LECTURA FUNDAMENTAL
Título de la unidad Periodismo, investigación y tecnología
Código del recurso TO2222PU1E1LE1FV01
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El periodismo en la era multimedia
Contenido
1. La crisis del periodismo tradicional
2. Periodismo multimedia
3. Los retos del periodismo en la era multimedia
Palabras clave
Periodismo tradicional, periodismo multimedia, crisis de los medios, periodismo digital.
Cuerpo del texto
Introducción
Durante el desarrollo de esta lectura podrá comprender y analizar los principales cambios en el ejercicio
periodístico tradicional y los retos y posibilidades que supone el periodismo multimedia. Estos temas son
un abrebocas de lo que se trabajará a lo largo del módulo y una muestra de la importancia de los
recursos multimedia en su ejercicio profesional.
En la actualidad, existe una gran variedad de medios que ya no solo se diferencian por su naturaleza,
sino por su capacidad de convergencia y las plataformas y soportes tecnológicos que usan para llegar a
las audiencias. Esto representa un cambio sustancial tanto en la forma de hacer periodismo, como en la
relación con las audiencias y las fuentes. El lenguaje y las plataformas de difusión han cambiado
rápidamente y el auge de los medios digitales ha redundado en la disminución del consumo de prensa
escrita en todo el mundo. ¿Cómo hacer frente a este fenómeno? ¿Qué necesita el periodista en la era
multimedia?
1. La crisis del periodismo tradicional
La prensa escrita, la radio y la televisión han tendido a ser desplazadas por la nutrida oferta de recursos
digitales para el consumo de información periodística. En España, por ejemplo, según el Libro Blanco de
la Prensa (Aede, 2016), entre 2001 y 2015 las publicaciones nacionales y regionales tuvieron una caída en
sus ventas de 38,8% y una disminución de los beneficios netos de 82%. Las plataformas en que la
información es difundida han cambiado tanto como su público, de modo que los medios tradicionales
han dejado de ser la principal fuente de información en todo el mundo.
Producto de estos cambios se habla de una “crisis” en el periodismo tradicional. ¿Qué factores permiten
hablar de esta crisis? Sin duda, uno de ellos es el paso directo de la cultura periodística escrita, que
floreció en el Siglo XX, al enfoque audiovisual con el que crecen las nuevas generaciones. A esto se
suman los niveles de educación, que parecen ser determinantes en las audiencias a la hora de acceder a
los contenidos y de preferir aquellos de corte audiovisual. Con respecto a nuestra región, Germán Rey
(2007) asegura que a pesar de que los medios han vivido la transformación en el campo tecnológico,
sufren la pérdida de sus audiencias debido a los bajos niveles de escolaridad de los latinoamericanos.
[Los bajos niveles de escolaridad] crearon una brecha casi infranqueable entre educados y
analfabetos, entre informados e ininformados. Sólo un porcentaje bajo de latinoamericanos que
inician primaria pasan a la universidad, aún a pesar de los avances que se han logrado en
educación en los últimos años. Pero, por otra parte, está el rumbo que tomó el proyecto
ilustrado en nuestras culturas, eso que algunos investigadores como Ong han denominado la
articulación entre culturas orales y culturas audiovisuales, por lo cual muchos latinoamericanos
han pasado directamente de las tradiciones orales a lo audiovisual sin transitar necesariamente
por el proyecto ilustrado, sustentado tan fuertemente en lectura y escritura.
Por ejemplo en Colombia, para el 2017, el 38% de la Población Económicamente Activa1 no tenía ningún
grado de escolaridad o sólo había terminado la primaria, mientras sólo el 10,9% tenía un título
profesional.
Otro de los factores clave para entender la crisis de los medios y del periodismo tradicional continúa
siendo el acceso a la información. Debido a que actualmente el mayor flujo de contenido informativo es
digital, se hace indispensable que el público tenga acceso constante a Internet. En Colombia, el uso de la
red ha crecido de manera significativa en los últimos años. Sin embargo, según cifras del Ministerio de
las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, todavía el 36% de los hogares del país no tiene
acceso a Internet (Revista Dinero, 2018).
La crisis, no obstante, no solo ha impactado el consumo de información, también ha repercutido en las
formas de hacer. Para Sánchez (2011), se trata de una crisis de múltiples naturalezas.
