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Pensión alimenticia de niños, niñas y adolescentes en

República Dominicana
Por: Licda. Alexandra M. Marine Ballast

Este ensayo se enfoca en el concepto de pensión alimenticia, su uso, alcance,


procedimiento y obligaciones que se generan en función de las personas menores
de edad, con especial atención en que pensión alimenticia no es meramente
alimentos o comida, como se entiende normalmente, sino que va más allá.
Marco legal
La Constitución dominicana refiere en su artículo 55 que
[…] la familia es el fundamento de la sociedad y el espacio básico
para el desarrollo integral de las personas. Se constituye por
vínculos naturales o jurídicos, por la decisión libre de un hombre y
una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de
conformarla.1
En ese mismo sentido, el artículo 203 del Código Civil indica que los esposos
contraen, por el solo hecho del matrimonio, la obligación común de alimentar y
educar los hijos”,2 mientras que el código de NNA, establece en su principio VIII,
que
[…] la familia es responsable, en primer término, de asegurar a los
menores el ejercicio y disfrute pleno y efectivo de sus derechos
fundamentales. El padre y la madre tienen responsabilidades y
obligaciones comunes e iguales en lo que respecta al cuidado,
desarrollo, educación y protección integral de sus hijos e hijas.3
De igual forma, la alimentación es un derecho constitucional de carácter
obligatorio, configurado en el artículo 54 de la Carta Magna:
El Estado promoverá la investigación y la transferencia de tecnología
para la producción de alimentos y materias primas de origen
agropecuario, con el propósito de incrementar la productividad y
garantizar la seguridad alimentaria.
El Código del Menor define de manera más acabada ‒y orientado hacia los
menores de edad‒ lo que se entiende por alimento. Su artículo 170 reza:
Se entiende por alimentos los cuidados, servicios y productos
encaminados a la satisfacción de las necesidades básicas de niño,
niña o adolescente, indispensables para su sustento y desarrollo:
alimentación, habitación, vestido, asistencia, atención médica,

1 Constitución dominicana de 2010.


2 Código Civil dominicano.
3 Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes (Ley 136-03)

(Código del menor) Santo Domingo: Colección Códigos de la República Dominicana, Edición de Audiencias, pp. 106-118.

1
medicinas, recreación, formación integral, educación académica.
Estas obligaciones son de orden público.4
Esta definición es aceptada nacional e internacionalmente. La Convención sobre
los derechos del niño, establece:
Todo niño tiene derecho a beneficiarse de un nivel de vida adecuado
para su desarrollo y es responsabilidad primordial de padres y
madres proporcionárselo. Es obligación del Estado adaptar medidas
apropiadas para que dicha responsabilidad pueda ser asumida y que
lo sea de hecho, si es necesario, mediante el pago de la pensión
alimenticia;5 así también lo establecen otros convenios en los que el
Estado dominicano es signatario.6
Pensión alimenticia. Conceptualización
La pensión alimenticia es la obligación natural, moral y legal que tienen los padres
de alimentar a sus hijos, desde la perspectiva de que el término “alimento” incluye
todo lo que es necesario para la subsistencia. Tales obligaciones y derechos son
compartidas de igual forma7 y varían en función de quien ostente la guarda en
casos de divorcio o separación; son a su vez, de orden público: incumbe al Estado
y a la sociedad misma, velar por el cumplimiento de las mismas.
Establecer una pensión alimenticia dentro de la legislación dominicana conlleva
una valoración de las necesidades del menor que permita identificar las
posibilidades de los responsables para cumplir con ella. En ese sentido, el Código
Civil es claro al establecer que “los alimentos no se acuerdan sino en proporción a
la necesidad del que los reclama, y a la fortuna del que debe suministrarlos”.8 En
este sentido, la pensión alimenticia no busca más que asegurar que el menor de
edad reciba los recursos económicos necesarios para su sustento y el modo de
vida acorde a su realidad social y económica.
¿Quién tiene derecho a demandar?
La ley establece que la madre, el padre o persona responsable que detente la
guarda9 y cuidado del menor de edad tiene derecho a demandar en pensión
alimenticia. Queda establecido que el hecho de ostentar la guarda no libera al otro
padre del cumplimiento de su obligación.

