Está en la página 1de 193

MITOS Y FANTASÍAS DE.

LOS AZTECAS .

LOS ESPAÑOLES Y LA CONQUISTA


DE MÉXICO.

Guillermo Marín.
ÍNDICE

Prologo
I.- EL ANÁUAC, LA TIERRA RODEADA DE LAS GRANDES AGUAS.
II.- ESPAÑA LA FUERZA DE LA ESPADA Y LA CRUZ.
III.- DOS FORMAS DIFERENTES DE VER Y ENTENDER EL MUNDO Y LA
VIDA.
IV.- QUÉ MOTIVÓ LA INVASIÓN.
V.- ¿QUIÉNES ERAN LOS PROTAGONISTAS?
VI. MITOS Y FANTASÍAS DE LOS AZTECAS.
VII. MITOS Y FANTASÍAS SOBRE MOCTEZUMA II.
VIII. MITOS Y FANTASÍAS SOBRE LOS ESPAÑOLES.
IX. MITOS Y FANTASÍAS SOBRE HERNÁN CORTÉS.
X. QUÉ FUE LO QUE DESUNIÓ A LOS INDÍGENAS:
XI. QUÉ FUE LO QUE UNIÓ A LOS EUROPEOS.
XII. EL INICIO DE LA INVASIÓN: ambición, traición y engaño.
XIII.- LA MATANZA DE CHOLULA
XIV.- EL DISCURSO DE MOCTEZUMA…Huitzilopochtli se entrega a
Quetzalcóatl.
XV.- CHOQUE DE CIVILIZACIONES
XVI.- LA CODICIA…la madre de todas las degradaciones humanas.
XVII.- LA MATANZA DEL TEMPLO MAYOR
XVIII.- MOCTEZUMA…su caída y asesinato
XIX.- EL ÁRBOL DE LA NOCHE TRISTE.
XX.-LA BATALLA DE OTUMBA…la gran fantasía.
XXI.- EL ATAQUE FINAL…o la debacle esperada.
XXII.- LA CAÍDA DEL ÁGUILA…o la inmolación sacramental de
Huitzilopochtli.
XXIII.- EL SAQUEO…esencia y razón del conquistador.
XXIV.- LOS CUATRO ERRORES…por los cuales nos conquistan y nos
siguen explotando en estos 500 años.
XXV.- REFLEXIÓN FINAL
Bibliografía.

2
PROLOGO.

Los pueblos del Anáhuac están


viviendo una constante invasión y
una permanente ocupación desde
hace casi cinco siglos. Las fuerzas
de ocupación, sean estas:
económicas, políticas, culturales o
religiosas, han desarrollado una
“ideología criolla”, la cual propicia la colonización mental y
espiritual de los hijos de los hijos de aquellos que un día
inventaron el maíz, el cero matemático o la cuenta perfecta
del tiempo, entre muchos otros beneficios que han dado a la
humanidad, siendo una de las seis civilizaciones más antiguas
del mundo.

Pese a estos casi cinco siglos de negación, denigración y


desvalorización, los principios y valores esenciales de la
Cultura Madre se han mantenido en el limitado perímetro de
“lo propio nuestro”. Las poderosas fuerzas de ocupación han
tratado de hacer creer, por los múltiples medios a su
disposición, que nada queda de la milenaria civilización
invadida y que no ha podido sobrevivir. Que a partir del 13 de
agosto de 1521, todo lo que fue “nuestro” a lo largo de siete
mil quinientos años despareció por la fuerza del arcabuz y la
espada, que todo se perdió en las ruinas de Tenochtitán.
Acaso solo quedan los aspectos negativos de los invadidos y
explotados en estos quinientos años, como el alcoholismo, la
flojera y la frustración.

3
Los invisibles dirigentes de la ocupación, han diseñado “su
país” y una nueva sociedad “falazmente mestiza”, sin
memoria histórica, excluyente, hipócritamente racista y
clasista. En la que todos son iguales, pero hay decenas de
millones “más iguales que otros” y todos “con un abuelito
español”. Los mestizos
desculturizados y los “indios
desindianizados”1 solo han
sido la carne de cañón de los
opresores y sus luchas por el
poder y sus vergonzosas
derrotas ante los invasores
externos.

Esta ocupación se mantiene a


través de un eficaz sistema de
exclusión muy bien disfrazado
y fortalecido por la
corrupción, la impunidad y la
violencia selectiva. Todo esto
abonado con una ignorancia
general producida por los
medios masivos,
especialmente por la televisión, las industrias de los
espectáculos y el entretenimiento, así como un sistema
educativo “científicamente diseñado” para mantener la
ignorancia, la vacuidad y la pérdida de valores.

1
“Indígenas culturalmente que no se sienten ni se piensan indígenas y que rechazan la cultura
indígena”.
4
Una de las bases de ideológicas de la ocupación y exclusión,
son “los mitos y fantasías que han creado sobre los aztecas,
los españoles y la conquista de México”. Con estos mitos y
fantasías el mexicano común, desde pequeño y desde la casa
y la escuela se le educa en la esclavitud y en la impotencia.

Ha aprendido a ser derrotado por padres, familiares,


maestros, amigos y ahora por la cotidiana y absoluta
televisión. Su baja autoestima ha sido diseñada para que sean
“mínimos” sus salarios, sus prestaciones, sus oportunidades y
sus derechos. Ha sido educado en el auto desprecio, en la
ignorancia de sí mismo, en la distorsión y pérdida de la
memoria histórica. Por lo cual lo han convertido en un “zombi-
colonizador-colonizado”. En un “extranjero inculto en su
propia tierra”. En un “gringo de tercera, en vez de un
anahuaca2 de primera”.

Este ensayo pretende destruir estos “mitos y fantasías” que


son uno de los eslabones, de la cadena que nos esclaviza y
nos impide ser libres y dueños de nosotros mismos y de
nuestro futuro soberano, humanista y colectivo.

2
El que nació en el Anáhuac.
5
I.- EL ANÁUAC, LA TIERRA RODEADA
DE LAS GRANDES AGUAS.

Lo que hoy conocemos como “México” fue parte de una


extensa región cultural que se conoce como Cem Anáhuac3. A
diferencia de otras Civilizaciones Madre4, el territorio del
Anáhuac estaba delimitado por una relación astronómica. En
efecto, el movimiento del Sol en su recorrido entre dos
latitudes marcaba su extensión en el Norte y hasta el Sur; y
el Este y Oeste, por los dos mares. Por lo cual su expansión y
desarrollo no tuvo un origen militar, comercial o imperial en el
periodo Clásico.

3
Literalmente en lengua náhuatl, “la tierra rodeada de las grandes aguas”, y en un contexto más
amplio la noción de continente.
4
Mesopotamia, Egipto, China, India y la Zona Andina o Tahuantinsuyu.
6
Su expansión no se mantuvo por medio de las armas. Lo
prueba, el hecho de que las mismas armas que se
desarrollaron en el periodo prehistórico: la lanza, el arco y la
flecha, el hacha, el escudo, la honda y el mazo,
fundamentalmente, serán las mismas durante los más de
siete milenios de desarrollo endógeno, y estas mismas armas
serán con las que enfrentarán a los españoles, en una lucha,
desde la parte anahuaca, en la que estaba prohibido matar al
enemigo.

Su expansión no se provocó por un desarrollo y expansión


comercial. Lo prueba el hecho de que en todo su desarrollo,
jamás las culturas del Anáhuac desarrollaron la moneda. A
pesar de tener en el tianguis semanal, una institución que
sobrevive hasta nuestros días. Al final del periodo Postclásico,
apenas ocho décadas antes de la invasión europea, los
mexicas empezaron a probar al cacao y ciertas hachas de
cobre como instrumentos de cambio, pero no llegaron a crear
y acuñar “una moneda”.
Su expansión no pudo ser de carácter imperial, toda vez que
en el periodo Clásico no existieron las guerras. Se supone y
así lo firma Ignacio Bernal.5

“Ahora bien, la tesis que piensa en la posibilidad de un


imperio teotihuacano está, cuando menos en parte, en
contradicción con el punto de vista, hoy muy difundido, de
que Teotihuacan – y en general toda la época clásica-
representa las teocracias pacíficas en contraste al militarismo

5
“Notas preliminares sobre el posible imperio teotihuacano”, Estudios de cultura náhuatl, Méx. Inst.
Investigaciones Históricas, 1965 vol. V
7
de épocas posteriores. En efecto, en Teotihuacan hay pocas
indicaciones que permiten afirmar que se trata de un estado
con tendencias militares. No tenemos esculturas o pinturas
representando guerreros, no hay escenas de batallas ni hay
fortificaciones; se ha encontrado muchas puntas de proyectil,
pero no es seguro que se usaran para la guerra.
En cambio, tenemos una abundancia manifiesta de templos y
de representaciones de sacerdotes e escenas religiosas,
dioses y objetos de culto.”

La influencia tolteca en todo el Anáhuac en el periodo Clásico,


apreciada en la arquitectura y en el arte, en las demás
culturas, nos hablan de una poderosa presencia ideológica y
religiosa que surgió de Teotihuacan y se expandió por todo el
Anáhuac. Se entiende como La Toltecáyotl6 se difundió por el
convencimiento de la razón y fue adoptada y trasformada por
cada cultura para darle su propio sello y personalidad.

“Nombre con el que se conoce la sabiduría de los toltecas y que busca desarrollar el
6

arte de vivir en equilibrio para formar –rostros propios y corazones verdaderos- entre
los pueblos del Anáhuac. El concepto „Toltecáyotl‟ nos remite a lo perteneciente y
característico de los habitantes de una Tollan, una ciudad. Los relatos en náhuatl nos
dicen que la Toltecáyotl comprende los mejores y más importantes logros del ser
humano en sociedad: artes y urbanismo, escritura, calendario, centros de educación,
saber acerca de la divinidad, conocimiento sobre las edades del mundo, los orígenes y
el destino del hombre, y enfatiza en la educación.”
8
Es importante
subrayar que las
culturas del
Anáhuac
mantuvieron un
proceso
endógeno7
durante siete mil
quinientos años
de desarrollo
humano, sin la intervención de ninguna otra civilización.
Llegando a ser una de las seis más antiguas del planeta. Otro
elemento importante es que por múltiples y diferentes
culturas que han existido en el Anáhuac, todas se mantienen
unidas por una matriz filosófica cultural llamada Toltecáyotl.

TIEMPO HISTÓRICO DEL ANÁHUAC 8 MIL AÑOS

a) Preclásico 6000 a.C a 200 a.C. 5800 años.


b) Clásico 200 a.C. a 850 d.C. 1050 años.
c) Postclásico 850 d.C. a 1521 d.C. 671 años.
d) Colonia 1521 d.C. a 2009 d.C. 488 años.

7
“Que nace o se origina desde el interior”.
9
Es necesario precisar que la civilización del Anáhuac es una
sola, por múltiples y diversas culturas que hayan existido en
sus primeros siete mil quinientos años de desarrollo
endógeno. Que todas las culturas compartieron una misma
“matriz filosófica-cultural”8, y que la llamada cultura mexica o
azteca, fue la última en llegar al Valle del Anáhuac9 de las
llanuras del Norte en el año 1276 d.C., en el último periodo
conocido como Postclásico o decadente.

8
Existen líneas estructurales de conocimiento, así como valores y principios afines a todas ellas,
que aunque cada una las desarrollen de manera propia (lengua, iconografía, arte, religión,
tradiciones, fiestas, usos y costumbres) todas comparten la misma génesis o raíz.
9
Hoy se conoce como El Valle de México.
10
Sin embargo, los mexicas eran un pueblo “sin rostro”, pobre y
sin tierra, que estuvo peregrinando hasta llegar a fundar
Tenochtitlán en el año 1325 en un pequeño islote en el lago.
No eran agricultores, no hablaban la lengua náhuatl, que era
la lengua franca en la que se comunicaban todos los pueblos
del Anáhuac. Tenían a una divinidad tutelar al que
posteriormente “insertaron” en el panteón ancestral del
Anáhuac. En efecto, Huitzchilopoztli10 fue una figura

10
En lengua náhuatl “El colibrí zurdo”.
11
advenediza a la milenaria cosmogonía tolteca11. Los mexicas
substituyeron a uno de los cuatro Tezcatlipoca e “injertaron” a
su divinidad tribal llamado Huitzchilopoztli, dándole un
“sentido mexica” a la filosofía ancestral-.

11
“Tolteca era un grado de conocimiento o la forma en que nombraban a los Maestros de la
Toltecáyotl.
12
Los mexicas fundaron Tenochtitlán en 1325, es decir 49 años
después de que arribaron al Altiplano Central y 196 años duró
la ciudad que fue destruida por les españoles en 1521. El
pueblo sin rostro, que venía del Norte, en calidad de bárbaro
(chichimeca), inmediatamente se asimiló a los remantes de
la cultura tolteca que había sobrevivido al colapso del periodo
Clásico en el año 850 aproximadamente. Es decir que
existieron 475 años entre el colapso civilizatorio tolteca y la
fundación de Tenochtitlán. Casi cinco siglos de decadencia
cultural degradaron los conocimientos y prácticas toltecas. Sin
embargo los mexicas rápidamente tomaron las bases de la
Toltecáyotl y se incorporaron al mundo cultural del Anáhuac.

13
Los mexicas se mantuvieron en un perfil bajo durante 115
años, siendo tributarios de otros señoríos, en especial de
Azcapotzalco. Sin embargo, en el año de 1440, cuando
nombran tlatuani a Moctezuma Ilhuicamina y éste a su vez
tiene a Tlacaélel12 como Cihuacóatl, los mexicas emprenderán
la carrera al poder a través de la lucha que iniciaron contra el
señorío de Azcapotzalco, aliándose a los señoríos de Texcoco
y Tlacopan. Después de vencer, formarán la Triple Alianza y
empezará su periodo de expansión imperial.

Sin embargo, el problema filosófico que enfrentaron los


mexicas al inicio de su expansión, fue que en la cosmogonía
náhuatl se vivía el final de Quinto Sol13, la destrucción era
inminente y cada 52 años los habitantes del Anáhuac veían
con terror el fin de su mundo. Quetzalcóatl tenía siglos de
haber dejado en la orfandad a los pueblos del Anáhuac y
vivían con la esperanza de su prometido regreso.

Tlacaélel, quien fue el ideólogo del imperio mexica, resolvió el


problema mandando destruir todos los códices antiguos,
reformando la historia y dándole la misión divina de “sostener
el Quinto Sol” a los aztecas. De este modo, la razón de Estado
del imperio azteca fue la de “sostener la vida del Quinto Sol”,
no a través del sacrificio espiritual, como lo marcaba la
Toltecáyotl de origen milenario. Tlacaélel sustituyó a

12
El Cihuacóatl o el que administra, el segundo en el poder del sistema de gobierno tolteca.
Tlacaélel fue el ideólogo y reformador de la filosofía y religión de Quetzalcóatl. Fue el poder tras el
trono del señorío mexica durante cincuenta años 1428-1478.
13
La leyenda tolteca decía que habían existido 4 soles o eras anteriores. Que se vivía el final del
Quinto Sol y que al cumplirse la fecha de la celebración de la ceremonia del fuego nuevo cada 52
años, no saldría el sol y sería el comienzo del fin del Quinto Sol.

14
Huichilopoztli por Quetzalcóatl, y el sacrifico espiritual por el
sacrifico humano. La materia por el espíritu e inició la
expansión del imperio azteca con “una poderosa razón de
Estado”.

De este modo la ancestral Guerra Florida, institución tolteca


que permitía que el individuo luchara contra las fuerzas de la
materia, que arrastran al individuo a la estupidez humana, fue
cambiada por una “Guerra Florida mexica”, en contra de sus
vecinos, quienes además de ser sacrificados como alimento
para el Sol, sus pueblos fueron condenados a pagar altos
tributos, como no había existido recuerdo en el Anáhuac.

En síntesis, los mexicas a través de las reformas de Tlacaélel,


al cambiar el sentido místico y espiritual por el mundo y la
vida, por un sentido materialista guerrero, trastocarán
severamente la filosofía y la religión del Anáhuac. La
trasgresión al pensamiento espiritual tolteca de Quetzalcóatl,

15
será por una
parte la
ideología que
les dará una
razón de
Estado para su
expansión,
pero 81 años
después, con
la llegada de
los invasores
europeos, será
la causa de su derrota.

La figura filosófica religiosa de Quetzalcóatl aparece


gráficamente desde el año 1500 a.C. con los olmecas, pero
seguramente es más antiguo su origen. Lo que implica más
de tres mil años de hegemonía cultural, como símbolo de la
sabiduría, la virtud y el sacrificio espiritual. Los mexicas a
partir de las reformas de Tlacaélel a partir de 1440,
disminuirán su presencia, la cual será suplida por
Huitzilopochtli la deidad tutelar de los mexicas.

La figura filosófica religiosa de Huitzilopochtli llegó al Anáhuac


en 1276 con la peregrinación de los mexicas desde las tierras
áridas del Norte hacia el Sur. Huitzilopochtli representa la
voluntad de poder, la guerra, la materia y el sacrificio
humano. Se impondrá en parte del Altiplano Central y parte
de la Costa del Golfo a lo largo de 81 años, de 1440 a 1521.

El cisma filosófico-religioso será la ruptura medular entre los


pueblos del Anáhuac que se mantendrán fieles al simbolismo
de Quetzalcóatl, y los pueblos comenzando por el mexica, que
cambiarán a Quetzalcóatl por Huitzilopochtli. Éstos últimos en
principio aceptarán la mentira de Hernán Cortés, quien se dijo
enviado como capitán de Quetzalcóatl; y se convertirán más
tarde en aliados de los españoles, como les sucedió a los
tlaxcaltecas.
16
Una de las poderosas razones por las cuales un puñado de
filibusteros logró apoderarse del imperio azteca, fue esta
trasgresión filosófica-religiosa, la cual se puede observar

nítidamente en la arquitectura del Templo Mayor de


Tenochtitlán, en el cual los mexicas “igualaron” la jerarquía de
Tláloc con la de Huitzilopochtli, reduciendo el nivel a
Quetzalcóatl al poner su santuario enfrente del Templo Mayor,
pero de menor proporción y dimensión.

En el sistema religioso tolteca, solo existía una divinidad


suprema que era invisible, impalpable e innombrable. Era una
abstracción filosófica total, muy alejada de la humano por su
dimensión inconmensurable. De modo que solo se le refería
con metáforas poéticas. Así entonces se le llamaba: Tloque
Nahuaque, Ipalnemohuani o Yahuali Ecatl, que
respectivamente significan: El que esta aquí y en todas partes
al mismo tiempo, Aquél por quien se vive y Noche Viento.

En un segundo nivel, esta misma suprema divinidad


inconmensurable, en un estadio menos elevado y de carácter
religioso se le llamaba Ometéotl o La Dualidad Divina,
entendiendo que “el todo” estaba compuesto de un par de
opuestos complementarios: masculino/femenino, caliente/frío,
seco/húmedo, etc. Esta dualidad era conocida religiosamente

17
como “de los dos el Señor” (Ometecutli), “de los dos la
Señora” (Ometecihuatl).

Pero en un tercer nivel, esa misma Divinidad Suprema, en el


alcance vivencial de los masehuales o
pueblo en general. Esta Divinidad
Suprema el pueblo la veneraba como
Tláloc y Quetzalcóatl. Entendidas
respectivamente como la
“representación de la energía
14
luminosa ”, simbolizada con el agua.
Y la segunda, como la “representación
de la energía espiritual15”
representada con el soplo divino que
le da conciencia a la materia, es
decir, con el viento (simbólicamente).

Esta dualidad divina ancestral fue


transgredida brutalmente por la reforma
ideológica y religiosa de Tlacaélel. Para
los mexicas, Quetzalcóatl pasó a ocupar
un sitio de menor importancia en la
ideología y religión, exaltando a su
divinidad tutelar Huichilopoztli en su
lugar. Sin embargo, todos los pueblos
del Anáhuac, especialmente en el
periodo Postclásico, vivían en la
expectativa del profetizado regreso del

14
Los átomos.
15
El Espíritu
18
Venerable Maestro y Guía, esperanzados en el resurgimiento
de un estado de bienestar, armonía y concordia que se había
roto con la expansión mística/guerrera de los mexicas y su
razón de Estado, de sacrificar prisioneros de las “Guerras
Floridas mexicas”.

El símbolo filosófico/religioso de Quetzalcóatl aparece, como


ya se dijo, con la cultura olmeca en el periodo Preclásico. La
Venta (1700 a.C.) y Chalcatzingo (1500 a.C.), entre muchos
lugares nos presentan la iconografía de “la serpiente
emplumada”. En el periodo Clásico en Teotihuacan la
encontramos como el personaje central, y aún los mexicas le
construyen una pirámide menor enfrente del Templo Mayor.

Quetzalcóatl es más que un símbolo estructural de la


Toltecáyotl, podríamos afirmar que “es la estructura central
del pensamiento tolteca”. Todas las culturas del Anáhuac
tendrán presente a la serpiente emplumada. Unos le llamarán
Quetzalcóatl, otros Cuculcán, otros más Belguetza, pero para
todos, será una serpiente emplumada iconográficamente,
asociada a la sabiduría, guía de seres humanos, benefactor de
las artes y la ciencia. Pero fundamentalmente en el periodo
Postclásico, de esperanza y resurrección.

19
II.- ESPAÑA LA FUERZA DE LA ESPADA Y LA CRUZ.

En los mitos colonizadores siempre se habla de “La España”


que llegó a “civilizar” a los pueblos originarios del continente.
Se reitera el carácter de una “raza pura y superior”, de “un
viejo continente”, de una “cultura mucho más antigua”.
Totalmente falso, otra fantasía colonizadora.

El gran educador y
fundador de la
Secretaría de
Ecuación Pública en el
México de 1921, base
de el sistema
educativo actual,
escribía en el prologo
de su “La Raza
16
Cósmica” , que el
cristianismo en pocas
centurias civilizó a los
pueblos indígenas de
México y que pasaron
de ser caníbales a
relativamente
cristianos civilizados.

16
Ensayo filosófico publicado en 1921 en México.
20
“En el prólogo escribió el propio Vasconcelos en su libro la
Raza Cósmica, señala: “en todo caso, la conclusión más
optimista que se puede derivar de los hechos observados es
que aún los mestizajes más contradictorios puedan resolverse
benéficamente siempre que el factor espiritual contribuye a
levantarlos. En efecto, la decadencia de los pueblos asiáticos
es atribuible a su aislamiento, el hecho de que no han sido
cristianizados. Una religión como la cristiana y hizo avanzar a
los indios americanos, en pocas centurias, desde el
canibalismo hasta la relativa civilización”. (Guillermo Marín.
1987)

Existe una serie de mitos y fantasías sobre España, los


españoles y la conquista, con los que se cimienta la ideología
colonizadora. Veremos la falsedad de algunos de estos mitos
y fantasías.

Primero tenemos que decir que Europa no es un “continente”.


Es con propiedad, una península del Continente Euroasiático
africano. En geografía se define a un continente como “una
inmensa masa de tierra rodeada de agua”. Europa en
consecuencia no es un continente.

En segundo lugar, las culturas que emanaron de Europa no


son de origen autónomo. En efecto, la cultura llamada
Occidental tiene sus orígenes en la cultura grecolatina. Sin
embargo, estas no son de carácter endógeno, se fueron
constituyendo de apropiaciones e imposiciones culturales a
través: de las civilizaciones Madre como las de Mesopotamia,
Egipto e India, que para el nacimiento de la cultura griega,

21
tenían siglos de haber
pasado su momento de
esplendor. Y de las múltiples
invasiones que hicieron,
especialmente las de
17
Alejandro el Magno . En
síntesis, Europa no es “el
viejo continente”.

También tenemos que


aclarar que la Península
Ibérica, no fue el origen o la cuna de una civilización o cultura
originaria y menos “pura”. Lo que hoy es España ha sido un
lugar de encuentro, peregrinación e invasión de muchos
pueblos y culturas a través de su historia.

Se habla de que en la antigüedad existieron los iberos, pero


también se sabe que llegaron los godos, celtas, vándalos,
vikingos, berber, cartagineses, romanos y árabes. El pueblo
español se ha visto enriquecido por muchos pueblos y
culturas diferentes. Indiscutiblemente que la presencia del
pueblo y cultura árabe definieron en mucho lo que hoy es
España, tanto en la cultura, lengua, cocina, ciencia, economía

17
Alejandro III de Macedonia, mejor conocido como Alejandro Magno (el grande); transliterado del
1 2 3
griego Μέγαρ Αλέξανδπορ, Megas Alexandros; (n. Pella, 20 de julio de 356 a. C. – Babilonia, 13
4
de junio de 323 a. C.), fue el rey de Macedonia desde 336 a. C. hasta su muerte y está
considerado como uno de los líderes militares más importantes de la Historia, por su conquista del
Imperio Aqueménida. (Wikipedia)

22
(se habla que el Renacimiento entró a Europa a través de la
Península Ibérica por medio de la sabiduría árabe que no
había sufrido el retroceso de La Edad Media).

De esta manera es un mito lo de una España “pura” racial y


culturalmente. Lo cual ni es bueno ni malo. En general, salvo
las civilizaciones con un origen autónomo, todos los pueblos
del mundo son una mixtura racial y cultural, especialmente
desde que se desarrolló por los europeos las invasiones a
África, Asia y América.

De esta manera se puede entender que el pueblo y cultura,


que hoy llamamos española, es producto del encuentro y
mezcla de muchos pueblos y culturas. Pero sin lugar a dudas,
la presencia de la cultura árabe ha sido determinante para la
construcción del reino de España y la cultura española.

En efecto, la Península Ibérica sufrió una invasión y ocupación


por un periodo muy
largo. De 771 a 1492
lo que hoy es España
fue invadida por el
poderío árabe, no
solo en lo militar,
sino en lo cultural,
religioso y científico.
El Califato de
Córdoba fue uno de
los polos
civilizatarios del
Islam en este
periodo, junto con el
de Bagdad.

La presencia de la
cultura árabe y el
Islam se manifestó a
lo largo de ochocientos años, transformando y enriqueciendo
23
los diversos pueblos y culturas de la Península Ibérica. Es
importante señalar que durante estos ochocientos años de
ocupación árabe, los habitantes no árabes de la península no
tenían una conciencia de unidad nacional o estaban unidas
por un solo reino.

En efecto, durante muchos siglos lo que hoy es España,


fueron un grupo de reinos independientes, con idiomas,
culturas e identidades diferentes, todos ellos sufrieron la
ocupación musulmana y mantuvieron una cultura de
resistencia, no solo cultural sino militar a lo largo de estos
ocho siglos de ocupación.

Sin embargo, la huella


cultural es irrefutable en
el fenotipo de los
habitantes del Sur, en el
idioma español, la
arquitectura, la cocina, la
música, las tradiciones y
costumbres de España.
De modo que podemos
afirmar que España es un
país multinacional, creado
a partir, primero de la
Guerra de Reconquista en contra de los árabes y después a
una lucha interior entre los reinos de Castilla y Aragón, contra
los demás reinos cristianos de la península para someterlos y
crear un solo reino llamado España.

Los reinos de Castilla y Aragón expulsaron a los árabes de la


península en 1492. Año en que sale la expedición de Cristóbal
Colón, pero la expedición llegó a América con los pendones de
los reinos de Castilla y Aragón. El reino de España se funda
hasta 1516. Por lo cual es un mito el afirmar que Colón llegó
a América bajo los auspicios de la corona española.

24
III.- DOS FORMAS DIFERENTES DE VER
Y ENTENDER EL MUNDO Y LA VIDA.

Es necesario comparar imparcial y descolonizadamente la


calidad de vida de los dos pueblos que se enfrentaron en
1519 en el Anáhuac, para entender con mayor claridad el
hecho histórico de la invasión europea. No se puede enaltecer
a unos y denostar a los otros, por el solo hecho de ser los
derrotados a partir de una invasión y una ocupación. El
conocer “la calidad de vida” de los habitantes de estas dos
regiones del mundo, así como sus características culturales,
nos permiten tener mayor claridad para desmantelar los mitos
y fantasías de la conquista y colonización.

CALIDAD DE VIDA EN EL ANÁHUAC DE UN CIUDADANO


COMÚN EN 1519.

La alimentación estaba sustentada en maíz, fríjol, amaranto,


calabaza, chile, chía, chocolate, miel, insectos, algas,
crustáceos de agua dulce, pescado, pato, guajolote, perro y
variada fruta.

25
Se tenían mediadas higiénicas de carácter social, familiar y
personal muy rigurosas. Baño diario, temascal18, ejercicio. Un
sistema de medicina basado en plantas, minerales, animales e
insectos. Se llegaban a hacer trepanaciones19 e incrustaciones
dentales.
El sistema de educación era obligatorio, público y gratuito.
Comenzaba a los 7 años y terminaba entre los 18 y 25 años.
Las instituciones eran el Telpochcalli, Cuicacalli y Calmécac.

La organización social era muy rigurosa. Se ascendía por


meritos en el servicio a la comunidad, sea en la
administración, la religión o la milicia. Existía una nobleza que
gobernaba por méritos y el pueblo. Ambos podían ascender y
descender según sus acciones en defensa y bienestar de la
comunidad. Se gobernaban a través de Consejos Supremos o
Tlatócan20, Huey calpullis y barrios.

18
El temascal es universalmente reconocido como un lugar de ceremonia ritual que mejora la
salud física, emocional, mental y espiritual a través de un baño de vapor y plantas medicinales. El
propósito del proceso es permitir a los participantes experimentar el contacto directo con los
poderíos de la naturaleza.
19
La trepanación es una escisión mediante cirugía de un fragmento de hueso del cráneo en forma
de disco, para llegar al interior de la cavidad craneal que requiere un gran conocimiento de la
medicina y de medidas muy específicas de asepsia.

20
En Tenochtitlán, existía el Tlatocan, Supremo Consejo que constituía un cuerpo de
representación con funciones muy diversas: funciones legislativas, administrativas e incluso,
ejercía funciones judiciales simultáneamente. Este Órgano estaba formado por todos los jefes del
Calpulli, con sus asistentes de policía, los principales sacerdotes y los delegados de los barrios.

26
No existía el dinero ni la propiedad privada, ni armas
mortales. La guerra era de carácter simbólico-religioso y el
objetivo era conseguir prisioneros para los sacrificios
humanos. Contaban con deportes y participaban del arte.
Contaban con un sistema de justicia comunitaria y los juicios
eran orales y expeditos.

Poseían un sistema religioso propio, producto de milenios de


de evolución endógena y no recibieron invasiones de otras
civilizaciones en más de siete
milenios.

CALIDAD DE VIDA EN EUROPA DE


UN CIUDADANO COMÚN EN 1519.

La alimentación era muy limitada


por el clima y los altos tributos que
se pagaban a los señores feudales.
La dieta estaba basada en un 70%
de pan y vino en el Sur, y en el
Norte cerveza. Trigo, avena, cebada
eran los principales granos. La
carne, especialmente la de cerdo y las menudencias de los
vacunos formaban parte de la dieta básica. Las casas de los
campesinos contaban con una pequeña huerta 4 meses al
año. Naranja, manzana, nuez. En el Sur aceite de oliva y en
el Norte grasa animal.

La higiene era muy limitada. Se compartía la casa con los


animales y por el frío y la falta de agua corriente, el baño era
excepcional. Las enfermedades eran comunes y las pestes
cíclicas. No se contaba un sistema de salud, siendo las
sangrías la receta más común.

No existía sistema de educación pública. La monarquía y la


iglesia eran los únicos sectores que accesaban a la educación.
El oscurantismo prevaleció en esta época.

27
La organización estaba dada en torno a un rey, quien
gobernaba con el apoyo de la iglesia y los señores feudales,
quienes administraban tierras y ciervos del reino, explotando
a los ciervos y tomando una parte del tributo que daban al
rey. Los señores feudales costeaban grupos armados con los
que sometían a los siervos, luchaban entre los feudos y
cuando el rey lo pedía, luchaban contra otros reinos.

Los señores feudales, el alto clero, los guardias y los reyes


vivían en fortalezas amuralladas, la naciente burguesía en
torno a estas fortalezas y los siervos en casas esparcidas en
los campos. El sistema de justicia estaba en manos del rey,
los señores feudales y el alto clero.

