El Político de Platón: Ciencia y Gobierno
El Político de Platón: Ciencia y Gobierno
BIBLIOTECA FILOSÓFICA.
OBRAS COMPLETAS
nE
D. PATRICIO DE AZCÁRATE
DIÁLOGOS.
EL POLITICO.-TIMEO.-CRITIA3.
MADRID
MEDINA Y N A V A R R O , E D I T O R E S
ARENAL, 16, UBUEUlA
Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872 Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872
[Link]-A. [Link]'IO-A-.
OBRAS COMPLETAS
DE
PLATÓN
PUESTAS Eli LEIÜA USIELLASA POR fPJIlFJ ÍEZ
D. PATRICIO DE AZCARATE
SOCIO CORIIESPONDIENTE DE LA ACADEMIA DE CIENCIAS MORALES Y POLÍTICAS
Y DE LA ACADEMIA DE LA HISTORIA.
TOMO VI.
MADRID
MEDINA Y N A V A R R O , E D I T O R E S
ARENAL, 1 6 , LIBRERÍA
1872
D I Á L O G O S DOGMÁTICOS.
TOMO SEGUNDO.
EL POLÍTICO—TIMEO.—CRITIAS.
Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872 Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872
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y su función se reducen sólo á vi<:jilarlos y mirar por ellos.
neralidad ; se encuentra difícilmente en uno solo; más
Este arte de mirar por ellos es doble, seg-un que es ejer-
difícilmente en muchos. El verdadero gobierno es el de
cido con violencia ó libremente aceptado. Ejercido con
uno solo ó de muclios que posean la ciencia de mandar;
violencia, es el arte del tirano; libremente aceptado, es
y poco importa que los que manden sean ricos ó pobres,
el arte del político y del rey. De donde se sigue que el
que gobiernen en pro ó encentra de la voluntad general,
político es el que gobierna á buenas á los hombres reuni-
con o sin leyes escritas ó no escritas. La ley por la fuerza
dos en sociedad.
de las cosas es siempre imperfecta, puesto que se aplica
El político gobierna á buenas los hombres reunidos en á hombres del todo diferentes y á casos sin cesar va-
sociedad ; ¿pero cómo lo hace? riables. El gobierno de un rey, que prescribiera á cada in-
No lo hace fabricando como los artesanos instrumentos dividuo lo que le conviniera, seria muy .superior al que
para producir, ó vasos para conservar, ó asientos para gobierna conforme á leyes generales. ¿Y por qué el legis-
descansar, ó carruajes para trasportar, ó adornos para lador no ha de mudar las leyes para hacerlas mejores,
agradar, etc. Ni como esa clase de servidores, que se lla- aun sin el consentimiento del pueblo, aun contra la vo-
man esclavos, obedeciendo á sus dueños; ni como los mer- luntad del pueblo? ¿Se ha criticado nunca al médico que
caderes, servidores también, cambiando objetos por obje- cura al enfermo contra su voluntad?
tos ó por dinero; ni como los mercenarios, trabajando por Repito, el verdadero gobierno es el de uno solo ó el de
un salario; ni como los magistrados, redactando senten- muchos; pero mejor el de uno solo, que gobierna, no se-
cias; ni como los adivinos, anunciando á los hombres la gún la voluntad general, no según las lej^es, sino según
voluntad de los dioses; ni como los sacerdotes, ofreciendo la ciencia. Los demás gobiernos no son otra cosa que imi-
nuestros dones á la divinidad y reclamando sus favores; taciones de éste, más ó menos imperfectas.
ni tampoco, para agotar la lista de los servidores de todas
Leyes más ó menos conformes á la ciencia de mandar;
clases, tratando en los asuntos públicos ala manera de ese
uno solo, un pequeño número, ó la multitud encargados
grupo compuesto de mil especies diversas, nemejantes los
de la aplicación y de la ejecución de estas leyes; hé aquí
unos á leones y á centauros, los otros á sátiros y á ani -
lo que constituye esencialmente estos gobiernos. Y como
males débiles y astutos, y que por otra parte mudan sin
en cada uno de ellos las leyes pueden ser fielmente ob-
cesar entre si de formas y de cualidades.
servadas ó indignamente infringidas, es preciso distin-
Hálugar, en efecto, á distinguir el gobierno de uno guir en el gobierno de uno solo el reinado y la tiranía;
solo, el del pequeño número y el de la multitud, como en el gobierno de un pequeño número, la aristocracia y la
igualmente en el primero el tirano y el rey, en el segundo oligarquía; y en el gobierno de la multitud ó democrá-
la oligarquía y la aristocracia. Ninguno de estos gobier- tico, dos formas análogas.
nos es el verdadero gobierno.
Notad que de estas tres especies de gobiernos, el mismo
En efecto, como ya se ha dicho, el verdadero gobierno
es á la vez el mejor y el peor. ¿Hay un gobierno mejor
supone una ciencia, á saber, la ciencia de mandar á los
que la monarquía sometida á leyes sabias, es decir, que
hombres. Esta ciencia, la más difícil de todas, necesa-
la institución real? ¿Hay un gobierno peor que la monar-
riamente está lejos del alcance de la multitud y de la ge- quía sin leyes, es decir, que la tiranía? El gobierno del
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pequeño número, término medio entre los otros, no puede tado, un verdadero tejido regio. Por lo pronto, se desem-
ser ni muy bueno cuando es bueno, ni muy malo cuando baraza de los que no pueden contraer costumbres buenas
es malo. En cuanto al de la umlcitud, como en él la au- ni adquirir hábitos virtuosos, condenándolos á muerte, al
toridad [Link]á desparramada entre tantas manos, es la destierro, á penas infamantes; y reduce á la condición de
debilidad misma, es la misma incapacidad. De aquí nace esclavos á los que se arrastran en la extrema ignorancia y
que si los demás gobiernos obedecen á las leyes, entíju- abyección. Con todos los demás forma una maravillosa
ees éste es el peor; asi como es el mejor, si las violan. mezcla. Une, mediante un lazo divino y mediante lazos
Ahora bien, ninguno de cuantos toman parte en estos humanos, la fuerza, que hay necesidad de contener, á la
gobiernos imperfectos es un verdadero político. Son fac- moderación; y la moderación, que necesita ser excitada,
ciosos, revestidos de vanas apariencias ; son imitadores á la fuerza. El lazo divino es la opinión verdadera y fun-
mágicos y sofistas por excelencia. dada en razón acerca de lo bello, de lo justo y del bien:
El verdadero político es el que está á la cabeza de un lo cual, produciendo un efecto contrario, dulcifica las
gobierno perfecto, del gobierno de la ciencia. almas fuertes y da energía á las almas moderadas. Los
No hay que confundirle con el orador, ni con el gene- lazos humanos son la unión de los sexos y el matrimonio.
ral, ni con el magistrado, por más que la retórica, el arte Si el matrimonio une caracteres semejantes, ligando ca-
militar y la jurisprudencia tengan estrechas relaciones racteres moderados á caracteres moderados, fuertes á
con la política. fuertes, resultará un doble exceso, el de la fuerza, es de-
Por cima de la retórica hay una ciencia maestra, que cir , la violencia; el de la moderación, es decir, la debi-
decide si debe emplearse la fuerza ó la persuasión, ó si es lidad; un doble peligro para el Estado. Pero la ciencia
preciso abstenerse de ambas. Esta es la ciencia del ver- del verdadero político, cruzando. por el contrario, los
dadero político, que, sin ser orador, manda a l a retórica y caracteres, casando la fuerza con la moderación, da á los
se sirve de los oradores. Estados jefes excelentes y excelentes ciudadanos.
Por cima del arte militar hay una ciencia maestra que
Tal es la ciencia del verdadero político, tal es la ver-
discierne si es preciso hacer la guerra ó llevar á cabo una
dadera política.
alianza. Esta es la ciencia del verdadero político, que, sin
Este resumen, fiel si sólo se atiende al fondo, tiene el
ser general, manda al arte militar y se sirve de los ge-
inevitable defecto de despreciar los detalles, que consti-
nerales.
tuyen la variedad y una parte del interés de este diálogo.
Por cima déla jurisprudencia hay una ciencia maestra
Platón ha derramado en él picantes alusiones al gobierno
que prescribe lo que conviene y lo que no conviene. Esta
de su país, y bajo el trasparenté emblema del médico y
es la ciencia del verdadero político, que, sin ser magis-
del piloto se descubre una delicada crítica y una mordaz
trado, manda á la jurisprudencia y se sirve de los ma-
ironía. Y sin embargo, á pesar de su imperfección, el
gistrados.
análisis que precede deja ver desde luego el doble carác-
Esta ciencia del verdadero político, semejante al arte
ter , el doble objeto del Político.
del tejedor, reuniendo las cosas que convienen y de.s-
echando las que no convienen, forma, en interés del Es- El método y la doctrina marchan á la par, en buen
acuerdo. lo cual es uno de los rasgos del genio de Platón.
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El método del Político es el método del Sofista, aun-
cía de los contrarios? Y si la teoría de las diversas formas
que con menos rig-or y aridez. Platón, al emplearle por
de gobierno no es idéntica, ¿no son tratadas con la misma
seg-unda vez. podia disimularle má;s, y parecía invitarle
severidad la tiranía y la democracia? En fin, ¿cuál es el
á ello el título mismo del diálogo, puesto que el político
objeto de las Leyes, sino trazar la imagen del gobierno
es un personaje menos abstracto y sutil que el sofista.
mejor después del perfecto, es decir, el que más se le
Pero no por ser de menos valor quiso darle menos impor-
parezca? En vista de estos rasgos y de muchos otros, ¿no
tancia. Y para que el lector en este punto no se engañe,
es fácil reconocer el mismo pensamiento en camino de
hay un pasaje en que, poniendo esta pregunta en boca
formación y de desenvolvimiento?
del extranjero: «¿Estas indagaciones sobre el político
tienen por objeto enseñarnos qué es la política, ó el ha- El Politico contiene el germen que se ha de desarrollar
cernos más hábiles dialécticos respecto de todas las mate-
en la República y en las Leyes; y esto es lo que consti-
rias? » pone luego en la del joven Sócrates la respuesta
tuye su principal interés.
siguiente: «Evidentemente el hacernos más hábiles dia-
lécticos en todas las materias.»
La doctrina es ya la verdadera y definitiva doctrina
política de Platón, la misma de la, RepúhUca y d é l a s
Leyen. Por lo pronto, contiene la distinción capital que
ha dado lugar á estos dos diálogos: de un lado, un go-
bierno perfecto, que es el d é l a ciencia; y de otro, una
serie de gobiernos más ó menos imperfectos, según que
se aproximan ó se alejan más del primero. En seguida
traza el gobierno de la ciencia, que en los términos en
que lo presenta en el Polifico, es, aunque en limitadas
proporciones, el original del cual el gobierno de la Repú-
blica no es sino una copia, si bien agrandada y desen-
vuelta. En la Repúilica ¿no está el mando en manos de
un pequeño número de sabios, formados muy de ante-
mano en el arte difícil de la dialéctica; conducidos por
grados de las ciencias abstractas, la geo metría, la astro-
nomía, la música, á la ciencia ideal de lo bello, del ser,
del bien; encargados de hacer que las cosas, los sucesos,
las costumbres, las almas y los hombres sean á semejanza
de los modelos divinos que ellos contemplan? Los magis-
trados ;.no presiden á la unión de los sexos, atentos á en-
grandecer los caracteres y á suavizarlos mediante la mez-
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Tiínn('iifi.
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Como son jóvenes, pueden soportar fácilmente toda es- Díme, pues; ;,lñ incluiremos también en el número de los
pecie de trabajo, con tal que de tiempo en tiempo se les sabios ó nó?
deje descansar. SÓCRATES EL JOVEN.
SÓCRATES. Le incluiremos.
Por otra parte, [ oh, extranjero! parece que hay entre EXTRANJEEtO.
ellos y yo una especie de parentesco. Respecto del uno, Necesitamos dividir las ciencias, como lo hicimos
ya me decis que se parece á mí por los rasgos del sem- cuando examinamos el primer punto.
blante ; en cuanto al otro, la identidad de nombre crea SÓCRATES EL JOVEN.
entre nosotros como un vínculo de familia. Si somos pa- Quizá.
rientes, ellos y yo debe nos desear estrechar nuestras rela- EXTRANJERO.
ciones, conversando juntos. Con respecto á Teetetes, he Pero, Sócrates, no es preciso el mismo sistema de di-
tenido ayer con él una larga conversación, y vengo, des- visión.
pués de escucharle, á responderte (1); pero Sócrates no nos SÓCRATES EL JOVEN.
ha dicho aún nada ni al uno, ni al otro. Sin embargo, es No, ciertamente.
preciso que le examinemos también. Otra vez será á mí; EXTRANJERO.
hoy que sea á tí á quien responda. Debe seguirse otro.
EXTRA\JEI10. SÓCRATES EL JOVEN.
Así es. Y bien, Sócrates, ¿te haces cargo de lo que dice Así me parece.
Sócrates? EXTRANJERO.
SÓCRATES EL JÓVEfi. ¿Cómo encontraremos el camino que conduce á la
Sí. * ciencia política? Necesitamos, en efecto. encontrlHo; y
EXTRANJERO. después de separarle de los otros, es preciso caracteri-
¿Estás conforme con lo que ha dicho? zarle mediante una sola y única idea, y luego , marcando
SÓCRATES EL JOVEN. los otros senderos que se alejan de ésta por seguir otra
Perfectamente. idea, también única, inclinar nuestro espíritu á que con-
EXTRANJERO. ciba todas las ciencias como formando dos especies.
Por tu parte no parece que haya obstáculo, y conven- SÓCRATES EL JOVEN.
dría menos aún que le hubiera por la mia. Después del Eso, extranjero, te toca á tí y no á mí.
sofista, á mi juicio, debe tratarse del hombre político. EXTRANJERO.
También será preciso que te toque á tí cuando lo vea-
mos claro.
(1)- Conforme al testimonio del mismo Platón, el diálogo ti- S(')CRATES EL JOVEN.
tulado Tcdeles ha. \)r6ced\do ú. Sofista, al que ha seguido el Po-
lítico, que debia á su vez ser seguido por el Filósofo. En vista Bien dicho.
de [Link] textos, ¿que significa la conjetura de AUt Véase el EXTRANJERO.
principio del Sofista. • Y bien, ¿la aritmética y algunas otras ciencias del
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¿2
mismo género no son independientes de la acción, y no EXTRANJERO.
se refieren únicamente al conocimiento? Pero el que es capaz de dirigir al rey de un país cual -
SÓCRATES EL JOVEN.
quiera, aun cuando sea un simple particular, ¿no diremos
En efecto. que tiene la ciencia, que deberla poseer el que ejerce el
EXTRANJERO.
mando'!
La arquitectura, por el contrario, y todas las artes ma- SÓCRATES EL JOVEN.
nuales implican una ciencia, que tiene, por decirlo asi, Sí, lo diremos.
su origen en la acción; y producen cosas, que sólo me- EXTRANJERO.
diante ellas existen y que antes no existían. La ciencia de un verdadero rey ¿no es una ciencia real?
SÓCRATES EL JOVEN. SÓCRATES ÉL JOVEN.
Sin duda. Sí.
EXTRANJERO. EXTRANJERO.
Conforme á esto, es preciso dividir todas las ciencias El que la posee, por consig-uiente, jefe ó particular, de-
en dos categ-orías, y denominar las unas prácticas, las berá por completo á esta ciencia el ser llamado con razón
otras exclusivamente especulativas. persona real.
SÓCRATES EL JOVEN. SÓCRATES EL JOVEN.
tes como nombres hemos citado? Pero mejor es que me ¿Pero el estado de una gran casa y el de una pequeña
sigas por este otro lado. ciudad son diferentes respecto al gobierno i'
SÓCRATES EL JOVEN. SÓCRATES EL JOVEN.
Por aquí. Si encontrásemos, un hombre en estado de Por consiguiente, con relación al objeto de nuestro
dar consejos a u n médico que estuviera ejerciendo públi- examen, es evidente que una sola ciencia abraza todas
camente su arte, aunque aquel fuera un simple par- estas cosas; y nos importa poco que se la llame real, po-
ticular, ¿no seria preciso dar á este hombre el mismo lítica ó económica.
nombre que al que él aconseja y tomarlo del mismo SÓCRATES EL JOVEN.
arte? En efecto.