Crisis estructural, o tecnológica, crisis económica (y laboral) y, sobre todo, crisis de
imagen. De prestigio entre el público. La obsesión por el sensacionalismo, el
servilismo político, la necesidad de impresionar al público, la pérdida de pluralismo, el
uso de fuentes sin contrastar… son algunas de las razones por las que el público
parece no confiar en los medios de comunicación.
Hacer frente a las múltiples caras de la crisis implica entender primero la naturaleza de este nuevo
periodismo, sus características, los cambios que trae y los retos que plantea.
2. Periodismo multimedia
2.1 ¿Qué entendemos por periodismo multimedia?
El periodismo multimedia integra en un mismo soporte dos o más formatos de información: texto, audio,
video, gráficos o animaciones. Esa versatilidad ha permitido que los medios tradicionales confluyan en
Internet, adaptando a la red sus contenidos y formas propias de difusión de la información.
Así, el periodismo multimedia hace posible que los medios tradicionales usen productos de otros
medios: los contenidos de los periódicos ahora pueden ser escuchados o vistos en video. Además, la
forma en que se presentan estos contenidos permite que el público pueda escoger entre información
muy diversa y establecer su propia manera de explorarla.
1La Población Económicamente Activa (PEA) también se conoce como fuerza laboral y está conformada por las personas en
edad de trabajar, que laboran o están buscando empleo. En Colombia, son consideradas en edad de trabajar aquellas personas
mayores de 12 años (zonas urbanas) y mayores de 10 (zonas rurales).
La comprensión e integración del multimedia atiende no solo a criterios periodísticos. De acuerdo con
Masip, et al (2009), son recursos que hacen parte de una estrategia de los medios para capturar más
audiencia y aumentar el tráfico en la red. “Su impulso, además, ha incidido en la labor de los
profesionales, que se han visto forzados a desarrollar nuevas habilidades vinculadas con la imagen: hacer
fotografías, grabar y editar vídeos, etc.”.
Además, el periodismo multimedia no solo permite la integración de distintos formatos y lenguajes para
la difusión de información, sino que se convierte en recurso para fortalecer las labores de reportería e
investigación: herramientas web para la sistematización de datos, acceso a nuevas fuentes de
información y co-creación con las audiencias, son algunos de los recursos posibles en el periodismo
multimedia.
2.2. Diferencias entre el periodismo tradicional y el periodismo multimedia
Elementos como la interactividad, el hipertexto, la personalización de los contenidos y la actualización
constante de la información son característicos del periodismo multimedia. Estos elementos representan
cambios que impactan de distintas maneras el oficio periodístico: tanto en lo que respecta a sus formas
de hacer y comunicar, como a la relación con sus audiencias, la composición de sus salas de redacción y
sus modelos de negocio. A continuación, se presentan algunos de los principales cambios y diferencias
entre el periodismo tradicional y el periodismo multimedia.
Las seis funciones alternativas del periodismo multimedia
Una de las diferencias entre el periodismo tradicional y lo que devino con el periodismo multimedia
tiene que ver con las formas de hacer. Según Casasús (2005), que retoma a Otto Groth, la identidad del
periódico impreso tiene cuatro determinantes: periodicidad, universalidad, actualidad y accesibilidad.
Para Casasús, el periodismo digital se ha emancipado de estas características y ahora se propone cuatro
funciones alternativas: continuidad, integralidad, transtemporalidad e interactividad, que superan en
contenido a las propuestas por Groth. Además, agrega dos nuevas propias del periodismo digital:
versatilidad y multiplicidad.
La continuidad a la que se refiere Casasús reemplaza la periodicidad de Groth porque el periodismo
digital implica que el lector no tenga que esperar al menos una jornada para enterarse y profundizar en
los temas del día anterior. La información en la red es continua, se actualiza permanentemente y se
difunde de inmediato.
El concepto de integralidad pasa a reemplazar la noción de universalidad, entendida tradicionalmente
como la posibilidad de que cualquier acontecimiento en el mundo revista interés para alguien, de modo
que su contenido tenga potencialidad para ser un producto informativo. Para Casasús, las dinámicas de
Internet hacen que la universalidad se amplíe y ramifique con la representación de distintas realidades
virtuales y el acceso a más fuentes de conocimiento. Además, como agrega Armentia et al. (2000), los
hechos nos resultan cada vez más próximos precisamente por la posibilidad de que cualquier usuario
pueda acceder a ellos en la red sin importar su ubicación geográfica.