No existía sistema educativo escolarizado y extensivo al


pueblo. La monarquía, la iglesia y el ejército eran los que
podían acceder a una limitada educación. Existían las
primeras universidades pero eran para una elite muy
reducida. El campo de la ciencia y la educación eran limitadas
por la iglesia. http://www.portalplanetasedna.com.ar/vida_edadmedia.htm

La ciudad más grande del mundo en 1519 era Tenochtitlán,


con más de un cuarto de millón de habitantes. En Europa era
París con 62 mil habitantes y en Asía, Pekín con 150 mil
habitantes.

Tenochtitlán tenía
agua potable,
calzadas, avenidas,
calles y canales
trazados
perfectamente.
Poseía escuelas,
museos, zoológico,
jardines y parques
públicos, biblioteca,
mercados, sistema
de transporte
28
acuático público y comunitario. La ciudad era
extremadamente limpia.
TENOCHTITLÁN SE FUNDA EN 1325

Viene de un proceso de decadencia cultural en el Anáhuac.


Durante mil años se dio el esplendor de 200 a.C. al 850 d.C.
Habían transcurrido 475 años de decadencia cuando se
funda.

ESPAÑA SURGE COMO REINO EN 1516

Viene de un proceso de invasión de los árabes que duró


800 años. Los reinos de Castilla y Aragón inician la
conquista de los reinos de la península al mismo tiempo
de que se invade el Anáhuac y el Tahuantisuyo21.

EL ANÁHUAC

Surge de un proceso endógeno de desarrollo humano


de más de siete mil años con una matriz filosófica
cultural única y forma parte de las seis civilizaciones
más antiguas con origen autónomo del mundo.

21
El Tahuantinsuyo fue un antiguo imperio desarrollado en el continente americano. Tuvo como
sede a la ciudad de Cusco y data del año 1200 d.C. La palabra Tahuantinsuyo proviene de un
nombre compuesto por dos vocablos quechuas: Tawa, que significa cuatro, y Suyo, que quiere
decir Estado. (Wikipedia)

29
ESPAÑA

Surge de la mezcla de las culturas de:


iberos en el Siglo VI a.C., después fueron
llegando los vándalos, godos, celtas,
berberg, francos, cartagineses, romanos, árabes y negros.

CRONOLOGÍA DE LOS TLATUANIS AZTECAS

Acamapichtli 1367-1391, Huitzilíhuitl 1391-1417,


Chimalpopoca 1417-1427, Izcóatl 1417-1440, Moctezuma
Ilhuicamina 1440-1469, Axayácatl 1469-1481, Tízoc 1481-
1486, Ahuitzotl 1486-1502, Moctezuma II 1502-1520,
Cuitláhuac 1520-1520, Cuauhtémoc 1520-1525.

CROLOGÍA DE LOS REYES DE ESPAÑA

Carlos I 1516-1556, Felipe II 1556-1598,


Felipe III 1598-1621, Felipe IV 1621-1665,
Carlos II 1665-1700, Felipe V 1700-1746,
(Luís I 1724), Fernando VI 1746-1759,
Carlos III 1759-1788, Carlos IV 1788-1808,
Fernando VII 1808-1833, José I 1808-1813,
Isabel II 1833-1868, Amadeo I 1870-1873,
Alfonso XII 1875-1885, Alfonso XIII
1886-1931, República y Dictadura,
Juan Carlos I 1975- hasta la fecha.

30
IV.- QUÉ MOTIVÓ LA INVASIÓN.

Resulta necesario aclarar las verdaderas razones por las


cuales se realizó la invasión al continente llamado americano
y la ocupación y colonización de dos civilizaciones pacíficas
que no buscaron ni propiciaron una agresión de estas
características.

En efecto, El Anáhuac, que


comprende desde el Norte de lo
que hoy es Estados Unidos
hasta Nicaragua en el Sur; y el
Tahuantisuyo, que comprende
territorialmente desde Ecuador
hasta Chile sobre la cadena
montañosa de los Andes, fueron
brutalmente intervenidos por
bandas de forajidos que en
nombre de la corona española,
robaban y sojuzgaban a los
pueblos originarios a cambio de
un porcentaje, el cual llamaban “quinto real22”.

La corona española y el Vaticano “legalizaron” este holocausto


humano, encubriéndolo hipócritamente como un acto
“civilizador”, y han tratado de minimizar y “perdonar” todas

22
Quinto Real, o Quinto del Rey, fue un impuesto de 20% establecido por el rey de España en
1504 sobre oro, plata que los conquistadores robaban a los pueblos originarios de América.
31
las atrocidades, crímenes y masacres, en base a un discurso
colonizador en el que, se diría hoy, “los costos colaterales” no
tuvieron la menor importancia.

Más de cincuenta millones de personas fueron exterminadas,


pueblos y culturas totalmente desaparecidas, millones de
personas condenadas a la esclavitud y sobre todo, a la
pérdida de su cultura, su lengua, su religión, sus valores
estéticos, sus formas de organización y gobierno, su forma de
vestir, comer, trabajar y construir el futuro de sus hijos.
Sometidos sus pueblos a lo largo de cinco siglos a la
explotación e injusticia, y al despojo y la depredación
sistemática de sus recursos naturales. Lo más dramático de
este hecho es que continúa impunemente hasta la actualidad.

DINERO, DINERO, DINERO…

Europa vivía el letargo de la Edad Media, el Imperio Romano


había caído en el año 335 d.C. con la muerte del emperador
Constantino y se perdió toda la fuerza de la llamada cultura

32
grecolatina, la cual dormirá más de mil años un letargo que
finalizará con El Renacimiento23.

Los “mercaderes” realizaban el comercio entre Oriente, que


era exportador de mercaderías que consumía Europa. Cuando
en 1453 el sultán Mohamed II (1432-1481) conquistó
Constantinopla24, impidiendo el paso de las caravanas
comerciales de los mercaderes, que iban del Oriente a
Europa.

A mediados del siglo


XV los “mercaderes”
tenían el control
comercial de Europa,
pero no así el poder
y autoridad que
otorgaban las
monarquías. De
modo que por más
riqueza que tuvieran
los mercaderes, no
tenían poder político
y mucho menos el
poder sobre un pueblo y un territorio constituido por un reino.

23
Este movimiento surge en Italia a fines del siglo XIV y principios del XV, expandiéndose con
fuerza a Europa a mediados del siglo XV, y desde mediados del siglo XVI al mundo
hispanoamericano.
24
'La Ciudad'; en latín Constantinopolis, en turco otomano formal Konstantiniyye), actual Estambul,
fue la capital del Imperio Romano (330–395), del Imperio Romano de Oriente, o Imperio Bizantino
(395–1204 y 1261–1453), del Imperio Latino (1204–1261) y del Imperio Otomano (1453-1922).
33
De esta manera resultó prioritario para “los mercaderes”
encontrar una nueva ruta comercial a Oriente, para seguir
comerciando e incrementado su poder político. Lo que más
tarde lograron con la explotación de los pueblos y la
extracción de los recursos naturales de América, África y más
tarde Asia. El fortalecimiento del incipiente capitalismo fue
uno de los resultados de la expansión europea en el Siglo XV
y XVI.

Pero como en ese entonces “los mercaderes” no podían


organizar una expedición, porque no existía “la libertad de
empresa, ni la iniciativa privada” con poder y derechos sobre
los pueblos y los reinos, tuvieron que hacerla bajo el pendón
de un reino. Esta es la razón por la cual “los mercaderes”
recurrieron a los reyes católicos, quienes eran uno de los
reinos más débiles y pobres de Europa en 1492. Dado que,
además de haber concluido “La Guerra de Reconquista” con
los árabes, iniciaban la invasión y dominación de los reinos
peninsulares, hasta que en 1516 constituyeron el reino de
España con Carlos I de España y V de Alemania.

Cristóbal Colón, ahora se sabe que era un judío catalán, fue el


“representante de los mercaderes” ante los reinos de Castilla
y Aragón. Colón y sus asociados ofrecían a los reyes católicos
la posibilidad de ser co-inversionistas en la expedición de una
nueva ruta a la India. La “operación mercantil” se llevó a cabo

34
bajo la firma de un
contrato que se
conoce como “Las
capitulaciones de
25
Santa Fe ”

Esta es la razón por


la cual, en el otoño
de 1500 la corona
española entablará
un Juicio de
26
Residencia en
contra de Colón,
quitándole las
leoninas prebendas que habían logrado él y sus asociados, en
las Capitulaciones de Santa Fe. El juez pesquisidor Bobadilla
demostró que Colón no había llegado a la India, por lo cual no
era acreedor a los beneficios de las Capitulaciones.

25
Las Capitulaciones de Santa Fe son los documentos suscritos el 17 de abril de 1492, en la
localidad de Santa Fe, por los Reyes Católicos, que recogen los acuerdos alcanzados entre los
reyes y Cristóbal Colón relativos a la expedición a las Indias por el mar hacia occidente. En este
documento se le nombra almirante , virrey y gobernador general en todos los territorios que
descubriera o ganase durante su vida, nombrando como herederos a sus sucesores de forma
vitalicia. También se le concedió un diezmo de todas las mercaderías que hallase, ganase y
hubiese en los lugares conquistados. Están firmadas por el secretario de Fernando y hombre de
confianza, Luis de Santángel. Tomado de:
http://es.wikipedia.org/wiki/Capitulaciones_de_Santa_Fe.

26
El juicio de residencia fue un procedimiento judicial del Derecho castellano e indiano, que
consistía en que al término del desempeño de un funcionario público se sometían a revisión sus
actuaciones y se escuchaban todos los cargos que hubiese en su contra.
35
Con la Bula27 del 3 de mayo de 1493 el Papa Alejandro VI dio
“posesión legal” a los reyes de Castilla y Aragón de las tierras
del Anáhuac y el Tahuantinsuyu. Sin mediar ninguna agresión
o declaración de guerra, los pueblos originarios fueron
“legalmente” invadidos, despojados, asesinados y explotados
a perpetuidad por los conquistadores, colonizadores y sus
descendientes actuales.

“A principios del siglo XVI, la civilización occidental se hallaba


en el umbral de una nueva era, sin paralelo hasta nuestros
días, de descubrimientos e incentivos, de fronteras que
saltaban en pedazos y de horizontes lejanos y no soñados.
América había sido descubierta, pero el continente estaba
prácticamente inexplorado. En 1519 iban a cambiar las cosas,
con la aparición en aquellas costas de un hombre de carácter
muy distinto al de cuantos lo habrían precedido. Su nombre
era Hernán Cortés, y en menos de tres años, con sus
brillantes dotes de mando, su valor y su suerte casi increíble,
iba a conseguir el hundimiento del imperio mexicano, y del
emperador Moctezuma, como ya dijo nuestro profesor. Su
historia tiene significación especial, por que señala el primer
enfrentamiento directo, con toda su fuerza y poder del Viejo
Mundo con el Nuevo.” http://html.rincondelvago.com/conquista-de-
mexico_1.html

27
Bula es un documento papal referente a un asunto en especifico que es enviado sellado a una
persona o un grupo en Particular.

36
La invasión y ocupación de la indefensa América ha sido
mantenida hasta la actualidad, como una acción humanista y
civilizadora que “benefició” a los invadidos y explotados. Otra
fantasía.

37
V.- ¿QUIÉNES ERAN LOS PROTAGONISTAS?

MOCTEZUMA XOCOYOTZIN.

Hijo de Axayácatl e Izelcoatzin, hija de Nezahualcóyotl, fue el


gobernante de la ciudad mexica de Tenochtitlán cuyos
dominios se extendieron a las ciudades de Texcoco y
Tlatelólco desde 1502 hasta 1520, al arribo de los españoles.
Fue elegido tras la muerte de Ahuízotl, quien falleció durante
la inundación de 1502. Tenía preparación militar ya que fue
tlacochcálcatl (jefe militar) durante campañas militares de
Ahuízotl.

“Ya electo, mantuvo una política


enérgica incluso hacia lo interno e
implementó mecanismos para
centrar el poder en su persona. Al
momento de recibir el poder, los
altépetl (señoríos) sometidos
numéricamente eran muchos y
tributaban altas cargas
económicas, pero se encontraban
dispersos en zonas geográficas que
contenían regiones enemigas como
Tlaxcala, algunos señoríos de Xoconochco y los purépechas
(tarascos), por lo que enfocó su aparato militar al
sometimiento de dichos altepetl poderosos, lo cual no
consiguió en definitiva…
Las reformas hechas por Itzcóatl y su cihuacóatl Tlacaélel
impusieron una etiqueta real que incluía la reducción al
máximo del que el pueblo común lo viera, e incluso su círculo
más cercano no podía verle a los ojos, debía hablarle en voz
baja y entrar al recinto en donde despachaba descalzo al igual
que todos en el salón del icpalli (silla real)6 Como gobernante
del más poderoso Estado del Posclásico Tardío, tuvo en sus
obligaciones el sostenimiento de los órdenes cortesano,
38
urbano e incluso universal.7 Las creencias religiosas de
Mesoamérica sustentadas en el régimen zuyuano implicaban
la posibilidad de semi divinizar a cualquier persona (como los
sacrificados), dado que el influjo divino podía convertir a un
ser humano en un vaso mundado del dios8 y actuaba en el de
forma natural en la fisiología corporal, causando la acción
enfermedades, estados de ánimo, suerte o infortunio.
De esta forma, después de un largo proceso de ayuno,
conocimiento e investidura en varios meses y etapas, el joven
noble se convertía en nuevo huey tlatoani, recibía las armas
reales y poseía en si mismo los atributos del dios tutelar
Huitzilopochtli, teniendo a su cargo la garantía de la
continuidad del mundo mismo, preservar el orden terrenal y
celeste basado en el tlatocayotl, literalmente el conocimiento
supremo heredado de los toltecas o lo que podríamos
designar como el conocimiento heredado y surgido de otros
pueblos mesoamericanos.” Tomado de:
http://es.wikipedia.org/wiki/Moctezuma_Xocoyotzin

Moctezuma fue educado en la Toltecáyotl y legalmente


investido por el Tlatocán, Consejo Supremo, como Tlatoani,
del cual dependía junto con el Cihuacóatl. De modo que las
medidas que La Triple Alianza tomó en cuanto a la forma de
recibir y tratar a los forajidos que se hacían llamar
“embajadores de Quetzalcóatl”, no fueron de carácter
personal. Moctezuma en la tradición milenaria tolteca del
Anáhuac “mandaba obedeciendo” al Tlatócan.

El mito sobre Moctezuma es que era un hombre miedoso,


inseguro y cobarde. Que traicionó a su pueblo y que tomó
decisiones equivocadas. La historia hispánica y colonizadora,
describe de esta manera a Moctezuma para realzar la imagen
de Hernán Cortés. Este mito se sigue enseñando en las
escuelas a través de los Libros de Texto y la Historia Oficial.

La institución rectora era el Tlatócan o Consejo Supremo.


Tomaba las más importantes decisiones directivas,
administrativas y judiciales. Era la verdadera instancia en la
39
toma de decisiones y quienes ejecutaban sus decisiones eran
el Tlatoani y el Cihuacóatl.

HERNÁN CORTÉS MONROY.

Nacido en Medellín provincia de Badajoz, España en 1485, fue


hijo único de un hidalgo extremeño, llamado Martín Cortés y
de Catalina Pizarro Altamirano. Por vía materna era primo
segundo de Francisco Pizarro. Como otros hidalgos, su padre
lo envió a los catorce años a estudiar leyes a Salamanca,
donde fue expulsado de la universidad dos años más tarde
por su bajo rendimiento académico.

Guiado por su afán de aventuras,


tras varios intentos fallidos, por una
parte, de embarcar para las Indias,
y, por otra, de participar en las
campañas de Gonzalo Fernández de
Córdoba en Italia, porque “un
marido ofendido le dio una paliza
que lo dejó por muerto”, lo que
impidió embarcarse para Italia.

Finalmente, en la primavera de
1504 y a los 19 años, zarpó hacia
la isla de La Española, donde se
instaló como plantador y funcionario colonial.

Pasó a Cuba donde se hizo amigo del gobernador Diego


Velázquez, el cual le dio la encomienda de navegar por el
Golfo de México para preparar la invasión. Cortés lo traicionó
y salió en rebeldía y prófugo de la Ley, a realizar la ilegal
conquista del Anáhuac.

Acompañó a Diego Velázquez de Cuéllar en 1511 en la


conquista de Cuba. Fue luego secretario del mismo y más
tarde alcalde de Baracoa. A pesar de que tuvo dificultades con
Diego Velázquez, porque tuvo relaciones sexuales con su
40
prometida, Catalina Juárez Marcaida, que era hermana de la
futura esposa de Velázquez, y no se quiso casar con ella.
Velázquez tomó partido por Catalina y obligó a Cortés a
casarse con ella en 1514, comprometiéndose a ser su padrino
de bodas y a restablece su amistad.

Esta relación, así como el conocimiento de las capacidades de


Cortés, propiciaron que, después de las dos expediciones a la
tierra firme de lo que hoy es México, capitaneadas por
Francisco Hernández de Córdoba 1517 y Juan de Grijalva
1518, confiará el gobernador Velázquez a Cortés la
organización de una tercera expedición.

El permiso de las expediciones se tramitaban en España y la


corona otorgaba el permiso a través de un complicado trámite
burocrático a cambio del 20% de lo robado, que con
eufemismo llamaban “rescate”. La exploración y fundación
requerían otro tipo de trámites que ni Velázquez y mucho
menos Cortés tenían en 1519. Velázquez ofreció la expedición
en sociedad a otros españoles más ricos de Cuba, pero no la
aceptaron por la poca ganancia que ofrecía el gobernador.
Cortés se ofreció y aceptó la leonina oferta de Velázquez.
Vendió todo cuanto tenía para hacerse cargo de parte de los
gastos y buscó socios que pusieran barcos, alimentos, armas
y personas, a todos ofreciéndoles grandes ganancias a
cambio, las cuales más tarde no cumplió.

“Diego Velásquez decidió poner


en pie –a su costa, de acuerdo
con el procedimiento habitual-
una expedición. Pensó en confiar
el mando a uno de sus
compatriotas de Cuellar, Baltasar
Bermúdez, pero éste puso
condiciones que disgustaron a
Velásquez; el gobernador, airado,
lo echó en términos violentos
como era su costumbre.
41
Entonces, según Las Casas, Amador de Lares lo convenció
para confiar el mando a Cortés –con el cual había de repartir
los beneficios de la expedición. Pero aquí debemos ceder la
palabra a Gómora (es decir, al propio Márquez), de acuerdo
con el cual, Baltasar Bermúdez rechazó el mandato porque
Velásquez le reclamaba una participación de tres mil ducados;
tras ese fracaso, Cortés fue sondeado, a condición de que
tomara a su cargo la mitad de los gastos, ya que “tenía dos
mil castellanos de oro en compañía de Andrés de Duero,
mercader”, es decir, tenía un socio comanditario. Vemos aquí,
en una escala modesta, cómo empezaba a ser invertido el
capital comercial en las empresas coloniales.” (Jaques
Lafaye. 1970)

El gran interés que puso Cortés en la preparación de lo


referente a la expedición que iba a capitanear, despertó en
Diego Velázquez sospecha de traición. Sin embargo, no pudo
impedir que el 18 de febrero de 1519 zarpara prófugo de una
orden de arresto girada por Velázquez, llevando 11 navíos,
más de 500 filibusteros, cerca de 100 marineros, más de 200
indígenas antillanos y negros, 16 caballos, 14 cañones, 32
ballestas y 13 escopetas.

“Es, pues, un hombre (Cortés) fuera de la ley (el gobernador


había lanzado una orden de arresto en contra de él, sin efecto
a doscientas leguas de Santiago de Cuba), el que salió de San
Cristóbal, a mediados de febrero de 1519.” (Jacques Lafaye.
1991).

Cortés llegó al Anáhuac


prófugo de la ley de Cuba y
traicionado a sus socios. Se
autonombró el embajador de
Quetzalcóatl y a base de
intrigas y mentiras provocó
una guerra civil de carácter
religioso.

42
VI. MITOS Y FANTACÍAS DE LOS AZTECAS.

Que representan el momento más importante de la


Civilización del Anáhuac. Toda vez que el colapso del
Periodo Clásico Superior se dio alrededor del año 850 d.C.,
cuando los maestros toltecas destruyeron todos los centros de
conocimiento e investigación de la Toltecáyotl, los cubrieron
de tierra y desaparecieron literalmente del Anáhuac,
profetizando su regreso con la llegada de Quetzalcóatl en el
año “uno caña”. Los aztecas fundaron Tenochtitlán en 1325
d.C. en el final del periodo Postclásico decadente y empiezan
a tener poder hasta 1440. Su limitado poderío no duró más
de 81 años.

Que tenían dominado a todo el Anáhuac. Los mexicas


dominaban gran parte del Altiplano Central (sin contar el
señoría de Tlaxacala) y parte de la costa del Golfo de México.
Comerciaban y tenían alianzas con la zona oaxaqueña y
maya. Nunca pudieron vencer a los pueblos yopes y
tlapanecas de las montañas de Guerrero, ni a los purépechas
que ocupaban Michoacán, gran parte del Bajío, una parte de
Jalisco, Nayarit y Colima. Jamás pudieron penetrar La Gran
Chichimeca, que comenzaba desde lo que hoy es el Estado de
Querétaro hacia el Norte. De modo que es un mito que eran
los dominadores del “Anáhuac”.

Que eran un “civilización” en sí misma. La civilización del


Anáhuac desde el descubrimiento e invención del maíz en el
sexto milenio a.C., hasta la invasión europea en 1519, tuvo
muchas culturas diferentes, en tiempo y espacio, pero todas
conformando una sola civilización. Con una sólida matriz
filosófica, religiosa y cultural. Siendo los mexicas o aztecas el
último pueblo que llegó del Norte en calidad de nómada-
cazador-recolector, con muy poco desarrollo cultural, pero en
breve tiempo se apropiaron de los remantes de la cultura
tolteca, que tenía siglos de haber desaparecido.

43
Que eran caníbales. La palabra caníbal viene de una de las
lenguas antillanas. Las fantasías de los europeos, que de
siempre han demostrado una gran incapacidad para conocer,
entender y respetar “al otro” diferente a él, crearon la
fantasía de el canibalismo. Así como la fantasía “del Dorado” o
de que vivían en el Anáhuac monstruos humanizados,
fantasías propias de la época.

Que eran
idólatras. Los
pueblos del Anáhuac
tenían desde muchos
siglos antes de la
llegada de los
europeos una
ceremonia llamada
“del Fuego Nievo”.
En esta ceremonia
que se realizaba
cada 52 años, se
rompían todas las
representaciones de
la Divinidad
Suprema y sus
múltiples
advocaciones
menores. De modo
que los Viejos Abuelos toltecas y los jóvenes abuelos mexicas,
jamás fueron “idólatras”, pues ellos destruían sus propias
representaciones de la divinidad, para justamente no caer en
la idolatría. Por el contrario, los españoles eran idólatras y con
la colonización y evangelización han convertido a los pueblos
del Anáhuac en idólatras, pues les enseñaron a venerar
figuras religiosas de la tradición judeocristiana.

44
Que se gobernaban por un “rey” y que eran un imperio.
Como ya se dijo. En el Anáhuac no existía la monarquía. La
autoridad suprema recaía en el Consejo Supremo o Tlalócan.
El Consejo daba instrucciones al Tlatuani, que era el
organizador, y al Cihuacóatl, que era el administrador, ambos
“mandaban obedeciendo al Consejo Supremo”, que estaba
integrado por ancianos sabios que habían “servido” con
eficacia a la comunidad. El “sistema de cargos” o de “usos y
costumbres” que todavía existen en las comunidades
indígenas del continente son un legado que ha sobrevivido al
acoso y destrucción de la civilización del Anáhuac y que
contiene un legado de sabiduría y experiencia de miles de
años de organizar y gobernar a los
seres humanos.

Que un puñado de heroicos


españoles vencieron a los temidos
ejércitos mexicas. Totalmente falso.
Los europeos que llegaron con Cortés
no excedían el número de 600
hombres, que no eran “soldados”, en
cambio eran aventureros que venían a
hacer fortuna a través del crimen y la
violencia, sobre pueblos que nada les
habían hecho. Después Cortés sobornó
a los mil quinientos hombres que envió
Diego Velázquez a detenerlo un año
después de salir prófugo de la justicia
de Cuba. Pero debe recordarse que en

45
la “Batalla de la Noche triste28” los aztecas matan, entre la
mitad y dos terceras partes de los filibusteros. Por lo que el
número de europeos que participaron en la Batalla de
Tenochtitlán, no excedía de mil con apenas unas cuantas
pequeñas piezas de artillería, mosquetones y en general,
estaban muy mal armados, pues eran filibusteros que ellos
mismos aportaban sus armas. En cambio los aliados
indígenas, tlaxcaltecas, texcocanos, xocimilcas, huexotzingas,
etc., pusieron a disposición de
Cortés varios cientos de miles de
guerreros. La otra verdad no dicha,
para crear el mito de “los
invencibles y heroicos soldados de
Cortés”, es que los europeos
trajeron al Anáhuac la viruela y el
sarampión, provocando “la primera
guerra bacteriológica del mundo”.
Por la cual murieron cientos de
miles de aztecas en 1520 y en los
primeros cien años de la ocupación,
alrededor de 25 millones. Ver más
en:

http://es.wikipedia.org/wiki/Cat%C3%A1strofe_demogr%C3%A1fica_en_Am%C3%A9
rica_tras_la_llegada_de_los_europeos

28
Nombre que la Historia Oficial de México le da a la batalla en que los mexicas o aztecas
derrotan a Cortés y les matan a la mitad de la gente. La ideología criolla demuestra que la historia
la escriben los vencedores y que México no es un país que responda a su pueblo y cultura propia,
sino a la de los conquistadores de ayer y de hoy.

46
VII. MITOS Y FANTASÍAS SOBRE MOCTEZUMA II.

Que era pusilánime e inseguro. Ya se demostró que esa


es una mentira colonizadora. Moctezuma, como la elite
dirigente de la Triple Alianza, fue educada en el Calmécac de
Cholula, último reducto de la sabiduría tolteca que mantenía
contacto con los pueblos y sus dirigentes. Los toltecas
educaban bajo las estrictas normas a los futuros dirigentes.
Por esta razón, el Tlatuani mexica no pudo ser una persona
pusilánime e insegura. Por el contrario, era muy severo y muy
entregado a la doctrina de Quetzalcóatl.

Que él tomaba las


decisiones de la
Confederación de la
Triple Alianza.
Ninguno Tlatuani o
Cihuacóatl mexica podía
hacerlo, porque tenía
sobre su autoridad al
Consejo Supremo y por
lo menos tres mil años
de tradición de “mandar
obedeciendo”. Era tal el
poder del Tlatócan que cuando se dieron cuenta que Cortés
tenía encadenado a Moctezuma y le daba órdenes, el Tlatócan
lo destituyó y nombró a Cuitláhuac en su lugar. Cortés y sus
secuaces no dieron crédito, pues ellos pensaban que un
tlatuani era lo mismo que un rey, y para los europeos de esa
época los reyes eran designio de Dios en la Tierra, por lo cual
ninguna autoridad humana los podía destituir.

Que no supo enfrentar la invasión europea. En la


civilización del Anáhuac la palabra era “un compromiso”. El
nivel de educación era mucho más elevado en los anahuacas,
y mentir, era algo muy penado, especialmente en altos
niveles de autoridad. Desde el telpochcalli, los niños eran
47
estrictamente educados al respecto y debe de recordarse que
cuando llegaron los europeos, los anahuacas tenían tres mil
años de ir a la escuela. Cortés basó toda su estrategia en la
mentira, el engaño y la intriga.

Comenzando con Diego Velázquez y los españoles de Cuba.


Pero también con los propios compañeros de la expedición a
quienes engañó, mintió y robó. Cortés llegó mintiendo al
Anáhuac, afirmaba que él, era “el capitán de Quetzalcóatl” y
que lo había enviado desde el otro lado del mar a restablecer
su poder. El Tlatócan y Moctezuma muy tarde se dieron
cuenta de que Cortés era un impostor, que mentía y sobre
todo, que estaban frente a un invasor que provocó a
propósito, una guerra civil para sacar la mejor parte.

La dirigencia mexica nunca pensó que Cortés y sus forajidos,


serían capaces de aprovechar las debilidades estructurales e
históricas, es decir, la trasgresión del pensamiento y religión
de Quetzalcóatl y capitalizar las rivalidades entre los pueblos
y el rencor que todos tenían en contra de la dominación
mexica, que había trastocado las milenarias tradiciones
religiosas, sociales y culturales heredadas de los toltecas.

Que era amante de Cortés. El mexicano en general, es


educado en una ideología criolla, en la que se justifica como
“un acto civilizador” la conquista y la Colonia. Se alaba al
extranjero que “llega, divide y vence”, sea Hernán Cortés,
Maximiliano de Hasburgo o Carlos Slim. Lo usual es “aceptar
que México es un país mestizo”, pero inmediatamente se
presume del “abuelito español” y del color de la piel. De modo
que muy pocos se sienten orgullosos de “su parte indígena”, y
de ellos, muchos menos conocen la historia y cultura
ancestral. Así que sí se aprende en el Libro de Texto a
nombrar la batalla en la que los mexicas derrotaron a los
invasores extranjeros como “Batalla de la Noche Triste”, se
puede entender el por qué se reproducen estos mitos y
fantasías colonizantes entre los propios mexicanos.

48
Recientemente ha empezado a circular una novela en la que
se afirma que Moctezuma era amante de Cortés.

Que fue asesinado por su pueblo. En la Historia Oficial


gubernamental, que es la biografía del Estado Criollo, solo
existen “buenos y
malos”. Por
supuesto que “los
buenos” son
Cortés y su banda
de delincuentes,
además de “los
españoles” que
han llegado
después a
cristianizar,
civilizar, rescatar,
educar, enseñar,
organizar,
progresar,
modernizar,
desarrollar,
integrar,
industrializar y
globalizar, a los
primitivos,
salvajes y
caníbales pueblos atrapados en las garras del demonio.

El héroe de la Conquista indudablemente fue Cortés para la


cultura dominante criolla. Los historiadores “hispanistas y
colonizados” han cambiado la historia para hacer aparecer un
HOLOCAUSTO y a los criminales que lo realizaron, como un
glorioso avance humanista renacentista, y la epopeya de
valientes, esforzados y heroicos hombres enfrascados en una
lucha por las causas justas de Dios y la civilización.

49
De modo que Cortés para la Historia Oficial: “quemó las naves
como un acto de valor y heroísmo”, no como la medida para
aplastar el motín que lo quería llevar preso a Cuba y pedir
que Velázquez nombrara a un nuevo capitán y continuar
“legalmente” el mapeo de las costas y el “rescate” (robo y
saqueo) de oro, plata y joyas, como había sido autorizado
legalmente desde España.

De la misma manera, en la Historia Oficial, Cortés no ordena


la matanza del Templo Mayor y mucho menos manda asesinar
a Moctezuma y a toda su séquito, cuando se da cuenta que el
Tlatócan ya nombró a una nueva autoridad y que Moctezuma
no le sirve para nada. La Historia Oficial afirma que los
propios mexicas apedrearon a su ex tlatuani.
50
VIII. MITOS Y FANTASÍAS SOBRE LOS ESPAÑOLES.

Que los envió el rey de España. Ni Diego Velázquez ni


mucho menos Hernán Cortés conocían y tenían relación con
los altos niveles de la corona española y menos aún con los
reyes. Además se debe aclarar puntualmente que toda la
empresa del “descubrimiento” y conquista, fue una acción de
la “indicativa privada”, es decir, la corona española, salvo el
primer viaje de Colón, jamás puso un gramo de oro para
financiar o subsidiar las expediciones. Todo se hacia mediante
“contratos” que la corona extendía vía prebendas e influencias
a determinados personajes o grupos de poder. La corona
exigía el 20% de lo robado a lo que se llamó con eufemismo
“el quinto real”, es decir, de todo lo saqueado a la corona le
partencia una quinta parte. Por lo cual, en cada expedición,
iban algunos representantes de la corona para “supervisar” y
dar fe, de que en verdad se respetara el contrato comercial.