EXTRANJERO.
SÓCRATES EL JOVEN.
Si. También es evidente, que á un rey le sirven poco las
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EXTRANJERO. los productos de los que se los han vendido, los venden
Si dividimos por lo mismo la ciencia especulativa en á su vez.
general en dos partes, llamando á la una ciencia de man- SÓCRATES EL JOVEN.
dato y á la otra ciencia de juicio, nos podremos lisonjear Sí, ciertamente.
de haber hecho la división perfectamente. EXTRANJERO.
SÓCRATES EL JOVEN. Del mismo modo los heraldos, tomando las órdenes de
A mi parecer, sí. un superior y recibiendo el pensamiento de otro, dan en
EXTRANJERO. seg'uida órdenes á los demás á su vez.
Bien; á los que hacen alguna cosa en común, como SÓCRATES EL JOVEN.
cuando discuten, basta que haya acuerdo entre ellos. Perfectamente exacto.
SÓCRATES El. JOVEN. EXTRANJERO.
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EXTRANJEllO. después de esto, dividamos en dos partes este nuevo
Ahora bien, me parece que así sucede. Sigúeme, pues, todo.
y dividámosla juntos. SÓCRATES EL JOVEN.
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demasiado en las palabras, te harás más rico en sabiduría jeto de manera que no deje nada que desear. Es pre-
en tu ancianidad. Por ahora es preciso hacer lo que acon- ciso dar algunos pasos adelante, para encontrar la luz que
sejas. ¿Te parece posible que, después de haber demos- nos falta.
trado que el arte de cuidar rebaños tiene dos partes, SÓCRATES EL JOVEN.
pudiera suceder que lo que antes se buscaba en las dos Pues ¿en qué es, á tu juicio, defectuosa nuestra división?
mitades confundidas, se quisiera buscar ahora en una de EXTRANJERO.
ellas tan solamente!? En esto. Hemos procedido como aquel que, proponién-
SÓCRATES EL 3ÓVEN. dose dividir en dos el género humano, obrase á la manera
Ayudaré á ese fin con todas mis fuerzas. Yo pondría de de las gentes de este país (1), que distinguen los griegos
una parte la educación de los hombres, y de otra la de de todos los demás pueblos como una raza aparte, des-
las bestias. pués de lo que, reuniendo todas las demás naciones, aun-
EXTRANJERO. que son numerosas é infinitas, sin contacto ni relaciones
No es posible dividir con más prontitud y resolución. entre sí, las designan con el solo nombre de bárbaros;
Sin embargo, evitemos caer, si es posible, una segunda imaginándose que porque hacen esta designación, va-
vez en la misma falta. liéndose de un solo término, forman una sola raza. Ó como
SÓCRATES El JOVEN. un hombre, que creyese dividir el número en dos espe-
¿ Qué falta ? cies, poniendo de una parte diez mil, considerándole como
EXTRANJERO.. una especie, y dando á todo lo demás un solo nombre,
No separemos una pequeña parte para oponerla á otras persuadido de que mediante este solo nombre, tiene ya
grandes y numerosas, sin que forme una especie, sino una segunda especie diferente de la anterior, y única tam-
de modo que cada parte constituya al mismo tiempo una bién. ¡Con cuánta más sabiduría y verdad se dividiría
especie. Nada más precioso, en efecto, que distinguir por especies y por mitades, si se dividiese el número en
desde luego de todo lo demás lo que se busca, cuando se par é impar, y la raza humana en varones y hembras; no
hace con acierto. Esto te ha sucedido á tí hace un instan- distingTiiendo los lidios y los frigios ó cualquiera otro
te, cuando creyendo hacer una verdadera división, te has pueblo, ni oponiéndolos á todos los demás, sino cuando
apurado á decidir, al ver que el discurso iba derecho á no hubiese medio de dividir á la vez por especies y por
los hombres Pero, querido mió, no es seguro proceder partes!
por pequeñas porciones; lo mejor es dividir por mitades; SÓCRATES EL JOVEN,
así se encuentran mejor las especies; esto es lo esencial en Perfectamente. Pero eso mismo, ¡oh extranjero I que tú
nuestras indagaciones. llamas parte y especie; ¿cómo reconocer, que no es una
SÓCRATES EL JOVEN. misma cosa, sino dos cosas diferentes?
Extranjero, ¿qué quieres decir con eso? EXTRANJERO.
EXTRANJERO. 1 Excelente hombre I ¿Sabes, que no es fácil lo que
Me explicaré con más claridad por amor á tí, mi que-
rido Sócrates. Al presente es imposible aclarar este ob- (1) Bl Ática.
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ahora me preguntas, Sócrates? Estamos demasiado extra- 32
viados ya del objeto que proseguimos, y quieres que nos SÓCRATES EL JOVEN.
tros hasta el fin ; pero no te imagines, Sócrates, que me Tú crees, á mi parecer, que una vez separada una
has oido explicarme con claridad sobre este punto. parte, todo lo que queda debe formar una sola especie ;
SÓCRATES EL JOVEN.
porque sólo das á este resto un solo nombre, el de bestias.
SÓCRATES EL JOVEN.
I Qué punto?
Así es la verdad.
EXTRANJERO.
[Link].
Que la especie y la parte son cosas muy diferentes.
Pero, ¡oh tú, el más arrojado de los hombres! Has
SÓCRATES El, JOVEN.
obrado como obraría cualquier animal dotado de razón.
;iCómo? La g-ruUa, por ejemplo, baria lo que tú, si distribuyendo
EXTRANJERO.
los nombres según tu procedimiento, designase las gru-
La especie es necesariamente una parte de la cosa, de llas como una especie distinta de todos los demás anima-
que se dice que es una especie; pero no es necesario que les, honrándose á sí misma; y al mismo tiempo, envol-
la parte sea al mismo tiempo una especie. Sabes muy viendo á todos los demás seres en una misma categoría,
bien, Sócrates, que yo procedo por el primer método, inclusos los hombres, confundiese todos bajo el nombre
más bien que por el segundo (1). de bestias. Procuremos en lo sucesivo uo incurrir en se-
SÓCRATES EL JOVEN. mejantes errores.
Lo tendré presente. SÓCRATES EL JÓVEX.
EXTRANJERO. ¿Cómo y
Explícate ahora. EXTRANJERO.
SÓCRATES EL JOVEN'. No dividiendo el género animal todo entero; no sea
¿ Qué quieres que diga? que vayamos á engañarnos.
EXTRANJERO. SÓCRATES EL JOVEN.
De qué punto hemos partido , para venir á extraviar- Pues no lo hagamos así.
nos hasta aquí en esta digresión. Yo creo que ha sido del EXTR.4NJER0.
siguiente. Te habia preguntado cómo convendría dividir Esa es , sin embargo, la falta que hemos cometido.
la educación de los rebaños, y me contestaste, con tu ar- SÓCRATES EL JOVEN.
dor precipitado , que hay dos especies de seres animados: ¿Cómo?
una, que no comprende más que los hombres; y otra, que E.XTRANJER0.
abraza todas las bestias en general. Toda la parte de la ciencia especulativa que se refiere
al mando, ya hemos dicho, que tiene por objeto la edu-
(1) El primer método, esdecir, la división por especies, que
cación de los animales, de los que viven en rebaño. ¿No
son al mismo tiempo partes; el segundo, es decir, la división por
partes , que pueden muy bien no ser especies. es cierto?
Sí. Una cosa que has debido oir muchas veces. Porque si
EXTRANJERO.
bien no sé que hayas concurrido en persona á las opera-
Con esto, pues, ya hemos dividido todo el género ani- ciones de los que domestican los pescados en el Nilo y en
mal, poniendo á un lado los animales salvajes, y á otro los estanques del gran rey, has debido ver por tí mismo
los que se amansan; porque á los que son susceptibles de una cosa parecida en las fuentes.
SÓCRATES EL JOVEN.
este amansamiento se llama animales domesticados y á
He observado, en efecto, lo que pasa en las fuentes, y
los otros salvajes.
SÓCRATES EL JOVEN.
lo demás lo he aprendido oyendo á muchos.
EXTRANJERO.
Bien. Y de las bandadas de patos y de grullas habrás oido
EXTRANJERO.
hablar, aun cuando no hayas recorrido las llanuras de
Pero la ciencia que buscábamos, se ocupaba y ocupa Tesalia; y creerás que existen.
de los animales que se domestican; y donde debe bus- SÓCRATES EL JOVEN.
carse es en los animales que viven en rebaño. Sin duda.
SÓCRATES EL JOVEN. EXTRANJERO.
En efecto. Te he hecho estas preguntas, porque de los animales,
EXTRANJERO. que se reúnen en grupos , los unos viven en el agua y
No hagamos, por tanto, como antes hicimos, una sola otros en tierra firme.
división del todo, y no nos apuremos por llegar luego á SÓCRATES EL JOVEN.
la ciencia política; porque de aquí ha resultado que ahora Así es.
nos sucede lo que dice el proverbio. EXTRANJERO.
SÓCRATES EL JOVEN.
¿No te parece que es preciso dividir en dos, la ciencia
¿Qué? que se refiere á la educación en común, y asignando á
EXTRANJERO.
cada una de estas partes uu objeto particular, llamar
Que por habernos apresurado demasiado al hacer nues- á la una educación de los animales acuáticos, y á la otra
tra división, llegamos más tarde al fin. educación de los animales terrestres?
SÓCRATES EL JOVEN.
SÓCRATES E l JOVEN, jif
Bien merecido ¿o tenemos, extranjero. Sin duda.
EXTRANJERO.
EXTRANJERO.
Sea así. Intentemos ahora dividir la educación, to- No indagaremos á cuál de ditas dos ciencias se refiere
mándola desde su principia* Quizá el discurso, en su des- la ciencia real, porque es una cosa demasiado clara para
envolvimiento , mostrará naturalmente con mayor clari- todo el mundo.
dad lo que deseas saber. Dime... SÓCRATES EL JOVEN.
SÓCRATES EL JOVEN. Ciertamente.
¿Qué?
TOMO VI. 3
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EXTRANJERO.
EXTRANJERO.
Y todo el mundo dividirá igualmente la parte de la A la vez, sí, es imposible, mi maravilloso amigo; pero
educación común, que hemos llamado educación de los uno en pos de otro, no lo es ciertamente.
SÓCRATES EL JÓVE\.
animales terrestres...
SÓCRATES EL JOVEN.
Pues tomo ambos caminos, uno en pos de otro.
EXTRANJERO.
¿Cómo?
EXTRANJERO. Eso es fácil, porque lo que resta por andar es muy
Distinguiendo los que vuelan de los que andan. corto. Al principio, y lo mismo cuando estábamos á me-
SÓCRATES EL JÓVEIS.
dio viaje, tu petición hubiera podido embarazarnos, pero
Nada más cierto. ahora siendo éste tu deseo, nos lanzaremos por el camino
EXTRANJERO.
más largo. Tranquilos y dispuestos como estamos, le re-
¿Y seria posible someter á discusión si la ciencia polí- correremos sin dificultad. Hé aquí cómo es necesario pro-
ceder.
tica se refiere á los animales que andan? ¿No te parece
SÓCRATES EL JOVEN.
que no puede haber hombre, por insensato que sea, que
piense de otra manera? Ya escucho.
EXTRANJERO.
SÓCRATES EL JOVEN.
Sin duda. Todos los animales que andan, entre los cuales están
EXTRANJERO.
los domesticados y que viven en grey, se dividen natu-
Pero es preciso dividir, como si se tratara del nú- ralmente en dos especies.
mero (1), la educación de los animales que andan, y se- SÓCRATES EL JOVEN.
ñalar sus dos partes. ¿Cuáles?
SÓCRATES EL JOVEN. EXTRANJERO.
Evidentemente. Los unos tienen cuernos; los otros no los tienen.
EXTRANJERO. SÓCRATES EL JOVEN.
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animales que viven en grupos y que tienen cuernos, y la que engendra en común con otras, ó de una especie que
otra á la especie que no los tiene. no se mezcla con las demás?
SÓCRATES EL JOVEN. SÓCRATES EL JOVEN.
Téngase eso por sentado, y no ea preciso volver á ha - Evidentemente de una especie que no se une con las
blar de ello. otras.
EXTR AMERO. EXTRANJERO.
Ahora bien; es claro que el rey conduce un rebaño des- Ahora bien, es preciso dividir en dos partes esta espe-
provisto de cuernos. cie, como hicimos antes.
SÓCRATES EL .lÓVEN. SÓCRATES EL JOVEN.
¿Cómo no ha de ser eso claro? Es preciso, en efecto.
EXTRANJERO. EXTRANJERO.
Descompongamos esta especie, y hagamos de manera Hé aquí, pues, todos los animales domesticados y que
que le designemos lo que le pertenece. viven en rebaño, á excepción de dos especies (1), comple-
SÓCRATES EL JOVEN. tamente divididos. Porque los perros no deben ser inclui-
Conforme. dos entre los animales que viven en sociedad.
EXTRAÑERO. SÓCRATES EL JOVEN.
¿Quieres que la dividamos según que los animales tie- •No, ciertamente. ¿Pero cómo obtendremos nuestras dos
nen ó nó la pata hendida; ó bien, según que la genera- especies?
ción se verifica entre especies diferentes ó sólo entre los EXTRANJERO.
de la misma especie? ¿Me comprendes? Procediendo, como haríais vosotros; Teetetes y tú,
SÓCRATES EL JOVEN. puesto que os ocupáis de geometría.
¿Cómo? SÓCRATES EL JOVEN.
viven en rebaño, engendran cada uno en su especie y no La naturaleza propia de la especie humana, en lo rela-
se mezclan con las otras. tivo á su marcha, ¿no consiste en ser como la diagonal,
SÓCRATES EL JOVEN. sobre la que puede construirse un cuadrado de dos pies?
Es preciso convenir en ello.
EXTRANJERO. (1) Es decir, de las dos partes en que es preciso dividir la
¿Pero te parece que el político se cuida de una especie especie que no se mezcla.
Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872 Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872
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SÓCRATES EL JOVEN.
de educar ó de conducir los hombres, colocar al político Perfectamente.
y al rey á la cabeza de este arte, confiándole las riendas
EXTRANJERO;
del Estado, como legítimo poseedor de esta ciencia.
Pero ¿estás bien seguro, Sócrates, de que realmente
SÓCRATES EL JOVEN.
hemos hecho lo que acabas de decir?
Excelente discusión, ¡oh extranjero 1 con la que te has
SÓCRATES EL JOVEN.
desquitado respecto á mí como de una deuda, añadiendo
¿Pues qué falta?
una excelente digresión á guisa de intereses.
EXTRANJERO.
EXTRANJERO.
¿Hemos resuelto completamente la cuestión? ¿ó acaso
Pues bien, resumamos nuestro discurso desde el prin-
esta indagación tiene el defecto de que aunque hemos de-
cipio hasta el fin, y demos así la explicación de esta pa-
finido bien el político, no lo hemos hecho de una manera
labra: la ciencia del político.
completa y perfecta?
SÓCRATES EL JOVEN.
SÓCRATES EL JOVEN.
Conforme. ¿Qué quieres decir?
EXTRANJERO.
EXTRANJERO.
En la ciencia especulativa hemos distinguido, por lo Veamos: voy á explicarte con mayor claridad lo que
pronto, la parte que manda, y hemos llamado á una tengo en mi pensamiento.
porción de esta ciencia de mandato directo. El arte de
SÓCRATES EL JOVEN.
educar los animales nos ha parecido que era una especie
Habla.
importante de la ciencia de mandato directo. En el arte de
EXTRANJERO.
educar los animales, hemos considerado el arte de educar
¿No era la política una de estas artes de educar los
los que viven en rebaño; y en éste, el arte de educar los
que andan; y en éste, el arte de educar los animales des- numerosos rebaños que hemos considerado, y no se ocu-
provistos de cuernos. En este último arte es preciso coger paba de una especie particular de rebaños?
