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1

LOS GUERREROS
DE LA MUERTE FLORECIDA

Guillermo Marín.
2

A Gisela
la mujer
largamente
esperada.

Con un fraterno agradecimiento


por su apoyo incondicional y su aliento permanente a

Maria L. Chávez,
Emilia y Cecilio Sánchez,
Mónica y Edgardo Villanueva,
Guadalupe y Cupertino Hernández,
José Manuel Ceja, Oscar Olea,
Rafael Álvarez

y por supuesto que a la “Abuelita”.


3

No me gustan las posiciones radicales.


Pero tenemos que ser radicales.
Porque la realidad es radical, feroz y deshumanizada…
ya no se puede a estas alturas de la Historia dar más concesiones,
en los últimos 481 años se han dado todas las concesiones posibles,
ya no nos quedan más.
4

índice.

I.- ¿Qué es la Toltecáyotl?


II.- El problema de la existencia.
III.- Las abrumadoras fuerzas de la materia.
IV.- Las entidades de la noche.
V.- La inercia de la materia.
VI.- Los desafíos de la materia.
VII.- Los guerreros de la muerte florecida.
VIII.- Las armas del guerrero.
IX.- Tezcatlipoca el enemigo interior.
X.- Un rostro propio y un corazón verdadero.
XI.- La batalla florida.
XII.- Flor y canto.
XIII.- La fuerza inconmensurable del espíritu.
5

INTRODUCCIÓN.

¿Cómo enfrentar un mundo cada vez más hostil y deshumanizado?


¿Cómo sobrevivir entre una masa informe de gente adormecida que sólo
piensa en el dinero, el consumir, el grotesco placer y la decadente diversión?
¿Qué hacer cuando en ocasiones las instituciones más importantes de la
sociedad se encuentran dirigidas por personas corruptas, simuladoras y
cínicas, quienes a través del engaño y la mentira hunden a las instituciones que
les deberían dar dirección, apoyo y confianza a los ciudadanos?
Qué hacer cuando los medios masivos de comunicación permanentemente
están enajenado y manipulando al pueblo, y el sistema educativo engaña y
coloniza a los estudiantes, dejándolos en la más grande ignorancia y
totalmente deshumanizados, sin principios y valores éticos y morales;
despertándoles solamente el valor al lucro, la competitividad, el
individualismo y el consumismo?¿Qué hacer cuando vemos que las más
importantes instituciones sé esta derrumbando y que aparentemente nada se
puede hacer?
¿Qué hacer cuando nos damos cuenta de que estamos solos y que el sistema
está en contra de nuestras aspiraciones más elevadas?
¿Qué hacer cuando no nos resignamos a morir en una larga vida enajenada y
adormecida? ¿Cómo sobrevivir en el caos?

La respuesta es buscar en el pasado. En los principios y valores que un día


llevaron a nuestros Viejos Abuelos1 a construir una de las civilizaciones más
importantes del mundo. Ante este caos, el futuro esta está en nuestro pasado.
El desafío es investigar nuestra verdadera historia, haciendo a un lado la
“versión oficial” que ha sido escrita por los vencedores y encontrar los
luminosos y eternos valores del México antiguo, para con ellos, construir
nuestro presente y diseñar nuestro propio futuro.

Los mexicanos somos un pueblo que desciende de una de las seis


civilizaciones más antiguas con origen autónomo del planeta. México llegó en
su momento más importante, a hilvanar más de mil años de increíble
esplendor, aportando a la humanidad conocimientos que hoy constituyen parte
de las bases más importantes de nuestro mundo.

1
Viejos Abuelos, forma de nombrar a los antepasados indígenas de la Cultura Madre.
6

En efecto, desde la invención de la agricultura en el sexto milenio a.C., como


la invención del maíz y la milpa, pasando por la invención del cero
matemático, la cuenta perfecta del tiempo el asombroso registro del
movimiento de los astros y las estrellas, la invención de la chinampa, entre
muchas otras prodigiosas aportaciones.

La sabiduría humana, que a lo largo de siete mil quinientos años de desarrollo


endógeno2, posibilitó la construcción de un sólido conocimiento que
permitiera a los seres humanos no sólo satisfacer eficientemente sus
necesidades materiales de subsistencia, sino que, proporcionó
fundamentalmente un formidable y eficaz sistema de conocimiento que
potencializó la capacidad humana, hasta llevarla a estadios que hoy no
podemos entender, especialmente en el campo de la energía espiritual y su
trascendencia.

En el período conocido como Clásico3 (200 a.C. a 850 d.C) los hombres y
mujeres de conocimiento llegaron a la cima de su sabiduría, alcanzando por
fin el pináculo de su desarrollo Cultural y desaparecieron misteriosamente,
legándonos un patrimonio que “duerme” en nuestro banco genético, que
subyace en las sincréticas formas de la Cultura Popular, pero que
especialmente reside agazapado en el corazón de cada persona. Este cúmulo
de saberes ha estado guardado en nuestros corazones, esperando el momento
de su revelación exaltante y que de vez en cuando, como chispazos de luz,
iluminan nuestras penumbras, como es el caso de los trágicos acontecimientos
del terremoto del 19 de Septiembre de 1985 en la Ciudad de México, donde en
minutos, el banco genético se activó y la asombrosa organización de la gente
permitió rescatar a los damnificados, ante el colapso de las autoridades.

Así es, los mexicanos no hemos tomado plena conciencia de nuestro


verdadero patrimonio cultural que heredamos de nuestros “Viejos Abuelos”.
Todo ese monumental y asombroso vestigio material que apreciamos en las
llamadas zonas arqueológicas, todas las maravillosas piezas que se guardan en
los museos nacionales y del extranjero, no son más que los vestigios
materiales de la grandeza espiritual de nuestros antepasados.
En efecto, desde la llegada de los colonizadores, nunca se valoró y apreció en
su justa dimensión la sabiduría y el conocimiento de los vencidos. La cultura
de Occidente sólo ha tenido ojos para el mundo “material”, que

2
Endógeno, hacia adentro, del interior.
3
Periodos, la historia antigua de México se divide en 3 periodos, preclásico, clásico y postclásico.
7

paradójicamente es el menos importante de la civilización del Anáhuac4. Sin


embargo, la verdadera riqueza esta en la sabiduría que construyeron a lo largo
de miles de años los hombres y mujeres del Cem Anáhuac 5. Los
conquistadores y colonizadores de ayer y de hoy, no tienen ojos ni corazón,
para entender la verdadera riqueza humana de la civilización negada. Pero al
igual que China o la India, en lo que hoy es México se elaboró a lo largo de
muchos siglos una sabiduría sofisticada y compleja de la vida y del mundo,
que ha permitido su sobrevivencia a pesar de estar condenada a la
desaparición. Lo asombroso de este conocimiento es que debido a los
quinientos años de salvaje colonización, este cúmulo de saberes ha sabido
sobrevivir agazapado, camuflajeado e inteligentemente, se ha “integrado” en
un sincretismo virtuoso a la cultura dominante y así ha garantizado su
supervivencia.

La herencia más valiosa de todas las civilizaciones es el conocimiento que


puedan trasmitir sobre la supervivencia material y la trascendencia espiritual a
sus miembros. Los mexicanos actuales contamos con el maíz, el adobe, las
tortillas, las salsas, los atoles, los tamales, las cerámicas, los textiles, el
pulque, los chapulines, bebidas derivadas del cacao y el maíz, la milpa, la
chinampa, los petates, los mecates, la herbolaria, el tequio6, la gozona, la
fajina, el sistema de cargos, el compadrazgo y una pléyade de conocimientos,
de alimentos, de tradiciones y costumbres; así como de un sinnúmero de
objetos, que forman parte indisoluble de nuestra realidad.

Sin embargo, no tomamos en cuenta que existe otra parte todavía más
importante de patrimonio cultural, nos referimos a la parte espiritual o
“intangible”. No la podemos ver ni tocar, pero constituye uno de los valores
más sólido de nuestro mundo actual, que tal vez llegue a ser “la espina dorsal”
en donde se apoya nuestro ser social. Indiscutiblemente que en la punta de este
inmenso iceberg, se encuentra el sentido místico y espiritual por la vida y el
mundo.

La civilización del Anáhuac ha producido y ha celosamente guardado,


milenarios conocimientos sobre la vida, el ser humano y el universo, que son
su verdadero fruto, su más grande riqueza, su razón de ser. Estos
conocimientos se generaron entre el segundo siglo a.C. y la mitad del octavo
4
Anáhuac, nombre en náhuatl que le daban los antiguos mexicanos a su territorio.
5
Cem Anáhuac, concepto náhuatl que se refiere al continente, literalmente es “la tierra rodeada de las grandes
aguas”.
6
Tequio, gozona, fajina, trabajo por la mejora de la comunidad, que no es remunerado y que es de origen
prehispánico.
8

d.C. cuando inexplicablemente esta civilización se colapsó en todo


Mesoamérica en una sola generación.

Las personas que vivían en lo que hoy llamamos “zonas arqueológicas”, que
eran centros de investigación y sistematización de éste conocimiento, primero
destruyeron y quemaron estas construcciones, para después destruirlas hasta
casi sus cimientos y luego cubrirlas de tierra y literalmente “desaparecer de la
faz de la tierra”. No se sabe por qué hicieron esto, ni a dónde se fueron. Esto
es registrado por los especialistas como, “el colapso del periodo clásico
superior” y es considerado como uno de los grandes enigmas de la humanidad.

Como las otras civilizaciones “madre”, sean la egipcia o mesopotámica, la


anahuaca7 ha guardado estos conocimientos de dos formas. Primero, se han
mantenido en un reducido y selecto grupo de personas, que celosamente se
pasan de una generación a otra esta sabiduría en espera de su renacimiento
oportuno. Así, de manera secreta y a través de escuelas y filosofías herméticas,
ha ido pasando esta sabiduría humana a través de los tiempos, lo mismo en
Egipto que en México.
La otra forma es en el inconsciente de los individuos, en su banco genético, en
el corazón del pueblo. Lo que ha aprendido una civilización jamás lo pierde,
por más adormecido y enajenado que se mantenga a su pueblo. Se nos olvida
que el mundo es mágico e inconmensurablemente misterioso, y que por
consiguiente, los seres humanos somos seres mágicos y misteriosos. Es por
ello, que todos los pueblos del mundo son portadores del conocimiento
ancestral.

Después del colapso mesoamericano, se dieron siglos de decadencia y


trasgresión, desde el año 850 d.C. aproximadamente, hasta finalizar en 1519
d.C., con la llegada de los invasores europeos. En efecto, el pueblo que más
transgredió las antiguas enseñanzas de los sabios toltecas, fueron los aztecas.

Los aztecas llegaron en la última emigración del Norte, como un pueblo


bárbaro y belicoso, que no sabía hablar la exquisita lengua náhuatl y no poseía
la decantada tradición tolteca.

Los aztecas fundaron Tenochtitlán en 1325 y su momento de verdadera gloria,


no duró más de cien años. Los aztecas trasgredieron los conceptos espirituales
asociados a Quetzalcóatl y los cambiaron por groseros y bizarros conceptos
7
Anahuaca, gentilicio de los hijos de la civilización del Anáhuac.
9

materialistas, en donde su Dios tribal llamado Huitzilopochtli8, inspiró el culto


a la guerra, los sacrificios humanos, al comercio y al sojuzgamiento de otros
pueblos y su implacable explotación.

Fueron tiempos difíciles para lo que quedaba de la sabiduría tolteca, que tuvo
que resguardarse en sitios sagrados donde no se atrevían los bárbaros a
perturbarla. Sin embargo, a la llegada de los invasores europeos, los escasos
centros de conocimiento que sobrevivieron al colapso tuvieron que
“desaparecer” del mundo inmediato, primero por la feroz amenaza del
conquistador y después por la voracidad e ignorancia del colonizador. Desde
1521 la sabiduría producida por la civilización del Anáhuac ha vivido de
manera “clandestina”. Definitivamente no ha muerto el conocimiento que un
día inspiró la construcción de Monte Alban, Teotihuacán o Palenque. Esa
sabiduría que enseña a los seres humanos su verdadero lugar y su misión en el
universo, este conocimiento que es nuestro más grande patrimonio cultural y
que garantizará nuestra supervivencia en medio de todos los avatares y
acechanzas en el futuro, este vivo y no ha muerto, siempre ha estado con
nosotros y nos ha ayudado a sobrevivir.

Así, a lo largo de estos 481 años de invasión y colonización, sí los mexicanos


hemos podido sobrevivir a nuestra muerte histórica, ha sido gracias a la
sabiduría ancestral. En el plano material de la vida, sin los conocimientos
sobre la agricultura, la alimentación y la salud, literalmente habríamos
desaparecido en los primeros trescientos años de colonización y sí en los dos
últimos siglos no hemos desaparecido culturalmente, ha sido gracias a la
solidez y fortaleza de la cultura del Anáhuac, que cómo vértice superior
apunta al desarrollo de la espiritualidad del pueblo.

Ha sido gracias a este patrimonio cultural, a esta sabiduría que supo mantener
vivos los cuerpos de sus hijos y ha sabido, sobre todo, mantener vivo el
potencial espiritual de nuestra civilización a pesar de la severa embestida de la
“modernidad Occidental”9 y nos ha permitido sobre vivir como pueblo.

Los mexicanos heredamos conocimientos, principios y valores que nos han


permitido sobreponernos a los más increíbles desastres físicos y sociales, a las
más grandes injusticias y a la más pavorosa explotación, porque somos
8
Huitzilopochtli, en lengua náhuatl significa “El Colibrí Zurdo”
9
Modernidad Occidental, existe un conflicto falso, planteado a los países del tercer mundo por la
colonización. O se es “moderno” y se copia la cultura materialista-consumista-tecnológica de Occidente, o se
es “tradicional”, entendiéndose peyorativamente por esto, que el vivir apegado a las tradiciones milenarias de
un pueblo es estar condenado a la pobreza y a la infelicidad.
10

poseedores de un conocimiento que vive en nuestra sangre y fluye por nuestro


corazón.

Hemos iniciando el tercer milenio de la cultura judeocristiana y estamos


entrando al noveno milenio de nuestra civilización. Son tiempos difíciles en
donde las fuerzas más oscuras del espíritu humano, se han apoderado de gran
parte del planeta y de casi todos los corazones y mentes de los seres humanos.
La especie humana está en peligro y el mismo planeta, como ser vivo, también
se ve amenazado y está en peligro de extinción.

Los seres humanos debemos de recurrir a nuestro más grande potencial para
enfrentar esta crisis humana. En ese potencial radica la sabiduría de nuestra
cultura madre que ha sabido desarrollar la fuerza espiritual de la vida. Los
conocimientos generados en el pasado sobre el potencial espiritual y luminoso
de los seres humanos, su capacidad de disciplinas, su conciencia comunitaria,
su confianza en sí mismos y en la familia, así como su relación armoniosa con
el universo que le rodea, es lo que nos puede garantizar nuestro futuro.

Este trabajo pretende ser una reflexión que nos permita sobrevivir en estos
tiempos de oscuridad y materialismo suicida, donde la mayoría de las
instituciones políticas, sociales, religiosas y educativas, naufragan en un mar
de corrupción y enajenación. Esta reflexión intenta servir de estímulo para
retomar los más antiguos conocimientos del espíritu humano y aplicarlos en el
grotesco mundo cotidiano de la globalización económica, el neoliberalismo y
la “modernidad”. Pretende con la sabiduría generada por los toltecas enfrentar
el individualismo, la violencia vana, el consumismo, el racismo y la ceguera
que le cierran todas las puertas y las oportunidades a quienes tienen un espíritu
sensible y consciente, que no se resigna a sucumbir en el turbulento futuro que
nos ofrece el actual sistema en que vivimos.

El presente trabajo no pretende ser un “recetario de cocina”. Por el contrario,


intenta alentar una reflexión en el lector para que él, construya por sí mismo
una alternativa propia de vida, manifestando su verdadero sentir y su propio
pensar, pero apoyándose en la identidad cultural y en su herencia más
ancestral, dejando de copiar ciegamente modelos ajenos e insuficientes para
nosotros. Pretende alentar a partir de la creatividad y la inteligencia del lector,
una respuesta que permita construir un modelo propio de vida, inspirado en
los principios filosóficos de los antiguos y sabios toltecas del México Antiguo,
pero con los desafíos del siglo XXI. El modelo que tomamos es el del
Guerrero y la Guerrera de la Batalla Florida. Pero este modelo sólo tendrá sus
11

bases filosóficas en el pasado, las aplicaciones prácticas tendrán que ser del
presente, para construir un futuro propio.

La idea es que cada persona, en la búsqueda del conocimiento y la aplicación


práctica cotidiana, construya una nueva forma de vida, diseñe su personal
modelo de Guerrero o Guerrera de la Muerte Florecida. Estos ya no son
tiempos de “maestros o gurús”, ahora es el tiempo del trabajo íntimo y
personal, del trabajo interior.

Somos hijos de la Toltecáyotl10 y la sabiduría se expresará por sí misma en


cada persona que la intente convocar. Este conocimiento siempre ha estado
ahí, esperando pacientemente que lo despertemos y lo utilicemos, los hijos de
los hijos de los Viejos Abuelos.

I.- ¿QUÉ ES LA TOLTECÁYOTL?

10
Toltecáyotl, concepto náhuatl que significa la herencia de los toltecas, la sabiduría y los conocimientos de la
cultura tolteca.
12

Uno de los objetivos de la colonización fue


que los pueblos invadidos y vencidos
perdieran la lengua, la memoria histórica y
los prodigiosos conocimientos ancestrales.
Sumado a esto, la propuesta hispanista, que
sigue vigente hasta nuestros días, y que
asume que con los españoles llegó la
“civilización, la cultura, la religión, el arte,
la educación”.

Entiéndase como que la humanización y


civilización de México, fue y ha sido, solo la
europeización y ahora la globalización
económica. Por lo que han considerado necesario destruir todo vestigio de
“atraso, paganismo diabólico y oscurantismo primitivo” de los pueblos
invadidos y vencidos.