Que eran
invencibles y
que Dios
estaba de su
parte. Cuando
Cortés rescató
a Jerónimo de
Aguilar, español
que años antes
(1511) había
naufragado en
las costas de
Chetumal y
aprendió a hablar maya. Y después le entregaron a Malinche,
que sabía hablar náhuatl y maya, Cortés se enteró de: la
profecía del regreso de Quetzalcóatl, de que los mexicas
esperaban con temor su temido regreso cada 52 años que se
51
repetía la fecha predicha, que regresaría por el mar de
Oriente y que era blanco y barbado, que 1519 era el año “uno
caña” fecha del temido por unos y esperado regreso por
otros, que los mexicas eran odiados por la mayoría de los
pueblos del Anáhuac debido a que habían trasgredido la
religión y sabiduría tolteca de Quetzalcóatl y porque habían
emprendido una campaña imperialista militar de
sometimiento y explotación de los pueblos del Anáhuac, como
nunca se había visto.

Que eran un ejército, con oficiales y soldados. Es más


que común en los libros colonizadores de historia leer el
término de “los soldados de Cortés”. Es necesario aclarar que
en Europa aparecieron los ejércitos, con el sentido moderno,
hasta el siglo XVII. En aquél entonces en España se les
llamaba “Tercios”, las cuales eran “unidades militares”
vinculadas a un líder que se ponía a las órdenes e intereses
del rey. Los tercios eran más cercanos a los mercenarios
modernos. No usaban uniformes, armas reglamentarias, ellos
mismos se armaban como podían, se avituallaban y curaban,
es decir, todo era un negocio. Varios Tercios podían
conformar un “ejército” de aquella época, en el cual los
hombres que lo integraban tenían diferentes nacionalidades,
idiomas, religiones y siempre eran seguidos de una inmensa
multitud de comerciantes, que les vendían lo que ellos
necesitaban y les compraban lo que ellos saqueaban, así
como de las familias de estos “trabajadores de la industria de
la guerra”.
http://es.wikisource.org/wiki/Historia_X:Los_ej%C3%A9rcitos

De modo que en la conquista del


Anáhuac jamás existieron ejércitos y
soldados españoles, estos llegaron
más tarde con el desarrollo del
periodo Colonial.

Que la superioridad tecnológica


militar determinó la invasión. Los
52
filibusteros que llegaron con Cortés y después con Pánfilo de
Narváez, como casi todos los que llegaban a América, eran
aventureros en busca de hacer fortuna. La península española
venía de un proceso de una larga guerra contra los árabes, de
modo que el pueblo nacía, crecía y moría en la guerra. El
hombre en general sabía usar las armas y éstas eran muy
caras, especialmente las de fuego. Por lo cual, la mayoría de
los aventureros venían muy mal armados. Una armadura
completa solo la podía pagar un hombre rico y esta clase de
hombres no andaban exponiéndose en lugares desconocidos,
lejanos y peligrosos, ellos en cambio, “invertían” y financiaban
expediciones. Además las armaduras eran muy pesadas,
entre 25 y 30 kilogramos, y el clima no se prestaba.

Las ilustraciones en las que se ven perfectamente armados y


uniformados “los soldados” de Cortés es solo una fantasía
más de la ideología criolla. Cortés desembarcó con 32
ballesteros y 13 arcabuceros, 10 cañones pesados, 4
culebrinas ligeras, 16 caballos y algunos perros. Armas muy
básicas y poco eficientes, pensando en que según los mitos y
fantasías de la conquista, fueron las que vencieron a cientos
de miles de guerreros mexicas. Por el simple número de los
enemigos, esas armas nunca pudieron, por sí mismas,
determinar la victoria del invasor. Existen textos escritos por
el propio Bernal Díaz del Castillo o la del Conquistador
Anónimo, que describen como en los primeros choques entre
los invasores españoles y los guerreros tlaxcaltecas, éstos
mataron a jinetes y caballos de manera sorprendente y eficaz.
Además la historia nos demuestra que ningún ejército invasor
somete a un pueblo solo por la superioridad tecnológica, como
se vio en Viet Nam o se
aprecia hoy en Afganistán.

Que venían a ganar


almas para Dios y
grandeza para España.
Estas dos mentiras han
seguido vivas en el
53
discurso histórico de los hispanistas y colonizados. A la caída
del Imperio Romano, la Iglesia Católica se volvió una de las
pocas instituciones importantes en La Edad Media en toda
Europa. Por esta razón estuvo en medio de las luchas de
poder y el Papado fue usado para fines muy lejanos de los
asuntos divinos. De hecho el Papado como institución sufrió
severas transgresiones. La Iglesia Católica en Occidente, más
en aquellos tiempos que ahora, ha fungido como la mediadora
o validadora del poder del Estado. De modo que la Iglesia
Católica fue parte de las beneficiadas de la explotación y
depredación de los pueblos y recursos naturales de los
pueblos invadidos. Razón por la cual “legalizó” el
HOLOCASUTO y le dio un sentido humanista y espiritual.

Todo lo que hicieran


los filibusteros, desde
asesinar y robar,
estaba justificado por
la acción de “ganar
almas” para su Dios.
La Iglesia Católica de
un plumazo negó y
condenó la religión
ancestral de millones
de personas. Por ello
las sentenció a sufrir
los más
deshumanizados tormentos y ser excluidos de la condición de
“seres humanos”, dándoles a los conquistares Carta Blanca y
el perdón por adelantado de todos sus crímenes y pecados. La
Iglesia Católica compartió parte de la riqueza de la conquista
y colonización a través del diezmo y la “compra de
indulgencias”.

“Así que, como llevase aquel triste y malaventurado


gobernador instrucción que hiciese los dichos requerimientos,
para más justificarlos, siendo ellos de sí mesmos absurdos,
irracionables e injustísimos, mandaba, o los ladrones que
54
enviaba lo hacían cuando acordaban de ir a saltear e robar
algún pueblo de que tenían noticia tener oro, estando los
indios en sus pueblos e casas seguros, íbanse de noche los
tristes españoles salteadores hasta media legua del pueblo, e
allí aquella noche entre sí mesmos apregonaban o leían el
dicho requerimiento, deciendo: "Caciques e indios desta tierra
firme de tal pueblo, hacemos os saber que hay un Dios y un
Papa y un rey de Castilla que es señor de estas tierras; venid
luego a le dar la obediencia, etc. Y si no, sabed que os
haremos guerra, e mataremos e captivaremos, etc." Y al
cuarto del alba, estando los inocentes durmiendo con sus
mujeres e hijos, daban en el pueblo, poniendo fuego a las
casas, que comúnmente eran de paja, e quemaban vivos los
niños e mujeres y muchos de los demás, antes que
acordasen; mataban los que querían, e los que tomaban a
vida mataban a tormentos porque dijesen de otros pueblos de
oro, o de más oro de lo que allí hallaban, e los que restaban
herrábanlos por esclavos; iban después, acabado o apagado
el fuego, a buscar el oro que había en las casas” Fray
Bartolomé de Las Casas.

Como ya se apuntó, el
reino de España nace
apenas en 1516 con la
entronación de Felipe
II. De modo que los
pueblos peninsulares no
tenían desarrollado el
sentido de identidad
institucional a la
“corona española”. En
cambio, venían de la
experiencia centenaria
de “la Guerra de Reconquista”, que se sustentó en la masacre
y el despojo. De modo que los aventureros que llegaron a la
conquista, eran hombres ambiciosos, con pocos escrúpulos y
limitada educación. Ellos venían a hacerse ricos a partir de
55
“rescatar” oro, lo cual quedó claro al final de la toma te
Tenochtitlán, cuando a los filibusteros fueron engañados y
robados por Cortés en el reparto del tesoro robado. Los
compinches de Cortés no querían “tierras e indios”, ellos
querían oro y regresarse a España. La enemistad y malestar
que esto suscitó entre los conquistadores es escondido y
minimizado por los historiadores hispanistas, y será una de
las razones por las que Bernal Díaz escribe su libro “Historia
Verdadera del la Conquista de la Nueva España”, como un
alegato a la corona para que le recompensara su participación
ya en la vejez, porque en general, los conquistadores no
recibieron la ganancia que esperaban de la conquista.

Que eran un grupo monolítico. Los


mitos y las fantasías nos hablan de un
grupo compacto de “soldados” enviados
por el rey de España y dirigidos por un
“capitán”. Totalmente falso. Cortés
nunca estudió en una escuela militar y
tenía un poco de experiencia en la
conquista de Cuba. Más bien, Cortés
fue nombrado “capitán” por el
gobernador de Cuba que le
subconcesionó la expedición para
buscar oro a las costas de México. De
los 553 expedicionarios, había de toda
clase de gente. Desde los “iguales” o
mejor posicionados socialmente que Cortés como Alonso
Hernández Portocarrero, Alonso Dávila, Diego de Ordás,
Francisco de Montejo, Francisco de Morla, Francisco de
Salcedo, Juan de Escalante, Juan Velázquez de León (pariente
del gobernador), Cristóbal de Olid, Gonzalo de Sandoval y
Pedro de Alvarado, muchos de éstos eran veteranos de la
guerra de Italia; hasta gente que iba al servicio de los
españoles ricos que “invirtieron” en la expedición. De modo
que la autoridad de Cortés no era total y absoluta,
especialmente al principio de la expedición. Las lealtades
estaban divididas y Cortés jamás fue un líder amado y
56
respetado por sus compinches. Partiendo de que todos sabían
que habían tenido que salir de Cuba antes de lo planeado,
para que Cortés no fuera hecho prisionero.

Cortés y los expedicionarios sabían


desde el principio que la expedición
no se estaba desarrollando dentro de
“la legalidad”, y en su momento se
pretendió en Veracruz, regresar y
entregar a Cortés después de la
Batalla de la Noche Triste, mucha de
la gente de Pánfilo de Narváez
desertó, y ya en los primeros años
de la Colonia, los españoles se
rebelaron y enfrentaron a Cortés. A tal punto que, para el
caso de la fundación de Oaxaca, los españoles desobedecieron
las órdenes de Cortés de fundar “Segura de la Frontera” en
Tutetepec29, en la costa, y la fundaron en lo que hoy es el
Valle de Oaxaca. O la rebelión de de Cristóbal de Olid que
Cortés lo persiguió y mandó decapitar en Honduras.

Que eran disciplinados, solidarios y leales. Por lo mismo,


las envidias e intrigas eran pan diario entre los propios
filibusteros. Cortés los puso a vigilarse a unos y a otros y de
todos desconfiaba. Se dio el caso de que los expedicionarios
trataron de asesinar a Cortés después de la Batalla de la
Noche Triste y tuvo que tener una guardia personal, para
protegerse de sus propios hombres. Un ejemplo de la clase de

29
Pueblo en la costa de Oaxaca en la que se asentó la capital Mixteca en el periodo Postclásico.

57
gente que iba a las expediciones es que Diego Velázquez
después de la traición de Cortés, preparó otra expedición para
ir en busca de Cortés, tomarlo preso y llevarlo a Cuba. Pues
bien, cuando llegaron a Veracruz al frente de Pánfilo Narváez,
los expedicionarios traicionaron a Velázquez y Narváez,
pasándose del lado de Cortés, quien les ofreció riqueza y
poder en la Tenochtitlán que él, en ese momento gobernaba,
teniendo como rehén a Moctezuma.

Que todos eran españoles. Un mito, toda vez que con los
españoles venían genoveses, griegos, flamencos, indígenas
antillanos y negros. Este es otro de los mitos de la conquista,
“que los españoles” conquistaron a los aztecas. Totalmente
falso. Los textos hispanistas siempre escamotean la
participación de otros europeos, el apoyo totalmente vital y
decisivo de cientos de miles de indígenas, integrado por
cempoaltecas, tlaxcaltecas, texcocanos, xochimilcas, entre
muchos otros. Y no se menciona la participación de negros y
más de doscientos indígenas de las antillas que llegaron con
Cortés y Narávez.

Que la divinidad los asistió para ganar sus batallas. Era


muy común, por los apologistas de Cortés, y lo sigue siendo
por los hispanistas, afirmar que Dios estaba atrás de los
invasores. El propio Cortés lo afirma reiteradamente en sus
Cartas de Relación. En 1543 Juan Ginés de Sepúlveda, un
fiero defensor de la tesis de que los indígenas no tenían alma
y justificaba los métodos
inhumanos de la conquista,
describía la conquista como una
muestra de la superioridad racial,
cultural, intelectual y religiosa de
los españoles.

Tal vez lo más cómico y


dramático de la suposición de
que Dios guiaba y protegía a los
españoles, es que días después
58
de “la Batalla de la Noche Triste”, Cortés y lo que quedaba de
sus hombres vagaban heridos, hambrientos y sin dormir por
los llanos de Otumba, cuando vieron a un poderoso ejército
indígena. En la desesperación, cargaron sobre ellos, y el
resultado es que miles de guerreros retrocedieron a la carga.
Cortés tomó este hecho como un mensaje divino. La realidad,
es que eran guerreros que enviaban los texcocanos, sus
aliados, para asistir a Cortés y por eso retrocedieron y no los
enfrentaron. Finalmente diremos que en la Historia Oficial
“Dios”, siempre ha estado del lado de los vencedores.

Que eran superiores como seres humanos. Aunque resulta


totalmente inadmisible este mito. Tenemos que reconocer que
no solo se escribió esta supuesta superioridad humana,
cultural y religiosa durante el siglo XVI. Y se confrontó con el
pensamiento inteligente de hombres sabios de España, que ni
en ese tiempo aceptaron esta aberración como Las Casas,
Motolinia y el propio Sahagún. Sino que, hasta la fecha, en
general los criollos y mestizos en la llamada América latina
siguen manteniendo hipócritamente esta posición frente al
mundo indígena.
Es conveniente señalar que desde el descubrimiento hasta
entrada la Colonia, los europeos definían a los pueblos
indígenas como “más primitivos” si no poseían armas, eran
guerreros y no valoraban los metales preciosos.

Que eran superiores


culturalmente. Como
en México seguimos
viviendo un sistema
colonial, disfrazado
mediocremente de
“democracia”. No solo
en el pasado, sino en
la misma actualidad,
los pueblos originarios
son tomados como
“inferiores”. Desde
59
posiciones “integradoras”, para su defensa y protección. O por
los abusivos depredadores que, valiéndose de posiciones de
poder dentro del gobierno o la iniciativa privada, tratan de
desposeerlos de sus recursos naturales y sus ancestrales
formas de vida. Desde 1521 los pueblos originarios no son
tomados como “iguales pero diferentes”. Iguales como seres
humanos y diferentes culturalmente.

Que entendieron la civilización que estaban invadiendo.


Los españoles de ayer y los criollos y avecindados
explotadores extranjeros de hoy, jamás han conocido y
mucho menos entendido a la civilización invadida y ocupada
en estos cinco siglos. En efecto, en 1492 los españoles al ver
a los indígenas del Caribe, inmediatamente “los dieron por
conocidos” y los llamaron “indios”, toda vez que creían que
habían llegado a la India. A pesar de que ya se sabe que no
llegaron a la India y que en consecuencia los pobladores de
estas tierras no son “indios”… ¡se les sigue diciendo indios!

Los españoles jamás se preocuparon por conocer y entender a


“los descubiertos”, estaban más interesados y ocupados en
explotarlos y depredarlos, que en “estudiarlos”. Aún gente
como los misioneros que escribieron sobre ellos, lo hicieron de
una manera utilitarista y prejuiciosa. Su objetivo era describir
las costumbres y religión de los invadidos, para destruirlas de
manera más eficiente. No con el ánimo de conocerlos,
entenderlos y mucho menos, aprender de ellos.

Que destruyeron la Civilización del Anáhuac. El discurso


colonizador criollo, tanto político como académico, en general
se sustenta que a partir del 13 de agosto de 1521 fue
derrotada y destruida la civilización del Anáhuac. Que a partir
de esa fecha “se derrumbó total y plenamente” el mundo
anahuaca, constituido de tribus guerreas, primitivas y
caníbales, y que irrumpió, diáfana, total y absoluta la
civilización Occidental, la cristianización, la modernidad y el
progreso. Mito y fantasía totalmente falsos.

60
Los pueblos y culturas indígenas siguen vivas y vigentes,
diferentes en tanto han pasado quinientos años, en los cuales
tanto los pueblos originarios, como los propios invasores se
han mezclado y han cambiado. Los pueblos indígenas han
desarrollado una extraordinaria cultura de resistencia cultural.
A través de las permanentes rebeliones indígenas, desde
1521 hasta nuestros días, los pueblos originarios han
mantenido un lucha, callada y subterránea, a veces a través
de violentos estallidos sociales, pero nunca han renunciado a
su cultura y a su civilización.
Tal vez el
movimiento de
resistencia más
interesante e
importante de
estos quinientos
años es la lucha del
EZLN, porque es:
pacífico, vinculado
a otros pueblos
indígenas y
mestizos, con la
simpatía de
algunos sectores
progresistas y es
de carácter, no solo
nacional, sino internacional.

“En el conjunto de la América española, la conquista,


entendida como una serie de expediciones armadas y
acciones militares contra los indígenas, nunca concluyó. Los
seminoles de Florida todavía se rebelaban contra los
españoles cuando la colonia pasó al dominio de Estados
Unidos (potencia a la que tampoco se rindieron nunca
formalmente). Los araucanos de Chile, que combatieron
durante décadas y al final mataron al conquistador negro Juan
Valiente, se resistían a la conquista todavía en el siglo XIX,
cuando seguían enfrentados a la república chilena en nombre
61
de la monarquía contra la que se habían rebelado
anteriormente. Los charrúas de Uruguay no fueron sometidos
hasta el presidente del nuevo país ordenó masacrarlos en la
década de 1830 conseguido en el siglo XIX y a comienzos del
siglo XX, los argentinos se enfrentaron también, y al final
masacraron con ametralladoras, a los pueblos indígenas no
conquistados. Los guatusos-malekus de América central
fueron esclavizados y aniquilados a finales del siglo XIX. La
resistencia yaqui al norte de México se prolongó también
durante la edad contemporánea con mientras que en el
extremo sur del mismo país, los mayas de Yucatán, en 1847,
logrado desplazar la frontera colonial hasta los límites del
siglo XVI, y una serie de regímenes mayas persistió hasta
comienzos del siglo XX.” Restall p. 117.

62
IX. MITOS Y FANTASÍAS SOBRE HERNÁN CORTÉS.

Que es un héroe de los mexicanos. Los descendientes


culturales de la Civilización del Anáhuac, saben, de manera
conciente o inconciente, que este “país” no les pertenece. Que
han sufrido una ocupación y por ello mantienen una “cultura
de resistencia”. El “sí, pero no” es el reflejo de este
enfrentamiento silencioso y subterráneo, permanente. Cortés
es un “héroe” para la cultura y la clase dominante, que en
general está integrada por criollos y extranjeros, así como de
mestizos desculturizados, para quienes Cortés representa un
símbolo de victoria y dominación sobre los pueblos del
Anáhuac. “La gente bonita” y los nacos hasta nuestros días.

Quizás entonces Cortés es para un reducido grupo de


“mexicanos” un héroe que valida y justifica su posición
explotadora y depredadora. Pero en general, para la cultura
de resistencia de los hijos de los hijos de los Viejos Abuelos,
representa un símbolo de la invasión, el genocidio y la
colonización.

63
Que era un hombre culto, valiente y respetuoso de ley.
Los historiadores hispanistas han tratado de “decorar” la
figura de un ambicioso malandrín. Nadie le niega a Cortés que
fue “un hombre de su tiempo” y que muchos otros quisieron
hacer lo que él logró. Que era un hombre de carácter, con una
gran fuerza de voluntad y sobre todo, que la ambición lo llevó
a lograr algo que parecía imposible. Solo la asechanza de la
muerte y la amenaza permanente de estar fuera de la ley y
que en el siguiente paso podía caer en la desgracia, lo espoleó
a niveles increíbles.

Pero lo mismo podríamos decir hoy en día de un poderoso


narcotraficante que defiende su emporio ilícito de poder con
arrojo y temeridad. Pero no podríamos ni remotamente
pensar que es un héroe o un prohombre. Cortés no solo actuó
fuera de la ley de España y de Cuba. De España porque no
había autorizado una invasión a tierra firme y menos una
colonización. De Cuba porque traicionó al gobernador y a sus
socios que invirtieron en la expedición para recatar oro
(robar). Pero también actuó de manera ilícita con los mexicas
y los pueblos originarios, pues afirmó que lo había enviado
desde el otro lado del mar el rey de España. Asoció
inmoralmente al Rey de España con Quetzalcóatl, haciendo
creer a los pueblos del Anáhuac que el era “el capitán de
Quetzalcóatl” y que llegaba para hacer cumplir la profecía.
Para la civilización del Anáhuac la palabra de un individuo, en
especial de alguien que tiene un cargo muy importante, es
sumamente respetada y de toda credibilidad. Cortés abusó de
ese elemento cultural.

64
Que era un hombre
honorable y de
confianza. Cortés
traicionó a amigos y a
enemigos. Existen
elementos para suponer
que en su desequilibrio
en 1525, Cortés
acariciaba la idea de
traicionar a la propia
corona española al
fundar “su propio” reino
en el Anáhuac. Estas
intrigas y las injusticias
que cometió con sus
propios compañeros, así
con los roces que tuvo
con los primeros
burócratas que envió la
corona, lo llevaron a
sufrir un juicio de
residencia, mismo que
lo llevó a la quiebra
material y moral en su tiempo. Muriendo en España en medio
de luchas judiciales con la burocracia real. La verdad es que
Cortés fue un hombre falsario, cleptómano, traidor y asesino.

Que escribió objetiva e imparcialmente sus “Cartas de


Relación”. Esta es otra de las fantasías sobre Cortés.
Totalmente falso. Las Cartas de Relación son un alegato
jurídico con el cual Cortés trató y logró, saltarse la autoridad
del gobernador de Cuba Diego Velázquez, y entrar en trato
directo con el rey. Lo escrito es totalmente parcial y fuera de
la realidad, dado que se toma como una verdad inobjetable lo
que escribió el conquistador. Lo sorprendente es que en la
actualidad, este alegato jurídico a favor del autor, se toma
como una “fuente”. No se toma en consideración que las
apreciaciones antropológicas, etnográficas, culturales e
65
históricas de los pueblos invadidos, aliados y enemigos, están
escritas a partir de una ignorancia total de la verdadera
historia, filosofía, religión, no solo de los mexicas, sino de
toda la civilización del Anáhuac. Cortés no era un investigador
del renacimiento, en cambio era un hombre sin escrúpulos,
cínico e inclinado a la mentira, la intriga y la simulación.

Que quemó las naves para demostrar su valor y decisión. Este


es uno de los mitos más usuales. Totalmente falso. Antes de
llegar a Veracruz, Cortés estaba enfrentando el inicio de un
motín por los hombres cercanos a la causa de Diego
Velázquez, debido a la traición a la ley de Cuba, el
gobernador y los inversionistas. Debemos de recordar que era
una expedición para solo “rescatar oro” y que no eran
soldados pertenecientes a un cuerpo disciplinado y monolítico.
Eran un puñado de ambiciosos filibusteros que iban en pos de
riqueza obtenida a partir de atacar, someter y robar. Que
inversionistas habían puesto parte de su riqueza,
pertrechando y avituallando a la expedición, y que algunos
además, venían personalmente en la expedición, jugándose
su fortuna y la vida misma.

Como el malestar crecía y la mayoría empezaba a compartir


la idea de regresar a Cuba y entregar a Cortés a la ley, y que
el gobernador les nombrara un nuevo y legal capitán, Cortés
decidió quemar las naves para que no hubiera la posibilidad
de regresar a Cuba y entregarlo a la ley. Así que después de
quemar las naves inició el camino hacia Tenochtitlán.

66
Que fundo el municipio de Veracruz como un acto
civilizatorio. Otra de las fantasías colonizadores. Total mente
falso. Cortés era un hombre con mente criminal que había
estudiado dos años leyes en la Universidad de Salamanca de
la cual fue expulsado. Como salió prófugo de la ley de Cuba,
necesitaba “legalmente” depender de un municipio y dejar su
calidad de “prófugo”. La fundación del municipio de Veracruz,
así como Las Cartas de Relación que de inmediato le envió al
rey de España, fueron dos actos “legaloides” de un
delincuente que pretendió “limpiar” la aventura de una
empresa criminal. A pesar de que los historiadores hispanistas
han tratado de justificar lo injustificable y hacer aparecer una
empresa criminal como un acto humanista, justo y cristiano, y
a un criminal como un héroe. La verdad es que Cortés fue
actuando de mentira en mentira, de fraude en fraude, de
traición en traición, de crimen en crimen, de matanza en
mataza, de saqueo en saqueo.

Hacer de Cortés un héroe y un prohombre de Occidente, es


parte de una larga y compleja labor de colonización mental y
cultural de los ideólogos hispanistas, tanto criollos como
nativos, que justifican el hecho de que un extranjero pueda
llegar a matar, robar, saquear, explotar y esclavizar a un
pueblo. Desde esta perspectiva histórica, resulta que Carlos
Slim es la continuación de Cortés en nuestros tiempos. De
manera que los “nativos”, los morenitos, los nacos, “los hijos
de la conasupo y del canal de las barras y las estrellas”
acepten y vean como algo “natural” la injusticia y la
explotación.

Que trató con honorabilidad y respeto a sus aliados


indígenas. Como se dijo, Cortés no solo enfrentó a los
propios hombres que venían en la expedición. Debemos de
recordar que Cortés no tenía grandes méritos militares, ni
influencias en la corte en España, ni una riqueza que lo
respaldara y no tenía un carácter agradable para hacer
amigos. Su autoridad venía de “la confianza” que depositó
Diego Velázquez en él y, cabe señalar, que Cortés fue el
67
último en aceptar las leoninas condiciones del gobernador de
Cuba para llevar a cabo la expedición. Otros capitanes con
mayores méritos de Cortés rechazaron la invitación de
Velázquez. Por ello, al principio de la expedición la autoridad
de Cortés era muy débil. Por estas razones Cortés siempre
enfrentó a sus propios hombres y a cada uno, en privado, le
pedía que vigilara a otro capitán.

Por lo miso, Cortés siempre actuó a través de la mentira, la


intriga y la simulación con sus aliados indígenas, a los que
nunca les dio su total confianza a pesar que en varias
ocasiones le salvaron la vida y, fueron los que realmente
hicieron militarmente posible la conquista de Tenochtitlán.

En las mismas Cartas de Relación les quita todo mérito a sus


aliados indígenas. En las batallas siempre habla de él, de la
“divina intervención” a favor de su causa, y en muy pocas
ocasiones exalta la labor de sus capitanes. Pero nunca habla
con la verdad sobre todo el apoyo que recibió de los pueblos
indígenas. Comenzando con el Señor de Cempoala, quien no
solo lo hospedó, sino que además de darle mucha información
sobre los mexicas, le entregó un pequeño ejército y tal vez lo
más importante, que siempre recibió Cortés de todos los
pueblos indígenas: “un ejército de mujeres y hombres que les
daban de comer y
servían a los
invasores”. En
efecto, la
logística de los
invasores
siempre estuvo a
cargo de los
pueblos
indígenas, hasta
de los propios
mexicas, que los
tuvieron como
invitados de
68
honor en Tenochtitlán. Para medir el tamaño moral de Cortés,
pese a la importancia que tuvo en su empresa el Señor de
Cempoala, en las cartas de Relación jamás pone su nombre,
acaso le llama “el cacique gordo”.

Que él dirigió la toma de Tenochtitlán. Totalmente falso.


El estratega de la toma de tenochtitlán fue del texcocano
Ixtlixóchitl, quien el Tlatócan mexica no había reconocido
como tlatuani de Texcoco, a pesar que su difunto padre
Nezahualpilli lo designó para esa responsabilidad, por lo cual
vio en la llegada de Cortés la oportunidad de aliarse y
enfrentarse con sus enemigos mexicas. Fue Ixtlixóchitl el que
al conocer profundamente la ciudad de tenochtitlán, hablar la
misma lengua de los capitanes de los ejércitos que se unieron
a Cortés, así como compartir las técnicas militares indígenas,
le permitió dirigir a cientos de miles de guerreros texcocanos,
tlaxacaltecas, xocimilcas, etc., que se enfrentaron con los
debilitados guerreros mexicas que defendían una Tenochtitlán
azotada por la pandemia de la viruela, sin agua, sin alimentos
y sin ayuda.

Que no asesinó a Fray Juan de Tecto. Hernán Cortés


desde que pisó el Anáhuac vivió fuera de la ley. Trasgredió a
ley española y la del Anáhuac a las dos culturas engañó y
trató de sacar provecho de sus errores y deficiencias. Cortés
en tal sentido fue un oportunista, mentiroso y abusivo. Debido
a tantas injusticias con españoles e indígenas (aliados y
vencidos), el rey de España Carlos V envió al “confesor real”,
para que diera cuenta personal de lo que sucedía con Cortés
del otro lado del océano.

Esta responsabilidad recayó en Fray Juan de Tecto, Fraile


franciscano de la rama observante quien fue un hombre
instruido y fue profesor de teología en París por más de 14
años, lo que le daba un sólido fundamente de la “ley de Dios y
la ley de los hombres”. Llegó en agosto de 1523 al puerto de
Veracruz y se incorporó a su misión evangelizadora en

69
Texcoco, pero realmente su misión era reportar directamente
a Carlos V lo que hacía Cortés.

En octubre de 1524 acompaña a


Cortés a la fallida expedición de
las Hibueras, en lo que hoy es
Honduras para castigar la
rebelión de Cristóbal de Olid, por
haber traicionado a Cortés.
Llevaba prisionero y como rehén
a Cuauhtémoc. En la debacle de
la expedición, Cortés empezó a
alucinar que Cuauhtémoc estaba
preparando una rebelión en su contra y decidió asesinarlo.
Motivo por el cual, Fray Juan de Tecto se opuso, aduciendo
que Cortés no podía asesinar a un rey y que de hacerlo, él lo
denunciaría ante el rey de España. Cortés entonces decidió
asesinar a los dos.

La historia hispanista que siempre le lava las manos llenas de


sangre a Cortés, monta una nube difusa sobre este
lamentable hecho, en el que es asesinado “el primer mártir”
de la Iglesia Católica en México. De esta manera, “se dice”
que el fraile murió de hambre en las selvas de Honduras o
que murió en un naufragio. La historia la escribió el vencedor.

Que amó a Malinche y que su hijo fue el primer mestizo


de México. Cortés desde Madrid demostró que las mujeres
tenían un bajo nivel en su escala de valores. Ya que se
dedicaba a “frecuentar lechos de mujeres casadas”, mientras
esperaba embarcarse en una expedición para Italia, hasta que
un marido ofendido lo sorprendió en adulterio y le dio tal
golpiza que “lo dejó por bien muerto”. Para recuperarse tardó
meses y esa fue la razón por la cual ya no se embarcó a Italia
y al recuperarse se fue a América.

Lo mismo le pasó en Cuba, en donde para hacerse amigo del


gobernador, empezó a frecuentar a la hermana de la
70
prometida del gobernador. Pero como era su costumbre, “la
burló” y no quiso casarse con ella. Por esta razón Diego
Velázquez se enfrentó a Cortés exigiéndole que “cumpliera” y
se casara con la mujer que había deshonrado. Después da
varias peripecias, pues Cortés se refugió en una iglesia para
huir de la autoridad del gobernador, terminó casándose con
Catalina Juárez a lo que después de la toma de Tenochtitlán la
llevó a vivir a Coyoacán.

Nuevamente los
historiadores hispanistas
le lavan las manos
manchadas de sangre a
Cortés. Se sabe que
tuvo un enfrenamiento
público con su esposa y
esa noche, Catalina
murió estrangulada en
su aposento. Cortés
ordenó de inmediato su
entierro y como tenía el
poder no se le enjuició,
sino hasta más tarde sin
llegar a esclarecerse
completamente el crimen.

Pero el mito del “amor” de Maliche y Cortés, es otra fantasía


para construir el complejo de los mestizos bastardos, como
producto del “encuentro amoroso de dos culturas”.
Totalmente falso. Por una parte Cortés, por sus hechos
verdaderos, no fue un hombre de generosa nobleza y de
sensibilidad amorosa. La mujer para él fue un objeto: de
placer en España, de acceso al poder en Cuba y de dominio y
de información en el Anáhuac.