SÓCRATES EL JOVEN.
de una sola vez una parte, que es nada menos (1) que
triple, si se la quiere comprender bajo un solo nombre, Sí.
llamándola el arte de conducir las razas que no se mez- EXTRANJERO.
clan (2). Otra división más, y nos encontramos con esta Y por esta razón la hemos definido el arte de educar
parte de la educación de los bípedos, que es el arte de en común, no caballos ú otras bestias, sino hombres.
conducir la especie humana. Esto es precisamente lo que SÓCRATES EL JOVEN.
Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872 Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872
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EXTRANJERO. que decíamos del rey, cuando le proclamábamos pastor y
¿No encontraremos algún personaje, que tomando su alimentador de la grey humana, poniéndole solo y aparte,
nombre de otro arte, pretenda concurrir en alto grado al entre otros mil que aspiran al mismo título.
sostenimiento de la grey? SÓCUATES EL JOVEN.
SÓCRATES EL JOVEN. No, de ninguna manera.
¿Qué es lo que dices? EXTRANJERO.
EXTRANJERO. ¿No eran fundados nuestros temores de hace un ins-
Por ejemplo; los mercaderes, los labradores, los que tante , cuando sospechábamos que, aun cuando encontrá-
suministran al público los comestibles y aun los maestros semos algunos rasgos de carácter real, no por eso conse-
de gimnasia, la clase entera de los médicos; ¿no sabes guiríamos dar una definición completa del político, ínterin
que todos estos son capaces de combatir con los pastores no le separáramos de los que le rodean y que pretenden
de hombres, que hemos llamado políticos, y demostrar concurrir con él á la educación de los hombres, para
que son ellos los que -tienen cuidado de la vida humana, mostrarle solo y en toda su pureza*
y que vigilan no sólo sobre la multitud y la grey sino SÓCRATES EL JOVEN.
vaquero en lo relativo á sus funciones. Él es el que provee Pues bien; evitemos que suceda eso.
al sostenimiento del rebaño y el que le mantiene; es su [Link].
médico; corre con los cruzamientos; y versado en el arte Necesitamos entonces tomar otro punto de partida, y
de partear , vigila los partos y cuida de las crias. Y en seguir un camino diferente.
cuanto á los juegos y á la música al alcance de las crias SÓCRATES EL JOVEN.
está en el arte de ejecutar, ya valiéndose de instrumentos, Introduzcamos aquí una especie de historieta agra-
ya de la boca sola, la música apropiada á su ganado. dable. Tomemos una buena parte de una extensa fá-
Ahora bien, lo mismo puede decirse de otros pastores; ¿no bula , y en seguida, separando siempre, como en las in-
es así? dagaciones precedentes, una parte de otra parte, haga-
SÓCRATES EL JOVEN. mos de manera que encontremos al último el objeto de
Es muy cierto. nuestra indagación. ¿No es así como debemos proceder?
EXTRANJERO. SÓCR.\TES EL JOVEN.
Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872 Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872
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EXTRANJERO. eran hijos de la tierra, y que no nacian los unos de los
Pues bien, escucha atentamente mi fábula, como hacen otros?
los niños. Así como así, no estás muy distante de la in- SÓCIl.\TES EL JOVEN.
fancia. Sí, esa es también una de nuestras antiguas tradi-
SÓCRATES EL JÓVEIS. ciones.
Habla. EXTRANJERO.
EXTRANJERO. Todos estos prodigios se refieren á un mismo orden de
Una de las antiguas tradiciones, que se recuerda aún y cosas, y con ellos otros mil aún más maravillosos; pero
se recordará por mucho tiempo, es la del prodigio, que el largo trascurso del tiempo ha hecho olvidar los unos,
apareció en la querella de Atreo y Tieste. Tú lo has oído y ha desprendido del conjunto otros, que dan lugar en
referir, y recordarás lo que se dice que sucedió entonces. adelante á otras tantas historias separadas. En cuanto al
SÓCRATES EL JOVEN. orden de cosas, que es la causa común de todos estos fe-
Es quizá la maravilla de la oveja de oro (1) de lo que nómenos, nadie ha hablado de él, y hay necesidad de
quieres hablar. exponerlo ahora. Esto nos servirá de gran auxilio para
EXTRANJERO. hacer conocer lo que es el rey.
Nada de eso, sino del cambio de la salida y de la SÓCRATES EL JOVEN.
puesta del sol y de los demás astros, los cuales se ponian No es posible hablar mejor; cuenta, pues, sin omitir
entonces en el punto mismo donde ahora salen, y salían nada.
por el lado opuesto. Queriendo el dios atestiguar su pre- EXTRANJERO.
sencia á Atreo, por un cambio repentino, estableció el or- Escucha. Este universo es unas veces dirigido en su
den actual. marcha por Dios mismo, que le imprime un movimiento
SÓCRATES EL JOVEN. circular; y otras le abandona, como cuando sus revolucio-
Así se cuenta, en efecto. nes han llenado la medida del tiempo marcado. El mundo
EXTRANJERO. entonces, dueño de su movimiento, describe un círculo
También hemos oído referir muchas vece» otra historia, contrario al primero, porque es un ser vivo y ha recibido
que es la del reinado de Saturno. la inteligencia de aquel que desde el principio le ordenó
SÓCRATES EL JOVEN. con armonía. La causa de esta marcha retrógrada es ne-
Sí, muchas veces. cesaria é innata en él mismo, y es la siguiente.
EXTRANJERO. SÓCRATES EL JOVEN.
Pero ¿no se dice todavía que los hombres de otro tiempo Veamos.
EXTRANJERO.
Ser siempre de la misma manera, en igual forma y el
(I) De la oveja, de oro, es decir, de la oveja del vellón de oro.
Véase en El Oresles de Eurípides, verso 809, una alusión á la mismo ser, es privilegio de los dioses por excelencia. La
querella ocasionada por un vellón de oro entre los descendientes naturaleza del cuerpo no pertenece á este orden. El ser
de Tántalo. á que llamamos cielo y mundo, ha sido dotado, desde su
Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872 Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872
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principio, de una multitud de cualidades admirables, pero EXTRANJERO.
participa al mismo tiempo de la naturaleza de los cuerpos. El movimiento del mundo, que tan pronto describe un
De aquí procede que le es absolutamente imposible escapar círculo en el sentido actual, como en sentido contrario.
á toda especie de mudanza; pero por lo menos, en cuanto SÓCRATES EL JOVEN.
es posible, se mueve en el mismo lug-ar, en el mismo sen- ¿Cómo?
tido y siguiendo un solo movimiento. Hé aquí por qué el mo- EXTRANJERO.
vimiento circular es en él el propio, porque es el que se Es preciso convencerse de que este cambio constituye
aleja menos del movimiento de lo que se mueve por si la más grande y completa de las revoluciones celestes.
mismo. Moverse por sí mismo por toda una eternidad SÓCRATES EL JOVEN.
sólo puede hacerlo aquel que conduce todo lo que se Me parece probable.
mueve, y este ser no puede mover tan pronto de una ma- EXTRANJERO.
nera como de otra contraria. Todo esto prueba que ni se Es preciso, pues, pensar que entonces es también
puede decir que el mundo se da á sí mismo el movimiento cuando se verifican los cambios más trascendentales para
de toda eternidad, ni que recibe de la divinidad dos im- los que habitamos en este mundo.
pulsos y dos impulsos contrarios, ni que es puesto alter- SÓCRATES EL JOVEN.
nativamente en movimiento por dos divinidades de opinio- También eso es probable.
nes opuestas. Sino que como decíamos antes, y es la única EXTRANJERO.
hipótesis que nos queda, tan pronto es dirigido por un Pero ¿no sabemos que la naturaleza de los animales
poder divino, superior á su naturaleza, recobra una nueva soporta difícilmente el concurso de cambios graves, nu-
vida y recibe del supremo artífice una nueva inmortali- merosos y de diversa índole?
dad; como, cesando de ser conducido, se mueve por sí SÓCRATES EL JOVEN.
mismo y se ve de este modo abandonado durante todo el ¿Quién no lo sabe?
tiempo necesario para realizar miles de revoluciones re- EXTRANJERO.
trógradas; porque su masa inmensa, suspendida igual- Entonces necesariamente hay gran mortandad entre
mente por todas partes, gira sobre un punto de apoyo los demás animales, y de los hombres son pocos los que
muy estrecho. sobreviven. Estos últimos experimentan mil fenómenos
SÓCRATES Eí. JOVEN. sorprendentes y nuevos; pero el más extraordinario es el
Todo lo que acabas de decir me parece muy vero- que resulta del movimiento retrógrado del mundo, cuando
símil. al curso actual de los astros sucede otro contrario.
EXTRANJERO. SÓCRATES EL JÓVEX.
Prosigamos, pues, considerando, entre los hechos que ¿Cómo?
acaban de referirse, el fenómeno que, según hemos dicho, EXTRANJERO.
es la causa de todos los prodigios. Es el siguiente. En tales circunstancias se vio desde luego que la
SÓCRATES EL JOVEN. edad de los diversos seres vivos se detuvo repentina-
¿Cuál? mente ; que todo lo que era mortal dejó de caminar hacia
Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872 Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872
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la vejez, y que mediante una marcha contraria se hizo
SÓCRATES EL JOVEN.
más delicado y más joven. Los cabellos blancos de los
ancianos se volvieron negros; las mejillas de los que no En efecto , todo eso concuerda perfectamente con lo
tenían barba, al recobrar su tersura, restituían á cada que precede. Pero este género de vida que refieres al rei-
cual su pasada juventud; los miembros de los jóvenes, nado de Saturno, ¿perteneceá las otras revoluciones del
cielo ó á las actuales? Porque con respecto á la mudanza
haciéndose más tiernos y más reducidos de dia en día y
en el curso de los astros y del sol, es evidente que ha de-
de noche en noche, tomaron la forma délos de un recién
bido realizarse en una y otra época.
nacido; y el cuerpo y el alma á la par se metamorfosea- KXTRAISMERO.
roü. Al término de este progreso todo se desvaneció y entró Has seguido perfectamente mi razonamiento. En cuanto
. en la nada. En cuanto á los que perecieron violentamente al tiempo á que te refieres, en el que todas las cosas na-
en el cataclismo, sus cuerpos pasaron por las mismas cían por sí mismas para los hombres, no pertenece al es-
trasformaciones, con una rapidez que no permitía distin- tado actual del universo, porque corresponde también
guir nada, y desaparecían completamente en pocos dias. al que le ha precedido. Entonces Dios, vigilando sobre el
SÓCRATES EL JOVEN. universo entero, presidia á su primer movimiento. Como
¿Y cómo, extranjero, tenia entonces lugar la genera- hoy, las diferentes partes del mundo estaban divididas
ción, y cómo se reproducíanlos seres animados? por regiones entre los dioses, que las dirigían. Los ani-
EXTRANJERO. males , divididos en géneros y en grupos , eran dirigidos
Es claro, Sócrates, que la reproducción de los unos por demonios, que, como pastores divinos, sabían proveer
por los otros no existia entonces en la naturaleza; sino á todas la-s necesidades del rebaño, que les estaba enco-
que, según lo que se cuenta, hubo en otro tiempo una mendado; de suerte, que ni se veian bestias feroces, ni los
raza de hijos de la tierra, y los hombres salían del seno animales se devoraban unos á otros, ni había guerra ni
de la misma que los había recibido; y el recuerda de estas riña de ninguna clase. Todos los demás bi enes, que resul-
cosas nos ha sido trasmitido por nuestros primeros ante- tan de este orden de cosas, serian infinitos si se fueran
pasados, vecinos á la revolución precedente, y naci- á contar. Por lo que hace á la facilidad que los hombres
tenían para proporcionarse el alimento, hé aquí el orí-
dos en los principios de ésta. A ellos debemos esta tra-
gen. Dios mismo conducía y vigilaba á los hombres; en
dición, que muchos, sin motivo, se niegan á creer á
la misma forma que hoy los hombres, á título de anima-
pesar de lo racional y consecuente que es en mí opinión.
les de una naturaleza más divina, conducen las especies
Porque es necesario hacerse esta reflexión. Si los ancia- inferiores. Bajo este gobierno divino no había ni ciuda-
nos volvían á las formas de la juventud, era natural que des, ni matrimonios, ni familia. Los hombres resucita-
los que habían muerto y estaban enterrados resucitaran, ban todos del seno de la tierra sin ningún recuerdo de lo
volvieran á la vida y siguieran el movimiento general, pasado. Extrañosa nuestras instituciones, recogían en
que renovaba en sentido contrario la generación; y estos los árboles y en los bosques frutas abundantes, no debidas
desde su origen fueron llamados hijos de la tierra, por lo al cultivo y que la tierra producía por su propia fecun-
menos todos aquellos, que los dioses no reservaron para diiiad. I^tísuiidoíi y í^iu abrig'o. p-isabau casi tula su vida
un más alto destino.
TOMO VI. 4
Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872 Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872
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Bien, Pero, ¿cómo debe precederse, para hacer la di- En lo siguiente. Aun cuando hubiésemos sentado que
visión? existe un arte de alimentar los rebaños de animales de
EXTRANJERO. dos pies, no seria esta una razón para declarar que tal
Lo mismo que antes distinguimos en el arte de alimen- arte fuese verdaderamente el arte real y político.
tar los ganados el de alimentar los animales terrestres, SÓCRATES EL JOVEN.
los animales sin plumas, los animales sin cuernos, los ¿Por qué?
animales que no se mezclan con otras especies; así tam- EXTRANJERO.
bién dividiendo de un modo semejante el arte de conducir Porque era preciso, como ya hemos dicho, mudar por
los rebaños, habríamos comprendido igualmente en nues- lo pronto el nombre, y sustituir á la palabra «alimento»
tro discurso, el reinado actual y el del tiempo de Saturno. la palabra <( cuidado»; porque era necesario después di-
SÓCRATES EL JOVEN.
vidir el arte de tener cuidado, puesto que no comprende en
Lo creo; ¿pero después? verdad pocas divisiones.
SÓCRATES EL JOVEN.
EXTRANJERO.
Es evidente que definiendo el reinado el arte de condu- ¿ Cuáles?
EXTRANJERO.
cir los rebaños, nadie se hubiera atrevido á negar que el
reinado tiene cuidado de algo; asi como antes se nos ob- Es preciso poner de un lado el pastor divino y de otro
jetaba con razón que no hay entre los hombres arte que el simple mortal, que tiene cuidado de su ganado.
SÓCRATES EL JOVEN.
merezca llamarse alimenticia, y que si la hubiera, perte-
necería este título á otros muchos con más razón que al Bien.
del rey. EXTRANJERO.
SÓCRATES EL JOVEN.
En seguida, este arte humano de tener cuidado hay que
Muy bien. dividirlo en dos.
SÓCRATES EL JOVEN.
EXTRANJERO.
Relativamente al cuidado que debe tomarse de la socie- ¿Cómo?
dad humana, no hay arte que pueda rivalizar con el EXTRANJERO.
reinado, ya sea bajo el punto de vista de la dulzura, ya Según que se impone con violencia, ó que libremente
bajo el del poder. se acepta.
.SÓCRATES EL JOVEN. SÓCRATES EL JOVEN.
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que son tan diferentes, ya se los considere en sí mismos, ya verdaderamente á la imagen de un animal, cuyos contor-
en su manera de gobernar. nos apareciesen suficientemente delineados, pero que care-
SÓCRATES EL JOVEN. ciese de relieve y de la distinción que da la combinación de
Es cierto. las tintas y de los colores. Notad, que el dibujo y los pro-
EXTRANJERO. cedimientos manuales, cuando se trata de representar un
Impongámonos la pena de corregirnos, conforme á lo animal, están distantes de valer lo que la palabra y el
que acabo de decir, y dividamos en dos el arte humano de discurso, por lo menos respecto á aquellos que saben ma-
tener cuidado, áegun que hay violencia ó acuerdo mutuo. nejarlos, porque en cuanto á los demás, los procedimientos
SÓCRATES EL JOVEN. manuales son preferibles.
Enhorabuena. SÓCRATES EL JOVEN.
EXTRA>JEttO. ¡Perfectamente! Pero dinos lo que no ha sido suficien-
Llamemos, pues, al arte de gobernar mediante la vio- temente aclarado.
lencia, tiranía; y al arte de gobernar voluntariamente á EXTRANJERO.
animales bípedos, que se prestan á ello con gusto, política; Es difícil, querido mió, explicar con claridad las cosas
y proclamemos que el que posee este arte, es el verdadero grandes sin acudir á ejemplos. Porque, á mi parecer, lo
rey y el verdadero político. que sabemos es como en sueños, y no al modo del que
SÓCRATES EL JOVEN. está despierto.
