Teología
heliopolitana
La Teología Heliopolitana es una doctrina
religiosa del Antiguo Egipto creada e
impulsada por los sacerdotes de la ciudad
de Heliópolis. El dios creador es Atum, que
es el dios protector de esta ciudad,
Heliópolis, y como dios creador, se hizo a
sí mismo, y de su propia sustancia crea a
otros dioses, Shu (el Aire atmosférico) y
Tefnut (el Vacío).
A partir de la dinastía II (Tinita), se da culto
al Disco Solar, Ra, por lo que los
sacerdotes de Heliópolis vinculan a Atum
con Ra, por lo que según los textos de las
pirámides, Ra es el hijo del Cielo (Nut).
Debido a esto los sacerdotes de Heliópolis
tienen que introducir una segunda pareja,
Geb (la Tierra) y Nut (el Cielo).
Aparece entonces la fusión de Atum-Ra
que ya se contempla en la dinastía III
(Menfita). Se ve representado en
bajorrelieves y escritos como un Halcón o
un Escarabajo. El dios Ra es un dios
victorioso, que vence a las fuerzas del mal
o las tinieblas (Apofis), que es la
representación de la salida del sol al
amanecer.
La fusión de Atum-Ra fue explicada por
los sacerdotes de Heliópolis como una
nueva divinidad en la que Atum cede su
carácter de creador, y Ra su brillo y poder.
Así surge la Enéada Heliopolitana, porque
Geb, además de a Ra, tiene por hijos a:
Osiris: la vegetación y la muerte
Isis: la fertilidad
Seth: el desierto y la fuerza bruta
Neftis: la esterilidad
La Enéada está compuesta por lo tanto
por Atum-Ra, Shu, Tefnut, Geb, Nut y estos
últimos cuatro.
Segunda Enéada
Heliopolitana
Tardíamente aparece una segunda enéada
heliopolitana, formada por los
colaboradores de Osiris, como Horus o
Hathor.
En los templos, al Sol se le representa de
tres formas, todas de forma humana, que
son: Jepri (el amanecer), Ra (el apogeo) y
Atum (el crepúsculo), y se representan
como un niño recién nacido, un hombre
con Pschent y un anciano.
El dios Atum-Ra, según los sacerdotes de
Heliópolis tiene que ir asociado a la diosa
Maat (la Verdad, Justicia y Armonía
cósmica), ya que ellos pensaban que
estaban unidos en la divinidad, y que el
dios es el que crea con la palabra y que
ayudaba en la administración (visir o
virrey) a los que se les considera como
"sacerdotes de Maat".
Esto tuvo una gran trascendencia en la
religión y en la política, porque va a
contribuir a la unificación política y
territorial. Esa unificación se plasmará en
que los demás sistemas religiosos se
supeditarán al de Heliópolis, uniendo a sus
dioses locales con Ra, como Horus-Ra en
Edfu o Hathor-Ra en Dendera. Sobek
también aparece unido a Ra. En Tebas, en
el Imperio Medio, se va a cambiar a Atum-
Ra por Amon-Ra, y su culto se impondrá
en todo el Imperio.
Cosmogonía de la teología
heliopolitana
La cosmogonía heliopolitana comparte
muchos de los rasgos comunes de todas
las teologías egipcias. Como en todas las
otras, el dios creador aparece sobre la
colina primigenia surgida de las aguas, y
como en la teología hermopolitana (de la
ciudad de Hermópolis), el huevo del que
nace fue incubado por cuatro parejas de
dioses. En esta ocasión, las parejas que
incubaron el huevo fueron las formadas
por Nun y Naunet (los dioses
representantes de las aguas inferiores y el
cielo inferior, respectivamente), Kuk y
Kauket (la oscuridad y las tinieblas), Huh y
Hauhet (literalmente "el ilimitado y la
ilimitada), y Amón y Amaunet (el dios
principal de Tebas y su consorte).
Véase también
Enéada
Datos: Q9085955
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Última edición hace 1 mes por Aosb…
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