4 Ibíd., 170
5 Convención sobre los Derechos del Niño, del 20 de noviembre de 1989, 27.
6 Constitución dominicana de 2010, 26.
7 Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes (Ley 136-03)

(Código del menor), 171.


8 Código Civil dominicano, 208
9 La guarda es la situación de carácter físico o moral en que se encuentra un niño, niña o adolescente bajo la

responsabilidad de uno de sus padres, ascendientes o una tercera persona, sea ésta una persona física o moral, por
medio de una decisión judicial, como consecuencia de un divorcio, separación judicial o de hecho, declaración de
ausencia, acción u omisión que vulnere la seguridad e integridad, irresponsabilidad, abandono, abuso o por cualquier
otro motivo (Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes (Ley
136-03) (Código del menor, 82).

2
Las madres adolescentes y emancipadas civilmente también pueden ejercer este
derecho, 10 al igual que las mujeres embarazadas. A todas les asiste el derecho a
demandar en pensión alimenticia, atendiendo al principio del interés superior del
niño.
Es oportuno enfatizar que la pensión alimenticia persigue el bien del menor y que
todo uso contrario a lo establecido por un tribunal o de mutuo acuerdo entre las
partes desvirtúa el sentido del interes superior del niño. Por lo tanto, la demanda
en pensión debe hacerse en virtud de las necesidades reales del menor de edad,
no en las condiciones del demandante o en razón del monto que se pueda recibir
del demandado. Quien ostente la guarda del menor es beneficiario indirecto de la
pensión asignada, ya que existe un lazo indisoluble al respecto, que cruza la
barrera del razonamiento y se queda en lo cultural.
En el mismo tenor abrimos un paréntesis para saciar una de las curiosidades o
cuestionamientos comunes que hacen las mujeres y es el de que si pueden
demandar en pensión alimenticia, en los casos en que se separan del esposo.
En ese punto le diremos que existen en la legislación dominicana, establecida en
Ley No. 1306-Bis (Ley sobre el Divorcio) donde se contempla la “pensión Ad-
Litem”11 a favor de la mujer casada, en proceso de divorcio. Y casi siempre el
criterio de los jueces de familia es oportuno, pues el monto lo establecen de
acuerdo a las circunstancias económicas del demandado y se destina a la mujer
mientras dure el proceso de divorcio. Pensión que deber pagarse mientras se
sustancia el pleito y cuyas cuotas tiene por objeto asegurar la subsistencia del
acreedor durante el litigio o sufragar los gastos que ocasiona el procedimiento.
Quedando establecido cuando es que se puede demandar en pensión alimenticia
la mujer.12
¿Dónde se inicia esta demanda y cuál es el procedimiento o pasos a seguir?
El procedimiento para la demanda por pensión alimenticia se inicia con la
introducción de la querella ante el Ministerio Público del juzgado de paz del lugar
donde resida el menor. La persona demandante debe agotar varias fases, entre
ellas la de aportar los documentos requeridos donde se demuestre la vinculación o
filiación con el menor de edad. Ya introducida la querella, el representante del
Ministerio Público citará al demandado para una vista de conciliación: ambas
partes establecerán ‒si así lo consideran‒ el monto de la pensión, lugar y forma de
cumplimiento, quién la recibirá y otros aspectos que se estimen necesarios.13
Si en esta etapa se llega a un acuerdo amigable, este se levanta en acta ante el
Ministerio Público, quien debe solicitar ‒con el depósito del acuerdo‒ su
homologación por el juzgado de paz competente. Esta medida dotará al pacto del
carácter de una orden judicial y podrá entonces recibir el tratamiento que
establece la ley para su cumplimiento. De no homologarse, queda sujeto a las

10 Ibíd., 172
11 Ad litem: locución del latín jurídico que significa en vista de un litigio. Capitant, H. (1977). Vocabulario jurídico. Buenos
Aires: De Palma, p. 28.
12 Ley No. 1306-bis del 21 de mayo de 1937, Gaceta Oficial No. 5031.
13 Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes (Ley 136-03)

(Código del menor), 174 y 175.