Malinche representó para Cortés un eficiente y confiable


“sistema de inteligencia”, así como de penetración y
traducción cultural muy importante y decisivo. Malinche fue
71
para Cortés, no solo el puente lingüístico entre Jerónimo de
Aguilar, que sabía hablar castellano y maya. Ya que ella
hablaba maya y náhuatl, por lo cual Cortés no solo se enteró
con detalle del momento histórico y político que se vivía en el
Anáhuac. Siendo 1519 el año “uno caña” con el profético
regreso de Quetzalcóatl. Sino que se enteró de que la Triple
Alianza vivía un momento de debilidad y que existía un
sentimiento de hartazgo entre los aliados y pueblos
sojuzgados. Las reformas ideológicas y religiosas de Tlacaélel
se habían agotado, existía un malestar del sangriento rito de
Huitzilopochtli, comenzando con una buena parte de la
dirigencia mexica y tlatelolca. La necesidad de rectificar el
camino y volver a las
antiguas prácticas toltecas del
culto a la figura virtuosa y
espiritual de Quetzalcóatl era
algo que flotaba en el
ambiente, especialmente que
se cumplía el ciclo de 52 años
en el que el año “uno caña”
podía ser el del profetizado
regreso, toda vez de los
extraños presagios ocurridos
antes de 1519.

Malinche representó el arma


religiosa e ideológica más
efectiva que tuvo Cortés para
engañar al Consejo Supremo
mexica y a los tlatuanis de Cempoala, Tlaxcala, Texcoco,
entre otros. Cortés supo qué decirles y cómo engañarlos
gracias a la información que le daba Malinche.

Por la propia historia personal de Cortés, Malinche fue un


ariete de Cortés. No solo procreó un hijo con ella, sino con
varias indígenas de manera abierta, pues era una costumbre
indígena que los Señores podían tener varias mujeres y
Cortés se asumió indistintamente como “un Señor” enviado
72
de Quetzalcóatl y de Carlos V, de acuerdo como le convenía
en cada caso. Cortés en un momento “regalo” a Malinche a
otros capitanes.

Finalmente, debe decirse también que Malinche no fue “una


pobre mujer”. Por el
contrario, fue un
personaje central en la
conquista y al inicio de
la Colonia. Maliche por
su asociación con los
invasores y en
especial con Cortés, se
convirtió en una mujer
de poder y de
prestigio, tanto en el
mundo de los
invasores como con
los invadidos.
Interactuó y negoció
entre las dos culturas,
siempre sacando
provecho personal. La
sabiduría popular no
se equivoca, cuando
ha acuñado el término
de “malinchismo”, que
implica la actitud
traidora frente a “lo propio” y la entrega a “lo ajeno”. Cortés
le puso Martín al hijo que tuvo con Juana de Zúñiga en
segundas nupcias, pero también le puso Martín al hijo que
tuvo con Malinche.

73
X. QUÉ FUE LO QUE DESUNIÓ A LOS INDÍGENAS:

La trasgresión religiosa y filosófica de los mexicas. Los


Viejos Abuelos en el Anáhuac, desde la aparición de la cultura
olmeca en el año 1500 a.C. encontramos la presencia de la
Serpiente Emplumada. Esta figura filosófica-religiosa seguirá
presente en el periodo Clásico con los toltecas y llegará hasta
el postclásico.

Quetzalcóatl es un icono de la Toltecáyotl. Todas las culturas


del Anáhuac lo tendrán presente, con diferentes nombres de
acuerdo a su lengua, con diferente iconografía de acuerdo a
su estilo artístico, pero en todas se representará como una
serpiente emplumada.

Su significado filosófico es la
búsqueda del equilibrio del espíritu
representado por un ave (quetzal), y
la materia representada por la
serpiente (cóatl). De esta manera,
encarnar el símbolo del
“Quetzalcóatl”, representa encontrar
el difícil equilibrio entre nuestro ser
material y nuestro ser espiritual.
Todos los pueblos del Anáhuac
vivieron este símbolo durante miles
de años en una dualidad divina
Tláloc-Quetzalcóatl.

Sin embargo, fueron los mexicas los que trasgredieron esta


ancestral filosofía y suplieron a Quetzalcóatl por el dios tribal
de los mexicas. De esta manera Huitzilopochtli pasó a ocupar
el lugar de Quetzalcóatl en el símbolo de la dualidad divina.
En el Templo Mayor de Tenochtitlán se puede apreciar
claramente esta imposición. En la parte superior del Templo
mayor existían dos pequeñas construcciones dedicadas a
Tláloc y a Huitzilopochtli. Cuando la tradición tolteca enseñaba
74
que era Tláloc-Quetzalcóatl. Los mexicas impusieron hasta
donde pudieron esta visión de la dualidad divina a los pueblos
tributarios. Pero los demás pueblos del Anáhuac se
mantuvieron en la ancestral tradición. De esta manera los
pueblos mayas, los oaxaqueños, los de las montañas de
Guerrero, los purépechas, los tlaxcaltecas y por supuesto los
que integraban la gran Chichimeca, que comenzaba desde lo
hoy es el estado de Querétaro hasta el árido Norte.

Esta trasgresión de la Toltecáyotl fue uno de los elementos


más importantes que tenían enfrentados y desunidos a los
pueblos del Anáhuac a la llegada de los invasores europeos.

El temor de la
dirigencia mexica
del regreso de
Quetzalcóatl.
También al interior
de la dirigencia
mexica existía un
malestar por la
doctrina que impuso
Tlacaélel.
Recuérdese que la
nobleza de los
pueblos de Valle del
Anáhuac se educaba en el calmécac de Cholula, último
reducto de los toltecas. Ahí se trasmitía la Toltecáyotl, de
modo que los cuadros dirigentes de los pueblos sabían que el
culto a Huitzilopochtli era una imposición y una degradación.
Los sacrificios humanos fueron prohibidos por Quetzalcóatl, de
modo que especialmente la dirigencia mexica cada 52 años
temía el profetizado regreso de Quetzalcóatl para restablecer
su filosofía y religión.

75
La imposición de fuertes tributos y humillaciones de los
mexicas a algunos pueblos del Anáhuac. Durante los
miles de años que transcurrieron desde la invención de la
agricultura y el maíz, aproximadamente en el año seis mil
antes de Cristo, hasta la aparición de los mexicas en el Valle
del Anáhuac en el Siglo XIII. Y después de inventar el cero
matemático y la cuenta perfecta del tiempo, los Viejos
Abuelos JAMÁS DESARROLLARON LAS ARMAS. En efecto, es
sorprendente que las mismas armas que recibieron de la
prehistoria: el arco, la
flecha, la lanza, el escudo,
el mazo y la honda, serán
con las que enfrentarán la
invasión europea.

Este hecho, que pasa


“extrañamente” inadvertido
por los “investigadores
hispanistas” del México
antiguo, resulta revelador y
contundente. Los antiguos
habitantes del Anáhuac, por
miles de años, jamás
sustentaron su desarrollo
cultural en las armas a
diferencia de los demás
pueblos antiguos del
mundo. La guerra fue más
simbólica que depredadora.
En espacial en el periodo Clásico (200 a.C.-850 d.C.). Y para
los mismos mexicas trasgresores y materialistas, la guerra
fue una actividad que estaba creada para “tomar prisioneros
vivos”, no para matar. Es difícil concebir para la visión
occidental una guerra en la que este prohibido matar.

Las guerras floridas de los mexicas tenían como objetivo


tomar prisioneros e imponer pesados tributos, como nunca
antes se había dado en el Anáhuac, a los pueblos vencidos.
76
Estos pesados tributos mantenían un clima de odio y
resentimiento en contra de Tenochtitán. Este malestar fue el
que uso Cortés para buscar las alianzas con los pueblos
sojuzgados.

El tributo humano que los


mexicas impusieron a los
tlaxcaltecas a través de las
Guerras Floridas. En la medida
que crecía el poder mexica y su
ideología místico-guerrera,
aumentaban los territorios
tributarios. Los ejércitos mexicas
cuando pasaban por el territorio de
un pueblo tributario, es decir, que
ya había sido sometido
militarmente, jamás saqueaban sus
graneros y provisiones. Esto
imponía un gran sacrificio y
desgaste para sus tropas, que
tenían que transportar sus
bastimentos por largos días de pesadas caminatas hasta
llegar a los territorios de pueblos no tributarios para iniciar el
combate.

Por esta razón los mexicas no sometieron a Tlaxacala. Los


tlaxcaltecas tenían fama de ser temidos y esforzados
guerreros, por lo cual los mexicas los “retaban”
constantemente a las que llamaron “batallas floridas”, para
tomar prisioneros para sacrificarlos. Por medio de mensajeros
se retaban en un día preciso y en un lugar determinado, con
un número acordado de hombres. Estas “batallas floridas”
fueron, de alguna forma, el tributo que pagaban los
tlaxcaltecas a los mexicas y que les evitaba desplazar muy
seguido, por grandes distancias grandes ejércitos en busca de
corazones para alimentar al Quinto Sol.

77
Las rivalidades entre los señoríos. Se supone que durante
el periodo Clásico fue una época dorada en la que los
Venerables Maestros toltecas guiaron a los pueblos del
Anáhuac por el camino virtuoso del desarrollo espiritual. En
este periodo no existieron guerras, entre otras cosas, porque
el proyecto social estaba encaminado al desarrollo espiritual.
Un dato que corrobora esta hipótesis es que como ya se dijo,
los anahuacas por milenios, jamás se dedicaron al desarrollo
de las armas y nunca inventaron la moneda. Por tal razón los
conflictos humanos no se resolvían con las armas y en
general, no había guerras.

Sin embargo,
alrededor de la
mitad del siglo
IX, los centros
de conocimiento,
hoy llamados
“zonas
arqueológicas”
fueron
destruidos y
cubiertos de
tierra. Los
maestros
toltecas
literalmente
desapreciaron y
dejaron dicho
que retornarían igual que Quetzalcóatl. Esta fractura marca el
momento más oscuro de la historia del Anáhuac. Con la
ausencia de la sabiduría simbólicamente representada con la
figura de Quetzalcóatl, los pueblos empezaron a tomar “sus
propios caminos” y sin la guía de los maestros toltecas
empezaron a degradar sus enseñanzas.

Los administradores se convirtieron en una clase dominante y


nacieron los linajes y las familias gobernantes, con ellos se
78
dividieron las tierras y surgieron los Señoríos. Los sacerdotes
se convirtieron en una casta divina con poder y llegaron a
asumir al sumo sacerdote como la representación humana de
Quetzalcóatl. Este periodo se conoce como Postclásico o
periodo decadente. Antes de iniciar el primer milenio de la
era, los señoríos empezarán a fortalecerse y por tal, a
expenderse, lo que trajo los conflictos y las guerras.

La injerencia de los mexicas en Texcoco. La Triple Alianza


o Excan Tlahtoloyan, integrada por los Señoríos de México
Tenochtitlán, Texcoco y Tlacopan, que se unieron para
derrotar a Atzcapozalco en 1430 fue el inicio de la
Confederación del Anáhuac.

El Señorío de Texcoco fue gobernado brillantemente por


Netzahulcoyotl, tlatuani famoso por su sabiduría y su
grandeza de espíritu. Su hijo Nezalhualpilli continuó con el
engrandecimiento de Texcoco. Los tres hijos legitimos de
Nezalhuapilli eran: Tetlahuehuetzquitih (considerado incapaz
de gobernar), Coanacoch y Ixtlilxóchitl II. Sin embargo,
Nezalhualpilli tuvo un hijo ilegitimo llamado Cacamatzin, la
hermana de Moctezuma II, y éste intervino para que
nombraran tlatuani a Cacamatzin en vez de Ixtlilxóchitl II, a
quien le tocaba la responsabilidad y así lo había dispuesto el
difunto Nezalhuapilli. Esta intromisión de Moctezuma II en el
Señorío aliado de Texcoco provocará que Ixtlilxóchitl II se
enfrente a Moctezuma, y a la llegada de Cortés, se aliara a los
españoles para buscar recuperar el poder de Texcoco.
Ixtlilxóchitl II se convirtió posteriormente, no solo en el mejor
aliado de Cortés, sino en su brazo derecho al vencer a los de
Ixtapalapa, construir con su gente los bergantines y hacer un
canal para llevarlos al lago y finalmente, fue la inteligencia
militar para la toma de tenochtitlán, ejerciendo el liderazgo
con los aliados indígenas de Cortés. La conquista del Anáhuac
fue una guerra fraticida y los conquistadores, así como los
historiadores hispanistas, le han quitado todo el mérito, tanto
al texcocano Ixtlilxóchitl II, como las cientos de miles de
guerreros que vencieron a los mexicas.
79
La historia hispanista le niega
la honra y el mérito a
Ixtlixóchitl de ser la figura
clave en la huida de los
europeos de Tenochtitán y en
haberlos salvado del
exterminio total, pues “la
historia oficial” no dice que
hubo una acción concertada
entre la salida del templo
Mayor y un ataque de
Ixtlxóchitl por agua y tierra a
Tenochtitlán. Esta brillante
acción militar tomó por
sorpresa a los aztecas, que al
repeler el ataque, no pudieron
concentrarse en exterminio de los invasores. Además de que
los texcocanos fueron cuidándoles las espaldas hasta los
llanos de Otumba, en donde los socorrieron totalmente a
pesar de que Cortés y sus hombres, que venían heridos,
cansados y sin dormir, atacaron al hermano de Ixtlixóchitl que
fue enviado para llevarle comida y protegerlos hasta
Tlaxacala.

Tratar a Cortés
como un
embajador. La
sabiduría milenaria
tolteca del Cem
Anáhuac poseía
una compleja
tradición en cuanto
al valor de “la
palabra” y la
función de “los
embajadores”.
Cortés era un
80
filibustero que venía a robar y hacerse rico a través del
engaño y la traición. Por el puente lingüístico que se formó
entre Jerónimo de Aguilar y la Malinche, Cortés se enteró del
momento histórico y crisis que se vivía en el Anáhuac.
Aprendió y usó las formas culturales de los milenarios pueblos
del Anáhuac, para sorprenderlos con su mente criminal y
rapaz. Cortés a cada paso que daba se jugaba la vida, con los
españoles y con los indígenas, debido a que a los dos engañó
y traicionó.

La mentira de que él era el embajador y capitán de


Quetzalcóatl, y que éste lo había enviado desde el otro lado
del mar, del Oriente, para entrevistarse con las autoridades
de México-Tenochtitlán para rectificar las reformas de
Tlacaélel. Primero, le daban el estatus de representante de la
divinidad ancestral del Anáhuac. Cortés se aprovechó y abusó
de ese estatus con los pueblos originarios que creían en “su
palabra”. Segundo, además que una serie de “casualidades y
confusiones”, presagios y símbolos se conjuntaron para que
fuera creído su discurso. Tercero, el mezclar y confundir a
propósito la figura de Quetzalcóatl con el rey de España. La
religión cristiana con la religión de Quetzalcóatl, que
esencialmente tienen los mismos valores y el mismo mensaje.
Y el afirmar reiteradamente que se estaba cumpliendo la
profecía tan esperada por unos y tan temida por otros, del
regreso de Quetzalcóatl.
Cortés y su banda de forajidos fueron tratados como
embajadores de una divinidad. Escuchados y creídos sus
falaces argumentos que siempre buscaron enfrentar y dividir
a los pueblos originarios que vivían un momento de
decadencia, divisionismo y fatalismo.

Las intrigas de Cortés. Por todo lo anterior, la fortaleza de


Cortés era la debilidad de los pueblos del Anáhuac. La historia
hispanista nos pinta a un prohombre, un héroe de la
civilización judeocristiana luchando con un puñado de
“valerosos soldados” por la grandeza de la corona española y
la expansión de la religión católica. Abriendo “las puertas de
81
la historia” a una de las gestas heroicas más grandes de
Occidente. A Cortés se le llegó en su momento a equiparar
cono el nuevo Alejandro el Magno de Europa.
Pero todo es totalmente falso. Una calumnia histórica que
muy pocos tienen el valor de aclarar y reclamar.

No fue ni el valor y mucho menos la grandeza de espíritu de


un puñado de filibusteros rapaces, dirigidos por una astuta
mente criminal, sino la decadencia cultural y la crisis religiosa
que se vivía en ese momento en el Anáhuac, lo que produjo
una sangrienta guerra civil acrecentado la tragedia y la
mortandad producida por la primera guerra bacteriológica del
planeta, que redujo de 25 millones a un millón de habitantes
el Anáhuac. Extrañamente lo mismo pasó en Perú con Pizarro
y los incas.

82
XI. QUÉ FUE LO QUE UNIÓ A LOS EUROPEOS.

La ambición de robar oro y volverse ricos. Las


expediciones al llamado continente americano siempre fueron
“una empresa privada”. La corona española solo puso los
pendones y dio la autorización legal a cambio del 20% de lo
robado (rescatado). Existen muchos mitos y fantasías sobre
“las joyas de la reina” que le dio a Colón para financiar la
expedición. Ahora se sabe que Colón era la parte visible de un
grupo de mercaderes que invirtieron en la expedición para
encontrar una nueva ruta comercial a las Indias. Debe
tomarse en cuenta que en 1492 no existía “la iniciativa
privada”, como hoy, con “los contratistas” de la Guerra del
Golfo. Los mercaderes necesitaban un pendón real para
cobijar su aventura. Los reinos de Castilla y Aragón acababan
de terminar la “guerra de reconquista” en la península ibérica.
En ese momento, 1492, no existía el reino de España. Por lo
cual los mercaderes podían tratar con un par de reinos
débiles, desangrados y empobrecidos por la guerra. Las
Capitulaciones de Santa Fe, son un contrato leonino a favor
de los mercaderes, que más tarde derogarán los abogados de
la corte, toda vez que Colón y sus inversionistas asociados no
llegaron a la India. Colón regresó a España con grilletes para
enfrentar un juicio donde perdieron, él y sus socios
comerciales, todas las abusivas prebendas que habían
logrado.

83
Las expediciones al
“nuevo mundo” fue una
acción de la naciente
iniciativa privada. Para
ello se hacían contratos
y los financiamientos de
las expediciones eran
múltiples y variados. En
oro, con barcos, armas,
alimentos y hasta con
hombres que iban en
calidad de esclavos.
Hubo hasta
conquistadores negros
que conquistaron en nombre e interés de sus amos que vivían
en España o en las Antillas.

Las expediciones juntaban a gente ambiciosa y desesperada,


que a través de contratos entre sí y con la corona, venían a
invadir, robar, asesinar a una civilización que nada les había
hecho. Fue una agresión brutal legalizada por la corona
española a través del “quinto real” y por la iglesia católica a
través del “diezmo”. Por la ley de los hombres y de Dios, los
europeos vinieron a esclavizar y destruir una civilización,
negar sus culturas, prohibir su religión, quitar sus lenguas,
asesinar a sus dirigentes, sacerdotes y maestros, apoderarse
de sus tierras. Pero sobre todo, a quitarles la condición de
seres humanos. La ambición fue lo que unió a los europeos.

El deseo de hacerse
famosos, importantes y
poderosos. Otro de los mitos
y fantasías de la conquista es
que los europeos eran
ignorantes y pobres. No es
totalmente cierto. En general,
los conquistadores eran
hidalgos. Sí bien, muchos no
84
sabían leer ni escribir, pero eso era algo normal y natural en
la Europa del Siglo XVI. El primer sistema de educación
obligatorio y público se dio en Italia hasta 1596. No así en el
Anáhuac que desde el año 1500 a.C. existía el sistema de
educación obligatorio, público y gratuito. Lo que implica que
en general, los pueblos indígenas tenían mucho más
educación que los conquistadores y los colonizadores de la
primera parte del Siglo XVI.

La visión que los conquistadores y sus apologistas, como


Sepúlveda30, tenían de la invasión y conquista, era como una
obra de Dios y que ellos eran el medio por el cual la voluntad
divina hacía de España un imperio poderoso. El concepto de
Dios y lo divino, para los hombres del Siglo XVI, fueran
europeos o anahuacas, era totalmente diferente a lo que el
hombre del Siglo XXI entiende. Esto es importante tomarlo en
cuenta para dimensionar en toda su magnitud el momento
histórico. Los españoles además de hacerse ricos, lo hacían
del lado de “Dios, la iglesia y el rey”, de modo que las
atrocidades que cometían tenían el perdón divino y el permiso
real. Los conquistadores y sus socios eran empresarios
armados que a sangre y fuego se hacían de riqueza ajena.

La idea de que estaban haciendo una “guerra santa” a


favor de su Dios y la salvación de su alma por sus
servicios a la religión católica. En general, los

30
Juan Ginés de Sepúlveda, (España 1490–1573). Humanista, filósofo, jurista e historiador
español del siglo XVI quien trató de justificar el holocausto de la conquista argumentando la
superioridad racial y cultural española.

85
historiadores hispanistas, de ayer y de hoy, han querido
poner a los anahuacas como fanáticos, idólatras de una
religión satánica, que inmolaban a miles de seres humanos
entre ríos de sangre en lo más alto de las pirámides. Que
hacían sangrientos sacrificios humanos y que se comían a sus
víctimas. Todo esto para justificar las acciones sangrientas de
los ambiciosos y criminales invasores.

Sin embargo, los europeos de aquella época no eran


diferentes que los anahuacas. Bajo ninguna argumento se
puede justificar el sacrificio humano. Ni antaño ni ahora, ni de
anahuacas ni de europeos. El sacrifico humano es un crimen
de lesa
humanidad.

Pero debemos ver


este fenómeno
con ojos
descolonizados y
buscar la verdad.
Los europeos
también hacían sacrificios humanos, solo que les llamaban
“autos de fe31”. Estos se hacían en plazas públicas y se
ejecutaban a varias personas en medio de una fiesta y
vendimia. Las matanzas religiosas en la Europa Medieval y

31
“Los autos de fe” fueron una manifestación pública de la Inquisición. Los autos solían realizarse
en un espacio público de grandes dimensiones (en la plaza mayor de la ciudad, frecuentemente),
generalmente en días festivos. Los rituales relacionados con el auto empezaban ya la noche
anterior (la llamada "procesión de la Cruz Verde") y duraban a veces el día entero.

86
renacentista son un hito en la historia, como “la matanza de
la noche de San Bartolomé” en París en 1572, la cual duró
varios meses. En el último “auto de fe” realizado en España
fue en 1826, el maestro de Ruzafa, Cayetano Ripoll, fue
condenado a ser ejecutado en la horca y quemado después,
en Valencia por hereje.
Cortés reiteradamente en sus Cartas de Relación manifestaba
que Dios estaba de su parte y que era voluntad divina
someter esas tierras y a sus habitantes a la “verdadera
religión” y al “verdadero Dios”.

El miedo que tenía Cortés y algunos miembros de la


expedición de regresar a Cuba y ser juzgado por
traidores y ejecutados. Cortés sabía que el gobernador de
Cuba contaba con el permiso real, solo para explorar y
rescatar oro. Velázquez estaba negociando en la corte la
licencia para conquistar las tierras descubiertas, ya había
“invertido” en dos expediciones anteriores, la de Francisco
Hernández de Córdoba y la de Juan de Grijalva, quien afirmó
que existía mucho oro en esas tierras. Por ello, propuso la
siguiente expedición a otros
españoles, quienes la declinaron por
el gran porcentaje que pedía
Velázquez a cambio de
subconcesionarla. Cortés aceptó la
leonina oferta, planeando desde el
principio traicionar a Diego Velázquez.
Cortés tuvo que adelantar la partida
porque el gobernador había decidido
retirarle la confianza y poner a otro
capitán.

De este modo Hernán Cortés salió


prófugo de la ley de Cuba. No solo traicionó a Velázquez, sino
a los inversionistas que habían financiado la expedición. Era
su plan entrar en trato directo con la corona y quitar de en
medio del negocio al gobernador de Cuba. Sin embargo, en la
87
expedición había gente de Velázquez y hasta un pariente. De
modo que desde la salida de Cuba empezó a crearse un
estado de inconformidad y enfrentamiento entre los
expedicionarios que terminará con el hundimiento de las
naves en Veracruz, con las que pensaban regresar preso a
Cortés y entregarlo a la justicia de Cuba. El retorno a Cuba
significaba para Cortés y sus más allegados la ruina
económica y hasta la muerte.

La conciencia de que estaban solos en medio de un


mundo más poderoso, en
donde la presencia del
demonio era una verdad
ineludible y aterradora. Es
curioso como los
historiadores hispanistas
escriben mentiras sobre
mentiras y juzgan los
“hechos históricos” desde el
presente, sin tomar en
cuenta el momento histórico
que se vivía en ese
momento.

En primer lugar tenemos que


decir que en 1519 los
españoles no tenían ni la
remota idea que estaban
frente a una de las seis
civilizaciones más antiguas y
con origen autónomo del
mundo. Ni que estaban
desembarcando en un inmenso continente, ellos pensaban
que estaban tocando “otra inmensa isla como Cuba”.

Que en el Siglo XVI “la existencia del diablo era una cosa
verdadera”, como hoy existe para el hombre moderno la
inflación. Y que los pueblos originarios eran hijos y adoradores
88
de las poderosas fuerzas del mal, “muy ciertas y muy
verdaderas”. Que ellos, pequeños en número, enfrentados
entre sí, mal armados y peor entrenados, porque no eran “un
ejército” y no eran “soldados”. Solo un puñado de aventureros
y empresarios en una industria basada en la piratería, donde
robar y matar era el objetivo.

Cortés y sus filibusteros entre


más se internaban en el
Anáhuac, más indefensos y
desprotegidos se sentían, ante
un mundo desconocido y
totalmente asombroso. Debe de
recordarse que la ciudad más
grande del mundo en 1519 era
justamente México-Tenochtitán y
que ningún europeo de la
expedición había visto ciudades,
arquitectura, urbanismo y
organización social como la que
veían en el Anáhuac.

Lo que los movía a avanzar era la codicia. El miedo a la


quiebra económica, pues muchos habían invertido todo su
capital en la expedición y la amenaza que representaba el jefe
de la cuadrilla de salteadores, pues sabían que Cortés se la
estaba jugando el todo por el todo y que retroceder,
significaba para él, en el mejor de los casos la cárcel o la pena
de muerte.

89
XII. EL INICIO DE LA INVASIÓN…
ambición, traición y engaño.

Cortés recibe la concesión de explorar las costas del Golfo,


para “rescatar oro” y preparar la invasión que posteriormente
haría el gobernador de Cuba, Diego Velázquez. Cortés no tuvo
tratos con la burocracia real y mucho menos con el rey y no
tenía “permiso legal” de iniciar una conquista.

En la concesión,
los expedicionarios
invertían su
patrimonio y su
persona. La
corona por el
premiso recibiría
el 20% de lo
robado. Velázquez
otro porcentaje,
los inversionistas
de España y Cuba
también. Lo poco
que se sobrara se
repartía
proporcionalmente
entre los
expedicionarios
según lo que hubieran invertido en dinero, hombres y
pertrechos, donde Cortés se llevaba la tajada del león. En
cada expedición iban los representantes de la corona que
certificaban estrictamente la asignación del 20% del botín
robado para la corona y “la justa repartición del botín”.

Cortés desde el principio pensaba traicionar al gobernador y a


los inversionistas. Esto se sabe antes de la partida oficial y

90
Velázquez lo manda tomar preso, pero Cortés sale prófugo el
10 de febrero de 1519, la flota abandonó las costas de Cuba.
Consistía aquella armada en 11 naves, con 518
expedicionarios de infantería, 16 jinetes, 13 arcabuceros, 32
ballesteros, 110 marineros y unos 200 nativos antillanos y
negros como auxiliares de tropa. Llevaban 32 caballos, 10
cañones de bronce y 4 falconetes.

Le informan de la presencia de
dos españoles en Chetumal y
manda por ellos. Gonzalo
32
Guerrero se niega sumarse a
la expedición porque está
casado y tiene los primeros
mestizos del Anáhuac, sus tres
hijos. Esta es otra de las
grandes injusticias de la
“Historia Oficial”, Gonzalo
Guerrero es el primer europeo
que convive y aprende la cultura
del Anáhuac. Jerónimo de
Aguilar en cambio se marcha
con los españoles.

En Tabasco le entregan a la Malinche y se hace el puente


lingüístico, enterándose de la situación de inestabilidad de los

32
El primer español que desposa a una doncella maya y se casa en su religión y vive procreando
tres hijos dentro de la cultura maya. Gonzalo Guerrero es el símbolo más luminoso del extranjero
que viene a dar lo mejor de sí al Anáhuac, y sus hijos son los primeros mestizos de nuestra
nación. Guerrero murió luchando en contra de los españoles en 1536.

91
mexicas y el temido regreso de Quetzalcóatl profetizado en
ese año.

CASUALIDAD…destino o mala suerte.

Los españoles llegaron a San Juan de Ulúa el jueves 21 de


abril de 1519. Al día siguiente desembarcaron y como era
Viernes Santo, bajaron vestidos de negro. Los sacerdotes del
culto a Quetzalcóatl se vestían de negro.

“Todos ignoraban por completo que estaban pisando por


primera vez tierra del Toltecáyotl, y que, por increíble
casualidad, ese 22 de abril de 1519 era para Moctecuhzoma
el día Chiconahui-Ehécatl, (nueve-viento) del año Ce-Acatl,
(Uno Caña), el día exacto del nacimiento de Quetzalcóatl
dentro del siglo”. Guerreo, José Luis. “Flor y Canto” pág. 47.
Méx. 1998.

Funda la Villa de la Vera Cruz


el 10 de julio de 1519 para
desligarse “legaloidemente”
del gobernador de Cuba.
Realiza un “teatro/comedia”
en la que renuncia al cargo de
capitán general que recibió en
Cuba a manos de el
gobernador Diego Velázquez y
“resulta electo” para el mismo
cargo pero por las autoridades
del nuevo cabildo que él
mismo había designado.
Emite leyes y se inviste de
una falsa autoridad. Es un
mito que Cortés fundó el
primer municipio de México
como una acción civilizatoria,
lo hizo para favorecer sus intereses y “legalizarse”.

92
Ordena el barreno y hundimiento de diez naves, no como un
acto de valor, sino para detener el motín en su contra que
pretendía regresarlo preso a Cuba. Y deja la mejor nave para
enviarla a España con la intención de entablar trato directo
con la burocracia real. Envía a Francisco de Montejo para que
abogue por su causa, quien posteriormente lo traicionará y
negociará para él en la corte, la conquista de Yucatán.

“Cortés se presenta como un


individuo que renuncia,
desinteresadamente, al disfrute
de su colaboración con
Velázquez, en beneficio de la
corona. Pero lo cierto es que
Cortés necesitaba la aprobación
directa de la corona para erigirse
en gobernador de la primera
tierra que lograrse conquistas.
Sus estrategias no reflejan tanto
una supuesta habilidad política
cuanto la naturaleza de su
posición legal. En otras palabras,
Velázquez contaba con la aprobación de la corona para
explorar (y estaba a punto de recibir también la licencia de
conquistas), Cortés necesitaba tal autorización para ser
gobernador. Con tal objetivo, traicionó a Velázquez, escribió
directamente al rey, envió agentes para qué discutieran su
caso en la corte, y hundió los barcos restantes…” Matthe
Restall.

Inicia el camino a Tenochtitlán diciendo que es el capitán y


embajador de Quetzalcóatl. Y que necesita hablar con las
autoridades por una encomienda personal de Quetzalcóatl,
estrategia recomendada por Malinche, quien sabía los usos y
costumbres de los embajadores en el Anáhuac y el punto
débil de los aztecas.

93
Llega a Cempuala, una ciudad de la cultura totonaca tributaria
de los aztecas, de aproximadamente 20 mil habitantes. Cortés
inicia su larga cadena de mentiras y traiciones. Le promete al
tlatuani de Cempoala, “el cacique gordo” (nombre con el que
lo registró Cortés en sus escritos) que sí se convierte en su
aliado, al triunfo sobre los aztecas, les otorgará a los
totonacos su libertad. Cosa que no hizo, pues cuando terminó
la conquista de Tenochtitán, esclavizó a sus aliados totonacos
e inició el cultivo de la caña de azúcar en aquellas tierras
propicias para esa siembra.