Me complazco, Sócrates, en que hayamos expuesto SÓCRATES EL JOVEN.
Ojalá fuera asi, Sócrates. Pero no basta que te des tú Ciertamente que soy muy necio al remover ahora la
por satisfecho; es preciso que también me dé yo. Porque cuestión de la manera cómo se forma la ciencia en nos-
no creo, que la figura del rey esté bastantemente delinea- otros.
da. Así como los estatuarios, á veces, por una precipita- SÓCRATES EL JOVEN.
rarse más de lo debido; asi nosotros, queriendo demostrar Mi mismo ejemplo, querido Sócrates, tiene necesidad
con harta ligereza y de una manera evidente el error de de otro ejemplo.
nuestra precedente división, y creyendo que convenia SÓCRATES EL JOVEN.
comparar el rey con los modelos más notables, hemos ¿Cómo? Habla, te lo suplico, y no omitas nada por mi
puesto en acción la masa inmensa de esta fábula, y nos causa.
hemos visto precisados á emplear una parte de ella más EXTRANJERO.
grande que la que se necesitaba. De esta manera, la expo- Voy á hablar porque estás pronto á seguirme. Ya sa-
sición se ha hecho demasiado larga, y no hemos podido bemos que los niños cuando apenas han comenzado
poner término á nuestra historia. Este discurso se parece á leer...
Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872 Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872
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SÓCRATES EL JOVEN.
un ejemplo; y así, cuando, encontrándose lo mismo en
¿Qué?
dos cosas separadas, nosotros lo reconozcamos como lo
EXTRANJERO.
mismo concibiendo su unidad en medio de la misma di-
Saben muy bien reconocer cada una de las letras en las
versidad, entonces formamos una sola opinión y una opi-
sílabas más cortas y más fáciles, y son capaces de desig- nión verdadera.
narlas con exactitud.
SÓCRATES EL JOVEN.
SÓCRATES EL JOVEN.
Así parece.
En efecto. [Link].
EXTRANJERO.
¿Extrañaremos, pues, que nuestra alma, que está na-
Pero, por el contrario, vacilan acerca de estas mismas turalmente en el mismo estado con relación á los elemen-
letras, cuando las ven en otras sílabas, y se engañan y tos (1) de todas las cosas, encuentre tan pronto la verdad
se equivocan. en ciertos compuestos de estos elementos, como se extra-
SÓCRATES EL JOVEN. víe, desconociéndolos, cuando recaen en otros objetos?
Es muy cierto. ¿Extrañaremos que forme una opinión exacta sobre de-
EXTRANJERO. terminados elementos, cuando los encuentra en ciertos
¿No seria muy fácil y muy bueno conducirles de esta todos, y que los desconozca enteramente, cuando aparecen
en otras composiciones, ó por decirlo así, en las sílabas
manera hacia aquello que ignoran?
largas y difíciles, que constituyen los cosas ?
SÓCRATES El JOVEN.
SÓCRATES EL JOVEN.
¿De qué manera ?
EXTRANJERO.
No, no hay que extrañarlo.
EXTRANJERO.
Primero, llamándoles la atención sobre las sílabas, en
En efecto, querido mió, ¿cómo será posibfe, cuando se
las que han sabido reconocer estas mismas letras, y colo-
parte de una opinión falsa, aspirar á la menor partícula
cando al lado, en el mismo instante, las sílabas, que ellos
de verdad, ni adquirir tampoco la sabiduría?
no conocen aún; hacerles ver mediante la comparación, que
SÓCRATES EL JOVEN.
las letras tienen la misma forma y la misma naturaleza Es casi imposible.
en unas que en otras sílabas; de manera que, colocadas EXTRANJERO.
las palabras conocidas cerca de las desconocidas, aparez- Así es, y no obraremos mal tú y yo, si procedemos de la
can con toda claridad, y apareciendo claramente, sean manera siguiente: estudiemos primero la naturaleza del
como otros tantos ejemplos, que les enseñarán en toda clase tipo del rey en general en cualquier ejemplo particular;
de sílabas á enunciar como diferentes las letras que son después elevémonos desde aquí á la idea de rey, que
diferentes, y como idénticas las que son idénticas.
SÓCRATES EL JOVEN.
(1) El griego tiene la ventaja de emplear dos veces la misma
Perfectamente. palabra OTOIJ^ETOV, que nos vemos precisados á traducir por los dos
EXTRANJERO. términos: letras j elenientos.
Haz la aplicación á lo presente, puesto que tenemos
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EXTRANJERO. SÓCRATES EL JOVEN.
La elaboración de la urdimbre y de la trama, ¿puede lla- Muy bien.
marse arte de tejer? ¿No seria servirse de una deno- EXTRANJERO.
minación falsa é impropia? ¿No es esto precisamente lo que tenemos que hacer, si
SÓCRATES EL JOVEN. queremos proceder en nuestra discusión con orden?
Sí, sin duda. SÓCRATES EL JOVEN.
EXTRANJERO. Sin duda.
¿Pero negaremos que el arte del batanero en general EXTRANJERO.
y el arte de coser se ocupan y hacen relación á los vesti- Luego debemos distinguir desde luego en todo lo que
dos, ó bien diremos que son todos artes de tejer? hacemos dos artes diferentes.
SÓCRATES EL JOVEN. SÓCRATES EL JÓVKN.
SÓCRATES EL JOVEN. . Las artes, que no fabrican la cosa misma, pero que
En efecto. proporcionan á los que fabrican los instrumentos, sin los
EXTRANJERO. cuales ningún arte llenaría su cometido, no son más que
Además de todas estas artes, téngase entendido, que artes auxiliares; y las que ejecutan la cosa misma son
todos los que fabrican los instrumentos que emplea el artes productoras.
arte de tejer, no dejarán de pretender, que también con- SÓCRATES EL JOVEN.
Esa observación es muy justa. A las artes que construyen los usos, las lanzaderas y to-
EXTRANJERO. dos los instrumentos, que se refieren á la fabricación de
Y bien, ¿la definición del arte del tejedor ó de la parte los vestidos, las llamaremos artes auxiliares; y á las que
que hemos escogido quedará suficientemente deslindada, tienen por objeto la confección de los vestidos, artes pro-
si la declaramos la más bella y la más grande de todas ductoras.
las artes relativas á los vestidos de lana? ¿O mas bien, SÓCRATES EL JOVEN.
Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872 Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872
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operaciones análogas, que forman parte del arte 1¡an EXTRANJERO.
vasto del adorno, y llamarlas á todas con el nombre co- Por otra parte, tenemos ahora una parte del arte de
mún de arte de abatanar. reunir, que está al mismo tiempo comprendida en el
SÓCRATKS Ef. JOVEN.
arte de trabajar la lana. Despreciemos todas las demás
Bien. partes del arte que divide, y distingamos en el arte de
EXTRANJERO.
trabajar la lana, el que divide y el que reúne.
Y las artes de cardar, bilar, y todas aquellas que tie- SÓCRATES EL JOVEN.
nen relación con esta fabricación de los vestidos de que Sí, hagamos esta distinción.
se trata, forman en conjunto un arte único, al cual todo EXTRANJERO.
el mundo llama arte de trabajar la lana. Y bien, Sócrates, en el arte de trabajar la lana es
SÓCRATES EL JOVEN. preciso que distingamos el arte que reúne, si queremos
;,Cómo negarlo? ^ llegar á concebir claraipente este arte del tejedor, que
EXTRANJERO. nos hemos propuesto por ejemplo.
Pero el arte de trabajar la lana tiene dos divisiones, SÓCRATES EL JOVEN.
cada una de las cuales forma por sí misma parte de dos Es preciso.
artes diferentes. EXTRANJERO.
SÓCRATES EL JOVEN. Sin duda lo es. Digamos, pues, que el arte, que reúne,
¿Cómo? . comprende el arte de torcer y el arte de entretejer.
EXTRANJERO. SÓCRATES EL JOVEN.
Por una parte el arte de cardar, la mitad del arte de ¿Te he comprendido bien? Me parece que refieres al arte
tejer, el de los que separan lo que estaba reunido, todo de torcer la preparación del hilo de la urdimbre.
esto, para designarlo con una sola palabra, forma parte del EXTRANJERO.
arte de trabajar la lana; y hay para nosotros en todas las No sólo la preparación del hilo de la urdimbre, sino
cosas dos artes muy vastas, la que divide y la que también la de la trama misma. ¿Habría medio de formar
reúne. la trama sin torcerla?
SÓCRATES EL JOVEN.
SÓCRATES EL JOVEN.
Sí. No, ciertamente. .^
EXTRANJERO.
EXTRANJERO.
Al arte de dividir pertenecen el arte de cardar y todas
Divide aún estas dos partes (1) , porque quizá esta di-
las que acabamos de nombrar; porque cuando se trabaja
visión te será útil para algo.
sobre la lana y los hilos, sea abatanando, sea con la mano SÓCRATES EL JOVEN.
sola, recibe el arte, que divide, todos los diferentes nom-
¿Cómo?
bres que enunciamos antes.
SÓCRATES EL JOVEN.
Perfectamente.
(1) Es decir, la trama y la urdimbre.
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EXTRAMERO. trama y la urdimbre, hemos dado estas vueltas, y hecho
ü e la manera siguiente: ;,lo que produce el arte de car- mil divisiones inútiles?
dar, y que tiene largura y anchura, lo llamaremos SÓCRATES EL JOVEN.
hilaza? Me parece, extranjero, que nada de cuanto hemos di-
SÓCRATES EL JOVEN.
cho es inútil.
Sí. EXTRANJERO.
E X T R A N-JEllO.
No me sorprendo de que así te parezca; pero quizá en
Y bien, á esta hilaza puesta en el huso y convertida en
otra ocasión, querido mió, no pensarás como ahora.
hilo sólido, llámala hilo de la urdimbre; y al arte que pre- Quizá con el tiempo este mal pueda acometerte más de una
side á esta operación llámale arte de formar el hilo de la vez, lo que no me sorprendería; y así, por si llega el caso,
urdimbre. escucha un razonamiento, que se aplica á todos los casos
SÓCRATES EL JOVEN.
de esta especie.
Bien. SÓCRATES EL JOVEN.
EXTRANJEIIO.
Veamos, habla.
Por otra parte, todos los hilos que son objeto de una EXTRANJERO.
débil torcedura, y que entrelazados en la urdimbre, se Comencemos por considerar de una manera general el
hacen, mediante la operación del batan, suaves y lisos exceso y el defecto, para aprender á alabar ó Vituperar
hasta cierto punto, llamémoslos trama cuando están y u s - con razón lo que peca por demasiado largo ó por dema-
tapuestos; y al arte, que precede á este trabajo, llamémosle siado corto en las discusiones de esta clase.
el arte de formar la trama.
SÓCRATES EL JOVEN.
SÓCRATES EL JOVEN.
Eso es lo que debemos hacer.
Muy bien.
EXTRANJERO.
EXTRANJERO.
La parte del arte del tejedor, que hemos intentado exa-
Un razonamiento, que recaiga sobre esta materia, no
minar, aparece ya con toda claridad. En efecto, cuando
puede ser, á mi juicio, un razonamiento süpérfluo.
SÓCRATES EL JOVEN.
la porción del arte de reunir, que se refiere al arte de t r a -
bajar la lana por el enlace perpendicular de la trama y
¿Sobre qué materia?
EXTRANJERO.
de la urdimbre, forma un tejido, llamamos á este tejido
un vestido de lana; y al arte de fabricarlo, arte del te- La extensión y la brevedad, y en gpneral el exceso y
jedor. el defecto; porque todas estas cosas pertenecen al arte de
SÓCRATES EL JOVEN. medir.
SÓCRATES EL JOVEN.
Muy bien.
EXTRANJERO. Sí.
EXTRANJERO.
En buen hora. Pero, ¿por qué en lugar de responder
desde luego, que el arte del tejedor es el de entrelazar la Dividámoslo en dos partes, porque esto es indispensable
para llegar al objeto que nos proponemos.
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SÓCRATES BL JOVEN. ra. Todas las obras de arte, en efecto , participan en
¿Qué cosa? cierta manera de la medida. Pero como los que dividen
EXTRANJERO. no tienen el hábito de proceder teniendo en cuenta las
Que no solamente podremos algún dia tener necesidad especies, se apresuran á reunir las cosas más diversas,
de lo que liemos dicho, para exponer en qué consiste la mezclándolas y juzgándolas semejantes; y por un error
exactitud; sino que para llegar además ala demostración contrario, dividen en muchas partes cosas que no difieren
clara y completa del objeto de nuestra indagación presen- entre si. Para obrar bien, seria preciso, después de haber
te, encontraremos un auxiliar maravilloso en esta idea reconocido en una multitud de objetos caracteres comu-
de que no se puede admitir la existencia de ningún arte nes, fijarse en ellos, hasta haber percibido, bajo esta
sin reconocer la de un más y la de un menos, susceptibles semejanza, todas las diferencias que se encuentran en
de ser medidos, no solamente entre sí, sino también con las especies; y seria preciso, con respecto á las diferen-
relación á un medio que existe realmente. Porque si este cias que pueden percibirse en una multitud de objetos,
medio existe, el más y el menos existen; y si estos exis- que no se las deje de la mano hasta que se hayan reunido
ten, aquel existe igualmente; pero si uno ú otro de estos todos los objetos de una misma familia bajo una seme -
términos perece, entonces perecen ambos á la vez. janza única, y se los haya encerrado en la esencia de un
SÓCRATES EL JOVEN. género. Basta lo dicho sobre estas cosas, así como sobre
Bien dicho; pero y luego ¿qué haremos? el exceso y el defecto. Tengamos, sí, presente que hemos
EXTRANJERO. encontrado dos especies del arte de medir, y procuremos
Es evidente que dividiremos el arte de medir conforme recordar lo que se ha dicho.
á lo que se ha dicho, sep'arándole en tres partes; colo- SÓCRATES EL JÓVEX.
cando en la una todas las artes, en las que el número, la Nos acordaremos.
longitud, la latitud, la profundidad y el espesor se miden EXTRANJERO.
por sus contrarias; y en la otra, las que toman por medida A estas reflexiones añadamos una última sobre el
el justo medio, la conveniencia, la oportunidad, la uti- objeto que indagamos, y en general sobre lo que tiene
lidad y generalmente todo lo que está colocado á igual lugar en todas las discusiones análogas.
distancia de los extremos. SÓCRATES EL JOVEN".
SÓCRATES EL JOVEN. ¿Y qué es?
Citas dos divisiones muy vastas y profundamente [Link].
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SÓCRATES EL JOVEN. SÓCRATES EL JOVEN.
Que ha querido evidentemente hacerse capaz de res- ¿Por qué?
ponder á todas las preguntas análogas. EXTRANJERO.