En el siglo XVI los invasores tuvieron que aceptar, mediante un juicio en el


Vaticano, que los Viejos Abuelos tenían alma y eran seres humanos. Es por
ello que entonces se les llamó “indígenas”, para escamotearles su derecho a
ser seres humanos como ahora la sociedad dominante, les escamotea su
derecho constitucional a ser reconocidos como entidades culturales diferentes.
Ante esta situación, desde el siglo XVI se afirma, que los antiguos mexicanos
no tenían un pensamiento filosófico debidamente estructurado y decantado, en
donde se cimentara todo su añejo desarrollo humano y civilizatorio y donde
tomaran esencia y raíz, todos los conocimientos matemáticos, científicos,
religiosos, artísticos y sociales, que le son reconocidos universalmente y de los
cuales han dejado impresionantes y prodigiosos testimonios.

Los nativos, para los conquistadores, cuando más, sólo llegaron a poseer una
transfigurada religión politeísta, donde se adoraba al agua, al viento y al Sol,
sacrificando bellas doncellas a quienes se les extirpaba el corazón en
sanguinarias ceremonias y se pasaban la vida sólo preocupados en los trabajos
agrícolas y en guerras tribales.

La terca y abyecta negación de la existencia de la filosofía de los toltecas ha


condenado al laberinto de la desolación a nuestra civilización. De la misma
manera, no podríamos entender la cultura grecolatina sin sus filósofos y sus
pensadores como Sócrates o Platón, a la India sin el budismo y el hinduismo y
a la China sin el taoísmo y el confucionismo. El México Antiguo y el México
13

contemporáneo, no se pueden entender cabalmente sin el pensamiento tolteca,


quedando su entendimiento sólo en el perímetro de la estéril arqueología o el
indescifrable surrealismo de las Culturas Populares y la eurocentrista11
antropología. No podemos aceptar que sí lo que hoy es México, fue parte de
una civilización tan antigua e importante como la China y la Hindú, no posea
un complejo sistema de conocimientos que expliquen profundamente la vida,
el mundo, el universo y por supuesto, la misión de los seres humanos en esta
existencia; así como sus prodigiosas obras materiales, que son un reflejo
inequívoco de su filosofía.

Por supuesto que sí existió esta filosofía y ésta es el fruto florecido más
importante y decantado de nuestra civilización. Es lo que nos da pertenencia
actualmente y nos brinda un sólido futuro en los hostiles tiempos del por
venir, aunque aún no lo entendamos.

La Toltecáyotl es la expresión más inmediata de este negado y agazapado


conocimiento milenario. La Toltecáyotl esta asociado a los toltecas, los
hombres y mujeres de conocimiento del esplendor del México Antiguo.

El concepto nos remite al conjunto de todo aquello que pertenece y es


característico de quienes viven en una Tollan, una ciudad. Los relatos en
náhuatl nos dicen que la Toltecáyotl comprende los mejores y más importantes
logros del ser humano en sociedad: Artes y urbanismo, escritura, calendario,
centros de educación, saberes acerca de la divinidad, conocimiento de las
edades del mundo, orígenes y destino del hombre. Especialmente en cuanto
respecta a la formación de “rostros propios y corazones verdaderos”.

Al ser la Toltecáyotl un atributo de la gente constructora de metrópolis o


ciudades, mucho se parece, desde el punto de vista histórico y antropológico
de la cultura Occidental, al concepto de “civilización”. Debemos de recordar
que la palabra civilización proviene del latín civitas, y en el náhuatl se dice
tollan, que significa metrópoli.

Según la memoria histórica de lo poco que quedó escrito, a los Toltecas se les
recuerda así: "En verdad muchos de los toltecas eran pintores, escribanos de
códices, escultores, trabajaban la madera y la piedra, constituían casas y
palacios, eran artistas de la pluma, alfareros...En verdad eran sabios los
toltecas, sus obras todas eran buenas, todas rectas, todas bien planeadas,
todas maravillosas...Los toltecas eran muy ricos, eran felices, nunca tienen
11
Eurocentrista, concepto que se refiere a la idea de que Europa y su cultura, son el centro del mundo.
14

pobreza ni tristeza. Los toltecas eran experimentados, acostumbraban a


dialogar con su propio corazón. Conocían experimentalmente las estrellas,
les dieron sus nombres. Conocían sus influjos, sabían bien cómo marcha el
cielo, cómo da vueltas"... Informantes de Sahagún, Códice Matritense).

Sin embargo, en una aproximación más profunda del concepto y de una


manera descolonizada, podríamos afirmar que la Toltecáyotl esta relacionada a
los conocimientos, prácticas y sabiduría relativos a la búsqueda universal por
trascender la existencia espiritual en el plano material, igual que los egipcios,
los chinos y los hindúes, que en el vértice superior de su desarrollo
civilizatorio, buscaron ir más allá de la muerte física y penetrar en los
insondables misterios de la energía espiritual. Esta necesidad de saber qué
existe más allá de la muerte, sigue profundamente viva entre nosotros.
Para los antiguos toltecas, “ésta no es nuestra verdadera casa”, sólo es un paso
a la “vida eterna”.

¡Acaso de verdad se vive en la tierra?


No para siempre en la tierra: sólo un poco aquí.
Aunque sea jade se quiebra,
Aunque sea oro se rompe,
Aunque sea plumaje de quetzal se desgarra,
No para siempre en la tierra: sólo un poco aquí.”
(Ms. Cantares mexicanos.)

La experiencia humana era en su íntima realidad de carácter espiritual y sólo


se estaba trabajando el plano humano en esta vida. De modo que por ello, todo
era pasajero e intrascendente, sí se comparaba con la necesidad de “aprender”
para decantar la conciencia del espíritu eterno que todos compartimos.

Para los toltecas, habían existido cuatro intentos infructuosos de la humanidad


en la búsqueda de la perfección. Y en cada intento se destruía la Tierra
cíclicamente a través de pavorosos cataclismos. Según los toltecas vivimos en
el Quinto Sol o el quinto intento por alcanzar el equilibrio o perfección
humana. Según las profecías toltecas, el final del Quinto Sol esta cerca y se
iniciará el Sexto Sol, llamada del equilibrio.
15

Fue en los inicios de los tiempos de esta era, que allá en Teotihuacan fue
donde los dioses iniciaron el Sol en el que vivimos. Para ello fue necesario
que se sacrificaran los dioses y se lanzaran al fuego liberador de la partícula
divina. De esta manera se creo el Sol y la Luna. De la misma manera los
dioses encomendaron a Quetzalcóatl12 que fuera al Mictlán o recinto de los
muertos, a robarle al Señor de la Muerte, Mictlantecutli, los huesos de los
seres humanos del Cuarto Sol13 y con ellos, hacer un sacrificio con su propia
sangre para darles vida. De la misma manera, fue Quetzalcóatl al que le
encomendaron dotarlos de alimento y descubrió “el Monte de Nuestro
Sustento”, lugar en donde se encontraban almacenados todos los granos que
son el alimento del Quinto Sol.

Finalmente, todos los dioses se sacrificaron para que los seres humanos
viviéramos, es por ello que a las personas se les llamaba “masehuales”, que
quiere decir en lengua náhuatl, “merecidos del sacrificio de los dioses” y
marca una de las pautas más esenciales de nuestra forma de ser y entender la
vida, “el sacrificio”.

Los toltecas habían creado una estructura religiosa para los seres comunes,
que formaban “las pencas del nopal” o las “alas del águila”, forma metafórica
de nombrar a la población en general. En la religión existía una gran fuerza
creadora, superior a cualquier concepto humanamente imaginable. Por ello,
decidieron que no tenía nombre, ni representación, era invisible e impalpable,
se encontraba en todo lugar al mismo tiempo. Le llamaban metafóricamente
“aquél por quien se vive”, “noche viento”, “el señor del cerca y del junto”. En
la religión judeocristiana se le conoce como Dios Padre.

En una segunda aproximación de esa misma divinidad abstracta, más


humanizada y conceptual, se le determinaba como una divinidad dual, mitad
femenino y mitad masculino. En una tercera advocación de la misma realidad,
se le concebía como un par de opuestos complementarios con los que se
construye “el mundo en el que vivimos”. Se le llamó metafóricamente “dios
del agua” y “dios del viento”. Representando el primero, todo lo que nos rodea
en este mundo y que por su naturaleza, está compuesto por átomos y es
energía “condensada o materializada”. El segundo, representaba a la “otra
energía” de la que se compone el mundo, la energía espiritual, pues es el
“soplo divino” que le da conciencia a la materia. Los nahuas a uno le llamaron
12
Quetzalcóatl, del náhuatl pájaro-serpiente o serpiente emplumada. Concepto filosófico-religioso asociado al
“soplo divino que le da conciencia a la materia”.
13
Soles, según los antiguos mexicanos habían existido 4 humanidades anteriores que buscaban la perfección y
cada una había sido destruida por un cataclismo. A cada una de estas edades se le llamó Sol.
16

Tláloc14 y al otro Quetzalcóatl, los mayas Chac y Cuculcán, los zapotecos


Cosijo y Belaguetza y así sucesivamente cada cultura les otorgó nombres
diferentes, pero simbolizando lo mismo, pues nuestros Viejos Abuelos
formaron una sola civilización, por más culturas diferentes en tiempo y en
espacio donde se haya expresado esta sabiduría.

Otro de los puntales de la filosofía y la religión en el México Antiguo, resulta


del concepto de “los cinco rumbos de la existencia”. En efecto, el universo
humano estaba condicionado por cinco direcciones en la vida de los seres
humanos. Todo partía del ombligo o centro energético. De éste se trazaba una
línea horizontal y se dividía al ser humano en dos planos. De la cintura a la
cabeza representaba el cielo y tenía dos órganos que, simbólicamente
ayudaban a exaltar el espíritu humano, el cerebro y el corazón. Esta parte
estaba representada simbólicamente por el ave más bella que remonta las
alturas celestiales, el Quetzal.

Del ombligo a los pies representaba la tierra y tenía también dos órganos que
ayudaban a que el ser humano se aferrara a la tierra, los riñones y el sexo. Esta
parte se representaba por el reptil que inteligentemente se arrastra por el polvo
de la vida y en náhuatl se le llama Cóatl. Uno de los desafíos en la filosofía de
los toltecas, es llegar a integrar en cada individuo el Quetzalcóatl, que
representa el equilibrio entre la parte espiritual y la parte material del ser
humano.

Los toltecas sin embargo, hacían otra división vertical del ser humano de
manera simbólica. Así se tenía la parte derecha, que representaba el mundo
tangible o Tonal15, racional, solar, masculino y objetivo. La parte izquierda,
representaba el mundo intangible o Nahual16, lunar, irracional, femenino y
misterioso.

En un esquema esta cruz estaba sobre un ser humano, pero sí se ponía sobre la
tierra, existía una quinta dirección, además de los cuatro puntos cardinales; el
arriba y el abajo. La exaltación o la degradación y al igual que el Yin y el Yang
en su círculo compartido. Los toltecas hablaban de que el desafío del ser

14
Tláloc, concepto filosófico-religioso asociado al agua, como símbolo de la energía luminosa y representado
por dos serpientes de perfil que se tocan por la boca.
15
Tonal, del náhuatl que significa energía. Con la raíz “tona” se compone conceptos filosóficos muy
importantes como: Tonatihu, el Sol. Tonatzin diosa de la Tierra. Tonacatecutli, monte del alimento.
Tonalpohualli, calendario adivinatorio.
16
Nahual, concepto de la lengua náhuatl, que esta relacionado con lo intangible, lo mágico, lo misterioso, con
el conocimiento oculto.
17

humano es buscar el equilibrio de los cuatro “rumbos de su existencia” e


integrarlos en equilibradas fuerzas para al lograrlo, obtener la elevación
espiritual y por consiguiente la trascendencia. De modo contrario, sí el
individuo se afanaba más en cualquiera de las direcciones; esto es, ser
excesivamente espiritual, material, racional o irracional, caía en la
degradación y estupidez humana.

El pensamiento tolteca o Toltecáyotl, no varía en gran cosa con el pensamiento


filosófico de cualquier otra civilización antigua, pues en esencia, el ser
humano y su destino, es igual, y lo comparte con todos los congéneres, no
importa el tiempo ni el espacio. De modo que cuando se conoce el
pensamiento filosófico de los toltecas, aprecia uno su parecido con la de las
otras civilizaciones y en algunos casos, asombra sus semejanzas.

Cuando se adentra en los principios rectores de la vida y su trascendencia


espiritual en la filosofia y la religión de las antiguas civilizaciones, sea el
hinduismo, el zoroastrismo, el budismo, por citar algunas, encontramos
grandes paralelismos con la filosofía y la religión del México antiguo, como le
sucedió en el siglo XVI a los misioneros cristianos, que al conocer la figura
filosófica y religiosa de Quetzalcóatl, la confundieron con Santo Tomás, uno
de los doce apóstoles del cual se desconoce su paradero histórico.

La maestra Laurete Séjurné llama “Quincunce o Ley del Centro”, al principio


filosófico más importante de los toltecas. Este conocimiento esta representado
de manera reiterativa en todas las creaciones materiales de la antigua
civilización del Anahuac. Lo mismo la encontramos en las piezas olmecas del
periodo preclásico, mil quinientos a. C. en la Venta, Tabasco, que en
Teotihuacan en el periodo clásico o hasta en la misma Tenochtitlan en el
periodo postclasico de los aztecas. Más de tres mil años de desarrollo
intelectual y espiritual de la “columna vertebral” de la civilización del México
antiguo.

En la arquitectura, siempre se encontrará un patio cuadrado, con cuatro


habitaciones o pirámides en sus lados y una pequeña construcción en el
centro. El llamado Calendario Azteca esta plagado de los cinco puntos de la
existencia. En la iconografía17 mesoamericana lo veremos en todos los lugares
importantes, en esculturas, pinturas, estelas, textiles, tallas, grecas. Siempre
aparecerá como la cruz de los cristianos, en los sitios más importantes o
simbólicos.
17
Del griego eikón, imagen, y graphein, escribir. Interpretación de las ideas a través de las pinturas.
18

La Toltecáyotl es el conjunto de conocimientos y sabiduría que crearon los


toltecas para la misión más importante que tiene un ser humano en la vida. Se
manifiesta sincréticamente en nuestras formas de entender el mundo, la vida,
la muerte, lo sagrado y lo divino. La Toltecáyotl representa el fruto más
preciado de los antiguos y sabios pueblos que vivieron en lo que hoy
conforma México y Centroamérica, pero que seguramente esta íntimamente
relacionada y hermanada con la sabiduría de los pueblos antiguos de América
del Sur18.

Esta sabiduría vive, esta vigente y presente en nuestros días. Es lo que en


verdad nos sostiene como individuos y como pueblo. Pero debido a la
colonización cultural y espiritual que hemos sufrido, no está en el plano
conciente, pero indiscutiblemente es uno de los más valiosos recursos con que
contamos para enfrentar el mundo. El desafío de los mexicanos en el tercer
milenio, es hacer conciente este patrimonio cultural intangible que hemos
heredado de nuestros Viejos Abuelos para enfrentar el turbulento presente que
nos ha tocado vivir.

18
Probablemente sea esta sabiduría milenaria la que nos une y nos identifica a todos los pueblos del
continente, y no una supuesta “latinidad” que inventó Napoleón III para invadir a Iberoamérica.
19

II.- EL PROBLEMA DE LA EXISTENCIA.


Cuando un ser humano o un pueblo, llega a
un estadio o nivel de madurez existencial, se
hace la pregunta que todos los humanos
concientes se han hecho desde el mismo
origen de los tiempos. ¿Quién soy yo, de
dónde vengo y adónde voy?

Muchas personas en cambio, nacen, crecen


se reproducen, trabajan, compran, pagan,
ven televisión y mueren. Sus vidas son
inocuas e intrascendentes, mueren sin saber
que han vivido. Viven una vida fofa, blanda,
incolora, en medio de múltiples “infiernos
chiquitos”.

Sin embargo, existe otro tipo de personas


que sienten un fuego interior que los estremece y les quema las entrañas.
Tienen una percepción, más clara o aún borrosa, de que su vida y su existencia
tienen una razón específica de ser, que forman parte de un milenario proyecto
de desarrollo humano y que tienen una misión espiritual en la vida.

Sin embargo, en una mundo globalizado económicamente, que tiene como fin
supremo generar las mayores ganancias sobre el consumo ciego de los
individuos por una parte, y por la otra, que los ha desposeído de su “memoria
histórica”, de sus recuerdos, que ha dejado a sus hijos amnésicos por el
colonialismo cultural, como es el caso de México, el problema se torna aún
mayor.

Como individuos y como pueblo, si no sabemos de dónde venimos, no


sabemos en dónde estamos y mucho menos, adónde queremos ir.
Perdidos en la desolación y en las crisis recurrentes. En medio de la injusticia
y la explotación, entre el odio y el desprecio, en medio de la frustración más
aniquilante. Nos sentimos como “extranjeros incultos en nuestra propia
tierra”, perdidos en el cinco centenario laberinto de las soledades.
20

El problema para los mexicanos, es que no sabemos quiénes somos, de dónde


venimos y a dónde vamos. En consecuencia, como no sabemos quiénes
somos, no sabemos qué queremos, por lo que, “queremos todo y de todo y sin
medida”. Y aún, las trescientas mil familias que viven en el hartazgo del
consumo de nuestro país, están sumidas en la depresión más procaz, pues
como reza el dicho popular, “los ricos también lloran”, ya que por lo menos
los pobres tratan de llenar su vacío existencial con la ilusión del consumo.

El problema de la existencia, es que no sabemos para qué existimos. Hemos


perdido la ruta en el camino y el misterio de la vida. ¿Cuál es la razón
verdadera de la existencia? Sin confundir medios con fines, pues muchas
cosas con las que tratamos de llenar nuestro aterrador vacío existencial es con
algunos “medios”. Sobrevivimos en la orfandad.

