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MARIO BUNGE

Foundations & Philosophy of Science Unir,


McGill University, Montreal

ECONOMIA
Y FILOSOFIA
PRESENTACION DE
RAUL PREBISCH
Comisián Económica para América Latina de las ivac1ones Unidas

SEGUNDA EDICION

te�os
INDICE
Diseño de cubierta: J. M. Domínguez y J. Sánchez Cuenca
PRESENTACIÓN DE RAÚL PREBISCH ..•...•..•...... Pág. 9
Impresión de cubierta: Gráficas Molina
PRÓLOGO A LA SEGUNDA EDICIÓN ....•................. 17
PREFACIO .......................................•.. 21
INTRODUCCIÓN .................... . .......•......... 23
1. EL ASUNTO DE LA ECONOMÍA POLÍTICA ............. . 25
2. CONCEPTOS ECONÓMICOS , ...... , ................ . 32
l.ª edición: 1982 3. GENERALIZACIONES ECONÓMICAS .........•......... 39
2. ª edición: 1985 4. TEORÍAS Y MODELOS ECONÓMICOS .................. 51
5. POLÍTICAS ECONÓMICAS .......................... 59
6. EL MONETARISMO .............. , ..•.............. 68
7. TEORÍA Y REALIDAD ................. , ..•......... 79
8. ¿CIENCIA O SEMICIENCIA? ......................... 101
9. ¿Qua VAD!S? ........................•.......... 112
APÉNDICE l. EXHlBIEÑbo LOS REFERENTES ...........••. 115
APÉNDICE 2. LEYES Y REGLAS ....... .. ......•........ 116
APÉNDICE 3. TEORÍA DEL CRECIMIENTO ............... . 118
APÉNDICE 4. MODELO LINEAL DE PRODUCCIÓN ......•••. 120
ECONOMfA APÉNDICE 5. CONCEPTOS DE DESARROLLO ............•. 123
BIBLIOGRAFÍA 127

Reservados todos los derechos. Ni la totalidad ni parte de este libro


puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electró­
nico o mecánico, incluyeildo fotocopia, grabación magnética o cual­
quier almacenamiento de información y sistema de recuperación, sin
permiso escrito de Editorial Tecnos, S. A.

© by MARIO BTJNGE
EDITORIAL TECNOS, S.A., 1985
O'Donnell, 27 • 28009 MADRID
ISBN: 84-309-1165-0
Depósito Legal: M- 18223 -1985

Printed in Spain. Impreso en España por GAMA, S. A.


Tracia, 17 - 28037 Madrid
PRESENT ACION

Ha sido para mí una grata sorpresa que Mario


Bunge me sugiriera escribir la introducción a este
pequeño libro. Filósofo eminente, se ha dejado lle­
var por su vasta curiosidad intelectual al campo de
la ciencia económica o, más bien dicho, de la «así
llamada ciencia económica», como me ha dado en
decir frecuentemente. Y ha escrito este libro muy
provocativo.
Llega en muy buena oportunidad y nos será de
gran ayuda a los economistas que, como en mi
caso, rechazan los artículos de fe del pensamiento
convencional. El doctor Bunge arremete resuelta­
mente contra las teorías clásicas y neoclásicas, sin
que escapen a su análisis crítico las concepciones
marxistas. Pero es a las neoclásicas a donde se
dirige preferentemente.
Como he recordado más de una vez en los últi­
mos tiempos, yo he sido un firme neoclásico en mi
juventud. Sin embargo, la gran depresión mundial
me hizo comenzar una obra de desmantelamiento.
De haber sido esa depresión un simple descenso
cíclico pude haber recordado, sin compartirlo,
desde luego, una afirmación de un profesor mío,
neoclásico al extremo, quien decía sentenciosa­
mente: «Las crisis cíclicas eliminan inexorabie­
mente a los menos aptos, a los ineficientes, lo
mismo que un invierno muy severo termina con los
tuberculosos. Formas crueles -agregaba-, pero
muy eficaces de saneamiento.»
Bien sabemos que la gran depresión eliminó a
muchísimos sanos en todo el mundo. Y fue necesa­
ria la gran obra de Keynes, que Mario Bunge ad-

9
mira, para comprender la índole de este fenómeno del progreso técnico, de la creciente productivid
d
y decidir contrarrestarlo con nuevas ideas, muy que le acompañe, se concentre en los ·estratos s:­
_
audaces en aquellos tiempos. penores de la estructura social que tienen en su
s
Tardé bastante tiempo, sin embargo, en llevar mi manos la mayor parte de los medios productivos
tarea crítica al punto avanzado en que hoy me Ahí radica el fenómeno de apropiación del exce�
encuentro. Quienes esperábamos en la América dente económico. El sistema funciona sin grandes
Latina, llevados por el razonamiento neoclásico, tropiezos mientras no hay fuerzas que contrarres­
que el desarrollo económico impulsado por la in­ tan este poder de apropiación del excedente, de
dustrialización ida estrechando progresivamente donde sale, en última instancia, la acumulación de
las grandes disparidades en La distribución del in­ capital reproductivo, cuyo continuo crecimiento es
greso, tuvimos que reconocer lo contrario frente a esencial a la dinámica del sistema. En otros térmi­
la evidencia de los hechos. Pero en vano pudimos nos, mientr�s �omine sin contrapesos el poder polí­
_
encontrar una explicación valedera de este fenó­ ttco y economzco de los estratos superiores, se de­
meno a la luz de las enseñanzas neoclásicas. senvuelve la acumulación y, al mismo tiempo, la
Más aún, no hay una teoría económica que sociedad privilegiada de consumo en tales estratos.
permita explicar los fenómenos globales del desa­ Por supuesto que los neoclásicos no admitieron
rrollo, ni de esas crecientes disparidades sociales, la persistencia de este fenómeno importantísimo
salvo en lo que concierne a ciertas restricciones del del excedente económico· pues sostuvieron que el
libre juego de las leyes económicas y a las imper­ fruto del progreso técnico se difundiría a toda la
fecciones del mercado. colectividad por el alza de remuneraciones o la
¿ Qué hacer entonces? Al procurar la respuesta, baja general de los precios. Al llegar el sistema a
entro decididamente a un campo de amplia coinci­ una posición de equilibrio -lo cua'l rechaza el doc­
dencia con el doctor Bunge. Si la teorta económica tor Bunge como yo-, habr(a desaparecido la
resulta claramente insuficiente es porque ignora la apropiación empresarial del fruto del progreso téc­
estructura social y sus mutaciones y las cambiantes nico, sin otras disparidades distributivas que las
relaciones de poder que emergen de todo ello. En �on:e_spondientes a la aportación de los diferentes
su afán de asepsia doctrinaria, sus adeptos evitan znd1v1duos al proceso productivo.
cuidadosamente la influencia de elementos exóge­ El excedente se retiene debido a la heterogenei­
nos. A mi juicio, ni los elementos técnicos, poHticos, dad estructural) gracias al fenómeno de expansión
sociales y culturales son exógenos. Forman parte monetaria que forma parte integrante del proceso
integrante de un sistema y, como tales, tienen gran productivo. Es lo que trato de demostrar en un
influencia en esas mutaciones y en las contradic­ reciente libro 1•
ciones que aparecen cada vez más en su funciona­ Pues bien, en el avance de las mutaciones es­
miento. tru�t�1rales se va desplegando el poder sindical y
La penetración del progreso técnico de los cen­ polmco de una parte creciente de la fuerza de tra­
tr os, en sus diversas manifestaciones, tiene un pa­ bajo cuando se abre paso genuinamente y no en
pel importantísimo en esas mutaciones de la es­ apariencia, el movimiento de democratización.
tructura social. La estructura social de la periferia 1 Capitalismo Periférico - Crisis y Transformación, Fondo de
es sumamente heterogénea y permite que el fruto Cultura Económica, México, 1981.

10 11

...
l
Además, comienza la tendencia a la hipertrofia del diticia, a fin de eliminar la plétora monetaria. Es el
Estado, que se explica en cierto modo por la pre­ método de la sangría a que se refiere Mario Bunge.
sión social y la propia dinámica del Estado y el Y uno recuerda a aquel médico famoso 'de una
crecimiento de los gastos militares. Y ese doble novela clásica que recomendaba esta operación
poder redistributivo -de la fuerza de trabajo y del para eliminar la plétora sanguínea: «Que el pa­
Estada-- se contrapone cada vez más al poder de ciente se debilitara cada vez más, no importa, hay
apropiación de los estratos superiores. que proseguir tenazmente. En una de esas el en­
Esta creciente confrontación no obedece a prin­ fermo muere. Pero el médico no se perturba y
cipio regulador Qlguno. Más todavía, el aumento frente a sus discípulos desconcertados exclama:
del consumo privado y social de la fuerza de tra­ ¡ Qué lástima, de no haberse muerto el paciente
bajo y del consumo civil y militar del Estado, que habríamos comprobado la eficiencia de mi terapéu­
resultan de esa confrontación, no se cumple a ex­ tica.'»
pensas del consumo privilegiado de los estratos Pues bien, la sangría monetaria lleva fatalmente
superiores, sino que se superpone a ese consumo. a la contracción de la econom{a y la desocupación.
Y, con el andar del tiempo, se va debilitando el Y hay que persistir hasta doblegar el poder sindical
ritmo de crecimiento del excedente y de la acumu­ y político, de manera que puedan descender las
lación de capital reproductivo ( que hay que distin­ remuneraciones y restablecerse la dinámica del ex­
guir del capital que no aumenta progresivamente la cedente. Tal es el friedmanismo en boga.
productividad y el empleo). Así pues, la pugna dis­ Por cierto que en varios de nuestros pa{ses he­
tributiva termina por reducir la rentabilidad de las mos venido, además, usando un método mucho
empresas, con efectos adversos a la ocupación. Y más expeditivo. Recurrir al poder militar del Es­
la autoridad monetaria, por más que se haya preo­ tado para suprimir el poder de la fuerza de trabajo.
cupado de la estabilidad del nivel de precios, se ve Y en esta forma se mantienen las remuneraciones
obligada a ceder, creando el dinero necesario para mientras se dejan que los precios «alcancen su
que el alza de las remuneraciones proveniente di­ propio nivel».
recta e indirectamente de la presión redistributiva Pero no abominemos de Mi/ton Friedman por
pueda traducirse en alza de precios y restablecer este desenlace. ¿Acaso el poder redistributivo no
así la dinámica del excedente. Trátase de un nuevo significa una flagrante violación del juego de las
tipo de inflación, de inflación social, que suele leyes del mercado? Hay, pues, que recurrir a la
complicarse con formas inveteradas de inflación. fuerza para corregir esta grave desviación del sis­
Y aqu{ entra en escena el inefable doctor Fried­ tema. Lo cual tiene también la virtud de permitir el
man, que ha adquirido gran influencia en nuestro florecimiento del liberalismo económico a costa del
hemisferio sur. Muy sencillo, nos dice este presti­ proceso de democratización y del bienestar de
gioso economista. Hay que frenar la creación de grandes masas.
dinero por el sistema bancario. No interesa cuál No digo que la restricción monetaria haya sido
sea el origen subyacente de este fenómeno, sino ineficaz en otros tiempos para corregir las viola­
desbaratar el poder sindical y político de la fuerza ciones de las reglas del juego cuando se ha abu­
del Estado y achicar las dimensiones del Estado. sado del crédito privado; pero es absurdo pensar
¿Cómo hacer lo primero? Por la restricción ere- que pueda combatir la inflación de tipo social; el

12 13
problema es mucho más profundo. Y, a mi juicio, cuanto al neoclasicismo, yo creo que gravita enor-
no se podrá resolver sin una transformación fun- .memente el peso de los intereses que tienden a
damental en el régimen de dístribución del ingreso mantener el estado de cosas existentes.
No me refiero solamente al desarrollo interno de
nuestros países, síno a las relaciones Centro-
Periferia en cuya complejidad no han penetrado en
forma alguna las teorías neoclásicas. No recono-
cen, por supuesto, la hegemonía de los centros ni Ia
nuevo por devorarse a sí misma. Es tiempo que dependencía periferica; fenómeno político al que se
sociólogos y polítólogos proyecten también sus lu- superpone la superioridad técnica y económica de
ces sobre estefundamental problema. los centros.
Mucho más habría que decir sobre todo ello, La teoría de la división internacional del trabajo
pero sospecho que Marío Bunge pudiera acusarme y las ventajas comparativas tienen una grtn validez
legítímamente de extralimitación frente a la es- lógica; pero ignoran las grandes diferencias estruc-
cueta sobriedad de su libro. Pero basta lo que turales entre los centros y la periferia que traen
acabo de exponer para justfficar su crítica a la también grandes contradicciones en el desaruollo
{ú teoría y subrayar la necesidad de una tarea muy periférico. Diría sin vacilación que al perseguir sus
4

1
profunda de re novación. propios inf ereses con vistas muy cortas, /os centros
Renovación teórica no sólo en el ámbito de la no se han preocupado históricamente ni se preocu-
* macroeconomía dinámica a que me he venido refi- pan ahora de estímular a los países perifericos a
.riendo, sino a la microeconomía. Afirma sin amba- qtte desenvuelvan sus ventajas comparativas'en el
ges el doctor Bunge que varios de los supuestos íntercambio Ce manufacturas, además de las tra-
sobre los cuales se funda aquélla, acerca de la bas con que tropiezan las exportacionesprimarias.
conducta humana, no están de acuerdo con lo que Tctl es la dinámica del sistema internacionai.
* la psicología y la antropología nos enseña. Su crí- Este pequeño libro de Mario Bunge invita a una
tíca es incisiva y justifica aquí también un gran sostenida reflexión. Yo he tratado de subrayar mis
esfuerzo de renovacíón. primeras impresiones y me síento llevado a profun-
Finalmente, Mario Bunge lleva su examen a los dizar mi examen. Y celebro y agradezco que el
modelos econcmétricos. Acepta ciertos modelos autor nte haya invitado a su lectura.
parciales, pero duda acerca de los ntodelos globa- Mario Bunge, como yo, fuimos eliminados de Ia
Ies. S¿¿ ef;cacia es muy díscutible, sobre todo cátedra universítaría en momentos aciagos de
cuando se pretende que ses.n instrumentos de pre- nuestro país. Lo cual contribuyó a alejar nuestros
vísión. Concuerdo con él en que un buen modelo caminos. Veo cthora con profunda satisfacción que
requiere ineludiblemente una buena teoría. Y una se aventura en el campo de Ia economía, donde
buena teoría no ha surgido como para enfrentar la nuestros caminos llegan a encontrarse. Espero que
grave crisis que el doctor Bunge encuentra con siga trabajando en é1, desde su posicíón de filósofo
razón en el pensamiento económico presente. y gran conocedor del método científico para des-
Intriga mucho comprobar que no hemos podido cubrir esta compleja realidad en que vivímo,s.
superar las teorías de hace más de un siglo. En Ahora, si se me permite, un recuerdo de viejos

l4 t5
tiempos. El padre de Mario, el doctor Augusto
Bunge, me ofrecíó su cordíal amistad en mis príme-
ros años universitarios. ¿Cómo no habría de emo-
cionarme el gesto de su híjo ilustre al recordar mí
nombre? En su casa, que yo visitaba con frecuen-
PROLOGO A LA SEGUNDA EDICION
cia, conocí a Mario cuando empezaba a caminar.
Augusto Bunge era hombre de gran talento y vísión
universal, y tenía un papel eminente en el partido La crisis económica mundial no ha amainado en el
socialísta. En mi prímera conversacíón con é1, creo curso de los tres años transcurridos desde que apare-
que en 1920, en la cual quedé fascínado, me pre- ció la primera edición de estelibro. En particular, las
guntó qué pensaba de la plataforma del partido. economíasde los paísesen vías de desarrollo (valga el
Muchas cosas buenas y ofras que no lo son,le dije; eufemismo) han seguido decayendo:su deuda exterior
entre estas últimas, el demandar el pago de sala- ha aumentado al punto de que en muchos casosse ha
rios en oro (concepto muy neoclásico) para comba- vuelto impagable, y los precios de sus productos de ex-
tir la inflación. Me pidió inmediatamente un artícu- portación han continuado bajando t.
lo para la revista La Hora, que él dírigía desde la Se dirá que hubo dos excepciones: Japón y los
izquierda del partido. Fue mi primer artículo en EE.UU. Es verdad que la economíajaponesaha esca-
que, posiblemente con pedantería juvenil, demos- pado casi incólume, graciasa que: a) estáreguladapor
traba que el oro también se había desvalorizado. el gobierno, b) ha adoptado un régimen de participa-
Tambíén tenía Augusto Bunge una posición crítica ción en las ganancias,c) ha seguido elevando su nivel
acerca de este asunto y la publicación de mi artícu- técnico, y d) practica el proteccionismo al mismo tiem-
lo le fue claramente recriminada por la jerar- po que invade el mercado mundial con productos de
quía. Cuando comprobé esta expresión de dogma- alta calidad a buen precio. Pero hay señalesde que los
tisnto arrojé ol canasto mi solicitud de entrar al socios económicosdel Japón no seguirántolerando esta
partído, que por coincidencia yo había firmado en relación asimétrica.
ese mis¡no momento. Si para bien o para mal, no En cuanto a la economía norteamericana,es verdad
podría decirlo hasta ahora. que se recuperó en 1983.Pero el precio de estarecupe-
ración temporal ha sido un aumento enorme de la deu-
ReuI PRBSIScH da exterior y de la deuda fiscal. La economía nortea-
CEPAL mericana se ha repuesto no sólo gracias a una política
(ComisiónEconómicapara América Latina de reconversiónindustrial que está restringiendolos sec-
de las NacionesUnidas) tores tradicionales. sino también a las enormesinver-
Washington, D.C., siones extranjeras atraídas por la estabilidad sociopo-
16 de febrerode 1982
lítica y las altas tasasde interés. Este remedio, lejos de
curar el mal de fondo, no hace sino agravarlo a largo

I Castro, Fidel (1983),Lo crisiseconómicay social del mundo,


Informe a la VII Cumbre de los paísesno alineados,Oficina de Pu-
blicacionesdel Consejo de Estado, La Habana.

l6 l7
plazo: una economía no es sana cuando pasa gradual-
mente a manos de sus acreedores.Ni cuando, como
ocurre con la norteamericana, está caracterizada por
una productividad decrecientey por la rigidez de su
organización.
Mientras tatrto casi todos los economistasacadémi-
cos han seguido dando la espaldaa la realidad. En par-
ticular, nadie se asornbró cuando, en 1983, se otorgó
el premio Nobel de economía al autor de una demos-
tración matemática de que es posible el equilibrio ge-
neral (o sea, en todos los mercados) en una economía
de competencia perfecta. El que tal economía no exis-
ta, ni sea posible resucitarla sin desmantelarlos oligo-
polios, ni privatizar las empresasestatales,ni destruir
las cooperativas, los sindicatosobreros y las institucio-
nes de seguridad social, pareceríano importarles a quie-
nes siguen pensando como en 1920.
Ha habido, desdeiuego, excepciones:algunos pres-
tigiosos eco;romistashan criticado agudamentela eco-
nomía neoclásica, así como las políticas económicasque
se inspiran en ella. Por ejemplo, los profesores britá-
nicos A.J. Browfl, D. F. Hendry y N. Ericsson2han
demolido el libro Monetary Trends in the United Sta-
tes and the United Kingdom (1982), en que Milton
Friedman y Anna Schwartz pretendían demostrar que
los períodos de prosperidad se debieron a la aplicación
de políticas monetaristas. Otro ejemplo es el libro Dan-
gerous Currents3, en que un conocido profesor del
MIT denuncia con vehemenciael estancamientode la
economía teórica, afirmando que la teoría neoclásica
se ha convertido en una ideología, y que el retorno a
la misma es paralelo al retcrno al fundamentalismo
religioso.
Se dirá que es muy cómodo criticar pero que, a fal-

2 Bank of England Panel of Academic Consultants,paper


N."
22, Bank of England, Londres, 1983.
3 Thurow, Lester (1983), Dangerous Currents, Random House,
New York. Pgnq., Jvlario (1985), Seudociencioe ideología, Alianza Edito_
ri al , M adr id.

18
l9
PREFACIO

La economía mundial está cojeando, y la econo-


mía política hace poco por ayudarla a marchar. Lo
que es peor, en ocasiones contribuye a empeorarla,
como ocurre con el monetarismo.
Cuando una disciplina es impotente o incluso
contraproducente, es indicio de que está en crisis.
Siendo este el caso, incumbe al metodólogo exa-
minar los supuestosde la disciplina y la manera en
que han sido sometidos a prueba.
El presente ensayo se propone precisamenteeso:
analizar algunas de las ideas básicas de la economía
política y averiguar si corresponden a la realidad.
El resultado de este análisis es que muchos de
dichos supuestosson falsos y otros jamás han sido
puestos a prueba, no obstante lo cual sigue ense-
ñándoselos como verdades reveladas en centenares
de facultades de economía.
Si esto es así, la economía política no es aún una
c ie n c i a c a b a l s i n o u n a s e m i c i e n c i a . y s i e s t o e s
verdad, es urgente hacer algo por convertirla en
una ciencia. Para esto será menester empezar por
desembarazarsede los supuestos falsos, poner a
prueba los que aún no han sido contrastados con
lo s he c h o s , y r e v i s a r l o s s u p u e s t o sf i l o s ó f i c o s ( o n -
tológicos, gnoseológicosy éticos).
,i
Agradezco los comentarios y las críticas de los
profesores S. N. Afriat (University of Ottawa), A.
¡;#
Á A s im a k o p o u l o s ( M c G i l l U n i v e r s i t y ) , G . C h i c h i l -
;
-u'{
21
, i. g
nisky (Columbia University), G. Heal (University
of E ssex), y J. Niosi (Un iv e rs it é d u Q u é b e c ), a s í
como de varios participantes del Symposium on
Mathematical Economics and Public Policy (Uni-
versity of Essex, marzo de l98l), en el que expuse INTRODUCCION
lo esencial dé este trabajo.

