en la prestación de s_u trabajo, que
el derecho del trabajador, y la obligación co-
ocasionan u nos costes fuera de toda j usti-
rrelativa a cargo del empresario, de afiliación
ficación;
al sistema legal de Seguridad Social, que im-
las quiebras culpables y fraudulentas de plica la carga del abono de las cuotas patro-
empresas cuyos autores escapan a las nal y del trabajador a la institución que admi-
sanciones penales establecidas por la ley nistra los Seguros Sociales.
para sus conductas delictivas;
escándalos financieros en sociedades de
Es inmoral:
inversión que han dado al traste el ahorro
de miles de personas, seducidas por una - la empresa que no afilia a sus trabajadores
publicidad y unas apariencias cuya men- en la Seguridad Social;
dacidad no fue detectada y denunciada a - toda forma de no afiliación convenida en-
tiempo. tre empresa y trabajadores. La gravedad
el despido del trabajo debido a conflictos de tal pacto aumenta si, además, hay de-
colectivos, cuando en su planteamiento no fraudación personal;
se hayan observado los requisitos legales; la no unificación de tipos de Jornales o
sueldos como base de la Seguridad Social.
- el despido por expedientes de crisis, al so-
Hay que atender al salario o sueldo real
caire de la reconversión de la empresa que
para evitar perjuicios ulteriores;
implica renovación tecnológica y reajuste
en el volumen de la plantilla del personal, - el que la falta de abono de cuotas por la
cuando el empresario no se ha planteado empresa repercuta directamente en la sus-
con antelación las consecuencias huma- pensión de prestaciones a los trabajadores

"
nas y sociales de sus decisiones reforma- o que se impidan las que hayan de conce-
derse;
doras;
- todo tipo de trabajo que no sea adaptado a
las aptitudes, fuerzas y capacidades del
hombre, según su edad, sexo y salud. Me-
1
r la evasión er. el pago de cuotas, porque
supone una grave infracción moral, que no
puede equipar·· se a la infracción _de las
obligaciones 9•: nerales de tributación.
recen especial atención los accidentes la-
borales cuando son debidos no al descui- La institución de la Seguridad Social tiene
do y negligencia o incumplimiento de las obligaciones ante los empresarios y los traba-
normas por parte del trabajador que lo su- jadores. Los criterios básicos que conllevan
fre, sino cuando son imputables a la propia inmoralidad en este campo son:
empresa, por falta de cumplimiento de los - falta de austeridad en los gastos;
requisitos y precauciones debidas; inestabilidad en las cotizaciones;
no adoptar garantías efectivas en trabajos la no represión de la defraudación y los
proclives al riesgo, porque la seguridad fí- abusos;
sica y psicológica del trabajador es una la no transparencia de la Administración,
condición fundamental en la prestación mediante el rendimiento estricto de cuen-
38 del trabajo. tas. 39
moral profesional

• En las relaciones comerciales: • En los "negocios" ( Bancos, Bolsa, etc.):