En Cempoala tiene el primer contacto con los mexicas a


través de una comitiva de pochtecas que había enviado el
Tlatócan o Consejo Supremo de la Tripe Alianza, para espiar a
los extranjeros. Los pochetcas prepotentes e imperialistas
comparten Cempoala con Cortés y realizan un sacrifico
humano, por lo cual Cortés los manda asesinar. Cortés
maliciosamente mezcla los valores y principios de la religión
católica con la religión de Quetzalcóatl y prohíbe la realización
de los sacrificios “como encomienda que le dio su Señor que
vive del otro lado del mar” y que lo envió a corregir las
trasgresiones de su religión y enseñanza. Justamente lo que
habían hecho los mexicas con las reformas de Tlacaélel. Esa
fue la coartada que usó Cortés en la primera parte de la
invasión. Jamás les dijo a los aliados ni a los mexicas el
objetivo de “su expedición” y unos y otros creyeron las
mentiras de Cortés, siempre asesorado por Malinche.

Cortés aprovecho y alentó las rivalidades, desacuerdos y


rencillas que existían entre los pueblos del Anáhuac en el
momento más decadente de su milenaria historia. Por tal, se
dirige a Tlaxcala para buscar la alianza de los acérrimos
enemigos de los mexicas.

TLAXCALA y los temerarios guerreros de Camaxtle.

94
En el periodo Postclásico llegó a lo que fue el Señorío de
Tlaxacala el sexto grupo nahuatlaca que emigraba del Norte
hacia el Altiplano Central. Los llamados por los historiadores
Teochichimecas fundaron Poyauhtlán en 1290 d.C. Pero en
1348 guiados por su caudillo Culhuatecuhtli y protegidos por
su divinidad tutelar Camaxtli desplazaron al pueblo olmecas-
xicalanca y fundaron Tlaxacala en el año de 1384 d.C.

Los tlaxacaltecas fueron un pueblo invencible, con una gran


capacidad de permanencia y resistencia. Con una clara
conciencia y memoria histórica que los enfrentó a los aztecas
en el momento de su mayor poderío y nunca fueron
tributarios, pero estuvieron permanentemente rodeados y
hostigados por los aztecas.

Cortés estando en Cempoala, teniendo a los totonacas de


aliados y aconsejado por Malinche, manda a dos emisarios
indígenas a anunciar su visita a Tlaxcala, para tramar una
alianza en contra de sus enemigos históricos los mexicas. Los
enviados regresan a decirle a Cortés que:

95
“… y llegaron llorosos ante Cortés
notificándole que el plan de los
tlaxcaltecas era “agora hemos de
matar a esos teules, y comer sus
carnes, y veremos si son tan forzados
como publicáis, y también
comeremos vuestras carnes pues
venís con traiciones y con embustes
de aquel traidor Montezuma”. Bernal
Díaz.

Los tlaxcaltecas enfrentan a los


españoles y en las primeras
escaramuzas les matan a un jinete, dos caballos y hieren a
otros tantos. En los siguientes encuentros pierden 55
hombres. El mito de la superioridad tecnológica y militar de
los españoles fue creado desde el siglo XVI y es una ficción
literaria colonial, solo “mitos y fantasías”. Los textos escritos
por los conquistadores, comenzando por el propio Cortés, dan
cuenta de que no todos los anahuacas tomaban a Cortés y
sus secuaces como enviados divinos, sino como seres
humanos de carne y hueso. A unos les convenía su presencia,
como es el caso inmediato de los tlaxcaltecas y parte de los
texcocanos, pero a otros, como los mayas, purépechas o
yopes (que no habían trasgredido la filosofía y religión de
Quetzalcóatl), no sentían temor de aquellos extraños
extranjeros, que tenían modales de bárbaros, que tenían
muchas fricciones entre ellos, que eran sucios y no se
bañaban, que asesinaban a la gente a la menor provocación y
que tenían una inexplicable y enloquecida pasión por el
“excremento del divinidad” que era el oro para ellos.

“… llegados a la tierra y pueblos de Tlaxcala, se nos doblaron


los trabajos y peligros porque llegado allí, menos de veinte
indios de guerra, que topamos, que los ejércitos de Tlaxcala
había enviado por espías o descubridores, queriendoles
prender y tomar vivos para saber la lengua de ellos, nos

96
mataron dos caballos e hirieron otros y algunos españoles de
a caballo…”. Vázquez de Tapia.

El problema es que en “el país” de los criollos llamado


“México”, los colonizadores no enseñan la verdadera historia
de México, desalentando su estudio profundo y su análisis
crítico. La Historia Oficial gubernamental es la que nos habla
en el Libro de Texto de “La Historia de la Batalla de la Noche
Triste” y con la que se envenena en el desprecio de sí mismo
a la niñez.

“Los libros de Prescott33 reelaboraron los mito de la conquista


basados en las probanzas, relaciones y cartas de los
conquistadores, y fueron formalizados por los cronistas
coloniales como una ideología de justificación imperial.
Prescott los presentaba a un público ansioso por leer que un
<< puñado>> de europeos, gracias a sus superiores
cualidades intrínsecas,
venció a un nutrido
ejército de indígenas
bárbaros a pesar de la
desigualdad de fuerzas y
demás adversidades.”
Matthew Restall p. 46.

Los tlaxcaltecas
suponen que
Quetzalcóatl es más
poderoso que Camaxtle y

33
Prescott, Conquest of México, 1909.
97
piensan en aliarse, pero Xicohténcatl, el tlacotécatl se opone.
Convence Cortés a las autoridades de tlaxcaltecas:
Xicohténcatl Huehue (el viejo), Maxixcatzin, Citlalpopocatzin,
Hueyolotzin y es recibido en Tlaxcala como aliado en contra
de sus enemigos los mexicas. Es importante subrayar la
actitud del joven Xicohténcatl Axayacatzin (labios de jicote y
carita de agua), que representa el sentir de una gran parte de
los anahuacas, de dudar y no creer, por sus acciones, que
Cortés y sus filibusteros eran los representantes de
Quetzalcóatl. Xicohténcatl fue enemigo siempre de los
invasores y tuvo que acatar las disposiciones del Tlatócan
Tlaxacalteca, de hacer las pases y unirse a los invasores. Sin
embargo, más tarde no quiso formar parte del formidable
ejército que se organizaba para caer sobre Tenochtitlán,
motivo por el cual Cortés lo mandó ahorcar el 12 de mayo de
1521.

La verdad es que se ha creado un mito por las mentes


fantasiosas de los apologistas hispanos de la conquista, sobre
la invencibilidad de los españoles, sus caballos, sus cañones y
sus poderosas armaduras. Totalmente falso. Los guerreros
anahuacas, aunque no tenían como práctica guerrera el
matar, eran muy diestros y capacitados en el manejo de sus
armas, toda vez que ellos si formaban ejércitos disciplinados y
entrenados.

98
“…defendieronse tan bien un rato de los seis (tlaxcaltecas),
que hirieron a dos de ellos (españoles), y les mataron dos
caballos de dos cuchilladas, que según algunos que lo vieron,
cortaron cercén de un golpe cada pezcuezo, con riendas y
todo”. Fray Diego Durán.

Cortés hace alianzas con Huejotzingo y Texcoco. Además con


sus aliados totonacas y tlaxcaltecas forma un ejército
indígena de más de cien mil hombres, armados, disciplinados
y con cadena de mando, cosa que no tenían los españoles y
se dirige a la ciudad de México-Tenochtitán pero sus aliados le
aconsejan que pase a Cholula la ciudad santa dedicada a
Quetzalcóatl y que era aliada de los aztecas.

99
XIII.- LA MATANZA DE CHOLULA.

La Historia sobre la matanza es muy confusa (como todas las


que hicieron los españoles), debido a que el propio Cortés y
Bernal Díaz en sus textos parciales, tratan de justificar lo
injustificable, y los historiadores hispanistas después, siempre
han tratado de “lavar de sangre el nombre de Cortés”. Lo
cierto es que ahí se dio la primera de una larga historia de
matanzas de los anahuacas, que nos alcanza hasta nuestros
días. Todas estas matanzas, las de ayer y de hoy, siguen bajo
una nube confusa y sin hacerse justicia por las leyes del
invasor.

Los tlaxcaltecas eran enemigos


acérrimos de los cholultecas.
Cholula era la “Ciudad sangrada
de Quetzalcóatl” y
seguramente, tanto
tlaxacaltecas como aztecas,
sugirieron la vista de Cortés a la
ciudad dedicada a la memoria y
culto de Quetzalcóatl. Los
tlaxcaltecas porque querían
humillar y doblegar a los de
Cholula. Los aztecas, porque
suponían que en “la casa de
Quetzalcóatl en el Anáhuac, se
podría saber sí Cortés era en
verdad el embajador de la
Serpiente Emplumada.

Los historiadores hispanistas argumentan, con sus “mentes


fantasiosas y criminales” que los aztecas y cholultecas
preparaban una emboscada, propia de los europeos venidos
de la Edad Media y de la Guerra de Reconquista. Cosa
totalmente imposible de suceder por lo siguiente: No era una
costumbre bélica en el Anáhuac. Las Batallas Floridas
100
prohibían la muerte del adversario, solo se tomaban
prisioneros. Cholula era un lugar sagrado en el que había más
de 400 templos y no tenían una fuerza militar, porque eran
respaldados por los mexicas.

Lo más probable es que como los cholultecas prohibieron la


entrada de los tlaxcaltecas a la ciudad y Cortés los obligó a
acampar a las afueras. Éstos, humillados, afirmaron que no
los dejaban pasar a la ciudad, para quitarles a los españoles
su protección. Con el miedo y la mentalidad criminal de los
europeos de la edad media, que acostumbraban hacer
matanzas de castigo en las ciudades europeas, Cortés decide
hacer “la primera matanza preventiva” y da la orden de
masacrar a más de seis mil personas desarmadas, cosa que
hicieron a espada y cuchillo en seis horas con sus aliados
tlaxcaltecas y totonacas.

LA ENTREGA…la gran equivocación del Tlatócan azteca.

El Tlatócan no tiene
otra alternativa. En
diversas ocasiones
y por diferentes
medios, se le hizo
saber al
“embajador de
Quetzalcóatl”, que
se acatarían las
disposiciones que
él mandase, pero
que se abstuviera
de proseguir su
viaje a México-
Tenochtitlán. El lector debe interpretar que la alta dirigencia
mexica, que había sido instruida por los sucesores de los
legendarios toltecas en la filosofía y religión de la Toltecáyotl
en el calmécac de Cholula, sabían muy bien que la
substitución de Quetzalcóatl por Huitzilopochtli había sido un
101
grave error de sus antepasados y que la sangrienta religión
de los mexicas por asegurar la permanencia del Quinto Sol a
base de sacrificios humanos, era un error y trasgredía el
sentido humanista y espiritual de las enseñanzas de
Quetzalcóatl. Pero jamás pensaron que estaban frente a una
invasión militar que pretendía instaurar una extensión de la
corona española en el Anáhuac y exterminar su civilización.

“... El gobierno de toda agrupación, tanto territorial como


institucional, correspondía a una asamblea de ancianos o
expertos en la materia, elegidos por los miembros de la
agrupación (nada se hacia, afirman los cronistas sin consultar
a la asamblea). Ésta invariablemente era encabezada por dos
jefes cuyos puestos generalmente eran vitalicios: uno era
administrador y otro ejecutor, casi siempre el primero anciano
y con derecho a sucesión, y el otro más joven, era elegido por
asamblea, dependiendo de las circunstancias particulares de
cada agrupación la determinación de las normas y
procedimientos de ejecución. La asamblea se llamaba in
cohuáyotl círculo o a manera de serpiente”. Romerovargas
Iturbide, 1978.

Otro de los errores del Tlatócan fue el no diagnosticar de


inmediato, que Cortés y sus aventureros no eran los enviados
de Quetzalcóatl, y que estaban frente a unos hombres que
tenían una visión diferente del mundo y la vida. Los
encuentros están llenos de equívocos y errores interpretativos
de las dos partes. En efecto, la dirigencia azteca no pudo
entender la rapacidad y voracidad criminal de los europeos.
En el Anáhuac las guerras nunca tuvieron la crueldad criminal
y el espíritu de depredación de los europeos. Sus guerras
eran más simbólicas que depredadoras, llenas de protocolo y
reglas muy acatadas por los ejércitos y más rituales que
criminales. El Tlatócan nunca pensó que los europeos eran
invasores-colonizadores. Siempre estuvieron en una lucha
religiosa entre dos divinidades menores (Quetzalcóatl y
Huitzilopochtli), pero que la estructura cosmogónica de Tloque

102
Nhuaque seguiría intacta después de la rectificación religiosa
que tenían que hacer los mexicas.

Por estas razones la dirigencia azteca decide recibir al


embajador y su multitudinaria comitiva. Además le ordena al
tlatoani que reciba en las puertas de la ciudad a Cortés. Esta
acción fue un orden que Moctezuma acató. No fue su
voluntad, pese a todas las mentiras de los historiadores
hispanistas.

La dirigencia mexica piensa que haciéndose el protocolo de la


restitución de Quetzalcóatl, los enviados regresarán al
Oriente, por donde habían llegado y a donde residía
Quetzalcóatl. Esto lo hará más tarde, al convocar a todos los
tlatuanis de los Señoríos tributarios para recibir las
disposiciones que les enviaba Quetzalcóatl a través de “su
embajador”.

“Cuando se hubieran ido los españoles


se pensó que de una vez se iban,
que para siempre se habían ido.
Que nunca regresarían, nunca jamás darían la vuelta…”
Fray B. Sahagún pág. 790.

Al interior de la nobleza mexica existe una gran división. Unos


aceptan a Cortés como embajador y otros pretenden
eliminarlo como un usurpador. Los masehuales, la gente del
pueblo, en general no querían a los europeos y menos con su
comitiva que eran, los enemigos jurados de

103
Tenochtitán. Además que el pueblo, no conocía la antigua
tradición religiosa filosófica de Quetzalcóatl. Los masehuales
de Tenochtitlán, en su ignorancia, se creían invencibles y
poderosos. Tenían en lo más alto de su consideración a
Huitzilopochtli, como la dualidad divina con Tláloc, quienes
compartían en dos teocallis, la parte superior del Templo
Mayor.

La tradición tolteca los recibe como huéspedes distinguidos y


los ubica en el palacio de Axayácatl. Es muy común ver las
104
ilustraciones de este hecho histórico, en el que los artistas
europeos pintan a un Cortés muy superior (representa a
Europa) y a un Moctezuma disminuido (representando al
Anáhuac) en número, proporción de hombres y nivel físico. En
efecto, se puede ver a un Cortés con una armadura de noble,
que en ese momento no poseía, pues a demás de ser muy
cara, no era para el combate. En segundo lugar, se ve a
Cortés posesionado de un edifico, como sí él estuviera
recibiendo a Moctezuma, que además, asume un lenguaje
corporal de sumisión, en un plano más bajo físicamente y sin
el personal de servicio de su alta investidura.

Moctezuma convoca a una gran reunión del Consejo Supremo


y dará un importante mensaje, que es la entrega del imperio
mexica a Cortés, sin derramar una sola gota de sangre.
Manda llamar a todos sus aliados y Señores tributarios y en
un amplio salón de su palacio trasmite un discurso que es
muy revelador.

105
XIV.- EL DISCURSO DE MOCTEZUMA…
Huitzilopochtli se entrega a Quetzalcóatl.

Con toda la solemnidad y protocolo que era dado en el


Anáhuac. “El que manda obedeciendo” al Consejo Supremo,
Moctezuma el Huey Tlatuani de la México-Tenochtitlán dará
un discurso a todos los Señores tributarios del imperio azteca.
Moctezuma inicia así su discurso:

"Hermanos y amigos míos, ya sabéis


que de mucho tiempo acá vosotros y
vuestros padres y abuelos habéis sido
y sois súbditos y vasallos de mis
antecesores y míos y siempre de ellos
y de mí habéis sido muy bien tratados
y honrados y vosotros asimismo
habéis hecho lo que buenos y leales
vasallos son obligados a sus naturales señores y también creo
que de vuestros antecesores tenéis memoria cómo nosotros
no somos naturales de esta tierra y que vinieron a ella de
muy lejos tierra y los trajo un señor que en ella los dejó,
cuyos vasallos todos eran. El cual volvió dende ha mucho
tiempo y halló que nuestros abuelos estaba ya poblados y
asentados en esta tierra y casados con las mujeres de esta
tierra y tenían mucha multiplicación de hijos, por manera que
no quisieron volverse con el ni menos lo quisieron recibir por
señor de la tierra y él se volvió y dejó dicho que tornaría o
enviaría con tal poder, que los pudiese constreñir y atraer a
su servicio. Y bien sabéis que siempre lo hemos esperado y
según las cosas que el capitán nos ha dicho de aquel rey y
señor que le envió acá y según la parte de donde él dice que
viene, tengo por acierto y así lo debéis vosotros tener, que
aqueste es el señor que esperábamos, en especial que nos
dice que allá tenía noticia de nosotros y pues nuestros
predecesores no hicieron lo que a su señor eran obligados,
hagámoslo nosotros y demos gracias a nuestros dioses
porque en nuestros tiempos vino lo que tanto aquéllos
106
esperaban. Y mucho os ruego, pues a todos es notorio todo
esto, que así como hasta aquí a mí me habéis tenido y
obedecido por señor vuestro, de aquí en adelante tengáis y
obedezcáis a este gran rey, pues él es vuestro natural señor y
en su lugar tengáis a este su capitán y todos los tributos y
servicios que hasta aquí a mí me hacíades, hacedlos y dadlos
a él, porque yo asimismo tengo de contribuir y servir con todo
lo que me mandare y demás de hacer lo que debéis y sois
obligados, a mí me haréis en ello mucho placer". Lo cual todo
lo dijo llorando con las mayores lágrimas y suspiros que un
hombre podía
manifestar y
asimismo todos
aquellos señores que
le estaban oyendo
lloraban tanto, que
en gran rato no le
pudieron responder.
Y certifico a vuestra
sacra majestad, que
no había tal de los
españoles que oyese el razonamiento, que no hubiese mucha
compasión.

Y después de algo sosegadas sus lágrimas, respondieron que


ellos lo tenían por su señor y habían prometido de hacer todo
lo que les mandase y que por esto y por la razón que para
ello les daba, que eran muy contentos de hacerlo y que desde
entonces para siempre se daban ellos por vasallos de vuestra
alteza y desde allí todos juntos y cada uno por sí prometían y
prometieron, de hacer y cumplir todo aquello que con el real
nombre de vuestra majestad les fuese mandado, como
buenos y leales vasallos lo deben hacer y de acudir con todos
los atributos y servicios que antes al dicho Mutezuma hacían y
eran obligados y con todo lo demás que le fuese mandado en
nombre de vuestra alteza. Lo cual todo pasó ante un
escribano público y lo asentó por auto en forma y yo lo pedí
así por testimonio en presencia de muchos españoles.
107
Pasado este auto y ofrecimiento que estos señores hicieron al
real servicio de vuestra majestad, hablé un día al dicho
Mutezuma y le dije que vuestra alteza tenía necesidad de oro
para ciertas obras que mandaba hacer y que le rogaba que
enviase algunas personas de los suyos y que yo enviaría
asimismo algunos españoles por las tierras y casas de
aquellos señores que allí se habían ofrecido, a rogarles que de
lo que ellos tenían sirviesen a vuestra majestad con alguna
parte, porque demás de la necesidad que vuestra alteza tenía,
parecería que ellos comenzaban a servir y vuestra alteza
tendría más concepto de las voluntades que a su servicio
mostraban y que él asimismo me diese de lo que tenía,
porque lo quería enviar, como el oro y como las otras cosas
que había enviado a vuestra majestad con los pasajeros. Y
luego mandó que le diese los españoles que quería enviar y
de dos en dos y de cinco en cinco, los repartió para muchas
provincias y ciudades,
cuyos nombres, por
haberse perdido las
escrituras, no me
acuerdo, porque son
muchos y diversos, más
de que algunas de ellas
están a ochenta y a cien
leguas de la dicha gran
ciudad de Temixtitan y
con ellos envió de los
suyos y les mandó que
fuesen a los señores de aquellas provincias y ciudades y les
dijese cómo yo mandaba que cada uno de ellos diese cierta
medida de oro que les dio. Y así se hizo que todos aquellos
señores a que él envió dieron muy cumplidamente lo que se
les pidió, así en joyas como en tejuelos y hojas de oro y plata.
Y otras cosas de las que ellos tenían, que fundido todo lo que
era para fundir, cupo a vuestra majestad del quinto, treinta y
dos mil y cuatrocientos y tantos pesos de oro, sin todas las
joyas de oro, plata, plumajes, piedras y otras muchas cosas
108
de valor que para vuestra sacra majestad yo asigné y aparté,
que podrían valer cien mil ducados y más suma; las cuales
demás de su valor eran tales y tan maravillosas que
consideradas por su novedad y extrañeza, no tenían precio ni
es de creer que alguno de todos los príncipes del mundo de
quien se tiene noticia las pudiese tener tales y de tal calidad.
Y no le parezca a vuestra majestad fabuloso lo que digo, pues
es verdad que todas las cosas criadas así en la tierra como en
la mar, de que el dicho Mutezuma pudiese tener
conocimiento, tenían contrahechas muy al natural, así de oro
como de plata, como de pedrería y de plumas, en tanta
perfección, que casi ellas mismas parecían; de las cuales
todas me dio para vuestra alteza mucha parte, sin otras que
yo le di figuradas y él las mandó hacer de oro, así como
imágenes, crucifijos, medallas, joyeles, collares y otras
muchas cosas de las nuestras, que les hice contrahacer.
Cupieron asimismo a vuestra alteza del quinto de la plata que
se hubo, ciento y tantos marcos, los cuales hice labrar a los
naturales, de platos grandes y pequeños, escudillas, tazas y
cucharas y lo labraron tan perfecto como se lo podíamos dar a
entender.” Hernán Cortés, “Segunda Carta de Relación” de
1520.

Este discurso lo deberíamos conocer todos los hijos de los


hijos de Los Viejos Abuelos del Anáhuac, para entender los
que sucedió después. La pregunta es, ¿porqué, sí los aztecas
se entregaron a los impostores de Quetzalcóatl, se desató una
lucha encarnizada y un baño de sangre de cientos de miles de
muertos? ¿Qué fue lo que obligó a los anahuacas a romper su
compromiso de respetar y obedecer a Cortés, el enviado de
Quetzalcóatl?

LA VERDADERA RAZÓN DE LA CONQUISTA.

Ésta es la entrega de los aztecas a los españoles. El Tlatócan


creyó en las mentiras de Cortés y dado que ellos se sabían
transgresores históricos de la Toltecáyotl y de Quetzalcóatl,
aceptaron su derrota ideológica y religiosa.
109
Huichilopoztli había sido derrotado,
pero la estructura de Tloque
Nahuaque y Ometeótl, seguía en
pie. Creían que los españoles
regresarían a la costa y de ahí irían
al Oriente, como en su día se había
marchado el mismo Quetzalcóatl.
El “imperio azteca” cayó por sus
propios errores de origen. No por
“la valentía, superioridad
tecnológica o inteligencia” de los
europeos. Los aztecas labraron su
propia caída desde la misma
conformación de su poderío, sustentado en la Guerra Florida
utilizada como medio para someter a pueblos y hacerlos
tributarios, y sobre todo, de modificar la religión y filosofía
ancestral del Anáhuac, conocida como Toltecáyotl. El
imperialismo mexica y su arrogancia, sembraron muchos
resentimientos y odios, que el mentiroso y oportunista de
Cortés utilizó para poner a los pueblos enemigos y sojuzgados
en su contra.

Tlacaélel se había equivocado y la imposición que hizo de el


culto a la materia, la guerra y el comercio. Esta trasgresión
temporalmente, les dio un poder limitado y efímero, pero
finalmente fue lo que los derrotó. El poder del “famoso
imperio azteca” de los historiadores hispanistas, no duró más
de 81 años. Y su poder fue muy relativo, pues jamás
conquistó y sometió a su ideología místico, materialista,
guerrera a los pueblos que hoy conforman las regiones:
maya, oaxaqueña, guerrerense y lo que se conoce como la
zona de influencia de la poderosa cultura purépecha, que
abarcaba la zona conocida como Occidente, en los estados
que hoy se llaman, Michoacán, parte de Guanajuato, Jalisco,
Nayarit, Colima y Sinaloa. Y por supuesto, los aztecas jamás
dominaron a los pueblos de la Gran Chichimeca, de Querétaro
hacia el Norte.
110
XV.- CHOQUE DE CIVILIZACIONES.

EL MISTICISMO Y LA ESPIRITUALIDAD VS.


LA CODICIA Y EL CRIMEN.

En 1519 en el Anáhuac hubo


más que un choque de
civilizaciones. Lo que sucedió
aquí hace casi cinco siglos fue
una terrible agresión de una
civilización a otra. No hubo
“igualdad”, no fue un encuentro
o choque entre iguales. El
ejemplo más cercano es “la
invasión de un virus a un
organismo debilitado”. Porque
la conquista del Anáhuac no
pudo darse por un puñado de
850 filibusteros, ni por la
supuesta superioridad cultural,
racial, religiosa, tecnológica-
militar, que afirman las voces
hispanistas.

La invasión y ocupación del Anáhuac se debió al


debilitamiento cultural (religioso-ideológico) que había
comenzado desde mediados del Siglo IX, con el colapso del

111
Periodo Clásico, la destrucción y desocupación de los centros
de conocimiento de la Toltecáyotl, hoy llamados “zonas
arqueológicas” y la partida de Quetzalcóatl del Anáhuac34. Y la
trasgresión religiosa-ideológica producida por las reformas de
Tlacaélel, que estaban haciendo crisis al acercarse el año “uno
caña” y los llamados “presagios funestos”35, los continuos
avistamientos de los europeos en el Caribe mexicano y Golfo
de México.

“Al leer los escritos de Colón (diarios, cartas, informes), se


podría tener la impresión de que su móvil esencial es el deseo
de hacerse rico (aquí y más adelante digo de Colón lo que
podría aplicarse a otros; ocurre que muchas veces fue el
primero y que, por lo tanto, dio el ejemplo). El oro, o más
bien la búsqueda del oro, pues no se encuentra gran cosa en
un principio, está omnipresente en el transcurso del primer
viaje. En el día mismo que sigue al descubrimiento, 13 de
Octubre de 1492, ya anota en su diario: „No me quiero
detener por calar y andar muchas islas para fallar oro‟
(15.10.1492). „Mandó el Almirante que no se tomase nada,
porque supiesen que no buscaba el Almirante salvo oro‟
(1.11.1492). „Incluso su plegaria se ha convertido en: -
Nuestro Señor me aderece, por su piedad, que halle este
oro..-‟(23.12.1492)”.
(Jacques Lafaye. 1991).

34
En la tradición oral, que más tarde recogen los misioneros y la escriben los indígenas
convertidos, se recuerda que Quetzalcóatl se fue del Anáhuac porque “había envejecido” y
transgredió sus normas morales y éticas, pero dejó dicho que regresaría el año “uno caña” a
restaurar la armonía y la sabiduría.
35
Los ocho presagios, según los informantes de Sahún se dieron diez años antes de 1519.

112
Dos formas distintas y opuestas de ver y entender el mundo y
la vida. En efecto, sí los anahuacas era comunitarios,
responsables del equilibrio del mundo, espirituales,
simbólicos, sus guerras eran para tomar prisioneros para
sacrificarlos y para hacer tributarios a los vencidos,
respetando su cultura, su idioma, su religión y sus
costumbres. No se trata de “disculparlos” o de “idealizarlos”,
vivían un periodo decadente de la larga historia del Anáhuac.
Los europeos eran individualistas, responsables de la
expansión de la Corona Española. Eran materialistas, directos
y concretos, sus guerras tenían el objetivo de enriquecerse
personalmente y destruir, esclavizar, despojar, quitando la
condición de seres humanos a los invadidos, prohibiendo sus
culturas, sus idiomas, su religión y sus costumbres.
Asesinaban a los anahuacas a la menor sospecha de las
formas más crueles posibles, sin el menor remordimiento. Los
invasores no les daban el estatus de seres humanos.

Dos formas diferentes de interpretar


el momento histórico y la invasión.
Para los anahuacas era el fin de un
periodo de crisis producida por los
aztecas y el fin de un largo periodo
de decadencia en espera del
profético retorno del Mesías que todo
lo restauraría. Para los europeos era
la oportunidad de su vida de hacerse
ricos y poderosos. Actuando
totalmente fuera de la ley de España
y de Dios. Convirtiéndose de golpe
en seres casi divinos, con mucho
mayor poder y riqueza que las más
poderosas monarquías de Europa,
situación que los trastornó y los descarriló de su propia
empresa, dado que en general, el final de los conquistadores
fue trágico.

113
Unos sustentados en la codicia, el ansia de la riqueza, la
destrucción y negación “del otro”, el genocidio y un
fundamentalismo religioso a su conveniencia personal y
circunstancial. Los otros en una visión mística, comunitaria,
religiosa fundamentalista sujeta a las trasgresiones
estructurales, con un profundo respeto a las leyes-
autoridades-instituciones.

Unos prófugos de la autoridad de


Cuba. Los otros transgresores de la
ancestral filosofía y religión de
Quetzalcóatl. Unos en una lucha de
conquista. Los otros en una lucha de
divinidades menores. Unos en una
guerra de exterminio, destrucción y
rapiña. Los otros en una guerra
sagrada en la que estaba prohibido
matar al adversario. Unos en el fin
de una era o Sol. Los otros en el
inicio del reino español en
formación. Unos pensando en la
comunidad, los dioses y el honor.
Los otros en su interés personal, el
poder y la riqueza. El choque de dos
formas diferentes de ver y entender
el mundo y la vida, que siguen vivas y antagónicas hasta
nuestros días. El “México profundo y el México imaginario” del
Dr. Bonfil Batalla.

“En el año de mil y quinientos y diez y siete se descubrió la


Nueva España, y en el descubrimiento se hicieron grandes
escándalos en los indios y algunas muertes por los que la
descubrieron. En el año de mil y quinientos y diez y ocho la
fueron a robar y a matar los que se llaman cristianos, aunque
ellos dicen que van a poblar. Y desde este año de diez y ocho
hasta el día de hoy, que estamos en el año de mil quinientos
cuarenta y dos, ha rebosado y llegado a su colmo toda la
iniquidad, toda la injusticia, toda la violencia y tirana de los
114
cristianos que han hecho en las Indias, porque del todo han
perdido todo el temor a Dios y al rey, y se han olvidado de sí
mesmos. Porque son tantos y tales los estragos y crueldades,
matanzas y destrucciones,

despoblaciones, robos, violencia y tiranías, y en tantos y tales


reinos de Tierra Firme, que todas las cosas que hemos dicho
son nada en comparación de las que se hicieron; pues aunque
las dijéramos todas, que son infinitas las que dejamos de
decir, no son comparables ni en numero ni en gravedad a las
que desde el dicho año de mil y quinientos y diez y ocho se
han hecho y perpetrado hasta este día y año de mil quinientos
y cuarenta y dos, y hoy, en este día del mes de septiembre,
se hacen y cometen las mas graves y abominables. Porque
sea verdad la regla que aquí pusimos, que siempre desde el
principio han ido creciendo en mayores desafueros y obras
infernarles.” (Bartolomé de las Casas. 1542).

115
L
a visión material vs. La visión espiritual. El asesinato y el robo
vs. El protocolo y la tradición. El etnocentrismo vs. La
pluralidad. El lenguaje de la mentira y la simulación vs. El
valor de la palabra y las buenas costumbres. El engaño y la
traición vs. Los pactos y acuerdos. La guerra para someter y
explotar vs. La guerra para llevar corazones que alimentaran
al sol. La falta de educación y buenos modales vs. La
educación familiar y escolarizada. La suciedad y la
enfermedad vs. La higiene personal y comunitaria. La riqueza
como máximo valor social vs. El servicio como máximo valor
social. El apoyo en la construcción de un imperio vs. El apoyo
en el sostenimiento del orden cósmico. La explotación
inhumana e irracional vs. La explotación racional y
proporcional. El vicio y la ausencia de ley y moral de los
invasores vs. La virtud, la ética y una estricta legislación
social. El fanatismo religioso como un pretexto imperial vs. El
fanatismo religioso como una forma de trascender
espiritualmente. Una nueva cultura sincrética en formación (el
capitalismo) vs. una milenaria civilización en un periodo de
decadencia.