MeRIo BuNcn La economía política es la más vieja y respetada


F ' o u n d a ti o n s& P hi l osophy of S ci ence U ni t, de todas las ciencias sociales. Sin embargo, todavía
McGi l l U ni versi ty no ha madurado, a punto tal de que algunos distin-
M o n treal H 3A l W 7. C anadá guidos economistas dudan de que sea una ciencia o
incluso pueda convertirse en tal.
Ningún otro campo del conocimiento ha sido cul-
tivado por tantos filósofos importantes y, sin em-
bargo, la filosofía de la economía está aun atrasada.
Esto es tanto más extraño por cuanto, mientras el
investigador en una ciencia "dura, no necesita sa-
ber mucha metodología porque "el propio tema
tiene una propiedad autoaseante que torna inofen-
s iv a s s u s a b e r r a c i o n e s " , e n u n a c i e n c i a " b l a n d a ,
como la economía política, un investigador confuso
re s p e c t o d e p r o b l e m a s m e t o d o l ó g i c o s b á s i c o s
pasarse la vida boxeando con sombras',
"puede
(S a m u e l s o n , 1 9 6 5 , p . i x ) .
La problemática de la filosofia y metodología de
la economía política es vasta, interesante, y tiene
importancia práctica, porque las teorías y políticas
d e c on ó m i c a sn o s a f e c t a n a t o d o s . ( C p . K e y n e s 1 9 3 6 ,

# Hu t c h i s o n , 1 9 7 7 . ) H e a q u í u n a m u e s t r a d e d i c h a
problemática. ¿De qué trata la economía política:
in d ivi d u o s , r e c u r s o s e s c a s o s , b i e n e s y s e r v i c i o s ,
in t e r c a m b i o , o s i s t e m a s e c o n ó m i c o s ? ¿ C u á l e s s o n
las peculiaridadesde los conceptos e hipótesis eco-
nómicos? ¿Hay leyes económicas, o tan sólo ten-
dencias económicas y reglas económicas? ¿Es po-
,:': sible la economía política dado que la economía
interactúa tan fuertemente con la política y la cul-
tura? La microeconomía, y en particular la teoría
del consumidor, ¿es un capítulo de la psicologírr'l
22 L -)
La macroeconomía, ¿es reductible a la teoría de la
decisión o a la teoría de los juegos? ¿Por qué se
x*
-4'r
,w
& sigue estudiando las teorías clásicas y neoclásicas
en las escuelasde economía? ¿Cómo se convalidan
CAPITULO I
los modelos teóricos económicos? ¿Cómo se rela-
cionan las políticas económicas con los modelos
económicos? La economía positiva, ¿tiene supues-
EL ASUNTO DE LA ECONOMIA
tos filosóficos? La economía normativa (o política POLITICA
económica), ¿prescinde de los valores y es moral-
:ri
!'i: mente neutra? La economía, ¿está inevitablemente
contaminada de ideología, y es inevitable que toda Hace casi medio siglo el famoso economista Lio-
ideología sea acientífica? ¿Cuál es la condición nel Robbins -más tarde Lord Robbins- escribió
que
:::I¡ científica de la economía política: arte, ciencia, o "Todos hablamos de lo mismo, pero todavía no
.: semiciencia? En particular, ¿es el monetarismo nos- hemos puesto de acuerdo sobre qué estamos
científico o seudocientífico? Estos son algunos de h a b l a n d o , ( 1 9 3 5 p . l ) . L a i n d e t e r m i n a ó i ó nc o n c e r -
'i,
Ios problemas que nos ocuparán en lo que sigue. niente a los referentesde la economía política no ha
disminuido entre tanto. Los microeconomistas di-
ii,
{ '. cen tratar de productores y consumidores indivi_
duales, los macroeconomistas estudian economías
enteras, los que hacen politología económica estu-
.i-i d ia n s u p e r s i s t e m a se c o n ó m i c o - p o l í t i c o s ,y l o s i n _
g e ni e r o s q u e s e d e d i c a n a c u e s t i o n e s e c o n ó m i c a s
:r{' s.ostienenque, en último análisis, la economía polí-
t ic a s e o c u p a d e l a p r o d u c c i ó n y , p o r e n d e , d e
transformaciones energéticas.
A primera vista el problema de la referencia tiene

nomías nacionales y regionales. Más aún, puesto


q u e l o s s i s t e m a se c o n ó m i c o se s t á n c o m p u e s t o s p o r
individuos, <<enprincipio" o <en el fondo" la ma-

1A
:+ 25
logía, la economía ¡iolítica es realmente (o en úl- tales; c) el enfocar la atención sobre la elección
timo análisis) una rama de la psicología. Por cierto entre diversas mercancías es adoptar una actitud
no todos los economistas comparten esta última vulgar y superficial, típica del vendedor, que olvida
afirmación, pero ella se sigue de la premisa de que la producción, la inversión, los intereses, el creci-
la economía trata, en última instancia, de agentes mienro, la distribución, el empleo, la inflación, la
económicos individuales. política fiscal, los reglamentos del gobierno, el po-
Esta opinión es susceptible de diversas objecio- der sindical, y otros factores que preceden a la
nes. En primer lugar, si la economía política fuese elección y la restringen.
en verdad una rama de la psicología, entonces la
genética debiera ser directamente relevante a la
economía política, puesto que la conducta y la
ideación están parcialmente determinadas por el
LU
genomo. En particular, la distribución de la riqueza t
o_
debiera estar positivamente correlacionada con la
distribución de los genes: en general, los más inteli- *
gentes debieran ser los más pudientes, y los más P
tontos, los más pobres . E s t a h ip ó t e s is , q u e f u e ra
popular hace un siglo, ha sido sometida a pruebas
CANTI DAD
estadísticas. El resultado ha sido negativo: el in-
greso no está determinado genéticamente (Goldber- Figura 1. Curvas de oferta y demanda según la teoría del con_
g er 1978). sumidor. El precio de equilibrio p* es el punto de intersecóién
de las curvas de ofefta y demanda, o seá, aquel para el cual
En segundo lugar, si la economía política tratara
D( q) : S( q) .
s olamente, o aun predomin a n t e me n t e , d e la c o n -
ducta individual, podría considerarse como la
gica de la elecció¡", don d e la e le c c ió n e s t a rí a"ló-de-
terminada por la escasez .De h e c h o h a y e c o n o mis - . Fn tercer lugar, las funciones de oferta (produc-
ción) y demanda (consumo), centrales a la microe-
tas que sostienen precis a me n t e e s t o y p o r c o n s i-
conomía, no se refieren a personas sino a agrega_
g uiente ubican a la econo mí a p o lí t ic a e n t re la s c ie n -
dos. (Véase la figura l.) En efectó, rlichas funcionls
cias de la decisión, en lu g a r d e c o n s id e ra rla c o mo
representan la oferta y la demanda de la totalidad
una ciencia social íntima me n t e lig a d a c o n la s o c io -
logía y la politología. S in e mb a rg o a ) e l p ro b le ma
d e la elección se present a in c lu s o e n s it u a ó io n e sd e
abundancia(emburras de richesse); b1 en tanto que
el empresario puede elegir a menudo entre diversas
a lternativas mutuamente e x c lu y e n t e s , e l c o n s u mi-
d or tiene poca libertad de e le c c ió n , e s p e c ia lme n t e
en el mercado (o sociedad) dado. Tan es así, que
si está por debajo de la línea de pobreza o si está
una formulación cuidadosa de esa pretendida ley de
forzado a comprar a monopolios o carteles, como
la determinación de precios comienza enunciando r¿r
sucede con la energía y con las corporaciones esta-
condición ..,En un mercado (o economía) libr.c ro
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competitivo)..." El que semejante oley> no sea tal, mía es normativa y se refiere a sistemas económi_
porque esa condición ya no rige en las naciones cos en gran escala.
l industrializadas, no viene a cuento. El hecho es que
*$.'i los conceptos centrales de la microeconomía cón-
q
ciernen a agregados de agentes económicos (hoga-
res y firmas) encastrados en una sociedad dada.
Prívese a dichos agentes de fuentes de materias y teorías) típicos de la economía política. Si reali-
primas, energía, e instituciones que les permita ha- zamos esta tarea encontramos que los constructos
cer sus negocios, y no quedará negocio por condu- en cuestión se distribuyen entre las categorías si-
cir. g ui e n t e s :
Los agentes económicos no son como partículas A) referentes a recursos naíurales tales como
que se mueven en el vacío, sino más bien como mi n a s , b o s q u e s , p r a d e r a s , r í o s y m a r e s ;
burbujas de aire en un líquido: poseen algunos de B) referentes a objetos no humanos bajo conÍrol
sus atributos en virtud de ser componentes de un huntano -o sea, artefactos- tales como tierra cul-
sistema social. En consecuencia, es falso que todos t iv a d a , a n i m a l e s d o m é s t i c o s , m á q u i n a s , y p l a n t a s
los enunciados generales de la microeconómía ..se in du s t r i a l e s ;
refieren a lo que aparentan, a saber, individuos' C) referentes a agentes económicos (en particular
(Rosenbere 1976p. 45). Tan sólo la (pseudo) psico-
productores o consumidores) agrupados en hoga-
logía que subyace a la llamada
doro sg refiere a individuos (que"teoríá del consurni- res , f i r m a s , c a r t e l e s , s i n d i c a t o s o b r e r o s , o a g e n c i a s
actúan en el lla- reguladores nacionales o extranjeras (tales como
mado mercado libre). los b a n c o s c e n t r a l e s y e l B a n c o M u n d i a l ) ;
En cuarto lugar, hasta ahora la macroeconomía D) referentes a econontías íntegrtts, p. ej. nacio-
no ha sido reducida a (deducida de) la microeco- nales o regionales;
nomía: los dos capítulos subsisten el uno al lado del E) ntixtos.' referentes a dos o más items de las
otro. Por ejemplo, las nociones de tasa de desem- categorías anteriores.
pleo, balance de pagos, divisa, y presupuesto na- Los constructos de tipo A figuran en la economía
cional, no son reductibles a los conceptós de utili- política en la medida en que los recursos naturales
dad (valor subjetivo) y decisión. Ni hay razón para s o n p o t e n c i a l m e n t ee x p l o t a b l e s , o s e a , s i s e j u z g a
suponer que tal reducción se lleve a cabo: a) por- q u e t i e n e n p o t e n c i a l i d a d c o m o r e f e r e n t e sd e c o n s -
que todo agente económico ingresa en el mercado o tructos del tipo B. (Por ejemplo, los empresarios no
lo abandona en lugar de crearlo, de rrrodo que sus mos t r a r o n i n t e r é s p o r l a L u n a m i e n t r a s n o s e l e s
a cciones no están deter min a d a s s o la me n t e p o r é l presentó la oportunidad de actuar como proveedo-
mismo sino que están e n o rme me n t e c o n s t ró Rid a s re s d e l a s e x p e d i c i o n e s e s p a c i a l e sy h a s t a q u e a l -
por la estructura socioeconómica; á) los individuos guien pensó que se podría explotar minas en el
reales no se comportan tan simple y racionalmente s u b s u e l ol u n a r . ) L o s c o n s t r u c t o s d e l o s d e m á s t i p o s
(o codiciosamenté) como .uponen los teóricos de se refieren, directa o indirectamente (o sea, super-
la utilidad máxima esperada, y c) mientras que la ficialmente o en profundidad), a gente que trabaja,
intención principal de la microeconomía es descrip- o goza de los frutos del trabajo, en algún sistema
tiva y centrada sobre la firma, la de la macroecono- s oc i a l . E s t e s i s t e m ap u e d e s e r l a f a m i l i a , l a f i r m a , e l
28 29
ffi gF DFFfTñ R nftBffinTrTn
ca rtel, la nación, la OP E P , o in c lu s o e l mu n d o Ambiente: Los miembros de la sociedad y de la
e n tero. E n otras palabras , lo s c o n s t ru c t o s c e n t ra le s naturaleza circundante en que está empotrado el
de la economía política se refieren a actividades sistema económico.
económicas, tales como la producción y el inter- Estructura: La colección de relaciones de pro-
cambío, ejecutadaspor seres humanos pertenecien- ducción, intercambio, y administración de bienes y
tes a algún sistema social. (En realidad esta afirma- servicios, incluyendo las relaciones con otros so-
ción puede generalizarsea todos los animales traba- ciosistemas.
jadores, desde la hormiga hasta el castor. Sin em- Esta definición de <sistema económica" incluye
ba rgo, nos estamos limitan d o a la s e c o n o mí a s h u - todo cuanto parece interesar a un economista como
m anas, que son las que e s t u d ia la e c o n o mí a p o lí - tal. En particular, el psicoeconomista estudia el
ti ca.) comportamiento de los componentes de la primera
Obsérveseel desplazamie n t oe n é n f a s is , d e in d i- coordenada de la terna, no como individuos aisla-
vi duos a sistemas sociales : lo s p rime ro s n o s o n n i dos, sino como conponentes del sistema. (Pese a
m á s ni menos que los comp o n e n t e s d e lo s s e g u n - algunos conocidos economistas, Robinson Crusoe
d o s. La actividad económ ic a y , e n g e n e ra l, la c o n - no era un agente económico. La frecuente referen-
d u cta social, es ininteligible c u a n d o s e la c o n s id e ra cia a Robinson Crusoe en la literatura económica
separadamentedel sistema en que ocurre dicha ac- sólo muestra cuán alejada de la realidad está gran
tividad; del mismo modo, e l s is t e ma n o p u e d e e n - parte de la misma.) Los entes que interactúan con
te ndersesino en términos de d ic h a a c t iv id a d . T o d a s el sistema económico, tales como recursos natura-
l as ciencias sociales son n e c e s a ria me n t e s is t é mi- le s, s i n d i c a t o s o b r e r o s , o r g a n i s m o s e s t a t a l e s ,e t c . ,
cas antes que individualis t a s , p o rq u e t ra t a n d e s o - están incluidos en la segundacoordenada.La terce-
cio sistemas(B unge 1979a ).L a e c o n o mí a n o e s e x - ra coordenada incluye todas las relaciones econó-
cepción, porque el interc a mb io d e d o s b ie n e s o micas, que en última instancia son relaciones entre
se rvicios cualesquiera req u ie re p o r lo me n o s u n personas mediadas por cosas. (Por ejemplo, pode-
sr s tema compuesto de dos in d iv id u o s , p o r e f rme ro mos analizar el producir y el comprar como relacio-
q u e sea; y la producción de c u a lq u ie r b ie n re q u ie re nes ternarias: ,.x produce Y pafa Zrr, ,rx compra y
l a producción de muchos o t ro s . a zrr.) La tercera coordenada incluye también las
La caracterizaciónmás s e n c illa d e c u a lq u ie r s is - transaccionesdel sistema económico con otras co-
tema se da en términos de sü composición (o colec- s a s , s e a n a t u r a l e s ,s e a s o c i a l e s .( D i c h o s e a d e p a s o ,
ci ón de componentes), amb ie n t e (o c o n ju n t o d e mal que le pese al estructuralismo, variante del
co sas, distintas de las co mp o n e n t e s , q u e in t e ra c - platonismo, no hay estructuras en sí. Toda estruc-
tú a n corr éstas), y esfrut'tu ra (o c o le c c ió n d e re la - tura lo es de algún objeto concreto. En particular,
ci ones y, en particular, lazo s , e n t re s u s c o mp o n e n - una estructura económica es la colección de rela-
te s y entre éstos y objetos d e l a mb ie n t e ). E n p a rt i- ciones económicas entre los componentes de un
cular, un sisÍento econóneico puede caracterizarse sistema social.)
cualitativamente como sigue (Bunge 1979b): En resumen, podemos estipular que la economía
Contposición: Una colección de personas (agen- política es la disciplina que estudia los subsiste-
te s económicos) y cosas no h u ma n a s d e c ie rt o t ip o más económicos de las sociedades. Es decir: Lr¡
( a s aber, bienes). econontía política traÍo de sislentcts ec:onónticos.

30 3l
plusvalía, que a su vez
noción económico_ética
b.argo,esta última pue(
sin ayuda de la nocióndr
CAPITULO 2
Por consiguiente,es pos
CONCEPTOS ECONOMICOS tación sin emplearla in
En todo caso, casi to
acerca del valo¡ (o valor de uso) puede
Aunque parezca extraño, algunos conceptos decirse acercadel-objetivo
piecio, que ¿.nn"lá
-
clave de la economía política .igu"n riendo'iun ü"#áil"
valor de cambio.Eita ¿".¿" lu"go, ,ñ"."f"Jij"
obscuros hoy como hacé dos siglós. Vatgan óomo de equivalencia.y,- como "., tal, inducJtu pu.ti"iorr-á"
ejemplos las nociones de dinero-y de valór (a dife_ todo conjunto de bienesen'clasesde
qenc-iade precio). El dinero ha ii¿o (u homogéneas).. équivaü"iu
Sin embargo,del
de diversas maneras,por ejemplo como "u.u"té¡rádo
,.el medio semejantepartición "nn*iÁi"rr;;;"
podémos ascender a la de_
universal de intercamüiorr,..la'mercancíade mer_ terminación de una función-no
cancías>, de valor. (L"ielfpr;"
"la unidad de contabilidadr,,..el luro
tre el presente
sería posible si, Ricardo, Marx, o sus
sucesores,
y el futuro,, (Keynes), ..el u""ii" qu"
"n_ hubiesendefinidouna función-i' d"r
engrasalas ruedasdel comerció" (Smith), e inclüso mercancíasa la semirecl ¡¿á"
"on:unió
:o*: "lo que haceel dineroo(Hicks). y','alp;;;;" dríamos definir: para tr
los tenderos y menetaristasparecen'asignárie
'utilidad
:./, a¡ V ( ¡ ) :v ( y )
tencia propia y eficacia.uuüI, ros economistas "i[_ absolutao vaior
no
monetaristassuelenconsiderailocomo un epifenó- fantasmalo <metafís]ca>,
meno. En suma, la noción de dinero pur"ü-áU._ como la llama Robinson
(1962,cap. 3). (Los filósófo.
Y,_enlugar-deaclararse,se obscui";;;;";;;- ." of"nJ"n po;;ffi;
LyT, de o¡¡s¡¿físico" como término injurioso
srvamentea medida que se introducen meáios- ;;"d" l;
pago no monetarios,tales como tarjetas de ldocientífico".Hay buena
de crédito. í como la hay mala:véase
La noción de valor objetivo (ó valor ¿" u.ái,
central en la economíapolítica desde Ricardo, rnas teorías metafisicasu
lo y verdaderasque
está en mejor forma. se io define a veces en térmi- cierras reorías económic;::i'"t
nos de necesidades,otras en términos de
(por tanto, en última instancia, de -V Por cierto que es posible evitar ra obscuridad
"r¿ur",
OemanOai, conceptualevitandoel usar conceptos hazaña
Marx lo definió como trabajo sécialment" n.."rJ_ se logra ajusrándosea la piel .ü.;;;tl;; , oue
de estases una ¿enn¡ciánf.;;i; l;;
lll._ fi.suna cosas, tales como-bienes,sérvicios,y sus precios.
se prestaa medición. De aquí Ia devalua_ Pero Ia finalidad de la teoría económíc" ;
lllguT",
cron ;_;ii;;;
der conceptode valor en la teoría económica qué hace que una cosa, o una tarea,
al punto de que Lady Robinson sea una mer_
99^1t-emporánea,
(1962, cancía,o sea, algo intercambiablepor otra
cap. 2) declaráque <no iino ñ" mercan-
I-os economistasmariista. ," ".uf"rrun ;;;-b;: cla, y que por tanto poseeun preció. El economi.iu
a la noción sigue-elconsejode Ricardoy'de-Marx,
de valor porque desean zambuilén-
ra noción de dose bajo las externalidades para descubrirlas ac_
"on.".ru.
32
JJ
nes, etc.
es mediblen, sino más bien
Álgurru. de las variables (funciones) que intere- "X es medible con
satt il economista son inobservables porque repre-
sentan propensiones psicológicas (p. ej. a trabajar,
consum^ir, o ahorrar). Otras, por ejemplo la de-
manda, son inobservables porque se refieren a
srandes sistemas sociales, tales como firmas y re-
liones económicas, que tampoco son perceptibles.
iPode*o. ver los edificios y la maquinaria de una
planta industrial, pero no la planta misma, que es
un sistema sociotécnico alimentado por cerebros,
no sólo por combustible y materias primas.) Sin medida conceptual de la reactividad o sensibilidad
embargo, se puede adquirir alguna intuición en el de los productores (o consumidores en el c.asode la
manejo de algunas de esas variables porque todos elasticidad de consurno) a cambios de precio. Des_
los sistemas económicos, por grandes que sean, graciadamentelas elasticidadesson difiiiles de me_
comparten algunas de las propiedades de pequeños d ir. ¿ H a b r á q u e a b a n d o n a r l a sp o r e s t e m o t i v o ? N o
sistemas con los cuales estamos familiarizados, ta- si figuran en generalizacioneslmportantes. Si esto
les como la granja, la industria doméstica y el co- ocurre habrá que buscar métodos mejores para me_
mercio al menudeo. En este respecto los economis- d irlas , s e a d i r e c t a o i n d i r e c t a m e n t e ( o s e a . m e -
tas enfrentan problemas menos arduos que los físi- diante variables más accesibiesrelacionadascon las
cos atómicos, los biólog o s mo le c u la re s , Y lo s a s t ro - elasticidades por fórmulas teóricas).
fisicos. La viabilidad de cualquier variable depende en
Buenos candidatos a propiedades profundas y no última instancia de su potencial para figurar en
observables son las psicológicas que encontramos e n u n c i a d o sd e l e y , o s e a , h i p ó t e s i sp e r t e n e c i e n t e s¿ r
en la psicoecononlíay la mic ro e c o n o mí a . a s í c o mo teorías y confrrmadaspor datos empíricos. Tómese
p o r ej e m p l o l a p r o p e n s i ó nm a r g i n a l a c o n s u m i r , q u e
las variables típicamente macroeconómicas. Sin
embargo, no todas ellas s irv e n . Y a h e mo s v is t o q u e Keynes definiera como la derivada del consumo
algunas, tales como ,.va lo r' , y " u t ilid a d o , n o s irv e n re s pe c t o d e l i n g r e s o . I J n a c o n s e c u e n c i ad e é s t a y
porque son obscuras. O t ra s s irv e n . P o r e je mp lo , la otras fórmulas es que el multiplicador A de inver-
propensión a consumir, introducida por Keynes, sión, que figura en la fórmula .rd|' : k d1,,, donde
parece clara y aun medible; no así, en cambiQ, la tr/se interpreta como ingreso e 1 como inversión, es
expectativa de gattanciasfuturas, también introdu- igual a lll - p, donde p es la propensión marginal a
cida por Keynes, y que parece ser bastante escu- c o n s u m i r ( K e y n e s 1 9 3 6p . l l 5 ) . D e m o d o p u e s q u e
rndiza. el ingreso y la inversión, dos conceptos estricta-
Ojo: el requisito de mensurabilidad debiera mane- mente económicos, están relacionados entre sí por

34 35
ef parámetro psicoeconó mic op . E l mis mo p a rá me - diferencias de organigramas.) Tampoco son dichas
t tro figura también en la t e o rí a d e l e mp le o , d e l propiedades intrínsecamente cualitativas: lo únibo
,! mismo K eynes, y segú n la c u a l e l v o lu me n d e l que podemos decir prudentemente acerca de ellas
p:; empleo en equilibrio dep e n d e d e la o f e rt a , la p ro - es que hasta ahora no han sido cuantificadas. Su
r , ' ;. pensión a consumir, y e l v o lu me n d e la in v e rs ió n . existencia debiera considerarse como un reto al
r'.q De modo que las variables psicológicas ocupan teórico antes que corno motivo de pesimismo o
un lugar legítimo en la e c o n o mí a p o lí t ic a , a c o n d i- pretexto de desaliño conceptual.
ción de que relacionen variables estrictamente eco- Finalmente hal'emos dos observaciones sobre los
nómicas y que se les as ig n e la s d ime n s io n e s y u n i- conceptos de la economía poiítica. La primera es
dades apropiadas. (Dicho s e a d e p a s o , mu c h o s t ra - que los economistas suelen ser víctimas de una
')\
E bajos en psicología y s o c io lo g í ae s t á n v ic ia d o s p o r semántica (o más bien ausencia de tal) incapaz de
la falta de unidades adec u a d a s .Un b u e n e je mp lo d e distinguir los conceptos de las cosas o propiédades
ello es el famoso libro Models of Man del premio que representan. Por ejemplo, un economista ma-
Nobel H. A. Simon. Gran parte de la economía polí- temático estará tentado de decir que un haz de n
tica era imprecisa y por tanto incontrastable hasta que mercancías es (en lugar de es representable por) un
Keynes, en su General Theory, pág. 40, introdujo vector en un espacio cartesiano de n dimensiones.
unidades de trabajo y de salario. La primera se Lo mismo vale para el precio correspondiente. Se-
define como una hora de trabajo ordinario y la mejante confusión entre identidad y representación
s egunda como el precio d e u n a u n id a d d e t ra b a jo . ) es inofens,ivapara fines matemáticos, pero es un
Para no dar la impresión de que sólo los concep- obstáculo importante para la interpretación co-
tos cuantitativos son imp o rt a n t e s e n e c o n o mí a p o lí - rrecta de los resultados en términos económicos.
tica, me apresuro a afirmar que algunas propieda- Es deseableindicar explícitamentelos referentes de
des cualitativas de los s is t e ma s e c o n ó mic o s , t a le s las funciones que representanpropiedadeso activi-
como la organización y el estilo de administración, dades de agentes o sistemas econórnicos, lo que
no son menos importantes que muchas variables siempre puede hacerse incluyendo tales referentes
cuantitativas. Los eco n o mis t a s t ie n d e n a me n o s - en los dominios de las funciones. Véase el Apén-
preciar tales propiedades, pero los expertos en ad- d ic e l .
ministración saben que p u e d e n s e r e s e n c ia le s .A s í , Nuestra segunda observación se refiere a la uni-
por ejemplo, nos dirán que dos firmas que operan v e rsa l i d a d . A l g u n o s e c o n o r n i s t a s h a n s o s t e n i d o
en el mismo sector eco n ó mic o , e n c o n d ic io n e s e c o - que la economía política debe ser radicalmente di-
nómicas iniciales simila re s (p . e j in v e rs io n e s d e ferente de las ciencias naturales porque carece de
c apital comparables), no f u n c io n a rá n e x a c t a rn e n t e c o n s t a n t e su n i v e r s a l e st a l e s c o m o l a v e l o c i d a d d e l a
del mismo modo, debicio a diferencias de crganiza- luz en el vacío y la constante de Planck. Esto no es
c ión, o de relaciones e n t re g e re n c ia y p e rs o n a l, o estrictamente cierto: sólo la fisica, y en medida
de refinamiento técnico, o de modo de financiación. mucho menor la química, poseen constantes uni-
No es que semejantesimponderables sean intrínse- versales. A medida que avanzamos de la física de
camente irracionales: es posible ubicarlos y con- las partículas y de los campos hacia la física y la
ceptualizarlos, pero acaso sólo cualitativamente. química de macrosistemas, dichas constantes uni-
(Por ej., las diferencias de estructura se reflejan en versales se van rodeando de una corte. cada vez

36 J/
más numerosa. de constantes tales como
"locales'',
pesos atómicos y tasas de reacciones químicas. La
biología no posee constantes universales propias, y
sin embargo se las arregla bastante bien. Toda CAPITULO 3
ciencia posee genera liz a c io n e s . . lo c a le s ' ' (n o
universales) que contienen constantes olocalesr.
En resumidas cuentas, los conceptos de la eco- GENER ALIZACIONES ECONOMICAS
nomía política poseen distintos grados de exactitud.
La formalización (matematización) basta para exac- Al igual que cualquier otra ciencia, la economía
tificar pero no para dar contenido. Sólo la perte- política estudia generalizacionesde tres tipos: ten-
nencia a un sistema de generalizaciones puede
dencias, leyes, y reglas. Es más fácil ejemplificar
asignar un contenido preciso a un concepto. Proce-
estas categoríasque definirlas. He aquí unos pocos
damos por tanto a examinar las generalizacionesde
ejemplos. precio internacional del petróleo
ia economía política. "El
crudo ha aumentado en forma monótona desde
1973" expresa una tendencia. producción de
"La
un sistema económico aumenta al comienzo, y
luego crece a un ritmo decreciente, a medida que
aumenta la inversiónn, es una formulación verbal
de la ley de los rendimientos decrecientes.(Véase
la fi g u r a 2 . ) Y l a " l e y " d e l i n t e r é s c o m p u e s t o e s ,
como todas las demás fórmulas de la matemática
financiera, una regla incluida en actividades y con-
tratos de cierto tipo.