La transtemporalidad, por su parte, es definida por Casasús como el flujo constante y permanente de
información, que supera la noción de “actualidad” clásica del periodismo. La idea de actualidad supone,
según Groth citado por Casasús, “la relación entre dos puntos en el tiempo”. Es decir, la relación entre el
momento en que ocurren los hechos y su difusión. Sin embargo, esa relación se ha anulado con Internet,
pues ya no hay distancia entre uno y otro punto: asistimos a la difusión constante y en directo de los
hechos. La transtemporalidad es un efecto de la inmediatez, que va de la mano con la noción de
continuidad.
Respecto a la interactividad, el autor afirma que la elección y el flujo informativo ya no depende
exclusivamente del emisor. Esto cambia la idea de “accesibilidad” clásica. La interactividad implica
levantar la frontera entre emisor y receptor y poner en marcha sistemas bidireccionales; o sea, aquellos
en los que la información va y viene constantemente. Para Casasús, la interactividad desborda la
accesibilidad , pues “existe una mucho más amplia potencialidad o capacidad latente de difusión y de
acceso abierto e interactivo. En este sentido puede decirse que la Accesibilidad del medio impreso se
transforma en Interactividad en el medio digital”.
Además de las cuatro formas alternativas del periodismo multimedia, que reemplazan los cuatro
elementos clásicos, conviene definir las dos formas que integra el periodismo digital propiamente: la
versatilidad y la multiplicidad. Sobre ellas, Casasús dice que son rasgos nuevos que no tienen equivalente
en la prensa tradicional. Sobre la versatilidad, el autor afirma que el periodismo de hoy trasciende los
objetivos del oficio, pues los usos de la información tienen más posibilidades en el hacer y en su impacto.
Tal es el caso, por ejemplo, del periodismo de servicios, que es aquel que impacta personalmente a los
lectores y los moviliza frente a un problema. Finalmente, Casasús se refiere a la multiplicidad, que
guarda relación, precisamente, con el carácter multimedial de este nuevo periodismo. Es decir, se trata
de un oficio que, como nunca, permite integrar todos los formatos de información (texto, audio, video,
imagen, gráficos, animaciones) en un único soporte. Este constituye un factor sin antecedentes porque la
convergencia en un mismo soporte implica necesariamente la creación de un nuevo lenguaje.
Periodicidad Continuidad Universalidad Integralidad
• Actualización lenta • Actualización constante • Grado de potencialidad • Ampliación de la
informativa potencialidad informativa
y narrativa
Actualidad Transtemporalidad Accesibilidad Interactividad
• Distancia temporal • Simultaneidad entre la • Audiencias pasivas y • Sistemas bidireccionales
entre el hecho y su ocurrencia del hecho y su receptoras de de comunicación entre
difusión difusión información medios y audiencias
Versatilidad Multiplicidad
• La información
trasciende los
• Multimedialidad, Periodismo
convergencia de
objetivos del
oficio
formatos, nuevo multimedia
lenguaje.
periodístico.
Figura 1. Las seis funciones alternativas del periodismo multimedia
Elaboración propia
Textos del esquema:
Periodicidad
*Actualización lenta
Continuidad
*Actualización constante
Actualidad
*Distancia temporal entre el hecho y su difusión
Transtemporalidad
*Simultaneidad entre la ocurrencia del hecho y su difusión
Universalidad
*Grado de potencialidad informativa
Integralidad
*Ampliación de la potencialidad informativa y narrativa
Accesibilidad
*Audiencias pasivas y receptoras de información
Interactividad
*Sistemas bidireccionales de comunicación entre medios y audiencias
+ Versatilidad + Multiplicidad = Periodismo multimedia
*La información trasciende *Multimedialidad,
los objetivos del oficio convergencia de formatos,
periodístico nuevo lenguaje
Lenguajes y formatos
Por la línea de la multiplicidad expuesta por Casasús (2005) en las seis funciones del periodismo web, el
periodismo multimedia ha integrado de manera paulatina los medios de la prensa tradicional en un solo
formato, lo que constituye un factor diferencial respecto al periodismo tradicional. Según Masip et al
(2009), “prácticamente desde los inicios de la prensa digital, los ciberdiarios juntaron los elementos
propios de la prensa con los componentes característicos del audiovisual”. Primero fue la fotografía,
después las infografías con componentes interactivos y luego el video que, gracias a los avances en la
compresión de datos y al aumento de las velocidades de conexión, ha podido ser difundido ampliamente
sin pérdida de calidad de imagen y sonido.