EXTRANJERO. Ha sido principalmente á causa de la impaciencia, que
Y qué! ¿será posible que nos consagremos á esta inda- en nosotros ha causado lo manoseado de nuestros razona-
gación sobre la política sólo para aprender la política, ó mientos sobre el arte del tejedor, y antes sobre la revo-
lo haremos para llegar á ser más hábiles dialécticos sobre lución de los astros, y en el Sofista sobre la existencia
todas las cosas? del no-ser. Estamos persuadidos de que en todo esto nos
SÓCRATES EL JOVEN. hemos extendido demasiado, y nos hemos acusado á nos-
Evidentemente para hacernos más hábiles dialécticos otros mismos, temiendo haber dicho cosas á la vez dema-
en todas las cosas. siado largas y supérfluas. Ten presente que para no vol-
EXTRANJERO. ver á incurrir en lo sucesivo en el misnxo error, acabamos
Seguramente ningún hombre sensato querría estudiar de decir lo que precede.
la definición del arte del tejedor sólo por ella misma. Lo SÓCRATES EL JOVEN.
que se ha ocultado á los más, á mi entender, es que Lo entiendo. Continúa.
cuando se trata de ciertas cosas fácilmente accesibles, EXTRANJERO.
existen imágenes sensibles, que fácilmente se muestran al Continúo, y digo, que debemos, tú y yo, acordarnos de
que pregunta sobre cualquier cosa, cuando se intenta ha- lo que acaba de decirse, y tener cuidado en adelante de
cérsela comprender sin trabajo, sin indagación y sin el alabar ó censurar la brevedad ó extensión de nuestros dis-
auxilio del razonamiento; mientras que, por el contrario, cursos, tomando como regla de nuestros juicios, no la
para las cosas grandes y elevadas, no hay imagen que extensión relativa, sino esta parte del arte de medir, que,
pueda llevar la evidencia al espíritu de los hombres, ni según hemos dicho, debe estar constantemente presente
basta para satisfacer al interrogante, remitirle á tal ó en el espíritu, y que descansa en la consideración de lo
cual de sus sentidos. Por esta razón es preciso trabajar, que es conveniente.
para adquirir la capacidad de explicar y de comprender SÓCRATES EL JOVEN.
una cosa por el mero razonamiento; porque las cosas in- Bien.
corporales, por bellas y grandes que sean, sólo se las EXTRANJERO.
puede concebir por el simple razonamiento y no por otro Sin embargo, no nos ceñiremos por completo á esta re-
medio; y á ellas se refiere cuanto aquí decimos. Pero es gla. No nos privaremos de ciertas digresiones que pueden
más fácil ejercitarse en las cosas pequeñas que en las ser agradables, á menos que sean extrañas á la cuestión. Y
grandes. con respecto al medio de encontrar del modo más fiicil y
SÓCRATES EL JOVEN. más prontamente posible la solución del problema de que
Muy bien dicho. se trata, la razón nos aconseja ponerlo en segunda línea
EXTRANJERO. y no en primera. El honor del primer rango pertenece
¿Por qué hemos referido todo esto? Recordémoslo. incontestablemente al método, que nos pone en estado
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de dividir por especies, y nos enseña, si una discu-
EXTRANJERO.
sión prolongada debe hacer al oyente más inventivo, á
consagrarnos á ella sin impacientarnos por su extensión; Dividámoslas por miembros, como las víctimas, ya que
así como, si la discusión debe ser corta, nos enseña á pre- no podemos dividirlas en dos; porque es preciso preferir
siempre el número más próximo á éste.
ferir la brevedad. Añadamos que si se encuentra un hom-
SÓCRATES B t JOVEN.
bre, que, en esta clase de discusiones, censura los discur-
¿Y cómo lo haremos?
sos largos y no aprueba estos perpetuos rodeos y estas EXTRANJERO.
vueltas, es preciso no dejarle marchar á seguida de haber Como antes, cuando colocamos todas las artes, que su-
criticado la extensión de lo que se dice, sino que debe ministran intrumentos al tejedor, en la clase de artes au-
exigírsele que pruebe claramente de qué modo una dis- xiliares.
cusión más breve habría hecho á los que discuten mejo- SÓCRATES EL JOVEN.
res dialécticos y más hábiles para hallar la demostración Bien.
de las cosas mediante el razonamiento. En cuanto á los EXTRANJERO.
demás elogios ó censuras, no hay que cuidarse de ellos, Lo que entonces hicimos, es más indispensable hacerlo
ni aun mostrar que se oyen. Me parece que sobre este ahora. Todos las artes, que fabrican para el Estado ins-
punto basta con lo dicho; y si piensas como yo, volvamos trumentos, chicos ó grandes, es preciso considerarlas
al hombre político, para aplicar al [Link] nuestro ejemplo como artes auxiliares. Sin ellas, en verdad, no habria ni
del tejedor de que acabamos de hablar. Estado, ni política; y sin embargo, ninguna de ellas for-
ma parte de la ciencia real.
SÓCRATES EL JOVEN. SÓCRATES EL JOVEN.
Muy bien; hagamos lo que dices. No, ciertamente.
EXTRANJERO. EXTRANJERO.
Hemos separado ya al rey de las artes numerosas, que Vamos á intentar una empresa difícil al ensayar dis-
tienen por objeto la educación y el alimento, ó más bien, tinguir esta especie de las otras; porque si alguno dijese
de todas las artes que se ocupan délos rebaños. Ahora que nada hay que no sea instrumento de otra cosa, enun-
sólo nos quedan, por decirlo así, en el Estado las artes au- ciarla una proposición muy problable, y sin embargo en-
xiliares y productoras, y es preciso comenzar por distin- tre las cosas qne posee el Estado hay una, que no tiene
guir unas de otras. este carácter.
SÓCRATES EL JOVEN. SÓCRATES EL JOVEN.
Bien. ¿Cuál?
EXTRANJERO. EXTRANJERO.
;,Sabes que es difícil dividirlas en dos clases? El por Una cosa que no tiene esta virtud. En efecto, ella no
está formada, como un instrumento, para producir, sino
qué, se verá con más claridad, cuando haya avanzado
sólo para conservar lo que ha sido producido y elabo-
más la discusión. rado.
SÓCRATES EL JOVEN.
Pues avancemos.
tino, que es el de suministrarnos asientos para sentarnos. Hé aquí el nombre que conviene á todas estas cosas
SÓCRATES KL JÓVBN. y por el que es preciso designarlas, porque ninguna
¿Cuál? tiene un objeto serio, y lo único que se proponen es la
EXTRANJERO. distracción.
Es lo que llamamos carruaje. Ciertamente no es obra SÓCRATES EL JOVEN.
de la poli tica, sino más bien del arte del carpintero, del También comprendo eso.
alfarero y del herrero. EXTRANJERO.
SÓCRATES KL JOVEN. ¿Pero no formaremos una sexta especie con esta otra
Entiendo. que suministra á cada una de las artes, de que acaba-
EXTRANJERO. mos de hablar, los cuerpos, con ios cuales y sobre los
¿No procede también considerar una cuarta especie? cuales ellas operan, especie muy variada y que procede
¿No es preciso decir, que hay una especie diferente de las de otras muchas artes?
precedentes, que comprende la mayor parte de las cosas, SÓCRATES E l JÓVBN.
de que acaba de hablarse, vestidos de toda clase, un gran ¿Qué quieres decir?
número de armas, los muros, las murallas y otros mil ob- EXTRANJERO.
jetos análogos? Estando hechas todas estas cosas para El oro, la plata y todos los metales que se extraen de
protegernos, seria muy justo designarlas en general con las minas; todo lo que el arte de cortar y tallar los árbo-
el nombre de abrigosí y seria mucho más exacto referir- les suministra á la carpintería y á la ebanistería; el arte
las en su mayor parte al arte del arquitecto y del tejedor que arranca á las plantas su corteza; el del zurrador
más bien que á la ciencia política. que despoja los animales de su piel; todas las artes ana-
TOMO VI. 6
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logas que nos preparan el corcho, el papel y las maro-
arte de educar los ganados, que hemos distinguido pre-
mas; todo esto suministra especies simples de trabajo cedentemente, los abraza todos de una manera indu-
con los que podemos formar especies compuestas. Llame- dable.
mos á todo esto junto propiedad primitiva del hombre, SÓCRATES Eí. JOVEN.
por naturaleza simple y completamente extraña á la cien- Es incontestable.
cia real. EXTRANJERO.
SÓCRATES EL JOVEN. Sólo nos falta la especie de los esclavos, y en general
Bien. de los servidores, entre los cuales, alo que sospecho, van
EXTRANJERO. á aparecer los que. disputan al rey la elaboración del te-
Con la posesión de los alimentos y con todo lo que, al jido mismo qtle está llamado á formar; á la manera que
mezclarse con nuestro cuerpo, tiene la virtud de fortificar vimos antes, que los que hilan, los que cardan y los que
con sus partes las partes de este cuerpo, hagamos una sé- hacen alguna de las operaciones de que antes hablamos,
tima especie y designémosla en toda su extensión con el disputaban el título á los tejedores. En cuanto á todos los
nombre de abastecimiento, si no encontramos otro ínejor demás, que hemos llamado auxiliares, los hemos descar-
que darle. Ahora bien, á la agricultura, á la caza, á la tado con todas las obras de que acaba de hablarse, y les
gimnasia, ala medicina y á la cocina referiremos esta es- hemos rehusado positivamente las funciones de rey y de
pecie con más razón que á la política. político.
SÓCRATES EL JOVEN. SÓCRATES EL JOVEN.
Todo lo que se. puede poseer, á excepción de los ani- Pues bien; examinémoslos que restan, aproximándo-
males domesticados, me parece estar comprendido en estas nos más á ellos para verlos mejor.
siete especies. Examínalo en efecto. Desde luego las ma- SÓCRATES EL JOVEN.
terias primeras procedía colocarlas al principio; y des- Sí, hagamos lo que dices.
pués de esto los instrumentos, las vasijas, los carruajes, EXTRANJERO.
los abrigos, los adornos y la alimentación. Omitamos lo Por lo pronto encontramos que los servidores más no-
que ha podido olvidársenos, que es de poca importancia y tables, á juzgar desde este punto, tienen ocupaciones y
entra en las precedentes divisiones; por ejemplo, las mo- una condición del todo contrarias á lo que nosotros hemos
nedas, los sellos y en general las estampas; porque todas creído.
estas cosas no se unen entre sí, de manera que formen un SÓCRATES EL JOVEN.
nuevo género. Las unas se refieren á los adornos, y las ¿Qué servidores?
otras á los instrumentos, no sin resistencia quizá, pero em- EXTRANJERO.
pujándolas con energía hacia una ú otra de estas especies, Los que se adquieren y compran por dinero. Sin difi-
concluyen por acomodarse en ellas. En cuanto á la posesión cultad podemos llamarlos esclavos, y decir que no parti-
de los animales domesticados, no contando los esclavos, el cipan absolutamente nada de la ciencia real.
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SÓCRATES EL JOVEN. EXTRANJERO.
Es incontestable. Sin embargo, no he sido, que yo sepa, juguete de un
EXTIlANJERü. sueño, cuando he dicho que en esta categoría veríamos
Pero todos esos hombres libres, que voluntariamente aparecer los que tienen las mayores pretensiones á la
se afilian con los anteriores en la clase de servidores, tras- ciencia política; y eso que parecerá extraño en verdad,
portando y distribuyendo entre sí los productos de la que los busque nos en la clase de los servidores.
agricultura y de las demás artes; fijándose estos en las SÓCRATES EL JOVEN.
plazas públicas; comprando y vendiendo aquellos de ciu- Es extraño, en efecto.
dad en ciudad, por mar ó por tierra; cambiando unos EXTRANJERO.
objetos por moneda, y moneda por moneda otros; los Aproximémonos, y miremos más de cerca á aquellos
cambistas, los comerciantes, los patronos de naves, los que no hemos sometido aún á la piedra de toque. Encon-
traficantes, como nosotros los llamamos; todas estas gen- tramos los adivinos, que tienen una parte de la ciencia del
tes ¿tienen pretensiones de aspirar á la ciencia política? servidor, porque se los considera como los intérpretes de
SÓCRATES EL JOVEN. los dioses cerca de los hombres.
A la ciencia mercantil, quizá sí. SÓCRATES EL JOVEN.
EXTRANJERO. Sí.
Pero los mercenarios que reciben gajes y que están EXTRANJERO.
dispuestos á servir al primero que reclame sus servicios, Tenemos también la clase de los sacerdotes, que, según
¿creeremos que participan en algo de la ciencia política? opinión recibida, saben presentar en nuestro nombre
SÓCRATES EL JOVEN. ofrendas á los dioses en los sacrificios de manera que les
No es posible que puedan pretenderlo. sean agradables, y saben también pedir por nosotros á
EXTRANJERO. los mismos dioses los bienes que deseamos. Ahora bien,
¿ Y los que incesantemente llenan por nosotros ciertas estas son verdaderamente las dos partes de la ciencia del
funciones? servidor.
SÓCRATES EL JOVEN. SÓCRATES EL JOVEN.
¿Qué funciones y qué hombres son esos? Eso parece claro.
EXTRANJERO. EXTRANJERO.
La clase de los heraldos, los hombres hábiles en re- Si no me engaño, hemos alfindado con un rastro, que
dactar escritos, y que frecuentemente nos prestan su podemos seguir. En efecto, el orden de los sacerdotes y
ministerio, y otros tantos muy versados en el arte de el de los adivinos tienen una alta opinión de sí mismos é
desempeñar ciertas funciones cerca de los magistrados; inspiran un profundo respeto á causa de lo elevado de sus
¿qué diremos de todos estos? funciones. En Egipto nadie puede reinar sin pertenecer á
SÓCRATES EL JOVEN. la clase sacerdotal; y si un hombre de una clase inferior
Lo que tú dijiste antes; que estos son servidores, pero se apodera del trono por la violencia, necesariamente tiene
no jefes del Estado. que concluir por entrar en este orden. Entre los griegos.
Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872 Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872
en muchas partes, son los primeros magistrados y pre- EXTRANJERO.
siden á los principales sacrificios. Y entre vosotros (1), En efecto, sorprende siempre lo que no se conoce. Esto
precisamente se observa coa más claridad lo que estoy di- es lo que á mí me sucede. Tuve un momento de estupor
ciendo ; porque, según se asegura, al que es designado la primera vez que vi el grupo que se ocupa de los nego-
rey por la suerte (2) se confia el cuidado de ofrecer los cios públicos.
más solemnes sacrificios antiguos, especialmente los que SÓCRATES EL JOVEN.
datan de vuestros antepasados. ¿Qué grupo?
SÓCRATES EL JOVEN.
EXTRANJERO.
Es cierto. El mayor mágico de todos los sofistas, el más hábil en
EXTRANJERO. este arte, y que es preciso distinguir, por más que sea
Éstos reyes sacados á la suerte , estos sacerdotes y sus difícil, del yerdadero político y del verdadero rey, si
servidores, hé aquí lo que es preciso considerar al pre- queremos ver en claro el objeto de nuestras indagaciones.
sente ; así como otro grupo muy numeroso, que nos apa- SÓCRATES EL JOVEN.
rece manifiestamente después de las eliminaciones prece- Pues manos á la obra.
dentes. EXTR.\NJER0.
SÓCRATES EL JÓVBN. Ese es también mi dictamen. ¿Dime?
, ¿A quiénes te refieres? SÓCRATES EL JOVEN.
EXTRANJERO. ¿Qué?
A seres grandemente maravillosos. EXTRANJERO.
SÓCRATES EL JOVEN. La monarquía, ¿no es uno de los gobiernos políticos?
¿Cómo? SÓCRATES EL JOVEN.
EXTRANJERO. Sí.
Según á primera vista me parece, es un género múlti- EXTRJÍNJEKO.
ple y muy variado. Muchos de estos hombres se parecen Después de la monarquía, puede citarse, á mi juicio,
á leones, á centauros y á otros animales semejantes; mu- la dominación de los menos.
chos más á sátiros, á bestias sin fuerza, pero llenas de SÓCRATES EL JOVEN.
astucia; en un abrir y cerrar de ojos mudan entre sí de Ciertamente.
formas y de atributos. En fin, me parece, Sócrates, que EXTRANJERO.
estoy viendo á estas gentes. ¿No es una tercera forma de gobierno el mando de la
SÓCRATES EL JOVEN. multitud, ó la democracia, como se la llama?
Habla, porque tienes trazas de ver algo muy sorpren-. SÓCRATES EL JOVEN.
dente. Sin duda.
(1) Es decir, los atenienses, puesto que la escena pasa en EXTRANJERO.
Atenas, y los que hablan con el extranjero son los atenienses. Pero estas tres formas ¿no son en cierto modo cinco,
(2) Uno de los arcontes. puesto que dos de ellas se crean á sí mismas otros nombres?
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SÓCRATES EL JOVEN.
EXTRANJERO.
¿Qué nombres? ¿Nos atendremos á lo que dijimos al principio ó nos
EXTRANJERO.
desentenderemos de ello?
Considerando estos gobiernos con relación á la violen- SÓCRATES EL JOVEN.
cia ó al libre consentimiento, á la pobreza ó á la riqueza, ¿De qué se trata?
á las leyes ó á la licencia, que en ellos aparecen, se les EXTRANJERO.
divide en dos; y como se encuentran dos formas en la mo- Creo que hemos dicho que el gobierno real es una
narquía , se las designa con dos nombres: la tiranía y el ciencia.
reinado. SÓCRATES EL JOVEN.
SÓCRATES EL JOVEN.