ó
J

I NSUM O ( p. e) . t r ooo. ¡ o)

Figura 2. La ley de los rendimientos decrecientes.C: Indus-


trias clásicas,1 : InCustrias informáticas. (Estas últimas suelen
llamarse <industrias de rendimientos crecientes,, pero se en-
tiende que ellas también llegarán al punto de saturación.)La iey
no es una curva única sino una familia de curvas que alcanzan
un plateau cuando el insumo llega a cierto valor,

38 39
Grosso modo, las peculiaridades de las generali- o bien b) que el sistema económico correspon-
zaciones de los tres tipos son las siguientes (Bunge
diente ha cambiado radicalmente o incluso ha de-
1969). Una tendencia es la marcha global del cam- jado de existir. (Ejercicio: Averiguar cuáles de las
bio de alguna propiedad. Más exactamente, es el
d e l a s o c i e d a dc a p i t a l i s t a , , ,
aumento ó la disminución global del valor de alguna " le y es d e m o v i m i e n t o
de Marx, eran leyes genuinas, y cuáles meras ten-
propiedad en el curso del tiempo' Por este motivo
dencias. Y en todo caso averiguar cuáles siguen
üna tendencia se representa matemáticamente rigiendo y cuáles murieron junto con la Reina Vic-
como una función monótona del tiempo. Las ten- toria y el mercado libre.)
dencias son aspectos transitorios de procesos: tie-
Desgraciadamente, el problema filosófico de la
nen la mala costumbre de desaparecer. Además, la
naturaleza de las leyes económicas (y su diferencia
acción humana deliberada y concertada puede mo-
re s p ec t o d e l o s e n u n c i a d o s c o r r e s p o n d i e n t e s )h a
dificar y aun invertir ciertas tendencias. Por ejem-
plo, el aumento de la población puede controlarse recibido tan poca atención como el de las leyes
naturales. Este descuido parece tener dos raíces
mediante la planeación familiar, y una tasa elevada
f ilo s ó f i c a s . U n a e s l a d o c t r i n a e m p i r i s t a d e q u e s ó l o
de desempleo puede disminuir gracias a un vasto
podemos establecer regularidadesempíricas, nunca
programa de trabajos públicos. (Véase Popper 1957
leyes objetivas, las que serían artefactos metafísi-
purá uttu crítica de la confusión entre tendencia
cos. La otra raíz es, desde luego, la creencia de los
v l eY ). e c o no m i s t a s c l á s i c o s y n e o c l á s i c o se n l a e x i s t e n c i a
En cambio no es fácil meterse con las leyes natu-
de
rales o sociales. Por ejemplo, la ley de los rendi- "leyes naturales de la economía> con las que no
hay que meterse, porque la economía sería un sis-
mientos decrecientesvale universalmente, o sea, es
verdadera en todos los tipos de organización eco- tema auto-regulado que la interferencia deliberada
nómica y régimen de propiedad. (Incluso las llama- s ó lo p o d r á d e s t r u i r . ( E s e x t r a ñ o q u e n o s ó l o l o s
ciasindustrias de rendimientos crecientes, o sea, las e c o no m i s t a s n e o l i b e r a l e s , o l i b r e c a m b i s t a s , s i n o
también los marxistas -quienes favorecen fuertes
informáticas, se ajustan presumiblemente a dicha
medidas reguladoras, que liegan a la planificación
ley, a largo plazo.) Por cierto que es posible aumen-
tar la producción y su tasa de crecimiento moderni- central- crean en la autonomía de las leyes eco-
n ó mi c a s . ) E n t o d o c a s o e l d e s c u i d od e l a i n v e s t i g a . -
zando la técnica y la administración, aumentando la
participación del personal en la administración e c ió n d e l a c o n d i c i ó n m e t o d o l ó g i c ad e l o s e n u n c i a -
introduciendo incentivos. Sin embargo, estas rnedi- dos de leyes económicas se paga con confusión y
das no harán sino retardar el momento en que el superficialidad.
próximo aumento de los in s u mo s n o s e t ra d u z c a e n Un buen ejemplo es la incertidumbre concer-
trn aumento del product o ; o s e a , n o p u e d e n c a mb ia r n ie n t e a l a c o n d i c i ó n d e l a l e y d e l o s r e n d i m i e n t o s
la forma general de la curva insumo-producto. d e c re c i e n t e s ,q u e n o s i e m p r e e s c o n s i d e r a d ac o m o
una ley. Otro es el de ciertas fórmulas que llevan el
A diferencia de las tendencias, las leyes son pro-
piedades permanentes de las cosas que las poseen. t í t u lo d e l e y a u n c u a n d o , d e h e c h o , s o n d e f i n i c i o -
Por consiguiente, si una generalización económica nes. Ulla de estas es la fórmula oE :0ln h> eu€
dada deja de valer, podemos inferir, o bien n) que relaciona el número de personasempleadasl.E/ con
no era una ley genuina sino tan sólo una tendencia, e l p rod u c t o ( O ) , l a p r o d u c t i v i d a d ( n ) y e l n ú m e r o
me d i o d e h o r a s d e t r a b a j o p o r s e m a n a ( h ) . D e s p e -
40
41
corner 10 kg. de pan por persona y por día.) En
jando 7r uno se da cuenta de que ésta no es una tercer lugar, aun cuando todas las reglas deben ser
fórmula legal sino una definición de productividad compatibles con las leyes relevantes,algunas reglas
del trabajo. son más eficaces que otras. En particular, las más
de
Otro cáso del mismo tipo es el del sistema eficaces son las que se fundan explícitamente sobre
Y' con
ecuacionesque relaciona el ingreso nacional leyes. Por ejemplo, las reglas más ef,rcientespara la
inv e rs ió n 1 , e n u n a ñ o ¡ dado:
el consumo C, Y la explotación de pesquerías son las fundadas sobre
las leyes ecológicas de tales sistemas; en primer
Y ':C' + I' lugar, si la tasa de pesca excede a la tasa de creci-
miento, el sistema se destruye. (Para la noción de
C ,:a Y,- t*b, regla fundada sobre leyes véase Bunge 1969.)
En resumen las reglas, o por lo menos las reglas
eficaces, no son totalmente arbitrarias. Esto no irn-
plica que sean legales, en el sentido de que se las
adopta, modif,rca o abandona de manera regular o
uniforme. Sería bueno descubrir leyes del tipo
vez que los hurnanos están en el estado ,S
"Toda
imaginan o ponen en vigor reglas de conducta de
tipo R. > Pero ni siquiera sabemos si hay leyes de
esta clase. (Si el lector abriga aun dudas acerca de
la diferencia entre reglas y leyes, le invito a que lea
el Apéndice 2.)
De los tres tipos de generalizacioneseconómicas
(tendencias, leyes y reglas), las leyes son las más
difíciles de conseguir. Las tendencias se descubren
habitualmente con ayuda de técnicas econométri-
cas, y las reglas pueden ponerse de manifiesto es-
tudiando historia económica, así como el funcio-
namiento de sistemas económicos tales como ex-
ramos todas las reglas , t a mb ié n p o d e mo s re n u n c la r p lo t a c i o n e s a g r í c o l a s , f á b r i c a s , y c o m e r c i o s . E n
a ellas. E sto no signif rc aq u e t o d a s la s re g la s s e a n cambio, el descubrimiento de leyes requiere algo
má s q u e d a t o s , t a n t o m á s p o r c u a n t o n i n g ú n c o n -
ju n t o d e d a t o s s u g i e r e s i n a m b i g ü e d a d u n a l e y .
Ei descubrimiento de leyes va de la mano con la
construcción de teorías científicas. Tanto es así
q u e, a l m e n o s e n l a s c i e n c i a s , . d u r a s o , s e e m p l e a
tácitamente la siguiente definición (Bunge 1969).
Una hipótesis se llama (enunciado de) ley si, y
solamente si, a) es general en algún respecto (o

+J
A1
+L
s ea, no es od hot'), b) p e rt e n e c e a a lg ú n s is t e ma n a d a p r o v i e n e d e l a n a d a ( u n a d e l a s p o s i b l e sv e r -
hipotético-deductivo (teo rí a ) y c ) t ra s id o c o n f ir- s io ne s d e l p r i n c i p i o d e c o n s e r v a c i ó n d e l a e n e r g í a ) .
mado satisfactoriament ee n a lg ú n d o min io (o s e a , Esta ley subyace, en particular, a la ley de Cobb-
puede considerárselo v e rd a d e ro o a d e c u a d o c o n Douglas que acabamos de mencionar. También es
r especto a dicho dominio ). L o s e c o n o mis t a su s a n e l uno de los supuestosde los modelos que se em-
término .,ley' de maner a má s lib e ra l, lo q u e a c a s o p le an p a r a a d m i n i s t r a r r e c u r s o s a g o t a b l e s , t a l e s
explique su resistencia a a b a n d o n a r c ie rt a s h ip ó t e - c o m o l o s m i n e r a l e s .E n e f e c t o , t o d o s e s o s m o d e l o s
sis que no son confirmables o que han sido refuta- giran en torno a la noción de reserva, que no ten-
das, como se verá den t ro d e u n ra t o ' dría sentido en el País de Cucaña, donde la energía
La economía política c o n t ie n e d iv e rs o s e n u n c ia - puede salir de la nada y sin trabajo.
dos de ley, aún descon t a n d o la s d e f in ic io n e s q u e Y todo modelo realista de un recurso renovable,
pasan por leyes, así c o mo la s d u d o s a s . , le y e s " tal como un bosque o una pesquería,exige, ade-
psicológicas que subya c e n a la e c o n o mí a p o lí t ic a má s, l e y e s b i o l ó g i c a s e s p e c í f i c a s . E n p a r t i c u l a r ,
neoclásica. Una ley ge n u in a e s la d e q u e e x is t e s e m e j a n t e sm o d e l o s i n c l u y e n l e y e s d e c r e c i m i e n t o
ulla correlación positiv a e n t re c o n s u mo e in g re s o . e n co n d i c i o n e s d e e x p l o t a c i ó n . ( C p . C l a r k 1 9 7 6 . )
Otra es la ley de Co b b -Do u g la s " P ro d u c t o : Un a a d m i n i s t r a c i ó nq u e f u e s e a e x p l o t a r u n r e c u r s o
: (t LbÁ I-b,,, donde nL , d e n o t a e l t ra b a jo in - renovable a una tasa mayor que la diferencia entre
sumo y "K " el capital in s u mo , e n t a n t o q u e a y b las tasas de natalidad y de mortalidad (como se ha
s on constantespositivas . Cie rt a me n t e , h a y d iv e rs a s v e n i d o h a c i e n d o e n e l c a s o d e l a s b a l l e n a s )s e r í a
otras funciones de pro d u c c ié n q u e s e a ju s t a n acusada de incompetencia. Muíatis mutandis, lo
igualmente bien a los d a t o s , y la h ip ó t e s is n o d a q u e v a l e p a r a l o s r e c u r s o sn a t u r a l e sv a l e t a m b i é n ,o
cuenta de la innovación t é c n ic a (S o lo w 1 9 6 0 ). S in a l n r e n o sd e b i e r a v a l e r , p a r a l o s r e c u r s o sh u m a n o s .
embargo, la Iey de Cobb -Do u g la s s e c o n s id e ra g e - E s t o s n o s e a d m i n i s t r a nb i e n s i s e i g n o r a n l a s l e y e s
neralmentecomo una bu e n a a p ro x ima c ió n a la v e r- básicas de la biología y psicología humanas.
dad. A demás, es una le y u n iv e rs a l, v á lid a p a ra t o - En resumen, las políticas económicas, sea que
das las economías moCe rn a s ,s e a n c a p it a lis t a s ,s o - conciernan a una firma, a una industria o a una
cialistas o mixtas. Un tercer enunciado nomológico nación, debieran basarsesobre modelos realistasde
es éste: <el predominio de la competenciairnperfec- lo s s i s t e m a s e n c u e s t i ó n . Y s e m e j a n t e s m o d e l o s
ta [o sea, del oligopolio] en el mundo real causa re a l i s t a s i n c l u y e n l a s l e y e s n a t u r a l e s p e r t i n e n t e s
una tendencia a la explotación> (Robinson 1933, p. a d e m á s d e l e y e s , o a l m e n o s t e n c i e n c i a se , conómi-
313). Esta no es una mera regularidad empírica, cas (y sociales y políticas).
sino que pertenecea la teoría del oligopolio. Pero, L a c o l e c c i ó n d e l a s l e y e s e c o n ó m i c a se s v a r i a b l e :
por contener el concepto moral de explotación, es a l pa r q u e a l g u n ? s F r u € V ? sl e y e s s e i n c o r p o r a n d e
una proposición económico-ética antes que pura- c u a nd o e n c u a n d o a d i c h a c o l e c c i ó n , o t r a s l a a b a n -
mente económica. d o na n . E s t e e g r e s o p u e d e d e b e r s e a u n o d e d o s
A demás de tener sus p ro p ia s le y e s la e c o n o mí a mo t i v o s . U n o e s q u e l o s s i s t e m a s e c o n ó m i c o s d e
política, como cualquier o t ra c ie n c ia s o c ia l, t o ma c ie r t o t i p o d e j a n d e e x i s t i r . ( L a s l e y e s e m e r g e n y
prestadasleyes de las cie n c ia s n a t u ra le s .E n p rime r d e s ap a r e c e nj u n t o c o n l a s c o s a s q u e l a s p o s e e n :n o
lugar la economía da p o r s e n t a d o (p re s u p o lle ) q u e residen en un reino separado y más elevado de las

44 45
i deas platónicas.) P or e je mp lo , la s le y e s e c o n ó mi- N o t i e n e n a d a d e v e r g o n z o s oe l q u e u n a h i p ó t e s i s
cas típicas de las econ o mí a s e s c la v is t a y f e u d a l c ien t í f i c a s e a r e f u t a d a . L o q u e s í d e b i e r a a u e . g o n _
desaparecieronjunto co n d ic h a s e c o n o mí a s . (Y la s z a r e s e l a f e r r a r s e o b c e c a d a m e n t ea h i p ó t e s i J e n
leyes biológicas dejarán de operar en nuestro pla- a u s e n c i ad e d a t o s o e n p r e s e n c i ad e d a t o s a d v e r s o s .
neta si se pone en uso e l a lma c é n d e b o mb a s n u - Y cu a n d o s e u s a h i p ó t e s i s n o t o r i a m e n t ef a l s a s p a r a
cleáres.) f u nd a m e n t a r p o l í t i c a s q u e a f e c t a n e l b i e n e s t a i d e
'E l segundomecanismo d e d e s g a s t ee s la c rí t ic a y mil l o n e s d e s e r e s h u m a n o s , e s t a m o s e n p r e s e n c i a
l á'Contrastaciónempíric a , d e re s u lt a s d e la s c u a le s de un escándalo.Como veremos en el capítulo 6,
algunos enunciados de ley son degradados al rango e s te e s e l c a s o d e l a s p o l í t i c a s m o n e t a r i s t a s .
de hipótesis falsas. Un ejemplo clásico es la ..ley,, L o s e c o n o m i s t a sn o s u e l e n d u d a r l a e x i s t e n c i ad e
de S ay, o "ley de los me rc a d o s , , ,s e g ú rrla c u a l " L a le y e s e c o n ó m i c a s . D i s c r e p a n e n c a m b i o e n c u a n t o
oferta crea su propia demanda". En efecto, a veces a l a l c a n c ed e d i c h a s l e y e s . E n t a n t o q u e a l g u n o sd e
no hay compradores. Otra es la famosa curva de e llo s s o s t i e n e nq u e t o d a s l a s l e y e s e c o n ó m i c a s s o n
Phillips, o más bien su in t e rp re t a c ió nc a u s a l, s e g ú n re gi o n a l e s o l i n l i t a d a s t e m p o r a l m e n t e ( o h i s t ó r i c a _
l a cual "E l desempleo c a u s a la b a ja d e p re c io s y me n t e r e l a t i v a s ) ,o t r o s - e n p a r t i c u l a r l o s q u e a b u _
salarios". La estanflació n(in f la c ió n s in c re c imie n t o san de las teoríasde la utilidad, de Ia decisión y de
y con desempleo) ha re f u t a d o e s t a g e n e ra liz a c ió n . lo s j u e g o s - s o s t i e n e n q u e l a s l e y e s e c o n ó m i c a s
( Véase la figura 3.) son universales, en el sentido de que valen por
doquier en todos los tiempos.
Propongo una solución salomónica:mientras al_
tJ)
o g u na s l e y e s e c o n ó m i c a s s o n u n i v e r s a l e s ,o t r a s s o n
U
c, lo ca l e s . E n o t r a s p a l a b r a s , e n t a n t o q u e a l g u n a s
o le y e s e c o n ó m i c a s v a l e n p a r a t o d o s l ó s s i s t " e m a s
tt
1C e c o n ó m i c o s ( y t o d o s l o s s i s t e m a sp o l í t i c o s y j u r í d i _
o c o s) , o t r a s v a l e n s o l a m e n t ep a r a s i s t e m a sd e C i e r t o s
-o t ip os o e s p e c i e s .P o r e j e m p l o , l a l e y d e l o s r e n d i _
E
UU mien t o s d e c r e c i e n t e sy l a l e y d e C o b b - D o u g l a s p a _
s re c e n s e r u n i v e l ' s a l e s .E n c a m b i o t o c l a l e y i o n c e r _
!
D n ie n t e , s e Aa l a l i b r e c o m p e t e n c i a ,s e a a l o i i g o p o l i o ,
:o e s t á a c o t a d a t e m p o r a l m e n t e .T a n t o e s a s í , - q ú e l a s
tJ
o
o
le y e s d e l a c o m p e t e n c i a p e r f e c t a d e s a p a r e c i é r o na l
f e n ec e r e l m e r c a d o l i b r e , y l a s l e y e s d e l o l i g o p o l i o
s o n r e e m p l a z a d a sp o r l a s d e l m o n o p o l i o t o d a v e z
que se produce la fusión de los monopolios que
F i g u re t-1 . T a s a d e c a m b i o d e preci os (i ncl uyendo sal ari os)como
f u n c i ó n d e l a ta s a U d e d e s o c u paci ón.S egúnl a.l eyo ae É ni tti ps
d o m i n a n u n s e c t o r . ( E s t o v a l e c u a l q u i - e r as e a e l
la p ri m e ra d e c re c ea l a u me n tar l a desocupaci ón.(La tasa .natl _ ré g i m e n d e p r o p i e d a d . )
r a l " d e d e s e mp l e oU * d e F ri e dman correspondeal equi l i bri o, o Si b i e n l o s e c o n o m i s t a s n o h a n p u e s t o m a y o r
s e a , a l e s ta d o .ó p ti mo ' .) En p eríodosde ei tanfl aci ón íos p.eci o, atención a la distinción enrre ley y regla, los filó-
a u m e n ta nJ u n to c o n l a d esocupaci ón(recta punteada).
sofos la han tenido muy en cuenta. (Cp Brown
46
47
1973.) En efecto, casi todos los filósofos se agru- hombre. Algunas comienzan como reglas más .o
pan, sea en la escuela no mo t é t ic a , s e a e n la v o lu n - me n o s e f i c i e n t e s ( p a r a c i e r t o s f i n e s ) y , a l s e r p u e s -
tarista. S egún Ia primera la s o c ie d a d , y e n p a rt ic u - t a s e n v i g o r y p e r f e c c i o n a d a s ,t e r m i n a n c o m o l e -
l ar la economía, está suje t a a le y e s t a n in v io la b le s y e s. N o h a y m i s t e r i o e n e s t o , p o r q u e e l h o m b r e e s
c omo las leyes naturale s . E l h o mb re p u e d e a c a s o el creador, reformador y destructor de los siste-
llegar a conocer algunas d e e s t a s le y e s y u t iliz a rla s ma s s o c i a l e s h u m a n o s . E l h a c e r y d e s h a c e r r e g l a s
'en su provecho, pero no p u e d e e s c a p a r a e lla s ' E n e s t á c o n s t r e ñ i d op o r l e y e s p e r o n o r e g i d o p o r é s t a s .
c ambio, los voluntaristas s o s t ie n e n q u e n o h a y le - Pero, si reconocemos la existencia de reglas so-
yes sociales:que todo p ro c e d e c o n f o rme a d e c is io - ciales al lado de leyes sociales, debemos estar pre-
nes tomadas más o me n o s lib re me n t e p o r in d iv i- parados para explicar algunos hechos económicos
duos o grupos de individu o s . P a ra s a b e r c u á l d e la s e n té r m i n o s d e r e g l a s , o t r o s e n t é r m i n o s d e l e y e s , y
dos escuelas tiene razó n , e x a min e mo s u n p a r d e otros en términos de reglas y leyes. Esto puede
casos. parecer obvio pero contradice la tradición positi-
Considérese la gene ra liz a c ió n " L a p ro d u c c ió n v is ta s e g ú n l a c u a l t o d o h e c h o , s e a n a t u r a l o s o c i a l ,
aumenta con la inversión " . E s t o e s c ie rt o , p e ro lo s e s e x p l i c a b l e p o r l e y e s y c i r c u n s t a n c i a s .Y t a m b i é n
inversores pueden abst e n e rs e d e in v e rt ir d u ra n t e c o n t r a d i c e l a t r a d i c i ó n h i s t ó r i c o - c u l t u r a l ,s e g ú n l a
períodos de incertidumb re c a u s a d ap o r c a mb io s s o - c u a l l a s c i e n c i a s s o c i a l e sn o p u e d e n e x p l i c a r n a d a :
ciales y técnicos muy rá p id o s . De mo d o q u e , a u n - a lo s u m o p u e d e n , . c o m p r e n d e r o p o r e m p a t í a
que la ley es verdadera, c o n t ie n e v a ria b le s (in v e r- (V e r s t e h e n ) .
siones de trabajo y cap it a l) q u e d e p e n d e n d e la Por ejemplo, podemos explicar cierto aumento
elección. E n otras palabra s ,u n a v e z q u e lo s d e c is o - del costo de la vida por un aumento brusco de la
res han asignado valore s a la s v a ria b le s ir-rd e p e n - t a s a d e i n t e r é s ( r e g l a ) , d e c i s i ó nq u e a s u v e z p u e d e
dientes, la dependiente re s p o n d e rá c o n f o rme a la explicarse por la política monetarista adoptada por
ley y con prescindenciad e c u a le s q u ie rara s g o s d e la s au t o r i d a d e s f i n a n c i e r a s . Y p o d e m o s e x p l i c a r l a
personalidad de los dec is o re s . O t ro e je mp lo : " L a adopción de tal política en términos de valuaciones
productividad es una fu n c ió n mo n ó t o n a c re c ie n t e que no se basan sobre reglas ni leyes sino sobre
del nivel técnico." Olv id e mo s p o r e l mo me n t o e l in t e r e s e s c r e a d o s , i g n o r a n c i a , e t c . ( L a e c o n o m í a
problema de cuantificar lo s n iv e le s t é c n ic o s . P o d e - n e o c l á s i c ae s t á l e j o s d e s e r v e r d a d e r a , p e r o a l m e -
*o, aonaeder que la ley e s v e rd a d e ra , p e ro , d e n t ro ' nos tiene el mérito de la exactitud y de haber insis-
de ciertos límites, el niv e l t é c n ic o p u e d e a ju s t a rs ea t id o e n l a c e n t r a l i d a d d e l a v a l u a c i ó n c o m o m o t i v o
voluntad. (Depende del e s t a d o d e l c o n o c imie n t o , d e l a a c c i ó n h u m a n a . L a p s i c o l o g í an o s d e b e a ú n
de las inversiones iniciale s , y d e v a ria b le s s o c ia le s la s l e y e s d e l a v a l u a c i ó n . )
tales como el volumen y la c a lid a d d e la ma n o d e Presumiblemente, la explicación correcta de
obra, así como de los s a la rio s . ) cualquier hecho económico complejo requiere le-
Concluimos que las do s e s c u e la s ,la n o mo t é t ic a y yes, reglas, valuaciones, y datos referentes a las
la voluntarista, tienen p a rt e d e ra z ó n . Ha y le y e s c irc un s t a n c i a sy a n t e c e d e n t e se s p e c i a l e s .( E n c a m -
sociales, en particular e c o n ó mic a s ; p e ro , le jo s d e b io , l a s t e n d e n c i a s c a r e c e n d e v a l o r e x p l i c a t i v o :
ser independientesde la v o lu n t a d h u ma n a , a lg u n a s son objetos a explicar.) Típicamente, el explicar
leyes son puestas en v ig o r o s u s p e n d id a s p o r e l p o r q u é u n i n d i v i d u o o u n g r u p o e m p r e n d ea c c i o n e s