Son contrarios a la moral estas figuras de Los Bancos, las Bolsas, por su peculiar co-
actuación comercial: la especulación excesiva, locación en las cimas económicas, pueden
la ocultación indebida y el vértigo en los en- con sus operaciones realizar grandes benefi-
riquecimientos, fruto de la acumulación de be- cios o enormes daños sociales en el marco de
neficios excesivos. negocíos pingües y sustanciosos. Por ello es
. ~/ comercio más sangrante es la especula- tremenda la responsabilidad moral de un
c,on del suelo, que produce inmensos daños Banco o agente que aconseja, mirando a su
de orden social y moral. propia ganancia, contra los intereses del
Un duro reproche moral merece la reinver- cliente consultor; o que injustamente procede
sión que sólo busca la seguridad y la alta ren- con un prestatario exigiéndole fuera de los
tabilidad y no una finalidad social ni la satis- plazos y modos de entrega pactados, lo pres-
facción de las auténticas necesidades. tado; o que hunde o ayuda a hundir negocios
En los precios libres, que se forman teórica- ajenos por procedimientos de no honrada
mente por el concurso de la oferta y la de- competencia para quedarse pagando a la baja
manda, es contrario a la moral cualquier com- con el negocio. .
portamiento o maniobra que tiendan a eli- El beneficio alto de una empresa, llamese
minar la libre competencia o a influir torcida- Banco, agencia de Bolsa, comercio, no puede
mente en el juego libre de voluntad. ni debe pertenecer única y exclusivamente a
La al_i~entación, la salud, la vivienda y la /os accionistas, sino que una vez que rebasa
educac1on son los cuatro capítulos que más la norma ordinaria y prudencial debe derivar-
importan al hombre de hoy y no es moral co- se hacia los fines impuestos por Dios y la so-
merciar indebidamente en esas áreas. c•3dad a la riqueza y a los bienes.
El e~g_a_ño en el peso, cantidad , o calidad y,
en def,n 1t1va, la inadecuada relación entre ca- • En la profesiones de régimen es inmoral:
l id ad y precios es contraria a la moral.
quien tenga autoridad y no la ejerza (den-
La serie de precios excesivos que "ponen"
tro de la ley y sin autoritarismo) con pleni-
las grandes empresas, modestos talleres de
tud y responsabilidad; abdicar/a y compar-
repa:ación y operarios de chapuzas, causan
tirla y dejar a otros las decisiones que sólo
grav1s1mo daño económico para el consumi-
dor o usuario. a él le incumben;
en el superior, la apropiación de méritos o
Es inmoral el fraude alimentario: la adulte- iniciativas de sus subordinados, con ocul-
ración, la mezcla y la sustitución indebida con tación de su verdadera fuente;
mat~rias primas de peor calidad o más bajo
precio. · el fraude a la justicia distributiva: cargos
públicos ejercidos en provecho propio,
Son inmorales los fraudes fiscales, los frau- cargos públicos en favor de otros, etc.;
des contables, los fra~des de ocultación y los
fraudes publicitarios. la deslealtad del funcionario, que debe ob-
servar colaboración sincera, imparcial y
De precios injustos n u nea puede nacer un respetuosa, no limitada a la obediencia, ni
beneficio justo, ni de precios justos puede na- a la adulación, pero sí subordinada y , en
~er un b~neficio injusto, a no ser que la injus- definitiva, cumplidora del que tiene dere-
t1c1a derive no de los precios, sino de otros cho a marcar la norma de lo que debe ha-
40 factores que intervienen en los negocios. 41
cerse;
mora, profesional

• En las profesiones Jurídicas es inmoral:


.
cialmente el cliente a tenido
hay del suficiente
asunto a otro
- actuar de abogado sin poseer suficientes tiempo para encargar
conocimientos jurídicos y aquietar la con-
ciencia pensando que lo que falte en cien- abogado; _ al cliente hacién-
cia sobra en influencias; que el abogado enga~~ la seguridad que
dale creer de antema to si sabe que no ha
- el abogado figurón, que lo único que pone tiene de ganar el asun
es un nombre influyente, mientras un do-
ble modesto, es quien r~almente estudia y de resultar; . e obliga en conciencia
resuelve los asuntos; el abogado que no_s ro ersonal antes
a sacrificar cualquier _lumc enfe a los Tribu-
el abogado que se sirve de un medio ilícito d . ·innecesaria · · no
-la influencia- para obtener el triunfo de que acu ir b de conciliac1on
nales. Pero que el de eruesto y si alguna
la causa; es decir, ejercer predominio en el le lleve al extremo_ op n la transacción.ª
ánimo del juzgador, no por poner de relie- parte ha de re_nunc1ar : sea con conocI-
ve la justicia de la causa que se patrocina, un derecho cierto, qu or engaño u oculta-
sino por los beneficios que se esperan; miento de causa y no p parfe o de la can -
al fijar los honorarios, no atender el aboga- ción del abogado de su
do que la profesión es una rama de la ad- traria.
ministración de la justicia y no un mero
comercio lucrativo, aunque se pueden ha- . nitarias (médicos , psi-
1 • En profes,on_e~ Isa os) es inmoral :
cer depender los honorarios -hasta lími- quíatras Y ps,co og
tes oportunos- de la importancia del
asunto. No es difícil justificar que la remu-. con solicitud Y respeto
no tratar al e~fer_~ od de todo ser human o ~
neración debe ser proporcionada al traba- debido a la d1~n1: su propia vida y salud ,
jo prestado; éste se mide no sólo en canti- a la autonom1a d t miento en primer
dad y tiempo,
o dificultad ;
sino también por su calidad
no procurar en tod~:;~r~ollo del indiv1~uo;
lugar, la salud y el d. [Link] o tratamIen-
la vieja fórmula tan popularizada de que el llevar a cabo proce i~ntad del enfermo o
abogado debe ser el primer juez de su pro- tos contrarios a (a v~
pia causa, porque lo importante es la ver- sin contar. con __esta, e no redunde en be-
dad judicial;
toda invest1gac_1ont q~ de sus futuros c_om-
- desamparar el abogado una causa, sin gra- neficio del pac1en e dad y que perjudique
ve motivo, después de haberla aceptado; pañer9s de enferm~ del enfermo y su sa-
el curso del proces
cuando en el curso de la tramitación de la
causa se convence de que ésta es injusta, lud en ~eneral ; ·ente la naturaleza d~
como cuando el cliente pretende obligarle no comunicar al P8:CI nóstico , los proced1 -
a utilizar medios ilícitos , el abogado está la enfermedad, el d1~iernativas- y el pro-
mientos -con las a
obligado a desampararla. En uno u otro
caso exhortará al cliente para que renun- nóstico; .. a éutica (" lavado de
cie a sus injustas pretensiones; y si éste no _ la manipulac1on_ ter ~ os a la salud;
le hiciere caso, cuidando de guardar se- b " ) con fin es aJen . _
42 creto el motivo de su renuncia abandonará cere ro d técnicas Y manipu
_ el abu s'J del empl~o e n fines políticos
el patrocinio de la causa cuando pruden- . siqui átr1 cas c o
en personPas cons1·derad as sanas;
1ac1ones 43
moral profesional