116
EL SIGNIFICADO DE LA GUERRA…para unos y para otros.

“Las personas y bienes de los que


hayan sido vencidos en justa guerra
pasan a los vencedores. Los
vencidos en justa queden siervos de
los vencedores, no solamente
porque el que vence en alguna
virtud excede al vencido, como los
filósofos enseñan, y porque es justo
en derecho natural que lo
imperfecto obedezca a lo más
perfecto, sino también para que con esta codicia prefieran los
hombres salvar la vida de los vencidos (Que por esto se
llaman siervos: “se servare”) en vez de matarlos: por donde
se ve que este género de servidumbre es necesario para la
defensa y conservación de la sociedad humana...” (Juan Ginés
de Sepúlveda. 1490-1573).

PARA LOS ESPAÑOLES:

Era una empresa y una forma de hacerse ricos.


Cada quién se armaba, se abastecía y se curaba.
Se sustentaba en la masacre y el exterminio.
No tenía reglas ni ética ni moral.
No eran soldados y no se respetaban las jerarquías.
Venían de una tradición, de matanzas y saqueos en
la “Guerra de Reconquista” en contra de los árabes
y las matanzas de la Edad Media.
Existían muchos conflictos, traiciones y crímenes
entre los propios expedicionarios.
No estaban armados homogéneamente.
Buscaban un botín en sus enemigos.
Despreciaban a sus enemigos y los consideraban
inferiores e indignos de misericordia.

PARA LOS ANAHUACAS:

117
Era una institución sagrada
para tomar prisioneros y
sacrificarlos con el objetivo de
sostener al Quinto Sol.
Era potestad del Tlatócan36,
tenían rigurosos mandos y
complejos procedimientos37.
Estaba prohibido matar al adversario y era severamente
castigado.
Tenían un riguroso protocolo y se podía pedir el cese de las
hostilidades en cualquier momento.
Las contiendas se pactaban en tiempo, lugar y número de
guerreros.
Los combates no se hacían en ciudades y no existía el saqueo.
En casos extremos existía la destrucción de la ciudad
tributaria por traición como castigo.
Los ejércitos tenían jerarquías muy respetadas, mandos
otorgados por méritos en batalla y ni los hijos de los nobles
podían pasar por alto estas reglas.
Existían escuelas para oficiales y para tropa38.
El combatiente buscaba la trascendencia espiritual
al alimentar al Sol.

36
Consejo Supremo, integrado por ancianos sabios que había servido a la comunidad con
eficiencia.
37
La declaración de guerra se llevaba a cabo después de muchos formalismos y protocolos, a
través de un largo y complejo ritual.
38
Las escuelas toltecas se transformaron es escuelas militares. El Calmécac para oficiales y el
Telpochcalli para la tropa. Respectivamente, para los hijos de los nobles y para los hijos de los
masehuales.

118
Creían en la palabra de Cortés y asumían a los europeos como
embajadores de Quetzalcóatl.
XVI.- LA CODICIA…
la madre de todas las degradaciones
humanas.

Cortés estando en el palacio de Axayáctl


mandó poner el botín robado y los regalos
entregados en una gran sala, para
valorarlo. Los españoles tuvieron que
construir ellos mismos las balanzas y pesas,
pues los aztecas, grandes matemáticos, no
desarrollaron los sistemas de peso, fundamentales para los
europeos. Esto, lejos de ser una “deficiencia”, nos habla de
que los anahuacas no sustentaban su cultura en el comercio,
la plusvalía y la ganancia. El trueque era la forma de
intercambio y llega hasta nuestros días, en los descendientes
culturales directos del Anáhuac.

“Después de fundir las maravillosas obras de arte39 y


convertirlas en “tejos40”, y pesarlo, así hallaron que era de
unos 162.000 pesos oro, suma que, según cálculo hecho el
siglo antepasado, equivalía a unos 6.300.000 dólares. En el
siglo XVI era esto una cantidad tan fabulosa, que podemos

39
Alberto Durero cuando vio parte de estos tesoros que Cortés envió a Carlos V escribió en su
diario en 1520: “Y nada he visto a lo largo de mi vida que haya alegrado tanto mi corazón como
éstas cosas. En ellas he encontrado objetos maravillosamente artísticos y me ha admirado de los
sutiles ingenios de los hombres de esas tierras”.
40
Los tejos eran pequeñas barras de oro y plata que los españoles hacían de fundir las joyas que
robaban a los indígenas.

119
suponer con bastante fundamento que ningún soberano
europeo tenía atesorada tal suma en aquella época.” (Dioses,
tumbas y sabios” C.W. Ceram). 1949.

Cortés engaña y roba a sus secuaces. Del increíble botín,


jamás visto junto por un europeo, aparta el 20% para “La
Hacienda Real” o quinto real, otro 20% para él,
argumentando que él había hecho muchos gastos para la
expedición. Guarda para sí otro 20% “que promete entregar”
a Velázquez y los inversionistas de Cuba, cosa que nunca
hizo. Reparte un 20% entre los Capitanes: Alonso Hernández
Portocarrero, Diego de Ordás, Francisco de Montejo, Francisco
de Morla, Francisco de Salcedo, Juan de Escalante, Juan
Velázquez de León, Cristóbal de Olid, Gonzalo de Sandoval y
Pedro de Alvarado. Y dejó para todos los demás
expedicionarios otro 20%, lo cual significó tan solo 100 pesos
oro para cada uno, motivo por el cual se inició otro de los
tantos motines que tuvo Cortés con su gente, por su
permanente actitud de engaño y traición.

“Les dieron a los españoles bandereas de oro,


bandereas de pluma de quetzal,
collares de oro”.
“Se les puso risueña la cara,
se alegraron mucho,
estaban deleitándose”.
“Como si fueran monos levantaban el oro,
como que se sentaban en ademán de gusto,
como que se les renovaba y se les iluminaba l corazón”.
“Como que cierto es que esto anhelan con gran sed.
Se les ensanchaba el cuerpo con eso.
Y las bandereas de oro las arrebataban ansiosos,
las agitaban de un lado a otro,
las ven de una parte y de la otra.
Están como quien habla lengua salvaje;
Todo lo que dicen, lengua salvaje es”.

120
Fray Bernardino de Sahagún.

La escena resulta más que emblemática y simbólica de lo que


fue la conquista europea.
Imagínese, amable lector, a
esos hombres: codiciosos,
asesinos y ladrones. Sin mayor
educación y preparación, en
una expedición de saqueo,
frente a una cantidad de oro
que, nunca un rey europeo
hasta ese momento había visto
junta.
Lo más cercano a esta escena
en nuestros días pudiera ser,
un jefe de un cartel del narco
con sus secuaces, en una casa
de seguridad, ante millones y
millones de dólares en billetes.
Los sentimientos y fantasías de esos delincuentes debieron
sacarlos totalmente de su precaria realidad.

DUEÑOS, AMOS Y SEÑORES DE TENOCHTITLÁN.

Después del discurso de Moctezuma, Cortés queda como el


dueño absoluto de México-Tenochtitlán y máxima autoridad
de sus señoríos tributarios. Toma prisionero a Moctezuma, su
familia y a su séquito. Moctezuma es humillado al ponérsele
grilletes y cadenas, hasta ese momento había recibido a
Cortés como embajador de Quetzalcóatl y la acción rompió
todo protocolo en el milenario mundo del Anáhuac. Cortés
piensa, equivocadamente, que Moctezuma es “un rey o un
emperador” tipo europeo. No entiende el Sistema de Cargos
milenario del Anáhuac, y cree que teniendo prisionero a
Moctezuma, él tiene el control de “todo el Anáhuac”, cosa que
no era cierto: porque Moctezuma era solo el Tlatuani que
podía ser removido por el Tlatócan, como sucedió más tarde,
121
y los aztecas tenían un pequeño y relativo control del
Anáhuac. Cortés se dedica a saquear el palacio del padre de
Moctezuma, donde había sido hospedado, hasta que
encuentra el llamado “Tesoro de Axayácatl”.

Ha pasado un año de la fuga de Cortés de Cuba. El


Gobernador Diego Velázquez no se quedó con los brazos
cruzados y organizó una expedición justiciera de 1500
hombres. Escriben los cronistas que “casi despobló Cuba por
hacer la expedición invencible”. Y la puso al frente del Capitán
Pánfilo de Narváez, el cual llega a Veracruz en abril de 1520,
con órdenes de tomar preso a Cortés y llevarlo a Cuba.

El grave error de Narváez es suponer que la detención de


Cortés era más un trámite administrativo. Nunca pensó el
poder que en ese momento tenía Cortés y sobre todo, la
cantidad increíble de oro que poseía. Pánfilo de Narváez fue
otra víctima de Cortés y su capacidad de engañar y traicionar
a las personas.

Narváez desembarca en Veracruz y toma como cuartel


general Cempoala. Desde aquí envía a una comitiva de
españoles a notificarle a Cortés que se entregue a la ley de
Cuba. El error de Narváez es creer que por traer 1500
hombres y saber que Cortés partió con 579 hombres de
armas podía vencerlo fácilmente, dado que los demás eran

122
marineros, miembros de la Hacienda Real y negros e
indígenas antillanos.

El resultado es que los enviados de Narváez cuando llegan a


México-Tenochtitán se quedan totalmente impresionados y
avasallados del poder que en ese momento ostentaba Cortés.
No solo era la ciudad más grande y mejor urbanizada que
cualquiera de Europa, no solo por los cientos de miles de
guerreros que estaban a su servicio, tanto aliados como
mexicas. Lo más importante y demoledor para las intenciones
de Narváez y Velázquez fue el tesoro que Cortés les enseñó a
los enviados.

Como siempre, Cortés los pasó a su causa y les prometió oro


y poder, sí convencían secretamente a los hombres de
Narváez de que se pasaran al bando de Cortés. Los
engañados regresaron a Cempoala y convencieron a los
expedicionarios (que también venían por oro) y esperaron el
arribo de Cortés.

Para esto Cortés tomó a la mitad de su gente, confiado en su


artimaña, para “luchar y vencer” a los 1500 hombres que
venían a tomarlo preso. Dejando a cargo de México-
Tenochtitlán a Pedro de Alvarado con la mitad de los
hombres, que no pasaban de 300 españoles. Los historiadores
hispanistas, que no dejan de alabar y otorgarle falsos méritos
a Cortés, describen la lucha entre españoles como otra “gran
victoria” del valiente conquistador. Otro mito totalmente falso,
la “batalla” fue una ridícula escaramuza que teatralmente
montaron los perseguidores de Cortés.

“La sorpresa, de hecho, no existió sino para Narváez: cuando


Cortés atacó por fin Cempoala en una noche de tormenta,
aunque un centinela los había puesto sobre aviso, los de
Velázquez apenas si quemaron una poca de pólvora para
salvar las apariencias, celebrando al día siguiente su derrota
con tanto descaro de pífanos y tambores que hasta sus

123
vencedores llegaron a sentirse molestos.” (José Luís
Guerrero. 1990).

XVII.- LA MATANZA DEL TEMPLO MAYOR.

Nuevamente aquí la historia hispanista, la de “la batalla de la


noche triste”, cambia la versión histórica para salvar a Cortés
y lavarle las manos machadas de sangre y de su pedestre
voracidad por la riqueza indebida. La historia de los
vencedores ha presentado a Hernán Cortés, pese a las
evidencias históricas, comenzando con sus propias Cartas de
Relación, como un hombre valiente, honorable y justo.
Fundamento del nuevo mundo que heroicamente vino a crear
y padre del país criollo en el que viven excluidos hoy los
anahuacas.

Cortés desde esta perspectiva es el símbolo del extranjero


que viene a estas tierras a “traer la civilización, la religión y el
progreso”. El “conquistador” es aquél que lucha por “mejorar
y salvar” a los nativos de su equivocada y atávica forma de
vivir, sentir y pensar. El “conquistador” es el símbolo de lo

124
“humano” que se enfrenta a lo primitivo, retrógrado y
aberrante, que se resiste tercamente a la cristianización, la
civilización, la modernidad, el progreso, el desarrollo, el
neoliberalismo y la globalización.

La historia la escriben los


vencedores. Sin embargo,
resulta extraño que sí el
Tlatócan y la nobleza mexica se
había resignado al regreso de
Quetzalcóatl y habían aceptado
someterse a la autoridad
encarnada en “su embajador”;
no se puede entender qué fue
lo que los llevó a revelarse ante
tan alta autoridad, tomando en
cuenta que el respeto a la
autoridad es uno de los valores
más importantes de la
civilización del Anáhuac.

Ante la Matanza del Templo


Mayor, que fue el detonante de
la escalada de violencia y muerte de la Conquista de México-
Tenochtitlán existen dos versiones. La de los hispanistas que
afirma que Cortés después de “vencer heroicamente” con un
puñado de sus hombres a los 1500 hombres de Pánfilo de
Narváez, regresó a México-Tenochtitlán y encontró desierta la
ciudad. Cuando llegó al Templo Mayor y se dirigió al palacio
de Axayácatl, de inmediato fue rodeado por los insurrectos
mexicas, por lo cual se refugió con la gente que había dejado
al frente de Pedro de Alvarado.

LA MATANZA…tan grande como la deshumanización de los


verdugos.

Cortés y sus asesinos rompen, por el exceso de codicia y


vileza, la débil línea que sostenía su poder.
125
“Pues así las cosas mientras se está gozando de la fiesta, ya
es el baile, ya es el canto, ya se enlaza un canto con otro, y
los cantos son como un estruendo de olas, en ese preciso
momento los españoles toman la determinación de matar a la
gente. Luego vienen hacia acá, todos vienen en armas de
guerra.
Vienen a cerrar las salidas, los pasos, las entradas: la
Entrada del Águila, en el palacio menor; la de Punta de la
Caña, la de Serpiente de espejos. Y luego que hubieron
cerrado, en todas ellas se apostaron: ya nadie pudo salir.
Dispuestas así las cosas, inmediatamente entran al Patio
Sagrado para matar a la gente. Van a pie, llevan sus escudos
de madera, y algunos los llevan de metal y sus espadas.
Inmediatamente cercan a los que bailan, se lanzan al lugar
de los atabales: dieron un tajo al que estaba tañendo: le
cortaron ambos brazos. Luego lo decapitaron: lejos fue a caer
su cabeza cercenada.
Al momento todos acuchillan, alancean a la gente y les dan
tajos, con las espadas los hieren. A algunos les acometieron
por detrás; inmediatamente cayeron por tierra dispersas sus
entrañas. A otros les desgarraron la cabeza: les rebanaron la
cabeza, enteramente hecha trizas quedó su cabeza.”
“Pero a otros les dieron tajos en los hombros: hechos grietas,
desgarrados quedaron sus cuerpos. A aquéllos hieren en los
muslos, a éstos en las pantorrillas, a los de más allá en pleno
abdomen. Todas las entrañas cayeron por tierra Y había
algunos que aún en vano corrían: iban arrastrando los
intestinos y parecían enredarse los pies en ellos. Anhelosos de
ponerse en salvo, no hallaban a donde dirigirse.

126
Pues

algunos intentaban salir: allí en la entrada los herían, los


apuñalaban. Otros escalaban los muros; pero no pudieron
salvarse. Otros se metieron en la casa común: allí sí se
pusieron en salvo Otros se entremetieron entre los muertos,
se fingieron muertos para escapar. Aparentando ser muertos,
se salvaron. Pero si entonces alguno se ponía en pie, lo veían
y lo acuchillaban.

La sangre de los guerreros cual si fuera agua corría: como


agua que se ha encharcado y el hedor de la sangre se alzaba
al aire, y de las entrañas que parecían arrastrarse.

Y los españoles andaban por doquiera en busca de las


casas de la comunidad: por doquiera lanzaban estocadas,
buscaban cosas: por si alguno estaba oculto allí; por doquiera
anduvieron, todo lo escudriñaron. En las casas comunales por
todas partes rebuscaron. ”
Informantes de Sahagún: Códice Florentino.

127
Los hispanistas han usado a Pedro
de Alvarado como el malo de la
historia. Dicen que los mexicas le
pidieron autorización para celebrar la
fiesta de Tóxcatl y que éste la
autorizó. Pero cuando los españoles
vieron a seis mil nobles mexicas
bailando llevando joyería en oro y
totalmente desarmadas, cerraron las
cuatro puertas de la plaza y a
cuchillo mataron a la nobleza mexica
para robarles las joyas.

“En ese momento un sacerdote vino


a dar gritos.
Apresurado decía a grandes voces:”

“¡- Mexicanos! ¿No que no en guerra?


¿Capitanes, mexicanos (…)
venid acá, que todos armados vengan:
sus insignias, sus escudos, sus dardos!
Venid acá de prisa, corred (…)
¡Muertos son los capitanes,
han muerto nuestros guerreros,
han sido aniquilados!”

“Entonces se oyó el estruendo,


se alzaron los gritos,
y el ulular de la gente que se golpeaba los labios.
Al momento fue el agruparse,
todos los capitanes, cual si hubieran sido citados:
traen sus flechas, sus escudos”.

Y entonces la batalla comienza:


dardean con venablos,
con saetas, con jabalinas,
con arpones de cazar aves.
Y sus jabalinas furiosos y apresurados lanzan.
128
Cual si fuera capa amarilla,
Las cañas sobre los españoles se tienden…”
Fray Bernardino de Sahagún.

Este acto a la luz de la inteligencia y la


descolonización nos demuestra la
realidad de la invasión, conquista y
colonización. El europeo venía a robar y
a asesinar. No eran soldados de un
ejército, no era una misión humanista,
científica o diplomática. Los europeos
venían a hacerse ricos a través de
robar y asesinar, y en ello invirtieron su dinero y arriesgaron
su propia vida. No existía ley, ni de Dios ni España. Eran
corsarios que venían a robar oro y para ello, hicieron todo lo
que estuvo a su asesino alcance. Tratar de ocultar esta
verdad histórica es un acto de bajeza intelectual y moral. Y
peor aún, tomar esta “historia colonial” como base para
conformar la “Historia Oficial” del gobierno de México, es un
acto de traición al pueblo de esta nación.

En el Siglo XXI podemos seguir leyendo esta versión euro


céntrica, saturada de prejuicios y totalmente parcial hacia los
conquistadores y europeos que hasta la fecha siguen siendo
los amos del país. En la Internet encontramos un claro
ejemplo:

(“La situación de los españoles era en


extremo delicada, sabían que eran muy
pocos hombres como para
contrarrestar un ataque de los mexicas.
Alvarado, ante las continuas noticias (o
quizás bulos) aportadas por sus aliados
tlaxcaltecas y totonacas sobre las
intenciones agresivas de sus
huéspedes, recurrió a la táctica que
tantos éxitos le depararía en el futuro:
atacar primero. No está documentado,
129
pero a la vista de los resultados, parece que Tonatiuh trató de
descabezar la posible rebelión eliminando la clase dirigente
tenochca. La orden de atacar a los señores, que estaban
indefensos celebrando un festival religioso para el cual el
mismo Alvarado había dado permiso, acabó en una masacre
de la clase dirigente de la ciudad. Los aliados indígenas
aumentaron el horror de la matanza dando muerte a decenas
de mujeres y niños llevados por su inextinguible odio al
imperio mexica.
Esta Matanza del Templo Mayor, encendió la mecha de la
rebelión. Ésta comenzaría poco después de que Cortés
regresara y tratara de calmar los ánimos. Para ello solicitó a
Moctezuma II que se dirigiera a su pueblo para tranquilizarlo.
En un intento para sofocar el violento tumulto, Moctezuma II
se asomó a la azotea (o balconada) de su palacio, instando a
sus seguidores a retirarse. La población contempló
horrorizada la supuesta complicidad del emperador con los
españoles, por lo que comenzaron a arrojarle piedras y
flechas que lo hirieron mortalmente, falleciendo poco tiempo
después del ataque. Parece claro que Cortés comprendió
inmediatamente las funestas consecuencias que tendría lo
sucedido. Intentó primero la mediación de Moctezuma, que no
dio resultado. Más tarde lucharía por su vida y, después de
Otumba, daría comienzo a su última gran campaña: la
conquista de Tenochtitlán y la destrucción de su poder.”
http://es.wikipedia.org/wiki/Noche_triste)

Como puede ver el amable lector, según este texto los


causantes de la matanza fueron los aliados indígenas
(tlaxcaltecas y totonacas), que “le mintieron” a Alvarado y
éste “se tuvo que defender”, descabezando “la posible
rebelión” y fueron los indígenas los que mataron a “decenas
de mujeres y niños” por su
“inextinguible” odio a los mexicas.
Totalmente falso y carente de la
más mínima veracidad histórica,
ya que en la fiesta no había niños
y es la misa versión justificatoria
130
de la Matanza de Cholula, “los indios y solo los indios fueron
los causantes de las matanzas”. El otro punto es que los
anahuacas, fueran mexicas, tlaxcaltecas o totonacos no
tenían en su cultura el matar en la guerra. Aún en la misma
batalla de Tenochtitán, en una ocasión Cortés cayó en manos
de los guerreros mexicas y no lo mataron en el lugar, como lo
querían llevar prisionero los europeos pudieron recatarlo con
vida.

La otra mentira es que la matanza se produjo cuando Cortés


esta en Veracruz y que cuando entró en la ciudad de
Tenochtitán los guerreros mexicas, que estaban cercando a
Pedro de Alvarado y sus cómplices, corrieron a esconderse en
sus casas y la ciudad quedó desierta. Que solo salieron
cuando Cortés estaba a resguardo en el Templo Mayor.

Totalmente falso. Otra de las fantasías colonizadoras. La


verdad es que por lógica, Cortés regresó de Veracruz y él
mismo fue quien ordenó la Matanza del templo Mayor. Dar la
orden de iniciar la matanza no podía ser dada por Alvarado
porque una versión dice que Cortés se llevó a Veracruz a la
mitad de la expedición y la otra dice que Cortés dejó 80
hombres. Alvarado no daría una orden suicida ni con 400 y
menos con 80 hombres. Matar a cuchillo a 6000 seres
humanos en el centro de una ciudad, que probablemente
tendría más de 300,000 habitantes, es un acto ilógico. Lo más
seguro es que Cortés con los 1500 hombres que trajo de
Veracruz y con los probables 800 que tenía ordenó la
matanza.

131
Lo cierto es que fue la ambición y el espíritu criminal de estos
forajidos lo que hizo que los mexicas tomaran las armas en
defensa de su pueblo y sus instituciones. A partir de la
matanza dejaron de obedecer al embajador de Quetzalcóatl y
a Moctezuma, quien el Tlatócan decide deponerlo y nombra
en su lugar a Cuitláhuac.

XVIII.- MOCTEZUMA…su caída y asesinato.

Cuando los aztecas se organizan y


sitian a los europeos, Cortés da la
orden de llevar Moctezuma a una
azotea para que ordenara a “sus
súbditos” que depusieran las armas.
Para ese momento el Tlatócan ha
removido a Moctezuma y le ha
quitado el cargo de Tlatoani y ha
nombrado a Cuitláhuac en su lugar.
Cortés no de crédito de lo que ve.
En su visión europea medieval, un
“rey” no puede ser depuesto.
Enfurecido porque el pueblo ya no le
hace caso a Moctezuma, manda que
lo maten y que tiren su cadáver a
los pies de la fortificación.

“También se contradicen las fuentes respecto a lo que siguió.


Según los indios, su cadáver fue abandonado fuera del palacio
sobre unas tortugas de piedra, o arrojado a los canales con
132
los demás dignatarios prisioneros, que también asesinaron.”
José Luís Guerrero. 1990.

Los historiadores hispanistas, comenzando por el propio


Cortés y Bernal Díaz describen la muerte de Moctezuma como
un acto de barbarie de los mexicas, que apedrearon “a su
soberano” y por las heridas causadas murió. Existen textos
que dicen que Cortés y algunos capitanes “lloraron su
muerte”. Totalmente falso. Otra fantasía de las mentes
colonizadoras. Cortés se sentía acorralado y actuó con su
mente asesina, al ver que Moctezuma ya no le servía, no solo
lo mando asesinar a él, sino a todos los nobles que lo
acompañaban, tomando como esclava sexual más tarde a su
viuda y repartiendo a sus hijas entre sus filibusteros. Esta es
otra gran tragedia que no menciona la “Historia Oficial”. En
efecto, la mayoría de las mujeres nobles de los mexicas,
fueran esposas, hijas o concubinas, fueron entregadas como
botín de guerra a los filibusteros, quienes las ultrajaron y
prostituyeron. A partir del 13 de agosto de 1521 las mujeres
indígenas cayeron en las garras lascivas de los salvajes
conquistadores. Nada ni nadie las pudo defender y han vivido
su tragedia en silencio estos cinco siglos. Si no fue el
conquistador, fue el encomendero o el hacendado, y en
nuestros días el cacique o el político, pero la mujer indígena,
junto con sus hijos, han sido el punto más débil de esta
cadena de horror y vejación.

“De esta manera murió Moctezumacín,


que de los indios era tenido por dios, y
que era tan gran rey como se ha dicho.
Pidió el bautismo, según dicen, por
Carnestolendas; y no se lo dieron
entonces por dárselo en la Pascua con la
solemnidad que requería tan alto
sacramento y tan poderoso príncipe,
aunque hubiese sido mejor no alargarlo;
mas como vino antes Pánfilo de
Narváez, no se pudo hacer, y ya herido,
133
se olvidó, con la prisa de pelear. Afirman que nunca
Moctezuma, aunque por muchos fue requerido, consintió en
muerte de ningún español, ni en daño a Cortés, a quien
mucho quería”. Tomado de un portal español:
http://www.artehistoria.jcyl.es/cronicas/contextos/10236.htm

Cortés y sus secuaces, quedan atrapados en medio de una


ciudad que estaba rodeada de un lago y que tenía solo tres
calzadas para llegar a tierra firme.

LA BATALLA… ¿“de la noche triste”?

Cortés y sus aproximados 2300 secuaces están atrapados. No


por los guerreros mexicas dirigidos por el valiente Cuitláhuac
(hermano de Moctezuma), sino fundamentalmente por la
inmensa fortuna que tienen como botín, que representa un
considerable lastre para salir huyendo del cerco.

Los mexicas por su parte enfrentan una verdadera


contingencia que jamás se había dado en el Anáhuac. Los
españoles trajeron la viruela (aunque
los historiadores hispanistas firman
que la trajeron los negros) y ha
comenzado la pandemia entre los
habitantes de México-Tenochtitlán.
Los anahuacas no tienen defensas
ante el virus y los contagios y las
muertes empiezan a enlutar a la
ciudad a diestra y siniestra. Dos
terceras partes de la población
estaban infectadas.

“Según historiadores tres años


después (1519) habían muerto de
entre 2 a 3.5 millones de indígenas a
causa de la viruela desconocida en América, esto coincidió con
el inicio de la fundación de la primera cuidad española en
México sobre las ruinas de la gran Tenochtitlán (Solís, 1979,
134
Veytia,1979).http://www.geocities.com/labmicrobiologiaambiental/revistas/Lavir
uelaconquistaMexico.pdf.

El momento histórico para los


aztecas es de una dimensión
catastrófica. Están luchando
contra fuerzas divinas que
castigan la histórica
trasgresión de la filosofía y la
religión de Quetzalcóatl. La
pandemia de la viruela es
interpretada como una acción
propia de su mundo mágico
cosmogónico. Todo lo que se
esta viviendo es algo fuera de
lo normal y la única
explicación es el cumplimiento
de un inexorable castigo por
la profecía del regreso de la
Serpiente Emplumada.

Los españoles por su parte


están aterrados y enfrentados. Los 1500 hombres que trajo
de Veracruz se sienten engañados. Cortés les hizo creer que
tenía bajo control a la México-Tenochtitlán y ahora están
sitiados sin ninguna posibilidad de ser rescatados. Lo único
que los une es la ambición del fabuloso botín que tiene Cortés
en el palacio de Axayácatl. Cortés es presionado con amenaza
de un motín sí no lo reparte, y que cada quien cargue con lo
que le toca.

“De esta forma todos los españoles se llenaron las bolsas,


hasta las bocas las llenaron de oro y de plata. No se fijaron
para nada en los preparativos de la guerra, pues empacaron
todo el oro y la plata y llenaron sus bolsas. Y una vez que
llenaron de esa forma sus bolsas, se alegraron mucho, puesto
que se irían, se perderían en la noche, con la noche saldrían a
escondidas…” Cristóbal Castillo del Castillo.
135
Cortés estaba perdiendo el control de la banda de forajidos.
La circunstancia estaba de “sálvese quien pueda” y dentro de
la expedición venían capitanes que tenían experiencia
guerrera y sabían que Cortés no la tenía. Así que las
discusiones sobre cómo salir no se hicieron esperar. Se debe
insistir que los historiadores hispanistas pintan a Cortés y su
corsarios, como un ejército disciplinado y compacto, pero
nunca lo fue así. Cortés por sus engaños, traiciones y crueles
venganzas, era temido, pero no respetado. Entre los
españoles venía “un nigromantito”, al cual Cortés consultaba
sobre algunas decisiones. Como se ve, tanto europeos como
anahuacas del Siglo XVI, consultaban a los brujos u hombres
de conocimiento.

“La cosa hizo crisis cuando la


magia intervino, también de
parte de los españoles, pues
Botello “al parecer muy hombre
de bien y latino, y había estado
en Roma, y decían que era
nigromántico, otros decían que
tenía familiar, algunos lo
llamaban astrólogo…”, y cuya
autoridad era indiscutible a partir
de lo que de Cempoala
dogmatizó que o salían una
precisa noche, o no saldrían
jamás… Cortés no pudo
contrarrestarla, pues cuando
quiso oponerse, se topó con una
rebelión en toda regla de sus
capitanes”. José Luís Guerrero.
1990.

Cortés y su banda de delincuentes salieron en sigilo la noche


del 30 de junio de 1520 en medio de una impresionante
tormenta, que permitió no ser escuchados. Tomaron la
136
calzada en dirección a Tlacopan (Tacuba). Los españoles
venían literalmente forrados de oro y plata, además de sus
escasas armaduras. Al llegar al canal Tolteca-Acaloco, unas
mujeres que habían salido a traer agua advirtieron la huida de
los españoles y dieron la voz de alarma.

Los guerreros aztecas, que eran ciudadanos organizados y


militarizados a través de sus barrios y calpulis, de inmediato
atacaron a los despavoridos fugitivos. Ninguno de ellos, jamás
en su vida había pensado poseer la riqueza que venían
cargando pesadamente en sus cuerpos. La negrura de la
noche, la tormenta y el brioso ataque por los flancos a través
de barcas y por detrás en la calzada, sembró la confusión y la
muerte de los prófugos. Se dice que la mayor parte de los
españoles murieron ahogados al caer al agua por el enrome
peso que cargaban.

“La derrota alcanzó proporciones de exterminio: aunque


Cortés pretende reducir los españoles muertos a 150, Bernal
Díaz menciona a 860, es decir, la gran mayoría, y no a filo de
obsidiana, pues los indios no mataban, sino “a causa de todo
el oro y la plata que habían cargado sobre sus espaladas, con
el que llenaron sus bolsas, que se hicieron pesados, que se
137
hundieron en el agua” Cristóbal Castillo del Castillo., amén de
los más de aliados indígenas.” José Luís Guerrero. 1990.

La historia hispanista colonizadora de los criollos en el poder,


obliga en nuestros días a los maestros del país a través de la
SEP, a que les enseñen este heroico pasaje de la defensa de
la invasión europea en los Libros de Texto, como “La historia
de la batalla de la noche TRISTE”. ¿Triste para quién? Cómo
es posible que cuando el invasor colonizador, el asesino y
destructor de nuestra civilización original es derrotado, se les
enseñe a los niños de este país a recordar este luminoso
hecho de armas, como algo “triste”.
Esto demuestra a todas luces que la
educación en México esta colonizada y
sirve como “un troquel” en la
formación de la niñez y juventud, para
mantener una actitud de desprecio
hacia lo propio-nuestro, de pérdida de
identidad y memoria histórica, pero
fundamentalmente, para fomentar una
baja auto estima entre los ciudadanos,
que tratan de buscar “un rostro propio
y un corazón verdadero” en los
modelos extranjeros que imponen los
colonizadores de ayer y de hoy.
Auspicia de manera subliminal el
rechazo y la desvaloración de la
Cultura Madre en la niñez de nuestro
país.