Sí.
Perfectamente. EXTRANJERO.
EXTRANJERO. Pero no una ciencia cualquiera, sino que hemos distin-
En la misma forma, todo Estado gobernado por unos guido entre todas una ciencia de juicio y una ciencia de
pocos se llama aristocracia y oligarquía. mando.
SÓCRATES EL JOVEN. SÓCRATES EL JOVEN.
Enhorabuena. Sí.
EXTRANJERO. EXTRANJERO.
En cuanto á la democracia, que la multitud gobieíne Y en esta última hemos distinguido una ciencia que
por fuerza ó con consentimiento de los demás, que los que manda á cuerpos sin vida, y otra que manda á los anima-
la ejercen observen escrupulosamente las leyes ónó, nunca les ; y procediendo siempre según este método de división,
ba habido costumbre de darla nombres diferentes. hemos llegado hasta el punto en que nos encontramos,
SÓCRATES EL JOVEN. sin perder nunca de vista nuestra ciencia, pero también
Es cierto. sin habernos puesto en situación de poder determinar su-
EXTRANJERO. ficientemente su naturaleza.
Pero dime; ¿debemos creer que el verdadero gobierno SÓCRATES EL JOVEN.
se encuentra entre los que acabamos de definir por estos No es posible hablar mejor.
caracteres: un solo hombre, un pequeño número, la mul- EXTRANJERO.
titud, la riqueza ó la pobreza, la fuerza ó el libre consen- ¿No deberemos comprender ahora, que ni en el pequeño
timiento , el uso de las leyes escritas ó ;la falta de leyes? número, ni en el gran número, ni en el libre consenti-
SÓCRATES EL JOVEN. miento ó en la coacción, ni en la pobreza ó en la riqueza,
¿Por qué nó? debemos buscar nuestra definición, y que sólo la halla-
EXTRANJERO. remos en la ciencia, si queremos ser consecuentes?
Reflexiona , y para mayor claridad sigúeme. SÓCRATES EL JOVEN.
SÓCRATES EL JOVEN. Ciertamente no podemos obrar de otra manera.
¿Por dónde?
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EXTRANJERO.
EXTllAXJERO.
Es necesario examinar ahora en cuál de estos gobier-
Y es preciso creer, á lo que parece en este momento,
nos se encuentra la ciencia de mandar á los hombres, que estos jefes del Estado, ya manden sin coacción ó por
ciencia acaso la más difícil y la más preciosa de todas las fuerza, con ó sin leyes escritas, ya sean ricos ó pobres, ejer-
que pueden adquirirse. En esta ciencia, en efecto, debe cen el mando según cierto arte. Del mismo modo hacemos
fijarse nuestra atención, para ver qué hombres, entre los con los médicos; que curen sus enfermos de grado ó por
que aspiran á ser políticos y lo quieren hacer creer á los fuerza, cortando, quemando ó produciendo cualquier
demás sin serlo realmente, debemos distinguir del rey otro dolor, según reglas escritas ó sin ellas; sean ricos
sabio. ó pobres; nosotros no podemos menos dé llamarlos médi-
SÓCRATES EL JOVEN. cos; y esto mientras procediendo con arte, purgando, dis-
Es lo que debe hacerse en vista de lo que hemos dicho minuyendo ó aumentando la gordura, procurando lo que
antes. interesa al cuerpo y haciéndole mejor de peor que era. ali-
EXTRANJERO. vien ellos mediante sus cuidados los males que se propo-
Y bien, ¿te parece que en un Estado la multitud será nen curar. Por este camino y no por otro, salvo error,
capaz de adquirir esta ciencia? es como encontraremos la verdadera definición de la me-
SÓCRATES BL JOVEN. dicina y de cualquiera otra ciencia de mando ó de pre-
Y ¿por qué medio? cepto.
EXTRANJERO. SÓCKATES EL JOVEN.
EXTRANJERO. Exactamente.
EXTRANJERO.
Hé aquí un recuerdo oportuno. Se sigue de lo dicho,
si no me engaño, que sólo en un hombre ó en dos, ó á lo Y ya sea que estos jefes purguen al Estado para su
más, en un pequeño número, puede buscarse el verdadero bien, condenando á muerte ó desterrando á algunos ciu-
gobierno , si es que existe gobierno verdadero. dadanos ; ó que lo aminoren , enviando fuera colonias á
manera de enjambres de abejas ; ó que lo aumenten, lla-
SÓCRATES EL JOVEN.
mando á su seno extranjeros, que convierten en ciudada-
Es evidente.
nos; desde el momento que conservan el Estado con el que siempre están en movimiento, no permiten á un arte,
auxilio de su ciencia y de la justicia, haciéndole mejor cualquiera que él sea, establecer una regla sencilla y
de peor que era, en cuanto de ellos ha dependido, debe- única. que convenga en todos tiempos y á todos los hom-
mos de proclamar, que este es el único gobierno verda- bres. ¿Convenimos en esto?
dero, y que asi es como se define. En cuanto á las demás SÓCRATES KL JOVEN.
formas, que conocemos con el mismo nombre, no son legí- Sin duda.
timas ni reales ; no hacen más que imitar al verdadero BXTRANJERO.
gobierno; cuando están organizadas con prudencia, le Este es, sin embargo, según vemos, el carácter de la
imitan en lo que tiene de mejor; cuando nó, en lo que ley, igual al de un hombre obstinado y sin educación,
tiene de peor. que no sufre que nadie haga cosa alguna contra su
SÓCRATES EL JÓVE^'. voluntad, ni inquiera nada, aun cuando á alguno se le
En todo lo demás, extranjero, tu lenguaje me parece ocurra una idea nueva y preferible á lo que él tiene re-
muy exacto; pero eso de gobernar sin leyes es lo que no suelto.
puedo escuchar en silencio. SÓCRATES EL JOVEN.
EXTRANJERO. Es cierto; la ley obra realmente respecto de cada uno
Te has anticipado, Sócrates, con tu observación, por- de nosotros, como acabas de decir.
que iba á preguntarte si aceptas todo lo que se ha dicho, EXTRANJERO.
ó si hay algo que te sorprenda. Pero ahora es claro que ¿ No es imposible que lo que es siempro lo mismo, con-
lo que deseamos saber es cuál puede ser el valor de un venga á lo que no es siempre lo mismo?
gobierno sin leyes.
SÓCRATES EL JOVEN.
SÓCRATES ET, JÓVEfí.
Así me lo temo.
Así es.
EXTRANJERO.
EXTRANJERO.
En cierto sentido es evidente que el legislar es una ¿Cómo, pues, puede ser necesario hacer leyes, si las le-
de las atribuciones del reinado. El ideal, sin embargo, no yes no son lo mejor posible? Busquemos la causa.
es que la autoridad resida en las leyes, sino en un rey sa- SÓCRATES ÉL JOVEN.
ferencias que distinguen á todos los hombres y á todas las Sí, y mucho que los hay.
acciones, y la incesante variación de las cosas humanas, EXTRANJERO.
Pues bien, traigamos á la memoria las prescripciones
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cribirse otros remedios, y queelenfermo no debe separarse daremos á esta violencia? Pero nó, aguarda, considere-
de lo que se le dio escrito, como si tales preceptos fuesen mos antes lo que precede.
los únicos saludables y conformes á la medicina, y iodo lo
SÓCRATES KL JOVEN.
demás insalubre y contrario al arte? Si tal cosa sucediese ¿Qué?
en una ciencia ó en un arte verdadero, ¿no se recibiria con EXTRANJERO.
carcajadas semejante procedimiento? Si un médico, sin haber apelado á la persuasión, en vir-
SÓCRATES EL JOVEN.
tud de su arte que conoce á fondo precisa al enfermo,
Sin duda alguna. niño, hombre ó mujer, á tomar un remedio mejor que
EXTRANJERO.
el que estaba ordenado por escrito, ¿qué nombre se
Y el que ha escrito éstas prescripciones sobre lo justo dará á esta violencia? Cualquiera menos el de falta con-
y lo injusto, lo bello y lo feo, lo bueno y lo malo, ó que, tra el arte ó el de atentado á la salud? Y el que ha sufrido
sin escribirlas, ha impuesto leyes á las agrupaciones de, esta violencia, podrá decir todo lo que quiera, menos que
hombres, que son gobernados encada Estado conforme á tal tratamiento es dañoso á su salud y contrario al arte.
las leyes escritas; este mismo que las ha redactado con SÓCRATES EL JOVEN.
arte, ú otro semejante á él, después de una ausencia, ¿no No puede ser más exacto lo que dices.
podrá establecer otras leyes contrarias á las primeras? EXTIIANJERO.
Una prohibición de esta clase ¿no seria tan ridicula como Pero ¿cómo llamamos á lo que constituye una falta en
la anterior? el arte de la política? ¿No es, á decir verdad, lo que es
SÓCRATES EL JOVEN. vergonzoso, malo é injusto?
Sin duda. SÓCRATES EL JOVEN.
EXTRANJERO.
Sin duda alguna.
Y bien, ¿sabes cómo se explican la mayor parte de los EXTRANJERO.
hombres sobre este punto? En cuanto á los que, á pesar de las leyes escritas y de
SÓCRATES EL JOVEN.
las costumbres de los antepasados, se ven obligados por
En este momento no lo sé. fuerza á hacer cosas más justas, mejores y más bellas,
EXTRANJERO.
di me, ¿no seria el colmo del ridículo criticar esta violencia,
De una manera muy especial. Dicen que si alguno co- de la que podrá decirse cuanto se quiera, pero nunca que
noce leyes mejores que las existentes, debe darlas á su
se les ha obligado á ejecutar cosas vergonz osas, injustas
patria, pero á condición de convencer de su bondad á
y malas?
cada uno de sus conciudadanos; y si no, que nó.
SÓCRATES EL JOVEN.
SÓCRATES BL JOVEN.
Es perfectamente cierto.
Pues qué, ¿no dicen bien? EXTRANJERO.
EXTRANJERO.
Y la violencia , ¿es justa si su autor es rico , é injusta
Quizá. Si alguno, sin haber convencido á los demás,
si es pobre? Ó más bien si un hombre, valiéndose ó nó de
les impone por fuerza lo que es mejor, dime, ¿qué nombre
TOMO VI. 7
la persuasión, rico ó pobre, con ó contra las leyes escri-
Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872 Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872
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tas, hace lo que es útil, ¿ao debe decirse, que esta es EXTRANJERO.
la verdadera definición del buen gobierno, y que según Después de haber suscitado esta cuestión, será pru-
ella se dirigirá el hombre sabio y virtuoso, que consulta dente dejarla en este estado y no caminar adelante, antes
el interés délos gobernados? Así como el piloto, preocu- de haber patentizado un error, que acaba de deslizarse en
pado constantemente con la salvación de su nave y de la nuestro discurso.
tripulación, sin escribir leyes, sino formando una ley de SÓCRATES EL JOVEN.
su arte, conserva sus compañeros de viaje; en igual forma ¿Y cuál es?
el Estado se veria próspero, si fuese administrado por hom- EXTRANJERO.
bres que supieran gobernar de esta manera, haciendo Lo que es preciso indagar ahora no está en nuestros
prevalecer el poder supremo del arte sobre las leyes escri- hábitos, ni es fácil de ver. Hagamos, sin embargo, un
tas. Y hagan lo que quieran estos jefes prudentes, no se esfuerzo para comprenderlo. Dime, puesto que á nuestros
les puede hacer cargo alguno, en tanto que cuiden de la ojos no hay más gobierno perfecto que el que hemos di-
única cosa que importa, que es hacer reinar con inteli- cho, ¿uo comprendes que los otros gobiernos no pueden
gencia y con arte la justicia en las relaciones de los conservarse sin tomar de éste sus leyes, haciendo lo que
ciudadanos, y en tanto que sean capaces de salvarlos, y se aprueba en nuestro tiempo, aunque con bien poca
de hacerlos en lo posible mejores de lo que antes eran. razón?
SÓCRATES KL JOVEN. SÓCRATES EL JOVEN.
Nada tengo que decir á tus palabras. ¿Qué?
EXTRANJERO. EXTRANJERO.
¿No tienes nada que reponer á esto? Que ningún miembro del Estado se atreve á hacer nada
SÓCRATES EL JOVEN. 'contra las leyes; y si alguno se atreviera, seria castigado
¿Á qué? con pena de muerte y con los mayores suplicios. Esta regla
[Link]. es muy justa y muy bella, puesta en segunda línea, y
Que ni la multitud ni un cualquiera poseerán nunca se- cuando no se tiene en cuenta la primera, de que antes
mejante ciencia, ni serán jamás capaces de gobernar con hablamos. Expliquemos de qué manera se establece esta
inteligencia un Estado; que sólo en un pequeño número, regla, que, en nuestra opinión, sólo puede ocupar la se-
ó en algunos, ó en uno sólo puede encontrarse esta cien- gunda línea. ¿No es éste tu dictamen?
cia única del verdadero gobierno; y que los demás go- SÓCRATES EL JOVEN.
biernos no son más que imitaciones de este, como ya he- Sí. .
mos dicho; imitaciones, que reproducen á aquel unas EXTRANJERO.
veces mejor, otras menos mal. Volvamos otra vez á estas imágenes , con las que es
SÓCRATES EL JOVEN. preciso constantemente comparar á los jefes de Estado y
;,Cómo entiendes esto? Porque yo no he comprendido á los reyes.
bien antes lo que has dicho de [Link] imitaciones. SÓCRATES EL JOVEN.
¿Qué imágenes?
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EXTRANJERO. semejantes. Y después de esto, loque haya parecido bueno á
El piloto hábil y el médico, que vale por mil ejemplos. la-multitud, sea que proceda de proposición de los médicos
Figurémosnoslos en un caso particular y observémoslos. y délos pilotos, ó de los ignorantes en estas artes, ins-
SÓCRATES EL JOVEN. cribámoslo en tablas triangulares y en columnas, ó con-
¿En qué caso? sagrémoslo como costumbres no escritas de nuestros ante-
EXTRANJERO. pasados, y que en lo sucesivo que se navegue y se trate
Supongamos que estemos todos en la creencia de que á los enfermos conforme á todas estas reglas.
debemos sufrir de su parte los más indignos tratamientos; SÓCRATES EL JOVEN.
por ejemplo, que conserven entre nosotros al que quieran Héabí una suposición perfectamente absurda.
conservar, que atormenten al que se hayan propuesto EXTRANJERO.
atormentar, cortando ó quemando sus miembros, y obli- Cada año sacaremos á la suerte jefes entre los ricos ó
gando á que se les entreguen, á manera de impuesto, su- entre el pueblo entero, y los jefes elegidos así, arreglando
mas de dinero, destinando poco ó nada en provecho del su conducta á las leyes establecidas como hemos dicho,
enfermo, y el resto asi mismos y á sus servidores; en fin, dirigirán las naves y cuidarán los enfermos.
que reciban de los parientes y de los enemigos del enfer- SÓCRATES El, JÓVEX.
mo un salario y luego le hagan morir. De otro lado, supon- Eso es cflás difícil de admitir.
gamos que los pilotos cometan mil acciones semejantes, EXTRANJERO.
como dejar en tierra con intención los pasajeros en el acto Atiende á lo que sigue. Cuando estos magistrados ha-
de levar anclas, cometer toda clase de faltas en la navega- yan terminado el año, es preciso crear tribunales, esco-
ción, arrojando los hombre al mar, ó haciéndolos pasar giendo los jueces entre los ricos, ó sacándolos ala suerte
por toda especie de sufrimientos. Supongamos ahora que, de todo el pueblo, y hacer comparecer á los magistrados
imbuido el espíritu en estas ideas, determináramos, después para que respondan de su conducta. Todo el que quiera
de una madura deliberación, que no se permitiera ni al podrá acusarles por no haber dirigido las naves durante
arte del médico ni al arte del piloto mandar, como dueños
el año según las leyes escritas ó según las antiguas cos-
absolutos, ni en los esclavos ni en los hombres libres; que
tumbres de los antepasados. Lo mismo puede suceder
se formara una asamblea, ya con nosotros solamente, ya
respecto á los enfermos. En cuanto á los que hayan de
con el pueblo entero, ya con los ricos; y que los ignorantes
ser condenados, los mismos jueces decidirán qué pena de-
y los artesanos tuvieran el derecho de emitir su dictamen
berán sufrir ó qué malta pagar.
