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EL AYUNOº

“Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para no mostrar a
los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que
ve en lo secreto; te recompensará en público” (Mat.6:17-18)

¿Que es el ayuno?

El Ayuno es una herramienta espiritual que Dios nos da para preparar nuestra
vida. No es que el ayuno le haga cambiar de opinión a Dios o le tuerza el brazo.
Lo que el ayuno hace no es modificar a Dios, sino modificarnos a nosotros. El
ayuno nos pone en las condiciones espirituales para recibir lo que Dios quiere
darnos.

El espíritu del ayuno no es cambiar a Dios, sino que el ayuno te ayuda a que vos
seas modificado. Te ayuda a que te pongas en armonía con Dios y te prepares
para recibir lo que Dios quiere darte.

El ayuno nos prepara porque nos hace orar más de lo habitual.


Obviamente que el ayuno siempre viene acompañado de oración. De lo contrario
no es ayuno espiritual, sino pasar hambre. El ayuno tiene sentido cuando sirve
para apartarnos de comer y de otras cosas, para orar. Así que, si normalmente
oramos dos o tres veces por día, el día que ayunamos aumentamos esos
momentos de oración. Y La Biblia enseña que el que persevera en oración, recibe.

El ayuno nos prepara porque al apartarnos para Dios y buscar de Él, Él se revela.
Nos muestra nuestra condición, nuestro pecado, nos muestra lo que Él quiere para
nosotros, lo que hará en nuestras vidas, nos da palabra y promesas.

El ayuno aumenta nuestra fe para interceder.


Cuando tomamos en cuenta que Jesús dijo que hay géneros que solo salen con
oración y ayuno, entonces sabemos que estamos orando con las dos
herramientas necesarias para recibir lo que Dios quiere darnos.
El ayuno es un ejercicio espiritual establecido por Dios que trae libertad, que
rompe los yugos y las ligaduras de impiedad y opresión, tanto en una persona
como a una nación.

Ayunar nos permite alcanzar la madurez espiritual. El ayuno trae recompensa de


acuerdo al propósito por el que se ayune.

En el evangelio de (Mateo 9:14) Nos relata que los discípulos de Juan el bautista
vinieron a Jesús y le preguntaron porque sus discípulos no ayunaban. “Jesús les
dijo: ¿acaso pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que el
esposo está con ellos? Pero vendrán días cuando el esposo les será
quitado, y entonces ayunarán” (Mat.9:15)

Fíjate bien que mientras Jesús estuvo en persona con los discípulos ellos no
ayunaron, pero él les dijo que cuando él fuera quitado ayunarían. Aquí quedó
establecido que su pueblo tendría que ayunar. Esto lo constatamos en la primera
iglesia como algo normal, ellos ayunaban y oraban en decisiones importantes. La
Biblia dice:“Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado con
ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído”. (Hech.14:23)

2.- EL PROPÓSITO DEL AYUNO. El propósito del ayuno son muchos y muy
variados, pero todos traen una bendición especial tanto para el que ayuna, como
por lo que, o para quien se ayuna.

El ayuno desata las ligaduras de la opresión. Esto implica que mediante el


ayuno se rompen las ataduras satánicas.

¿Pero cómo tener el poder para hacerlo?

Practicando el ayuno con regularidad. El ayuno es un arma poderosa si va


acompañado de oración y de lectura de la palabra de Dios. Las batallas se ganan
con oración y ayuno. “Porque las armas de nuestra milicia no son carnales,
sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas” (2ª.Cor.10:4)

Si oramos y ayunamos por cualquier problema o necesidad salimos victoriosos


porque quebrantamos en el nombre de Jesús toda opresión del diablo.

Con el ayuno adecuado se rompen las ligaduras del diablo que atan a tus seres
queridos y estos vienen a Cristo y se salvan. Con el ayuno creces espiritualmente
y adquieres autoridad para predicar con libertad a Cristo.

¡Y por supuesto que el plan del diablo es impedir que tú ayunes!


Cuando ayunes arrepiéntete de corazón y confiésale todos tus pecados a
Dios.

DIFERENTES TIPOS DE AYUNO. Existen varios tipos de ayunos y de diferentes


días, 1, 3, 7, 14, 21 o 40 días. Con propósitos variados como los hemos visto.
Además; algunos se proponen con agua y otros sin agua.

A).- Un día de ayuno total.


El ayuno bíblico de un día comienza de las seis de la tarde y se levanta a las seis
de la tarde del día siguiente. Y es un ayuno total sin agua. Era un tiempo de
humillación y reflexión que Dios demandaba a su pueblo.

B).- Ayunos parciales o medios ayunos. Estos no son completos porque se


abstiene de solo un alimento, normalmente se presentan desde la seis de la tarde
y se levantan a las tres de la tarde del día siguiente. Algunos ayunan el desayuno,
otros la comida o la cena.

C).- Ayunos congregacionales.- Estos son ayunos convocados con algún


propósito a la congregación. Se reúnen en la iglesia o en algún lugar apartado
para este fin. Aquí; hay arrepentimiento, clamor e intercesión profunda en unidad,
Se clama por situaciones dificiles de la iglesia, liberacion de opresion, crecimiento,
avivamiento, derramamiento del E.S etc.
D).- Y cuando ayunes. Cuando ayunes y te sientas fortalecido (a), cuida que tu
ego no se llene de vanagloria sintiéndote súper espiritual. Muchos han permitido
que el diablo los engañe volviéndose rebeldes, no se quieren sujetar y
menosprecian hasta sus pastores. El Señor te ha llamado para ser un siervo
humilde de corazón.

¿CUANDO HAY QUE AYUNAR?


1. Cuando haya una necesidad apremiante.
2. Cuando sientas frialdad espiritual,

3. Cuando nuestra vida esté en peligro.

4. Para crecer espiritualmente.

5. Cuando haya que ministrar la palabra.

6. Cuando necesitemos un milagro de Dios.

7. Cuando oremos por un endemoniado.

8. Cuando alguna atadura no te deje avanzar, Etc.

Detecta cuál es tu mayor pasión. Puede ser la música, puede ser el fútbol u otro
deporte. Puede ser la computadora, o cualquier otra cosa o práctica. Una vez que
hayas detectado tu mayor pasión, realiza un ayuno de esa práctica. Ayunamos
hasta mantener el control de la práctica en lugar de ser controlado. No podemos
ser instrumentos de libertad para la nación, si estamos esclavizados.

Si estás atado o atada a algo y se ha convertido en una dependencia, hacer el


ayuno. Orar y clamar hasta que las ataduras se rompan. En la mayor parte de los
casos este ayuno es poderoso para quebrar yugos y cadenas. Este tipo de ayuno
requiere de una dirección explícita de Dios.
Si somos conscientes que no tenemos control de nuestra lengua les sugiero que
hagamos un ayuno de hablar. Pasemos un día entero en un lugar apartado y no
hablar con nadie. Solamente orar y pedirle al Señor que Él controle nuestros
labios. Repetí este ayuno periódicamente.

Acompañar la oración y el ayuno con actos concretos de servicio a los demás.


Recordar lo que Isaías 58:5-12 nos dice acerca del ayuno que Dios ha escogido.

Estas prácticas no producen nada por sí solas, sino que son simplemente
herramientas para que el Espíritu Santo las utilice. Tu dependencia de Él es lo
más importante. Pero incorporar a tu vida la disciplina de los distintos ayunos
puede ser una bendición que revitalice tu vida espiritual y te conduzca a un nivel
nuevo de victoria.