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Consolidación del parlamento

Como consecuencia de las guerras de las rosas de mediados del siglo XV, ascendió al
trono de Inglaterra la dinastía de los tudor. Durante su reinado, y debido a la influencia del
renacimiento continental, surgieron juristas formados con la tradición románica que
nutrieron notablemente el desarrollo del derecho de equidad, además de acrecentar el
poder jurisdiccional de la corona.

Como medida de equilibrio, los juristas adheridos a la tradición del common law apoyaron
el establecimiento del parlamento como un órgano legislativo, en un principio controlado
por el monarca pero separado de éste, que gradualmente fue adquiriendo mayor
independencia.

La siguiente dinastía, los Estuardo, pretendió infructuosamente en la primera mitad del


siglo XVII controlar, e incluso abolir al parlamento, además de limitar la autonomía de las
cortes del common law.

Al restaurarse la monarquía una década más tarde, se reafirmaron las facultades


legislativas del parlamento y su control sobre el fisco, además de su composición
bicameral integrada por la cámara de los comunes como instancia popular fundamental, y
por la cámara de los Lores, como representación de la nobleza. Seguidamente, se
consagro el carácter constitucional del gobierno mediante la promulgación del bill of rights
que dispuso principalmente la elección libre del parlamento, la regularidad de sus
cesiones, nuevos poderes parlamentarios, así como limitaciones en finanzas, multas y
crueldad de castigos.

Las leyes de la judicatura.

A lo largo del siglo XIX, el sistema jurídico inglés sufrió diversas trasformaciones
originadas primordialmente desde el parlamento, y como consecuencia directa de las
necesidades sociales surgidas durante la expansión colonial e industrial del imperio.

La actividad legislativa del parlamento se extendió a las materias educativa, laboral, de


asistencia social, comercial y de transportes, además de ampliar la representatividad de la
cámara de los comunes, todo ello sin incurrir en la corriente codificadora que entonces
dominaba en los sistemas de tradición románica.

Asimismo, el parlamento promulgó diversas leyes tendentes a reorganizar el poder judicial


inglés.

El siglo XX

Este siglo ha significado un periodo de constantes cambios en la tendencia del desarrollo


jurídico inglés.

La naturaleza de las trasformaciones ha dependido principalmente del corte ideológico del


partido político en el poder, así, cuando la mayoría parlamentaria ha sido dentada por el
partido laborista, el derecho inglés ha atravesado periodos de evidente énfasis en la
creación de normatividad social e intervencionismo estatal en la economía, propios del
modelo del estado de bienestar, o bien, cuando el partido conservador ha logrado la
mayoría parlamentaria, como en el caso de las dos últimas del siglo.

Ámbito contemporáneo.

En la actualidad el sistema jurídico inglés encuentra su ámbito espacial de aplicación en la


mayor parte del reino unido. En efecto, el common law inglés tiene aplicación en Inglaterra
y en Gales, así como una marca influencia en Irlanda del Norte , pero no domina en
Escocia, en donde la tradición románica se encuentra firmemente arraigada.

En el caso de Escocia, si bien algunas leyes del parlamento constituyen derecho positivo,
su tradición histórica de constante alianza con potencias europeas continentales a efectos
de contrarrestar el expansionismo inglés, marcaron igualmente el carácter románico de su
sistema jurídico.