sobre la navegación y sobre las enfermedades, sobre la ma-
SÓCRATES EL JOVEN.
nera como deben usarse las medicinas y los instrumentos
médicos para bien de los enfermos, y de las naves é instru- El que con plena voluntad hubiera ejercido magistra-
mentos de mar para la navegación; sobre lo que debe ha- tura semejante, seria muy justamente castigado, cual-
cerse en los momentos de peligro, ya proceda éste de los quiera que fuera la pena ó la multa que se le impusiera.
vientos y délas olas, ó de encuentros con los piratas; y si EXTRANJERO.
conviene en una batalla naval oponer á buques largos otros Será preciso además establecer una ley ordenando
que si hay alguien que, independientemente de las le-
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104
yes escritas, estudia el arte del piloto y de la navegación,
de entre nosotros, sin que pudieran renacer jamás, efecto
el arte de curar y la medicina, relativamente á los vien-
de esta ley, que prohibiese toda indagación; y la vida
tos ó á lo caliente y á lo frió, y se dedica á indagaciones humana, penosa de suyo, se haría bajo tal régimen inso-
profundas sobre esto, debe comenzarse por declararle, no portable.
médico ni pilotó, sino visionario extravagante é inútil so-
EXTRANJERO.
fista. En seguida, el que quiera podrá acusarle porque
¿Pero qué dices á esto? Si exigiésemos que todas las co-
corrompe á los jóvenes, enseñándoles á practicar el arte
sas, que acabamos de decir, se verificasen conforme á
del piloto y el arte del médico sin tener en cuenta las le-
reglas escritas, y si encargáramos su ejecución á ún
yes escritas, y porque dirige á su voluntad naves y enfer-
hombre, escogido por el sufragio, ó designado por la
mos; y se los citará delante de un tribunal de justicia. Y si suerte; y si este hombre por codicia ó por favor se propu-
resulta que da, sea á los jóvenes, sea álos ancianos, con- siese obrar enteramente en contra, despreciando dichas
sejos opuestos^á las leyes y á los reglamentos escritos, será reglas, desconociéndolas todas, ¿no resultaría un mayor
castigado con los más terribles suplicios. Porque nada mal que el mal precedente?
debe baber más sabio que las leyes, y porque nadie debe SÓCRATES, EL JOVEN.
ignorar lo que concierne á la medicina y á la salud ó al
Eso es muy cierto.
arte de conducir una nave y de navegar, puesto que es EXTItANJERO.
posible átodo el mundo aprender las leyes escritas y las
Porque, si no me eng-año, cuando se establecen leyes
costumbres de los antepasa dos. Si las cosas, Sócrates,
inspiradas por una larga experiencia ó por los consejos
respecto á estas ciencias, sucediesen como acabamosdede-
de personas entendidas, que convencen á la multitud de
cir y lo mismo respecto del arte militar, del de la caza en
lo que conviene hacer, el que se atreve á quebrantarlas,
general, del de la pintura, así como respecto de las di-
comete cien faltas en lugar de una; y turba y pervierte
versas partes del arte de imitación, del arte de carpintero,
la práctica de las artes más gravemente que lo hacen las
y en general de la fabricación de utensilios, de la agricul-
tura y de todas las artes que se refieren á los frutos de la leyes escritas.
SÓCRATES EL JÓVES.
tierra; si viéramos practicar, conforme á las leyes escri-
Es indudable.
tas, el arte de educar los caballos y los ganados de todas
EXTRANJERO.
clases, el de la adivinación, todas las partes que abraza
el arte de los servidores, el juego de ajedrez, la aritmé- Por esta razón, los que hacen leyes y dan reglas escri-
tica toda, lo mismo la pura que la que se aplica á los tas, cualquiera que sea el objeto, no tienen más que un
planos, á las profundidades y á los sólidos; ¿qué juicio for- segundo medio de arribar á puerto seguro, que es el no
maríamos de todas estas cosas, tratadas de esta manera, permitir ni á un solo hombre, ni á la multitud, ni á nadie
es decir, según las leyes escritas, y de ninguna manera intentar nada que sea contrario á ellas.
SÓCRATES BL JOVEN.
conforme al arte?
Bien.
SÓCRATES E l JOVEN.
EXTRANJERO.
Es claro que acabarían todas las artes, y desaparecerían ¿Y no serian imitaciones de la verdadera naturaleza de
Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872 Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872
105 lOfi
cada cosa las leyes que los hombres instruidos hubiesen pueblo entero pueden poseer nunca esta ciencia política.
redactado como mejor pudieran? SÓCRATES EL JOVEN.
SÓCBATES EL JOVEN. Imposible.
Necesariamente. EXTRANJERO.
EXTRANJERO. Es preciso, por cousiguieate, á mi parecer, que estos
Pero el hombre instruido, hemos dicho, (si no nos en- gobiernos, si deben imitar felizmente, en cuanto de ellos
gaña la memoria) el verdadero político no dejará de dependa, al verdadero gobierno, al de uno solo, inspi-
obrar según su arte, sin cuidarse de los reglamentos, rándose en su arte, es preciso, repito, que una vez esta-
siempre que una disposición le parezca mejor que lo que blecidas las leyes, se abstengan con el mayor cuidado de
él mismo habia establecido y formulado para sus conciu- hacer nada contra las reglas escritas y las costumbres de
dadanos alejados de él. los antepasados.
SÓCRATES EL JOVEN. SÓCRATES EL JOVEN.
Asi lo hemos dicho. No es posibte hablar mejor.
EXTRANJERO. EXTRANJERO.
Pero si un ciudadano cualquiera ó un pueblo, teniendo Cuando los ricos imitan al verdadero gobierno, llama-
leyes establecidas, intentasen realizar, en oposición con mos al suyo aristocracia; y cuando se burlan de las leyes,
estas leyes,, alguna cosa que valga mas que ellas, no oligarquía.
obrarán, en cuanto de ellos depende, á la manera de este SÓCRATES EL JOVEN.
verdadero político? Conforme.
SÓCRATES EL JOVEN. EXTRANJERO.
Sin duda. Cuando manda uno solo conforme á las leyes, á imita-
EXTRANJERO. ción del que posee la ciencia, le llamamos rey, sin dis-
¿Son ignorantes los que tal hacen? Entonces ensayan tinguir con nombres diferentes al jefe que reina mediante
imitar la verdad, pero la imitan muy mal. ¿Son hábiles? la ciencia y al que reina mediante la opinión formulada
Entonces no es una simple imitación, sino la realidad en las leyes.
misma. SÓCRATES EL JOVEN.
SÓCRATES EL JOVEN. Es cierto.
Perfectamente. EXTRANJERO.
EXTRANJERO. Resulta, pues, que si uno solo, poseyendo verdadera-
Pero há tiempo, que es cosa convenida entre nosotros mente la ciencia política, gobierna, le daremos este
que la multitud no puede poseer nunca ningún arte. mismo nombre de rey y no otro; y los cinco nombres de
SÓCRATES EL JOVEN. los gobiernos precitados no constituirán relativamente á
En efecto, es cosa convenida. él más que uno.
EXTRANJERO. SÓCRATES EL JOVEN.
Luego si existe algún arte real, ni todos los ricos ni el Aprobado.
Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872 Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872
107 108
EXTRANJERO. EXTRANJERO.
Pero si el monarca no obra conforme á las leyeü, ni ¿Nos sorprenderemos, Sócrates, al ver los males que
según las costumbres de los antepasados, y fing-e preferir, suceden y sucederán en semejantes gobiernos, cuando por
como hace el verdadero sabio, á las leyes escritas lo que principios y por condición tienen que seguir en sus pro-
le parece mejor, siendo así que en esta imitación no tiene cedimientos, no la ciencia, sino las leyes escritas y las cos-
otros guias que la pasión y la ignorancia, ¿no es acreedor tumbres de los antepasados, siendo así que en cualquiera
á que se le dé el nombre de tirano? otro negocio semejante conducta seria evidentemente una
SÓCRATES EL JOVEN.
causa de ruina? ¿No debemos más bien admirar que un
Sin duda alguna. Estado con tales condiciones sea una cosa sólida y pode-
EXTRANJERO.
rosa? Porque hace mucho tiempo, que los Estados son
Tenemos, pues, según vemos, el tirano, el rey, la oli- víctimas de estos males; y, sin embargo, permanecen en
g"arquía, la aristocracia y la democracia; porque los hom- pié, estables y firmes. Muchos, es verdad, sumergidos,
bres no consienten con gusto el ser gobernados por uno como las naves anegadas, perecen, han perecido y pere-
solo, por un monarca, pues tienen perdida la esperanza cerán por la necedad de los pilotos y de los tripulantes,
de que se encuentre nunca un hombre, digno de ejercer que acerca de las cosas más importantes no tienen sino una
este poder, que á la vez tenga voluntad y fuerza para
grande ignorancia; y que, siendo por completo extraños
mandar con la virtud y con la ciencia, y para dar equita-
á la poli tica, creen que de todas las ciencias es esta la que
tivamente á cada uno lo que sea justo, que es lo que se
poseen mejor.
llama bien; debiendo presumirse que se verá arrastrado
SÓCRATES EL JOVEN.
más bien á maltratarnos, degollamos, y causarnos daño
según su capricho. En efecto, si se encontrase un mo- Nada más cierto.
EXTRANJERO.
narca tal como nosotros le hemos descrito, se le amaria,
y se consideraria uno dichoso viviendo bajo tan excelente Entre estos gobiernos, que la razón desaprueba y bajo
forma de gobierno, única conforme con la razón. los cuales es difícil vivir, ¿en cuál de ellos es la vida me-
SÓCRATES EL JÓVE^.
nos penosa, y en cuál es más insoportable? ¿Es preciso
Es evidente. que nos ocupemos de esta cuestión, aunque sea extraña
EXTRANJERO.
á nuestro objeto? Sin embargo, en su fondo tiende verda-
Pero hoy dia, ya que no se ve aparecer en las ciudades, deramente á él.
como en los enjambres de abejas, un rey tal como le he- . SÓCRATES EL JOVEN.
mos pintado, que sobresalga desde luego sobre todos los ¿Por qué no hemos de discutirlo?
demás por el alma y por el cuerpo, no queda otro recurso EXTRANJERO.
que el de reunirse en consejo para escribir las leyes, si- Pues bien, habrás de reconocer que las tres formas de
guiendo las huellas del verdadero gobierno. gobierno hacen una, que es á la vez la más difícil y la más
SÓCRATES BL JOVEN. fácil.
(conforme. SÓCRATES EL JOVEN.
¿Qué dices?
Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872 Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872
109
lio
EXTRANJERO.
SÓCRATES Ef, .)ÓVE\.
Ninguna otra cosa, sino que el gobierno monárquico, Efectivamente, eso se sigue de lo que precedentemente
el de los pocos y el de la multitud son los tres de que he- hemos asentado.
mos tratado desde el principio de este discurso. EXTRANJERO.
SÓCRATES EL JOVEN.
Ahora bien, encadenada por estos sabios reglamentos,
En efecto. que llamamos leyes, la monarquía es el mejor de los seis
EXTRANJERO.
gobiernos; sin leyes, es el más duro y el más insopor-
Dividamos cada uno de ellos en dos, de manera que table.
formemos seis y pongamos á parte, haciendo el sétimo, SÓCRATES EL JOVEN.
el verdadero gobierno. Bien podrá suceder.
SÓCRATES EL JOVEN.
EXTRANJERO.
¿Cómo? En cuanto al gobierno de algunos, como oíannos es
EXTRANJERO.
un término medio entre uno solo y la multitud, debe
De la monarquía hemos dicho, que nacen el reinado y creerse que este gobierno es intermedio entre los otros
la tiranía; del gobierno de pocos, la aristrocracia, que es dos. Y en cuanto al de la multitud, todo es en él débil,
nombre de buen agüero, y la oligarquía; y en cuanto al y no es capaz de ningún gran bien ni de ningún gran
gobierno de la multitud, le hemos llamado simplemente mal comparativamente á los otros; porque el poder está
solo con el nombre de democracia, pero ha llegado el caso dividido en mil partes entre mil individuos. Y por esta
de dividirlo en dos á su vez. razón es el peor de estos gobiernos, cuando los otros obe-
SÓCRATES EL JOVEN'.
decen á las leyes; y el mejor cuando las violan. Cuando
¿Cómo le dividiremos? los otros se entregan á la licencia, entonces es mejor vi-
EXTRANJERO.
vir bajo la democracia; pero si impera el orden, no es en
Lo mismo absolutamente que los demás, aun cuando éste donde debe vivirse mejor, sino en el primero que he-
no tengamos un doble nombre que darle; porque se puede mos nombrado, exceptuando siempre' el sétimo, porque
mandar según las leyes ó con desprecio de ellas en este este se distingue de los [Link] como un dios de
gobierno como en los demás. los hombres.
SÓCRATES EL JOVEN.
Sl'tCRATES Ef. .lÓVEN.
Es cierto.
Parece, en efecto, que las cosas son y suceden de esa
EXTRANJERO.
manera y es preciso hacer lo que dices.
Cuando buscábamos el gobierno perfecto, esta división
EXTRANJERO.
no ofrecía utilidad, como hemos hecho ver; pero ahora
Es necesario, por tanto, descartar á los que toman
que hemos puesto éste á un lado, y que hemos asentado
parte en estos gobiernos, excepto el que se funda en la
la necesidad de los otros gobiernos, conviene dividir cada
ciencia; puesto que no son verdaderos políticos sino fac-
uno de estos en dos especies, según que las leyes son res-
ciosos, consagrados á vanos artificios, artificios ellos tam-
petadas ó violadas.
bién, como que son los primeros entre los imitadores y
Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872 Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872
112
111 esencialmente y no tiene con ella ning-una afinidad, y sólo
mágicos, y, en fin, los más grandes sofistas entre los han quedado las cosas preciosas de la misma familia. Ta-
sofistas. les son la cienciajnilitar, la jurisprudencia y este arte de
SÓCRATES EL JOVEN. . la palabra, que hace causa común con el reinado, defen-
Hé aquí nombres, que á mi juicio pueden con razón diendo la justicia y concurriendo con ella á administrar
aplicarse á los políticos. los negocios de los Estados. Sólo después de haber puesto
EXTRANJERO. aparte, de una á otra, manera, estas cosas, será fácil ver
En buen hora. Esto á nuestros ojos es un drama, donde lo que buscamos, tal como es en sí mismo y en su pura
se ve, ya lo hemos dicho, un coro de centauros y de sáti- esencia.
SÓCRATES EL JOVEN.
ros, que importaba distinguir de la ciencia política; y hé
aquí que, aun cuando con dificultad, hemos podido hacer Sin duda, y hé aquí lo que es preciso averiguar.
EXTRANJERO.
esta distinción.
Poniendo manos á la obra, podremos concebirlo clara-
SÓCRATES EL JOVEN.
mente. Para ello fijémonos en la música. Dime....
Así parece.
SÓCRATES EL JOVEN.
EXTRANJERO.
¿Qué?
Falta otro punto aún más trabajoso; falta descartar
EXTRANJERO.
una especie, tanto más difícil de separar de la especie
La música exige un aprendizaje, y lo mismo en
real, cuanto tiene con ella más estrecho parentesco. Me
general todas las ciencias que reclaman el uso de las
parece que á nosotros nos sucede lo mismo que á los que
manos.
purifican el oro.
SÓCRATES EL JOVEN.
SÓCRATES El. JOVEN.
Sin duda.
¿Cómo?
[Link].
EXTRANJERO.
Pero aquello que nos enseña si es preciso ó nó estudiar
Estos operarios separan primero la tierra, las piedras tal ó cual de estas ciencias, ¿diremos que es también una
y mil cosas semejantes; pero después de esta operación, ciencia y en relación con ellas ó nó?
queda el oro mezclado con lo que es de la misma fami- SÓCRATES EL JOVEN.
lia y que sólo pueden separarse con el fuego, como lo.», Lo diremos.
metales preciosos, el cobre, la plata, algunas veces el EXTRANJERO.
acero, los cuales separados no sin dificultad, gracias al ¿No reconoceremos, sin embargo, que difiere de ellas?
refino y acción del fuego, nos permiten ver el oro puro y SÓCRATES EL JOVEN.
sin mezcla. Sí.