3
partes el cumplimiento o no de lo acordado, lo que significa reiniciar el proceso en
caso de no cumplirse.
Si no se logra acuerdo alguno entre las partes o el demandado no comparece a la
vista de conciliación, se abre la fase de investigación donde se solicita la
intervención del trabajador social ‒suministrado por el Consejo Nacional para la
Niñez y la Adolescencia (CONANI). Finalizado este proceso, el Ministerio Público
apodera al tribunal y solicita la fijación de audiencia.14
¿Cuál es el tribunal competente para conocer de la pensión alimenticia?
El juzgado de paz del municipio o lugar de residencia del menor de edad es
competente para conocer de las demandas por pensión alimenticia. La demanda
incoada podrá ser presentada tanto por escrito como verbal ante el o la secretaria
del tribunal, quien redactará un acta de declaración de la parte interesada que
será firmada por el o la declarante.15
En la práctica, el Ministerio Público solicita las informaciones de lugar (los
nombres correctos de las partes ‒copia de cédulas o documentos de identidad‒,
monto que solicita como pensión alimenticia ‒formulario de gastos del menor‒,
actas de nacimiento ‒expedida por una oficialía del Estado Civil‒, certificación de
nacimiento o certificación por el alcaide del lugar donde nació ‒expedida por el
centro médico donde nació, o por el alcaide en caso de que el menor de edad
objeto de la demanda hubiese nacido en algún lugar asistido por una comadrona u
otra persona‒ y documentos que pueda servir como prueba de que la parte
demanda posee arraigos económicos que pueden solventar el monto solicitado ‒
certificación de ingresos, declaración de impuestos, etc.‒). Si los documentos
deben ser suministrados por alguna institución, sea pública o privada, el juez
podrá solicitar a la autoridad correspondiente la expedición del documento de
manera gratuita y que sea remitida al tribunal como parte del expediente.16
Durante la audiencia pueden surgir incidentes o situaciones creadas por la parte
demandante para retrasar el proceso. Una de ellas es, por ejemplo, cuestionar la
paternidad para distraer o evadir su responsabilidad. En este caso, el tribunal
puede ordenar la investigación de la paternidad. En ese sentido, el Código del
Menor establece que “una posesión de estado bien notoria, cualquier hecho
incontestable, concluyente o razonable relativo a la paternidad que se investigue,
podría servir de prueba.”17
En su artículo 312, Código Civil establece que la paternidad puede ser presumida,
al considerar hijo o hija
… concebido durante el matrimonio, se reputa hijo del marido. Sin
embargo, este podrá desconocerle si prueba que el tiempo
transcurrido desde los trescientos hasta los ciento ochenta días

14 Ley No. 52-07, del 23 de abril de 2007, que modifica los artículos 174, 176, 178, 181, 187, 192, 194, 195, 197 y 198 de
la Ley No. 136-03, del 7 de agosto del 2003, Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de
Niños, Niñas y Adolescentes, 176
15 Ibíd., 176, párrafo
16 Ibíd., 177, párrafo II.
17 Ibíd. 178, párrafo.

4
anteriores al nacimiento de este niño, estaba por ausencia o por
defecto de cualquiera otro accidente en la imposibilidad física de
cohabitar con su mujer.
En este sentido, el artículo 314 abunda un poco más:
El hijo nacido antes de los ciento ochenta días posteriores al
matrimonio, no podrá ser rechazado por el marido en los casos
siguientes: Primero: Si hubiese tenido conocimiento del embarazo de
la mujer antes del matrimonio. Segundo: Si hubiese asistido a la
formalización del acta de nacimiento o si la hubiese firmado, o ésta
contuviere la declaración de no haberlo hecho por no saber firmar.
Tercero: Si el hijo no ha sido declarado viable.18
Al respecto, los hijos nacidos tanto dentro del matrimonio o de unión libre son hijos
del hombre por el solo hecho de este reconocerlo e inscribir su nacimiento por
ante la oficialía del Estado Civil correspondiente. Solo basta su declaración.
En el desarrollo de la audiencia, es de uso común que el juez pregunte al
demandado que si reconoce que el menor de edad es su hijo. Si la respuesta es
afirmativa, el juez ordena que se haga constar en el acta de audiencia su
aceptación de la paternidad. En caso contrario, el juez puede ordenar una prueba
de ADN ‒cuyo costo y ejecución quedan a cargo del demandado‒ intimando o
solicitando al Ministerio Público hacer cumplir esa ordenanza junto con la pensión
alimenticia provisional.
En caso de que se demuestre no ser el padre biológico del menor, las pensiones
dadas y los gastos en que haya incurrido en beneficio del menor no son
reembolsables ni representan una posibilidad de contrademanda hacia la madre.
La investigación de la paternidad no detiene ni suspende la ejecución de la
sentencia que haya establecido obligación alimentaria. El legislador estableció en
el Código del Menor, la pensión alimenticia provisional: a solicitud de parte
(demandante o Ministerio Público) el juez puede ordenar que se otorgue pensión
alimentaria provisional desde el momento de la admisión de la demanda, siempre
que se trate de hijos nacidos dentro del matrimonio o cuya paternidad haya sido
aceptada por el padre, si con dicha demanda aparece prueba sumaria de la
capacidad económica del demandado y de la existencia de la obligación
alimentaria.19
Una vez pronunciada20 la sentencia de pensión alimenticia y entregada a la
demandante, esta debe notificarla al demandado para que tenga conocimiento de
manera regular de su obligación. En tal sentido, el legislador ‒al momento de
dictar la Ley No. 136-03‒, establece los mecanismos necesarios para que se
obligue al padre o madre a quien se le impuso la pensión, al cumplimiento de la