Como ya se anticipaba, esta convergencia supone el nacimiento de un nuevo lenguaje, basado en otros
códigos, además del tradicional. Por ejemplo, Masip et al (2009) señalan que los diarios electrónicos se
basan en un código lingüístico, sonoro e icónico, además de uno estilístico, de modo que la información
en pantalla tenga una disposición tal que pueda ser leída de manera adecuada. Esto representa un
cambio respecto a la forma como se disponía tradicionalmente la información para su consumo.
Composición de las salas de redacción
Estas nuevas formas de hacer también han impactado la composición de las salas de redacción. De
acuerdo con El Tiempo (2012), a pesar de la enorme audiencia digital, la prensa multimedia es manejada
por grupos pequeños de periodistas. En 2012, el 68% de los punto com estaban conformados por 6 u 8
personas, mientras que en la actualidad cerca del 81% los medios digitales funcionan con 8 periodistas o
menos. Llama la atención, además, que esta plantilla de periodistas destinados a las ediciones web
representan solo entre el 5% y el 10% de la nómina total de cada medio. A ello se suma que las salas de
redacción no solo cuentan con menos periodistas, sino con individuos más versátiles e integrales. Es
decir, una sola persona debe estar en capacidad de producir los contenidos que, tradicionalmente,
requerirían muchas manos y competencias alternas. El carácter de especialización cambia, pues ya no se
habla de periodistas netamente audiovisuales o enfocados en la prensa escrita o en la radio. El periodista
multimedia integra estos saberes y debe estar en condiciones de moverse en campo con menos
herramientas físicas o herramientas que condensan en un solo dispositivo los múltiples recursos que
ofrece la red.
Dueños y modelos de negocio
Sumado al cambio en el número de periodistas en las redacciones, los medios cambiaron sus directivas y
dueños y dejaron de ser un legado familiar. Sus dueños no son las nuevas generaciones de clanes
tradicionales cuya historia había determinado una posición política. Actualmente, son las grandes
empresas quienes rigen los medios de comunicación y se mueven por el incentivo del beneficio
económico y financiero. De esta manera, construyen opinión a partir de intereses corporativos, y usan la
información como insumo y producto.
Esto impacta en la forma como se usa la información y las fuentes que la surten. La información tiende a
estandarizarse, pues los medios dependen cada vez más de comunicados oficiales y boletines emitidos
alrededor del mundo. Por tanto, en palabras de Ramonet, “la función de contrapoder que deberían
ejercer los diarios independientes ha disminuido. El punto de vista particular, el modo de ver específico
de cada redacción se va difuminando poco a poco, se confunde con el resto de los medios y se
normaliza”. De ahí que todavía siga siendo un reto el resolver cómo hacer periodismo independiente de
forma sostenible en un entorno en el que, paradójicamente, hay mayor flujo de contenidos y acceso a la
información. Al respecto, no hay consenso. La mayoría de los medios sigue apelando a la pauta de
grandes grupos económicos o instituciones que, sin embargo, condicionan sus contenidos. Y el
periodismo independiente agoniza por no lograr que sus lectores financien del todo su labor. Los
periodistas afirman que las audiencias no están dispuestas a pagar por mejores contenidos, y las
audiencias, a su vez, consideran que la mayoría de los contenidos actuales no reflejan la calidad
suficiente para pagar por ellos. También se discute por el modelo de pago por parte de las audiencias,
especialmente en países donde pagar por los contenidos resulta un privilegio. ¿Para quién se hace
periodismo entonces?
Papel de las audiencias
Otra de las diferencias sustanciales entre el periodismo tradicional y el multimedia tiene que ver con el
papel activo de las audiencias. El carácter interactivo de estas nuevas formas no solo hace que las
audiencias no sean más receptores pasivos de información, sino que les permite ser, a la vez, fuentes,
co-creadoras, curadoras, editoras y, en fin, asumir muchas otras funciones que tradicionalmente eran
responsabilidad del periodista.
3. Retos del periodismo en la era multimedia
El periodismo en la era multimedia se enfrenta no sólo a nuevas plataformas sino a nuevos desafíos y
lenguajes. La velocidad con que circula la información hace necesaria su depuración y análisis, al mismo
tiempo que se propaga a través de Internet. Tanto medios como periodistas deben enfrentar desafíos de
diferente naturaleza si desean subsistir profesionalmente. Estos son algunos de los principales:
Convergencia intermedial
Actualmente, es posible asistir a la convivencia en un mismo lenguaje de maneras de comunicar que
hasta hace poco parecían incompatibles, como la prensa escrita y la televisión o la radio. Rey (2007)
llama a esta configuración del periodismo “convergencia intermedial”. Las formas de representación de
la realidad están condicionadas por la manera en que se percibe el mundo a través de los medios
digitales, y es precisamente esta convergencia la que ha abierto nuevas posibilidades de informar que
implican, además, la adquisición de nuevas competencias, tanto para medios de comunicación como
para periodistas en particular. Esto supone un reto desde la formación de los profesionales en
periodismo, pues deben adaptarse a los nuevos lenguajes y formatos, y ser lo suficientemente creativos
para entender cómo integrar tales posibilidades de forma orgánica y como una mera yuxtaposición de
formatos clásicos.