48 49
de tipo A puede exigir pre mis a sd e lo s c u a t ro t ip o s :
(Lav) Todo A es segu id o d e u n B (s ie mp re o c o n
alguna probabilidad).
(V uluucititt) B es valio s o p a ra lo s in d iv id u o s (o
grupos) de clase C. CAPITULO 4
(Reglu) Esfuérzate por alcanzar cuanto sea f a c t i-
ble y valioso para ti (o p a ra t u g ru p o ).
TEORIAS Y MODELOS ECONOMICOS
(Dato) E l individuo ( o g ru p o ) e n c u e s t ió n e s d e
clase C. En todos los campos de investigación una teoríct
E n resumen, la inves t ig a c ió n e c o n ó mic a d e s c u - es un sistema de proposiciones (formulas)
uniOu,
bre tendencias, leyes y re g la s q u e o p e ra n e n la por la relación de deductibilidad (argamasa
sintác_
sociedad. A lgunas de e s t a s le y e s s o n u n iv e rs a le s y t ic a) y u n a s u n t o c o m ú n ( a r g a m a s as e m á n t i c a ) .
En
otras están acotadas temp o ra lme n t e ; y a lg u n a s re - una teoría bien organizada toda proposición
,"u
glas terminan convirtié n d o s e e n le y e s . L a I imit a - u n a p r e m i s a ( p o s t u l a d o , d e f i n i c i ó n ó d a t o ¡ , "i,
,"u unu
ción temporal de algu n a s le y e s e c o n ó mic a s la s c,onsecuencia(teorema) de algunas premisás toÁu_
torna similares a las ley e s b io ló g ic a s : e s t a s ú lt ima s das conjuntamente.
no existían antes de que e me rg ie s e la p rime ra c é - (Ojo: En el lenguaje ordinario y en
las ciencias
lula. la palabra ,.teoría, désigna
"blandaso il;;;;
S e ha dicho a veces (p e j. Hic k s 1 9 7 9 ) q u e la una hipótesis. Por ejemplo, la .,teoríá" dinámica " áe
diferencia entre las leyes d e I a e c o n o mí a y la s d e la Harrod (1952) se reducé a la proposición á; q;;
l;
ciencia natural es que la s p rime ra s c o n t ie n e n re t a r- tasa de crecimiento g es igual a lá tasa de inversión
dos temporales. (P . ej., la c o s e c h a d e l a ñ o e n c u rs o s dividida por la razón cupituVp.oducción
t, ; ;;;;
depende de lo que se s e mb ró e l a ñ o p a s a d o . ) E s g : sl!. Otro ejemplo de uso iulgar de
la pafabü
v erdad que la microfisi c a n o c o n o c e (a ú n ) re t a rd o s <.teoría>es el del título del famoso lib.o
d. M;"d;i
temporales, pero la fisic a d e lo s ma c ro s is t e ma sd o - Teoría econónúca marxistd, que es una obra pura_
tados de memoria sí lo s c o n o c e , y t a mb ié n lo s mente descriptiva y crítica, sin asomo ¿" t"oifui.i
c onoce, desde luego, Ia b io lo g í a . (Re c u é rd e s eq u e A l g u n o s e c o n o m i s t a s _ c r e e nq u e l a s t . o r i ; ; ; ; ;
hay genes y aun órgano s e n t e ro s q u e n o s e (e x p l-e - ellos manejan son edificios puiamente lógicos
san" sino mucho despué s d e l n a c imie n t o . ) L a d if e - á
matenráticosmientras no se rei agreguedato-s.
Esta
rencia real entre leyes e c o n ó mic a s y le y e s b io ló g i- opinión es equivocada. Una diférencia entre
una
c as reside en otra cos a : e l h o mb re p u e d e c re a r, teoría en matemática pura y una teoría en economía
torcer, suspender o des t ru ir la s p rime r¿ lsa l c o n : , - política, o algírn otro campo de investigación
fác_
truir, modificar o destr u ir lo s s is t e ma se c o n ó mic o s t ic a , e s q u e l a s p r o p o s i c i o n e sd e e s t e ú l t i m o t i e n e n
correspondientes.E sta e s la f in a lid a d d e t o d a re v o - referencia fáctica: se refieren a alguna parte
o as_
lución económica delibe ra d a , s e a v io le n t a o p a c í - pecto de la realidad. Gracias a está referencia
fica. fác_
tica las teorías científicas pueden ser puestas
a
prueba contrastándose algunas de sus pioposicio_
n e s co n d a t o s d e o b s e r v a c i ó n , m e d i c i ó n , o ' . * p . r i _
mentación. Otra diferencia entre las teorías tie lrr
50
5l
matemática pura, por un lado, y las de la ciencia y gundo. Los modelos libres pueden o no contener
la tecnología, por otro, es que algunas de las propo- enunciados de ley. En cambio los modelos ligados
siciones de estas últimas representan, correcta o contienen proposiciones de este tipo pcrqué son
incorrectamente, regularidades o leyes objetivas. generados especificando teorías, es decir, enrique-
En todo caso en las ciencias avanzadas, que son los ciendo estas últimas mediante suposicionesespetia-
marcapasos metodológicos de las demás, toda teo- les. Por ejemplo, dada una teoría general de la
ría genuina contiene enunciados legales, es decir,
fórmulas que representan regularidades objetivas
(leyes). Un cuerpo de conocimientos que contiene
tan sólo tendencias, como las que resultan de análi-
sis econométricos, no cuenta como teoría. Por con- La economía política contemporánea tiene algu-
siguiente, no puede explicar nada. Tampoco puede nas teorías, tales como la teoría neoclásicadel equi-
usarse para calcular predicciones fidedignas: a lo librio, y numerosos modelos, tales como los mohe-
sumo da extrapolaciones. lo s l i n e a l e s d e p r o d u c c i ó n . ( V é a s e l o s A p é n d i c e s 3
También los modelos (conceptuales o teóricos) y 4 . ) S i n e m b a r g o , a v e c e s s e h a d i s p u t a d ol a p o s i -
son sistemas hipotético-deductivos y, tanto en b ilid a d m i s m a d e c o n s t r u i r t a l e s s i s t e m a s
ciencia fáctica como en tecnología, se refieren a hipotético-deductivos, o al menos la posibilidad de
partes o aspectos del mundo natural o social. Los que sean verdaderos en algún sentido. Una obje-
modelos difieren de las teorías en tres respectos. ción comúrr es la que puede denominarserománica
En primer lugar, los mcdelos tienen un dominio (o y reza así: oNo puedes capturar al hombre con un
clase de referencia) más angosto que las teorías. puñado de fórmulas, porque no hay dos seres hu-
Así, por ejemplo, podemos hablar de una teoría de manos idénticos y porque todos cambiamos de con-
una economía entera, pero hablaremos de un mo-
delo de una fábrica de alfileres. En segundo lugar,
los modelos son representaciones muy idealizadas
(simplificadas) de sus objetos, tanto que algunos de
ellos pueden llamarse ,.caricaturas>(Gibbard y Va- La respuesta breve es que todas las ciencias fác-
rian 1978). En tercer lugar, a diferencia de las teo- ticas y técnicas enfrentan la rpisma dificultad en lo
r ías, los modelos pued e n n o c o n t e n e r le y e s . A s í , que respecta a la variabilidad y mutabilidad indivi-
por ejemplo, mientras un nrodelo de una granja
debe contener, o al menos presuponer, algunas [e-
yes biológicas específrcas (p. ej. ..Los cerdos al-
canzan el estado adulto al año de edad"), un rlo-
delo de un banco puede no contener ningún enun- cuanto a la mensurabilidad, al par que algunas pro-
ciado de ley aparte de algunas generalizaciones piedades de un sistema económico son en efécto
acerca de la conducta humana y de la sociedad. cualitativas -o en todo caso aún no han sido cuan-
Hay dos maneras de construir un modelo teórico: tificadas- la rnayoría son cuantitativas. (Más aún,
desde el comienzo o sobre la base de alguna teoría. la economía política podría definirse como la cien-
Llamo modelo libre al primero, y ligado al se- cia social que se ocupa de las propiedadescuantita-

52 53
tivas de los sistemas económicos, tales como nú-
meros de personas empleadas o desocupadas, can-
tidades de bienes producidos, intercambiados o
consumidos, etc. En cambio, la llamada ciencia de
la administración enfoca su atención sobre las pro-
piedades estructurales de los sistemas económicos,
aunque sin descuidar las cuantitativas.) Además, la
predictibilidad no es una propiedad intrínseca del
asunto de una teoria, sino una propiedad de la
última. Finalmente, en todas las ciencias, incluso men o s q u e s e t e n g a a l g u n a h i p ó t e s i s , c o m o l o o b _
en física, debemos tolerar predicciones impreci- servara Darwin hace tiempo. La recolección de da-
sas de la forma <Eventualmente X aurnentará (o tos y la formulación de hipótesis van de la mano en
disminuirá, o fluctuará)". lug a r d e s u c e d e r s e e n t o d o s l o s c a s o s . A d e m á s ,
Ltrego viene la objeción globalista (u holista): las teorías no se forman destilando datos. sino for-
todo depende de todo lo demás, corno en la mulando, ensayando e interconectando hipótesis.
"Donde
economía, habría que conocer el todo para poder Lo que está mal no es usar hipótesis y extraer
conocer la parte. Puesto que esto es imposible, no conclusiones de ellas, sino exigir que todas las hi-
se puede modelar la ec o n o mí a . " p 6 p 1 1 c a :E s t a o b - pótesis sean superficiales, tolerar contradicciones
jeción se reduce a observar que la economía constituye entre ellas, forrnular conjeturas incomprobables, y
un sistema y, más aún, un sistemafuertemente aco- aferrarse a hipótesis que han sido repetidamenté
plado a otros sistemas (la política y la cultura de la refutadas. Como cualquier otra ciencia, la econo-
misma sociedad, así como otros sistemas económi- mía política debe escoger una vía intermedia entre
cos). P ero todas las cie n c ia s y t é c n ic a s s e o c u p a n . el apriorismo (que prescinde de la experiencia) y el
más o menosexitosame n t e d , e s is t e ma s ; yn o lo h a c e n empirismo (que prescinde de la teoría). Desgracia-
ignorando su estructura, sino descubriéndola. Si la damente, una fracción excesiva de la ciencia eco-
cosa A está fuertemente acoplada a la cosa B, el nómica consiste en recolectar datos, tales como los
teórico puede adoptar alguna de estas estrategias:a) que acumulan las oficinas estadísticas,o en especu-
estudiar el sistema compuesto porA y B, o b¡ mode- lar acerca de fántassras tales como el mercado
lar A (o bien B) y dar cuenta de sus interacciones competitivo y el consumidorracional. (Como dijera
conB (o con A) en términos de variables exógenas. Leontief 1966, pág. a3, la economía
En cualquier caso las interacciones pueden tratarse "adquirió muy
tempranamente en su desarrollo la actitud y los
exactamente. La objeción globalista vale solamente modales de ias ciencias empíricas exactas sin haber
en este respecto: todo tratamiento de la economía pasado por la dura escuela de la investigaciónfác-
como si fuese un sistema autónomo está destinado t ic a d i r e c t a y d e t a l l a d a " . )
al fracaso. Pero esto no imposibilita la economía Finalmente, la objeción voluntarista a la teonza-
política; sólo le impone que incorpore variables bio- ción y modelización reza como sigue: ..Las socie-
lógicas, culturales y políticas como variables exó- dades son regidas por reglas, no por leyes, y las
genas. reglas, así como su rechazo, son obra nuestra. por
La tercera objeción que se hace frecuentemente a lo tanto no es posible construir modelos económi-
54
55
haus
cos a semejanzade las cienciasnaturales.Debemos .1973 y Cole l97B), al punto de que pocos
e s pe c i a l i s t a sc o n s e r v a n f e e n e l l o s .
abandonartoda tentativa de construir modelos eco-
nómicos, y tratar los sistemas económicos, de la
firma a la nación, día a día. La intuición y la expe-
riencia deben prevalecer sobre la teoría: debemos
ser pragmatistas,no racionalistas."Creo que esta
objeción contiene un grano de verdadjunto con un
montón de falsedadespeligrosas.El grano de ver-
dad es éste: Cualquierteoríaeconómicaque trate la
economía como un sistema nat'¿ralo una máquina
autorreguladora,que funcioira según "leyes de hie-
rro>),es falsa porque ignora la existencia de reglas
junto a las leyes. (Recuérdeseel cap. 3.) Esto vale
para todas las teoías clásicas (incluyendo la de
Marx) y neoclásicas,así como para ciertas teorías
contemporáneastales como la ..economíafisioló-
gica" de Georgescu-Roegen(1978). Sin embar-
go, las reglas, en particular los reglamentosesta-
tales, no constituyen un obstáculo a la teoriza-
ción. En efecto, las reglas pueden incluirse en
un mo d e l o ma te má tico a m odo de vínculos
( o re stri cci o n e s). S emejante modelo per m itir á
formular predicciones mientras valgan las ecua-
ci o n e s (o d e si g u a l d ades)o, sea, en tanto que
los agentes respeten las reglas. Cualquier cam-
bio en las reglas básicas obligará a modificar
el modelo. Volveremos a este punto en el capí-
tulo 6.
Los más ambiciosos de todos los modelos en
ciencias sociales son, desde luego, los modelos
mundiales.Hay por lo menos seis de ellos: cuatro
modelosdescriptivosy dos normativos(los de Bari-
loch.ey Japón). En tanto que algunosde ellos (en
particular Límites al Crecimiento) son primordial-
menteespeculativos,otros (en particularel Modelo
Mundial de las Naciones Unidas) están llenos de
datos; y mientras algunos de ellos contienen unas
pocas variables, otros involucran muchas. Todos
ellos han sido criticados severamente(cp. Nord-

56 )/
CAPITULO 5

POLITICAS ECONOMICAS

En la vida real los economistas suelen ser, no


sólo estudiosos de la economía, sino también con-
sultores, planeadores, e incluso administradores o
políticos. Esta acumulación de funciones en una
sola persona no debe hacernos olvidar la distinción
clásica entre la econontía positiva, o el estudio de
lo s s i s t e m a se c o n ó m i c o s , y l a e c o n o m í a n o r m a t i v a ,
o la formación de políticas y planes económicos. La
primera es una ciencia básica y la segunda una
ciencia aplicada o, mejor, una rama de la técnica
social, junto con el derecho y la pedagogía. (El
nombre neconomía positiva>) no es del todo ade-
cuado, porque la economía política básica incluye
también lo que pudiera llamarse ..economía nega-
t iv a " , o s e a , l a c r í t i c a d e l o s s i s t e m a se c o n ó m i c o s
existentes, y cuyo modelo sigue siendo El Capital
de Marx. <<pura>Son calificativos más
"Básica> o
adecuados y conformes a la distinción entre básico
y aplicado que se hace en todas las demás cien-
c ia s. )
La economía norrnativa o aplicada se llama tam-
b ié n " e c o n o m í a p o l í t i c a " , n o m b r e q u e s u g i e r e q u e
se trata de una fusión de la econcmía básica y de la
p o lit o l o g í a . D e s g r a c i a d a m e n t e ,e s t a s u g e r e n c i a e s
falsa: si bien algunos economistas prestan atención
a los factores políticos, no aprenden de la politolo-
gía, la que a su vez se venga ignorando tanto a la
economía como a la ciencia económica. Este hecho
es tanto más extraño por cuanto la politología mo-
derna nació precisamente en la época en que el

)ó _59
sistema político se ligaba más estrechamente que
nunca al económico (Sk id e ls k y , 1 9 7 7 ).
La economía normativa, como cualquier otro
campo del conocimiento, se distingue por una pro-
blemática propia. Los problemas que enfrentan sus
cultores son problema s e c o n ó mic o s , t a le s c o mo e l
de la estanflación (o inflación acompañada de deso-
cupación). E sto parece rí a o b v io , p e ro n o lo e s ,
porque no hay problemas puramente económicos
(V. Robinson and Eatwell 1974). Lo quc común-
mente llamamos <problemas económicos>>son pro-
blemas,sociales multidimensionales que involucran
no sólo la economía, sino tarnbién la política y la
cultura, y ello simplemente porque cada uno de és-
tos es un subsistema de la sociedaci(Bunge, 1979b).
Por ejemplo, puede argüirse que no habría estan-
flación si: a) todas las c o rp o ra c io n e sin v irt ie ra n s u s
gananciasen el país en lu g a r d e h a c e rlo e n e l e x t e -
rior (como lo hacen las c o mp a ñ í a smu lt in a c io n a le s );
á/ los gobiernos no imp rimie s e n d in e ro o c o n t ra t a -
sen empréstitos con el s ó lo f in d e s e g u ir la c a rre ra
armamentistao de rnan t e n e r u n a b u ro c ra c ia g ig a n -
tesca y parasitaria, c) lo s s in d ic a t o s o b re ro s n o
lucharan por proteger el nivel de vida de sus afilia-
dos; y d) el público s e e d u c a ra p a ra re s is t ir la s
tentaciones del consu mis mo . (V é a s e Da v id s o n y
W eintraub, 1973, y Wile s , 1 9 7 3 ).
A hora bien, si todo p ro b le ma e c o n ó mic o n o e s
sino un componente de u n p ro b le ma s o c ia l mu lt i-
dimensional,está claro q u e n o p u e d e t e n e r s o lu c io -
nes puramente económicas. En particular el moneta-
rismo no puede curar la in f la c ió n p o rq u e p re s c rib e
tan sólo un remedio fis c a l, a s a b e r, e l c o n t ro l d e la
Casa de Moneda, para c u ra r u n c o mp le jí s imo p ro -
blema social.
Obsérveseque no nie g o la p o s ib ilid a d d e la c ie n -
cia económica. (Recu é rd e s e e l Ca p it u lo 4 . ) P u e d e
haber modelos (casi) pu ra me n t e e c o n ó mic o s , t a le s
como un modelo para e x p lo t a r u n a rn in a d e c o b re , Acabamos de toparnos con la moral, ausente
de
60
61
la economía positiva, pero central, aunque a .me-
nudo subterráneamente, en la economía normativa'
(Para la centralidad de los valores en investigación
social aplicada véase Myrdal, 1969') En efecto, el
diseño de una política económica no es un mero
tecnicismo económico a la par de, digamos, la con-
fección del presupuesto de una firma' El diseño de
políticas económicas involucra, o debiera implicar, EJ segundotipo de política, el intervencionismo,
un modelo de la sociedad íntegra, así como un s e d a e n d i v e r s a s v a r i e d a d e s ,d e s ( e u n a c o m p r e n _
conjunto de valores Y objetivos. s iv a po l í t i c a f i s c a l d e s t i n a d a a e s t i b i r i z a r r a e ó o n o -
Este aspecto de la cuestión resalta en el contraste mí a , h a s t a l a s p o l í t i c a s e s c a n d i n a v a sd e s t i n a d a sa
entre las políticas keynesianas (o fiscales) y mone- d is mi n u i r l a i n e q u i d a d . F u n d a m e n t o t e ó r i c o : I a
taristas. Tanto el finado lord Keynes como el pro-
fesor Friedman han defendido al capitalismo. Pero,
mientras el primero queía darle un rostro humano,
el segundo parece querer que recupere los rasgos
lobunos que tenía antes de Bismarck. Keynes es-
taba motivado no sólo por una visión menos unila- mrc o s , e s m e n e s t e r c o n t r o l a r l a e c o n o m í a . ( E l m o _
teral de la sociedad sino también, y qluizá primor-
it
dialmente, por el horror que sentía por la guerra y
por su compasión para con los desocupados. (Más

% aun, relacionaba la guerra con el desempleo, soste-


niendo que éste último incita a la competencia co-
mercial internacional, la que a su vez puede dege-
nerar en guerra: véase Klein, 1947.)No se nota tal
horror por la guerra, ni tal compasión por los deso-
cupacios, en los escritos del profesor Friedman y
s us boys", quie n e s in s is t e n e n q u e e s n e -
"Chicago
cesario que haya una <tasa natural de desempleo"
para mantener bajos los salarios y los precios
( F riedman, 1968).
Hay, por supuesto,un a v a rie d a d d e t ip o s d e p o lí -
tica econónrica, pero todos ellos comparten ciertos
aspectos metodológicos que trataremos de poner al
descubierto. Los tipos principales son el libera-
lismo, el intervencionismo, y la planeación central.
El primero no recomienda política alguna: reco-
mienda la inacción. Fundamento teórico: la econo- Vemos entonces que toda política económicase
mía es una máquina (o u n o rg a n is mo ) a u t o - funda sobre algunadoctrina económica y algún sis_

62 63
tema de valores y normas. A su vez, un plan eco-
nómico específico se funda sobre una política eco-
nómica junto con un modelo de un sector econó-
mico o de la economía (o, mejor, de la sociedad
íntegra), así como datos más detallados. En resu-
men.