18 Código Civil dominicano, 312, 314.


19 Ibíd., 181
20 El juez puede dar in voce (de viva voz) o en caso de reservarse el fallo, debe entregar posteriormente la sentencia

íntegra seis días después de la audiencia, dando los motivos por los cuales establece el monto a pagar.

5
misma, aun sin su consentimiento o aceptación, siempre bajo el interés superior
del menor.21
Uno de dichos mecanismos es notificar toda sentencia de este tipo a la Dirección
General de Migración y al Departamento de Impedimentos de Salida de la
Procuraduría General de la República, para que él o la demandado(a) no pueda
ausentarse del país sin otorgar garantía suficiente que respalde el cumplimiento
de la obligación.22 Tal garantía consiste en el pago por adelantado, como mínimo,
del equivalente a un año de pensión y la suscripción de una fianza de garantía del
crédito en favor del alimentado o su representante, con una compañía de seguro
que, a criterio de la parte demandante, sea de reconocida solvencia económica en
el país.23
Cabe señalar que existen unas penalidades por el incumplimiento de la sentencia,
los cuales van desde el pronunciamiento de un auto ejecutorio sobre minutas, no
obstante cualquier recurso (apelación), así como el secuestro o embargo de
bienes muebles o inmuebles del deudor (demandado) en la cantidad que sea
necesaria para satisfacer el pago de la deuda, con privilegio sobre los demás
acreedores (es de orden prioritario) y su venta o remate dentro del plazo que
establezca el juez, bajo la aplicación de lo que establece el Código de
Procedimiento Civil ordinario y sus modificaciones.24
De igual forma, la ley prevé que la sentencia sea notificada al empleador del
demandado, si fuere asalariado. El demandante o el Ministerio Público de Niños,
Niñas y Adolescentes notificará, por acto de alguacil, la sentencia al empleador,
para que descuente el importe de la obligación alimentaria sin que dicha cantidad
exceda mensualmente del cincuenta (50 %) del salario y sus prestaciones
laborales luego de las deducciones de ley.25 El empleador se convierte en garante
del cumplimiento de la sentencia, si el demandado se niega a pagar, y en
responsable solidario de las cantidades que no descuente.26
Las condiciones socio-económicas de una gran parte de la población dominicana
no permiten, en algunos casos, demostrar la solvencia del demandado. Para estas
situaciones, el juez puede hacer una estimación de acuerdo a la posición social y
económica de este, pudiendo presumir que devenga al menos el salario mínimo
oficial.27
En el mismo tenor, cuando exista alguna suspensión o pérdida de la autoridad de
uno de los padres, esta condición no lo exime de la obligación alimentaria.28

21 Ibíd. 183
22 Ibíd., 181, párrafo.
23 Ibíd., 182.
24 Código de Procedimiento Civil y sus modificaciones, artículos 48-58.
25 Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes (Ley 136-03)

(Código del menor), artículo 187.