Muchas personas se “enganchan” en los medios de la vida. Por ejemplo; un


coche es un medio de transporte, sin embargo, mucha gente lo convierte en el
fin supremo de su existencia. Los hijos, la pareja, la familia, el trabajo, por
más importantes que sean, siguen siendo tan sólo medios para templar el
espíritu y llegar al fin supremo. Pero, ¿cuál es ese fin último de la vida?,
Cuándo la sociedad de consumo nos confunde y nos enajena, cuando las
instituciones se corrompen en la letal inercia de la materia, cuando los valores
y principios sociales tienen precio y marca, ¿qué nos queda, adónde vamos,
qué hacemos, por qué vivimos?

La sociedad de los “mercaderes”19 está cimentada sólo en el mundo material


inmediato, pero éste es sólo la apariencia. La realidad es mucho más grande y
compleja y radica en el potencial del espíritu. De modo que al estar
únicamente aferrados al mundo material, estamos cimentando nuestra vida en
la nada, limitando el potencial de nuestra existencia.

El problema es que no sabemos quiénes somos, como pueblo y como


individuos. No tenemos “un rostro propio y un corazón verdadero”20, vagamos
a tropezones por “el laberinto de la soledad”21, creyéndonos lo que no somos,
rechazando y negando la parte más importante de nuestro ser, denigrando lo
propio y exaltando lo ajeno, inseguros, acomplejados, irascibles, temerosos y
resentidos, indefensos y frágiles.
19
Figura metafórica para referirse a el al poder económico representado en personas o ideologías, que tienen
en el dinero y el atesoramiento el fin único de la existencia.
20
Figura metafórica de la lengua náhuatl, para referirse al objetivo primordial de la educación.
21
Laberinto de la soledad, titulo del ensayo de Octavio Paz, que trata el problema de la identidad cultural de
los mexicanos.
21

El problema es que no sabemos de dónde venimos. Hemos aceptado


mansamente la versión de los vencedores, que nos han hecho creer “en el
mundo de las ideas”, que somos Occidentales; primero españoles, después
franceses y ahora estadounidenses, pero en “el mundo de los hechos”, hemos
vivido como esclavos en la miseria y la injusticia más deshumanizada.

Hemos perdido la memoria histórica de nuestra civilización Madre y de la


propia historia de la humanidad. En efecto, hemos llegado a creer que la
civilización inició en México a la llegada de los españoles y que la historia de
la humanidad encuentra sus más remotos orígenes en la cultura grecolatina.
Creemos que la humanidad va avanzando lineal e indefectiblemente hacia el
progreso, gracias a la democracia, la economía, la tecnología y el libre
mercado.

Sufrimos una severa amnesia. Hemos perdido el milenario camino de ascenso


y evolución espiritual de la humanidad. Hemos quedado en la orfandad.

El problema es que no sabemos adónde vamos. No tenemos una razón clara de


la vida, hemos perdido la aspiración más noble y sublime de los seres
humanos. No existe una razón importante para trascender el plano material de
la vida.

Hemos dañado severamente la conciencia espiritual para que los seres


humanos “modernos”, sólo encuentren su realización existencial en el mundo
inmediato y limitado de la materia, el dinero y el consumo. Hemos negado al
ser humano su grandioso potencial de trascender espiritualmente la vida
material.

Al perder la “nostalgia por el infinito”, por lo inconmensurable, las personas


quedamos prisioneras en las mazmorras del mundo material y renunciamos al
mundo luminoso e inmortal del espíritu, quedándonos vacíos, deprimidos y
desolados.

El hecho de cuestionarse la razón de la vida, resulta algo más que saludable,


creemos que es indispensable, para no perder la conciencia de la existencia.
No se trata de asumir una posición pesimista y catastrófica, pero no podemos
dejar de tomar en cuenta los hechos reales que están sucediendo en el mundo y
en nuestro entorno inmediato.
22

Cuando no tomamos conciencia de que diariamente en México se mueren 500


niños, desde recién nacidos hasta 5 años, por problemas generados por la
pobreza, y que en el mundo mueren 35 mil personas diariamente por la misma
causa o que de cada 6 personas, 2 viven en la pobreza extrema en el planeta 22,
no se puede argumentar que la realidad de las estadísticas, es pesimismo.

III.- LAS ABRUMADORAS FUERZAS DE LA NADA.


Aunque ahora suponemos que hemos
existido en nuestro planeta por más de 150
mil años y el Homo Sapiens supuestamente
apareció apenas hace 40 mil años, los seres
humanos tenemos aproximadamente diez
mil años de vivir en civilizaciones. Desde
22
Informe de la FAO de septiembre de 2001
23

que los egipcios y los mesopotámicos inventaron la agricultura, en el año ocho


mil a.C., hasta que le cortaron la cabeza al rey de Francia, Luis XVI en 1793
durante la Revolución Francesa, la mayoría de las sociedades en el mundo
entero se han organizado en torno a monarquías.

En estos casi nueve mil ochocientos años, los pueblos de todo el mundo se
organizaron sobre la base de un sistema monárquico, que como nos lo enseña
la historia de la humanidad, ha sido el sistema de organización que ha
brindado los mejores logros del espíritu humano. En efecto, los más
importantes conocimientos en lo que concierne al desarrollo del potencial
espiritual de los individuos, se inventaron y perfeccionaron en el pasado más
antiguo de la humanidad, bajo diferentes sistemas en torno a las monarquías y
la “Nobleza Humana”23.

Por favor, no pensemos en las primitivas y sanguinarias monarquías europeas


de la Edad Media, que permanentemente estaban en guerras de rapiña y en la
explotación de sus pobres siervos esclavizados a la tierra, desde la caída del
Imperio Romano hasta el fin del Renacimiento.

En cambio, reflexionemos sobre las milenarias monarquías que han conducido


virtuosamente a las civilizaciones más importantes en el ascenso evolutivo de
la especie humana. Monarquías como las egipcias, chinas, indues o anahuacas,
en donde se preparaban esmeradamente a personas desde la más tierna edad,
por medio de una rigurosa educación, en los conocimientos más profundos de
la existencia, para potencializar la nobleza humana y acrecentar la sabiduría
con la cual gobernar y dirigir virtuosamente a sus pueblos.

La Nobleza representó por milenios en el planeta a las mejores personas, con


una altísima educación, una gran capacidad y una equilibrada sensibilidad, por
lo cual eran amadas y respetadas por sus pueblos. Pensemos en los Faraones
egipcios, en los Reyes de Babilonia, en los Emperadores Chinos, en los
Tlatuanis 24 Toltecas del México antiguo.

Pero en el presente, pensemos en el Dalai Lama del Tibet o en el Rey Juan


Carlos de España. Personas que desde niños fueron educadas y preparados
23
Entiéndase como el desarrollo de las potencialidades espirituales e intelectuales de un ser humano, a través
de una rigurosa educación desde la niñez, para dirigir los destinos de un pueblo.
24
Tlatuani, voz náhuatl que significa “el que habla” o dirigente que, junto con el Ciuhacóatl, que significa
“mujer serpiente” o administrador, eran los personajes que gobernaban conjuntamente a un pueblo a través de
la asamblea o Consejo de Ancianos.
24

para gobernar y velar por sus pueblos. Personas que han demostrado con sus
actos que aman y respetan a sus pueblos. Que no son aquellos corruptos
políticos que tomaron momentánea y circunstancialmente por asalto el poder y
que son empleados de las grandes trasnacionales o de poderosos gobiernos
extranjeros. Personas sin ética y sin ningún sentido de responsabilidad social e
histórica, que tienen sus cuentas millonarias en Suiza y un avión listo para huir
del país y por temor a que otro peor que él, les arrebata de un golpe el poder.

La humanidad ha vivido por más de nueve milenios en sistemas de


monarquías, donde la nobleza humana y la sabiduría milenaria, han creado
sistemas de educación y conocimiento, que capacitan a ciertos individuos
desde la más tierna edad para gobernar. Estos sistemas de organización
humana son por su naturaleza y estructura, los idóneos para el desarrollo de
los pueblos. Se ven en el reino animal y al interior de los organismos. Lo
mismo en manadas que en sistemas biológicos. En unos siempre existe un
líder y una escala jerarquizada de individuos donde los derechos y
obligaciones con la comunidad son directamente proporcionales a su jerarquía.

En todos los sistemas, comenzando con el mismo cuerpo humano. Tenemos


órganos con mayores jerarquías, de acuerdo a sus funciones. Lo mismo en el
Sistema Solar, con un Sol y planetas, satélites, cometas y un orden perfecto y
riguroso. En el mundo atómico es lo mismo, existen los átomos, con un
núcleo, protones y electrones, que a su vez forman moléculas, todos regidos
por leyes universales que mantienen su cohesión. Siempre existe una cabeza,
una cúspide y un sistema perfectamente estructurado con diferentes funciones
y responsabilidades. No existe la anarquía.

Las células del cuerpo se rigen de acuerdo a su DNA y cuando se pierde esta
estricta y rígida organización, las células se “liberan” de los “tiránicos”
mandatos del DNA, “se democratizan” y se rigen por sí mismas, son todas
iguales y cada una tiene la libertad de escoger en libertad su función y la
velocidad y cantidad de su reproducción. Cuando la “democracia” llega a las
células, estas se vuelven cancerígenas y terminan por destruir al propio
organismo que las alberga.

De la misma forma, los seres humanos podríamos ser considerados “células”


de un organismo social. No somos iguales y debemos de tener funciones muy
específicas, jerarquías, derechos y obligaciones diferenciados, de acuerdo a
nuestra contribución al bienestar de la comunidad y al objetivo común que, en
la mayoría de los casos, estaba enfocado de una u otra forma al desarrollo
25

espiritual y a la preservación de la vida. Esta forma de organización humana


en general dio pruebas de su eficiencia y eficacia, llevando a muchos pueblos
y a millones de personas a lo largo de milenios, por un desarrollo humano
fundamentado en las virtudes, principios y valores humanos. Por supuesto que
en medio de sus lógicas contradicciones y desastrosos retrocesos.

Los más importantes conocimientos sobre el desarrollo del potencial espiritual


del ser humano, se lograron bajo estas formas de organización humana, en
donde se encontraba en la cabeza o cúspide de la pirámide, a personas que
representaban lo más excelso de la Nobleza Humana. Después le seguía la
iglesia, que guiaba al pueblo por los caminos del desarrollo espiritual y más
abajo el ejercito, institución que protegía y preservaba a la organización de
acechanzas internas y externas. Finalmente se encontraba el pueblo como la
gran base que le da razón de ser a la estructura y al sistema, que apegado a la
tierra generaba la riqueza y la alimentación necesarias para todos.

Sin embargo, en Europa al final de la Edad Media, se fue creando una clase
que no tenía tierras, no era noble, ni se dedicaba a las armas o al culto
religioso. Los mercaderes no tenían poder político, ni social y a pesar de
poseer grandes riquezas, no eran bien vistos en esta milenaria organización
humana, en la que se ponderaba sobre todas las actividades del desarrollo
espiritual. El comercio y el atesoramiento eran profesiones y hábitos
desvalorizados y despreciados. Aunque existía la riqueza, no había tantos
productos que comprar y las sociedades no habían desarrollado el vicio de
consumir.

Por lo que los mercaderes en 1492, se propusieron cambiar “el orden mundial”
para hacerse del poder y encumbrarse, usando como peones a los reinos
europeos, que eran bárbaros y belicosos, además de tener una cultura muy
pobre y por ende, muy fácil de transformar y manipular. Por lo que iniciaron
su titánica empresa financiando a la baja aristocracia y al populacho ignorante
de la Edad Media, para que “descubrieran y conquistaran” el mundo entero.
Dos siglos se llevaron en esta operación dirigida y financiada por los
mercaderes (S. XVI y XVII) y usando la cobertura de los reinos europeos.
Para el siglo XVIII los mercaderes habían creado y alimentado una nueva
clase que entrará en escena.

Los políticos suplantarán a la nobleza y la democracia a la monarquía.


Personas carentes de “nobleza humana”, pero con ambición por el poder.
Gente con capacidad intelectual, habilidades en la retórica, formación
26

académica, pero carentes de una verdadera formación espiritual, ética y moral,


que les permitiera vencer los inmensos desafíos que implica el ejercicio del
poder.

En efecto, los mercaderes subvierten al pueblo en contra de la monarquía y


proclaman “la libertad, la igualdad y la fraternidad”, todos los seres humanos
eran iguales y debían gobernarse por ellos mismos. Sin embargo, los
mercaderes han tenido siempre el dinero y con él, en “el nuevo orden”, el
verdadero poder.

En el nuevo orden, los científicos suplantarán a los sacerdotes y la religión se


cambiará por la ciencia y la tecnología.
Los intelectuales orgánicos al servicio de los mercaderes decretarán la muerte
de Dios y los políticos limitarán los poderes terrenales de las iglesias. Los
filósofos serán suplidos por los economistas, los sacerdotes por los científicos
y los mercaderes declaran a través de sus voceros, el fin de la metafísica y el
inicio del “materialismo dialéctico”, que a final de cuentas, no es más que la
desvalorización de la vida espiritual y la ponderación y sobre valoración del
mundo inmediato, hasta llegar al fundamentalismo de la vida material y
económica. El ser humano no encontraría su trascendencia en el plano
espiritual, tendría ahora que cambiar de coordenadas y buscarlo en el plano
material de la existencia.

La Revolución Industrial arrastrará primero a los pueblos europeos y después


al planeta entero en la destrucción de la familia25 y la contaminación del
planeta. La búsqueda de la trascendencia existencial y la felicidad humana,
estará dada en la capacidad de consumo, la comodidad y el desarrollo
tecnológico e industrial. El “Ser”, había sucumbido ante el “Tener”.

Para el siglo XIX, los mercaderes dan el golpe mortal e inician una guerra
frontal contra los reinos y los imperios, primero en “el viejo continente” y
después en el resto del mundo. En Europa usan a Napoleón, quién será el
ariete militar para derrocarlas. Los Estados Nación suplirán a los reinos y a los
imperios en el “nuevo orden” y llevaran las “democracias” a través de sus
cañoneras por todo el mundo a principios del siglo XX, “liberándolo” de las
primitivas y retardatarias monarquías, lo mismo en África, que en Asia o
América latina. Las nuevas naciones serán divisiones territoriales para que

25
Hasta antes de la revolución industrial, que “sustrajo” a los hombres y a los jóvenes del hogar para
confinarlos en las fabricas y las minas; la familia estaba constituida como una “unidad de producción y
reproducción”. Padre y madre educaban y toda la familia intervenía en la producción agropecuaria.
27

funcione con plenitud la “libertad económica”. Se tratará de suplir “la


identidad cultural” de los pueblos, por un nuevo concepto ideológico, político,
económico, “la identidad nacional”. Ahora la lucha será por las colonias, los
nacientes países y los incipientes mercados, la construcción del nuevo orden
iba viento en popa.

Sin embargo, la propuesta “materialista” del desarrollo de la vida humana,


encontró dos grandes vertientes en el siglo XX. Una que buscaba el desarrollo
material de los pueblos a través de la rectoría del Estado y la otra, su prima
hermana, que buscaba el desarrollo material de los pueblos a través de la
rectoría del Mercado. Las dos, por caminos diferentes, buscaban el mismo fin,
nunca fueron antagónicas y sí complementarias en el apoderamiento de los
pueblos del planeta. El poder militar, tecnológico e industrial permitía a las
dos lograr sus objetivos de expansión, dominio y explotación de los demás
pueblos del mundo en el siglo XX, por lo que se enfrentaron en guerras
“calientes y frías, de baja y alta intensidad”, hasta que vencieron las
formidables fuerzas del Mercado.

Hemos logrado cambiar el milenario orden mundial y se ha logrado a sangre y


fuego, finalmente instaurar el “nuevo orden”, donde la materia ha vencido al
espíritu, la democracia a la monarquía, la ciencia a la sabiduría, la tecnología a
la religión, el Mercado al Estado, la modernidad a la tradición, el hombre
económico al hombre espiritual.

La instauración de la libertad económica y la propiedad privada primero, así


como el capitalismo salvaje, el neoliberalismo económico26 y la globalización
después. Ha sido el preámbulo al fundamentalismo económico de los
mercaderes o el llamado “culto al Becerro de Oro” en el siglo XXI. En los
inicios del tercer milenio, quienes se opongan a los designios de los
mercaderes son señalados como “terroristas” y enfrentan la guerra contra la
maquinaria bélica más grande, poderosa y sofisticada de la historia humana.

Por fin, después de quinientos años, hemos cambiado el milenario orden


mundial y se ha impuesto el Imperio del Mercado, el culto al “becerro de oro”.

26
La globalización de la economía vigente durante los pasados 15 años provocó "en la mayoría de los casos"
que se ampliara la brecha de desarrollo y bienestar que existe entre los países industrializados y aquellos en
vías de desarrollo, así como al interior de cada sociedad nacional, admitió este martes Claude Smadja, director
general del Foro Económico Mundial. (La Jornada 6 Marzo 2002)
28

Un puñado de no más de quinientas personas, familias o empresas27, poseen


casi todo el poder financiero de la tierra. No dan la cara, no dan nombres, no
tienen banderas, no tienen nacionalidad, no tienen responsabilidades sociales,
culturales e históricas, sólo intereses económicos y financieros. Sus capitales
viajan vertiginosos por las redes informáticas según se mueve el sol. Hacen
sentir su influencia a través de instituciones supranacionales a su servicio
como el Banco Mundial, El Fondo Monetario Internacional, La Organización
Mundial de Comercio y las Naciones Unidas. Los dirigentes de casi todas las
naciones, son simples “gerentes departamentales” de esta impresionante
fuerza económica.

Las abrumadoras fuerzas de la nada, ahora lo tienen todo... o casi todo.

IV.- LAS ENTIDADES DE LA NOCHE.


El pensamiento Occidental proclama ufano
que los humanos somos superiores a los
demás seres vivos porque “razonamos”.
La maravilla e importancia del ser humano
en el planeta, no radica en su capacidad de
raciocinio, que como es evidente, no es muy
buena que digamos, pues bástenos voltear a
ver el amenazado, deprimente y caótico
mundo en el que vivimos28.