POLITICA : TEORIA + DATOS + SISTEMA DE VAL)RES


PLAN : POLITICA + MODELO + DATOS
de donde:
PLAN : TEORIA + MODELO + DATOS + SISTEMADE
VALORES

Parece razonable estipular que un plan se deno-


mine científico si, y sólo si, descansa sobre a) teo-
rías, modelos y datos científicos, así como á) un
sistema de valores y normas compatible con el co-
VALORES
nocimiento científico del día. El fracaso de cual- &
quiera de estos componentes da como resultado I'JORMAS
inevitable el fracaso de la totalidad a un enorme
costo social. En particular, una teoría económica
falsa, o un código moral anacrónico (y, por tanto,
imposible de poner en vigencia), arruinará el plan
económico diseñado con el mayor cuidado.
El individualismo extremo, sea en economía o en POLITICA PO LI TI CA
ética, es un buen ejemplo de lo que se acaba de BIOLOGICA CULTURAL
añrmar. No puede tener éxito a la larga porque la
sociedad es un sistema del cual la economía no es
sino un subsistema, y e l ma n t e n imie n t o d e t o d o POLITICA PO LI TI CA
sistema exige alguna cooperación, sea deliberada, POLITICA ECO NO M I CA
sea involuntaria. (E s verd a d q u e e t in d iv id u a lis mo
no excluye la solidarida d , p e ro la limit a a lo s
miembros de la misma c la s e s o c ia l: e s t ro riz o n t a l y
defensiva, no integral y altruista.) Además, los sis-
temas artificiales, tales como la economía, la polí-
tica y la cultura, requieren algún control o méca-
nismo de regulación.
Otro buen ejemplo de una mala política social es
el economismo, o la creencia de que la economía El Tercer Mundo tiene alguna experiencia con
planeadores económicos que ignorañ lus compo_
64
65
nentes no económicas de la sociedad, así como el
sistema de valores y normas inherentes a la misma.
La mayoría de los planes de desarrollo concebidos
para dichos países se deben a economistas que han
ignorado las circunstancias y los valores cuiturales
y políticos, y han sacrificado deliberadamente las
necesidades culturales y las aspiraciones políticas
del pueblo para alcanzar un único objetivó a todo
costo, sea la industrialización, sea Ia éstabilización

mente por la CEPAL, que él creara y animara du_


rante tres décadas. (Véase el apéndice 5.)

sociedad íntegra y, por tanto, no puede tener éxito

de desarrollo, en las que las únicas fuerzas motrices


eran la fracción del producto interno bruto dedi_
cada a la inversión, y las importaciones de capital,

66
67
sus acclorustascomo puedanrr: Friedman 1962, pé+
g in a 1 3 3 . )

CAPITULO 6

EL MONETARISMO
que subyace al monetarismo es la teoría del mer_
cado libre propuesta por Adam Smith en 1776:es la
El monetarismo es la política económica neolibe-
ral según la cual todo cuanto hay que hacer para
conseivar la salud de la economía es controlar la
oferta de dinero. o sea, la impresión de billetes de
banco y el crédito bancario (Friedman 1963, 1968,
1980). inevitablemente, el monetarismo recuerda a
otras panaceas: el agua de alquitrán, la manipula-
ción de la columna vertebral, y la sangría, espe-
c ialmente esta última. S e re c u rre a é 1 , c o mo a la
brujería, cuando los dernás rernedios parecen fallar'
Y, óomo la brujería, se lo adopta con fe, no sobre la
base de una téoría comprobada y de estadísticas'
Los gobiernos conserv a d o re s , e in c lu s o a lg u n o s
gobiernos liberales, adoptan el monetarismo por
dos motivos: por su sencillez y porque da la casua-
lidad de que fávorece a los adinerados. La sencillez
del monetarismo es tal, que el Presidente Reagan
ha dicho del manifiesto de los Friedman, Libre para
elegir (1980), que es " s o b e rb io " . Q u e e l mo n e f a -
risino favorece a los ricos, fue confesado por David
Stockman aA tlantíc Mon t h ly e n d ic ie rn b re d e 1 9 8 1 .
E se señor debe saberlo , p u e s t o q u e e s e l d ire c t o r
de Presupuestos y principal ejecutor de la llamada
reaganomía en el gobierno del Presidente R'eagan'
Es igualmente comprensible que el rnonetarismo poner a prueba dichas premisas para averiguar si
atraiga a los polítióos reaccionarios, puesto que
son verdaderas:'lo sean o no, las cosas suceden
predica el desmantelamiento del Fstado benefactor,
conTo si lo fuerarr. Este truco metodológico es tan
ásí como la irresponsabilidad social de los empresa-
célebre que se lo ha bautizado ola coniorsión F,
rios. (La única responsabilidad social de los diri-
(the F-Twist: Samuelson, 1963). (para una crítica
gentes de empresa sería ..hacer tanto dinero para

68 69
cp. Rosenberg 1976, y para una defensa tibia, cp.
yen la prcducción y el empleo, no los precios, al dé_
Boland 1979.)
caer la demanda (lo que refuta la teoría del con_
Pero la contribución más importante del profesor
Friedman a la fundamentación teórica de la política
monetarista es su ...armazónteórica para el análisis
monetario" (1970). Tiene razón en llamarlo "arma-
zón teórica", y sería aún más correcto llamarlo
de la capacidad de producción. (Véase Olivera.
<programa de una teoría", o <<pagaré teóricoo, por-
1980 y Fernández-Pol,1982 para alternativaslatino_
que no es una teoría propiamente dicha. En efecto,
americanasa la seudoteoría monetarista).
este sistema conceptual c o n t ie n e t re s s í mb o lo s f u n -
cionales totalmente indeterminados (f g y l), de . , L o r . m o n e t a r i s t a sn o t i e n e n u n a t e o r í a d e l a i n f l a _
modo que las fórmulas en que éstos aparecen son
enunciadosvagos del tipo . . I / e s a lg u n a f u n c ió n / d e
X ,,. Toda la política e c o n ó mic a q u e re c o mie n d a
Friedman está, pues, basada sobre un programa
para una teoría, no sobre una teoría formulada ex-
plícitamente y comprob a d a e mp í ric a me n t e . S ie n d o
un programa (que alguien debiera ejecutar) es inca-
paz de explicar o predecir nada. (Para otras críticas
c a so l o o p u e s t o e s v e r d a d e r o , a s a b e r , q u e l a v e l o -
c p. Gordon 1970.)
c id a d a q u e u n G o b i e r n o i m p r i m e d i n e i o e s t á d e -
Quien desee explicar el funcionamiento del siste- t e rm i n a d a p o r l a d i f e r e n c i a e n t r e l o s g a s t o s y l o s
ma monetario, así como su descompostura (infla-
in g r e s o s d e l E s t a d o . S i i o s p r i m e r o s e i c e d e n a l o s
ción y estanflación), deberá construir una teoría pro-
s e gu n d o s , e l G o b i e r n o i m p r i m e d i n e r o o l o t o m a
piamente dicha del mismo, no meramente un pro-
p re s t a d o a f i n d e c u m p l i r s u s o b l i g a c i o n e s ;s ó l o u n
grama para una teoría. No podrá satisfacerle una
p re s u p u e s t oe s t r i c t a m e n t ee q u i l i b r a d o d a c o m o r e _
teoría cualquiera, sino tan sólo una teoría conlpro-
s u lt a d o l a v e l o c i d a d n u l a d e o f e r t a d e d i n e r o .
bable y que no trate al sistema monetario como autó-
Ah o r a b i e n , e n u n E s t a d o b e n e f a c t o r e l e g r e s o
nomo, ni menos aún como primer motor de la eco- (E ) e s u n a f u n c i ó n l i n e a l c r e c i e n t e d e l a t a s a d e
nomía, sino que, por el contrario, incorpore fac-
d e se m p l e o ,p o r q u e e l g o b i e r n o p a g a c o m p e n s a c i o -
tores no monetarios, taies corno la organización de
nes salariales.En cambio el ingreso (R) es una
la empresa,los gastos improductivos (principalmen-
función lineal decreciente del desempleo, porque
te en armamentos), y las expectativas(no siempre
lo s c i e s o c u p a d o sc o n s u m e n p o c o y a p e n a s p a g a n
racionales)de productores y consumidores.
imp u e s t o s . E l r e s u l t a d o e s q u e l a v e l o c i d a d I , I a l a
Más aún. las economías de las naciones desarro-
que el gobierno imprime dinero, o lo toma pres-
lladas necesitan una teoría diferente de las adecua-
tado, depende linealmente de la tasa U de desem-
das a las naciones en vías de desarrollo. Así, por pleo. En resumen, el desempleo causa inflacíón, la
ejemplo, en los países desarrollados un factor im- q u e a ' s u v e z a u m e n t a e l d e s e m p l e o .S e t r a t a , p u e s ,
portante de estanflación, amén de la carrera arma-
d e u n c i c l o d e r e t r o a l i m e n t a c i ó np o s i t i v a . D i c h o e n
mentista, es que las empresas oligopolistas disminu-
símbolos, [4:E - R, E:a *b(J, y R: c - cJ(J,
70
71
de donde lul : a - c + (b + d) U, donde a, b, c y d no ha estudiado los mecanismos que subyacen a
son números reales pos it iv o s . (E n u n E s t a d o n o esta correlación. La mayoría de los economistas
benefactor, ¡, :0.) P or t a n t o lV : 0 s i, . r' s rí lo s i, s o s pe c h a n ,c o n r a z ó n , q u e d i c h o s m e c a n i s m o ss o n
u : ( y L/ :0. V éase I a f ig u ra 5 . A u n q u e e s t e p ro c e s o s s o c i a l e s c o m p l e j o s . D e s p u é s d e t o d o , e l
dinero es un termómetro de la actividad económica
má s q u e l a a c t i v i d a d m i s m a .
Pero incluso esa confirmación estadística es
c u e st i o n a b l e . M o d i g l i a n i ( 1 9 7 7 ) e s t u d i ó a p r o x i m a -
damente el mismo período en los EE.UU., bus-
cando trechos en los que la oferta de dinero cre-
c ie s e b a s t a n t e l e n t a m e n t e . E n c o n t r ó d o s p e r í o d o s
de este tipo, de comienzos de 1953 a la primera
mitad de 1957, y de l97l a 1975. Estos períodos
re s u l t a r o n s e r l o s m á s i n e s t a b l e s d e t o d o s : c o m -
p re n d i e r o n l a c o n t r a c c i ó n d e 1 9 5 4 , l a r e c u p e r a c i ó n
D E S C C U P A C ION
d e 19 5 5 ,l a n u e v a r e c e s i ó n d e 1 9 5 8 ,y l a d e 1 9 7 3 - 7 5 .
L a c o n c l u s i ó n e s e v i d e n t e : < n u e s t r o sp e r í o d o s m á s
in e s t a b l e sh a n c o i n c i d i d o c o n p e r í o d o s d e e s t a b i l i -
dad monetaria relativa> (pág. 12). Esta conclusión
se ve reforzada por las estadísticasmás recientes.
La recesióneconómica en los EE.UU., eue duró de
F i g ttrtt 5 . L a d e s o c u p a c i ó nc ausa i nfl aci ón. La tasa M de i mpre- 1978 a 1983, fue acompañada primero de una res-
s i ó n d e mo n e d a e s u n a fu nci ón creci ente del desempl eo.
tricción y luego de una reducción del volumen de
dinero circulante o Ml; la reducción fue aún más
crudo modelo lineal (y li b re ) d e l p ro c e s o in f la c io n a - drástica en Canadá, donde la crisis fue todavía más gra-
rio parece bastante evide n t e y d e a c u e rd o c o n lo s ve. (Los cambios relativos del volumen de Ml en los
datos, no ha sido tenido e n c u e n t a p o r lo s mo n e t a - E E . U U . h a n s i d o d e 1 , 0 p o r 1 0 0 ,2 , 3 p o r 1 0 0 , 0 , 8 p o r
r istas. 1 0 0, - 0 , 9 p o r 1 0 0 , - 1 , 6 p o r 1 0 0 y - 3 , 8 p o r 1 0 0 e n
E n cuanto al fundamen t o e s t a d í s t ic od e l mo n e t a - los años 1976 a 1982, respectivamente:IMF, i982,
r ismo, se reduce a ciert a s c o rre la c io n e s in t e rp re t a - p. 202.) Por supuesto que el monetarista invocará
das como relaciones cau s a le s . A s í , p o r e je mp lo , choques exógenos para justificar el fracaso de su
según Lucas (198C), los d a t o s s o b re la e c o n o mí a política. Pero éstees precisamenteel quid de la cues-
norteamericana para el período 1953-1977 confir- tión: la severidad de ia inestabilidad atribuida a ta-
man las hipótesis de que u n a d e t e rmin a d a t a s a d e les choques muestra que la economía no es un siste-
cambio de la cantidad d e c irc u la n t e in d u c e : c ) u n ma sellado y a prueba de choques. Y, puesto que
cambio igual en la tasa de in f la c ió n d e p re c io s , y á ) no lo es. es preciso estabilizarlo mediante vigoro-
un cambio igual de las t a s a s n o min a le s d e in t e ré s . sas medidas fiscales o incluso planeación central.
E n verdad todo lo que mu e s t ra n s u s d a t o s e s u n a Prebisch (1981a) ha mostrado elocuentementeque
correlación positiva, no u n a re la c ió n c a u s a l. L u c a s esto vale, muy particularmente, para América La-

72 IJ
e c o n ó m i c o , o s e a , e l i n d i v i d u a l i s m o .( V é a s e H a y e k
1 9 49 p a r a u n a l ú c i d a f o r m u l a c i ó n d e l i n d i v i d u a -
lis m o . ) E s t a d o c t r i n a s e r e d u c e a l o s s i g ü i e n t e s
principios: a/ egoísmo (<Cada cual para sí>), -bl
darwinismo social ("Sólo los mejor adaptadosso-
librios de la economía mundial (IMF, 1982). Por aña- b rev i v e n y m e r e c e n s o b r e v i v i r l a c o m p e t e n c i ae c o -
didura, Hahn (1983) exhibió un modelo en que se n ó m i c a " ) , y c ' ) l i b e r a l i s m o p o l í t i c o ( n e t a m e n t ed i s -
prod.uceinflación (a pesar))de mantenerseconstante t in to d e l a d e m o c r a c i a ) . E n m i o p i n i ó n e l p r i m e r o
ia cantidad de dinero. En resumen, el monetaris- n o e s s ó l o d e s p r e c i a b l es i n o t a m b i é n i n e f i c a z ( e x -
mo hace agua Por todas Partes. cepto en rasgar la tela de la sociedad),ya que la
Los holandeseshaq v e n id o p ra c t ic a n d o c o n é x it o v id a e n s o c i e d a d e x i g e u n m ó d i c o d e a l t r u i s m o y
la planeacióncentral de s d e q u e p e rd ie ro n s u s c o lo - c o o p e r a c i ó n .T a m b i é n d a r e m o s p o r s e n t a d o q u e e l
nias, y tanto Leontief c o mo G a lb ra it h la re c o mie n - darwinismo social ha sido refutado hace tiempo,
dan para salir de la estanflación. I-a libertad eco- a u nq u e s ó l o s e a p o r q u e : r ¡ ) e n l a v i d a r e a l f r a c a s a n
nómica -la libertad de e mp le a r y d e s p e d ir, d e lra - mu c h a s e m p r e s a s s ó l i d a s a l p a r q u e t r i u n f a n m u -
bajar o no trabajar, de comer o no comer- no c h as a v e n t u r a sa l o c a d a s ,y b ) l a " d u r a d i s c i p l i n a d e l
puede ser el objetivo de l 9 0 p o r 1 0 0 d e la p o b la c ió n me r c a d o " m o l d e a n o s ó l o l í d e r e s s i n o t a m b i é n e s t a -
en ningún país del mun d o . P a ra e llo s la lib e rt a d f a do r e s y o p r e s o r e s .
económica, no la planea c ió n , e s " e l c a min o d e la En cuanto a la asociaciónentre la libertad eco-
servidumbre>, porque in v o lu c ra in c e rt id u mb re e n nómica y la política, parece que no es sino una
el mejor de los casos y h a mb re e n e l p e o r. F a ra correlación temporaria tomada por relación causal
ellos el dilema no es libe rt a d v e rs lt s p la n e a c ió n s in o p e r m a n e n t e .E n e f e c t o , a u n q u e e l l a i s s e z f a i r e e c o -
planeación autoritaria versus planeación democrá- nómico ha estado vinculado a las libertadesp-olíti-
tica: entre planeación ti rá n ic a , rí g id a , b u ro c rá t ic a y c a s e n c u a t r o n a c i o n e s( l o s P a í s e sB a j o s , G r a n B r e -
por tanto enajenante, p o r u n a p a rt e , y p la n e a c ió n t a ñ a , F r a n c i a y l o s E E . U U . ) e n t r e 1 7 5 0y 1 8 5 0 ,e s t a
participativa, plástica, descenfralizada,y por tanto, asociaciónno vale hoy día en ninguna parte, aun-
a la larga, eficiente, para lo cual debe fundarse que sólo sea porque los monopolios y Ia interven-
sobre una política cientí f ic a y h u ma n is t a . P a ra b ie n c ió n e s t a t a l h a n m a t a d o a l a l i b r e e m p r e s a . M á s
o para mal, esta elecció n n o e s ma t e ria t é c n ic a q L re a ú n, e l m a n t e n i m i e n t oe x i t o s o d e l a l i b r e e m p r e s a
s ólo los expertos en ec o n o mí a p o lí t ic a p u le d e n t o - s in c o r t a p i s a se x i g i r í au n g o b i e r n o a u t o r i t a r i o l i s t o a
c ar, sino de elección po lí t ic a p o r e l p ú b lic o . (V é a s e re p r i m i r c u a l e s q u i e r aa m e n a z a s a l a l i b e r t a d e c o -
Prebisch l98la para una o rig in a l s í n t e s is d e lib e ra - n ó m i c a , t a l e s c o m o l a s q u e p l a n t e a ne l m o v i m i e n t o
lismo y socialismo. Para una historia crítica de las
obrero, los partidos políticos que propugnan la na-
controversias en torno a la planeación, véase Nien-
c io n a l i z a c i ó n d e l o s s e r v i c i o s p ú b l i c o s y l o s r e c u r -
haus 1984.)
s o s e n e r g é t i c o s ,e i n c l u s o e l m o v i m i e n t o c o o p e r a -
No diremos más ac e rc a d e la mis e ra b le f u n d a - t iv o . C o m o d i c e P r e b i s c h ( l 9 8 l b ) , " l o s p r i n c i p i o s
mentación teórica y emp í ric a d e l mo n e t a ris mo . E n n e oc l á s i c o ss ó l o p u e d e n a p l i c a r s e b a j o u n r é g i m e n
cuanto a las filosofias mo ra le s , s o c ia le s y p o lí t ic a s de fuerza".
que lo basan, son esenc ia lme n t ela s d e l lib e ra lis mo E n l a s n a c i o n e si n d u s t r i a l i z a d a sl a s p o l í t i c a s m o -
74 75
n etaristas causan la dest ru c c ió n d e la s in d u s t ria s h a d i s m i n u i d o a p r e c i a b l e m e n t e .L l e g a u n m o m e n t o
m anufacturerasy de los s e rv ic io s s o c ia le s , lo q u e en que lo único barato en el país es el dólar. A
aumenta la pobreza, la que fomenta el descontento, partir de este momento empiezan a actuar los dos
el que a su vez invita a la re p re s ió n . E n la s n a c io - p rime r o s e x o r c i s m o s m o n e t a r i s t a s ,e s d e c i r , l a e s :
nes del Tercer Mundo la represión posibilita la apli- tabilidad de las divisas extranjeras y el libre cambio
cación de políticas monetaristas, las que aumentan exterior. En efecto, las mercanciasnacionalesestán
la miseria, la que genera in s u rre c c io n e s , la s q u e a tan caras que el público prefiere las importadas, por
su vez provocan una represión más intensa. No es ser más baratas y acaso también de mejor calidad,
d e extrañar entonces que e l lib e ra lis mo e c o n ó mic o , o por lo menos de mayor prestigio. La consecuen-
y en particular el moneta ris mo , s e h a y a c o n v e rt id o c ia e s l a d e s t r u c c i ó n d e l a i n d u s t r i a n a c i o n a l . E s t e
en todas partes en una ideología de extrema dere- resultado de ia política monetarista tiene tres bene-
cha y una amenaza a la c iv iliz a c ió n . Un c a ric a t u - f ic ia r i o s : l a s e c o n o m í a s c e n t r a l e s ( e n p a r t i c u l a r l a
r ista mexicano lo expi:e s ó c o mo s ig u e . E l g u í a d e norteamericana),los importadores (y ex contraban-
u n museo de pintura va a n u n c ia n d o : d is t a s ) y l o s s e c t o r e s p o l í t i c o s q u e d e s e a n l a d e s -
" E s t e c u a d ro t ru c ci ó n d e l o s s i n d i c a t o so b r e r o s . L a g r a n v í c t i m a
pertenece a la escuela de l G io t t o , e s t e o t ro a la
escuela neoclásica, y el d e má s a llá e s u n b u e n d e l ri t o d e s a c r i f i c i o m o n e t a r i s t ae s l a n a c i ó n . c u v o
r epresentante de la esc u e la imp re s io n is t a , , . y , gobierno ha adoptado la ideología importada de
apuntando a una villa mi s e ria (o c iu d a d p e rd id a , o Ch ic ag o .
barrio callampa, o villa Friedman) que se ve a tra- En resumidas cuentas, toda política económica
vés de la ventana, inform a : . . E n c u a n t o a é s e , e s se funda sobre una teoría, un cuerpo de datos y un
típico de la escuela de Ch ic a g o . " s is t em a d e v a l o r e s y n o r m a s ; y t o d o p l a n e c o n ó -
La manera en que obra n la s p o lí t ic a s mo n e t a ris - rnico se basa sotrre ia política económicajunto con
tas en los países en desarrollo y en estado de infla- un modelo económico, así como más datos. Las
ci ón es la siguiente:S e frja n la s t a s a s d e c a mb io (e n p o lí t i c a s y l o s p l a n e s s o n c i e n t í f i c o s e n l a m e d i d a
particular el precio del dólar), se levantan las barre- e n q ue l o s o n s u s c o m p o n e n t e s .D e l o c o n t r a r i o n o
ras aduaneras y se restringen los créditos banca- s o n Lc i e n t í f i c o sn i t i e n e n l a p o s i b i l i d a d d e t r i u n f a r .
r i os. A l comienzo las dos p rime ra s me d id a s n o t ie - El monetarismo es un paragón de política econó-
nen efectos apreciables, pero la tercera afecta de mic a a n t i c i e n t í f i c a , p o r q u e s e f u n d a s o b r e : ¿ ) u n
i nmediato a las empresasp e q u e ñ a sy me d ia n a s .q u e mo d el o r r n i d i m e n s i o n a l( p u r a m e n t e e c o n ó r n i c o ) d e
se ven en figurilias para f in a n c ia r s u s o p e ra c io n e s . la s o c i e d a d , b ) u n a t e o í a e c o n ó r n i c a a n a c r ó n i c a
M uchas de ellas termiúa n p o r q u e b ra r e n c o n s e - lle n a d e h i p ó t e s i s n o c o m p r o b a d a so f a l s a s ,c ) a n á -
cuerrcia. E sto tiene como e f e c t o u n a Cis min u c ió n lis is e s t a d í s t i c o sq u e , e n e l m e j o r d e l o s c a s o s , s ó l o
d el ernpleo y del consum o y u n a re t ra c c ió n e c o n ó - e x h ib e n c o r r e l a c i o n e s ,y d ) u n s i s t e m a a n a c r ó n i c o
mica. Al principio las grandes empresas se benefi- d e v al o r e s y d e p r i n c i p i o s m o r a l e s i n h u m a n o s q u e
ci an con las quiebras de la s p e q u e ñ a s y me d ia n a s , sólo pueden destrozar el orden social. por consi-
pero al poco tiempo también ellas empiezan a sufrir guiente hay razones de todo tipo, en particular
debido a la disniinución de l c o n s u mo q u e a c o mp a ñ a científicas y morales, paÍa luchar contra el moneta-
a la desocupación. n s mo .
Mientras tanto la inflación sigue, o al menos no ¿ Qu é v í a q u e d a s i e l k e y n e s i a n i s m o e n c u e n t r a

76 77
dificultades y el monetarismo fracasa rotunda-
mente? Sugiero que la actitud científica que debe-
mos adoptar cada vez que fracasa una política o un
plan no es pedir otra prórroga (o sea, el tiempo CAPITULO 7
necesariopara que sufran otros millones de gentes),
: r," .-J h¡fr;:: *
o echarlesla culpa a los " c h o q u e s e x ó g e n o s > (p o lí - !J a' ir, /

TEORIA Y REALIDAD
!,,r : -l

ticos y culturales).La ac t it u d c ie n t í f ic a e s e x a min a r


críticamente las premisas teóricas, empíricas y
axiológicasde la polític a e n c u e s t ió n . E n p a rt ic u la r Hasta hace pocas décadas algunos famosos eco-
debemos averiguar cuán b ie n o c u á n ma l n u e s t ra s nomistas,tales como Ludwig von Mises, sostenían
teoías y nuestros mode lo s s e a ju s t a n a lo s d a t o s ; que las teorías económicas son verdaderasa priori,
debemos preguntarnos si lo s p ro p io s d a t o s s o n re - y por lo tanto no necesitan de tests empíricos. Y
l evantes o suficientes; y d e b e mo s e mp e ñ a rn o s e n Hayek sostenía que la única parte empírica de la
construir teorías y mod e lo s me jo re s , a s í c o mo e n economía concierne a la adquisición de conoci-
r ecolectar datos de tipos n u e v o s (p . e j. re f e re n t e s a miento. Otros, tales como Kenneth Arrow y todos
la calidad de la vida y a la e ma n c ip a c ió nf e me n in a ), cuantos consideran a la economía como una ciencia
que eventualmentepued a n s e rv ir p a ra d is e ñ a r p o lí - de decisiones, pretenden que las teorías económi-
ticas perfeccionadas. En f re n t e mo s , p u e s , e l p ro - cas no son descriptivas sino normativas, y por lo
blema de poner a prueb a la s t e o rí a s y lo s mo d e lo s tanto incomprobables. Parecería que es la gente la
de la economía política . que debe ser sometida a pruebas para averiguar si
se comporta a la altura de los altos niveles de
racionalidad propuestos por los teóricos,
Otros economistas, aunque pagan tributo verbal
al requisito de la contrastabilidad empírica, creen
que las hipótesis fundamentales de una teoría eco-
nómica no son sino ficciones útiles, <porque no
t ie n e n p o r q u é c o n f o r m a r s e a l o s " h e c h o s " , s i n o
que tan sólo deben ser útiles en el razonamiento del
t ip o " c o m o s i " " ( M a c h l u p 1 9 5 5 . )M i l t o n F r i e d m a n
es el adalid de esta postura: sostieneque el antece-
dente A de una hipótesis condicional de la forma
" S i A , e n r o n c e sB " p u e d e s s r f á n t á s t i c c m i e n t r a s
que la proposición íntegra puede ser verdadera,
como lo muestran las predicciones hechas con su
ayuda. (Los lógicos llaman ,rvacía>a esta clase de
verdad, la más barata de todas, y suelen ejemplifi-
carla con <<Sila Luna está hecha de queso verde,
entonces dos más dos es igual a cuatro.r) Por
ejemplo, no importana el que una economía sea o