26 Ibíd., 187, párrafo.
27 Ibíd., 189
28 Ibíd., 190

6
Los compromisos económicos ajenos a la pensión adquirida entre los padres o
personas responsables no pueden ser cubiertos con la pensión, aun sean en
beneficio del menor.
El incumplimiento de la pensión alimenticia está penado por la legislación
dominicana con dos años de prisión provisional suspensivos con el cumplimiento
de la sentencia. El pago del 50% de la deuda es suficiente para que le sea
suspendida la penalidad, con previo acuerdo del modo de pago y las garantías de
cumplimiento de la parte restante.29 La reincidencia en el incumplimiento le quita el
privilegio anteriormente expuesto.
Esta es una forma de constreñir al deudor al pago de la prestación debida, ya que
la alimentación de un menor de edad no puede estar sujeta a situaciones o
actitudes negativas por parte del deudor.
Vías o recursos que permite la materia de menores de edad
Las sentencias de niños, niñas y adolescentes en materia de pensión alimenticia ‒
e incluso en la de guarda‒, no son definitivas, pueden ser variadas cuantas veces
así lo consideren necesario, siempre en pro del interés superior del menor de
edad. Por tanto, la parte que no se encuentre conforme con la decisión dada por el
juzgado de paz ‒competente en primer grado para el conocimiento de las
demandas en pensión alimenticia‒, puede recurrir en apelación ante la Sala Penal
del Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes del distrito judicial de la misma
demarcación donde se encuentre el juzgado de paz. En el caso de que no exista
la jurisdicción especial de niños, niñas y adolescentes, le corresponderá a la Sala
Penal del Juzgado de Primera Instancia, actuando en atribuciones de niños, niñas
y adolescentes de la misma demarcación, con plenitud de jurisdicción.
La sentencia en pensión alimenticia es ejecutoria no obstante cualquier recurso,
es decir, el hecho de recurrir no le permite al deudor incumplir con la sentencia
dada en primer grado. Muy por el contrario: el incumplimiento puede ir en
detrimento suyo.
Las sentencias en materia de manutención son ejecutorias a partir de los diez días
de su notificación. Cabe decir que los plazos para las acciones jurídicas en los
casos de niños, niñas y adolescentes son más cortos que los ordinarios o
comunes para los adultos. Incluso, la ejecución de las sentencias está a cargo del
Ministerio Público, sin importar donde residan los padres o partes responsables,
aun sea en el extranjero, ya que la ley faculta que este actor procesal (ministerio
público) pueda realizar las diligencias pertinentes de oficio (por su decisión) o a
solicitud de parte (la parte demandante) ante organismos extranjeros de
protección de niños, niñas y adolescentes, a través del Ministerio de Relaciones
Exteriores, a fin de lograr la ejecución de la sentencia dictada por nuestros
tribunales.30
La jurisdicción especial de niños, niños y adolescentes tiene un vínculo jurídico
con la jurisdicción de familia. En los casos de divorcio de los padres, las

29 Ibíd., 192, 196


30 Ibíd., 195, 198.

7
estipulaciones y convenciones conocidas en dicho proceso son también aceptadas
por la jurisdicción de menores. Con el solo hecho de llevar la sentencia que
pronunció el divorcio por ante el juzgado de paz correspondiente, este puede
ordenar su ejecución de la misma a través del Ministerio Público competente.31
Como las sentencias de menores no son definitivas y pueden ser variadas, de
acuerdo con las necesidades del menor, puede haber aumento en la cuantía de la
pensión, ya que las necesidades de los menores van en crecimiento al igual que
ellos. Se puede también solicitar la disminución de la pensión, siempre y cuando
se pueda demostrar que el status económico del deudor ha variado en detrimento
a sus ingresos, o sus gastos han aumentado; se puede variar el régimen de
guarda y por tanto, el compromiso del pago de pensión puede cambiar de
persona.

Bibliografía
 Capitant H. (1977), Vocabulario Jurídico. Buenos Aires: De palma.
 Código Civil dominicano.
 Código de Procedimiento Civil y sus modificaciones
 Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de
Niños, Niñas y Adolescentes (Ley 136-03) (Código del menor)
 Constitución dominicana de 2010.
 Convención sobre los Derechos del Niño, del 20 noviembre de 1989.
 Ley No. 1306-bis del 21 de mayo de 1937, Gaceta Oficial No. 5031.
 Ley No. 52-07, del 23 de abril de 2007

31 Ibíd. 197