SÓCRATES EL JOVEN.
EXTRANJERO.
« Así se dice, en efecto, que se hace eso. ¿Y qué decidiremos? Que ninguna ciencia debe mandar
EXTRANJERO.
á las demás, ó que las primeras deben mandar á esta úl-
Siguiendo el mismo razonamiento, resulta que hemos
separado de la ciencia política todo lo que difiere de ella
Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872 Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872
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tima, ó que esta última debe vigilar y reinar sobre todas la política, y aparece como una especie diferente, pero
las otras juntas? subordinada á ésta.
SÓCRATES EL JOVEN. SÓCRATES EL JOVEN.
Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872 Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872
115
116
lítico, puesto que ella no es más que auxiliar de ésta. SÓCRATES El. JOVEN.
SÓCRATES EL JOVEN.
Bien.
Así parece. EXTRANJERO.
EXTRANJERO.
Así las ciencias, que acabamos de recorrer, no se man-
Pues bien, consideremos el poder de los jueces, que dan á sí mismas, ni las unas á las otras; cada una se refiere
administran justicia con equidad. á una función que le es propia, y justamente toma su
SÓCRATES EL JOVEN.
nombre particular de esta función también particular.
Conforme. SÓCRATES EL JOVEN.
EXTRANJERO.
Así parece.
No tienen otro poder que el de aceptar del rey legisla- EXTRANJERO.
dor las leyes establecidas sobre las relaciones sociales, y Pero respecto de la ciencia, que manda á todas estas y
juzgar conforme á lo que ha sido declarado justo ó injus- á las leyes y dirige los intereses del Estado, y que de to-
to, haciendo consistir su virtud'en la firme resolución de das estas cosas forma un maravilloso tejido, ¿no seria pro-
decidir las pretensiones de las partes según las prescrip- cedente, á lo que parece, comprendiendo todo su poder bajo
ciones del legislador y sin dejarse influir por los presentes, una denominación común, llamarla ciencia política?
ni por el temor, ni por la compasión, ni por otro senti- SÓCRATES EL JOVEN.
miento hostil ó benévolo. Sin la menor duda.
SÓCRATES EL JOVEN.
EXTRANJERO.
En efecto, la función del juez se reduce poco más ó ¿Y no podriamos explicarla mediante el ejemplo del
menos á lo que acabamos de decir.
arte del tejedor, ahora que todas las clases de ciencias,
EXTRANJERO.
que se pueden encontrar en el Estado, se nos han ido
Nos encontramos, pues, con que el poder de los jueces
mostrando?
no se confunde con el del rey, y que no es otra cosa que
SÓCRATÍS EL JOVEN.
el guardián de las leyes y el servidor de aquel.
SÓCRATES EL JOVEN.
Ciertamente.
EXTRANJERO.
Así parece.
EXTRANJERO.
Por lo tanto, debemos exponer la operación del rey
Considerando todas las ciencias, que acabamos de citar, cómo la ejecuta, y qué tejido forma.
SÓCRATES EL JOVEN.
es preciso convenir en que ninguna de ellas nos ha pa-
recido la ciencia política. En efecto, la verdadera ciencia Evidentemente.
EXTRANJERO.
real no debe obrar por sí misma, sino mandar á las que
tienen el poder de obrar; á ella corresponde discernir las , Es una cosa difícil, pero estamos en la necesidad de
ocasiones favorables ó desfavorables, para comenzar y hacer por comprenderla, á lo que parece.
proseguir en el Estado las empresas vastas; y corresponde SÓCRATES BL JOVEN.
á las otras ejecutar lo que ella ha decidido. No podemos menos de hacerlo así.
Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872 Platón, Obras completas, edición de Patricio de Azcárate, tomo 6, Madrid 1872
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EXTRANJERO. ees, si es esto absolutamente verdadero, ó si más bien tal
En efecto, que una parte de la virtud difiere en cierta ó cual parte está en guerra con sus hermanas.
manera de otra parte de la misma, es una idea contra la SÓCRATES EL JOVEN.
que los espíritus, que se complacen en disputar, se suble- Si; ¿pero cómo hacerlo?
varán con gusto apoyados en la opinión del vulgo. EXTRANJERO.
SÓCRATES EL JOVEN.
Es preciso buscaren todas las cosas lo que llamamos
No comprendo. bello, y que lo dividamos en dos especies contrarias.
EXTRANJERO.
SÓCRATES EL JOVEN.
Procedamos de otra manera. Yo supongo que conside- Habla con más claridad aún.
ras el valor como una parte de la virtud. EXTRANJERO.
SÓCRATES EL JOVEN.
La prontitud y la vivacidad, sea en los cuerpos, sea en
Sí, ciertamente. el espíritu, sea en la emisión de la voz, sea en sí misma ó
EXTRANJERO. en las imágenes que producen la música y la pintura en
Y la templanza, como diferente del valor, pero siendo sus imitaciones; ¿has hecho tú algún» vez el elogio de
como él una parte de la virtud. estas cualidades, ó las ha alabado otro delante de tí?
SÓCRATES EL JOVEN.
SÓCRATES EL JOVEN.
Sin duda. lAh! sin duda.
EXTRANJERO.
EXTRANJERO.
Pues bien, con estas dos partes, templanza y valor, ¿Y te acuerdas de la forma en que se alababa cada una
sucede una cosa muy extraña, que es preciso atreverse á de estas cualidades?
declarar.
SÓCRATES EL JOVEN.
SÓCRATES EL JOVEN.
No me acuerdo.
¿Cuál?
EXTRANJERO.
EXTRANJERO.
Es que en muchas circunstancias hay entre ellas, si ¿Seré yo capaz de explicarte con mis palabras cómo lo
así puede decirse, gran discordia y enemistad. concibo yo?
SÓCRATES EL JOVEN.
SÓCRATES EL JOVEN.
¿Qué dices? ¿Por qué no?
EXTRANJERO.
EXTRANJERO.*
La cosa más extraordinaria del mundo. Dícese comun- Te imaginas, alo que veo, que es una cosa fácil. Con-
mente que todas las partes de la virtud concuerdan entre sí. siderémoslo en géneros que son casi contrarios. En las más
SÓCRATES EL JOVEN. de las circunstancias, cuando admiramos la vivacidad y la
Sí. prontitud del pensamiento ó del cuerpo, y lo mismo de la
EXTRANJERO. voz, empleamos para alabarlas un solo término, el de fuerz a.
Examineipos, con todo el cuidado de que somos capa- SÓCRATES BL JOVEN.
¿Cómo?
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EXTRANJERO.
EXTRANJERO.
Lo que es más vivo, más rápido y más rudo que lo que
Decimos vivo y fuerte, pronto y fuerte, y lo mismo pide en aquel momento la razón, lo declaramos violento
vehemente y fuerte. Generalmente, dando á todas estas é insensato; y lo que es demasiado blando ó demasiado
cualidades el nombre común, que acabo de enunciar, es
lento, lo declaramos flojo y torpe. Y en general la mayor
como hacemos su elogio.
parte del tiempo estas cualidades, así como la mode-
SÓCRATES EL JOVEN.
ración y la fuerza, nos aparecen como ideas contra-
Sí.
rias, hostiles, que se hacen la guerra, sin poder asociarse
EXTRANJERO.
jamás las unas con las otras; y los que llevan estas
Pero qué, ¿no hemos alabado muchas veces y en mu-
cualidades en su alma, los veremos en lucha entre sí,
chas ocasiones todo lo que se refiere á una naturaleza
por poco que los sigamos.
pacífica?
SÓCRATES EL JOVEN.
SÓCRATES EL JOVEN.
¿Y á dónde seguirlos?
Seguramente.
EXTR.ÍNJER0.
EXTRANJERO.
En todas las circunstancias que acabamos de referir, y
¿No nos servimos de expresiones contrarias á las prece-
probablemente en muchas otras. Me parees, en efecto,
dentes , cuando hablamos de ella?
que dejándose llevar de la peridiente de su naturaleza,
SÓCRATES EL JOVEN.
ellos alaban las cosas que les son propias y personales; y
¿Cómo?
EXTRANJERO.
vituperan las demás, porque les son extrañas; y por esto
Llamamos á ciertas cosas tranquilas y moderadas, y se originan con frecuencia muchas enemistades entre los
las admiramos en su relación con el pensamiento; admi- hombres.
ramos igualmente en las acciones lo que es dulce y lento, SÓCRATES EL JOVEN.
y en la voz lo que es fluido y grave y todos los movi- Temores tengo de eso.
mientos rítmicos; y en las artes, en general, lo que se EXTRANJERO.
verifica con una oportuna lentitud. Todo esto no lo llama- Podría creerse que la oposición de estas ideas no es más
mos fuerte, sino templado. que un juego, pero en las cosas importantes es la mayor
SÓCRATES BL JOVEN. enfermedad que puede sobrevenir á un Estado.
Es completamente exacto. SÓCRATES EL JOVEN.
EXTRANJERO. ¿A qué cosas te refieres?
Pero si, por el contrario, estas dos maneras de ser se EXTRANJERO.
verifican inoportunamente, llevamos á mal una y otra; A mi juicio, á toda la economía de la vida humana.
y, mudando de expresión, las designamos con nombres Los unos son de un natural extremadamente moderado,
opuestos. inclinados á pasar una vida pacífica, dirigiendo solos y
SÓCRATES EL JOVEN. por sí mismos sus negocios, obrando en sus relaciones in-
¿Cómo? teriores y exteriores del modo más propio para conservar
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En cuanto á los otros, cuya naturaleza es capaz de ac- En cuanto al que es incapaz de obtener este resultado,
ciones generosas, á poco que les ayude la educación, y no le apliquemos nunca los nombres, cuya definición in-
que con el auxiUo del arte pueden entrar en una mezcla tentamos averiguar ahora.
conveniente, la ciencia real los conserva; toma el carác- SÓCRATES EL JOVEN.
ter firme y sólido de los que aman la fuerza, para for- Perfectamente.
mar como una especie de cadena; y con respeto á los que EXTRANJERO.
se inclinan hacia la moderación y que muestran un ca- Y bien; ¿el alma fuerte, penetrada así déla verdad, no
rácter dulce y afable, semejante al hilo de la trama, pero se dulcificará y no querrá para lo sucesivo entrar en re-
que se encuentran por sus tendencias en oposición con los lación con la justicia? Y por el contrario, si no participa
primeros, hé aquí la manera como trata de ligar y enla- de este elemento de verdad, ¿no tenderá á hacerse más y
zar á los unos con los otros. más salvaje?
SÓCRATES EL JOVEN. SÓCRATES EL JOVEN.
En primer lugar, uniendo con un lazo divino la parte El carácter moderado, al participar á su vez de la opi-
inmortal de sus almas; y en seguida, la parte animal me- nión verdadera, ¿no se hará más sabio y prudente, como
diante lazos humanos. conviene al Estado? Y si está privado de tal elemento, ¿no
SÓCRATES EL JÓVE\. adquirirá y no merecerá la vergonzosa reputación de
Explícame más lo que quieres decir. necio y simple?
EXTRANJERO. SÓCRATES EL JOVEN.
la llamo divina, si se encuentra en una especie de la n£^- ¿No deberemos añadir que ningún tejido, ningún lazo
turaleza de los demonios. sólido y durable puede nunca unir á los malos con los ma-
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los, ni los buenos con los malos, y que no hay ciencia que SÓCRATES EL JOVEN.
pueda intentar jamás empresa semejante? En efecto, importa más esa indagación.
SÓCRATES EL JOVEN. EXTRANJERO.
Siu duda. Ahora bien, ellos se conducen contra el buen sentido,
EXTRANJERO. al dejarse llevar del placer del momento buscando á los
Sólo los hombres, que nacen con instintos generosos que se les parecen, huyendo de los que difieren de ellos,
y cuya educación es conforme á la naturaleza, pueden y al preocuparse demasiado con el modo de evitar las di-
ser formados de esta suerte por las leyes; y en esto con- ficultades.
siste el remedio que procuran el arte y la ciencia; este es SÓCRATBS EL JOVEN.
el lazo divino, que según hemos dicho, pone en armonía ¿Cómo?
las partes desemejantes y contrarias de la virtud. EXTRANJERO.
SÓCRATES EL JOVEN. Los hombres moderados buscan en los demás su propio
Es muy cierto. carácter; se casan, en cuanto es posible, con mujeres de
EXTRANJERO. las mismas condiciones y casan en la misma forma á sus
Con respecto á los otros lazos, álos humanos, una vez hijas; y los hombres fuertes y enérgicos hacen lo mismo:
establecido el lazo divino, no es difícil concebirlos; y, des- buscan en los demás su propio carácter; cuando lo conve-
pués de concebirlos, formarlos. niente seria que estas dos clases de hombres hiciesen todo
SÓCRATES EL JOVEN.
lo contrario.
¿Cómo y qué lazos? SÓCRATES EL JOVEN.
casamientos y los matrimonios. Porque los más de los Porque es tal la naturaleza del carácter fuerte y enér-
hombres y de las mujeres no se unen convenientemente gico, que, lleno de vigor en un principio, si se reproduce
bajo el punto de vista de la generación de los hijos. sin mezcla durante muchas generaciones, concluye por
SÓCRATES EL JOVEN.
dejarse arrastrar á verdaderos accesos de furor.
SÓCRATES EL JOVEN.
¿Qué quieres decir con eso?
EXTRANJERO.
Es muy probable.
EXTRANJERO.
En cuanto á los que buscan en este asunto el dinero y
el poder, ¿merecen que tomemos el trabajo de vituperar- De otro lado, el alma que se deja llevar de un pudor
excesivo, que no se asocia á una audacia varonil, y que
los seriamente?
SÓCRATES EL JOVEN.
se reproduce así durante muchas generaciones, se hace
De ninguna manera. más débil que lo que es de razón, y concluye por caer en
EXTRANJERO.
un completo desfallecimiento.
SÓCRATES EL JOVEN.
Importa más hablar de los que fijan su atención en
También es probable que así suceda.
los caracteres, y ver si hacea algo contra la razón.
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EXTRANJERO.
los moderados formando un sólido tejido, cuando el arte
Hé aquí por qué lazos, diria yo, que no es difícil ligar real, uniendo estos hombres diversos en una vida común
estas dos especies de hombres, siempre que sus natu- mediante los lazos de la concordia y de la amistad, reali-
ralezas tengan una misma opinión sobre lo bello y sobre zando el más magnífico y el mejor de los tejidos hasta
el bien. Porque esta es la única tarea, y al mismo tiempo formar un todo, y abrazando á la vez cuanto hay en los
toda la tarea del tejedor real; no permitir jamás que el Estados, lo mismo los esclavos que los hombres libres, lo
carácter prudente se divorcie del carácter fuerte y enér- estrecha todo en sus mallas, y manda y g-obierna sin des-
gico; unirlos mediante la comunidad de sentimientos, preciar nada de lo que puede contribuir á la prosperidad
honores, penas, opiniones, así como por un cambio de del Estado.
uniones y compromisos; componer un tejido suave y sólido SÓCRATES EL JOVEN.
según hemos dicho; y confiar á todos en común los dife- No era posible, extranjero, definir mejor al rey y al
rentes poderes en el Estado. político.
SÓCRATES EL JOVEN.
¿Cómo?
EXTRANJERO.
Donde se requiera un solo jefe, escogiendo un liombre
que reúna en su persona estos dos caracteres; y donde se
requieran muchos, mezclándolos por partes iguales. Los
jefes moderados tienen, en efecto, costumbres prudentes,
justas y conservadoras, pero carecen de energía y de la
audacia que reclama la acción.
SÓCRATES EL JOVEN.
Todo eso me parece muy exacto.
EXTRANJERO.
Los jefes fuertes y enérgicos, á su vez, dejan algo que
desear del lado de la justicia y de la prudencia, pero so-
bresalen en la acción. Es imposible que todo marche bien
en los Estados, así respecto de los particulares, como res-
pecto del público, sin la combinación de estos dos carac-
teres.
SÓCRATES EL JOVEN.
Evidentemente.
EXTRANJERO.
Digamos, pues, que la acción política ha conseguido
su fin legítimo, que es cruzar los caracteres fuertes con