La supremacía de la especie humana se


sustenta en la capacidad de tener un mayor
potencial espiritual. Todos los seres vivos
poseen “conciencia de ser”, pero
especialmente los seres humanos podemos

27
Mientras mil 200 millones de personas en el mundo sobreviven con menos de un dólar al día, el número de
multimillonarios cuyas fortunas se cuentan en miles de millones de dólares llegó a 497. De acuerdo con un
análisis del Instituto de Estudios sobre Políticas de Estados Unidos (IPS, siglas de Institute for Policy
Studies), la fortuna de estos 497 megarricos asciende a 1.54 billones de dólares (un billón es un millón de
millones). Esta suma supera los productos internos brutos de todos los países del África subsahariana (929
mil 300 millones de dólares), y los de los países petroleros de Medio Oriente y los del norte de Africa (1.34
billones de dólares). En total, señala el IPS, estas 497 personas tienen juntas más riqueza que 50 por ciento de
la población mundial. (La Jornada 30-5-02)
29

generar mayor cantidad de energía espiritual a través de despertar y desarrollar


nuestra conciencia.

Occidente en los últimos quinientos años pretende, “dominar, transformar y


explotar” a la naturaleza. Los demás seres vivos han buscado a lo largo de
millones de años, “adaptarse a ella”. Una especie triunfadora en la naturaleza,
es aquella que más capacidad de adaptación posea. Para la civilización
Occidental en cambio, entre más capacidad tenga un pueblo de explotar,
transformar y dominar a la naturaleza, se le considera más desarrollado y
poderoso; aunque como lo estamos constatando desgraciadamente, los pueblos
“desarrollados” están depredando los recursos naturales29, están poniendo en
peligro de extinción a muchas formas de vida y están contaminando
peligrosamente al planeta30.

El potencial más grande del ser humano es su fuerza espiritual. En cada ser
que nace, se refrenda este compromiso de la especie humana por acrecentar su
capacidad espiritual. Cada niño y cada niña, poseen intrínsicamente los
valores y principios que la humanidad ha ido construyendo y elaborando.
Tenemos una herencia humana general a través de la especie y una herencia
humana particular a través de cada cultura, de cada pueblo.

Todo ser humano que nace tiene en lo más profundo de su ser la necesidad de
trascender su vida material en el plano espiritual. Cada individuo, por lo
menos en su primera infancia, se sabe poseedor de un gran compromiso por
ser lo mejor de sí mismo. Se sabe “importante” y reconoce que tiene “una

28
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) dijo que, lejos de
cumplir con el objetivo planteado por la comunidad internacional de reducir la pobreza extrema a la mitad
para el año 2015, el número de personas en el mundo que viven con menos de un dólar al día en las 49
naciones más pobres se incrementará 30 por ciento para esa fecha. (La Jornada. 19 de junio 2002)

29
En su llamada Declaración de Monterrey, elaborada con motivo de la próxima Conferencia Internacional
sobre Financiación para el Desarrollo, que se llevará a cabo en esa misma ciudad del 18 al 22 de marzo, los
obispos católicos criticaron que esta economía de mercado también destruye a su paso los recursos naturales y
elimina progresivamente las diferencias locales y temporales significativas del ámbito cultural. (La Jornada)

30
De manera irremediable, cada año se pierden en México 11.7 millones de hectáreas de tierra cultivable, en
una depredación de superficies vegetales que se mantiene constante al menos durante los últimos ocho años,
aseguró la especialista universitaria Yolanda Trápaga, investigadora de postgrado en la Facultad de Economía
de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). (La Jornada. 7 de junio 2002).
30

misión en la vida”. Siente viva y vibrante la partícula divina en su ser y ama


profundamente al mundo y a la vida.

Sin embargo, el sistema en el que vivimos se encarga de comercializar y


adormecer estas genuinas aspiraciones y por el contrario, ofrece obstáculos y
tentaciones para desviarlas.

En efecto, el sistema en el que vivimos, necesita de individuos enfermos para


poder estar sano. Un sistema sano, según el actual modelo Occidental,
requiere de individuos adormecidos y alejados de sí mismos, que sólo piensen
en el consumo, la comodidad y la “diversión”. Personas individualistas,
mezquinas, competitivas y consumistas, que piensen únicamente en el placer y
la comodidad individual31.

Los mercaderes muy hábilmente han manipulado las necesidades más


genuinas del ser humano, como son las de trascender, luchar y vencer; así
como los valores y principios del amor, la familia, la fraternidad, la
solidaridad, el respeto, la amistad, mezclándolas maliciosamente a través del
consumo. Las personas sólo pueden satisfacer estas necesidades trascendentes
a partir del consumo.

Las “entidades de la noche” son seres que han creado los mercaderes para
engañar y enajenar a los seres humanos. Para alejarlos de su esencia verdadera
y de su responsabilidad existencial, para mejor poder dominarlos y
explotarlos.

Las “entidades de la noche” tratan de suplir a los líderes sociales que exaltan
los más elevados valores humanos. Pretenden conducir a los pueblos a la
felicidad y el bienestar a través del culto al “becerro de oro”. Utilizan los
milenarios valores del espíritu y la necesidad humana de ejercerlos, pero los
manipulan y adaptan para tratar de que al consumir objetos, sentimientos y
actitudes, las personas pensemos que estamos realizándonos en plenitud y
armonía.

31
En la Universidad de Chicago los futuros gerentes de las grandes corporaciones siguen los pasos del ex
presidente de Enron, Kenneth Lay, y de otros empresarios para quienes nada debe interponerse en el camino
de una compañía. Ni siquiera la ley. Los llamados Chicago boys aprenden que el fraude, el soborno, la
manipulación de precios, la violación de normas laborales y otras prácticas ilegales no sólo están permitidas,
sino que son un requisito para aumentar las ganancias, señala Multinational Monitor. (La Jornada)
31

Los mercaderes han logrado penetrar a la sociedad, la familia y la mente de las


personas a través de los medios masivos. Las “entidades de la noche”, son
personas que están al servicio de estos intereses, convertidos en “líderes de
opinión” a través del poder económico y el manejo de los medios. Los
mercadees se han adueñado de la política y de los medios masivos de
comunicación, se han posesionado de la sociedad, han penetrado los sistemas
de salud, alimentación y educación. Han entrado a nuestras casas y a nuestras
mentes. Han hecho de nuestro mundo un mercado. El oscuro y degradante
culto al “Becerro de Oro”, que logró que Jesucristo por primera y única vez,
perdiera la habitual tolerancia y sacara a golpes a los “mercaderes” del
templo32, se ha adueñado del mundo. (Éxodo, cap. 32, versículos del 2 al 28)

Los mercaderes han tratado de destruir las milenarias civilizaciones y culturas


del mundo, para imponer su “nuevo orden mundial”33. La modernización no es
más que el culto al consumo extra lógico y el neoliberalismo económico, el
fundamentalismo de la materia, la “adoración del Becerro de Oro”. Los
“valores humanos” en este nuevo orden, se cotizan en las Bolsas de Valores de
las grandes capitales y se aprecian en las pantallas y en los aparadores. Los
mercaderes, con todo el poder en el sistema que han creado, han
desinformado, desmemoriado y confundido a los seres humanos.

Hemos perdido la memoria histórica del desarrollo del Espíritu humano,


creemos que todo lo pasado es primitivo y que la felicidad humana está en el
mundo material y que estamos a un paso de lograrla en una ascendente
evolución continua, donde la ciencia, la tecnología, la economía y el
comercio. Son los elementos fundamentales para la realización de los pueblos
y las personas.

32
S.MATEO 21. Purificación del templo. 12 Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a
todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas
de los que vendían palomas; 13 y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; más
vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. El Becerro de Oro (Éxodo, cap. 32, versículos del 2 al
28)

33
Opositor histórico al modelo neoliberal, James Cockcroft, un estadounidense que reside en
Amsterdam y ha publicado una treintena de libros, varios sobre México y su pobreza, estableció
que el Plan Puebla-Panamá puede ser el "último golpe" a las comunidades indígenas, si es que "no
somos capaces de derrotar esas intenciones con movimientos de resistencia".
Profesor itinerante en universidades estadounidenses y europeas, Cockcroft definió la economía
del planeta: está basada en poca producción, mucho tráfico de drogas y lavado de dinero. (La
Jornada)
32

Creemos que los políticos, los economistas, los científicos y la democracia,


conducen a la humanidad, día a día, por los peldaños del “desarrollo y
progreso humano”. Aunque vemos, que en la realidad, que cada día el futuro
es más deprimente y caótico, con un mayor número de pobres34, con mayor
violencia e injusticia, con increíbles índices en el aumento de delincuencia,
hambruna, desempleo, corrupción y contaminación del medio habiente. Con
un creciente desaliento y un profundo hastío social35.

Las entidades de la noche son títeres creados por los mercaderes, quienes han
afianzado su ideología y sus valores, para finalmente lograr cambiar el
milenario orden y han impuesto su “nuevo orden mundial”. Mueven a los
seres humanos y a las instituciones en la dirección de sus deshumanizados
intereses.

En este nuevo “orden mundial” hemos creado nuevos paradigmas que


alcanzar, estrellas que admirar, modelos a seguir, héroes que emular, ejemplos
que copiar.

Muerto Dios, adorado el “Becerro de Oro”, decapitada la Nobleza Humana y


el Estado esclavo del Mercado, corruptas las iglesias36, deshumanizada la
educación37, disminuida la familia38, la ciencia sin principios éticos y morales,
34
América Latina transfirió a sus principales deudores -el más importante Estados Unidos- un billón 200 mil
millones de dólares de 1992 a 1999 por servicio de la deuda externa, lo cual significa un incremento explosivo
de la pobreza en los países en desarrollo, que se ha convertido en un problema sin solución al descartarse la
posibilidad de democratizar los organismos financieros internacionales, en el marco del Consenso de
Monterrey, advirtieron economistas de la UNAM. (La Jornada)

35
Según resultados preliminares del Comité para la Medición de la Pobreza, convocado por la Secretaría de
Desarrollo Social (Sedesol), en el país habría seis millones de hogares en pobreza extrema, lo cual quiere
decir que alrededor de 26 millones de mexicanos carecen de los recursos para tener una vida digna, señaló
Josefina Vázquez Mota, titular de la dependencia, quien aseveró que en estas casas se ubican 75 por ciento de
menores de cinco años que padecen desnutrición grave y moderada. (La Jornada)
36
El papa Juan Pablo II intervino este martes en el problema de la pederastia dentro de la Iglesia y propuso el
principio de "tolerancia cero" contra los abusos sexuales, al afirmar que "no hay cabida" en el sacerdocio para
aquellos que podrían hacer daño a los jóvenes. (La Jornada. 24 Abril 2002).

37
En "pocos años" el consumo de cocaína en las escuelas de la ciudad de México creció 300 por ciento,
según cifras del Consejo Nacional de las Adicciones. El gobierno capitalino no lo ignora. Tampoco la
Secretaría de Educación Pública. Se trata, pues, "de una situación de verdadera emergencia", según palabras
de la titular de Desarrollo Social del Distrito Federal, Raquel Sosa. (La Jornada. 12 de Junio 2002).

38
Según resultados preliminares del Comité para la Medición de la Pobreza, convocado por la Secretaría de
Desarrollo Social (Sedesol), en el país habría seis millones de hogares en pobreza extrema, lo cual quiere
33

la sociedad sin límites, los medios masivos dueños de la mente y el corazón de


las personas39, instaurado el terrorismo de Estado40, perdidos los valores y
principios de la humano, el planeta contaminado. Las entidades de la noche
guían impunemente a los pueblos a través de la mentira y la simulación. Los
lobos se han vestido de corderos. Hemos perdido la ancestral senda del
camino que conduce al desarrollo del espíritu, estamos viviendo en la
orfandad.

V.- LA INERCIA DE LA MATERIA.


La materia esta condenada por las fuerzas gravitatorias a
descomponerse.

decir que alrededor de 26 millones de mexicanos carecen de los recursos para tener una vida digna. (La
Jornada 18 de Marzo 2002).

39
Una marea roja integrada por millones de personas festejó este sábado en las calles de todas las ciudades
surcoreanas la histórica clasificación a las semifinales del Mundial. (La Jornada. 23 Junio 2002)

40
Estados Unidos se prepara para la guerra. Aún no se define el enemigo, más allá del "terrorismo" y en
particular a los "responsables" de los ataques del martes en Nueva York y Washington y cualquier aliado o
asociado de ellos, o quienes les ofrezca albergue.

"Los ataques deliberados y mortales realizados ayer contra nuestro país fueron, más que actos de terror, actos
de guerra", declaró hoy el presidente George W. Bush. "Esta será una lucha monumental del bien contra el
mal, pero el bien prevalecerá". (La Jornada. 13 Septiembre 2001)
34

El destino inexorable de la materia es la corrupción. El ser humano esta


compuesto de materia y espíritu. Al final del camino su cuerpo se corrompe
pero… ¿y su espíritu? ¿Qué pasa con su espíritu? ¿Qué es lo verdadero, qué es
lo aparente, qué lo temporal, qué lo trascendente?

“¿Somos acaso verdaderos los hombres?


¿Mañana será aún verdadero nuestro canto?
¿Qué está por ventura en pie?...”
Ms. Cantares mexicanos.

Las fuerzas gravitatorias de nuestro mundo nos arrastran a la caída y


transformación de la materia. Este es en sí, un hecho inmutable e
incuestionable. La materia no se crea ni se destruye, sólo se transforma.
Siempre se requiere de una energía que permanentemente esté oponiendo
resistencia a la gravedad, para sostenerse en el mundo. Cuando esta fuerza de
“resistencia” a las fuerzas gravitatorias de la vida es inferior a la necesaria, la
materia cae violentamente y se transforma.

En la historia de la humanidad los seres humanos aprendimos, bajo secretos y


augustos conocimientos, no sólo a evitar la caída de la materia, sino
esencialmente a elevarla a través de la purificación, hasta convertirla en
energía pura, en Luz.

La ciencia nos ha demostrado que cada siete años se renuevan todas las
células del cuerpo humano. Sí el ser humano esta constituido de materia y
espíritu y la materia se renueva cada siete años, en verdad, ¿qué es lo que
verdaderamente somos?

¿Qué soy yo? El cuerpo que toco y que veo, o el espíritu que siento y pienso.
La inercia de la materia condena al “ser finito” entendido como “el cuerpo”,
primero a su mutación permanente cada siete años y finalmente a su muerte o
transformación pero, y el “Ser infinito”, entendido como “el espíritu”... ¿qué
le pasa?

Todos las civilizaciones antiguas de la humanidad con origen autónomo que


no tuvieron influencia en su génesis41, unas con otras, como son los casos de
Egipto, Mesopotamia, China, India, Mesoamérica y la Zona Andina; así como
todos los pueblos llamados primitivos o autóctononos de la actualidad, señalan
a través de sus filosofías, religiones y sistema de valores, que existe una vida
41
génesis, inicio o comienzo.
35

espiritual después de la muerte material. De hecho, todos los pueblos antiguos


buscaban fundamentalmente, como el fin supremo de su civilización, como la
cúspide más elevada de su conocimiento, la trascendencia espiritual de su
limitada existencia material. Así nos lo han dejado saber a través de sus
impresionantes monumentos mortuorios o sus maravillosas obras de arte en
todo el mundo, o sus más antiguos textos donde la presencia del espíritu
humano está vinculada a lo divino, lo sagrado, lo inconmensurable, en una
palabra, a Dios.

Sin embargo, el antiguo y milenario orden humano, que se sustentó en el


desarrollo del potencial espiritual de los pueblos, ha sido parcialmente
derrotado. En el nuevo orden mundial, que se basa en el culto a la materia a
través de la obsesión por el dinero, la riqueza y el consumo que domina a la
mayor parte de los pueblos del mundo; la felicidad y el bienestar humano, sólo
se encuentran en el mundo material.42

Los pueblos adormecidos y enajenados ya no creen en Dios, ni en la misma


divinidad humana, ni en su misión espiritual. Menos aún creen en la
trascendencia de la existencia en el mundo metafísico. Para el común de los
seres humanos “modernos”, sólo existe la inmediatez burda y grosera de la
materia en la vida cotidiana, donde el dinero, el placer y la comodidad que
brindan el consumo, son los valores supremos de la existencia y los mayores
logros de la vida. Dios y el infierno han desaparecido de nuestra realidad.
Cuando muere el ser humano todo se acaba. El dinero es el cuantificador de
las capacidades, de los éxitos y de la felicidad. No importa como se ha
obtenido, lo fundamental es poseerlo a cualquier precio.

En el “nuevo orden”, cada día, un mayor número de personas ingresa al


pavoroso mundo de la pobreza, cada día destruimos, contaminamos y
depredamos la naturaleza y el medio ambiente43. En México diariamente

42
De acuerdo con el estudio El estado de la población mundial 2001, documento proporcionado por el
Fondo de Población de las Naciones Unidas, los 48 países menos adelantados triplicarán su población en los
próximos 50 años y se calcula que en 2050, 85 por ciento de la población vivirá en países pobres. Como
contraparte, en los países ricos, donde reside 20 por ciento de la población mundial, se consume 86 por ciento
de los recursos, mientras que el 20 por ciento más pobre de la población utiliza sólo el 1.3 por ciento. En el
mismo sentido, un niño que nazca en un país rico consumirá y contaminará el equivalente a lo que utilizarán
40 niños en naciones pobres. Este fenómeno, conocido como la "huella" ecológica, supera, según los
expertos, la capacidad de regeneración de la Tierra.

43
En el anfiteatro de Porto Alegre, tapizado de carteles con mensajes como "Deuda = Muerte", "La vida por
encima de la deuda" o "Fondo Monetario Internacional, fuera del Sur", el activista belga Erick Toussaint, del
Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo, explicó que si se invirtieran 80 mil millones anuales
36

desperdiciamos diecisiete mil toneladas de alimentos, mismas que podrían


alimentar a los catorce millones de pobres en extrema pobreza que no tienen
que comer. Cada día los milenarios valores y principios humanos son
desplazados por patrones culturales sustentados en el desprecio a la vida, la
familia, la amistad, la fraternidad y la solidaridad. El individualismo, la
competitividad, el consumismo, la violencia, son los nuevos valores y somos
permanentemente y sistemáticamente bombardeada por los medios por la
publicidad para cegarnos, envilecernos y explotarnos.