Credibilidad
Internet ha acelerado el flujo de información y la inmediatez se convierte en un reto para estos nuevos
periodistas. Los medios de comunicación tradicionales deben ahora competir con editores digitales que
generen credibilidad, que sean éticos y responsables. Debido a que la información circula libre y muy
rápidamente, los medios deberán ampliar su capacidad de discernimiento y análisis para comunicar con
veracidad, precisión y rigor.
Afirma Sánchez (2011) que “Internet es esclavo de la inmediatez”. Cada vez más, los medios sienten la
imperiosa necesidad de publicar una noticia antes que sus competidores. Por tal motivo, los diarios en
Internet se dedican frecuentemente, no sólo a difundir notas prefabricadas por agencias, sino a propagar
videos y audios que se difunden en la red de forma indiscriminada, y cuyas fuentes muchas veces son de
difícil verificación. Es decir, a juzgar por los pocos segundos que transcurren entre el momento en que se
produce una noticia y el momento en que el público la tiene disponible, podría decirse que el periodismo
no está ejerciendo su labor de filtro. Según Sánchez, “el porcentaje de información errónea que llega al
lector aumenta considerablemente”. Por tanto, los medios deben enfrentarse no sólo al reto de
entender la convergencia intermedial para poder comunicar, sino que deberán reducir el riesgo de que
sus receptores consuman información de baja calidad.
Competencias multimediales
Si bien es cierto que los medios de comunicación tienen hoy grandes retos y responsabilidades como
colectivos, los periodistas de manera individual también deben asumir los desafíos que suponen las
plataformas multimedia. Además de adquirir competencias comunicativas multimediales para llamar la
atención de los nativos digitales, deben dar valor propio a su ejercicio periodístico. Tal vez la juventud de
los comunicadores digitales ha hecho que sean percibidos con desconfianza, incluso por la propia
industria para la que trabajan. Según El Tiempo (2012), “La mayoría de los periodistas punto com de los
periódicos de América Latina (87%) tiene entre 20 y 30 años, el 49% de ellos gana menos que los
periodistas de las ediciones de papel y el 43% gana igual”. Esta situación es paradójica, pues al ser el
periodismo digital el de mayor circulación en el mundo y el que exige mayores competencias, la
remuneración para quienes se encargan de hacerlo posible tiende a decrecer.
La relación fuentes-periodista-audiencia
La velocidad con que fluye el contenido sugiere inmediatez de procesamiento y de análisis con el rigor
suficiente para generar credibilidad. Para ello, es importante usar cuidadosamente las fuentes de la
información, pues ellas suelen ser la propia audiencia.
La audiencia en la era digital se torna protagonista de la información. Muestra de ello es que, según un
estudio de la agencia de comunicaciones Oriella PR Networks, se estima que más del 50% de los
periodistas está guiado por las publicaciones que hacen en redes sociales usuarios que ellos consideran
confiables. Según Rosental Alves, citado por Ortiz (2012), “ahora, gran parte del poder de los medios se
mueve desde el individuo, que ya no es sólo un consumidor sino que es un productor de información.
Los periodistas se tienen que adaptar a eso”. Convivir con una audiencia que produce las noticias y que
puede escoger su propio camino para informarse es uno de los retos más importantes. Los nuevos
medios ahora compiten con sus lectores en labores que antes eran exclusivas de los periodistas, como el
análisis y la opinión.
No basta contrastar la información con fuentes confiables, también debe hacerse explícito cuáles son. Un
mayor número de fuentes hace que la información se torne turbia y vaya en relación inversa al rigor.
Según un estudio de la Fundación Telefónica citado por Sánchez (2011), “en la mayoría de los artículos
analizados de Medios Impresos no podían reconocerse las fuentes consultadas para la elaboración de los
mismos, más de un 20%; Si a eso sumamos el porcentaje del 15% de artículos “sin atribución expresa”,
nos encontramos con una extensa laguna de un 35% de imprecisión en cuanto a fuentes se refiere”.