78 79
reconoce la necesidadr
conceptual. Sin embarg
teoríasincompatiblesco]
o que contradicenlos re
todos los demá,
como el químico acatá
"u.pol¿

slno convertir a cada una


n una componente de un
que goce del sostény del
adosen los diverso, óuil_
:parados.
stación empírica de una

I menudose toman pres_


run de otros campoi de
, la econorníaneoclásiia
iis acerca de la
viduales,tales como
""n¿u"iu
ou"
lna de valores y .a _
ar sus utilidadesespera_
"o
cas (axiomas o postula_
posrc,ones
sona veces
,":l3iif,::':J":nfl:ü_
80
8t
refiere a la contrastación de hipótesis. por
este
motivo no entraremos en esta cuestión.

ral sobre la conducta humana que se recordó hace


un momento. El que sea verdadero es otro asunto,
que trataremos dentro de un rato.)
Sin embargo, los postulados de las teorías más
potentes no pueden contrastarse directamente con
datos porque son muy generales y contienen con-
ceptos muy alejados de la experiencia. En tales
casos procede unir algunos de dichos postulados
con hipótesis subsidiarias, así como con datos, y
calcular predicciones que puedan confrontarse con
otros datos. A su vez, las hipótesis subsidiarias (i) Todas las personas tienen necesidadesy
conciernen a las propiedades específicas del sis- de_
seos.
tema particular que se investiga -p. ej. rasgos es- (ii¡ El hombre es insaciableen lo que respecta
tructurales o ambientales- o consisten en indica- a
sus deseos.
dores, o sea, en vínculos de propiedades inobser-
(iii) El hombre es adquisitivo.
vables con propiedades observables. En otras pala-
bras, uno usa la teoría para resolver algunos pro- (iv) Todas las personas tienen preferencias y
blemas no académicos, y luego contrasta las solu- pueden ordenarlas coherentemente.
ciones con los datos. O, si se prefiere, se construye
toda una familia de modelos ligados (a la teoría
dada), uno por problema o situación, enriqueciendo
la teoría con hipótesis subsidiarias y datos, y se
somete a cada uno de tales modelos a pruebas empí- (vii) El hombre trata de minimizar el esfuerzo
ricas, tales como comparaciones con series tempo-
rales. En el caso de los modelos libres, o sea,
modelos que no se basan sobre ninguna teoría ge-
neral, se les añaden datos, se computan prediccio-
nes, y finalmente se comparan estas últimas con
nuevos datos.
Aquí no para la cosa. La propia compara.ción (ix) El hombre se enfrenta constantemente
con
entre proposiciones teóricas y empíricas plantea di- elecciones' y por lo tanto se ve forzado
t.Ári
versos problemas dificiles, como lo saben los esta- decisiones. "
dígrafoi. Sin embargo, dejando de lado los cuestio- (x) El hombre es un maximizador:
nables fundamentos de la estadística, hay un nota- toma las de_
cisio-nesque más probablemente maximicen su
ble consenso entre los estadígrafos en cuanto se uti
lidad (o placer o ganancia).
82
83
Todas las teorías económicas referentes a merca- c o m o d a t o s , e n l u g a r d e i n v e s t i g a rl o s m e c a n i s m o s
p s ic o l ó g i c o sy s o c i a l e sd e l a f o r m a c i ó n d e p r e f e r e n -
dos competitivos o libres se fundan en última ins-
tancia .óbt" el Decáiogo Individualista (o hedo- c ia s. P a r a p e o r s u e l e n t r a t a r l a s p r e f e r e n c i a s d e
nista) que acabamos de leer. Sin embargo, pocos ma n e r a i r r e a l i s t a , p o r g u i a r s e p o r c o n s i d e r a c i o n e s
psicólogos parecen interesarse por é1, y no parece de precio (o valor de cambio) antes que de necesi-
haber ñabido un esfuerzo metódico e intenso por dad (o valor de uso). En efecto, una idea central de
la t eo r í a d e l c o n s u m i d o r e s q u e d o s h a c e s c u a l e s -
someterlo a otra prueba que no sea la de la edad'
q u ier a d e m e r c a n c í a s ,c o m p u e s t o s p o r o b j e t o s d e
Acaso esto se deba a la creencia de que las susodi-
la s m i s m a s c l a s e s , p e r o e n c a n t i d a d e s d i f e r e n t e s ,
s o n e q u i v a l e n t e ss i t i e n e n e l m i s m o p r e c i o . V é a s e
la f i g u r a 6 .

et al. 1981 dicen: ,,No preguntamos sl se maxlmlza


el valor; suponemos que el valor se maximiza y
preguntamos en consecuencia qué valoran los or-
gunismo.., Las investigaciones experimentales de
Mazur 1981 refutan esa hipótesis')

Q,

insaciabilidad (ii) parece poco común, si no desco- Fi gttr t t ó. Cur vas de indif er enciapar a dos m er cancí as( bieneso
servicios) . Se supone que el consum idor es indif er ent e ent r e
nocida, en sociedadespreindustriales, al menos en- cual esquier acom binacionesde las dos m er cancí asque yacen
tre el popolo minuto, que a menudo apenas puede sobre una m ism a cur va, t ales com o A y B. Véase una cr í t ica en
satisfacer sus necesidades más básicas. Tampoco el t ext o.
se conoce la adquisitividad
.que en las sociedadesprimi-
tivas, de modo debe ser un gusto adquirido
antes que innato. Según esto, cualquier consumidor racional de-
Aunque todos los animales (no sólo los seres b ie ra s e r i n d i f e r e n t ee n t r e u n a c e s t a q u e c o n t i e n e 9
panes y I kilogramo de mantequilla, y otra que
hur,ranós)ticnen preferencias (hipótesis iv), los psi-
cólogos descubrieron a fines de los años 1950 y c o n t i e n e I p a n y 3 k i l o g r a m o sd e m a n t e q u i l l a . L a s
n e c es i d a d e so b j e t i v a s n o d e s e m p e ñ a nn i n g ú n p a p e l
comienzos de los 1960 que la mayoría de nosotros
no somos coherentes en nuestras preferencias: o e n la c o n s t r u c c i ó n d e c u r v a s d e i n d i f e r e n c i a , l a s
q u e s o n f a n t á s t i c a sp a r a e l c o n s u m i d o r c o m ú n a u n -
que tienen sentido para el acaparador. Y, puesto
que la construcción de las funciones de utilidad se
funda sobre tales curvas de indiferencia. todo el

84 85
tomar decisiones económicas importantes. Toda la
edificio de la microeconomía clásica es un artefacto
teoría de la elección social (socíal choice), con sus
que apenas tiene relación con la realidad.
Que el hombre es competitivo antes que coopera-
ti vo (hipótesis vi) es simpl e me n t e f a ls o . T o d o s s o -
m os a la vez cooperativos y c o mp e t it iv o s , y la
mayoría de nosotros más lo primero que lo se-
gundo. De lo contrario no seríamos capaces de
tros, así como en asuntos de vida o muerte. En
funcionar como componentes de sistemas sociales,
tales casos, que tal vez son los más comunes, es-
d e sde la familia hasta la emp re s a t ra n s n a c io n a l. E l
tamos en el brete de Porcia:
exa gerar la competenciaa e x p e n s a sd e la c o o p e ra - "¡Ay de mí, la palabra
" elegir" ! No puedo escoger a uno ni rechazar a
ció n -a la manera de los f iló s o f o s d ia lé c t ic o s , lo s
ninguno." (El mercader de Venecia, I, ii).
darwinistas sociales, Freud, Konrad Lorenz, y los
La última hipótesis, según la cual el hombre es
economistas neoliberales- hace imposible el com-
p r e nder la existencia mism a d e lo s s is t e ma s s o c ia - un maximizador (x). es acaso la más típica de todas
las presuposiciones psicológicas de la economía
l es. Tampoco es verdad qu e t o d o s n o s e s f o rc e mo s
por minimizar el esfuerzo, y menos aun que todos clásica y neoclásica. Parece tan evidente, que Sa-
naturalmente aborrecemos el trabajo (hipótesis vii). muelson (1976, pág. 436) sostiene que <<noes me-
ramente una ley de la economía, sino de la propia
Ei hombre es naturalment e a c t iv o y s e in v e n t a t a -
reas para mantenerse ocupado cuando se le impide lógica", afirmación que ningún lógico haría-suya.
trabajar. Lo que es cierto es que a nadie le gusta También es una de las más viejas -tiene dos si-
glos- y, sin embargo, ha sido cuestionada sólo
hacer trabajo inútil o forzado, o trabajar para bene-
ficio exclusivo de extraños . recientemente con argumentos metodológicos y
empíricos. Ante todo la conjetura es ambiguu, poi-
L a ley (viii) de la utilidad ma rg in a l d e c re c ie n t ee s que no especifica si se trata de maximizar la ganan-
i ntuitivamente verdadera. S in e mb a rg o , o b s é rv e s e
cia a corto, mediano o largo plazo. (Esta no és una
que a) contradice al postulado (ii) de insaciabili-
dad, b) es dificil de poner a prueba porque, por
d e finición, las utilidades (va lo re s s u b je t iv o s )n o s o n
o b jetivas y, por tanto, no so n f á c ile s d e e s t ima r; y
c) sería deseable deducir es a le y d e le y e s c o n c e r-
bien en las pruebas empíricas. h-imero, la mayor
n ie ntes a necesidadesy d e s e o s o b je t iv o s . parte de la gente no se comporta racionalmente en
E n cuanto a la hipótesis (ix ), e s v e rd a d q u e e n -
situaciones de elección; en particular, habitual-
fr entamos eleccionesy debe mo s t o ma r d e c is io n e sa
mente no actuarnos de manera de maximizar nues-
cada paso, pero nunca lo hacemos con libertad
tras utilidades esperadas, y a menudo ni siquiera
total. Estamos sujetos a vínculos de diversos tipos,
identificamos coffectamente las opciones poiibles
biológicos y sociales -particularmente quienes no (Kahneman y Tversky, 1973, Tversky y Kahne-
so mos príncipes ni empr e s a rio s , s in o e s c la v o s ,
ma n , l9 8 l ) . S e g u n d o , c a s i t o d o s l o s a d m i n i s t r a d o -
siervos, amas de casa, presos, obreros no sindica-
res parecen favorecer el crecimiento antes que los
dos, desocupados, marginados, soldados, o sacer-
rendimientos a largo plazo (Hiller, 1978). y, por
dotes, ninguno de los cuales tiene la posibilidad de

86 87
supuesto,en tiempos de depiesión los administra- satisfacto{es, y que, en general, los óptimos
dores no especulativosluchan meramente por so- yacen
e n t re m í n i m o s y m á x i m o s . V é a s e . t a f i g u r a - Z ] l { r i ,
brevivir. Estos hallazgosrefutan concluyentemente por
.ejernplo, no debiéramos minimiza?-l"r,l.^i"
la psicoeconomíaneoclásicay con ello la teoría de maximizar ganancias), porque esto sólo
la firma que se basa sobre ella. se p""¿"
alcanzar a costas de enorme miseria; ni
á"úieiñá,
Simon (1955)ha propuestouna alternativa intere- intentar maximizar la calidad, porque
esto haría
sante: los decisorestacionales no tratan de maxi- que l-a mayor parte de las rnercancía,
y ,".uiai,o,
mizar nada, sino más bien de satisfacersus aspira- estarían solamente ar arcance de ros
ciones. En lugar de esperara que se haya juntado y sos. Del mismo modo debiéramos optimizar, -úv-prá.rá no
evaluadotodas las alternativas,el decisor las busca maximizar, las tasas de crecimiento y
y pone término a su búsqueda en el momento en de innova_
-ii*__
ción técnica, los salarios y los beneficíos,
que cree que ha pescado una oportunidad que 1".
pos..de ocio y años de éscolaridad,
lo.'r"irr¡"io,
acasono se repita: es un satisfactor,no un maximi- públicos y la participación popular
ón los-;.r;;;,
zzdor. Aunque esta alternativa goza de algún so- públicos, así como las densidades población. y,
de
porte empírico (Simon, 1979),está aquejada de la mientras en algunos casos podemos conformarnos
misma dificultad metodológicaque las mediciones con la mera satisf'acción _particularmente
de utilidad. Su mejor recomendaciónes acaso que, ;;rd"
eJ esperar a que se produican óptimo,
la marimización no anda, o al menos no anda mejor i.;;lu;;;
nesgos clemasiadoelevados_ otras veces
que la satisfacción. debernos
apuntar a metas más elevadas.
Sugiero que todos los organismos,en particular Es claro que el mandamie nto Maximizarás
los agentes económicos racionales, son normal- es
matemáticamente conveniente, ya que
mente optimizadores antes que maximizadores o a menudo
permite traducirse en un probrema
¿er cercur,o-áe
variaciones, en tanto que Opümizards
requié;;-_;_
delos.más profundos y reuiistus."pero
la^""o"oÁiu
positiva (a diferencia de Ia normatival
¿euieia^re_
presentar la realidad en_lugar
de consiitui.un pi"-
texto para hacer matemática; y la economía
norha_
tiva debiera estar al servicio
en armonía con una mora
d ig o in d i v i d u a l i s t a . A h o r

ar central porque, en ge_


nes) de equilibrio corres_
rimos).Lo que explica la
clásica del equilibiio. En
suma' somos optimizadores antes que
maximizad,o_
res en lo que respecta a nuestros
Figura 7. En asuntos biológicos y sociales lo mejor suele no ser
puesto que nos esforzamos pór ¡¡irr. p,i-;;;;;;,
el mínimo ( m) ni el máximo ( M) de una función/ sino algún valor maximizar las
intermedio O. chances de alcanzar nuestras metas,
somos maxi_
88
89
mizadores (o minimizadores) con respecto a los
ntedios.
Baste lo dicho en lo que atañe al test de las
presuposicionesde las teorías económicas. Ocupé-
monos ahora del test de las hipótesis explícitas, o
postulados, de tales teorías. Como vimos al co-
mienzo. mientras algunas de ellas son contrastables
directamente, otras deben unirse a hipótesis subsi-
diarias y datos. Comencemos por las primeras y' en capaz de regular la economía. Existen. en cambio.
particular, por los siguientes postulados explícitos las patas bien visibles del gran capital, el gran si¡_
de la economía clásica y neoclásica: dicato obrero, y el gran gobierno.
l. El mercado libre (competitivo) es un sis-
tema autorregulado, o sea, en todo momento está
en estado de equilibrio (mejor, estacionario), y evo-
luciona de una posición de equilibrio a otra.
2. En el mercado libre los precios no los fijan
los productores ni los consumidores ni ningún otro:
resultan del libre juego de la oferta y la demanda.
La objeción más obvia a estos postulados es que
su antecedente se refiere a un ente fenecido. En
efecto. ya no quedan mercados libres o competiti-
vos en los países industrializados, al menos al nivel
de las grandes corporaciones privadas o estatales,
que están reguladas por una pesada maquinaria le-
En resumen: el mercado libre, objeto de las teo_
gul y burocrática, y controlada por poderosos sin-
rías clásicas y neoclásicas,ya no existe, de modo
dicatos de trabajadores. (Más aun, los historiado- que esas teorías sólo tienen interés histórico. (Lo
res económicos nos dicen que el mercado, incluso
mismo cabe decir de las críticas a estas teorías.) En
durante el siglo XIX, siempre ha sido constreñido
cuanto a la tentativa de resucitar el mercado libre
por leyes y torcido po r mo n o p o lio s , s e a p riv a d o s ,
sea estatales.P or con s ig u ie n t ela h ip ó t e s is d e q u e
el mercado es una rnáquina autorregulada contiene
.,un elemento de verdad, otro de mala fe, y tarnbién
algo de autoengaño>, como dice Braudel, 1977,
pág. 44.) Sin embargo, el refinado Journal of Eco-
que -como lo advirtieron Adam Smith v Karl
nomic Theory Q2:l2l-376) publicó en 1980 todo un
,simposio sobre la teoría de la competencia perfecta. Marx- reducen substancialmentela esencia misma
, los economistas se dan el lujo de decir que los de la economía libre, a saber, la competencia. Se-
gundo, porque esas regulaciones, tarr odiadas por
fos viven en las nubes.)

9l
los mercaderesde la libertad económica, son la larmente las de tipo Walras y Marshall, son incorn_
única protecciónpara los pequeñoscapitalistasy el probables en el mejor de los casos, y en el peor
público. De modo que la eliminación del Estado carecen de referentes reales. Se han convertidó en
benefactor(welfare state) en nombre de la teoría curiosidades históricas. peor que esto, como ha
neoclásica(welfare economícs)causaráno sólo mi- dicho Lord Kaldor (1972 pág. IZll), ..el poderoso
seria, sino también descontento y, eventualmente, atractivo que ejercen los hábitos de penlamiento
rebelión. La codicia es mala consejera. engendrados por la ..economía de equiiibrio" se ha
En cuanto al postulado (2), según el cual el pre- tornado un obstáculo importante al desarrollo de la
cio de equilibrio es fijado por el libre juego de la economía como ciencia". (Véase otras críticas en
oferta y la demanda, fue a parar al mismo ..basure- Lange 1963, Diamand 1973, perroux lg7S. Hollis v
ro de la historia, que el postulado(1). No es verda- Ne ll 1 9 7 5 , P r e b i s c h l 9 8 t a y D y k e l 9 g l . i
dero allí donde algunos sectores de la producción La teoría marxista de la firma no es superior a
(la agricultura en los países industrializados y la la neoclásica porque comparte con ésta un postula-
industria en algunos países subdesarrollados)reci- do que ha dejado de valer: que quien poseelos me_
ben fuertes subsidios estatales; tampoco vale allí dios de producción los controla. Esie postulado,
donde la producción, ayudada por la publicidad, adecuado a los tiempos de la pequeña y mediana
crea demanda en lugar de satisfacerla.No corres- empresa capitalista, no vale para el capitalismq oli_
ponde a la realidad dondequiera que haya fuerzas gopolista, ni para el socialismo. ni para la ernpresa
no económicas,tales como gobiernos y sindicatos estatal. En el primer caso los capitalistas son los
obreros. Si quedara alguna duda acerca de la false- accionistas, y en los otros dos el público, pero en
dad de (2) bastará echar una ojeada a los datos. los tres casos el poder es ejercido y máximamente
Estos muestran que, en las naciones altamente in- usufructuado por los administradores. El problema
dustrializadas,las grandes corporaciones frjan los clásico, <¿Quién posee?>>, ha sido desplaiado por
precios (Gal_braith1967).El procedimiento que uti- este otro: ¿<Quién controla?>>.Al fin y al cabo, el
lizan es el simple cost plus>, o sea, agregan un principal usufructuario de una unidad económica es
porcentaje fúo al costo estimado, sin tomar en quien la controla, ya que no sólo controla los be-
cuenta la demanda(Silberston 1970).Este es, por neficios, sino que a menudo conserva sus privile-
supuesto,el mismo método que usa la OPEP para gios aun cuando la empresada pérdidas.
fijar el precio del petróleo crudo. De modo, pues, ¿Qué hay de la predicción como medio para eva-
que nadie, salvo los estudiantesbisoños y algunos lu a r la s t e o r í a s y m o d e l o s d e l a e c o n o m í a ? N a d i e
economistasacadémicos,parececreer en la utilidad duda hoy día de que la predicción es importante,no
de las funcionesde demanda(las de pendientene- s ó lo p a ra p o n e r a p r u e b a l a s t e o r í a s y m o d e l o s , s i n o
gativa) en el cálculo de precios. Y nadie, salvo t a mb ié n p a r a d i s e ñ a r p o l í t i c a s y p l a n e s q u e g u í e n I a
algunoseconomistas(p. ej., Okun 1981)ignora el acción. (Sin embargo, no hay que exaferai la im-
mecanismode fijación de precios por las grandes portancia de la predicción al punto de sostener,
corporaciones en las naciones industrializadas y c o mo lo h a c e H u t c h i s o n 1 9 7 7 , q u e e s l a p r i n c i p a l
por las transnacionalesen el Tercer Mundo. tarea del economista. El juntar datos, imaginar in-
El resultadó es bien claro: Los postuladosde las d ic a d o res , c o n s t r u i r t e o í a s y m o d e l o s , d i s é ñ a r p o -
teorías económicasclásicas y neoclásicas,particu- lí t ic a s y p l a n e s , s o n a c t i v i d a d e s i g u a l m e n t e i m p o r -