La sociedad moderna alienta la frustración, el vacío, la codicia y el hastío,


precisamente para que los individuos nos entreguemos ciegamente al consumo
y la deshumanización, debido a que nos han hecho creer que esa es la forma
en el que el “hombre moderno” se realiza, triunfa y trasciende. La
modernidad, el desarrollo económico, el consumo, son conceptos asociados a
la más elevada “superación humana”.

Aparentemente, es tan omnipotente el poder de los mercaderes, que nadie los


puede detener44. El dinero, es de ellos; las armas, son de ellos; los medios
masivos de comunicación y el Mercado es de ellos45, la ciencia, la tecnología y
la educación son de ellos. Las leyes, las instituciones y las autoridades son de
ellos y para ellos, el mundo es de ellos46.

durante una década, "menos de lo que el Tercer Mundo paga por su deuda externa pública y aproximadamente
una cuarta parte del presupuesto militar de Estados Unidos", sería posible garantizar a toda la humanidad
acceso a la educación y a servicios básicos de salud, una alimentación adecuada, agua potable e
infraestructura. (La Jornada)
44
Las políticas impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y Washington en el mundo en
desarrollo jamás serían adoptadas en el primer mundo, afirmó el premio Nóbel de Economía 2001 Joseph
Stiglitz. (La Jornada 16-5-02)

45
La organización humanitaria británica Oxfam acusó a Estados Unidos, la Unión Europea y otros países
desarrollados de estafar a los países del tercer mundo mediante prácticas desleales de comercio, con las cuales
les ocasionan pérdidas anuales por 96 mil millones de dólares.

''Por cada dólar que llega a los países pobres en concepto de ayuda, las naciones industrializadas les roban dos
dólares a través de prácticas comerciales desleales'', señaló la directora de Oxfam, Bárbara Stocking, al
presentar en Londres un informe de la organización. (La Jornada)

46
Los 2 mil millones de personas que sobreviven en pobreza extrema en el mundo, que representan un tercio
de la población del planeta, no pueden escapar solos de la miseria, afirmó este sábado el cantante irlandés
Bono, quien participó en un debate del Foro Económico Mundial. En el mismo panel, el secretario del Tesoro
de Estados Unidos, Paul O'Neill, sostuvo que las "grandes ayudas económicas" a las naciones en desarrollo no
son necesarias para aumentar el nivel de vida de sus habitantes. (La Jornada)
37

Y pese a todo esto, son al mismo tiempo tan frágiles ante el poder del Espíritu
humano, la conciencia y la cultura de los pueblos47, y por supuesto, a las
fuerzas de la Naturaleza.

VI.- EL DESAFÍO DEL GUERRERO.


Ante este sombrío panorama, ¿qué puede hacer
el individuo? ¿Qué acciones debe emprender una
persona cuando el mundo que le rodea está
deshumanizado, las instituciones corrompidas,
las personas engañadas y enajenadas. ¿Qué
hacer? Cuando la honestidad y la rectitud son
lastres para “trepar y triunfar” en la sociedad.
Cuando el dinero, el consumo, el placer, los
vicios, la bajeza, la vulgaridad, la vacuidad y la

47
Con la convicción de que América Latina carece de los principios más elementales de bienestar y justicia,
alrededor de 100 mil personas se manifestaron hoy en Madrid bajo la consigna o utopía que se ha convertido
en los últimos años en el grito de lucha de millones de personas en el orbe: "Otro mundo es posible". (La
Jornada 20-5-02)
38

basura, llenan todos los espacios y los rincones de nuestra sociedad y nuestra
vida48..

Qué opciones puede tener una persona que se resiste a aceptar una vida
adormecida y que está consciente, que se da cuenta que es imposible de que
puedan las cosas cambiar a través de las instituciones, las armas, las sectas, los
gurús.
Qué pueden hacer aquellas personas que no están dispuestas a cerrar los ojos y
dejarse ir por la vorágine de esquizofrenia y la enajenación que les rodea; pero
que al mismo tiempo tienen muy claro que no serán “corderos” de ningún
rebaño o esclavos sumisos de un “iluminado”.

Cuando los pueblos están sufriendo graves crisis, generalmente, para salir del
problema, recurren a sus recursos más valiosos y que generalmente están muy
bien atesorados. Un buen ejemplo de este fenómeno fue la propia Europa de la
Edad Media. Cuando había caído en una profunda crisis y el oscurantismo la
agobiaba. Donde parecía que no había caminos y que sería imposible salir del
hoyo, la gente más lúcida y preparada, volteó a buscar inspiración en su
pasado y puso sus ojos en la cultura grecolatina. Ese fue el detonante para salir
de la crisis. Los europeos del final de la Edad Media buscaron inspiración y
luz, en los valores y principios de sus antepasados. No volvieron a vivir como
ellos. No reconstruyeron la Acrópolis, el Partenón, ni el Palatino o el Coliseo,
sino buscaron los valores y principios con los que se construyeron esas
culturas y los usaron como fuente de inspiración para construir su propio
futuro.

Al retomar los valores antiguos, los europeos se vitalizaron y pudieron dar el


“gran salto” y superar la Edad Media, para abrir el más luminoso período de
su historia. El Renacimiento ha sido la “Edad de Oro” de Europa. Los
europeos refuncionalizaron los principios y valores, y los aplicaron en su
realidad y así superaron la crisis de su momento histórico.

La propuesta de este ensayo es que los mexicanos hagamos lo mismo.

Revisemos nuestro pasado más luminoso, aquél que nos llevó en su momento
a ser una de las civilizaciones más avanzadas de la humanidad. Que
48
Un obispo estadounidense admitió el jueves que llegó a un acuerdo financiero con un ex estudiante
universitario, quien horas antes dijo que el prelado le pagó para que guardara silencio sobre un intento de
agresión sexual. (La Jornada 24-5-02)
39

conozcamos con profundidad y respeto los valores y principios que hicieron a


la cultura tolteca gozar de más de mil años de un impresionante desarrollo
humano, que permitió a los toltecas a través de la Toltecáyotl, producir la
época dorada del México Antiguo49.

¿Por qué los europeos sí pudieron? ¿Por qué nosotros no lo podemos hacer?
¿Qué o quiénes nos lo impiden? A quiénes no les conviene que los mexicanos
conozcamos nuestro verdadero pasado y dejemos atrás la historia de los
conquistadores colonizadores. Por qué nos han educado en la ignorancia y el
desprecio de lo “propio nuestro”, como “extranjeros ignorantes en nuestra
propia tierra”. Quiénes han ganado de que los mexicanos no tengamos
“memoria histórica” e identidad cultural. Quiénes han lucrado para que
durante cinco siglos hayamos sido sumisos, impotentes, inseguros, frustrados,
resentidos. Quiénes se han favorecido con que despreciemos y nos
avergoncemos de nuestra Cultura Madre y neguemos nuestra raíz indígena,
exaltando siempre lo extranjero a pesar de que siempre nos explotan y nos
desprecian.

Por qué no recurrir a nuestro pasado más remoto para tomar inspiración y
convertirnos en los “Guerreros de la Muerte Florecida” del tercer milenio. Por
qué no acercarnos a la Toltecáyotl y abrevar de su sabiduría para enfrentar los
retos y los desafíos de los turbulentos tiempos que nos ha tocado vivir. Por qué
no retomar los valores y los principios con los que se construyó Monte Alban,
Teotihuacan, el Tajín o Palenque y con ellos, luchar por transformar nuestras
vidas y nuestro mundo. Por que no arrebatarles la “Historia Oficial” a los
investigadores y quemarla con los libros de texto y crear una “historia propia
nuestra”.

Por qué, sí de todas maneras vamos a ser aplastados y eliminados por esta
dinámica del supra poder material, no morir luchando como Guerreros del
Espíritu, con la mirada puesta en las estrellas y el espíritu viajando al infinito.

Qué no somos los hijos de los hijos de los Viejos Abuelos toltecas. Qué en
nuestras venas no corre la sangre de los valientes guerreros jaguares y los
guerreros águilas, que supieron librar valientemente sus impresionantes
“Batallas floridas”50 y templar sus armas de “flor y canto”51 y victoriosos
49
Mil años aproximadamente, desde el año 200 a.C. hasta finales del siglo octavo d.C.
50
Batalla Florida, figura metafórica con la que los toltecas se referían a la lucha interior de carácter espiritual.
51
Flor y canto, figura metafórica de los toltecas para referirse a la belleza y la sabiduría que poseía el
conocimiento.
40

“florecer sus corazones”52 a fin de forjarse “un rostro propio y un corazón


verdadero”. ¡Qué no somos hijos de nuestra Madre Querida, Tonatzín53
Guadalupe! ¿Qué perdemos? ¿Qué ganamos?

¿Por qué no atrevernos a desmantelar el colonialismo cultural y el vasallaje


espiritual? ¿Por qué?, seguir haciendo caso de esas voces que se yerguen con
una despótica autoridad “cientista”54?, que niegan cualquier valor filosófico de
la civilización vencida, de la Cultura Madre y sustentan llenos de soberbia e
ignorancia que la sociedad mexicana, no tiene ningún vínculo con la cultura
indígena e insisten en reafirmar la occidentalización total de nuestra cultura y
nuestros orígenes.

El desafío del Guerrero implica también, hacer a un lado la colonización metal


de la sociedad. Requiere de un esfuerzo por investigar y estudiar su verdadero
pasado y hurgar, entre “los libros oficiales de la historia” y encontrar la
sabiduría y el conocimiento tolteca escatimado. Debemos de reinterpretar los
textos, desde el “primer historiador, antropólogo y arqueólogo” de la ciencia
oficial, Hernán Cortés, quien lo que escribió en 1519 ha sido tomado y sigue
siendo tomado como “una fuente” fidedigna de conocimiento para entender el
pasado y a los Viejos Abuelos.

El desafío implica también, revalorar la cultura oral y la sabiduría que existe


en aquellos sabios que no saben leer ni escribir y que son los portadores del
pensamiento de los Viejos Abuelos. Saber escuchar la voz suave del “México
profundo”. El desafío del Guerrero es revalorar su propia cultura, su esencia,
su raíz, su espíritu.

52
Florecer el corazón, figura filosófica de los toltecas para referirse al logro supremo de carácter espiritual.
53
Tonatzín, Diosa tolteca, piadosa representación asociada a la Tierra y protectora de los desamparados.
54
Cientista, concepto negativo o de minusvalía hacia la ciencia.
41

VII.- LOS GUERREROS DE LA MUERTE FLORECIDA.


En la época del esplendor del México
Antiguo (200 a.C.- 850 d.C.), los jóvenes
que terminaban sus estudios en el
telpochcalli55 y deseaban seguir
preparándose en las augustas enseñanzas de
la maestría tolteca, iniciaban sus estudios de
la Toltecáyotl en los centros de
conocimiento llamados Calmécac. 56
55
Telpochcalli, Casa de los jóvenes, institución educativa que recibía a los niños de 7 años y salían formados
como “ciudadanos” para iniciar el matrimonio.
56
Calmécac, Casa de la medida, institución educativa de enseñanza superior a donde se preparaban a los
dirigentes, administradores y sacerdotes.
42

A estos jóvenes, mujeres y hombres, se les llamaba Guerreros, porque se


preparaban para iniciar la lucha más difícil que un ser humano pueda librar,
una formidable batalla interior para “morir” al mundo material y “florecer” el
espíritu.

En efecto, esta feroz lucha se libraba en el interior del Guerrero, el desafío se


dirigía contra sí mimo y estaba encauzado para vencer la inercia de la materia
a la que estamos condenados los seres humanos. Esta recia lucha era en contra
de la estupidez, los vicios y debilidades que arrastran al ser humano por la
vorágine del mundo material y lo condenan a la vacuidad. Desafío
inconmensurable para fortalecer su espíritu y decantar su materia. Magno
esfuerzo por purificar la materia y liberar al espíritu.

“ Aquí en la tierra es la región del momento fugaz.


¿ También es así en el lugar donde de algún modo se vive?
¿ Allá se alegra uno?
¿ Hay allá amistad?
¿ O sólo aquí en la tierra
hemos venido a conocer nuestros rostros?
(Ms. Cantares mexicanos.)

En un mundo en el que todo lo material es fugaz y efímero, en el que la


realidad ulterior se desarrolla en el campo del espíritu, el ser humano
conciente enfrenta la vida como una batalla en el plano material pasajero, para
trascender su vida en el plano espiritual.
La fuerza y la voluntad del Guerrero, devienen precisamente de que ha
entendido su verdadera naturaleza, su misión en la vida y las infinitas
posibilidades de su ser espiritual.

El Guerrero entiende que la vida es una oportunidad limitada en tiempo,


espacio y materia, para decantar su energía y su conciencia espiritual. Sabe a
través de milenarios conocimientos que la materia es un medio y el espíritu el
fin supremo de la existencia. Que el mundo material es sólo aparente y
efímero y que el ser humano posee inconmensurables capacidades que
generalmente no usa y desconoce.

En efecto, el instinto primario, el más elemental del ser humano nos arrastra
por las apariencias del mundo material. Sin embargo, el ser humano no puede
seguir con impunidad y sin medida todos sus impulsos, propios o creados.
Vivir para tratar de saciar estos impulsos, es como tratar de calmar la sed
43

tomando agua salada. En cuanto más agua tomamos, aumenta la sed y los
impulsos. El placer, el poder y la riqueza son los vértices por donde circula la
vorágine cotidiana de la vida material. Cada uno de ellos en sí, no pueden ser
censurables, el problema es que somos manipulados, para con ello podernos
explotar impunemente.

El ser humano requiere del placer, pero el placer que es verdaderamente


genuino, necesariamente es privado e íntimo, y no pude estar siendo dictado y
manipulado por terceros directa o indirectamente. Tal vez uno de los
problemas, es que el individuo manipulado no conoce con certeza su íntima
predilección sensual. Sin embargo, quien llega al mar del placer, entiende que
nunca podrá echar anclas en él. El placer es un espejismo, que siempre
desemboca en el hastío, el tedio y el aburrimiento, pues el placer es demasiado
pequeño y momentáneo. Sí el placer llegara a ser permanente se convertiría en
intrascendente. No existe mejor ejemplo que el inmenso placer que nos
produce el respirar, beber agua, comer, dormir y las necesidades fisiológicas.
Sin embargo, como son acciones consustánciales al mismo hecho de existir,
no las valoramos, pero sólo basta carecer de cualquiera de ellas para
comprender el verdadero placer que nos provocan y su verdadera importancia.
Sin embargo, en la cotidianidad estos auténticos placeres se convierten en
mera rutina.

El Guerrero entiende que el camino no es la búsqueda del placer y desarrolla


un estilo de sobriedad, que le permite equilibrar sus deseos y sus impulsos.
Esto no se logra por decreto, ni de la noche a la mañana y sobre todo, no es
estático. Mientras se vive, las personas están sujetas a los impulsos del placer
como el cuerpo a la fuerza de gravedad. Es por ello que el Guerrero siempre
está en guardia y en lucha permanentemente. Por lo cual el Guerrero no pelea,
ni es violento o agresivo en el mundo exterior; por el contrario, un Guerrero es
una persona discreta, amable y prudente. Evita al máximo enfrentarse en las
estériles y banales luchas de los belicosos y agresivos seres inconscientes que
le rodean. El Guerrero sabe que la verdadera batalla esta en el interior. En
consecuencia, un Guerrero vive en paz con sus semejantes y en permanente
guerra interior.

Otra de las fuerzas adversarias del Guerrero es la búsqueda del éxito terrenal,
traducido en la búsqueda de la riqueza, la fama y el poder. Todo ser humano
necesita un mínimo de éxito material para satisfacer sus necesidades básicas
de subsistencia. Sin embargo, este logro necesario, generalmente se ve
enajenado y manipulado por la mercadotecnia, quien utiliza esta elemental
44

necesidad para generar las mayores expectativas existenciales de las personas.


Sin embargo, en un medio enajenado y empobrecido de la riqueza espiritual,
el éxito social se entiende como la capacidad de obtener la riqueza, la fama y
el poder íntimamente asociados al mundo material. El dinero, la publicidad y
la política son los tres elementos con los que se conforma el éxito bajo la
égida de nuestra sociedad.

El dinero se convierte en el objetivo fundamental de naciones, pueblos,


familias e individuos.

No existe otro objetivo o razón de ser en la vida, que el poseerlo. La fama


ahora creada ficticiamente, es producida o anulada instantáneamente a través
de los medios masivos de comunicación. La mercadotecnia al manipular,
minimizar y ridiculizar los milenarios principios y valores de la existencia
espiritual, ha dejado a los seres humanos vacíos, por lo cual buscan llenar ese
hueco a través de los valores y principios que ofrecen los medios masivos de
comunicación y el frenesí del consumo.

El poder político es la manera de suplantar al “poder personal” y al “poder


interior”, que son los que se logran a través del control y dominio de nosotros
mismos. El que deviene de la “batalla interior” hecha con “flores y cantos”,
lograda a pulso con dardos de conciencia que florecen en el control de
nosotros mismos, en la autocontención y autodeterminación.

Los hombres y mujeres estamos vacíos y extraviados de nosotros mismos,


ambicionamos el “poder” y buscamos dominar a las demás personas a través
de la política y el dinero. Es mucho más fácil dominar y controlar a los
demás, que a uno mismo. Ese es, precisamente, uno de los grandes desafíos
del Guerrero.