El periodismo en la era multimedia, en su carrera por la inmediatez, deberá estar atento a las múltiples
fuentes que tiene disponibles. Saber usarlas es su responsabilidad. Videos, audios y textos que circulan
libremente por la red han aumentado el espectro informativo y, así, han hecho más complejo el trabajo
del periodista, pues deben saber escoger entre un universo mucho más amplio de datos. Ahora más que
nunca cobra valor la función pública del periodista, que pasa por saber hallar lo relevante para las
audiencias y presentar lecturas profundas y adecuadas de los hechos. No es fácil, pero es un privilegio
todavía no aprovechado. Estos retos, más que obstáculos, son oportunidades de renovar las formas de
contar, de maximizar las competencias de los periodistas, de potenciar su papel en la sociedad y, de
paso, enfrentar el monopolio de la información al que hemos estado acostumbrados por mucho tiempo.
•Integrar orgánicamente •Rigor y precisión en el
los nuevos formatos manejo de fuentes.
•Desarrollar un nuevo •Que la inmediatez no vaya
lenguaje en detrimento de la
calidad.
•Comprender las reglas
del periodismo •Servir de filtro y curador
multimedia de información.
Convergencia
Credibilidad
intermedial
Relación
fuentes- Competencias •Capacidad de producir
periodista- multimediales contenido en distintos
•Competir con calidad formatos.
frente a las audiencias. audiencia •Entender la lógica de
•Contrastar fuentes los nuevos lenguajes.
•Hacer explícitas las •Aprovechar los recursos
fuentes. multimediales durante
la reportería.
Figura 2. Principales retos del periodismo en la era multimedia
Elaboración propia
Textos del esquema:
Convergencia intermedial
Integrar orgánicamente los nuevos formatos
Desarrollar un nuevo lenguaje
Comprender las reglas del periodismo multimedia
Relación Fuentes-periosista-audiencia
Competir con calidad frente a las audiencias
Contrastar fuentes
Hacer explícitas las Fuentes
Credibilidad
Rigor y precisión en el manejo de fuentes
Que la inmediatez o vaya en detrimento de la calidad
Servir de filtro y curador de información
Competencias multimediales
Capacidad de producir contenido en distintos formatos
Entender la lógica de los nuevos lenguajes
Aprovechar los recursos multimediales durante la reportería
Referencias
Casasús, J. M. (2005). Nuevos conceptos teóricos para la investigación en periodismo digital. Las
tecnologías Periodísticas desde el ayer al mañana. Sevilla, España: Sociedad Española de Periodística.
Dinero (2018). La conectividad es necesaria para hacer el mundo más incluyente. Recuperado de
https://www.dinero.com/internacional/articulo/conectividad-es-necesaria-para-hacer-el-mundo-mas-
incluyente/257481
El libro blanco de la prensa (2016). España: Aede.
Lucas, A. (2017) Revolución digital, 'fake news', crisis de ventas... Una reflexión sobre el futuro de la
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https://www.elmundo.es/papel/historias/2017/02/19/58a5a91e468aeb9d608b4579.html
Masip, P.; Micó, J. L.; Meso, K. (2009). Periodismo multimedia en España. Análisis de contenidos
multimedia en la prensa digital. Evolución del periodismo digital en España en el contexto de
convergencia. España: Ministerio de Cultura e Innovación. Recuperado de
http://aeic2012tarragona.org/comunicacions_cd/ok/100.pdf
Ortiz, O. A. (2012). Periodismo digital, la revolución contra el ´monopolio de periodistas´. El Tiempo.
Recuperado de https://www.eltiempo.com/Multimedia/especiales/periodismodigital/ARTICULO-WEB-
NOTA_INTERIOR_MULTIMEDIA-11803687.html
Ramonet, I. (2012). La explosión del periodismo. Paris, Francia: Lemonde Diplomatique.
Rey, G. (2007). La fuga del mundo. Bogotá, Colombia: Debate.
Sánchez, R. (2011). Nuevas fuentes de información y mala praxis periodística. Vivat Academia. 117.
Recuperado de https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=525752959094
Referencia de figuras
DANE (2017). Distribución de la Población Económicamente Activa según nivel educativo logrado. Total
nacional, 2010-2017. [Figura 1]. Recuperada de
https://www.dane.gov.co/files/investigaciones/boletines/especiales/educacion/Bol_edu_2017.pdf