Está en la página 1de 5

UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA

DE MÉXICO
FACULTAD DE ESTUDIOS SUPEIORES
ACATLÁN
SISTEMA DE UNIVERSIDAD ABIERTA

DERECHO ECONÓMICO INTERNACIONAL

Estructura Económica Internacional después de la


Segunda Guerra Mundial

“Plan Marshall y Doctrina del Shock”

Alumno
Erick Alberto Ramírez Mercado

Docente
Estrada Villán Jorge

Estado de México. 2019


PLAN MARSHALL
Dentro del sistema de las Relaciones Internacionales posterior a la Segunda
Guerra Mundial no fue fruto exclusivamente de motivaciones humanitarias o
éticas del todo. Específicamente fue una coyuntura geopolítica y una ruptura
económica y emocional que se fue arrastrando y venía determinada por una
división bipolar del mundo de dos bloques antagónicos, capitaneados por los dos
grandes potencias que emergieron de la ruinas de la guerra:
Estados Unidos de América (EEUU)
La Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS)
Dentro de este concepto de la Guerra Fría, las dos potencias debían evitar que
uno de los bloques pudiera alterar el equilibrio bipolar para lo cual era
fundamental evitar defecciones de países que, por su debilidad económica,
podrían verse tentados a adherirse a la órbita de influencia de Estados Unidos o
la URSS.
Dentro de la historia la guerra había terminado, definitivamente las grandes
potencias no podía llegar a una riña entre ellas porque sabían que podrían llegar
a su propia destrucción; sin embargo los instrumentos más utilizados y
empleados para evitar la deserción, y para fortalecer económica, social y
políticamente a los aliados que más directamente sufrían las presiones de la
potencia enemiga.
Uno de esos instrumentos fue el Plan Marshall (1948-1952), uno de los primeros
antecedentes de los grandes programas de ayuda internacional, a través de los
cual los Estados Unidos suministraron a los aliados europeos unos 14.000
millones de dólares para adquirir equipos y los bienes necesarios para la
recuperación de la industria devastada por la guerra, y de paso favorecer sus
propios intereses comerciales y estratégicos para la contención del comunismo.
Nace así, a partir del discurso del Presidente Truman, en 1949, en su “punto IV”, la invención
del desarrollo y del término “subdesarrollado” y la extensión de sus bondades a “más de la
mitad de la población mundial que vive en condiciones cercanas a la miseria”. (Ayllón, 2007)

Es por eso que de algún modo Europa debía de buscar salir de sus problemas
lo antes posible y comenzó a tomar distintas medidas proteccionistas (en dado
caso la ayuda que llegaba primero hubiese sido la indicada en ese momento),
por otro lado la seguridad fronteriza, las política laborales, medidas sanitarias y
muchas más cosas son ejemplos de lo que Europa vivía en esos años. Sin duda
algo que ayudo bastante al levantamiento Europeo fue el programa de
“Reconstrucción Europea” mejor conocido como Plan Marshall, no solo fue
considerado como un plan humanitario de ayuda sino que efectivamente
respondió a cuatro intereses de suma importancia para los Estados Unidos de
América:
1- Europa habría sido el principal y el mayor mercado de los Estados Unidos,
y si una Europa próspera sufriría una profunda depresión económica que
le costaría mucho más que los 13 000 millones de dólares estipulados por
el Plan Marshall.
La guerra al no ser librada del continente americano y además considerado que
la participación en la Segunda Guerra Mundial de Estados Unido se realizó casi
hasta el final de la misma, este país prácticamente se encontraba en óptimas
condiciones y poco a poco comenzó a encargarse del soporte y ayuda de Europa
pero haciéndolo de manera interesada ya que sabía que no podría distribuir su
excedente a un mercado grande.
2. Sin la ayuda o conciliación del Plan Marshall, Europa Occidental podría
haberse orientado hacia posturas Comunistas (enemigo directo y extremo
bipolar de Guerra Fría en cuestión), por lo que los líderes
estadounidenses veían amenaza a su seguridad.
Estados Unidos no podía correr el riesgo de que los países occidentales por
necesidad tornaran al Comunismo ya que se podían convertir en una amenaza
de mayores proporciones, tal cual pasó por las mentes de Estados Unidos con
respecto a China.
3. Europa Occidental parecía estar dispuesta a dejarse influenciar por la
URSS, potencia que Estados Unidos empezaba a considerar como su
principal enemigo.
4. Alemania occidental, que históricamente había sido el eje industrial del
continente, tenía que convertirse en el freno de la expansión soviética.
Tras esto se puede decir que hubo un crecimiento y adelanto en las economías
de lado de Occidente aunque esto significó una deuda leal, moral y económica
hacia Estados Unidos y una mayor polarización mundial en los bloques.
Esta es una tabla de la distribución de recursos dentro del Plan Marshall:
Doctrina del Shock