La historia oficial hispanista no dice que los europeos pudieron


salir de México-Tenochtitán, fundamentalmente gracias a que
Ixtlixóchitl, el guerrero texcocano, atacó la ciudad desde el
lado opuesto para distraer a los aztecas. En efecto, los pocos
europeos que salvaron la vida no fue por “gracia divina” o por
“su bravura para pelear”, fue como siempre, gracias a la
intervención y apoyo de sus aliados indígenas, especialmente
de Ixtlixóchitl, quien fue el estratega de la derrota mexica. La
138
historia verdadera es que fue una lucha de anahuacas contra
anahuacas, muy bien auspiciada y dirigida por las intrigas y
mentiras de Cortés.
XIX.- EL ÁRBOL DE LA NOCHE TRISTE.

Los gachupines primero, durante tres siglos, y los criollos


después durante los dos siglos neo coloniales, han llamado a
este glorioso triunfo de los aztecas “La Batalla de la Noche
Triste”. La “cultura en el país de los criollos” siempre ha sido
hispanista. Durante toda la Colonia el día del festejo de la
Ciudad de México era el 13 de agosto, fecha de la caída de
México-Tenochtitlán. Día en el que se celebraba con un desfile
militar, como ahora se hace el 16 de septiembre.

El Estado criollo ha
tratado de hacer
creer a los hijos de
los hijos de los
Viejos Abuelos, que
el “mexicano
contemporáneo”,
nada tiene que ver
con la civilización
del Anáhuac. Que la
civilización Madre
desapareció de un
tajo a partir de la toma de México-Tenochtitlán. Totalmente
falso. Otro de los tantos mitos y fantasías de los españoles. El
13 de agosto de 1521 es el inicio de la “guerra de resistencia”
que los pueblos anahuacas han venido realizando durante casi
cinco siglos. Ha sido una guerra feroz y continua. Los campos
de batalla han sido a la luz del día, en sucesivas y
permanentes rebeliones acalladas a sangre y fuego. O ha sido
en los campos velados de batallas subterráneas e invisibles.
En la resistencia cultural, “en el sí, pero no”. En el que
“hacemos como que somos católicos, pero mantenemos
nuestras divinidades con nombres y ritos modificados, pero
139
nos mantenemos”. En el que hablo tu idioma, pero con mi
acento y mi ritmo ancestral”. En el que “hago como que si a lo
que quieres, pero no.”

Los europeos con la fuerza y el poder económico y político,


sea ayer en la Colonia de los gachupines o en nuestros días,
con el periodo neo colonial de los criollos, siempre han
impuesto sus proyectos ante la resistencia de los pueblos
anahuacas, que en estado indefensión total, lo único que
tienen para defenderse es la corrupción y la resistencia
silenciosa.

“De ésta forma; la Ley, las


Instituciones y las
Autoridades, casi nunca han
basado sus cimientos en lo
que el Dr. Guillermo Bonfil
Batalla llamara “EL MÉXICO
PROFUNDO”. Casi siempre
las leyes, las instituciones y
las autoridades, han sido
botín de lucha o dádiva de
la gracia de un poder
colonial mayor, que
momentánea o
circunstancialmente sirve
para intereses personales
de poder o enriquecimiento, pero que, casi siempre ha estado
alejado de las aspiraciones, tradiciones y valores más
profundos, de los millones de mexicanos que han vivido a lo
largo de milenios, en lo que hoy conforma el territorio
nacional.” La Corrupción en México como una estrategia de
resistencia cultural. Guillermo Marín. 2001.

Corromper el sistema colonial y después el proyecto criollo de


país, ha sido una de las armas invisibles en esta lucha de
resistencia cultural de los pueblos ocupados del Anáhuac.
Corromper la ajeno y mantener incólume lo propio. “si, pero
140
no”. Esa ha sido la velada estrategia de resistencia, la cual ha
sido muy efectiva, dado que los criollos han demostrado
ampliamente en la historia de “su país”, la incompetencia e
incapacidad, no solo para gobernarlo, sino para desarrollarlo y
defenderlo. Sumado a ello, la corrupción de su sistema
colonial como una estrategia de resistencia cultural, nos da
como resultado que los criollos han llevado a la quiebra su
proyecto de país, que a inicios del siglo XX se desmorona
peligrosamente llegando a ser catalogado como “un Estado
Fallido”.

Por su parte el poder colonial sea


de gachupines o de criollos han
tratado de mantener una
ideología colonizadora, en la que
al invadido lo hacen vivir con un
comportamiento esquizofrénico a
través del sentirse a la vez
“colonizador-colonizado”,
permanentemente despreciando
lo propio y ferozmente exaltando
lo ajeno. Como parte de este
proceso tenemos el monumento a
Cristóbal Colón, en el Paseo de la
Reforma, en la Ciudad de México.
O la celebración oficial del “día de
la raza, el 12 de octubre”.
Testimonios de esta doctrina
colonial de Estado están en las efemérides de México, que el 9
de julio de 1947 en solemne ceremonia se reinhumaron los
restos de Hernán Cortés y se puso sobre el muro de la iglesia
una placa de bronce, de 1.26 m por 0.85 con el escudo de
armas de Cortés. Busto de Hernán Cortés, hecho por Manuel
Tolsá. Y por siglos, el “Árbol de la noche triste” fue el símbolo
del “humanismo” del conquistador, aquél que lloró bajo el
inmenso árbol de Tacuba.

141
“En 1823, a los dos años de la Independencia de México inició
el memorial para honrar a los insurgentes muertos durante la
guerra de independencia, los restos de ellos fueron llevados a
la ciudad de México en cuya catedral fueron depositados, un
gran movimiento nacionalista surgió entre los habitantes de la
capital mexicana al grado que se temió que una turba
asaltara el templo para tomar los restos de Cortés, por ello el
ministro mexicano Lucas Alamán y el capellán mayor del
Hospital desmantelaron la noche del 15 de septiembre el
mausoleo, en tanto el busto y demás ornamentos fueron
enviados a Italia para hacer creer a los agitadores que los
restos mortales de Cortés habían salido del país, en realidad
la urna con la osamenta fue escondida bajo la tarima del
templo del Hospital de Jesús,
durante trece años los restos
permanecieron escondidos allí…En
1836, ya calmadas las pasiones se
extrajeron los restos y fueron
depositados en un nicho que se
construyó en la pared del templo a
un lado de donde estuvo el
mausoleo, en ese lugar reposaron los restos durante 110 años
hasta ser encontrados. El ministro Lucas Alamán en algún
142
momento informó a la embajada española del lugar en el cual
habían depositado los restos de Cortés…El 28 de noviembre
de 1946 el presidente de México expidió un decreto mediante
el cual confirió al Instituto Nacional de Antropología e Historia
la custodia de los restos mortales de Hernán Cortés…El 9 de
julio de 1947 se reinhumaron los restos en el mismo lugar en
el que los encontraron y se puso sobre el muro de la iglesia
una placa de bronce con el escudo de armas de Cortés
grabado y la inscripción: HERNÁN CORTÉS 1485-1547”
http://es.wikipedia.org/wiki/Hern%C3%A1n_Cort%C3%A9s

Como se puede apreciar, los criollos en el gobierno, siempre


han defendido el símbolo del origen
colonial de su poder. No es el caso
del último tlatuani azteca, que se le
niega hipócritamente cualquier
mérito y homenaje. Como muestra
de lo anterior, citamos parte de una
nota de un periódico nacional y
parte de lo que dice la Enciclopedia
libre Wikipedia sobre Cuauhtémoc,
ésta última, como parte de una
inconmensurable estructura
ideológica que persistentemente
machaca en los lectores la supuesta
superioridad cultural, moral, militar
y humana de los conquistadores
europeos. Casi todos los textos que
se citan son de europeos y desde la
visión parcial e ignorante del que
escribe, fuera filibustero o misionero, nunca trataron “al otro”,
al anahuaca y su civilización con respeto. Lo dieron por
conocido desde 1492, cuando Colón creyó haber llegado a la
India y los llamó “indios”. De modo que desde 1492 hasta
nuestros días, “al otro”, se le llama peyorativamente “indio”,
aunque sabes que Colón se equivocó.

143
La civilización del Anáhuac y los anahuacas fueron
subsumidos en el mundo conocido de los europeos, primero
del conquistador y ahora del colonizador. El hecho es que en
pleno siglo XXI se les siga diciendo “indios” a los
descendientes culturales del Anáhuac y a este país se le llame
equivocadamente “México”, esto nos demuestran el desprecio
absoluto del poder neo colonial por los que forman una parte
sustantiva de los habitantes de esta nación. También permite
ver claramente que el poder criollo neo colonial se sustenta
en la ignorancia de sí mismos de los invadidos-explotados.

“Por el tiempo y el olvido oficial, el Altar de la Patria ex


parroquia de Santa María de la Asunción, donde descansan los
restos del último emperador azteca, Cuauhtémoc, en unos
años más podrían derrumbarse si no se invierten recursos
para rehabilitarla.

Don Jairo Rodríguez del Olmo, decimotercer descendiente de


los tlatoanis aztecas Moctezuma-Chimalpopoca-Cuauhtémoc,
dio a conocer que desde 1974 cuando el ex presidente Luís

144
Echeverría ordenó la restauración del templo "ya nadie le ha
metido mano".
Ahora, a 56 años del descubrimiento de los restos del último
emperador azteca, las ceremonias cada vez son más
deslucidas, a grado tal, dice don Jairo Rodríguez, que ni los
gobernadores vienen a visitar ese lugar que está casi en
ruinas". IXCATEOPAN, Gro. El Universal. Sábado 29 de
octubre de 2005.

“Los restos.
En 1949 la arqueóloga
Eulalia Guzmán fue
cómplice en un hecho
penoso de la historia
arqueológica mexicana:
mediante falseamiento
de datos y una incorrecta
metodología
arqueológica afirmó
descubrir restos
humanos que atribuyó a
Cuauhtémoc, debajo del
piso de la iglesia del
pueblo de Ixcateopan de
Cuauhtémoc -
denominación que recibió
en 1950- en el Estado de
Guerrero, hecho que se
vio precipitado por
presiones oficiales del
gobernador cacique del estado de Guerrero, Rubén Figueroa,
para forzar el descubrimiento, lo que se ha desechado en
definitiva por fuentes arqueológicas. En la presentación oficial
de los restos participó incluso el pintor Diego Rivera.
Actualmente se ha demostrado que el cráneo de los supuestos
restos es femenino y el resto de ocho individuos distintos.

145
“Todo cae por su propio peso. Por eso esperamos que hagan
pronto su trabajo y digan que aquí está Cuauhtémoc para que
puedan regresar a la capital, pero con cabeza…”
Rubén Figueroa, ex gobernador de Guerrero. 13 dijo entonces
a los arqueólogos el gobernador. Desde entonces la polémica
por la autenticidad ocasionó que Eulalia Guzmán decayera en
su carrera profesional y fue relegada de los círculos
académicos para siempre, aunque el hecho sigue
considerándose como veraz popularmente y siendo motivo de
un festival anual.” http://es.wikipedia.org/wiki/Cuauht%C3%A9moc

146
XX.-LA BATALLA DE OTUMBA…
la gran fantasía.

Los pocos sobrevivientes de la “Batalla de la noche triste”


llegaron al otro día a los llanos de Otumba. Gracias al apoyo
de Ixtlixóchitl, que atacó Tenochtitlán esa misma noche y
protegió la retirada de Cortés y sus filibusteros. Los europeos
heridos, hambrientos, sin dormir y exhaustos, pudieron ver
los primeros rayos de luz del día siguiente.

No se sabe con precisión cuantos filibusteros sobrevivieron a


la derrota, fundamentalmente porque “las fuentes” no tienen
ningún rigor científico y en general están escritas a través de
mentiras y verdades a medias, las cuales pretenden exaltar
“los gloriosos hechos de armas de los conquistadores
europeos, sobre los salvajes y primitivos pueblos nativos”. De
modo que no se ponen de acuerdo con una cifra exacta. Sin
embargo, se puede deducir que no eran muchos los
sobrevivientes, porque Cortés tenía alrededor de 518
expedicionarios armados (menos los muertos en Tlaxcala),
147
más los 1500 aventureros de la fallida expedición de Pánfilo
de Narváez, nos da un aproximado de 2000 forajidos.

Cortés dice que murieron 200 hombres, otras fuentes nos


hablan de que murieron la mitad y las más realistas hablan de
que se ahogaron y fueron sacrificados en el Templo Mayor dos
terceras partes de los facinerosos, por lo cual se puede
suponer con justicia que los sobrevivientes europeos estaban
entre 600 y mil aventureros.

Según los mitos y fantasías de los historiadores y apologistas


pro europeos, este puñado de delincuentes medio muertos y
sin armas de pólvora, “derrotaron por la gracias de Dios” y del
caballo de Santiago, a más de 200 mil guerreros aztecas que
los venían a exterminar a Otumba. Totalmente falso y carente
de toda ética y respeto a “La Historia”. Los apologistas
ibéricos metidos a historiadores abusan de la ignorancia
creada en los invadidos-colonizados que han aceptado por
siglos los inmorales infundios.

“Andado que hubieron una legua, en un llano salieron tantos


indios a ellos, que cubrían el campo y que los cercaron a la
redonda. Acosaron intensamente, y pelearon de tal suerte,
que creyeron los nuestros ser aquél el último día de su vida,
pues muchos indios hubo que se atrevieron a llegar a los
españoles brazo a brazo y pie a pie; y aunque tranquilamente
se los llevaban arrastrando, ya fuese por sobra de ánimo
suyo, ya por falta en los nuestros, con los muchos trabajos,
hambre y heridas, era muy lamentable ver de aquella manera
llevar a los españoles y oír las cosas que iban diciendo.
Cortés, que andaba a una y otra parte confortando a los
suyos, y que veía muy bien lo que pasaba, encomendóse a
Dios, llamó a san Pedro, su abogado, arremetió con su caballo
por entre medias de los enemigos, rompió el cerco, llegó
hasta el que llevaba el estandarte real de México, que era
capitán general, y le dio dos lanzadas, de las que cayó y
murió. En cayendo el hombre y el pendón, abatieron las
148
banderas en tierra, y no quedó indio con indio, sino que en
seguida se desparramaron cada uno por donde mejor pudo, y
huyeron, que tal
costumbre tienen
en guerra, muerto
su general y
abatido el pendón.
Recobraron los
nuestros el coraje,
los siguieron a
caballo, y mataron
una infinidad de
ellos, tantos dicen,
que no me atrevo a
contarlos. Los
indios eran
doscientos mil, según afirman, y el campo donde esta batalla
tuvo lugar se llama Otumba.”
http://www.artehistoria.jcyl.es/cronicas/contextos/10240.htm
.

Cortés y sus secuaces logran escapar a los llanos de Otumba,


en donde los va a encontrar un ejercito de 100 mil guerreros
texcocanos que los va a socorrer, comandado por el hermano
de su aliado Ixtlixóchitl, al cual atacaron y al retroceder
desconcertados los texcocanos, Cortés lo tomó como una
señal de Dios y del caballo de Santiago, que nuevamente los
socorría. En la historia oficial es “otra de las victorias divinas”
y otro de los mitos de Occidente sobre
la superioridad europea. Los libros y las
páginas de Internet dan cuenta de este
mito de manera exagerada.

“Pocas batallas en la Historia moderna


han sido más citadas y menos
ponderadas como la que se libró en los
llanos de Otumba (actual México) un 14
de julio de 1520. Diezmados,
149
maltrechos y a punto de desfallecer, los quinientos
conquistadores de Hernán Cortés se enfrentaron a un ejército
de cerca de ochenta mil almas en un duelo que tendría que
haber decidido la primera guerra entre americanos y europeos
en el Nuevo Mundo. Aquella victoria imposible no sólo supuso
la salvación de las huestes de Cortés, sino el principio del fin
de imperio azteca, que acabaría sucumbiendo al valor, la
determinación y la sed de riquezas de los españoles.”
http://elsiglodeoro.wordpress.com/2009/04/04/grandes-batallas-vi-otumba/

Sin embargo, la verdad es otra. El libro “Flor y Canto del


nacimiento de México” de José Luís Guerrero, además de ser
un texto muy valiente y descolonizador, esta escrito desde
una perspectiva honesta en busca de la verdad histórica, ya
que forma parte de las investigaciones que la iglesia católica
hizo para poder canonizar a Juan Diego. Los descendientes de
los Viejos Abuelos necesitamos libros de esta manufactura,
hechos con honestidad intelectual y moral, para recobrar
nuestra memoria histórica, severamente trasgredida por el
colonizador de ayer y de hoy. Tomares algunos fragmentos
del libro que relatan la
verdad sobre la Batalla de
Otumba.

“Mientras todo era triunfo


y sonrisas en
Tenochtitlán, los
españoles, ignorando que
estaban entrando en
tierra de su aliado
Ixtlixóchitl, creyeron ver
llegada su última hora al
desembocar en la llanura
de Otompan, y toparse
con un ejercito que, según
Cortés y Solís era casi
infinito, pues su “frente
llenaba todo el espacio del Valle, pasando el fondo o los
150
términos de la vista”. (Para llenar en esa forma la llanura
harían falta no los 200,000 que asigna, sino varios millones!).
En la batalla que siguió, el bardo de la gloria hispana, Solís,
quizás llegue a su mejor momento: todo es grandioso, sereno
e ínclito de parte de Cortés y los suyos; todo confusión, o dio
y torpeza de parte india…

¡Ni Hollywood en su mejor vena!: ¡Un “superman” blanco que,


con otros pocos, pulveriza a incontables miríadas de “red
skins” sin apenas despeinarse! (Siempre según Solís,
murieron 20,000 indios, y españoles apenas si “dos o tres”, y
eso más tarde, en Tlaxcala). Si eso fuera verdad, bastaría
para probar la tesis de que los indios eran tan bellacos que
unos cuantos europeos bastaron para liquidarlos… Muñoz
Camargo da otra versión, aún más fantástica: la batalla la
ganó directa y personalmente el apóstol Santiago; más aún:
¡el caballo del apóstol Santiago!...
Ahora bien, puede que la verdad sea mucho más vanal:
aunque los conquistadores pronto mitificaron su empresa,
exagerando logros y acallando errores, con mentiras tan
evidentes que ya sus contemporáneos no se las creían, no
pudieron cancelar todos los indicios de la realidad. Así,
muchos años más tarde, en 1553, uno de ellos, Ruy González,
queriendo convencer al Rey de que haga perpetuas las
encomiendas, confiesa que en Otumba los indios “no querían
guerra, sino vivir y tener su libertad y vuestra victoria para
hacer desagraviados de México”, palabras no muy claras, que,
sin embargo, el códice Ramírez explica cándidamente: “Y
entendiendo por don Fernando (Ixtlixóchitl) lo sucedido,
después de haber tenido una gran batalla con Cuitlahuatzin su
tío, que ya era rey, después de la muerte de Moctezuma, dio
aviso a sus fronteras para qué le diesen a Cortés toda la
ayuda necesaria que quisiesen, y aunque les venían algunos
mexicanos dando alcance, los de don Fernando se les oponían
y detenían. Y así fueron caminando hasta que en uno de los
llanos, entre Otumba y Cempohualan llegó don Carlos por
orden de su hermano con más de 100,000 hombres y mucha
comida para favorecer a Cortés, pero no conociéndolos Cortés
151
se puso en armas, y aunque don Carlos se hizo un lado y les
mostró la comida y llegándose a un capitán que tenía la
bandera, el se la tomó”…Códice Ramírez. no.2 p.145.

Esto no sólo puede ser lo cierto, sino que es lo más probable,


tomando en cuenta todas las circunstancias: Ya habían
franqueado las fronteras del territorio controlado por
Ixtlixóchitl, a quien Cortés y Bernal Díaz muestran una
marcada reticencia a mencionar siquiera, cual si sintieran un
molesto rubor por su persona, es ya que no sólo lo salvo en
Tenochtitlán, sino que, como veremos, fue decisivo en su
conquista. Cortés, el gran héroe de ésa batalla, que siempre
cuida de ponerse en la mejor luz posible ante Carlos V,
apenas si le menciona, pues, con modestia inusitada se limita
a reseñar que “con ese trabajo fuimos mucha parte del día, a
hasta que Dios quiso que murió una persona tan principal de
ellos, que con su muerte se cesó toda aquella guerra” Cortés:
Cartas….2ª p. 231

Además, después de un triunfo tan


aplastante y tan milagroso, la moral
española debía andar por las nubes,
mientras que la realidad es que, a
los pocos días y ya seguros en
Tlaxcala, adonde consideran
“milagro” haber llegado, muchos
quieren huir… y en fin, que la épica
batalla que “todos los escritores
nuestros y extraños refieren esta
victoria como una de las mayores
que se consiguieron en las dos
Américas…” José Luís Guerrero
1990.

Finalmente llegaron a Tlaxcala en


donde se curaron, armaron, y ocho
mil indígenas construyeron los bergantines y un increíble
canal que iba desde la ciudad de Texcoco hasta el lago para
152
poder sacarlos de tierra firme, logro que los historiadores
hispanistas, como todo, se lo endosan a los europeos. Pero
sobre todo, Cortés inició una ofensiva diplomática basada en
mentiras y promesas que jamás cumplió. Esta ofensiva contra
los antiguos enemigos de los mexicas para buscar su alianza,
encontró el eco esperado, en parte por el arrogante
imperialismo azteca y en parte por la mentira de que Cortés
era el embajador de Quetzalcóatl.

Además, en ese tiempo llegaron a Veracruz dos barcos que


envió Velázquez desde Cuba y tres provenientes de Jamaica,
que se pasaron a su bando. Y una cuarta nave venida de
España a venderles armas y pólvora, con lo cual se armó de
nuevo. Recuérdese que estas expediciones de “rescatar oro”
eran grandes oportunidades para hacerse rico, sea robando o
comerciando.

Cortés tuvo que enfrentar una


nueva revuelta de la gente de
Narváez, quienes pensaron en
asesinar a Cortés y regresar a
Cuba, pero éste los descubrió,
ahorcando al líder Antonio de
Villafaña y fingiendo desconocer
los alcances de la conspiración que
abarcaba a la mayoría de los
facinerosos. Por esta situación a
partir de ese momento y por su
seguridad, montó una guardia
personal, pues no le tenía
confianza ni a su propia gente.

153
XXI.- EL ATAQUE FINAL…
o la inmolación esperada.

En Tenochtitlán se desata con fuerza y gran virulencia la


viruela. La gente muere en gran número. Esta es una parte
de la historia que los historiadores hispanistas no relatan en
toda su abrumadora dimensión. No se recordaba una tragedia
como ésta en el Anáhuac. En el Anáhuac se había desatado la
primera pandemia lo que debilitó militar y moralmente a los
aztecas. No fueron los forajidos europeos, ni mucho menos
sus limitadas y precarias armas, las que empezaban a inclinar
la balanza a favor de los invasores. Era en cambio una terrible
peste de viruela, tomada como un castigo divino y los propios
pueblos vecinos que lucharon en contra de sus hermanos,
especialmente los tlaxcaltecas, texcocanos y xochimilcas.

Cortés había provocado, gracias a los errores históricos de los


aztecas y a la epidemia que había contagiado, una cruenta
guerra civil y una fractura religiosa entre los decadentes
pueblos del Valle del Anáhuac, que habían transgredido la
filosofía y la religión de Quetzalcóatl.

“La conquista de México fue más bien una guerra civil entre
indígenas, con profundas raíces filosóficas, religiosas y viejas
heridas entre los pueblos por la dominación mexica, que una
epopeya heroica de un puñado de españoles.” Marín 1997.

Los aztecas, en
medio de la
contingencia
producida por la
viruela, ya que
los contagios y
las muertes se
multiplicaban
vertiginosamente
y no había
ninguna cura
154
conocida, trataban de buscar apoyos y auxilio, lo que los llevó
a solicitar la alianza con sus acérrimos enemigos, los
purépechas. Todo fue en vano. Huitzilopochtli estaba siendo
derrotado por Quetzalcóatl. El efímero y limitado imperio
azteca esperaba el fin. Los orgullosos guerreros aztecas
estoicamente se resignaron a inmolarse. Bien pudieron huir y
despoblar México-Tenochtitlán desde el tiempo que
transcurrió la derrota de los europeos en “la Batalla de la
noche triste” y el inicio del asedio de Tenochtitlán.

La explicación
de la
determinación
azteca esta en
su propia
historia y su
ideología
mística-
materialista-
guerrera. El
orgullo azteca
determinó
esperar en
México-
Tenochtitlán el final de su aventura cosmogónica e ideológica.
No eran los españoles lo que preocupaba a la dirigencia
azteca. Era en cambio la aceptación de la derrota de la
ideología creada por Tlacaélel. La viruela que los diezmaba
como un castigo divino. Y la venganza de los pueblos
avasallados y violentados en su efímero periodo de poder.
Cortés y sus secuaces solo activaron el estallido social que
estaba latente en el Valle del Anáhuac y en parte de las
costas del Golfo de México.

El colonizador de ayer y de hoy, ha hecho todo lo que esta a


su alcance para que los hijos de los hijos de los Viejos
Abuelos, no conozcamos la verdadera historia, para que no
podamos aprender de ella, y sigamos repitiendo los mismos
155
errores. Entre más divididos y enfrentados estemos como
hermanos, más débiles y vulnerables somos como pueblo y
cultura.

La imposición de Huitzilopochtli sobre Quetzalcóatl había sido


un grave error en una civilización eminentemente tradicional y
religiosa. Los aztecas lograr en principio “imponer” su
ideología expansionista, a la que se sumaron algunos pueblos
a la fuerza o por miedo. Sabían que reducir la figura de
Quetzalcóatl era transgredir miles de años de un pensamiento
y una religión. Lo aceptaron por la fuerza o por conveniencia,
pero las dirigencias de los demás pueblos sabían que era algo
indebido. No lo hicieron los pueblos que hoy viven en la zona
maya, oaxaqueña, las montañas de Guerrero y la inmensa
zona de influencia purépecha, así como Tlaxcala y sus
Señoríos aliados. Y por supuesto, la inmensidad de los
pueblos que vivían en la Gran Chichimeca.

156
La defensa de México-Tenochtitlán duró tres meses. El
verdadero responsable del ataque victorioso fue Ixtlixóchitl,
quien después de los tres intentos fracasados de Cortés, tomó
el mando y de inmediato mandó destruir el acueducto de
Chapultepec y con los bergantines se impidió el paso de
alimentos y ayuda a la ciudad. Todos los españoles que
participaron y escribieron sobre la invasión y ocupación del
Anáhuac y el Tahuantinsuyo, excluyen sistemáticamente las
valiosas y decisivas ayudas y apoyos de los dirigentes
indígenas y sus pueblos, así como la importante participación
de los negros y los indígenas antillanos que venían con los
españoles.

157
Los textos escritos en esa época
era o “probanzas”41 como la de
Bernal Díaz o como en el caso de
Cortés, alegatos legaloides para
justiciar la violación de las
propias leyes y autoridades
coloniales. Pero poco se escribió
con honestidad y rigor histórico,
acaso Bartolomé de las Casas con
su “Brevísima relación de la
destrucción de las Indias”, que
conmueve a quien es capaz de
leerla. Esta obra debería ser
lectura obligada para neutralizar “los mitos y fantasías de los
españoles y la conquista”, escritos por los conquistadores y
por sus permanentes exaltadores, los “historiadores
hispanistas”. Los colonizadores le apuestan a la ignorancia y a
la apatía de los colonizados, pero ahí están los textos.
Transcribimos dos fragmentos de esta importante obra
tomados de www.toltecayotl.org

“Otra gran matanza hicieron en la ciudad de Tepeaca, que era


mucho mayor e de más vecinos y gente que la dicha, donde
mataron a espada infinita gente, con grandes particularidades
de crueldad.
De Cholula caminaron hacia Méjico, y enviándoles el gran rey
Motenzuma millares de presentes, e señores y gentes, e
fiestas al camino, e a la entrada de la calzada de Méjico, que

41
Discurso dominante del S. XVI, el modo convencional en que los españoles veían representaban
la conquista.

158
es a dos leguas, envióles a su mesmo hermano acompañado
de muchos grandes señores e grandes presentes de oro y
plata e ropas; y a la entrada de la ciudad, saliendo él mesmo
en persona en unas andas de oro con toda su gran corte a
recebirlos, y acompañándolos hasta los palacios en que los
había mandado aposentar, aquel mismo día, según me
dijeron algunos de los que allí se hallaron, con cierta
disimulación, estando seguro, prendieron al gran rey
Motenzuma y pusieron ochenta hombres que le guardasen, e
después echáronlo en grillos…

Hechas las grandes crueldades y


matanzas dichas y las que se dejaron
de decir en las provincias de la Nueva
España y en las de Pánuco, sucedió en
la de Pánuco otro tirano insensible,
cruel, el año de mil e quinientos e
veinte y cinco, que haciendo muchas
crueldades y herrando muchos y gran
número de esclavos de las maneras
susodichas, siendo todos hombres
libres, y enviando cargados muchos
navíos a las islas Cuba y Española, donde mejor venderlos
podía, acabó de asolar toda aquella provincia; e acaesció allí
dar por una yegua ochenta indios, ánimas racionales. De aquí
fué proveído para gobernar la ciudad de Méjico y toda la
Nueva España con otros grandes tiranos por oidores y él por
presidente. El cual con ellos cometieron tan grandes males,
tantos pecados, tantas crueldades, robos e abominaciones
que no se podrían creer…” Bartolomé de las Casas. 1552.

Pero la verdad es que uno de los factores que


influyó determinantemente fue la epidemia de
viruela en la batalla de Tenochtitán. Los
pueblos del Anáhuac no tuvieron la menor
defensa y oportunidad. Se supone que dos
terceras partes de los habitantes de
159
Tenochtitlán fueron infectados. Enfermos, sin agua, sin
comida y traicionados por los pueblos sojuzgados, los aztecas
no tuvieron más remedio que esperar su muerte de manera
estoica y con gran dignidad.

“Cuando (…) aun no contra nosotros se preparaban los


españoles,
primero se difundió entre nosotros una gran peste (…)
sobre nosotros se extendió: gran destructora de gente.
Algunos bien los tapó,
por todas partes de su cuerpo se extendió.
En la cara, en la cabeza, en el pecho, etc.”.

“Era muy destructora enfermedad.


Muchas gentes murieron de ella.
Ya nadie podía andar, no más estaban acostados,
Tendidos en su cama.
No podía nadie moverse,
no podía nadie volver el cuello,
no podía hacer movimiento de cuerpo;
no podía acostarse cara abajo,
ni acostarse sobre la espalda,
ni moverse de un lado a otro.
Y cuando se movían, daban de gritos
(…)”

Muchos murieron por ella,


Pero muchos solamente de hambre murieron:
Hubo muertos por el hambre:
Ya nadie tenía cuidado de nadie,
Nadie de otros se preocupaba (…)”
Fray Bernardino de Sahagún.

Cuitláhuac, el nuevo Tlatoani que había nombrado el Tatócan


para sustituir a Moctezuma, murió de viruela y fue nombrado
en su lugar Cuauhtémoc, el águila que desciende.
160
XXII.- LA CAÍDA DEL ÁGUILA…
o la inmolación sacramental de los guerreros de
Huitzilopochtli.

Cuauhtémoc tenía 25 años cuando fue nombrado Tlatoani. Era


sobrino de Moctezuma y fue tlacochcálcatl42 en la expulsión de
los invasores de Tenochtitlán. Era un valeroso líder guerrero.
La defensa de Tenochtitlán fue un acto heroico que no ha sido
analizado con la imparcialidad requerida por la historia. Con
muy pocos guerreros en condiciones de luchar, sin agua,
alimentos y sin apoyos. Se calcula que los defensores eran
100 mil y los atacantes 300 mil, al mando de Ixtlixóchitl.

Cortés dirigió los tres primeros


asaltos y fueron rechazados
violentamente por los aztecas. Fue
entonces que Cortés le dejó a
Ixtlixóchitl el mando y éste ordenó
quitarles el agua destruyendo el
acueducto que llevaba el agua de
Chapultepec a la ciudad y comenzó
una lucha casa por casa, entre
cientos de miles de indígenas contra
otros tantos indígenas, pero
dirigidos por Iixtlixóchitl.

42
“Jefe de la casa de los dardos". Jefe militar, a cuyo cuidado estaba el arsenal, puesto
de alta responsabilidad en la maquinaria militar azteca.

161
En uno de estos enfrentamientos Cortés cayó en manos de los
aztecas, pero en vez de matarlo, lo trataron de llevar vivo al
Templo Mayor, lo cual permitió su rescate. Llegó a tal punto la
batalla, que las mujeres y los niños intervinieron. Cortés
desde un principio le tuvo mucho celo de Ixtlixóchitl y no le
reconoce merito por su intervención, pero sin ella y los
hombres que aportó, difícilmente los españoles hubieran
vencido.