El verdadero problema del éxito terrenal y sus tres elementos: la riqueza, la


fama y el poder, es que son bastante efímeros y pequeños para mantener un
entusiasmo permanente. El Guerrero al poseer este conocimiento, crea un
sentido de austeridad y hermetismo para enfrentar a estos formidables
adversarios que permanentemente estarán atacando la lucidez espiritual. El
Guerrero se convierte en un ser verdaderamente ambicioso y no se conforma
con bagatelas y chucherías; el Guerrero busca llegar a la plenitud espiritual a
través de desarrollar a su “Ser infinito”.
45

Un Guerrero sabe que su batalla se libra en su interior. Usa al mundo material


para apuntalar su proyecto de vida espiritual y trata de evitar lo más posible,
en caer en los enredos, seducciones y trampas del mundo material. Un
Guerrero sabe lo que quiere de la vida, por ello no desea nada del mundo
material, sólo lo usa y toma estrictamente lo que necesita de él. Busca guardar
lo mejor posible el equilibrio con él. El Guerrero sabe quién es su enemigo y
dónde esta el campo de batalla. Por ello, trata lo más posible de no desgastarse
en luchas o impulsos estériles. Entiende que la vida y la energía son muy
cortas y limitadas. Es por ello que escoge con inteligencia y sensibilidad sus
propias batallas y no se presta a ser comparsa de nadie. El Guerrero no tiene
tiempo y él lo sabe.

Los Guerreros buscan reducir al máximo sus impulsos del mundo material e
invierten toda su energía en el misterioso mundo del espíritu, sin renunciar al
mundo material. No se trata de “eliminar” estos impulsos, pues el Guerrero
antes que nada es un ser humano constituido de materia y viviendo en un
mundo material. De lo que se trata en cambio, es de que, “renuncie a la
voracidad desmedida” voluntariamente y tome de él lo que estrictamente le es
necesario. Eso es poder y templanza, sabiduría y maestría.

Es por ello que el Guerrero construye un “proyecto abstracto de vida” y en


medio de la vorágine de la vida material y su avasalladora cotidianidad, le da a
su vida una estructura estratégica que le permita librar en mejores
circunstancias las propias batallas que él ha elegido librar, apoyándose en el
irrenunciable mundo material.

En consecuencia, el Guerrero no se empeña en “cambiar o mejorar” el caótico


mundo que le rodea y que éste se ajuste a su personal forma de pensar. Por el
contrario, el Guerrero “usa” al mundo lo mejor posible, sin ofenderlo y
manosearlo. Toma lo que estrictamente necesita y le da a él, lo que tiene. El
Guerrero ama a la naturaleza y respeta la “naturaleza humana” y es humilde
ante las fuerzas inconmensurables y misteriosas del mundo. Pretendiendo
guardar el difícil equilibrio, “caminando de puntitas y al filo de la navaja”.
Para el Guerrero la vida es un maravilloso y aterrador desafío.

El Guerrero no esta “ensartado” al mundo cotidiano. No le interesa “ganar o


perder” las bagatelas del mundo material. No odia, ni siente rencor, porque
sabe que eso es una entrega y una debilidad. El Guerrero sólo esta agradecido
profundamente por la oportunidad que tiene de decantar su materia y pulir su
espíritu. Presiente al “Ser infinito” que vive en su interior y en consecuencia,
46

guía sus pasos hacia la “guerra interior”. Es humilde y austero en el mundo


material, lo usa de manera eficiente y eficaz.

Ayer como hoy, la vida del Guerrero esta reservada para muy pocas personas.
Desde los tiempos dorados de los toltecas, allá en el esplendor del periodo
clásico, los Guerreros Jaguares y los Guerreros Águilas eran una minoría. Los
augustos conocimientos no son para todos los seres humanos porque muy
pocos están dispuestos a asumir los elevados sacrificios y afrontar la estricta
disciplina requerida. Y de estos, aún menos logran penetrar en los augustos
misterios de la Toltecáyotl.

El poder y el conocimiento son para las elites que están dispuestas a ofrecer su
vida sin reservas al conocimiento, que pueden ser capaces de los más grandes
sacrificios y de los supremos esfuerzos. Un Guerrero de la Batalla Florida,
representa el fruto florecido de una sociedad. Su síntesis y su esperanza.

VIII.- LAS ARMAS DEL GUERRERO.


Los antiguos mexicanos tenían la
costumbre de arropar sus
conocimientos y sabiduría a través de
la poesía y la parábola. La metáfora
poética fue el lenguaje fundamental
para expresar complejos conceptos
filosóficos sobre lo impronunciable, lo
inconmensurable, lo sagrado y lo
divino.

Las armas del Guerrero fueron


simbólicamente “flor y canto”, entendiendo por “flor” el amplio concepto de
la belleza. Y el “canto”, entendido como la sabiduría humana. De este modo
los filósofos, además de ser pensadores tenían que ser poetas. Para entender el
pensamiento filosófico de los toltecas, debemos compenetrarnos con las
formas poéticas y metafóricas de la expresión de su conocimiento.
47

“ Brotan cual esmeraldas,


tus flores,
oh dador de la vida.
Tus cantos reúno
Como esmeraldas las ensarto:
Hago con ellos un collar:
El oro de las cuentas está duro:
Adórnate con ellos.
¡ Es en la tierra tu riqueza única!
(Colecc. de Huexotzingo.)

La belleza es consustancial a la sabiduría. La sabiduría humana busca


fundamentalmente la trascendencia espiritual y la belleza, es el modo de
expresión del espíritu. Es por ello que el arte es el lenguaje por excelencia del
espíritu. Es el punto que une lo divino con lo terreno, el cielo con la tierra, lo
abstracto con lo concreto, el espíritu con la materia.
La belleza es el jardín donde brotan las hermosas flores del espíritu, y estas
flores nacen entre bellos cantos que salen de los más profundo de un corazón
sensible, sosegado y luminoso. Este es el misterio de “flor y canto” y éstas son
las armas del Guerrero.

El potencial del Guerrero radica en tres grandes pilares. La sensibilidad, la


responsabilidad y la disciplina.

La sensibilidad es el potencial común a todos los seres vivos, desde el mismo


planeta Tierra, pasando por el ser humano, hasta una insignificante bacteria.
Todos los seres vivos poseemos sensibilidad y aunque es intrínseca a todo ser
vivo, lo que hace la diferencia es la “conciencia de ser” que posea el ser vivo,
de ahí que unos y otros tendrán mayor o menor “sensibilidad”. De esta manera
diremos que todos los seres humanos tenemos el mismo potencial de
sensibilidad, la diferencia es que unos lo desarrollan más que otros a partir de
su conciencia.

La responsabilidad existencial viene de lo más profundo del ser humano. En


efecto, todos poseemos una “doble conciencia”. Una que es “nueva” y que
opera en el mundo de “afuera”, en lo cotidiano. La otra que es “muy vieja” y
opera desde lo más profundo de nuestro ser. La primera es “nerviosa, insegura,
ignorante y violenta”. La segunda es “tranquila, segura, muy sabia y serena”.
48

La primera es la que actúa en el mundo de todos los días. Es “esa persona que
vemos en el espejo”. La segunda es “ese ser interior infinito y trascendente”
que generalmente es ajeno a nosotros mismos y está alejado de los asuntos
cotidianos de nuestra vida, pero que a final de cuentas, es lo más importante.

El aliado del Guerrero es aquella ancestral conciencia que vive temporalmente


en lo más profundo de nosotros y que es el ser trascendente en camino a la
Luz del infinito. Uno de los desafíos más difíciles del Guerrero es entablar un
“dialogo” con “ese otro yo antiguo” que habita en lo más profundo de
nosotros mismos. Cultivar una amistad para que él sea el consejero para la
toma de decisiones más importantes de la vida. Cada individuo esta
compuesto de estas dos partes y ninguna es más importante que la otra, las dos
se complementan.

La diferencia de un Guerrero y un “ser común” es que el Guerrero llega a la


totalidad de sí mismo a través de unir en equilibrio “sus dos partes”. Las dos
partes de uno se necesitan para crecer pues ese ser interior “lo sabe todo”. El
problema es que no lo consultamos y muchas veces lo evadimos. Con la
sabiduría de nuestro “aliado” sabremos siempre lo que se debe hacer y lo que
no se debe hacer. No puede vivir el ser cotidiano sin la sabiduría del ser
trascendente y éste, no puede existir sin el ser cotidiano. Un par de opuestos
complementarios.

La disciplina es el tercer elemento que permite construir el arsenal del


Guerrero. Pero no nos referimos a la disciplina militar. No es obedecer a un
tercero ciegamente sin pensar ni decidir personalmente. Por el contrario, la
disciplina para un Guerrero es un acto íntimo y privado, fruto de una
comprometida decisión ante la vida. Del control y el dominio de sí mismo, de
su autodeterminación.

La responsabilidad es un logro personal. Una persona que sabe lo que tiene


que hacer, necesita la “fuerza de voluntad” para hacer lo que debe hacer y no
hacer lo que no debe hacer. Ser una persona disciplinada y no serlo es tan sólo
una actitud ante la vida. Existen personas que les gusta tener encima a otra,
que con un látigo se haga responsable de su vida. Existe otro tipo de personas
que no toleran que alguien siempre les este diciendo que hacer y que no hacer.
De ese tipo de personas están hechos los Guerreros.

La disciplina interior, nace producto de una actitud ante la vida. Nace de la


toma de una decisión; pero requiere que se cultive, se fortalezca y acrecenté.
49

La disciplina es una intención premeditada, conciente y continua, que poco a


poco va generando una poderosa fuerza interna a la que llamamos “voluntad”.
El Guerrero va desarrollando, poco a poco, un “intento inflexible” por
transformarse a sí mismo y poco a poco, empieza a notar cambios sensibles en
su interior y en el mundo que le rodea. Sin esa fuerza los seres humanos
somos partículas de polvo en el vendaval de la vida enajenada.

Uno de los grandes logros de nuestra ancestral cultura es la humildad. Los


toltecas en su impresionante desarrollo espiritual llegaron al punto más alto de
la condición humana, la humildad.
En efecto, la humildad deviene de la sabiduría. Cuando una persona es sabia,
en consecuencia es humilde, e inversamente. En cuanto más ignorante es una
persona, más prepotente y arrogante es. Para que una persona sea humilde, se
requiere mucho trabajo y poder interior. Implica el conocimiento y el control
interno.

Los pueblos indígenas y campesinos quienes son los herederos directos de la


sabiduría del México Antiguo, se caracterizan por mantener como premisa de
vida una sosegada humildad. Sin embargo, en estos quinientos años de
colonización feroz, hemos convertido esta humildad en servilismo y los
“jóvenes abuelos”57 a manera de defensa y resistencia cultural, la
transformaron en una actitud “ladina”58.

El Guerrero es invulnerable porque no tiene nada que defender. La arrogancia,


la presunción, la prepotencia y la importancia personal requieren de una
“defensa” de lo que creemos, suponemos o deseamos imponer a los otros
sobre nuestra persona. La humildad purifica no sólo el alma, sino el entorno
en el que se mueve el individuo. El Guerrero no tiene que aparentar, defender,
o fortalecer nada sobre su persona. El Guerrero trata de pasar inadvertido en
medio de una multitud, pues su humildad no es fingida. Él sabe qué es lo que
en verdad busca en la vida y por lo que tiene perfectamente claro, qué es lo
que no quiere.
Por eso no se “embarra”, ni se desgasta con sus semejantes, luchando por
acrecentar, engrandecer o fortalecer su personalidad, sus bienes materiales o
su fama, pues sabe que la vida es demasiado corta y las energías muy
limitadas. Además de que la muerte lo puede encontrar en cualquier esquina,

57
Jóvenes abuelos, expresión para designar a los pueblos indígenas después de la conquista.
58
Ladina, expresión que designa una actitud poco confiable de personas con origen indígena.
50

en cualquier momento, sin anuncio previo llega el golpe seco y demoledor de


la guadaña.

Otra de las armas del Guerrero es encontrar su “centro dinámico”. En el


universo todo es movimiento, no existe nada estático. La diferencia es el nivel
de vibración. Una montaña, una ballena, un ratón o una bacteria, vibran cada
uno armoniosamente con “el inconmensurable”. La diferencia es la frecuencia.
En ese sentido, la vida de los seres humanos se puede ejemplificar muy bien a
través del movimiento de una rueda.

Cuando la persona se encuentra alejada “de su centro”, cuando vive


“descentrada”, enajenada o fuera de sí, el movimiento en torno al centro será
muy grande y más lento que en el centro. Cuando un Guerrero encuentra su
centro dinámico a partir del trabajo interior en la vida cotidiana, su
movimiento será mucho más rápido y al mismo tiempo parecerá que no se
mueve. Esa “velocidad en el reposo” le permite al Guerrero proyectar una
imagen de tranquilidad, serenidad y aplomo, a pesar de que su ser este muy
revolucionado interiormente.

De esta manera, el Guerrero, no vive en estallidos de euforia, depresión o


enojo. El estilo del Guerrero es la fluidez, la humildad y la amabilidad. El
Guerrero no trata “de ser alguien”, por el contrario, el Guerrero se diluye a
través de entender el verdadero significado de la vida, porque sabe que el
mundo material es sólo la apariencia inmediata. Sabe que lo trascendente esta
en el mundo del espíritu y lucha fieramente por ese conocimiento, “como un
jaguar, como una águila”59.

El conocimiento del espíritu no se expresa con palabras. El conocimiento del


espíritu es una actitud ante la vida, un estado de ánimo, una intención
sostenida e inflexible. Una forma de vivir, de enfrentar el mundo y la vida, una
forma de morir.

El Guerrero no ha renunciado a este grotesco y enajenado mundo material de


los mercaderes, sólo lo usa y entiende que es la apariencia. El Guerrero se ha
comprometido a “florecer su corazón” en su “Batalla Florida” y se entrega de
lleno a la vida espiritual interior en medido de la vorágine cotidiana. No huye
o sucumbe a ella, sólo la usa.

59
“Como un tigre, como un águila”, concepto náhuatl que se refiere a los guerreros, pues existían dos ordenes
o linajes de guerreros de acuerdo a ciertas características de los individuos.
51

Pasa inadvertido, escoge sus batallas, acecha y actúa. No busca que lo


reconozcan, lo admiren o lo comprendan. El Guerrero ha creado su mundo
interior en busca de la Luz del espíritu y no desea nada del mundo aparente,
toma lo mínimo que necesita y se desvanece hasta perderse en la nada.

Es por ello que otra de las características del Guerrero es su silencio. Los seres
humanos comunes se la pasan hablando todo el tiempo y no dicen nada.
Hablar es un acto compulsivo para no sentir el vacío. Es por ello que actúan
sus pensamientos convertidos en palabras. Hablan palabras ajenas y huecas.
El Guerrero en cambio mantiene un silencio interno, que le permite entrar en
contacto con el universo que le rodea y con el “Ser Interior” que ha sabido
convertirlo en su aliado. El Guerrero no es un parlanchín y mucho menos una
persona presumida. Aquel que se diga Guerrero o presuma de serlo, con ello
demostrara dos cosas, que no lo es y que además, es mentiroso.

Una de las armas más eficaces del Guerrero, es el saber que le es muy difícil
cambiar y salir victorioso en su Batalla Florida. Lo que hace verdaderamente a
una persona ser un Guerrero no es su perfección. Por el contrario, lo que lo
hace ser un Guerrero son precisamente sus imperfecciones, la conciencia de
ellas y la lucha permanente para borrar de su personalidad estas aristas
cortantes que generan el dolor y el desgaste energético. A los seres humanos
nos es muy difícil cambiar y cuando lo hacemos, generalmente es producto de
un gran dolor que al conmocionar nuestros adentros provoca el cambio. El
Guerrero sabe que le es muy difícil cambiar y sí fracasa en el intento, no se
desmorona y abandona la intención. Por el contrario, la paciencia es uno de
los requisitos para ser Guerrero, pues sólo con una infinita paciencia y
humildad se puede mantener una lucha de toda la vida sin miedo a fracasar y
reintentarlo cuantas veces sea necesario.

Finalmente, el arma más poderosa del Guerrero es el desapego. En efecto, lo


que hace vulnerable y débil a los seres humanos es el apego a las personas, los
sentimientos, los deseos, las ideas y los objetos. El instinto de posesión, que
en alguna medida es necesario, lo hemos desarrollado en forma
desproporcionada. Las personas pretendemos llenar el vacío existencial
comprando o poseyendo. Pero cuando el Guerrero a través de su conciencia se
puede desprender de todo cuanto le rodea, se convierte en un ser invulnerable,
en una persona verdaderamente poderosa. Su poder radica precisamente en
que no quiere ni desea nada. Puede prescindir de todo si es necesario y no
abusa, ni se excede. El Guerrero no se atasca en las voluptuosas redes del
“tener” o del placer. El Guerrero no tiene nada y sin embargo, nada le hace
52

falta. Toma y usa lo que requiere y nunca maltrata, perjudica o deforma el


mundo que le rodea.

Sin embargo, la pérdida al pánico de la muerte es su mejor logro en esta vida.


En efecto, los antiguos mexicanos desde el mismo origen de los tiempos, han
mantenido una relación muy estrecha con la muerte. No se puede tener
conciencia de la vida sin la conciencia de la muerte. Para apreciar la vida,
debemos tener conciencia de la muerte. La muerte material significa el inicio
de la vida eterna espiritual. Todos los seres vivos tendremos que morir. Tener
que vivir sin haber vivido una vida verdadera, propia y fuerte, es
verdaderamente aterrador y doloroso.

El Guerrero sabe que está luchando permanente y cotidianamente por vencer a


la inercia de la materia y a las “entidades de la noche”, que pretenden acabar
en el ser humano la Luz del espíritu. Él sabe que en cualquier momento se
pude ir y que la guadaña de la muerte no avisa, de modo que siempre esta
dispuesto para enfrentar ese grandioso momento. Pero él sabe que una vida
que se ha dedicado a la “Batalla Florida” es una vida que cuenta, que aporta y
que trasciende. Él sabe que jamás llegará a tocar la Luz del espíritu, pero no
puede vivir sin luchar afanosamente todos los días por lograrlo, pues entiende
que no existe mejor tarea en el mundo que esa precisamente. Esta lucha le da
significado a su vida.

Quetzalcóatl es el símbolo filosófico de la serpiente emplumada que


representa a la materia y al espíritu. La serpiente-quetzal. Significa el reptil
que se arrastra en el polvo del mundo terreno-material y el ave que logra
desplegar sus alas, para buscar el origen celestial y divino de su existencia
espiritual. El Guerrero vive el drama cósmico de la “serpiente emplumada” en
carne propia y encuentra la trascendencia existencial en la “Batalla Florida”.
El resultado lo tiene sin cuidado. Ser Guerrero de la Muerte Florecida es ir en
la vida sin miedo y sin ambición, con un rumbo en el horizonte y con los ojos
puestos en el alto cielo. Es difícil encontrar una mejor forma de vivir, que
mantener la “nostalgia por el infinito”.
53

IX.- TEZCATLIPOCA EL ENEMIGO INTERIOR.