Lo que podemos observar es que Estados Unidos ya tenía con claridad una
fuerte presencia leal del lado Occidental. Así mismo entendemos que el
problema que surgió dentro del Plan Marshall no solo fue algo espontaneo, sino
que también fue algo meramente calculado, ya que Estados Unidos era el
principal proveedor de mercancías en Europa en el tiempo de Guerra y a su vez
fue el último participante ser partícipe del combate mundial.
Todo el lado Occidental se encontraba devastado, arruinado, sin esperanzas,
con una calidad de vida nefasta y la sociedad de ese tiempo esperando solo una
oportunidad de seguir viviendo, porque ya no importaba si se era Nazi, Judío,
Islamista, Inglés o Asiático, solo se esperaba vivir el día a día.
Justamente este punto crítico de la sociedad fue la ventana emergente para que
Estados Unidos pudiera implementar todas sus estrategias políticas y
económicas en cualquier territorio que lo necesitara.
Desde otra perspectiva nos permite comprender el proceso histórico de una
nueva clase de dirigentes, los cuales eran conocidos como los
“neoconservadores” y la dicha evolución social de aquellos colocados en primer
lugar en la escala de dichos postulados, así como también sus estrategias de
expansión e implementación en distintas regiones del mundo.
Pero dentro de esta Doctrina y dejando de lado el Plan Marshall, la periodista
Canadiense Naomi Klein postula que estas “traumáticas” experiencias son
catalogadas como “el capitalismo del desastre” una doctrina formada bajo los
presupuestos políticos, económicos y sociales desarrollados por el padre de la
Escuela de Chicago, Milton Friedman, y cuyo principal objetivo es desmantelar
los restos del Estado de Bienestar y promover a nivel global el modelo de
desarrollo neoliberal.
El juicio y perspectiva de la autora, para aquellos seguidores de Friedman, los
cuales eran caracterizados por su carácter neoconservador, las fuerzas
económicas del mercado como de la oferta y la demanda, la inflación y el
desempleo, catástrofes e inclusive guerras, constituyen fuerzas naturales, a las
cuales es necesario borrar todo rastro de intervención estatal que impida la
consecución del libre mercado, digamos en otras palabras “era de
emprendedores”. En este sentido, el “Capitalismo del Desastre” diciendo y
efectuando que detrás de cada desastre o tragedia es posible ver una
oportunidad, la cual es aprovechar el trauma colectivo para promover y aplicar
reformas económicas y sociales de manera radical sustentadas en los principios
del corporativismo:
 Eliminación del Estado
 Libertad de movimientos empresariales
 Gasto social nulo

Por otra, constituye una invitación para observar de manera atenta, abierta y
crítica los efectos de los planes y programas de reconstrucción actualmente en
ejecución en sociedades afectadas por conflictos bélicos o desastres naturales,
como son actualmente los casos de Haití, Chile y China, afectados por sendos
terremotos, o Pakistán, India y Brasil, afectados por sendas inundaciones, entre
otros. En el caso de nuestro país adquiere incluso una relevancia particular
considerando su reconocimiento como laboratorio y “modelo exitoso” de las
propuestas de Friedman, la profundidad con que ellas han sido implementadas
por las élites políticas y económicas, y las transformaciones sociales y culturales
que han generado en la sociedad chilena durante los últimos 30 años.

Bibliografía
Ayllón, B. (2007). La Cooperación Internacional para el Desarrollo: fundamentos y
justificaciones en la perspectiva de la Teoría de las Relaciones Internacionales. México.

Klein, N. (2007). La Doctrina del Shock. El auge del capitalismo del desastre. Canadá.

OCDE. (22 de 01 de 2019). ONU. Obtenido de ONU: http://www.un.org/es/index.html