Los invasores-conquistadores-colonizadores, de ayer y de


hoy, basan su dominio en dos armas poderosas en contra de
los invadidos, que las siguen fomentando y les siguen dando
buenos resultados hasta la fecha:

LA IGNORANCIA Y LA DIVISIÓN INTERNA.

Cortés lo que provocó fue una


“guerra civil”, gracias a las
trasgresiones a la doctrina tolteca
que hizo la clase dirigente al interior
de los propios aztecas; y a las
divisiones y luchas que existían entre
los pueblos del Anáhuac.

“Mas, contra toda expectativa,


Tenochtitlán no cayó al primer asalto,
ni al segundo, ni al tercero, ni a ninguno por semanas y por
meses –”noventa y tres” largos días-, demostrando los
sitiados una resistencia portentosa, y tal capacidad guerrera
que, de no haber persistido en ser fieles hasta lo último a sus
leyes de guerra, que les imponía no matar, sino capturar para
el sacrificio, no es temerario creer que hubiesen vencido,
pues, pese a que la lucha fue brutal, hasta contra la ciudad
misma, ganaron muchas batallas, tomaron prisioneros y
sacrificaron a docenas de españoles y a legiones de indios
aliados –salvándose el propio Cortés varias veces de milagro-,

162
hicieron zozobrar bergantines, hasta aprendieron a
defenderse de los cañones…”. José Luís Guerrero. 1990.

Durante estos casi cinco


siglos la historia la han escrito
los vencedores. Pocos son los
libros que tratan estos hechos
con honradez intelectual y
mucho menos éstos libros,
son difundidos con todo el
poder que posee la
comunicación de la cultura
dominante. La Historia Oficial
no ve más gloria que la de los
“conquistadores” y más héroe
que Hernán Cortés. Los libros y los portales en la Internet en
general, no se cansan de alabar a “los conquistadores” y son
ciegos a los crímenes y delitos que causaron al poder
legalmente constituido.

El hecho que un extranjero llegue a esta tierra, engañe, robe


y mate para hacerse rico de la noche a la mañana. Causando
dolor, luto, pobreza y contaminado el medio ambiente. Es un
acto de “inteligencia”, valor y hombría. Ese es el mensaje
subliminal de la Historia Oficial, que valida el ejercicio de esta
clase de poder en nuestros días, fortaleciendo el sistema neo-
colonial criollo.

“Y todo el pueblo estaba plenamente angustiado,


padecían hambre.
No bebían agua potable, agua limpia,
sino que bebían agua de salitre.
Muchos hombres murieron,
murieron a consecuencia de la disentería”.

“Todo lo que se comía eran lagartijas, golondrinas,


la envoltura de las mazorcas, la grama salitrosa.
Andaban masticando semillas de colorín,
163
y andaban masticando lirios acuáticos,
y rellenos de construcción,
y cueros y piel de vendo.”
Fray Bernardino de Sahagún.

La heroica defensa de México-Tenochtitlán nos habla de la


voluntad inflexible y el código de honor de los aztecas. Es un
ejemplo ante la tragedia de todo un pueblo, no solamente de
los guerreros defensores. Pero también nos habla de la poca
calidad moral y ética de los atacantes europeos, quienes en
sus textos no dejan de alabarse y de achacar todos los
crímenes que ellos cometieron a sus aliados indígenas. Bajo el
pretexto de que “odiaban a los aztecas”, las matanzas,
saqueos, violaciones y ultrajes que sufrió el pueblo azteca se
los cargan a la cuenta de sus aliados indígenas. Sin embargo,
sabemos que los anahuacas no tenían estas salvajes
costumbres, que sí tenían los europeos en general y los
españoles en particular, después de venir de una larga
“guerra de reconquista”, que aplicaron a pie juntillas en el
Anáhuac.

“Según los españoles, y los indígenas de su partido,


Cuauhtémoc fue hecho prisionero al intentar huir. Hablan,
incluso, de que tuvo la insensata ocurrencia de hacerlo no
ocultamente, sino adornado de punta en blanco y en una
lujosísima canoa, por lo que García de Holgín pudo conocerlo
“en el arte y riqueza de él y sus toldos y asiento en que iba”.
Solo Fray Francisco de Aguilar, ya viejo y sin ningún interés
en quedar bien con nadie sino con Dios, a cuyo juicio pronto
se presentaría, reconoce que “…Cuauhtémoc se metió en una
canoa chiquita con un solo remero (…)
fue a topar con un bergantín del cual
era capitán García de Holgín, el cual lo
prendió…”
Eso mismo es lo que dicen los
mexicanos: su Tlatoani jamás pensó en
la vileza de huir, antes muy al contrario,
él con los suyos hubiera querido morir
164
pelando, pero se le tomó preso a traición cuando,
espontáneamente y confiado en sus promesas, se dirigía a
tratar los términos de la rendición”…
“Pero “los dioses”, lejos de recibirlo con la prometida
deferencia que correspondía a un parlamentario, se apoderan
de él cual trofeo de montería, e incluso se desató una agria
disputa entre García de Holgín y su jefe Gonzalo de Sandoval,
sobre a quien le pertenecía el prisionero. Al ver Cuauhtémoc
que la plebeyez de los popolocas y la furia de sus aliados
violaban la inmunidad de los embajadores y pretendían
considerarlo su cautivo, no perdió el tiempo en reclamaciones
ni en mendingar otro destino, sino protestó orgullosamente su
tranquilidad de conciencia de haber defendido hasta lo último
su ciudad, y exigió su derecho a ser divinizado, devorando
Malinche-Quetzalcóatl la flor roja de su corazón:
“Señor Malinche, ya he hecho lo que soy obligado en defensa
de mi ciudad y vasallos, y no puedo más, y pues vengo por
fuerza preso ante tu persona y poder, toma ese puñal que
tienes en la cinta y mátame luego con él.” José Luís
Guerrero. 1990.

Una civilización única en el mundo, que


a lo largo de siete milenios y medio de
desarrollo humano. Que después de
haber inventado el maíz, la cuenta
perfecta del tiempo, el cero
matemático y un largo etcétera, NO
INVENTÓ ARMAS. En efecto, las armas
que nuestros Viejos Abuelos recibieron
de la época prehistórica, es decir, la
lanza, el arco y la flecha, el escuda y el
mazo, así como la honda, fueron
exactamente las mismas con las que
enfrentaron a los invasores europeos.
Esto nos habla de una forma de vida y de una interpretación
de las relaciones humanas y comunitarias sustentadas en el
respeto y la equidad. La Guerra Florida fue una institución de
carácter filosófico-espiritual a lo largo de más de tres mil
165
años. Fueron las reformas de Tlacaélel y los mexicas, las que
cambiaron esta milenaria cultura por una efímera visión
materialista del mundo y la vida que duró, menos de 81 años.
XXIII.- EL SAQUEO…
esencia y razón del conquistador.

El saqueo que se inició con la toma de la México-Tenochtitlán


no ha parado en el Anáhuac. Se mantuvo a sangre y fuego
durante los trescientos años de Colonia y se ha sostenido de
manera hipócrita y “legal”, estos últimos doscientos años de
neo colonización criolla. Los colonizadores destruyeron las
leyes, autoridades e instituciones que se habían creado a lo
largo de más de tres mil años de desarrollo humano
endógeno. Con la destrucción y negación de lo propio-
nuestro, los invasores fundamentaron el sistema colonial con
la implantación de nuevas leyes, autoridades e instituciones,
que no fueron las de España, pues éstas tenían como objetivo
buscar el desarrollo del naciente “pueblo español” y el
progreso del reino.

166
La corona nuca tomó las tierras del Anáhuac como extensión
del Reino de España, ni a los pueblos que en ellas vivían como
súbitos. Por el contrario, creó el Virreinato de La Nueva
España y creó nuevas leyes, autoridades e instituciones de
“carácter colonial”, que tenían como objetivo la explotación de
los pueblos vencidos y la depredación de sus recursos
naturales. De esta manera, las leyes, las autoridades e
instituciones coloniales jamás ayudaron o dieron justicia y
seguridad a los pueblos vencidos. Por el contrario, siempre
han estado al servicio de los intereses de los encomenderos,
colonizadores, hacendados, comerciantes, industriales e
inversionistas.

“OAXACA: Exigen
comunidades
indígenas cancelar
tres hidroeléctricas.
Igualmente
demandaron parar el
proyecto minero en el
municipio San José del
Progreso, Oaxaca, con
el argumento de que
causará daños
irreversibles al
ambiente, a las comunidades y a la población.”
La Jornada | 25-4-2009 | 278 lecturas

INDÍGENAS AMAZÓNICOS DENUNCIAN: Saqueo, violencia y


desplazamientos. Los pueblos indígenas de la Amazonia no
solo están afectados por las actividades de empresas
petroleras que no se detienen ante nada sino por otros
fenómenos que amenazan su supervivencia como los
acuerdos de "libre comercio", la violencia, el desplazamiento
forzado y las fumigaciones a las plantaciones de coca con
productos altamente nocivos para la salud humana,
fumigaciones que no solo se realizan en Colombia sino en las

167
poblaciones fronterizas con Ecuador. Eduardo Tamayo G. 26-
1-2006.
http://alainet.org/active/5498&lang=es

INDÍGENAS
MARCHAN
EN BUENOS
AIRES
CONTRA EL
SAQUEO Y
LA

CONTAMINACIÓN. Comunidades originarias de la norteña


provincia de Salta aguardan en Buenos Aires un fallo
favorable de la justicia. Reclaman el cese de la tala y los
desmontes y la restitución de sus territorios. Representantes
de comunidades indígenas y campesinas de Salta exigen a la
Corte Suprema de Justicia (CSJ) de la Nación el cese de la
tala indiscriminada y los desmontes en los departamentos San
Martín. 18-2-2009” http://www.olca.cl/oca/argentina/soja017.htm

168
Como Eduardo Galeano, en “Las venas abiertas de
43
Latinoamérica” nos relata con elegancia literaria que le
caracteriza, que los pueblos indígenas y mestizos han sufrido
una permanente ocupación que tiene como objetivo saquear,
primero los metales preciosos y después los cuantiosos y al
parecer, inagotables recursos naturales de las entrañas del
continente a través de la mano de obra esclava, la sangre y
los riñones de los pueblos originarios, deformando la ley y en
caso necesario, violándola, para favorecer los intereses
foráneos. El drama de “la conquista” y ocupación se ha
seguido viviendo de manera cotidiana en las comunidades
indígenas y campesinas, y por consiguiente las rebeliones y
estallidos sociales también.

Los historiadores hispanistas nos han hecho creer que “la


conquista se consumó con la caída de la México-Tenochtitlán”
y que la colonización fue “un encuentro de culturas”, como un
suave y aromático “café con leche”, y que de ahí se formó
“mágicamente” una nueva identidad y más tarde “un país”
fruto de la mezcla armónica y prolífica de un pueblo en busca
del progreso. Totalmente falso, otro de los tantos mitos y
fantasías. Los pueblos indígenas y campesinos del continente
tienen un rosario ensangrentado de afrentas, despojos e
injusticias, con sus consecuentes “pacificaciones” y vuelta al
orden constitucional y al “Estado de derecho” colonial.

43
“ensayo del escritor uruguayo Eduardo Galeano publicado en 1971. En esta obra, difícil de
clasificar como muchas otras de Galeano, el autor analiza la historia de América Latina de modo
global desde la Colonización europea de América hasta la Latinoamérica contemporánea
argumentando con crónicas y narraciones el constante saqueo de los recursos naturales de la
región por parte de los imperios coloniales, entre los siglos XVI y XIX, y los Estados imperialistas,
el Reino Unido y los Estados Unidos principalmente, desde el siglo XIX en adelante.” Wikipedia.

169
La caída de la ciudad de México-
Tenochtitlán fue dramática y dolorosa. Se
luchó casa por casa, sin alimentos, sin
agua potable, con hombres enfermos,
con mujeres y niños valientes y en medio
de una pavorosa pandemia producida por
la viruela. Solo el valor, la disciplina y la
organización social de los aztecas
pudieron hacer posible su descomunal
defensa que duró tres meses en una
lucha desigual, insistimos, en la que los guerreros aztecas no
tenían como practica guerrera matar a su enemigo. La
historia oficial gubernamental y por supuesto los ignorantes
apologistas hispánicos, nunca le han dado el merito que tuvo
la heroica defensa de la ciudad más grande del mundo en
aquellos días.

“…luego empezó la huída general.


Unos van por agua, otros van por el
camino grande.
Aún allí matan a algunos;
están irritados los españoles,…
“ Por su parte los españoles, al borde de
los caminos
están requisando a la gente. Busca oro.
Nada les importan los jades,
las plumas de quetzal y las turquesas.
Les abren las faldas, por todas partes les
pasan las manos,
Por sus orejas, por sus senos, por sus
cabellos”.
“Y también se apoderan,
escogen entre las mujeres las blancas,
las de piel trigueñas, las de trigueño cuerpo.
Y algunas mujeres a la hora del saqueo
Se untaron de lodo la cara,
Y se pusieron como ropa andrajos…”
170
“También fueron separados algunos varones.
Los valientes, los fuertes, los de corazón viril.
Y también jovenzuelos que fueran sus
servidores (…)
A unos desde luego les marcaron con fuego
junto a la boca,
A unos en la mejilla,
a otros junto a los labios…”
Fray Bernardino de Sahún.

En la colonización y neo
colonización…nada ha cambiado
hasta la fecha, todo es más de lo
mismo. Cambia con el tiempo la
forma, pero el fondo se mantiene
intacto. El problema es que solo
se escucha las voces de los
colonizadores y sus apologistas,
propios y extraños, pero no se
escucha y menos difunde la voz
de “los invadíos-vencidos-
ocupados-explotados”.

“Entonces todo era bueno


y entonces (los dioses) fueron
abatidos.
Había en ellos sabiduría.
No había entonces pecado…
no había entonces enfermedad,
no había dolor de huesos,
no había fiebre para ellos,
no había viruelas…

Rectamente erguido iba su cuerpo


entonces.
No fue así lo que hicieron los dzules

Cuando llegaron aquí.


171
Ellos enseñaron el miedo,
Vinieron a marchitar las flores.
Para que su flor viviese,
dañaron y sorbieron la flor de nosotros…

¡Castraron al sol!

Eso vinieron a hacer aquí los dzules…”


Chilam Balam de Chumayel.

Pero no solo los mayas han hablado sobre esta catástrofe que
ha sufrido el Anáhuac, el mismo Cuauhtémoc nos dejó una
proclama que sigue vigente hasta nuestros días y le da, a los
hijos de los hijos, “dirección y destino”. El problema es que
toda esta información permanece escondida, escamoteada y
ninguneada por los colonizadores de ayer y de hoy. El
objetivo es tener sumidos en los mitos y fantasías
172
colonizadoras a los vencidos, para que no recuerden, para
que no tengan identidad, orgullo y fuerza interna. Que no
reclamen, que acepten sumisos y resignados la cinco
centenaria explotación y depredación de sus amados hijos y
de sus reverenciadas tierras.

CUAHUTÉMOC…la última proclama.

“Nuestro sol se ocultó


Nuestro sol desapareció su rostro
Y en completa oscuridad nos ha dejado
Pero sabemos que otra vez volverá
Que otra vez saldrá
Y nuevamente nos alumbrará
Pero mientras allá esté y la mansión del silencio permanezca
Muy prontamente reunámonos y estrechémonos.

Y en el centro de nuestro ser ocultemos


Todo lo que nuestro corazón ama
Y que sabemos que es gran tesoro
Destruyamos nuestros recintos al principio creador
Nuestras escuelas nuestros campos de pelota

Nuestros recitos para la juventud


Nuestras casas para el canto y el juego
Que nuestros caminos queden abandonados
Y que nuestros hogares nos resguarden
Hasta cuando salga nuestro nuevo sol.

En el conocimiento y revaloración de muestro antiguo pasado


se encuentra nuestro luminoso futuro.
Los papacitos y las mamacitas,
que nunca olviden guiar a sus jóvenes

173
Y hacer saber a sus hijos mientras vivan
cuan buena ha sido hasta ahora
nuestra amada madre tierra
El Anáhuac.

Al amparo y protección de nuestro destino,


por nuestro gran respeto y buen comportamiento,
confirmados por nuestros antepasados.

Y que nuestros papacitos muy animosamente


sembraron amorosamente en nuestro ser.

174
Ahora nosotros les encargamos a nuestros hijos,
que no olviden informar a sus hijos
cuan buena será, cómo se levantará
y alcanzará fuerza.

Y cuan bien realizará su gran destino,


esto en nuestra amada madre tierra
El Anáhuac.”
La destrucción y saqueo, piedra sobre piedra y casa por casa,
de la ciudad más grande del mundo en ese momento, es “la
primera obra civilizadora de Europa en el Anáhuac” y marcará
la pauta de negación e intolerancia de una civilización que con
mucho, era más antigua, y con la posibilidad de mantener una
mejor calidad de vida a sus habitantes.

175
XXIV.- LOS CUATRO ERRORES…
por los cuales nos conquistan y nos siguen explotando en
estos 500 años.

OLVIDAR NUESTRA MILENARIA CULTURA.

Los conquistadores-colonizadores de ayer y de hoy, saben


que el arma más letal que tienen para dominarnos y
explotarnos es la amnesia histórica. Ésta se logra a través de
muchas formas y diversas estrategias como: corromper el
sistema educativo, imponer una “historia gubernamental
oficial”. Alentar la exaltación de lo extranjero y la denostación
de lo propio. Impulsar hipócritamente el rasismo y la
exclusión de lo “propio-nuestro” en el fenotipo, las
tradiciones, usos y costumbres.

176
El objetivo es que el ciudadano común no se sienta
identificado con su raíz, que le de vergüenza y que pretenda
“superarse” al asumir patrones y valores culturales de su
colonizador, desde el idioma, el fenotipo, la forma de vivir e
interpretar el mundo. Que se vuelva un despiadado detractor
de su cultura Madre a través de la mofa, el sarcasmo y la
negación. Se pretende alentar la falta de seguridad, la baja
autoestima y la impotencia en todas sus manifestaciones:
intelectuales, creativas, productivas y espirituales.

177
El objetivo final es producir una actitud de “colonizador-
colonizado”. Actitud esquizoide que acepta pasivamente ser
reprimido y despojado violentamente por quien cree que es
superior a él; pero al mismo tiempo, pretende reprimir y
despojar a quien cree que es inferior a él. La psique
esquizoide típica de un ser: violento y sumiso, abusivo y
pasivo, agresivo y resignado, eufórico y deprimido, temerario
y temeroso, bravucón e inseguro.

178
El “conquistador-colonizador-explotador” sabe que en la
mediad de que el invadido pierda el recuerdo de la grandeza
de su noble pasado y se convierta en una persona corrupta,
vulgar, irrespetuosa, floja, abusiva, inmoral, pendenciera,
tramposa y mentirosa, en esa medida, podrán ser fácilmente
explotable. Al vivir en una sociedad con esta clase de lacras y
aceptarlas, los “conquistadores-colonizadores-explotadores”
serán tomados como “los más efectivos”, los ganadores, los
que mejor saben moverse en un sistema “que siempre ha sido
así” y así será hasta el fin de los tiempos.

TOMAR A LOS INVASORES EXTRANJEROS COMO AMIGOS Y


COMO DIOSES.

Desde los primeros tiempos en el Anáhuac, como toda


civilización de alto desarrollo humano, se respeta y se trata
con hospitalidad a los extranjeros que vistan nuestra “casa-
tierra”. Esta milenaria cortesía ha sido abusada desde el
principio por los extranjeros, primero europeos y ahora de
varias partes del mundo. Algunos extranjeros abusivos ha

179
capitalizado esta actitud inconciente de nuestro generoso
pueblo.

En el Anáhuac por miles


de años no había guerras
en donde se mataba a los
adversarios, ni armas
asesinas. No existía el
dinero, ni la propiedad
privada, ni la iniciativa
privada, ni el
atesoramiento de metales
preciosos.

La gente común vivía en torno a valores familiares,


comunitarios, religiosos-espirituales. No era un paraíso, dado
que la naturaleza humana esta sujeta a “la inercia de la
materia44”. No ha existido ni existirá una civilización perfecta,
“lo humano es el error y la limitación”. Pero lo que le da
sentido a la vida, tanto personal como comunitaria, es la
búsqueda de la liberación del Espíritu de la materia que le
contiene a través de, como decían los Viejos Abuelos, la
Batalla Florida.

44
Las fuerza de la estupidez y la degradación que nos arrastran al vacío y la desolación humana.

180
La profecía del regreso de Quetzalcóatl sigue viva en el
subconsciente colectivo de nuestros pueblos. Hemos estado
esperando ilusionados el regreso del Mesías que podrá de
nuevo las cosas en su lugar y volveremos a vivir en equilibrio.
Sí revisamos la historia desde la invasión y después en la
ocupación, los grandes movimientos sociales que están
inspirados en una mejora social, están acaudillados por
personajes que asumen la figura del esperado Mesías. Hoy
cada seis años45 se renueva la esperanza. Los anahuacas, mal
llamados “mexicanos” debemos de asumir una posición crítica

45
Actitud pasiva de ser “rescatados o liberados” por un esperado Quetzalcóatl salido mágicamente
de las urnas.

181
y objetiva en torno a la profecía ancestral. Porque siguen
llegando extranjeros, que al igual que Cortés, siguen usando
y abusando del esperado retorno de Quetzalcóatl.

En el sentido tolteca de la Toltecáyotl, el retorno de


Quetzalcóatl es simbólicamente, el que los hijos de los hijos
de los Viejos Abuelos retornen a la
búsqueda del equilibrio entre “el quetzal-
espíritu” y el “cóatl-materia” en nuestra
vida personal, familiar y comunitaria, a
través de La Batalla Florida. Ese es el
verdadero sentido de la profecía del
retorno de “Quetzalcóatl”. Ya están re-
naciendo los Guerreros de la Muerte
Florecida.

DIVIDIRNOS Y ENFRENTARNOS ENTRE HERMANOS.

Esta es otra de las armas predilectas y permanentemente


efectivas de los “conquistadores-colonizadores”. La misma
imposición de las leyes, autoridades e instituciones coloniales
ha sido un factor de división entre hermanos. Las dádivas y
canonjías dispares del colonizador entre los colonizados ha
creado permanentes luchas fraticidas.

182
La “democracia electorera” es la manera en que los dueños
del dinero, gobiernan a través de los políticos a favor de sus
intereses económicos. Y es la forma legal y perfecta de poner
a luchar a todos contra todos. En la “guerra por la
democracia” de todo se vale y la política y la lucha electoral
ha caído a niveles inadmisibles de bajeza y degradación.

Las comunidades indígenas y campesinas que han podido


mantener sus milenarios “usos y
costumbres” para gobernarse,
son una formidable barrera para
que no entren a las comunidades
el poder de los dueños del dinero
y sus socios trasnacionales por
medio de los políticos. La
asamblea es un espacio
comunitario en el que es muy
difícil corromper y engañar. Son
milenios de experiencia de cómo se debe gobernar. El
“mandar obedeciendo” es un legado cultural de la Toltecáyotl.
Sin embargo, los “usos y costumbres” están siendo muy
golpeados por los colonizadores a través de los políticos y los
medios masivos de desinformación.

183
Finalmente diremos en este punto, que más daño ha hecho
las sectas religiosas que los partidos políticos y “la democracia
electorera” en la división de los pueblos y la lucha entre
hermanos.

Uno de los elementos culturales que permitió la resistencia


cultural durante estos cinco siglos de colonización y ocupación
ha sido la religión. Atrás de la religión impuesta, existe un
espacio invisible de permanencia de los valores espirituales
del Anáhuac. “Si, pero no”. En general el evangelizador se
corrompió y aceptó el “Si, pero no”. Si, soy “católico”, pero
“Guadalupano”. Y atrás de la Virgen de Guadalupe esta
Tonatzín, nuestra Madre Querida.

Las sectas religiosas y satánicas, la televisión, así como el


“culto al Becerro de Oro”, que es el consumismo, han
debilitado mucho, en poco tiempo, la espiritualidad y la
hermandad de los hijos de los hijos de los Viejos Abuelos.

DARLES DE COMER (ALIMENTARLOS) Y SERVIRLOS.

184
Uno de los grandes errores de los invadidos-conquistados-
ocupados-colonizados es darles de comer a los
conquistadores-colonizadores, de ayer y de hoy.

En efecto, desde que Cortés y sus secuaces llegaron a


Cempoala, se les asignó un verdadero ejército de hombres y
mujeres que les proporcionaban el alimento. Tanto
cargadores, como cocineras y tortilleras. Siempre se les dio
de comer a nuestros enemigos. Ayer les dieron de comer: los
totonacas, los tlaxcaltecas, los mexicas, los texcocanos. Hoy
les damos de comer a través de comprarles todos sus
alimentos y objetos chatarra, con los que nos envenenan el
cuerpo y el alma.

185
“México, mayor consumidor de Coca-Cola
Según estimaciones, México tiene un consumo per capita
anual de 82 litros de leche, comparado con 150 litros de
refresco. 04 de marzo de 2004. Ciudad de México (Reuters).-
México se mantuvo en 2003 como el mayor consumidor per
cápita de productos Coca-Cola en el mundo, posición que
ocupa desde 1997, dijo la gigante de bebidas estadounidense
en un reporte anual.”
http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/76936.mexico-mayor-consumidor-de-
coca-cola.html

Somos nosotros los invadidos y ocupados, los explotados y


colonizados, los que enriquecemos a nuestros opresores. No
solo aceptamos ser su servidumbre, sino sus asiduos y
resignados clientes. Bástenos que nos traigan sus marcas o
sus tiendas, corremos sin vergüenza a comprarles sus
míseras mercancías para “ser y vivir como ellos”. Nosotros
alimentamos y fortalecemos a nuestros opresores.

186
“Wal-Mart México continuará su plan de
expansión
Por Notimex. Viernes, Febrero 20, 2009.
A pesar del entorno recesivo en el país,
Wal-Mart de México invertirá durante
este año 11 mil 800 millones de pesos y
creará mas de 14 mil 500 empleos
directos. En conferencia de prensa, el
presidente y director general de la
minorista más importante en el país, Eduardo Solorzano,
precisó que las inversiones contempladas en México para
2009 son superiores en 4.0 por ciento respecto a las
realizadas el año pasado. Durante la presentación de su plan
de inversión para este año, el directivo tambien detalló que se
abrirán 251 unidades nuevas las cuales representarán la
generación de 14 mil 500 empleos directos y 25 mil
indirectos, lo que representa un crecimiento de 15 por ciento
en comparación del año anterior.” http://olganza.com/2009/02/wal-
mart-mexico-continuara-su-plan-de-expansion/

187
XXV.- REFLEXIÓN FINAL.

Somos, como individuos, como familia y como pueblo, lo que


recordamos. Los hijos de los hijos de los Viejos Abuelos del
Anáhuac, requerimos ante estos cinco siglos de injusticia y
vejación, realizar un profundo y complejo trabajo de
recuperación de los mejor de “lo propio-nuestro”, herencia
perenne de la Toltecáyotl. Se requiere comenzar a hacer,
después de cinco siglos, un proceso de sincretismo cultural
armónico e inspirado en los mejores valores de las culturas y
civilizaciones que hoy nos conforman. Guiados por la fuerza
del Espíritu.

Necesitamos liberar a
la historia luminosa
del Anáhuac de las
mazmorras oscuras
de la colonización,
para que ilumine un
futuro “propio
nuestro” de igualdad
de oportunidades y
justicia social para
todos los hijos de los
hijos de los Viejos
Abuelos.

Poner punto final a la


ignorancia de
nosotros mismos y

188
recuperar nuestra memoria histórica, y con ella, el orgullo y la
autoestima de ser
descendientes
culturales de la
Toltecáyotl e hijos del
Anáhuac. Reactivando
“el banco genético de
información cultural46”
para integrar
armónicamente lo
mejor de la civilización
del Anáhuac con lo
mejor de las
apropiaciones que
hemos hecho a lo largo
de estos cinco siglos
de las civilizaciones del
mundo que han
confluido en nuestro
país.

Construir con lo mejor


del “pasado antiguo” un futuro más humano y justo, en el que
se acaben para siempre, “los vencedores y los vencidos”. Que
se extirpe de nuestra tierra la exclusión, el rasismo y el
clasismo.

46
Información cultural y espiritual que se trasmite de manera no racional de una generación a otra
y mantiene “el saber colectivo”.

189
Recuperar todo nuestro antiguo conocimiento y hacer de la
Toltecáyotl una guía de vida a través del ejercicio conciente y
cotidiano de todos los valores y principios con los que se
construyó el símbolo de la Serpiente Emplumada. Como ahora
es el hinduismo, el busito o zoroastrismo47, para los pueblos
de Asia. Florecer nuestra palabra y sabiduría milenaria, para
hablar con palabras verdaderas, sentir con sentimientos
propios y ejecutar actos propios. Recuperar los conocimientos
ancestrales sobre la vida y el mundo. Recuperar la sabiduría
esencial de la vida, para vivir en armonía entre los humanos y
con todos los seres vivos, así como tratar con respeto y
honrar a nuestra “Madre Querida” La Tierra.

47
El zoroastrismo o mazdeísmo es el nombre de la religión y filosofía basada en las
enseñanzas del profeta y reformador iraní Zoroastro o también llamado Zaratustra.
190
Fortalecer, concientizar, acrecentar los valores y principios
ancestrales sobre la familia como núcleo central de la
sociedad. Volverle a dar a la comunidad el valor y la
importancia, así como recuperar el sentido de servicio y
sacrificio. Despertar el sentido místico, sagrado y divino del
mundo y la vida. Volver a ser merecidos de “Aquél por quien
se vive”.

Guillermo Marín
San Jerónimo Yahuiche
Atzoma, Oaxaca.
Verano del 2009.
gmarinn@gmail.com
191
BIBLIOGRAFÍA.
Ignacio Bernal, “Notas preliminares sobre el posible imperio
teotihuacano”, Estudios de cultura náhuatl, México, Instituto de
Investigaciones Históricas, 1965, vol. V

Fray Bartolomé de las Casas. “Brevísima relación de la destrucción de las


Indias”. (Biblioteca de la Historia de España) Madrid, edit. Sarpe, 1986.

Bernal Díaz del Castillo. “Verdadera historia de la conquista de la Nueva


España”. Colección Austral, Espasa - Calpe S. A., España. 1968.

Cristóbal del Castillo, “Historia de la venida de los mexicanos y de otros


pueblos e historia de la Conquista”, Consejo Nacional para la Cultura y las
Artes, Méx., 2001.

C W Ceram. “Dioses y Tumbas”. Editorial Orbis. España 1985.

Hernán Cortés. “Cartas de relación”. Editorial Porrúa, Méx., 1983.

Fray Diego Durán. “Historia de la Indias de la Nueva España e islas de Tierra


Firme”. México, CONACULTA. 2007.

Juan Ginés de Sepúlveda. “Democrates, sive de justi belli causis”. Roma


1535.

José Luis Guerrero. “Flor y canto del nacimiento de México”. Editorial


Realidad, Teoría y Práctica, S.A. de C.V. Méx. 1998. Sexta edición.

Lafaye, Jacques, “Los conquistadores”, México, Siglo XXI Editores, 1970.

Guillermo Marín, “Historia verdadera del México profundo”. Editorial Tlatócan.


Méx., 1997

“La Corrupción en México, como una estrategia de resistencia cultural”. ILUSA.


Mex. 2001.

Matthew Restall. “Los siete mitos de la conquista de América”. Paidós,


México 2005.

Bernardino Vázquez de Tapia. “Relación de méritos y servicios del


conquistador Bernardino Vázquez de Tapia, vecino y regidor de esta gran
ciudad de Tenuxtitlan México”.

http://www.memoriapoliticademexico.org/Textos/1Independencia/1546RMS.ht
ml

192
Ignacio Romerovargas Iturbe “Los gobiernos socialistas del Anáhuac”, ed.
Romerovargas, Méx., 1978.

Fray Bernardino de Sahún. “Historia General de las cosas de la Nueva


España”. Editorial Porrúa. Méx., 1979.

www.toltecayotl.org

193