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Claude Delangle, 50 años

entre saxofones y notas


musicales
Maestro del saxofón explica que el fraseo de los saxofonistas depende de la
lengua materna.

Claude Delangle, profesor de saxofón del Conservatorio de Música de París.

Tenía 15 años cuando decidió convertirse en saxofonista, pues quería “usar el


aire” y soplar. Él es Claude Delangle, profesor del Conservatorio de París,
quien este año cumple 50 años de trayectoria artística y que la semana pasada
estuvo impartiendo clases maestras, conferencias y un recital a los interesados
en el saxofón.

Delangle, quien es sucesor del gran saxofonista francés Marcel Mule, se ha


convertido en uno de los mayores exponentes del instrumento en Europa y un
reconocido pedagogo.

Para él, la música no es rutina o “trabajo”, sino vida, razón por la cual trata de
entenderla, disfrutarla y vivirla.

A continuación, un extracto de la conversación que UNIVERSIDAD sostuvo


con el profesor y saxofonista francés, en donde expuso aspectos importantes
de la interpretación y la escuela europea y latinoamericana.

¿Qué es para usted la música?


− La música es un arte, y un aspecto de la vida, que necesitamos entender y
vivir. No es “rutina”, es vida.
Siempre se ha hablado de la diferencia de la escuela europea y la
latinoamericana. Cuéntenos un poco acerca de la escuela europea del
saxofón.
−La escuela europea ahora es una maravilla, pues hay fantásticos saxofonistas
jóvenes. Antes había pocos, pero ahora hay en bastantes regiones de Europa.

Sin embargo, las escuelas varían de acuerdo con la región. Por ejemplo, en
referencia al sonido, por tratarse de un instrumento de viento la lengua
materna resulta muy importante. Los americanos tienen un sonido más
amplio; los franceses más centrado, porque la lengua materna es más nasal;
los italianos tienen un sonido más estético; los españoles tienen un picado
muy preciso. Los sonidos van variando dependiendo del lugar. Otro aspecto
que varía en las escuelas es la cultura de los vientos, de si hay muchas bandas
o no en la región.

En cuanto a la técnica, puedo decir que es cuestión de todos los días y de


tiempo. Hay que trabajar mucho y con metodología.

¿Qué podríamos aprender los latinoamericanos de ustedes?


−Ya aplican muchas cosas. Para mí, lo más importante ahora es el
conocimiento de los estilos de los compositores. Hay que saber qué vamos a
tocar y elegir un modo de tocar distinto dependiendo del compositor. Por
ejemplo, el vibrato entre obras de Debussy y Glazunov debe cambiar. Aunque
se parezcan, no se deben tocar igual. También hay que conocer si es un
concierto, sonata, para orquesta de cuerdas, entre otros, para poder ejecutar la
pieza. Hay que investigar para tener una panorámica y así hacer un buen
trabajo.

¿Y viceversa?
−Para mí, el sentido rítmico de ustedes es muy natural. Nosotros allá debemos
enseñar más los ritmos de América Latina, como la salsa o merengue. Son
ritmos que hay que vivirlos, practicarlos, y bailarlos. Yo, por ejemplo, bailo
tango con mi mujer.

Los saxofonistas deben estudiar todos los días. Hábleme un poco acerca
de su rutina de estudio diaria.
−Intento guardar cada día una o media hora para trabajar escalas e
improvisación, pero nunca trabajo todos los días lo mismo. Tengo una base de
picado, staccato, y legato, pero cada día cambio el estudio. No me gusta la
palabra rutina; yo hago un trabajo distinto todos los días.
¿Qué se necesita para poder interpretar bien una obra?
−Es necesario que una obra me guste, para poder tocarla bien. Si no le gusta
no la practique. Hay que encantarse por la música.

Algún mensaje para los saxofonistas e interesados en el instrumento…


−Tienen mucha suerte de tocar el saxofón. Es una bendición tocar un
instrumento de viento, porque el aire es la única cosa de la humanidad que es
vital. El aire es vida. Disfrutar es importante. Si el esfuerzo es demasiado
grande, paren, descansen y luego continúen. No debe ser nunca un trabajo.

¿QUIÉN ES CLAUDE DELANGLE?


Claude Delangle es considerado el precursor de la escuela francesa del
saxofón en música clásica y contemporánea, gracias a sus primeros premios
de saxofón (1977) y de música de cámara (1979) en el Conservatorio Nacional
Superior de Música de París.

Delangle ha desarrollado una carrera notable como solista internacional,


combinando conciertos y grabaciones con la enseñanza a nivel superior.

En 1986 fue elegido personalmente por Pierre Boulez (compositor, director de


orquesta y pedagogo francés) para ser el solista de su conjunto
InterContemporain.

También ha realizado numerosos conciertos como solista con la Orquesta


Nacional de Francia, Radio de Francia (N.O.P.), Florida Philharmonic
Orchestra, Zagreb Philharmonic, Colorado Philharmonic, y varios conjuntos
(Percussions de Stasbourg, etc.). Actualmente participa regularmente como
solista la Orquesta Filarmónica de Berlín.

Además ha colaborado con músicos notables, como Kent Nagano, Armin


Jordania, M.W. Chungkin, Leonard Bernstein, y L. Foster.

Delangle ha realizado casi 20 grabaciones, y se ha presentado en países como


EE.UU., Canadá, y Japón.

Tuvo a su cargo el estreno mundial de la obra Edison Denisov Saxophone


Concerto, en el 10mo Congreso de Saxofón del mundo en Italia, y ha dado
clases maestras en EE.UU, Japón, Corea, Rusia, Costa Rica y por todo
Europa.

Desde 1988 Delangle es profesor en el Conservatorio Nacional Superior de


Música de París. También es presidente de la Asociación Internacional de
Saxofonistas y ha colaborado durante varios años en la evolución y el
desarrollo del saxofón, como consejero artístico de la empresa Selmer-Paris,
fabricante de estos instrumentos.