92 93
tantes.) Precisamenteporque la predicción es im- se enchufan en las ecuaciones que predicen los
portante debiéramos estudiar el status metodoló- valores de las variables endógenas.
gico de las diversas clases de prediccién que hacen (El modelo se resume en una ecuación matricial
l os economistas. de fa forma "BX : CZr, f,sndeX es el vector de las
Desde el punto de vista conceptual podemos dis- funciones endógenas y Z el de las exógenas, en
tinguir las siguientesclases de predicción: rz)proJe- tanto que ^B y C son las matrices de los parámetros
cía o predicción intuitiva formulada sobre la base que resumen la información estadística. El pro-
de una corazonada (sugerida, p. ej., Por analogías blema de la predicción se resuelve calculando
históricas o por indicadores principales); á) predic- X : B -L C Z. Otros modelos econométricos, más
ción semiempírica: extrapolación de una serie tem- refinados, involucran retardos temporales (típicos
poral (sucesiónde datos pasados),como sucede en de fenómenos económicos y biológicos) y pueden
la proyección de tendencias y en la predicción eco- encontrarse revisando las páginas de Econome-
nométrica sobre la base de modelos econométricos; trica. Sin embargo, ni siquiera los modelos econo-
c) predicción teórica, o predicción hecha con ayuda métricos más refinados tienen poder explicativo:
de una teoría o modelo científico que contiene s o n s o l a m e n t ed e s c r i p t i v o s y , c u a n d o s o n v e r d a d e -
enunciados de ley. (Véase Wheelwright y Makrida- rrf,s, tienen también poder predictivo (a corto
kis 1977 para un resumen de métodos de predic- plazo). Sólo las teorías propiamente dichas pueden
ci ón.) Todos sabemosque c e s p re f e rib le a b , q u e a e x p lic a r y p r e d e c i r . )
su vez es preferible a a. Sin embargo, no siempre Hay una diferencia importante, por cierto cono-
disponemos de la teoría o modelo correcto, o de cida, entre las predicciones que se hacen en cien-
datos sufrcientes,o de datos suficientementepreci- cias sociales y las que se hacen en ciencias natura-
sos, y a veces no sabemos si una fórmula repre- les. Los cientít'rcosnaturales no pueden forzar las
senta una ley o una mera tendencia. Pero estos son cosas de modo que se cumplan sus predicciones, ya
problemas que comparten todas las ciencias fácti- que no controlan la naturaleza. En cambio, los
cas, sea sociales o naturales. científicos sociales y los técnicos pueden obligar a
los sistemas que controlan a comportarse, dentro
Las predicciones mac ro e c o n ó mic a s e x it o s a s de ciertos límites, en formas pre-establecidas:pue-
(verdaderas) son todas a corto plazo y se fundan den formular predicciones que se confirman por la
sobre modelos econométricos que incluyen paráme- fuerza (s elf-fulfilling fore casfs).
tros que deben reajustarsepor lo menos una vez al Hay entonces dos clases de predicciones en las
añ o. Uno de los mejores mo d e lo s d e e s t e t ip o e s e l c ie n c ias s o c i a l e s y e n l a s t é c n i c a s :p a s i v a s y a c t i -
m odelo de Michigan de la ec o n o mí a d e lo s E E . UU. vas. Las primeras no usan sino generalizacionesy
(cp. Suits 1967). Este modelo contiene 68 ecuacio- datos, y resultan ser verdadel'aso falsas en alguna
nes en diferencias finitas que comportan 98 varia- medida: tienen, pues, poder comprobatorio. En
bles, 8l de ellas endógenas(tales como el producto cambio una predicción activa no se hace con pro-
bruto interno y la tasa de empleo), y el resto exó- pósitos de contrastación sino para guiar la acción
genas (tales como la población y los gastos del humana: pone a prueba la eficacia de un plan, y tan
gobierno). Estas últimas variables se proyectan in- sólo indirectamente la verdad de las generalizacio-
dependientemente, y estas proyecciones inciertas nes y datos subyacentes.
94
95
¡ cas, nos hemos quedado sin buenas teorías de la
Un ejemplo clásico de predicción pasiva fue la de
i
l que fas diferencias de ingresos p¿r capita en los economía capitalistamoderna. (El mérito de Marx
I
distintos países se reducirían progresivamente a fa- fue criticar la economía capitalista de su tiempo, no
vor del libre cambio. (Desgraciadamentelos hechos construir una teoría de la misma. Y, al parecer, aun
han refutado esta predicción. La razón de los ingre- no existe una teoria satisfactoria de ia economía
sos en los países ricos y pobres era aproximada- s o c ia lis t a : v é a s e L a n g e 1 9 6 3 . )
mente de 2 a I en 1800, y ahora es de 20 a l, y el Esta profunda crisis teórica de la economía ha
hiato sigue aumentando. Véase Bhagwati 1972.)Un sugerido a Lowe (1965) lo siguiente: <La economía,
buen ejemplo de una predicción activa exitosa fue c o mo m e d i o d e c o n t e m p l a c i ó n , o b s e r v a c i ó n y s i s -
el de los planeadores soviéticos, quienes afirmaron tematización de procesos autónomos, debiera con-
que, al cabo de los dos primeros Planes Quinquena- vertirse en economía política, o sea, en instru-
les, la URSS se convertiría de una potencia agrícola mento de interferencia activa en el curso de esos
en una potencia industrial. p ro c e s o s > ( p á g . 9 l ) . D e j a n d o d e l a d o l o s m é r i t o s
Una predicción pasiva es de la forma "Si la cosa s o c ia le s d e l i n t e r v e n c i o n i s m o y d e l a p l a n e a c i ó n
X está en el estado s¡ al tiempo r¡, entonces el central, el fracaso de las economías clásica y neo-
estado de X al tiempo /2 s€rá sz." En cambio una clásica no debiera llevar a los economistasa adop-
predicción activa es de la forma "Si la cosa X está tar semejante actitud derrotista y pragmática, por-_
é n el estado s r al tiemp o f ¡, y le a p lic a mo s e l que las recetas eficaces se fundan sobre descripcio-
insumo o la restricción I' de allí en adelante, enton- nes verdaderas. En otras palabras, la economía
ces el estado de X al tiempo f2 será s3, donde n o rma t iv a , a m e n o s q u e s e a i r r e s p o n s a b l e ,n e c e s i t a
ss * sz., Las prediccione s p a s iv a s d ic e n lo q u e d e la e c o n o m í a p o s i t i v a , y é s t a n e c e s i t ad e l a p r i -
sucederá, las activas lo que ocurrirá si hacemos mera como campo de pruebas. Lo que es cierto es
e sto o aquello. Obviament e , la s d is t in c io n e s a n t e - que, en cuanto se logra controlar un sistema, la
riores entre profecía, extrapolación y predilección p re d ic c ió n p a s i v a p i e r d e e n i m p o r t a n c i a , y l a a c t i v a
científica son compatibles con la dicotomía pasiva- t o ma la de l a n t e r a .C o n t o d o , l a p r e d i c c i ó n a c t i v a , s i
activa. es científica, ú) estará basada sobre alguna teoría o
A sí como las prediccion e s p a s iv a s s o n , o d e b ie - mo d e lo p o s i t i v o d e l s i s t e m a c o n t r o l a d o , y b ) i n -
r an ser, típicas de la econo mí a p o s it iv a , la s p re d ic - c lu y e a l a p r e d i c c i ó n p a s i v a c o m o c a s o l í m i t e o
cio nes activas debieran se r p e c u lia re s d e la e c o n o - p a rt ic u la r , a s a b e r , c u a n d o l a i n t e n s i d a d d e l a v a -
m ía normativa (o econom í a p o lí t ic a ). P e ro e s mu y ria b le d e c o n t r o l s e h a c e n u l a .
difícil, si no imposible, ca lc u la r p re d ic c io n e s p a s i- Por ejemplo, si se emplea un modelo economé-
vas a largo plazo en econ o mí a o e n c u a lq u ie r o t ra trico de fa forma standard ,.BX : CZ" -donde X
ci encia social. Una razón p a ra " c llo e s q u e la e c o - e s e l v e c t o r d e l a s v a r i a b l e s e n d ó g e n a sy Z e l d e l a s
no mía no es un sistema c e rra d o s in o a b ie rt o : e s t á exógenas- el analista de políticas económicaspro-
íntimamente acoplado con la cultura y la política. cederá como sigue. Primeramente conceptualizará
( En otras palabras, la ec o n o mí a t ie n e in s u mo s y una política económica dada como una variable in-
salidas culturales y políticos, no solamente econó- dependiente P de la que dependerán tanto las va-
micos; véase Bunge 1979.) Otra razón es que, al riables endógenas X como las exógenas Z. Se-
fenecer las teorías económicas clásicas v neoclási- gundo, computará el efecto de P sobre cada una de

96 97
l as anteriores (o sea, calc u la rá lo s v a lo re s d e la s parcialmente verdaderas:esto es normal en ciencia.
derivadas parciales de X y Z respecto de P)' Esta Lo que sucede en economía es algo mil veces peor
receta parece sencilla pero su aplicación es compli- que la inexactitud, a saber, la total irrelevancia: las
cada: véase Suits 1967. (Para una teoría más refr- teorías generalesde la economía, sean
"burguesaso
nada de la planeación véase Heal 1973.) Ni qué o marxistas, no se refieren a realidad económica
d ecir que solamente plan e s d is e ñ a d o s c u id a d o s a - alguna de nuestro tiempo. (Para otras críticas véase
m ente son intelectual y soc ia lme n t ere s p o n s a b le s ,y Blaug 1980.) Por consiguiente, toda política eco-
e sto siempre que sean ac o mp a ñ a d o sd e e v a lu a c io - nómica que se funde sobre alguna de ellas está
destiriada al fracaso, al igual que una terapéutica
nes cr posf faclo a la luz d e l d e s e mp e ñ od e g ru p o s
e xperimentalesy de cont ro l. (P a ra u n b rilla n t e re - que se funde sobre teorías acerca de demonios,
sumen de experiencias re c ie n t e s e n e v a lu a c ió n d e espíritus vitales, o fantasmasparecidos. El caso del
pr ogramas socialesvéase Mo s t e lle r 1 9 8 1 ,d o n d e s e mo n e t a r i s m o e s e l o c u e n t e .
m uéstra que más de un p ro g ra ma s o c ia l in t u it iv a - No menos escandalosaes la ausencia de una teo-
m ente obvio puede falla r. ) ría aceptada de la firrna transnacional, tan caracte-
E n resumen, las teorí a s y mo d e lo s e c o n ó mic o s ristica de nuestro tiempo. La teoría clásica, según
d ebieran ser puestos a pru e b a lo mis mo q u e c u a le s - la cual los capitales se mueven de los paísesde baja
quiera otros modelos y te o í a s e n c ie n c ia . P e ro d e tasa de interés a los de tasa más elevada, es refu-
hecho las teorías económic a s má s c o n o c id a s p re s u - tada por los hechos de que: a) los movimientos in-
ponen o contienen hipótesis que no son comproba- ternacionales de capitales suelen ser modestos, ya
bles por medios objetivos, tales como las que con- que las transnacionalesusan principalmente capita-
ciernen el valor y la utilidad. Más aún, la teoría les indígenas, y b) las transnacionalesinvierten prin-
neoclásicade la firma contiene un postulado central cipalmente en países avanzados con tasas de interés
que ha sido refutado por la investigación empírica, parecidas. Tampoco Ia teoría marxista, del colonia-
a saber, la hipótesis de que los empresarios se lismo y del dominio del capital financiero, se ajusta
proponen siempre maximizar las ganancias (en lu- a la realidad actual, ya que Ia prosperidad de las
gar de buscar el crecimiento, o la satisfacción, o la transnacionales deriva de su superioridad tecnológi-
mera supervivencia). También contiene otros pos- ca y administrativa (en particular su capacidad de
tulados que, aunque pueden haber valido para el innovar), del oligopolio que ejercen en escala inter-
mercado libre, han dejado de tener vigencia porque nacional, y de su poder de corrupción de los gober-
el rnercado libre ya no existe. nantes indígenas. Por consiguiente, el economista
El balance es desolador: parecería que no hay que estudia la realidad de las transnacionalesse ve
teorías generales verdaderas en economía, aun obligado a arreglárselaspor sí mismo, empleando
cuando los libros de texto siguen exponiéndolas y hipótesistomadas de diversasteorías: monta su ma-
ias revistas siguen discutiéndolas. (En cambio hay quinaria empleando piezas rescatadasde los cemen-
varios modelos, o teorías específicas,de los proce- terios de Ia economía teórica. (Véase Niosi 1982.)
sos de producción y de intercambio, que son ver- La parte más sana de! pensamiento teórico en
daderos en primera aproximación, p. ej. los mode- economía moderna está constituidapor los modelos
los de Leontief.) No se trata de que tales teorías matemáticos (en particular econométricos) de acti-
generales son sólo aproximaciones groseras, o sea, vidades específicas (p. ej. explotación de minas o

98 99
de campos) y de planes, sea en economía capitalis-
ta, socialista o mixta. Pero también aquí hay que
tener cuidado de no caer en abstraccionesmatemá-
ticas y de recordar en todo momento las tres reglas CAPITULO 8
d e l método científico p ro p u e s t a s p o r He n d ry
( 1 980): TesÍ, Iest, tesf.
¿CIENCIA O SEMICIENCIA?
en una cien-
A quienquieraque se \"v1-l:iTado
le presentaalgunosrasgos
cia natural, ta ecó'nomía incluso revrstas
;;;' Ú;;-Je elloJ,es-.qu"
-t"
";,."i;;. q;; ;; ¿"¿ióu" orincipalmente
especializadas ártículos sobre
a la historia ""inot]"1-ngurigin Bentham' Ricardo' los
Turgot, Qu"'nui,'"S;ith" cla-
dos Mill, Marx,'¿";;;;i; v ott:.t economistas De
nuestros'
sicos, como si fueran contemporáneos de estudiososde la
este modo, eco-
economía felizmente en el panteón nos
'i"t""!t'n""t"*i;*t
nómico. (Más "orr.',t'J" t"k"chman 1976' pág' 26
'i"i'"*Ut"
";;; cuarteto' Smith' Marx'
dice que ".'"
V"ur v t<" ñi dehtl?^:::
v,'"' ;?:"l"T?: JT'l::
que "i'
los-portadores nott"tut T1"^:::'l¡ p'¿*
Es como si Phvsr'
ireadoresd" ";;;;tttio""i"') sobreStevinus'Gali-
cal Revie,p"uii-"uiáuiii"uto-' (No sobre
leo, Kepler, ittt""frf' v- qqvshens' o Bohr' por-
Newton,ru'uou'v"üu**éu-Eiiitein'no ha producidosu
que la
""o,totiJ'p;iil;;;ín
*"J,n";lsgo
sorprendente de la economíapplítica'
nattl-
de las ciencias
al menos para quien provenga- gran esfuerzopor oope-
rales, es que nJ '" invierte- tales como los de
racionalizar' ;il;i;; -Et "ti¡t' se dedica enormes
cumbio.'
escasezy utilidad'
1""'"u de ellos' lo que aproxrma
energíasu oit"iiit' a la teología'
la economí" p;;ili"; 'o'p""tto.samenteenorme valor que se
un tercer t"t;;;;;tá¡ó "t-el piicológicas v econó-
asigna u *"nfiXo';'hü¿t*is cori el título de
micas (a ;i'gtifi;"d*
muy comprensivas'tales
. oleyr), uri '"i-'l'"¿Já t"oiiu'
"o*o 101
100
como la teoría general del equilibrio, que rara vez Un a c ie n c i a e s u n c a m p o d e i n v e s t i g a c i ó n
se so mete a la prueba de lo s h e c h o s ' Un c u a rt o C: (W, S, G , F , D , B , P , K , O ' M ) d o n d e , e n
rasgo curioso es la vivacidad con que los economis- c u a lq u ie r m o m e n t o d a d o :
tas nos describen, y a veces aún glorifican, a cadá- i) W e s u n s i . g t e t t t cr to m p u e s t o p o r p e r s o n a sq u e
veres tales como el mercado libre, y la convicción h a n re c ib i d o u n a e d u c a c i ó n e s p e c i a l i z a d a ,m a n t i e -
con que enuncian los dogmas c o rre s p o n d ie n t e s .Un n e n f u e rt e s r e l a c i o n e s d e i n f o r m a c i ó n e n t r e s í , e
q u in to rasgo similar es el in g e n io ma t e má t ic o q u e in ic ia n o c o n t i n ú a n u n a t r a d i c i ó n d e i n v e s t i g a c i ó n '
se invierte en formalizar, adornar y analizar seme- ii) S es uttrt soc'iedud capaz de apoyar y estimu-
jantes teorías y modelos fantasmales. El conjunto
de estos rasgos extraños despierta la sospecha de
cua lq uiera que se haya formad o e n u n a c ie n c ia n a -
tur a l: ¿es la economía polít ic a re a lme n t e la má s
du r a de las ciencias sociale s ? Y , lo q u e e s má s e n e l mis m o c a m p o y e n c a m p o s c e r c a n o s '
i m po r tante: ¿es una ciencia? iv) La t'isititt generul o trasfondo filosríJiut G
En justicia, es preciso re c o n o c e r q u e v a c re - de C consta de:
cie n d o el número de los econ o mis t a sq u e e x p re s a n
u ) U n a o t t f t t l o ¡ 4 í ud c < ' o . s t tc, st t t t t b i u t t t e .(re n
su s dudas acerca del estado a c t u a l d e s u d is c ip lin a .
lugar de una ontología de objetos fan-
El l as van desde críticas des p ia d a d a s(P . e j. Ro b in -
tasmales o inmutables).
son 1962 y Galbraith 1973), al reconocimiento de
que la disciplina está en un estado de profunda cri- b) Una gnoseología realistct (pero crítica,
no ingenua) en lugar de, digamos, una
sis (p. ej. Phelps Brown 1972, Wiles 1972, Hutchi-
g n o s e o l o g í ai d e a l i s t a o c o n v e n c i o n a l i s t a .
son 1977, Blaug 1980, Leontief 1982, Thurow 1983)
c) El ethos de la libre búsqueda de la ver-
a la afirmación rotunda de que la economía polí-
d a d ( e n l u g a r d e , d i g a m o s ,e l e Í h o s d e l a
tica no es una ciencia (p. ej. Perroux 1972). En to-
fe o de la búsqueda de la ganancia,del
do caso, se reconoce ahora que nos han vendido la
poder, o del consenso).
economía política a un precio excesivo. A algunos
de nosotros porque maneja montañas de datos, a v) El tasfondo forntul F de C es una colección
otros porque emplea una matemática poderosa, y d e t e o rí a s l ó g i c a s y m a t e m á t i c a sa l d í a ( e n l u g a r d e
a todos porque se supone que receta nredicamentos ser vacía o de estar formada por teorías formales
eficaces para las enfermedades económicas. a n a c ró n ic a s ) .
¿En qué estado está la econ o mí a p o lí t ic a ? ¿ Y h a y v i) E l d o m i n i o o u n i v e r s o d e l d i s c u r s o D d e C
esperanza de que mejore? Empecemos por el diag- está compuesto exclusivamente de entes reales,
nóstico, y comencemos por reformular la primera c e rt if ic a d o s o p r e s u n t o s ( e n l u g a r d e , p . e j . , i d e a s
pregunta de este modo: ¿Cuál es la condición cien- q u e f lo t a n l i b r e m e n t e e n e l e s p a c i o ) .p a s a d o s ,p r e -
tífica de la economía política? Evidentemente, la sentes o futuros.
respuesta a esta pregunta presupone alguna idea de vii) El trasfondo espectfico B de C es una co-
la ciencia y de los estándares científicos. Utilizaré lección de datos, hipótesis y teorías al día y confir-
la mía propia, que se puede encapsular en la deflrni- mados (aunque no incorregibles)obtenidos en otros
ción que sigue (Bunge 1983b). campos de investigación relevantes a C.

r02 103
viii) La problemátíca P de C consta exclusiva- En cambio, cualquier campo cognoscitivo que sea
mente de problemas cognoscitivos referentes a la acientífico pero que se anuncia y vende como cien-
naturaleza (en particular las leyes) de los miembros tífico se dirá pseudocientífico \o sintilciencia). La
de D, así como de problemas concernientes a otras diferencia entre ciencia y protociencia es cosa de
componentes de C. g ra d o ; e n c a m b i o , l a d i f e r e n c i a e n t r e c i e n c i a y
ix) El fondo de conocimiento K de C es una p s e u d oc i e n c i a e s d e e s p e c i e . L a d i f e r e n c i a e n t r e
colección de teorías, hipótesis y datos al día y protociencia y pseudocieniia es paralela a la dife-
comprobables (aunque no finales) compatibles con re n c ia e n t r e e r r o r y m e n t i r a .
Ios de B y obtenidos por miembros de W en tiem- T o d o s l o s i n v e s t i g a d o r e sd e p r o b l e m a s s o c i a l e sa
pos anteriores. p a rt ir de S m i t h , C o n d o r c e t , R i c a r d o , C o m t e y
x) Los objetívos o finalidades O de C incluyen Ma rx a s p i r a r o n a q u e e l e s t u d i o d e d i c h o s p r o b l e -
el descubrimiento o uso de las leyes de los D, la ma s f u e s e c o n d u c i d o c i e n t í f i c a m e n t ea s e m e j a n z a
sistematización (en teorías) de hipótesis acerca de del estudio de la naturaleza. Esta aspiración está
D, y el refinamiento de métodos en M. in c o rp or a d a a l a c o r r i e n t e c e n t r a l d e l a s c i e n c i a s
xi) La metódica M de C consta exclusivamente s o c ia le s c o n t e m p o r á n e a s .U n a m i n o r í a d e e s t u d i o -
de procedimientos escrutables (examinables, anali- s o s , p a r t i c u l a r m e n t el o s l i b r e s c o s a j e n o s a l a i n v e s -
zables, criticables) y justificables (explicables). t ig a c ió n e m p í r i c a , c r i t i c a n d i c h a a s p i r a c i ó n . L o s
xii) C es un componente de un campo cognosci- c rí t ic o s m á s c o n o c i d o s f u e r o n , h a c e u n s i g l o , l o s
tivo más amplio; o sea, hay por lo menos otro mie mb r o s d e l a e s c u e l a h i s t ó r i c o - c u l t u r a l ( e n p a r -
campo de investigación (contiguo) tal que: t ic u la r D i l t h e y y R i c k e r t ) ; y e n n u e s t r o s d í a s H a y -
a) Las visiones g e n e ra le s , t ra s f o n d o s yek, quien estigmatizó dicha aspiracióncon el nom-
formales, trasfondos específrcos, fondos .brede cientificismo. El anticientificismoes celebrado
n o s ó lo p o r f i l ó s o f o s d e c o r t e t r a d i c i o n a l s i n o t a m -
de conocimiento, objetivos y metódicas
de ambos campos tienen un solapa- b ié n p o r i d e ó l o g o s d e a m b o s e x t r e m o s d e l e s p e c t r o
p o lí t ic o , q u i e n e s a f i r m a n q u e t o d o e s t u d i o d e l a
miento no vacío.
sociedad es necesariamenteideológico y no cientí-
b) O bien el dominio de uno de los campos
f ic o . E s t o s e e x p l i c a : e l c i e n t i f i c i s m o d i s t i n g u e h i -
está incluido en el del otro, o bien cada
p ó t e s is d e c o n s i g n a s , y e x i g e l a j u s t i f i c a c i ó n d e
miembro del dominio de uno de los
u n a s y o t r a s , e n t a n t o q u e l o s i d e o l ó g o ss e r e f u g i a n
campos es un conlponente de un sistema
en dogmas. (VéaseBunge 1985b.)
incluido en el dominio del otro.
¿ Có m o s e c o m p o r t a l a e c o n o m í a p o l í t i c a ? ¿ E s
Cualquier campo del conocimiento que no cum- u n a c ie n c i a c a b a l , u n a s e m i c i e n c i a , u n a c i e n c i a
pla ni siquiera aproximadamente con las condicio- e me rg en t e , o u n a p s e u d o c i e n c i a ? V e a n r o s c u á n
nes anteriores se llamará acientífico. Un campo del b ie n o m a l s a t i s f a c e n u e s t r o s r e q u i s i t o s , y l o s a -
conocimiento que las satisfaga aproximadamente (o b re mo s .
en parte) podrá llamarse semíciencia o protocien- E v id e n t e m e n t e , I a e c o n o m í a p o l í t i c a s a t i s f a c el o s
cia. Y si, además, está evolucionando hacia la dos primeros requisitos, que son de naturaleza so-
plena satisfacción de todas las condiciones, lo lla- cial. En efecto, un número creciente de sociedades
maremos una ciencia emergente o en desaruollo. hospeda a comunidades crecientes de economistas,

to4 r05
quienes están organizados tanto académica como que se dedican a modelos matemáticos, cumplen la
profesionalmente, de modo que cooperan entre sí condición (v) de rigor formal. Por cierto que, dado
tanto críticamente como en forma constructiva. el paupérrimo resultado en términos de soluciones
(Sospecho que hay casi medio millón de personas a urgentes problemas económicos, uno se pregunta
que trabajan en economía en el mundo distribuidas a veces si vale la pena invertir tanta matemática en
entre universidades, agencias estatales y firmas.) atacar problemas que son en su mayor partb aca-
La condición (iii) se cumple a medias. La eco- démicos, pero esto no viene al caso. El caso es que
nomía cambia, aunque demasiado lentamente, de la escuela neoclásica tiene el mérito de haber intro-
resultas de investigacioneseconómicas; y, más len- ducido matemática de alto vuelo en la economía
tamente aún, bajo la presión de disciplinas conti- política. (La comprensible reacción contra la eco-
guas tales como la psicología,la sociología, la poli- nomía neoclásica después de la Gran Depresión se
tología y la filosofia, sin hablar de las técnicas, en debe en parte a ia desconftanza de los economistas
primer lugar las ingenierías y las ciencias adminis- empíricos por una matemática que no conocen y
trativas. cuyos beneficios distan de ser obvios.)
En óambio la condición (iv), referente a la visión La condición (vi) debiera hacer sonrojar a más de
cientíhca, no siempre se satisface, particularmente un economista. En efecto, como se viera en el
con respecto al punto (c), la ética de la investiga- capítulo anterior, el grueso de la teorización más
ción. En efecto, gran parte de la microeconomía es refinada en Occidente todavía trata de agentes li-
una pintura idealizada del mercado libre, y a veces bres, racionales y bien informados, que juegan al
incluso un elogio abierto del mismo. Y la investiga- mercado competitivo en equilibrio, todos los cuales
ción es a veces recortada o tendenciosa por obede- son objetos fantasmales. (¿Será por esto que el
cer a solicitaciones o a presiones empresariales o Presidente Reagan nos insta a que tengamos fe en
políticas. Los economistas milagro del mercado libre"?) Sin embargo, esta
"burgueses" tienden a "el
maldición pesa sólo sobre la microeconomía neo-
embellecer el capitalismo, y los economistas mar-
xistas a minimizar las dificultades del socialismo. clásica. Los modelos de producción (en la teoría de
Por ejemplo, los primeros nos dirán acaso que la la firma) y los modelos econométricos (tanto en
inflación es causada por los aumentos de salarios, y micro como en macroeconomía) son a menudo rea-
la estanflación por los aumentos del precio del pe- listas, si bien excesivamentesimples (por ser linea-
tróleo crudo. Y los marxistas no se jactan de los les). En resumen, la condición (vi) se cumple sólo
triunfos de la agricultura socialista ni nos recuerdan en parte.
que el bloque socialista debe unos 70.000 millones En cuanto a la condición (vii) de un sólido tras-
de dólares a los banqueros occidentales, ni nos fondo específico,la economía política no la cumple.
explican la estruendosa bancarrota de la economía En efecto, como se vio en el Capítulo 7, los supues-
polaca. Hay, por supuesto, excepciones honrosas, tos psicoeconómicosde las teorías económicas clá-
tales como John K. Galbraith. Raúl Prebisch y Paul sicas y neoclásicas son casi todos anacrónicos
A. Baran, pero en su conjunto casi todos los eco- cuando no incomprobables. En otras palabras, la
nomistas son miembros leales de sus respectivos economía política hace poco uso de la psicología y
establishments. la antropología contemporáneas. En este respecto
En cambio los economistas, particularmente los la economía es notablemente inferior a la biologíir.