publicando o recogiendo solamente parte


realizar in~estigaciones que puedan afec- de un hecho importante,
tar al equll1bno emocional o a los objetivos - callar hechos que por su importancia o
personales de los sujetos; significación no pueden silenciarse sin
~o evitar que las situaciones analizadas de grave daño de intereses legítimos;
os pacientes sean explotadas con fines - mentir utilizando recursos técnicos para
e~,01stas. Igualmente, no evitar la colabora- mezclar intencionadamente hecho y jui-
c1~n ~,ºr:1º profesional en objetivos extra cios de valor y así engañar a los lectores.
ps1co og1cos de grupo o individuales· No se dicen falsedades positivas, pero se
las sugiere torcida y sutilmente;
que el cliente, líbre Y co~scientem~nte
s_ometa sus facultades a los instintos infe~ utilizar la docencia y los medios de comu-
nores .. Cua~do_ la aplicación de los tests o nicación social para exaltar la violencia y
del ps1coanal1s1s o de cualquier otro méto- el terrorismo, en lugar de realizar acciones
~obllega a esto se convierte en inmoral y positivas en pro de la paz;
e e ser rechazado. revelar las fuentes, la ocasión o las cir-
cunstancias en que un informador tuvo no-
f,fr~cer deliberadame_nte resultados psico- ticia de determinados hechos, aunque
og1cos falsos Y designar investigaciones debe ponderarse siempre el bien común:
~~~ tengan ya unos resultados predetermi-
no restituir la calumnia, la difamación y el
't º~· Ell_o r~presenta una subversión del error informativo. Existe, como en el hurto
me o o c1ent1f1co y una violación moral.
y en el fraude, la obligación de restituir. Se
impone la rectificación sin regateos ni reti-
• En las profesiones docentes es inmoral: cencias y no porque lo exijan las leyes,
si no porque lo exige la mor:::il:
el científic_o qu_e no comunica los logros de el publicitario que no respete las pautas de
~us _inve~t1gac1ones en orden al avance de comportamientos éticos, políticos, jurídi-
a c1enc1a y el bienestar del hombre· cos y estéticos establecidos;
el investi_gador que no hace una cuida~osa el artista que, por razones económicas o
evaluac1on de la aceptabilidad 't· d para halagar las pasiones, rebaje la inspi-
cada es t u d 10 que planea realizar, principal-
e 1ca e ración y no distinga en su obra entre ero-
:ebnte en los casos en que haya que actuar tismo y pornografía.
0 re seres humanos; la no consideración del deber de veracidad
enseñar pr oce d'im1entos
· y técnicas que en el mensaje publicitario, que comprende
~onlleven males manifiestos a las perso- no sólo la expresión sincera de lo que el
as. E! hecho de que lo imponga la autori- profesional conoce del producto o servicio
~oªs~ publica, de ningún modo los hace líci- a anunciar, sino también el conocimiento
del mismo tal y como es en realidad;
- el
i t pe·
I' no [Link] que no sirve a la verdad La Estos escuetos paradigmas de comporta-
n e 1genc1a humana desea y busca la ~er- mientos profesionales inmorales aquí tratados
dad . Moralmente no hay libertad para el son muestra y testimonio elocuente de la ne-
error ni para la mentira; cesidad de trocar este desolador rostro ético 45
n_o só~o desfigurar positivamente la verdad de nuestras pautas ocupacionales .
44 sino ec1r la verdad a medias, enseñando'.
~~:r~gna, a ellos es a los que tiene que sacri-
NOTA FINAL: La experiencia de la ·d ..
servación de la panorár:ic: dcotd1ana Y la ob-
REALIDAD fesional que en este trabajo he a realidad pro-
Y ESPERANZA nos h<:1 llevado a la conclusió~mdos esbozado,
no exista ningún camb· e _q~e, como
-que diría Aran uren io en la et,ca utens
nales, la socieda~ industr1e1 nuestros_ profesio-
mática-hedonista en ª - ~C?nsum1~ta-prag-
acabar mal I que v1v1mos tiene que

~;i;i~i~!! ~~:1:~~e:;~:; ~~~~dge~~;;,~i~j~t~~~


propio quehace;;~f~:i~~':il Y particular del

~i~~f r.1:~f 'i~~F,~~~~e~e::,~i;d,~~il~~~;


t~ncial el cu;,,~limi;1J~c;efºdmo ahlgo consu~-
c1a . erec o Y la 1ust1-
La dificultad de establecer una moral para . Nuestro gran probl ..
las distintas profesiones adquiere matices ar-
duos cuando se trata el tema en una publica-
1;~m~o1: f o nvivenc ia~~: e~t~ceºiant~1t~rJe g~~~
ción divulgativa. Así, el trabajo puede parecer Ten~mossli~~lpe~;;~;rgs somos posibilistas.
corto , pero no olvidemos que las diferentes vía hablar de una pr fe que e_s posible toda-
profesiones han elaborado, en mayor o menor moral. o es1onal1dad de rostro
medida, códigos éticos dirigidos a reglamen-
Hasta aquí hemos p t ct·
tar su actuación , tomando como punto de ve reflexión sobre la re e~ ido que esta bre-
partida casos prácticos reales y pretendiendo zase no sólo al mora profes10nal alean-
que las normas establecidas salvaguarden va- también a concepto en sí mismo, sino
lores comunes : respeto a la verdad, a los de- mayor inte:~ellos puntos que juzgamos de
más, honradez en las tareas profesionales y nuestros profesi~!1~! valoración moral de
en la re¡nuneración , competencia, eficacia, Sólo
etcétera. A estos códigos remitimos al lector. bor d queda
. e nnquecer
· · lo 1n1c1ado.
. . . y es la- .
e quien se acerque I t
El análisis de los códigos estudiados nos tivo espíritu de búsquedaªd ema con un posi -
lleva al reconocimiento de que existe un prin- rada de las profesiones . Aes1_un10ª moral
esp eradepu-
mos.
cipio supremo inserto en ellos: la primacía del
bien común sobre el bien particular, y del in-
terés general sobre el interés privado, tanto si
es propio como si lo poseen otras personas
concretas , particularizadas. En cualquier
duda, en cualquier concreta tentación que el
profesional tenga , si se aplica realmente, im-
parcialmente, este principio, la solución se le
ofrecerá sencilla: la primacía del bien común
debe ceder al suyo; cuando el de sus amigJs, 47
el de sus clientes , el de sus parientes, estén
46

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