En el mundo de las parábolas y los símbolos
filosóficos de los toltecas, todo estaba constituido
de un par de opuestos complementarios. Una de las
representaciones del supremo Dios abstracto60 era
Ometeotl61, o la dualidad divina. Lo que representa
a Dios, constituido de un par de opuestos
complementarios. Hombre-mujer, frío-caliente,
día-noche, bueno-malo, arriba-abajo. La
Toltecáyotl se fundamenta en este principio
filosófico.

60
Dios abstracto, existía una concepto abstracto de la divinidad suprema a quien no tenia nombre ni forma,
metafóricamente se le nombraba Tloque Nahuaque- “El Señor del cerca y del junto”, Ipalnemohuani “Aquel
por quien se vive”, Nahualli Ecatl “Noche viento”, formas poéticas de señalar sus características de
omnipotencia, invisibilidad, intangibilidad y un inconmensurable amor a los seres humanos. Este concepto
abstracto a su vez, en un nivel inferior se entendía como Ometeotl o “La dualidad divina” y finalmente en el
par de opuestos complementarios de Tláloc y Quetzalcóatl, pero todos ellos imágenes de una sola realidad.
61
Del náhuatl, ome dos, teotl dios, literalmente “dos dios”, entendido como “la dualidad divina”.
54

De esta manera Quetzalcóatl como advocación de la sabiduría humana


encuentra su contraparte en Tezcatlipoca62 a quien se le nombrará, “el enemigo
interior”.

En una sociedad colonizada como la nuestra la historia la han escrito los


vencedores y muy poco se ha estudiado la Toltecáyotl con seriedad y respeto.
Debemos suponer que si los antiguos mexicanos, son tan importantes
culturalmente como los chinos y los hindúes, su filosofía también deberá ser
tan valiosa y compleja como las de estos dos pueblos que tienen la misma
antigüedad y que comparten el privilegio de ser las civilizaciones llamadas
“madre”. No se puede entender un pueblo y una cultura de estas dimensiones
sin la existencia de una filosofía del mundo y de la vida. Es más, en cuanto se
profundiza en la Toltecáyotl, se entiende los grandes paralelismos con las
filosofías antiguas especialmente la China, toda vez que el ser humano es uno
sólo, por múltiples formas que exprese su sensibilidad en el mundo sagrado y
místico.

La figura filosófica de Tezcatlipoca en el pensamiento tolteca ésta asociada a


la fuerza interna que despierta en el individuo el deseo de luchar contra las
fuerzas de la inercia que corrompen a la materia. Tezcatlipoca o “el espejo
humeante” conocido también como “el enemigo interior” era la representación
del “joven guerrero”, de la capacidad que tiene el ser humano de verse a sí
mismo y de reflejar la conciencia de sí. Conocido como “el favorecedor de
todos los que a él se convierten, el mancebo de la perfecta perfección y sin
tacha”.

Tezcatlipoca era un personaje filosófico-religioso de tremenda fuerza y


compleja comprensión. Era oscuridad y sombra. Conocedor de la intimidad
humana y representaba la ancestral lucha interna del individuo por vencer sus
perversos adentros. Tezcatlipoca era el “insoportable espíritu revelador de la
verdad”. Por eso, era el “enemigo interior” y por ello, el peligro que
representaba su presencia en la conciencia del ser humano.
Es por ello que la escuela de formación de los toltecas dedicada a los niños y
jóvenes estaba bajo la protección y cuidado de Tezcatlipoca.
62
Tezcatlipoca, voz náhuatl que significa “Espejo Humeante”, pero que filosóficamente esta relacionado con
la lucha interna por liberar al espíritu de sus cadenas terrenales. Para entender este complejo concepto
filosófico se tiene que recurrir a la figura de “Agua quemada”, que significa la lucha de contrarios, agua-
fuego, que dialécticamente crea un tercero, el vapor. Entonces “el espejo humeante” es la visión que podemos
tener de nuestro espíritu, simbólicamente entendido como el vapor que humea.
55

El Guerrero de la Muerte Florecida busca la inspiración y la guía de


Tezcatlipoca. Sabe que la vida es la oportunidad que tenemos los seres vivos
para decantar nuestra materia y pulir el espíritu. Utiliza el mundo y emprende
su batalla. Se afana en perfeccionar el manejo de sus armas “flor y canto”
aprende a dialogar con su ancestral “ser interior”, se agazapa y acecha a sus
“enemigos interiores”, entendidos como sus debilidades y flaquezas, y
emprende la cotidiana batalla en el mundo material para florecer su corazón.
La vida cobra sentido, las acciones cuentan, los sacrificios fructifican y
empiezan a brotar las flores.

El Guerrero sabe que es casi imposible triunfar, pero no le interesa más que el
luchar para pulir su espíritu y decantar su fuerza interior. Por ello es un
Guerrero de la Muerte Florecida. En su corazón no esta el ganar o peder sólo
prevalece de manera constante el luchar y hacerse responsable de su decisión,
por eso es un Guerrero.

Sabe que lucha una batalla interior, intima y personal. Silenciosa y dolorosa.
Lo mantiene el amor a la Tierra y a la vida. Lo apoyan las ‘flores y los cantos’.
Lo empuja su nostalgia por el infinito. El Guerrero no es un ser amargado,
oscuro y lúgubre. Por el contrario, la luz y la alegría lo acompañan en todos
sus actos por más difíciles que estos sean. El Guerrero se caracteriza por el
reír al ver el filo gracioso de la comedia humana. El Guerrero es un ser
humano que aprende genuinamente a reír de sí mismo y al mismo tiempo, es
un ser responsable, sobrio y discreto. El Guerrero tiene trato con su “enemigo
interior” y aprende a reír en el filo de la navaja.

Tezcatlipoca el “enemigo interior”, lo empuja, lo azuza, lo provoca a


mantenerse en constante estado de guerra interior. Es despiadado e
inmisericorde, no le perdona nada. Es el que tañe permanentemente los
tambores de guerra y hace sonar los caracoles anunciando la batalla interior.
Tezcatlipoca permanece permanentemente con su rostro pintado para la
guerra, “la tinta roja y negra”63 decora su rostro, le da fuerza y lo prepara para
el combate. Gracias a Tezcatlipoca se puede ser un Guerrero de la Muerte
Florecida64, pues el fruto de esta batalla es liberar el espíritu de la delicada y

63
Tinta roja y negra, simbolismo náhuatl para referirse a la sabiduría que se encontraba en los códices.
64
La muerte al mundo físico, al mundo aparente. El Guerrero necesita morir al mundo material para florecer
al mundo del Espíritu. La Muerte Florecida, como concepto, en contraposición simbólica, representa la vida
espiritual. Las osamentas en la iconografía del Anáhuac representaba simbólicamente, lo que no se destruye,
no se corrompe, de un ser humano. Una forma de representar a su espíritu.
56

efímera epidermis que lo contiene. Muertos los vicios de la carne, florecen los
frutos del espíritu. Vencida la materia, se libera el espíritu.

Nostalgia ancestral de todos los hombres y mujeres que un día comprendieron


que existía un “Ser infinito” en lo profundo de su ser finito e inmediato, que
existía algo más importante y trascendente que su Ser material. Que la vida
espiritual es lo realmente importante y que la vida material es sólo un medio
para darle plenitud a sus facultades espirituales.

Es por ello que los antiguos toltecas, mantenían una estrecha relación entre el
simbolismo filosófico-religioso otorgado a Quetzalcóatl y Tezcatlipoca. Par de
opuestos complementarios que forman la unidad y el misterio humano de la
vida.

X.- UN ROSTRO PROPIO Y UN CORAZON


VERDADERO.
En la actualidad no podríamos entender a la cultura
grecolatina sin Sócrates y Platón, la Revolución
Francesa sin los enciclopedistas y el socialismo sin
Marx y Engels. De la misma forma, los mexicanos
no podremos entendernos a nosotros mismos, al
México campesino y al México Antiguo, al “México
profundo”65 , sin conocer los valores y principios de
la Toltecáyotl, patrimonio filosófico de nuestra
Civilización Madre y la columna vertebral de la
percepción del mundo y de la vida en el México
contemporáneo.

65
México profundo, concepto del Dr. Guillermo Bonfil Batalla que se refiere a los mexicanos herederos de la
civilización del Anáhuac y que comparten en su diversidad una misma “matriz cultural mesoamericana”, en
contra posición de los mexicanos herederos de la colonización europea.
57

Durante los últimos cinco siglos los mexicanos nos la hemos pasado negando
a nuestra Cultura Madre y tratando de convertirnos en lo que nunca seremos.
Durante este tiempo, hemos sido negados, explotados y despreciados por
nuestros colonizadores y nos hemos condenado a vivir en el “Laberinto de la
soledad”, como escribió el poeta Octavio Paz.

Los mexicanos somos un pueblo mestizo sólo en el aspecto biológico, porque


en el terreno cultural, hemos sistemáticamente negado y desconocemos
nuestra “otra parte” de nuestro rostro y de nuestro corazón. Para llegar a la
totalidad, necesitamos integrar armoniosamente las dos partes que nos
conforman y recurrir al acervo de sabiduría de las dos civilizaciones que nos
han dado la vida. Tenemos que ser dignos herederos de las dos culturas que
nos conforman, pues a mayor diversidad mayor riqueza, mayores recursos,
mayores posibilidades. Desconocer y negar la otra parte de nosotros mismos,
aquella que se forjó a sí misma durante siete mil quinientos años y sólo querer
buscar nuestra herencia en los últimos quinientos años de colonización
europea, es condenarnos eternamente al vasallaje servil y denigrante.
Condenarnos a la orfandad.

Actualmente algunos pueblos europeos, que tratan de volver a sus raíces


espirituales y buscan la armonía con la naturaleza, están dirigiendo sus ojos en
la cultura celta, misma que se supone existió hace miles de años y que resulta
más “impreciso y borroso” su rostro, que el de la cultura tolteca.
Existe todo un movimiento de revaloración que hace música, poesía, literatura
y que en conjunto, busca una nueva reinterpretación del mundo y la vida, una
vuelta a la naturaleza, ante el grotesco y desolador mundo que nos imponemos
con la “modernidad”, el neoliberalismo y la globalización económica. La
pregunta es, ¿por qué nosotros no podemos hacer nuestra la antigua cultura
tolteca?

La modernidad no esta divorciada de la tradición. Podemos ser la vanguardia


de la modernidad y al mismo tiempo, el valuarte de la tradición. Japón es un
claro ejemplo. Los japoneses son la nación que representa la punta de la
tecnología y al mismo tiempo, son un pueblo muy tradicional, que preserva y
atesora orgulloso sus tradiciones y antigua cultura.

Es común que en las sociedades contemporáneas con un origen colonial, como


es el caso de toda América Latina, los criollos al desplazar a los peninsulares
españoles del poder económico y político a través de las “guerras de
independencia”, rechazaron las culturas originarias y trataron de mantener un
58

contacto permanente con Europa. Los criollos66 no rechazaron la cultura


europea, solo desplazaron a los europeos y quisieron ocupar su lugar en el
sistema de castas y la explotación.

La diferencia con las colonias inglesas en América del Norte, fue que los
colonizadores anglosajones rechazaron la cultura europea y crearon su propio
modelo. En donde la libertad económica y religiosa, fueron las bases de su
nueva sociedad. Es por ello que en la actualidad en América Latina se
mantiene un “neocolonialismo criollo”, donde no se creó con las nuevas
naciones en el siglo XIX, una nueva filosofía y cultura como sucedió con los
anglosajones, sino que se repitió el modelo colonial del siglo XVI, donde se
copiaban los elementos culturales de Europa y se despreciaban las culturas
originarias o indígenas.

De esta manera en las sociedades colonizadas de América latina, desde sus


“independencias” se ha mantenido por las oligarquías criollas, una permanente
y vigorosa copia de modelos y elementos culturales europeos, y al mismo
tiempo, un feroz rechazo, desprecio y desvalorización a las formas y
elementos culturales de los pueblos originarios. El sentimiento de minusvalía
comienza por los propios criollos, que se sienten inferiores a los europeos, que
en España no son españoles y en México no son indígenas. Los mestizos
sufren del mismo mal. Desprecian el origen cultural indígena del que
provienen y son despreciados por los criollos. Unos y otros, quedan sin un
rostro propio y están permanentemente rechazados. Se sienten inferiores e
impotentes, razón por la cual buscan “un rostro ajeno” con el cual no sean
rechazados.

La base de la educación en el México antiguo era “formar un rostro propio y


un corazón verdadero” en los estudiantes. El Guerreo del tercer milenio
requiere tener las bases sólidas de su milenario pasado, para poder construir
con fundamentos su fututo. Sólo como “Guerreros toltecas” se podrá vencer
los desafíos del presente y construir nuestro propio futuro, sin imitaciones y sí,
con recreaciones de la antigua cultura “propia nuestra” y por supuesto con

66
Criollo, concepto que viene del Sistema de Castas implantado en el periodo colonial, donde a la cabeza
estaban los españoles nacidos en España, llamados peyorativamente gachupines, le seguían los españoles
nacidos en América, llamados criollos, después venían los hijos de padre español y madre indígena llamados
mestizos, seguían después los negros, pues eran importados y tenían un alto valor económico, finalmente se
encontraban en la escala social los indígenas. Durante los tres siglos de colonización existió una lucha entre
los gachupines que tenían todos los privilegios y los criollos que estaban marginas por el solo hecho de haber
nacido en América, aunque sus padres fueran españoles, lo que desemboco en la Guerra de Independencia.
59

apropiaciones67 culturales de otros pueblos. El futuro de aquellos mexicanos


que no deseamos morir en la enajenación de nuestras mentes y espíritus, se
encuentra en nuestro pasado. Sólo con un rostro propio y no imitado. Sólo con
un corazón verdadero y no extraviado. Sólo como Guerreros de la Muerte
Florecida se podrá enfrentar este descomunal desafió.

Tenemos que acabar para siempre el colonialismo cultural y espiritual. No van


a ser las instituciones y los intereses coloniales los que impulsaran a los
mexicanos a reencontrar su propio camino. Tenemos que ponerle punto final a
las historias de “La Batalla de la Noche Triste”68, a través de incendiar la
noche de la colonización con “batallas floridas”, con dardos de conciencia,
con corazones florecidos, con espíritus templados. Cada persona consciente
tiene que despertar al “enemigo interior” y tendrá que enfrentar su propia
batalla. Ya no son tiempos de cofradías ni hermandades. La aurora en el
Anáhuac empieza a despuntar y sólo aquellas personas que estén en el camino
podrán sobrevivir a los difíciles tiempos del porvenir.

El futuro inmediato requiere de Guerreros. Personas, hombres y mujeres, que


estén dispuestos a la lucha sin tregua, capaces de soportar las mayores
penurias con templaza y sobriedad. Seres humanos sensibles y conscientes,
capaces de recrear con imaginación y talento la sabiduría de los Viejos
Abuelos toltecas. Individuos con un gran poder sobre sí mismos,
disciplinados, austeros, firmes como la piedra y tiernos como las flores.
Espíritus templados, de vida sobria y frugal, con una rica vida interior,
abrevando en la sabiduría ancestral, transformando el presente con su pasado,
diseñando y construyendo un futuro propio.
Personas viendo al futuro, con una base sólida en el presente y una profunda
raíz en el pasado. Con luminosas aspiraciones en el futuro.

67
Apropiación cultural, los pueblos pueden tomar elementos culturales de otros pueblos a partir de su
autodeterminación, en base a sus propias decisiones. La imposición cultural es ejercida por el colonizador,
que impone para su beneficio elementos culturales al pueblo invadido y colonizado.
68
Batalla de la Noche Triste, nombre que la historia oficial en los libros de texto le da a la batalla donde los
aztecas derrotan a los invasores conquistadores europeos.
60

XI.- LA BATALLA FLORIDA.


Los sabios maestros toltecas del
México Antiguo, enseñaron a una
pequeña elite de mujeres y hombres a
enfrentar la vida como un grandioso
desafió. Usaron la parábola de la
“batalla”, para simbolizar esa
impresionante y aterradora lucha que
se libra en los adentros del ser
humano por buscar ser lo mejor de sí
mismos y trascender la vida material,
o como ellos decían, “florecer el corazón”. Búsqueda ancestral y milenaria,
que arranca desde el mismo origen de los tiempos humanos. Búsqueda
legitima y honesta de todo ser consciente y sensible.

Le llamaron “florida”, porque para ellos las flores eran usadas como metáfora
de la belleza. No puede haber más grande belleza que un corazón florecido, un
corazón henchido de belleza, un corazón abierto como una bella y perfumada
flor, dando a los que le rodean belleza, armonía y bienestar.
61

La vida nos ha sido concedida por la gracia del sacrificio que hicieron los
dioses en Teotihuacan69 para crear el Quinto Sol70. Los seres humanos nacimos
gracias a ese sacrificio y nuestro destino es el sacrificio para que ellos puedan
seguir viviendo y el mundo mantenga su equilibrio. La lucha y el sacrificio
espiritual están ligados intrínsecamente a nuestra más pura esencia y ésta, a su
vez, con la belleza del mundo. De esta manera para los antiguos mexicanos la
vida del ser humano en la Tierra tenía un profundo y complejo significado
esotérico espiritual. Todos los seres humanos en general, pero los llamados
Guerreros en particular, estaban comprometidos con el “mantenimiento del
mundo”, a partir de su sacrificio espiritual.

Así como ahora nuestra esquizofrénica sociedad busca antes que nada la
libertad de mercados y el desarrollo económico a través de la espoliación de
los seres humanos y la transformación, la explotación y el dominio de la
naturaleza; los Viejos Abuelos toltecas tenían como responsabilidad
fundamental, el coadyuvar con la abstracta divinidad suprema, para mantener
el armonioso equilibrio de la vida en la tierra y el orden del cosmos71. Este
sentido místico-espiritual es una de las herencias más importantes de nuestra
Cultura Madre y sobrevive a flor de piel en los pueblos indígenas y
campesinos del México contemporáneo.