l 0r 5 107
que está firmemente plantada en la química, la que cuya estructura consta de relaciones de poder.)
a su vez está enraizada en la fisica. {
Esta ausencia de solapamiento con las ciencias ve-
La problemática de la economía política (condi- cinas es un defecto gravísimo, ya que la actividad
ción (viii)) es mixta: contiene tanto problemas au- económica no es sino una componente de la activi-
ténticos como cuestiones académicasreferentes a dad social, y porque el aislamiento de'los demás
objetos o condiciones inexistentes. En correspon- campos cognoscitivos es una característica de la
dencia con esto, el fondo de conocimiento de la pseudociencia. Véase la figura 8 y Bunge (1985a).
$ economía política (condición (ix)) es igualmente
mixto. Con todo, nuestra disciplina posee un nú-
cleo de conocimientogenuino, de modo que la con-
H I STO R I A
dición (ix) es satisfechaaunque sea a medias.
También la condición (x) es satisfecha, aunque S E P
uno no puede dejar de lamentar que se invierta tan c o
menguadoesfuerzo en descubrir leyes genuinas, o (- o L
I N I
al menos en distinguir leyes de tendencias(una dis- o o T
tinción que requeriría una investigación metodoló- L M
^L
gica más refinada). I
La condición(xi), concernientea los métodos,es G A o
I G
satisfechatan sólo parcialmente, porque los eco- A I
nomistasclásicosy neoclásicos:a) confian dema-
giado en la experiencia ordinaria y la intuición, y ANTROPOLOGIA
á) descuidanla contrastaciónempírica. pero esta
crítica va dirigida a la microeconomía,no a la ma- PSICOLOGIA
croeconomía(con excepcióndel monetarismo),de
modo que podemos dar la condición por satisfecha BIOLOGIA
parcialmente.
Finalmente, la condición (xii) no es satisfecha
para nada. No sólo la economíapolítica no crece en Figura 8, La economía está flanqueada por la sociología y la
el suelo de la psicologíaexperimentaly de la antro- pol i tol ogí a, y est as t r es ciencias est án com pr endidasent r e la
pologíacontemporáneas,sino que no hace caso de historia y la antropología, que a su vez se funda sobre la psico-
logía concebida como una rama de la biología.
sus hermanas,la sociologíay la politología.(Algu-
nas teorías de la planeación económica hacen caso
de las teoríasde la elecciónsocial,en particularen Sumem osl os r es ul tadosdel ex am en.Ante todo
lo que respectaa los esquemaselectorales.Pero el descar tem osl as c ondi c i ones( i ) y ( i i ) , por que s e
asunto de la politología es la lucha por el poder y la aplican a todas las disciplinas,no sólo a las cien-
administraciónpública antesque las votaciones,de cias. En segundolugar, asignemosel mismo peso a
modo que el estudio de las paradojaselectorales,de todas las condicionesrestantes.Finalmente,asig-
Condorcet a Arrow, es un deporte intelectual antes nemos un punto a la satisfaccióntotal, medio a la
que una investigación seria del sistema político, parcial,y cero a la insatisfacciónde una condición.
108 109
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- lor
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q)
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_ l(\.¡

* l o .l
frl I
l) No quedarse en los clásicos, y menos aun en
los neoclásicos: ellos no tienen respuestas a nues-
tros problemas, que no son los de ellos. (Ni los
CAPITULO 9 clásicos ni los neoclásicos sabían de corporaciones
gigantescas, de sindicatos obreros poderosos ni de
gobiernos todopoderosos. Y Marx no pudo estudiar
¿QUO VADrS? los problemas económicos del socialismo ni de los
países en vías de desarrollo.)
La economíapolítica está en crisis. Dispone de
más datosque nunca, y.iamásse ha usadométodos 2) Inténtese ser ideológicamente neutral en eco-
matemáticostan poderososen las cienciassociales nomía posítiva, pero declárese sinceramente las
com-olos que empleanlos economistas.pero ape- preferencia,s en economía normatíva. (No hay nada li

nas hay ideasnuevasen este campo, por lo cuai el de subjetivo en trabajar con juicios de valor explíci-
abismo qre separa a la teoría de la iealidad, que tos, y es deshonesto tratar de ocultarlos.) l'
cambia día a día vertiginosamente, se ensanóhu t::

progresivamente.Las teorías económicas no re- 3) No se dé por sentada ninguna máxima vulgar


s_uelven.losproblemas más urgentesdel día ni pre- sobre la naturaleza o la conducta humanas, y ú{,s!
dicen sino a cortísimo plazo. por consiguientelas jese la psicoeconomía a los psicólogos y antropólo-
políticaseconómicasson a menudoimpotentesy en gos.
ocasionescontraproducentes.
Algunos economistas y planificadores aducen 4) Continúese usando la maternática para cons-
gu_e:puesto que el enfoque analítico ha fallado, truir teorías y modelos en economía política. Pero
debiéramosensayar el intuitivo; y, puesto que la úsese la matemática como una herramienta en lugar
cienciano nos ayuda, debiéramos-eniayu,la pseu- de usar la economía como un pretexto para hacer
dociencia y aún la brujería. En una -palabü, la matemática.
gentedesencantada de los consejosque ños dan los
economistasrlosaconsejanque abandonemosel en- 5)Trátese todo sistema económico, de lafirma al
foque científico.Este consejo es tonto y, si se lo conglomerado, como un sístema (dotado de com-
adopta, puede tener consecuenciastrágicas,entre posición, ambiente y estructura determinadas aun-
eilasla desapariciónde la profesióneconómica.Lo que cambiantes), no como un bloque sólido o como
que cabe hacer cuando falla un enfoque científico un conjunto de individuos'
particulares analizarlopara descubrirlas hipótesis
falsas o los métodos incorrectos, y ensayar otro 6) No se aísle Ia economía: trátesela como un
enfoque.La ignoranciase corrige cón más-ciencia, subsistema de Ia sociedad, y por Io tanto como Ltn
no con rnenos. sistema fuertemente acoplado con la cultura y la
El análisismetodológicoque hemos hecho en los política.
capítulos anteriores sugiere poner en práctica los
consejossiguientespara sacar a la economía de su 7) Refuérzese los vínculos entre Ia economía y
actual estanflación:
las ciencias adyacentes, en especial la sociologra y
rt2
l l3
la politología, ya que toda cigncia social estudia tan
sólo un aspecto de una totalidad única'

8) Renuévesela filosofía inherente a la investiga- APENDICE I


ción económica, ya que toda ciencia, en toda etapa
de su desarrollo, posee supuestosontológicos, gno-
seológicos y éticos. EXHIBIENDO LOS REFERENTES

Para terminar me atrevo a predecir que, si los En la literatura científica los referentes se indican
economistas siguen los consejos impertinentes que sólo en contexto: no figuran en las fórmulas mate-
acabo de darles, lograrán subir la calificación de su máticas. Incumbe al filósofo reparar esta omisión
para que se sepa de que se está hablando. Por
disciplina de un mero cinco a u n o c h o o a c a s o má s :
lograrán convertirla de la semiciencia que es hoy en ejemplo, la producción de sistemas económicos de
una ciencia cabal. Si no lo hacen se desprestigiarán tipo .E puede representarsepor una función I' del
del todo y el público hará caso de cualquier mila- producto cartesianoE x T a la semirecta real dere-
grero que prometa cuanto los economistas han sido cha, donde T es el conjunto de todos los instantes
incapaces de proveer: una economía vigorosa que (que a su vez es un subconjunto de la línea real con
dé pleno empleo y satisfagalas necesidadesbásicas su orden natural). La clase de referencia fáctica (no
de todos. conceptual) de I/ es .8. ¿i
Análogamente, la función de utilidad para un :i
il:
conjunto M de mercancíasy un conjunto P de per-
sonas en una sociedad s dada puede analizarse ,;
c o mo u n a f u n c i ó n u d e l p r o d u c t o c a r t e s i a n o ',¡ t
iii ,l

M x P x { s } a l c o n j u n t o d e l o s n ú m e r o sr e a l e sp o s i - 'r 'f
,I
t iv o s , d e m o d o t a l q u e e l n ú m e r o u ( n t , p , s ) , p a r a ,:f
;!
nt e M y p e P, es la utilidad (valor subjetivo) Ce
la mercancía nt , para el individu o p , en la sociedad ;E
,:6
.:
s . Cá m b i e s e l a s o c i e d a dy l a u t i l i d a d , p a r a l a m i s m a !
i
me rc a n c í a y ' l a m i s m a p e r s o n a , s e r á d i s t i n t a . E s t o ,3

I1
n u n c a se m e n c i o n a p o r q u e n u n c a s e e x h i b e e x p l í c i -
d
tamente los referentes. Si definimos funciones de 3
,i
u t iiid a d p a r a t o d a s l a s r n e r c a n c í a s ,t o d a s l a s p e r s o - rf
n a s , y el c o n j u n t o . S d e t o d a s l a s s o c i e d a d e s ,r e s u l t a
que dichas funciones, definidas sobre el dominio
M x P x ^S,se refieren a la colecciónM U P U S.
Torrrando precauciones de este tipo, y sirvién-
dose de la semántica de la ciencia (Bunge 1974),se
puede dirimir la cuestión de la referencia precisa de
todos los conceptos de la economía política.

tl4 il5
irÉtil

A diferenciade las leyes,las reglasson prescrip-


ciones humanas.Sin embargo,a) toda regla sus-
ceptible de ser puesta en vigor es compatiblecon
las leyes relevantes,y b) una regla obedecidada
APENDICE 2 origen a regularidadesde comportamiento que se
parecen mucho a las leyes. Véase el texto.
LEYES Y REGLAS
La diferencia entre leyes y reglas puede eluci-
darse con ayuda del concepto de espacio de los
estadosde cosas de cierto tipo. (Cp. Bunge 1977,
1979b.) Considérese una colección de cosas de
clase K. Cada una de estas cosas está, en cada
instante, en un estado determinado. Este estado
puede representarsecorno un punto en un espacio
^Sx,llamado el espacio de los estados de las cosas
de claseK (p. ej. átomos de carbono, neuronasde
la corteza auditiva, sistemas económicos, etc.).
Este espaciotiene tantos ejes coordenadoscomo
propiedadestengan las cosas de tipo K (o, mejor
dicho, cuantaspropiedadesde ellas conozcamos).
Una ley Lx de los miembros de K es un mapeo
( a p li ca ci ó n ) d e S x so b re sí m ism o, o sea,
Lx :Sr---+Sx.Si una cosa de clase K está en un
e s t ad o s (p e rte n e ci e n te a ^Sx) , entonces
Lx(s) : le ,Sx representael paso de dicha cosa al
estado r.
Sea ahora una especie animal, por ejemplo la
humanidad,denotada por M, y llamemos A¡7 al
conjunto de todas las accionesque los individuos
de M son capacesde ejecutar.(Es decir, A¡a €S el
repertorio conductual de los M.) Una regla R vK
para animalesde especieM que tratan con cosas de
especieK será un mapeo de los estados de tales
cosas a las acciones de dichos animales, o sea,
R u x 1S r . S i s e stá en Sr , entonces
Rvr(s): o -Ae¡rAu es la acción que la regla R¡,'¡
prescribe para los individuos de especieM enfren-
tados con sistemasde tipo K en estado s.

rt 6 117
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A diferenciade las leyes,las reglasson prescrip-


ciones humanas.Sin embargo,a) toda regla sus-
ceptible de ser puesta en vigor es compatiblecon
las leyes relevantes,y b) una regla obedecidada
APENDICE 2 origen a regularidadesde comportamiento que se
parecen mucho a las leyes. Véase el texto.
LEYES Y REGLAS
La diferencia entre leyes y reglas puede eluci-
darse con ayuda del concepto de espacio de los
estadosde cosas de cierto tipo' (cp' Bunge 1977'
1979b.) Considérese una colección de cosas de
clase K. Cada una de estas cosas está, en cada
instante, en un estado determinado. Este estado
puede representarse como un punto en un espacio
Sx, llamado el espaciode los estados de las cosas
de claseK (p. ej. átomos de carbono, neuronasde
la corteza auditiva, sistemas económicos, etc.).
Este espaciotiene tantos ejes coordenadoscomo
propiedadestengan las cosas de tipo K (o, mejor
dicho, cuantas propiedadesde ellas conozcamos).
Una ley L¡a de los miembros de K es un mapeo
( a p li ca ci ó n ) d e S x so b r e sí mism o, o sea,
L x : S x---+S x. S i u n a co sa de clase K está en un
e s t ad o s (p e rte n e ci e n te a Sr ) , entonces
Lx(s) : /€^Sr representael paso de dicha cosa al
estador.
Sea ahora una especie animal, por ejemplo la
humanidad, denotada por M, y llamemos A¡a al
conjunto de todas las accionesque los individuos
de M son capacesde ejecutar.(Es decir, A¡a ESEl
repertorio conductual de los M.) Una regla Rv6
pala animalesde especieM que tratan con cosas de
especieK será un mapeo de los estados de tales
cosas a las acciones de dichos animales, o sea,
Ru x : Sx . S i s e s tá en Sx , entonces
R¡rr(s) : a -AÉ.Au
v es la acción que la regla R¡ar
prescribepara los individuos de especieM enfren-
tados con sistemasde tipo K en estado s.

tt6 rt7
nas. Esta es la premisa básica del modelo. Es típi-
camente fenoménica o de caja negra, porque no afir-
ma nada acerca del proceso o mecanismo de pro-
ducción, excepto que se resume en la matriz A de
APENDICE 4
insumo-producto. Y no presupone otra ley que <Na-
da de la nada>.
MODELO LINEAL DE PRODUCCION Comúnmente los datos son la matriz de produc-
c ió n A y l a d e m a n d a ( u o b j e t i v o ) n t . E l p r o b l e m a e s
c a lc u l a r e l v e c t o r a c t i v i d a d p , o s e a , d e t e r m i n a r e l
Tomaremos como ejemplo de modelo económico
n iv e l a d e c u a d o d e c a d a a c t i v i d a d o i n d u s t r i a . M a -
el modelo lineal (o de Le o n t ie f ) d e p ro d u c c ió n . (Cp .
t e má t i c a m e n t ee s t e p r o b l e m a c o n s i s t ee n i n v e r t i r l a
Gale 1960).
ma t r i z I - A p a r a o b t e n e r p : m ( l - A ) - , . L a s
[Jn modelo lineal de p ro d u c c ió n e s u n a c u a t e rn a
t a re a s d e j u n t a r l a i n f o r m a c i ó n r e s u m i d ae n A , y d e
L, : (W, P , M , A ), do n d e lV e s la c o le c c ió n d e
in v e r t i r I - A , c o n s u m e n t a n t o t i e m p o , q u e a l m o -
delador no le queda energía para teorizar más pro-
fundamente.
E l m o d e l o a n t e r i o r e s e s t á t i c o .S e l o p u e d e d i n a -
mizar, o mejor dicho cinetizar, añadiendola tasa de
depleción de las existencias,ó - p B, donde el ele-
me n t o b ¡ , d e l a m a t r i z B : ( b ¡ ; ) e s e l i n v e n t a r i o d e
lo s p r o d u c t o s d e l a i n d u s t r i a i r e q u e r i d a p o r e l
s e c to r j p o r u n i d a d d e s u r e s p e c t i v o p r o d u c t o . O
des del producto de la in d u s t ria i a b s o rb id a sp o r la
i ndustriaj por unidad de s u re s p e c t iv o p ro d u c t o . ) s e a , e l m o d e l o i n s u m o - p r o d u c t o( o e s t r u c t u r a l )d e
la p r o d u c c i ó n s e r e s u m e e n l a e c u a c i ó n :
Un modelo iineal simp le d e p ro d u c c ió n e s u n o e n
p(t) (I - Al - i (t) B : m(t).
que se supone que hay u n a c o rre s p o n d e n c iab iu n í -
voca entre el conjunto P de actividades y el con- A d v i é r t a s e l o s i g u i e n t es o b r e e s t o s d o s m o d e l o s
junto M de mercancías,o s e a , n t : n . E n e s t e c a s o de producción. En primer lugar, ambos son mode-
llámesep; a la intensid a d d e la a c t iv id a d P ; , y n ri los libres, porque no se fundan sobre ninguna teoría
al núrnero de unidades d e la me rc a n c í aM¡ p ro d u - g e n e r a l . E n s e g u n d o l u g a r , s o n p u r a m e n t ed e s c r i p -
cida por dicha actividad. Má s a u n , re ú n a s e ló s d o s t iv o s o f e n o m é n i c o s :r e s u m e n m i l e s d e u n i d a d e sd e
conjuntos de números en n -t u p la s (o v e c t o re s ): información referente al estado del sistema econó-
P : (P r, P r,..., P i y n t - (n t 1 , rt t z , mic o s i n e x p l i c a r c ó m o f u n c i o n a . T e r c e r o , e s t o s
nt".
mo de l o s n o c o n t i e n e n e l e m e n t o s i d e o l ó g i c o s ; p o r
E ntonces la producci ó n n e t a d e la f irma , o s e a , e s t e m o t i v o , s e l o s u t i l i z a t a n t o e n p a í s e sc a p i t a l i s -
su. producción menos s u c o n s u mo , e s t á re p re s e n - t a s co m o e n p a í s e s s o c i a l i s t a s .C u a r t o , p e s e a s u
tada por ia diferenciap - A p , q u e a s u v e z é s ig u a l carácter descriptivo, un modelo de este tipo no
a n|: tiene por qué venir siempre ex post facto: también
p-pA : ffi,ó p (f -A ): m puede utilizarse, y de hecho se utiliza, para planear
donde 1 es la matriz identidad de n filas y n colum- a c t iv i d a d e s e c o n ó m i c a s . E n e f e c t o . a l c o n s t r u i r

t20 12,1
s emejantemodelo y des p e ja rp , e l p la n if ic a d o r e n -
cuentra el vector activid a d p , o s e a , d e t e rmin a e l
nivel deseable de cada actividad necesario y sufi-
ciente para alcanzar la finalidad zr (la demanda). APENDICE 5
S in embargo,a menos q u e s e p o n g a s u s o mb re ro d e
sociólogo y politólogo, no podrá aconsejar adecua- CONCEPTOSDE DESARROLLO
damente respecto de la mejor manera de alcanzar el
valor deseado. Véase el capítulo 5.

El problema del desarrollo nacional ha sido enfo-


cado tradicionalmentedesde un sólo punto de vista,
habitualmenteel económico. Los políticos de dere-
cha han adoptado este punto de vista por favorecer
intereseseconómicos poderosos, y los de izquierda
por creer en el determinismo económico. En cual-
quiera de los dos casos han dejado de lado los
aspectos biológicos, culturales y políticos.
Semejante punto de vista es unilateral y por lo
tanto erróneo. La sociedad está compuesta por se-
res vivos con necesidadesbiológicas, culturales y
políticas1'y la economía es un sistema abierto no
sólo a la naturaleza sino también a la cultura y la
política. Al ser erróneo el economicismo, sea de
derecha o de izquierda, está destinado a fracasar en
la práctica. En un caso porque favorece el desarro-
llo de una pequeña minoría de la sociedad, con lo
cual limita el propio desarrollo de la econornía.En
el otro caso porque no logra conquistar la adhesión
dei público, condición necesaria para el éxito de
cualqurierplan ambicioso.
S eg ú n l a c o n c e p c i ó n s i s t é m i c a d e l a s o c i e d a d ,
expuesta en otro lugar (Bunge 1979b),toda socie-
d a d p u e d e a n a l i z a r s ee n c u a t r o s u b s i s t e m a s . . E s t o s
son el subsistemabiológico (mantenido por relacio-
nes de parentesco y por organizaciones de salud
pública), el económico (mantenido por relaciones
de producción, intercambio y consumo), el cultural
(mantenido por relacionesde información), y el po-
Iítico (mantenido por relaciones de poder y de par-

r22 t23
1

Por último, también se sigue que todo plan de


desarrollo auténtico deberá ser integral, no parcial.
Y, para que lo sea, deberá ser concebido por equi-
pos multidisciplinari o sa n t e s q u e p o r e c o n o mis t a s
(o higienistas o políticos o educadores). Igual- BIBLIOGRAFIA
mente, toda evaluación de la ejecución de seme-
jante plan deberá hac e rs et e n ie n d o e n c u e n t a in d i- A umann, R. J. ( 1964) ,M ar ket s wit h a cont inuum of t r ader s.
cadores de los tipos mencionados hace un mo- Econontetricr¡32: 39-50.
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t26 t27
T
ticipación en éste). Por consiguiente,tanto el desa- c) polítíco.' concentración del poder político en
rrollo como el subdesarrollo de una comunidad, pocas cabezas;
región o nación, pueden ser biológico, económico, d) cultural: analfabetismo,falta de accesopopu-
político, o cultural. lar a la cultura superior, predominio de la pseudo-
Puesto que los cuatro subsistemas son parte de cultura comercial (por ejemplo novelas de Corín
una misma sociedad, están fuertemente ligados en- Tellado y música rock), o atraso de las ciencias.
tre sí y, por estarlo, ninguno de ellos puede estu- técnicas, humanidades, o artes.
diarse adecuadamentecon independencia del otro. Dado que tanto el desarrollo como el subdesarro-
Y, por estar ligados, el avance de uno cualquiera de llo son multidimensionales, no es legítimo igualar-
ellos causa o requiere el adelantode los demás. Por los con algunos de sus aspectos. Ei desarróilo (o
ejemplo, la industrialización moderna no se logra subdesarrollo)auténtico es integral, no sólo porque
sin niVeles banitarios y culturales adecuados que se da en los cuatro aspectos sino también porque
eviten el ausentismo y permitan el manejo de ma- éstos están interrelacionados. (V. Bunge 1980.)
quinarias complicadas. I'ampoco se logra sin una Obsérveseque esta visión sistémicao integral del
organización política (incluyendo el régimen jurí- desarrollo se alcanza, no desde una ciencia social
dico) adecuada y estable. particular, sino desde la filosofia. Y nótese que
Hay, ciertamente,algúnjuego, pero no es grande tiene diversas consecuencias teóricas y prácticás.
ni permanente. Por ejemplo, puede darse una socie- Mencionaré sólo tres de ellas.
dad económicamente primitiva pero políticamente Una primera consecuencia es que todo modelo
avanzadadebido a una activa participaciónpopular del desarrollo (o subdesarrollo o estancamiento)de
en el manejo de la cosa pública. También puede una sociedad debiera contener variables biológicas
darse una sociedad económicamenteavanzada con (por ejemplo longevidad y tasas de natalidady mor-
una política atrasada (p. ej. autoritaria), pero no talidad), económicas (por ejemplo, PIB y tasa de
con una cultura igualmente primitiva, ya que la inversión productiva), políticas (por ejemplo, grado
economía moderna requiere técnicos a diversos ni- de participación popular en la gerencia de empresas
veles, lo que a su vez supone tecnología,ciencia y y en asuntos del Estado), y culturales (por ejemplo,
educación. porcentaje de la población que accede a la univer-
Puesto que el desarrollo y el subdesarrollotienen ' s id a d ) .
diversos aspectos, es preciso distinguirlos y rela- Una segundaconsecuenciadel modelo sistémico
cionarlos entre sí en lugar de confundirlos o de de la sociedady del desarrolloes que no existe un
sostenerdogmáticamenteque alguno de ellos (p. ej. único indicador de desarrollo,ni siquierauna bate-
el económico) es el dominante, al cual están subor- ría de indicadoresdel mismo tipo, por ejemplo eco-
dinados los demás. En p a rt ic u la r,e s me n e s t e rd is - nómicos. Un indicador fidedigno de desarrollo no
tinguir los siguientesaspectos del subdesarrollo: puede ser un número único (tal como el PIB) sino
un vector con componentes biológicas, económi-
a) biólogico: alimentación,alojamiento,higiene o
cas, políticas y culturales de diversos tipos: domi- ,
;..}
cuidado de la salud deficientes;
nantes o débiles, relativos o absolutos.aisladoso H
b) económico: agricultura,industria o comercia- sistémicos, descriptivos o normativos. (V. Bunge H
!.9
lización anacrónicas o mal organizadas; 1 9 81 . )

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