Ante el caos social en el que vivimos los seres humanos en el inicio del tercer
milenio, frente a esta atroz locura humana, que ha corrompido a las
instituciones más importantes. Los seres conscientes y sensibles tenemos que
enfrentar este desafío de la manera más inteligente y práctica posible. Para
ello se debe buscar en nuestros activos, en nuestra herencia, la sabiduría y los
conocimientos para enfrentar este formidable reto. Es por ello que retomar los
principios y los valores de la Toltecáyotl y asumir la vida como una “Batalla
Florida” y actuar como Guerreros es una alternativa razonable, posible y
necesaria, que sólo depende de la conciencia, la fuerza espiritual, la
sensibilidad y la fuerza de voluntad de cada uno de nosotros, los hijos de los
hijos de los Viejos Abuelos.
69
Teotihuacan, La metrópoli más grande del altiplano central, fundada por los Toltecas al inicio de la era
cristiana y donde se encuentran las formidables pirámides del Sol y la Luna
70
Quinto Sol, Según los antiguos pueblos del Anáhuac, la humanidad había sufrido cuatro destrucciones en
busca de la perfección. A cada uno de estos intentos se le llamó Sol, se supone que estamos viviendo
actualmente en el Quinto Sol.

71
Los toltecas lo decían de manera metafórica a través de la expresión “humanizar al mundo”.
62

De esta manera el Guerrero se tiene que construir su propio mundo y rodearlo


de belleza. No se trata de evadirse o aislarse. Por el contrario, el Guerrero usa
al mundo y a la vida cotidiana como un excelente y formidable campo de
batalla, en donde pondrá a prueba todas sus capacidades y conocimientos
adquiridos, además de la templanza de su espíritu.

En medio de esta crisis, las soluciones ya no pueden ser colectivas. La


sociedad Occidental se ha convertido en gigantescos monstruos megalíticos,
repletos de millones de cabezas enloquecidas y dirigidos por el consumismo y
el individualismo. La sociedad del neoliberalismo económico, es un macro
organismo canceroso, que esta en un proceso de autodestrucción que
aparentemente no se puede detener.

Los Guerreros abren el último espacio que les queda ante la muerte viva de la
enajenación y la oscuridad. Deciden vivir luchando hasta alcanzar a
contrapunto, atisbar en una pequeña fisura la “nostalgia del infinito”. Logran
contener la embestida feroz de la vorágine que todo lo desvaloriza, lo
materializa, lo despoja de la esencia intima, lo desvirtúa y lo comercializa.

El Guerrero logra vencer las poderosas fuerzas de la corrupción y se atrinchera


en un mínimo espacio de esta fugaz realidad para librar su propia Batalla
Florida. En medio de la corrupción, la televisión, la injusticia, el desamor y la
violencia. En esa pequeña fisura de la atroz realidad, el Guerrero ancla su
esperanza ante el vacío de la desolación y la vacuidad cotidiana de la vida, y le
sirve de apoyo para escalar esa grotesca pared que representa la sociedad
mediática del mercado. Y como en un desierto, hace brotar hermosas flores de
colores.

El Guerrero tendrá por fuerza que construir su propio mundo en medido de


esta realidad bizarra y librar sus propias batallas. Creará su propio ánimo y su
estilo personal de vida, pero al mismo tiempo, el Guerrero usará un camuflaje
de batalla, que le permitirá vivir permanentemente acechando el mundo de
manera clandestina, sin que nadie lo reconozca o lo identifique como un
cazador inmaculado, como un acechador del mundo cotidiano.

Uno de los requerimientos del Guerrero es ser inaccesible para poder vivir
entre la gente enajenada, sin que ellos se den cuenta de su presencia, pues en
la sociedad de los mercaderes, es muy peligroso ser “verdaderamente
diferente”.
63

En efecto, toda la gente busca comprando ser “diferente y especial”, porque ha


sido el mejor negocio. La masa busca ser diferente a los demás viendo la
televisión y comprando, a través del “tener” y por medio del “poder de su
firma”. Pero cuando una persona es en verdad diferente, la masa rabiosamente
lo aniquila. No lo tolera.

La Batalla Florida es producto de una personal e íntima forma de vivir. Es


romper las cadenas enajenantes que nos hemos puesto y las entidades de la
noche las han explotado. La batalla florida nace de la predilección, el
temperamento y la capacidad, así como de la fuerza interna, el valor y la
disciplina que puede poseer un ser humano, independientemente de que sea
una mujer o un hombre, sea un joven o un anciano.

La poderosa convicción de quien no acepta, un mundo espiritual empobrecido


por el aspecto material de la vida y de que, al mismo tiempo, no esta dispuesto
a “embarrarse” con ese mundo para tratar de transformarlo, nace la “Batalla
Florida”. Acto personal, íntimo e intransferible, que le da plenitud y lustre al
espíritu humano y llena de significados a la vida.
64

XII.- FLOR Y CANTO.


Como hemos dicho ya, la belleza es
consustancial al espíritu y que los sabios toltecas
usaron la metáfora de “flor y canto” para
referirse a la belleza y a la sabiduría. El camino
del Guerrero esta lleno de “flores y cantos”, pues
no puede ser de otra forma el sendero que nos
conduce a la plenitud del espíritu.
En efecto, la belleza es necesaria en cada acto de
nuestra vida. El sentido estético nos sensibiliza a
las sutiles manifestaciones del espíritu. Un
mundo grosero, bajo, degradado, donde la inercia
de la materia arrastra al ser humano a la
desolación, como lo hace la televisión comercial
y las “comerciales” formas de vida, impide el
despertar de la conciencia o por lo menos la entorpece.

Actualmente nuestra sociedad busca por todos los medios que las personas se
enajenen y se empobrezcan espiritualmente, pues de esa manera es más fácil
dominarlas y explotarlas. Todo el “sistema comercial”, sea en el arte, la
diversión, el deporte y aun la educación, la religión y el trabajo, termina
desvirtuando, atrofiando y desviando a los seres humanos de la conciencia
espiritual. Los limitan en el aparente y limitado mundo material.
65

Es por ello que el Guerrero debe buscar la belleza como elemento fundamental
de su camino. Procura la belleza interior y apreciar, para deleitarse, con la
belleza exterior. El Guerrero tiene una lujuria callada por la belleza. Belleza en
los actos y sentimientos. Belleza en la naturaleza. Belleza en las palabras con
las que se expresa, belleza en el vestir, belleza en los espacios que habita,
belleza en los alimentos que ingiere, en los sonidos que escucha y aun en el
silencio. La belleza esta compuesta de equilibrio y sutileza, y es generada por
el espíritu que se manifiesta en todas partes y en todas las cosas. Lo bello
siempre brilla con luz propia.

El camino del Guerrero debe estar sembrado de flores y de cantos. En efecto,


la sabiduría es el producto más decantado de la experiencia humana. En
consecuencia la sabiduría se construye a través del tiempo. De manera
individual ante la reflexión y el análisis de lo vivido.

En lo colectivo, la sabiduría se construye con la experiencia comunitaria. Es


por esto, que es tan importante la “identidad cultural” de los pueblos, ya que
sin un sentido de identificación compartida, los individuos pierden el potencial
del “nosotros” y la sabiduría de los individuos no se logra potenciar,
diluyéndose en el limitado “yo”, que lo condena, en muchos casos, a la
pérdida definitiva. La “cultura” en este contexto, son los conocimientos,
prácticas, saberes y sentimientos que un pueblo ha ido acumulando a través
del tiempo, para resolver los problemas de subsistencia material y
fundamentalmente, los de su trascendencia espiritual.

Es por ello que las tendencias del neoliberalismo y globalización económica


se han esforzado especialmente en destruir las culturas tradicionales. La
defensa del ser humano ante esta sistemática y poderosa agresión, radica en su
inteligencia y en su cultura. Atrofiada la primera y suplida la segunda a través
de la “modernidad”, que no es otra cosa que el consumo extra lógico y
maligno de una cultura ajena, las personas quedan indefensas y vulnerables a
la explotación.

En esta situación el Guerrero tiene que “armar” su propio camino y llenarlo de


“flores y cantos”. Que le den bienestar y armonía, que le den conciencia y
conocimiento para luchar por decantar su materia y pulir su espíritu.

En estos tiempos de la globalización y la apertura de mercados, las personas


son bombardeadas inmisericordemente, no sólo con mercancías y baratijas,
66

sino fundamentalmente en sus mentes y en sus corazones para uniformizarlas,


neutralizarlas y exprimirlos más.

El Guerrero libera su mundo a través de su propia Batalla Florida, con “flor y


canto” y abre las puertas de su corazón para que la sensibilidad despliegue las
alas de la percepción y lo lleve al encuentro del espíritu. Flores y cantos
acompañan su lucha, belleza y sabiduría son sus armas, para vencer y
neutralizar el dominio de la sociedad dominada por el culto al Becerro de Oro.

XIV.- LA FUERZA INCONMESURABLE DEL ESPÍRITU


En este mundo en
que todo se ha
dicho ya, en que es
muy difícil
distinguir las
palabras falsas de
las verdaderas. En
el que casi todas
las personas, lo
único que buscan
obtener de la vida
es dinero. En el
que se han
manipulado los
valores esenciales de la existencia y la satisfacción más importante es adquirir
y poseer bienes materiales, viviendo de acuerdo a como lo programan las
entidades de la noche, a través de la mercadotecnia mediática de los
sacerdotes del culto al “Becerro de Oro”.

Es necesario replantearse la vida en un proyecto propia de vida, que esté


fundamentado en nuestras más profundas y vivas raíces. No podemos seguir
67

dándole la espalda a nuestra Cultura Madre. No podemos construir nada


verdaderamente sólido, sí excluimos a la “otra parte” que nos conforma.
Los mexicanos durante estos cinco siglos de colonización le hemos dado la
espalda a nuestro mayor potencial generador. Lo hemos negado porque nos lo
hayan inculcado nuestros colonizadores-explotadores, o porque lo hemos
asumido como una actitud ante la vida, una forma de ser, una forma de actuar,
una cultura. Hemos tratado de convertirnos en españoles, franceses y ahora en
norteamericanos. Más, pese a todos los grandes esfuerzos que se han hecho,
seguimos siendo indios, solo que renegados o como lo señala Guillermo
Bonfil Batalla, “indios desindianizados”72.

La propuesta de este ensayo es, ante el caos que esta viviendo la sociedad
occidental, ante la quiebra de sus paradigmas y el derrumbe de sus
instituciones. Ante la miseria espiritual y la ausencia de una ética humanista
en esta sociedad colonial. Por qué no volver nuestra mirada y nuestra
esperanza a ese maravilloso pasado indígena, tan desconocido y al mismo
tiempo, tan profundamente nuestro. Por qué no retomar los principios y
valores, éticos y morales de los legendarios hombres y mujeres de
conocimiento llamados “toltecas”. Por qué no recurrir a la sabiduría de nuestra
civilización Madre y asumir de nuevo el desafío de los Guerreros del Espíritu.
Por qué no “rescatar” de los museos y de los anaqueles empolvados de los
“especialistas”, el mensaje espiritual de nuestros sabios abuelos toltecas y lo
usamos para crear una alternativa al caos en el que vivimos. Por qué no asumir
nuestro patrimonio cultural prehispánico, frente a la manipulación de los
valores más esenciales del espíritu humano, como la esperanza más sólida de
nuestro futuro, como ahora lo están haciendo los europeos de vanguardia con
la cultura celta. Sin desconocer nuestra otra raíz, sumando, enriqueciendo,
aportando.

Debemos de dejar de usar el patrimonio cultural del Anáhuac, solo para atraer
a los turistas y crear anquilosadas torres de saber para los investigadores.
Debemos utilizar el patrimonio cultural intangible que nos han legado los
Viejos Abuelos, para lo que fue creado y diseñar respuestas y oportunidades
para humanizar el mundo y la vida. Convirtiendo a los mexicanos en
Guerreros de la Muerte Florecida del tercer milenio.

72
Indios desindianizados, concepto creado por el Dr. Guillermo Bonfil para designar a aquellas personas que
perteneciendo a la cultura del Anáhuac, la niegan y tratan de asumir como propia la cultura del colonizador.
68

La propuesta es que cada persona investigue por sí misma esta sabiduría. No


se trata de crear un “movimiento” o una secta selecta y secreta de iluminados.
Por el contrario, en este camino no existe más maestro, que aquel “Ser
interior” que habita en lo más profundo de cada persona. Este camino se cruza
a través de ir sumando, enriqueciendo y aportando. La revaloración de nuestra
cultura cotidiana, aquella que se define como “propia nuestra”73, del
fortalecimiento de nuestra autoestima, del orgullo de nuestra civilización,
basada en el estudio conocimiento y reflexión de la cultura tolteca. Debemos
de reconocer y analizar con otros ojos nuestro variado mosaico de Culturas
Populares y encontrar en él la sabiduría de los legendarios maestros toltecas.
Las culturas populares, sean urbanas o rurales, están imbuidas de un espíritu
de sabiduría que viene de muchos siglos atrás. Debemos entender que lo único
“propio-nuestro” que tenemos frente al mundo es nuestra raíz indígena. Esa es
nuestra base nuestro cimiento. Sobre ella se han adherido con mayor o menor
fuerza expresiones de las culturas de Europa, África y Asia.

Debemos aprender a admirar y respetar el cúmulo de valores y principios,


heredados de la milenaria tradición tolteca, que viven en las tradiciones y
costumbres de los pueblos indígenas. Debemos de tener el poder y la
capacidad para quitarnos de nuestras mentes la visión colonizada y
distorsionada de los pueblos indígenas. Debemos aprender a ver en ellos un
potencial y una raíz que nos permita sentir orgullo de nosotros mismos.
Tenemos que dejar de verlos como gente débil e ignorante que necesita de
nosotros y por el contrario, empezar a aprender de ellos y de nuestro legado
filosófico y cultural que esta depositado en ellos.

En el México Antiguo, el ser humano se concebía como una partícula divina,


que interactuaba en el universo, a la par de todos los seres vivos. La Tierra era
un ser vivo y conciente, los seres humanos éramos partes vivas, concientes y
con autodeterminación para interactuar en ese universo de universos. El
máximo logro en la vida era convertirse en un Guerrero y coadyuvar a
mantener el equilibrio de las fuerzas del universo inmediato a nuestra “Madre
Querida”-Tonatzin-, a través del desarrollo del potencial espiritual de cada
individuo. Esta premisa sigue siendo valida en nuestros días. Y hoy más que
nunca es de urgente realización el estímulo y desarrollo del potencial espiritual
de los individuos y de las sociedades, para enfrentar las adversidades de

73
“Propio nuestro”.- Concepto que usa el Dr. Rubén Bonifaz Nuño para referirse a aquellos elementos
culturales que poseemos como únicamente nuestros y no los compartimos con ningún otra cultura del mundo.
69

nuestros tiempos y derrotar a los nuevos “sacerdotes del culto al Becerro de


Oro”.

El conocimiento generado por la Toltecáyotl, no ha caducado, ni ha muerto.


Esta sabiduría esta encaminada a estimular el desarrollo espiritual de los
individuos de ayer, de hoy y de mañana. El desafío es romper las cadenas de
colonización metal y espiritual que hemos permitido se impongan en nuestras
mentes y en nuestros corazones. Nuestro futuro depende directamente de la
capacidad de reactivar nuestro potencial espiritual, como individuos y como
pueblo. La debilidad del colonizador, depende directamente de la conciencia
y la fortaleza espiritual de los mexicanos.

Este ensayo pretende hacer una primera propuesta. Dependerá del lector sí
encuentra entre sus profundidades un espacio para que reverberen estas ideas.
Los mexicanos de hoy somos una mezcla de culturas, sobre la base de la
negación de la “propia-nuestra”. La cultura indígena tiene de vivir en nuestro
banco genético más de ocho mil años. En los últimos quinientos hemos sido
enriquecidos por otras culturas, el problema es que hemos tratado de borrar la
inconmensurable parte indígena de nuestro Ser. Perdiendo un maravilloso
caudal de sabiduría que podría ayudarnos a construir un mundo y una vida
mejor. No podremos llegar a la totalidad de nosotros mismos, sí seguimos
tercamente tratando de excluir siete mil quinientos años de nuestra experiencia
y sabiduría. Pues de esa sabiduría estamos hechos la mayoría de los
mexicanos.

No existe ningún camino hacia fuera, que no se haya recorrido antes hacia
adentro.

La posesión más valiosa de cualquier ser humano es su espíritu. Todos los


pueblos del mundo y las más antiguas civilizaciones han construido en él, los
principios y la esencia de su conocimiento. Las más grandes creaciones
humanas han estado encaminadas, directa o indirectamente a desarrollar su
potencial. La preocupación existencial más importante de los maestros, guías
y filósofos de la humanidad, ha sido siempre conocer y acrecentar la fuerza
inconmensurable del espíritu, para que éste trascienda el limitado y efímero
espacio de nuestra existencia material.

El futuro, no solo de la humanidad, sino básicamente de cada individuo, recae


en el espíritu. Sí existe vida después de la vida, sí existe la posibilidad de
trascender la limitada existencia material, sí podremos traspasar el estrecho
70

perímetro de la existencia material, es indudablemente a través del potencial


inconmensurable que tiene el espíritu humano.

En la parábola del mítico y esperado regreso de Quetzalcóatl, debemos de


comprender que la Serpiente Emplumada, necesariamente tendrá que venir
desde los más profundo de nuestros adentros. Este “re-nacimiento”, como
todos los alumbramientos, se dará en medio de mucho dolor, esfuerzo y
esperanza. En sí mismo, será una “Batalla Florida” y está precedido del caos,
la oscuridad y la desolación. Así como la oscuridad de la noche es vencida
inexorablemente por los luminosos rayos de luz de la mañana.

invierno de 2002
Oaxaca-California.
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